"¡Vamos, Vamos! ¡Corre más rápido!" Decía un muchacho mientras corría en círculos tratando de apurar a su amigo de mirada despreocupada mientras bostezaba. Al parecer ambos jóvenes se dirigían hacia una especie de pueblo que les habían recomendado para pasar la época final de octubre. Siguiendo su camino mientras el reloj daba las 5 p.m. notaron como el camino estaba lleno de sobras de confeti y unos globos estaban atrapados en algunos árboles. Luego de unos minutos ambos por fin llegaron hacia la entrada de un pueblo asumiendo que era el correcto. Se notaba en el gracioso arco de madera de la entrada, el cual poseía restos de confeti también, que había ocurrido una especie de festividad dando lugar a la curiosidad.
Davuxz: No puede ser que nos hayamos perdido de un evento. Creo que de no haber sido por que tenías que detenerte para comprar alimentos hubiésemos llegado a tiempo y disfrutar del confeti. ¡EL CONFETI! - Reclamó así el entrenador de forma muy infantil mientras buscaba culpar a su compañero.
Legend: No busques consuelo en echarme la culpa por favor. Agradece que tenga a Weavile que nos rescató de aquella ventisca cuando cruzábamos la montaña; de lo contrario ambos estaríamos congelados y esperando a ser descubiertos por futuras generaciones - Contestó con una sonrisa sarcástica, pretendiendo ser amigable.
Davuxz: De todos modos...ya llegamos es lo que importa ahora ¿No? Ahora busquemos el baño por favor. - Concluyó.
Una carcajada sincronizada se escuchó por parte de ambos que siguieron adentrándose en la ciudad. Como sospecharon, hace unas cuantas horas habían celebrado una especie de carnaval pero para su suerte era una pausa de lo que era una festividad de fin de semana. Saltando de alegría mientras la vejiga los volvía a llamar, ambos entrenadores no pudieron contener la felicidad y luego de una muy aliviadora visita al baño decidieron hospedarse en el centro pokémon más cercano mientras planeaban su diversión nocturna.
Las ocho y media de la noche indicaba el comienzo de la velada nocturna de la festividad mientras se quedaron deslumbrados al notar como el ambiente era muy cálido. Linternas de papel colgadas en cada poste del pueblo, el suelo lleno de confeti que alegraba mucho el ánimo al caminar sobre él, los distintos puestos de diversión y comida para probar; sin embargo, Davuxz no pudo notar como cerca de allí una de las tienda destacaba entre todas. Acechando aquella tienda, muy sigilosamente, el interesado joven se acercó poco a poco con una actitud sospechosa, mientras que por otro lado a unos pasos atrás caminaba con mucha naturalidad su amigo quien desviaba la mirada para evitar que las personas lo relacionasen con él.
Davuxz: ¡No puede ser! ¿Es lo que creo que es? - Preguntó sonriente e inocente acercándose a esa pequeña tienda.
Señor: Pase, pase, no tenga miedo de preguntar. - Respondió muy alegre el encargado de la tienda mientras muy gentilmente invitaba al joven a probar su atracción.
Davuxz: No creí que volvería a ver algo así en mi vida. Es tan, tan, tan emocionante. - Dijo el entrenador mientras sacaba dinero de sus bolsillos y lo ponía sobre la mesa.
Señor: Pase, pase, intente una pequeña captura en la mini Zona Safari que le traigo para usted. Fue muy difícil conseguir una en estos días de tráfico ilegal de pokémon, pero mi atracción es muy honrada y para diversión. ¿Desea que le explique las reglas? - Respondió el señor mientras sacaba una cámara de juguete muy pequeña debajo de su mesa.
Davuxz: No es necesario. Ejem...ejem...En lugar de pokebolas lo que necesito hacer es capturar en fotografía un tipo de pokémon en específico. Lamento el exceso de emoción, pero es un juego que de niño disfrutaba mucho en mi pueblo natal. - Explicó el entrenador mientras su estado de ánimo era muy voluble a las palabras.
Legend: ¿Mini Zona Safari? Cuando pensé que el mundo estaba obsesionado con hacer versiones mini de cada cosa, aparece esto. - Opinó el muy desinteresado amigo de Davuxz mientras soltaba un gesto de aburrimiento al llegar al lugar.
Davuxz: Anda ¡Vamos! Dale una oportunidad o al menos acompáñame ¡Será divertido!
Señor: ¡Muy bien! Pareciera que has trabajado de algo así anteriormente, como un guía. Bueno para evitar que pierdas tiempo te dejare una sencilla. Ya que estamos cerca de un bosque, te pediré que fotografíes un pokémon tipo planta. No demores mucho muchacho. - Dijo el señor mientras cerraba los ojos y levantaba el pulgar.
Legend: No sé por qué creo que esta será una larga noche. - Dijo suspirando mientras iba por comida a las demás tiendas antes de acompañar a su hiperactivo amigo al bosque.
El clima estaba muy tranquilo. La luna alumbraba los árboles, no había viento en el lugar y la humedad era refrescante, mas no fría. Click, click, sonaba la voz de Davuxz que muy emocionado apuntaba a todos lados fingiendo tomar fotografías cada segundo mientras que a su lado, muy desinteresado, Legend estaba saboreando unas albóndigas calientes bañadas en salsa para despistar su desanimo.
Legend: ¿Estás seguro que quieres ser entrenador pokemon? Parece que sientes una emoción inigualable por la fotografía. - Dijo al llevarse una albóndiga a la boca y masticarla lentamente.
Davuxz: Es más un pasatiempo antiguo que una afición. Además nada puede compararse a la emoción y aventura que es ser un entrenador pokémon. Aun así soy amateur para la fotografía, no es que sepa mucho de esta. - Respondió muy emocionado por ambos temas mientras seguía jugando con la cámara.
No tomó más de unos cuantos minutos para empezar a notar la presencia de varios pokémon en los alrededores. Inofensivos y sin molestar a nadie, de varios tipos y tamaños. Los pokémon seguían sus rutinas diarias de alimentación, descanso y diversión tranquilamente sin molestar a nadie. Ambos chichos empezaron a tener cuidado de no alterar a ningún pokémon y tomar la foto sin necesidad de una batalla. Buscando a distancia entre arbustos, trepando árboles, asomándose en cuevas, remojar las manos en un lago, al parecer no había rastros de algún pokemon tipo planta para fotografiar. El desánimo empezó a afectar a ambos entrenadores, aunque por parte de Legend no hubo mucha diferencia a su actual ánimo. En un acto desesperado, Davuxz tuvo la idea de usar un poco de ayuda de sus pokémon para acelerar las cosas. Escogiendo una de sus pokémon, llama al gran felino eléctrico llamado Luxray, riendo siniestramente mientras este termina de salir de su pokebola.
Legend: Pensé que estaba prohibido el uso de pokémon en medio de un juego safari, pero luego veo lo que demoras en tomar una simple foto y se me pasa. – Explicó él al notar que se demoraban más de lo normal.
Davuxz: ¡Shhh! Exacto. Tampoco es que sea tan paciente con un simple juego. – Susurró.
Legend: ¿Y porque Luxray? La idea es encontrar un pokémon, no hacer que Luxray lo asuste con sus ojos y se corra del miedo. – Decía y carcajeaba silenciosamente.
Davuxz: Pero eso es exactamente lo que quería hacer. En realidad, lo de sus ojos son los que me ayudarán a encontrar uno. – Explicaba al acariciar a su pokémon felino.
Legend: Claro, claro. La famosa visión infrarroja de la especie Luxray. Bueno de prisa que las albóndigas se acabaron. – Dijo lamentándose mientras lamía el envoltorio que quedó de su botana.
Davuxz: Shh…escucho un ruido. Hagamos total silencio y dejemos que Luxray haga lo suyo. – Se emocionaba al esconderse entre los arbustos.
Diciendo esto, escondido entre los arbustos detrás del Luxray, ambos guardaron mucho silencio mientras el felino se concentraba. Resplandecientes como un cuarzo de gema de citrino, los ojos del pokémon eléctrico brillaban mucho y así pudo detectar en las cercanías a un asustadizo Skiploom que corría en círculos por alguna razón. Sin perder tiempo, Davuxz pasó de su escondite sigiloso a saltar sorpresivamente hacia el distraído pokémon. Click click fue suficiente para tomar una fotografía decente del pokémon que curiosamente se desmayó por el susto del flash inesperado. Hacía frio repentinamente en el lugar, los árboles se agitaban con el viento y tanto uno como el otro decidieron que lo mejor era regresar al pueblo.
Curiosamente, al regresar al pueblo de dónde venían hace unos minutos, este estaba completamente vacío. La música de fondo que emitían las bocinas en cada poste de luz en toda la ciudad, el ruido de carne friéndose en una estufa, las luces que emitían los letreros de algunos puestos de juegos, todo estaba en su lugar excepto las personas que lo habitaban, ni siquiera los pokémon que los acompañaban y ayudaban.
Legend: Típico, tardamos en tomar una foto para el mini juego ese y al volver ya no encontramos a nadie. La próxima vez pidamos más comida antes de que todos desaparezcan. – Dijo mientras se sentaba en una banca cerca de donde estaban.
Davuxz: Creo que es algo más allá de eso, Leg. No se escucha nada de ruido. – Observó.
Legend: ¿No crees que estas exagerando como siempre? Tal vez todos están en sus casas, quien sabe, en el baño. – Explicó al llevarse las manos bajo la cabeza y reposar en el espaldar de aquella banca.
Davuxz: ¿Todos al mismo tiempo? – Respondió mientras miraba a los alrededores en busca de personas.
Legend: Oh rayos, no sé si empezar a preocuparme por aquellas albóndigas. – Dijo al tapar su boca con su mano y frotarse la barriga con la otra.
Davuxz: ¡Luego dices que yo sobre actuó! – Decía él mientras lo miraba con un gesto de disconformidad.
Dejando a un lado las bromas, decidieron ir en busca de alguien antes de que empiecen a preocuparse en vano. En cada puerta se escuchaba un eco por dentro de la casa al tocar, lo que demostraba el silencio absoluto que había y la más ligera brisa silbada entre los oídos de los entrenadores, tal parecía ser que en ese momento eran los únicos presentes. La noche tomo protagonismo del lugar y hacía aún más difícil la búsqueda.
Legend: ¿Bueno que quieres que te diga? Buscamos bien y estuvimos en cada metro cuadrado del pueblo y no encontramos a nadie. – Suspirando respondió.
Davuxz: Me empiezo a asustar a decir verdad. No puede ser un sueño, incluso tengo la cámara con la que tome la foto de aquel Skiploom. – Dijo preocupado mientras tomaba con fuerza el aparato.
Legend: Por cierto, ¿Cómo quedo la foto? ¿Me permites ver? – Preguntó desinteresadamente.
Davuxz: Claro. Al menos tenemos esta evidencia… ¡HEY! – Gritó repentinamente al ver la cámara con detenimiento.
Legend: ¡Si pusiste el dedo en frente de la cámara te mato! – Decía mientras lo observaba enojado.
Davuxz: No es eso, la fotografía esta en blanco, tanto la primera como la segunda y estoy completamente seguro que la tome, pude ver la pre visualización antes de apagar la cámara. – Se angustió.
Legend: Mmh… es cierto, la información de la hora y la fecha están en la fotografía ¿Pero no el pokémon? – Se preguntó a sí mismo al revisar los datos de la cámara intentando encontrar una explicación.
No había explicación a lo que acababa de pasar, pero poco a poco todo tomaba sentido al ver como la cámara se desvanecía frente a sus ojos. Al levantar la cabeza se veía como todo el ambiente cambiaba a su alrededor, las casas se diluían como pintura en agua, el piso se pintaba completamente de negro y daba la impresión de que estaban en una gran habitación vacía, en la cual la única luz que veían era la luna brillante y blanca sobre ellos que poco a poco se hacía más grande cuanto más la miraban. Legend estaba asombrado y Davuxz algo aterrorizado por estos sucesos desconocidos que acababan de ocurrir y recurrieron a tomar una pokebola cada uno y prepararse para cualquier cosa mientras se cubrían las espaldas.
Davuxz: ¡La luna se cae! ¡Nos aplastará eventualmente! – Exclamo al mirar al cielo con boquiabierto
Legend: ¡Cálmate! –Dijo codeándolo desde su espalda. - Esto no es un sueño, saboreé muy bien esas albóndigas, estoy seguro que fue realidad la ciudad.
Davuxz: ¿Entonces en que momento entramos a este lugar? – Preguntó.
Legend: No tengo idea, pero debemos salir de aquí. Realmente me gustaron esas albóndigas y quiero repetir. – Reía suavemente mientras sobaba su estómago.
Davuxz: Me preocupa más el hecho de que la luna se haga más grande, aunque ilumina un poco más. – Dijo.
Legend: ¡Hey mira! – Gritó el entrenador apuntando con su dedo índice los alrededores.
El hambriento entrenador se percató del efecto de la luna en el lugar, cuanto más se acercaba la Luna a ellos poco a poco se empezaba a revelar un camino escondido entra la oscuridad del piso. Sin pensarlo dos veces ambos empezaron a recorrer este camino mientras que Davuxz veía como aumentaba el volumen de la Luna sobre ellos. El suelo se iluminaba más y más, se podía observar que alrededor del camino habían arbustos completamente negros visibles gracias a la sombra que generaban, todo indicaba que se encontraban en un bosque totalmente pintado de negro y sin árboles.
Davuxz: ¿Crees que haya pasado algo cuando estábamos buscando pokémon para tomar la fotografía? – Decía al seguir corriendo mirando atrás por ratos.
Legend: Quizás respiramos algunas esporas cuando estábamos allí, haciéndonos alucinar o algo parecido. – Explico. – Es un bosque después de todo.
Davuxz: Si esto es una ilusión ¿Cómo es que siento tanto calor por correr? – Dijo mientras se secaba un poco de sudor de la frente.
Legend: Para ser alguien que camina viajando de una ciudad a otra, tienes poca resistencia. ¿Problemas de asma? – Preguntaba mientras hacia un gesto gracioso al correr.
Davuxz: ¿Ya olvidaste que pasamos días caminando hasta el pueblo y al llegar no descansamos nada? – Agitado y algo enfadado decía.
Legend: Un momento, como no lo pensé antes. Cuando estábamos en el bosque, lo que nos permitió encontrar el Skiploom fue…
Davuxz: ¡Fue Luxray! – Gritó mientras bajaba el ritmo de su velocidad hasta detenerse.
Parando de correr por un segundo y recuperando el aire, el chico de cabello desordenado saco la pokebola de su pokémon eléctrico para que lo ayuden en la oscura situación. La luna iluminaba mucho, se podía ver hasta la más pequeña roca en el piso todo pintado de negro y el camino que recorrían era visible, pero no había señales de alguna salida, parecía solo un camino al vacío. El eléctrico felino rugió ferozmente mientras sus ojos amarillos brillaban tanto que cegaban la vista. Pronto, el pokémon empezó a correr hacia una dirección que se salía del camino que seguían los entrenadores. ¿Podría ser una trampa? ¿El sendero se dirigía lejos de la salida o los acercaba a algo peor? No quisieron pensar más en eso y siguieron corriendo detrás del Luxray hasta llegar a un agujero en una pared.
Estrecho y votando un poco de humo, se preguntaron a sí mismos si era seguro, pero tal y como dijo Davuxz, la luna realmente se estaba cayendo y a solo unos metros del piso empezó a distorsionarse el ambiente, siento absorbidas por la blanca luna. Entrar al agujero en la pared dejó de ser una opción y saltaron hacia este. Totalmente a oscuras, sin poder reaccionar o escucharse, la sensación de asfixiarse era fuerte y aun gritando no podían escuchar sus propias voces, era una sensación muy deprimente.
Flotando en la oscuridad, no ver nada de luz más que sentir sus propios cuerpos vagar por un espacio desconocido, decidieron relajarse y cerrar los ojos esperando lo mejor. De pronto, una luz fuerte y cegadora lleno todo el lugar y no pudieron evitar en cubrirse los ojos con los brazos, para luego empezar a escuchar una voz que les hablaba cada vez más fácil de entender.
Señor: ¿Están bien? ¡Oigan! – Preguntó el señor mientras los sacudía de los hombros a ambos chicos.
Davuxz: Legend… Luxray… Ar… - Balbuceaba.
Legend: Ugh… esas albóndigas me cayeron mal, pero no me arrepiento de nada. –Balbuceaba y babeaba alegremente.
Señor: ¡Vaya susto me dieron chicos! – Dijo un poco más aliviado.
Legend: Alguien apunte la receta. – Seguía balbuceando.
Davuxz: Usted, usted es el señor del mini safari. – Dijo sorprendido.
Señor: Me preocupe mucho al ver que se demoraban, vine y los encontré tirados bajo un árbol. ¿Se encuentran bien?
Davuxz: ¿Un momento y la Luna? ¡La luna! – Gritó mientras levantaba la cabeza hacia arriba muy preocupado.
Señor: ¿La luna? La luna se encuentra bien si es lo que quieren saber. Los encontré desmayados. – Respondía aquel hombre mientras se extrañaba de aquella pregunta.
Legend: Entonces… ¿Sólo nos desmayamos? No se lo tome muy enserio, pero nunca más vuelvo a jugar un mini safari.
Davuxz: ¡Cierto! ¡La cámara debe tener alguna foto! ... ¿Es extraño que parpadee un punto rojo en la pantalla? – Dijo el joven.
Legend: ¿No me digas que en vez de tomar una foto está grabando? – Respondió el chico muy enojado.
Señor: En fin, lo primero es regresar al pueblo, luego veremos que sucedió realmente en el video grabado.
Y así como lo dijo el hombre de edad, todos regresaron a salvo al pueblo que seguía festejando alegremente su festividad. Luego respirar tranquilos tras esa aterradora experiencia, los entrenadores y el señor decidieron que era hora de saber la verdad tras ese incidente. Conectando la cámara a un televisor gracias a un cable, empezó a reproducirse el video dejando asombrado al señor del mini safari, algo avergonzado Legend y emocionado a Davuxz.
*************************** GRABACION DEL VIDEO *****************************
En la escena se veía como Luxray estaba usando su visión para encontrar un pokémon y al ver como se movía un arbusto, Davuxz salto a tomar dos fotografías al lugar donde cayó. Un pequeño pokémon con deslumbrantes ojos estaba muy asustado y en shock, haciendo que un aura cubra todo su minúsculo cuerpo y se lanzara contra los dos chicos y su pokémon, confundiéndolos con un Doble Rayo. Al estar en ese estado ambos entrenadores chocaron sus cabezas sin querer y se desmayaron en piso. El choque hizo que algunas de las cosas de la mochila del entrenador con cabello alborotado se repartieran por el suelo, junto a ellas sus pokebolas al mismo tiempo que Luxray se metió sin querer a esta tras tambalearse de un lado a otro.
El pequeño pokémon estaba muy asustado y se alejaba de la pokeball del Luxray retrocediendo sin darse cuenta que detrás de este estaba un Skiploon que lo saludaba, pero fue tanto el miedo del pequeño pokémon que hizo lanzar otro ataque, solo que esta vez este ataque rebotaba en un árbol y fue redirigido al mismo pokémon. Mareado por víctima de su propio ataque empezó a usar sus poder de Confusión, asustando mucho al Skiploom que no dudo en atacarlo con una espora Paralizadora antes de salir corriendo.
Paralizado y confundido, la expresión del pequeño pokémon no tenía precio, con los ojos espiralados y paralizado fue a caer sobre una de las cosas que estaban tiradas en el piso, la cual curiosamente era una pokebola vacía. Tres pequeños movimientos dieron la pokebola antes de que quedase quieta.
El video siguió grabando la escena de los entrenadores tirados desde el piso donde se encontraba la cámara hasta que llego el señor del mini safari a socorrer a los entrenadores.
*************************** FIN DEL VIDEO ***************************
Legend: Seguro estaría diciendo “No me hubiesen capturado si no fuese por esos tontos chicos y su tonto Luxray”. – Dijo mientras se carcajeaba tras decir eso con una voz graciosa.
Señor: De todos modos, parece ser que capturaste ese Espurr y por si fuera poco como premio adicional te ganaste un banquete en la mesa Premium. Empieza en una hora todavía se puntual.
Davuxz: ¡Genial! ¡Y con el hambre que tengo esto es perfecto! - Exclamó muy alegre el entrenador.
Legend: Mi estimado amigo… ¿alguna vez te dije que tu cabello es genial? – Lo adulaba mientras babeaba imaginando la cantidad de comida.
Davuxz: Claaaro. – Respondió mientras se alejaba rápidamente de este.
Y así fue como una noche tranquila se convirtió en un viaje que le daría una experiencia de otro mundo a ambos entrenadores, que luego de una gran cena Premium pudieron pasar otra gran experiencia de otro mundo al momento de ir al baño en consecuencia de la comida. Por otro lado, el video grabado se hizo famoso en el pueblo rápidamente y cuando los dos chicos continuaron su camino la mañana siguiente, los habitantes luego de limpiar todo lo sucio de la festividad, empezaron a enterrarse en la tierra y las casas se fueron desvaneciendo poco a poco, dejando un gran espacio vacío. La ciudad desapareció y aquellas personas nunca volvieron a salir de la tierra y los pokémon que vivían en los alrededores eventualmente fueron perdiendo su fuerza vital hasta desaparecer dejando sus cuerpos como un caparazón tan frágil como una cáscara de huevo.
*Capitulo dedicado a Legend Weavile*