Una bola de sombra paso por sobre nuestros cuerpos y fue a dar directo contra uno de los árboles, perforándolo de lado a lado. Tuve suerte de haber reaccionado a tiempo antes de que esa cosa impactara contra Majora, o de lo contrario.
Albert: ¡Rayos, mujer! Tú tratas de matarte y yo en respuesta te salvo dos veces seguidas. Te juro que tendrás que compensarme esto llevándome a comer un helado ¡jum! —Me quejé con ella; sin embargo la chica no respondió, parecía haber caído inconsciente— Esto… ¡Buen momento para ponerse a dormir! —la zarandeé un poco, pero ella no respondió, estaba como… ¿muerta? Preocupado puse mi mano sobre su nariz — Aún respira… eso es una alivió ¿qué haría con el cadáver sino?
????: ¿Tú seguirás respirando? Ese es el verdadero dilema aquí —Era una voz grave y áspera que me hizo salir de mi mismo y volvió a centrarme en la situación. Alcé la mirada y…
¿Qué secuestran a mis amigos y me dejaran sólo en un bosque de ilusiones lleno de entrenadores zombificados y maniacos que querían ponerme a prueba? Bien, eso da miedo ¿qué debía infiltrarme a una basa de donde se hallaba una criatura sumamente peligrosa? También daba miedo. ¿Qué de repente llegará sin invitación a la fiesta del horror el temible Rey de antaño que me quería muerto? Eso hacía que casi me orinara en los pantalones. Pero… esto.
Esto estaba más allá del horror mismo. Cada vello de mi cuerpo se erizo, quise gritar, pero mi garganta estaba trancada; ahora mismo me encontraba como un animal acorralado por el miedo: Sin posibilidad de hacer nada.
Albert: ¿A-a-abuelo Gelio?
No había duda, era él. Era imposible que no reconociera ese robusto y formido cuerpo, de unos ciento y tanto de kilos, bastante extravagante para un hombre que ya se encontraba pisando los 70 años; una barba blanca cubría parte de su rostro y hacía que sus ojos azules deslumbraran con más fuerza. Su cabello era escaso comparado con su vello facial, y parecía más bien como un montón de nieve amontando sobre su cráneo.
Gelio: ¿Así que si me reconociste, pequeñajo? Luces tan como una miserable rata que pensé que tu cerebro no lograría funcionar, pero parece que me equivoque un poco; eres capaz de seguir cumpliendo las funciones más básicas. —Su mirada gélida solo reafirmaba la severidad de sus palabras. Tan frío y despiadado como el gimnasio que dominaba, no tenía misericordia a la hora de hablar.
Albert: Y-o… yo no entiendo…
No conocía conectar las palabras adecuadamente para formar la oración; era tal como él decía: Mi cerebro no funcionaba bien. Aunque pienso que fue condescendiente… en estos momentos yo me sentía como una indefensa oruga más que como una rata. Al menos la última podría huir. Yo… yo ni eso.
Gelio: ¿Qué no entiendes? A mí me parece todo bastante obvio: formo parte de los Maestros de la Ilusión.
Tragué en seco, de todas las cosas… ¿por qué esto? Yo aún no estaba preparado para enfrentarme a él. No ahora… yo… ¿Aquí había acabado mi viaje?
Gelio: Ahora si pudieras apartarte, primero me tengo que encargar de la chica. Luego podré ir por ti y tomarme mi tiempo.
…
Miré a Majora; la máscara no me permitía ver su cara, pero aun así estaba seguro que ahora mismo tenía dibujada la expresión de una indefensa niña. Sabía que ella había tratado de matarme y quería violarme por detrás, pero aun así…
Albert: ¿Por qué estas cosas sólo me pasan a mí? —Murmuré por lo bajo, envidiando a esos entrenadores que podían ir de aventura como si de un paseo se tratase y yo por otro lado, teniendo que afrontar esta clase de situaciones que parecían ser sacadas de la mente de un retorcido chico que no tenía idea de hacia donde llevaba la historia…—
Me levanté, luchando contra el temor y el temblor de mis piernas bailarinas. No había parte de mi cerebro que no me gritara: “Huye, no tienes oportunidad contra él” pero… aún cuando era mi propio abuelo, la persona a la que más temía ¿cómo podría sencillamente huir o apartarme y dejar a Majora así como estaba a su merced? Me gustaba dormir como un bebe en las noches, y eso… eso definitivamente no me dejaría dormir por la noche luego.
Albert: Y-o… yo ¡no te dejaré!
Gelio: Tch… chico idiota ¿en serio quieres complicar más las cosas? Sabes que no tienes oportunidad contra mí. Nunca. Ni en un millón de años. —Era contundente y fulminante y pudiera –de hecho estaba casi seguro- de que tenía toda la razón. Pero aun así, yo…
Majora Mask: Mi rey… —fui sorprendido por las palabras de la chica detrás de mí. Volteé a verla, sólo para descubrir como retrocedía desesperadamente hacía un árbol; se veía tan asustada de mi abuelo… ¿y por qué le llamaba “mi rey? ¿Tan temible era dentro de los Maestros de Ilusión? Bueno, eso no me extrañaría realmente, el sujeto es un monstruo— Mi Rey Hades… ¿por qué ha venido usted aquí?
Espera… ¿dijo Hades? Ese, ese era el nombre del Rey que me quería muerto. ¿Estaba diciendo que esa persona era mi abuelo también? Pero… imposible. Ya había visto a Hades, eran totalmente opuestos; incluso mi estúpido cerebro era capaz de hallar las diferencias.
Albert: Esto… ¿qué significa? —Volví la vista al anciano—
Gelio: Jajaja…. ¡JAJAJAAJAJ! Deberían verse, tan asustados ¡es tan cómico! Ay chicos, me hacen el día, definitivamente me hacen el día. —río estruendosamente, golpeándose incluso la pansa con la mano… Ese definitivamente no era mi abuelo— Pero vaya que despertaste muy rápido Majora, yo quería seguir divirtiéndome con este chiquillo. Que le temiera a su abuelo ¡puff! Es un caso de casos ¿verdad que sí, Xanxus?
????: El caso eres tú haciendo del payaso ¿y si mejor te dejas de juegos y te tomas este trabajo en serio, Fran?
Di un respingo cuando escuché la segunda voz; de entre las sombras salió un muchacho que debía tener más o menos mi edad. Era alto y extremadamente flacucho –se le marcaban los huesos de la cara- con un cabello negro y lacio que llegaba a cubrirle los ojos y parte de la nariz. Caminaba lentamente y con un aire despreocupado, casi parecía no vivo… bueno, de hecho podría decir que parecía un Zombie de una de esas películas famosas –seguro le darían el papel como uno y ni siquiera necesitaría maquillaje-.
¿Fran?: ¡Vamos, vamos no seas un aburrido Xanxus! ¿Me dices qué no es divertido ver sus expresiones desesperadas? ¡Si es un vacilón, un vacilón de verdad!
Xanxus: La diversión no existe para un corazón muerto como el mío, Fran. —sus palabras casi me hicieron querer cortarme las muñecas y escribir estados en Facebook de: La vida es un asco, todos estarían mejor si no existiera…— Como sea, quiero acabar con esto de una vez, así que hagámoslo rápido, así podré ir a dormir y olvidarme de mis penas.
¿Fran?: ¡Bah! Sí que sabes quitarle la diversión a la vida hermano. Por esa misma razón fue que Giorgia te… —El instinto asesino que emano en ese momento de Xanxus hizo que incluso yo retrocediera un paso— ¡Hey, hey! Cálmate bro, bájale a esas ganas de matar ¿sólo era una broma? ¿Sí? No intentes otra vez puñalearme mientras duermo o envenenarme las comidas sólo por esta broma… —No sé si me preocupaba más el hecho de que su ¿hermano? Tratará de matarlo por esa broma, o el desinterés que el mostraba por eso. Bueno tal vez no fuera nada de eso… ¡si no el hecho de que mi abuelo hablaba y actuaba como si fuera un adolescente sin cerebro! Y además… ¿¡Ahora se llamaba Fran!? Definitivamente, no entendía nada.
Albert: ¿Q-quienes son ustedes? —Alcancé a preguntar, ante la mudera de mi sorpresa—
Fran: ¡Buhhh! ¿Acaso no es obvio ya? ¡Somos nosotros los fantásticos gémelo…!
Majora Mask: Los gemelos Doppelgänger —Le interrumpió de la nada; volteé a verla y descubrí que ya se encontraba de pie… tratando de tomar agua usando sus pies. Bueno… al menos ya estaba mejor, a su estilo, pero mejor—
Fran: ¡Heeeey, Majora! No me interrumpas cuando estoy en medio de nuestra fantástica presentación —le respondió haciendo un puchero… No hay palabras que expresen lo raro que era ver a mi abuelo, la persona a la que más le temía, haciendo un puchero— Pero es cierto ¡somos Fran y Xanxus, los fantásticos gemelos Doppelgänger! —Hizo un movimiento semejante a una ola con sus manos para terminar estirando sus piernas y flexionándose con la rodilla hacia uno de los lados –donde estaba Xanxus- y con sus manos, y doblando su cuerpo un poco, formo una especie de D. Duro unos segundos así, sin hacer nada más… después de un rato vio a Xanxus que lucía completamente desinteresado a lo que hacía Fran— ¡Xanxus, no me dejes mal! —termino por decir—
Xanxus: ¿Ah sí? Lo siento, lo siento, me distraje pensando en lo inútil del amor y como sirve solo para lastimarnos. Ya voy…. —Sin muchas ganas hizo los mismo movimientos, pero mucho más enérgicos y sin terminarlos por completo –solo estiro las manos a la mitad y apenas flexiono las rodillas- para terminar dibujando otra sobre su pecho.
Fran: ¡Poderes de gemelos fantásticos, actívense! —Gritó al viento y luego con su hermano, chocaron sus puños. Era tan raro ver a mi abuelo haciendo todo eso…— Ah —suspiró— Como lo creía ¡no es lo mismo Xanxus! Vamos tienes que ponerle un poco más de energía ¡así, así! —hizo una explicación de cómo debía hacer los movimientos— ¿Ves? ¡Si no lo haces así, nuestra presentación no tiene impacto y nos deja en vergüenza frente a los demás!
Xanxus: Yo diría que la presentación en sí da vergüenza. ¿Pero qué importa? Nada es importante, nada tiene sentido sin ella… —El chico sacó una soga de entre sus ropas y antes de que nos diéramos cuentas, comenzó a armar un nudo en ella… ¿¡planeaba suicidarse aquí y ahora!?—
Fran: ¡Hey, hey bro! Bájale a los humos ¿sí? ¿Si? —Siguió hablándole pero yo no le preste mucha atención, estaba demasiado absorto—
Albert: Majora, acláreme algo… ¿Cuáles son los requisitos para ser Maestros de la Ilusión? — le pregunté a la chica que, en esos momentos, por alguna razón abrazaba un árbol como si estuviera… estuviera “eso”—
Majora Mask: ¿Oh, eso? No lo sé; creo que sólo ser fuertes y ser algún tipo de ilusionista.
Albert: … Pues, deberían reconsiderar subir un poco sus estándares ¡y deja de hacerle eso al pobre árbol! —Le regañé; no creí que fuera a pensar esto, pero… me hacía falta Sofía ahora que estaba rodeado de puros bichos raros—
Xanxus: ¿Y-y si dejamos de perder el tiempo? Ya dije que quiero encargarme de estos dos y regresar a la soledad de mi habitación a reflexionar sobre el sentido de nuestras delicadas vidas y la razón de la existencia ¿sólo somos el divertido juego de consola de un niño-dios o una coincidencia nefasta de la ciencia? —Al parecer ya había ocultado su soga, aunque por alguna razón ahora Fran –“mi abuelo”— se encontraba golpeándose la cabeza con un árbol diciendo “Eres imposible”—
Albert: Yo sólo quiero saber porque mi abuelo luce como un rarito…
Fran: ¿¡Rarito dices!? —Saltó de repente de su lugar y corrió cerca de mí— ¡No, no, no! Nada de rarito, chico. Particular, único, especial, extraordinario y mi favorita: especialmente fantástico. Pero nada de rarito, es de peyorativo ¡arruina mi imagen! — ¿Qué diría Sofía en momentos como este? Ah sí: “Arruinas tu imagen por tu propia cuenta” Aunque no creo que yo fuera el más adecuado para decirle algo así— Y… esa es una pregunta interesante ¿apenas fue que tu cerebro pudo procesarla? ¡Vaya que eres lento, muuuuy lento bakaaa! —con su dedo golpeó mi frente, como para reafirmar lo que decía y luego suspiró— Aunque puedo entenderlo, nuestro truco es taaan complicado y sorprendente que seguro no lo puedes procesar. Mira usualmente un mago no revela sus secretos, pero haré una excepción por ti ¿qué te parece? —se daba aire de grandezas; quise decirle que solo hablara y ya… pero me preocupaba que peligrosamente me estuviera convirtiendo en una especie de Sofía hombre, así que me callé –sabía que tanto tiempo con esa chica me haría mal- y deje que prosiguiera— Use la ilusión de un Pokémon llamado Zorua ¿sabes cuál es? Supongo que sí, es Super famoso y conocido. El truco esta en usar su ilusión y los poderes hipnóticos de otros de mis Pokémon para crear ilusiones de los mayores temores de las personas; como resultado cada persona ve una ilusión diferente que se adapta a sus miedos. Para comprobarlo estás tú, que le temes a tu abuelito, y Majora que le teme a “su rey”. Hablando de eso Majora que era todo eso de “Mi rey” ¿acaso es una especie de Ex?
Majora lo ignoro por completo, pues estaba concentrada en hacer un castillo de dos pisos con yacusi incluido con ramitas que de los árboles -¿qué cómo lo sabía? Porque soy un Esper… Nah broma, tenía los planos dibujados en el suelo—
Albert: Créeme, no le dirías si lo conocieras. Y si se enterara de lo que haces mientras llevas su imagen… no quisiera ser tú —me abracé para contener el fuerte escalofrío que me atacó de solo imaginarme la hipotética situación: Arrojarlo de un Iceberg hacia un mar infestado de pirañas mientras llevaba un detonador temporizado amarrado en su tobillo… y eso seguro sería ser clemente para él— Aunque creo que debo agradecerte, ahora gracias a ti puedo ver a mi abuelo sin casi hacerme pis encima ¿no has considerado ser terapeuta? Con esos poderes y tu idiotez podrías curar de sus fobias a muchas personas
Fran: Lo pensé una vez pero… ¡hey! —Exclamó cayendo en cuenta de lo que dije— Muy chistoso para alguien que casi se hace pis cada vez que ve a su abuelo ¿no? ¿Quieres que te traiga unos pañales?
Albert: ¡Tienes que conocer a mi abuelo antes de juzgarme por eso! Además, si usas el miedo de los demás para asustarlos ¡es que seguro tu verdadero aspecto da risa! Seguro luces un afro y nariz de payaso, o una gran barba estilo la “barba más grande del mundo”
Fran: Palabras fuertes para alguien que parece haber sido vestido por su mamá ¡además viejo eso es denigrante, no porque vengamos de un circo debemos lucir así! ¡Te mostraré que no luzco así!
Lentamente la imagen de mi abuelo comenzó a distorsionarse. Pronto, una persona completamente distinta apareció en su lugar; un chico alto y con la contextura de un atleta bien entrenado. Tenía el cabello tintado de un rubio opaco, casi completamente rapado –al estilo BUZZ-; sus ojos eran grises destellantes y brillaban con fuerza y energía sobre su rostro pálido. Lucía tan diferente al esquelético de Xanxus..
Albert: Majora… ¿en serio estos son gemelos? ¿Seguro que no te confundiste?
Fran: 100% Real, no Fake ¡Y para que sepas! Yo soy el mayor, con dos minutos de diferencia ¿verdad que sí hermanito? ¡Además, que soy el más guapo también!—agregó mostrando una sonrisa de oreja a oreja mientras despeinaba a su hermano a Xanxus.
Xanxus: Al cabo que yo ni quería nacer. Hubiera preferido quedarme en la salvedad del vientre de mi madre, protegido de este contaminado y cruel mundo hipócrita —Antes pensaba que yo era depresivo… pero este chico me gano.
Fran: ¡Qué cosas dices, hermanito! Si todo eso es lo que hace divertido; es como un Kínder Sorpresa ¡nunca sabes que te saldrá! —Definitivamente, era tan diferente.
Majora Mask: O como la opción de videos aleatorios en las páginas para adultos. —Agregó, pareciendo orgullosa de su respuesta… ¿Y en verdad existía algo así en esas páginas?—
Fran: ¡Tú sí que sabes Majora! Aunque me he llevado bajones con esa opción… —De pronto un aura depresiva lo recordó— Los traumas… ¡no, no! Debo pensar en otras cosas o me deprimiré… ¡Ya sé! Iré a mi mundo feliz… ¡en donde pateo tu trasero, chico!
Albert: … Me preocupa que tu mundo feliz incluya mi trasero —retrocedí un poco. Sabía que no se refería eso, pero Majora se había encargado de dejarme en alerta siempre—
Fran: ¿Tú trase…? ¡No, no! Mundo feliz, mundo feliz —lo que le dije pareció revivirle alguna especie de trauma ¿qué podría haber visto/vivido aquel chico?
Majora Mask: Hablando de traseros eso me recuerda Fran ¿cómo sigues después de aque…?
Fran: ¡Lalalalalala mundo feliz, mundo feliz! —Ahora sí parecía haberse salido de control, estaba como frenético. Trasero, videos, Majora… ya sabía por dónde iban los hilos. Pobre chico— ¡Aún no te perdono por eso Majora! ¡Definitivamente no! Esas cosas no se hacen ¿¡acaso no sabes que eso es sagrado para los hombres!? ¡No es para andar metiendo cosas!
Albert: Eres un monstruo… —comprendí la situación—
Xanxus: De lo peor; por su culpa ahora Fran tiene pesadillas de noche y no deja conciliar en paz mis ideas sobre la falsedad de la paz y la libertad en esta monótona existencia esclavista de la rutina y las peleas diarias.
Majora Mask: Y-o… yo sólo quería probar. Jamás creí que un platano podría causar tantos problemas ahí… l-o siento…
Albert: ¿¡UN PLATANO!? —Es que hasta a mí me dio un bajón— ¿¡Y como tú no te percataste de que tenía un plátano!?
Fran: ¡Me gusta concentrarme durante “eso”! Cosas de profesionales; ¡ahora cambiemos el tema por favor, no es nada fabuloso! —Sentía pena por él, de verdad que sí— Te juro que obtendré mi venganza por aquello Majora ¡la tendré aquí y ahora!
Majora Mask: Y-o… ¡Albert, protégeme por favor! —Como una niña, se refugió detrás de mi espalda— Soy solo una pobre chica indefensa.
Albert: ¿¡Protegerte!? Después de lo que le hiciste ¡hasta yo quiero ayudarlo con su venganza! —Estaba horrorizado— ¡Y cuidadito donde colocas esa mano! —Mi sentido animal me decía del peligro que estaba por venir; por fortuna lo que le dije hizo que se aguantara—
Majora Mask: Tch… de todas maneras tienes que vencerlos si quieres llegar a la guarida ¿no? Para salvar a tus amigos y salir de aquí… —Eso… ¿era una especie de chantaje?
Albert: Yo… supongo que no me queda de otra.
Fran: ¿¡Así que la vas a proteger!? ¿¡Donde está la hermandad entre hombres!?
Xanxus: No te alteres, al final igual íbamos terminar peleando con él. Y una cosa así como hermandad no existe, todo estamos solos… no contamos con nadie.
Fran: ¡Hey bro, pero tú cuentas conmigo! Somos los fantásticos gemelos Doppelgänger después de todos ¡inseparables! —Exclamó con vigor— ¡Y tienes razón! Aunque planeaba ser un poco piadoso con él… ¡pero ahora lo destruiré, por traicionar al orgullo de los hombres protegiendo a esa monstruo!
Albert: (Majora… en qué clase de problema me has metido ahora) —Sé que igual debía enfrentarlos, pero… ¿por qué ahora tenían que tener una rencilla personal conmigo?— Bien, bien ¿a cuál de los dos debo enfrentarme primero entonces?
Fran: ¿A quién de nosotros primero dices? ¡Jajajaja! No, no chico tú no entiendes. Debes enfrentarnos a los dos a la vez ¡los gemelos Doppelgänger vienen en un solo paquete! Si quieres pelear con uno, debes llevarte a los dos ¡ese es el negocio!
¿A los dos a la vez? Tch… ¿Cuánto podían complicarse más las cosas? Mejor ni lo pregunto o seguro se ponen mucho peor. Pero, ahora… si estaba en una situación fea, sólo tenía cuatro Pokémon y no podría sacar más de la caja teniendo a Hachiko y Ryuu por ahí a fuera.
Majora Mask: Ten cuidado Albert, estos dos son mucho más fuerte que yo. En términos de habilidad… están casi igual que el jefe.
Albert: ¡Gracias Majora por darme más presión! No sabes lo útil que es, en verdad. —Esperaba que el sarcasmo fuera suficientemente evidente ¿¡Cómo se le ocurría decirme eso ahora!? ¿¡Acaso no veía como temblaba de la cintura para abajo del miedo!? Siempre me estaba viendo el trasero… ¡así que no podía ser difícil notarlo!
Fran: Haces que me sonroje Majora; ponernos al mismo nivel que el jefe Baltasar ¡vaya! —De verdad tenía la cara ruborizada por el comentario… ¿tanto era el nivel de aquel elogio?
Bueno, eso ya lo debería saber. Baltasar había pasado sobre mí como si me tratara de un insecto; definitivamente en escala de poder él estaba una docena de peldaños más arriba de mí… ¿y me decían que estos sujetos estaban al mismo nivel que él? Vamos suerte, por una vez podrías ponerte de mi lado ¿no?
Xanxus: No pospongamos más esto y comencemos de una vez, quiero irme a dormir para olvidar la agobiante desdicha de mi vida. —Sacó una Pokeball—
Fran: ¡Vamos Bro, bájale y dos y ponlo en neutro un momento! Déjame explicarle al menos las reglas de la batalla ¿sería injusto para que peleáramos con él sin reglas, ¿no? ¡Sólo míralo, tiembla como una niñita!
Albert: ¡Hey! ¡Estos son temblores 100% masculinos! —Traté de contenerme un poco, pero mis piernas no dejaban de agitarse como maracas. Estaba realmente muy preocupado por este combate.
Fran: Como tú digas, nenita —rio— Bien como ya sabrás esta será una particular batalla en parejas o 2vs2, en pares, dúos, duplos, dobles… o como tu cerebro mejor lo entienda. Entre mi hermano y yo sólo podremos usar 6 Pokémon y para ser justos, no los cambiaremos durante el combate hasta que caigan debilitados, a diferencia de ti. ¿Sí entiendes, o te lo tengo que explicar con manzanas? —Me jodía que se diera aires de superioridad ¡no era mejor que yo!... Bueno tal vez si un poco.
Majora Mask: ¡Uh, mejor con piñas! ¿Si tienes piña para explicarlos? Es que quiero comerme unas…
Albert: Yo quisiera un tele trasportador también, si no es mucha molestia —No era mucho pedir verdad ¿Verdad?—
Fran: Se joden, solo tengo manzanas.
Xanxus: La vida jamás te dará lo que quieres, sólo otorga sufrimiento… es desesperanzador y agobiante.
Albert: Apoyo el argumento de Xanxus —tenía ya los hombros caídos por la depresión—
Fran: Pobre chico, siento una pizca lastima por él… Pero bueno, supongo que se me pasara cuando limpie el suelo con su cuerpo. ¡Vamos, Xanxus! ¡Noleck, yo te elijo!
Xanxus: Yo encaminare su alma desdichada hacia las puerta del hades; al menos ahí sufrirá menos que en vida… hasta le siento un poco de envidia. Ghost, anda a por él.
El primer Pokémon en salir fue uno que desconocía completamente, cosa que solo podía significar que provenía de aquella maldita isla submarina y que no presagiaba más que malas noticias. Tenía el aspecto de un tiranosaurio rex y su cuerpo estaba cubierto por en su totalidad por una armadura rocosa –a excepción de su abdomen que lucía más vulnerable— y a simple vista se veía que poseía una fuerte mandíbula y dentadura capaz de destruir cualquier cosa con un mordisco.
El otro Pokémon si lo conocía muy bien y causo un vuelco en mi corazón. Un cuerpo regordete y morado, de características heteras; los únicos rasgos destacables eran su sus ojos inyectados de un rojo sangre y su sádica sonrisa que mostraba su lengua burlona. Era un Gengar. Un chingado Gengar... ¿¡En serio!?
Albert: Esto no podría ponerse peor ¡maldición!
Majora Mask: ¿No sabes que cada vez que dices eso las cosas se ponen peor?
Albert: -depresión- ¡Noooo! Como si el señor destino ya no hubiera escupido suficiente en mi cara ¡lo siento, lo siento! La situación está muy buena ¡extraordinariamente buena! —hice reverencias en al aire, tratando de disculparme por mi quejaría con un ser inexistente. Debería parecer que ya perdí la poca cordura que me queda—
Xanxus: El destino es así; solo aguarda tragedias.
Fran: Ya perdió la cordura y no hemos comenzado la pelea… ¡En serio me divertiré con esto! —rio estruendosamente—
Albert: (¿De verdad tendré oportunidades de ganar? 4 Pokémon contra seis y ellos comenzaron con artillería pesada. No me queda de otra, tendré que confiar en mis amigos) —respiré hondo para tratar de tranquilizarme— ¡Muy bien, Oz, Gray, vayan allá!
El primero en salir fue el solemne cuervo que dio un par de vueltas en el aire para luego aterrizar en una rama. Sus ojos, como por inercia, se posaron directamente en Gengar y no se movieron en él, ignorando la existencia de Noleck. Oz, sin duda alguna, se había interesado en aquel rival.
El mapache albino, por otro lado, al salir parecía mucho más tranquilo. Se rasco un poco la cabeza con unas de sus patas y luego se sacudió para desperezarse; No sabría decir que su actitud se debía a una gran confianza en sí mismo o realmente no estaba interesado en combatir.
Albert: (Espero que Gray pueda seguir el ritmo de Oz; la mejor opción hubiera sido Strauss, pero en mi situación no puedo darme el lujo de sacar toda la artillería pesada de una vez.) —Ahora mismo si quería verdaderamente tener una esperanza de ganar, debía jugar con precaución—
Fran: Xanxus… no sé si estoy mal ¿pero no notas que la nena tuvo un repentino cambio de aura? Desde que sus Pokémon salieron luce… diferente —Lo decía de manera pensativa—
Xanxus: Es algo efímero, una última gota de esperanza. Ya desaparecerá, cuando empecemos el combate. La esperanza la no puede sobrevivir en la desesperación, lo sé…
Majora Mask: … No deberían tomarse a Albert tan a la ligera ¡cuando ese chico está en combate se transforma en una auténtica y candente fiera! Oh… es tan excitante…
Fran: ¡Oh! ¿Así que es como una especie de Yugi, que cuando entra en combate cambia radicalmente? Pero eso quiere decir que… ¡tiene un artículo milenario! ¿Dónde? ¿Dónde? ¡Quiero verloooo! —Se veía realmente emocionado—
Albert: Eh… ¡claro que sí! Pero no puedo mostrártelo, es mi arma secreta —mentí. Si esto me daba alguna especie de ventaja, no debía desaprovecharla. La verdad es que yo no veía cual era el cambio tan drástico del que hablaban—
Fran: -impactado- ¡Vamoos no sea egoísta, muéstralo! ¡Yo soy un ávido fanático de Yugioh! —negué con la cabeza; eso lo decepciono y bajo sus ánimos— ¡Bien con que esas tenemos! Ahora me has dado otra razón para aplastarte ¡Ni el espíritu de Yami trampas locas podrá salvarte! ¡Bro, vamos a ello!¡Noleck ataca con Mordisco a Zigzagoon!
Xanxus: Ya era hora…Ghost, destruyamos las esperanzas de ese Honchkrow, ataca con Puño sombra…
Albert: ¡Vamos Gray evade y contraataca con Golpe Cabeza! ¡Oz evade tú también y ataca con Persecución!
La batalla comenzó con intensidad gracias al despliegue de los veloces Gengar y Honchkrow. El primero se desvaneció de la nada ante mis incrédulos ojos y sin perder el tiempo el cuervo alzo el vuelo para estar preparado para cualquier cosa. De pronto la silueta de Gengar apareció levitando sobre Honchkrow preparando para asestar el golpe, pero el Pokémon logró presentirlo con suficiente rapidez y se movió hacia un lado para evadir el puñetazo. Acto seguido se preparó para embestir a Gengar, pero cuando estuvo por hacerlo este último volvió a desaparecer y con la misma rapidez reapareció a poco centímetros de su frente para dejarlo congelado de la sorpresa y asestarle un golpe que lo hizo irse directo contra el suelo.
Por lo menos, por el otro lado, se podría decir que las cosas marchaban mejor. El dinosaurio desesperadamente trataba de acestarle un mordisco a Zigzagoon, pero esté evadía una y otra vez dando saltos de lado a lado mientras retrocedía y finalmente cuando el enemigo bajo el ritmo de su intentona, el mapache aprovecho para ir en contraataque y darle un cabezazo en el abdomen. Noleck retrocedió algunos pasos por el impacto, pero no se veía adolorido. En cambio, por otro lado Zigzagoon…
Albert: ¿¡Qué!? —me sorprendí al ver como Zigzagoon agitaba la cabeza adolorido… ¿¡pero por qué!?—
Fran: ¡Ja! Es algo fácil de deducir ¿no crees? Sólo mira la piel de mi Noleck ¡Es roca maciza! La defensa definitiva ¿crees que un simple golpe de cabeza la romperá? Aunque debo admitir que ese Zigzagoon tiene fuerza, hacerlo retroceder… ¡Pero eso es lo más que podrá hacer! ¡Te mostraré el fantabuloso poder de un Pokémon desconocido, Noleck ataca con Enfado!
Xanxus: Tú tampoco pierdas el ritmo Gengar, anda con Bola Sombra a Honchkrow y acaba con su miseria…
Albert: … ¿Crees que esa es la defensa definitiva? No te equivoques ¡yo te mostrare la verdadera fantabulosa defensa definitiva, Gray… es hora de adaptarse! —Moví mi mano como si cortara el aire, sólo para hacer más épico y dramático el momento— ¡Oz tú también, ve con todo! ¡Intercepta con Bola Sombra!
Un aura morada comenzó a surgir sobre el cuerpo de Noleck y sus ojos se volvieron rojos y las venas de su frente se marcaron con intensidad por culpa de una inexplicable furia. Sin siquiera vacilar se abalanzó en contra Zigzagoon para golpearlo con la tremenda fuerza que su ira le provenía. Y de hecho lo hizo, pero… Zigzagoon apenas se inmuto cuando Noleck impacto contra su cabeza. De hecho, parecía ni haberlo sentido. Toda el aura de la rabia desapareció alrededor de Noleck y fue sustituido por una gran incredulidad que se palpaba en su rostro; mientras, Gray se rascaba despreocupadamente la cabeza, cómo si hubiera tenido una ligera molestia allí.
Por otro lado, Gengar y Honchkrow se encontraba a la distancia, observándose frente a frente. El Pokémon fantasma cargaba una bola sombra en sus manos, mientras Honchkrow por su parte la acumulaba frente a su pico. Y entonces, cuando parecía que Gengar estaba por tirarla, desapareció. Pocos segundos pasaron hasta que volviera a aparecer, esta vez sobre Honchkrow, y a poca distancia, para arrojarle su esfera de energía. Sin embargo Honchkrow logró girarse lo suficientemente rápido para lanzar la bola sombra antes de que la otra le impactara a él; ambos ataques colisionaron con fuerza y causaron una mini explosión en la cercanía de sus dos usuarios, cosas que los hizo salir disparado hacia atrás, recibiendo algo de daño.
Fran: ¿¡Tú… qué!?
Albert: ¿Ahora quién es el sorprendido, eh Fran? —Me regocije con el momento, tal vez las cosas por fin dieran un giro bueno para mí— ¡Te lo dije! La defensa definitiva la tenemos nosotros: Conversion2. No importa que arrojes ¡Gray se adaptara y lo resistirá! En estos momentos, paso a ser tipo hada para anular tu ataque dragón… la evidencia está en su pelaje —señale; ahora el pelaje de Gray se había pintado de blanco a un rosado—
Majora Mask: Me pregunto si afeitándolo entonces, perderá sus poderes… —susurró; pero nadie prestó atención al comentario. Zigzagoon la miró horrorizado y se alejó de ella—
Fran: ¿¡Conversión 2!? ¡Lo sabía, este loco tiene el espíritu de Yugi trampas locas! ¡Los Zigzagoon no aprenden conversión2!
Xanxus: La vida da giros tan desafortunados. Pasamos de pelearnos con un mocoso a con un entrenador con pokémon cheteados e ilegales…
Albert: ¡Hey, que mi Gray no es ilegal! ¡Qué hasta tiene el pentágono que lo certifica, en serio! —Zigzagoon que no sabía de lo que hablábamos, se rascaba el cabeza despreocupado—
Fran: Claro, claro… todos saben que ese pentágono puede ser engañado, Yugi trampas locas. —Eso duele…— ¡Hey bro, parece que tendremos que ir un poco más en serio para encargarnos de esto! ¡Ya sabeeeeeeees! ¡Poderes de gemelos fantásticos actívense! ¡Combinación A56! —Estoy seguro que el nombre de la combinación solo lo hacía para sonar más cool; igual no dejaba de sonar peligroso— ¡Trampa rocas, Noleck!
Xanxus: Como digas… Ghost, Amaterasu.
Albert: ¿Qué… Amaterasu? ¡Oz, Gray, alertas!
El cuerpo de Noleck comenzó a brillar con intensidad y luego de unos segundos de estos, un centenar de piedritas, del tamaño de la mitad de una mano de un hombre adulto, salieron de él y se esparcieron por todo el campo. Acto seguido a aquello, varias ascuas negras comenzaron a a crearse y a rodear cuerpo de Gengar como si se trataran de un cinturón para después dividirse y esparcirse hacia las rocas tiradas por Noleck.
Ahora las que lucían como unas aparentemente inofensivas rocas, tenían un aspecto macabro. Unas pequeñas llamas negras relucían sobre ellas dándole un aspecto fantasmagórico.
Albert: ¿¡Llamas negras!? ¿¡Qué pasa aquí!?
Fran: Señor Yugi trampas locas, te presento el campo trampa definitivo: La estrategia A12 — ¿Qué no era A56? Lo sabía, se lo había inventado sobre la marcha y ahora no recordaba…— La Trampa de Amaterasu
Xanxus: Quien las pise no sólo sufrirá el dolor del pinchazo, sino también quedará maldito por el fuego negro del infierno
Albert: ¿Amaterasu? ¿Qué…? ¿Qué es esto?
Fran: Amaterasu, sí. Es un fantástico ataque combinado que solo pueden lograr los tipos fantasmas usando Maldición y Fuego Fauto, el resultado una llama que maldecirá y ardera sobre quien la toque. También es conocido como el Fuego Maldito, o Fuego del Infierno. —Lucía sorprendentemente inteligente— Lastimosamente a causa de usar maldición, es un ataque que requiere mucha energía del usuario y por lo tanto, solo se puede usar una vez. Pero… ¡gracias a nuestro fantástico trabajo en equipo, conseguimos una solución! ¡Hacer que las llamas ardieran sobre las trampas rocas le daría un efecto perpetuo! Crearía otro movimiento: Trampa del Fuego Maldito. Y quien llegué a tener contacto con esto… —el silencio habló por si solo—
Albert: (Mierda, esta estrategia… ¡esto de verdad está muy por encima del nivel de Majora! Pero aun así, esto tiene que tener algún punto débil) ¡Vamos, Oz, Gray! ¡Gray cuidado con las rocas, ve y ataca con Golpe Cabeza a Noleck! ¡Oz, ataca con bola sombra a Gengar!
Fran: ¡Veamos que puede hacer ahora tu defensa definitiva contra esto, Yugi trampas locas! Aunque primero… ¡Bro, encarguémonos del cuervo! ¡Usa Antiaéreo, Noleck!
Xanxus: Vamos, Ghost, usa Puño sombra…
La velocidad de Zigzagoon mermo al tener que tener precaución con las múltiples púas de fuego que se extendían en el suelo. Mientras el luchaba con esta endiablada trampa, el plan para acabar con Oz se llevaba a cabo.
Gengar desapareció ante los ojos de Honchkrow a la vez que Noleck con su energía creaba una gigantesca roca sobre él. El cuervo tuvo que moverse rápidamente para evadir el golpe de la roca que impacto con fuerza contra el suelo y lo agrieto un poco; pero al evadir la roca no tuvo tiempo para reaccionar a Gengar quien apareció desde arriba y lo tomo por sorpresa con un fuerte puñetazo en el lomo. Como la roca, Oz también cayó de picada y se estrelló sobre el suelo, sobre una de las rocas trampas. Apenas tuvo contacto con ellas, pequeñas llamas negra rodearon su cuerpo y ardieron sobre él.
Honchkrow gazno adolorido y aleteó desesperadamente en un intento de apagar las llamas negras, pero no tenía ningún caso.
Albert: ¡OZ! —La situación se veía terriblemente para él; las llamas ardían con fuerza sobre su cuerpo y parecían hacerle más daño que un fuego Fauto común. Claro… aquellas llamas también maldecían a quien tocaban…— ¡Maldita sea!
Xanxus: Puedo sentir su desespero, comienza a hundirse, la esperanza y su confianza… se quiebran; un poco más, sufre un poco más y podrás descubrir el verdadero significado de la vida: La desesperación absoluta —se llevó la mano a la cara y se la sujetaba con fuerza… parecía que, a su retorcido modo, disfrutaba todo esto…—
Fran: Bro, a veces me da miedo —se alejó un poco de él— Pero debo decirlo ¡Todo esto es muy divertido! ¿A dónde fue toda tu confianza de antes? ¿Eh?
Albert: …
Esto… esto era imposible. Ganar. ¿Y se suponía que esos eran sus dos primeros Pokémon? La coordinación que poseía, ese ataque combinado… Si quedaban otros cuatro como ellos, no tenía ninguna oportunidad. No la había.
Majora Mask: Albert ahora que lo pienso, nunca me hablaste de tus amigos… ¿son guapos? ¿Guapas? ¿Qué tal están? ¡Seguro que son todos ardientes! Estoy deseando que llegue momento de conocerlos a todos más tarde ¡De verdad que sí! Seguro que podré convencer a un par de hacer cosas divertidas con ellos cuando nos juntemos.
Albert: ¡Majora! ¿¡Pero qué…!? — Me callé y caí en algo de lo que dijo… “Estoy esperando conocerlos a todos más tarde” Ella… ¿ella estaba contando ya con mi victoria? ¿C-creía… creía en mí? Creía que ganaría y salvaríamos a mis amigos… Mis amigos ellos ahora mismo, yo era su única esperanza. Sofía, Hachiko, Ryuu, Sarah, Ryu y todos los demás... — Soy tan idiota, un gran idiota. Gracias, Majora.
La chica río. A su propia, alocada y pervertida manera me había dado fuerzas. No podía defraudarlos, no ahora. Majora confiaba a en mí, y también era la única esperanza de todos los demás…
Albert: Fran, Xanxus… ¡NO VOY A PERDER CONTRA USTEDES DOS, IMBECILES! ¡Oz, Gray demuéstrenle a estos dos de que están hecho!
Fran: ¿Qué? Se supone que ya debería estar roto, pero… —lucía sorprendido—
Xanxus: Su llama solo reanimo un poco; no pasara mucho tiempo hasta que vuelva a apagarse, no hay nada de qué preocuparse, él caerá.
Fran: ¡Si tienes razón, Bro! ¡Además esto hace las cosas mucho mejor! ¡No sería tan divertido si se rindiera con facilidad!
Albert: Lamento desilusionarlos chicos, pero esta es la parte de la historia donde le doy la vuelta al asunto y le doy sus pataditas en el trasero. Así es como es. —Me encogí de hombros— (Se me acaba de ocurrir algo, si funciona podría asegurarme de tumbar a uno de ellos, pero el daño colateral… no importa, debo asumir los riesgos. Lo siento, amigo) ¡Oz cuento contigo, dalo todo en este movimiento, por favor! ¡Esparce las llamas por tu cuerpo y ataca con Pájaro Osado…! No, esto de hecho es… ¡BRAVE FENIX!
Fran: ¿¡Qué mierda!? ¡Joder, que se ha vuelto un Kamikaze! Esto es peligroso ¡Debemos detenerlo, Bro! ¡Noleck atácalo con Antiaéreo!
Xanxus: Ya entro en la fase de la locura, no le falta mucho… Gengar, sólo evádelo.
Albert: ¡Ya veremos quién está loco! Y Fran… ¿no crees que te olvidas de alguien? ¡Gray, Hierba Lazo para retener a Noleck!
Haciendo caso de mis órdenes, Oz alzó vuelo hacia las alturas y cuando estuvo lo suficientemente alto, abrió sus alas de par a par. Las llamas negras del Amaterasu comenzaron a esparcirse por cuerpo a gran velocidad y aún a pesar del dolor que aquello le causaba, lo resistió.
Y entonces, cuando las llamas tomaron la casi totalidad de su cuerpo, un aura comenzó a desplegarse a su alrededor; no era el aura normal azulada, con forma de águila, que frecuentaba ver, sino una muy distinta. De color negro y mucho más grande que la normal, aquella energía lentamente tomaba una silueta singular: bordes disparejos e inestables que bailaban con la misma intensidad de unas llamas. Era el Fénix Oscuro.
Sin vacilar Honchkrow se lanzó a la carga con aquel sobrecogedor ataque. En un intento por salvar a su compañero, Noleck trató de atacar a Honchkrow con una de sus piedras de energías, pero antes de alcanzar a lograr algo unas lianas crecieron a su alrededor lo sujetaron por las patas y lo tumbaron al suelo donde lo mantuvieron retenido.
Aprovechando el momento, Honchkrow desplegó toda su velocidad y dio de lleno contra Gengar. El descenso se aceleró abruptamente y ambos impactaron con fuerza contra el suelo generando una pequeña explosión que creo una corriente de aire y levanto el polvo. Cuando la cortina desapareció, pude detallar a Honchkrow parado sobre el cuerpo de un debilitado Gengar para luego, apenas unos segundos después, caer inconsciente a un costado
Albert: ¡Oz! —Este resultado no había pasado lejos de mi cabeza, pero… aun así, verlo en aquellas condiciones—
Fran: ¿¡Pero qué!? ¿¡Esa ave Kamikaze acabo con Gengar de un solo ataque!?
Xanxus: No es de que sorprenderse… Ghost ya estaba cansado por usar maldición; igual no importa, solo fue un sacrificio inútil.
Albert: Tú… maldito —apreté los puños con fuerza; mi sangre hirvió — ¿Inútil dices? No, esto no es más que el principio de su derrota. ¡Oz se encargó de limpiar el camino para lograrlo!
Señalé el campo de batalla; pocas púas quedaban esparcidas en el suelo –la mayoría había ido a parar en los árboles— y el fuego que ardía en todas se había apagado por culpa de la corriente de aire que se generó. Yo no tenía planeado aquello, pero al parecer Honchkrow había decidido que solo llevarse a Gengar no sería suficiente.
Albert: Ahora, por mi Honchkrow… ¡no tengo permitido perder, lo juro! —Saqué otra Pokeball de mi mano, e inmediatamente la arroje al campo de batalla— ¡Strauss, ve y demuéstrale tu poder! — El escarabajo salió de su Pokeball y estiró sus músculos perezosamente, pero con cierto aire de confianza.
Xanxus: ¿Podrás mantener esa promesa tan superficial? El mundo gira alrededor de quebrantar nuestras palabras; pequeñas disputas y grandes guerras, todo por personas ignorantes que no han sabido mantener su palabra, que juran en falso. Gajeel y yo nos aseguraremos de que esa promesa caiga —se llevó la mano a la cara y se la sujeto con fuerza, parecía emocionado—
Fran: Tch… esto se está saliendo de control —susurró y por unos segundos, creí ver una cara de preocupación en aquel chico tan vivaz—
Majora Mask: ¿Soy yo… o la mayoría de los nombres de esos Pokémon son de Fairy Tail? —Susurró de igual manera, mientras estaba concentrada en sostener un vals con una ramita—
Una especie de mancuerna levitaba en el aire; tenía un único ojo con el que nos examinaba a todos y en la parte trasera lo que parecía ser tres garras de color blanco. Era Beldum.
Albert: Blablabla, hablas mucho Xanxus y casi ni te entiendo; mucha filosofía para mi cerebro —me acaricié la cabeza; trataba de improvisar algo para no darme cuenta del miedo que crecía en mi interior por la pinta de sádico-zombie-demente que tenía—
Fran: Nadie lo entiende la mayoría de la veces, es un incomprendido —se encogió de hombros— Pero aun así… ¡Él dice la verdad, ustedes no ganaran esto! ¡Vamos Noleck, usa Antiaéreo contra Zigzagoon!
Xanxus: No hace falta que el condenado entienda las palabras del juez, pues eso no cambia el veredicto. El tuyo, es perder aquí; Gajeel, ataca con Cabezazo Zen a Heracross.
Albert: Y yo digo… ¡No den por resuelta esta batalla hasta que no termine! Muy bien chicos, es hora de algo de trabajo en equipo ¡Gray cubre a Strauss usando Conversión 2! ¡Strauss tu usa Danza Espada y Golpe aéreo para cubrir a Gray!
Beldum, como si se tratara de una bala, se arrojó contra Heracross rodeado de un brillo morado. El impacto contra el escarabajo, quien en esos momentos bailaba sin ponerle atención al pokémon psíquico, parecía inevitable, pero Zigzagoon saltó de repente a interponerse entre su trayectoria, ahora con todo el pelaje tintado de negro. Al golpear al esponjoso Pokémon, toda la energía que rodeaba a Beldum desapareció y su trayectoria se detuvo de inmediato, mientras que Zigzagoon caía al suelo de cuatro patas, como si no acabara de ocurrir nada.
Con lo que no contaba el mapache era que en esos momentos justo arriba de él, se formaba una roca que amenazaba con golpearlo. Sin embargo, no tenía de que preocuparse pues antes de que esta logrará cumplir su función, Heracross termino de danzar y aceleró en esa dirección para asestarle un feroz gancho en la parte inferior que la quebró en varios pedacitos.
Albert: ¡Muy bien chicos, ahora es cuando comienza el contraataque! ¡Strauss, ataca con Golpe Aéreo a Noleck! ¡Gray, usa tu hierba lazo para arrojar a Beldum lejos!
Fran: Tch… ¿creen que son los únicos que pueden trabajar en equipo? ¡Noleck, rompe esos látigos con tus mandíbulas!
Xanxus: Y tú, Gajeel, intercepta a Heracross usando Cabeza de Hierro y defensa férrea.
Unas lianas comenzaron a salir debajo de Beldum y antes de que pudiera moverse, se enrollaron a su alrededor. Pero casi al mismo tiempo, o tal vez más rápido, en el que fue apresado por el ataque del Zigzagoon, el tiranosaurio de roca llegó a su rescate y haciendo uso de sus fortificados dientes rompió los látigos como si fueran un chiste.
En ese momento Heracross trató de tomar desprevenido a Noleck y asestarle un fuerte puñetazo en el abdomen; más Beldum apenas fue liberado, dándose cuenta de aquellas intenciones, no vacilo en lanzarse como un cohete contra del escarabajo. El puño de Heracross choco contra el pesado cuerpo de Beldum y aunque la, ya increíble, fuerza de mi compañero estaba aumentada por Danza Espada, luego de unos segundos fue superado por Beldum que termino por sobreponerse a su puño e impactar contra su abdomen, haciéndolo retroceder varios pasos.
Albert: Woo, eso fue poderoso. Lograr superar el ataque de Strauss… no es poca cosa, no.
Xanxus: Es obvio: Gajeel no tiene músculos, es 100% metal, eso es lo que le otorga fuerza y resistencia a la vez. Y si, usa defensa férrea para aumentar su resistencia, entonces…
Fran: ¡Su ataque mejora! —Completó el otro gemelo— ¡Ahora es momento de hacer nuestro siguiente movimiento especial! ¡Disparo Cohete! ¡Noleck, usa mordico!
Xanxus: Gajeel, sabes que hacer. Usa Cabeza Hierro contra Heracross.
Albert: (Tch… ¿otro movimiento combinado? No suena bien, nada bien además) ¡Strauss, tendrás que aguantar ahí y usar Contraataque, Gray prepárate para darle apoyo si es necesario!
Fran: ¡Eso no servirá de nada, esta combinación es devastadora y te lo demostraré! ¡Heracross no resistirá para poder usar Contraataque! ¡Adelante, Noleck!
Ante las palabras de su entrenador, Noleck salió corriendo con su mandíbula abierta para propinar un mordisco hacía… Beldum. Para mi sorpresa dinosaurio no dudo en atrapar entre sus fuertes fauces al que era su compañero y este último ni siquiera puso resistencia alguna; pero lo más sorprendente llego segundo después.
Usando su boca, Noleck arrojó con fuerza a Beldum como si se tratara de un cohete. Gracias a esto la criatura alcanzó una velocidad increíblemente vertiginosa muy superior a la podría haber logrado solo. Si vacilar y sintiendo el peligro que se aproximaba, Heracross se puso firme y abrió los brazos esperando recibir el impacto que estaba por venir sin previo aviso.
El impacto llegó de repente, Beldum chocó como un cohete contra el pecho de Heracross y aunque este lo trato de sostener con sus manos para retener el impacto, fue inútil. El escarabajo salió disparado hacia atrás, con Beldum empujándolo, sin poder detenerse, por más fuerza que pusiera. El impacto contra un árbol cercano era inminente y el adolorido Strauss no parecía poder hacer nada para evitarlo; pero entonces, la caballería ayudo: unas gruesas lianas, que identifique como el hierba lazo de Zigzagoon, aparecieron debajo de los pies de Heracross y lo amarraron firmemente; gracias a este freno y a la fuerza de Strauss, finalmente el retroceso término.
Albert: ¡Y ahora, dalo todo! ¡Contraataque!
Rodeado de un brillo blanco, Heracross disparó increíble fuerza al Beldum que aún se mantenía en sus manos. El disparo fue mucho más veloz que el de la combinación con Noleck y antes de que la criatura metálica pudiera frenarse, choco contra el Pokémon dinosaurio. El golpe fue devastador, ambos fueron a parar contra un árbol que se quebró un poco cuando impactaron
Noleck quedó debilitado con su espalda contra él árbol, mientras que Beldum aún levitaba, luciendo cansado. Por otro lado mi Heracross tampoco se veía mucho mejor, pues por su cara lograba evidenciar el gigantesco esfuerzo que hacía para apenas lograr mantenerse de pie. Ese último ataque de verdad lo había dejado en malas condiciones.
Fran: ¡N-oleck! —Exclamó con una combinación de preocupación y sorpresa— ¡Tú!...
Albert: Vamos Fran, no te muestres tan sorprendido; mi Heracross no podría ser derrumbado tan fácilmente.
Xanxus: Y sin embargo pareciera que una simple brisa lo podría tumbar ahora mismo —soltó con un bufido el otro muchacho— Aún tenemos cuatro Pokémon a favor para borrar esa confianza de tu rostro.
Majora Mask: ¡Ja! ¡Sera Albert quien los empalice! ¡Les va a dejar la cara irreconocible! ¡No son más que pequeños insectos… no, microbios comparado con él! Basuras, basuras, basuras —tardeó al final, meneando la cola—
Fran: ¿Así que eso es lo que piensas, desgraciado? —un aura negra lo rodeaba—
Albert: ¿Eh? ¿Qué? P-ero si yo no he dicho nada ¡ha sido ella!
Fran: ¡Y una mierda! ¿Te crees muy fuerte por qué has logrado tumbar dos de nuestros Pokémon, Yugi trampas locas? ¡Pues te equivocas, tu solo eres mierda comparado con nosotros!
Albert: Pero… maldición Majora, quédate callada, suficiente problemas tengo ya — le tapé la boca al ver que estaba por decir algo más
Majora Mask: Festa bien —su voz apenas era audible mientras le tapaba la boca; luego de que la solté se quedó callada y se alejó a hacer lo que una Majora hace.
Fran: ¡Vamos a ello, Colossus! —De la Pokeball del muchacho se materializo una especie de rinoceronte de piel metálica y semblante aterrorizante que lucía una brillante cornamenta en su frente.
Albert: ¿Un Rhyhorn? Si ese es el caso, tengo el rival perfecto para él; Gray lo has hecho bien pero ve a descansar un rato ¡Ahora es turno de Bross para salir al combate! —Zigzagoon regresó a su respectiva Pokeball para darle paso a mi siguiente compañero.
Fran: Um, una excelente elección, sin duda alguna, pero me temo que Colossus y yo tenemos preparados una pequeña y candente sorpresa para estos casos ¡Usa Lanzallamas contra el Ivysaur!
Xanxus: Y tú, Gajeel ataca con Cabeza de Hierro y defensa férrea a Heracross
Albert: ¡Lanzallamas, tú me debes estar jodiendo! ¡Bross tienes que interceptarlo con Bomba Lodo, y tú Strauss, tienes que evadirlo!
Como si la boca de Rhyhorn fuera la salida de las llamas del infierno, un torrente de fuego salió disparado de ella directo al que era mi compañero de tipo planta. Ante la amenaza del temible, e inesperado, movimiento Ivysaur actúo con rapidez para defenderse y de su boca lanzó un espeso liquido morado que se interpuso en el camino de las llamas y sirvió para apagarlas antes de que hicieran algún mal.
Por el otro lado, disparado como un misil iba Beldum contra Heracross, con la disposición de embestirlo con su férreo cuerpo; sin embargo el escarabajo hizo uso de las energías que aún le quedaban para lograr apartarse en el último minuto sobrevolando el suelo con las pequeñas alas que guardaba en su espalda.
Albert: Que tu rinoceronte sepa escupir alguito de fuego, no es suficiente para detenernos ¡Vamos Bross, ataca con Energibola a Rhyhorn! ¡Strauss, usa pedrada para mantener a Beldum distanciado!
Fran: En ese caso… no necesariamente deba ser Colossus el que se enfrente a esa planta ¡Vamos, usa Poder Pasado para interceptar a Heracross!
Xanxus: Si cambiamos de objetivos, entonces… Gajeel usa Cabezazo Zen contra Ivysaur, ya.
Ivysaur, haciendo caso de mi orden, concentro en una esfera, sobre su capullo, toda la energía natural que pudo; y una vez estuvo completamente cargada procedió a arrojarla en contra de Rhyhorn. Sin embargo, antes de que la esfera fuera a dar con su objetivo la pequeña criatura metálica de un solo ojo se atravesó como una bala en su recorrido y pasando a través de ella como si no fuera nada, fue a impactar directamente contra la cabeza de Ivysaur mientras un ligero brillo morado lo cubría, haciendo que mi compañero retrocediera varios pasos, adolorido.
Por el otro lado Heracross había creado a su alrededor unas pequeñas piedras de energías que se dispuso a lanzar contra Beldum –antes de que este acometiera contra Bross- pero en lugar de ello sus piedras fueron a chocar contra otras, un poco más grandes, que provenían del cuerpo del Rhyhorn, defendiendo a su compañero como él lo había hecho ya.
Fran: ¡Ahora Colossus, ataca con Lanzallamas a ese escarabajo!
Xanxus: Y tú, Gajeel ataca con otro Cabezazo Zens.
Albert: Maldición, no quería hacer esto, pero… ¡No queda de otra, Bross, esparce tu Somnifero por el aire! — Esa era la última carta que quería jugar en un combate doble, pero viendo que no me quedaba de otra, no tenía más opción que arriesgarme.
El capullo de Ivysaur se abrió para dejar escapar de él unas pequeñas esporas que rápidamente se esparcieron por el aire y que, imperceptiblemente, se colaron a través de las fosas nasales de los pokémon adyacentes. Bajo el efecto de la droga natural, Rhyhorn y mi propio Heracross, no pudieron evitar caer pesadamente al suelo, completamente dormidos.
Sin embargo, la maldita criatura de metal era otro tema. Como si las esporas no le afectaran, se arrojó en contra de Ivysaur para tomarlo por sorpresa por un costado con otro de sus cabezazos psíquicos, causando que mi pokémon chillara por el golpe e hincara una de sus rodillas delanteras contra el suelo.
Fran: Esa es la ventaja de ser un pedazo de metal que no respira ¿no crees? ¡Tu Somnifero no le hace nada! No importa si Colossus este durmiendo, le has dejado campo abierto para que sea Gajeel solo el que termine con esto ¡dale con la silla, hermanito!
Xanxus: No necesitas decírmelo, Gajeel, ataca de nuevo con Cabezazo Zens y esta vez combínalo con defensa férrea.
Albert: … Podrá ser un pedazo de metal, sin embargo… ¿es inmune a esto también? ¡Átalo al suelo con drenadoras!
Mientras Heracross y Rhyhorn dormían plácidamente, sus respectivos compañeros se mantenían aún en disputa. Beldum se disponía a atacar de nuevo a Ivysaur con un aún más letal cabezazo Zens, sin percatarse de que mi pokémon, sin dejarse asustar por el peligro, preparaba una contraofensiva. Sin previo aviso, unas cuantas lianas salieron disparadas del cuerpo de Ivysaur y cayeron sobre Beldum mientras aun iba en su acometida y como si se tratara de una red que acaba de caer sobre su presa, las lianas amarraron a la criatura de metal contra el suelo, sin darle chance de poder moverse; pero eso no fue todo, además de dejarlo inmovilizado las pequeñas lianas drenaban de a poco su energía para otorgársela a su propietario: Ivysaur.
Con las energías drenadas de Beldum, poco a poco Ivysaur fue recobrando la compostura.
Majora Mask: ¡Eso Albert, ahora dale con la silla, con la silla! —me animo, pasándome una silla que no sé de donde carajo había sacado—
Fran: ¡Tú, maldito…! ¡Colossus tienes que levantarte ahora mismo!
Albert: ¿Qué pasa Fran, no que Beldum podía encargarse solo de esto? ¡Y ahora vamos a por el rinoceronte también, Bross usa Drenadoras!
Xanxus: Tch, Gajeel tienes que liberarte de esas ataduras ¡cómo sea! —por primera vez durante todo el combate, escuche a Xanxus alzar la voz; no sería correcto decir que se trataba de desesperación, sino más bien… ansiedad.
Aún sumergido en su profundo sueño, el Pokémon de Fran ni se percato cuando las lianas arrojadas por Ivysaur se alojaron en los distintos agujeros que figuraban en su espalda para así drenarle su vitalidad, igual que con Beldum, quien se removía con fuerza para tratar de desatarse.
Por un momento pensé que era inútil, sin embargo el ciclope de meta era más inteligente de lo que creía y usando las cuchillas que guardaba en su parte trasera se las ingenio para cortar parte de las lianas y así escapar de su prisión de planta.
Albert: ¡Oh vamos! ¿No podías mantenerte aprisionado un momentito más?
Fran: ¡Fue tu culpa por creer que algo tan trivial lo mantendría atado!
Albert: Como si no te lo hubieras creído también, si hasta te ves aliviado ahora
Fran: ¡C-cállate! Nunca creería que algo tan trivial podría contra el Pokémon de mi hermano. Xanxus, acaba de una vez con este.
Xanxus: Como si hiciera falta decirlo, Gajeel envíalo a un mundo del que si no podrá escapar: El eterno mundo del dolor. Usa Cabezazo Zen.
Albert: ¿No crees que estas exagerando un poco con eso del eterno mundo del dolor? Pero no importa, ahora que tenemos más energías y seguimos drenando las de Rhyhorn… ¡no será un problema evadirlo, Bross evade y luego ataca con Energibola a Rhyhorn!
Beldum se abalanzó en contra de Ivysaur para embestirlo, sin embargo usando sus renovadas energías el pokémon planta no tuvo ningún problema en evadirlo saltando rápidamente sobre él para luego disparar con la misma rapidez una Energibola que fue a dar contra el somnoliento rinoceronte. El ataque fue, sin duda alguna, critico y le hizo retroceder unos pocos pasos, pero en contra efecto, también causo que se despertara a los pocos segundos del ataque.
Fran: ¡Tch! Esa no fue una jugada inteligete; a Colossus pudo haberle dolido… pero ahora que está despierto ¡somos dos contra uno, y Heracross está completamente indefenso! ¡Rhyhorn usa Lanzallamas contra el escarabajo!
Albert: ¿Te gusta señalar lo obvio, no? —Me ponía de mal humor que tuviera razón; Strauss seguía durmiendo a causa del Somnifero, mientras Ivysaur estaba solo contra esos dos… — ¡Vamos Bross, tienes que defenderlo interceptando con Bomba lodo!
Xanxus: Aprovecha su desconcierto y ataca con Cabezazo Zens
El recién despertado Rhyhorn no tardó en unirse al combate arrojando una llamarada de su boca en contra del indefenso Heracross, no obstante una bomba de desechos tóxicos arrojada por Ivysaur fue a dar directo contra el fuego, apagándole al instante. Pero mientras esto ocurría, Beldum no tardo en actuar y aprovecharse de la desconcentración de Ivysaur para embestirlo por el costado con su ataque psíquico.
Por fortuna las drenadoras seguían en el cuerpo de Rhyhorn y sirvieron para restablecer a costa de su propia vitalidad algo de energía de Ivysaur.
Fran: Si así están las cosas, entonces supongo que primero tendremos que acabar con ese Ivysaur… ¡Lanzallamas, contra él, Colossus!
Xanxus: Tienes razón, Fran. Tú también, Gajeel, ataca con Cabezazo Zens.
Albert: (Tch… así no podremos llegar muy lejos, Bross no podrá manejarlos a los dos solos por mucho tiempo… no quiero hacer esto, pero no queda de otra opción) ¡Bross, tienes que usar Energibola contra Strauss, ya!
Haciendo caso a mi orden, Bross se apresuró a lanzar una Energibola contra Strauss, al menos antes de que el lanzallamas lanzado por Rhyhorn le diera de lleno. El ataque fue fulminante, dejando a Bross tendido en el suelo, aún sin debilitarse, pero bastante cansado. Beldum rápidamente se dirigió a acabar con él dándole un cabezazo, pero antes de que lograra impactar, algo se atravesó en su camino y con sus brazos, detuvo su acometida.
Era el recién despertado Heracross. Él no estaba mucho mejor que su compañero, pero al menos entre ellos habían logrado cuidarse, pero… ¿resistirían mucho más así?