El origen [Tribu Domo]
Bueno, esto es para un objetivo, espero que les guste y comenten. :evila:
Las pequeñas y húmedas lágrimas de la niña caían soltando pequeños destellos con aquella cálida luz del atardecer. Las hojas de aquel gran roble danzaban mientras se soltaban de aquel gigante tronco para pasar a ser parte del gran y extenso espacio que el aire dominaba. Sólo vivían seis personas en aquel mundo tan simple, Ventus, el dueño de los vientos con una gran inteligencia y suavidad, Aqua, la duquesa del agua y su gran madurez, Pyro, el señor del fuego lleno de ira y una gran fuerza, y por último Terra, la señora de la tierra con su personalidad sólida y dura como una roca. Los otros dos integrantes eran unos entes considerados como dioses apodados como “Humana” y “Kabutops”, los dos con formas humanoides, la primera un tanto normal, pero el otro tenía unas grandes cuchillas rebanadoras.
Ventus tenía una gran libertad para moverse y nunca se estaba quieto, él era uno de los más sabios porque siempre observaba todo y nunca se perdía de nada. Terra sólo manejaba una porción de tierra pues Kabutops no quería que se apoderara de todo y por ende esta decidió ser dura con todo ser que pisará sus reinos. Aqua siempre se hacía cargo de cualquier problema en todo aquel mundo y tomaba las mejores decisiones. Pyro mataba a aquel que osase entrar en su territorio, es por eso que apenas Pyro puede moverse dentro de una montaña de pequeños palos rodeada de las grandes rocas de Terra, Aqua había decidido esto pues mientras más pequeño sea el lugar donde este menos podrá lastimar y además acumulará más furia, es por eso que cuando sea necesario Terra moverá las rocas para que la furia de Pyro se esparza por su espacio. La Humana siempre vagaba por todo el mundo, sin salir de las tierras de Terra ni entrar en territorio de Pyro o Aqua. Esta joven muy pequeña representaba la unión de los cuatro habitantes normales, tenía bastante experiencia ya para considerarse madura, era realmente sabia y cuando era necesario era tan o más dura que Terra; cabe mencionar también que guardaba una ira interior mucho mayor a la de Pyro, pero esto era lo que la hacía Humana, sabía cómo contenerla. Luego estaba Lord Kabutops, quien tenía sus propias tierras, su propio viento, su propia agua y su propio fuego liberado, hace muchos años se convirtió en Dios por haber destrozado a un caparazón inútil que había amenazado al mundo. Luego de eso pudo vivir en total libertad hasta este momento.
La Humana, que se encontraba llorando al lado de un gran roble, tocaba aquellas raíces delicadamente. Aquellas extensiones de madera eran lo poco que quedaba del gran reinado de Kabutops, a su alrededor por primera vez Pyro, Ventus, Aqua y Terra mostraban sus formas físicas.
—No vamos a dejar esto así, el legado de Kabutops quedará marcado.—dijo la dulce voz de Aqua.
—A aquellos que causaron esto, ojalá mueran atragantados por pelos.—susurró Pyro, rechinando sus dientes prendidos fuego.
—Ya me van a conocer.—dijo Terra con total tranquilidad.
—Lo mejor sería unirnos todos y formar algo, una comunidad con un objetivo y algo que nos represente.—dijo Ventus.
—Vamos a formar la Tribu Domo, de los orígenes de nuestro Dios. Con una común idea, vengar a nuestro Kabutops, tomaremos formas humanas y lograremos la victoria.—dijo la Humana dejando a todos en silencio.
Los cinco se acercaron al roble y posaron su palma sobre él, Pyro fue el primero en reaccionar desapareciendo completamente por los vientos de Ventus, de las raíces del roble una figura apareció y en el árbol apareció un nombre, “MasterDead” estaba escrito. La siguiente fue Terra que, convirtiéndose totalmente en una roca, explotó en miles de pedacitos y nuevamente sucedió lo mismo pero mostrando a una silueta parecida a la otra y dejando un nombre, “Sayu”.
Ventus desapareció y Aqua se desparramó, dos siluetas más, un hombre y una mujer más dos nombres más. "Abdy” y “Nio”. Finalmente la Humana comenzó a brillar de una manera muy intensa dividiéndose en dos y esos seres se transformaron en dos nuevos cuerpos, salvo que esta vez fueron dos siluetas hombres, “Photolinkeeper” y “Bloodwing” decía.
—Sólo somos seis, ¿cómo es esto posible? ¿dónde está Kabutops?—dijo Abdy, con el espíritu de Ventus en su interior.
La copa del roble explotó en pedazos dejando a ver muchos brillos cayendo, aquello que decencia iba a ser el nuevo líder supremo. “Kate” se mostraba en el tallo con grandes letras doradas.
—Honorada y amable Kate…—dijo Photolinkeeper arrodillándose.
—Sea bienvenida a este mundo, vamos a servirle.—terminó la oración Bloodwing.
—Así es como una nueva era para renacer y elevarse se abre, vamos a erradicar a la amenaza Helix del planeta.—dijo la líder superiora con sus brazos abiertos.
Así fue como la gran Tribu Domo nació para hacer justicia y mostrar cual es el bien y cual es el mal.
EL ORIGEN
Las pequeñas y húmedas lágrimas de la niña caían soltando pequeños destellos con aquella cálida luz del atardecer. Las hojas de aquel gran roble danzaban mientras se soltaban de aquel gigante tronco para pasar a ser parte del gran y extenso espacio que el aire dominaba. Sólo vivían seis personas en aquel mundo tan simple, Ventus, el dueño de los vientos con una gran inteligencia y suavidad, Aqua, la duquesa del agua y su gran madurez, Pyro, el señor del fuego lleno de ira y una gran fuerza, y por último Terra, la señora de la tierra con su personalidad sólida y dura como una roca. Los otros dos integrantes eran unos entes considerados como dioses apodados como “Humana” y “Kabutops”, los dos con formas humanoides, la primera un tanto normal, pero el otro tenía unas grandes cuchillas rebanadoras.
Ventus tenía una gran libertad para moverse y nunca se estaba quieto, él era uno de los más sabios porque siempre observaba todo y nunca se perdía de nada. Terra sólo manejaba una porción de tierra pues Kabutops no quería que se apoderara de todo y por ende esta decidió ser dura con todo ser que pisará sus reinos. Aqua siempre se hacía cargo de cualquier problema en todo aquel mundo y tomaba las mejores decisiones. Pyro mataba a aquel que osase entrar en su territorio, es por eso que apenas Pyro puede moverse dentro de una montaña de pequeños palos rodeada de las grandes rocas de Terra, Aqua había decidido esto pues mientras más pequeño sea el lugar donde este menos podrá lastimar y además acumulará más furia, es por eso que cuando sea necesario Terra moverá las rocas para que la furia de Pyro se esparza por su espacio. La Humana siempre vagaba por todo el mundo, sin salir de las tierras de Terra ni entrar en territorio de Pyro o Aqua. Esta joven muy pequeña representaba la unión de los cuatro habitantes normales, tenía bastante experiencia ya para considerarse madura, era realmente sabia y cuando era necesario era tan o más dura que Terra; cabe mencionar también que guardaba una ira interior mucho mayor a la de Pyro, pero esto era lo que la hacía Humana, sabía cómo contenerla. Luego estaba Lord Kabutops, quien tenía sus propias tierras, su propio viento, su propia agua y su propio fuego liberado, hace muchos años se convirtió en Dios por haber destrozado a un caparazón inútil que había amenazado al mundo. Luego de eso pudo vivir en total libertad hasta este momento.
La Humana, que se encontraba llorando al lado de un gran roble, tocaba aquellas raíces delicadamente. Aquellas extensiones de madera eran lo poco que quedaba del gran reinado de Kabutops, a su alrededor por primera vez Pyro, Ventus, Aqua y Terra mostraban sus formas físicas.
—No vamos a dejar esto así, el legado de Kabutops quedará marcado.—dijo la dulce voz de Aqua.
—A aquellos que causaron esto, ojalá mueran atragantados por pelos.—susurró Pyro, rechinando sus dientes prendidos fuego.
—Ya me van a conocer.—dijo Terra con total tranquilidad.
—Lo mejor sería unirnos todos y formar algo, una comunidad con un objetivo y algo que nos represente.—dijo Ventus.
—Vamos a formar la Tribu Domo, de los orígenes de nuestro Dios. Con una común idea, vengar a nuestro Kabutops, tomaremos formas humanas y lograremos la victoria.—dijo la Humana dejando a todos en silencio.
Los cinco se acercaron al roble y posaron su palma sobre él, Pyro fue el primero en reaccionar desapareciendo completamente por los vientos de Ventus, de las raíces del roble una figura apareció y en el árbol apareció un nombre, “MasterDead” estaba escrito. La siguiente fue Terra que, convirtiéndose totalmente en una roca, explotó en miles de pedacitos y nuevamente sucedió lo mismo pero mostrando a una silueta parecida a la otra y dejando un nombre, “Sayu”.
Ventus desapareció y Aqua se desparramó, dos siluetas más, un hombre y una mujer más dos nombres más. "Abdy” y “Nio”. Finalmente la Humana comenzó a brillar de una manera muy intensa dividiéndose en dos y esos seres se transformaron en dos nuevos cuerpos, salvo que esta vez fueron dos siluetas hombres, “Photolinkeeper” y “Bloodwing” decía.
—Sólo somos seis, ¿cómo es esto posible? ¿dónde está Kabutops?—dijo Abdy, con el espíritu de Ventus en su interior.
La copa del roble explotó en pedazos dejando a ver muchos brillos cayendo, aquello que decencia iba a ser el nuevo líder supremo. “Kate” se mostraba en el tallo con grandes letras doradas.
—Honorada y amable Kate…—dijo Photolinkeeper arrodillándose.
—Sea bienvenida a este mundo, vamos a servirle.—terminó la oración Bloodwing.
—Así es como una nueva era para renacer y elevarse se abre, vamos a erradicar a la amenaza Helix del planeta.—dijo la líder superiora con sus brazos abiertos.
Así fue como la gran Tribu Domo nació para hacer justicia y mostrar cual es el bien y cual es el mal.

























