natzuki-san
Natsuki-san
"La presencia de alguien no desaparece hasta que es olvidado todo de el".
Sigiloso, sigiloso era su movimiento por entre la neblina, rojos sus ojos como roja fue su sangre, blanco su pelaje y aterradora su presencia.
Los kyubis, criaturas fantasmales semejantes a un zorro con nueve colas en su mayoría de veces, una criatura perteneciente a remotas historias de Japón, muchos creían que eran almas que no pueden descansar en paz, otros que eran una aterradora y malvada especie, otros que tan solo una leyenda son.
Natzuki, una joven viuda de 22 años, se encontraba en su casa ubicada en el bosque, ocultada por el actual feudalismo del país,
preparando la cena, como de costumbre.
-Natzuki-san, Natzuki-san...-susurraba el kiuby mientras caminaba esa noche por el bosque.
Natzuki vivía sola en el bosque hacia dos años desde que murió su esposo, una víctima fácil para cualquier bandido, de eso se dieron cuenta 3 hombres que acostumbraban a atacar estas mujeres, robarles todo, violarlas y casi siempre matarlas.
Ellos entraron por la ventana, rápidamente la sujetaron, le taparon la boca y le pusieron un cuchillo en el cuello mientras uno de ellos revisaba la casa, ella estaba asustada sin saber que hacer, sudaba de impaciencia, lloraba de miedo.
-Natzuki-san, Natzuki-san- sonaba fuertemente con una aterradora voz.
Los bandidos se asustaron por un momento, luego lo ignoraron y siguieron con lo suyo.
-Natzuki san...-hubo un silencio.
El bandido fue a ver que sonaba, en ese momento la puerta se abrió, ahí estaba, envuelto con llamas azules flotantes, un kiuby gruñendo y enseñando sus colmillos, el bandido asustado saco un cuchillo que tenia guardado para intimidar a la criatura, no funciono, se acercaba a el mientras le gruñía y lo miraba con ira.
El kiuby salto sobre el, lo mordió en el cuello provocándole un sangrado y una muerte instantánea, los otros soltaron a la chica y corrieron, a lo que el kiuby lanzo sus llamas, quemándolos vivos, la chica al ver esto corrió despavorida, se tropezó unos pasos después .
-Natzuki-san, espera.
La chica por fin entendió lo que sucedía, se acerco y abrazo al kiuby.
-Natzuki, todo estará bien.
"La presencia de alguien no desaparece hasta que es olvidado todo de el".
Sigiloso, sigiloso era su movimiento por entre la neblina, rojos sus ojos como roja fue su sangre, blanco su pelaje y aterradora su presencia.
Los kyubis, criaturas fantasmales semejantes a un zorro con nueve colas en su mayoría de veces, una criatura perteneciente a remotas historias de Japón, muchos creían que eran almas que no pueden descansar en paz, otros que eran una aterradora y malvada especie, otros que tan solo una leyenda son.
Natzuki, una joven viuda de 22 años, se encontraba en su casa ubicada en el bosque, ocultada por el actual feudalismo del país,
preparando la cena, como de costumbre.
-Natzuki-san, Natzuki-san...-susurraba el kiuby mientras caminaba esa noche por el bosque.
Natzuki vivía sola en el bosque hacia dos años desde que murió su esposo, una víctima fácil para cualquier bandido, de eso se dieron cuenta 3 hombres que acostumbraban a atacar estas mujeres, robarles todo, violarlas y casi siempre matarlas.
Ellos entraron por la ventana, rápidamente la sujetaron, le taparon la boca y le pusieron un cuchillo en el cuello mientras uno de ellos revisaba la casa, ella estaba asustada sin saber que hacer, sudaba de impaciencia, lloraba de miedo.
-Natzuki-san, Natzuki-san- sonaba fuertemente con una aterradora voz.
Los bandidos se asustaron por un momento, luego lo ignoraron y siguieron con lo suyo.
-Natzuki san...-hubo un silencio.
El bandido fue a ver que sonaba, en ese momento la puerta se abrió, ahí estaba, envuelto con llamas azules flotantes, un kiuby gruñendo y enseñando sus colmillos, el bandido asustado saco un cuchillo que tenia guardado para intimidar a la criatura, no funciono, se acercaba a el mientras le gruñía y lo miraba con ira.
El kiuby salto sobre el, lo mordió en el cuello provocándole un sangrado y una muerte instantánea, los otros soltaron a la chica y corrieron, a lo que el kiuby lanzo sus llamas, quemándolos vivos, la chica al ver esto corrió despavorida, se tropezó unos pasos después .
-Natzuki-san, espera.
La chica por fin entendió lo que sucedía, se acerco y abrazo al kiuby.
-Natzuki, todo estará bien.







lv 30
lv 26
lv 19
lv22
