Ronda 5 (Parte 2)
Ronda 5
Parte 2
Cada vez quedaban menos de ellos, y mientras su número decrecía, la desconfianza crecía cada vez más y más. Temerosos de ser la siguiente víctima del Lobo, los Conejos preferían permanecer atrincherados en sus casas, sólo salían para asistir a las reuniones en donde debatían sobre quién podía ser el Lobo.
A pesar de que sabían que el Lobo, seguramente, estaba presente en las reuniones, trataban de pensar con la cabeza fría y señalar la mayor cantidad de conclusiones a las que podían llegar con todas las pistas que tenían a la mano. Las acusaciones estallaban sin parar, pero ahora que eran menos solían coincidir con más frecuencia. Los Conejos, a pesar del miedo y la desconfianza, trabajaban unidos.
Sin embargo, eso no evitó que quien se encargaba de contar los votos no se sorprendiera por el resultado. Dio unos pasos para acercarse al Alguacil. Jean extendió la pata para que le entregaran el papel y anunciar quién sería el siguiente enjuiciado, pero el encargado del conteo dio la orden y en cuestión de un segundo lo tenían inmovilizado.
Entonces, se revelaron los resultados:
Resultados
JEAN: | | |
CAPTAIN RAKHAN: | |
OVERLY.: | |
SAYU: |
— ¡¿Qué significa esto?! —bufó Jean indignado, tratando de liberarse del agarre de sus captores —. ¿Acaso han perdido la razón? ¡Yo no soy el Lobo!
Nadie lo escuchaba. Sus palabras eran acalladas por las propias de los Conejos furiosos, ansiosos por repartir justicia y darle fin a la vida del Alguacil.
El encargado de contar los votos iba a hacer un anuncio, pero la furia de los presentes se desbordó y se abalanzaron sobre Jean. Sacaron cuchillos de sus bolsillos y todos a la vez apuñalaron a Jean. Los gritos de agonía del Alguacil eran música para sus oídos. Ver su sangre derramarse y extenderse por el suelo era un regalo. Que sus tripas saltaran por todas partes les trajo satisfacción. Pero cuando le arrancaron la piel y la alzaron, triunfantes, no podían sentirse mejor.
Llevaron la piel para colgarla en el lugar de costumbre, pateando el despojo de su cuerpo por todo el camino, dejando restos de Jean por todas partes.
¿Habían dado con el Lobo? Sólo el tiempo de los diría. Mientras tanto, algunos no podían sentirse más que satisfechos.
Jean fue ejecutado.
Con el paso de los días, las moscas se dieron un festín con el cadáver de Jean. Todos pasaban al menos una vez para cerciorarse de que siguiera ahí y que su cuerpo fuera consumido. Esperaban que una muerte tan cruel y con su cuerpo expuesto a los cuervos, si en realidad resultase ser el Lobo, fuera un pago por la muerte de sus camaradas.
Mientras tanto, Overly fue nombrada Alguacil para sustituir a Jean. Ya estaba establecido hace tiempo que ella fuera su sucesora en caso de que algo le sucediese.
Se realizó un modesto acto para investirla con el cargo. Modesto en el sentido que ya pocos quedaban y no había mucho que celebrar, en especial porque aún existía la incertidumbre de si el Lobo aún seguía con vida o no.
Aún así, la bebida no faltó, los Conejos se atiborraron y todos tenían las mejillas coloradas. Sin embargo, el alcohol no afectó demasiado su sentido común, así que regresaron temprano a sus casas para dejar pasar la noche.
Al día siguiente, algunos se levantaron con resaca, se tomaron su tiempo para desayunar y salir a cumplir con sus trabajos. Cuando cada Conejo salió de su casa, incluyendo la nueva Alguacil, se encontraron con una desagradable sorpresa.
Al pie de cada una de sus puertas encontraron un dedo. A pesar de la jaqueca o el malestar, un escalofrío les puso los pelos de punta y disparó las alarmas. Corrieron a reunirse. Todos coincidieron en una de las encrucijadas, hablando nerviosamente entre ellos. Uno a uno, se concentraron en el sitio y todos llegaban con la misma historia, excepto Sophie. Ella se acercó al verlos correr, estaba muy confundida, y más cuando le dijeron lo que estaba pasando.
— Yo no me encontré con nada —reveló algo asustada.
En ese momento, también llegó Overly. Venía con la misma historia que el resto, aunque ella tenía algo más que agregar.
— Deben venir conmigo —les dijo con voz queda, pálida como el papel.
Los Conejos intercambiaron miradas. Algo les decía en su interior lo que había ocurrido, aunque deseaban equivocarse y que todo eso fuera una mala broma de un borracho antes de irse a la cama.
Acompañaron a Overly hasta la plaza. Lo primero que vieron fue a Jean, aún colgado del árbol, con un cuervo picoteando las cuencas de sus ojos en busca de algo que comer. A pesar de ver que el cuerpo seguía ahí, el alma se les vino al piso con lo que había más abajo.
No era un dedo, sino el dueño de dichos dedos. Su asesinato no había sido tan brutal como con los otros, sólo le faltaban unos trozos de carne aquí y allá, como si el culpable no hubiera tenido tanta hambre en realidad.
Spoiler
Genya fue asesinado.
Sobre el pecho de Genya, encontraron una nota. La caligrafía era bastante fea, pero el mensaje escrito con la sangre de la víctima podía leerse con claridad.
Alguacil, ¿has visto mis dedos?
Buscaron en los alrededores por si encontraban otra pista, pero no había nada más, sólo el cuerpo de Genya y la nota.
Tienen 24 horas para votar.
Jugadores
- Genya Arikado
- Captain Rakhan
- Sophie Smith
- Poke*planta
- pipeboy
- javferpy
- Sayu
- Poisonbird
- Overly
- Bloodwing
- Jeankampeon.
- Kimhera
- Photolinkeeper
- Zen.
- Yellow Star
- Abdy
- -Dark Wolf
@
Genya Arikado @
Captain Rakhan @
Sophie Smith @
Poke*planta @
pipeboy @
javferpy @
Sayu @
Poisonbird @
Overly. @
Bloodwing @
Jeankampeon. @
Kimerha @
Photolinkeeper @
Zen. @
Yellow Star @
Abdy @
-Dark Wolf
Disculpen la tardanza. No volverá a suceder 
Pokiu.