Todavía recuerdo lo suave que es mi sábana
Todavía recuerdo lo suave que es mi sábana
@Alegrin
“…y por lo que se de algunas personas, él no es de confiar…”
Martin? El mismo Martin que me ayudó en el Monte Gélido? El mismo Martin que me acompañó de regreso a academia y no me dejó morir de hambre? El mismo Martin que no pudo verme el día anterior, pero que me pidió disculpa al día siguiente y se pasó todo el día conmigo? No podía ser posible, ese Martin era mi amigo y la persona a la que le confiaría a Artema en dado caso de necesitarlo.
-Solucionada parcialmente la situación. Acepto acompañar a la linda señorita hasta donde tomará encuentro su cita y luego escoltarla de nuevo a la academia sana y salva.
Hice una reverencia inclinando la cabeza con una mano hacia atrás, la chica se ruborizó bastante y comenzó a caminar hacía el claro luminoso con bastante prisa.
-¡No te preocupes por ayudarme, puedo hacerlo sola!
-Para tu mala suerte, también tengo planes de ir de expedición al claro luminoso y realmente no te voy a dejar ir sola.
-¡Haz lo que se te dé la gana!
-Perfecto, eso haré.
Seguimos caminando hasta poder ver el inicio de la vegetación suavemente coloreada por el anaranjado del atardecer y el murmullo del agua del estanque que emitía hondas cada vez que una hoja caía en él.
-Supongo que tendremos que esperar hasta que sea un poco más de noche y tus contactos lleguen.
-¡Te dije que puedes hacer lo que quieras!
-Eres bastante joven como para ser tan agresiva. Te propongo algo. Si me dices tu nombre, te acompañaré cuando camines por los pasillos de la Academia.
Se ruborizó un poco, pero no parecía molesta
-Necesito adentrarme un poco más al claro.
Caminamos un poco más hasta el lugar donde la luz de la luna bañaba suavemente las hojas y raíces de los árboles y se podía ver la extensión del lago. Art bajó de mis hombros de un salto con un movimiento frenético de sus patas y un sonido seco al caer y corrió hasta la orilla más cercana del lago.
-No contestaste mi propuesta, de nuevo. ~La chica abrió la boca para decir algo, pero seguí hablando~ No hemos hablado de lo que ganaré por acompañarte. ¡Oh sí! Merezco algo a cambio por tener que soportarte todo este rato.
Ella sonrió, se cruzó de brazos, sacó un poco la cadera y levantó una ceja, parecía que empezaba a agradarle.
-¿y acosarme, maltratarme y humillarme no te parece suficiente recompensa? Recuerda que te dije que podías irte.
-Eso hago, hago lo que quiero, te acompaño. A parte a Artema le gustan los lugares bonitos donde hay flores y la luz de la luna se refleja en el agua y esas cosas de niñas. Hablando del demonio.
Art se acercó con un par de flores blancas y se las dio a la chica.
-¡Que linda eres! Eres tan bonita que tu entrenador no te merece.
Me sacó la lengua mientras tomaba a Art y la subía a mi cabeza.
-Regresando al tema, requiero saber tu nombre y el por qué dices que mi amigo Martin no es de fiar. Exijo un adelanto y eso es tu nombre, ya me cansé de llamarte “amiga”.
@Alegrin
Spoiler
La agarraste desprevenida, y al parecer le costaba mucho soltarte la verdad, y tomo un giro drástico, ya que ella se enfureció un poco por la falta de confianza y la fe a ciegas, al parecer ya no tenía el mismo punto de vista que el de antes, así que simplemente se limitó a decirte unas cuantas cosas:
-Te responderé tus respuestas en orden ~tenía el ceño fruncido y los brazos cruzados~ la verdad a ese tipo no lo conocía, y por lo que se de algunas personas, él no es de confiar; nadie me hablo de ti, yo escuche de ti, mientras camino sola por los pasillos puedo escuchar susurros hablando de tu persona (al parecer la popularidad de Elizabeth surgía efecto), como te describían me hizo fácil reconocerte a lo lejos; tengo que ver a unas personas, y la verdad no confió lo que me vayan a hacer.
La última pregunta simplemente la ignoro o no la quiso responder, dio media vuelta y siguió su camino, salto la reja mucho antes que tú, y desde el otro lado te miro con una cara medio seria y te dijo:
-Adelante, puedes abandonarme si lo deseas.
¿Qué haces?
-Te responderé tus respuestas en orden ~tenía el ceño fruncido y los brazos cruzados~ la verdad a ese tipo no lo conocía, y por lo que se de algunas personas, él no es de confiar; nadie me hablo de ti, yo escuche de ti, mientras camino sola por los pasillos puedo escuchar susurros hablando de tu persona (al parecer la popularidad de Elizabeth surgía efecto), como te describían me hizo fácil reconocerte a lo lejos; tengo que ver a unas personas, y la verdad no confió lo que me vayan a hacer.
La última pregunta simplemente la ignoro o no la quiso responder, dio media vuelta y siguió su camino, salto la reja mucho antes que tú, y desde el otro lado te miro con una cara medio seria y te dijo:
-Adelante, puedes abandonarme si lo deseas.
¿Qué haces?
“…y por lo que se de algunas personas, él no es de confiar…”
Martin? El mismo Martin que me ayudó en el Monte Gélido? El mismo Martin que me acompañó de regreso a academia y no me dejó morir de hambre? El mismo Martin que no pudo verme el día anterior, pero que me pidió disculpa al día siguiente y se pasó todo el día conmigo? No podía ser posible, ese Martin era mi amigo y la persona a la que le confiaría a Artema en dado caso de necesitarlo.
-Solucionada parcialmente la situación. Acepto acompañar a la linda señorita hasta donde tomará encuentro su cita y luego escoltarla de nuevo a la academia sana y salva.
Hice una reverencia inclinando la cabeza con una mano hacia atrás, la chica se ruborizó bastante y comenzó a caminar hacía el claro luminoso con bastante prisa.
-¡No te preocupes por ayudarme, puedo hacerlo sola!
-Para tu mala suerte, también tengo planes de ir de expedición al claro luminoso y realmente no te voy a dejar ir sola.
-¡Haz lo que se te dé la gana!
-Perfecto, eso haré.
Seguimos caminando hasta poder ver el inicio de la vegetación suavemente coloreada por el anaranjado del atardecer y el murmullo del agua del estanque que emitía hondas cada vez que una hoja caía en él.
-Supongo que tendremos que esperar hasta que sea un poco más de noche y tus contactos lleguen.
-¡Te dije que puedes hacer lo que quieras!
-Eres bastante joven como para ser tan agresiva. Te propongo algo. Si me dices tu nombre, te acompañaré cuando camines por los pasillos de la Academia.
Se ruborizó un poco, pero no parecía molesta
-Necesito adentrarme un poco más al claro.
Caminamos un poco más hasta el lugar donde la luz de la luna bañaba suavemente las hojas y raíces de los árboles y se podía ver la extensión del lago. Art bajó de mis hombros de un salto con un movimiento frenético de sus patas y un sonido seco al caer y corrió hasta la orilla más cercana del lago.
-No contestaste mi propuesta, de nuevo. ~La chica abrió la boca para decir algo, pero seguí hablando~ No hemos hablado de lo que ganaré por acompañarte. ¡Oh sí! Merezco algo a cambio por tener que soportarte todo este rato.
Ella sonrió, se cruzó de brazos, sacó un poco la cadera y levantó una ceja, parecía que empezaba a agradarle.
-¿y acosarme, maltratarme y humillarme no te parece suficiente recompensa? Recuerda que te dije que podías irte.
-Eso hago, hago lo que quiero, te acompaño. A parte a Artema le gustan los lugares bonitos donde hay flores y la luz de la luna se refleja en el agua y esas cosas de niñas. Hablando del demonio.
Art se acercó con un par de flores blancas y se las dio a la chica.
-¡Que linda eres! Eres tan bonita que tu entrenador no te merece.
Me sacó la lengua mientras tomaba a Art y la subía a mi cabeza.
-Regresando al tema, requiero saber tu nombre y el por qué dices que mi amigo Martin no es de fiar. Exijo un adelanto y eso es tu nombre, ya me cansé de llamarte “amiga”.







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ero quue vamos a hacer con su pokemones
lv 30
lv 26
lv 19
lv22





