Foros de Centro Pokémon
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#21
Wes Hawke & Dyfir Doherty. @OnixTymime

El disfraz de Wes parecía más hecho para una pelea callejera que para seguirle el ritmo a un vals, sin embargo el gigantón, algo intimidado por el prospecto de tener que hacer algo para lo que no tenía ni talento ni experiencia, no sentía su agilidad coartada por el traje. La verdad es que Siz le había metido en un lío enorme con esa zorua, pero se estaba divirtiendo entre sonrojo y sonrojo. A fin de cuentas era una experiencia nueva.

El comité de festejos había preparado varios aperitivos en la mesa entre ronda y ronda, para que las parejas recuperaran fuerzas entre muestra y muestra de sus capacidades. Se tomó su compañera su tiempo para aliviar su hambre mientras que Hawke lo hacía bastante más aprisa con los diferentes entremeses, algunos de gran calidad, como su paladar pudo comprobar.

Otras parejas de baile también reponían sus energías en la mesa de aperitivos, mas decidió Wes que no era cosa suya lo de hablar con ellos y se limitó a la zorua que tenía por pareja.

—¿Qué música crees que tocará ahora?—le preguntó, con algo de vergüenza en el rostro.

—No lo sé, la verdad—me contestó ella, intentando vencer la timidez.

Por lo menos se hablaban, era un comienzo, aunque se les notara la sangre tras las máscaras enrojeciéndoles los rostros. Paso a paso del anterior baile habían ido cogiendo confianza el uno con el otro y eso era ligeramente apreciable, sobre todo para el habitual fúnebre silencio de Wes Hawke, que no dudó en hacer una pequeña ofrenda de cortesía a la dama.

—¿Preparada para el siguiente?

—Por supuesto.

El gigantón le tendió la mano mientras se inclinaba ligeramente y ella se la tomó, aceptándola. Ambos tragaron saliva para el siguiente asalto de una guerra que no se disputaba sobre un campo de batalla tradicional.


Spoiler

#22
@.Mato.

La música no ayudaba para nada para una pareja como esta. Los únicos que venían en parejas de dos hombres eran: los que no tenían pareja, por un reto o porque solo quieren el gran premio. Lo poco que podría ayudarme a pasar esta noche era un poco de alcohol, pero había un 5% de probabilidad de que nos sirvieran eso, muchas parejas ya estaban comenzando a bailar al compás de la música, otros como nosotros solo estaban en la mesa con los aperitivos. Mato y yo no estábamos felices de andar con el otro, pero había algo que teníamos en común, queríamos el premio final y si queríamos ese premio tendríamos que ser una pareja.

—Oye Mato, creo que los dos queremos algo de aquí ¿cierto? —le pregunté.

—El premio final. —contestó

—Y si queremos el premio final.

—Tendríamos que ser una pareja.

Los dos ya estábamos decididos a ganar el premio final. Los jueces seguramente iban a juzgar muchas cosas, el disfraz en primer parte, el de Mato se notaba de lejos que lo hizo muy apurado, como para burlarse de él mismo pero, por otro lado, puede que no lo juzguen. Eso ya quedará en manos de los jueces. Pocas parejas quedaban en la mesa de aperitivos, si no nos acercabamos a bailar no ganariamos el premio. Nos miramos directamente a la cara. Ninguno de los dos quería bailar, ya que en esta mascarada casi nadie venía en pareja de dos hombre o en pareja de dos mujeres.

—Entonces, ¿qué haremos? —pregunté.

—Pues está claro, bailar, ganar e irnos. —respondió Mato.

—Estás consciente de que la música es romántica y somos dos hombre ¿no? —pregunté con mucho sarcasmo.

—Pues, estas en lo correcto, pero sí queremos ganar, tendremos que bailar.

El solo escuchar la palabra “bailar” me daba náuseas. Además de no saber bailar, odio hacerlo, así que tendría que ir contra mis principios por esta vez, para ganar el premio. Los dos decidimos y ya no podíamos echarnos para atrás. O bailabamos y ganabamos o bailabamos y perdíamos, una de dos. Mis “excelentes” pasos de baile no ayudaría mucho y menos con una música que no tolero. Las músicas románticas no eran mi estilo, solo podía rezar que la banda tocará la única canción que me gustaba y la posibilidad de que tocara una que me gustara era muy baja, como de 0,1% como mínimo. Lo imposible puede pasar, las probabilidades son de 99,9% contra 0,1% si tocan esa canción bailaría por lo menos feliz.



—Bueno, los milagros pasan. —me dije a mi mismo

—Oye, es buena la canción, ¿la conoces? —preguntó Mato

—Un poco, bailare feliz, creo. —respondí acomodando mi disfraz.
Apenas comenzaron a tocar la canción, Mato me tomó la mano con fuerza y no mucha delicadeza. Mi instinto intentó resistirse pero fui capaz de bloquearlo. Fuimos a la pista de baile con reticencia desde ambos lados. Por suerte, poca gente nos prestó atención.

—Supongo que estás listo- me dijo Mato.

—Dijiste tus oraciones ¿no?- le respondí usando un chiste bastante sincero.

“Por dios en que me estoy metiendo” exclamé dentro de mi cabeza.

Mato empezó a mecerse lentamente al ritmo de la música. Él ya había escuchado la canción y conocía los pasos. Yo también la había escuchado, pero no tenía idea acerca de cómo bailarla. Dejé que Mato tomará el control del baile para yo seguir lo y no cometer un error. A los pocos minutos, ambos habíamos tomado más confianza el uno con el otro. Era una perfecta sinergia entre hielo y la oscuridad. Una imperfección que resultó ser perfecta.

—Tal vez no tengamos tan pocas posibilidades— dijo él con ironía luego de recibir un pequeño pisotón por mi parte.

—Lo siento pero no es mi culpa que tengas los pies tan grandes— le respondí sin poder ocultar una sonrisa.— Ya estamos listos para un lento— no paraba de bromear.

Puede que los demás nos mirarán con cierta curiosidad pero estábamos pasándolo bien
y los ellos no nos importaban. A lo mejor si conseguimos los premios.

Ibuki Mioda <3
#23

Encuentro con la luna.

Encuentro con la luna.

A la entrada del salón se encontraba una niña que miraba fijamente hacia adentro. Había una extraña determinación en sus ojos que parecía ser inquebrantable, no sabía si buscaba el gran premio del que se rumoreaba o estaba dándose ánimos para invitar a alguien, pero su mirada certera me hacía pensar que lo conseguiría fuese lo que fuese. Me encontraba hipnotizado por la resolución en sus ojos, cómo una presa inmobilizada por su cazador esperando por su final. No, esa no era la comparación correcta, el estado en el que me encontraba era más bien el de una polilla atraida por la luz de una llama intensa, persiguiendo su final por voluntad propia.

—Le gustaría ir conmigo al baile.

Palabras que había dicho sólo por instinto, pero que reflejaban mi deseo de concretar la determinación de la chica. La estudiante volteó y logré ver sus ojos fijamente en los cuales podía ver claramente el reflejo de la luna que lentamente se adueñaba del cielo y dejaba al sol en un papel secundario casi sin importancia.

Al parecer no esperaba a nadie, puesto que aceptó mi invitación. Tardamos un par de minutos en que llegara el helicóptero con mi pedido, los trajes que usuariamos. No tardaron nada considerando que había llamado después de que decidieramos ir al baile juntos.

Nos reunimos nuevamente en la entrada con nuestros trajes puestos. Ella venía de Lunatone, las telas de tonalidades crema contrastaban muy bien con las cintas púrpura que sujetaban el elegante vestido estilo oriental y el cintillo en forma de Lunatone en su cabeza daba la impresión de ser una fina corona. Mientras yo iba de Solrock, cuyos tonos rojizos y amarillos encajaban perfectamente con la vestimenta que simulaba la de un guerrero antiguo. El héroe sol que protegía a la princesa luna.

Una vez adentro comenzamos a bailar, al parecer habíamos llegado un poco tarde porque los presentadores ya habían hecho su aparición, por fortuna recién comenzaba una canción.



Si bien no era de las canciones más adecuadas para jóvenes en éste tiempo, era una canción que calzaba con el tema romántico que al parecer habían propuesto. Mientras bailábamos comencé a hablarle.

—Disculpe, señorita Lunatone, ya ha pasado un rato y aún no sé su nombre, ¿le importaría decírmelo?

Resultaba que su nombre era Lucy Steel, un nombre que le quedaba con esa determinación dura como el acero que la caracterizaba.

—Es un nombre muy bonito, el mío es Toshiro Hirata. Puedes llamarme como gustes, aunque creo que durante esta noche es mejor que me digas Solrock.

Lucy no era muy buena bailando, ya iban un par de veces en que por accidente me pisaba, pero evité quejarme para no incomodarla. Al parecer no todo es posible solo con la determinación de hacerlo, la práctica también es necesaria y por suerte tengo la experiencia de las lecciones que tomé cuando era él, de seguro el señor Shiro hubiera dirigido a esta chica de mejor forma, de modo que parecieran dos expertos en la pista de baile. Lástima que no pueda ser él de momento.

—El lugar está perfecto, aunque preferiría una canción más acorde a nuestra edad, de seguro el director está a cargo de la música.

Lunatone comenzó a reir de mi pequeño chiste, me pareció que era la primera vez que la veía hacerlo, así que le devolví una sonrisa. Seguimos hablando de como muchos profesores eran ancianos y chistes por el estilo hasta que vimos como un tipo se acercaba al micrófono para cantar, parecía ser una especie de karaoke.



Tan pronto como empezó a cantar, todos se reían del Spinda que, por lo mal que lo hacía, no se sabía si estaba finjiendo o era así de malo, pero eso no evitó que mi compañera se partiera de la risa durante toda la "presentación" del estudiante.

Si bien no sería el baile de márcaras más ortodoxo, sería una noche memorable y divertida, incluso para alguien que sólo piensa en batallas como yo.



@Kate.
#24

E1.1.No esperaba asistir a algo como esto

E1.1.No esperaba asistir a algo como esto

@Poke*planta
Estaba dirigiéndose al lugar donde seria el baile, su primer baile. Johanna caminaba, luciendo su elegante traje de Flareon, bastante nerviosa. Nunca había esperado que alguien le hubiese invitado a la mascarada. Era una nueva experiencia, tal vez demasiado para su gusto, pero no pudo negar la invitación. Ella misma tuvo que hacer el traje. Le quedo mucho mejor de lo que esperaba.

Encontró a Sylvanus frente al lugar. No podía negarlo, se veía muy bien. Después de una breve conversación entraron al salón. Se veía increíble todo ahí dentro. Ella nunca había visto tanta vida en un lugar. La creatividad de los disfraces, todos los alumnos conviviendo en un mismo lugar. Era hermoso a través de los ojos de la chica.

Suena la musica


Le sorprendió un poco, ella siempre había imaginado que las tonadas románticas eran de las ultimas canciones que solían poner en un baile. Le era algo muy diferente a todos los paradigmas que tenia hasta ese entonces.

—¿Quieres bailar?—

Escucho la invitación a bailar de su pareja. En ese momento se puso muy nerviosa. Nunca se vio como alguien apta para el baile.

—A-acepto.—

Se levanto con su rostro sonrojado, mientras tomaba la rosa gustosa y se dirigía con él a la pista de baile.

—¿S-sabes? Esta es mi p-primera vez en un baile— Bajo un poco la mirada para observar bien los movimientos que realizaba. —Y en realidad, no se bailar muy bien—
—No te preocupes, tu solo sigue mis pasos—

Se dejaba guiar por la pista. Sin duda alguna, eso seria algo que cambiara su rutina de solo asistir a clases. Algo nuevo en su vida, que nunca olvidaría.

—Gracias... por invitarme. Nunca pensé que alguien fuera a pensar en mi como una pareja de baile.—

Le dio una sonrisa mientras continuaban el ritmo de la música. Sin duda algo muy memorable para ella.

Kagura <3
#25



Sophie Smith & Matthew Crown



Entré con Sophie al gran salón, una galería de oro y bermellón. Íbamos tomados de la mano, como el resto de las parejas, y agradecí llevar la máscara, o no hubiera podido soportar la vergüenza de sonrojarme. En cuanto a ella, la mayor parte de su cara iba cubierta por una tela con cremallera, así que tampoco podía saber cómo se sentía respecto a esto.

—En todo el tiempo que llevamos conociéndonos, no me hubiera imaginado que terminaríamos en esta situación.

—¿No te nos has imaginado bailando un vals en medio de una mascarada? Parece que sí soy la única que tiene esos pensamientos recurrentes.

Nuevamente el rubor en las mejillas.

—Bromeo, bromeo —dijo ella al notarme incómodo—. Ciertamente no había pensado en esto, pero ¿Por qué no? Además, nuestros disfraces son los mejores.

Di una mirada valorativa a los disfraces, solrocks, umbreons, raichus y volcaronas. De todas las edades y divisiones.

—No sé... todos con disfraces brillantes o de legendarios, y nosotros aquí, tan oscuros. Por las dudas no nos acerquemos al centro del salón.

—Que seamos oscuros no quiere decir que no seamos elegantes ¿Acaso preferirías parecer estrella fugaz y que todo el mundo te viera? Aunque... —se interrumpió mientras pensaba, quizá, que abajo de toda la vergüenza que yo demostraba seguro era todo un roba-pantalla—. Tampoco me extrañaría.

—No —contesté desviando la mirada—. Solo es que... yo nunca aprendí a... Vayamos a tomar algo —dije arrestándola hasta la mesa de bocadillos y bebidas.

No podía decirle que no sabía bailar, pero tampoco quería avergonzarla y arruinarle la noche del baile.

—¿Ah? No me digas que no sabes bailar, que Matthew Crown -quien bajo su poder tiene el iracundo fuego de Charizard, entre otras cosas- no sabe bailar.

—¡Cállate! ¡Esas no son necesarias en el campo de batalla!

Estaba por darle más argumentos, aprovechando de que cada pareja estaba en su propio mundo, pero todos los alumnos enmudecieron de repente. Creí que me habían oído gritar, pero no, estaban observando a una pareja que bajaba de las escaleras.

—Para que sepas —me dijo susurrando, mientras esperaba que la misteriosa pareja terminara de bajar— ¿Qué es la batalla si no una danza por el poderío?

—¿Ah sí? —dije frunciendo las cejas, aunque posiblemente ella no lo notaría debido a la máscara. Ignoré completamente la bienvenida que dio la pareja anfitriona, solo deseaba que el primer tema comenzara a sonar—. Pues que este primer baile sea también nuestra primera batalla entonces.

—¿Ah sí? —dijo ella está vez, imitando mi tono de voz a la vez que levantaba una ceja—. Pues eso veremos. La verdad me gustaría saber con qué ritmo comenzaremos esta noche, si un calentamiento lento o... Bueno —me guiñó un ojo—, ir directo a la acción.

Algo romántico comenzó a sonar, lento y tranquilo, bastante armonioso.



—¿Qué es esta canción? Arceus, ¿esto se baila?

—Que si se baila, ven para acá —dijo agarrándome por la muñeca y arrastrándome a la pista de baile—, yo te mostraré. Primero —Se acercó a mí—, tu mano derecha en mi cintura, y la izquierda con sujetando la mía. Segundo —empezó a moverse de lado a lado, procurando que yo le siguiera el ritmo—, bamboleos, suaves bamboleos.

La tomé por la cintura y comencé a moverme lentamente, acompañando sus pasos gentiles. ¡Dios! Por qué era tan difícil. Muchas cosas en la que pensar, ¿debía mirarla a los ojos? ¿sería correcto comenzar a marcar el ritmo? Por qué me importaban esas cosas...

—¿Cuánto duran estas canciones? Es una tortura.

—¿Sí? —Se apegó más a mí y me miró fijamente a los ojos—. ¿Is this torture?

Me sobresalté y me separé un poco de Sophie. No sabía qué hacer, así miré hacia la multitud que nos rodeaba, intentando distraerme con disfraces ajenos. Volví la vista a mi compañera, pero seguía con sus ojos clavados en mí. Esto debía detenerse, y solo había una forma de forzarme a lograrlo. La llevé hasta el centro del salón, guiándola de la mano y la cintura.

—¿Qué es lo que intentas ahora? —Se sorprendió bastante, tal vez no esperaba tan precipitado movimiento de mi parte.

—Vinimos a divertirnos, ¿no? —Estaba mintiendo. Estaba mintiendo. Pero aprovecharía la máscara evitar que la cara me delate. Había más razones detrás de aquel impulso. Sacudí la cabeza, intentando quitarme aquellos pensamientos. Comenzamos a dar vueltas lentas, con pequeños impulsos. Mi túnica se movía como un fantasma, y el vestido acampanado de Sophie acaparaba toda la atención.

—Pues sí, pero hay muchas maneras de divertirse, bailar es solo una —dijo, para luego terminar de dar vueltas y volver a quedar pegados el uno con el otro. Tenía miedo de que ella pudiera sentir mi corazón salirme del pecho—. Sabes, esta canción es algo larga, si quieres podemos beber algo antes de seguir bailando.

Esta vez si logramos ir a la mesa de bocadillos y bebidas, aprovechando que estaban completamente vacías debido al baile. Me preguntaba qué iríamos a comer o tomar.

Gracias Eli <3
#26

01. Esperando a alguien...

01. Esperando a alguien...


Esperando a alguien...


¿Por qué habría llegado a este baile? Aburrimiento quizá. Pero tomé en cuenta algo que mi horrorosa madrastra solía decirme siempre. "Tú atraes cual imán cualquier problema, Lucy". Lo cuál no tenía nada que ver con mi situación actual pero me hacía reír un poco.
¿Y lo gracioso de todo? Llegué sola al lugar. No tenía pareja alguna. Pero siempre me encontraba a alguien y ese era mi objetivo. No importaba quien fuere; como siempre, lograría atraer la atención de alguien.

Seguí viendo hacia la puerta del salón, con paciencia, esperando una señal. Mi determinación tendría que brindar algo positivo esta noche. De pronto, escuché una voz que hizo que volteara sin pensarlo dos veces.

—Le gustaría ir conmigo al baile.

Le vi cara a cara. Era un chico mayor que yo. Pero sin duda, con un increíble aspecto que hiciera decir que sí a cualquier chica. Acepté su invitación. De todos modos, sin saberlo, era a él quien esperaba. Y vaya que mi determinación me había recompensado en esta ocasión.
Él llamó a quienes se encargaban de entregar los disfraces para la fiesta y sin demorarse más de unos minutos, nos entregaron los hermosos trajes. Eran fantásticos.

Fui a cambiarme y observé el traje con atención. Pude notar que el chico tenía un buen gusto en la ropa. Me puse el disfraz con cuidado, si se rompía algo no querría pagarlo, no sabía aún si sería totalmente mío o habría que devolverlo. Yo sí que era una rata de alcantarilla.

Nos reunimos de nuevo en la entrada del salón de baile. Él venía de Solrock, se veía increíble. Le agradecí por la elección de los disfraces y él asintió con una sonrisa.

Finalmente entramos al salón. Llegamos un poco tarde ya que nos perdimos el inicio del evento, pero justamente pillamos el inicio de una canción.



Con toda la fuerza de mi alma traté de no reírme por la canción. Era algo "extraña" para que chicos como nosotros la bailáramos. Pero me dejé llevar por el momento, aunque el aguantarme la risa me causara una terrible concentración para bailar correctamente sin dar algunos pisotones al pobre chico.

El chico me preguntó mi nombre. Le respondí con total naturalidad "Lucy Steel".
—Es un nombre muy bonito, el mío es Toshiro Hirata. Puedes llamarme como gustes, aunque creo que durante esta noche es mejor que me digas Solrock.

Toshiro Hirata me resultaba un nombre muy curioso. Me gustaba a la vez.
Mientras seguíamos bailando se le veía algo pensativo, pero dejé que disfrutara el momento en su mente nunca me gustaba interrumpir al menos que tuviera ganas de ello. El salió de su burbuja de pensamientos y me dirigió la mirada.

—El lugar está perfecto, aunque preferiría una canción más acorde a nuestra edad, de seguro el director está a cargo de la música.

Comencé a reírme, ya no podía aguantar la risa y menos con esa excelente broma. Él me devolvió una sonrisa. Era muy agradable. Seguimos charlando, burlándonos de nuestros profesores y notamos que un chico se acercaba al micrófono para cantar, me sorprendí al ver que agregarían un karaoke a la noche.



La risa era inevitable, el pobre Spinda cantaba terriblemente mal pero causaba una gracia que no se podía aguantar. Yo, literalmente, me partí de la risa durante la presentación. Solrock simplemente me miraba y reía un poco. Parecía ser alguien serio, pero muy amable y simpático a la vez.

Cuando el Spinda dejó de cantar, dos amigos suyos se acercaron al micrófono y comenzaron a burlarse de él. Era un Lugia y un Articuno.

Puede que no haya sido el baile de máscaras más "normal" en el que hubiera estado, pero lo pasé muy bien junto a Solrock. No pensé que alguien de mente "perdida" como yo fuera a conseguir una noche espléndida como esa. Mi horrorosa madrastra se retorcería en su tumba si estuviera muerta.

@Cyndaquil~

#27
@Matthew



Logramos llegar a la mesa de bocadillos avanzando entre las parejas que se movían cada una bailando a su estilo a lo largo del salón. Al alcanzarla dimos un gran respiro debido a todo el revoloteo y apreciamos lo que la mesa tenía para ofrecernos. habían varios bocadillos de todo tipo, principalmente tartaletas de frutas y pequeños pastelillos, aunque también habían varios canapés de diversas cosas como camarón o palmito. Para beber habían unas cuantas fuentes con ponche y un par de botellas que a simple vista no se veía que contenían.

Matthew se acercó a las bebidas, evitando mirar los platos dulces. Tomó una botella verde, que al girarla reveló en su etiqueta estar fermentada a base de bayas ango. Vertió el vino espumante en una copa de cristal y me dirigió una mirada por detrás de la máscara, invitandome a beber.

—Hará más divertido el baile.
—No sabía que bebieras —le respondí con una sonrisa pícara a la vez que recibía la copa y me la llevaba a los labios para probar su sabor—. Despues del vino de Meloc, este es de mis favoritos, me encanta su sabor dulce.

Dejé mi copa en la mesa y tomé otra que estaba vacía, le arrebaté la botella que tenía entre las manos y serví el vino espumante hasta que la copa estaba por arriba de la mitad. Estire el brazo y se la ofrecí.

—¿Supongo que me acompañarás?

Cuando estabamos a punto de cruzar los brazos para beber, él me pidió un momento. Se levantó la máscara que le cubría la cara y ésta le quedó como una visera. El cabello rojizo le caía corto por los costados, camuflando el tono rosado de las mejillas. Se llevó la copa a los labios e hice lo propio, pero él la vació de un sorbo.

—Obvio, eres mi pareja esta noche. Tenemos que hacer todo juntos —dijo volviendose a acomodar la máscara, no sin antes poner una sonrisa. Al parecer el alcohol le infundía valor poco a poco.

—¿Todo juntos eh? Pues te acompaño —me bajé la capucha del disfraz y le di un gran sorbo a la copa, bebiéndome más de la mitad de su contenido—, eso sí, permíteme que lo saboreé un poco.

¿Era mi imaginación o me miraba los labios mientras bebía? Era incómodo, no por el hecho, sino que porque sentía que miraba más allá, como si observara mi alma o mis pensamientos.

—Sentémonos —me dijo mientras corría una silla y me invitaba a tomar asiento. Él buscó otra y la acercó—. ¿Crees que el próximo ritmo sea interesante?

La música romántica seguía sonando y no parecía que se fuera a detener. La pareja de Mega Gardevoir y Mega Gallade ahora eran el centro de atención, iluminados por un reflector, mientras los demás disfraces se opacaban en la oscuridad. Nosotros no teníamos ese problema, nuestros disfraces fantasmas estaban hechos para destacar en la penumbra.

—A mi ya me parece que sea interesante —dije mientras tomaba asiento—, pero si te refieres a algo más rápido pues sí es probable que lo hagan.

Me le quedé mirando yo esta vez, me preguntaba si él sentía lo mismo cuando yo lo hacía.

—Más allá de tus rivalidades con el baile —sonreí— ¿Cómo lo estás pasando?
—Bien... está siendo más placentero de lo que imaginé... Bailar no es tan dificil, excepto para algunas personas —dijo, dándole una mirada despectiva a algunas parejas, burlándose de su manera de bailar. Era un incoherente, ni que él supiera demasiado tampoco.
—Pues ya te quiero ver con los ritmos rápidos —no podía evitar reír así que me llevé la copa a la boca y bebí lo que quedaba en esta—, con que no me pises mucho yo estaré contenta.
—Solo piso a los débiles, y... —Mientras me dice aquello, se sirve otra copa y se levanta la máscara, esta vez dejando libre solo los labios—, ahora que te conozco, puedo afirmar que no lo eres.

Se llevó la copa a la boca y comenzó a vaciarla, parecía haber perdido casi todo el coraje en aquella frase.

—Hey tranquilo —dije mientras le quitaba la copa y procedía a beberme lo que había dejado para evitar que se emborrachara—, que si bebes tan rápido vas a terminar en el suelo y va a ser a ti a quien te van a pisar. Ven, volvamos a la pista, parece que ya pondrán otra canción.

Le tomé la mano y lo animé a levantarse para volver a bailar, al principio hizo como que se resistía pero prontamente ya estábamos de vuelta en medio del salón.
Premios











Firmas







#28










¡Mascarada de San Valentin!

El primer ritmo fue el ideal para romper el hielo entre las parejas. Los roces de la piel y las manos, las miradas cruzadas y los movimientos lentos y a veces torpes de los danzantes, todo aquello contribuía a una atmósfera de diversión y carcajadas.

Varias parejas se dirigieron a las mesas de bocadillos y aprovecharon para beber algo, otras no dejaron de bailar ni por un segundo, utilizando el anonimato para distenderse y mover el cuerpo sin sentirse juzgados por la calidad del baile.

En mitad de la canción, la pareja anfitriona comenzó a girar sobre sí misma, acercándose con movimientos sutiles al centro iluminado de la primera galería; allí, bailando con elegancia, lograron captar toda la atención de los presentes. Mega Gardevoir se movía con pasos tan suaves que apenas parecía estar cambiando de posición, en cuanto a Mega Gallade, conservaba una postura completamente recta y sujetaba con firmeza a su acompañante de baile. Las chicas suspiraban por el enmascarado, mientras que los chicos se quedaban hipnotizados al ver el vestido acampanado de la estudiante de cabello verde que no dejaba de girar.

De una manera inadvertida, el sonido de la canción comenzó a disminuir, ya no les hacía vibrar el pecho ni les obligaba a mover los pies o chasquear los dedos. La música romántica estaba desapareciendo y los estudiantes comenzaron a alarmarse. ¿Acaso había algún problema?

—No se preocupen —dijo Mega Gallade con una voz trémula—. ¡En la siguiente galería los espera un nuevo ritmo! Así como bebidas, bocados y decorados diferentes ¿Qué están esperando? Diviértanse.

Poco a poco fueron entrando a la nueva sala, una galería con patrones extravagantes en las paredes y sedas purpúreas. Había braseros en varias puntas de las salas y los Litwicks o Chandelures se movían bajo el techo abovedado, repleto de cristales que redirigían la luz e imitaban rayos de luz índigos. El efecto del fuego azul iluminando los tablones de madera resultaba algo siniestro y los disfraces adquirían un matiz más irreal, dando el aspecto de un evento de Halloween más que uno de San Valentin.

Cuando todas las parejas estuvieron dentro de la galería, una nube de humo ascendió desde el centro de la sala, acompañada de un juego de rayos laser. Luego de unos segundos, cuando el vapor se disipó casi por completo, pudieron ver a un Porygon y acompañado de un inquieto Rotom bailando sobre una pista iluminada de distintos colores, mientras formaban música con botones de una consola de mezcla y una computadora para sacar sonidos más tecnológicos y artificiales. El siguiente ritmo parecía involucrar lo electrónico.






Gracias Eli <3
#29

Segundo pabellón

Segundo pabellón

@Skov


Las dos jóvenes disfrazadas de siniestro decidieron tomar un descanso, dejando sitio a la pista de baile para otros alumnos. Decidieron dirigirse a la zona de comidas y barra libre. Aurora se quejaba del calor que hacía, mientras Lizzy la seguía con una sonrisa.

- Me alegro de que mi vestido sea corto -dijo riéndose Lizzy-. Aunque estoy muerta de hambre.

A Lizzy le rugía el estómago del hambre, demasiadas horas sin comer y muchas emociones. Mientras la chica de Umbreon buscaba algo ligero que llevarse al cuerpo, la Mawile agarró un aperitivo y sándwich antes de irse a la bebida. Había una parte de la barra libre controlada por unos camareros, pues en la sala había algunos que eran menores. Aurora sonrió y tendió el carnet estudiante mientras se servía una copa. La lleno de un líquido de color leñoso y dorado, de olor fuerte.

- Yoho, Yoho, un gran pirata soy -Aurora alzó la copa hacia Lizzy con una sonrisa y bebió-. ¿Te me unes a tomar unas copas?

- ¿Que se supone que es, lo que tomas? -la joven se acercó a su compañera y olió la copa.

El color no le llamaba la atención, estaba acostumbrada a los licores dulces y por el olor, tuvo la sensación de que no iba a ser una buena experiencia beberlo. Aun así, decidió probarlo, pero Aurora la detuvo.

- Es Ron -Aurora bebió un trago y le guiñó un ojo-. Si no estás acostumbrada, lo mejor es que lo tomes en cubata... Espera.

Aurora le preparó uno rápido con poco ron y le tendió.

- Adelante, pruébalo.

Dubitativamente, la joven Umbreon se llevó la bebida a la boca e hizo una mueca.

- Mmmh, mi preferido -dijo con sarcasmo mientras su acompañante se reía-. No me acostumbraré a este sabor.

Se sirvió licor de Aranja y agarró un sándwich para quitarse el sabor de boca, mordiéndolo sin miramientos.

- Mucho mejor -dijo la joven con un suspiro mientras se apoderaba de un brownie-. ¿Y a quien estabas buscando cuando entramos al salón?

La joven Mawile la miró de reojo mientras bebía y luego fijó la vista en la nada.

- A una amiga y... su acompañante -Lo último lo dijo con tono grave y frunciendo el ceño-. Puede hacer lo que quiera, es decir, no es como si me sintiera abandonada por el primer tipo que ha...

La joven cerró la boca y carraspeó mirando a su acompañante.

- Perdona, no era mi intención amargarte la fiesta -Aurora sonrió, al principio fue en modo de disculpa, pero se le pasó una idea por mente y sonrió con picardía, acercándose al cuello de Lizzy-. Me di cuenta antes mientras bailábamos, hueles muy bien.

- Es... Sólo perfume... -Lizzy se apartó el pelo de la cara y su cara se tornó escarlata. Queriendo apartar la atención de sí misma, recurrió a lo primero que le vino en mente-. Creo que los anfitriones nos dijeron que deberíamos pasar al siguiente pabellón, además todos van hacia allí...

Aurora hizo una mueca y se encogió de hombros.

- No me gustan las multitudes, pero vamos.

La chica de Mawile, hizo que su compañera se adelantara para poder apreciar el vestido desde atrás, pero a los pocos minutos, Lizzy la hizo adentrarse en el cúmulo de personas. La Umbreon agarró del brazo a su acompañante mientras apreciaban la sala boquiabiertas.

La sala violeta, era como su nombre indicaba de la gama cromática de violáceos a negros. De por si el lugar era oscuro, pero se apagaron las luces. Haciendo que las luces de los Chandelure y Litwick que levitaban, fueran la tenue y única iluminación de la sala. Los murmullos de los alumnos llenaron el silencio, hasta que el suelo comenzó a iluminarse en pequeños cuadrados. Del centró salió vapor y unos rayos de luz iluminaron la nueva pista de baile, en el centro se hallaban un Rotom y un Porygon-Z. Los Pokémon entonaron una canción, iban a ser los DJ.

- La pista de baile... SE ILUMINA -exclamó la joven de Mawile-. OH ARCEUS MIO, QUE GENIALOSO TODO, QUE OCHENTERO.

Mientras Lizzy se reía de la reacción de Aurora, esta prestó atención a la música de fondo que habían puesto, mientras el resto de los estudiantes exploraban la zona.

- Por la madre de todos los legendarios -Aurora agarró a Lizzy de la mano y se adentró a la pista de baile, los dos Pokémon las miraron confundidos-. ¿Hey chicos, creéis que podéis darle caña a esa canción y dar juego de luces? Conozco una coreografía de esta canción.


Canción y coreografía


Los dos Pokémon sonrieron y atenuaron las luces, de forma que solo eran siluetas.

- ¡Genial, sois unos cracks! -La joven llamó a uno de sus joltiks, que nadie pudo ver debido a la poca iluminación mientras se colocaba unos mitones, que guardaba en las mangas de su vestido-. ¿Lista, compañera?

- ¿Que? ¡Yo no se bailar esto! Tendrás que enseñarme rápido -exclamó Lizzy en voz baja, no quería hacer el ridículo.

- Nah, es fácil -Sky comenzó a hilar una telaraña alrededor de sus manos-. Solo tienes que seguir mis movimientos.

- Vale... -dijo Lizzy sin mucha confianza.

Aurora le sonrió infundiéndole valor.

- ¡Vamos, será divertido! -Chocó el hombro con ella-. Además iluminaré mis manos, cintura y pies, así te será más fácil seguirme.

El joltik acabó de hilar las manos, cadera y pies con su telaraña, entonces las cargó de electricidad, haciendo que brillaran fuertemente en la oscuridad. Cuando su entrenadora sintió que volvía a acomodarse en el vestido y tras guardar a Daio en su ball, se posicionó. Lizzy lo hizo uno o dos pasos más atrás, algún que otro estudiante se animó y se fueron situando en la pista, imitando a Lizzy y a Aurora. El baile fue movido, los movimientos de la joven de Mawile iluminados y exagerados por las telarañas de su amigo, consiguieron apoderarse de la pista de baile.

Tras acabar hubo risas y aplausos, mientras Lizzy apoyaba las manos en las rodillas.

- Eso ha sido agotador.

La joven de Umbreon no estaba acostumbrada a ese tipo de bailes, pero su compañera rió y le tendió la mano, lista para seguir bailando.

Bailaron un par de canciones más antes de que Aurora sacara de la pista a Lizzy. La agarró de la cintura y la llevó a tomar el aire. En la sala había algunas zonas abalconadas donde se podía ver el exterior, pero era imposible salir de allí volando, demasiada vegetación. En cuanto estaban fuera, Aurora comprobó que el muro balconado era resistente y sujetó a Lizzy de la cintura.
Academia pokemon:




Odisea:




#30
@Lisacabot @Sophie Smith @Matthew



Canción y Coreografía
...



Bailaron un par de canciones más antes de que Aurora sacara de la pista a Lizzy. La agarró de la cintura y la llevó a tomar el aire. En la sala había algunas zonas abalconadas donde se podía ver el exterior, pero era imposible salir de allí volando, demasiada vegetación. En cuanto estaban fuera, Aurora comprobó que el muro balconado era resistente y sujetó a Lizzy de la cintura.

- Sube ahí, por favor.

La joven obedeció y miró extrañada a su compañera, quien le sacó los tacones con cuidado y los puso al lado. Aurora sujetó un pie y comenzó a masajearlo, ante la sorpresa de Lizzy se dispuso a explicarse rápidamente.

- Note que cojeabas un poco ¿No estas acostumbrada a llevarlos?

- No, me los regaló mi madre en su última visita y no había tenido ocasión de estrenarlos...-dijo Lizzy en voz tenue y sonrojada-. Gracias.

Aurora sonrió aceptando el agradecimiento.

- Son muy bonitos, pero creo que sobrevivirán un rato sin torturar a su dueña -dijo Aurora con una sonrisa pícara y guiñándole un ojo.

- Si, supongo -Lizzy rió nerviosa-. ¿Podemos ir a por bebida? Me muero de sed.

Nunca nadie había hecho aquello por ella, además entre los masajes de Aurora y el baile se le había resecado la boca, estando realmente sedienta. Aurora posó las manos a los lados de ella.

- ¿Que te traigo? -Viendo que Lizzy iba a replicar, la detuvo con un dedo en los labios-. No voy a dejar que camines. No cuando estas así por mi culpa.

- Eh... ¿Agua?

La Mawile fue a por la bebida y se dedicó a mirar los disfraces de los alumnos que aun bailaban, no quería pensar en lo rara que estaba resultándole la noche. Cuando Aurora volvió, se había deshecho de las telarañas y tocó el cuello de Lizzy con la botella fría.

- ¿En que piensas? Pareces estar en otro mundo -le preguntó ignorando su sobresalto.

- Observaba los disfraces del resto.

Se hizo silencio entre las dos, mientras Aurora le masajeaba el otro pie. No era incomodo, pero Lizzy se puso un poco nerviosa.

- ¿Tu? ¿En que piensas?

Aurora la miró a los ojos y sonrió.

- En que, aunque estamos en el balcón, este lugar tiene poca iluminación... -la joven ascendió con las manos por sus piernas hasta situarlas en la cintura de Lizzy, quien se puso como una amapola de la vergüenza-. ¿Te lo pasas bien?

- Yo... yo... ¿Si?

La joven miró como su compañera se acercaba sin estar segura de como sentirse ¿Le gustaba? ¿O prefería huir? Llevaba demasiado tiempo sin estar en esa situación y menos aún con alguien que había conocido esa misma noche.

Aurora vio que recelaba, así que decidió cambiar rápidamente de tema.

- ¿Sabes que sería divertido? Llenar de espuma de cava a los de la fiesta.

Lizzy quedó perpleja ante las palabras de ella, parpadeando un par de veces antes de responderle.

- ¿Y cómo planeas hacer eso?

La joven le contó su idea. Consistía en hacerse con unas cuantas botellas de cava y champán, luego asegurarían los tapones con un hilo para que al agitarlas, no se fueran disparados antes de tiempo. Las sujetarían en los candelabros que había a un lado de la sala, donde se juntaban los que no bailaban. En aquella zona no había Pokémon por el techo observando, así que costaría que las relacionaran con el accidente.

- Es solo, un plan estúpido... -Aurora se rascó la nuca incomoda, agradeciendo llevar el antifaz y la poca iluminación, pues se sonrojó un poco.

- Puede ser divertido, si no nos pillan -dijo Lizzy confundida-. ¿Pero, de donde sacarás un hilo? Opino que debería cortarlo un Pokémon, si no, nos arriesgaríamos demasiado...

- Sabia que no eras tan inocente -La sonrisa de Aurora fue como la cabeza de un Mawile, mientras le tendía las palmas hacia arriba y mostraba dos Joltiks-. Sky y Fin, nos ayudarán.

- ¡Joltiks! -exclamó Lizzy acariciando a uno de ellos con el dedo-. Son adorables... Entonces podemos usar su hilo, ellos también pueden cortarlo, pero... ¿Como conseguimos las botellas?

Aurora se tocó la barbilla pensativa y luego sonrió.

- Distraeremos a los camareros -Sin cortarse, le miró el escote y luego a los ojos-. Usaremos tus encantos femeninos.

- ¡¿Estás loca?! ¡Nunca he distraído a alguien! No queriendo al menos...

- Es sencillo, solo debes ir a la barra. Entonces te haces la ebria y tonteas con los camareros, apóyate en la mesa mostrando tus... dotes.

Lizzy se puso los zapatos y se adentraron en la sala.

- Venga, por intentarlo no perdemos nada -dijo Aurora sonriendo maliciosamente-. Yo me ocuparé de robar las botellas con Eris y Luna.

La joven Mawile sacó a su Pokémon fantasma, que sonrió con malicia al entender los planes de su entrenadora. Lizzy sacó a Luna de la ball, que se fue con Aurora.

Mientras Lizzy se acercaba a la barra aparentando estar ebria, su Pokémon pájaro Momo, revoloteó hasta la mesa llamando la atención de los camareros. Lizzy se rió, disimulando su sorpresa ante su glotona amiga y le dio unos trozos de Sándwich mientras coqueteaba con los camareros. Una vez estuvieron entretenidos, Aurora y los Pokémon sacaron hábilmente unas botellas de reserva que había bajo la mesa.

- Hehehehehe -Rió Aurora en voz queda mientras escondía las botellas- Hacia tiempo que no hacíamos esto, es genial ¿No crees, Eris?

La fantasma sacó la lengua, estando de acuerdo con ella. Dejando las botellas a cargo de los Pokémon, Aurora se dirigió a la barra.

- ¡Aquí estas! -Aurora agarró de la cintura a Lizzy y la acercó a ella-. Lo siento chicos, creo que mi pareja ha tenido suficiente barra libre por hoy.

Se alejaron continuando la farsa hasta llegar a donde estaban las botellas, donde nadie las veía.

- Eso ha sido divertidísimo -dijo Lizzy entusiasmada y con la adrenalina en el cuerpo-. ¿Montamos el resto?

- ¡Vamos allá, antes de que se den cuenta!

Las dos jóvenes armaron el ''accidente'' en unos minutos, consiguieron subir las botellas con ayuda de su Pokémon. Ahora solo faltaba, que los joltiks cortaran el hilo...







Aurora Skov

Academia Pokémon

Cronología
& Inventario
Nyxeria Anubis

:131: Odisea Pokémon :131:

Índice y Datos



#31
@Ginna

Despues de beber, y con las energias renovadas, decidimos caminar un poco por el salón, observando los disfraces de las demás parejas, tratando de adivinar que pokemon era. Era un divertido juego que inventamos en la caminata.

Cuando de repente empezamos a escuchar como disminuía el volumen de la música, después que explicaron el motivo. Avanzamos a la siguiente sala. El decorado con los Litwicks y Chandelures daban un aspecto tetrico, fantasmal. Cuando entramos todas las parejas se cerraron las puertas, una nube de humo empieza a ascender en el centro de la pista, y salen laser al ritmo de la música.



La música me animaba a entrar a la pista a bailar, para mí tenía un efecto relajante, después de estar nervioso al comienzo de esta fiesta. Así que me incline en pose caballeresca y le pregunte a Ginna.

- Princesa, me concedería el honor de danzar conmigo.-Estaba más tranquilo.

Por la manera en que se lo dije, le saque una pequeña sonrisa.

- Me complacería acompañarle, pero dime mejor Ginna.

Entramos en la pista, la musica era más movida que en la pista anterior, por el ritmo de la música todos bailaban un poco más separados. Yo aprovechando de que llevaba mascara, y que nadie me reconociera bailaba más relajado. Moviendo los pies al compas de la música, en momento dado de la canción me detengo y empiezo a mover el cuerpo de un lado al otro moviendo primero el cuello. Por la manera de moverme en vez de bailar, parecía un Magikarp usando Salpicadura.

Ginna se reía por la manera que bailaba, pero me seguía el ritmo.
#32
@Gamsu.exe grrrr listo ya esta, ya no tiene que esperar (?


Mientras bailaba con Nikolai sentía como una de mis pokeball, situada en la bolsa, se movía furiosamente, después que nos detuvimos de bailar me di la vuelta y saque la pokeball
-tshh Rukh tranquilo, solo fue un accidente no es para mucho- le susurraba a mi Pidgey, al parecer enfadado por el accidente suscitado por el disque Froakie de Niko

-… ¿pasa algo Lunira?-
-solo no intentes matar a nadie- le murmure a la pokeball
Me gire inmediatamente y con una sonrisa le dije -¡Haaa! no nada jejeje-

La música paro de poco en poco, todo mundo quedo extrañado cuando Mega Gallade nos comentó lo que sucedía.
Entrando a la nueva sala se notaba un lugar algo siniestro, solo me brillaban los ojos ante tan elegante y tétrica sala, muy a mis gustos. La sorpresa fue aún mayor cuando se mostró una escena de humo y el juego de rayos láser surgir, fue simplemente sorprendente, me acerque a la mesa de bocadillos, yo solo observaba cada delicioso postre y los decorados de la mesa tan bellos que tenía.

-¡wuo se ve hermosa la sala!- comente de manera entusiasta
-hum si es un buen decorado y todo, aunque extraño para este tipo de bailes-
-eso si… pero qué más da hay que disfrutar el momento-
La música sonaba y cambiaba cada cierto tiempo, algunas parejas bailaban, otros grupos solamente se divertían platicando y otros disfrutaban de los bocadillos a no más poder. Sonaron unas tres o cuatro canciones mientras yo platicaba un poco con Nikolai hasta que sonó una canción que era de mi agrado,



“ho esa canción si me agrada” pensé
-te parece bailar otra vez-
-está bien señorita- me extendía la mano
-aun con tus humos de caballero heee, jejejejeje-
-es un baile tengo que ser caballeroso-
-haaa bueno aunque es algo empalagoso-
-… rimas he-
-jajaja, si-

Fuimos a la pista de baile y nos dispusimos a bailar, después de todo era un baile, que es un baile si uno no se dispone a bailar.
Después de un rato bailando fuimos por unas bebidas, es cansado bailar, yo di la vuelta para pillar uno de los últimos pastelillos que quedaban
-mío- grite
-rayos jajaja ya que- dijo un sujeto que iba a tomar el mismo pastelillo

De la nada sentí que de mi bolsa salía uno de mis pokes, y es cuche a Nikolai decir “Huo” como si algo se le lanzase, gire para ver qué pasaba y me percate que Rukh se encontraba fuera de su pokeball, solo veía a Niko poner sus brazos frente a él intentando evitar los picotazos de mi pidgey.
-¡hey que le pasa a este pidgey!- comento con voz alta
-¡Wua! lo siento- le dije gritando
Tome a Rukh y lo sostuve hasta que se calmó, una vez tranquilo lo solté y alce uno de mis brazos, Rukh solo se paró en mi brazo con una mirada seria y decidido a atacar otra vez si yo se lo ordenase

-ya tranquilo Rukh, te dije que no lo atacaras… bueno realmente te dije que no mataras a nadie- la cara de mi pidgey solo mostro una ligera sonrisa
-¡uuummmm! Bueno como sea, el caso es que no debiste atacarlo, no al menos que te diera la orden-
-…- Nikolai solo se quedaba callado
-Que tal vez podría ordenarte, porque fue divertido- murmure entre dientes
-¡HEEEY! Si lo escuche-
-¡Wueee!... ham… haaaam… has como que no escuchaste nada jejejeejejeje- se notava mi nerviosismo y pena porque lo había escuchado, pidgey solo se le quedaba viendo a Niko como si le dijera que lo estaba vigilando
-… ham… pidgey, se… será mejor que regreses a tu pokeball- mi mirada solo mostraba algo de miedo ante la intensa mirada de pigey, simplemente lo regrese a su pokeball y lo devolví a la bolsa en la que lo llevaba
-ese pidgey tuyo está loco, casi me mata y esa mirada que me lanzo… brrrrr- me dijo algo temeroso Nikolai –Creo que me odia-
-haaa no te odia o al menos eso creo- mencione bajando un poco de tono en la última parte -simplemente me protege, creo que me salió sobreprotector, por aquella razón también lo considero mi guarura-
-Solo espero no me mate-
-No lo hará, lo prometo-

Proseguí a disfrutar algunos bocadillos, Nikolai por su parte igual disfrutaba de estos, sin embargo lo veía muy alerta con respecto a mi bolsa, aquella en donde se encontraba mis pokeball. Ya muy a lo lejos se escuchaban algunos relajos de los demás estudiantes, se veía interesante y para mi algo intrigante.
#33
@NaxTiger

Poco después de agotarnos y recuperar el aliento, la música cesó. El gentío comenzó a avanzar hacia un destino en común. La fiesta seguiría en otro lado y, ante la más remota posibilidad de perderme, agarré de un brazo a Menma.

— ¡Es nuestro momento! Venga, compa, debemos brillar todavía más. — Mis ojos deberían de estar tan encendidos como dos luceros, ¿podría el disfraz reflejar aquello? No lo sé, me sentía como una niña pequeña que quiere llegar pronto a casa para su fiesta sorpresa.

— Ya, ya entendí. Te sigo. — El chico se llevó un bocadillo de lo que quedó en la sala y me ofreció uno, a lo que acepté, alimentar al estómago no podía ser tan malo.

En la nueva galería, el ritmo del futuro marcaba su compás en esta ocasión. Las luces que iban de un rincón al otro extremo me hacían pensar en el escenario como una discoteca vieja, una muy vieja y anticuada, pero engullida por tonos mitad rítmicos mitad fascinantes. Cabe decir, la renovada atmósfera violácea me dejó boquiabierta, esos Litwick no se quedaron atrás; se me antojaba atrapar a uno en contra de sus diminutas voluntades.

Tras una presentación que me pareció sublime, una amistosa música empezó a sonar. Yo la conocía, era la señal del destino tendiéndome su mano amiga.


Música de fondo, con glamour [?].


De la emoción agarré a mi acompañante de la manga y apunté a los dos pokémon que se encontraban en el centro. La forma del que parecía ser un pokémon virtual me llamó la atención, era bastante atractivo; hasta podría jurar que giro a guiñarnos un ojo en un gesto de complicidad... ¿era eso posible?

— ¡Mira eso, mira! ¡Esa melodía! Yo la conozco, aquí se viene algo grande.

— ¡Yo también! — Ambos nos miramos, invadidos con el bichito de la emoción y las hormonas revueltas. — ¡Te juro que este tema sí que lo conozco!

Aun así, tuve un pequeño problema, no caí en aquello hasta que nos movimos.

— Pero, ¿sabes? Debo revelarte un secreto. Ven, acércate, no seas tímido. — Hice un gesto para que Menma se acercara. Pocos centímetros nos separaron el uno al otro y tuve que ponerme en puntitas para hablar. — Yo… ¡no sé nada del electro! ¿Tienes alguna idea entre manos?

¿Su reacción? El chico quedó tan en silencio como si le hubiese dicho que alguien de su familia estaba agonizando en casa.

— Debemos intentarlo, ¿no? Lo importante aquí es divertirnos. — Luego se inclinó y me ofreció la mano, sospeché que no estaba muy acostumbrado a actuar de aquel modo. — ¿Me permite esta pieza?

Acepté. Mi consuelo sería que si hacía algo mal, Sylveon también lo haría mal, era un desastre compartido. Cuando nos movimos cuan robots al centro, tuve una vaga idea de cómo se bailaba el electro. A juzgar por el juego de luces, debía ser un baile donde importaban las poses y el constante movimiento de las extremidades.

— ¡Oh yay! Creo que ya sé cómo se hace. — Flexioné los brazos de arriba a abajo, en distintos ángulos. A diferencia del baile de antes, en este no teníamos que tomarnos de la cadera ni nada, pero sí mantener cierta distancia no tan prolongada.

Movimientos variados e inventados comenzaron a manifestarse, cada vez a mayor velocidad. Desde apuntar hacia el cielo, hasta pasar mis manos como dos tijeras por el contorno de los ojos de mi mascara, incluso me movía de lado a lado pese a que realizar saltos era algo complicado con este disfraz. Si alguien me viera, pensaría que al pobre Volcarona le habían inyectado adrenalina. Menma, en cambio, tenía más libertad para su coreografía improvisada, los pasos le salían con mayor sutileza, con un encanto único; ¿lo importante? Podría jurar que sus labios estarían curvados en una sonrisa.

Debo confesar que en aquel momento no presté atención a las otras parejas, estaba algo absorta en lo que hacía. Debía tener la precaución de que, cuando la luz nos tocara, haríamos algo grandioso y coordinado ya que esos serían los segundos de gloria; el resto era tan sólo dejarse guiar. Tengo que admitir que, con gracia, estaba descubriendo a mi bailarina interna.

— ¿Te estás divirtiendo? — Me preguntó.

Yo asentí tímidamente con la cabeza.

— B-bastante. Oh, por cierto. Gracias por invitarme, ¡no tenía idea de que las fiestas de cosplay fueran tan divertidas!

[...]


Al acabar, fuimos a comer algo, me entraba sed el haberse agitado tanto. Estando sentados, y como todo buen caballero que se precia de serlo, el chico me ofreció algo para tomar, a lo que yo acepté gustosa.

— P-pero, ¡no tardes mucho! Me daría algo de miedo que un desconocido se me acercara… — Me sentía un poco mal de abusar tanto de su bondad, pero sentía que si no recuperaba el aliento acabaría por desplomarse.

Al tomar un sándwich bien cortado en dos triángulos, las pokeball que tenía guardadas vibraron, al fijarme noté se trataba de una sola. De algún modo, el sabor de la comida había sido sentido por la Zorua, quien inesperadamente salió de su escondrijo tras un rayo blanco y asaltó algunos aperitivos.

— Sí, lo acepto. Quizás debí darles algo de comer en lugar de pretender que estarían bien sin la cena hoy… — Suspiré, con desdén.

— ¡PERO TÚ! — Del susto que me dio la repentina voz, pegué un salto; una voz femenina provenía de un revelador disfraz de Milotic. La máscara, como cabría de esperarse, no me permitió ver su rostro de bruja-arpía. — ¡Dejando que tus propios pokémon pasen hambre! ¡¿Qué clase de cría te crees que eres?! ¿Te gustaría a ti que yo te encerrara sin comida? ¿Eh, eh?

Oh, ¡genial! Una alborotadora más loca que yo me había escuchado.

— ¿S-sucede algo? — Vi aparecer al Sylveon, justo en el momento en que podría jurar y su mirada decía a viva voz “date la vuelta, ¡date la vuelta!”, pero muy tarde, para su desgracia.

— ¡Te lo dije! Si te tardabas mucho, un desconocido extraño-exhibicionista aparecería.

Tomé el vaso con contenido claro antes de que la chica volviera a robarse las cámaras.

— ¡¿Qué dices? — No podía ver a través de su mascara, pero era obvio que estaba irritada. — ¡Sí! ¡Esta novia que te gastas! Es que… ¡me vuelve loca!

— ¡Oye! — Casi me atraganto. Tardé un minuto entero en recomponerme. — ¡Disculpe usted, señorita reina del drama! Pero si estás chiflada no vengas aquí a echarme la culpa. Esto es una fiesta genial y debes comportarte, entérate. — Esto era como una bomba de tiempo, en cualquier segundo nos estaríamos arrancando el pelo la una a la otra.

Del susto, Luna -la Zorua- pegó un brinco y se fue corriendo, perdiéndose entre la acalorada multitud que seguía bailando con movimientos tan raros.

— ¡N-no! ¡Espera, Luna! ¡No te vayas! — Quedé lloriqueando sobre lo que quedó de mi comida. — Ay, mi Arceus. ¡¿Por qué?! ¡¿Qué te hice?! — No, definitivamente no me preocupaba lo que a Luna podría pasarle, pero sí lo que ella podría provocar en mi nombre; era como si los problemas no conocieran la palabra “descanso”. — L-lo siento, no era mi intención. — Susurré al chico, rezando porque no se aburriera y me dejase en medio del pánico que me había montado yo sola.

— What are you doing?
— I'm walking like a skeleton.
— No, skeletons don't walk like that.
— That's how *you* walk.
— No, I don't.
#34
@KricoGamer

El estilo romántico había sido algo incómodo, sin embargo gracias a Krico incluso pareció divertido. Cuando terminamos de bailar nos acercamos a la mesa de la comida, había un montón de comida que nunca había visto por lo que decidí no arriesgarme y agarre unas galletas que tenían buena pinta y un jugo de bayas. Conversamos animadamente hasta que de pronto la música empezó a disminuir hasta acabarse, nos miramos alarmados preguntándonos si algo había ocurrido, sin embargo nuestra anfitriona amablemente nos dijo que en la próxima galería podríamos encontrar el siguiente estilo por lo que luego de terminar de tomar mi jugo de bayas nos dirigimos hacia la nueva galería.

Esta galería era completamente diferente de la anterior, las paredes estaban cubiertas por diversas sedas de color purpura, lo cual le daba un aspecto bastante oscuro, sin embargo habían varios chandelures y litwick que se paseaban por el techo, dándole un aire muy tétrico a la sala. Cuando estuvimos dentro se formó una nube de vapor, vimos a algunos porygons que comenzaron a presionar algunos botones en la computadora sacando algunos sonidos muy tecnológicos, al parecer ellos serian nuestros dj’s esta noche. Un rotom se puso en medio de la pista de baile moviéndose al ritmo de la música e invitándonos a bailar. Solo en ese momento me di cuenta de que en la pista de baile habían varios cuadros de colores que cambiaban al ritmo de la música.

El cambio del estilo romántico al uno tan tecnológico me había pillado completamente por sorpresa, sin embargo no pude evitar una lenta sonrisa que aparecía por mi rostro

—Por Arceus— dije en el momento en que soltaba una carcajada— ¡es genial!

Claramente mi disfraz no iba muy de acuerdo con la atmósfera pero eso fue lo que menos me importó. Krico y yo nos dirigimos a la pista de baile, los colores violetas hacían que nuestros trajes tuvieran un aura muy irreal.

No podía parar de reír por lo nerviosa y emocionada que estaba, nunca había bailado un estilo parecido pero eso no iba a detenerme. Comenzó a sonar la música, una música muy artificial y con mucho ritmo… mejor para mi, asi no me costaría tanto bailarla.



Comencé lentamente a mover mis brazos al ritmo de la música, era un ritmo muy cuadrado así que comencé a mover mis brazos como un robot, movía el antebrazo manteniendo fijo el brazo, daba pasos robóticos, giraba, y movía mi cabeza de un lado a otro. Miré a Krico que parecía algo fuera de lugar, al parecer era la única emocionada con todo eso.

—¡Hey vamos a bailar!— le dije por sobre la música
—Eh.. si… claro...

En ese momento hizo un paso muy parecido al de un robot pero con mucho estilo, pero algo resultó mal y casi se cae, en ese momento me dio un ataque de risa que no pude contener
—Jajaja lo siento— le dije mientras le ayudaba a recuperar el equilibrio— ¿Estás bien?, eso fue genial, eres bueno.
— No te burles
— No, lo digo en serio, de verdad fue genial aunque creo que deberías intentar no darle un abrazo al suelo- dije con una sonrisa
— Bien, bien, señorita sabelotodo, que tal si me dices como hacer eso
— Claro, mira y aprende

Comencé a moverme al ritmo de la música, tal como lo estaba haciendo antes

— ¡Eres terrible!- dijo Krico soltando una carcajada
— Bueno, al menos lo intento, ¡vamos! relájate y siente la música

Luego de eso nos dedicamos a divertinos. Hicimos toda clase de movimientos ridículos, yo simulaba formar una bola de energía con mi cuerpo y se la pasaba a él y luego hacia una piruetas con la supuesta bola y me la devolvía, caminábamos en el lugar estirando los brazos… en fin, si hubo algún movimiento ridículo que no se hubiera hecho en ese momento seguro que nosotros lo habíamos inventado. Mientras bailábamos algunas parejas se nos quedaron mirando, cómo no mirar a ese par de lunáticos, pero eso fue lo que menos me importó, lo estaba pasando genial y nada arruinaría eso. Krico hacía unos pasos que me hacían morir de la risa y luego yo hacía otro aún peor.

—Creo que necesito descansar un momento— grité, podía sentir mi corazón latiendo en mis oídos
—Si, claro

Nos alejamos un momento de la pista de baile hacia uno de las balcones que tenia el lugar, apenas salí tomé una gran bocanada de aire, me dolieron las costillas de tanto reír, la mantuve en mis pulmones un momento y luego lo solté. Krico también parecía agotado, sus mejillas rojas lo delataban.

—Creo que iré por un poco de agua, espérame aquí— le dije de repente
—No, yo voy, tú quédate aquí y toma algo de aire
—¿Estás seguro? Puedo ir yo si quieres
—Si, no te preocupes, ya vuelvo- dijo mientras volvía a entrar en la sala

Me quedé sola un momento disfrutando del aire que movía mi cabello, era realmente agradable. Me saqué los zapatos de tacón que me estaban matando y los hice a un lado. Había sido realmente divertido bailar ese tipo de música y con Krico haciendo esos pasos era imposible no morirse de la risa, a pesar de que solo habíamos comenzado a hablar con el objetivo de ir al baile habíamos pasado por varias cosas en el camino, habíamos conseguido ayudar a evitar una pelea y fue él quien me llevó por primera vez al bosque donde capture a mi pequeño fletching.

Me quedé meditando un momento hasta que Krico volvió con dos vasos de agua y me tendió uno

—Gracias, le dije mientras lo tomaba, tardaste mucho ¿pasó algo?
—No, no es nada— dijo mientras giraba la cabeza

Estaba claro que no me estaba diciendo la verdad pero no le puse mucha cabeza a eso, no debía preocuparme por una cosa como esa

—Hey, ¿que tal estan Foxi y Caterpie?
—Están bien, aunque caterpie es ahora un metapod y ahora su nombre es Meloc, también descubrí un tipo nuevo de bayas que parecen encantarle a Foxi
—¿De verdad? eso es genial, te llevas muy bien con tus pokemon, deberías enseñarme algunos trucos algún día
—¡Seguro!

Luego de eso nos quedamos conversando acerca de todas las cosas que habíamos hecho durante los días previos al baile. Luego de descansar unos momentos decidimos volver a la pista de baile a seguir poniéndonos en ridículo. Cuando volvimos a la pista de baile comenzaron a salir rayos láser de muchos colores que se movían y chocaban con los bailarines.

—Esto se pone cada vez mejor— dije mientras nos dirigíamos hacia la pista de baile

Nos quedamos bailando quien sabe por cuánto tiempo pero era tan divertido que apenas sentía el cansancio, entre risas y movimientos graciosos se nos pasó el tiempo hasta que terminó la canción
#35
@Chululucha

A pesar de haber sido incómodo, el baile romántico se sintió agradable, y aún más al bailarlo junto con Emma, nunca había disfrutado tanto hacer algo que nunca había hecho, en cuanto ambos decidimos terminar de bailar nos dirigimos juntos a la mesa de la comida, había distintas comidas y bebidas, algunas las conocía pero otras eran totalmente ajenas a mi región, no quería arriesgarme a dejar a medias algo que nunca he comido así que simplemente tome un pequeño postre a base de bayas, que he de decir que estaba totalmente delicioso. De un momento a otro Emma y yo nos percatamos de que la música había parado totalmente, ambos estábamos alarmados, o mejor dicho preocupados de que algo hubiera pasado. Toda esta preocupación desapareció en cuanto los anfitriones del baile, que ya se habían llevado suficiente atención de todos los estudiantes, nos dijeron que en la siguiente galería habría además de nuevas comidas y bebidas un nuevo estilo de baile, así que después de terminar mi postre tome a Emma por la mano y ambos caminamos a la nueva galería.

La nueva galería daba un contraste total a la anterior, la mayor parte de las paredes pasaron a estar cubiertas de diversas sedas de color púrpura y morado lo cual generaba un ambiente totalmente oscuro, pero había también varios Litwick y Chandelures que generaban bellos trazos de luz con sus llamas moradas dando a toda la bóveda del techo y a toda la sala un aire aún más tétrico, además de generar un gran contraste con nuestros disfraces, del centro de toda la sala de repente se formó una nube de vapor de la cual luego emergieron unos cuantos Porygons que inmediatamente comenzaron a presionar unos botones de unas computadoras, creando así unos bellos pero tecnológicos y mecánicos sonidos. Distintos Rotoms acompañados por la música se pusieron a bailar para invitar así a los estudiantes a que ellos también bailaran, el suelo estaba impregnado de baldosas que cambiaban a diversos colores, algunos iluminando y otros opacando más algunos disfraces, pero sin importar esto varios de esos estudiantes se dispusieron a bailar con la música.

Todo me parecía muy raro, después de todo el cambio de estilo fue algo extremo, pero de todos modos sigue siendo algo totalmente nuevo para mí, en la cara de Emma se formó una bella sonrisa, que en realidad no sabía por qué.

—Por Arceus— dijo mientras soltaba una carcajada— ¡es genial!

En mi cabeza no dejaba de pensar que tal vez Emma se estaba equivocando, pero en realidad no lo podía saber, después de todo nunca baile o escuché algo de ese estilo para negar o aceptar que fuera “genial”

Emma estaba riendo como loca, lo cual indicaba lo nerviosa que estaba, pero igualmente se le veía muy feliz, en cuanto comenzó a sonar la música para el baile de esta sala se notó al instante que era música creada muy artificialmente pero con mucho ritmo, de todos modos igual que la otra música no me animaba a bailar por los nervios que tenía.



Me quede quieto en el sitio en el cual estaba, mientras Emma de repente comenzaba a mover sus brazos rítmicamente como un robot, sus movimientos aumentaban cada vez más, desde sus brazos y hasta su cabeza, cada vez hacia movimientos más robóticos, mientras yo tan sólo la observaba, no sabía que tenía que hacer o cómo podría yo bailar .

—¡Hey vamos a bailar!— Me dijo ella sobre todos los estruendos de la música

—Eh... si… claro...— decía sin perder aún el nerviosismo que tenía desde el baile romántico de antes

Tome una gran bocanada de aire y comencé a hacer unos movimientos parecidos a los de un robot, pero de repente, de la nada y sin avisar me tropecé con mi propio traje, el tropiezo no me hizo caer pero me hizo perder el equilibrio casi totalmente, y Emma no tuvo nada mejor que comenzar a reírse mientras yo trataba de recuperar el equilibrio.

—Jajaja lo siento— Decía mientras me ayudaba a recuperar mi equilibrio totalmente— ¿Estas bien?, eso fue genial, eres bueno.

—No te burles— Dije una vez recobrada la compostura

—No, lo digo en serio, de verdad fue genial aunque creo que deberías intentar no darle un abrazo al suelo- Decía con una sonrisa en su cara

—Bien, bien, señorita sabelotodo, que tal si me dices como hacer eso— Decía mientras me cruzaba de brazos

—Claro, mira y aprende— Dijo dando unos pasos atrás

Enseguida Emma comenzó a bailar tal y como lo estaba haciendo antes solo que esta vez le ponía más empeño a todos los pasos supongo que para “demostrarme cómo se hacía”

—¡Eres terrible!— dije sin evitar soltar una pequeña carcajada

—Bueno, al menos lo intento, ¡vamos! relájate y siente la música— dijo ella acercándose un poco a mí para que la acompañara en su baile

Di un gran suspiro y me acerqué a ella con la intención de acompañarla, creo que es correcto afirmar que en esa pista de baile realizamos toda clase de movimientos raros y diversos, hasta incluso llegamos los dos a jugar con una bola de energía o una esfera aural, en realidad admito que llegué a jugar que imitaba un Lucario, muchas de las parejas se nos quedaban mirando fijamente o de reojo, como intentando entender qué hacíamos este par de locos, hasta incluso creo que los anfitriones nos observaron extrañados por nuestros movimientos, pero nada de esto nos importaba a ninguno de los dos, o por lo menos yo lo estaba pasando totalmente genial, estaba deseando que ese momento de alegría con Emma nunca terminara, que ese baile nunca terminara, que esa bella noche nunca terminara. En todo nuestro baile mentiría si dijera que dejamos de reír en algún momento, dos lunáticos a la vista de todos haciendo sus locuras y soltando sus mejores carcajadas, que gran escenario, y no quisiera estar con otra persona que con Emma.

—Creo que necesito descansar un momento— Gritó Emma, un grito que ciertamente fue difícil de escuchar con toda la música que había en la sala

—Sí, claro— Dije con una leve sonrisa en mi cara

Emma nos guió a ambos lejos de la pista de baile a uno de los balcones de la academia, del cual se podía ver además de la belleza de la noche la belleza de algunos Pokemon de los exteriores de la academia, Emma se notaba muy cansada, tan solo al salir tomó una gran cantidad de aire, no la culpo yo también estaba muy cansado, me tocaba mi cara y esta estaba hirviendo, incluso creo que toda mi cara tenía que estar roja del calor que llevaba.

—Creo que iré por un poco de agua, espérame aquí— Dijo ella, en su voz se notaba el cansancio

—No, yo voy, tú quédate aquí y toma algo de aire— Dije, ella se notaba más cansada así que eso sería un acto caballeroso, o al menos eso creía yo

—¿Estás seguro? Puedo ir yo si quieres— Dijo ella

—Sí, no te preocupes, ya vuelvo— Dije mientras me disponía a volver a entrar al salón

Sabía que tenía que ir por el agua, no solo para Emma, yo también necesitaba algo de beber, pero no podría hacerlo sin antes hacer algo un poco más importante, salí del gran salón y corriendo me dirigí hacia los dormitorios de mi división, corrí hacia mi cama, en la cual había dejado a mi pequeña Foxi recostada, no la pensaba llevar al baile, no se sentiría tan cómoda al tener que pasar la mayor parte de tiempo en su pokeball, pero no era por ella por lo que vine, me acerqué a mi mochila sentándome en la cama, sin querer despertar a Foxi, la cual se quedó asombrada al ver cómo iba vestido, la vi y le di una caricia, pero no me podía distraer, tenía que volver con Emma, tomé lo que necesitaba y salí corriendo de nuevo, no sin antes despedirme de mi Foxi, lo que tomé de mi mochila fue una pequeña cajita que contenía un hermosos collar….un collar que le pensaba a regalar a Emma al finalizar el baile, corrí lo más rápido que pude y una vez volví al salón cogí algo de agua en dos vasos y me dirigí de nuevo al balcón donde estaba Emma entregándole uno de los vasos.

—Gracias- dijo mientras lo tomaba— tardaste mucho ¿pasó algo?

—No, no es nada— Dije girando la cabeza para esconder el cansancio que me dio correr a los dormitorios

—Hey, ¿qué tal están Foxi y Caterpie?— Me preguntaba ella, de seguro para crear tema de habla

—Están bien, aunque caterpie es ahora un metapod y ahora su nombre es Meloc, también descubrí un tipo nuevo de bayas que parecen encantarle a Foxi— Dije pensando en que había estado con ellos dos hace un momento
—¿De verdad? eso es genial, te llevas muy bien con tus pokemon, deberías enseñarme algunos trucos algún día— dijo con un brillo que en realidad en ella ya se volvía algo natural

—¡Seguro!— Respondí animadamente, estaba seguro de que algún día lo haría

Por un tiempo más estuvimos hablando sobre las distintas cosas que habíamos hecho desde que nos conocimos en el jardín, estuvimos así hasta que por cuenta de Emma ambos decidimos volver a la pista de baile, no era una mala idea, de seguro alguien más quería reírse un poco de nuestros pasos de baile, la tome de la mano y con ella me dirigí de nuevo dentro del salón, en la pista ahora había rayos láser que se movían chocando con las paredes y los distintos disfraces.

—Esto se pone cada vez mejor— dijo con su ánimo natural en la voz mientras nos dirigíamos hacia la pista de baile

Ambos bailamos por Arceus sabe cuánto tiempo, pero igual era tan divertido que con suerte se sentía el paso del tiempo y el cansancio que ambos debíamos de sentir, ambos nos estábamos riendo y estábamos disfrutando todo lo que estábamos haciendo en aquel momento, que creo que ninguno de los dos noto todo el tiempo que había pasado hasta que la canción terminó
#36
Alegrin | Jack @JACK-IS-BACK

Capítulo III del especial de San Valentín: Un cambio de aire.

Ambos regresamos a nuestros lugares un poco incomodos, más por lo que acababa de pasar en esa pista de baile. La gente pasaba y notábamos con una gran percates que cada vez eran más susurros.

—Te luciste en la pista de baile —dije para romper el hielo mientras veía a las parejas que seguían activas en la pista de baile—
—Si…si —dijo distraído, tal vez me estaba dando el habían, por andar buscando la barra de bebidas— ¿Crees que sirvan alcohol aquí?
—No —dije mientras con firmeza le señalaba el dichoso lugar de bebidas— aunque creo que no pierdes nada por intentarlo.
— ¡Ahí voy!
— ¡Espera! ~dije mientras con una mano toque la suya para detener su camino~ no quiero quedarme solo.

Fue una declaración bastante directa, pero se notaba como mi cara se sonrojaba poco a poco, Shak estaba a punto de dirigirme una palabra, cuando unos suspiros de admiración rompieron la línea de conversación, centrándonos a la pareja principal que estaban bailando de manera extravagante en la pista de baile. Cuando ambos terminaron y nos dejaron perplejos a todos, la música empezó a disminuir su intensidad, haciendo que las parejas pararan de bailar.

—No se preocupen —dijo Mega Gallade con una voz trémula—. ¡En la siguiente galería los espera un nuevo ritmo! Así como bebidas, bocados y decorados diferentes ¿Qué están esperando? Diviértanse.

Las parejas empezaron a dirigirse a la siguiente Galería, nosotros no fuimos una excepción, ya que hombro a hombro seguimos caminamos hacia el esperado lugar. El lugar era más siniestro que extravagante y elegante, no sabíamos qué tipo de música representaba el la decoración del lugar. Cuando todos estábamos ya dentro de la Galería, notamos que la apariencia del lugar se hacía más prendida, mientras una pequeña niebla acompañada con rayos láser invadían el lugar para darle más ambiente. La niebla se fue dispersando poco a poco, lo cual nos hizo notar a todos que en el centro de la pista había dos Pokemon muy singulares, un Rotom y un Porygon que parecían tocar un tipo de mezcladora musical, lo cual hacia que el fondo y las canciones sonaran tecnológicas y muy geniales.

Ambos pasamos de la pista y directamente nos fuimos a otra barra más que se encontraba ahí. Había comida todavía más interesante y curiosa.

— ¿Aquí sirven alcohol? —dijo Shak curioso mientras le brillaban los ojos—
—Lo siento, pero no creemos que sea una bebida apropiada para estudiantes.

Y ahí fue como toda la felicidad de Shak se fue por el retrete.

—No te preocupes —le dije sonriendo mientras ponía mi mano en su espalda— te la puedes pasar increíble aunque no tomes ni una sola gota de alcohol.
—Gracias por el consejo —menciono mientras alzaba la cara y me voltio a ver fijamente—

Fue otra de esas miradas infinitas, que si nada las interrumpía, posiblemente nunca acabarían. Una música que se escuchaba de fondo fue más intensa que nuestras que nuestra unión, lo cual nos desconcertó y fijo nuestra atención hacia el lugar que provenía, que era la pista de baile.

Música Electrónica


—Un momento —le dije mientras con mi mano la colocaba en mi cara, acariciándome la barbilla— ¡esa canción la conozco!
-¿Enserio? —dijo desconcertado
— ¡Si, acompáñame!

Lo vi fruncir un poco el ceño, pero eso no impidió que agarrara su mano y lo jalara, para llevarlo hacia el centro de la pista de baile, no éramos los únicos, ya que otras parejas estaban presentes; apenas era el inicio de la canción, que normalmente estaba lleno de palabras, así que Rotom se encargó del trabajo e hizo que el tono sonara más prendido y genial, comenzando de una vez la canción.

Ambos saltábamos prendidos y felices, al ritmo de la música, que subía y bajaba de tono constantemente, no hubo un “desmadre” igual al nuestro, porque de un lado a otro parecíamos a un Magikarp saltando de lado a lado fuera del agua. El ambiente estaba a todo dar, pero lamentablemente el sonido de la música cambio, para dar inicio a la otra melodía.

—Eso ha sido increíble —dijo Shak todavía emocionado—
—Te dije que no se necesitaba alcohol para divertirse —replique—
—Aunque a mí me hubiera gustado más con alcohol.

Solo me quedo alzar mis hombros y reírme un rato, nos acercamos a comer algo, porque habíamos dejado todo, literalmente todo, en la pista de baile.

— ¿Pero sabes que puede remplazar al alcohol?
—No, ¿Qué? —dijo curioso—
—Una hermosa compañía —dije mientras mi brazo pasó detrás de su espalda para tocarle el hombro del lado izquierdo—

Solo note como un pequeño gesto de felicidad salió como pequeño aliento.
#37
@thaigax
El ambiente era meramente carismático, no hacía falta decirlo, todos se encontraban realmente impresionados por un instante justo cuando descendió la música acompañada de nuestros imperiosos anfitriones. Todos se separaron por un instante de sus parejas, liberando las ansias del estilo romántico que acababa de concluir. En mi caso tengo claro el dichoso baile con Thay, ha sido una sensación que nunca antes había experimentado, y aun más tengo que decir, me alegra que fuera ella la bella fémina que me permitiera aquel instante de sentimiento.
Tal vez fuera muy pronto para estar satisfecho, la primera canción ha sido un enorme goce, tengo claro que tal vez sea necesario subir las expectativas. Aunque ha terminado el momento de romance, la sala no se ha quedado en silencio, una tenue y lenta música no deja ni un instante de descanso para la ambientación.
Ahora estoy un tanto temeroso de separarme de la delicada Thay, por lo que en cuanto veo que quiere ir tras la barra de bocados, me permito ser el primero en secundarla. La comida es muy elegante, tanto que no puedo detener mi pena por la idea de comerla, por lo que me conformo con un poco de bebida para poder abismar todo este suceso.
Mi precisa pieza de porcelana termina de nutrirse, tras lo cual seguimos las indicaciones de la gentil anfitriona, pasando a la siguiente sala. La iluminación es fieramente distinta de lo que la anterior, el ambiente provoca en mi una pequeña sensación eléctrica. No podría pasarlo como un mal lugar, en realidad, creo que la manera de decirlo sería que el sitio tiene su propia personalidad. Entre luces azules de todos los tonos imaginables, se pueden ver al centro de la habitación un Rotom y un PorigonZ, claramente muestran el ritmo que predominará durante esta estancia: Electrónico.

Tal vez las palabras para describirlo no sean las que puedo utilizar ahora, pero la primera que me viene a la cabeza es intimidante. Las parejas comenzaron a entrar a la pista, pero parece que a mi bella Thay no le llega prisa por empezar. De cualquier manera quiero ser yo quien la haga sentirse cómoda en esta situación, y en cualquiera en todo caso. “¿Te parece si esperamos a la próxima canción?” pregunto dándole la opción a ella, quien es mi prioridad. Su respuesta es una majestosa mirada, dejándome claro que lo que quiere es lo mismo que yo en ese momento: Estar juntos.
Nos dirigimos a por alguna bebida, que aunque su aparente color azul no es algo que me apasione, tomo dos vasos, dándole uno a mi musa. Nos apartamos un poco del sitio para permitir a cualquier nómada del salón acercarse al pequeño oasis. Mientras caminamos me permito con nobleza ser yo quien resguarde la espalda de mi adorada, agradeciendo a la vez los beneficios de la caballerosidad. Su figura es un bello conjunto de trazos, que me permiten en contemplarlos eternamente durante un solo instante. Su silueta solo podría ser comparada con un rasgo suave y firme, ligero pero decisivo. Nos establecemos junto a la pared del fondo del salón, la cual aprovecho para recargarme, utilizándola a su vez para poder bajar un poco mi altura y poder ver directamente a sus ojos, y de paso contemplar sus sinceros labios.
Lo esperado seria una plática, pero en mis oidos esto se vuelve más una fugaz y efímera prédica. Tengo la clara sensación de que necesito escucharla más, casi me pareciera que mis instintos buscaran callarme para poder escucharla solamente a ella, sin embargo eso no funcionaria, no puedo permitir que esta plática se convierta en un monólogo. Durante el trato, no puedo sacarme de la mente que sea yo quien se está monopolizando el disfrute, pero la ocasional sonrisa de la hermosa chica frente de mi logra darme la idea de que también le alegra estar aquí.
Toda buena obra tiene un emocionante final, y esta conversación me parece que está a punto de llegar a eso, pero todavía queda el salir a bailar. Algo en Thay me saca de repente de mi idealización para concluir de la mejor manera posible el dialogo, parece que la muy agraciada se me ha adelantado. Es una hermosa risa, no creo haber sido yo quien haya dicho algo que la provocara, ¿acaso funciona al revés? Pues a mi mente me viene que en realidad es ella quien me logra provocar. “Vamos a bailar, ya va a empezar la siguiente pieza” dice, llenándome al instante de nostalgia de un instante antes, de contemplarla. “Vamos” respondo, intentando ser breve, para no sacar de mi mente su bella conclusión.

Una vez entro a la pista de baile, siento como si debajo de mis pies por un momento se perdiera de posición el suelo. Tan pronto comienza la canción, la logro identificar; en cualquiera de los casos, lo que importa es no parecer muy extravagante en comparación de lo que se podría esperar para un baile como este. Conozco la canción, por lo que sé que no empieza hasta diez segundos después de la música, es tiempo suficiente para ver al alrededor y ubicar a Thay, quien junto al piso se me había perdido por un momento.
Parece que aunque el resto de las parejas no conozcan la canción, se alcanza a notar que no debería haber movimiento hasta que comience la verdadera canción. Una vez empieza, todos comienzan a bailar de la manera que su capacidad les da a entender. No hay manera de que ese no sea mi caso, pero igualmente me esfuerzo para evitar quedar mal.
El ritmo me permite inicialmente llevar un ligero andar al frente, dejándome guiar justo después por su vocal. La canción se encuentra llena de momentos en los cuales se da mayor relevancia a la letra, por lo que creo que puedo intentar seguirme de eso. Hasta el momento mi capacidad de baile no ha sido requerida, por suerte supongo yo, pues todavía queda mucho por delante. Me limito de momento a seguir una imitación barata del canto que logro escuchar.
Encuentro dos voces dentro de la música, una permite momentos más introductorios a la trama de la canción, mientras que la otra se encargar de permitir el avance de esta.
Love me! Love me! Love me! Do!
Give me! Give me! Give me! Hug!

Escucho pasar el coro, mis movimientos se han vuelto una triste copia de lo que viene a mi mente, pero logro recordar algo. Durante la canción me he encontrado atrapado en pensar en cómo sería la manera correcta de sobrevivir a esta prueba de aptitud, pero me he olvidado de que esto fue planeado para que nos logremos divertir. Volteo a ver a mi delicada acompañante, parece divertirse, no sé si está haciendo las cosas como se debe o no, solamente sé que se está divirtiendo, por lo que sé ahora que eso es lo que importa.
Me apresuro a reubicarme en la música, para mi suerte, este suplicio de introducción apenas acaba de terminar, ese coro había sido el merecido primero, por lo que todavía tengo mucha melodía por delante para redimirme.
Mis pies parecen comenzar a emular lo que alcanzan a percibir de los de Thay, mientras que mis brazos comienzan a tomar control de sí mismos, buscando hacer un efecto espejo de los movimientos de la perfecta diosa que se encuentra frente de mí, como si buscaran salvación divina. Ya lo único que necesito hacer yo es disimular.
Mis pies llevaban un ritmo lleno de saltos ligeros como si intentaran evitar quedarse adheridos al suelo, mientras yo por separado de todo, intento como no podría permitírmelo de otra manera, encontrar en qué momento de la canción me encuentro, buscando identificar la letra, que inclusive habiendo sido mi primer inconveniente, llega a ser bastante de mi agrado.
La música me lleva por la idea del típico estereotipo de Tsundere, el cual me permite entender como inclusive una personalidad tan arbitraria lleva un ritmo propio a su vida. El punto que me da partida a pensar esto es como inicialmente, y después de cada puente musical, es un agravio contante al personaje mismo que representa el oyente, enviando luego al coro donde podemos notar esa cierta bipolaridad, pero que logra capturar mi atención, intentando calcarlo a la idea de lo que alcanzo a ver a mi alrededor. Luces, muchas de estas, en el suelo, las paredes y las personas, ¿importa esto? Creo que no, ahora mismo nada importa más que Thay parece divertirse.

#38
ಠ___ಠ

Me voy a ir al infierno (?)

Jack | Alegrin @Alegrin

Capítulo IV del especial de San Valentín: ¡TODO SE FUE A LA V!

Depresín extrañamente tocaba mi hombro... cuando de pronto, la música empezó a sonar a todo dar. ¡ESTABAN TOCANDO CANCIONES ANTIGUAS! Todos se volvieron locos, aunque habían algunos pubertos que no sabía ni cómo mover las neuronas. Bueno, no eran tan antiguas... pero habían pasado años desde que salieron. Se sentían frescas. La sala se convirtió en una locura.


¡Empezaron a tirar espuma! Y del cielo caían luces de todos colores, tantas que te dejaban ciego, nadie sabía lo que hacían pero todos se movían hasta sudar la última gota posible. La música seguía subiendo y subiendo, pero las luces se calmaron un poco... estaba sonando la canción... sólo teníamos que bailar, era nuestro turno.

—DEPRESIN —le grito porque no se escuchaba nada— ¡HAZ DESPUÉS DE MÍ LOS SIGUIENTES PASOS!

Depresin asintió con su cabeza.

Primero empecé a hacer un poco breakdance, ahí en la pista de baile, Shack del flow matándola. Giraba sobre mi cabeza y Depresin me miraba sin saber cómo hacerlo, pero impresionantemente lo logró a la primera, giró por unos segundos y después quedó más que mareado. Le hice saltar un poco para que se le quitara, luego, hice los pasos clásicos que servían para cualquier canción... un poco de moonwalk, y la gente se volvió loca. Menos loca cuando Depresín lo hizo.

De pronto, todos se quedaron callados.

—Che, quién sos vos papá —me dijo un tipo que llegaba después de haber bailado. Era un flogger. Era blanco, y me dijo que le decían el Dragón Blanco. Venía con un pelo largo y unas camisas que lo cubrían de un color fosforescente y unas poleras en V. Luego de esto, el tipo empezó a bailar y tiró unos movimientos que dejaron a la gente loca... y cuando se calmó, me di cuenta de que estaba rodeado de floggers... el 2006 atacaba a la academia. Aunque la gente se volvió loca de nuevo. Todos querían disfrutar, saltar, sudar, querían pasarla bien hasta que sus pies dijeran que ya no podían aguantar nada más. Y así lo hicimos mientras esperabamos la siguiente canción, de haber conocido al invitado especial y de haber sido, definitivamente, el mejor acontecimiento que había sucedido al comienzo.


ಠ___ಠ










#39
Maldición… Creo que los pokémon me odian, Primero Corvo me hace pasar un mal rato y ahora esto… Estoy bastante seguro de que quedarme sin baile a lo mejor no era una mala idea después de todo.

Con todo el alboroto habíamos pasado del bello salón aristocrático a una especie de mansión gótica, la música había cambiado de un hermoso vals a una clase de música electrónica…. Y la verdad me gustaba, me hacía sentir más en ¨Mi terreno¨[/FONT].

-Como te decía… Pidgey no te matara jejejeje – Ella decía en burla, Ese maldito pajarraco me odiaba lo mismo o incluso más que Corvo

Como por arte de magia corvo bajo de su escondite habitual, el maldito siempre acostumbraba a observar desde los cielos. Pero supongo que al sentir la rivalidad de ese Pidgey y si algo compartimos él y yo… son las ganas de pelea.

- Wow… con que ese es corvo, que lindo trajecito lleva. – Después de esto ella intento rascarlo atrás del cuello pero….

Corvo se enfadó, Al momento que ella lo toco en la espalda intento atacarla y se lo evite… De haber sabido que ella me daría una cachetada y ese pajarraco del demonio me atacaría por eso… Debí haberme quedado en el dormitorio esta noche.

-Ahhhhhhhhh! ¿Por qué haces eso Luni? – Le respondí mientras me arreglaba la camisa. -Digamos que corvo nunca fue muy propenso a dejarse tocar por la gente y pues… preferiría que no lo hicieras.

-Peeeeeeeerdon! Pensé que ibas a hacer otro ¨Accidente¨ - Dijo un poco arrepentida en lo que trataba de calmar a su pidgey

- Claro… Al menos sigo vivo… Sabes iré por un poco de agua y a respirar, este ambiente me está matando

-¿Muy tenebroso Sr. Caballero? ¿Acaso el ambiente gótico te intimida? jejeje – Dijo en tono burlón

-Claro: Solo un pájaro, una rana y una posible psicópata me están tratando de matar así que si un poco asustado. –Estaba bastante molesto pero ya no lo podía evitar, Juro que golpeare al maldito de Dylan cuando lo vea por darme su idea de ¨Conocer gente nueva¨

- Bu-Bueno… - Ella estaba un poco asustada, pero por arceus yo solo quería bailar, no pedí nada de eso


Al momento de llegar a la barra de bebidas solo podía ver al tipo disfrazado de Gallade y a la tipa disfrazada de Gardevoir dando un aviso.[/SIZE][/FONT]



~~Carpenter Brut <3~~

@Lunira97 Wiiii~
Code:Nemesis <3



:700::004::280:

5 5 5




#40
02. No te escucho nada...


Finalmente, después de los extraños gustos musicales del director, el género de música se tornó al de electrónica. Al solamente iniciar la nueva canción, todos se dirigieron la mirada los unos a los otros, mostrando mucha emoción y sonriendo. ¡Ya empezaba lo bueno!


Algunas parejas seguían bailando entre ellas, mientras que otros estudiantes se reunían en círculos; a veces algunos pasaban al centro de estos para bailar a lo loco, sin pena ni remordimiento de las críticas, pero todos lo estaban pasando bien.

Solrock y yo nos encontrábamos solos a un lado de la pista. Aún no nos habíamos integrado bien al cambio musical.

—¿Quiere unirse a un círculo o podemos seguir bailando los dos?—preguntó.
—¿Qué quiero un rulo y adiós?—le contesté casi gritando, no escuchaba casi nada por la música.


Solrock comenzó a reírse, yo no sabía que hacer. No escuchaba nada de nada más que su risa, al menos eso se distinguía más que las palabras.
De la nada sentí sed y dirigí la mirada hacia le mesa de los aperitivos. ¡Había ponche!

—Iré por ponche.—le dije a Solrock, sin fijarme si me había escuchado o no.

Me fui meneando la cabeza según el ritmo hacia la mesa de los aperitivos y me serví un vaso con ponche. Una vez de regreso a buscar a Solrock, me choqué contra una chica disfrazada de Oshawott; manchándole su disfraz con ponche.

—¡¿Qué demonios te pasa?!—exclamó.
—¡¡¡Sangre por las venas!!!—le contesté mientras iba de nuevo a por más ponche.

Tomé el ponche y lancé el vaso por ahí. Vi a todos lados y finalmente me encontré de nuevo con Solrock.

—¡Hey!—le grité.

El no volteaba, al parecer no me escuchaba. Me uní al grupo en el que él se encontraba bailando, y me puse en el centro. Tenía la oportunidad de que la canción casi alcanzaba su drop.



Finalmente llamando su atención, lo tomé de ambas manos y comenzamos a bailar como si tuviéramos convulsiones.

Todos los demás siguieron nuestro ritmo, sin duda parecíamos locos.

La parte rápida de la canción paró y unos chicos que estaban borrachos se cayeron con otros más pareciendo dominos. Solrock y yo nos reímos.

La chica a la que le llené de ponche su querido disfraz me miraba desde la distancia. Con una expresión de odio inimaginable.
Le conté a Solrock lo sucedido y no hizo más que reírse. Supongo que todo iba bien hasta ahora.

@Cyndaquil~