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Saraky_Blaunt
Spoiler
Toda esta historia comenzó como un día cualquiera hace ya unas cuantas semanas, desperté después de una larga noche y aun esta algo agotado, lo primero que hice antes de nada fue dirigirme a la cafetería, podía estar muy cansado y toda la cosa pero moría de hambre, como sea, cuando estaba comiendo en la cafetería solo en una mesa no tan apartada de repente una chica se sentó conmigo en la mesa, la mire, usaba lentes que cubrían sus ojos rojos y tenía algunos mechones rojos en su pelo negro, no pude notar bien de que división era o al menos no recuerdo haberlo sabido en ese momento, ahora puedo asegurar que es una Slowpoke, el punto es que antes de que la chica se fuera de la mesa le hice una seña con la mano para que no lo hiciera y así fue, se quedó alimentando a sus Pokemon sin que yo dijera nada, solo la miraba hasta que ella rompió el silencio y dijo:
- lamento no haberme fijado si estaba ocupado, soy Kenndrah, es un gusto conocerte – Se presentó con una sonrisa en su cara.
- S-soy ... K-Krico – Respondí con mi timidez natural al conocer a una persona nueva- es un gusto conocerte Kenndrah... -.
Kenndrah y yo seguimos hablando por un rato, se le notaba como una chica alegre, animada, feliz de la vida por así decirlo, el corto tiempo paso y decidí retirarme a mi cuarto para descansar un poco más, en el poco tiempo que estuvimos los dos juntos se podría decir que ella y yo ya éramos amigos.
Centrándonos mas en el baile, me entere hace relativamente poco de él y en cuanto supe que se iba a ser, comencé a pensar en ir…solo que…no sabía con quién podría ir, hasta que por mi cabeza se cruzó la imagen de la chica que conocí en la cafetería, si, no nos conocemos casi de nada y lo más posible era que dijera que no, pero por intentar no se pierde nada, la chica era amistosa y afable incluso me hubiera sorprendido un poco de que no tuviera pareja aun en ese momento. La verdad…no me atrevía a pedírselo cara a cara…podía tener la determinación a invitarla…pero no la suficiente valentía para hacerlo cara a cara, opte mejor por escribirle una carta con la invitación…no quería que me respondiera o que me buscara para decirme que si…no fuera y me acobardara a último minuto…si aceptaba la esperaría en la entrada del salón donde sería el baile.
Bueno, me quedaba poco más de 3 días para conseguir mi disfraz, el cual tenía planeado fuera de Darkrai, hable con mis padres en Kalos y para el día siguiente tenia tanto el disfraz como un tinte de cabello color blanco, no me gustaría usar peluca, cuando llego la gran noche me coloque mi disfraz que se basaba en un pantalón y zapatos totalmente negros un saco con bordados rojos, una pequeña “capa” rota que cubría la mitad de mi espalda y una gran bufanda roja que ocultaba todo mi cuello y unos guantes negros, sin contar que el día pasado ya me había aplicado el tinte de cabello, el cual ahora era de un color blanco pulido y un antifaz también negro cubriendo mis ojos.
Con la misma timidez que cuando envié la carta Salí de los dormitorios directo hacia el gran salón…aun había tiempo para retirarme y no ir, tal vez pasar la noche en el jardín o algo, de seguro ella no había ido… ¿pero y si lo hiso? No quisiera dejarla plantada sabiendo que fui yo el que la invite…no pensaba más que en esto y mientras lo hacía llegue sin darme cuenta llegue a las puertas del gran salón donde sería el baile, que aún seguían cerradas…y ella estaba allí.
Estaba disfrazada de una Mismagius, o eso parecía gracias a su vistoso sombrero morado, que complementaba con un gran y majestuoso vestido morado...se veía linda, me acerque hacia ella por atrás de la misma y me quede observándola de una forma casi inerte mientras jugaba con mis dedos, de pronto ella se dio la vuelta encontrándome detrás de ella, pareciera que se había asustado de mi disfraz porque pareció dar un pequeño vuelvo al verme.
- K-Krico ... ¿eres tú? – Dijo ella pasando del poco temor que tenía a su ánimo natural.
- H-hola Kenndrah, perdón... no quería asustarte – Dije mientras miraba los ojos atrás del antifaz- en serio lo siento mucho – Concluí un poco desanimado y tímido mientras juagaba con mis dedos.
- ¿estás loco? no te disculpes, tú disfraz está muy bueno, hasta pensé que eras el Darkrai original – Dijo mientras comenzaba a pasearse a mi alrededor como examinándome.
- ah...gracias...el tuyo también...está lindo ... Kenndrah ¿quieres dejar de hacer eso? - Le dije entre risas por lo que hacía.
- lo siento, jajá bueno entremos al parecer la fiesta ya comenzó.- Dijo ella, a lo que asentí en cuanto vi que las puertas que antes estaban cerradas ahora estaban abiertas y gran parte de los estudiantes ya habían entrado, Kenndrah y yo caminamos a la par hacia dentro del gran salón, el cual estaba decorado con vitrales, cortinas de seda en las ventanas, mesas “flotantes” y varios Gourgeist alumbrando el gran salón que parte estaba lleno de niebla que cubría los piernas de algunos estudiantes.
Kenndrah y yo hablábamos sobre los nuestros y los demás distintos disfraces que se veían en el salón hasta que un Sableye de los muchos que se les veía, o por lo menos las orejas, caminando por entre la niebla, nos tomó de las manos a ambos y nos llevó hasta una de las mesas con distintas botanas y bebidas…eh de admitir que en cuanto sentí una mano entre la mira pensé que era mi pareja…pero descarté la idea en cuanto sentí la mano tan áspera y pequeña.
Algo que me inquietaba era que los anfitriones aún no se habían mostrado desde que entramos al gran salón...en el baile pasado lo habían hecho justo al momento de entrar…aunque las cosas no terminaron tan bien en ese baile, así que el que no se hayan presentado podía ser hasta algo bueno…aunque…bueno quien sabe que rumbo tome la noche.
- ¿quieres un poco de ponche? – Le ofrecí saliendo de mis pensamientos…ella parecía algo asustada, no sé si por el ambiente o por los Pokemon que rondaban entre nuestras piernas- si quieres nos sentamos-
- sería buena idea, no me esperaba ese Sableye – Dijo ella mientras yo soltaba una pequeña risilla y le sonreía.
Ella se sentó en la banca y le pase el ponche que le ofrecí que después comenzó a beber mientras yo comía unos cuantos dulces que había en un cuenco en la mesa, Kenndrah mientras bebía parecía mirar todo el lugar y las distinta aparejas, se le notaba feliz a pesar de estar un poco asustada, se notaba que era su primer baile, ella parecía estar a punto de decirme algo, pero antes de decir nada un Duskulls la interrumpió entregándonos a los dos una canasta con forma de Pumpkaboo la cual contenía tres caramelos de distintos colores.
- ¿para qué son estos caramelos Krico? - Pregunto ella mirándome con curiosidad.
- Escuche que son para entregarlos en la fiesta, las parejas que encontremos destacadas se las deberemos entregar. ¬- Le respondí a su duda con las cosas que escuché de algunos alumnos mientras venia de los dormitorios.
- entiendo, eso quiere decir que nos podremos ganar más en la fiesta si destacamos- Pregunto ella con brillo en sus ojos.
- es correcto Kenndrah...- Dije mirando sus ojos cubiertos por sus gafas, que a su vez estaban cubiertas por un antifaz.
- oye, porque no me cuentas más de ti, solo hemos hablado en 3 oportunidades-
- ¿tres? –
- sip, en la cafetería, la invitación y ahora jajaja – Menciono con una sonrisa en su rostro
- jaja bueno, si tú lo dices, este es mi segundo año en la academia. - Durante un buen rato Kenndrah y yo comenzamos a hablar y hacernos preguntas mutuamente, hablamos mucho y nos reímos el uno de otro por un corto rato, al menos hasta que ella se levantó de su asiento mirándome.
- Krico, vamos a bailar- Dijo ella mientras comenzaba a sonar una canción en la pista de baile del gran salón
Spoiler
- D-de acuerdo – Ella tomo mi muñeca y me jalo hasta la pista de baile…a pesar de ser mi segundo baile no podía evitar sentirme tímido y nervioso…aunque la sonrisa y los distintos gestos de mi pareja me relajaban un poco, los dos comenzamos a bailar y mientras lo hacíamos hablábamos como podíamos ya que la canción sonaba un poco fuerte, las otras parejas nos miraban algo intrigados…no sé si era por nuestros disfraces o por nuestro “baile”…sus miradas me ponían nervioso, pero volvía a centrar mi mirada en mi pareja y me relajaba de nuevo…sería una larga noche…pero también una muy divertida.