Foros de Centro Pokémon
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#41
El tiempo límite para esta ronda es el 22 de Febrero a las 23:59.

Gracias Eli <3
#42
@McBrujo

Luego de la magnifica presentación que nuestros anfitriones nos habían dado, nos guían a la siguiente sala que a simple vista se podía ver el tipo de música con el que nos deleitaríamos en estos momento, electrónica, no podía ser mejor a mi parecer también sirve para romper el hielo. Estaba nerviosa no lo podía negar, no hay una forma correcta o incorrecta de bailar este tipo de música de lo que estaba segura era de una sola cosa, se necesitaba de mucha energía. Los colores que estaban en la pista y las luces azules que parpadeaban y podían marearte, no es que amara ese tipo de ambientes pero tampoco es que le caían del todo mal, el PorigonZ y Rotom que serian nuestros DJ se les veía muy emocionado por la ocasión.

Luego de un rato de platica y relax, había decidido entrar a bailar y así expresando mis intenciones a mi Caballero sin armadura, nos dirigimos a la pista de baile la canción que había comenzado a sonar la conocía perfectamente era de mis preferidas y al parecer Bruno igual la conocía. Al inicio de la canción muevo mi cuerpo con leves saltos pero sin llegar a despegar los pies de suelo al ritmo del "Bom", viendo como el Rotom deja escapar algunas chispas al ritmo del bajo, al escuchar que comienzan a cantar hago una pose con mis piernas cruzadas viendo el suelo y cubriéndome el rostro con las manos, para luego hacer un gran circulo con los brazos, moviendo mi cadera hacia un lado en un rápido movimiento como si empujara a alguien con ella, buscando a mi Príncipe con la vista sonrío al percatarme de que nos buscamos mutuamente con la vista; y aproximándome a él con pasos al ritmo de la música y al mismo tiempo como si caminara por una pasarela, una gran sonrisa se dibuja en mis labios al verlo imitar mis pasos de baile claro que de una forma mas masculina.
Dando un paso hacia adelante y luego hacia atrás, moviendo los brazos como si metiera mis manos en bolsillos pero sin hacerlo realmente repito este movimiento un par de veces para cruzarme de brazos saltando, y al caer de nuevo en el suelo con las piernas abiertas giro mi cuerpo dándole la espalda, llevando las manos a mi espalda para hacer un pequeño baile de manos, cerrando y abriéndolas para luego entrelazarlas dando dobles pasos a cada lado al tiempo que abría la mano correspondiente, volteando de nuevo para logran ver a Bruno no puedo evitar reír al verlo con la boca abierta. Acercándome a mi guapo Bruno paso una de mi manos por su rostro para evitar que hiciera esa cara al tiempo que cantaba una parte de la canción.
Love me, Baby Baby
Give me, Very Very

Alejándome rápidamente para seguir con el baile doy un giro que ayudado por mi Bruno que se había acercado a mi sosteniéndome de la cintura, que al detenerme el salta para quedar a una buena distancia entre los dos para seguir imitando mis pasos, parecía que se divertía haciendo que yo también me divierta, levantando una de nuestras manos como si tomáramos algo de lo alto, él mas alto que yo, doblando las rodillas doy un salto hacia adelante y el imitándome tomamos nuestras manos entrelazando nuestros dedos, caminamos como en cámara lenta en círculos para luego soltarnos y caminar en reversa, repitiendo el movimiento que imitaba guardas las manos en nuestros bolsillos, sonriendo para colocarme a lado de Bruno y el aun imitándome con los últimos párrafos de la canción, llevo mis manos a mi cabeza con los dedos indices junto a los ojos bajándolas lentamente haciendo un semicírculo, para luego hacer con el brazo derecho la señal de silencio, bajando de igual manera para terminar cursando los brazos como si nos abrazáramos a nosotros mismos, a lo que el sabiendo el final del baile pasa sus brazos alrededor de mi cuerpo y con gentileza, me hace girar una ultima vez y sonriendo salimos de pista de baile yo tomando una de sus manos.
-.-.-.-.-.-.-
Al estar fuera de la pista de baile Bruno me lleva de nuevo a la mesa donde podíamos tomar algo de... ¿Agua?, ¿Jugo? no estaba realmente segura de que era, pero sabia bien, sobre todo cuando has bailado por un largo rato; y sonriendo nos acercamos a uno de los ventanales del Salón para respirar algo que no fuera el sudor de las personas bailando y tan juntas que respiras el calor del otro.

—¡Fue muy divertido, pero te deja agotado!— le digo a mi acompañante mientras tomo un poco mas de mi bebida abanicando con una de mis manos para secar el sudor de mi rostro, se me caería el maquillaje sino es que ya estaba todo corrido, sonrío amablemente al ver como Bruno hace lo mismo pudiendo escuchar como amablemente me saca de mis dudas, con una simple frase, "Te vez bien" pude escuchar que decía con una voz suave haciéndome ruborizar.

—Tú también te vez muy bien, solo que un poco desordenado por bailar— se ríe viendo que su chaqueta estaba mal arreglada, haciendo que Bruno se sonrojara y comenzara a arreglar su apariencia claramente apenado —No tienes remedio— aun riendo le aprieta la corbata e intenta planchar la ropa con sus manos, yo tenia suerte de que mi Disfraz era bastante ligero, aun que de vez en cuando andaba acomodándome el gorro.
#43
@Overly.


Música de fondo


La música continuaba resonando por toda la sala, la gente continuaba animada por la gran fiesta a la que asistimos, hubiera deseado que nada arruinara la noche, pero en este momento Karla estaba siendo "humillada", entiendo que me haya dicho eso, está completamente nerviosa y triste, no puedo quedarme aquí sin hacer nada, debemos ir en busca de su Zorua, pero antes hay alguien de quién ocuparse:

- Disculpe señorita Milotic, pero ¿podrías hacernos el favor, de sacar su horrenda cara de aquí?- dije con dos copas de sopa en mis manos. No sabía que decía, tenía la opción de dar una respuesta violenta o consciente, pero elegí probablemente mi favorita.

- ¿Como osas hablarme así? ¿quién te crees que er-.

- No me importa- la interrumpí-, si no tienes nada mejor que hacer, es tu problema, por lo que veo estás sola, que pena que no hayas venido con tu pareja- podía notar en su rostro que se estaba molestando, mientras que mi pareja se tranquilizaba y se reía de las bobas palabras que salían de mi casa.

- No me quedaré aquí, para que un pequeño afeminado chico como tú me insulte.-se retiró.


Debo admitir que me enfureció que me haya dicho afeminado, pero se había ido, eso era un problema menos. Me acerqué a Karla e intenté confortarla:

- Karla, no te sientas mal, tenemos que ir en busca de Luna- ¿ese era su nombre, cierto?, pensé- lamento haberte dejado sola, fue mi error, desde ahora te prometo que no te dejaré sola, iremos juntos en busca de nuestras cosas, es una promesa- con las mangas de mi disfraz fui secando las lágrimas de mi querida compañera, podía ver en su rostro que se sentó mejor.

Le di la copa de soda para que se hidratara.

- Gracias Menma, ¿me acompañarías a buscar a Luna?

- Ya te dije, no te dejaré sola.


Después de la sonrisa de agradecimiento de Karla, tomó mi brazo y comenzamos a caminar entre las parejas que bailaban al compás de la música, tengo que admitir, que era un asco para este baile, jamás en mi vida intenté bailarlo, pero estar con alguien me hizo sentir cómodo, por lo que no te tuve represalias.

Me dediqué a seguirla, pero no parecía que supiera en donde estaba, buscamos por todos los extremos pero no encontramos alguna señal, aún así, no perdimos la esperanza de que la encontraríamos y fue justo en ese momento donde escuchamos un grito cerca de nuestra posición, junto a mi compañera nos observamos y con tan solo la mirada concordamos que se trataría de Luna, por lo que sin perder tiempo nos acercamos a ese sector.

Al llegar pudimos a ver a dos chicas, disfrazadas de Roselia, siendo intimidadas por una Zorua, se veían muy asustadas, pero lo extraño es que el pokémon, se encontraba igual que ellas, se veía preocupada y confundida, Karla se acercó, se puso de pie frente a las chicas que estaban asustadas (¿por qué lo estarán?, sólo es un pequeño Zorua), lentamente se acercaba a Luna, con las manos alzadas para indicarle que no le haria ningún daño, Zorua parecía seguir asustada.

- Luna, ¿que pasa, no me reconoces?-dijo a un par de metros de la pequeña Zorua.


Luna parecía que estaba a punto de volver a huir cuando tuve una idea.

- ¡Karla!, quítate tu mascarilla.


Respondió al instante, entendió el mensaje que quise decir y se quitó su máscara, Zorua se asustó al ver lo que hacía, pero cuando reveló su rostro, podía notarse que estaba feliz, ya que saltó a los brazos de su entrenadora. Le pedimos disculpas a las chicas Roselia por las molestias que Luna les causó y nos retiramos a una zona de comidas.

Durante el camino tuvimos una idea y la realizamos, al llegar tomamos nuestras pokeballs y liberamos a nuestros pokémon para que ellos también pudieran gozar de la fiesta. Mientras ellos disfrutaban me quedé un rato platicando con Karla, el tema eléctrico seguía en la pista del baile, de alguna manera sentía que ya la había escuchado.

- Gracias.- soltó repentinamente.

- ¿Gracias por qué?- sabía a que se refería, solo quería escuchar su voz.

- No te hagas el modesto, sabes a que me refiero.

- Si- ¿me habrá leído la mente?-, pero no lo agradezcas solo hice lo correcto y lo correcto era ayudarte.


Nos quedamos charlando un rato, nuestros pokémon estaban hambrientos por lo que decidimos no arruinar su banquete, en tanto se llenen, los devolveremos a sus pokeball.

[...]


Parece que aprovecharon cada bocado, tardaron un buen rato en terminar, pero al final ya estaban de vuelta en sus pokeballs. Sin preguntarle a Karla la tomé del brazo y la llevé a la pista del baile, donde comencé a moverme desenfrenadamente al ritmo de la música (creo que la vi reírse), fue todo un misterio seguir bailando esto, todo lo que hacia era saltar alzar mis brazos y en algunos momentos bailar como un robot. Mi compañera no tardó en unirse a mi baile, estábamos locos, pero estábamos locos juntos.


#44
@Kappuccino
Pude relajarme un poco luego de ver la nueva temática de la segunda sala de la noche. Los adornos coloreados en tonos violetas, negros y azules eran bastante opacos y succionaban una buena cantidad de luz. Mientras menos observadores, mejor.
Bailar con Fioreni no había sido demasiado agotador, además de que él pareció divertirse y con eso nuestras posibilidades de seguro que aumentaban. Puede que no lo reconociera, pero yo tampoco me sentí mal mientras nos movíamos de forma errática, simulando bailar.
Me puse a pensar en lo solitarios que estábamos ambos. Yo ya sabía que mis amigos no podían venir, lo entendía. Después de todo no era el más sociable de la academia.
Pero la mayoría de chicos andaban en grupos de parejas, o sencillamente en una gran mole uniforme de estudiantes. Nosotros no. No nos habíamos acercado a nadie durante toda la noche, ni tampoco alguien se nos había acercado. Supongo que Fioreni era tan o más solitario que yo.
Esa conclusión no me hizo sentir feliz en lo más mínimo. Además él sabía de qué iría vestido. Fioreni no era estúpido, debió de suponer mi género.
Tal vez aquel chico se había presentado, simplemente porque no quería pasar aquella oportunidad para conocer a alguien.
Decidí no meterme en aquello y en su lugar, conversar acerca de alguna trivialidad. El silencio estaba durando demasiado.
—¿Cuál creés que será la próxima canción?— le pregunté a Fioreni, apenas pudiendo distinguir las facciones de su máscara.
—Yo no tengo ni la más remota idea— me respondió él.— Sea cual sea, de todas formas tendremos que bailarla, así que tendremos que ver que pasa.
El salón seguía en silencio. La gente pronto empezaría a llenarlo de murmullos si los altavoces no sonaban pronto. Una idea empezó a formarse dentro de mi cabeza, mientras seguía contemplando el resto de decoraciones. Mi cerebro terminó antes de interpretarlo todo antes de que la música comenzará a sonar.

https://soundcloud.com/polrock-electro-music/honor-polrock

—Esto solo puede ser un boliche— me dije a mi mismo sin dejar de quitarle un ojo a mi acompañante.— Nunca he soportado estos lugares.
Salvo alguno que otro pogo ocasional, por lo general no me entusiasmaba la idea de la música electrónica sonando hasta en el último rincón, a todo volumen, junto con un mar de personas en la pista. La tranquilidad de la estancia anterior me había engañado. No había pensado en este escenario.
Definitivamente estaba muy lejos de ser insoportable, pero tampoco es como si fuera a ir directo a la pista de baile. Vagar un poco, picar algún aperitivo, bailar no debería ser lo primero, ¿verdad?
Eso me preguntaba mientras me giraba para poder contemplar a Fioreni un poco mejor. Decidí que lo mejor sería conseguir su consentimiento.
—¿Quieres seguir bailando ahora?— dije esperando conseguir un “de momento no” o “esperemos un poco”.
—Si. Claro. Como quieras— me devolvió mi acompañante sin demasiada preocupación. Fue a la pista con calma y se paró en el borde, mirándome, como si esperara algo de mi.— ¿Vienes?
Viéndome presa de mi propia trampa, lo único que podía hacer era seguirlo. Sin mostrar ninguna mueca de ningún tipo, me encaminé a la pista de baile.
#45
@Iron Fist
Al entrar al salón lo único que se escuchaba era la música electrónica, quede encantada, este era el tipo de ambiente que me gustaba en las fiestas, la música incitaba a bailar sin descanso hasta que el cuerpo no pudiera mas y vi en el rostro de Daniel que le pasaba igual que a mi, casi de inmediato comencé a mover mi cabeza al ritmo de la música.

Al estar cerca de la pista de baile, no paso mucho para que Daniel me llevara a bailar, en el centro de la pista el ritmo clásico de la música electrónica hacia retumbar mi pecho y podía sentir las vibraciones en la planta de sus pies a causa de el volumen y los bajos que estaban haciendo un excelente trabajo al animar a los participantes a bailar.Comenzamos a bailar al ritmo de la música, reí un poco al ver la forma de bailar de Daniel.



Podía sentir como la música llenaba cada parte de mi cuerpo, las luces intermitentes junto con la cortina de humo daba la impresión de que todo pasara en cámara lenta. Se podía sentir la euforia de los presentes en la pista con claridad, todos dando pequeños saltos al ritmo de la música, algunos mas animados que otros pero todos disfrutando por igual.

En un instante de euforia, se aleja un poco de Daniel con pasos elegantes, dando un pequeño giro para encarar lo causando que su falda flote a su alrededor, comienza a dar cortos paso en conjunto con el ¡Bom! de la música y en cada paso que daba sus manos hacían un camino desde sus caderas hasta su rostro, en este punto ya se encontraba a menos de un paso de Daniel, lanzando un beso en su dirección aunque no se encontraran tan lejos el uno del otro, se aleja unos paso con un corto MoonWalk para tomar una distancia prudente teniendo en cuenta el tipo de música que estaban bailando, extiende sus brazos hacia cada lado y al recogerlos hace un giro con ellos quedando sus manos a la altura de su pecho, deslizándolas hasta su cadera a la ves que hace un efecto ola por donde estas van pasando.

Al regresar su vista a su compañero, puede notar un poco de sorpresa en su rostro pero no dura mucho para que con una sonrisa mutua continuaran bailando hasta que la música por fin paro.

Era el momento perfecto para tomar un descanso, entre risas y sonrisas se acercaron a tomar un trago de las llamativas bebidas que se encontraban dispuestas para los participantes.— Eso fue muy divertido. — comente al recibir una bebida color rosa.

— Si, en efecto. — dice Daniel, tomando de su bebida que era de un extraño color morado — aunque me sorprendiste en la pista — dice con un amplia sonrisa.

—Jejejeje, ¿Que puedo decir?— dice jugando con su cabello —¡Me gusta la música electrónica!— sonríe amplia-mente, causando una sonrisa en su pareja.

Hay un momento de silencio entre ellos, pero no era incomodo desde hay podían ver como muchas parejas seguían bailando con una nueva canción y otra se tomaban un descanso, y aunque era un ambiente oscuro en comparación con el anterior, las risas opacadas por el alto volumen de la música y las luces de colores intermitentes en el centro del salo podían incitar a cualquiera a bailar.

—¿Quieres bailar una más?— dice Daniel con una sonrisa en el rostro.

—Con gusto.— es lo único que alcanza a decir ya que Daniel le había tomado la mano y ya se encontraban en la pista de nuevo, y lo único que podía pensar en ese momento era que nunca se había divertido tanto en una noche.
#46
@.Mato.

El estilo electrónico era de los que mejor se me daba y estaba un poco confiado, no tanto ya que podría haber unas cuantas parejas que también supieran bailar el estilo electrónico, Mato se acercó a la pista mientras sonaba la música, se le notaba en la cara la angustia en la cara, me tocaba a mí ser el líder de este baile y al ser yo el líder tenía que hacerlo perfecto.

Lo agarre de la mano rápidamente y lo puse a lado mío, Mato solo me estaba siguiendo los pasos ya que no tenía menor idea de lo que hacía, la canción era un poco lenta en el principio así que me comencé mover con el ritmo, primero me movía yo cruzando mis brazos haciendo movimientos “erráticos” según iba la canción mis piernas se movían mientras yo seguía haciendo los movimientos con mis brazos, parecía todo un profesional bailando, en un momento quede en una posición en la cual señalaba a Mato, se quedó perplejo un momento ya que no sabía qué hacer, no duró ni 15 segundos para que Mato entendiera lo que quería decirle así que él también comenzó a moverse junto con el ritmo de la música, imitaba unos movimientos que yo hice y también estaba improvisando, no lo hacía mal. Al terminar el de bailar, nos miramos y la canción se detuvo y volvió a sonar comenzamos a hacer movimientos coordinados, estábamos en una coordinación perfecta cada unos de nuestro movimientos eran perfectos y cuando terminó canción quedamos en la misma posición y no pudimos evitar estar orgullosos uno del otro, habíamos bailado como teníamos que bailar y no tuvimos errores.

—No bailaste tan mal. —Dije con sarcasmo.

—Tu fuiste el líder. —respondió Mato.

Luego de ese baile fuimos a la mesa donde estaba la comida para esperar a la siguiente canción o en su caso unas dos más ya que ese baile nos canso a los dos, comimos solo un poco ya que si comíamos demasiado y salíamos a bailar podríamos tener un “accidente” y terminar como los idiotas del baile, así que comimos un poco y nos relajamos un poco mientras veíamos a los demás bailar, no lo hacían tan mal y era divertido verlos e interesante ya que algunos sabían que estaban haciendo y lo hacían muy bien.

Esperamos a que pasaran un rato, o pusieran un canción muy buena para salir a bailar pasó un buen rato mientras esperábamos una canción que pudiéramos bailar los dos y no fallar en el intento, un milagro había pasado anteriormente puede pasar en estos momentos. No sucedió un milagro en sí pero sí un canción buena.



—¿Conoces esa canción? —preguntó Mato.

—La he escuchado, nunca la he bailado, pero puedo. —respondí.

Me levanté de donde estaba sentado y también hice que Mato se levantara para que viniera a bailar.

—¿Y qué piensas hacer? —preguntó Mato

—Improvisar. —respondí.

Cuando llegamos a la pista comenzamos a bailar improvisando todo, un poco del baile anterior y con unos que otros pasos “erróneos”.

Ibuki Mioda <3
#47

II. Motitas flúor.

II. Motitas flúor.



La música romántica se acababa y los anfitriones Gallade y Gardevoir nos invitaban a pasar al siguiente salón. Agarré un último pastelillo para dárselo a Sayla y guardé otro en mi bolsillo. Roc me miraba con curiosidad.

— No sabemos lo que haya en la siguiente habitación — me excusé riendo un poco.

— Tienes razón... Escucha, yo entro primero. Si veo algo peligroso salimos corriendo y gritando —él seguía intentando ser divertido—, como en los simulacros.


Roc era muy divertido. Debo admitir que al principio tenía miedo de asistir al baile sin conocer a mi acompañante, pero al parecer no pude haber escogido uno mejor. Gracias a que Roc siempre rompía el hielo, no habían silencios incómodos y reíamos muy a menudo.

Caminamos entonces, guiados por la multitud hacia un sector que tenía poca iluminación, se veían apenas unos resplandores azulados y violáceos que danzaban cerca de las paredes. De pronto, se escuchó un gran murmullo y varias risotadas.


— ¿Qué ocurre? — preguntó Roc mirando a su alrededor.

— ¡Roc! ¡Tu lengua! — dije conteniendo apenas la risa.


Me empecé a fijar y entre la oscuridad ahora se veían resplandores rojos y dorados que venían de las bocas de aquellos que se habían servido los pastelillos de la habitación previa, incluso Sayla tenía su lengua de un tono rosado fosforescente.

Saqué el pastelillo que llevaba en el bolsillo y lo observé. Claro, tenían un colorante especial que teñía de un color brillante lo que tocara.

En eso, el pastelillo desapareció de mi vista, Roc lo había tomado.

— ¿Huh? ¿Qué haces?.


El intrépido Latios ya me había tomado por la cintura de nuevo y con una sonrisa juguetona metió el pastelillo dorado en mi boca, que seguramente ya había adquirido ese color. No podía ni siquiera pensar en molestarme, Roc lucía demasiado gracioso con toda su boca pintada, al igual que nuestros Pokémon, así que solo me reí mientras intentaba tragar la masita.




[Daft Punk - Pentatonix]

*pista electrónica*




La música comenzó a sonar, sonaba a electro.

Con el primer sonido fuerte, estalló una nube de humo y unos coloridos láser buscaban su camino desde el cielo hasta el piso.


— ¿Cómo se baila esto? — pregunté a mi acompañante, confiando en que él sabría un poco sobre este tipo de cosas.

— Jajaja, tranquila, yo te enseño cómo se hace esto.

— No tienes ni idea, ¿verdad?.

— No. — sonrió.


A mi compañero lo había delatado su risa nerviosa y la temblorosa forma en la que se quebró su voz. Ambos soltamos una risa, pero ya estábamos ahí, no íbamos a desperdiciar el momento mirándonos fijamente.

Mientras nos las ingeniábamos para seguir los ritmos, varios alumnos disfrazados pasaban entre los bailarines repartiendo varillas de colores flúor, collares, sombreros y anillos luminosos. Nos entretuvimos por un rato haciendo formas y decorando a nuestros pokémon, se veían muy graciosos. También nos llenamos de accesorios nosotros mismos, juntamos un montón de cosas brillantes, parecía que dábamos más luz de la que daban los láser, Chandelures y Litwicks.

Pero al parecer había otra fuente de luz.


— ¡Mira! — Roc apuntó el cielo del salón, que en el centro se veía iluminado por una especie de reflejo de colores.


Nos acercamos más hacia el centro de la pista, donde se veía que toda la multitud rodeaba lo que parecía ser una pista de baile, que era la que emitía tanto la música como los colores que ahora iluminaban también los rostros y máscaras de todos los que se encontraban allí. Eran un Porygon y un Rotom los que, con su baile, producían aquella música en la pista.

Seguimos bailando con Roc, deslizándonos por toda la sala para poder apreciar cada rincón. En una de las esquinas habían pokemon tipo fuego simulando una fogata multicolor, donde los estudiantes quemaban malvaviscos con formas extrañas y colores extravagantes. En otro sector se hallaba la comida, más pastelillos y dulces, también jugos que parecían emanar una luz especial. Finalmente, estaba el ventanal, que cubría toda la pared y dejaba entrar una luz violeta muy tenue. El atuendo de Roc se veía genial a la luz de la luna.

— Realmente te sientan muy bien esos colores — comenté.


Él solo puso una enorme sonrisa por el cumplido y rió un poco.

Antes de que acabara la música nos acercamos al centro, Roc parecía muy entusiasmado con el tema.

Ya de vuelta en la pista de baile, los movimientos de los bailarines principales fueron haciéndose más lentos y la música también iba bajando el volumen. Al final, unos aspersores en el techo empezaron a despedir un colorido líquido, era más pintura que ahora nos envolvía a todos con motitas brillantes. Algunas chicas se quejaban, otros chicos también murmuraban al respecto, pero luego se dieron cuenta de que las “manchas” sólo brillaban en la oscuridad, y que a la luz, por muy poca que fuera, los trajes se veían completamente limpios.


— No hay que ser tan graves, ¿no? — dije.

— Esto es una fiesta. Si aquí no podemos ensuciarnos y bailar sin tener idea de cómo, ¿a qué hemos venido?


Iba a decir algo más, pero sólo asentí porque ya me dolía la garganta. La música había estado tan fuerte que sin notarlo habíamos estado gritando para poder comunicarnos.

De todos modos, con la euforia que producía aquella canción, no podía evitar seguir charlando con Roc. La noche aún era joven. Un vaso de refresco de fresas fluorescentes y que siga la fiesta. Nuestros pokemon disfrutaban tanto como nosotros. Esta noche iba a ser única.


Gracias +Nero n.n

#48

II. Sonrisa de neón.

II. Sonrisa de neón.

[ @Nobuu ] x [ @Rocasaurio_ ]



[Daft Punk - Pentatonix]

~música electrónica~


La nueva sección del salón me tenía encantado, apenas pude pensar en todo lo ridículo que había sido la mayor parte del tiempo; los mecánicos y ensordecedores ritmos, seguidos por los láseres y luces de colores rebotando sin control por todo el salón eran increíbles.
Pero lo que realmente me sacaba de plena conciencia sobre mi imagen y compostura, era mi acompañante, Suki. Era una linda chica, nunca se burló de mis estupideces sino todo lo contrario, se lo estaba pasando bien con ellas; conmigo. Quizá es porque nunca estuve mucho tiempo con alguien desde que salí del estanque...ahora que lo pienso, nunca estuve mucho tiempo con nadie… El punto es que me lo estaba pasando como nunca. Reíamos, bailábamos y nos divertíamos. Me alegro de haber venido. Me alegra haber venido con ella.

Volvimos a terminar en el centro de la pista, ambos nos movíamos como podíamos al ritmo de la música. No parecía interesarnos que tan bien lo hacíamos o lo fantásticos y glamourosos que nos veíamos, lo único que nos importaba era movernos con la música y disfrutar la pista. Estábamos disfrazados de neón, ella y yo...y nuestros pokémon también.
Agitábamos nuestras extremidades de un lado a otro mientras movíamos las caderas y balbuceábamos cantábamos a todo pulmón lo que conocíamos de la canción.

De repente, y sin aviso, un líquido colorido muy brillante que fue rociado en todos los que estaban cerca de la pista. Algunos se quejaban <Vaya llorones>, pero parecía que el líquido solo se veía en la oscuridad y era sumamente liviano, la ropa no parecía ni estar mojada.

— No hay que ser tan graves, ¿no? — dijo ella con una mueca graciosa
— Esto es una fiesta. Si aquí no podemos ensuciarnos y bailar sin tener idea de cómo, ¿a qué hemos venido? — exclamé vociferando intentando que la música no opacara mi voz.


Ella me miró con aprobación. El ruido y el caos de este segmento del salón comenzó a cansarme un poco, pero la canción que sonaba me estaba encantando. El disfraz de Suki, con esos colores tan claros, cubierto de brillo y color se veía particularmente bonito resaltan tanto los colores… su máscara era increíble, quizá con otros colores y en un disfraz más sombrío podría ser un increíble recurso para Halloween.

— Oye, tu disfraz sigue encantandome, no sé si te lo he dicho. Te quedan muy bien las manchas de colores — dije sonriendo —, deberías usarlas más seguido.
— Claro, lo tendré en cuenta todas las mañanas, Roc — respondió —. Gracias.


Estaba disfrutando la canción, más de lo que se podria esperar de alguien como yo. Llegó al punto de que mi colorida Spritzee acompañante lo notó:

— ¿Te gusta mucho este tipo de música, verdad? —preguntó Suki.
— Jajaja, para nada. La verdad es que ni un poco, pero aquí en el centro de la pista y cubierto de tantos colores no puedo evitar tararearla y agitarme a su ritmo. Además, sé que no lo parece por la dominancia que tengo en la pista — dije con un tono sarcástico —, pero nunca había bailado antes y este género aún menos.
— ¡No te creo! — respondió Suki con el mismo tono que yo —, nunca lo habría imaginado.


Ambos nos soltamos a reír. La chica estaba aprendiendo y con cada segundo nuestra compañía se comenzaba a sentir más cómoda y holgada. La canción finalmente terminó.

La gente a nuestro alrededor comenzó a desperdigarse a los costados de la pista mientras comenzaba a sonar otra canción. Tenía la voz un poco irritada, así que solo tomé a Suki de la muñeca y ambos salimos del centro del salón y de la lluvia de luces.

— Hay que ir a la barra de allá — dije raspando la garganta —, la garganta está matándome.
— Estoy completamente de acuerdo — respondió ella. También se notaba el cansancio en su voz.


Nos acercamos a la barra y serví algo de tomar para ambos. Era el primer silencio que experimentábamos desde que nos encontramos, pero no fue incomodo. Esporádicamente nos mirábamos y sonreíamos; no necesitábamos palabras para expresarnos, de momento, se notaba que estábamos disfrutando y ambos lo sabíamos. Me aclaré la garganta luego de tomar un poco del refresco fluorescente.

— ¡Yay! Ahora puedo hablar.
— Hacía falta, sí.
— Esta es una de las razones de porque no me gusta este tipo de música — dije —, mucho ruido; pero una excepción de vez en cuando no mata a nadie…¿verdad?
— Pues si la boca de color neón es un efecto secundario de una enfermedad mortal tenemos un problema entre manos. —se burló Suki.


No éramos los únicos que disfrutábamos la velada, Shampú y Chérie terminaron montados en el lomo de Sayla. Los tres estaban cubiertos de esa pintura rara así que mis traviesos jinetes de Bayleef andaban de un lado a otro con su nueva amiga, como uno de esos láseres que deja una estela en el aire poco antes de desaparecer. A algunos parecía molestarles, pero a la gran mayoría les hacía gracia, así que no vi la necesidad de privarlos de su felicidad.

— ¿Tienes mucho tiempo con tus pokémon? —preguntó Suki, sacándome de mis pensamientos — Parecen muy unidos.
— Shampú lleva conmigo desde que nació. Mi madre es criadora y, por muy poco probable que parezca, se supone que es hijo de uno de los Swampert más poderosos de la Liga Pokémon, creo que su dueño es muy famoso, pero soy un chico de charco pequeño, nunca lo conocí. Cuando nació, su entrenador no fue capaz de hacerse cargo de él con todas sus preocupaciones y la agenda tan apretada que tenía; temía que el pequeñito no se desarrollara de la mejor forma, así que se nos propuso que lo cuidáramos nosotros como nuestro y eso hicimos. Yo estuve ahí cuando su huevo abrió y desde entonces no nos separamos, ¿has escuchado la expresión de “Polos opuestos se atraen”? Pues yo nunca creí en eso hasta que conocí a Shampú. Es un caos, pero es mi caótico amigo.
— Wao. Quien diría que el enanito travieso llevara sangre de leyenda.
— Ahora imagina mi sorpresa — reí —, sigue siendo torpe para los combates, pero aprende con facilidad. Chérie tiene poco tiempo conmigo, pero pareciera que estamos hechos a molde. Desde que la ví hubo algo que nos unió. Es una Espurr muy pacífica, pero guarda un gran poder tras esos ojitos hermosos, lo sé… ¿Qué me dices de Sayla? ¿cómo nació su relación? Ya es un gran Beyleef, así que supongo que han pasado por mucho juntas.
— Me la dió mi tutor antes de venirme a la Academia. Gracias a él me animé a venir. Y bueno, ya llevamos un año juntas. Se ha vuelto muy fuerte y nuestra relación es sumamente especial. Yo diría que es como contigo y Shampú — rió al comentar esto — yo soy la caótica aquí y Sayla es mi cable a tierra. Sin ella, hubiese llegado mucho más tarde al baile.


La noche estaba cada vez más alta y la luna lucía con un gran brillo blanco que se colaba por los ventanales y se reflejaba en los vasos, copas y platos en la mesa. No podía dejar de mirar a mi acompañante que disfrutaba de su bebida; encontraba algo muy interesante en ella, me sentía cómodo y tranquilo a su lado… a su lado y en medio de todo este caos. Sin quererlo notó mi incómoda y profunda observación, solo me miró con vergüenza y se volteó la mirada. A saber lo que pensaba, pero no quería incomodarla, así que actúe rápidamente.

Me acerqué a ella sin soltarla con la mirada y encorvé la espalda yendo un poco más cerca y la miré fijamente.

—…¿pa-pasa algo? — preguntó ella nerviosa.
— Sí… creo que tienes algo en la máscara — dije con una voz tranquila —. Ajá, creo que tienes una mancha en ella.
— ¿Dónde? — dijo ella con genuina curiosidad. <¡Estaba cubierta de manchas! En todos lados, obviamente>
— Sí… aquí — tomé con mis dedos un poco de crema de un pastelillo que estaba en la mesa y le pinté una sonrisa a su máscara.
— ¿Qué haces?
— No has escuchado esa frase que dice “Pintarle una sonrisa en el rostro a un amigo es la recompensa más preciada de cualquier corazón”, yo lo llevé al siguiente nivel.


Ella se rió con la enorme tontería que acababa de decir. Éramos un par de cúmulos con manchas neón ocultos a plena vista en la oscuridad del salón, pero teníamos una sonrisa en el rostro, eso era lo que importaba. Una gran sonrisa en el rostro.
La Mansión Azul ✑ ♠Rol Activo
Academia Pokémon ✑ ♠Cronología — ♠Inventario

♠ ♠ pkmn-marshtomppkmn-espurrpkmn-mawile color-shinypkmn-arcaninepkmn-murkrowpkmn-nidorino ♠ ♠
#49

Medidas desesperadas.

Medidas desesperadas.

Aquél ritmo que nos había sacado grandes risas llegaba a su fin, abriendo paso a un estilo más juvenil con música electrónica. La joven estaba muy feliz con la nueva temática, se notaba en como movía el cuerpo al son de la canción.



Al notarla dispuesta a bailar, opté por preguntarle si quería hacerlo junto a otras personas o sólo nosotros dos, pero el sonido del salón de baile era demasiado fuerte y la Lunatone escuchó lo que quiso.

—¿Qué quiero un rulo y adiós?.— dijo.

La respuesta me causó gracia, quizás demasiada, porque Lucy se fue de mi lado tras decir unas palabras que no pude escuchar tampoco. Me preocupé pensando que la había hecho enojar, aunque por suerte la vi dirigirse a la mesa para beber algo.

Decidí buscar un grupo de gente para bailar en donde estuve unos minutos siguiendo su ritmo hasta que Lunatone volvió y se colocó al centro.

La chica me tomó de las manos y comenzó a bailar desenfrenadamente, intenté seguir sus pasos, pero no era sencillo. Los demás chicos también siguieron nuestro "ritmo" hasta que la canción disminuyó su velocidad, lo cual ocasionó que algunos de los estudiantes que se encontraban algo mareados se enredaron y se fueran al piso en cadena.

Los que quedamos de pie nos largamos a reir. De repente Lucy se quedó en silencio mirando a una chica vestida de Oshawott con algo de vanidosidad. Mi compañera me contó que le había derramado algo de ponche por accidente, razón por la cual la Oshawott se dirigía a nosotros con enojo desprendiendo de su cara.

Tomé las manos de Lunatone y le di un abrazo esperando que la otra chica se avergonzara y se largara. Nos mantuvimos así unos segundos y la chica no llegaba, parecía que había funcionado. Al final comenzamos a reir por lo sucedido mientras esperabamos por otra canción.




@Kate.
#50
Matthew Crown & Sophie Smith




Entramos a la nueva sala, una galería gigante iluminada con luces frías y llena de humo artificial que se extendía como niebla. Me sentí perdido entre tanta gente y le tomé la mano a Sophie de forma suave e inconsciente, pero la solté cuando me di cuenta de lo que estaba haciendo.

—¿Qué es este lugar? —le pregunte mientras miraba los fuegos fatuos ardiendo bajo el techo. El espectáculo de luces era más que bello, pero al nivel del suelo solo había oscuridad.

—Parece que cada salón tiene su propia temática —parece que notó que le solté la mano de forma algo abrupta porque me agarró por el brazo para seguir juntos—. El de este es electrónica, si es que la decoración no intenta engañarnos.

Estaba a punto de decir algo, pero un sonido artificial me interrumpió, sonaba como el de una computadora encendiéndose. Un instante después del ruido, las placas que cubrían el suelo comenzaban a iluminarse con distintos colores, rojo, amarillo, verde, violeta, naranja. Sophie tenía razón.

—Esto será divertido, aunque no tenga idea de como se baila la electrónica... supongo que debo imitar un lavarropas —dije poniendome derecho y comenzando a temblar para hacerla reir.

Al parecer mi táctica funcionó porque inmediatamente comenzó a reír a medida que yo actuaba como lavarropas convulsionando.

—No creo que haya una forma correcta de bailar electrónica —dijo cuando paró de reír—, solo... te meneas y saltas como si te estuvieras glitcheando —apenas dijo esto empezó a mover los brazos de una forma que me recordó a un ventilador.




De verdad estaba muy contento de haber asistido al baile con Sophie, era una muchacha muy divertida y despreocupada, una faceta diferente a lo que conocía de ella. No podía verle la boca debido a la tela que tenía delante, pero estaba seguro de que debajo tenía una sonrisa y la estaba pasando tan bien como yo.

—Sophie, de verdad, quería aprovechar para decirte que...

Alguien me empujó desde detrás con las manos y me hizo acercarme más a mi compañera, el humo se volvió invasivo y las luces del suelo comenzaron a parpadear con más intensidad. Una pareja de pokemon electrónicos emergió del suelo y la música comenzó a sonar de manera sorpresiva. Comenzó con golpes rítmicos, que obligaban a todos los presentes a mover pies y hombros.



—¿Qué cosa? —Sophie se acercó su cara a la mía para poder oírme mejor, a la vez que empezó a seguir el ritmo con el cuerpo.

Comencé a improvisar movimientos para evadir el tema, moviendo los codos y brazos por encima de los hombros de ella. Acerqué la boca a su oído, pero por más que gritara, la música lo cubría y opacaba todo, además la máscara me amortiguaba gran parte de la voz.

—Me gustás —le grité a modo de broma, aprovechando que no me oía y que tenía encima la inmunidad del alcohol.


—¿¡Ah?! ¿¡Qué dices!? —al parecer no pudo oírme, pero en ningún momento dejó de moverse con su típica gracia.

—Que me gusta cómo bailás —Éramos los únicos que parecían no estar estresados o presionados por la forma de bailar. De vez en cuando nos hundíamos en el humo, pero jamás le quitaba la mirada de encima.


Sophie se bajó la capucha de la boca, para poder hablar y respirar mejor supongo, el humo estaba algo denso.


—Gracias —me sonrió—, no sabía que te gustaba el sensual movimiento de un papagayo con epilepsia.




Tenía razón, éramos cualquier cosa menos bailarines... Pero la pasábamos genial. Con algo de vergüenza saque una botella de debajo de la manga holgada del disfraz, la había tomado de la mesa de bebidas de la sala anterior, porque sabía que en algún momento me serviría.

—¡Estoy segura que hay bebidas en este salón también! —me dijo a los gritos para que pudiera escucharla.

—Déjame terminar esto —me quité la máscara y la dejé caer sobre el suelo. Tomé el último trago de la botella y con una sonrisa en la cara guié a Sophie, llevándola de las manos.



—Igual podrías haberme dado un poco —dijo inflando las mejillas y dejándose guiar hasta la mesa en que se encontraba la comida y las bebidas.

Gracias Eli <3
#51
@Matthew



Logramos navegar entre la gente, tuvimos que dar saltos y movernos al ritmo de la música para poder hacernos paso entre ellos pero finalmente pudimos llegar a ella. Esta vez la mesa tenía snacks de diversos tipos y entre las bebidas podían verse varias energéticas, gaseosas de colores estrafalarios y alcoholes claros.

—Me pregunto que serán no deberíamos mezclar alcoholes pero... ¿Un poco no le hace daño a nadie no?
—Yo diría que un poco es lo único que nos hace mal. —dijo mientras llenaba un vaso de plástico, ya no había tanta elegancia como en la sala anterior.
—Con que no terminemos vomitando encima de la gente —tomé un vaso y lo llene hasta algo más de la mitad con bebida energética y estiré el brazo hacia Matthew para que rellenara el resto con alcohol—. Aaaaalgo de compostura debemos dejar
—Pfffft —dijo mientras tomaba dos botellas y las usaba para llenar a la vez el vaso. No parecía saber que estaba mezclando, pero no es que se viera desagradable tampoco—. La compostura déjasela a los tipos hada.
—Mmm —tomé mi vaso y di un sorbo de él, hace tiempo que no sentía ese sabor, un sabor bastante conocido—, So I aint cute enough to be a fairy type??? —Dije fingiendo un puchero.

Desvió la mirada, en ese momento parecía estar arrepintiéndose de haber tirado la máscara en medio de la pista de baile, ahora tan lejos.

—Por favor, no se podrían comparar esas cosas contigo.
—¿Y con qué me compararías? —sonreí y di otro sorbo a mi vaso.
—Supongo que eres como... —se detuvo a pensar por un largo rato, como si hubiera entrado en trance—. Como una tormenta. No se me ocurre nada humano.
—¿Cómo una tormenta? —la verdad esperaba muchas posibles respuestas pero esa no era una— ¿En qué sentido?
—No podría explicarlo, me da esa sensación. La calma de la lluvia, la fuerza del viento... igual de brillante que un rayo. Y el hecho de que podría morir si no consigo un refugio de ella —dijo terminando la frase con una risa.

Terminé de tomarme el resto del vaso y lo dejé en la mesa. Tomé el disfraz de Matthew por el torso y lo acerqué a mi.

—¿Y lo encontraste?

Se puso incómodo, era obvio. No porque le molestara, sino porque no sabía como reaccionar ante esas cosas. Tomó un largo trago del vaso por encima de mi hombro, sin alejarse.

—No, tampoco es que le tenga miedo a morir.
—Ciertamente un hombre valiente, ven —le tomé la mano—, esa energética me llenó de... bueno, energía. vamos a la pista de baile.

Me siguió como un niño curioso, arrugando el vaso vacío de plástico y tirándolo al suelo.
—¿Seguimos convulsionando?

No dijo nada, pero su respuesta fue tomarme del brazo y hacerme dar una vuelta sobre mí misma. La música seguía sonando cada vez más fuerte. y sus movimientos me arrinconaban más que antes, como si quisiera tomar el liderazgo en el baile, cosa que comenzaba a gustarme. Seguimos bailando sin notar que mucho del ruido y luces que percibíamos estaban siendo magnificados gracias al alcohol pero no importaba realmente, estábamos pasando un buen rato.
Premios











Firmas







#52










¡Mascarada de San Valentin!


La gente salía extasiada de la galería electrónica, tanto que apenas le prestaban atención a la siguiente sala. Era una estancia cuyo piso y paredes relucían ante la luz dorada de las lámparas. Había una barra y un buffet en el que se podían ordenar hamburgesas o bebidas, y los bancos para sentarse y esperar por el pedido tenían forma de caramelos gigantes.


El piso y sus baldosas formaban un decorado de ajedrez, haciendo del suelo un tablero infinito al turnarse los mosaicos blancos y negros. Las paredes de la sala parecía la piel de una zebra gigante, debido a las rayas acromáticas que las decoraban.


En cada esquina de la sala había una Jukebox, o también llamadas rockolas, donde los alumnos podían ir y depositar una moneda para elegir un tema de rock and roll que les guste y comenzar a bailarlos con sus parejas.


Mega Gardevoir y Mega Gallade entraron a la sala bailando, moviendo la cadera y los brazos al ritmo de la música, el Rock and Roll. Dieron vueltas y giros sobre si mismos, además de saltos creativos, pero detuvieron el baile cuando comenzó a sonar la campana del gran salón.


Todos esperaron nerviosos a que terminara de sonar aquel tañido horroroso, pero las doce campanadas parecían no terminar jamás. Cuando finalmente se silenciaron, se escuchó a Mega Gallade aclararse la garganta.

—Lamento comunicarles que las puertas del gran salón han sido cerradas y bloqueadas, debido a que el portero ha olvidado cerrar la puerta y se han metido hordas de ratas y murciélagos a los pasillos, pero aquí estarán a salvo. Por favor, no intenten salir del salón de baile. Para que no se estresen o preocupen, aquí les dejamos el nuevo ritmo, Rock & Roll.





Fecha límite de la ronda: 26 de Febrero a las 23:59






Gracias Eli <3
#53
Jack | Alegrin

Capítulo V del especial de San Valentín: De vuelta al pasado. @JACK-IS-BACK


Ambos sentados en las mesas que estaban ahí, agotados por dejar todo en la pista de baile, descansábamos un rato de tanto saltar y gritar como locos, ya que la electrónica es muy movida y agitada, y nos sentíamos genial al saber que si nos movimos de lado a lado. La música empezó a desaparecer, y con ello, los recuerdos que se habían formado allí.

Las puertas a la siguiente sala se habría con gentileza, y como era de esperarse, muchas parejas salieron corriendo a la espera de que la entrada les fuera posible. Ambos estábamos cansados pero: “El show debe continuar”. Así que como vi a Shak, estaba tan cansado que no me extrañaría encontrarlo en el suelo.

— ¿Quieres que te ayude? —le dije en tono de broma— porque por lo veo estas muy cansado.
— ¿¡Que?! —Dijo mientras notaba a donde iba a terminar la conversación— ¡claro que no, yo puedo solo!

Así fue como trato de ponerse de pie, lo cual le costó unos cuantos segundos y ambos (con dificultad) nos fuimos a la siguiente sala.

Se respiraba un aire de felicidad en ese lugar, paredes de color dorado, hasta al entrar la esencia de la comida se hacía presente de una forma maravillosa, el suelo era de baldosas blancas y negras, eso hacía que pareciera a una tabla de juego de ajedrez, lo cual me agradaba demasiado. A los costados habían Jukebox, que eran rockolas que seleccionas tu canción preferida cuando depositabas una moneda y la música salía sola.

Todos notamos como Mega-Gardeovir y Mega-Gallade entraron bailando al ritmo de Rock and Roll, lo cual era el estilo principal de la sala, aunque se vieron interrumpidos por unas campanadas que se escuchaban en el gran salón, tenían un sonido que inquietaba a la mayoría de las personas que se encontraban ahí presentes, al final terminaron y Mega-Gallade aclaro:

—Lamento comunicarles que las puertas del gran salón han sido cerradas y bloqueadas, debido a que el portero ha olvidado cerrar la puerta y se han metido hordas de ratas y murciélagos a los pasillos, pero aquí estarán a salvo. Por favor, no intenten salir del salón de baile. Para que no se estresen o preocupen, aquí les dejamos el nuevo ritmo, Rock & Roll.

La música empezó a sonar con mucha alegría y entusiasmo, pero nosotros lo primero que hicimos fue recuperar fuerzas, con comida, así que nos acercamos a la barra y gustosamente agarramos lo que se nos hacía apetecible. Nos sentamos y tranquilamente comimos, estaba deliciosa. Al cabo de unos minutos, con las fuerzas recuperadas, me decidí parame un rato, mientras escuchaba como era interrumpido:

— ¿A dónde vas? —dijo con un tono muy poco preocupado
—Solo voy a ver que me encuentro por ahí —le respondí con una sonrisa en mi cara— no me tardo mucho.

Anduve indagando por ahí un rato, para que se me bajara la comida, veía a las parejas bailar y moverse de lado a lado en la pista de baile y a otras que simplemente ni a ojos se miraban. Camine por los laterales, lo que me hizo chocar con la Jukebox, la cual estaba en uso en ese momento, así que espere a que la música terminara. Una vez concluida me acerque y vi el repertorio de canciones que había ahí, la cual una coincidió con la que yo bailaba cuando era chico, así que rápidamente busque una moneda en mi bolsillo, y una vez encontrada, la deposite y escogí esa canción, escuche como cuando empezó a sonar los gritos por mi espalda estaban a todo dar, seria por que la canción también a ellos les parecía familiar.


Musica de Rock and Roll


Salí corriendo a buscar a mi “pareja” y cuando la encontré no le dije nada y simplemente le jale de la mano para llevarlo a la pista de baile.

Movía mis pies de lado a lado, al ritmo de la canción y con una sonrisa volteaba a ver a Shak que intentaba hacer los pasos de baile.
“Let's rock, everybody, let's rock
Everybody in the whole cell block
Was dancin' to the Jailhouse Rock”


En los momentos del coro solo le agarraba la mano a Shak y lo movía de lado a lado, el con risas y penas lo hacía sin otra opción.

No quería que terminara nunca, porque esos momentos divertidos con Shak me animaban con él, pero mis suplicas no podían impedir lo que él iba a pasar, ya que se notó como la canción baja de intensidad poco a poco. Todos gritamos con felicidad por tal reventón que se había hecho ahí.

Pero lo que me agrado más a mí fue el hecho de convivir con Shak, y notar que nuestros lazos de amistad se hacían todavía más fuertes.

—Para ser “Depresin” bailas muy bien.

Me reí para que no notara lo sonrojo que me había puesto, ya que era un alago muy bonito de su parte.
#54
@Gamsu.exe yey :omg:

De amargo a dulce

Nikolay se veía algo abrumado y molesto, estaba algo espantada y nerviosa ante la situación, no quería que explotara en ira, cuando los presentadores nos pidieron pasar a la siguiente sala

-Mmm, vamos Nikolay hay que disfrutar la fiesta, jeje

-Mmm, bien- me comento algo molesto pero intentando no demostrarlo del todo

Al pasar a la siguiente sala todo era de un estilo pasado, el piso de mosaicos blancos y negros estilo ajedrez era tan genial, cada nueva sala era mejor que la anterior, al mirar a cada una de las esquinas divise unas rockolas perfectas para escuchar música de aquellas épocas tan geniales.

-wuo, es tan genial- miraba entusiasmada aquella gran sala
-Eres muy entusiasta, te emocionas con todo-
-¡hey, dejad mi entusiasmo!- dije mientras volteaba a verlo –Es que todo está genial, la decoración hermosa y… y… es la primera vez que, que vengo a un baile- Murmure entre dientes, mientras miraba a un costado y juntando ambos dedos índice de manera apenada
-…-

Las fuertes campanadas del reloj sonaron, que extenuante sonido tenían esas campanas, solo sentía que reventaría mis tímpanos, y Mega Gallade nos comunicó de hordas ubicadas en los pasillos, estábamos encerrados pero en un muy buen lugar por lo que no me importo.

-¡wuo una rockola vacía!- corri entusiasta a donde estaba la rockola –yey música, buena música- en la rockola se encontraban varios tipos de canciones entre ellas la de los Beatles, saque una cartera de la bolsa de mis pokeball y saque una moneda para poner una canción, seleccione una con la etiqueta de “Yesterday - The Beatles”, una de mis tantas favoritas, pidgey salió de su pokeball y se mantuvo volando a un costado mío, a lo que yo le alce el brazo, pidgey se posó en mi brazo esperando a que la canción empezara



La canción resonaba y yo cantaba algunos coros mientras Rukh movía la cabeza de un lado a otro disfrutando de la música al igual que yo, por mi parte movía la cabeza de un lado a otro mientras cantaba hasta que la canción se acercaba a su final

-… Yesterday, love was such an easy game to play,
Now I need a place to hide away,
Oh, I believe in yesterday... –



Rukh se veía más relajado y algo más amigable, yo seguía revisando la rockola en busca de más canciones, todas se veian interesantes y llamativas, hasta que encontré una que me llamo la atención, una cancion que conocía bien, cuya etiqueta decía “I Want To Hold Your Hand - The Beatles” -!Haaaaa¡ la tienen, Rukh la tienen- mi cara se ilumino y Rukh solo quedo algo extrañado ante lo sucedido.



Nikolai se encontraba degustando algunos bocadillos, Tome una moneda y le dije a pidgey

-Quédate un rato aquí en la rockola, y no intentes matar a nadie entendido- Rukh solo se llevó un ala en dirección a su cabeza como mencionando “a la orden” al estilo militar. Metí la moneda en el Jukebox y puse la canción corrí a donde se encontraba Nikolai y lo tome de la mano con dirección a la pista de baile

-Yey vamos a bailar, vamos alégrate un poco-

Lo solté, acelere el paso y resbale en aquel piso dando una vuelta como si estuviera patinando en hielo, al regresar a verlo le indique con una mano que viniera, y empecé a bailar, reteniendo mi cabeza y pecho ligeramente hacia adelante, moviendo la cintura y la cabeza de un lado a otro mientras mantenía mis manos hacia abajo con los dedos entrecruzados. Nikolai se encontraba algo confundido pero se dispuso a bailar, un gran baile al estilo rock and roll, con chasquidos de dedos, mucho movimiento, algunos giros y una que otra pirueta, así como en los viejos tiempos, aquella diversión y gran movilidad de un baile de aquel estilo.

Fue divertido, o al menos eso parecía, decidimos tomar un descanso, Nicolai fue por una bebidas y yo fui a donde mi pidgey, voló a mi alrededor muy alegre, yo bailaba y chasqueaba los dedos, divirtiéndome con él mientras esperaba a Nicolai, al regresar Nico se veía algo espantado que Rukh lo atacase pero este solo planeó a su alrededor alegremente, disfrutaba de la música, debes en cuando se paraba en la rockola y movía ambas alas de arriba hacia abajo al ritmo de la música, Nicolai se tranquilizó un poco al ver que no le atacaba.

-Hum, ten- extendía su brazo entregándome un vaso con refresco
-Gracias
-Ese tu pidgey se ve muy animado, me extraña que no me haya atacado
-Jejeje, es que disfruta de la música y te dije no hay de que temer, ya te conoce un poco más y sabe que no vas a hacerme nada malo- pidgey afirmó con la cabeza y soltó un leve gruñido y sin más siguió bailando –bien, ¿quieres poner alguna otra canción y bailar un rato más?

Yo me acerque a la mesa de bocadillos junto con Ruck, Nikolai se dirigió a la rockola y se puso a buscar algunas canciones.

-Por lo menos ya se ve un poco más animado y menos gruñón, verdad Rukh- el solo afirmaba con la cabeza
tome algunas dos golosinas de una charola y dispuse a darle una a pidgey, ya después tome dos caramelos y los guarde aparte junto a las pokeball
-hum deliciosos bocadillos o no pidgey
-Gruuup
-hoho, que baile mas divertido
Veía a los demás bailando y disfrutando de la música, ya solo constaba esperar a Nikolai.
#55
Rocking The Danceoff (Pretty lame)

Al fin! Un momento normal en el baile, Luni parece que se divierte, el Pidgey había dejado de intentar matarme y para ponerle la cereza al pastel... ROCK AND ROLL!. Al parecer esta sera una buena noche después de todo.

- Veamos... veamos.... ¨Rock and Roll All Nite¨ Ah un clasico.... - Despues de eso me dispuse a poner una moneda en la rockola y acercarme con Luni.


- ¿No crees que es un poco ¨Fuerte¨ esa canción? - Dijo un poco aturdida

- Jejeje Tranquila aparte.. no encontré la que buscaba pero eso es otra historia. - Le dije mientras me acomodaba mi chaqueta, digamos... Que este es mi elemento.

- Entonces... ¿Continuamos el baile? - Dijo ella extendiendo su mano.

- Con gusto.

Continuamos bailando un largo rato, entre canción y canción pasaba algo, en una cambiamos de pareja, en otra bailamos al estilo de los 70´s.... Incluso nos pusimos a tarear un rato! Sin embargo al momento de sentarnos para comer algo.

- Te veo un poco triste Niko... ¿Que te pasa? -Dijo algo preocupada

- Nada... Solo no encontré a la persona que buscaba o la canción que quería pero... - En ese momento me dispuse a tomar una guitarra de la decoración. - Supongo que puedo improvisar...

En ese momento me senté y me dispuse a tocar ¨Sweet Emotion¨

- ¿No me digas que esperas que YO cante? - Dijo un poco apenada

- Si tu no lo haces lo haré yo jajajajaja


En ese momento ya no me importaba mucho el baile o el pájaro asesino por primera vez en la noche estaba feliz y no me molestaba en lo absoluto en tratar de disimularlo


- Wow... No sabia que sabias tocar la guitarra jejeje.... - Dijo Luni mientras desviaba la vista

- Hay varias cosas que se hacer... ¿Quieres un poco de refresco?

- Si por favor. -Respondió ella

Al momento de ir logre divisar a la persona que buscaba... Por mas que quería no me atreví a decir nada y mejor solo volví junto a Luni.

¿Alguna canción que quieras que toque Luni? Queda baile para rato y pues.. la rockola esta un poco llena. -Dije un poco apenado.

- [/color]Mmm... Interesante proposición.... ¿Conoces algo de los Beatles?[/color] -Pregunto curiosa.

En ese momento comencé a tocar unos acordes de ¨A Day In The Life¨ y Luni comenzó a tararear un poco y de vez en cuando a cantar


Music is love Music is Live ~


- I read in the news today, Oh boy, About a lucky man.... Who made the grade...

Y así duramos como 10 o 15 minutos con canciones de The Beatles y algo de Aerosmith hasta que la gente comenzó a retirarse hacia otro salón, estaba tan distraído tocando que no me di cuenta del anuncio.

- Sera mejor que nos movamos Niko -Dijo algo preocupada
[/cell]
@Lunira97 :omg:
Code:Nemesis <3



:700::004::280:

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#56
@Ginna

Estaba ya agotado de tanto bailar, y eso que apenas íbamos por la segunda sala.

Nos hicieron pasar al tercer salón, por el decorado del suelo parecía las discos de los 80's, y más con la rockola del fondo. Ginna y yo nos fijamos en el mesón con las hamburguesas y las bebidas. Cogimos unos platos de comida y fuimos a una mesa para descansar algo. Como vi la rockola cerca, decido poner una moneda, para poner música para relajarnos mientras comíamos.



Conversamos animadamente, sobre las clases y los pokemon que habíamos capturado hasta ahora. Estaba aprovechando la ocasión para conocernos mejor.

Los pies me dolían por el peso de las botas. Se me ocurrió algo para cambiarme los zapatos, ya que no podiamos salir, vi una ventana abierta en lo alto. Decidó separarme un poco, para hacer mi jugada.

- Disculpame Ginna, vuelvo un en momento.- le dije.

- Estas bien, ¿quieres que te acompañe?

- No, no te preocupes. Sera un momento, voy a ocuparme de algo.-le dije mientras me alejaba un poco.

Aprovechando un pilar, me escondí detras. Saque a Stark, y le dije:

- Stark, hazme un favor. Si lo haces bien, te dare esta hamburguesa.

Los ojos de Stark brillaron al ver la carne. Le explique la jugada, tenía que ir a mi habitación dejar las botas que le daba y volver lo más rapido que podía trayendo mis deportivas.


Stark, creo que fue más por el hambre, se fue y volvió rápido, no tardó ni 15 minutos, le dí la hamburguesa y le dije que no se aleje mucho si quería más comida de recompensa(después de este día lo pondría a hacer ejercicio). Me calce las deportivas, que comodidad para mis pies.

- Ya estoy de vuelta, me extrañaste.- le dije con una sonrisa.

- Sinceramente, no mucho.-me dijo con su risilla picara.- Porque tardaste mucho?

- Me ocupe de un problema que tenía.

Veo la rockola, y me acuerdo que no hemos bailado en esta sala.

- Que tal si bailamos una canción en esta sala?

- Me parece genial, quiero reservar energía para el baile final. Que tienes en mente poner para bailar?

- Ya veras- lo digo con una risa picara en mi cara.

Pongo la música en la rockola, y nos echamos a la pista a bailar.



Era música muy movida, la cogia y la hacía girar como trompo. En cuanto sonó el solo de guitarra, me puse a imitar tocando una guitarra imaginaria.

#57
@NaxTiger
¡Oh, pequeña Luna, Luna de mi ser! Ni un solo rasguño arruinaba su tierno pelaje negro. Entonces lo vi aparecer: Bañado por un brillo de adamantino, a un reluciente caballero sobre un irreal Rapidash de plata; saltó a mi socorro como quien se cae de su libro de cuentos para blandir su espada contra la realidad. Me resultó imposible no suspirar por su desbordada muestra de gallardía, Menma me había salvado la vida.

Gocé invadida por la felicidad durante lo que restó del baile. Ver a la chica Milotic dejada de lado me pareció cruel, pero como ella no fue precisamente un ángel conmigo... bien obtienes lo que te mereces.

Al terminar de bailar nos volvimos a mover. En mis pies sentía un punzante dolor. Para alguien que nunca, nunca jamás en toda su corta vida, ha sido de gastar sus días en una discoteca, aquello era como danzar en el infierno. Claro, ¡era divertido! El éxtasis me ayudaba a olvidarme del sufrimiento propio, pero mi cuerpo empezaba a pasarme la cuenta por explotarlo tan despiadadamente.

Pasamos de un salón violeta a uno que parecía inspirado en la piel de un Zebstrika, sólo que en lugar de rayos era más común encontrarse con las Jukebox. No perdí mi tiempo, antes de que el dúo conformado por Gardevoir y Gallade se robaran las cámaras, fui a asaltar la barra; oh, claro que arrastré a Sylveon conmigo.

— Quiero una hamburguesa triple de queso, con lechuga, tomate, carne, ketchup... ¡pero quítele cualquier otra cosa rara! Nada de especias de otro planeta ni color negro en el pan; me dan mala espina. — Como respuesta, alcancé a percibir incredulidad en la mirada invisible de mi acompañante.

— ¿Estás... e-estás segura de que podrás con eso? — Casi, casi pareciera que hubiera temido e hice la orden para él.

— ¿C-cómo crees? ¡Claro que no! No tengo estomago de Snorlax.

Tomé un cuchillo para cortar el pedido en cuatro partes iguales. Una se la di a mi Zorua, que se desplazó desde mi hombro hasta el mueble, otro cuarto me pertenecía y los dos restantes se los ofrecí a Menma. Seguido, sostuve uno de los trozos con una de mis manos desnudas.

— Venga, debes decir "aahh" con fina elegancia. — Silencio, oh silencio, ¿por qué me haces esto? Tosí suavemente, era obvio que debía aclarar las cosas, otra vez. — ¡N-no te sientas tan extraño! Es parte de mi forma de decir "gracias".

Ya satisfechos y recuperados en un no sé cuánto por ciento, nos fuimos derechito a una de esas cajas tan enigmáticas. Debo admitir que no tenía la más remota idea de cómo funcionaban, aunque tal parece que el Sylveon no dejaría de sorprenderme por esa noche. Escogió un disco, tecleó unos números y se encogió de hombros, murmurándome que con suerte conocía a un artista; yo estaba en la misma situación, nunca fui muy fan de esa famosa ola musical.

— No te preocupes. Tan sólo sigamos divirtiéndonos como hasta ahora. — Si tuviera súper poderes, hubiera visto una sonrisa en su rostro. El chico insertó una moneda y tomó de mi mano en lo que me alejaba de esa caja para brindarnos espacio.



Movimiento de caderas, brazos y pasos cargados en determinación de aquí a allá, no fue difícil intuir que aquel sería nuestro ritmo. Similar a un “cha cha cha” agitaba mis dos extremidades superiores, mientras que los pies intentaban pisar alternando entre los cuadradros blancos con los negros. En algún momento tomamos nuestras manos derechas y servimos de apoyo al otro para unos giros rápidos; eran movimientos complicados, pero una vez que te dejas guiar todo nace por sí solo. Exacto, es un baile donde todos podíamos desenvolvernos sin sufrir el bochorno de hacerlo mal; no existe paso alguno que sea erróneo.

De pronto, recordé una cosa que me dijo mi hermano mayor: el rock and roll es como un constante coqueteo, si sabes a lo que me refiero. Las canciones de hoy en día son más subidas de tono, pero en los tiempos de nuestros padres eran estas melodías las que resultaban provocativas e invitadoras. Me resultaba difícil emular lo que mi pariente trató de decirme, pero me pareció que Menma captaba la idea. Me enrojecí, "¡maldito seas, hermano!" maldije, ¡y cómo no hacerlo! ¡Seguramente me estaría fastidiando de nuevo cuando me reveló esa oración! Para mi alivio, se me cerró el grifo de la vergüenza justo cuando el disco dejó sus revoluciones de lado y nos dirigíamos de vuelta a la barra.

— ¿Cuál es el problema? Te has visto extraña. — Noté que el muchacho estaba acalorado. ¿Me vería así yo también?

— N-necesito agua. — Tenía la garganta seca como ninguna, la use de excusa para distraer mi atención de mis propios pensamientos traicioneros.

Más tarde me arrepentiría de pedir algo tan "aparentemente inofensivo". Menma pidió al fornido hombre, detrás de la barra, un vaso de agua. Al tratarse de algo sencillo no fue necesaria la espera, la jarra con el contenido transparente estaba cerca y cualquiera podía sacar si así lo hubiese deseado. Pero la tragedia no se haría de rogar para atormentarme.

Para mi sorpresa, el líquido se sintió agridulce. Al principio pensé que en realidad se trataba de jugo y no agua, la sed era tal que ni me preocupó el contenido que llevaba hasta mis labios. Cinco minutos más tarde me paré de golpe, como si me hubiera dado una descarga eléctrica.

— ¡E-esto no es agua! ¡E-esto! ¡E-esto... e-es... e-es...! — ¿Por qué mi voz sonaba tan ida de este mundo? ¿Por qué me tambaleaba tanto por ponerme de pie? ¿Por qué quería mi vaso lleno hasta rebalsar? ¿Por qué? ¡¿Qué rayos hice?! Mis padres me degollarían como se enteraran de que había bebido alcohol, por más que no fuese adrede.

Tomé a Menma por los hombros y no reparé en hablar alto y claro.

— ¡A-alguien enveneno el...! Digo, ¡alguien le tiró algo raro... muy, MUY, raro a esa jarra!

No le di la oportunidad de responder. Comencé a caminar en dirección a un grupo de jóvenes que estaban cerca y les dejé claro que conmigo no se juega.

— ¡Prepárense para ser descubiertos! — Apunté hacia… hacia... ¡no tenía idea! Creo que al horizonte, estaba ten metida en mi actuación que ni prestaba atención a los detalles irrelevantes.

Sentí como Zorua se posicionó a mi lado. Al principio le vi borrosa, algo danzante y curvilínea, pero eventualmente noté que había adoptado mi forma junto a mis gestos; era como tener un espejo al lado, un espejo al que sólo yo le conocía su verdadera cara.

— ¡Y más vale que teman! — Su voz, por supuesto, era clavada a la mía.

— ¡P-para defender al mundo del...! ¡¿V-vandalismo?! — Comenzaba a titubear. Oh, por un Darkrai, todo me daba vueltas. Era una presa de la euforia. Nada importaba, ni la opinión ajena, ni nada.

— ¡Para sumar a las otras divisiones a nuestra causa! — Zorua, en cambio, estaba totalmente cuerda y sana. En más de una ocasión me habría escuchado escupir idioteces a la buena de Arceus y le pareció gracioso imitarme en esos momentos. — ¡Luna!

— ¡Y yo soy...! — Cerré los ojos, mientras que mis pies bailoteaban en pasos burdos. Sentí un agarré amable en mi brazo y a los cinco segundos me hallé sentada de nuevo. Al despejarse mi panorama, contemplé la figura de Menma, ¿qué pensaría él de todo esto? Sólo recuerdo que, entre la niebla más allá de su figura, alcanzaba a percibir unas risas.


Ya valimos [?]. Probablemente editaré por la revisión.

— What are you doing?
— I'm walking like a skeleton.
— No, skeletons don't walk like that.
— That's how *you* walk.
— No, I don't.
#58
@Skov


Escondidas en una parte oscura del pabellón morado, Aurora y Lizzy armaron las botellas con ayuda de los Joltiks. Engancharon los corchos con su resistente hilo a medida que las agitaban, una vez listas, las colocaron en un lugar alto, dejándolas a cargo de las pequeñas arañas mientras se apartaban, asegurándose de no estar en la futura trayectoria de la espumosa bebida y esperando a que la acción se "desatase".

Estuvieron bailando, en el borde de la pista de baile hasta que se escuchó una fuerte explosión y la espuma empezó a regar a una parte de los bailarines, pero la mayor parte se lo llevó una pareja que bailaba justo en la trayectoria de la bebida.

La chica iba disfrazada, lo que parecía ser un Banette Mega-evolucionado, algo que Lizzy nunca había visto en la vida real, pero si en libros y combates en la televisión. Estaba muy bien logrado. Consistía en un vestido negro lleno de cremalleras doradas, cuya falda estaba abierta en dos mostrando un pantalón rosa con finas rayas de color oscuro, de este salían unos ligueros para sujetar las medias rosas, que eran cubiertas hasta las rodillas por botas negras con el mismo decorado que el vestido. Las mangas del disfraz eran largas, apretadas en las muñecas y con guantes rosas en las manos. En vez de una máscara como muchos, ella cubría la mitad baja de su cara con un pañuelo, que incluía una cremallera representando la característica boca de Banette, junto con un largo gorro cubría su cabello imitando la parte superior del Pokémon representado.

Su pareja, que en el momento del lanzamiento estaba en línea con las botellas, cubriendo en parte a su pareja. Iba disfrazado de Haunter, un disfraz un menos llamativo que el de su compañera de baile, pero igualmente interesante. Provocaba hasta pena, ahora que tenía toda la parte de la espalda empapada y chorreando espuma, pues era el que se había llevado la peor parte entre todos los afectados. Su disfraz constaba de una camisa negra y una capa violeta oscuro rasgada y quemada en los bordes inferiores. Botas marrones gruesas, ahora llenas de bebida, y unos guantes violetas a juego con la capa que, en esa semi-oscura sala parecían manos flotantes. Cubría su cara con una máscara con la cara de Haunter, que tuvo que quitarse para que no se estropease, por el líquido que goteaba desde su pelo.

Las culpables de la situación de esta pareja se alejaron disimuladamente, a otro lado de la pista de baile ahogando las risas y bailaron un poco más, para poder observar de cerca el panorama. El suelo estaba encharcado, algunos bailarines cubiertos de espuma entre ellos los menos afortunados. Los que se habían librado, al igual que ellas, se apartaban del charco riéndose a escondidas.

- ¡Ha sido genial! -Gritó Aurora de manera que Lizzy pudiese escucharlo entre la ensordecedora música.

- ¡Desde luego que si! -Le respondió esta mientras nos dirigíamos al siguiente pabellón.

A nuestras espaldas, los camareros buscaban las botellas que habían regado a los bailarines y repartían toallas a los afectados, en algún momento los joltiks se habían metido entre los pliegues del vestido de Aurora y ahora se asomaban sobre sus hombros, permitiendo a esta que les guardase de vuelta en sus pokeball, felicitándolos por su buen trabajo.

La siguiente sala era blanca y negra con el suelo decorado a cuadrados, recordando un infinito tablero de ajedrez. Las paredes tenían un estampado a rayas que alternaban ambos colores. Caramelos gigantes en los que te podías sentar a esperar la comida, llenaban la sala de colores mientras que las luces doradas daban calidez al lugar. Las Jukebox de las esquinas interpretaban canciones a petición de los asistentes. Parecía una estancia sacada de los 50' 60' cuando el Rock and Roll estaba de moda.

Mega Gardevoir y Mega Gallade entraron a la sala bailando, moviendo la cadera y los brazos al ritmo de la canción The Twist, que identificó Aurora, quien era una auténtica fan del género. Dieron vueltas y giros sobre sí mismos, además de saltos creativos, pero detuvieron el baile cuando comenzó a sonar la campana del gran salón.

Todos esperaron nerviosos a que terminara de sonar aquel tañido horroroso, pero las doce campanadas parecían no terminar jamás. Cuando finalmente se silenciaron, se escuchó a Mega Gallade aclararse la garganta.

- Lamento comunicarles que las puertas del gran salón han sido cerradas y bloqueadas, debido a que el portero ha olvidado cerrar la puerta y se han metido hordas de ratas y murciélagos a los pasillos, pero aquí estarán a salvo. Por favor, no intenten salir del salón de baile.

Cuando este dejó de hablar Lizzy se quedó mirando los coloridos taburetes y riéndose aún más exclamó.

- ¡Que taburetes más raros!

Aurora guardó las balls en su vestido, aquella situación la había puesto en guardia, no se fiaba de aquellos anfitriones, pues por norma general ese evento debería organizarlo el director. Pero Lizzy estaba ebria de alegría e hizo que se relajara un poco.

- No más alcohol para ti - Dijo moviendo la cabeza y riendo, mientras la levantaba por la cintura.

- ¿Quee? -Le respondió Lizzy intentando lucir ofendida, pero sin ser capaz de dejar de sonreír por el tacto y la cercanía de su pareja- Eso no es justo.


Próximamente... Hound Dog de Elvis Presley (Escogida)
Alcohol Hamburguesas y Rock and Roll

Academia pokemon:




Odisea:




#59
@Lisacabot



- ¿Quee? -Le respondió Lizzy intentando lucir ofendida, pero sin ser capaz de dejar de sonreír por el tacto y la cercanía de su pareja- Eso no es justo.

Poniendo cara sería Aurora asintió con la cabeza.

- Es cierto, es injusto y yo soy una mala influencia, así que te emborracharé para poder besuquearte en alguna esquina -Terminó riendo mientras le guiñaba un ojo.

- No sabía que eras tan lazada, señorita Skov -A pesar de la sonrisa tímida, esta vez Lizzy no tenía más dudas y esperaba el momento.

Ante una pausa por la sorpresa del comentario, Aurora razonó su contestación.

- Bueno… Soy de vivir el momento y de disfrutar a toda persona -la recorrió con la mirada antes de añadir entre risas- Y con ese vestido, disfrutaré mucho.

- Pues vivamos el momento entonces -A pesar de todo Lizzy estaba nerviosa ante la expectativa de un beso, situación que se había pospuesto un rato atrás.

Sonriendo entre cariñosa y pícaramente Aurora le besa la nariz.

- Aún no tienes suficiente alcohol en el cuerpo para eso -Escuchó el estómago de Lizzy rugir - ¿Hambre?

- Oh si, ¡Hamburguesas! -Gritó arrastrándola hacia el buffet- Vamos a sentarnos en uno de esos caramelos gigantes.

Cogiendo dos platos con hamburguesas ya listas, Lizzy le dio un mordisco a la suya mientras le pasa un plato a Aurora, que la huele.

- ¿Todo bien? -Le pregunta, después de tragarse el bocado, viéndola olisquear su comida.

- Mmm... -Mordiendo y probando la hamburguesa responde- No tiene mal sabor.

- Es una hamburguesa, no puede tener mal sabor -Volviendo a la suya propia para reafirmar su punto de vista.

Tras acabarse ambas la comida, Aurora saca la botella de Ron que se había llevado, dios sabe cómo, desde el primer pabellón.

- Estaba buenísima, pero el ron -Dice acariciando la botella, repitiendo el nombre de la bebida con cariño sirviéndose otro cubata y ofreciéndole la botella a Lizzy, quien declina la oferta dirigiéndose a la barra y volviendo con un vaso de un licor dorado anaranjado, que procedía de una botella con una enorme etiqueta, con un 43 en el centro.

- Creo que esta vez elijo yo la bebida, o al menos la mía -Le aclara a su compañera sirviéndose en una copa con hielo y ofreciéndole.

Aurora negó con una mueca.

- Creo que si tomo eso, voy directa al hospital por exceso de azúcar.

- Más para mí -Y moviendo una ceja se lleva la copa a los labios, dando un largo trago a su bebida. Nada más bajar la copa Aurora se acerca y le lame los labios, dejando ambas copas en la mesa.

- No esta tan malo -Dice relamiéndose los labios- Pero prefiero el Ron.

Antes de recibir contestación, empieza a sonar una canción con mucho ritmo que hace que Aurora salte de la silla caramelo cogiendo a Lizzy de las manos, para levantarla y arrastrarla hasta la pista de baile mientras exclama.

Hound Dog de Elvis Presley (Escogida)


- ¡OH DIOS SANTO, TENEMOS QUE BAILAR ESTA!

En medio de la pista de baile se ponen a bailar, Aurora cantando la canción a grito pelado atrayendo más de una mirada mientras pasa de tocar una guitarra invisible a saltar, mover la cadera y restregarse contra Lizzy.

- ¡Dale Lizzy! ¡YOU AIN'T NOTHING BUT A HOUND DOG! -Exclamó Aurora haciendo reír a Lizzy por la locura de la situación, mientras intenta seguirle el ritmo bailando y manteniéndola mucho más cerca que en el pabellón anterior. En parte para intentar que no rebotase contra las demás parejas.

Al terminarse la canción empieza a sonar una mucho más lenta que provocó que Aurora, sujetara a Lizzy para bailar cerca de ella y cantar la canción bajito para que solo ella pudiese escuchar su voz, lo cual era casi hipnótico.


Canción Extra


Ante la proximidad Lizzy, deja reposar sus brazos sobre los hombros de Aurora mientras esta, la sujeta por la cintura dejando muy poco espacio entre las dos. Que se dejan llevar por la música hasta que llega la parte lenta, donde Lizzy cierra los ojos confiando en su compañera para guiarla por la pista, disfrutando del momento. Aurora, bailando lentamente, la va llevando fuera de la pista de baile, hasta un lugar un poco más privado mientras le susurra la última frase de la canción en los labios. Lizzy al notarlo, se deja llevar hasta terminar en un suave beso.

- Dulce… - Le dice Aurora a Lizzy lamiéndole el labio inferior, mientras esta abre los ojos lentamente.

Después de perderse unos segundos en su mirada azul, que podía ver a través de los agujeros de la máscara, le devuelve el beso. Esta vez, menos suavemente mientras todos los Jukebox mueren lentamente a la vez. El tiempo en ese pabellón se había acabado y ese había sido el mejor final que ambas podían haber esperado.





Aurora Skov

Academia Pokémon

Cronología
& Inventario
Nyxeria Anubis

:131: Odisea Pokémon :131:

Índice y Datos



#60
@Overly.

¿Alguien podría decirme que pasó aquí?, ¿en qué momento mi compañera se volvió loca por las malvadas fuerzas de la intoxicación?, afortunadamente no tomó más, si no de seguro su traje estaría manchado de verde y cubierto con los trozos de la hamburguesa que comió. La senté en el asiento más cercano que encontré, le pedí amablemente a Luna que la vigile y no deje que se mueva, saltó a sus piernas y se le quedó mirando atentamente, no dejaría que se le escapara.

Estaba preocupado, nunca e sabido lidiar con personas así, sólo se que no deben seguir tomando, debe sentarse y descansar, ¿que más?, no lo sé, no podía pensar con esas personas riéndose allí detrás, me enojé, no permitiría que se burlaran de Karla, ¿que clase se compañero sería? si no doy un poco de... ¿venganza?.

Me acerqué a la barra y le pedí al cantinero una bandeja con algunos vasos repletos del agua que pedimos hace un rato, al parecer el cantinero aún no se daba cuenta de que lo que me entregaba no era exactamente agua, si no... sea lo que sea. Podía sentir mi alma volviéndose negra, por dentro tenía una sonrisa aterradora, pero por fuera me mantuve tranquilo. Tomé la bandeja y me acerqué al grupo.

— Jajaja, que rara esa chica ¿no es así?— la ironía el habla de la venganza, dirían algunos y por algunos me refiero a mí— , que tal un poco de agua para continuar con la fiesta— si por fiesta me refiero a ustedes vomitando en todos lados, eso será el mejor espectáculo.

— Claro, danos un poco.


Miré hacia donde estaba Karla, estaba sentada, eso me mantuvo seguro, sería mejor que vaya a verla.

— Oigan, iré a ver a esa chica rara, de allá—obviamente mis palabras eran solo una farsa, Karla es rara, pero de una forma espectacular. El grupo tomó sus vasos y de un sorbo todos a la vez dejaron vacío el vaso, parece que tenían sed. Eso es, beban el agua de papi.
.
Sin mirar atrás volví hacia Karla, seguía sentada, un poco inconsciente, pero al fin y al cabo estaba bien... relativamente.

— M-menma... ¿q-que hacemos acá? ¡Esto es una- una fiesta!— hablaba en un tono cambiante, bajando y subiendo la voz.

La chica tomó mi mi brazo y me dirigió a la pista de baile cuadriculada, me sentía como un peón en un tablero y ella era la reina, la reina ebria que debía proteger.



Esta música era la única que conocía nunca e sido un fanático de la música ¿ochentera?, qué se yo, mi abuela de seguro estaría limpiando el piso con todos los estudiantes, que en paz descanse en su casa jubilada.

Karla tambaleaba, no paraba de moverse de un lado para otro cambiando el gesto de su cara, derrepente estaba feliz, luego gritaba ¡Wooo!, (pero al instante le tapaba la boca, casi me saca un dedo al hacer eso), también se ponía un tanto triste, pero volvía en sí enseguida, estaba ebria que podía esperar. Sin embargo yo me mantenía de pie sin hacer nada, solo tratando de calmarla para que se quedara quieta. Le pedí ayuda a Luna para que me ayudara a arrastrarla de nuevo al siento, fue duro, pero lo logramos, tenía que saber quién enveneno el agua.

— Perdón, se que va contra lo que te prometí, pero volveré pronto— ¿me habrá oído?

Me acerqué a la barra, para hablar con el cantinero, le pregunté información, me sentía todo un detective.

— Disculpe, pero ¿quién enveneno el abrevadero?.

—¿Qué?— no parece que entendió.

— El agua que le dio a mi amiga estaba con alcohol, ¿podría explicarlo?.

—¿Alcohol?, ¿de que hablas?— el cantinero se sirvió un vaso del liquido, lo probó e instantáneamente se lo escupió al piso. Pobre piso ¿que hizo para sufrir esto?— Vaya, no sabía nada de esto.

—¿Tiene idea de quién pudo haber hecho esto?

— Bueno, si tu amiga probo esto significa que debió a haber sido el chico que vino antes, fue el primero en acercarse a la barra.

—Dígame más.

—Bueno, pues estaba disfrazado de un Gulpin, no recuerdo su nombre, espero haber ayudado.

Le agradecí y seguí con mi búsqueda, ahora las cosas estaban a mi favor, tenía la pista necesaria si recuerdo bien solo hay un Gulpin en esta fiesta (que casualidad). Antes de alejarme decidí buscar a una persona, conociéndola sabría de que estaría disfrazada, no me costó mucho encontrarla con su gran y lujoso disfraz.

[...]


Después de un rato lo encontré, era el Gulpin, estaba riéndose de otros estudiantes, seguramente inocentes que cayeron en su broma, tenía que confrontarlo, me acerqué a él, enojado mientras en mi mente solo pensaba en Karla.

— Así que fuiste tu ¿verdad?

— ¿Disculpa?, ¿te conozco?

—No es necesario, ahora admítelo, tu llenaste de alcohol el agua, ¿verdad?

—¿Y que si fui yo?, ¿acaso harás algo? ¿llamarás a mami para que te cuide?, déjame decirte algo, pequeño Sylveon, el veneno le gana al hada, así que si no te alejas de mi, te voy a destruir.— Con mi cara llena de miedo retrocedí.— Y por cierto, no era cualquier alcohol, era uno hecho por mi.—Mi rostro cambió dramáticamente.

—Eso quería saber.— Dijo una voz femenina que venía detrás del chico.


El chico se volteó y logró observar a la profesora de religión Abra, sabía que ella podía ayudarme a detener al culpable, me volví a hacia él y le dí una cara irónica mientras me reía, luego de eso volví con mi compañero, la profesora no lo soltó, pero tampoco podía echarlo de la fiesta, por alguna razón las puertas no podían abrirse.

Llegue con Karla, estaba un poco mejor, eso me hizo sentir bien, pero aún no podía mantenerse de pie sin ver todo el mundo borroso y sin que su cabeza se fuera de aquí para allá. Tomé una silla y la puse junto a ella, me senté abrazándola nos quedamos ahí.

—Me alegra que estés bien.—Dije.