Karla: ¡La defenderé! ¡¿Y sabes cuál es la mejor parte?! — Le apunté con una de mis pokeball, aún necesitaba apoyarme de Combusken para mantenerme en pie. — ¡Algo grande nacerá de todo esto! Porque entre más oscura, más asfixiante y más dolorosa sea la desesperación, ¡más grande y brillante será la esperanza que venga en retribución!
Y así, con uno de mis diálogos pre-fabricados, estaba dispuesta a atacar. A todo esto, estos raritos no se habían presentado, ¿no?
Karla: Ah, por cierto. ¿Está bien si les llamo calvo y darky? Es que… se me hace raro no tenerles nombres, al menos conozco a Sofí y a Albert, o eso creo, pero…
¿?: ¡¿CALVO?! ¡Bro, la loca me llamó calvo! — Lloriqueó el rubio, mirando al otro. — ¡Tengo el pelo a ras, momia! ¡¿Estás ciega de un ojo?! ¡Mi nombre es Fran, grábatelo! ¡Y el de mi bro es Xanxus!
Xanxus: …
Fran: ¿Sabes qué? Te lo grabaré por la fuerza. — Sonrió, a la par que preparaba una de sus pokeball. — Cuando te enseñé lo imparable que somos cuando estamos unidos, nosotros, ¡los temibles gemelos Doppelganger, pedirás de rodillas y entre suplicas porque te dejemos ir!
Karla: (Lo hace sonar tan mal…).
El recién presentado Fran se dispuso a terminar los diálogos y dio lugar a la batalla, en medio de este candente campo que a ratos parecía y nos iba a reducir a cenizas. Casi que, acostumbrado a ello, los dos hermanos lanzaron una pokeball al mismo tiempo.
Envuelto en llamas, la figura de un mono de mediano tamaño se posaba en dos patas, sublime y a la vez poco grácil. Lo azul de su rostro me pareció similar a un antifaz, pero podría decirse que era parte de su amarronado pelaje; la mirada, tanto como la cola acabada en fuego, sugerían que estaba preparado para ir al mismísimo infierno con un ardiente deseo.

[Nivel 19]
Pokédex: "
Monferno, el pokémon juguetón. Controla hábilmente la intensidad del fuego de su cola para mantener al enemigo a una distancia ideal".
En tanto, otra criatura se presentó ante nosotros. Blanco y rojo, una combinación que envidiarían los más sofisticados, así como los sanguinarios, pues esas cuchillas que tenía por manos me anunciaban que la ofensiva a punta de espadazos era su fuerte. Intuí en ese instante que debía ser la pre-evolución de Bisharp.

[Nivel 17]
Pokédex: "
Pawniard, el pokémon tajo. Su cuerpo está provisto de hojas afiladas. Cuando se desgastan, las afila con cantos rodados a la orilla del río".
Pensé que el contrincante ideal de Pawniard sería Scyther, pero ese mono complicaba las cosas. Mordiéndome un labio, decidí sacar tanto a Shiro, el Ralts, como a Artemis, la Zorua, quienes me acompañaron en este viaje interdimensional. Los dos seres blancos cayeron con estilo, se miraron el uno al otro con asombro y hasta cambiaron de lugares; hasta yo me preguntaba quién era quién.
Fran: Uno de esos es una ilusión, ¿cierto? — Sonrió como quien ha descubierto un nuevo continente. — ¡Ja, te he pillado! Creíste que eras lista, pero no, nosotros somos lo mejor.
Karla: ¡¿Q-qué?! ¡¿C-cómo lo has descubierto?! ¡Rayos, ni si quiera he dado una orden! — Fingí ignorancia y asombro. Era obvio que estos tipos estarían detrás de las ilusiones, ¿cierto? Aun así, estaba segura que lo mejor sería no subestimarlos, se veían fuerte pese a que les rodeaba un aire de comedia. — E-eres un monstruo.
Fran: ¡Buen intento, pero no puedes engañar a un maestro de la ilusión!
Karla: Ohh… bueno, veamos si adivinas cuál de los dos es el real, señorito calvo maestro de la ilusión. — Me encogí de hombros, ante todo: hacer de cuenta que lo tenía todo bajo control.
Fran: ¡Te voy a…!
Xanxus: Ignórala, es sólo una lamentable niña que aún no tiene idea de lo lamentable y miserable que es el mundo. — Espera un segundo, ¿ese tipo se relajó o tiene algún trastorno de personalidad? Raro. — Pronto le enseñaremos lo que es la realidad, lo insignificante de sus palabras y lo absurdo de sus creencias. Erza, comienza con tu trampa rocas, acaba con su miseria…
Pawniard se cruzó de brazos, lo que me llevó a pensar que ella sería la pokémon de Xanxus.
Fran: Eso, bro, ¡pronto estará en el suelo y derrotada! ¡Jorge, puño incremento!
Tragué saliva, esos pokémon se veían más fuertes de lo que parecían en un comienzo.
Karla: ¡Oye, que no soy tan miserable! — Traté de corregirle al escuálido. — ¡Shiro, substituto! ¡Artemis, ve en seguida con tu paranormal contra Monferno!
Fran sonrió, creo que mordió el cebo sin darse cuenta. En tanto, uno de los Ralts brillaba levemente, mientras que el otro se rodeaba a sí mismo de un aura rosácea con la que pretendía lanzar lejos al monito de fuego. Monferno, sin la necesidad de girarse a ver a su maestro, fue en dirección de aquel Ralts que había usado subtitulo, es decir, el original; al ver que la ilusión no se hacía añicos ante sus consecutivos golpes, fue sorprendido por un paranormal que lo lanzó lejos, de modo tal que sus patas marcaron el camino al tratar de resistirse a la fuerza psíquica, lo anterior con una expresión de dolor en su rostro.
Para empeorar las cosas, Pawniard hizo girar alrededor de sí seis rocas extraídas del suelo a base de algún poder que se traía bajo esas cuchillas, las cuales se alejaron y se incrustaron alrededor del campo de batalla de una forma sospechosa e inofensiva, formando un circulo.
Fran: Nada mal, pero ahora ya sé quién es el real. — Se paró orgulloso. Si tanto se creía, ¡¿por qué no lo intuyó antes? Quería matarlo. — Y esto recién comienza. ¡Jorge, el curioso, puño trueno!
Xanxus: Erza, tijera x…
¿Era el momento de comenzar a preocuparme? ¿Lo era? Ya estaba preparada… ¡y un Darkrai!
Karla: Chicos, guardad la calma. — Traté de concentrarme, en cómo repeler esa ofensiva. — Hey, Artemis, ¡protege a Shiro y ve con tu bola sombra! Shiro, ¡aprovecha para usar fuego fatuo!
La llamada Erza, de forma gallarda, fue atacar a uno de los Ralts cruzando sus brazos, específicamente al que vio usando su substituto. Artemis se puso de frente y se disponía a atacarle con una bola sombra, pero en ese momento…
Karla: ¡No!
Monferno, mucho más rápido y mucho más ágil que su compañero, se adelantó para apartar a Artemis con un puño cargado en chispas. ¿En serio esa cosa…? No, no era el momento de pensarlo, ya que el mono no reparaba detenerse contra una golpeada Artemis. Es cierto, algo me inquietaba sobre ese Monferno, de nombre sacado de la televisión. Sus movimientos eran rápidos, pero también se veían cada vez más potentes, de modo que a Zorua, cuya ilusión se hizo añicos con el primer golpe, le costaba evadir los siguientes; al segundo lo evadió al girar por el suelo, el tercero al levantarse e impulsarse hacia atrás, pero el cuarto le golpeó y arrojó contra un árbol que, gracias a Arceus, sólo su copa había sido alcanzada por las llamas. Mientras tanto, Shiro fue alcanzado por Pawniard, pero se concentró lo suficiente y aprovechó esa cercanía para lanzarle sus llamitas.
Xanxus: Erza, no te dejes consumir por ese fuego, aún eres joven para perecer en este mundo cargado de injusticias…
Me temí lo peor. Pawniard se cruzó de brazos y evitó el ataque al formar una protección cubica y verde a su alrededor, la cual era impenetrable… sólo por unos segundos.
Karla: ¡Oye, sin trucos sucios, Fran! ¡Me da que ese Jorgito está cheteado! — Le exigí al hermano rubio, quien me negó con el dedo índice.
Fran: Vaya vaya, ¿a ti también debo explicarte mis maravillosas combinaciones? — Hizo una pose con la que parecía ser más astuto de lo que nunca fue. — Puño trueno y puño incremento son la combinación especial de Monferno, el segundo aumenta su poder de ataque y el otro se encarga de eliminar a sus enemigos. ¡Y puedo combinarlos a mi antojo! Derecha e izquierda, ¿a qué no suena cool? Claro que gastan mucha energía para Jorge, así que lo mejor es alternarlos, pero el aumento de su ataque no se invierte.
Karla: Santo cielo, eso es… ¡sigue siendo cheteado, oye! Que lo justo es un ataque por turno. ¿Tengo que dictarte las reglas de las batallas pokémon? — Le reproché, inflando las mejillas. — O eso me gustaría decir en un combate justo. — Y sonreí, como nadie más podía hacerlo en esos momentos.
Xanxus abrió ligeramente los ojos en asombro. En lo que Fran me explicaba su combinación, la protección de Pawniard fue perdiendo efecto y, eventualmente, Shiro fue capaz de quemarlo con el fuego fatuo, el cual se representaba con pequeñas llamitas malditas en el cuerpo de Erza.
Artemis fue al lado de Shiro, con una sonrisa de oreja a oreja. Los golpes de antes debieron dolerle, pero ella aún se sostenía de pie con esa expresión que le era única.
Fran: ¡¿Me hablas de ataques justos?! ¡Eso sí que es jugar sucio, te aprovechaste que pausamos para explicarte mi genial combinación! — Me recriminó. — Lo sabía, todos ustedes no hacen más que romperse las reglas.
Karla: ¡Me lo viene a echar en cara el que usa dos ataques a la vez, oye!
Xanxus: No te preocupes, Fran, esto sólo es un diminuto rayo de esperanza que al final será consumido por la desesperación. Así lo dicta la ley de esta vida sin sentido. — Anunció el otro, me preguntaba si sería el mayor de los dos. — Erza, pulso umbrío hacia el Ralts…
Fran: Eh, bien dicho, bro, ¡no hay quien nos gane! Jorge, ¡ahora con ultrapuño!
Me asusté, en serio, ese ataque era letal para el pokémon psíquico. Y ese ultrapuño me sonaba a que sería bastante rápido. Debía pensar lo más rápido que me fuese posible, sin ser presa del pánico.
Karla: Shiro, ¡puño hielo! Artemis, usa detección y evádelo.
Fran: Tú insiste, Jorge, ¡tarde o temprano le darás al clavo!
El pokémon de blanco se acercó hasta Pawniard como si fuese directo a su final, quien lanzó de su boca una onda oscurecida de lo que presumía y sería un ataque siniestro; el sustituto se hizo añicos, y justo arriba apareció el auténtico Ralts quien se abalanzó contra Erza con sus puños escarchados de azul, quien buscaría defenderse al cruzar sus cuchillas y resistiendo el fuego que le consumía. Por otro lado, Artemis se rodeó de un aura azulada que le permitía “predecir” los rápidos golpes de Monferno para evadirlos justo a tiempo con detección.
Karla: ¡Ahora, justo ahora, amigos!
Tanto Xanxus como Fran me vieron anonadados, ¿se esperaban una orden más sólida? La verdad es que yo también lo hubiese preferido así, pero eso hubiese fastidiado mis planes. Decidí confiar en que tanto Shiro como Artemis serían capaces de hacer lo que quería.
Shiro fue con otro puño hielo, más fuerte y más violento que el anterior, empujando lejos a Erza. Artemis, en cambio, desapareció por una fracción de segundos, segundos en los que un frenético Monferno erró uno de sus golpes y se vio perplejo, hasta que fue atacado por detrás por Zorua, ejecutando su persecución, lo que hizo que literalmente el mono mordiese el polvo contra el suelo.
Xanxus: Sigue, Erza, no serás derrotada por movimientos tan patéticos. — El sujeto se agarró el rostro, en una pose mejorada a la mía. — Combinación, tijera umbría.
Fran: ¡Jorge, tú no te quedas atrás! Puño incremento.
¡¿Otra combinación especial?! Me asombraba la forma en que podían mezclar movimientos como si nada, lo que sin duda significó un gran esfuerzo para lograr; no obstante, no podía detenerme en apreciar a los oponentes.
Karla: (Venga ya, el mismo Fran ha dicho que combinar ataques les pesa, entonces, si los canso…). Artemis, ¿puedes volver a crear tu ilusión? Shiro, necesito que te concentres y crees otro substituto, ¡defiéndete, mientras tanto, con tu puño hielo!
Fran: ¿En serio crees que nos puedes engañar si vemos cómo cambia de forma ante nuestros ojos? ¡Demasiado ingenua, y yo que te comenzaba a tomar en serio!
Xanxus: Pobre ilusa…
Siguiendo mi orden, Ralts no tardó más de dos segundos en duplicarse a sí mismo, mientras que el real se posicionaba a su lado por esta vez, ambos con esa expresión de cansancio. Artemis, confiada en que podría lograr lo que le había ordenado, disparo una bola sombra hacia el suelo y en el estallido aprovechó para perder a la copia de Shiro y a sí misma.
Entre ese caos de llamas y una nube de polvo, un triunfante Monferno dio un enorme salto para caer en parafernalia hacia uno de los Ralts, quien hizo un esfuerzo por evadir los golpes de un mono molesto, en vano. El Ralts golpeado resistió bien, pero Pawniard fue hacia otro de los dos Ralts envuelto en un aura oscura y dos cuchillas con las que pretendía atacar consecutivamente. Los Ralts restantes le evadieron como si fuera un juego.
Karla: (Uno de esos dos que están juntos debe ser Artemis, el restante se está sobre esforzando… el Shiro real se está concentrando en no salir lastimado contra Pawniard). — Concluí. — ¡Ralts, concéntrate! ¡Puño hielo! ¡Artemis, bola sombra!
Fran: ¡Hey, que te olvidas de Jorge! — Sonrió confiadamente, lo que me daba mala espina. — ¿Cierto, Jorge?
Xanxus: Llévatelos contigo al infierno al cual pertenecen, Erza. — Mencionó el tipo, apretándose más la cara. — Protección…
Pawniard volvía a protegerse con una barrera cubica, de modo tal que los dos ataques contra ella fallaron abruptamente. ¿Cómo se me pudo haber pasado semejante ataque…? Monferno, sin perder más el tiempo con una copia, saltó al cuadrado temporal de Pawniard y volvió a dar otro salto, mostrándonos su encendido cuerpo y su cola que ardía con muchísima más ferocidad que antes. Cayó vuelto una fiera y yo reconocía esa muestra de poder.
Fran: Excelente, Jorge. ¿Ya estás encendido? ¡Porque yo sí! — Buscó chocar esas cinco con su hermano, bastante animado. — ¡Nadie puede con los gemelos fantásticos!
Karla: E-espera un segundo… ¿has dicho gemelos? — Le miré arqueando una ceja, esta vez mi confusión era verdadera. — Son tan distintos el uno del otro que yo…
Fran: ¡¿Por qué todos tienen que preguntar lo mismo?! ¡Claro que lo somos!
Xanxus: …
Fran: Y esta vez no caeremos en tu trampa, Jorge, ¡rueda fuego!
Xanxus: Acaba con esto, Erza, pulso umbrío.
Corriendo a una velocidad alarmante, el mono se envolvió de un fuego que giraba en círculos, en dirección a sus dos diminutos oponentes; de no ser por el Ralts falso, que se tiró justo a tiempo para resistir el ataque, los otros dos no la contaban. Pero atrás estaba Pawniard, quien disparó sus ondas oscuras contra sus oponentes quienes lograron evadirla por lo poco, pero quedando separados.
Karla: Lo reconozco, ustedes dos son destructivos estando juntos. — No mostrar miedo, parecía una tarea imposible, pero lo logré. — Sería una lástima que la pobre Erza estuviera en sus límites.
Por fortuna, la pokémon roja cayó al suelo producto de las llamitas en su cuerpo que poco a poco le fueron consumiendo, y que sólo al debilitarse finalmente abandonaron su cuerpo. Un sosegado Xanxus la devolvió a su pokeball, despreocupado.
Xanxus: Los ingenuos sonreirán a su insignificante milagro, pero no volveré a agachar la cabeza contra una táctica tan pobre y cargada de una suerte tan efímera…
Fran: Espera un segundo, bro, puedo encargarme de esto. ¡Adelante, Jorge!
Repitiendo su movimiento de rueda de fuego, Monferno no se detuvo y fue directo contra mis amigos, primero apuntando a Shiro, quien sería la mayor amenaza dado su tipo. Artemis, desde atrás, busco proteger a su compañero lanzando una bola sombra.
Fran: ¡Ya quisieras! Jorgito, justo atrás tuyo.
Karla: Uyy… mal, me estás subestimando. — Me crucé de brazos, ¿tan mala entrenadora parecía cuando me disfrazaba de momia involuntariamente? — ¡Shiro, cabezazo zen! ¡Artemis, paranormal!
Deteniéndole a escasos centímetro suyo, Artemis frenó al mono con su fuerza psíquica, mientras que mi compañero le embestía desde atrás con su cabeza rosácea justo en la espalda. Monferno chilló de dolor, pero Fran aún creía en él, lo que le llevó a resistir y golpear con un fatal puño trueno a Artemis, a quien regresé a su pokeball justo a tiempo. El puño del inicial de fuego golpeó el suelo.
Fran: ¡Hey, no seas niña y da la cara! ¡Estaba por ser derrotada!
Karla: ¡¿Qué dices?! ¡Soy una chica, calvito! — Le exclamé, enojada. — ¡Y por supuesto que no iba a hacer algo tan estúpido como ver su sentencia de muerte, no soy tarada! Shiro, enséñale quien manda, ¡cabezazo zen doble!
Fran: ¡Que dejes decirme calvito, no te metas con mi cabeza! — Me respondió, apuntándome más a mí que a mi pokémon. — Monferno, ¡acaba ya con ella!
Estaba destinado a ser el golpe final de esta batalla. Monferno volvió a cargarse en fuego, impulsándose hacía el pokémon blanco, quien no miró atrás y corrió con todas sus fuerzas con la cabeza ya cargada en poder. Los dos movimientos colisionaron, levantando una onda de fuego que nos alcanzó a todos; el pequeño cuerpo de Shiro tembló, mientras que la fornida figura de Monferno dejo de rodearse en fuego para mostrar a un rival que recibió el golpe justo en la cabeza.
Los dos pokémon se vieron el uno al otro, hasta que el mono cayó. Shiro le iba a seguir por detrás, pero…
Karla: ¡¿Qué?! ¡Ya paren con eso, no es divertido!
Desde la tierra, un pokémon con la figura de un ave golpeó a un agotado Shiro, quien cayó completamente debilitado por tan poderoso ataque. El ave en cuestión hacia poses, presentándose con colores llamativos y una fuerza que correspondería a la voluntad con la cual estaba revestido.

[Nivel 19]
Pokédex: "
Hawlucha, el pokémon lucha libre. Controla su posición en el aire con las alas. Lanza ataques desde gran altura que resultan difíciles de evitar".
Xanxus: ¿Divertido? Nada en este mundo es divertido, la idea de la diversión que ustedes tienen no es más que una máscara para huir de la triste realidad de los hechos…
Fran: Oye, hablando de mascara, ¿dónde se ha metido Majora? — ¿Soy yo o tembló ni bien pronunció ese nombre de curiosa procedencia? No sin antes guardar a su Monferno. — E-espera, no es momento de pensar en eso, ¡me las pagarás por lo que le hiciste a Jorgito!
Karla: ¿Quién es Majo…?
Pronto no me olvidaría de su nombre, pasara lo que pasara.
¿?: ¡Asus asus asustada! ¡Tenía miedo, pero ya no! ¡Asus asus asustada, de pies a cabeza, pero ya no! ¡Tenía miedo, pero ya no!
Una chica de más o menos mi porte, con una máscara que le cubría el rostro y una capucha, se movía de un lado a otro bastante enérgica, entonando una canción que era ajena al conflicto que se desarrollaba. Se acercó hasta mí, para tomarme de ambos brazos y obligarme a seguir su ritmo.
¿?: ¡Insectos ya no les temo más, aunque ellos puedan envenenar! ¡De los maleantes no tengo temor porque todo se olvida en un abrazo!
Karla: ¡¿Q-quién eres…?! ¡Wuah!
En un fuerte abrazo me silenció, luego fue a tomar una ramita para seguir metida en su colorido mundo de yupi. ¿En serio estos tipos estaban en peligro? Lo ponía en duda.
¿?: ¡Asustada! ¡Ya no hay temoooooor! ¡YA NO HAY TEMOOOR! ¡Ya no hay donde comer! ¡Y TENGO MUCHA HAMBREEEE!
Fran: ¡Tenía que mencionarla! — En una rabieta, el chico pisoteó el suelo con furia. — Genial, ahora sí que está peinando la muñeca, esa Majora. ¡¿Y se puede saber por qué cantas?!
Majora: ¿Qué dices, Fran? Es una historia que los niños podrían escuchar más tarde, es obvio que tenga que cantar. Bleh. — ¿Le mostró la lengua? No podía saberlo.
Xanxus: Tu suerte se acaba aquí y ahora. Birdman…
¡Casi me olvidaba del Hawlucha! En lo que Xanxus se preparaba para la siguiente orden, Fran lanzaba otra pokeball para el encuentro. Del contenido se mostró un cangrejo azul, con la mirada aburrida y una pinza más grande que la otra; gracias a Pawniard, entendía que no debía subestimarlo pese a su tamaño.

[Nivel 17]
Pokédex: “
Clauncher, el pokémon proyecta agua. Abate a enemigos voladores disparando agua a presión con su enorme pinza como si de una pistola se tratara”.
Lo decidí rápido, quienes encararían este encuentro serían Hiro, el Treecko, y Yuki, la Snorunt. Ni bien salieron ambos pokémon, fueron golpeados por las piedras que Pawniard dejó atrás; tragué saliva en seco, ¿tan peligroas eran esas cosas? No me concentré lo suficiente, porque justo en ese instante "ella" habló.
Majora: Hey, Karla, apura, quiero ir a comer. — Y de la nada, apareció detrás de mí agitándome de un brazo. — Tú también tienes hambre, ¿no? ¿Las momias también tienen hambre? No te preocupes, incluso siendo la momia de Sofía, aún puedes hacer esto y eso ot…
Karla: No, no, no, espera. ¿Cómo sabes mi nombre? — Le miré perpleja, en serio, ¿cómo lo sabía?
Majora: Albert me lo dijo. — Se encogió de hombros, luego se dispuso a dar un salto hacia atrás mientras caminaba en reverso. — ¡Vamos, que tengo hambre! ¡Asus asus, asustada, pero ya noo!
Me sentía más confusa que nunca, pero…
Fran: ¡Suficiente de juegos! En cuando te tengamos, ¡tú y tú la pagaran caro! — ¿Y ahora yo de qué tenía la culpa? Me metía en problemas sin darme cuenta. — ¡Lamentarás el día en que quisiste aliarte con esa pervertida! Blaster, ¡duplícate!
Xanxus: Entre más son, más grande será la caída de sus sueños y esperanzas. Birdman, ataque aéreo.
Abriendo sus alas, el pájaro emprendió vuelo en la medida que se rodeaba de energía blanca, tan poderosa y tan macabra que hasta me hizo temblar, pues su objetivo sería evidente: Hiro. Antes de que pudiese decirlo, me adelanté a su orden.
Karla: ¿Vamos a jugar a los dobles? ¡Pues, bien por mí! ¡Yuki, doble equipo! ¡Hiro, maquinación!
Unos cuantos triángulos celestes y cangrejos del mismo color cubireron el campo de batalla, en lo que Hawlucha planeaba preparándose para descender, cada vez adquiriendo más poder.
Karla: ¡Rayo hielo al cielo, Yuki! Hiro, megaagotar contra Clauncher!
Fran: ¡Venga, Blaster, encárgate de las copias con tu hidropulso pistola!
¡Otro ataque combinado! No, ¿este realmente lo sería? El cangrejo concentró agua en su pinza más grande, más bien, lo hicieron todas sus copias a la vez. Todas dispararon esas ondas de agua concentrada como si fueran balas, tal cual como las pistolas… pero era evidente que sólo el Clauncher real podía deshacerse de las Yukis falsas.
El llamado Birdman terminó de cargar su ataque y descendió contra un indefenso Treecko quien se concentraba para adquirir más poder antes de atacar, pero por suerte mi idea funcionó justo a tiempo y tres Snorunt dispararon al cielo sus ataques congelados que desviaron la concentración de Hawlucha, haciéndole fallar y llevándolo a estrellarse contra el suelo, pues el rayo de hielo verdadero le hirió en un ala. Antes de festejar, los Clauncher echaron abajo el manto ilusorio del doble equipo y atacaron de lleno a mi compañera con más hidropulsos.
Karla: Yuki, ¿te encuentras bien? — Podía saborear la preocupación.
Yuki: «
No es nada, ¡estoy bien!».
Eso decía, pero su respiración me decía otra cosa. Además, este fuego que no reparaba en apagarse no dejaba a mi compañera en las mejores condiciones posibles… era alarmante.
Majora: Uuuuuy, eso va a doler. La pistola hidropulso aprovecha la habilidad de Clauncher para darle duro a sus víctimas. — Apareció de nuevo, usando lentes sobre su máscara.
Karla: E-eh… eso suena un poco feo, en todo el sentido de la palabra.
Fran: ¡Oye, Majora! ¡Calladita te ves más bonita!
Karla: (Seguro le enoja no ser él el que explique sus jugarretas… pfff). — Reí por lo bajo, esto se estaba volviendo divertido sin darme cuenta. — ¿Así que es eso? ¡Tengo una idea! Hiro, ¡cambio de planes! ¡Ve con tu tormenta floral! ¡Yuki, salta con ayuda de Hiro y usa rayo hielo!
El geco asintió, mientras que Hawlucha se recomponía de su maniobra fallida.
Xanxus: Seguro es algo para aplazar más la hora de tu juicio final. Sí, todos somos incrédulos hasta que ese momento llega, y entonces… condenados estamos. Birdman, bajo tierra.
Fran: Espera, ¡¿ha dicho tormenta floral?! ¡Más pokémon cheteados! Hey, Blaster, que estos tramposos no te ganen, ¡agarre!
Karla: ¡Oye! ¡No son pokémon cheteados! ¡Son mis ganadores! ¡Vayan con todo!
Con la ayuda de su cola, Treecko impulsó al cielo a Yuki, quien concentró su rayo hielo justo en el momento en que Hawlucha escarbaba en la tierra para esconderse en ella, cubriendo así todo el suelo de un hielo propenso a derretirse. Hiro, no queriendo ser menos, extendió sus brazos y el aire de la naturaleza giró en su entorno, generando varios pétalos que chocaban con todo, entrenadores incluidos; ese aire fue dirigido hacia un Blaster que resistió con todas sus fuerzas para acercarse a su oponente.
Karla: ¡¿Me estás tomando el pelo?! ¡Ese chico es un suicida de primer nivel!
Fran: Esto me duele más a ti que a mí, pero… ¡vamos, Blaster! ¡Ahora esta chica saboreará el poder de los gemelos unidos!
Xanxus: Eso es, hermano, somos imbatibles. — Creo que vi algo así como un ligero brillo en los ojos de Xanxus, ¿disfrutaría pelear codo con codo con Fran? Pero si le preguntaba, apostaría porque me lo negaría con ahínco. — Ve, Birdman…
Clauncher se acercó a Treecko y sus intenciones fueron claras: apresó a su objetivo con su pinza más grande, inmovilizándolo. Hiro trató de zafarse, al mismo tiempo que Yuki caía y se veía perpleja.
Karla: Tsk, este calor… — Comenzaba a sentirlo abrazándome y sin intenciones de querer dejarme ir, era molesto, pero más molesto era que la capa de hielo perdiera su consistencia. — Yuki, ¡por favor, ayuda a Hiro! ¡Hiro, aprovecha y absorbe la energía de Blaster!
Majora: ¿Alguien dijo calor…?
Karla: ¡E-espera un segundo, tú! ¡N-NO HAGAS ESO! — Al sonrojarme, le sostuve la ropa, dado a que temía e hiciera lo peor que una chica podía hacer delante de unos raritos.
Majora: S-sois todos unos aguafiestas, jo…
Haciendo caso de mis palabras, la expresión de Clauncher se arrugó en cuando unas bolitas verdosas salieron de su cuerpo hacia el de Hiro, quien estaba drenando su vitalidad con aquel movimiento. Pero justo pasó algo que no vi venir, no de ese modo.
Birdman salió de la tierra rompiendo el hielo, pero lo hizo cubierto de su aura rojiza que amenazaba con debilitar a Treecko; sin embargo, añadiendo más sorpresas a este encuentro, en ese momento una bola cubierta de fuego separó a Clauncher y a mi amigo, liberando a este último del agarre, tal separamiento le salvó el cuello al geco, mas recibió una buena porción del ataque aéreo de Hawlucha.
Karla: ¿Yuki…? — Mi dexter comenzó a parpadear, casi que leyendo mis pensamientos.
Pokédex: “
Meteorobola, causa daño de acuerdo al entorno en que se haya usado”.
¡Llamas! Las llamas le dieron una forma ígnea a ese ataque, si bien no era tan efectivo como quisiera contra Clauncher, al menos provocó que el agarre se soltase. Por si fuera poco, al menos era un tanto más rápido que el rayo hielo.
Karla: ¡Yuki! ¡Amiga, resiste!
La pokémon comenzaba a tambalearse, tanto esfuerzo le estaba pasando la cuenta. ¿Había alguna forma de apagar este fuego?
Fran: ¡La tenemos, hermano! ¡Clauncher, acaba con ese triángulo con tu pistola hidropulso!
Xanxus: Al fin, al fin conocerá el auténtico sabor de esta patética realidad. — Apuntó a Yuki. — Acabala, golpe kárate.
Karla: ¡YUKI!
Sofía: ¡Usa bomba huevo!
Fui salvada por explosiones, literalmente. La pokémon huevo, que tan gentilmente me había dado una mano con mis golpes y moretones, entre otros, ahora se mostraba agresiva lanzando huevos al campo de batalla, los cuales alcanzaron a Hawlucha por la espalda y a unos cuantos más Clauncher lo pudo partir en dos al dispararle con su hidropulso versión Fran.
Karla: ¡Sofía, gracias! — Le exclamé, alzando una mano, mientras que me parecía que ella agitaba a su compañero. — ¡Pero mantente atrás, por favor!
Xanxus: ¡¿Hasta cuanto piensan interferir?! ¡Entiendan que es inútil! — Y así como Xanxus perdió el control, una vez más, su pájaro volvió a tierra con la mirada más severa que antes. — ¡Fran, es hora de…!
El de pelo negro fue interrumpido por una repentina lluvia, que nació de unos nubarrones en el cielo. El cambio climático fue amenguando el fuego, dejando sólo un olor a chamuscado de lo que antes pudo haber sido un glorioso bosque; ello apagaba mis acciones, pero al menos podría estar consiente unos cuantos minutos más, pues la fiebre comenzaba a apoderarse de mí. Chansey, temerosa, volvía con la castaña.
Fran: ¡No nos detengamos, o llegaran más, bro! — Claramente, estaba irritado. — Debemos darnos prisa, o de lo contrario…
Xanxus: Sí, ya sé, pero de ese viejo nos encargamos después. Birdman, ¡ahora ataca con detección y golpe kárate!
Fran: ¡Meowth! Digo… Blaster, ¡hidropulso!
Karla: (Sofía se la ha jugado demasiado por ayudarme, debo pagarle de vuelta). ¡Hiro, distrae a Birdman con tu ataque rápido! ¡Yuki, duplícate y apunta tu rayo hielo a la pinza de Blaster!
Aunque el foco de los ataques serían una cansada Yuki, la pokémon de hielo se apresuró en crear copias de sí misma una vez más. Las copias de nuevo tenían, por función, llamar la atención de Clauncher, lo cual resultó; mi camarada aprovechó esa oportunidad para acercarse y… ¡funcionó! Blaster le disparó a una falsa Yuki, mientras que la real se acercó por detrás para dispararle un rayo hielo en su pinza, congelándola en el proceso y bloqueando, momentáneamente, el hidropulso.
Hiro era el que más difícil la tenía, Hawlucha era ágil, demasiado, eso nos complicaba la existencia. El geco podía llamarle la atención y provocar que el ave errase sus golpes, pero estos le rozaban y eso me preocupaba; por si no estuvieran conforme, Hiro le intentaba alcanzar para golpearlo con su cola, pero el otro lo evadía de la misma forma que Artemis lo hacía, hasta que ambos comenzaron a brillar, Treecko de verde, Hawlucha de rojo.
Karla: (Eso es maquinación, lo otro debe ser un ataque aéreo…).
Xanxus: Así es, Birdman, emprende vuelo y desciende, ¡envíalos a donde pertenecen!
Fran: ¡Blaster! — Podía ver como Fran masticaba fuerte, al ver que las cosas se torcían para ambos. — Está bien, lo tienes todo bajo control. ¡Acua jet!
Karla: ¡Oh no, nada de eso! ¡Cambió de oponentes! ¡Hiro, megaagotar, Yuki, rayo hielo!
Viéndose las espaldas el uno con el otro, Hiro corrió para encontrarse con Yuki, quien cargó su rayo hielo contra un Hawlucha que planeaba en el cielo, mientras que Clauncher iba a toda velocidad, rodeado de agua, hacia un Treecko que pudo aguantar el impacto e ir drenando más de sus energías, hasta debilitarlo.
Karla: ¡Resiste, Yuki!
Por desgracia, no todo salió como lo esperaba. Birdman fue en picado contra Yuki evadiendo el rayo hielo en el vuelo, pero no le apuntó a ella; su objetivo fue dejar fuera de batalla a Hiro, a quien tomó por sorpresa y le golpeó fuertemente por la espalda… hasta a mí me dolió semejante golpe.
Fran: ¡Eres el mejor, bro!
Karla: ¡Hiro! — Al fin me solté de Combusken, para ir a buscar a mi amigo en el suelo. El agua le tocaba con inocencia, a un cuerpo escuálido, apenas recuperándose de su cruel pasado, que sufrió severos daños por el ataque aéreo. — Lo siento mucho, no he podido….
Hiro: «
Está bien, maestra. Por favor, no llores… ¡por favor, derrótalos!».
Karla: Bien, lo haré por ti…
Xanxus: Un sacrificio necesario para la victoria, por otro lado, sus esfuerzos no fueron más que inútiles, pues el resultado al final siempre será el mismo.
Karla: ¡¿Eso crees?! ¡Serás imbécil, yo no estaría tan segura!
Guardé a Treecko en su ball, al mismo momento en que Fran debía hacer lo mismo con Clauncher, pues éste no se levantaba del suelo, corroborando mis suposiciones de que estaba debilitado.
Fran: ¡Oye…!
Xanxus: Déjala, es inútil tratar con tercos. Birdman, noquéala con golpe kárate.
Fran: ¡Bro, no, estás llegando demasiado lejos!
Xanxus: No te preocupes, sólo debo apuntar a…
Xanxus no terminó su frase, porque en ese instante Lute saltó al ataque deteniendo al ave con una de sus patadas. Puño y patada se cruzaron, pero otra de las patadas de Lute fue directo al torso del Hawlucha, haciéndole retroceder. Por desgracia, Lute no salió del todo limpio, pues la trampa de rocas le alcanzó del mismo modo que a sus camaradas minutos atrás.
Fran: Bien… ¡terminemos con esto! ¡Ve, Excalibur!
Un nuevo contrincante. Gris por completo, con detalles en rojo. Flotaba a unos cuantos centimetros del suelo cual centinela que siempre está en alerta. Los ojos le brillaban, quizás porque no había estirado sus extremidades en un buen tiempo.

[Nivel 20]
Pokédex: “
Escavalier, el pokémon soldado. Pokémon que evolucionó poniéndose el caparazón de Shelmet. Su armazón de acero le protege todo el cuerpo”.
Si los anteriores se veían fuerte, la especialidad de aquel parecía ser la defensa, pese a que a que, a juzgar por las lanzas, cualquiera pensaría que sus golpes serían tan duros como el filo de una espada. Armándome de valor, volví hasta mi lugar, aunque antes…
Karla: Oigan, ¿por qué estamos peleando? Si le ponen nombres a sus pokémon, no creo que sean tipos malos. — Eso pensé al mirarlos con la duda. Me crucé de brazos, estaba enojada por lo que le hicieron a Hiro, pero por otro lado no intentaron matarme, sólo “noquearme”. — Podríamos hasta llevarnos bien y todo, ¿no?
Majora: Oye, que Karla tiene un punto. No es necesario que… — Tragó saliva, para en seguida irse a bailar con un árbol un baile sugerente. — ¡Lalalala! ¡Tui tui tui!
Fran: ¿Llevarnos bien? Pues… — Me miró perplejo, como si no se le hubiese ocurrido antes semejante idea. — Sí, podría ser, pero ¿sabes una cosa? Nuestro asunto es con Albert, déjanos en paz y…
Xanxus: ¿Perdón? — Le miró a su hermano, con ojos bañados en ira. — ¡Yo no pienso dejar ir a esa escoria, antes muerto! ¡Me encargaré de ella y luego iré por esa gallinita de Albert, que se esconde detrás de una niña para salir ileso!
Fran: B-bueno, ya lo escuchaste. Es mi bro, no puedo dejarlo solo en esto.
Karla: ¡Sus argumentos son inválidos! Bueno, Fran tiene otro punto porque parece bueno. Y no sé qué diablos les hizo Albert para que lo odien tanto. — Me llevé una mano a la cabeza, aún dolía y palpitaba. — Pero creo que no podremos solucionar esto hasta que la batalla termine. ¡En guardia, Lute, Yuki! ¡Meteorobola y doble patada hacia Hawlucha!
Fran: ¿Se suponga que eso sea un cumplido? — Se cruzó de brazos, dubitativo. — Como sea, ¡Excalibur, prepárate! ¡Protección doble!
Xanxus: No la escuches, sólo trata de lavarte el cerebro con sus ideólogas bizarras y sin sentido. Birdman, ¡golpe kárate!
Lute con patadas, Yuki con su bola climática que ahora adoptaba cadenas de agua en lugar de llamas, ambos atacaron a dos enemigos al descubierto bajo una lluvia que no iba a detenerse pronto. Cuando creía que los ataques pudieron haber impactado, Escavalier se movió al frente y se cubrió tanto a sí mismo como a su compañero con una barrera verde, la cual repelió los movimientos.
Karla: P-pero… pero… — Sobraba decir que quedé perpleja. El alcance de esa protección era mayor al promedio. — ¡Yuki, reacciona a tiempo!
Sin hacer esperar a su rival, Birdman se adelantó a la barrera y, ladeando levemente su mano, golpeó con el costado de esta a Yuki, quien alcanzó a liberar otro rayo de hielo congelándole una de sus alas, debido a la cercanía.
Xanxus: Birdman, ¡sostente ahí!
Karla: ¡No lo harás! ¡Yuki, muérdele el ala!
Fran: ¡Excalibur, es hora de prestar apoyo! ¡Protección una vez más!
Fran no sabía que tentar a la suerte podía costar caro. Escavalier se aproximó hasta Hawlucha para intentar protegerle de otro golpe directo, pero Combusken se puso en medio sorprendiéndole con un golpe de sus garras, aquello le obligó a retroceder. Birdman, con una rodilla descansando en el suelo, recibió un mordisco en lo que sería su brazo derecho.
Ya que tenía miedo de otro ataque sorpresa o combinado, devolví a Yuki a su pokeball y contemplé cómo el pájaro caía derrotado. Podría decirse que fue un doble KO.
Xanxus: ¡ESTO NO PUEDE ESTAR PASANDO! — Estalló el otro, apretándose tanto el rostro que temía y terminase desangrándose. — ¡¿Te estás burlando de mí o qué?! ¡Tú no eres más que una piedra en el camino, no se supone que llegues así de lejos!
Karla: ¡Uuuuy! ¿Pero qué crees? ¡Sorpresa! ¡Estoy llegando así de lejos! — Me invadía una felicidad tal, que estaba segura y se me devolvería con fuerza.
Xanxus: ¡¿UN MILAGRO?! ¡JA! ¡Tal cosa supera los límites de lo absurdo! Seguro lo tuyo son tetras y algún juego sucio. ¡¿Me lo vas a negar?!
Karla: ¡L-lo haré! — El calor comenzaba a pesarme cada vez más, seguro en parte porque me engullía en varias sensaciones a la vez. — ¡Estamos en la realidad, así que los milagros pueden suceder cuantas veces queramos! ¡Sí, es parte de estar vivos y mirar al futuro!
Xanxus: ¡TONTERIAS, TONTERIAS Y MÁS TONTERIAS!
Tan enferma estaba, que hasta me imaginaba una notita musical en mi cabeza.
Xanxus: ¡Suficiente! ¡Adelante, Ace! ¡ACABALOS!
De la pokeball que lanzó el de pelo negro, una figura negra se formó tras el destello. Al igual que Escavalier, se mantenía flotando en el aire y le veía carente de emociones; por la extraña bufanda de su cuello, diría que era alguna clase de ninja de los que no conoce la palabra “piedad”.

[Nivel 19]
Pokédex: “
Accelgor, el pokémon sincaparazón. Los ambientes secos lo debilitan. Evita la sequedad envolviéndose en muchas membranas finas superpuestas”.
Karla: (¿Soy yo o ese parece ser el hermano del otro?).
Para mi terrible mala suerte, mis opciones se redujeron a dos de golpe. Tenía a dos pokémon debilitados, dos con apenas fuerzas para mantenerse en pie y sólo un par no había peleado hasta ahora. Combusken tendría una ventaja a causa de los tipos, pero, por otro lado, si no unía fuerzas con el pokémon restante, podía darnos por acabados de verdad.
Le recé a todos los santos que hay y están por haber en cuando lancé la superball del Scyther.
La mantis planeó levemente y cayó firme sobre la tierra humedecida, mirando a sus oponentes con todo el enojo que podía permitirse; ¿estaría dormido, acaso? Si es así, eso me anunciaba malas noticias para mi bienestar. Para remate, él también recibió el golpe de las rocas.
Xanxus: ¡¿Crees que tu estúpido bicho podrá con nosotros?! Qué ilusa, me apenas sólo con verte. — Me dijo, despectivamente. — ¡Ace, shuriken de agua!
Fran: ¡Excalibur, prepárate para la estrategia definitiva! ¡Danza Espada!
Karla: ¡Kurai, que no te intimide con sus palabras feas! ¡Ataque rápido y doble…! ¡HEY!
Haciendo oído sordo a mis órdenes, el pokémon verde se abalanzó hacia Accelgor para embestirle con fuerza, pero el adversario evadió a tiempo y desde atrás formó varias armas afiladas de agua en una mano, para arrojarlas como si de un ninja se tratara con la diestra. Kurai no desaprovechó su ataque rápido y evadió algunas al volar, pero las otras le golpearon. Escavalier, en tanto, se envolvía con un brillo metálico en lo que resistía las patadas de mi amigo, casi sin hacer amago en intentar bloquearlas.
Fran: ¡Sólo un poco más, Excalibur!
Xanxus: Qué gracioso, ¿no te obedece tu pokémon? Eres patética, lo sabía, pero esto supera mis expectativas. ¿Dónde están tus milagros ahora? ¡Ace, doble rayo!
Karla: ¡Kurai, debes escucharme! Mira, concéntrate, ¡usa foco energía! Lute, sólo aguanta un poco más, ¡doble patada!
Los cuatro nos guardábamos un as bajo la manga, ya que, por ahora, la batalla se reducía a golpes en limpio e intentar resistir. Kurai, por su lado, casi que odiándome por ello, descansó en la tierra y un hilo de energía le rodeó por un breve instante; Accelgor, sin preocuparse de un Escavalier que seguía aguantando las patadas, se cruzó de brazos para arrojar desde la distancia un doble rayo que Scyther esquivó con un salto.
Fran: ¡Bro, ahora! ¡Poderes de los hermanos fantásticos, actívense… otra vez! — Volvió a recitar, levantando un puño en dirección a un cielo que finalmente se iba apagando gracias a que la lluvia se extinguía.
Xanxus: Así es, hermano. Ace, ¡cambia fuerza!
Me quedé boquiabierta, el nombre del movimiento dejaba bastante claro en qué consistía. Los dos pokémon resplandecieron levemente, pero a Escavalier le abandonó esa aura metálica que fue a parar a Accelgor, quien ahora se veía más fuerte que antes.
Karla: Me da que esto va a doler… ¡Lute, ascuas, Kurai, persecución hacia Excalibur!
Xanxus: ¡Accelgor, usa tu técnica ninja de shuriken de agua!
Para mi asombro, Kurai volvió a ignorarme, pero esta vez bloqueó los ataques de Accelgor al cruzar sus guadañas e impedir un daño directo hacia Combusken, mientras que éste disparaba brasas de fuego hacia un indefenso Escavalier, quien las recibía con una expresión dolida. ¡Lo sabía! Era tipo bicho y acero a la vez, así que debí intentar eso de un principio; claro, de no haber estado presente esa lluvia que jugó tanto a favor como en contra.
Kurai: «
¡¿Qué haces?! ¡Eres una tonta!» — Ahí iba de nuevo, tan dulce y gentil conmigo como los latigazos en la época victoriana. — «
Con ataques al azar no ganaremos esto».
Karla: Tsk, me duele al orgullo admitirlo, pero tienes razón. — Me mordí una uña, comenzaba a entrar en pánico. — ¿Qué sugieres? Soy toda oídos.
Kurai: «
Su armadura…». — Apuntó con la mirada al Escavalier.
Karla: Ya, qué colaborativo estás. — Me miró con desprecio, tanto como podía permitirse. — Capto tu idea, venga ya, intentémoslo.
Fran: Pensaba que Majora tenía los tornillos sueltos, pero alguien que habla sola… ¡es mucho peor! ¿O acaso es el espíritu de Yami Yugi dándote consejos? ¡Sin trampas, oye!
Majora: ¡Más respeto! No estoy loca, sólo tengo hambre y… ¿alguien ha vuelto a decir calor?
Karla: ¡NI LO INTENTES! — Le advertí, sin darle prioridad a defenderme de la injustificada acusación anterior. — ¡Y no hago trampas! Sólo… sí, me gusta hablar sola para concentrarme, lo acepto.
Fran: ¿Es eso? Perdón, retiro lo dicho. Majora es insuperable.
Xanxus: Si quieren competir por el premio a la más demente, háganlo en otro lado, que estoy por acabar con todos acá. Ace, ¡daño secreto!
Karla: (La idea de Kurai es buena, la armadura de Escavalier es su punto fuerte, pero si se echa abajo, debilitarlo será pan comido), ¡Kurai, ve con todo contra ese Escavalier! ¡Lute, defiéndele la retaguardia, ascuas hacia Accelgor!
En un campo lodoso, el daño secreto de Accelgor tomó el patrón de lo que creí y sería una bomba lodo, pero era más acertado decir que se trataba de una pistola de lodo que pretendía bañar a Scyther, probablemente con el objeto de impedirle abrir sus alas, pero la mantis emprendió el vuelo y fue hacia atrás de Escavalier para golpearle con su persecución. Lute, en cambio, trató de distraer a Accelgor, por desgracia tropezó en medio de su hazaña a causa del lodo y no tuvo más opción que disparar sus ascuas en un desesperado intento por evitar un golpe directo.
Karla: ¡Lute resiste, vamos, amigo!
Mis palabras no llegaron, no contra un poderoso ataque cargado, el daño secreto alcanzó a Lute y le dejó todo enlodado. Scyther, por otro lado, aprovechando la lentitud de su oponente, se posicionaba detrás de él para atacarle con unas extrañas ondas que salían de sus guadañas al agitarlas, casi como las shurikens, pero con forma de anillos azules.
Kurai: «
Lo tengo».
Karla: Perfecto… Lute, ¿puedes ponerte de pie? — Le pregunté, preocupada por su estado, pero respirando agitadamente el pokémon de fuego se puso de pie con toda la valentía que le fue posible. — Necesito que te concentres y ayudes a Kurai, ¡debes apuntar a su espalda!
Fran: No sé lo que traman, pero no pasará nada. ¡Bro, es hora de nuestra combinación definitiva!
Xanxus: Ace, ¡cambia fuerza una vez más!
Con el único fin de ayudarle a defenderse, Accelgor volvió a cambiar estadísticas con su contraparte lenta, quien recibió ese poder y preparó sus dos lanzas.
Karla: ¡Adelante, los dos, no se detengan!
Xanxus: ¡INÚTIL, NO LOGRARÁS NADA! Mucho menos con esa tonta esperanza. Que no tenga la misma fuerza de antes, no lo vuelve indefenso. ¡Ace, daño secreto!
Fran: ¡Creíste que iba a atacar, pero no, era una trampa! ¡Protección, Excalibur!
Me hizo morder el polvo y me dieron ganas de irle a pegar por engañarme, pero sólo pude detenerme a ver como Escavalier se protegía de los ataques con su barrera verdosa. Accelgor, desde atrás, atacó a sus oponentes que hicieron todo lo posible por romper la barrera del soldado, sin resultados.
Karla: ¡Ahora es más débil, deténgalo con onda vacío y ascuas!
El disparo lodo chocó de frente ante mi orden, creando una ligera explosión. No obstante, Escavalier apareció desde atrás para golpear con su doble ataque a sus oponentes. Combusken pudo evadir algunos golpes, pero Scyther recibió un puntazo en su costado.
Xanxus: ¡Cambio fuerza! ¡Es tu turno, Ace! ¡Shuriken de agua!
Ellos lograron su objetivo: rodear a mis amigos, para de ese modo ir alterando el nivel de sus ataques e irlos debilitando poco a poco al atacarlos desde dos lados. Fue una situación en la cual, el mismo Kurai, tuvo que ponerse codo con codo con Lute para evitar en lo máximo posible que el otro se viese al descubierto, tratando cada uno de soportar los ataques por su lado.
Las shurikens volaron, esta vez las conté y sólo fueron tres. Podía ver la fatiga en Accelgor, el cambiar de fuerza le obligaría a adaptar sus ataques a distintas potencias. Esta vez, Lute recibió dos shurikens con ambos brazos cruzados y, pese al poder del ataque, logró resistir.
… No podía estar más feliz al respecto.
Karla: Lute, ¿estás listo? — Le pregunté, él asintió con la cabeza en respuesta. — ¡Actívalo y ve con tus ascuas definitivas! Kurai, necesito que te apegues todo lo que puedas a Lute, ¡porque van a girar!
Fran: Bro, esto no me da una buena espina…
Xanxus: ¡Esto no puede estar pasando! ¡¿POR QUÉ?! ¡ES ABSURDO!
Karla: ¡¿Absurdo?! ¡Sí, claro! Te diré algo: si dices que la desesperación se propaga, ¡entonces yo te diré que lo mismo sucede con la esperanza! ¡Sí! Así funciona este mundo.
Esta vez la combinación definitiva caería ante sus propios ojos.
Lute comenzó a girar, Kurai se le apegó a la espalda y fue testigo de cómo el mar llamas entraba en efecto. La llama interna del pokémon naranja se encendió a su máximo nivel, transformando las pequeñas brasas en un fiero lanzallamas; ¡justo a tiempo! El torbellino de fuego parecía que se iba a salir de control, pero alcanzó tanto a Accelgor como a Escavalier bañados en un destello rojo.
Crucé los dedos, si Lute era incapaz de controlar su habilidad, el pobre de Kurai ya estaría acabado. Me odiaba, sí, pero no le deseaba tan trágico final.
Karla: ¡Ya basta, Lute, o nos alcanzarás a nosotros también! — Le advertí al pájaro de fuego, con lo que las llamas disminuyeron su potencia.
Cuando el fuego cesó, Accelgor estaba en el suelo, debilitado, mientras que Escavalier aún se resistía… esa armadura, junto a la protección que activó en el momento oportuno, eran algo digno de elogios, si tuviera un sombrero, me lo quitaba ante aquella criatura tan poderosa. Sin embargo, la pequeña “apertura” que Kurai abrió antes, a base de su onda vacío, hizo que el fuego le penetrase ni bien la protección se apagó. Por lo que, a los cinco segundos, los dos enemigos estaban en el suelo.
Más importante, ¿dónde estaba Scyther? Ni bien me lo pregunté, le vi ahí, de pie. Me miraba con tanto odio e intenciones asesinas que le guardé en la superball antes que viniese a por mi cabeza.
Karla: ¿L-lo hicimos?
Fran: ¡Nada de que lo hicimos! — Se comenzó a acercar, podría apostar porque casi le chamusqué. — ¡¿Qué es eso?! ¡Protección se activó justo a tiempo! Ya deja de hacer trampas.
Karla: E-eh… ¿no lo sabes? Yo tampoco lo sabía. — Le expliqué, mientras iba retrocediendo. — Entre más usas protección, más posibilidades hay de que falle. Toma lo de antes como unas ascuas consecutivas; además tú, mejor que nadie, sabes lo letal que puede volverse el mar llamas si presionas a su ejecutor. — Le sonreí, ya más relajada al respecto. — Pero sin duda, debo confesar que casi lloro lágrimas de sangre con ustedes.
Fran: ¡Eso no explica…!
Xanxus: ¡IMPOSIBLE! — Era como esos jefes finales de los videojuegos, que estallaban cuando se veían arrinconados. Es más, la escuálida cara de Xanxus hasta me parecía roja. — ¡ABSURDO! ¡SIN SENTIDO! ¡ESTUPIDECES! ¡¿ESPERANZA?! ¡ESO ES UNA FACHADA, LA LUZ NO EXISTE!
Karla: Oye, Franky, creo que tu hermano se rompió. ¿Seguro que son gemelos?
Fran: ¡¿Bro?! ¡Oye, momia! No estás en condiciones de decir eso. — Volvía a acercársele a su hermano, esta vez más derrotado y abatido que antes. — ¡Ya cálmate, bro! Retirémonos ya, no estamos en condiciones de…
Xanxus: ¡Y TÚ…! — Se le acercó, pese a lo escuálido, parecía que quería intentar golpearlo o algo. — ¡¿Gemelos indestructibles?! ¡Toda tu palabrería no nos sirvió de nada! ¡¿Unidos?! ¡ERA MEJOR SI HACÍA LAS COSAS YO SOLO!
Karla: Creo que esto se va a salir de control. — Me crucé de brazos. — ¿Cómo decía el dicho? “
¡Si sólo lo intentas, todo va a salir bien!”. Sí, algo así.
Tomé aire, MUCHO aire. Le pedí a Lute que se acercase para darle unas cuantas instrucciones al oído, luego me armé de valor y corrí con todo lo que me restaba de aliento, sin prestarle atención al hecho de si Sofía y Albert habían huido a un lugar seguro o no, pero sí podría jurar que escuché a Majora alentándome desde atrás, como quien está mirando un encuentro de la lucha libre.
Majora: ¡Aplástalo, Karla! ¡TÚ PUEDES CON LOS DOS! ¡DALES DURO!
¡PAFF! Me abalancé contra Xanxus. Fran no tardó en reaccionar e intentó quitarme de encima, pero Combusken fue más rápido y le sujetó por los brazos desde atrás.
Podría decirse que me partí en dos, no podía sentir los huesos más entumecidos, pero tal exageración no sucedió. Sí, era una momia, sí, me golpearon, pero no hubo cuchillazos entre medio.
Xanxus: ¡¿Y A TI QUÉ MIERDA TE PASA?! ¡SUELTAME!
Karla: ¡Ya deja de decir semejante zarza de estupideces! — Le agité con fuerza la capucha, sólo para hacerle reaccionar. — ¡Tienes a tu hermano aquí, que se preocupa por ti! ¡¿Es que no lo ves?! ¡En lugar de huir como niñita llorona quiere protegerte, estúpido crío mal agradecido, no te mereces a Franky!
Fran: ¡Hey, a mi bro nadie le grita! — Tardó en caer con lo segundo. — ¡Y no soy Franky!
A este niñato, ¡¿por qué trataba de ayudarlo?! La imagen de Jackal se vino a mi mente. Ya era un cuasi adulto que perdió todos sus tornillos y sin duda lo volvería a ver; pero estos tipos aún tenían una oportunidad de no tirar todo por la borda de la demencia.
No deseaba que tal monstruo volviese a nacer.
Karla: ¡Te amararé! ¡Te enseñaré mis ideales por la fuerza! Y te abriré los ojos con cinta adhesiva si hace falta, ¡no estás solo y este mundo no es injusto! Sólo… ¡sólo… debes creer un poco más!
Se me cerraban los ojos, podía sentir que Fran ya no forcejeaba más y que Xanxus había cerrado su condenada boca de una maldita vez. Tanta tranquilidad era como un duro golpe de relajo hacia mi mundo que constantemente se agitaba. Ser capaz de respirar la paz, sólo eso, era demasiado bueno para ser verdad… ¿cierto?
Karla: Ahora… ahora… llévennos con… los amigos de Sofí… — Me apoyé en Combusken, casi que colapsando. — Ambos… ambos serán mis rehenes… hasta que todos estén seguros…
Traté de sonar amenazante, ¿habría resultado? Lo siguiente… bueno, en cuanto a lo siguiente, sólo me dejé arrastrar. Me merecía un descanso, un largo descanso.