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#1

× Desierto Rojo


¡Bienvenido, viajero! A un bioma que desearás no haber conocido. Si quieres cruzar estas tierras de
nadie, necesitarás los Goggles que puedes adquirir en el Centro Comercial.


Un ávido desierto se expande donde la vegetación no posee dominio, donde pocos son los hombres que se atreven a incursionar por miedo dar un paso en falso. Su arena quema, es roja como el infierno y da esa sensación de que está bailando con sus invitados, pues provocarles la hambruna no es su única labor.

Si valoras tu vida, querrás saber que desfallecer de sed es la muerte menos digna. No entres a este terreno, a menos que en tu sangre corra el ferviente deseo de desvelar sus secretos.




Lugares de interés:

→ Oasis.
→ Ruinas.
→ Pirámides (peligro).
→ Yacimiento (peligro).










Pokémon Comunes

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Pokémon Raros

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— What are you doing?
— I'm walking like a skeleton.
— No, skeletons don't walk like that.
— That's how *you* walk.
— No, I don't.
#2

Capítulo 185 & 186

Capítulo 185 & 186

Primeramente. Quisiera resaltar una observación. Desde que el hábitat en el que me encontraba cuando pausé mi historia no tiene un bioma exclusivo (lo cual se entiende) vengo a postear aquí ya que es el hábitat más cercanamente realista por la temperatura y relieve. Yo me encontraba en un Cañón, esos vastos arenosos y rocosos valles con muy escasa vegetación a diferencia de las Montañas.

Con respecto a los Goggles, sí tengo Goggles obtenidos en un post de Espacio Remanso anteriormente antes de que existan los temas de los biomas. Creo que el gastar "un post" para encontrar un objeto clave en aquel entonces (cuando pude haberlo conseguido en una aventura normal) es lo suficientemente válido.




Ahora sí, después de tanto tiempo vengo a postear algo que me debía a mi mismo, la continuación del arco final de mi historia. Para el que se anime a leer, aunque lo dudo, gracias por leer a pesar del tiempo.

Capítulo 185: ¡Refuerzo! ¡Se reúne el Squad!
Empieza la cuenta regresiva ♫


Spoiler


Ubicación: DT Headquarters // Jueves 7:40 a.m.



Gracias a la ayuda de Karla al distraer al Líder de la organización, su nuevo aliado JR pudo ir a cerciorarse del estado del entrenador que había sufrido un accidente en la gran explosión. Tras buscarlo en los pisos inferiores del edificio por unos minutos logró hallarlo lastimado, más fuera de peligro. Ahora ellos se dirigen a reagruparse con Karla en lo que los demás miembros del Alba Squad llegan a la base.

El dragón del desierto la pasaba muy mal. Flygon, con su cola congelada gracias a uno de los ataques del Absol del Líder, estaba bajando su velocidad poco a poco, el frío que recorría por su cuerpo no lo dejaba moverse como siempre y su debilidad se hacía cada vez más notoria. Los golpes podían ser resistidos con el tiempo, pero su entrenadora sabía que estaba llegando al límite su propio pokemon.


Karla: ¡Hacia arriba! ¡Fly! ¡Vámonos a otra parte!

Líder Len: Por favor, no sigas destruyendo mi edificio. ¿Sabes lo que me costará reconstruirlo? Night Slash.

Karla: ¡Evade y vuela!


Las alas movían todos los papeles de la oficina y desordenaba todo a su paso al ir a recoger a su entrenadora y luego emprender el vuelo hacia la azotea, destruyendo cualquier piso que se le ponga enfrente con su cola. Absol no iba a quedarse quieto a ver cómo escapaban ambos y los siguió hasta arriba mientras sus garras emitían un aura sombría. De salto en salto, y por el otro lado aleteando, ambos llegarán a la azotea. Al salir tomó un poco de vuelo y dando una vuelta de trescientos sesenta grados agitó su cola con fuerza, haciendo que el Absol al salir por el agujero para llegar a la azotea fuese fuertemente rechazado y mandado de vuelta hacia el piso de abajo, permitiendo a Karla escapar con su pokemon.


Karla: (Radio) ¿JR, Davuxz? Necesito ayuda, Flygon está por caer y se me acabaron los chocolates.

Líder Len: Pero si acabas de llegar. Es de mala educación irse sin hacer acto de presencia por lo menos una hora. Entonces, regresamos a la azotea nuevamente.

Karla: Yo estoy en el aire, tu estas un inestable techo. No tienes cómo alcanzar mi altura, a menos que tengas una golosina en tu poder. Podríamos negociar.

Líder Len: Absol no está siquiera gastando más de la mitad de su energía. ¿Realmente quieres forzar tus probabilidades diciendome eso? Creo que eres tan débil como tu hermana.

Karla: ¡Earth Power! ¡Cae hasta abajo!

Líder Len. ¡Ya me cansé! ¡Absol!


Cegada por la ira al escuchar que su hermana fue insultada, la ella se fue con todo recibiendo el apoyo del dragón del desierto tanto en ataque como en emociones. Descendiendo hacia el suelo inestable de aquella azotea destruida, la chica saltó de su pokemon para no estorbarle en su ataque y aterrizar apoyándose con su mano. El furioso dragon, adolorido y con velocidad reducida al tener un bloque de hielo en su cola, con esta sacudió lo que quedaba de la plataforma e hizo que su Tierra Viva, destroce todos los restos.

El suelo retumbaba, la azotea dejó de existir y el líder Len no tuvo problemas en acomodarse en el piso de abajo de un solo salto evadiendo muy fácilmente el fúrico ataque. Sintiendo el agotamiento, las energías dejando de fluir por su cuerpo, y con su temperatura corporal muy alta Flygon se encontraba muy exhausto para seguir combatiendo, pero no iba a abandonar el espíritu de combate de su entrenadora que iba a auxiliarlo. A unos pasos de llegar, el suelo debajo de ellos se quebraba, era el Absol que regresaba desde los pisos más bajos del edificio para atacar y vengarse. La guardia del dragón estaba baja y Karla muy concentrada en su pokemon así que el ataque Tajo Umbrío fue preciso, rompiendo el suelo e impactando con fuerza al dragón, que ya ni fuerzas tenía de reaccionar dejando así a su entrenadora a la merced de su pokemon.

La entrenadora cayó muy bien, aunque la altura hizo que le dolieran un poco los pies, no era algo sencillo caer desde cierta altura. Su pokemon estaba inconsciente por lo que Karla no dudo en llamar a su amigo a descansar mientras se preparaba para sacar otra pokeball, pero de pronto el enemigo ataca, embistiendo contra ella y la pared para otorgarle un dolor indescriptible. Aún así, Karla estaba consciente, pero el dolor le impedía mover sus brazos.


Líder Len: Absol


Líder Len: Entonces ¿Ahora si lo comprendes? ¿Por fin entiendes la diferencia entre ustedes y yo?

Karla: No te apresures. Aún no conoces a los demás. - Murmuraba adolorida.

Líder Len: Supongo que no hay opción. Estoy en contra del tiempo y debo irme pronto de aquí. Este edificio está casi en ruinas y con lo que estoy a punto de lograr no significa nada para mi. - Se acercaba paso a paso.

Karla: ¿Se supone que esta es la parte en la que nos despedimos? Que te vaya bien.

Líder Len: No pequeña, esta es la parte en la que yo me despido de ti.

Karla: Al cabo que ni te extrañaré. - Murmuraba sonriente boca abajo.

Líder Len: Absol, hazme los honores de callarla.


La entrenadora no podía moverse, el dolor la inquietaba mucho pero no parecía estar muy preocupada por el asunto a pesar del peligro mortal que estaba enfrente suyo. El Absol sin misericordia apoyó una de sus patas sombrías en la cabeza de la entrenadora, presionando contra el suelo. Todo parecía estar perdido para ella y su insaciable hambre a pesar de la situación, aunque algo extraño sucedía a la par de ese momento, algo muy extraño y frío.

Es gracioso como estar en un cañón un poco rocoso, gobernado por la eterna oscuridad que daba el virus DT, era una experiencia refrescante. La temperatura era normal sin dar preferencia al calor o frío aun pasando las horas nocturnas y diurnas, pero lo que sucedía en el lugar de los hechos claramente quebraba este balance. Lentamente, el líder Len empezó a ver su propio aliento conforme hablaba, su muy formal y costoso vestuario no era suficiente para protegerlo de un frío sorpresivo. Observando en el resto de la habitación a la par de su sombrío pokemon, vieron como una capa de hielo los invadía, congelando así como si fuese agua en papel toda la destruida habitación.

Era un suceso extraño e inusual, y tras empezar a toser un poco y tiritar junto a su pokemon, el frío aumentaba más y más conforme pasaban los segundos. No era ninguna broma, el frío era terrible que no podías evitar abrigarte con tus manos o usar tu aliento para calentarlas y Absol no se salvaba de la experiencia ya que el suelo frío hacía que sus pies resbalen o estén por quedarse pegados debido al sudor previo de la batalla. En medio de este paralizante frío, la entrenadora se levantaba con esfuerzo, pero sonriente mientras veía lo vulnerable que estaba su oponente.

Pokedéx: Searching Data …

#623 FrosLass [Ice / Ghost] - [Tierra Fría] - [Hada & Mineral] - [Lvl: ???? ]




Karla: Siendo un líder de una organización, dudo que seas fan del helado. Los de fresa con chocolate lo son todo.

Líder Len: ¿Qué hiciste? - Tiritando le reclamaba.

Karla: ¿Decías ser distinto a los demás líderes? Dudo que hayas viajado mucho más allá de este acogedor cañón.

Líder Len: Absol no dudes en usar Fire Blast.

Karla: Aww...no, no creo que debas.


No era de esperarse, el frío era muy extremo casi llegando a los 0 grados y con descenso constante y mostrarse vulnerable era algo que el líder Len quería evitar. Ordenando a su pokemon a balancear la temperatura del ambiente el Absol se dispuso a abrir su mandíbula y concentrar fuego dentro de su esofago, pero eso era justo lo que debía evitar.

En el preciso momento en el que abrió su hocico, una sombra que se ocultaba bajo Karla salió disparada como una bala hacia el siniestro pokémon. Concentrándose en su boca, el pokemon prácticamente se quedó paralizado, esta energía sombría que tenía ahora era muy dolorosa y helada para el pokemon. Un terrible chillido de dolor soltó el mismo pokémon ya que sus poderes de fuego estaban siendo congelados, haciendo que prácticamente vomite agua y le cueste respirar mientras lo hacía. Era un constante vómito de agua que no parecía tener fin; sin embargo, la sombra dejó el cuerpo de aquel pokemon y fue a rodear al líder. Unos brazos sombríos empezaron a acariciar todo el cuerpo de Len, pero no era nada placentero ya que estos brazos hacían que el frío bajará aún más en aquellas partes.

El hombre de edad gritó de dolor y se callaba así mismo por no tener el aliento suficiente para prolongar aquel sonido que emitía, haciendo que se arrodille y sus pupilas disminuyen su tamaño por la cantidad de dolor que sentía a causa del frío. La sombra misteriosa dejó el cuerpo del hombre de edad y se dispuso a aparecer al lado de Karla. Tomando forma poco a poco, esa sombra extraña empezó a blanquearse, con unos ojos amarillos muy radiantes y unos brazos que se unían con su cabeza que poseía unos característicos cuernos de hielo. Froslass aparecía en batalla con su característico gemido agudo que retumbaban los oídos al escucharlo.


Líder Len: ¿Cómo eres inmune al frío?

Karla: ¿Inmune? Tengo alergias al frío, pero me es indiferente si uso mi bufanda. - Decía mientras hacía ruido con la nariz al respirar.

Líder Len: Absol, deja de perder el tiempo. Descongela.

Karla: Me temo que ustedes dos están condenados. El frío los congelará.

Líder Len: ¡ABSOL!- Congelándose gritaba por desesperación.

Karla: Si cada vez hace más frío, ¿el frío está aumentando o disminuyendo? Termina con Blizzard. - Le ordenó a su pokemon antes de volver a hacer un ruido con su nariz. No te vuelvas a meter con mi hermana.


Las salidas congeladas por una gruesa capa de hielo semi transparente, aquel cuarto de oficina una vez destruido y desordenado ahora se había convertido debido al gélido ataque del fantasma en un claustrofóbico pedazo de la antártida. La fantasmal criatura de desvanecía con el ambiente en un parpadeo fundiéndose con el vapor helado que dejaba su presencia. El hombre de edad seguía sufriendo los estragos del cambio de temperatura, entumeciendo externa e internamente con cada respiro que tomaba.

Unas partículas empezaban a descender desde el cielo, acompañadas por un viento helado que aumentaba su fuerza y velocidad conforme pasaba el tiempo. Más y más veloz, los copos de nieve ahora eran parte de la brusca ráfaga que azotaba el congelado cuarto, creando una capa de nieve en cada objeto dentro de ella. Pronto el suelo fue cubierto en su totalidad de nieve que te congelaba los tobillos y amenazando pronto tus rodillas.

Mientras tanto, a varios kilómetros de distancia de la base del DarkTeam, cada ciudad se veía amenazada por las brigadas maléficas de esta organización. Las batallas que se daban entre los límites de la ciudad y dentro de ella parecían no tener fin, aún si no todo estaba perdido, los daños de destrucción parecían los mismos que una ciudad abandonada en ruinas. Las esperanzas eran pocas; sin embargo, cada ciudad tenía su propio héroe o heroína defendiendo a capa y espada de que los daños no se agranden. Ocho grandes líderes se encontraban en la batalla de sus vidas, luchando por su propio hogar y demostrar el por qué son los entrenadores más fuertes del mismo gracias a la ayuda de sus pokémon. En ciudad Rohand, cuna del gimnasio preferido por los nuevos entrenadores, se encontraba la bella rubia y elegante Anna, brindando una batalla que ponía a prueba sus habilidades psíquicas.


Anna: Necesito más entrenadores por el lado sur de la ciudad. - Informaba mientras giraba su cabeza lentamente hacia otra dirección con los ojos cerrados. - El lado Este está ya libre de peligro, el lado Norte está terminando con la última Oleada. ¿Me estás escuchando, Gese?

Gesebal: Si, no te preocupes. Relajate un poco y sigue concentrando tu energía. Todos dependemos de ti ahora. - Decía un hombre muy relajado pero irradiando seguridad, mientras repetía todo lo que Anna decía mediante un comunicador. - Parece que todos captan la idea. Los entrenadores del lado Este están avanzando para auxiliar hacia el Sur.

Anna: No puedo dejar de preocuparme. Este lado está libre, tal vez debería ir a ayudar. - Preocupada trataba de abrir los ojos. - Necesito que te encargues de esta zona.

Gesebal: ¡Ni hablar! ¡Y que no se te ocurra abrir los ojos! Con lo que te tomó hacer esta sincronización con tus pokémon sería todo en vano. Sigue relajandote y comandando desde aquí. - Se exaltó el jóven.

Anna: ¡Pero…! - Lamentó su propio momento de flaqueza. - Entonces ve tú, necesitan barrer ese lado y descansar antes de la siguiente oleada. ¡Por favor!

Gesebal: Ni modo, supongo que mejor yo a que tú. Hagas lo que hagas no pierdas tu concentración. Se que hacer la telepatia con varios de tus pokémon al mismo tiempo no es sencillo, y seguro agotador, pero es lo que mantiene a los enemigos a raya de la ciudad.

Anna: ¡Espera! - Interrumpió exaltada inesperadamente. - Xatu me está confirmando algo.


En los cielos, muy en lo alto de toda la ciudad como ojo de dios entre las nubes, un ave color verde neón con alas blancas y elegantes estaba vigilando todo desde los cielos. Manteniéndose en la misma posición como si estuviera levitando en lugar de volando, el Xato giraba su cuerpo para observar la situación de la ciudad, de las calles mismas y de los enemigos migrantes que se acercaban. Cosa curiosa, la última batalla que se libraba era en el ya mencionado Este, pero no había rastro de más enemigos acercándose a la ciudad en varios kilómetros. La altura de este pokémon confirmaba esto por lo que cerrando sus ojos le comunicaba telepáticamente a su entrenadora en tierra que los enemigos se habían acabado.


Anna: Parece ser que se terminó. Xatu me dice que no hay más enemigos en el horizonte. Ahora… - Decía tranquilizada mientras caía al suelo en un acto involuntario, sintiéndose mareada.

Gesebal: ¡Hey! ¿Te encuentras bien Anna? - Gritó mientras corría en su auxilio. - Intenta abrir los ojos, ya no es necesario que sigas la conexión telepática. Descansa. - Agregó diciendo mientras le tomaba una mano y sostenía su espalda con la otra.

Anna: Esta bien. - Se tranquilizaba mientras abría los ojos con paciencia. - Nunca me habían puesto al límite de esa forma.

Gesebal: Te apuesto a que a varios posesores de la medalla ilusión no les gustaría oír eso viniendo de ti.

Anna: Haha, supongo que sería algo duro de escuchar. - Tomándose la cabeza con una mano mientras parpadea sus ojos suavemente. - Antes de cortar la conexión me fijé cómo estarían todos los demás. Al parecer ya todo está controlado.

Gesebal: Supongo que Grumpig, Alakazam y Meowstick hicieron un gran trabajo ayudando a defender sus zonas. Y en lo alto, Xatu fue el verdadero as vigía. - Dijo mientras levantaba la mirada hacía arriba viendo descender a paso tortuga al ave psíquica. - ¡Se lucieron todos!

Anna: Creo que debería entrenar más mi habilidad telepática. En aquella batalla doble que tuvimos hace poco no era problema, pero mantener este lazo con cinco pokémon es todo extenuante.

Gesebal: Por cierto, ¿En donde quedó Gardevoir? No la he visto desde hace un rato.

Anna: Ella tenía el trabajo más crucial de todos. Mantener mi lazo con ella fue lo más difícil debido a la presión que tenía. - Suspiraba de cansancio. - Teleportarse en medio de una conexión telepática hacía que me duela la cabeza al quererla reubicar cuando aparecía en otro lado de la ciudad, curando a todos los heridos que podía con Pulso Cura.

Gesebal: ¡Hey! Yo también colaboré mucho. ¿Dónde están mis gracias?

Anna: ¡Muchas gracias Gese! - Sonreía de oreja a oreja con un amable guiño en su rostro. - Te necesitaba cerca, no podía confiar en nadie más para cuidarme mientras estaba en telepatía.

Gesebal: Eso no bastara, me debes una cena elegante cuando todo esto termine. Esta vez procura no ir con una toga blanca, el vino de la última vez te arruino tu prenda favorita.

Anna: ¡Qué gracioso! Pero esta bien. Ahora comuniquémonos con las demás ciudades. ¿Crees que solo aquí se hayan detenido todos los enemigos?

Gesebal: Déjame eso a mí. Mereces un descanso, después de todo acaba de amanecer hace poco a pesar de que el cielo está bañado de oscuridad. - Le dijo mientras la llevaba cargando en su espalda, en dirección al centro pokémon junto con los demás ciudadanos refugiados.


Parecía que un leve cese al ataque había llegado a aquella ciudad. El centro pokémon estaba repleto de personas que por poco se podía caminar libremente, pero no era tiempo de ser selectivos con los gustos personales debido a la emergencia. Asegurando el área, varios de los pokémon de Anna fueron a patrullar la zona en busca de posibles amenazas mientra su líder dormía una ligera siesta por el reciente agotamiento en batalla.

Regresando hacia la base del DT, todo pintaba muy mal para el líder de dicha organización que se enfrentaba a una cárcel de baja temperatura. El hombre de edad estaba paralizado, nunca había sentido tanto frío en su vida. Unas congeladas mejillas que empezaban a sangrar, tiritando como todo un anciano y en su rostro una expresión de desesperación marcada, todo indicaba en fin para el hombre de edad y su Absol que se encontraba casi en las mismas condiciones. Por su parte la entrenadora simplemente se frotaba la nariz con un pañuelo de rato en rato y solo se frotaba las manos para quitarse el frío, como si solo fuese un escalofrío común.


Karla: ¡Lo logré! Y no hay nadie que me felicite. - Exclamaba mientras temblaba un poco del frío. En eso, prendió su radio comunicador. - ¡Aquí Karla!

Líder Len: !!!!


Comunicación, lo único que faltaba para asegurar la captura, la entusiasmada entrenadora se disponía de mandar el mensaje de alegría con sus compañeros. El hombre edad estaba cerca de ganarse una severa hipotermia, sus movimientos lograrían que se le desgarre la congelada piel y se le formen más heridas si llegaba a moverse bruscamente, pero su desesperación por

En su último intento de hacer algo al respecto, el hombre observó que Karla al tratar de comunicarse le quitó la vista de encima así que aprovecho la distracción de la entrenadora y se impulsó contra su congelado amigo con la ayuda de sus piernas. No se necesitaban órdenes, el pokémon aún con su baja temperatura y entumecidos músculos se dispuso a abrir su hocico para calentar la pared más cercana a ellos. Una estrella de fuego de buen tamaño fue utilizada por el siniestro pokémon, derritiendo con facilidad aquella pared y saltando por ella sin dudarlo ni un segundo.

La arropada entrenadora, escuchó todo el ruido que hizo el hombre de edad en esos pocos segundos, pero la rapidez del mismo le impidió hacer algo al respecto. Acercándose al orificio recién derretido, ella y su pokémon observaron hacia abajo desde la altura donde estaban que el hombre había saltado y huído a los pisos inferiores que se encontraban abajo. No era necesario detenerse a decidir que hacer, la joven actuó rápidamente saltando también y siguiéndolo mientras su gélida compañera usaba sus ataques de hielo para hacerle una tobogan y evitar su caída.


Karla: ¡Para! ¡Eso no es justo! - Decía la entrenadora siguiendo un rastro de gotas de agua y fragmentos de una blanca nieve. - Frosslass, ¡Ve acelerando! No es posible perderlo.


La esperanza se esfumó conforme recorría los pasillos de un destruido edificio desde las últimas horas. El rastro que seguía se desvaneció, como si hubiese emprendido el vuelo, pero dentro de un edificio esa no era una opción, por lo que la incógnita del paradero de aquel hombre era un enigma. Un poco estresada, la entrenadora salió a la puerta más cercana tratando de encontrar un rastro de huida por parte del hombre, pero tampoco tuvo éxito lo que significaba que no había huído, sino que estaba escondido entre el edificio.

Regresando nuevamente al edificio, la joven seguía recorriendo los pasillos, mientras su fantasmal pokémon la ayudaba atravesando las paredes y buscar en donde su entrenadora no podía. No había rastro de el hombre por ningún lugar, ni en ningún piso y esto desesperaba a la jovencita. En un último intento, la entrenadora se detuvo a pensar bien su nueva estrategia, en lugar de perder energía corriendo de un lado hacia el otro.


Karla: Hace un poco de calor, tratemos de refrescarnos de nuevo. ¡Invoco un helado de fresa!


Ordenando así con su pokémon mientras se acomodaba su bufanda de tanto correr y correr, su fantasmal amiga empezó a provocar una Ventisca, congelando así todo aquel piso en donde se encontraba. Gracias a su poca densidad y poderes fantasma, la pokémon atravesaba los pisos ascendiendo cada vez que terminaba de congelar un piso en su totalidad, y así consecutivamente hasta tener todo el edificio como un congelador.

Regresando al lado de su entrenadora, Froslass estaba un poco agitada por la cantidad de energía que utilizo para poder congelarlo todo. Ahora solo quedaba esperar a que Froslass detectara al hombre de edad escondido con el más ligero paso, el más distante eco y el más silencioso acto de toser sería suficiente para delatarlo. En efecto, de un momento a otro el pokémon fantasma se movió a toda velocidad al escuchar que alguien tosía por la baja temperatura del lugar.

La impaciencia era inmensa ya que no podrían subestimar darle una chance para escapar al líder del DT, lo que forzó que apresuren el paso más. Una vez en el lugar exacto de donde Froslass escuchó a alguien toser. Estando en la posición indicada no encontraron a nadie cerca ni siquiera un rastro que poder seguir, solo el pasillo largo que continuaba y continuaba donde se encontraban. Era todo extraño ya que el ruido fue muy claro para la pokémon; sin embargo la tranquilidad no duró mucho tiempo debido a que todo esto era una trampa planeada por el hombre de edad y su pokémon.

Al lado de Karla, en la pared que tenía a unos centímetros de distancia en aquel largo pasillo donde se encontraba, la pared a su lado se destruyó inesperadamente pero no era sorpresa ya que el Absol del líder Len era el que atacaba a la pared usando Cola Férrea, que atravesando el concreto del muro lograba conectar su ataque contra una agitada Froslass, tomándola por sorpresa y mandandola a fuera gracias a una ventana. En cuanto a la entrenadora, los escombros que salieron disparados por el ataque, le cayeron a ella sin previo aviso y no tuvo tiempo de protegerse o evitarlo haciendo que varios de estos pesados pedazos de concreto le cayeran en todo el cuerpo dejándola en el suelo adolorida. Estando echada en piso tratando de moverse, pero viendo que su pierna recibió un duro golpe que seguro dejará un gran moretón, ella se arrastraba lentamente para huir, pero delante de ella se encontraban los zapatos del hombre de edad y al subir la mirada observaba la determinación de venganza de éste hacia ella y su pokémon.


Líder Len: ¡Tú! - Con una furiosa mirada le decía.

Karla: ¡Yo! - Exclamando silenciosamente sintiendo dolor.

Líder Len: Es momento de que pagues por lo que hiciste.

Karla: ¡Froslass! - Se arrastraba aún llamando a su pokémon. - Froslass usa...

Líder Len: ¡NO ESTA VEZ!


Ante el agónico llamado de auxilio de su entrenadora, el fantasmal pokémon de nieve fue en su rescate luego de recuperarse de aquel golpe. El hombre de edad, fúrico, empezó a levantar a la entrenadora sosteniendola desde su chaqueta y esto hacía enojar mucho a Froslass por lo que fue directo a atacar al hombre cargando un ataque de hielo; no obstante, no contaban con un ataque de Absol que estaba muy atento a la situación y esperaba el regreso de su oponente.

Usando un impulso lo suficientemente fuerte, el pokémon blanco embistió con toda su fuerza a la liviana fantasma de nieve, haciendo que chocara contra la pared por el daño crítico del ataque. A pesar del gran daño recibido, Froslass no estaba decidida a rendirse, por lo que quiso levantarse, pero el Absol astutamente puso una pata sobre el cuerpo de ella y invocando un fuego que venía desde su garganta atacó usando la abrasadora Llamarada a esa mínima distancia.


Karla: ¡Froslass! ¡NO! - Desesperada gritó. Intentó sacar la pokeball de su amiga a pesar de sus lesiones. - ¡Déjala en paz! Regre….

Líder Len: ¡No tan rápido! - Sosteniéndole el brazo bruscamente, haciendo que la pokeball caiga al piso. - Creeme que si que dudé por un momento que allá atrás, encerrados en el frío, no podría escapar. Suerte que bajaste la guardia.

Karla: ¡Aaahhh! ¡Déjame! ¡Suéltame!

Líder Len: Oh ¿Vas a gritar? ¡GRITA! Quiero que sufras todo lo que me has hecho pasar. - Dijo al sostener ahora su cuello fuertemente, tosiendo un poco del frío. - Duerme.

Karla: !!!!

Líder Len: Y así es como termina tu historia. Aquí y ahora. - Apretando aún más fuerte el cuello de ella.


Angustiada, desesperada, la entrenadora intentaba zafarse de las garras del hombre de edad que la sostenía e impedía que aire entre a sus pulmones, provocando así una escena trágica en el pasillo. Menos oxígeno respiraba y sus movimientos eran más lentos, la entrenadora se adentraba a su hora más oscura por lo que se veía mientras que su agresor disfrutaba mucho el momento. Antes del último respiro, con Karla desmayada y con su rostro de color morado por la falta de oxígeno, se escuchó algo muy extraño venir de afuera, una especie de silbido.


????: ¡Brick break!


En grito de ataque fue escuchado en el pasillo y el hombre de edad no dudo al hacerse hacia atrás para evadir cualquier imprevisto. Dicho y hecho la pared paralela de la cual el hombre había salido fue destruida mediante un ataque de Demolición, los escombros destruidos ayudaron a espantar el ataque del fiero Absol que no dejaba escapar a una muy debilitada Froslass, poniendo su resistencia vital al límite.

Un grande y familiar pokémon usaba sus puños para abrirse paso a través de la pared, y al ver saltar al Absol pudo aprovechar su incapacidad de evadir en el aire y acertarle otro ataque de Demolición, dañandolo críticamente y distanciando de la debilitada pokémon fantasma. El hombre, líder Len, no lucía sorprendido con lo que acababa de ocurrir y al ver cómo uno se acercaba un joven veía venir que estaban para rescatar a su amiga, lo que lo llevó a dejarla caer al piso desmayada, pero no separándose de ella teniéndola cerca de sus pies. El joven caminando lentamente con la mirada seria y una pokeball en sus manos, dispuesto para batallar aunque por desgracia las condiciones no le favorecen, debido a que su amiga se encontraba como una posible rehén. El despeinado joven no le quedó de otra que suspirar aún con enojo y empezar a hablarle sin quitarle la mirada de encima mientras se acercaba al Ampharos que ayudaba al Froslass en estado crítico.


Davuxz: ¡Suéltala ya! - Dijo furioso el joven mientras apretaba su pokeball con fuerza por la impotencia. - Si quieres resolver esto hagámoslo.

Líder Len: No creo que ignores el hecho que no sabes que estás en posición de reclamar cosas.

Davuxz: Ya la desmayaste, ¿Qué más quieres de ella? No puede defenderse en ese estado. Tampoco creas que olvidé que casi exploto gracias a tu Electrode.

Líder Len: Ella se lo buscó, todos ustedes se lo buscaron. Les ofrecí no meterse en mis asuntos muchas veces pero su terquedad juvenil era más que su sentido común.

Davuxz: ¿Y cómo no hacerlo? Lograste hackear el sistema de almacenamiento de pokémon. Ahora cada persona en Odissey está a la espera si ver si sus pokémon están a salvo o pueden sacarlos de su almacenamiento. Sin mencionar todo esa propagación de virus que no deja que el sol ilumine ni un solo pedazo de la región.

Líder Len: Solo lo hice para que no ser interrumpido. Odio que me interrumpan. - Decía mientras levantaba la mirada con orgullo. - Además, como dije, estoy tarde para cierta reunión con el destino. Así que si me disculpas, debo acabar con ella, esto les enseñará a no meterse en mi camino.

Davuxz: ¡Estas demente! ¡Detente! - Exclamó al lanzar la pokeball que tanto sostenía con fuerza desde que apareció.


El joven muy impotente ya que no podía hacer mucho se dejó llevar por el momento y lanzó la pokeball, dando entendido que estaba listo a luchar para salvar a su amiga. El hombre de edad no se preocupo en lo absoluto puesto que antes de que la pokeball llegase a él su pokémon la interceptó, destruyendola con un Tajo Umbrío sin mostrar piedad por el joven y el pokémon que estaba dentro de la cápsula.


Líder Len: ¡No puedes detenerme! ¡Ya perdiste!

????: ¡Entonces yo lo haré!


El joven despeinado quedó perplejo y cayó de rodillas al ver como su cápsula de pokémon había sido hecha añicos en frente de él, aunque a pesar de esto este sonrió sin preocuparse. Muy confundido por ese gesto, Len no entendió a qué se debía su inesperada felicidad hasta que escuchó que alguien más gritaba. Detrás de su posición, un pokemon se hizo paso mediante la pared usando Abocajarro para abrirse paso entre el cuarto vecino de donde se encontraban. De entre los escombros, un primate llameante con una aura abrasadora aparecía, Infernape acompañado por alguien más.

Resultó que no estaban solos, repentinamente otro joven muy hiperactivo y decidido a atacar al hombre, agarrándolo con sus brazos en gancho a la altura de su abdomen y con un impulso de fuerza lo mandó hacia atrás, alejándose de la desmayada entrenadora. Infernape termino de poner a salvo a todos al enfrentar al Absol con una Rueda de Fuego, golpeando con un derechazo, un gancho, un golpe bajo y por último un golpe centrado para mandarlo en la misma dirección que su entrenador. Las cosas habían cambiado y la entrenadora desmayada conocida como Karla ahora se encontraba a salvo.


Líder Len: ¡¿Qué?!

Davuxz: Creo que esa pokeball vacía terminó siendo una buena distracción, JR.

Líder Len: ¡Eras tú!

JR: Te dije, te lo dije. Nunca haces caso. - Lo dijo mientras sostenía a Karla entre brazos.

Davuxz: Pero si nos acabamos de conocer, ¿Cómo sabes eso?

JR: Lo tienes escrito en toda la cara.

Davuxz: ¿Uh? - Se empieza a frotar la cara con las mangas de su chaqueta. - Bueno, supongo que ahora sí estoy bien.

JR: … - Trataba de no evidenciar su gota de sudor por lo que acababa de presenciar.

Líder Len: ¡Qué más da! ¿Ahora piensan enfrentarse los dos contra mi?

Davuxz: Es es más o menos el plan.

JR: He regresado y para vencerte. Hacerle esto a una de nuestras compañeras es inaudito.

Líder Len: Aún siendo dos no podrían….

????: ¿Y qué te parece nueve en total? ¿Sería suficiente?


Desde el agujero creado por Ampharos y Davuxz anteriormente, se escuchaba una voz muy familiar para el joven despeinado. Estando en el segundo piso podía observar como abajo estaban un grupo de entrenadores con uniformes similares, los mismos que usaban Karla y Davuxz que se encontraban en el edificio. El Alba Squad había llegado, luego de tener muchos problemas anteriormente con sus miembros esparcidos por todo Odissey ahora se reunían para auxiliar a sus compañeros restantes.


Fabri: Esta entrada fue genial. ¿A que no? - Gritó mientras de sus bolsillos sacaba una empaque de galletas.

Edson: A veces creo que sí, pero luego recuerdo tu hambre insaciable y ya no se.

David: Tienes que tener un poco de modestia, Fabricio. - Diciéndolo mientras se avergonzaba. - Pero es verdad, ahora las cosas estarían a tu altura, ¿cierto?

Vanessa: ¡Lista y preparada! Si tanto ansías una batalla, pues ven que te estoy esperando. ¡Uno a uno si tan confiado estas!

Rodrigo: No te exaltes mucho, Vanessa. Aún debemos poner a salvo a Karla.

Yuri: ¡Yo! ¡Yo! Mi Aggron espera una fiera batalla desde hace horas.

Fabri: Como yo hablé primero, pido la parte de las piernas. - Bromeaba mientras se tronaba los dedos.

JR: Yo pido la parte del pecho. - Agregaba.

Rodrigo: No sean tan bruscos los dos. ¿Y qué es esto? ¿Repartición de un pollo o qué?

JR: Silencio tú, me caes mal.

Rodrigo: ¿Ah? ¿Pero yo que te he hecho?

JR: No se pero mi instinto dice que debo odiarte. - Dijo llevándose la mano al cuello y haciéndole un gesto de ahorcado.

Rodrigo: ¿en qué me he metido?

Fabri: Davuxz, amigo, ¿Necesitas un poco de ayuda?

Davuxz: Creí que nunca lo dirías.

Líder Len: Esta juventud de ahora. Se creen dueños del mundo solo con tener pokémon. - Pensó desde su posición dejando que ellos conversen, dándoles una falsa esperanza.


La reunión llegó, los refuerzos traían las esperanzas de vencer en una prolongada batalla con un enemigo duro de roer. Ahora, todos unidos, la meta era capturar al líder de la organización DT y detener todo el embrollo en el que se encontraban, pero primero necesitaban auxiliar a Karla que aún estaba cerca a un posible ataque del enemigo. Todo iba cayendo en su lugar y Odissey podría tener una pequeña esperanza de volver a la normalidad, aunque el as bajo la manga aún no se revelaba...


Decir que seguiré posteando seguido sería de mala suerte, como lo hice las últimas veces prefiero no decirlo. A pesar de esto, el postear mi indice es un compromiso simbólico para mi de terminar mi historia así que... ¡Nos vemos pronto!









Nuevamente nos vimos, y si que fue pronto (?) Debido a un fallo de edición de post, terminé editando el post anterior (LOL), pero bueno igual tendría que editar lo anterior para postear y como nadie ha posteado en el tema aprovecho en agregar el cap que sigue junto al anterior que estaba aquí. Espero no haya problema.


Capítulo 186: Len contra el Alba Squad (Parte 1)
Ajetreo comunal ♪

Spoiler


Ubicación: DT Headquarters / / Jueves 10:30 a.m.


La fiera batalla de Karla y el líder del DT entró en su punto más crítico cuando está usó los poderes de su fiel compañera fantasmal, Froslass, al lograr encerrarlo en una habitación congelada con una temperatura bajo cero y paralizando por completo al hombre del frío inesperado. A pesar de los esfuerzos de ambas, un descuido bastó para que encontrara un oportunidad de escapar de aquella gélida habitación evitando su captura; sin embargo, lo peor de todo fue cuando al perseguirlo la entrenadora cayó en una trampa que volteó la situación completamente.

Los compañeros de la misma llegaron al rescate, junto con el reto del escuadrón alba justo para auxiliar a una desmayada y lastimada Karla. Ahora que todos reunidos nuevamente para formar un gran equipo de nueve, el líder no se veía alterado en lo absoluto a pesar de su desventaja numérica.


Líder Len: Uno, dos, tres…¡Nueve! Y lograron rescatar a su amiga, impresionante. Entonces los Rangers les encargan el tan dichoso futuro de Odisea a jóvenes. - Se mofaba ante la edad de los entrenadores.

JR: ¿Quiere pelea?

Davuxz: Espera, JR, no te desesperes. Con Karla en tus brazos lo más adecuado es cuidarla.

Fabri: Hablando de eso, Karla ¿Te encuentras bien? Responde.

JR: ¡Tonto! No ves que está desmayada

Líder Len: Cortesía de su servidor.

Edson: Desde nuestro ángulo, aún con la pared destruida, solo podemos ver su cabeza apoyada en tu pecho. Será que …. - Contestó sin poder evitar hacerle un guiño para molestarlo sobre la muy comprometedora situación.

Yuri: ¡Genial! Ya tenemos dos parejas formadas en el squadron. ¿No es genial chicos? - Alegre decía al juntar las manos de David y Vanessa que estaban a su lado. - Pero ustedes dos siguen siendo mis dos favoritos.

Vanessa: ¿A-a-a quién dices parejita? ¡Yuri! - Súper avergonzada trato de excusarse, a pesar de tener la cara completamente roja mientras sostenía la mano de el otro. - H-haz algo, David.

David: … - Sonreía calladamente mirando hacia otra dirección. Completamente sonrojado, apretaba la mano cada vez más y más fuerte debido a la misma sensación de apretar la mano de ella.

Fabri: Así me gusta gente, todo queda en familia. Porque...nosotros somos como una familia.

Vanessa: Fabri, te juro que… Amenazando le respondió, aunque solo fueron palabras, debido a que pensaba mucho más en el mismo hecho de sostener la mano de David lo que la hacía ruborizarse hasta dejar a un tomate como un rojo muy débil.

Rodrigo: Fabri, creo que mejor te alejas de allí. No querrás ser una víctima de homicidio.

JR: ¡N-no es así! ¡Solo la estoy sosteniendo! E-esta desmayada. - Dijo un poco exaltado el entrenador aunque no negaba que se haya ruborizado un poco.

Davuxz: He, he, he - Reía ligeramente mientras una gota de sudor caía por su cabeza.

Líder Len: Entonces… ¿Cómo será? ¿Cómo haremos esto? ¿Vendrán todos a la vez o uno por uno?

Rodrigo: Aconsejaría ir de uno en uno, pero teniendo en cuenta quién eres y lo que has hecho...

Edson: Sería muy deshonroso de nuestra parte si nos con tuviésemos ante tí. Además...

David: Cada uno de nosotros tiene el derecho de pelear contigo. Por eso...

Vanessa: Si bien uno de nosotros será el que termine contigo y te deje hecho trizas, esto no significa que nos hayamos contenido. Ya que...

Fabri: Tenemos hambre de vencerte desde que nos encargaron este viaje. ¡De veras! Ahora lo que resta es servirnos. Sin mencionar que...

Yuri: Tú también estarás sediento por seguir con tus planes, pero eso se acabó. Perder no es una opción, por lo que...

JR: Te decimos hola, somos el Escuadrón Alba, y estamos a punto de detenerte a ti y a tus planes. Así que prepárate porque...

Davuxz: Te juro que no perderemos. Porque haremos que en Odissey vuelva a brillar el sol.

Karla: Nyaa ¡Así es! - Dijo inconscientemente sonámbula debido a su fatal desmayo.

Líder Len: No debería decirlo, pero todo esto sonó ensayado. Aún así, les daría un buen puntaje por el esfuerzo.

Alba Squad (Todos): Sabíamos que debíamos ensayar mejor para que suene más espontáneo. - Pensaron todos al ver la reacción de su didactico mensaje grupal. - Bien, intentémoslo de nuevo.

Líder Len: ¿Se están burlando de mí? No tengo tiempo para esto. - Decía al irse corriendo a través del pasillo regresando a su Absol.


La mala sincronía de un mensaje muy cliché fue muy oportuno para que Len pudiese escapar aprovechando esto. Los jóvenes al notar este repentino escape no escatimaron en perseguirlo al instante, era la oportunidad que esperaban y no estaba permitido dejarla escapar así de fácil. Ya que Karla aún se encontraba desmayada, JR al tenerla en brazos decidió cargarla a espaldas para avanzar con ellos sin dejarla abandonada o retrasarse por su condición.

Yuri, Rodrigo, corrieron por las escaleras más cercanas y alcanzaron JR para ayudarlo y protegerlo en aquel 2do piso destruido. El Ampharos de JR los otros dos ya mencionados se quedaron detrás para acompañarlo y avanzar al ritmo que corría ya que estaba muy vulnerable a un ataque por cargar a su desmayada compañera. Por otra parte... David y Edson decidieron avanzar siguiendo el primer piso, entrando por la puerta principal para interceptar al fugitivo por las escaleras según sea el caso. Finalmente Fabri, Vanessa y Davuxz decidieron rodear el edificio por fuera formando un triángulo siendo cada uno de ellos un vértice, reduciendo las posibilidades de un escape aéreo por parte de él.


------------------------------------------------------ Comunicación vía Radio ------------------------------------------------------



Vanessa: ¿Están listos todos? No podemos dejar que escape, debe pagar ¡Y MUCHO! - Anunciaba con entusiasmo.

Fabri: Pero si no fuese por él no hubiese pasado lo que te pasó con David. Vane, pls.

Davuxz: Cierto, ¿De qué tanto hablan? No entendí nada cuando los hicieron tomarse de las manos. - Confundido preguntó al escuchar el mensaje.

Vanessa: ¡N-no necesitas enterarte de nada! ¡S-son todas mentiras! Fabri ¡Haz silencio! - Muriendo de vergüenza, respondía.

Davuxz: ¿Qué sí? ¡Genial por los dos!

Fabri: Dav, te perdiste de algo mágico. Todos lo vimos, a excepción tuya y de Karla.

JR: ¡No me dejen de lado! - Dijo una voz frustrada del poco protagonismo que le daban.

Davuxz: ¡Cierto! ¿Dónde quedó Karla? - Preguntó preocupado por la radio al escuchar a JR.

Yuri: La tenemos cuidando aquí, JR se ve tan galán haciéndose cargo de ella mientras descansa en su espalda. - Fotografiando la escena decía muy alegremente. - ¡Di queso!

JR: ¡Basta! Me desconcentran. Fue gracioso la vez anterior pero ahora estamos tratando de alcanzar al que le provocó esto a Karla.

David: La prioridad es cuidar de Karla mientras que los demás nos concentramos en acorralar a Len. No demoren mucho.

Edson: ¡Contacto! ¡Esta huyendo hacia el oeste! Lucario usa Aura Sph… - Mencionó antes de cortar su comunicación por concentrarse en la batalla.

David: Va hacia tu dirección, Davuxz. Vane y Fabri de ayudarán en lo que corremos hacia allá.

Fabri/Vanessa: ¡En camino!

Rodrigo: Esperen ¡Yo les quería contar algo!... bah, qué más da.


------------------------------------------------------ Comunicación vía Radio ------------------------------------------------------



Davuxz: ¿Listo infernape? Prepárate para lo que venga.


Las cosas se estaban agitando, todos estaban impacientes por detener al fugitivo líder esparciéndose en toda el área y crear así un perímetro ineludible de batalla. Edson había logrado encontrarlo corriendo por uno de los pisos de arriba, aunque no pudo especificar mucho más por querer detenerlo a él y a su misterioso pokémon con un ataque, sin dejar algún aviso de haber acertado o no mientras que los demás vieron el patrón y se dirigían a apoyar al despeinado entrenador y su Infernape.

Rompiendo la pared del edificio, abriéndose paso hacia el exterior, el hombre de edad saltaba desde un tercer piso en la espalda de una especie de estatua de tierra color celeste verdoso que poseía un patrón de manchas brillantes en su cuerpo. Esta estatua emitía un aura morada y de color oscura lo que indicaba que era un pokémon más con el virus DT infectado, indicando que sería un oponente no tan sencillo ni tan manejable de batallar en contra. Con un buen aterrizando a salvo tanto la estatua de tierra y su dueño ahora tenían al frente al despeinado entrenador y su primate compañero para cerrarle las salidas.


Pokedéx: Searching Data …

#623 Golurk [Ground / Ghost] - [Autómata] - [Mineral] - [Lvl: 60]



Líder Len: ¿Me das permiso por favor? - Dijo sarcásticamente con un gesto amable en su rostro. - ¿O debería...?

Davuxz: ¡Deberías!

Vanessa: Resiste allí, estamos muy cerca junto a Fabri. Cambio. - Converso por medio de la comunicación de radio que poseían todo el escuadrón en su oído.

Fabri: Un minuto solamente. Cambio. Me gusta decir cambio. Cambio. - Agregó el comentario vía radio también.

Davuxz: Infernape vamos. ¡Flame wheel!


El primate llameante te golpeó el pecho al mismo ritmo que las llamas en su cabeza aumentaban para darse más energías e ir a atacar corriendo en cuatro extremidades. Envolviendo su ser en llamas empezó a rodar hacia donde se encontraba su oponente, Rueda de Fuego era la opción para atacar. La estátua de tierra puso los pies firmes en el suelo, separándolos un poco y ponerse en posición para recibir el ataque con las manos.

Un destello de fuego dejó el impacto del ataque ante las palmas del oponente pero no había señales de retroceder más que usar una maniobra para hacer que la Rueda de Fuego se eleve en el aire y sostener por la cola al primate de fuego. Sosteniendola con fuerza, lo hizo girar solo una vez para marearlo y al soltarlo con el otro brazo le acertó un potente Puño Sombrío, mandandolo contra una pared de aquel edificio.


Davuxz: ¿Qué? ¿Cómo pasó eso? - Estupefacto se quedó al ver como el ataque fue neutralizado con tanta facilidad por el misterioso pokémon.

Líder Len: Ya lo dije, ahora sí ando con prisa. ¡Shadow Punch!

Davuxz: Infernape ¡Contra ataca! - Dijo el joven nervioso al ver que la batalla no sería tan fácil como lo pensó.


El primate se levantó sacudiendo la cabeza por el impacto mientras la sostenía con una de sus manos, algo aturdido observaba como el oponente lo esperaba para el siguiente ataque. Enfurecido por una mofa indirecta, el primate se golpeó levemente las mejillas para concentrarse antes de empezar a correr como loco en busca de una nueva oportunidad de producir daño. Golurk se puso nuevamente en la misma posición de defensa, pacientemente esperando el ataque de un Infernape que se acercaba a mayor velocidad que antes.

Juntando energía fantasmal en su puño, la estatua de tierra intentó dar el primer golpe; sin embargo no contaba con la astucia del primate de fuego al frenar y evadir el ataque agachándose para luego poder levantarlo con ambos brazos inhabilitando, pero curiosamente al querer tocar al pokémon oponente los brazos del Infernape atravesaron con facilidad el cuerpo de este, como si fuese humo dejando una sensación de escalofríos en las manos.


Davuxz: ¿Qué? Oh cierto, es fantasma. - Decepcionado se lamentaba al olvidar un error básico de principiante.


La estatua fantasmal utilizó sus poderes para atravesar el cuerpo del infernape e impedir un nuevo ataque al esconderse debajo de la tierra. El primate era incapaz de poder atacar ahora y estuvo moviéndose de un lado a otro esperando un posible ataque sorpresa que nunca llegó.


Líder Len: Un poco agitado está tu pokémon. Es una lástima.

Davuxz: Solo es cuestión de que Golurk haga algún movimiento en la tierra y podremos atacar, resiste allí.

Líder len: ¿Y si no lo hace? - Murmuraba lo suficientemente algo para ser escuchado.


Confundido pero ignorando lo que había dicho el hombre de edad el despeinado entrenador se concentraba en sentir las pulsaciones de la tierra para ayudar a su pokémon; sin embargo, nunca ocurrió nada. Se extrañaba de no ver intenciones de ataque, hasta que un brazo sigiloso saliendo de la tierra agarraba uno de las piernas del primate de fuego.

La sorpresa fue el factor decisivo, nunca sintieron nada para prever aquel movimiento. el Infernape se movía mucho ante un inútil intento de usarse del firme agarre del oponente que ahora jalaba de la pierna del primate y lo enterraba por medio cuerpo. Un pequeño temblor se sentido recién, que crecía y crecía desde abajo hacia la superficie donde estaba todos. Un Terra Temblor hacía crujir la tierra, como una galleta al recibir una mordida, moviendo bloques que aplastan a un enterrado infernape que seguía luchando por liberarse y no soportar tanto castigo.

La desesperación fue tanta que el primate uso su Abocajarro para golpear los pedazos de tierra que lo aplastan e intentar liberarse, pero no contaba con que el Golurk siguiese manteniéndolo enterrado apretando más su pierna e intentando hundirlo más. El entrenador no podía hacer más que mirar como su pokémon sufría graves daños sin poder hacer nada.


En otra parte de la región otra batalla también se libraba, aunque esta no tan intensa como la que se libraba en el edificio base de la organización DT. Regando unas plantas, respirando la tranquilidad de su invernadero y disfrutando la calidez de unos reflectores de estudio fotográfico que emulaban la calidez de un sol obstruido por las nubes de noche eterna originada por el virus DT que se propagaba por todo Odissey. Aquellas flores y vegetación que se esforzaba por sobrevivir sin el sol eran cuidadas por un joven maduro caucásico y delgado que no dejaba de velar por el bienestar de las mismas.


Ren: Sigh… hasta cuando durará esto. Estas plantas no pueden sobrevivir con un sol falso. - Regando las plantas se lamentaba con su palma en la cara.

Suzume: ¡Dímelo a mí! Ayudarte con esto fue muy relajante. Hace que me preocupe menos por Karla.

Ren: Te digo que estará bien. Esta con todos los demás chicos. No te exasperes... además mira estas hermosas flores.

Suzume: Supongo que sí, pero no puedo dejar de pensar en ella. - Decía mientras lagrimeaba un poco al recordar la niñez. - Adoro a mi hermana, la cuidé desde niña.

Ren: Déjame preparar un poco de té. Tus nervios están por los cielos, querida. - Creando una infusión dijo al mismo tiempo que ordenaba un juego de té de porcelana.

Suzume: Gracias, Ren... Supongo que es inevitable, al menos puedo ir a su cuarto y echarme en su cama para al menos abrazar su almohada y pretender que la tengo al lado a salvo.

Ren: … - Se quedaba muy perturbado con lo que acababa de oír mientras derramaba una gota de sudor en respuesta. - y Que te relajes, mujer... Ha de estar bien, tan solo esperamos los reportes de los rangers por ahora.

Suzume: Hablando de eso ¿Has recibido algo de información o algún reporte últimamente?

Ren: Pues… Lo último que recibí fue un vídeo explicando qué Rohand está fuera de peligro. Al parecer Anna logró controlarlo todo a pesar de tener ese gusto de la moda tan medieval.

Suzume: He he, no seas tan drástico. Me gusta el estilo de elegancia que tiene siempre.

Ren: ¿En serio? Chica, debo enseñarte un poco más sobre modas. Así nunca aparecerás en la portada de Crónicas Odisssey sin hacer el ridículo.

Suzume: Un segundo… Te estás burlando de mi? De ser así… - Dijo al querer levantarse con una actitud muy hostil a comparación de hace unos segundos tomando el té.

Ren: No, no, no. Vamos… ¿Cómo crees? - Respondía muy exaltado tratando de relajar a su invitada.

Suzume: Sigh… Lo siento, pero me enciendo cuando se mofan de mí en mis narices. Gracias por el té por cierto ¡Está exquisito!

Ren: Descuida querida, está hecho por mis mejor selección de hierbas medicinales. Es bueno para evitar el resfriado y combate las alergias muy bien.

Suzume: ¿A-alergias? Aww - Se entristecía al recordar todas aquellas veces que su cuidaba a su pequeña hermana mientras ella la abrazaba en agradecimiento. - K-Karla suele tener sus alergias a menudo. Dios como la extraño.

Ren: Aish, con lo bien que íbamos despistando el tema. Ya, ya, ella estará bien. - Abrazando la tranquilizaba mientras ella lagrimeaba un poco.

Suzume: Creo que iré pronto a casa. Estar en su cuarto me relajara más que estar aquí.

Ren: Ok, te daré parte de mi selección de hierbas de té y así puedes tomar el té con ella, pero recuerda usar sacarina en lugar de azúcar.

Suzume: Gracias de nuevo. A todo esto, Ren, ¿No has tenido problemas con tu ciudad?

Ren: En absoluto... mis pokémon se están encargando de ello mientras que yo me encargo de prepararles su ensalada favorita. ¿Tú has tenido problemas en tu caso?

Suzume: ¿Yo? No he tenido alguno. Supongo que ambos pensamos en la misma idea para proteger nuestras ciudades. Pero sí debo regresar pronto, no es bueno confiarse.


Diciendo esto con unas pequeñas carcajadas se observa como la ciudad en donde se encontraban, por la parte delimitadora del distrito con las rutas de viaje, una variedad de plantas enredaderas espinosas con un grosor de tronco de pino se encontraban rodeando toda la civilización como su fuese una especie de fortaleza. Estas eran demasiado espesas, resistentes y con una altura de más de cinco metros la amenazante pared vegetal era una buena defensa ante los pokémon salvajes que intentan atravesar dicha barrera puntiaguda. Ren y su invitada se ubican en uno de los límites de la ciudad cerca de esta protección.


Suzume: Entonces esta fue tu idea... Pero por cierto ¿Qué pasa con los pokémon tipo fuego y volador? ¿No se pueden deshacer o evitar esta barrera con sus ataques o habilidades?

Ren: Querida Suzume, ¿Recuerdas que tengo el liderazgo de un gimnasio planta? Los fuego ni a acercarse pueden. Hemos puesto trampas suficientes para ellos, sin mencionar las Spikes y Toxic Spikes.

Suzume: Sigo sin ver cómo evitan a los voladores. Sobretodo un Charizard. - Obersanvo detalló la altura de aquella barrera puntiaguda.

Ren: Aish, Suzume, sigues preocupándote por cosas sin sentido. Tengo al dúo de Jumpluff más veloz de todos. ¡Los voladores caerán antes de poder acercarse!

Suzume: Oh ya veo. Lamento la falta de confianza.

Ren: Y a todo esto, si estás tan relajada aquí es porque tus defensas también están a tope. Sino, pues mamá gallina, será mejor que protejas a tus pollitos.

Suzume: Haré que no escuche eso. Prácticamente hicimos algo similar a lo tuyo, Ren. Pero con un toque único de mis tipo bicho. - Levantó el mentón con orgullo.

Ren: ¿Se volvieron locos por las plantas por allá también? Podría hacerte una visita en ese caso, cuando todo esto termine.

Suzume: No, no digas eso. Con Kumoro y sus crías hicimos una capa en toda la ciudad, como si fuese un domo hecho por una telaraña tan fina y brillante que no podrás encontrarla ni en pasarelas de moda.

Ren: Pues lo dudo, amiga. Sigo viendo tus fachas y me preocupa un poco. Te queda bien, pero no es lo último. - Decía mientras la rodeaba caminando y observando su vestimenta de piez a cabeza.

Suzume: Haré que no escuche eso… una ultima vez. Es una telaraña tan fina que no absorbe el color de la luz, sino la refleja en su totalidad. Kin me habló de cierta teoría si mis pokémon comían trozos de aluminio.

Ren: Entonces… ¿Es un espejo gigante en forma de domo? Pero ¿Y los pokémon que escalen todo ese monte para llegar a tu ciudad?

Suzume: Del mismo modo, cubrimos todo el monte con unas líneas de muy delgada telaraña. Si un pokémon se acerca y toca estas telarañas, la vibración de las mismas alertara a mis bichos que irán ahí mismo a encargarse de ellos.

Ren:
Se ve prometedor, querida. Supongo que tuvimos la misma idea, en concepto por sí quiera.

Suzume: Bueno es tiempo de irme, me asegurarse de ver si todo está bien en mi ciudad, y luego me dirigiré hacia las ciudades vecinas.

Ren: Lo mismo, dejaré reservas para ayudar a los demás líderes. - Decía despidiéndose de ella muy fraternalmente. - Ah sí… La próxima vez no traigas puesto una de las bufandas de Karla, te hace parecer un poco pervertida usar las cosas de tu hermana solo porque la extrañas al límite que me has contado.

Suzume: ¿D-desde cuándo lo supiste? - Dijo muy sonrojada y titubeando al hablar por la vergüenza.

Ren: Querida, lo supe desde que llegaste. Ahora entiendes porque reaccionaba un poco disgustado cuando decías que ibas a ir a su cuarto solo para sentir su esencia.


Sin poder defenderse o poder excusarse ante lo dicho la líder con una marcada figura de modelo emprendió el vuelo siendo cargada por una Vespiqueen, esforzando su distanciamiento de aquella vergonzosa verdad que se quedó en tierra junto al muchacho sonriente. Aun con las carcajadas de aquella experiencia el muchacho puso su cara seria al recordar los oscuros momentos que vivían todos.

Ren fue a prepararles su ensalada favorita a sus pokémon que hacían guardia y acompañarlos por unos minutos para darles el ánimo que solo su entrenador podía darles en una fiebre batalla defensiva. Suzume, por su parte también conversaba por radio con su ciudad, con buenas noticias de que sus pokémon seguían protegiendo bien ante un escudo de buen camuflaje.

Retomando la ferviente batalla que se libraba en la base del DT entre su líder y todo el escuadrón Alba, las cosas parecían pintar un poco mejor para el despeinado Davuxz que e asistido en su batalla con la ayuda de Vanessa y su metalico Metagross. El Infernape del despeinado entrenador tomaba aire mientras su compañero lo ayudaba sosteniéndolo después de tan dolorosos ataques.


Vanessa: Metagross


Vanessa: ¡Ya estamos aquí! Como te dije antes ¿Solo quieres un oponente fuero? ¡VENGA! - Con una gran confianza y una sonrisa de emoción retaba al hombre.

Líder Len: ¿No estás un poco confiada? Metagross será muy buen pokémon, pero no creo que baste solo con aquello.

Davuxz: Se que quieres serlo, pero no eres invencible. Por más poder que te de el virus DT no podrás contra todos nosotros cuando lleguen aquí.

Vanessa: Lo demás lo tengo yo. Metagross demuestraselo atacando.


Debido al característico peso que posee aquella fortaleza metálica no podía moverse con la libertad deseada, pero gracias a que el oponente tampoco era muy ágil, la batalla empezaba reñida. Un aura sombría rodeaba el puño del Golurk que chocaba justo con el helado del Metagross, ambos dando lo mejor de sí para no desistir ante el ataque del otro que seguían empujando para ganar en el primer ataque.

Ninguno quería rendirse pero la iniciativa la tomó la estatua fantasma que aprovechando su otro brazo intentaba golpearlo con el mismo Puño Sombra, aunque no espero la misma respuesta de la fortaleza metálica que quedó de pie en dos patas para hacerle frente. Aun con la fuerza suficiente para resistir el ataque, el peso del Metagross terminó siendo un factor clave para él y bajando la resistencia de la estatua fantasma hasta ceder y recibir ambos Puños de Hielo.


Vanessa: ¡Ja! Resultó ser que yo no fui la que tenía exceso de confianza.

Líder Len: Fue el primero y último ataque. Tenlo por seguro, chiquilla.

Davuxz: Vane, ten cuidado, no es bueno provocarlo. Hasta David tendría que tomar sus precauciones.

Vanessa: Lo sé, lo sé… Es solo que ver a Karla en ese estado me encendió las ganas de callarle la boca a este tipo que sonreía hacia nuestra preocupación.


La conversación que ambos compañeros tenían distrajo totalmente a la entrenadora quien no notó como el Golurk desapareció debajo del suelo y se disponía a repetir la estrategia utilizada anteriormente con el Infernape, pero ahora para perjudicar al Metagross aún alerta.

No todo estaba dicho, la entrenadora nudo darse cuenta de esto muy tarde pero para buen tiempo llega un colosal pokémon roca llegaba al rescate, congelando todo el suelo dos estaba parado el Metagross haciendo así que el brazo fantasma escondido en la tierra del Golurk se congele y escape con un gélido mal recuerdo que lo lastimaba.


Líder Len: Golurk… Fuiste engañado de nuevo? Inaceptable.

Fabri: yo he llegado al rescate! Justo quería un helado, por eso Tyranitar y yo optamos por aquel Ice Beam.

Davuxz: ¡Fabri! Eso estuvo cerca, Infernape si que pagó muy duro ese descuido.

Vanessa: Ahora me concentraré completamente en la batalla. No más distracciones.

Fabri: No más distracciones.

Vanessa: Se bien lo que do hacer.

Davuxz: Sabemos bien lo que debemos hacer.

Vanessa: Yo voy a… - Con determinación decía antes de ser interrumpida por alguien.

David: ¡Llegamos! - Aparecían dos jóvenes mientras que el más alto de los dos saludaba. - Edson usemos la combinación para ayudar a los demás. Dragonite ataca.


El Golurk se sostenía el brazo congelado que había ganado en un intento de ataque anterior e intentando descongelarlo lo golpeaba con su puño libre. Dejando eso de lado la estatua fantasmal percibió como lo estaban acechando para atacar y decidió ponerse en guardia mientras que un intrépido dragón naranja venía a toda velocidad con ambos puños encendidos en llamas.

Juntando ambos puños para propinarle un golpe doble al alzarlos y dejarlos caer de una, el dragón trataba de ter más probabilidades de pegar un buen golpe; no obstante, el Golurk tenía un plan muy improvisado. Las llamas de los puños eran tan incandescentes que no fue mucha molestia el derretir el hielo del congelado brazo del fantasma, intercambiando un poco de dolor por la libertad de su extremidad incapacitada.

Sosteniendo su ataque todavía, nuevamente en una guerra de fuerza con el dragón, un astuto Lucario aprovechaba la distracción del momento para atacar por la espalda con un Puño Bala, no muy efectivo pero sí eficaz al otorgarle una abertura al Dragonite que encestó un derechazo con Puño Fuego, haciendo retroceder y desaparecer al Golurk entre la tierra y ponerse defensivo.


David: Dragonite



Edson: ¡Eso Lucario! - Dando un salto de alegría.

David: Muy bien Dragonite. - Exclamaba hacia su pokémon. - ¿Se encuentran bien todos?

Vanessa: ¡D-David!… - Muy alegre sonreía al ver a alguien especial para ella, mientras se escondía bajo una sonrojada cara muy seria.

Fabri: Len, no puedes escapar. Se ve que Golurk no puede contra tantos.

Vanessa: Decías que sería fácil y que escaparías? Ahora iremos por ti. - Recuperando su compostura y carácter anunciaba ante el hombre.

Davuxz: Detén esta locura del virus. Perdiste.

Líder Len: Supongamos que les hago caso. Que me rindiese y todo aquello que piden. Discutamos hipotéticamente esto. - Decía al estirar los brazos en un ángulo de mofa.

Fabri: Serías listo y nos ahorras perdernos el almuerzo. A diario.

Líder Len: … Prosiguiendo, aun queriendo no va a salvar a Odissey de lo que se aproxima. Al que ni yo podría detener.

Davuxz: ¿De que rayos hablas?

Líder Len: ¿No creyeron que no tenía un plan B? Algo que ningún líder de organización tiene a disposición - Sonreía el malvado al mirar hacia la costa que estaba a kilómetros de donde estaban. - Yo soy distinto, como les dije.

David: ¿La costa? ¿El mar? ¿Qué tiene qué ver en esto si el problema es el virus expandiéndose?

Edson: Odissey no suele tener fenómenos naturales, si a eso te refieres.

Líder Len: Tal vez no, pero hubo una excepción… Una sola vez en la que esa regla cambió.

Vanessa: No sé de qué rayos estás hablando, pero suena imposible. Creo que son solo inventos tuyos.

Edson: ¿Y si nos está despistando?

Líder Len: Creerme o no, esa es decisión suya. Solo les diré que aún si caigo, aún si por alguna razón ustedes logran detener, arrestar o lo que sea que planeen hacer con sus patéticos intentos.


Confundidos por las palabras del líder nadie sabía a qué se refería el hombre de edad, pero solo eran conscientes de que tener un plan B era inesperado para todos los jóvenes. Que podría involucrar todos o y ahora realmente era la prioridad capturarlo o tratar de detener esta enfermedad desconocida que poco a poco está empezando a ter efectos terminales en los pokémon que la poseen. Aquel Luxray pronto estará…



Bien eso es todo. Si bien ahora quedará más apretado, ojalá que el foro me deje aumentar un capítulo más además de estos dos...sino me veré forzado a resignarme y postear en Espacio Remanso D: