Foros de Centro Pokémon
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#1

± Salón de Baile














¡Mascarada de San Valentin!

Las puertas del gran salón se abren hacia el interior, dentro del lugar esperan extensas mesas llenas de manjares y platos con comida exótica. La decoración majestuosa del techo da un vértigo invertido y las sedas que adornan las paredes y ventanas brindan una elegancia jamás vista en otro evento de la academia.

El lugar se separa en cinco estancias bien divididas, cada galería con su temática y tono. La iluminación hace maravillas con cada ambientación, haciendo pasar luz por hermosos vitrales de distintos colores acorde a la decoración de la galería en cuestión.

Las cinco galerías se diferencian con tonalidades de dorado, rojo, violeta, verde y negro. Cada una posee robustas paredes y puertas que la aíslan acusticamente de las aledañas, permitiendo que cada estancia tenga un ritmo o estilo de música propio sin molestar a las demás.

Con el paso de los minutos, marcados claramente por el tic tac de un gran reloj, los alumnos disfrazados comienzan a entrar de a pares con los brazos entrelazados, ya sea en señal de amor, amistad, o interés por ser la pareja ganadora del baile.

La primer estancia rebosa de estudiantes irreconocibles. Máscaras y trajes, antifaces y largos vestidos. Hay desde atuendos de Pokemon tan comunes como Zubat hasta disfraces de legendarios que roban el aliento. Es casi como ver a los pokemon reales danzando sobre el piso lustrado del salón, que refleja las hermosas figuras intangibles.

De la gran escalera que desciende hasta el primer salón comienza a bajar una pareja enmascarada. Las bocas abiertas de todos los presentes indican que es el mejor disfraz de la noche. La mujer lleva el cabello teñido de verde y un vestido abombado, completamente inmaculado. La máscara lacada que lleva se le amolda perfectamente a la forma de cara. El hombre viste una capa cuyo interior verde destaca detrás de todo el atuendo blanco, de figura más que delgada lleva en los brazos unas placas alargadas de bordes rojos. El cabello lo lleva igual de teñido que su compañera, aunque con una cresta celeste en el medio.

— Bienvenidos, brillantes bailarines —dice ella con una voz meliflua—. Nos agrada ver tantas parejas predispuestas a una noche de diversión, ¡y con disfraces tan originales! Su anfitriona, Mega Gardevoir, les pide que se diviertan con la música.

El sonido comienza a salir de los parlantes, y los pies se mueven de manera inconsciente. Las parejas se agarran de la cintura o el hombro con ansiedad y nerviosismo, ya que el primer estilo es el romántico.

¿Cuál es el sistema por el que se maneja el evento?

Les daremos a los estudiantes mucha libertad de ir creando la historia. El equipo de historiadores dejará un mensaje como este, donde hará una descripción del salón de baile y del estilo de música que predominará durante cierto momento del evento. ¿Qué deben hacer ustedes? Cada pareja deberá acordar una canción en común para cada estilo, y deberá postearla en su respuesta. Por cada estilo, cada usuario deberá dejar un post donde puede describir como baila con su pareja, si interactua con otras parejas, si decide comer algo, etc. Cada ronda de estilo tendrá un límite de 4 días para ser respondida por las parejas. Tienen la libertad de crear y ser originales, pero no pueden salir del ritmo de cada ronda. Imaginen una pareja formada por un Chikorita y una Ralts, el orden de respuesta debería ser así:
— Post de Historiador anunciando estilo.
— Rol de Chikorita.
— Rol de Ralts.
— Post de Historiador anunciando otro estilo.

Recuerden que aquí se evaluará la originalidad de las canciones y como los usuarios la bailan dentro del rol, la armonía y sincronización entre los roles de la pareja, la ortografía y la estética de los posts, y algunos criterios sorpresa que revelaremos más adelante. Diviértanse, y recuerden que todos recibirán algún premio.

Nota: Aquellos que no hayan conseguido pareja, pueden ingresar con un PnJ de su historia, o pueden unirse a alguien que también esté sin pareja (consulten el tema de inscripciones para ver la lista y háblenlo por privado).





Gracias Eli <3
#2
AQUI VAMOS BEACHES, PRIMERAS <3

@Lisacabot


En las puertas del gran salón de la academia, donde ocurría el gran evento del baile de mascaras Pokémon. Alumnos entraban y salían, mientras algunos esperaban. Entre ellos una joven vestida de Mawile se paseaba inquieta sobre sus zancos japoneses.

Aurora esperaba con los brazos cruzados e impaciente en la puerta del salón de baile, caminando de un lado a otro y mirando a su Gastly, que estaba fuera con ella esperando.

- No crees que me vaya a dejar tirada ¿no? -se dice a si misma y a su Pokémon-. No la conocemos de nada... Ya se que a Rak tampoco, pero ...

Mientras la joven disfrazada esperaba, su acompañante corría por los pasillos.

Llego tarde, pensó corriendo en busca del salón de baile junto a Quilava.

En ese momento su Pokémon volador apareció de la nada indicándole que había encontrado el camino, giró la esquina maldiciendo pero aliviada de ver que era realmente el lugar.

¡Dios, como odio los tacones, que difícil es ir rápido con ellos! , pensó la joven con el corazón en el pecho por la carrera y los nervios.

La joven disfrazada de Umbreon se detuvo enfrente su compañera de baile. Iba sin aire y acalorada. Lizzy se había puesto un disfraz ajustado y atractivo a la vista. Se le ceñía al cuerpo y mostraba un escote de corsé, que junto a los zapatos de tacón y las piernas enfundadas en medias que acababan en mitad del muslo, sujetas por un ligero oscuro; atraería todas las miradas. La otra joven, por otro lado, iba con un disfraz estilo kimono voluminoso, de mangas largas que ocultaban sus manos. El vestido se detenía justo por encima de la rodilla, dejando ver sus calcetines y zancos japoneses.

- Lo siento - dijo Lizzy respirando con fuerza- Llego tarde.

Aurora se queda mirando a Lizzy sin palabras, solo puede ver sus curvas y sus senos que se mueven contra el corsé a la par que la joven respira. Con fuerza de voluntad, carraspea y le mira los ojos con una sonrisa, esperando verse inocente.

- No es nada, me presento de nuevo -dice riendo-. Soy Aurora y ella es Eris.

La Gastly se acercó y sonrió a Lizzy, mientras Pichu salió de uno de los hombros del vestido y la saludó con la mano

- Oh, y el es Daio -se rascó la nuca incomoda y en parte avergonzada por lo que iba a decir-. Te queda muy bien ese vestido, por cierto.

Lizzy se sonrojó por el piropo y mientras pensaba que decir, apartó la mirada devolviendo a Pidgey a su pokeball.

- A ti también -respondió en voz tenue.

No había tenido ningún tipo de "Cita" por los últimos dos años y estaba muy nerviosa. Aunque ahora que se paraba a mirarlo, apreció que el disfraz de Aurora estaba muy bien logrado, aunque parecía un poco complicado de llevar.

- Deberíamos entrar -dijo Lisa algo incomoda.

El Quilava golpeó la bota, llamando la atención de su entrenadora.

- Ah, disculpa, esta es Luna -dijo con una sonrisa-. Y yo Lizzy.



Música de entrada al salón



Una vez listas las presentaciones y menos incomodas. Aurora sonrió con picardía, mientras se ponía su mascara negra y se arremangó una de las mangas del disfraz.

- Un placer hermosas -dijo teniéndole el brazo-. My lady.

Cogiendo a Aurora del brazo y viendo como Eris se acercaba a Luna, las cuatro, cinco con Daio, nos dirigimos a las puertas de donde salia una rápida música de bienvenida.

Mientras Eris hablaba y jugueteaba con Luna, Daio volvió a ocultarse en el vestido de su entrenadora, donde estaba seguro y calido.

Las jóvenes contemplaron el espectáculo que representaba el salón. Era realmente enorme, tenia salas contiguas de diferentes colores y temáticas, un sin fin de manjares de todo tipo y un montón de alumnos disfrazados de Pokémon, tanto comunes como legendarios.

- Vaya hay comida, que pena que haya comido -miró de reojo a Lizzy- ¿Quieres comer algo?

No era la mejor forma de romper el hielo, pero la condujo donde los alimentos con su mano en el brazo y los Pokémon tras ellas.





Aurora Skov

Academia Pokémon

Cronología
& Inventario
Nyxeria Anubis

:131: Odisea Pokémon :131:

Índice y Datos



#3
@Skov


- Eh... No, yo también he comido poco antes de venir aquí...

La mentira fue tan obvia que no pasó desapercibida, pero a pesar de que la comida luciese muy bien y de no haber probado bocado desde el desayuno, los nervios no la iban a dejar comer nada.

-Tenía esperanza de ver si encontraba a unos conocidos, pero podemos buscarlos luego -dijo Aurora inspeccionando el alrededor. Sacó unas bayas aranjas de la manga y se las tendió a Lizzy-. Prueba alguna, aunque sean para Pokémon tienen buen sabor y también pueden consumirlas los humanos, además de calmar los nervios.

Tímidamente cogió una y empezó a mordisquearla mientras miraba a su alrededor. No sabía si sus compañeros de clase, Rachel y Talhí, habrían venido. Una vez se terminó la baya, sintió como se calmaba y sonrió a su acompañante agradeciéndole.

- Si que son efectivas.

Aurora rió.

- Me alegra que mis habilidades de hurto... digo de carisma, sirvieran de algo -viendo que había metido la pata, cambió rápidamente de tema -¿Eres de primer año no?

- Si, entré hace unas semanas -contestó tras un ligero silencio.

Estaba claro que no había pasado desapercibido el desliz, aun así, Lizzy decidió seguir la conversación e ignorar lo que dijo.

- Aun tiendo a perderme por la escuela y tengo que pararme a pedir indicaciones -dijo intentando sonar un poco graciosa, ya empezaba a relajarse con la presencia de Aurora, puede que esta noche no acabase tan mal como se esperaba en un principio. Había llegado tan tarde por la incertidumbre de ir o no ir con una persona a la que apenas conocía...

- Yo aún recuerdo los problemas que di el año pasado -dijo con una risa entre dientes-. Lo pasaremos bien, ya verás.

Tras esas palabras, Lizzy ya presentía como seria aquella noche, acabarían metidas en bastantes líos, aunque no fuera ella la que los provocase. Su vida era tan normal, que extrañaba los problemas y emociones.

Poco a poco se fue llenando el salón con las parejas, la música sonaba de fondo tranquila. Las risas y charlas se elevaban y mostraban la energía de los jóvenes. Pero se hizo el silencio en cuanto una pareja entró. Llevaban un disfraz M-Gardevoir y M-Gallade, su forma de andar completamente lujosa y sus ropajes demasiado realistas. Tenían una gran carisma y se veía un gran amor entre ellos, sobretodo cuando se miraban a los ojos.

- Bienvenidos, brillantes bailarines -dijo ella con voz dulce y femenina-. Nos agrada ver tantas parejas predispuestas a una noche de diversión, ¡Y con disfraces tan originales! Espero que disfrutéis del baile.

Tras la cordial bienvenida, los músicos se prepararon para dar rienda suelta a la música.



- Bueno, esperaremos a ver que sucede... Espero que Sophie y su acompañante estén bien.

- Es un baile, seguro que tus amigos están bien - dijo Lizzy intentando tranquilizar a Aurora.

- No se... esto no me da buena espina - susurró Aurora mientras fruncía el ceño tras la máscara-.

Una musica llena de amor comenzó a sonar por todo el lugar. Lizzy parecía tan maravillada que no quería arruinarle la noche, menos cuando tenia un brillo de emoción en los ojos. Así que, Aurora sonrió y le hizo una reverencia.

- ¿Me concede este baile, señorita? -le guiñó un ojo animándola a que le cogiera la mano-.

Lizzy acepto la propuesta y puso su mano en la de ella, mientras se adentraban en el espacio que habían dejado para bailar.

- ¡Por supuesto, a eso hemos venido!

La joven vestida de Mawile, se rió y esperó a que Lizzy pusiera una mano en su hombro y otra en la mano. La agarró de la cintura y le sonrió con picardía, mientras la acercaba a ella.

- No pareces tan bajita -dijo Aurora, viendo que a Lizzy le llegaba la nariz a sus labios-.

Tras eso comenzaron a moverse bailando al son de la musica, haciendo que sus vestidos se mezclaran y unieran como uno solo. Una perfecta pareja de Pokémon siniestro danzando.
Academia pokemon:




Odisea:




#4
@KricoGamer
Era el día del baile, muchas parejas se habían amontonado afuera del salón de eventos a la espera de que abrieran las puertas. Todos llevaban sus disfraces los cuales estaban hermosamente confeccionados, todos representando algún pokémon. Podían verse disfraces con vestidos largos, otros con capas y también algunos con sombreros, habían disfraces de pokémons muy alegres y animados y otros que eran algo aterradores, pero independiente del disfraz que llevaran todos se veían contentos y emocionados con la expectativa del baile.

En cuanto a nosotros nos habíamos puesto nuestros trajes que nos habían quedado a la perfección, el mío consistía en un vestido con mangas largas completamente blanco que caía en capas alrededor de mí, además de una tela de color celeste en mi cintura que llevaba diversos adornos que recordaban a Lugia, en la parte de atrás tenía una cola parecida a la de Lugia y en la espalda unas pequeñas alas blancas. Llevaba el cabello blanco y con un pequeño sombrero blanco que tenía unas flores azules de las cuales salían pequeñas alas blancas. Y como no podía faltar, el toque final era una máscara con el diseño de las alas de Lugia decorada con pequeñas perlas blancas y celestes.

Cuando se abrieron las puertas todas las parejas comenzaron a entrar tomadas del brazo

¿Vamos?- le dije a Krico mientras lo tomaba del brazo y avanzábamos hacia el salón

Parecía algo nervioso pero cuando entró al salón se quedó tan anonadado como yo. Anteriormente había asistido a montones de fiestas con mis padres pero eso no evitó que me quedara sorprendida con la decoración. El salón estaba decorado de una manera hermosa, las paredes estaban tapizadas con sedas, el piso estaba impecablemente lustrado y cerca de las paredes del salón había mesas con muchos tipos de comida exótica. Había cinco salones con diferente temática y diferentes colores que tocaban distinta música simultáneamente, sin embargo las salas estaban aisladas por lo que se podía escuchar claramente la música en cada una de ellas.

Luego de que ya todos estuvimos dentro aparecieron un hombre y una mujer en las escaleras con disfraces de mega-gardevoir y mega-gallade que eran simplemente maravillosos. Dijeron unas cuantas palabras para dar la bienvenida y comenzó la música.



Reconocí inmediatamente la canción que comenzó a sonar, era el Danubio azul de Johan Strauss, una pieza clásica del vals vienés y además mi vals favorito. Miré emocionada a Krico que aun parecía impresionado con la decoración del salón.
Vamos a bailar- Le dije por sobre la música, mientras lo tomaba del brazo y caminábamos hacia el centro de la estancia junto con otro grupo de bailarines.

¿Sabes bailar esto?- Le dije a Krico

El negó con la cabeza y en su cara pude ver su nerviosismo.

No te preocupes, no es tan difícil solo sígueme - Tomé su mano derecha y la coloque en mi cintura, puse una mano en su hombro y con la otra tome su mano izquierda.

Lentamente nos comenzamos a mover de un lado a otro, al principio estaba rígido por el nerviosismo.

Tranquilízate- le dije con una sonrisa- solo tienes que relajarte y tratar de seguir el ritmo, así… ¿ves? Uno, dos, tres, uno, dos, tres…

En ese momento me miró a los ojos y aparentemente eso lo relajo un poco, por lo que empezó a hacerlo cada vez mejor. Cerca del final de la canción ya parecía un profesional, nos deslizábamos entre las parejas como si llevásemos toda la vida bailando sin dejar de mirarnos, cuando terminó la música apenas lo noté y nos separamos mientras me ruborizaba un poco.

Eeeh... ¿Te parece si vamos por algo de comida?
#5
@Overly.

Hace un par de días atrás el centro de alumnos de la academia entregaron unos volantes, que hablaban sobre el gran baile que se hará para celebrar San Valentín, decía que tenía que irse con una pareja, enseguida me motivé para asistir al encantador evento, lamentablemente, la única amiga que tenía ya tenía pareja, pensé en invitar a un amigo, ya que no especificaba que las parejas debían ser chico chica, pero al igual que antes me habían abandonado.

¿Donde podré encontrar a alguien? - pensé caminando en los pasillo de la escuela.

No tardó mucho para que Arceus escuchara mis plegarias, de la nada, una chica con un cartel entre sus manos, caminaba en frente de mí mientras masticaba goma de mascar, del cartel que tenía podía claramente leerse "Estoy sola, llévame al baile", me acerqué respirando profundo y mientras la chica hacía un globo con lo que tenía en la boca le dije:

- Los pájaros cantan, las manzanas son rojas, las peras verdes y ¿quieres ser mi pareja en el baile?- dije inclinándome y haciendo una pose dramática. ¿Que mierda acabo de decir? pensé.

Los ojos de la niña se iluminaron, quedó con la boca abierta haciendo que el chicle cayera al piso, elevó su brazo para taparse los ojos y extendiendo su otra mano hacía la mía hizo una pose dramática distinta diciendo:

- Es la mejor invitación que puedo esperar. Claro que sí, ¡encantada! Va a ser divertido, gracias por el invite- se retiró con un guiño y una sonrisa en su rostro.



Y eme aquí hoy, con el traje más original que pude conseguir, un Sylveon, la peluca rosa me pica un poco, pero encuentro que es muy lindo y cómodo el resto. Me acerqué a los dormitorios de chicas de mi división, no acordamos una hora ni un lugar, sólo acordamos ir junto. Esperé un pequeño rato y de la puerta salió una chica de ojos y pelo negro, con un traje que llámaba la atención, tenía unas alas rojas enormes, una falda negra del cuál apareció la parte inferior de un vestido color celeste junto con un poncho color blanco que le cubría desde la cabeza hasta la cintura, y como toque final unos cuernos rojos que salían por la parte de los lados de la cabeza junto con una linea negra que pasaba por su frente, no logré evitar sorprenderme por el disfraz y su bello rostro.

- Vaya, viniste, que lindo te ves, ¿vamos?- dijo de una manera muy natural.

- Gracias, tu te ves mejor, pero por supuesto- extendí mi brazo para que uniera el suyo con el mío, al hacerlo, continuamos caminando-, no nos hemos presentado, soy Menma, Menma Berrios.

- Mi nombre es Karla Reed, pero puedes decirme Karla, espero que la pasemos muy bien Menma.

- Lo mismo digo Karla.

Nos miramos uno al otro y nos pusimos a reír, por alguna razón la actitud que tenía ella me hacía sentir en confianza, normalmente al conocer a alguien soy tímido, pero creo que esta noche la voy a disfrutar.

Al llegar a las puertas del salón escuchamos una bella orquesta que dio comienzo al baile.



Antes de adentrarnos más a la habitación, nos pusimos nuestras máscaras, ya que claro, era una Mascarada. Al entrar en la sala, nos deslumbró el maravilloso lugar en el que estábamos, en el interior habían salas unidas de distintos colores y temas, estudiantes con peculiares disfraces y mesas con bocadillos por donde sea que uno pusiera la vista, mi estómago no resistió ver tanta comida e invite a Karla a comer algo, por lo que aceptó y fuimos a comer los deliciosos manjares que habían.

En un segundo la música disminuyó y las luces se dirigieron a las escaleras, donde una pareja disfrazada de las distintas evoluciones de Kirlia; Gardevoir y Gallade. Descendieron para dar inicio al baile y felicitar los disfraces que se hallaban en la escena.

- Karla, quiero proponerte algo.

- A ver, a ver, a ver, hablando de proponer tengo que decir ciertas cosas- comenzó toser- nada de cosas indecentes, nada de besos, nada de lengua, ni se te ocurra manosearme sin que me de cuenta y sobre todo- su rostro cambió, podía decirse que se veía tierna- no me dejes sola.

- No lo haré, confía en mi- con semejante cara que puso no logré evitar ponerme rojo de vergüenza-, lo que quería decir es, salgamos y seamos la mejor pareja que podamos ser, !tenemos que ganar!

Karla asintió y al mismo tiempo estiramos nuestros puños apuntando al techo, parecíamos unos completos lunáticos.


#6
@Chululucha
(RAPIDO AMIGA A FACEBOOK)

El día del evento por fin había llegado, no puedo decir que me encontrar totalmente listo para ello después de todo estaba nervioso ya que es el primer baile formal al que asisto, además lo hacía con alguien que conocí hace relativamente nada.

La hora por fin había llegado fui con Emma a la puerta donde se habían amontonado montones de parejas a la espera de que las puertas se abrieran y se diera inicio al evento, desde ese punto se pudo notar la diversidad de disfraces que habían se veían desde pokémon más comunes como Pidgey o Purrloin, hasta pokemons legendarios como Dialga o Palkia, o incluso los disfraces que Emma hizo confeccionar para los 2 de Lugia y Ho-oh, algunas parejas se veían nerviosas y otras muchas se veían felices de poder asistir al baile con su pareja ya sea su amigo o su pareja sentimental.

En lo que refiere a nosotros Emma se veía muy su bella y muy feliz con su disfraz de Lugia, en lo que a mí respecta estaba nervioso y se me notaba en la cara lo mucho que lo estaba, mi disfraz se basaba en el mítico pokémon Ho-oh y se basaba en un traje por capas y de manga larga y holgada una cola simulando el plumaje del ave y unas alas con el color de la misma, tenía el cabello color naranja claro y en el mismo un moño para simular la cresta del ave. Y el elemento principal del disfraz una máscara con un diseño del plumaje de las alas de Ho-oh y sus colores en su tono más vivo.

Pasaron unos minutos hasta que las puertas del gran salón se abrieron dando paso al mismo, esto fue la señal para que todas las parejas comenzaran a entrar al salón tomadas de las manos o tomándose ambos por el antebrazo, estaba nervioso y por un momento pensé incluso en retirarme por el nerviosismo pero abandoné completamente la idea en cuanto oí la voz de Emma diciendo que entráramos, ella tomó mi brazo y comenzamos a caminar ambos hacia el interior del salón. Cuando ambos entramos al salón me quedé atolondrado al ver la belleza del salón, toda la estancia estaba decorada con tapices de seda y las vidrieras mostraban bellos colores en todo el lugar, el suelo brillaba y se notaba el empeño que se había puesto en lustrarlo. Había mesas con distintos tipos de comidas y en total eran cinco las estancias en las que se podía estar cada una diferente ya sea en temática, color, música, etc. y cada una estaba aislada del sonido para evitar que la música se mezclara.

En cuanto todas las parejas entraron a la estancia, literalmente, de la nada aparecieron un hombre y una mujer, ambos estaban disfrazados de Mega-Gallade y Mega-Gardevoir respectivamente, y eran los disfraces que más resaltaban de todos. Ambos se dispusieron a compartir unas palabras con todas las parejas y una vez terminaron comenzó a sonar una bella música. La música era clásica y una canción que por obvias razones yo no conocía ni sabía cómo se bailaba, el simple hecho de escucharla hizo que en mi volvieran a nacer los nervios que tenía en la entrada al salón. Todo mi semblante era totalmente opuesto al de Emma, se le veía emocionada de que sonara esa canción y yo realmente no sabía el porqué.



Ella inmediatamente me pidió que bailara con ella y me tomó del brazo haciéndome caminar hasta el centro de toda la estancia para ello, otras parejas comenzaron a bailar y yo me quedé inmóvil mientras la miraba a ella. ¿Sabes bailar?- preguntó mientras yo negaba con la cabeza y agachaba la mirada, al oír estas palabras ella tomó mi mano derecha y la puso en mí en su cintura mientras entrelazábamos la izquierda ambos.

Comenzó a moverse al son de la música, al principio ella literalmente me estaba arrastrando como si bailara con un tronco de árbol, pero después de un tiempo y una sonrisa en su cara y unas palabras que brotaban de la misma , mire a sus ojos y relaje más mi cuerpo y comencé a bailar aún mejor que antes. Bailamos muy bien y ella se veía muy feliz de poder hacerlo, bailábamos con sincronía y armonía, ambos éramos felices de poder hacerlo.

En cuanto la música terminó inmediatamente Emma se separó de mí y antes de que girara su cara pude notar un rubor en la misma.

-Eh… ¿Te parece si vamos por algo de comida?- fueron sus palabras

-Claro…vamos- dije tomándola de la mano y caminando con ella hacia las mesas de comida, una vez llegamos a las mismas cada uno cogió un plato con distintos manjares, algunos hechos con bayas del invernadero y otros con productos traídos de otras regiones, ella seguía aún sin dirigirme la mirada completamente y mi nerviosismo lo primero que me hizo pensar fue que lo había hecho mal.

-Si he bailado mal me disculpo…nunca…he asistido a eventos así- dije bajando la cabeza

- No, no es eso, fue genial… al final resultaste ser un excelente bailarín- dijo

Luego de eso pareció animarse un poco y conversamos mientras esperábamos que la siguiente canción comenzara a escucharse
#7
@Ginna

Caminando por la academia, vi en los carteles sobre la Gran Mascarada, era un baile que se asistia en pareja. Mis amigos habían decidido ir juntos. Yo en cambio, estaba con nervios de a quien podría invitar. En eso una linda chica, apareció y me pregunto

- Tienes pareja para asistir al baile.

- Todavía no.-le dije que timidamente.

Sonriendo me pregunto si quería ir con ella, yo un poco avergonzado le respondí que si.

- Como es un baile de disfraces, pensaba ir de Torterra, y tu?- le pregunte

- Ire de Xerneas. Mi nombre es Ginna, y tu eres?


- Me llamo Daniel.- me estaba poniendo cada vez como un tomate

Entonces quedamos de vernos en frente del salón el dia del baile.

Me prepare con mi disfraz de Caballero Torterra con una mascara acorde al disfraz. Fuí directo al salón, estaba nervioso no sabía si estaba llegando pronto o tarde. Llegue al salón cuando de pronto veo aparecer a la más hermosa chica que alla visto en la academía. Venía disfrazada como dijo, de Xerneas. No se porque, pero lo veía de una manera reluciente. Me le acerqué y la salude.

- Buenas noches, hermosa dama.- Estaba muy nervioso, pero trataba de controlarme.

- Hola, espero no haberte hecho esperar mucho.

- No para nada.-le dije mientras extendia mi brazo caballerosamente.- Entremos.

Entramos al salón, la música que se escuchaba era suave y lenta, muy hermosa.



Me pregunto, si quería bailar. Le respondí que si.

Fuimos a la pista de baile y timidamente puso mi mano derecha en su cintura,(estaba con el corazon a mil) le cogi de la mano con mi mano izquierda. Y nos pusimos a bailar, por suerte sabía como moverme con este tipo de música pero como aún estaba nervioso, me movía como robot. Sonriendo me dijo que me relajara y que disfrutara de la música. Tenía razon, me relaje poco a poco, y baile mejor.
#8
@NaxTiger

La noche del día prometido llegó. Lejos de estar nerviosa, me sentía ansiosa, me moría por ver qué acontecimientos se darían en esta fiesta tan ansiada como elegante. Antes de salir de mi cuarto, le eché un rápido vistazo a las pokeball en mi cama, a mis leales camaradas dentro de cada una. Me sentiría desorientada sin ellos. Normalmente, siempre puedo confiar en todos para salirme con la mía, pero cuando no están o son confiscados... válgame Arceus, esto iba a ser difícil. Decidí guardarlos en un pliegue de mis ropas, ante la duda…

Avancé un paso al frente fuera de mi habitación y el resto de la noche dejo de ser un mártir. Nunca me sentí tan aliviada de ser una Slowpoke, es precioso que te esperen a la puerta de tu división; mucho más sano que sufrir una crisis de pánico justo en frente de la sala donde se celebra la fiesta. Así, pues, entre presentaciones y una cálida atmosfera, nos encaminamos hasta el salón.

[...]


Se escuchó una música, la reconocí al instante. Estaba que sacaba chispas. Tras dejar las cosas bien claras y comer unos cuantos bocadillos con forma de Luvdisc, decidimos con mi compañero ir a bailar.

— Venga, soy una maestra en esto. Si los Lilligant nos vieran, se morirían de la envidia. Te lo juro. —Repuse, sacando confianza de a saber el Darkrai donde. — ¡Seremos la mejor pareja! Y de lo contrario, ¡lo pasaremos en grande!

Hicimos una entrada triunfal. Luego, tomé su diestra con la mía propia mientras que con la otra le guíe hasta mi cintura justo antes de depositarla en su hombro; no era una experta del baile ni sería la siguiente revelación de la era moderna, pero confiaba en que ver tantas películas anti-diabéticos rendiría sus frutos. Comencé a susurrar para mis adentros en la medida que nos movíamos, como para no perder el ritmo: "Paso a un lado, alzar los brazos, moverlos ligeramente cuan vaivén; un movimiento más suave que el canto de una Meloetta. Así, así" murmuré para mis adentros, ser más baja no ayudaría mucho, pero pronto pude sentir que íbamos en armonía. Le estábamos pillando el truco.

— Lo siguiente es un giro. FA-BU-LO-SO. — Le dediqué una sonrisa, si hubiera podido guiñarle un ojo lo hacía. Tomó de mi mano derecha bien alto en lo que daba un giro para mí misma, las alas de fina seda ardiente parecieron brillar por un instante; casi como si un Volcarona estuviese usando su danza llama. Oh, pero claro que también prestaba atención a Menma, los lazos que decoraban su ropa se movían en un jugueteo con sus movimientos, era tan genial que casi sentía como si una luz nos alumbrara desde el techo; como si fuéramos el centro atención, sin serlo precisamente. A pesar de que no combinaban mucho un pokémon hada y una criatura de bicho-fuego, conseguíamos divertirnos y bailar como si no hubiera un mañana, la expresión de nuestros rostros lo decía todo: importaba poco y nada el bochorno si en retorno se tenía el momento más grato de todos.

Una vez que los primeros pasos fueron decididos, el resto fue como coser y cantar. La melodía de la música nos permitía movernos en círculos, cada vez con más ritmo y mayor velocidad, aunque sin exagerar; sin embargo... la proximidad también se fue acortando.

— ¡U-uwaah! — Pude sentir como el calor invadía mis mejillas al casi chocar nuestras frentes. Sospeché que algún pokémon esponjoso estaría haciendo de cupido en algún lado, porque de otro modo no me podría excusar. Quizás mi disfraz ayudara a simular un poco el rojo. — V-venga, sólo un poco de acercamiento, pero solo un poco. — Llevé mi índice a mis labios, como en señal de advertencia.

Las cosas se pusieron más interesantes. Ya que no nos mediamos en acercarnos o alejarnos para alguna que otra vuelta, casi, casi que me largo a reír, pero sería una risa que más reflejara confianza que nerviosismo.

Éramos una manga de lunáticos, sí, pero ¡lo éramos los dos! No había una coreografía preparada ni un esquema que lo valiera, mas no los necesitábamos; el compás de la música era suficiente para marcar nuestros pasos de baile, algunos hasta inventados e improvisados.

Tsun tsun, dere dere ♪

— What are you doing?
— I'm walking like a skeleton.
— No, skeletons don't walk like that.
— That's how *you* walk.
— No, I don't.
#9
Música de ambiente elegida por Alegrín

Alegrín | Jack

Capítulo I del especial de San Valentín: “Los nuevos partners” :snooty:

Estaba furioso. El traje de Empoleon pesaba un montón, sobretodo la capa. Mi cara no era para nada visible y por dentro sudaba como si estuviera en una sauna. Las actividades aún no empezaban en el salón de baile, pero me retire y me fui a un costado, cerca de unos arbustos, medio tambaleante y decidido. De entre los arbustos saqué una botella escondida, envuelta en un papel café. Me había costado unos CP$. Tu creerás que me costó mucho dinero, pero el tipo (que parece que pertenecía al Mercado Negro, no estoy seguro) me la vendió barata, unos 200 CP$.

Tomé un trago largo, y estaba tan furioso que ni le sentí el sabor, no les he contado por qué: bueno, dentro de unos minutos iba a ser el baile, el cual se podría decir como que es una mini competencia, y quería ganar. Invité a la chica más hermosa de todas, no me sé su nombre, pero creo que le decían Darkside, un nombre extraño, lo sé. Bueno, después ella me revelo que no era una chica, y que tampoco estaba interesad@ en mí. Me cambió por un tal Áurico. En fin.

Ahí estaba, furioso, porque nada estaba resultando como debía, seguí bebiendo y ya me sentía un poco mareado y confuso. A lo lejos vi una silueta, no sé quién era, pedí que no fuera un inspector porque ahí si me echaban y me devolvían para odisea.

Pero no era alguien de parte de la Academia, lo cual agradecí) pero era un chico, se veía listo, triste o enojado, no se le distinguía muy bien, pero venia de un traje morado, bien vestido y elegante, pero a mí me parecía gracioso, así que me eche a reír. Una voz interrumpió mis risas diciendo:

—¡Y TU DE QUÉ TE RIES PINCHE PENDE**! —se escuchó frustrado.

—Relájate :snooty:—le dije antes de que llamara la atención de algún profesor o alguien para que no descubrieran mi bebida de contrabando.

—Solo estoy aquí porque estoy dando una vuelta —respondió indignado.

—Pero este camino va para los dormitorios, ¿no estás perdido? —le respondí seriamente.

—No… —respondió con un tono desanimado y un poco triste.

Me entro mucho la curiosidad de que hacía por aquí el chico si es que no estaba perdido.

—¿No vas a asistir al baile? :confused:

—No encontré a nadie que asistiera conmigo, y cuando la “encontré” la ignoré...


Yo pensé en mi mente, pinshe pendeju :snooty:

—Es mejor solo que mal acompañado, ni me creerías la historia que me ocurrió a mí —le comenté, no mostró un interés alguno.

—No sé tu nombre, pocos lo saben, ya que no eres muy conocido, pero dicen rumorean que tú eres el que invitó a Darkside al baile… —comenzó a reírse, a mí me dio un poco de rabia, así que tome un poco más de la botella.

—¿Qué es eso? —me dijo con curiosidad, viéndola fijamente.

—Es algo fuerte que compré, para pasar las penas.

Él se sentía muy curioso de saber que era, y si en verdad funcionaba.

—Quiero probar, dame un poco —me dijo mientras extendía su mano, me dio confianza así que le pasé la botella, enseguida tomo un trago, y al bajar la lata, empezó a saborear y con cara de decepción me dijo:

—Eh, ¿amigo? esto es agua...


—¿KHE? :confused:

—Mira, es agua… —dijo mientras tiraba un poco al suelo, era igual al agua, y la verdad era que no tenía ni sabor.

Se puso a pensar un rato, esos momentos de silencio fueron muy largos, no dijo nada, hasta que puso una cara de genio, y prosiguió a explicarme su idea.

—¿No te gustaría que seamos partners? —me dijo mientras me decía que me parara, lo cual fue lo que hice.

—¿Sería un poco extraño, no lo crees? —le respondí— me refiero a que las cosas se pondrían raras, y creo que el primer baile es del tipo romántico.

—Ya se nos ocurrirá algo —me dijo— peor es no participar, además, no tenemos por qué saber nuestros nombres. Somos irreconocibles. Me puedes llamar Depresín.

—Si tú lo dices…. —vacilé— yo soy Shak.


Ambos extendimos la mano en forma de saludo, y luego caminamos hacia el salón. De camino hablamos muchas cosas, pero ambos sabíamos que decíamos mentiras para no saber la identidad del otro.

—¿Y cómo dijiste que sería la idea para el baile romántico? —dije con un tono nervioso, porque no quería que me vieran mal bailando con otro hombre.

—Yo me encargare de eso —sonrió— lo que nos debemos concentrar es llegar al Salón de Baile.


—Sé un atajo —le dije.


Llegamos a las afueras del salón de baile y había mucha gente, así que me valio v**** todo :snooty: y empeze a empujar a todas las personas, solo escuche que “Depresín” cantaba desde atrás:

-“MOVE, BITCH, GET OUT THE WAY”

Esta prometía ser una gran noche, así que entramos.











#10
@<u><a href="http://www.cpokemon.com/foro/member.php?u=59463" target="_blank">Thegamerlegend</a></u>
Listo ahora quemate el cerebro que el mio ya anda chicharrón XD :omg: #Freevee :omg: :P


Ya era el día de la mascarada y la intranquilidad de asistir a un baile carcomia en mi interior, pero no hiba a dejar que esos sentimientos me impida asistir al evento, tome mi traje de ninetales y me arregle para asistir al baile, tome a mis pokemon y los resguarde en una bolsa que se resguardada atrás en la cintura del traje, "después de todo no los hiba a abandonar para nada en el mundo, que tal si nesesitara de ellos, no, para nada los dejaría atras", pensaba mientras los acomodaba en dicha bolsa.

-Bien creo no se me olvida nada-
dije mientras me dirigía a la puerta, -nop si olvido algo, mi mascara- frene de golpe y regrese a por ella y dispuse a colocarmela de lado sobre la cabeza sin tapar mi cara, -bien, ahora si no olvido nada- prosegui a salir y encontrarme con Nikolai,

-Bien, ¡es momento de ir al baile!-
dije con emoción

-Bien vamos- dijo Nikolai mientras nos en caminábamos hacia la sala de baile

Despues de caminar un largo rato alfin ya estabamos llegando a la gran fiesta, aquel edificio finamente decorado de una manera tan elegante y majestuosa para un fantástico baile de mascaras. Ya enfrente de la gran puerta de aquel salón, que ya se encontraba abierta, Nikolai y yo ya estábamos dispuestos a entrar, al ingresar al edificio se podía ver la bella decoración interna del edificio, aquella arquitectura muy detallada y llena de elegancia, aquellos vitrales multicolor adecuadas a la ocasion, era simplemente algo fascinante,

(música de fondo)


pero mi mente de alguna manera término viajando a un lugar de oscuro y maligno, no podía dejar de imaginarme este hermoso escenario en algo terrorífico y misterioso, sin estar en mis cinco sentidos empecé a susurrar cosas extrañas

-hum sangre, fantasmas, un ambiente sombrío ... (susurro inentendibles), miedo- sin embargo Nikolai oso de darme un ligero golpesito en la cabeza y de la nada regrese a la realidad directo hacia aquel paisaje del distintivo y elegante edificio (fin de la música de fondo)

-deja de pensar cosas extrañas, a que vino todos esos susurro extraños y tetricos- me dijo algo extrañado

-haaaa, nada cosas mías de imaginar es escenarios terroríficos jeje-
 
 sin dudarlo más decidimos ingresar aún más y nos dicuenta de los esquistos manjares que posaban en las distintas mesas esquisto, por lo que decidimos ir a echar un vistazo.

-que delicioso se ve todo- dije con un gran brillo en mis ojos

-haaa si todo se ve tan esquisto- dijo Nikolai con entusiasmo

 en ese instante por la escalera principal desciende una pareja de hermosas vestimentas párese se que representaban a una gardevoir y un gallade, eran los anfitriones de tan hermoso evento, encontrándose allí para dar la bienvenida a todos los estudiantes a tan bello evento e inicio al gran baile.
#11
¿Cómo había llegado a esta fiesta? Se preguntaran, bueno esta es la historia:
Todo comenzó el miércoles de la semana pasada así es, el día que anunciaron este dichoso baile yo estaba hablando con mis amigos cuando dieron el anuncio.

Ninguno parecía interesado en ir conmigo y la persona con la que quería ir ya tenía pareja así que decidí salir a las aulas y ver si alguien más estaba buscando pareja y para mi buena suerte había una chica de primer año en la misma situación que yo: Lunira Manshester, Me sonaba de algunas clases y sabia por Dylan que era un año mayor que yo así que decidí intentar invitarla y pues… Aquí estoy de haber sabido que ella vendría tan elegante hubiera usado mi traje de Zekrom y no estas pintas de ¨Punk¨ y metalero… Aunque no puedo negar que me encanta este disfraz.

- Así que… ¿Quieres comer? – Le pregunte a Lunira. Intentando ignorar el hecho de que ella estaba susurrando cosas de fantasmas como si de una médium se tratase y el hecho de que los presentadores estén a punto de iniciar este baile y aun no encontraba a la persona que buscaba.

- La verdad es que me estoy muriendo de hambre… Pero supongo que será de mala educación iniciar cuando todos estén en el baile ¿No? – Dijo ella mientras de Jactaba de que no podría hincarle el diente a un muffin al cual ya tenía minutos con la vista en el

- Uno dos, probando…. Bienvenidos caballeros y damiselas al baile de la mascarada de San Valentín, esperemos que sea de su agrado y pues… ahora damos inicio con la música y la mascarada.


De la nada comenzó a sonar la música una hermosa melodía la cual me traía recuerdos de mi vieja vida. Aunque tenía el presentimiento de que cada persona escuchaba algo diferente no pude evitar mis ganas de unirme al baile aun con estos ropajes que traigo.

- ¿Me concedería esta pieza bella damisela? – Le dije mientras extendía la mano. Aunque no suelo ser cortés este tipo de situaciones lo requería, al parecer mi sangre aristocrática y mis fantasías de cuando era niño era niño estaban presentes… El baile, el salón y la música me traían muchos recuerdos de esas épocas.

- ¿Acaso te dio el aire de caballero con esas ropas? – Dijo Lunira en tono bastante burlón mientras tomaba mi mano para unirse al espectáculo. Sabía que si no tuviera la presión social encima ella ni en broma lo hubiera aceptado pero como éramos la única pareja que aún no se había unido al vals no le quedaron más opciones que aceptar.

Comenzamos a bailar y muy a mi pesar lo estaba disfrutando, Sus pasos agiles y su kimono daban un contraste muy fuerte a mis pasos más lentos y la rudeza natural de mi disfraz. Así duramos varios minutos hasta que sentí como una bola me golpeaba en la cabeza y para mi mala suerte aplaste a mi pareja en mi trayecto al piso.

- ¿Po-Podrías quitar tu cabeza de ahí? – Dijo ella en tono bastante bajo…. Oh no otra vez no, lo bueno es que no se podía ver lo avergonzado que estaba con el bronceado que me di para usar este disfraz y a ella no le podía ver la cara por su máscara.

- Perdón.. Es solo que sentí como si alguien me hubiera arrojado algo a la cabeza – Le dije mientras me quitaba una espuma blanca bastante conocida para mi… juro que si ese diablo se aparece lo mato.

- Eso es… ¿Espuma? – Dijo ella bastante extrañada

- Corvo… Juro que si te apareces no va a ser bonito maldito… - Dije entre dientes

- Esto… Tierra a Niko ¿Quién es Corvo? - Ella ya me tachaba de loco aunque yo no era el que balbuceaba cosas de fantasmas y eso.

- Mi Froakie, como odia estar en su Pokéball y siempre se sale de ella así que mejor lo dejo libre – Le respondí. En ese momento la ayude a levantarse y volví a extender mi mano.

- Continuamos antes de que alguien vea que paramos? -Le dije.

Sabía que ella estaba molesta pero aun así accedió a continuar el baile hasta que los presentadores nos interrumpieron, Al parecer esas clases de baile que mi madre había pagado para mi junto a las de piano por fin daban frutos ya que no deje en ridículo a Lunira.

@Lunira97 Dicho y hecho #Freevee
Code:Nemesis <3



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#12
Música de ambiente del salón

Alegrín | Jack @JACK-IS-BACK

Capítulo II del especial de San Valentín: El baile

Las puertas para entrar al Salón eran grandes, pero eso no impidió que nosotros las empujáramos para abrirlas. Al entrar grandes luces se mostraban ante nosotros, se escuchaban mucha gente hablando, con disfraces extravagantes, hermosos y relucientes, había toda clase de disfraces en ese lugar. Al entrar nos atendió un señor que nos dijo:

-¿Dónde están sus parejas? —decía mientras volteaba atrás de nosotros, para ver si no nos habíamos adelantado—

Nos sentimos incómodos, pero yo fui el que respondió esa cuestión:

—Él es mi pareja — dije mientras le tocaba el hombro.
—Oohh… —dijo sorprendido — adelante por favor.

Me quede con cara seria, todavía no podía creer que estaba haciendo esto por participar. Nos sentamos en las mesas más lejanas al lugar, al sentarnos, en lo que traían la comida, podía observar con gran esplendor los adornos y detalles del lugar, mire a Shak, y le dije:

— ¿No te parece hermoso este lugar?
— ¡Si!, pero déjame ver que me llevo a mi habitación —dijo con intenciones de robarse algo —

En eso me reí tanto que llame la atención de muchas personas, pero a mí no me importaba, al fin que nadie me reconocía. Se nos acercó una linda mesera, disfrazada de Lopunny, los dos nos quedamos asombrados de tal bello disfraz.

—En unos momentos les traigo su comida
— ¡¿Me das tu numero?! ~decía Shak mientras se lanzaba contra ella

Se sonrojo y se retiró, vimos como más parejas se sentaban al lado de nosotros, ya que no era una mesa para dos. Después de un rato nos empezaron a entregar distintos alimentos exóticos, con bayas de todos colores y sabores. Al momento de comer, trate de ser el más elegante y educado posible, pero Shak comio todo lo que podía a mas no poder, me daba mucha gracia, pero lo mejor que podía hacer es seguir con lo mio.

—Este delicioso —dije alagando los alimentos—

En eso, una mujer, de vestido blanco, enmascarada y pelo verde, todos al verla sabíamos que era la estrella de la noche, venia junto a su pareja, que ambos hacían a los reconocibles Gardevoir y Gallade, los cuales nos dieron la bienvenida al salón de baile:

— Bienvenidos, brillantes bailarines —dice ella con una voz meliflua—. Nos agrada ver tantas parejas predispuestas a una noche de diversión, ¡y con disfraces tan originales! Su anfitriona, Mega Gardevoir, les pide que se diviertan con la música.

La música empezó a sonar en el lugar, era un tono romántico y hermoso, nosotros nos quedamos a acabar la comida, mientras veíamos a parejas felices bailar. Shak satisfecho me dijo:

—Si queremos ganar, debemos bailar —me dijo—
—Pero el tono es romántico, ¿no importa?
—Tranquilo —me dijo mientras esta vez él era el que me tocaba el hombro— al fin y al cabo nunca nos volveremos a ver.
Ahí fue cuando decididos los dos nos paramos de la mesa y nos pusimos dentro de la pista de baile

—¿Cómo dijiste que era la técnica de un baile romántico sin tocarnos? —dijo preocupado—

Me le acerque al oído y le susurre:

—Ninguna

Se quedó paralizado de la respuesta, y como no había de otra, lo acepto con cara fruncida.

[Música de Vals]

El me agarro del hombro, y yo de la cintura, apenados, empezamos a bailar, de lado a lado, sentíamos los susurros y la criticas detrás de nosotros, pero no nos importó en nada, al fin, ¿Quién nos va a reconocer? Mientras el movía un pie adelante, yo lo hacía a un al lado contrario, íbamos muy sincronizados, no hacíamos contacto visual, hasta que nuestras miradas se cruzaron y me dijo:

—Bailas muy bien —me dijo—
—He estado practicando —le dije mientras sonreía y reía—

El baile se hacía eterno y queríamos los dos que nunca acabara, pero como todo, llego a su fin, en eso los dos nos soltamos y nos quedamos viendo fijamente. El rápidamente para no sonrojarnos dijo:

— ¿Qué me ves? —En forma de broma—

Le seguí el tono de conversación para divertimos un rato

—Lo feo que te ves.

Ambos nos echamos a reír y nos fuimos a sentar, esperando el siguiente baile.
#13
@thaigax

Es innegable la atmosfera que desprende el gran salón de baile al simplemente observarlo desde fuera, es un aura inundada de la más delicada de las fragancias conocida común mente como amor… A su vez no puedo decir que me incomode, al contrario, seguro estoy que la brisa que desprende tiene su sensación de calidez.
Mientras avanzo hacia aquella amenazante entrada, dejo de ser consciente de cualquier dificultad que pudiera implicar el baile en este momento. El cielo del atardecer nos guía por el camino hacia el camino de la entrada marcándonos las pisadas con las alegres sombras de tanto mi dama como las mías.
Sin suponerme ningún acuso de mi conciencia, no puedo dejar de pensar en la elegante chica de porcelana que por bello azar me acompaña durante esta importante noche. Viste un delgado traje que desprende la misma elegancia que su esencia, que permite amablemente el divisar sus finos hombros y su delicado vientre, el cual guía de encantadora manera un delineado que permite descifrar por buen medio el motivo del atavío. A su vez juegan con la mirada unas mangas de refinada imagen hechas de delicadas telas blancas con un margen color turquesa que claramente resalta la tierna sonrisa que se logra dibujar en mi mente al verla por el borde de mi ojo. Necesario es mencionar el bello decorado dorado con arreglos que emulan los deseos y esperanzas de las personas, que tiene el honor de venerar el igualmente encantador peinado de mi respetable damisela. Variados indumentos del color del oro y alguno como de piedra preciosa completan la imagen de mi anhelada Thay.
Con un paso cual sigilosa marcha entramos al salón del ansiado evento. Al frente y al centro de la conglomeración de personas, se encuentra una chica con estimable elegancia remedando claramente a la singular Gardevoir, acompañada de un chico que a su vez emulaba un Gallade, daba instrucciones cual comité, deseándoles a todos y a todas, un feliz baile.
Como no podría ser de otra manera, la primera pieza era un tema romántico, mayormente instrumental, con rasgos que solo podrían ser caracterizados por la misma melodía. Aunque mi capricho buscaba en el rostro de mi acompañante algún rasgo de rubor, lo único que podía notar era el ansia de comenzar. “Con tu permiso” declare a mi par que comenzaría a permitirles la expresión a mis movimientos.
Adueñándome de su cintura y su mano, comenzamos a seguir la incitación a la danza que queda claramente escrita sobre el ritmo de la música. Se vuelve clara la alegría en el eco del son, sobrado de lo que podría esperarse de una canción de esta naturaleza. Mantengo necesariamente mi postura recta, liando un poco mis movimientos, pero sin llegarlos a entorpecer. Cada instante que permanezco reteniendo la bella silueta de luz que se me presenta frente de mi persona, se prologa indefinidamente de modo que la bóveda celeste todavía presente a través de la puerta me brinda la sublime experiencia de la compañía de esta hermosa doncella.
En estos momentos, lo único que desdeño es la idea de que este instante acabe en algún segundo.
#14
@Iron Fist

- Después de tomar el valor para invitar a Daniel al baile me sentí muy feliz de que aceptara -

Como es un baile de disfraces, pensaba ir de Torterra, y tu? - me pregunto -

Ire de Xerneas. Mi nombre es Ginna - después de eso nos presentamos, me sentí muy feliz de ya tener una pareja, y aunque no lo dijera en voz alta la idea de que se disfrazaría de Torterra me gustaba mucho, acordamos vernos en la entrada del salón el día del baile -

- terminar el disfraz me tomo mas de lo que esperaba, pero quien se de por vencido solo por unas noches mas de desvelo - Por fin lo termine! - dije emocionada viendo por fin terminado el disfraz que llevaría el dia del baile, había escogido a Xerneas ya que siempre me aprecio un pokemon muy elegante, vi como mi Treecko y Churubi me felicitaban con sus bellas expresiones mientras veían el el disfraz-
Spoiler


-El dia del baile por fin había llegado, no podia sentirme mas nerviosa de lo que me encontraba y mas de haber sido traicionada por los mismo "¡¿Como he confundido las horas de esta forma!?y hay se encontraba Ginna dando un pequeño paseo por la academia tratando de hacer tiempo después de haber salido de su habitación 30 min antes de que diera inicio el baile-

- ya cuando se comenzó a acercar la hora de inicio decidí ir al salón de baile, al estar en la entrada del salón pude ver a las parejas entrar al salón, algunos mas fáciles de adivinar que pokemon eran que otro y hay estaba entre las todos las personas que se encontraban entrando, un caballero Torterra de reluciente armadura que se caminaba en mi dirección -

Buenas noches, hermosa dama.- parecía un poco nervioso, pero yo me encontraba de igual forma, después de todo se veía muy atractivo -

Hola, espero no haberte hecho esperar mucho. - después de todo, me había distraído tratando de adivinar los disfraces de las parejas que entraban -

No para nada. - dijo mientras extendía su brazo hacia mi, con aire caballerosos - Entremos. - acepte su invitación sujetando su brazo y entrando al salón -

- Entramos al salón, la música que se escuchaba era suave y lenta, muy hermosa -



- Tan solo escuchar escuchar la hermosa canción que estaba sonando pude sentir ganas de bailar, dirigí mi mirada a Daniel notando de inmediato la diferencia de estaturas, y es que aun con tacones con suerte pasaba sus hombros, me sentí muy afortunada de que aceptara venir conmigo, un barón tan buen mozo, me sentía como una princesa y su caballero de brillante armadura -

¿Quieres bailar? - le pregunte sin pensarlo mucho, después de todo estábamos en un baile -

Si, claro. - al entrar en la pista de baile pude notar que se encontraba nervioso ya que su postura estaba muy rígida, pero no parecía arrepentido de lo que estaba haciendo, decidí ayudarlo un poco tomando su mano y dejando en mi cintura y posando mi mano izquierda en su hombro y apretando un poco el agarre en mi mano derecha al sentir que la toma con la intención de darle confianza, pero parece que no había funcionado ya que al comenzar nuestros primeros pasos fueron torpes y rígidos de parte de los dos aunque no se notara también me encontraba muy nervios-

Tranquilo Daniel, relájate y disfruta de la música! - dije en susurro y con una tranquila sonrisa, pude sentir como se relajaba en la palma de mis manos -

- Nuestro baile, aunque un poco atropellado en un comienzo fue tomando forma a cada que tomábamos la confianza de seguir sin temor a nada, en ese momento se alegraba de haber tomado clases de vals-

- a cada paso tomaban mas confianza y sus posturas cambiaban, sus espalda rectas mostrando la fuerte figura de Daniel y las delicadas curvas de Ginna al bailar, en ese instante hay una pequeña pausa en la música en la que Daniel se posiciona detrás de Ginna abrasando desde la espalda a Ginna dejando descansar su mano en el vientre de ella, comienza la musica en el mismo instante que dan unos pasos hacia el frente sin quitar su mano de la cintura de Ginna, ella da un giro quedando de frente y tomando la posición inicial y al ritmo de la música comienzan a dar grandes pasos en zig-zag junto con unos giros que hacían flotar la falda de Ginna, dando la ilusión de una manada de Vivillons a su alrededor, afianzando el agarre en el cuerpo ajeno para no separarse a causa de los giros que daban-

- la atmósfera entre ellos se podía sentir desde lejos, para ellos no había mas que sus miradas en ese momento, porque preocuparse por lo demás cuando ellos se sentían tan a gusto con el momento que disfrutaban-

- Al dar termino el vals, dieron sus ultimos pasos en esa bella cancion que los acompañaba rodeando completamente la cintura de Ginna con su brazo terminan su vals en un abrazo, Ginna apoyaba su frente en el pecho de Daniel y el solo la observaba desde arriba dejando un aire romántico a su alrededor -

- Al por fin dejar de escuchar la música Ginna se separa un poco y sube su mirada encontrándose con la mirada azulina de Daniel fija en ella, se ruboriza como un tomate al darse cuenta lo cerca que estaban - Es un excelente bailarín, caballero - haciendo una reverencia a los que Daniel riendo un poco le sigue el juego correspondiendo su reverencia -

Usted también, my lady - después de nuestro pequeño juego decidimos ir a tomar un descanso cerca de la mesa de bocadillos, tomamos una bebidas proporcionadas por Daniel y con fuerzas renovadas decidimos dar un recorrido por el Gran Salón -
#15

I. La entrada. El Hada y el Dragón.

I. La entrada. El Hada y el Dragón.

[ @Nobuu ] x [ @Rocasaurio_ ]




[Bolero - Shawn Lee’s Ping Pong Orchestra]

*música ambiente*


Estaba parado a las puertas del salón, con casi una hora de anticipo y con Shampú dando vueltas buscando a la chica con la que había acordado ir: Una chica llamada Tsukino. Apenas la conozco. De hecho, no la conozco. La forma en la que acordamos nuestra “cita” fue cuanto más extraña. Estábamos ambos mirando una publicidad de la mascarada, cuando se me ocurrió ponerle la mano en el hombro a la chica y decirle como broma: “Suena fabuloso, ¿no crees? Es más, deberías llevarme al baile” con una sonrisa pícara; no sé si fue la presión o el asombro, pero todo lo que ella respondió fue: “Bueno” con alegría en el rostro. Luego de eso, acordamos la hora y el lugar. Sin decirnos mucho más que nuestros nombres.

Nunca me había emocionado tanto con un evento social, pero debo admitir que no me divertía tanto en años eligiendo un atuendo. Llevaba un disfraz de Latios; era algo ajustado y tenía un estilo medieval, la tela con la que estaba hecho era color azul cielo con detalles en morado, pero con los reflejos de la luz la tela brillaba con un hermoso color celeste. ¡TENÍA UNA CAPA! ¿Cuántas veces puedes usar una capa sin parecer un pirado? ¡Llevaba el cabello en la cara! Ay, Arceus, ¿cuándo fue la última vez que me puse el cabello en la cara?

Esperé y esperé, hasta que la hora del encuentro finalmente había llegado. Quizá haber llegado tan pronto no fue taaaan buena idea.

—Y si no viene, Y SI ESTABA BROMEANDO O SE OLVIDÓ. —exclamé con nerviosismo hacía mí y a la pequeña Chérie, que me miraba con sus enormes ojitos, intentando reconfortarme.


Realmente no esperaba que ella apareciera. Es más, ni yo planeaba venir al evento de no ser por ella. Pero entonces, cuando estaba resignado a que tarde o temprano regresaría al dormitorio como el Latios sin pareja, se acercó una chica con la complexión de Tsukino con un hermoso atuendo de Spritzee y un Bayleef como acompañante. Su disfraz era maravilloso, no podía parar de mirarlo y, si quizá no era algo muy de mi estilo, estaba encantado por los detalles y el empeño que parecía haber tras cada hebra de las telas.

—R-Roc, ¿verdad? —dijo Tsukino tartamudeando un poco. Estaba igual de nerviosa por el lugar en el que se había metido.

—Sí, soy yo. —respondí de inmediato mostrando una falsa seguridad. — Y tú eres Tsukino, ¿lista para pasar la noche más maravillosa del día de hoy?


En mi defensa diré que cuando pensé decir eso sonaba más gracioso en mi cabeza, pero ella no lo encontró divertido, solo salió de su boca una sonrisa que decía “menudo bromista”. No podía haber una pareja más extraña y dicotómica en todo el salón, ella era bajita y se mostraba tímida mientras que yo era un sujeto alto y arrogante que imponía con la sola presencia. Ella era un hada, yo era un dragón.

Tras un incómodo silencio por estar inmerso en mis pensamientos fue Chérie y Shampú los que rompieron cayado escenario cuando Shampú corrió hacia la Bayleef y se dispuso a dar saltos a su alrededor y Chérie se acercó lentamente hacia Tsukino. Estaba asustado, Chérie suele ser muy celosa, pero lo que hizo al estar frente a Tsukino fue extender sus brazos y pedirle cariño. Dicen que los Espurr tienen una percepción extra sensorial, probablemente vio algo en la chica que le gustó.

Tsukino tomó a Chérie en sus brazos y la acarició cariñosamente.

—Vaaaya, eres una pequeñita muy linda. —dijo Tsukino revolviendole el pelo a Chérie.

—Y...tú también, Tsuki, ¿puedo llamarte Tsuki?, te ves muy bien en ese disfraz. Y te lo dice alguien al que no le gustan los Spritzee. —comenté, esperando romper un poco el hielo.

—En realidad, preferiría que me llamaras Suki. E-es un poco más fácil, ¿no? —rio un tanto nerviosa.

—Eso es cierto, Suki.


De mis labios se escapó una sonrisa. Que se convirtió en un gesto angustioso, ¡NO ME REGRESÓ EL CUMPLIDO!, ¿¡me veré tan mal!?

Ella se sonrojó y soltó una risa nerviosa —Pero, gracias, tú también te ves fantástico, Roc.


No sé si lo dijo porque lo pensaba o solo por compromiso, al ver mi rostro, pero no me interesaba, yo sabía que me veía fantástico…o no.

—Bueno, aquí hemos venido a pasarlo bien y a mover esas caderas. —dije haciendo un estúpido y ridículo bailecito. —Así pues, —dije poniéndome la máscara y extendiendo mi brazo— me permitiría acompañarla esta noche, chérie.


[. . .]


Entramos al salón con nuestros Pokémon, ella con su Bayleef y en sus brazos Chérie y yo cuidando que Shampú no se metiera en problemas. Ambos estábamos nerviosos. Ahora que lo pienso, creo que es la primera chica con la que he tenido una “cita”. ¡OH POR ARCEUS! Soy un maldito ermitaño…
Entrar en el salón me tranquilizó un poco, no era el único que parecía fuera de la zona de confort, había parejas que solo se miraban inertes ante el silencio en el salón. Yo estaba encantado por el imponente lugar que llenaba los ojos con colores y formas. Las luces que resbalaban por las paredes con colores hermosos hacían resaltar cada galería del salón.


Entonces recordé que no estaba solo y no había venido por la decoración del interior.

—Yo creí que esto sería más…ruidoso. —comenté.

—Sí, yo también.

—Bueno, tendremos que hacer un gran sacrificio y hablar entre nosotros, pero antes, necesito algo de tomar. ¿Vamos a buscar algo?


Suki asintió y caminamos enlazados del brazo hasta la mesa de bocadillos.

—Ñam. Solo necesito algo para beber. ¿Quieres que te sirva algo?

—Un vaso para mí también, por favor.

—Y bien —dije mientras servía los vasos—, eres de la división Slowpoke ¿verdad? ¿Qué tal sus profesores?

—Son un poco extraños… digamos que cada uno tiene una manera especial de enseñarnos. Me la paso muy bien en clases a decir verdad.

—Supongo que es así en todas las divisiones. En Abra está de lujo. Y ahora que hablas de extraños...hay una profesora que creo que tiene poderes psíquicos o algo. Te juro que se levantó del suelo, LEVITÓ. Creo que mi única queja es con el profesor de Estrategia. Odia a los Abra y se la pasa diciendo que somos unos debiluchos.

—Vaya, al menos no ataca a los estudiantes enmedio de la clase. Mi profesor de estrategia adora hacerlo.—dijo Suki con una sonrisa.

—Jajaja, loco. Me alegro de ser un Abra, entonces, si atacara a mi dulce Chérie o al pequeño Shampú, no respondería de mis actos…¡Pero claro! No los he presentado. Esa hermosa Espurr de ojos penetrantes que cargas en tus brazos es Chérie, mi niña; suele suele muy...repelente con las personas nuevas, pero parece que tu le gustas. Y el pequeño demente saltarín es Shampú, es...así...es muy suyo, a veces me saca de mis casillas, pero es bueno y ¡mira su carita!, es imposible enojarse con esa carita. Además, parece que a tu Bayleef no le molesta mi enérgico compañero.


Gracias a Arceus mi forma de mover los brazos y hacer ademanes mientras hablo, había hecho que Suki se riera un par de veces, me alegraba ver que podíamos disfrutar de una conversación tan banal como esta.
Pero entonces, las luces bajaron y un gran haz de luz apuntó a las escaleras, de ahí, comenzó a bajar una pareja enmascarada, eran una Mega-Gardevoir y un Mega-Gallade que bajaban con ritmo y perfecta sincronía las escaleras.


—Bienvenidos, brillantes bailarines —dice ella con una voz dulce y amable—. Nos agrada ver tantas parejas predispuestas a una noche de diversión, ¡y con disfraces tan originales! Su anfitriona, Mega Gardevoir, les pide que se diviertan con la música.


[Close To You - Thee Acquainted]

*pista romantica*


La música comenzó a sonar tan pronto como la muchacha dejó de hablar. Todos saben qué hora es, es la hora de acercarse los unos a los otros y bailar.

—Menudo par de disfraces, ¿no? Ahora me siento rebajado. —dije con una leve risa— Tu disfraz, ¿ya te dije que me encanta? ¿Lo hiciste tú?


Mientras ella buscaba las palabras para contestar, aproveche para tomarla de la cintura y jalarla a la pista de baile, alguien tenía que dar el primer paso. Ya estando en el centro del salón y, a pesar de nuestras diferencias anatómicas y de personalidad, encajamos a la perfección. Ella siguió mi juego, bajó a Chérie y comenzó moverse al ritmo de la música mientras luchaba por no morir de vergüenza. Chérie ayudo un poco, la empujó desde su pierna hacia a mí y comenzamos a balancearnos juntos, muy cerca el uno del otro. Nunca había bailado antes, pero no es tan difícil como pueda parecer, solo hay que perderse en el sonido y dejar que el cuerpo juegue con cada segundo.

La miré, detrás de esa máscara que casi me saca un ojo con la ‘nariz’, y solo con la mirada le exigí una respuesta.
Entonces, ella contestó:


—S-sí, se puede decir q-que lo hice yo… l-la verdad es que usé un par de prendas como base y luego añadí un par de detalles. M-Me alegra que te guste, p-pero creo que me veo un poco simple a tu lado. P-por cierto, m-me gusta mucho tu capa…

—¡¿Bromeas?!—dije con una enorme sonrisa en el rostro— Eres la que se lleva las vistas de los dos, vi a un Zigzagoon babeando por ti cerca de la entrada—le susurré al oído— Y si tu hiciste tu disfraz, buaaa, vaya que tienes talento, yo hice esto con la ayuda de mi madre y mi padre, él, en uno de sus viajes por el mar hasta Hoenn, me consiguió los materiales y mi madre diseño los patrones, yo solo uní las partes. La capa es mi favorita, ¡que bueno que te guste!.


Durante nuestro intercambio de halagos, apenas noté lo bien que lo estábamos haciendo. Sin presión o preocupación por estar tan cerca de alguien que apenas conocíamos en un evento público y abarrotado de miradas, nos desenvolvimos como peces en el agua, hasta parecía que yo sabía lo que estaba haciendo. Fue una gran sensación.

[. . .]
~continúa~
La Mansión Azul ✑ ♠Rol Activo
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#16
@McBrujo

Estaba en mi habitación terminando de prepararme para el baile que se llevaría acabo esta noche, viéndome por ultima vez en el espejo de cuerpo completo que se encontraba allí; "no parezco yo" pensaba fugaz mente volteando a ver la hora en su reloj de mesa ¡y se me hacia tarde! alarmada sale corriendo de la habitación no sin antes tomar su mascara y la pokeball de su Froakie, se le hacia raro tenerlo dentro de la pokeball pero no podía andar por ahí saltando en un baile formal. Ya al estar cerca y poder divisar a lo lejos las enormes puertas de lo que era el Salón de Baile me coloco la mascara para así poder encontrarme con mi compañero Bruno, que en estos momentos era un elegante y guapo Dewott causandome un leve rubor al recordar la forma de su encuentro.

Me encontraba caminando por los pasillos sumergida en mis pensamiento que estaban centrados en solo una cosas, El baile de San Valentin, acababa de ver el anuncio de este y solo había un inconveniente ¡no tenia pareja! y tampoco es que conociera a muchas personas estaba casi recién llegada, viendo a todos lados logra ver a un chico bastante alto y en sus manos un panfleto del baile, "¡es mi oportunidad!" pensaba acercándose a este.

- Disculpa, ¿te gustaría ir conmigo al baile? - ya sabia que el invitar era de chicos pero ¡oye! no estaba mal ser la que iniciara una conversación o en este caso una invitación primero, no?. Podía ver su cara de desconcierto para luego sonríe amablemente y decir un "si" causando que saltara de alegría en todo el sentido literal de la palabra y con una gran sonrisa - ¨Por cierto, soy Thay!!


Llegando al fin junto a su pareja se dan una sonrisa mutuamente y el extendiendo su brazo hacia mi, sin dudarlo, lo sujeto como un Clamper al suelo sin perder la elegancia en todo momento repitiéndose una y otra vez "mantente erguida y sonríe" entran como la pareja que eran, en algo estaba de acuerdo con mi Bruno al entrar a ese magnifico espacio se podía sentir el romanticismo en el aire y no solo era la música, las parejas que a pesar de ser pokemons tan distintos se complementaban correctamente era algo simplemente divino solo de estar ahí parada te hacia sentir enamorada.



Al escuchar la música dar comienzo por la orquesta que muy elegante cabe destacar, tocaban la canción que ahora nos disponíamos a bailar escuchando un leve “Con tu permiso” de parte de mi compañero siento como me toma de forma delicada entre sus brazos intentando esconder el rubor en mis mejillas y tomando la correcta postura para dar inicio al baile comenzamos a movernos de forma rítmica, al principio con algo de torpeza le sigo el paso al chico que me acompañaba; nuestras diferencias de alturas no paresia ser un desafió.

Moviéndose delicada mente por la pista como si se tratara de una pareja de Butterfree revoloteando entre las nubes siendo iluminados por los rayos del sol que en nuestro caso eran los reflectores del salón, comenzamos dando lentos giros deslizándonos al ritmo de la música se podía apreciar como sus piernas se entre lazaban pero sin tropezar poco a poco se movían con mas agilidad y elegancia como si dejaran de ser dos personas por separado y se fusionaran en una sola; viéndose a los ojos y leves sonrisas en sus labios disfrutando de tan ansiado momento, siento como me sujeta ligeramente mas fuerte y dejándome caer sobre una de sus piernas hacia atrás delicadamente quedándonos en esa posición por unos segundos como si nos fueran a hacer un cuadro en ese mismo instante. Enderezando nuestros cuerpos nos separamos para caminar uno al lado del otro como un Pyroar asechando a su presa, sujetándonos de las manos nuevamente soy jalada para comenzar a girar sin que mi pareja me soltara en ningún momento quedando el a mis espaldas y tomando delicadamente mis brazos, los eleva para bajarlos de igual forma como un Swanna a punto de alzar vuelo y abrazándome, giro entre sus brazos para volver a la posición original de baile revoloteando nuevamente por la pista dejando con la boca abierta a muchos de los presentes.

Cuando la canción esta por terminar puedo notar una sonrisa un poco extraña en mi acompañante que se hace mas grande al bajar sus manos a mi cadera y sujetándome fuertemente me eleva en el aire y baja con completo cuidado y dando un ultimo giro quedamos como iniciamos nuestro baile, escuchando a las demás personas aplaudir y emocionarse al haber terminado de bailar con éxito, sonrió para tomarlo de sus manos e ir a hidratarnos y comer un poco cómodamente.
#17

I. La entrada. La noche más maravillosa del día de hoy.

I. La entrada. La noche más maravillosa del día de hoy.



Un enorme cartel detuvo mi atención en uno de mis recorridos por los pasillos de la Academia. No recuerdo qué estaba haciendo ni hacia dónde iba, sólo sabía que estaba cautivada por la combinación de colores y diseños.

“Mascarada de San Valentín” ponía el cartel en letras grandes y estilizadas. ¿San Valentín? Ya estábamos a pocos días de la esperada fecha, qué rápido pasa el tiempo.

Se ve divertido, hay que asistir con un traje y una máscara con motivo de pokemon. En mi mente podía comenzar a imaginar un montón de disfraces posibles. La aguja no se me da del todo bien, pero es una de las pocas cosas en las que no soy un desastre.

Entonces, otra de las frases en el aviso llamó mi atención “Prohibido asistir sin pareja”.

Oh, ¿y ahora qué?

No conozco mucha gente en la Academia, y a los pocos que conozco no me atrevería a pedirles que me acompañen.



— Todo sería mucho más fácil si fuera como un shojo. — me dije a mi misma y comencé a fantasear con uno de esos típicos héroes de novela caballerosos que invitan a las chicas a eventos como esos.



“¿Gustaría acompañarme al Baile?” diría él, “Encantada” diría yo…

Mientras divagaba en mis pensamientos shojo noté que a mi lado había un chico muy alto. A penas le dirigí la mirada, él apoyó su mano en mi hombro.

¡¿Q-Qué hace qué?!



— Suena fabuloso, ¿no crees? Es más, deberías llevarme al baile. — dijo mientras me sonreía con una mueca graciosa.

— Bueno. — respondí aguantando el nervio, que me impedía gesticular algo más.



El chico, Roc, sugirió la hora y el lugar, mientras yo respondía luchando por no trabar mi lengua.

Buscando imágenes, encontré un atuendo perfecto para mí: Spritzee. Los colores, el tamaño, una máscara que pudiera cubrir toda mi cara. Me encantaba.

Llegando a los dormitorios tomé algunas prendas, aguja, hilo y un par de telas que había guardado por ahí. Tardé bastante en terminar el atuendo, de hecho, el día del baile estaba zurciendo el último botón cuando Sayla mordió mi mano.


— ¡Auch! — Me quejé.



Sayla no solía ser agresiva, todo lo contrario, ella siempre estaba muy calmada. Entonces me fijé que mi Bayleef estaba haciendo señas hacia el reloj.

¡Era hora de irme!



[. . .]



Corrí a toda prisa hacia el salón de baile, con Sayla galopando a mi lado. Venía a medio vestir, arreglándome lo que podía. Lamentablemente, la suerte nunca está de mi lado. Resbalé con algo que no alcancé a ver.

Como mencioné antes, la suerte nunca está de mi lado, pero Sayla sí. Mi querida Bayleef me atajó justo antes de caer al piso.

Seguimos caminando juntas, mis piernas temblaban por un montón de razones, pero más que nada por el nervio que me causaba el hecho de reunirme con un desconocido para asistir al baile de San Valentín.

Finalmente llegamos al salón. En el lugar acordado con Roc se hallaba un muchacho muy alto con un elegante atuendo de Latios. ¿Sería realmente él?



— R-roc, ¿verdad? — dije con la poca voz que me salía.

— Sí, soy yo. — afirmó. Se veía espectacular, ese atuendo le sentaba muy bien a Roc. — Y tú eres Tsukino, ¿lista para pasar la noche más maravillosa del día de hoy?



¿Heh? Me detuve un momento a analizar lo que Roc acababa de decir, creo que no terminaba de entenderlo del todo. Sin embargo, le mostré una simple sonrisa, no quería que se llevara una mala impresión.

Me quedé pensando sobre aquella broma de Roc por un rato, pero fui interrumpida por la repentina aparición de un Mudkip y una Espurr. El Mudkip comenzó a saltar alrededor de Sayla, mientras ésta le observaba. La Espurr, por su parte, se acercó hacia mí con pasos tímidos hasta que estuvo lo suficientemente cerca como para estirar sus brazos, casi tocando mi estómago con sus manitas.



— ¿Qué ocurre? — le sonreí a la pequeña — Ven aquí.



La tomé en brazos y acaricié su suave pelaje gris, parecía felíz con mi gesto.


— Vaaaya, eres una pequeñita muy linda. — le hablé con voz de bebé y revolví los mechones de su cabeza.


— Y...tú también, Tsuki, ¿puedo llamarte Tsuki?, te ves muy bien en ese disfraz. Y te lo dice alguien al que no le gustan los Spritzee. — comentó Roc

— En realidad, preferiría que me llamaras Suki. E-es un poco más fácil, ¿no? — reí, todavía un poco nerviosa por el encuentro.

— Eso es cierto, Suki. — sonrió él y luego calló.



Estaba casi segura de que yo también había elogiado su traje anteriormente… ¿verdad? Ay, no, tonta, tú no eres de las que dice ese tipo de cosas primero… ¿o sí? Bueno, por si las dudas…


— Pero, gracias, tú también te ves fantástico, Roc. — acoté.



Sentí como se enrojecían mis pómulos, y aún no me ponía la máscara… ¡Agh! Soy tan descuidada…


[. . .]


[Close To You - Thee Acquainted]

*pista romantica*



La canción que sonaba era muy bonita, y podía disfrutarla sin ninguna presión ahora que llevaba mi acolchada máscara puesta. Incluso me puse a susurrar la letra para mí misma, apuesto a que Roc no me ha escuchado, aunque estemos tan cerca, bailando juntos.

No soy para nada coordinada en esto de mover el cuerpo al ritmo de una canción, pero Roc no parecía darle importancia. Levanté mi vista para observarle, pero parece que eso le incomodó ya que apartó la mirada de inmediato… ¿o será la máscara?. “Quizás tiene miedo de que le pase a llevar” pensé y reí por lo bajo. Sí tan sólo él supiera que está hecha de felpa, porque claro, con lo torpe que soy en cualquier momento acabaría de cara al piso y ésta útil invención mía impediría que mi nariz terminara rota.


Roc era muy agradable, lanzaba bromas a menudo y gesticulaba bastante con sus brazos, cosa que no podía dejar de parecerme graciosa y provocaba la salida de algunas carcajadas por mi parte. Él me había preguntado por mi traje y me había contado la historia del suyo, compartimos un par de halagos, así que la velada estaba resultando muy amena, al punto de que casi sin darnos cuenta, la canción ya había terminado.


— Esta noche está resultando mejor de lo que esperaba — sonreí.

— ¡Y eso que apenas empieza! ¿Quieres comer algo? — Roc dijo mientras apuntaba a la mesa de comidas.

— Umm… estoy bien por ahora, pero no me molestaría acompañarte si tú quieres.

— ¡Magnífico! Vamos, muero de hambre. — exclamó con entusiasmo.



Fuimos hacia la mesa, todo se veía realmente apetitoso, sobre todo unos pastelillos decorados con motivos románticos. Roc no dudó en echarse uno a la boca, pero no se dio cuenta que tenía algo de crema en la cara.



— ¡Ah! Roc, tienes algo... — saqué un pañuelo de mi bolsa y me estiré hacia su cara para limpiarle



Pero no alcanzaba. El alto Latias que me acompañaba tuvo que encorvarse un poco para que yo pudiera remover la crema que ensuciaba su mejilla. Al parecer la escena era graciosa, ya que la gente que estaba a nuestro alrededor soltaba pequeñas risitas. Finalmente nosotros reímos también.

Roc tenía razón, ahora estaba lista para pasar la noche más maravillosa del día de hoy.

Gracias +Nero n.n

#18
@KappaPlz

El oscuro cielo vestía un negro terciopelo aquella noche, adornado con unas minúsculas perlas que arrojaban una débil iluminación en aquella velada. Las parejas que andaban tomadas de la mano o las que se mantenían un poco alejadas, puesto que era su primer encuentro, caminaban por el sendero empedrado. Pude ver los elegantes disfraces que la mayoría se había ocupado en conseguir desde antes del anuncio de esa fiesta. La verdad era que me sentía terriblemente fuera de lugar.
Mi disfraz de Abomasnow no era malo, pero si muy burdo. Estaba medio hecho a las apuradas y lo tenía pensado para reírme de lo cutre que se veía. Pero resultó que Magui no podría venir. Además ya estaba inscripto y no podía echarme para atrás, puesto que una tal Fioreni había quedado libre y tuve que asistir.
Sandra estaba enroscada en mi cuello, bien arropada bajo mi disfraz. Noker por su lado, aguardaba dentro de su pokebola sin demasiado apuro por salir.
Tenía por sentado el hecho de que los dos hermanos no estaban disponibles aquella noche. Podría estar haciendo cosas realmente útiles. Pero que yo conociera a pocas personas, no me aseguraba que Magui fuera tan sociable como yo. No podía permitirme que alguna palabra mal intencionada acerca de mi llegara a sus oídos. Eso no me vendría demasiado bien en mi tosco cortejo.
Esperé cerca de la entrada en las sombras buscando el traje de mi acompañante. Solo sabía que mi pareja se vestiría de Darkrai, ese era el único dato que poseía. Esperaba que, a lo mejor, mi pareja fuera suficientemente agradable como para pasar una bonita noche.
Vi otros que, al igual que yo, esperaban frente a la puerta a sus respectivas compañeras y compañeros. Una figura que respiraba un aire macabro aguardaba igual de apartadó que yo. Tela negra lo cubría desde el cuello hasta los pies en cantidades industriales. Una capucha blanca cubría la mayor parte de su cabeza. Un diseño bordo recorría los bordes del disfraz.
Era un Darkrai, no había duda. Me atraganté un poco y perdí el equilibrio. Los disfraces no podían repetirse… ¿verdad?
Me acerqué un poco a aquel chico por detrás. Me repetía a mí mismo: Es un chica, es una chica, es una chica. No es que me disgustara salir con él, pero si Magui llegaba a oír eso me consideraría el amigo gay. No podía volver a caer como el amigo gay.
-Disculpa, ¿te llamas Fioreni?- pregunté temiendo la respuesta.
-Si, mi nombre es Master…- su voz se fue apagando a medida que se daba cuenta, al igual que yo, que su pareja no era lo que había esperado.
El silencio comenzó. Ambos miramos al otro sin tener demasiado en claro que decir o cómo reaccionar. Mis esperanzas de vano coqueteo estaban totalmente destruidas.
-Bueno…-dije para romper el hielo.- Supongo que deberíamos entrar…
Cruzamos las puertas y Master seguía sin decir palabra. La música no ayudó a minimizar la tensión.



Tratando de ignorar al otro, nos dirigimos a la mesa llena de aperitivos.
-Mi nombre es Mato, mucho gusto- dije ofreciéndole la mano bruscamente.
-Ya que- soltó él con un suspiro.- Master Fioreni. Supongo que debí fijarme más en la ficha antes de aceptar.
-Supongo que la noche se haría más llevadera si tuviéramos un poco de paliativos mentales, pero no creo que sirvan alcohol…
-Nada perdemos con preguntar- respondió Master con poco entusiasmo.
#19

1.1 - Cita a ciegas

1.1 - Cita a ciegas

@KillaMachida

Wes/Dyfir

En los dormitorios, resguardadas en su habitación, se hallaban dos jóvenes alistándose para un gran evento. Una de ellas se encontraba sentada frente a un espejo mientras que la otra la ayudaba a dominar sus largos cabellos de plata, haciendo retoques de último momento al colocarle un poco de tinte rojo temporal antes de ceñirlo en una buena cola de caballo.

La chica de cabellos claros supervisaba con cierta preocupación la labor de la otra, no porque le preocupara lo que hacía, confiaba en ella, era más bien por lo que le esperaba aquella noche.

— No estoy segura de esto, Siz —balbuceó ella, genuinamente nerviosa, tanto que sentía que tenía una montaña rusa en su estómago—. Yo... yo no sirvo para estas cosas...

— ¡No digas tonterías, Dyfir! —exclamó entre risas la aludida—. No comprendo este repentino miedo de tu parte, eres la persona con más confianza en sí misma que he conocido nunca.

— Sí, tienes razón, pero eso es con los deberes o en las batallas, no en este tipo de cosas. ¿Por qué crees que esta es mi primera vez? —replicó Dyfir con gran preocupación—. Además, no lo conozco. ¡Ni siquiera sé su nombre!

— Esa es la idea de una cita a ciegas, tontita —contestó Siz, dándole un golpecito amistoso en la nariz con su índice—. Si yo no intervenía en esto, estoy segura de que habrías ido sola y yo no podía permitir eso. Además, no tienes de qué preocuparte, yo conozco a tu pareja y es alguien adorable, tampoco iba a ponerte a pasar la velada con un imbécil.

— Pero...

— ¡Nada de peros! —dijo Siz alzando la voz e interrumpiéndola, justo cuando terminaba de ponerle el tocado en la cabeza—. Esta noche no importa quiénes sean, es una mascarada. Por hoy tú serás una adorable Zorua y él un gallardo Lucario.

Dyfir se sonrojó un poco, decidiendo evadir a su amiga por un rato para observarse. Le había parecido divertido disfrazarse de Zorua, teniendo presente que su pequeño Nicodemus era un maestro de las ilusiones y era perfecto para una fiesta de máscaras, esmerándose en la confección de su disfraz.

Lucía una malla negra traslúcida que le cubría todo el cuerpo. Sobre el pecho y el hombro reposaba un poncho de pelo negro, mientras que una falda sin vuelos ceñida con una cinta carmesí le cubría las caderas, permitiendo que se apreciara sutilmente su abdomen. Enfundaba sus manos con guantes rojos y sus pies estabas protegidos con suaves botines del mismo color. Sobre su cabello reposaba el tocado especial, un broche que parecía el copete de un Zorua.

Siz, que iba de Swellow, le pidió que apartara la vista del espejo para poder delinear sus ojos con algo de rojo, pero aún así veía de reojo la máscara negra con forma de zorro reposando sobre la peinadora.

— Y... ¡lista! —exclamó Siz con gran orgullo.

Dyfir prefirió no mirarse más en el espejo, sentía que cada vez que lo hacía perdía algo del poco valor que guardaba, así que ambas se pusieron sus máscaras, agarraron sus pokebolas y salieron presurosas, pues ya iban algo tarde.

— ¡Apúrate! Seguro ya nos están esperando —apremió Siz, aumentando la velocidad y arrastrádola por los pasillos. Dyfir agradeció entonces el haber descartado por completo la opción de los tacones.

Más pronto de lo que Dyfir habría deseado, llegaron al vestíbulo de la Academia, donde todos se congregaban para reunirse con su pareja. La variedad y cantidad de disfraces era impresionante, había desde lo más simples hasta los más elaborados que robaban el aliento, tanto que Dyfir sintió algo de vergúenza por la sencillez de su disfraz que incluso quedaba eclipsado por la belleza y elegancia del Swellow de Siz.

— ¡Ya vi a mi pareja! —dijo Siz muy contenta, saludando a un chico de años avanzados que iba disfrazado de Pidgeot. La chica estaba por lanzarse corriendo hacia su enamorado, pero se detuvo para darle una última mirada a su asustada compañera de habitación—. Descuida, bonita, todo saldrá bien. Esta noche es para divertirse, no un compromiso ni nada, sólo relájate y disfruta.

Y sin darle oportunidad de decir algo, Siz corrió hacia su pareja, dejando risillas y alegría a su paso. Dyfir suspiró con cierto pesar, observando muy conmovida lo feliz que estaba su amiga y deseándole lo mejor para aquella noche. Sin más que hacer, respiró profundamente y comenzó la búsqueda de su pareja.

Se hizo paso a través de la multitud, agudizando la vista en búsqueda de alguien disfrazado como Lucario con poco éxito, pues se dejaba embriagar fácilmente con los disfraces del resto. Desde hermosas princesas inspiradas en Lilligant o Blissey, hasta nobles caballeros reencarnados en Bisharp o Excavallier, todos lucían soberbios y entretenidos.

Lo único que la sacó de su trance fueron unos niños de primer año, que pasaron corriendo y se la llevaron de por medio. Dyfir intentó mantenerse en pie, pero tropezó y hubiera caído al suelo si no la hubieran atajado en el momento justo.

— Lo siento mucho —balbuceó Dyfir muy apenada, incorporándose con la ayuda de su ángel de la guardia—. No te pisé ni nada, ¿cierto?

Cuando Dyfir giró para mirar a su salvador, sintió que el corazón casi se le escapaba por la garganta. Se trataba de un chico robusto, de altura intimidante que rondaba los dos metros, con cabellos castaños y alboratos, cuyos ojos café la observaban a través de una cinta negra que cubría esta parte de su rostro, protegidos también por unos lentes que parecían de aviador.

Dyfir lo fue detallando poco a poco con la boca entreabierta, viendo con estupor los ropajes azules de pantalones holgados, con abundante pelaje beige en el pecho, botas de talle alto negras, guantes azabache que terminaban con picos en los nudillos. La chica tardó en comprender de qué iba vestido el joven, quedándose por un largo tiempo en el colmillo que colgaba sobre su pecho.

— ¡Eres un Lucario! —exclamó Dyfir, demasiado sorprendida como para disimularlo.

— Sí. Y tú un Zorua —señaló éste sin mostrar señales de disgusto ante la reacción de Dyfir—. ¿Eres la amiga de Siz?

Dyfir, aún conmocionada, se limitó a asentir con la cabeza para no meter la pata. El chico era enorme, tanto que en verdad la hacía sentir como un Zorua parado junto a un Lucario, había imaginado muchas cosas pero nada semejante a aquel joven.

En ese preciso momento, Dyfir se dio cuenta de que la multitud comenzó a moverse hacia el Gran Salón, el baile estaba por comenzar. Como era de esperarse, la curiosidad y emoción del festejo se apoderó de ella, así que no lo pensó demasiado cuando agarró a su pareja del brazo y lo arrastró (quién sabe cómo).

— ¡Ven, Lucario, ya va a comenzar! —exclamó emocionada.

— ¿No sería bueno presentarnos antes de...?

Pero Dyfir no le hacía caso, abriéndose paso y consiguiendo entrar al salón. Quedó maravillada cuando los colores explotaron en sus retinas, las luces reflejándose en la colorida decoración eran esplendorosos, no había visto cosa tan hermosa en su vida. Preciosas telas colgaban del techo, ayudando a centrar la atención en los lugares clave, flores por doquier, chocolates y comida que olía delicioso. Era como estar en el cielo.

Justo entonces, el silencio se hizo en el lugar, siendo el motivo la aparición de una pareja espectacular que engalanaba unos magníficos disfraces de Gardevoir y Gallade. Por unos breves instantes, Dyfir deseó haber escogido esos pokémn como inspiración.

Luego de que los anfitriones dieran la bienvenida, las luces menguaron y la música comenzó a sonar. Poco a poco las parejas se juntaban, muy cerca el uno del otro, y se sumergían en sus miradas mientras daban inicio a su noche con un baile.



"Ay, carajo...", pensó Dyfir al caer en cuenta de que en un baile... bueno... uno va a bailar. Miró de reojo a su pareja, esperando a que dijera algo al respecto, pero al ver la expresión en su rostro vio tanta perplejidad como la suya.

— Eh...

— No sé bailar —dijo el Lucario de inmediato, atropellando las palabras. No supo si por susto o renuencia a la idea de dar vueltas por la pista. La música, aunque hermosa y relajante, no estaba ayudando.

— Yo tampoco sé, pero... —balbuceó Dyfir, dibujando repentinamente una pícara sonrisa en su rostro—. Pero tú no eres tú y yo no soy yo, al menos por hoy.

El modo en el que la miró el Lucario dejaba claro que pensaba que estaba loca, pero ya que estaba ahí, Dyfir no le permitiría escapar fácilmente. La confianza que Siz tanto glorificó estaba de vuelta.

— Me refiero a que tú eres un Lucario y yo un Zorua, ya no somos quienes solemos ser todos los días, así que hagamos que sí podemos.

Sin borrar su sonrisa, llevó al Lucario hacia la pista, sin importarle mucho que a él no le hacía mucha ilusión... o que al menos no demostraba que le gustara la idea. Cuando estuvieron ahí, Dyfir echó una ojeada a su alrededor para tomar unas cuantas notas mentales y poder poner manos a la obra.

Aunque aún sentía cierta vergüenza, sostuvo la mano del Lucario y la colocó en su cintura, entrelanzando la otra con la suya. También intentó colocar la mano sobre su hombro, pero gracias a su metro sesenta no llegaba, así que la dejó reposar en el enorme antebrazo de su pareja.

Sin saber qué hacer, Dyfir intentó dirigir la danza, pensando en las clases de vallet que su madre casi le hace tomar, pero chocó de frente con el Lucario cuando éste no se movió ni un ápice.

— ¿Qué haces? —preguntó él, alzando una ceja.

— Bailar, creo...

Dyfir lo intentó una vez más, consiguiendo que Lucario se dejara llevar esta vez, pero cuando quiso dar el paso que los devolvía a la posición inicial, él no coordinó bien y la pisó... en ambos pies.

— ¡Ouch!

— ¡Lo siento! —exclamó él, mostrando una nueva clase de emoción aparte de la estupefacción y cierta frialdad.

— Descuida... pero trata de relajarte un poco, ¿si?

Lucario, algo contrariado, asintió levemente con la cabeza y la volvió a tomar de la mano con tanta delicadeza que sorprendió a Dyfir. Ambos respiraron profundamente y volvieron a intentarlo.

Ciertamente, no eran los mejores, la torpeza se desbordaba a cada giro que daban, al igual que la vergüenza se notaba a leguas. Un paso adelante, un paso atrás, uno adelante, otro atrás y giro. Lucario, sorprendentemente, le estaba agarrando el truco a la técnica aunque no fuera perfecto.

Mientras se dejaban llevar por la música, Dyfir agradecía tener una máscara cubriendo su rostro, pues su cara ardía ante tal experiencia. Nunca había salido con alguien y el único chico por el que se interesó, aparte de tener un hermano que le hacia propuestas indecentes, nunca mostró sentir nada por ella.

— Vamos bien —comentó Dyfir justo cuando le hacía dar una vuelta, lamentando no tener una falda que ondeara al hacerlo.

— Eso creo.

— Dime una cosa —continuó ella, dejándose llevar por las sensaciones que la música le producía y acercándose un poco más a su pareja—. Es una cita a ciegas en una mascarada, Siz nos coordinó para venir juntos, sin decirnos quiénes éramos. ¿Quieres que digamos quienes somos o...?

— No —dijo él con un tono algo cortante. La tomó con ambas manos de la cintura y la elevó por lo aires, cosa que no concordaba con el ritmo de la canción que sonaba, pero Dyfir no reparó en eso debido a lo roja que sentía la cara—. Si quieres cuando termine el baile, pero si decimos quiénes somos ahora que estamos haciendo una parodia de danza, dudo mucho que continuemos.

El Lucario pronto volvió a retomar el ritmo lento de la canción, haciendo que la sonrisa de Dyfir creciera cada vez más a medida que se balanceaban y recorrían la pista. En verdad lo estaba intentando, no podía estar más agradecida con su Lucario.

Pronto se sintió más cómoda, a su alrededor todos estaban inmersos en su propio baile, como si cada quien escuchara una tonada distinta. Apoyó la cabeza en el pecho de su pareja, alterándolo un poco y riendo por lo bajo, pero estaba bien, se sentía cómoda.

"Sin compromisos" dijo Siz. Ella no era Dyfir esa noche y su identidad podría permanecer en secreto si quería. Ella era un Zorua, maestra de las ilusiones, no tenía nada de qué preocuparse, mucho menos cuando era capaz de incomodar a una mole como aquella.

"Esta noche va a ser muy divertida. Ojalá él se deje", pensó, justo cuando daban la última vuelta antes de que la música se detuviera, las luces los enceguecieran y los aplausos inundaran el lugar.

Se separaron algo apenados, pero con una sonrisa cómplice que paulatinamente forjaría la confianza entre ellos. Dyfir rió y no pudo evitar abrazarlo, pues habían bailado y sobrevivido. Era una imagen totalmente adorable... hasta que a ambos les gruñó el estómago.

— ¿Comemos algo? —preguntó Lucario, tratando de disimular el ligero rubor que se asomó en sus mejillas.

— ¿Algo? Mejor arrasemos la mesa.

Dyfir no supo explicar la alegría que la embargó cuando a su Lucario casi se le escapa una risotada, la cual se esforzó enormemente en contener y sin ella saber el motivo.

Bueno, quizás no era asunto suyo, por los momentos moría de hambre.


EGN: Hoy es el fin del mañana
65 - Todo se paga
#20
@Sophie Smith @Matthew @FireLass

Academia Pokémon
Estudiantes: Sylvanus Guerrero junto a Johanna Abels Disfraces: Serperior y Flareon

Paso 2- Lugar: Salon de Baile

Mi primer baile (Evento)

Llegue con nerviosismo al baile, estuve sentado en la puerta durante un rato esperando a mi pareja preguntandome si mi disfráz estaría bien, era una suerte que lo tuviera dentro de la maleta, en verdad no, mi mamá lo colocó ahí siempre me ha dicho que le gusta como me veo con el traje verde. Creo que en el fondo ella sabía que podría pasar algo así. Gracias mamá supongo.

De pronto la veo llegar, mi pareja por esta noche, Johanna, una estidiante recien llegada como yo a la academia, de la divición Abra, su pokémon es un Chimchar y, bueno, eso es todo lo que pude averiguar antes de preguntarle si quería venir al baile conmigo, ella pareciía incomoda pero de todas formas me dijo que si, me alegro de que por lo menos no me hya dejado plantado.

Ella se veía realmente hermosa con un traje de flareon, elegante y algo al estilo victoriano parecido al estilo que yo uso, le sonrio mientras se acerca, ella me regresa la sonrisa, eso fue todo lo que necesitabamos para romper el hielo.


Sylvanus: Buenas noches
Johanna: Buenas noches
Sylvanus: Te vez linda
Johanna: Tu también
Sylvanus: ¿Yo tambien me veo linda?
Johanna: Jajaja, no seas tonto.
Sylvanus: Gracias por el cumplido supongo.
Johanna: Ya callate - dijo con algo de rubor -
Sylvanus: ¿Entramos?
Johanna: Ok

Era hora de usar todo lo que habia aprendido en esta clase de eventos, le entregue mi brazo a mi pareja y ella se agarro a mi, entramos juntos al salon de baile. La decoración era espectacular, quisas se nota que hicieron esto en serio. Además los alumnos también sa habían esmerado, sus disfraces eran geniales y estaban pasando un buen rato.

Al poco tiempo de entrar llegaron los afritriones de la mascarada con su discurso de apertura y antes de que me diera cuenta ya había empezado el baile, sonando la primera canción de la noche:

Spoiler


No creí que empezarian con el genero romántico, pero me imagino que a eso es la lo que venimos. No sabia si mi pareja queria bailar, pero quisas yo deba de dar el primer paso.

La canción era hermosa con un rito lento, tomo una rosa de la decoración y se la entrego.


Sylvanus: ¿Quieres bailar? - le pregunto -


Ahora ella será la que decida.




Cita:

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