- DAMMIT -Fue el grito de Rakhan, que con celeridad fue detrás de Aurora.
Skov exhaló un suspiro de decepción.
- ¿Siempre lo he de hacer todo yo o qué?
(Música combate)
Mandó a sus Pokémon que luego de una corta y exitosa
batalla, capturo a Sableye y le lanzó la Pokeball a su compañero.
- Como regalo de nuestra nueva amistad – Dijo Skov mientras se limpiaba el polvo de su ropa.
- ¿Ves? Te dije que había algo – Dijo Rakhan, mientras aceptaba gustosamente su nuevo Pokémon.
- Que susto me dio el bicho… - Murmuro Aurora, mientras ponía al Froakie en sus brazos - ¿Por qué narices se lanzaría a por mi cabeza?
Su Fletching se poso en su hombro con intenciones de consolarla
- Encima mi pobre Frouen se debilitó…
Rakhan exhaló.
- Creo que esta claro que no nos quieren por aquí ¿De verdad quieres seguir explorando? Vámonos de aquí, j*der…Está claro que tu “Frouen” necesita atención. – Dijo él.
Ella le ignoro, y acto seguido le dio un masaje a su Pokémon junto con un pequeño murmuro
- Ni muerta.
- Que terca eres – Inhalo profundamente y exhalo – ¿Hacia donde iremos ahora, reina de las decisiones?
Aurora se subió a la vieja mesa, y miro hacia arriba del candelabro donde se revelaba un agujero no muy grande pero tampoco muy pequeño.
- Hmm, me parece que hay un agujero cerca del candelabro – Dijo ella.
- ¿Crees que se podrá pasar? – Pregunto Rakhan, dudoso.
- Pues no sé que decirte… esta casa solo tenía dos pisos- Dijo, mientras agarraba el candelabro y lo tironeaba – Parece que soportaría el peso.
- Esto se va caer a pedazos – Dijo él de forma pesimista - ¿No crees que deberíamos mandar a este Sableye? El conoce mejor el lugar, al parecer.
- ¿Crees que se habrá recuperado? – Dijo ella mientras observaba a su misterioso Froakie.
- Bueno, quejosa – Dijo Rakhan, que luego se subió a la mesa con una de las pocas sillas en buen estado, que puso sobre la mesa y se subió – Quédate aquí – Dijo él, que luego subió.
(Música ambiente)
Luego de que él subiera, el agujero iba a una sala, algo grande, y que parecía estar bloqueada desde dentro.
El Fletching de Aurora se poso sobre la cabeza de Rakhan, acto seguido un grito se escucho.
- ¡No te quedaras con toda la diversión, maldito!
- Quítame a tu pájaro – Dijo molesto - Oye, esto es una habitación, parece que esta bloqueada desde aquí dentro.
- Hum, creo que puedo abrirla – Dijo Skov, mientras su pájaro se restregaba en la cabeza de su compañero.
- Creo que no entendiste – Dijo mientras iluminaba la sala con su linterna - Nosotros no podíamos acceder desde afuera porque esta bloqueada desde aquí, algo ocultaban.
- No me gusta estar encerrada… - Skov retrocedió un par de pasos y miro a la puerta con rabia
- Haz lo que quieras, iré a explorar – Dijo, mientras, su compañera, rompió la puerta de una patada.
Satisfecha, empezó a explorar, y en unos minutos encontró un espejo.
- ¡Hey! – Chilló de forma estridente Aurora a su compañero, haciéndole acordarse de Navi de Zelda - ¿Has visto este espejo?, es súper viejo... ¡Que pasada!
Rakhan se acerco a ella y se poso a su lado.
- Que viejo es… ¿Hm? ¿No parece una marca de una mano? Ahí, sí, justo ahí – Dijo mientras señalaba.
- Hum… Es un poco rara, ¿No? Es decir, es algo pequeña… - Dedujo Skov mientras se enderezaba - ¿Será de niño? – Pregunto con una sonrisa macabra esperando la reacción de su amigo.
- Too soon, Skov – Dijo él con tono de burla – Parecen de chica, ¿Qué tal si es la bruja? – Dijo Rakhan con una sonrisa esperando la reacción de su amiga.
- Me pregunto si estará buen… Digo, si será buena – Concluyo ella con una sonrisa.