Algo parecido al amor
Se atrapan entre los dedos, se agarran como si se fueran a escurrir entre estos y de todos modos se deslizan a través de la noche. Se besan bajo la luz del anonimato, sintiéndose resoplar como bestias, recorriéndose con todos los sentidos al tope. Decisión rápida: el baño parece buena opción. Se aproximan esquivando el gentío, evitando las caras. No se esperaban, sin embargo, tanta luz en aquella habitación. Se miraron bajo esa luz con sabor a podrido y se vieron tan hermosos. Se observaron las manos y de a poco las caricias fueron menos brutas y más dulces y suaves como miel bajando por sus cuerpos. Entonces se detuvieron de golpe y se miraron a los ojos y ambos sintieron algo parecido al amor, algo muy cercano y que les llenaba de felicidad de días por venir. No tuvieron que decírselo el uno al otro, ambos se recompusieron las ropas y salieron de ahí sin mirarse, volvieron a la pista de baile, pero en extremos opuestos. Nunca se buscaron ni se vieron otra vez.









