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#1

Odissey's Folklore Festival






¡Bienvenidos sean todos! Queridos entrenadores, coordinadores y oficiales de la región Odisea, esta vez hemos preparado un evento algo corto, pero probablemente muy divertido. ¿De qué se trata? Un festival, pero no uno como cualquiera, es nada más ni nada menos que el festival de folclor de Odisea.


Toda región tiene sus tradiciones y Odisea no es la excepción, por ejemplo en Johto alaban a Ho-oh, el sagrado pokémon arcoíris, mientras que en Unova tenemos la historia de los dos dragones que representan al Yin y el Yang que en un comienzo eran el mimo pokémon.


Historia:

“Durante tu largo viaje, ya sea que acabas en un nuevo pueblo o en el que estuviste, te enteras de que el pueblo entero y sus alrededores están preparándose para realizar un festival con las antiguas costumbres de la región. Decides por alguna razón asistir y todo se desarrolla de maravilla, ¡mejor de lo que esperabas! Se ve que todos están felices y entusiastas celebrando la prosperidad de Odisea y rindiendo homenaje a sus divinidades; sin embargo, algo o alguien empieza a arruinar el festival, por lo que decides ponerte manos a la obra y ayudar antes de que todo haya acabado. ¿Serás capaz de resolver el problema y regresar la alegría a los pueblerinos?”


Premios:

Los premios de este evento serán desconocidos por ahora.


Fechas:

Fecha de fin: 30-09-2014.




Aclaraciones y reglas:

Este evento tiene una particularidad y es que no hay ganadores ni perdedores, solo participantes, pero vale aclarar los siguientes puntos:

  1. Sí hay premios.


  2. El folclor lo inventa cualquier usuario a su gusto, puede tratarse de lo que gusten.


  3. En la leyenda puede aparecer cualquier pokémon legendario, por ejemplo: una Meloetta se hizo presente en alguna parte de Odissey y peleó contra continuas hordas de pokémon siniestros, logró detenerlos en su forma danza y desde entonces es conmemorada.


  4. Mas no pueden atrapar ningún pokémon, eso incluye a los legendarios y estos ni menos pueden aparecer en la historia.


  5. No se gana experiencia ni dinero.


  6. No se permiten historias de menos de dos páginas de Word.


  7. No se preocupen por malos premios, todos los objetos ganados serán usables.


  8. Postear aquí cuenta como post del día.


  9. Pueden pelear o no, si quieren incluso puede haber un entrenador que robe cierto objeto importante de un ritual y ustedes lo recuperan de alguna forma sin necesidad de una batalla, el ingenio aquí es su mejor arma.
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#2

Capitulo 35

Capitulo 35

o____o me sorprende que este vacio. Solo se lleno de agradecimientos. Bueno no busco perderme la oportunidad de un evento mientras aun pueda conseguirme algo realmente interesante y el que sea una sorpresa lo hace más interesante :3
Como siempre los capitulos en donde no tengo mucho que hacer son dificiles de que sean largos, pero espero que sea de agrado XD

Cap 35 Festival Spinda:
Spoiler
Los entrenadores se preparan y se preparan para invocar a sus Pokemon, Seeve arroja su Amigo Ball y Jack arroja su Pokeball, pero sorpresivamente un Spinda salta entre ambos y ataja las Pokeballs, justo después corre tambaleándose evitando los intentos de captura de los Hermanos Kippi

Hermano Kippi- (Levantándose) ¿Y qué le pasa a ese metiche?


Kippi- (Alegre) ¡Quiero seguirlo! ¡QUIERO SEGUIRLO!


Kippi sale en persecución del extraño Pokemon a mitad del festival que se celebraba

Jack- No podemos perderlo de vista, tiene a mi Nidoran

Seeve- ¡TOKURI! ¡No puedo creer que me roben a otro Pokemon!


Los dos entrenadores empiezan a correr a través del desfile que se presentaba en el festival, intentando alcanzar al inusual Spinda, sin embargo este era más inusual que los Spindas comunes, no solo se tambaleaba sino que ocasionalmente saltaba aleatoriamente entre la multitud, evitando fácilmente a sus captores. Ademas de ser tan escurridizo, el Pokemon empezaba a mezclar las pertenencias entre las personas con las que se topaba, entrego la Amigo Ball a una señora y a cambio le había robado su collar de perlas, igual fue el trueque con un niño, un dulce por la Pokeball. A medida que avanzaba, las pertenencias de las personas presentes se iban mezclando, causando problemas y confusión entre los pueblerinos

XX- ¡Ese es mi reloj!

XX- No encuentro mis lentes ¡NO VEO NADA!

Hermano Kippi- Se volverá una fiesta de puños si no hacemos algo para resolver este desastre

Zusume- ¿Qué sucedió?

Seeve- ¡Zusume! ¿Dónde estabas?

Zusume- Iba a preguntarte lo mismo, estuve buscándote en el Centro Pokemon

Jack- Tenemos que detener a ese Spinda, está haciendo que las personas se enojen entre ellas

XX- ¡Ese Spinda azul no es de aquí! ¡HAY QUE CAZARLO!

Seeve- (Nervioso) Si lo encuentran le arrancaran la piel

Zusume- Esta gente hace un festival anual por los Spindas, no deberían estar molestos con el

Jack- Supongo que es porque ningún Spinda les robaba cosas

XX- ¡Atrapen a ese molesto Spinda!

La multitud se había enfurecido, y tomaron cualquier objeto que podrían usar en contra del Pokemon, empezando a buscarlo por todos lados

Hermano Kippi- (Sarcástico) ¿Salvamos al festival o al Spinda?

Seeve- Agh… Tendremos que salvar al Spinda antes de que el pueblo entero lo convierta en una alfombra

Hermano Kippi- Bien, al menos Kippi es el único que lo tiene cerca

Jack- Si encontramos a Kippi, encontraremos al Spinda

El grupo inicia discretamente la búsqueda, mientras la multitud avanzaba furiosamente en su rastreo intensivo, con el objetivo definitivo de eliminar al Spinda. Mientras tanto Kippi, seguía de cerca al Spinda, el cual saltaba aleatoriamente con el trueque indeseado de las pertenencias de las personas con las que él se topaba. Finalmente se esconde en una cueva con sus “manos” vacías, ocultándose alegremente, nota la llegada de una pequeña silueta, era la Flabebe de flor azul y colores raros que acompaño a Seeve durante el viaje hasta el presente. El Pokemon se muestra curioso al encontrar a otro ser tan extraño como él, pero dicha curiosidad se ve interrumpida por la llegada de Kippi

Kippi- (Agotado) ¡SIN AIRE!

Justo al instante Kippi se desmaya dejando a los Pokemon “solos” en su encuentro curioso. Mientras tanto, Seeve revisaba agitadamente entre los arbustos, al igual que sus compañeros qe revisaban por cada posible escondite que podría ser el escondite del Spinda, rincones, barriles, pequeñas cuevas, cualquier lugar sospechoso, pero no eran los únicos, la multitud seguía en su cacería

Zusume- Aun si encontramos al Spinda primero, la gente no se calmara, tenemos que hablar con ellos

Seeve- No hay mucho tiempo

Hermano Kippi- Además, olvidas que son una multitud

Zusume. … Ustedes busquen, yo tratare de convencerlos

Hermano Kippi- Bien, aventúrate tu sola a enfrentar una multitud enfurecida

Después de un tiempo, Seeve, el Hermano de Kippi y Jack encuentran al Spinda escondido en una cueva junto a la misteriosa Flabebe y Kippi desmayado

Seeve- Ah, aquí estas

El Spinda brinca de sorpresa, no esperaba que lo encontraran, al intentar buscar una salida, descubre que se había adentrado en un lugar sin salida

Seeve- Descuida pequeño, no queremos hacerte daño

Hermano Kippi- (Molesto) Dirás que TU no quieres hacerle daño, yo si quiero ¡DESQUITARME!

El Hermano de Kippi se lanza sobre el Spinda y empieza a golpear su cabeza repetidas veces en contra del suelo mientras lo sujetaba por sus largas orejas

Jack- (Apartando al Hermano de Kippi del Spinda) Woah, calma ¿Por qué quieres hacerle daño?

Hermano Kippi- (Molesto) ¡Me hizo caminar por horas sin sentido!

Seeve- Ah… Eso no es un gran motivo

XX- ¡Allí esta!

El pequeño grupo es descubierto finalmente por la multitud enfurecida, acorralándolos en la cueva

Jack- ¿Nos encontraron?

Seeve- ¿Por qué siguen molestos?

Hermano Kippi- (Molesto) ¡Oye! Se supone que Zusume hablaría con ellos

Uno de los pueblerinos les aproxima a Zusume amarrada y amordazada

Hermano Kippi- (Sarcástico) Genial, demasiadas explicaciones

Al instante Kippi se levanta
Kippi- (Alegre) ¿De qué me perdí? ¿DE QUE ME PERDI?

Al ver a sus alrededores y notar la situación, Kippi grita y vuelve a desmayarse

Seeve- Ah…

Hermano Kippi- (Sarcástico) ¡Lo que faltaba![

Seeve se aproxima un poco a la multitud bloqueando ligeramente la entrada

Seeve- ¡Oigan, deberían dejar al Pokemon en paz!

XX- Arruina el festival

Hermano Kippi- Se supone que el festival es de Spindas y esa cosa se define como Spinda

XX- ¡No para nosotros!

XX- ¡Es un fenómeno!

XX- ¡No debería existir!

Seeve- (Molesto) Escuchen, si me conocieran también diría que no debería existir, aun siendo como soy, viniendo de donde vengo, me veo igual a cualquiera de ustedes, no podemos tratar diferentes a otros por saber que son diferentes, si piensan lastimarlo, tendrán que pasar sobre nosotros

Un tiempo después, el grupo está amarrado en el centro del pueblo rodeado por la mutlitud

Hermano Kippi- (Sarcástico) Buen trabajo Seeve, espero que después de esto nos invites a una cacería de brujas y digas que todos somos brujos

Kippi- (Alegre) ¡Huy quiero ser brujo!

Zusume- Esta gente está molesta por un Pokemon que se comporta diferente

Hermano Kippi- (Molesto) ¡Nos hubieras dicho que esta gente es estúpida!

Jack- No entendí eso de que seas diferente Seeve

Hermano Kippi- (Sarcástico) Oh ¿es que no salió en el periódico? Seeve es de otro planeta, idiota

Jack- (Ríe) Ya enserio, ni que fueras extraterrestre, es imposible, no existen

Seeve- Bueno, en realidad…

XX- ¡Por interponerse en nuestras labores, recibirán el castigo primero!

El público empieza a bombardear al grupo con frutas y vegetales

Zusume- ¡Ah! ¡Por favor! ¡BASTA! ¡Dejen de arrojar frutas!

Inmediatamente Kippi es golpeado por un ladrillo

Hermano Kippi- (Sarcástico) Mejor sigan arrojándonos frutas

El publico continua castigando a los prisioneros con el bombardeo, hasta que el Spinda se aproxima a uno de los pueblerinos y le devuelve el objeto que había hurtado de este, al notar la acción, el pueblerino llama la atención de los demás a su alrededor y todos se enfocan en lo ocurrido, cosa que da tranquilidad a los observadores

Seeve- ¿Lo ven? Esta arrepentido

XX- Pero sigue siendo un horrible Spinda azul

XX- ¡Mátenlo!

XX- ¡Y no se tambalea!

XX- ¡Mátenlo doble!

XX- ¡Y no parece desorientado!

XX- ¡Mátenlo triple!

Kippi- (Alegre) ¡Y está feliz!

XX- ¡Mátenlo cuádruple!

El público se aproxima con ira hacia el Spinda, hasta que sorpresivamente un Spinda común, sale para defenderlo, interponiéndose en el camino, los pueblerinos se quedan extrañados por el suceso, pero no pasa mucho hasta que más Spindas se agrupan para defender al inusual Spinda azul, formando un circulo de Spindas

Hermano Kippi- ¡Ahora no podrán distinguir a la amenaza!

XX- ¡Claro que si aun podemos verlo allí!

Zusume- Pero ellos lo defenderán ¿No lo entienden? Para ellos es solo un Spinda más ¿Por qué para ustedes no?

Los pueblerinos se quedan pensando por un momento, contemplando la unión de los Pokemon por proteger al más inusual

Hermano Kippi- Comprenderán lo idiotas que son al final

XX- Bueno…

XX- Si ellos lo ven como uno más…

Arrepentidos, los pueblerinos, liberan al grupo de sus ataduras

XX- Lamentamos todo esto, no nos extraña si no quieren volver más a este pueblo

Hermano Kippi- Y con muchas razones

XX- Los compensaremos con algo muy especial, les prometo que les será útil

Seeve y el grupo se dirige al Centro Pokemon, con las pertenencias en las manos de sus dueños, el festival se retoma con alegría para los que no habían participado directamente en el disturbio, mientras que los involucrados, preparaban un obsequio para los afectados por el desastre.

Seeve- (Leyendo folleto) Se conmemoran a los Spindas porque representan la unicidad en ellos, la despreocupación y la alegría, un Spinda nunca haría algo molesto a menos que la situación lo requiera, pero el comportamiento de ese Spinda fue extraño

Zusume- Los pueblerinos se dieron cuenta de que los Spinda son unidos y no les importa esas diferencias, unicidad es no solamente ser diferentes, sino también el ser unidos como especie

Hermano Kippi- Espero que tengan algo realmente bueno para compensar
Reporte
Daitsu

Nv 10
Genero: Masculino
Naturaleza: Osado
Habilidad: Indefenso
Experiencia ganada: 0% = 75%

Ataques:
-Golpe Karate
-Foco Energia
-Puño Hielo
-Vendetta

Primera Aparicion: Cap 1
Estado: Activo
Kuroto

Nv 7
Genero: Masculino
Naturaleza: Ingenua
Habilidad: Lodo Liquido
Experiencia ganada: 0% = 10%

Ataques:
-Picotazo Venenoso
-Supersonico
-Manto Espejo
-Rayo Hielo

Primera Aparicion: Cap 29
Estado: Activo
Kameshi

Nv 10
Genero: Masculino
Naturaleza: Manso
Habilidad: Ritmo Propio
Experiencia ganada: 0% = 35%

Ataques:
-Lenguetazo
-Desenrollar
-Rayo Hielo
-Mimetico

Primera Aparicion: Cap 18
Estado: Activo
Tokuri

Nv 7
Genero: Masculino
Naturaleza: Alocado
Habilidad: Velo Arena
Experiencia ganada: 0% = 60%

Ataques:
-Picotazo Venenoso
-Vendetta
-Ida y Vuelta

Primera Aparicion: Cap 2
Estado: Activo
Ikeen de Joysell

Nv 7
Genero: Masculino
Naturaleza: Activo
Habilidad: Pararrayos
Experiencia ganada: 0% = 0%

Ataques:
-Danza Lluvia
-Impactrueno
-Beso Dulce
-Poder Oculto

Primera Aparicion: Cap 34
Estado: Activo
Kadoi de Jack

Nv 7
Genero: Masculino
Naturaleza: Audaz
Habilidad: Impasible
Experiencia: 0% = 80%

Ataques:
-Onda Vacio
-Ataque Rapido
-Ida y Vuelta
-Foco Energia

Primera Aparicion: Cap 23
Estado: Activo

Dinero al Iniciar: $ 8.300
Dinero Adquirido: $ 0
Dinero Total: $ 8.300

Objetos Actuales:
Pokeball X 3
Lujo Ball X 1
Colmillo Agudo X 1
Revestimiento Metalico X 1
MT29 (Psiquico)
Piedra Trueno X 1
Globo Helio X 1
Caramelo Raro X 1
Dulce de Nata X 1
Venusaurita X 1
MT13 (Rayo Hielo)
MT 53 (Energibola)
MT 43 (Daño Secreto)
Mega-Aro
Objetos Adquiridos: Ninguno

Guarderia
Kitsure

Nv 11
Genero: Masculino
Naturaleza: Sereno
Habilidad: Ilusion
Experiencia ganada: 20% = 70%

Ataques:
-Llanto Falso
-Paranormal
-Pulso Umbrio (Bomba Sombra)
-Vendetta

Primera Aparicion: Cap 5
Porygon sin Apodo

Nv 11
Genero: Sin Genero
Naturaleza: Placida
Habilidad: Rastro
Experiencia ganada: 20% = 60%

Ataques:
-Placaje
-Psicorrayo
-Conversion
-Conversion2
Acompañantes
Flabébé Salvaje

Nv ¿?
Genero: Femenino
Naturaleza: Timida
Habilidad: ¿?
Experiencia ganada: XX = 0%

Ataques:
-¿?

Primera Aparicion: Aun no ha hecho aparicion como Pokemon de Seeve
Estado: Inactiva
Un nuevo mundo aparece, pero al mismo tiempo es familiar...

Proximamente, una historia y un juego, el cual puede variar según que decisión puedas tomar, para estar al tanto, sigueme en Twitter como @maxedrox o en la pagina oficial del proyecto en facebook: Dragon Smash & Alpha Edrox.
#3

Dos ruedas y una cicatriz

Dos ruedas y una cicatriz




¡Hola gente!

Bienvenidos al segundo capítulo de mi aventura en Odisea. Espero que les haya gustado el episodio anterior y tengan muchas ganas de leer este. Hice coincidir este capítulo con el evento de Odissey's Folklore Festival para poder conseguir cierto onjeto que usaré más adelante en el futuro, poder explicar mejor ciertas leyendas que verán a continuación y, también, tener una excusa del porqué los personajes comienzan su aventura con la cantidad reglamentaria de monedas que siempre dan los moderadores. Tan solo espero que no se les haga muy largo, ya que debido a ciertas cosas que necesitaba explicar creo me pasé un poco. Bueno, más que un poco... tengo la sensación de que he creado el capítulo de Pokémon más largo de la historia. Si se les hiciera muy pesado, recuerden que mis capítulos están escritos por partes y/o párrafos (es decir I,II,III, etc.) por lo que nunca se perderán al dedicarle una pausa en su lectura.

Con todo esto, muchas gracias por seguirme.

¡Nos leemos!


Episodio 2


CAPÍTULO 2
FESTIVAL



I



Entraron en la taberna. No era muy grande pero tampoco lo que se decía pequeña, y la barra era llena de bebidas alcohólicas de todo tipo. Allí estaba un barman que debía tener por lo menos unos cincuenta años, de pelo canoso y una constitución bastante delgada pero bien cuidada. Lo que más llamaba la atención de aquél hombre, posiblemente, era el tremendo bigote que llevaba bajo la napia.
—Buenos días.— saludó —¿Qué desean tomar?
Oria no dudó ni un momento en soltar lo que tenía en mente:
—Quiero leche.
Big Bob se la miró de reojo, algo anonadado. Prefirió pensar que aquella frase no iba con doble sentido.
Efectivamente, cuando vio la cara de incomprensión de la muchacha supo al momento que llevaba razón.
—Que sean dos vasos de leche— añadió Big Bob —, y un par de rosquillas.
—Está bien…— asintió el barman —¡Marchando dos de Mu-mu calentitos!




Se sentaron en una mesa cercana, y esperaron un par de minutos hasta que llegó uno de los camareros con el pedido. Big Bob comenzó a comerse su rosquilla mientras Oria troceaba la suya y empapaba una tras otra las porciones en el vaso de leche. Aquello le hizo mucha gracia al motorista, pues le recordaba a cuando era pequeño y mojaba las galletas con el zumo de baya que preparaba su madre.
—¿Qué andas mirando?— soltó de repente la chica, con actitud molesta.
Ahora que lo pensaba, se dio cuenta de que Oria no era una joven muy fina que digamos. Vale, llevaba un vestido blanco precioso y antes había tenido puesto un uniforme bastante elegante; seguramente de algún colegio para pijos, o al menos eso es lo que pensaba. Pero mirándola bien, su actitud era de todo menos de clase alta. Se sentaba como le daba la gana a pesar de la falda, empapaba la rosquilla con ansia y encima clavaba esa mirada infernal que pareciera sacada de algún manicomio. No. Esa no era una niñita mimada de colegios caros.
Aquella era de los suyos. Era una buscavidas.
—Nada— respondió al fin tras pensar en todo aquello —, no tiene importancia.
Una vez terminaron de desayunar, Big Bob pagó por los doscientos P’s que había costado todo aquello. Eran tiempos de crisis, y ahora todo estaba muy caro. Por un instante quiso arrepentirse de haber tomado ahí el desayuno, pero su estómago estaba demasiado agradecido como para tomarlo en serio.
Justo cuando se marchaban por la puerta, el dueño del bar les detuvo.
—Oigan— comentó —, ustedes no son de por aquí. ¿Verdad?
Big Bob trago saliva. Quizá se habían dado cuenta de eran los que habían interrumpido en el Centro Pokémon la noche anterior.
—¿Y qué si somos de fuera? — espetó Oria de forma fría.
Pero el barman no hizo mucho caso de aquello.
—Verán…— dijo — No solemos tener muchas visitas en Pueblo Delirio, ya que solemos andar muy cerca del Bosque Ilusorio… ya saben. Es peligroso.
Hizo una pausa, y luego continuó.
—La cuestión es que hoy se celebra el Festival Folklore del pueblo. Tan solo se hace una vez al año para rendir homenaje a los dioses caídos tras el descenso del poderoso Arceus en la tierra. Habrán eventos de todo tipo, seguro que les gusta.
Oria quedó intrigada de todo aquello.
—¿Dónde podemos encontrar el festival?
—En la plaza central.— respondió el barman —Está tirando todo recto hacia abajo, y una vez lleguéis donde queda la Iglesia podréis ver la decoración fácilmente. Aún es bastante temprano por lo que todavía tenéis tiempo hasta que comience la fiesta; el apogeo suele ser a partir del atardecer, con las danzas y la música en todas las calles.
Big Bob miró a Oria. No tenía muy claro el querer quedarse. Realmente tenía prisa, debido a lo de su colega. No tenía tiempo para festivales ni eventos de ocio. Debía coger la Harley cuanto antes y poner rumbo hacia Ciudad Ilusión.
Pero entonces escuchó las palabras mágicas.
—Habrán premios.
Fue oír esto y pensar instintivamente en dinero. La verdad es que para un largo viaje como el que había hecho hasta llegar a ese pueblo, se había gastado prácticamente los ahorros de toda su vida. Y habían sido ganados sudando la gota gorda, currando de mecánico. ¡Cuánto costaría, ahora que lo pensaba, el trecho que todavía le quedaba por recorrer! La metrópolis no era barata precisamente. Si ya era caro el bar de un pueblo en las afueras… a saber cómo sería en la gran ciudad.
Silencio.
—Está bien.— accedió al fin, rendido —Nos pasaremos por allí.
Y así fue. Cogiendo la motocicleta pusieron rumbo calle abajo en busca de la plaza principal. Big Bob conducía de forma lenta y con cuidado, pues no quería llamar la atención precisamente. No tenía ganas de ver nuevamente al Arcanine del agente que se lo llevó al calabozo. Lo mejor era ir despacito, que para eso era temprano y tenían tiempo.
Al poco rato vieron la iglesia.
Era enorme, de un estilo victoriano bastante marcado. Pero de eso Big Bob sabía poco, y para él simplemente era como una de tantas catedrales que se ven por las localidades donde pasaba. No fue hasta que vio cierto símbolo, que le comenzó a llamar la atención.
Allí no había una cruz, como siempre se había visto en las iglesias que rendían culto al dios Arceus. No. Era diferente a las de religión convencional. Aquello que podía verse era el símbolo de una “X” gigante tallada en piedra, sobre lo alto del pórtico principal. ¿Era eso a lo que se refería el barman? Claramente la religión de aquél pueblo no era la común.
Aparcaron en una esquina que había cerca y se dirigieron a la entrada principal. Dentro preguntarían a quién hubiera de guardia por la plaza del centro y el festival. Una vez pasaron la puerta vieron algo que les dejó realmente inquietados.
En lo más profundo de la iglesia, justo en una zona desnivelada para proporcionar altura, había la estatua de un enorme ciervo cuya cornamenta recordaban las ramas de un árbol. A lomos del animal permanecía una mujer de largo cabello en un vestido que parecía hecho por la Roma antigua y, haciendo un círculo alrededor de éstos, doce seres de aspecto felino que recordaban al mismísimo Mewtwo. Big Bob lo sabía porque tres años atrás pusieron imágenes suyas en las noticias respecto el ataque del androide Genesect en la capital de Unova, y él quedó atónito de verlo. Todos eran como aquél Pokémon tipo psíquico. Excepto uno. El gato que la noche anterior había aparecido en su sueño. No tenía ese pelaje dorado que había visto antes, porque ahora era piedra tallada de color gris, pero claramente era el mismo.
—Bienvenidos a la Iglesia de los Titanes.— dijo una voz —¿Desean algo?


II



Un cura permanecía sentado en una de las bancas de la sala. Era viejo y se veía bastante frágil. Pero su voz era dulce, a pesar de sonar quebrada. Tenía el pelo canoso y una barba un tanto rasurada. Sus ojos, grisáceos debido a la edad, mostraban una mirada de serenidad y compasión.



Pero a Oria no le gustaba un pelo esa forma de mirar.
—¿Qué son esas cosas? — dijo la pelirroja mientra señalaba con desgana las estatuas del altar.
—¿Ves el gran ciervo del centro?— comentó el anciano —Se le conoce como Xerneas. Hace unos ocho cientos años, marchó de estas tierras y terminó en la lejana región de Kalos. Nada más llegar, tanto la gente como los Pokémon que allí habitaban pudieron sentir un aura divina recorrer sus cuerpos; más tarde, cuando terminó de instalarse bajo los montes de dicha región, hizo crecer un vasto bosque para poder descansar en un hábitat más adecuado. Vivió en aquél sitio durante mucho tiempo y, un día, al sentir que su final estaba cerca, liberó la energía que le quedaba para compartirla con todos los seres vivos cercanos. Una vez hizo esto, se convirtió en un árbol marchito.
Hubo un silencio.
—Parece una historia triste…— comentó Big Bob casi en un susurro, a lo que siguió en voz mas alta —Pero no entiendo qué pinta en todo esto la mujer que lleva encima, y… ¿quiénes son los que andan en circulo? Se parecen a…
El anciano lo interrumpió.
—Creo que se lo que vas a decir— comentó —, pero debes entender el resto de la historia para no sacar conclusiones precipitadas. Todo el mundo sabe de dónde viene Mewtwo, y aún hoy mucha gente cree que no existe. Que tan solo es un truco de los medios de comunicación.
—¿En serio?— dijo Oria —¿Cómo pueden negar lo evidente?
El cura soltó una carcajada.
—¡Ah! Divina juventud. No siempre todo es lo que parece, y la gente muchas veces tiene miedo de creer en lo que no comprende. Pero existe, es real.— hubo una pausa —Igualmente… ellos— dijo refiriéndose a las estatuas —, los Titanes, no tienen nada que ver con Mewtwo. De hecho no tienen nada que ver siquiera con su ancestro Mew ni con ningún ser proveniente de Arceus.
Big Bob quedó anonadado.
—Pero… no lo entiendo… ¿Acaso no todos los Pokémon vienen de Arceus?
—A lo mejor no son Pokémon— especuló Oria —, quizá sean otra cosa.
Entonces otra risita escapó de los labios del viejo.
—¡No saquéis conclusiones precipitadas!— exclamó —Estos chicos de hoy en día… que no provengan de Arceus no hace que dejen de ser Pokémon. De hecho, nosotros los seres humanos somos también un tipo de animal.
Aquello pareció coherente para Big Bob, pero a Oria no le convenció demasiado.
—¿A dónde quieres llegar, anciano?
La mirada del cura se volvió seria, casi siniestra. Ya no había mirada de humildad ni compasión, sino algo que recordaba el rencor o el odio. Un aura extraña pareciera provenir de aquél hombre viejo y arrugado. Ya no parecía frágil. No. Al contrario. Ahora parecía el más fuerte de aquella sala sagrada.
—Como ya he dicho antes, debes entender primero el resto de la historia.


III



«Cuenta la leyenda que un huevo habitó en la nada y al eclosionar este, nació Arceus, considerado El Creador o Monstruo Alfa; con sus 1.000 brazos dio forma al mundo y creó al resto de las Criaturas Mágicas, conocidas ahora como Pokémon.»

El segundo en nacer fue Mew, el cual se cree que es el ancestro de los demás Pokémon pues en su ADN tiene el código genético de todos ellos, haciéndolo capaz de usar cualquier técnica, por lo que éste y Arceus son los únicos que vieron todo el proceso de formación del cosmos. Nació después Dialga, que a su vez dio origen al tiempo, haciéndolo avanzar desde su nacimiento. Se dice que el tiempo avanza con cada uno de sus latidos, y que además él es capaz de controlar su flujo pudiendo viajar al pasado y al futuro a placer; y Palkia, que dio origen al espacio y las dimensiones, dándoles estabilidad con su respiración. No se sabe si Arceus u otro Pokémon creó al mundo, es decir al planeta Tierra, pero más tarde nació Giratina, el cual resultó ser muy violento y descontrolado, por lo que fue desterrado al Mundo Distorsión —un mundo opuesto al nuestro y cuyas leyes desafían el sentido común— para que no causara más daños, donde observa el exterior en silencio a través de cualquier objeto que cause reflejos; como espejos, metales o agua.
Con el Mundo Pokémon formado, pero aún inhabitable, nacieron Kyogre, Groudon y Rayquaza quienes crearon los océanos —ríos, lagos y demás fuentes de agua—, la tierra —continentes, islas y demás masas de tierra firme— y el cielo —viento, nubes y cambios de climas— respectivamente. Dado que el mundo es limitado, pronto se llenó por océanos y tierra, y al no quedar más espacio, Groudon y Kyogre se pelearon por conquistar el planeta. Como estos dos seres eran muy fuertes, y podían llegar a destruir la Tierra, Rayquaza, el más poderoso de los tres y dueño de los cielos, decidió solucionar el conflicto él mismo, bajando desde la capa de ozono donde nadie sabía de su existencia y soltando un grito agudísimo que calmó a los combatientes; estos se fueron a descansar en un largo sueño, uno al interior de las montañas y otro al fondo del mar —actualmente ambos se encuentran despiertos pero ya no pelean por expandir sus territorios—.
Más tarde, para hacer del mundo un lugar más habitable, creó a tres nuevos seres vivos; éstos serían Azelf, Mesprit y Uxie, que harían surgir los sentimientos. Con la voluntad, las emociones y la sabiduría que nacerían más tarde en los humanos, bajo tales emociones adquirirían un poco más de inteligencia para vivir en paz y armonía junto a los Pokémon. Después de esto, debido a sucesos dados por el paso del tiempo, surgirían el resto de Los Legendarios así como de las especies actualmente conocidas.


—Sí, eso ya lo sabemos…— espetó Oria molesta —Menudo rollazo.
—Pero todo esto no es más que una leyenda.— continuó el anciano —Una farsa que durante milenios ha dejado huella en la mente del ser humano como un hecho verdadero. Hubo un mundo antes del de Arceus, así como los verdaderos creadores de la tierra, el océano, el cielo y la expansión de los continentes.
—¿Qué quieres decir?— preguntó Big Bog intrigado.
—A eso voy— replicó el cura —, si no dejarais de interrumpirme todo el rato.
Oria iba a responder algo con muy mala baba, pero Big Bob la detuvo.
—Por favor, continúa.
—Está bien— respondió el viejo tras un breve silencio —, pero mantenla callada.

«Los hijos del proclamado Pokémon Alfa no son más que una sustitución a los verdaderos dioses y seres legendarios que una vez reinaron la Tierra. Mucho antes de que tales Guardianes de la Naturaleza nacieran, una diosa llamada Gaya creó el planeta —o sino al menos le otorgó el don de la vida bajo la forma de la naturaleza— y posteriormente dio a luz a los Titanes; seres que, realmente, hicieron el trabajo del que alardean hoy en día Los Legendarios.»

Todo comenzó cuando Skywem, el verdadero primer Pokémon creado en el mundo y personificación de los cielos, se unió con su madre la diosa Gaya para procrear a los doce Titanes —pues la mentalidad y costumbres de los entes divinos, a veces, difiere del sentido común humano—. Sin embargo, cuando el primogénito comenzó a temer una rebelión por parte de sus hijos, planeó encerrarlos en el Tártaro: una dimensión alterna, bastante parecida al Mundo Distorsión, donde sus almas quedarían atrapadas eternamente. Al descubrir esto, Gaya pidió a los Titanes que la ayudaran a derrotarle; pero sólo uno de ellos, Kronowem —representante del tiempo—, se atrevió a hacerlo. Hiriendo gravemente a su padre, lo desterró del paraíso donde vivían. Tras esto el joven Pokémon se erigió como el nuevo rey de los Titanes, apoderándose del cielo así como la capa de ozono como si siempre le hubieran pertenecido.
Pero este acto se repetiría, y Kronowem sería a su vez destronado por su hijo adoptivo: Arceus. Un huevo que fue descubierto en mitad de la nada, vagando cerca de la atmósfera que cubría el paraíso natural donde vivían. Un lugar que, más tarde, sería conocido como el Mundo Pokémon. Todo esto sucedió durante la olvidada y sangrienta Guerra del Origen, que duró más de once años siendo librada entre los poderosos Titanes y la nueva estirpe del falso creador.
Cuenta el mito que Kronowem, temeroso de que sus hijos lo derrotaran como él hizo con su padre, comenzó a devorarlos; sin embargo, Reawem —protectora elemental de la tierra—, aconsejada por Gaya, decidió mantener con vida al más joven, el cual resultaría ser el misterioso huevo adoptivo. Envolvió una roca entre trapos y se la dio a su hermano, haciéndole creer que era dicho huevo. Cuando Arceus creció, asombrado por su propio poder cayó en el egocentrismo; debido a ello, se consideró un dios por encima de cualquier otro y, lleno de ambición, decidió crear su propio mundo el cual gobernar. Dicen que, desde aquello, Reawem nunca dejó de sentirse culpable; pues, de haber dejado ese huevo a su suerte, quizá todo cuanto conocían no hubiera quedado reducido a cenizas.


Silencio.
—Hoy en día— añadió el cura —, ya nadie conoce tal historia. Venerado durante miles de años, Arceus ha sido el único e irremplazable Dios todopoderoso que dio vida a los Pokémon. —hizo una pausa —En parte es algo cierto, pues en verdad les otorgó el don de la existencia; pero lo que ninguno sabe es que, realmente, ya hubieron otros como ellos en un mundo anterior al que conocen en la actualidad.
—Vale, muy bonito…— dijo la pelirroja —Pero, ¿qué cojones pinta Xerneas en toda esta mierda sinsentido?
Big Bob no había caído en eso.
—Ahora que lo dices…
—Xerneas fue una creación de los Titanes.— respondió el cura —Y a partir de él surgió el famoso tipo hada, dormido durante más de tres mil años tras la Guerra de Kalos y el incidente con el Arma Definitiva.


IV



Mientras recorrían la amplia calle que les llevaría directos hacia la plaza central, tanto Big Bob como Oria permanecían en el más profundo silencio. Tan solo el motor de la Harley rompía el hielo entre los dos.
Al final, Oria se decidió a hablar:
—Ey, Bob… ¿Qué piensas de toda esa mierda sobre los Titanes?
El motorista frunció el ceño.
—Se dice Big Bob— espetó —, y de la leyenda del cura… creo que se le va la olla.
Oria no pudo evitar dejar escapar una risilla.
—¡Cierto!— exclamó —¡Está como una puta cabra!
—Sí… todo el mundo sabe que Arceus fue el primer puto Pokémon. ¿A qué vino esa mierda del Sky-no-se-qué de las narices?
El sonido de la motocicleta quedó suprimido bajo música popular y el murmullo de la gente. Habían llegado al fin a la plaza central y justo comenzaba el mediodía. La verdad, ahora que lo pensaban, ¿cuánto tiempo habían estado hablando con el cura? Maldito viejo, al final habían perdido toda la mañana por su culpa.
Pero al menos comenzaba la marcha en el pueblo, y eso era bueno.
Y a Oria eso le encantaba.
Niños, niñas, jóvenes, adultos y ancianos recorriendo las calles decoradas de la plaza central. Música y baile por doquier. Así como cientos de atracciones de todo tipo y para todas las edades. Y por supuesto, más allá de todo aquello, los concursos donde podrían ganar una pasta para el próximo viaje.

«¡Vengan, acérquense! ¡Entren y demuestren su valía en el Desafío de Xerneas! ¡Dos mil monedas podrían ser suyas! ¿A qué esperan?»

Tanto Oria como Big Bob exclamaron al mismo tiempo:
—¡¿Dos mil monedas?!
Estaba claro, ese era el evento que andaban esperando.
Aparcaron la moto como pudieron y se lanzaron como Pokémon salvajes entre la muchedumbre, todo para llegar de los primeros al tablón donde una rubia anunciaba el concurso junto a un hombre alto y moreno.
—¿Vais a participar?— preguntó la mujer —¡Perfecto! ¿Cómo se llaman?
—Me llamo Big Bob, ella es Oria…
—A secas— interrumpió la pelirroja—, soy Oria “a secas”.
Eso le pareció muy raro a Big Bob, pues él nunca había escondido su nombre. Ahí había algo raro… quizá… ¿Acaso no quería que nadie la reconociera?
—Está bien— dijo de nuevo la mujer rubia —, el evento comenzará de aquí a media hora en el centro mismo de la plaza. Tomad los folletos y estas pulseras que os identificarán. ¡Mucho ánimo a los dos!
Después de aquello, cogieron las cosas y se metieron de cabeza en el primer bar que vieron con mesas libres. Pidieron un menú de macarrones con ensalada de bayas y comenzaron a devorar el plato lo más normal que supieron.
—Esto…— dijo Big Bob tras un rato —¿De qué te escondes?
Oria casi se atragantó al escuchar aquello.
—¡¿Y a ti qué más te da?!— espetó —No es de tu incumbencia…
—Pues yo creo que sí— respondió él malhumorado — que ya te he pagado el desayuno, la comida y tengo que hacerte de chófer hacia no se donde. Así que por lo menos me gustaría saber quién coño eres y qué hacías en medio del puto monte ayer por la noche. Que casi la palmas, joder.
Oria estaba realmente sorprendida. No comprendía como aquél hombre sucio, rudo y que parecía un puto quinqui con aires de motorista de película se preocupara así de ella; vamos, ¡pero si ni siquiera la conocía! Qué más le daba.
—¿Porqué me salvaste?— preguntó de repente —Podrías haberme dejado ahí…
Big Bob dejó de comer.
—Mira, si te soy sincero… no lo se. Tan solo no podía dejarte tirada en la cuneta, puedo ser muchas cosas malas pero tengo mi corazón.
La chica quedó atónita.
—¿Eso es todo? Creía que me habías rescatado por otras cosas…
Él miró a Oria sin comprender.
—¿De qué hablas?
—Bueno… ya sabes, por mi belleza y eso… ¿Acaso los chicos no sois de ese modo?
Silencio.
—Tía…— comentó Big Bob —Estás fatal, ¿sabes?
—¡¿Pero de qué vas?!
—Vale que está buena y tal— continuó —, pero salvar a alguien o no por eso es… bueno, es raro de cojones. Al menos para mí.
—Tú si que eres raro de cojones…— dijo ella, casi en un suspiro.
Terminaron de comer y justo faltaba poco para la media hora. Pagaron la cuenta y se dirigieron al centro de la plaza. Allí habían, sin contar a los patrocinadores, unas ocho personas. Todos en parejas de dos, cosa que significaba que, junto a ella y Big Bob, en total eran cinco grupos de participantes. Una de las parejas llamó la atención de Oria.
De hecho, más que llamar la atención, le provocaron miedo en la mirada.
—Ey, ¿qué pasa?
Pero entonces interrumpieron los patrocinadores:

«¡Bienvenidos al Folklore Festival de Pueblo Delirio! Como ya saben de cada año, y para los que nunca hayan participado, el evento consiste en superar ciertas pruebas de ingenio y habilidad en plena naturaleza. En conmemoración a nuestro guardián Xerneas que partió siglos atrás, la prueba se disputará en el Bosque Ilusorio. ¿Podrán resolver los enigmas que ahí aguardan sin perder la cabeza? ¡Comencemos!»

Tras decir esto, los patrocinadores comenzaron a llevar a los participantes hacia un autocar. Una vez se subieron todos, el vehículo arrancó carretera arriba rumbo al Bosque Ilusorio.




—¿Ingenio?— soltó Big Bob —Estamos jodidos…
Oria, que estaba sentada a su lado, le agarró de la chaqueta y empezó a estirar.
—Tengo que decirte algo.
Aquellas palabras no sonaban para nada bien, en la forma con que las decía. Por un momento pensó que le iba a decir que lo dejaran, pero no fue así:
—Querías saber quién soy, ¿verdad?— comentó —Pues te lo voy a contar.
—Está bien— dijo él—, cuenta.
—¿Ves esos tipos de negro?— dijo señalando al dúo que había un par de asientos más adelante, justo en la fila de al lado —Son del Team Rocket.
—¿Pero qué dices?— saltó Big Bob —¿Esos no habían sido trincados hace años ya?
—No del todo— respondió ella —De hecho, están pensando en resurgir.
Big Bob no comprendía como ella sabía todo eso.
—¿De donde sacas esas ideas?
—Hace una semana, les escuché hablar durante una excursión de mi academia. Estábamos en Vila Ensueño, el parque temático a unos kilómetros de aquí. Les oí planear un atentado terrosita, al parecer querían volar la montaña rusa donde se iba a subir el director junto al alcalde de la localidad. No se por qué les dio por planear eso pero se que lo iban a hacer. Así que intenté salir de donde me había metido para contárselo a los demás.
Oria cogió aire en los pulmones, y después continuó.
—La cuestión es que me pillaron. No comprendo como es que no me han reconocido, si es que no lo han hecho ya. Bueno, a lo que iba… Ah, sí, eso: me pillaron escuchando e intentaron matarme con sus Pokémon. Yo tenía a mi compañero Vulcano, un Cyndaquil que me habían dado al empezar el curso, pero fue debilitado al momento por sus Drowzee y me lo robaron…
Big Bob estaba flipando.
—Estuve siguiéndoles durante toda la semana— continuó —pero al final me terminé perdiendo en el monte y casi me da un soponcio. De no ser por ti… bueno, ya sabes, la hubiera palmado seguro.
Oria miró de nuevo hacia donde estaban los supuestos Rocket. Parecían no haberse enterado de la conversación. Mejor. Pero ahora Big Bob tenía un problema, y ese era que no podía dejar escapar la idea de salvar un Pokémon secuestrado.
—Puede que, con tantos problemas en los que se meten, ya ni se acuerde de ti. Hay mucha gente así en el mundo: te roban, luego van a por otro y ni recuerdan ya la gente a la que les joden la vida. ¡Maldita sea! Que una cosa es pasar del sistema y otra es ser un puto cabronazo sn escrúpulos.
—Bob…
—Se dice Big Bob, nena, y el menda este piensa recuperar a tu Cyndaquil.
Entonces cayeron en la cuenta de algo.
—El problema es…
—Que no tienes Pokémon, ¿verdad?
Hubo un silencio, esta vez casi tétrico.
—Pues no…— respondió al fin Big Bob —La verdad es que no tengo ninguno.


V



El autocar llegó a la entrada del bosque Ilusorio, y mientras todo el mundo bajaba el dúo permanecía en el más profundo silencio. Observaban a los Rocket con una mirada mezcla del desprecio y la incertidumbre. ¿Cómo iban a rescatar al Pokémon de Oria? Aquello parecía una locura, teniendo en cuenta que no podían usar la fuerza para recuperarlo. Necesitaban una estrategia. Necesitaban ingenio.
Todo el mundo se paró justo delante de una pancarta, la cual decía:


"Bosque Ilusorio: donde nada es lo que parece."



Quedaron examinando el letrero. Era bastante reciente, y pareciera que la tierra hubiera sido removida, como si antes de aquél hubiera habido un cartel más antiguo. Pero ya no estaba.
El guía comenzó a hablar:
—¡Bien!— exclamó para que todos pudieran oírle —¡Comencemos!
—El objetivo del evento— prosiguió la chica rubia que iba con él —será el cruzar el bosque hasta llegar hasta el otro lado. Pero ojo, no podrán utilizar el camino de carretera, sino que deberán pasar por su laberíntica arboleda. Como ya sabrán, el Bosque Ilusorio es famoso por sus Pokémon tipo psíquico y fantasma que, de cara al atardecer, juegan con los intrusos mediante ilusiones ópticas para que se pierdan y mueran de hambre.
La gente tragó saliva. Excepto Oria, quien parecía emocionada.
—Pero no se preocupen— añadió la rubia —Estarán vigilados por nuestros guardabosques en todo momento. Son expertos en esta clase de Pokémon y por lo tanto entrenados para ser inmunes a sus trucos. La primera pareja que logre llegar a la base que está en el otro lado ganará el premio de 2000 P’s más un regalo especial no mencionado antes. ¿Preparados? Pues… ¡En marcha!
Y dicho esto los guías dejaron paso a los participantes para adentrarse en el bosque, donde cada pareja comenzó a ir por un camino distinto de los diferentes que proporcionaban el frondoso paisaje. Oria y Big Bob continuaron todo recto por el camino principal, donde habían decidido ir los chicos Rocket.
Continuaron siguiéndoles durante un buen rato, guardando las distancias para no ser descubiertos, hasta que, una vez comenzó a oscurecer, sucedió algo inesperado.
Los Rocket desaparecieron delante de sus narices.
Una densa niebla los había engullido.
Asombrados de aquello, decidieron correr hacia el lugar y se dieron cuenta de que la oscura niebla rodeaba completamente su alrededor. Estaba por todas partes, y era tan densa que ya no podían verse ni las estrellas ni las hojas de los árboles.
Y luego aquél ruido… ¿qué era?
Un susurro, parecido al viento pero diferente. Una presencia que daba mala espina. Quizá eran los Rocket. Pero no. No eran ellos, no podían serlo.
No podían porque, ahora que se daban cuenta, tan solo estaban ellos dos.
Nadie más, absolutamente nada ni nadie. Ni Pokémon, ni personas. No podía verse ni oírse absolutamente nada más que a Oria y su nerviosismo.
—¿¡Tío que es esta mierda!?— espetaba indignada —¿Polución o algo?
Pero no olía mal. Era soportable, un hedor soportable y familiar. Tremendamente familiar…
—Gas.
—¿Qué?— Oria estaba desconcertada.
—Huele a gas— comentó Big Bob —¿No lo notas?
Ahora que lo mencionaba, realmente olía un huevo a gas. Demasiado. Pero, en cambio, era diferente al convencional. Como más suave… más… ¿Cómo decirlo? Natural.
¿Pero cómo?
El susurro de nuevo.
Y luego una risilla traviesa.
La tarde terminaba de caer y era prácticamente de noche. Lo que estaban viendo los guardabosques no parecía posible. De hecho, no lo era. Dos participantes del evento habían desaparecido del mapa. Sin rastro de calor alguno, ni una ubicación exacta de antes de perderse.
—Capitán— dijo el ranger que estaba a cargo de las cámaras —, debería ver esto.


VI



—Ey, Bob, ¿has sido tú?
—¿Yo qué?
Silencio.
De nuevo el susurro, y luego la risa lejana.
Era tétrica, distorsionada, y parecía venir de todas las direcciones. Era imposible concretar si era la de un niño o una niña, pero sonaba a una voz de alguien muy pequeño. Y eso, precisamente era lo raro.
Porque no había ningún niño pequeño en el evento.
—Que le den al risitas— comentó Big Bob —, deberíamos continuar.
—Sí…— afirmo Oria —Porque si no perderemos a esos cabrones de Rocket.
Pero algo les detuvo.
Una figura difuminada comenzó a tomar forma entre la niebla oscura, la cual comenzó a volverse lentamente de un color azulado. Allí, en medio de la densidad, pudo verse la silueta de una muchacha.



Era una niña bastante extraña. Pareciera como si de la niebla misma estuviera hecha y levitaba lentamente hacia los presentes. Oria y Big Bob lo estaban alucinando. Por un momento se sintieron como en una de esas malditas pelis de terror que dan por la TV en las noches.
—Oye, tía— soltó Oria alzando la voz —, no se qué broma es esta pero no tiene ni puta gracia.
Silencio.
Y de nuevo la risilla, la cual se escapaba de sus labios sin moverlos siquiera.
Aquello empezaba a dar mal rollo.
—Oria…— dijo Big Bob en voz baja —Deberíamos largarnos de aquí…
La risa cada vez era más fuerte.
—Qué le follen.— espetó Oria —Debo recuperar a Vulcano y lo haré.
La risa paró.
«Dámela.
El dúo quedó petrificado.
Aquella niña levitando había hablado, pero lo había hecho de una forma realmente rara. Lo había hecho con la mente.
—¿Eres una yonki de esas que lee la mente? Lo que faltaba, una gitana…
«Dámela.»
—¿Pero qué quiere?— preguntó Big Bob a Oria.
—¡Y yo que sé tío!— espetó ésta indignada —Esto empieza a darme yuyu…
«La piedra… dámela.»
—Si quieres piedras vete al monte.— espetó Oria —Ah, espera, ¡si estamos en un jodido bosque sobre las putas montañas!
—Niña... no lo empeores más.
«¡Dame la piedra!»
Entonces una revelación le fue dada a Big Bob. Fue como en esos animes de detectives que veía de crío, donde un flash cruzaba la mente del agente y entonces lograba encender su bombilla. Tenía una idea.
—¿Y si te dijera quién la tiene? ¿Y si te llevara hasta ellos?
Oria estaba flipando.
—¿Pero tú con que me sales aho-
«Llévame.»
Una sonrisa comenzó a crecer en la cara de Big Bob. Tenía un plan, y por primera vez en su vida no era una tontería sin sentido.
—Está bien— dijo él —, te llevaré.
Big Bob, al ver la cara de incomprensión de Oria, le guiñó un ojo en señal de que le siguiera la corriente. Ella pareció entenderlo, porque no volvió a decir nada.

VII



En las cámaras de seguridad, proyectadas a través de la pantalla del centro de control ranger a la entrada del bosque, podía verse una densa niebla que comenzaba a moverse por el camino principal que se torcía más adelante en distintos sub-caminos alternos. Pero uno de los caminos no existía. Al menos no hasta que apareció el extraño gas ambulante.
El capitán ranger permanecía incrédulo.
—¿Qué significa esto?
—No tenemos idea, señor.— respondió el responsable de los monitores —Apareció de la nada, de un momento a otro, señor.
El hombre quedó pensativo.
—Quiero que envíen a un equipo de activos para que comprueben la zona.— dijo de forma autoritaria —Será un grupo pequeño, no queramos alertar a los participantes.
—¿Y qué hacemos con la pareja desaparecida?
—Buscad todo lo que sepáis de ellos a partir de las imágenes anteriores, quiero saber quienes son y qué hacían aquí. Utilizad el reconocimiento facial si es necesario en webs externas.
—Capitán…— comentó un ranger de menor grado —¿Cree que pueden estar involucrados con el gas?
—Es posible— respondió el hombre, pasando su rugosa mano por la blanquecina barba a medio rasurar —, y de ser así quizá debamos tener cuidado.

Mientras tanto, en el bosque, el dúo avanzaba lentamente.
Oria y Big Bob continuaban el camino recto, aunque ya no sabían bien hacia donde se dirigían realmente. La niña chunga, como la llamaban ahora, les seguía cual espectro en las tinieblas de la noche. De hecho, parecía más el fantasma de alguna muerta que una persona normal. Pero eso ya no importaba, al menos no para él.
—Sigo sin entender porque…
—Ella quiere encontrar su piedra— respondió Big Bob casi al oído, en voz baja —, y nosotros a tu Cyndaquil. Buscaremos a los Rocket y les cargaremos, nunca mejor dicho, el “muerto”.
Oria estaba sorprendida.
—¡Eres genial tío!— exclamó en voz baja, admirada.
—Ah… bueno, no es para tanto…
«Mi piedra…»
—Que sí— respondió Oria —, que la estamos buscando… tú tranqui, ¿vale?
Llegaron a un prado.
Era grande y espacioso. Allí podía verse la luz de las estrellas a pesar de la espesa niebla gaseosa. Justo a un lado, entre unas rocas, podía verse una fogata que iluminaba parte de la zona.
Eran ellos.
—¡Buah!— exclamó uno, el cual era albino —¡Qué práctica es esta comadreja!
—Y que lo digas— respondió su compañera —, nos ha ido genial para encendernos ahora un fuego calentito… una maravilla el Cyndaquil este, tú.
Oria comenzó a temblar de la rabia.
Les observaba desde la lejanía mientras se acercaba a pasos de gigante hacia ellos, indignada completamente de que lo tuvieran todo magullado de heridas. Lo obligaban a encender un poco más la hoguera, mientras le daban como premio una patada. Jamás había visto tal desprecio hacia un Pokémon, y no podía soportar ni un segundo más que fuera precisamente al suyo.
—¡Hijos de puta!— chilló casi con lágrimas en los ojos —¡Os voy a matar!
Detrás de ella corría Big Bob, acompañado por la extraña niña fantasmal. No podía creer que su compañera tuviera tan poca sesera como para enfrentarse a dos Rocket sin armas ni Pokémon y sin pensar. Aunque, la verdad, él habría hecho lo mismo de haber visto a un amigo suyo tratado así.
Porque Big Bob sabía que, para Oria, ese Cyndaquil era su amigo.
Lo tenía escrito en la cara, como se suele decir.
«Mi piedra…»
—La última vez que vi tu piedra— dijo Big Bob —, la tenían ellos.
Los ojos de la niña brillaron durante un instante, y acto seguido adoptó su verdadera forma.
Era un Gastly.
Pero no uno cualquiera.



A diferencia de los Gastly comunes, este tenía el gas de su alrededor de un tono azulado. Su esfera era de un morado tan claro como el núcleo de un Cloyster y su mirada delataba una malicia superior a cualquiera de sus congéneres. Claramente era un espécimen variocolor, y uno bastante ansioso por la batalla.
Y el dúo Rocket también lo estaba, una vez vieron a Oria.
—¡Eres la pringada de la otra vez!— exclamó el chico —¿Vienes a por tu mascota?
—¡No es mi mascota!— gritó Oria enfurecida —¡Es mi amigo, gilipollas!
—¿Tu amigo?— soltó la chica Rocket bajo una risilla —¿Qué eres? ¿Pokefílica?
Aquél comentario rompió del todo la paciencia de Oria.
De un salto, la pelirroja terminó justo delante de la chica Rocket y, visto y no visto, le asestó un potente puñetazo en toda la cara.
La muchacha terminó en el suelo, soltando un hilo de sangre de sus labios.
—¡Perra!
Una patada golpeó el estómago de Oria, y ésta fue lanzada a medio metro de donde había estado. Escupió algo de baba. Casi vomita.
—¡Agh! ¡Joder!
Big Bob se asustó.
—¡Oria!
El chico Rocket se la quedó mirando, triunfante, mientras avanzaba para volver a pegarle. La miraba en una mezcla de desprecio y lujuria.
—Me pregunto si serás tan servicial como tu mascota, una vez que te enseñe a respetarme… zorra.
Pero cuando el Rocket quiso darle otra patada a Oria, una niebla gaseosa de color azul le impidió el paso.
—¡¿Pero qué…?!
Delante suyo, entre la niebla, apareció Big Bob. La mirada asesina que le mostró fue suficiente para inquietarle, pero no para acobardarlo. Cuando intentó darle un puñetazo, Big Bob lo paró como si nada y de un empujón lo envió justo a su compañera, todavía en el suelo.
—Desgraciado… pegar así a una chica…
Fue a ver como estaba Oria.
—Tranquilo tío, me recuperaré…— dijo ella —Ahora lo importante es sacar de aquí a Vulcano…
Pero entonces los Rocket, una vez se levantaron, sacaron sus Pokémon.
—¡No vais a salir vivos de aquí!



El Gastly variocolor se puso junto a Big Bob.
Sus miradas se cruzaron, y por un momento se comprendieron mutuamente.
—¿Sabes que te he mentido, verdad?
El fantasma asintió.
—¿Entiendes por qué lo hice?
Asintió de nuevo.
—Entonces sabes que te ayudaré a buscar tu piedra cuando terminemos.
El Pokémon mostró una sonrisa.
—Bien… Entonces, ¡allá vamos!




Levitando lo más rápido que podía, el Gastly se acercó hacia el Larvitar para asestarle un ataque Lenguetazo. Pero, para cuando efectuó el movimiento, Big Bob se dio cuenta de que ese movimiento apenas afectaba al reptil.
—¡¿Cómo?!
Una risa escapó de los labios de la chica Rocket.
—Estúpido, ¿acaso no conoces las debilidades frente a tipos de Pokémon?
—Nuestro Larvitar es tipo siniestro, memo— prosiguió el chico Rocket —, tu tipo fantasma es algo que puede resistir perfectamente.
Big Bob tragó saliva, alentando al Gastly a que se retirara.
Pero eso no fue posible.
—¡Vamos, T-Tar!— exclamó la chica —¡Cómetelo!
Y al momento el Larvitar asestó un rápido y potente mordisco contra el Gastly.
Fue muy eficaz.
Dolorido, soltó una especie de grito tétrico mientras expandía su gas para molestar al reptil y poder soltarse. Una vez lo hizo regresó junto a su dueño.
—Mierda… esto no va bien…
Oria miraba a su compañero.
—Bob…
El Larvitar se acercaba hacia ellos.
—¡Si no hacéis nada, os mataremos por cobardes!
—Aunque ya os íbamos a matar igualmente…. ¡Jajaja!
Preparando un nuevo Mordisco, el Larvitar se abalanzó hacia ellos. Pero en vez de ir a por el Gastly, fue directamente a por el cuello de Oria.
Big Bob, al ver esto, la protegió exponiendo su brazo derecho.
La mandíbula del Pokémon quedó clavada en su gruesa carne.
Cogiendo al lagarto de la cabeza, lo sacó de su brazo y lo lanzó bien lejos hacia donde estaban los Rocket.
—Cabrones… eso es jugar sucio.
Los Rocket rieron.
—¿Y quién dijo que debíamos jugar limpio? Menudo memo.
El entrecejo de Big Bob se arqueó de forma furiosa.
—Vosotros no sois delincuentes…
Los villanos le miraron.
—¿Cómo dices?
Oria estaba alucinando. El brazo de Big Bob sangraba mucho, pero no parecía inmutarse por ello. De hecho, ahora que se fijaba, aparte de la herida habían otras cicatrices. Parecían antiguas.
—He dicho que no sois delincuentes… no.— apretó los puños con fuerza, cosa que aceleró el sangrado del brazo —Vosotros tan solo sois ratas; gente sin honor, cobardes que nunca habéis conocido el sufrimiento de verdad. Sois unos desgraciados sin propósito alguno, sin ambición… Y lo se porque he visto muchos de esos en mi vida.
Silencio.
—¿Eres consciente de que nos la pela lo que digas?
—¿Y que— añadió la otra —, además, nuestro Pokémon es superior?
Big Bob sonrió.
—Nunca subestimes la fuerza de voluntad. Te sorprenderías…
Entonces Oria se acercó a él y, acto seguido, le susurró al oído:
—Bob, tengo un plan… pero antes necesito recuperar a Vulcano.


VIII



—¿Qué ocurre Oria?
—Pasa que estos tíos son tontos— dijo ella — y se creen que su Pokémon es un tipo siniestro. Pero, ¿sabes? No lo es.
Big Bob se la quedó mirando.
—¿En serio? Pero, sabía el movimiento Mordisco y los ataques del Gastly no...
—Eso es porque debe estar en algún nivel superior, y por eso no le haces mucho daño que digamos… Pero Larvitar no es tipo siniestro hasta que no evoluciona a su tercera fase: Tyranitar. ¡Ah! Pero si ese lagarto es tipo roca y tierra…
La sonrisa de Big Bob creció de nuevo en su rostro, y esta vez más notable que antes.
—Esto es mejor de lo que pensaba, entonces sí que podré usar eso sin arriesgarme…
—¿De qué hablas?
—Hipnosis.
Una sonrisa nació también en el rostro de Oria.
—¡Genial!— susurró —Mira, tú lo vas despistando lanzándole Hipnosis y Rayos de esos que confunden; mientras tanto yo recuperaré a Vulcano.
—¿Y qué harás después?
La mirada de Oria se tornó psicópata.
—Ya lo verás.
El Larvitar de los Rocket regresaba de nuevo para atacar, pero entonces Big Bob mandó al Gastly lanzar una oleada de Rayo Confuso e Hipnosis. El lagarto tuvo que pasarse un buen rato esquivando los ataques, cosa que Oria aprovechó para ir a toda leche en busca de la pokebola donde andaría su Cyndaquil. El chico Rocket permanecía distraído dando órdenes al Larvitar, pero su compañera se percató de lo que intentaba hacer y fue tras la pelirroja. Cuado Oria llegó a la hoguera pudo ver la bola de su Pokémon. Pero entonces alguien le impidió el paso.
Era la Rocket.
—Puta… ¡Fuera de mi camino!
—No pasarás de aquí— dijo la villana —, tu mascota se queda conmigo.
La chica Rocket sacó una navaja. Era larga y afilada, seguramente de dimensiones ilegales. Miraba seriamente a Oria. Iba en serio.
—Mierda…— la pelirroja quedó quieta, pensando cómo iba a salir de ahí.
La chica Rocket inició su movimiento.
Apuntó el cuchillo hacia Oria.
Ella evitó el ataque en un movimiento brusco hacia atrás. Oria pudo ver como su vestido era rasgado en un corte limpio a centímetros de su piel. Tenía miedo, pero sabía que si no hacía algo rápido iba a ser rajada por aquella lunática. ¿Cómo podría no hacer nada? No. Ella no era una cobarde. Pelearía hasta la muerte si fuera necesario. Jamás abandonaría a Vulcano.
—Te he dicho…
Oria cerró los puños con fuerza.
—¿Huh?
Un pie quedó clavado en el suelo, frenando, y el otro hacia delante con fuerza.
—… que no es…
El brazo derecho hacia delante, inclinando su torso lo máximo posible.
—¡¿Qué mierd-
Rápida. Debía ser la más rápida. Y la más fuerte.
—… ¡mi mascota!
La chica Rocket, antes de poder reaccionar, sintió un impacto en su mejilla. Por un momento creyó escuchar un crujido. ¿Le había roto la mandíbula? Puede. Quería clavarle la navaja, pero por inercia su mano ya había soltado el arma segundos atrás. La cabeza le daba vueltas, y sentía… Ah… ya no sentía nada.
Se desmayó.
Oria estaba exhausta. Lo había dado todo en aquél puñetazo. Los nudillos de su mano derecha sangraban, pues al parecer se había rasgado la piel con el impacto. Pero aquello ahora no era importante. A pesar del dolor había una cosa que le preocupaba mucho, muchísimo más.
—Vulcano…
Sus piernas temblaban, y empezaba a marearse un poco. Los nervios, quizá, eran el principal causante de todo aquello. No podía saberlo con claridad. Buscaba con la mirada la pokebola de su Cyndaquil, casi desesperada. Una vez la visualizó a unos metros más adelante, fue a recogerla lo mejor que pudo.
La abrió.
Y allí estaba Vulcano.
—¡Quil!
Oria suspiró, rendida.
—Ah… al fin…
No pudo evitar soltar un par de lágrimas, todo mientras abrazaba al pequeño Pokémon como si no hubiera mañana.
—¡Quil!— respondió Vulcano en señal de ahogo.
—¡Oh! Lo siento…— dijo ella soltándolo —Es que me alegro mucho de verte.
El pequeño Cyndaquil se la miró con ciertas lagrimitas. La comprendía.
—Debemos irnos, tenemos que ayudar a un amigo.
Oria se dirigió a toda prisa prado arriba, en busca de la posición de Big Bob. Ahora que había rescatado a Vulcano, no tenían nada que temer; su plan estaba cerca de completarse, y con ello la victoria.
—Aguanta Bob… ya venimos.


IX



Un soldado ranger corría por el pasillo de la oficina central de la base guardabosques, parecía bastante alterado. Una vez llegó al despacho del gabinete donde el capitán tenía una reunión con un par de lugartenientes, ni siquiera llamó a la puerta.
—¿Qué haces?— espetó un oficial —¿Acaso no sabes que no está permitido…?
El ranger lo interrumpió.
—¡Ahora no es el momento, señor!— exclamó —¡Capitán, por favor, es urgente!
El capitán le miró preocupado.
—¿Qué sucede, joven?
Secándose el sudor de la frente, y cogiendo aire en los pulmones, el ranger dijo:
—Hemos descubierto las identidades de los intrusos en el Bosque Ilusorio y, francamente, señor, no se lo va a creer…




Big Bob hacía todo lo que podía. Su compañero Gastly comenzaba a perder las fuerzas, debido a repetidos movimientos Mordisco impactados en su cuerpo gaseoso. A pesar de haber logrado dormir en un momento dado al Larvitar, no duraba dormido lo suficiente como para asestarle un daño considerable. Los movimientos del fantasma no eran precisamente poderosos, a diferencia del pequeño lagarto de piedra. La cosa comenzaba a complicarse. Si no hacían algo pronto, terminarían perdiendo la batalla.
—¡Estás acabado, calvo! — exclamó el chico Rocket con superioridad.
Otro ataque Mordisco de Larvitar.
—Mierda… ¡Gastly!
El Pokémon fantasma había quedado atrapado entre las fauces del lagarto, y esta vez no lograba escapar a pesar de pretender disolver su cuerpo en puro gas. No podía, ya que comenzaba a debilitarse. Y el Larvitar enemigo se aprovechaba de aquella ventajosa situación.
El Pokémon hincó todavía más los dientes en su enemigo.
Gastly estaba a punto de caer debilitado.
—¡Placaje!
Una femenina voz resonó por todo el lugar, y acto seguido un pequeño Cyndaquil embistió con todas sus fuerzas al Larvitar que tenía preso a Gastly.
—¡¿Pero qué…?!
—¡Oria!
La pelirroja sonrió.
—¿Me echaste de menos?
El Gastly logró escapar, quedándose al lado de Oria. Ésta le susurró algo en voz baja al fantasma, cosa que intrigó tanto a Big Bob como al chico Rocket. Momentos después, sucedió algo realmente espectacular.
—¡Oye, lumbreras! — gritó al Rocket —¿Sabes qué pasa cuando usas a un tipo fuego en la división Gastly?
Big Bob abrió los ojos como platos.
—No jodas…
El Rocket mostró una mirada de incertidumbre.
—¿Qué mierdas me estás contando?
Oria mostró una risa macabra. Una que Big Bob no había visto hacer ni a los pandilleros más alocados. Cogió a su Cyndaquil y acercó las llamas de su espalda al fantasma gaseoso. El Pokémon ardió en llamas al instante.
—Pasa que se convierte en…
Big Bob comenzó a correr hacia atrás.
—¡Una bomba!


El Gastly ardiendo se dirigió a toda velocidad hacia el Larvitar enemigo, el cual quedó estupefacto de ver algo como aquello. Para cuando quiso reaccionar y evitar el golpe, ya era demasiado tarde. Lo tenía justo delante.
Oria exclamó con gran orgullo:
—¡METEORITO!
Una explosión resonó por todo el Bosque Ilusorio, el cual quedó iluminado durante un instante como si fuera mediodía y no plena noche. Llamas comenzaron a esparcirse por todas partes, alcanzando los árboles más cercanos, y la onda expansiva lanzó a varios metros de distancia tanto a Oria y su Pokémon como a Big Bob y el chico Rocket. Después de eso, perdieron el conocimiento.


X



Para cuando Big Bob se despertó, estaba en las afueras del Bosque Ilusorio. Comenzaba a amanecer y habían bomberos por todas partes. Buscó a Oria entre la multitud que era en su mayoría el resto de participantes del Festival Folklore y la prueba de ingenio. Tras un buen rato la encontró al lado de una ambulancia, siendo esposada por miembros de la División Guardabosques y un par de Rangers.
—Esperen, ¿qué ocurre?
Un soldado Ranger lo miró con desprecio.
—¿Es usted Bob Jr. Druk?
Un escalofrío recorrió la espalda de Big Bob.
—¿Qué quieren de mí?
El Ranger sacó otras esposas.
—Tiene que acompañarnos, por favor, queremos hacerle ciertas preguntas respecto a su padre.
Big Bob asestó un potente puñetazo al Ranger, noqueándolo al instante. Cuando vio que el otro agente venía a por él, cogió la porra del soldado inconsciente y se la estampó en toda la cabeza. Cogió las llaves de las esposas de Oria y la liberó.
—¿Qué haces?
—Coge a tu Cyndaquil y larguémonos de aquí.
—Pero…
—¡Haz lo que te digo! ¡Rápido!
Oria cogió la pokebola de Vulcano en el asiento delantero del coche patrulla, y acto seguido siguió a Big Bob. Durante su trayecto, esquivando a los cuerpos de la autoridad entre ambulancias y personas, pudo ver al Gastly que les había ayudado anteriormente.
Estaba bien. Parecía haberse recuperado.
Oria vio sus sospechas cumplidas, cuando al incendiarlo pensó que los fantasmas no podían morir. Al menos para ella tenía su lógica.
El Gastly observaba un cofre encima de cierta mesa de madera, donde encima suyo había colgada una pancarta donde había escrita la palabra "premio".
—Bob, espera un momento…
—¿Qué pasa? ¡Ah! Ya veo…
Se acercaron y Big Bob abrió el cofre. Dentro habían dos piedras extrañas; una pequeña y oscura, la otra grande y de tonos claros.
Big Bob quedó pensativo.
—¿Era esto lo que buscabas?
El fantasma asintió.
—Ya veo…
El motorista cogió las piedras del cofre y se las guardó en la bolsa que llevaba encima, cogió una pokebola y preguntó al Gastly:
—¿Quieres venir conmigo?
Fue decir esto, y el propio Pokémon se metió en la bola. Fue capturado al instante.
—¡Wow! — exclamó Oria en voz baja.
Big Bob sonrió, y acto seguido cogió la bolsita con dos mil P’s que habían justo al lado del cofre.
Echaron a correr de nuevo.
—¿Cómo haremos para escapar? Tu moto…
—Tranquila, la empresa del evento dijo que los que tuvieran bicicletas u otros vehículos no nos preocupáramos; un camión los trasladaría hasta aquí para que los entrenadores de medallas continuaran sus viajes… Así que… debería estar por…
—¡Ahí hay uno! — dijo la pelirroja, señalando un trailer blanco.
Fueron hacia el camión, y con la ayuda sus Pokémon pudieron abrir la puerta trasera sin hacer mucho ruido. Dentro estaba la Harley tal como le habían prometido, y tal como él mismo la había dejado: limpia, sin un rasguño y con el depósito lleno. Era el momento de escapar.



—¡Capitán!
—¿Qué ocurre soldado?
—¡Hemos encontrado a dos de nuestros hombres heridos— respondió con nerviosismo —, y no encontramos ni a Oria ni a Bob Jr. por ningún lado!
—¡¿QUÉ?!
Todas las patrullas Ranger comenzaron a movilizarse. Coches, motos, incluso algún que otro helicóptero emprendió su rumbo hacia el Bosque Ilusorio y alrededores. Mientras tanto, Big Bob y Oria emprendían a toda velocidad su rumbo por la autopista central que les llevaría hasta Ciudad Ilusión.





Reporte
Personajes Destacables

Big Bob



Dinero: 2000 P's
Medallas: 0
Bolsa



-Poción x0
-Pokeball x04
-Piedras Desconocidas


Equipo Pokémon
Gastly

Mote: No tiene (de momento)
Sexo: Hembra
Nivel: 5
Exp: ???
Habilidad: Levitación
Experiencia: 25% (tras derrotar a Larvitar)
Movimientos:
-Rencor
-Hipnosis
-Lengüetazo
-Rayo Confuso


Oria Gold



Dinero: 1000 P's
Medallas: 0
Equipo Pokémon

Bolsa



-Poción x05
-Pokeball x0


Equipo Pokémon

[spoiler=Cyndaquil
Mote: Vulcano
Nivel: 5
Habilidad: Absorbe Fuego
Experiencia: 0%
Movimientos:
-Placaje
-Malicioso
-???
-???


Dúo Rocket (bajo rango)

Equipo Pokémon

Larvitar

Mote: No tiene
Nivel: 7
Habilidad: Agallas
Movimientos:
-Mordisco
-Malicioso
-Torm. Arena
-???


[/SPOILER]

Pd: Los próximos episodios serán igual de extensos que el capítulo 1. Esto fue una excepción.
#4

Capítulo 20: Transformación.

Capítulo 20: Transformación.

¡Más vale tarde que nunca! Llevaba pensando datos para este capítulo durante todo el mes, pero por falta de inspiración no he podido terminarlo hasta hoy.

Antes de nada, debería agradecer el haber creado este evento, pues me ha permitido ahondar un montón en el argumento que quería llevar en mi odisea.

En fin, me he extendido un montón y he divagado aún más, asíque por favor, disfrútenlo:

Spoiler
Había sido teletransportado de vuelta a tiempo. Me encontré a salvo junto a Delta y Enzo, a quienes saludé aún temblando.
3 responsables del Safari se nos acercaron para inspeccionar nuestra captura, pero Delta no tuvo ningún nuevo pokémon que enseñar.

Le tendí mi Safari ball con Nidoran a uno de los tipos que la dejó sobre un soporte conectado a un ordenador.
-Enhorabuena.- Dijo el señor. -Has atrapado satisfactoriamente un Nidoran macho, nivel 9 con un ataque inusual.- Hizo una pausa mientras se ajustaba las gafas. -Superdiente. Además lleva escondido en su cuerpo una Flecha Veneno.
-¿Flecha Veneno?- Pregunté inquisitivo.
-Sí.- Respondió el hombre. -Es un objeto que potencia los ataques de tipo Veneno. Cuando use uno, verás que se materializa en su cuerno.- Me informó tendiéndome de vuelta la ball.

Una vez que Enzo y yo tuvimos la información de nuestro nuevo pokémon decidimos mantenerlo en secreto y enfrentarlos tras el festival, ahora tendríamos que buscar un lugar para pasar la noche.

Fuimos al centro pokémon a visitar a Merry y recoger a nuestros pokémon y después marchamos a un hotel de dos estrellas para dormir para el día siguiente. Las casetas y atracciones estarían abiertas desde por la mañana, pero el festival empezaría realmente por la noche, con los fuegos artificales inaugurándolo.

Una vez se hizo de día fuimos de compras. Delta necesitaba un Yukata para pasar las fiestas y Enzo algo de ropa. Estuvimos toda la mañana buscando por las tiendas hasta que finalmente pudieron encontrar algo lo bastante bueno. Después dimos un paseo por los distintos puestos junto a alguno de nuestros pokémon. Abinoblem seguía a Enzo de cerca, Delta tenía a Calimero en brazos y Godzilla estaba agarrada a mi pecho.

Nos paramos en un puesto de tiro al blanco y Delta dijo que quería un peluche de Ditto que había. Probé suerte con el rifle. Primer disparo, nada. Segundo disparo, nada. Y finalmente, en el tercer disparo, nada. Con la decepción de haber tirado 10 monedas seguimos paseando, pensando en que volvería más tarde a esa caseta.

Vimos puestos de perritos calientes, de takoyaki y de taiyaki, uno con pescado frito y finalmente el de chuches. Decidimos parar a comer perritos y luego compraríamos taiyaki a modo de postre. Nos sentamos en una mesa de la terraza del puesto y cuando fuimos a dar el primer bocado un alboroto nos hizo girar.
-¡Cogedlo!- Gritó el dueño del puesto de takoyaki.
Un Minun albino apareció corriendo con una caja de takoyaki entre manos. Los tres nos levantamos dispuestos a parar al ladrón y justo apareció en nuestra mesa un Plusle, también albino, que hizo de señuelo para que le siguiéramos a él.
Godzilla, Calimero y Abinoblem se lanzaron al ataque, pero Plusle los esquivó a todos de un salto, se subió a nuestra mesa junto a Minun, cogieron nuestra comida y desaparecieron de ahí corriendo mientras nosotros asimilábamos lo ocurrido.

-¿Qué acaba de pasar?- Preguntó Delta incrédula.
-No lo sé, ha sido demasiado rápido.- Respondió Enzo.
-¿Nos acaban de robar dos roedores?- Dije atónito.
-¡Maldita sea!- Dijo el encargado del puesto mientras se acercaba a nosotros. -Esperaba que hoy no aparecieran. Siento mucho las molestias que han causado, a la próxima invita la casa.- Se ofreció muy amablemente aquel hombre.
-¿Que no aparecieran hoy? ¿Acaso los conoce?- Pregunté lleno de curiosidad.

El hombre nos contó la historia. Esos Minun y Plusle llegaron al pueblo junto a su dueño hacía un año. El hombre visitaba a diario el templo junto a sus pokémon para pedir a Arceus que curase su cáncer, pero un día, todo acabó. Sus pokémon no tuvieron a dónde ir, por lo que se refugiaron en el templo. Como el hombre era alguien muy querido por la gente del pueblo estuvieron tratando de cuidar a esas dos durante un tiempo, pero ellas se mostraban muy hostiles.

Un día, la gente del pueblo dejó de llevarlas comida, pero eso no mejoró nada, sino que hizo que Minun y Plusle salieran para robar o cometer gamberradas. Ahora la gente temía que fastidiase el festival y molestase a los turistas, por lo que había una patrulla buscándolos.

-¡Qué historia tan triste!- Dijo Delta cuando el hombre se fue. -Esas dos me dan mucha pena.
-Sí, pero eso no justifica su comportamiento.- Dije mientras me cruzaba de brazos.
-¿Deberíamos buscarlas nosotros también?- Preguntó Delta mientras se terminaba el nuevo perrito que nos había dado el dueño.
-Id vosotros.- Respondió Enzo. -Yo he quedado con alguien para ir al festival. Quizá luego nos veamos.- Informó con tono misterioso.

Seguimos comiendo mientras contábamos todo tipo de historias, aunque ninguno sabía muy bien el motivo del festival.
-Lo dirán en el pregón.- Asumió Enzo terminándose su perrito.
-Yo aún no sé qué relación pueden tener Ditto e Eevee, porque hay muchos peluches y figuras suyos en los distintos puestos.- Dije aún pensándolo.

Terminamos de comer y fuimos a comprar unos taiyakis mientras mirábamos el resto de casetas. Probé suerte en la pesca de Poliwag con una pequeña raqueta de papel, pero sin éxito. Luego fuimos a una caseta de tiro al Psyduck, muy parecida a la de tiro al blanco anterior. Esta vez pude derribar a dos Psyduck de su soporte, pero necesitaba más si quería ganar algún premio. Volví a probar suerte tras ver que uno de los premios era un Ditto de peluche como el que quería Delta. Disparé y con el primer disparo derribé a un Psyduck. Apunté bien y mantuve la respiración para el segundo disparo, que volvió a dar en el blanco. El siguiente tiro lo fallé, pero pude redimirme con los dos últimos. Tras derribar a 4 Psyduck pude al fin ganar el premio que tanto quería Delta y regalárselo.

-Gracias.- Dijo mientras su cara se ponía roja y apartaba la mirada. -Aunque tampoco es como si lo quisiera tanto.
-Ya veo.- Dije riendo, a lo que ella respondió con una sonrisa sincera.
-Como sea, se hace tarde, tenemos que volver al hotel para cambiarnos.- Informó Enzo.

Caminamos de vuelta mientras el Sol se ponía a nuestras espaldas. Llegamos al hotel y subimos a nuestras habitaciones. Enzo y yo compartíamos cuarto, pero no cama, y Delta tenía la habitación de al lado. Me metí a darme una ducha rápida y después me puse la ropa que me había traído mi madre. Era un pantalón de pinzas negro y un polo oscuro, con una camiseta blanca debajo. Un cinturón de cuero terminaba de adornar para rematarlo todo con una fedora negra con cinta verde.

Enzo se metió a la ducha y justo sonó alguien llamando a la puerta cuando yo me acababa de poner los pantalones, aún sin camiseta. Me acerqué a abrir y en la puerta encontré a Delta, con el pelo húmedo y una toalla rodeando su cuerpo. Desvié rápidamente la mirada a su cara para evitar accidentes cuando me habló.
-Necesito una pequeña ayuda con el yukata.- Dijo mirando para otro lado. -En la tienda me ayudó una dependienta a ponérmelo y ahora yo sola no soy capaz.
-No sé si podré ayudarte.- Comenté evitando pensar nada raro y poniéndome rojo.
-Al menos inténtalo.- Me pidió mientras cogía una de mis manos. -Por favor.

Acompañé a Delta hacia su cuarto mientras notaba cómo mis extremidades temblaban de puro nervio. Sabía que debajo de esa toalla no habría nada y que para ayudarla la tendría que ver desnuda, y Delta era una chica demasiado guapa como para no ponerse nervioso de pensarlo.
-Espera aquí un momento.- Pidió mientras entraba al baño.

Me senté en la cama, jugando con mis manos para hacer tiempo, esperando nervioso al desenlace de aquello. Salió en menos de dos minutos, sin toalla. Llevaba el yukata puesto pero sin atar. El vestido se abría por la mitad de su cuerpo, dejando al decubierto gran parte de la piel y su ropa interior. Intenté no mirar, aunque ya la había analizado completamente. Se acercó a mí y me cogió las manos, me ayudó a ponerme en pie y se dio la vuelta mientras yo me aguantaba las ganas de besarla.

Me tendió una gran cinta de seda roja que usé para hacerla un lazo en la cintura que sujetase el yukata negro con flores blancas que llevaba puesto. Las mangas llegaban hasta sus muñecas y luego colgaban, el corte inferior quedaba por encima de las rodillas, dejando al descubierto unas largas y firmes piernas pálidas. Delta se puso unas sandalias de madera con plataforma y me invitó a volver a mi habitación para terminar de vestirme mientras ella se arreglaba el pelo. Ya ni recordaba que aún estaba desnudo de cintura para arriba, pero no tenía frío para nada.

Volví a la habitación y conté a Enzo lo ocurrido mientras nos terminábamos de vestir.
-No creo que eso lo haga cualquier chica.- Comentó Enzo distraido mientras se ponía los pantalones.
-¿A qué te refieres?- Pregunté extrañado mientras me ponía el polo sin camiseta debajo.
-No sé. A lo mejor Delta quiere algo contigo.- Mencionó distraido.
-Nah, no puede ser.- Respondí dubitativo mientras pensaba en aquello.
Realmente no creía que Delta quisiera nada conmigo, pero ¿quería yo algo con ella? Tampoco lo tenía claro, al fin y al cabo, Delta era una chica a la que había conocido hacía apenas una semana y a la que había robado uno de sus pokémon antes de prácticamente secuestrarla.

Seguí dándole vueltas al asunto mientras me ponía los zapatos y me calzaba el sombrero a la cabeza, decidiéndo si recoger mi largo cabello en una coleta o dejarlo suelto. Alguien llamó a nuestra puerta cuando Enzo terminó de vestirse. Fui a abrir y me encontré a Delta ya lista, con el pelo recogido en un moño alto con dos palillos para darle consistencia. La miré de arriba a abajo con los ojos como platos mientras pensaba en que nunca la había visto tan guapa.

Los tres salimos del hotel dispuestos a ir al festival, pero Enzo se separó de nosotros diciendo que había quedado con alguien. Delta y yo paseamos por los distintos puestos hasta llegar al espacio remanso. Cerca de una fuente había varios bancos, por lo que decidimos sentarnos a descansar y hacer tiempo para los fuegos artificiales. Pronto el parque se llenó de parejas, haciendo que nos sintiéramos un poco incómodos.

-Lechu.- Dijo Delta interrumpiendo el silencio. -Tengo algo que decirte.- Confesó mientras me miraba a los ojos. -Creo que.- Fue todo lo que pude oír antes de que los fuegos artificiales comenzaran a estallar e impidieran toda comunicación.
Durante 5 largos minutos estuvimos mirando la cielo, viendo luces de colores bailar y desaparecer.

-¿Qué era eso que tenías que decirme?- Pregunté curioso cuando terminaron los fuegos.
-¿Eh? Nada, nada.- Comentó Delta desviando la mirada. -¿Vamos a ver el pregón?- Dijo cambiando de tema.
Nos pusimos en pie y nos dirigimos a la plaza del pueblo, donde estaba Anna en lo alto de un podio de madera parada frente a un micrófono. Llevaba una toga de un solo hombro y una corona de laurel en la cabeza.

Comenzó su discurso:
-¡Hola y bienvenidos a todo el mundo!- Dijo alegremente. -¡Os doy la bienvenida un año más al festival mutante donde honramos al valiente héroe de antaño!- Prosiguió. -¡Para los que sean nuevos, les invito a que vayan al templo a presenciar una representación de la leyenda y os recuerdo a todos que más tarde se iniciará una gymkana con un fabuloso premio mutante!

Eso fue todo cuanto dijo. ¿Festival mutante? Aún había muchos interrogantes en torno a la festividad, por lo que decidimos ir al templo a ver la representación. Cuando llegamos, dimos una vuelta para visitarlo al completo. Vimos su gran arquitectura de madera con suelos elevados y fuimos a la campana de donaciones a pedir nuestro deseo. Luego oimos que la obra iba a empezar, por lo que fuimos corriendo a verla.

La representación fue muy vivaz, con pokémon y personas trabajando juntas. La historia contada trataba de unos hombres malvados que crearon un poderoso pokémon. Durante el proceso de creación, dieron lugar a los Dittos, que pensaron creaciones incompletas y las liberaron al mundo, despreciándolos. Cuando al fin lograron su objetivo, la criatura los traicionó. Mató a todos los humanos y pokémon que había en el laboratorio y huyó.
Arrasó ciudades hasta que un extraño hombre le hizo frente. Dicen que era un superviviente de la masacre del laboratorio, porque cubría su cuerpo totalmente, seguramente porque fue quemado durante el ataque y usó un Eevee modificado genéticamente y un Ditto en su lucha contra la criatura. Su Eevee era capaz de evolucionar y devolucionar a su antojo, cambiando según la situación lo necesitara.

En un momento clave, Eevee murió durante la batalla y el hombre, ciego de furia despertó un poder, comenzó a moverse a través de Ditto, transformado en la misma bestia. Durante la batalla consiguió arrancarle el corazón a su oponente; un corazón azulado y negruzco, pero seguía moviéndose. Tomó la terrible decisión de arrancarse su propio corazón, el de su querido Ditto transformado, pensando que así debilitaría a su rival. Este corazón era rojo y blanquecino.

Después de eso, ambos, entrenador y bestia, quedaron muy débiles. Finalmente pudo encerrarlo en una dimensión aislada del espacio-tiempo, donde él mismo custodia que no escape junto a Palkia y Dialga por orden del mismísimo Arceus.

Este festival estaba hecho para honrar la memoria de ese entrenador, y sobre todo de los mutantes buenos; Eevee y Ditto, que dieron sus vidas por salvar a millones.

-Es una historia preciosa.- Comentó Delta. -El cómo se sacrifican por los demás, el cómo el entrenador se redime de sus propios errores embarcándose en una misión eterna.- Dijo llena de jovialidad.
-Todo esto me suena de algo.- Dije pensativo.
-Los corazones están expuestos uno en este templo y el otro en el templo de la otra punta de la ciudad.- Anunció un anciano salido del templo. -Dicen que el sólo contemplarlos llena de gozo a quien lo admire.

Delta y yo nos pusimos en marcha para ver el corazón que allí se guardaba. Estaba en lo alto de un pilar de exposición, con un cartelito bañado en oro que informaba “si dos personas tocan este corazón a la vez, compartirán el resto de sus vidas”.
-Una típica leyenda relacionada con el amor.- Mencioné riendo.
-Me pregunto cómo es su tacto.- Dijo Delta mientras me miraba y acercaba su mano al corazón.
-Lamento interrumpir, pero me lo quedo.- Dijo una voz que me sonaba conocida.

Ante nosotros se encontraba Sylvie, con un yukata largo y rosa entero. A su lado había un Lopunny, que seguramente era el Bunneary al que nos habíamos enfrentado anteriormente. Sylvie alargó la mano y agarró el corazón, pero yo reaccioné a tiempo y cogí también para evitar que se lo llevara.
-¡Pata Salto!- Ordenó de inmediato la chica. Lopunny saltó y me dio una patada en la cara que me derribó.

Delta metió la mano en el bolso y sacó una pokéball rápidamente.
-¡No tan deprisa!- Dijo Sylvie mientras sacaba un extraño control remoto y pulsaba un botón. De pronto la pokéball de Delta se encogió y quedó inutilizada.
-¿Qué?- Preguntó Delta incrédula.
-¿Te gusta? Este control remoto anula la frecuencia de las pokéball a un kilómetro a mi alrededor.- Comentó Sylvie entre risas. -Ahora nadie podrá evitar que me lleve este corazón.

Y justo cuando dijo eso aparecieron Minun y Plusle en su hombro.
-¿Trabajan juntos?- Pregunté, pero pronto mi duda quedó resuelta. Minun tocó el hombro izquierdo de Sylvie, y cuando ésta se giró para mirar, Plusle saltó del hombro derecho y le arrebató el corazón de las manos.

-¡Nadie me roba y se va de rositas!- Gritó Sylvie mientras perseguía a los dos roedores y desaparecía del templo.
-¿Estás bien?- Preguntó Delta mientras se acercaba a mí y me ayudaba a levantarme. -Estás sangrando.- Me informó mientras me tendía un pañuelo de papel.
-Tenemos que seguirlos y recuperar el corazón.- Dije mientras me ponía en pie y limpiaba la sangre que brotaba de mi nariz.

Echamos a correr por donde se habían ido Minun, Plusle y Sylvie y acabamos encontrándonos en un claro entre los árboles donde estaban combatiendo, pero Lopunny era distinto a como lo habíamos visto hacía un minuto.
-¡Me habéis obligado a usar el “Caotizador”! ¡Tendréis suerte si vivís después de esto!- Gritó la chica fuera de sí.

Vs +

El Lopunny oscuro comenzó a atacar. Su rapidez le permitió golpear a Plusle sin que tuviera tiempo de reaccionar.
-¡No te contengas!- Ordenó Sylvie, y Lopunny obedeció de inmediato. Se giró y propinó un fuerte puñetazo a Minun que le hizo soltar el corazón, caer de rodillas y expulsar sangre por la boca. -¡Acaba con él!- Y Lopunny dio un gran salto y se preparó para caer con una fuerte patada, pero yo eché a correr en cuanto oí la órden y cubrí al Minun con mi cuerpo.

La patada de Lopunny me impactó en la espalda con gran fuerza, haciendo que me doblase un poco y gritase de puro dolor, pero pude proteger al Minun.
-Ya ha soltado el corazón.- Dije a duras penas. -No tiene sentido seguir con esto, cógelo y vete.
Sylvie me miró con sumo desprecio mientras se acercaba a mí, se agachaba a recoger el corazón y se marchaba por donde había venido. Delta apareció de entre los arbustos corriendo a socorrerme.
-¿¡Qué haces!? ¿¡Estás loco!?- Dijo entre lágrimas mientras me ayudaba a ponerme en pie
-No sé porqué lo hice.- Dije mientras tosía sangre. -Pero tenía que hacerlo.

Cogimos en brazos a los pequeños roedores y los llevamos al centro pokémon mientras sentíamos que el festival se había acabado prematuramente.


Continuará....

Reporte
Han robado el corazón rojo y blanquecino y han arruinado el festival, pero he conseguido darle una buena impresión a Delta además de haber salvado a dos pequeños roedores vagabundos.
Además, me he gastado unas 500 monedas entre unas cosas y otras D:
Firma excede los 500px de altura

Mi odisea
Equipo:












-Godzilla (Hembra)
Nv. 9, Exp: 50%
Malicioso, Destructor
Absorber

-Merry (Hembra)
Nv. 8, Exp: 0%
Placaje, Desarrollo
Látigo Cepa

-Padme (Hembra)
Nv. 7, Exp: 25%
Placaje Eléctrico, Sorpresa,
Impactrueno y Encanto

-Onii-Chan (Macho)
Nv. 9, Exp: 0%
Superdiente, Doble Patada,
Picotazo y Foco Energía


Objetos:
- MT Psíquico.
- 850 Monedas.
- Medalla Ilusión
#5
Bueno, he visto que hoy era el último día para presentar este capítulo especial y lo he tenido que hacer durante el día de hoy. Lo quería haber hecho durante más adelante en mi aventura pero no he tenido tiempo para profundizar. Me ha pasado como a AuriSkywem, me ha salido un capítulo un tanto largo (9 páginas justas de word), he comenzado a escribir y a escribir y me he emocionado algo, así que, como ha hecho ella, he decidido separar por partes el capítulo para hacerles más fácil la lectura, ya que con ella me ha ayudado mientras yo leía la suya, que me la he leído en dos partes.

Sin nada más que añadir, aquí os dejo con mi capítulo (espero que entre en la fecha, ya que aquí en España ya son pasadas las 0h):

Capítulo 4: festival de folklore pokémon en Pueblo Agab

Spoiler
I


Sentía movimiento así que abrí los ojos. A los lejos pude ver farolas encendidas y algunas casas de algún pueblo desconocido que se iban aproximando. Alguien o algo me estaba cargando hasta allí pero estaba demasiado cansado aún para percatarme de que era.

Abrí los ojos de nuevo. Una cama reconfortante era mi suelo y un techo desconocido era mi cielo de ese día. Intenté recordar lo que había ocurrido. Apenas sin haber dormido la noche anterior, me desperté porque un Houndour intentaba robarme la comida, lo seguí y me vi envuelto en un combate contra otros cuatro Houndour por intentar salvar al pequeño. Luego apareció un Houndoom que, tras una breve charla de gruñidos que no pude entender entre el Houndour y él, escupió un ataque polución y cuando desapareció él y los otros cuatro Houndour también lo habían hecho, menos el pequeño Houndour, que decidió quedarse conmigo.

Una puerta se abrió y apareció una chica rubia de piel un poco bronceada con unos penetrantes ojos verdes de unos dieciséis años que sonrió al verme.

— ¡Qué suerte que estés ya despierto! — exclamó.
— ¿Dónde estoy? ¿Qué me ha pasado? — pregunté mientras me intentaba incorporar.
— Creo que antes de darte explicaciones deberías vestirte con algo— me advirtió. Alguien me había desvestido antes de meterme en la cama, solo llevaba la ropa interior— Tu ropa está en esa silla de ahí.

Se giró dándome la espalda y miré hacia la silla donde me indicaba. Allí estaban mi camiseta, pantalones y la mochila junto con las pokéballs. Me levanté y me intente poner los pantalones y la camiseta tan rápido como podía.

— Mi nombre es Mecawuento, pero puedes llamarme Meca.
— E-Encantada. Yo me llamo Hikari.
— Ya puedes mirar— le dije una vez había terminado de vestirme—. ¿Has sido tú quién me ha qui…?
— No, No, No— se apresuró a decir—. Fue mi madre…
— ¡¿Q-Qué?!
— Fue mi madre quien te desvistió— dijo mirando el suelo avergonzada—. Ella te encontró mientras exploraba con su Growlithe la ruta 260. Me dijo que te encontró en el suelo y creyó que estarías herido o enfermo, pero después de examinarte se dio cuenta que solo estabas durmiendo y como hacía frío decidió traerte a casa.
— Le tendré que dar las gracias— le agradecí mientras sacaba el mapa—. ¿Estamos en…?
— Pueblo Agab— dijo señalándolo en el mapa— ¿Hacia dónde te dirigías?
— Supongo que hacia aquí, aunque solo temporalmente. Ayer conseguí la licencia pokémon y quiero llegar a ser de la élite como entrenador— le dije mostrándola orgullosamente.
— ¡Vaya! ¿Y tienes pokémon fuertes?
— Bueno, tengo a Charmander, Ponyta y Houndour— le iba nombrando mientras los iba sacando de su pokéball.
— ¿Todos son pokémon de fuego, verdad?— preguntó mientras acariciaba la cabeza a Charmander.
— ¡Claro! ¡Pienso llegar a la élite como entrenador utilizando solo pokémon tipo fuego!— ella intentó decir algo pero la detuve—, sí, ya sé que vas a decir que es muy difícil conseguirlo de este modo, pero lo lograré.
— No iba a decir eso… — se excusó—. Veras, hoy en día es muy complicado ver gente que piense de esa manera. Creo que has llegado en el lugar correcto en el momento adecuado — dijo con una sonrisa—. Hoy celebramos el festival folklore del pueblo. ¡Tienes que venir, por favor, te lo enseñaré todo!
— Veras, es que no soy el único que consiguió su licencia ayer…— intenté excusarme—. También otros dos amigos míos de mi pueblo la consiguieron ayer, y ya deben haber pasado por este pueblo…
— ¡Te aseguro que no te defraudará! Acércate— dijo acercándose a la ventana— ¿Ves aquel templo de allí arriba?— le seguí el dedo con la mirada y vi un enorme edificio al final de unas largas escaleras—, se dice que si un entrenador piensa en tener solo pokémon de un tipo y quiere saber cómo le irá, debe ir allí a presentar sus pokémon. Se dice que si esa persona es reconocida, un gran evento ocurrirá. Ya hace mucho tiempo que nadie así se pasa por aquí en el día del festival, así que yo no sé qué es lo que pasa realmente, ¡pero pienso que tú si lo lograrías!

Me quede un rato pensando. Podría ser bueno idea quedarme para el festival, aunque eso hiciera que tanto Akane como Daiki cada vez estuvieran más adelantados, pero valía la pena para poder ver qué ocurriría una vez llegado en el templo. Un gruñido proveniente de mi estómago me sacó de mis pensamientos.

— ¡Oh, lo siento! Lo primero que tendría que haber hecho era ofrecerte algo de comida, debes estar hambriento.
— Un poco— le agradecí con una sonrisa.

Salimos de la habitación y la seguí hasta el comedor, donde me sirvió un plato con un gran trozo de pastel de carne y un gran cuenco de macedonia. Hikari se sentó conmigo en la mesa mientras yo iba comiendo y mirando de un lado y al otro de la casa.

— ¿Dónde está tu madre? —le pregunté al fin—, tengo que darle las gracias por haberme traído hasta aquí.
— Ella está durmiendo. Trabaja de noche vigilando la zona boscosa de la ruta 260, así que suele dormir durante el día. Quizá más tarde puedas verla.
— Me gustaría verla, para podérselo agradecer— declaré mientras me terminaba la macedonia.
— Claro. ¿Entonces quieres ir ya al festival? El alcalde hace el pregón antes del comienzo de la fiesta y después podríamos al templo, ¡será muy divertido! — expuso mientras se levantaba.
— ¿Por qué no?
— ¡Genial! Espera aquí, te traeré un kimono de mi padre.
— ¿Un kimono?
— Claro, ¿no querrás ir con esa ropa? ¡Es un festival!
— Tienes razón— declaré mientras me observaba en el espejo.

Ella salió de allí con una sonrisa y apareció poco después con un kimono largo color azul marino y un cinturón color naranja amarillento.

— Creo que este te irá bien.
— Seguro.

Me dejó el kimono encima del sillón y volvió a desaparecer para ponerse ella su kimono mientras yo me ponía el que me había traído. Me sorprendió al ver que me sentaba como un guante, parecía hecho a mi medida. También me até el cinturón con las pokéballs debajo de la ropa y me senté en el sillón esperando que volviera.

Estaba un poco nervioso por lo que podría pasar en el templo, pero no se pudo ni comparar con lo que sentí después que la puerta se volviera a abrir y apareciera Hikari. Llevaba un kimono granate con adornos florales y un bolso a conjunto; además, se había recogido el pelo en dos moños en lo alto de su cabeza, sujetándolos con sendas cintas rojas. Realmente estaba muy guapa.

— Siento haberte hecho esperar, ya estoy lista para irnos— hubo un silencio, realmente me había quedado petrificado ante ella—. ¡Oye! ¡No me mires así y di algo!
— Lo siento —me disculpe mientras intentaba recuperar la compostura—, te ves realmente bella con ese kimono.
— Gracias— agradeció ruborizándose y mirando el suelo—. Si queremos ver el pregón inicial tenemos que irnos ya.

II


Salimos juntos de la casa y nos dirigimos al centro del pueblo, con Hikari agarrándome del brazo. Había mucha gente vestida con kimonos y todos nos dirigíamos al mismo lugar: una plataforma alta que habían montado delante del ayuntamiento. Nos pusimos tan adelante como pudimos y esperamos junto con todas las personas. Al rato, apareció subiendo a la plataforma un hombre de unos cuarenta años, se acercó al micrófono y empezó a hablar.

— Habitantes y Visitantes de pueblo Agab, yo, como alcalde de Pueblo Agab, os quiero dar la bienvenida al 458º festival de dicho pueblo. Se dice que en la Región Odissey, Pueblo Agab fue el lugar que más visitas ha recibido de parte de todos los legendarios mencionados y conocidos en los libros pokémon.
El primero en aparecer fue Arceus, el creador del mundo pokémon y dios pokémon, o más bien unos cientos de sus miles de brazos que utilizó para dar forma a la región Odissey. El segundo en llegar fue su primer “hijo”, Mew, quien visitó todo el mundo para darle su opinión a su padre “Arceus”. Después nos visitó Dialga, quién nos concibió el tiempo tal y como lo conocemos. Más tarde nos visitó Palkia, quién creo el espacio donde nos encontramos todos — Hizo un silencio que aprovechó para beber agua—. También apareció Giratina, quien no estaba conforme con el mundo creado por Dialga y Palkia y empezó a destruirlo, pero consiguieron encerrarlo en otra dimensión antes de que los daños se hicieran irremplazables. Después aparecieron Kyogre, Groudon y Rayquaza, el trío creador, quiénes formaron lugares como el rio Rebe, el río más grande de la región, la tierra firme que estamos pisando ahora mismo y este cielo que el día de hoy nos deja un despejado día respectivamente. Más tarde aparecieron Azelf, Mesprit y Uxie, el trío del lago, quiénes hicieron surgir los sentimientos en el mundo, tales como la voluntad, las emociones y la sabiduría, dándonos creación a nosotros, los humanos, más tarde, alimentándonos de esos sentimientos, para vivir en paz y armonía entre todos. También se dice que algunos de los tres Regis, Regirock, Registeel o Regice ataron algunas cuerdas aquí para mover el continente en el que se encuentra la región Odissey. Luego apareció Shaymin, quién purificó el medio ambiente y transformó tierra firme en campos de flores. También Celebi, quién paso por aquí antes de instalarse un tiempo en el Bosque Dienerbo, bosque situado al oeste de las afueras del pueblo. Más tarde apareció Darkrai, quién nos provocó a todo el pueblo un tiempo de sueño sin fin y con horribles pesadillas de las que nadie se pudo escapar, pero por suerte apareció Cresselia, quién convirtió las pesadillas en sueños bonitos y pudo despertar a todo el pueblo.
Otro relato afirma que aparecieron Xerneas y Yveltal hace 5000 años, uno les daba energía vital a los seres vivos y el otro se la quitaba, pero no se ponían de acuerdo así que la energía que los seres vivos recibían y robaban estaban desequilibrada, mientras una parte de seres vivos rebosaban de fuerza vital otra parte casi no tenían, hasta que apareció Zygarde quién con sus poderes pudo equilibrar la fuerza de esos dos. También se dice que hubo una persona importante del pueblo que tenía contacto tanto con Latios como con Latias, pero nunca fue confirmado por otras personas, ya que como ya sabéis estos pokémon solamente son amistosos con las personas que conocen. En otra época donde la gente de pueblo Agab estaba triste y deprimida, se cuenta que apareció un Meloetta, quién hizo que el pueblo volviera a recuperar su energía y actividad de siempre. Otra historia cuenta que hubo otra persona que pudo pedir un deseo a Jirachi enganchándole en una nota y pegándosela en la cabeza; esa persona pidió que cada año se pudiera celebrar sin problemas un festival aquí justo como hoy, cosa que cumplió cuando se despertó hace 458 años — Otro silencio mientras pasaba página de su discurso y bebía otro trago de agua. Miré a Hikari, parecía emocionada con la historia, aunque probablemente la escuchaba todos los años—.
También varios legendarios se han visto por aquí desde que se empezó a celebrar este festival, como cuando la Torre Latón de Ciudad Iris fue alcanzada por un rayo, provocándose el gran incendio que quemó esa torre y en la cual habitaba Ho-oh hace 158 años, muchas personas vieron este pokémon, describiéndolo como un gran pájaro que dejaba tras de sí un gran arcoíris. Y, finalmente, hace 148 años, se pudieron ver cuatro legendarios juntos, en una de las muchas luchas que Moltres, Articuno y Zapdos han tenido por la dominación de las famosas tres islas del Archipiélago Naranja de la Región de Kanto que llego hasta aquí y apareciendo finalmente Lugia para calmarlos con su hermoso canto. Muchos de estos pokémon que he mencionado, se establecieron allí —dijo señalando el templo que Hikari me había dicho— el tiempo que estuvieron en Pueblo Agab. El templo Agab que se dice que fue construido hace veinte mil años y se cree que tiene poderes mágicos.
Y, finalmente, lo único que os puedo decir a todos, es… ¡Qué disfrutéis como niños un año más en Pueblo Agab!

III


Todos aplaudieron tras este largo y detallado pregón. La verdad es que estaba impresionado por tal devoción que tenía aquella gente y me contagié con ellos en ese gran aplauso. Hikari aplaudía emocionada a mi lado, con una gran sonrisa en su cara y algunas lágrimas que se le caían por la emoción.

— ¡Venga, vamos a probarte al templo!— sugirió emocionada, limpiándose las lágrimas con la manga del kimono.
— Bien, bien, pero no empujes— me quejé mientras intentaba zafarme de las dos manos que me empujaban hacia delante, haciendo que pisara a la otra gente.

Llegamos al principio de las escuelas que llevaban a dicho edificio y fuimos subiéndolas, igual que otras muchas personas que nos iban adelantando e íbamos adelantando. Finalmente llegamos arriba, el templo era enorme, pero solo de un piso, mediría unos diez metros de alto y solo tenía dos puerta conjuntas de unos ocho metros de alto y cuatro de ancho cada una, quizá estaba así hecho para que la gente se creyera que la historia que esos pokémon legendarios habían habitado aquel templo fuera verdad. Antes de llegar, había un gran patio, separado en caminos, donde cada camino empezaba con logos como agua, trueno, viento, fuego, etc., aunque el del medio no tenía ningún logo y llevaba al interior del templo. Algunas personas estaban haciendo cola en los caminos de los logos, mientras otras se dirigían al templo.

— Vamos allí, al camino del logo del fuego— indicó mientras se adelantaba—. Espera aquí, parece que hay alguien dentro —dijo mientras señalaba una hoja de papel que ponía “ocupado”.

Intenté mirar hacia el camino, había varias estatuas de pokémon legendarios de fuego, supuse que en los otros caminos habría otras estatuas con sus respectivos tipos de pokémon. De repente se oyó un fuerte gruñido y el papel de ocupado fue comido literalmente por una boca de roca que apareció de la nada.

— ¿Pero qué…?
— Parece que no ha habido suerte con la persona que estaba allí. Vamos, te toca.
— ¿Pero que no tiene que salir…?— pregunté aún desconcertado por lo que había pasado.
— No, por aquí no, salen por el otro lado— contestó Hikari con una risa divertida—. Vamos, coge el papel de “ocupado” y ponlo como estaba el de antes— dijo señalando con la mano una pata que también había aparecido de la nada y que tenía dicha nota entre los dedos.

Le hice caso y entramos dentro del camino. Lado a lado del camino vi estatuas de Moltres, Entei, Ho-oh, Heatran, Victini, Reshiram, Volcanion y Arceus y Genesect en sus formas de fuego cada una con su respectiva placa con el nombre de cada uno. Al final había una caseta, donde entramos. Era del tamaño de una habitación normal, con dos puertas, una de entrada y otra de salida. En un lado de la habitación había una estatua con todos los legendarios que habían en el camino y una hendidura en la parte del medio y en el otro lado un sospechoso círculo en el suelo.

— Tienes que poner tus pokéballs y tu licencia pokémon en esa hendidura y esperar de pie en ese círculo de ahí— me informó Hikari viendo que no sabía que hacer— si tienes el reconocimiento del poder mágico del templo algo deberá ocurrir, pero eso ya no lo sé.
— Me sorprende que sepas todo eso— observé asombrado ante toda la información.
— No te creas, es lo mismo todos los años. Años atrás era una guía para aquellos que venían aquí y les explicaba todo esto. Pero en los últimos dos años el alcalde decidió poner una hoja explicativa en un panel al principio de las escaleras. Perdón, estaba tan entusiasmada que no te deje leerlo.
— Así que era eso. No te preocupes— le disculpé—. Vamos a por ello.

Cogí las tres pokéballs de Charmander, Ponyta y Houndour y la licencia pokémon y las metí en la hendidura. Seguidamente me dirigí al círculo y esperé allí de pie. Pasaron unos segundos pero nada sucedió, cosa que hizo deprimirme.

— Vaya, parece que el templo no me reconoce como…
— ¡Espera! Aún no se ha decidido nada— me cortó Hikari mirando la estatua.
— Ya he hecho lo que me has dicho pero…— no seguí a lo que iba a decir porque escuché unas voces—. ¿Has dicho algo?
— No he dicho nada— dijo sin dejar de mirar la estatua.
— Te hemos preguntado si estás seguro de seguir este camino que has escogido. Valoramos tu fuerza y determinación, pero será un camino muy duro aunque puede que lo superes.
— ¿De dónde sale esta voz?— pregunté a Hikari mirando alrededor, pero parecía que no me escuchaba pues no se movió.
— Te hemos mandado a una dimensión un tanto diferente a la que estabas. Ahora, en esta dimensión, el tiempo corre, pero en la dimensión donde estabas antes el tiempo ha sido parado.
— ¿Quién eres?
— Somos el poder mágico residual que se ha quedado aquí después de nuestros viajes.
— No me querrás decir qué…
— Pero no podemos mantener mucho tiempo esta situación, queremos saber tu respuesta. Si vas por este camino sufrirás como entrenador, aunque al final puede que llegues a obtener el éxito deseado, solo si no te rindes ante los grandes sacrificios que tendrás que hacer de aquí en adelante que serán muchos, y puede que tantos sacrificios que tengas que hacer no valgan la pena. Tus pokémon son buenos acompañantes, pero tendrás que conseguir nuevos si quieres seguir adelante.
— ¿En serio me lo estáis preguntando? Es lo que llevo soñando desde que tengo uso de razón.
— Nos agradan las respuestas que tienes en tu cabeza y las acciones. Nos agrada tu determinación. Te respetamos como eres y lo que podrías llegar a ser. Te reconocemos. Es la hora de devolverte a tu dimensión, aunque no podrás recordar nada de lo que ha ocurrido en esta dimensión una vez vuelvas. Ahora cierra los ojos.

IV


Hice caso a esa voz y cerré los ojos. La primera cosa que escuché fue la voz de Hikari que me instaba a mirar la estatua.

— ¡Mira la estatua, mira!— gritaba entusiasmada—. ¡Esto no había pasado nunca! ¡Abre tus ojos ya! ¡¿Qué haces con los ojos cerrados?!
— Yo… No sé cuándo los cerré— declaré mientras los abría.

Lo que vi me dejo absorto, los ojos de cada pokémon de la estatua se iban iluminando uno tras otro. Fuera de la caseta se escuchaban exclamaciones de sorpresa de la gente.

— ¡Creo que deberíamos salir! Parece que algo pasa por ahí fuera— sugirió Hikari.
— ¿Ya me puedo mover del círculo?— pregunté.
— ¡Sí, corre salgamos!

Cogí las pokéballs y la licencia y salí afuera siguiendo a Hikari y de repente vi porque la gente exclamaba de sorpresa. Encima del templo había aparecido la figura gigantesca de un Heatran.

— ¡Un Heatran! ¡Un Heatran ha aparecido en el templo! ¡Un nuevo legendario ha aparecido en Pueblo Agab!— Miré hacia donde salía esa voz, era el alcalde que había hecho el pregón—. ¿Has sido tú? ¿Tú has podido convocar este Heatran?
— ¡Sí, ha sido él!— exclamó entusiasmada Hikari.
— Pero si… ¿No parece que es un holograma?— intenté excusarme.
— Claro, ha sido creado gracias a la magia del templo. Te ha reconocido. Tienes su respeto. Es la primera vez que ocurre. ¡Jamás pensé que lo vería algún día!

Todo el mundo empezó a acercarse y no sabía qué hacer. No me esperaba este resultado, realmente estaba impactado. El Heatran estaba ahí impotente, aunque no se moviera, daba la sensación de ser real, si no te dejas llevar por su tamaño, que era sobradamente exagerado. Pero había una pareja escondida entre unos matorrales que no parecía muy contenta con esto.

— Fíjate Ayami, y cuando he entrado yo no ha ocurrido nada. Maldito templo —dijo el chico.
— Tranquilo Hayato, esto debe de estar trucado, vamos dentro del templo a inspeccionarlo —le sugirió la chica.

V


La extraña pareja entró dentro del templo sigilosamente sin que nadie se percatara. Una vez dentro empezaron a examinar la enorme sala que se abría ante ellos.

— Tiene que haber algún botón por algún lado, así que inspecciona bien las paredes— dijo Ayami.
— Sí, ya lo sé— asintió Hayato.

Los dos empezaron a buscar cada uno por un lado de la gran sala. Pasaron un rato buscando, pero no encontraban nada hasta que, tras mover un banco, Hayato vio un botón y lo presionó. Un gran estruendo se oyó en toda la sala y se abrió un portillo en el suelo.

— ¡Qué susto me has dado, joder!— le recriminó Ayami.
— Mira Ayami, se ha abierto una trampilla ahí.
— ¿Qué? Oh, vaya, has descubierto el truco, bajemos.

Los dos bajaron por las escaleras que se habían abierto, hasta una sala más pequeña que la que dejaban y que estaba vacía, salvo por un pedestal que había en el centro que guardaba una extraña esfera azul del tamaño de un balón de fútbol.

— ¿Qué es eso?— preguntó Hayato.
— ¿Es que eres tonto?— replicó Ayami—. Está claro que es lo que es. Con esto han hecho que apareciera ese gran Heatran.
— Yo no lo veo claro…—dijo Hayato con muchos reparos hacia su compañera.
— Tú cógela y salgamos de aquí, rápido.

Hayato le hizo caso a Ayami y cogió la esfera metiéndola en una mochila que llevaba consigo. Los dos empezaron a correr hacia fuera antes de ser descubiertos. Afuera, toda la gente se había quedado quieta, pues el Heatran estaba empezando a desaparecer.

— ¿Qué ocurre?— empezó a preguntar alguien.
— Al final va a ocurrir que no le reconocieron. Vaya fraude—Dijo otra voz.
— ¿Qué ha pasado? ¿Por qué está desapareciendo?— pregunté a Hikari.
— Esto no debería estar pasando— dijo una voz áspera a nuestra espalda. La voz correspondía a una persona mayor, con una gran barba blanca— Lo único que se me ocurre es… Pero llevo haciendo el mantenimiento de la esfera mágica cada día desde que estoy aquí.
— ¿Pero quién es?— le pregunté en voz baja a Hikari.
— Es el gran maestre del templo. Se encarga del mantenimiento del templo y de ayudar a todas las personas que vienen.

Todos estábamos mirando hacia la entrada del templo cuando dos personas salieron de allí. Una de ellas era una chica que tenía el pelo azul y corto mientras la otra persona era un chico con el pelo negro y largo. Todos nos quedamos en silencio, mirándonos los unos a los otros, mientras el chico intentaba esconder una mochila que llevaba en su espalda.

— ¡Han sido ellos! ¡Seguro que han cogido la esfera mágica!— gritó el gran maestre.
— ¡Que no escapen! — ordenó el alcalde.

Entonces comenzó una gran persecución. Casi todo el pueblo y sus visitantes nos dirigimos rápidamente hacia ellos mientras escapaban tan rápido como podían.

— ¡Son muy rápidos!— se empezó a sentir entre la multitud.
— ¡Dejádmelos a mí!— dije mientras sacaba a Ponyta y me subía encima de ella—. Vamos Ponyta a por ellos.

Eran rápidos, pero no tan rápidos como mi Ponyta y los pude alcanzar poniéndome delante de ellos.

— ¡Mierda chico! ¡Hayato, yo me ocupo de él, tu sigue adelante!— Hayato hizo lo que le ordenó mientras Ayami sacaba una pokéball de su cinturón. ¡Ve, Venonat!
— ¿Quieres pelea? Bien, yo también. ¡Adelante, Houndour, Ponyta persigue al chico!

VI

Vs
Houndour nivel 6 Vs Venonat nivel 5


— ¡Venonat, confúndele con tu supersónico!

Unas ondas empezaron a salir del pokémon dirigiéndose hacia Houndour.

— ¡Cuidado Houndour, esquívalo!

Pero mi aviso llegó tarde y las ondas chocaron en Houndour, haciéndole confundir y atacando con ascuas a unas de las estatuas de los pokémon legendarios. Estaba pensando que podría hacer hasta que llegó corriendo Hikari.

— ¡Ten Houndour, una baya Caquiq, cómetela!— dijo mientras le metía la baya en la boca, curándole de la confusión.
— ¡Gracias Hikari! ¡Houndour, ascuas al Venonat!

Houndour abrió la boca y empezó a soltar pequeñas brasas hacia el vulnerable Venonat que iba retrocediendo y esperando las órdenes de Ayami.

— ¡Venonat, Polvo veneno!— Venonat, en vez de usar polvo veneno, miró a Ayami como si no supiera que hacer— ¿No conoces el ataque? ¿Chupavidas? ¿Paralizador? ¿Confusión? —Ayami iba enumerando los ataques, pero Venonat no se movía— ¡¿Pero que mierda pokémon me ha dado el jefe?!

Una de las ascuas alcanzadas por Houndour alcanzó a Venonat, quemándole, cosa que hizo a Venonat correr de un lado a otro intentando apagarse la pequeña flama que se había encendido en su cuerpo. De repente, un chorro de agua impactó en Venonat, salvándole.

— El pokémon no tiene la culpa de tener un dueño tan estúpido— Se oyó una voz. Era la de una mujer que tenía atado al chico que se había escapado y a su lado estaban mi Ponyta y un Wartortle.
— ¡Mamá!— Llamó Hikari—. ¡Has detenido al ladrón, que bien!
— Bueno, he tenido ayuda de este pequeño pokémon— dijo acariciando a Ponyta— ¿Es tuyo?— preguntó dirigiéndose a mí.
— Sí, señora. Le quería agradecer por…
— Por favor, no me llames señora que me haces sentir mayor. Mi nombre es Maki.
— Maki, querría agradecerle por haberme recogido la noche pasada.
— Oh, ¿así que eres tú? Perdón, no te había reconocido, anoche tenías peor cara. Con razón llevas un kimono de mi marido… —dijo dirigiendo la mirada a Hikari.
— No tenía un kimono que ponerse… — se excusó ella.
— Es culpa mía, yo estaba entusiasmado por poder venir a este festival y le convencí para que me dejara el kimono.
— Espero que te conviertas en un buen entrenador porque como mentiroso no tienes madera —dijo explotando de la risa—. Era una broma, lo entiendo. Mi hija se emociona con poca cosa.
— ¡Mamá!
— Bien, no pasa nada, creo que estos dos pasaran algún tiempo entre rejas. Nos vemos más tarde, cariño, voy a devolver lo que hay en esta bolsa y a llevármelos a un lugar seguro para todo el mundo. ¡Disfruta de lo que queda de festival! —dijo guiñándole el ojo.
— ¡Hasta luego mamá!

VII


Maki se fue dirección al templo, tal como había prometido, dejándonos a Hikari y a mí solos allí junto con Houndour y Ponyta.

— ¿Entonces hacemos lo que dijo tu madre? ¿Seguimos con el festival? — pregunté después de un silencio.
— ¡Sí, claro, me gustaría! Pero tú… —dijo mientras miraba hacia el templo.
— No te preocupes por eso. Que un Heatran haya aparecido por arte de magia no debería afectarnos para disfrutar del festival —dije tranquilizándola adivinando lo que pensaba decir.
— ¡Claro, vamos, te enseñare todo el festival! Vamos primero al puesto de la fortuna.

Me cogió de nuevo del brazo y me guió hacia la parada, que estaba situada un poco después de subir las escaleras del templo, intentando pasar inadvertidos entre la multitud que minutos antes se habían amontonado a mi alrededor. Cogimos cada uno una nota que nos ofreció la persona encargada del puesto, que era la nieta del gran maestre según me informó Hikari. “Hallarás muchos problemas en tu camino. Será mejor que escojas una buena compañía para seguir adelante o te quedarás estancado en ese camino”. Vaya con mi predicción… Mire a Hikari y vi como ella miraba su nota y luego a mí, sonriendo.

— ¿Qué pasa? ¿Qué pone en tu predicción? —pregunté intrigado.
— Nada, Nada —dijo haciéndose la inocente— ¿y la tuya?
— Nada tampoco —le contesté sin ánimos.
— Bueno, vayámonos de aquí y bajemos al pueblo a los puestos de actividades y a ver actuaciones.

Mientras bajábamos los escalones, una luz surgió de detrás de nosotros. Miramos y vimos que era el Heatran que había aparecido de nuevo, ya habían conseguido recuperar la esfera mágica. Nos esforzamos en bajar las escaleras lo más rápido que pudimos para no encontrarnos con gente que nos entorpeciera. El resto de la tarde nos la pasamos viendo actuaciones teatrales que hacían en las calles de supuestas apariciones de legendarios en Pueblo Agab y en puestos de juegos, donde conseguí el peluche de un Charizard, que le regale a Hikari. Cuando se hizo noche paramos en puestos de comida para cenar unas raciones de tempura, takoyakis y yakitoris.

La verdad es que estaba siendo uno de los mejores días de mi vida, al mismo nivel que el día anterior donde conseguí a Charmander, aunque ya estaba a punto de finalizar el día y el festival, solo quedaban los fuegos artificiales.

— ¿Quieres ver unas plantas que solo florecen una vez al año y que ese día es hoy?— Me preguntó de repente Hikari.
— ¿Eh?— dije desconcertado—. ¿No quieres ver los fuegos artificiales?
— Claro, pero también quiero enseñarte esas flores. Crecen en un lugar secreto.
— Bueno, vamos— dije finalmente después de pensármelo durante un rato.
— Bien, sígueme.

Seguí a Hikari pasando entre la multitud y alejándonos de allí. Se adentró en un pequeño grupo de árboles y la perseguí intentando no perderme y de repente se paró. Era un claro entre los árboles, con un pequeño estanque en el centro.

— Hemos llegado— informó.
— ¿Es aquí? ¿Y dónde están esas flores?
— Espera y las veras.

De repente se escuchó el sonido de un petardo, seguido de los fuegos artificiales en el cielo.

— Míralas— dijo señalando el estanque—. ¿No te parece que los fuegos artificiales florecen en el estanque? Es mi lugar favorito del festival.
— Ya las veo— dije en tono cariñoso—. Tienes toda la razón, estas flores son las más bonitas que haya visto en mi vida.

Me acerqué a ella y le cogí del hombro, reduciendo el espacio entre los dos, mientras veíamos como florecían en el estanque los fuegos artificiales.


Reporte:

Spoiler
Pokémon:

Charmander

Nivel 6 (EXP 0%)
Sexo Hembra
- Arañazo
- Gruñido
- Mordisco (movimiento huevo)

Ponyta

Nivel 4 (EXP 75%)
Sexo Hembra
- Gruñido
- Placaje
- Látigo

Houndour

Nivel 6 (EXP 0%)
Sexo Macho
- Malicioso
- Ascuas
- Aullido


Inventario

- Licencia pokémon
- Mapa región Odisea
- Pokedex
- Pokéball (3 unidades)
- 3900 monedas
#6

Capítulo de evento: ¡A salvar el festival!

Capítulo de evento: ¡A salvar el festival!

Spoiler


La luz del amanecer se coló por la ventana y los Pidgey cantaban animadamente por el comienzo de un nuevo día. A pesar de que aún era muy temprano aún, me levanté de la cama para prepararme. Finalmente hoy, después de mucho tiempo, tendría la oportunidad de pasar un buen día sin que nadie tratar de matarme.

Luego de bañarme y vestirme, con unos vaqueros negros y un suéter azul, salí de la habitación. Fui hasta el concurrido comedor del Centro Pokémon, al parecer no había sido el único que decidió levantarse temprano. Las personas, de todas las edades, estaban sentadas en las mesas comiendo mientras conversando animadamente.

Fui hasta el mostrador y me serví algunas empanadas, una torta y un zumo de naranja junto a una taza de café con leche para desayunar. Busqué la mesa donde posiblemente estarían sentados mis amigos. Fue muy fácil conseguirla, era la más ruidosa de todas.

John: ¡Te lo digo Zens, yo seré el que gane la liga primero que tú! –Gritó el chico mientras levantaba un ala de pollo en pose triunfal, como si fuera la copa de la liga-

Zens: ¡Que vas a estar siendo tu el campeón de la liga! –Le debatió el chico a la vez que le daba un golpe en la cabeza para sentarlo de nuevo- ¡Y no hagas el ridículo por favor! Creo que las chicas de la otra mesa nos están viendo –Susurró a la vez que se arreglaba el cabello y le guiñaba el ojo a una de las s de la mesa más cercana. Las muchachas desviaron la mirada inmediatamente-

Ryuu: Vamos chicos, cálmense. ¿Cómo van a ganar la liga sin ninguno de ustedes dos han ganado mi medalla? Y dos chicos tan patéticos como ustedes jamás me ganarían a… -Antes de que pudiera terminar de hablar, John le lanzó un muslo de pollo masticada y Zens le dio un coscorrón- ¡En la cara no que soy actor ¡ -Se quejo Ryuu-

Albert: ¡Eso es, sigan así! ¡John usa Muslo Boomerang, Zens usa Mega Coscorrón y acaben con ese monstruo horroroso! –Les dije mientras me reía y me sentaba en la mesa junto a ellos-

Los tres muchachos dejaron de pelear al escuchar lo que había dicho y me lanzaron una mirada de desprecio.
John: ¿Están pensando lo mismo qué yo? –Le pregunto a los otros dos-

Zens: Claro que sí.

Ryuu: Permítanme, yo sé su punto débil. Sujétenlo.

Antes de que pudiera reaccionar, Zens y John se abalanzaron sobre mí para sujetarme por los brazos. Mientras tanto, Ryuu tomo mi bandeja de comida.

Albert: No te atrevas Ryuu, ten piedad de mí -Dije mientras miraba horrorizado como el chico levantaba la torta con una mano, y una empanada sobre otra y hacia gesto de que escupiría en las dos- ¡No Ryuu, por favor! ¡NO TE METAS CON MI COMIDA! –Comencé a forcejear con los chicos-

Zens: ¡Lo que sea que vayas a hacer, hazlo rápido Ryuu, no podremos aguantar más!

Ryuu: Oh, claro que lo haré –Sonrió maliciosamente-

John: Zens… esto no me da buena pinta… -Al terminar de hablar, mi preciada torta de chocolate impacto contra su inmunda cara-

Zens: ¡Traición! –Gritó Zens mientras me soltaba y saltaba a un lado para evadir la empanada que le habían lanzado. El proyectil de Ryuu fue a dar contra un hombre que pasaba por la mesa-

Albert: ¡No, mi comida! ¡Eres un monstruo! –Grité lanzándome sobre mi bandeja para separarla de Ryuu. No me importaba si mi camisa se mancho de grasa o si el zumo de naranja mojo mis pantalones y pareciera que me hubiera hecho pis-.

El hombre al que le había impactado la empanada no se molesto en preguntar qué pasaba ni quejarse, sólo tomo una bandeja de un niño que justo pasaba, y la vacio completa sobre la cabeza de Zens.
Niño: ¿Ey, pero a usted que le pasa? –Se quejo el niño mientras tomaba una papa de la mesa y se la aplastaba al señor en el pecho-

Y así siguieron las cosas. En menos de diez minutos se había armado en todo el comedor. Tozos de comida volaban de un lado al otro, las personas corrían y se ocultaban debajo de la mesa para evitar ser golpeados por los proyectiles. Yo tarde en reaccionar porqué seguía llorando mi comida caída, y también porque me comía una empanada, pero finalmente lo hice cuando alguien derramó un pudin de chocolate sobre mi cabeza. O al menos esperaba que fuera pudin.

Me levanté furioso. El niño que había estrellado el pudin contra mi cabeza se había ido corriendo, pero mi furia no era contra él. Busqué con la mirada a mis tres objetivos: Ryuu, John y Zens. Los hallé a los tres, Ryuu estaba rodeado de un pelotón de jóvenes que lo protegían, John estaba con Zens y un par de hombres. Ambos grupos tenían una lucha encarnecida entre todo el despelote que se había armado.

Saque dos Pokeball e inmediatamente liberé a los Pokémon que estaban en ellas. Rogue el Tyrogue y Nyuu el Sneasel.

Albert: Chicos, tomen toda la comida que puedan y dispárenles a ellos –Les ordene a mi Pokémon mientras señalaba a los grupos donde estaban mis amigos.

Los Pokémon no dudaron en seguir mis indicaciones y fueron tomando trozos de comida del piso y a toda la velocidad comenzaron a lanzarles. Desde costillas de cerdos hasta bolas de arroz golpeaban a los grupos que debieron cesar su fuego para defenderse del repentino ataque.

John: ¡Ey, no es justo usar Poke…! –Gritó John hasta que una empanada le atizo en la boca y le hizo callarse.

Zens: Dios mío… hemos creado un monstruo –Agregó mientras se refugiaba para no recibir de lleno el puré de papa que le había lanzado.

Ryuu: ¡Muchachos les propongo una tregua! –Sugirió el chico que se refugiaba detrás de una de sus fans-
Antes de que los grupos pudieran aliarse, liberé a Buizel y Heracross para que ayudaran en la batalla. La gente gritaba piedad, vi hombres caer bajo mi mano, comida desperdiciarse. Pero ya no me importaba nada. Se habían metido con mi comida y ahora perecerían bajo montañas de calorías. Ellos no tenían oportunidad contra nosotros.

Luego de unos minutos me sentí el rey de la comida. Todos estaban bajo mi merced y no podían hacer nada para defenderse, no tenían salvación. En un momento dado, Zens esquivo una tarta de limón, tamaño extra familiar, que Heracross le lanzó como si fuera un misil, y fue cuando ahí todo se fue al drenaje. La tarta fue a dar contra Sarah, que recién acababa de cruzar la puerta para entrar al comedor junto a Sofía. La tarta macho por completo a la sorprendida chica e incluso salpico un poco a su acompañante.

Pasaron los segundos más largo de toda mi vida. Sarah y Sofía miraban de un lado a otro, completamente furiosas, buscando a los responsables de su atentado. Finalmente sus miradas se posaron en mis Pokémon y en mí. Fue una mirada helada y que expresaba crueldad pura, como si fueran el mismísimo demonio el que me estuviera mirando. Ni siquiera en mis más peligroso retos había experimentando una sensación tan aterradora.

Albert: Señores, fue un honor batallar con ustedes, no pude haber pedido compañeros más lea… ¡Esperen! ¿A dónde cree que van? –Les grité al ver como mis Pokémon salían corriendo despavorido a ocultarse-

Trate de hacer lo mismo que mis soldados traidores, pero no tuve tiempo. Una costilla de cerdo me dio en el estomago, y seguido un trozo de pizza que más tarde le acompaño una bandeja de empanadas. Lentamente fui enterrado en centenar de comidas, traté de pedir piedad, pero fue inútil no había cosa en el mundo que detuviera a esas dos chicas furiosas. Escuche las risas de mis enemigos que disfrutaban del momento.

????: ¿¡Pero qué sucede aquí!? –Logré escuchar entre los kilos de comida que me enterraban- ¡Dios mío! ¿Pero que creen que hacen? ¡Deténganse ahora mismo! –No sabía quién era, pero sí detenía esta masacre contra mi persona, lo consideraría mi mejor amigo-

El fuego ceso y por fin pude comenzar a quitarme la comida de encima. Escuche una discusión desenfrenada pero no le preste mucha atención hasta que me quite los restos de comida de encima. Lo primero que vi fue a un hombre regordete de pelo blanco y tez de igual color, sus cachetes estaban coloreados de un rojo intenso, que junto sus venas bien marcadas y sus cejo fruncido, me di cuenta de que estaba verdaderamente molesto.

???: ¿¡En qué estaban pensando!? ¡La mayor parte de esta comida era para el festival! ¿¡Ahora qué se supone que vamos a hacer!? –El hombre parecía estar a punto de golpear a alguien, pero se estaba controlando- ¡Exijo saber quiénes son los responsable de este desastre!

Todas las personas que estaban en el recinto rápidamente señalaron a Zens, John y a Ryuu como los responsables de la atrocidad. Yo trate de ocultarme antes de que fuera muy tarde, pero fue en vano.

Ryuu: ¡Ni se te ocurra esconderte, Albert! ¡Tú vendrás que nosotros! –Gritó señalando hacia mí-

Albert: Mierda –Susurré-. De ser así ¡ellas también están metidas en este problema! –Señale a Sarah y a Sofía-

John: Este chico de verdad desea estar muerto –Le escuche decir aguantándose la risa-

No mire directamente a las chicas luego de lo que dije, pero aún así sentí sus gélidas miradas penetrarme. Regresé a mis traidoresmon a su Pokeball y me sacudí un poco la ropa para limpiarme un poco.

???: Perfecto, ustedes seis ¡tendrán que reponer toda la comida para el festival y limpiar este desastre! ¡y más vale que se apuren, el festival comienza en la tarde! –Gritó el hombre malhumorado mientras salía del comedor, seguido de las otras personas-

En el comedor solo quedamos los muchachos y yo. Todos, menos John, parecíamos estar verdaderamente furioso.

Albert: Bien, esto es lo que haremos. Las chicas cocinaran, los chicos limpiaremos.

Sarah: No, nada de eso. Esto es lo que haremos: Ustedes limpiaran este desastre y cocinaran mientras Sofía y yo tomaremos una ducha y nos cambiaremos, luego vamos de compra ¿alguna objeción? –Ninguno se atrevió a hablar- Como pensé, vámonos Sofía.
La segunda chica se despidió sacándonos la lengua con expresión divertida y se fue del comedor.

John: Si me disculpan yo también me tengo que…

Ryuu: Si sales por esa puerta, te juro que te mato –Le dijo mientras tomaba una escoba-

John: Que poner a limpiar…. –Tomó otra escoba-

Albert: Bien, si ustedes limpiaran supongo que Zens y yo tendremos que cocinar.

Zens: ¡Oh, no! ¡Nada de eso! La última vez que cocine, cinco personas fueron al hospital y yo duré dos días bajo custodia policial

Albert: “Nota mental, nunca comer de lo que prepare Zens” –Pensé- Vamos amigo, no puede ser tan mal. Además lo peor que podría pasar es que mates a medio pueblo y nos encierren a todos por tu culpa.

Zens: Ahora me siento mucho más motivado –Dijo de mala gana-

Ryuu: ¡Ya cállense y vallan a cocinar! –Arrojo un trozo de pizza en mi contra-

Antes de que se iniciara otra guerra de comida, Zens y yo nos fuimos a la cocina. Todo adentro estaba hecho un desastre, habían ollas volcadas en el suelo y ternedores clavados a la pared.

Albert: ¿Cómo es que los tenedores están…?

Zens: No lo sé, y creo que no querremos saberlo. La cuestión aquí ¿cómo haremos para reponer tanta comida?

Albert: No lo sé. La verdad es que yo tampoco sé cocinar. Podríamos pedir pizza a domicilio…

Zens: ¡Claro Albert eres un genio! ¡Y me supongo que pagaremos los cientos de kilos de pizza que tendremos que pedir con el dinero que robaremos de la olla mágica de un duende! ¿No?

Albert: Sólo era una idea, no seas tan amargado…

Zens: Ya mejor cállate. Veamos que podemos cocinar que sea sencillo y no mate a nadie.

2 horas más tarde.

Zens: Amigo, si le damos esto a alguien, nos demandaran por el departamento de sanidad

Albert: Vamos no se ve tan mal –Le dije mientras me tapaba la nariz-

Frente a nosotros había algo que parecía ser un pollo entero. Estaba completamente negro hasta los huesos, chorreaba una especie de líquido verde y además olía peor que un basurero.

John: Chicos ya terminamos con la limpi… ¡Oh por dios! ¿Qué es este olor, a quien mataron? –Gritó horrorizado el joven entrenador mientras entraba en la cocina.

Ryuu: Mi Dios que horror. –Dijo igual de horrorizado- Sabía que no podía dejar la cocina a dos inútiles como ustedes –Agregó molesto-

Albert: Bueno Ryuu si crees que puedes hacer algo mejor, te reto a hacerlo.

Ryuu: Oh claro que puedo, en mi tiempo libre hago cursos de cheff.

John: Y yo me crie en un restaurante familiar, así que sé muchas recetas.
Zens y yo le dedicamos una mirada asesina a ambos, pero no era momento de discutir. Sin decir muchas cosas, Ryuu y John se pusieron manos a las obras. Amasaron, adobaron y rellenaron tantos tipos diferentes de comida que me pareció imposible que dos personas pudieran hacer esas cosas tan rápido, y sé que me arrepentiré de de decir esto, tan excelente. A Zens y yo nos limitaron simplemente a limpiar lo que ensuciar, a batir algunas cosas o picar vegetales, cosas muy sencillas.

3 horas más tarde

Luego de mucho trabajo, finalmente se había logrado preparar una gran cantidad de comida. Había desde pollo horneado, costillas de cerdo, pizza y arroz con pollo. También había algunos bocadillos, como tequeños y bolas de carnes, y postres, torta y algo de helado. Para ser sincero no hicimos todo eso, una pequeña parte de la comida se había salvado de la primera guerra alimenticia y la re utilizamos.

Ryuu: Ahora si me disculpan, mi tarea aquí está hecha, iré a bañarme y disfrutar del festival.

John: Me duele decir esto, pero estoy de acuerdo con Ryuu, nos vemos luego chicos.

Zens: Acabo de recordar que mi mamá me está esperando para ir al festival. Nos vemos.

Albert: ¡Hey esperen, se supone que alguien tiene que quedarse con la comida!... –Fue inútil, ya los demás se habían ido- Como los odios –Susurré-

Me tuve que quedar con la comida hasta que alguien llegara a buscarla para llevársela al festival. Me senté en el suelo a esperar, pero nadie llegaba y comenzaba a desesperarme. Estaba grasoso y muy sucio, además desde hace mucho tiempo sentía que tenía algo de harina en un lugar donde definitivamente no debería haberla.

Luego de media hora, finalmente se abrió la puerta. Me levanté del suelo animadamente para ver quién era, pero sólo vi un pequeño Munchlax que miraba de un lado al otro sonriente.

Albert: Hey pequeño ¿qué haces aquí? –Le pregunte mientras me le acercaba-
El pequeño Pokémon me vio sonriente. Pero no era una de esas sonrisas que te inspiraban confianza, no, eran de esas macabras que te hacían mojar tu cama en la noche. Munchlax se movió rápidamente de su sitio, tomó tantas bandejas de comida como le fue posible y salió corriendo de la cocina.

Albert: ¿¡Pero qué!? ¿¡A donde crees que vas tú demonio!? –Le grité mientras me lanzaba a su persecución-

Se había llevado lo más importante de los platillos. Es decir, los pollos horneados, las pizzas y parte de los postres. No podía dejarlo irse o estaríamos perdidos todos.

Fui a parar en la recepción del Centro Pokémon que estaba llena de gente, que miraban sorprendidos como el Munchlax salía corriendo, yo no me detuve ni un momento a dar explicaciones y lo seguí.

Una vez en la calle debo admitir que me sorprendí un poco. Todo estaba perfectamente decorado. Había globos amarrados a los poste de luz y carteles con el dibujo de Pokémon: Cresselia, Darkrai y Heatran eran los que más se veían, además del siguiente anuncio: “En honor a los Pokémon guardianes”. Varios establecimientos pequeños estaban plantados por todo el pueblo y mucha gente deambulaba de un lado al otro. Munchlax evadía a todas las personas con una agilidad digna de un Sneasel, a pesar de estar tan gordo y cargar con tanta comida. Yo en cambio iba torpemente tropezándome con todas las personas en el camino y recibiendo insulto. Luego de unos minutos ya había perdido al Munchlax

????: Todos los presentes, acérquense a la plaza, pronto comenzara el banquete –Escuché resonar con fuerza-

Albert: ¡Me lleva el chanfle! –Grité molesto mientras corría tras el ladrón- ¡Oz, tienes que ayudarme con esto sigue al Munchlax desde el cielo y guíame!

Honchkrow salió de su Pokeball y se elevó en el cielo rápidamente siguiendo mis indicaciones. En menos de un minuto, el elegante cuervo ya me hacía señas de donde estaba el Pokémon.

A medida de que la persecución avanzaba, los establecimientos y las personas se iban reduciendo a gran medida y ya podía distinguir a Munchlax corriendo no muy lejos de mí, dirigiéndose al bosque que estaba a fueras de la ciudad.

???: ¡Señores! ¡Parece que la comida ha desaparecido! –Era la misma voz que había dado el anunció de antes- ¡No se alarmen, ya sabemos quién fue el responsable, un joven entrenador de dieciséis años y alto, parece un indigente, tiene toda la ropa sucia acompañado por su Pokémon, un Munchlax. –Cómo si las cosas no pudieran ir peor, ahora era buscado por un crimen que no había cometido y bajo la descripción de un “indigente”- Quien lo capture, no importa si es con vida, y traiga la comida, será recompensado por salvar el festival. – ¿No importa si lo capturan con vida? Definitivamente este tipo me comenzaba a caer peor que Ryuu-

Gracias a los Dioses ya estaba saliendo del pueblo cuando había escuchado el anuncio, así que eso me haría ganar un poco de tiempo antes de que me “capturaran”.

De no haber sido por Oz, al internarme en el bosque hubiera perdido inmediatamente al Munchlax. Honchkrow hizo de guía y finalmente, se detuvo sobre una extructura rocosa de considerable tamaño y que tenía un agujero lo suficientemente grande para que pasara un Ursaring en el medio… era una cueva.

Albert: ¿Está aquí? –Honchkrow asintió- Perfecto, lo hiciste bien amigo, ahora regresa.

Luego de regresar a Honchkrow a su Pokeball, me interne en la cueva. La luz del sol se filtraba levemente, por lo que podía ver parcialmente el interior de la caverna .Su interior no era muy amplio, apenas había avanzado unos pasos y ya había llegado casi al final, justo donde estaba Munchlax, acompañado de otro Pokémon.

Vi que el pequeño glotón colocaba la comida robada frente a su otro compañero, que estaba tirado en el suelo, sin comer él nada. El otro Pokémon, que identifique como un Cubone, no se movía ni un centímetro para alcanzar la comida. Me apuré antes de que lograra reaccionar y comerse todo.

Munchlax no se percato de mi presencia hasta que estuve justo frente a ellos e inmediatamente se coloco frente a mí en posición de batalla e impidiéndome el paso hacia la comida y el otro Pokémon. Me sorprendí un poco por su acción y me preparé para una batalla sacando mi Pokeball, pero justo cuando vi sobre su hombro, supe porque había robado la comida y porqué ahora lucia tan agresivo: Trataba de ayudar al Cubone.

El pequeño Pokémon tierra lucia verdaderamente mal, tenía varios raspones por todo su cuerpo, una de sus manos sangraba bastante y en la barriga tenía una mancha morad que identifique al instante como veneno.

Albert: Dios mío –Dije preocupado mientras guardaba la Pokeball en mi cinturón, por un momento había olvidado el asunto de la comida- Hay que ayudar a ese Cubone, ya –Agregué decidido, pero cuando trate de dar un paso, Munchlax gruño- Hey amiguito, sé que tratas de ayudarlo, pero... no puedes hacer mucho tu solo. Tienes que permitirme llevármelo, te prometo que lo llevaré a un lugar donde puedan salvarlo… si se queda aquí morirá ¿me entiendes?

Munchlax se quedo mirándome por un momento, dudoso. Luego de unos segundos cedió de su posición de batalla y me dejo pasar. Tomé a Cubone entre mis brazos, estaba muy caliente. Y no necesitaba ser médico para saber que eso sólo significaba que tenía fiebre.

Albert: ¡Yo llevare al Cubone! –Le dije a Munchlax- Te agradecería mucho a ti Munchlax, que te encargaras de regresar la comida, la necesitamos también –El glotón asintió y tomó toda la comida que se había robado-

Comenzamos a correr. Esta vez íbamos al mismo ritmo y no sabía decir si la razón era porque Munchlax se estaba conteniendo, o mi preocupación por salvar a Cubone, el festival, y mi pellejo, me hacía ir tan rápido como él.

En unos minutos ya habíamos abandonado el bosque y estábamos entrada de la ciudad, donde había una gran multitud de gente buscando, posiblemente a mí, algo desesperadamente. No tardo mucho tiempo hasta que alguien en la multitud lograra identificarnos. La muchedumbre no dudo en abalanzarse hacia mí y Munchlax.

Albert: ¡NO TENGO TIEMPO PARA ESTO IMBECILES! ¡AQUÍ ESTA SU ESTUPIDA COMIDA, ABRAN EL PASO! –Grité furioso mientras le hacía ademán a Munchlax de entregar la comida-

No parecieron oírme.
Albert: ¡No me dejan de otra! –Saqué una Pokeball e inmediatamente todos retrocedieron asustados- ¡Oz, yo te elijo, llévame por los cielos! –Honchkrow salió de su Pokeball, yo sujete con una de mis manos una de sus patas y con la otra mantenía Cubone pegado a mí. Alzamos vuelo en menos de lo que canta un Torchic- ¡Munchlax, lo siento no podemos llevarte a ti, entregadle la comida, yo llevaré a curar a Cubone!

La gente gritaba molesta al ver que me había escabullido de ellos, pero en unos segundos ya habían centrado toda su atención y enojo sobre el obeso Pokémon con la comida. No me agradaba la idea de dejar a Munchlax sólo con esos humanos rabiosos, pero no me quedaba de otra, debía salvar a Cubone.

Le hice señas a Honchkrow para que me dejara en el Centro Pokémon y así lo hizo. Menos mal que a las afuera del edificio no había mucha gente, pero aún así todas buscaron abalanzarse furiosa sobre mí

¿????: ¡Ahí está el vagabundo, fue él quien se robo la comida, yo lo vi! –Gritó una mujer a la vez que quería abalanzarse sobre mí-

Albert: ¡Se equivocan, yo no robe nada! ¡Fue el Munchlax yo sólo trataba de recuperarla!

¿????: ¿El Munchlax? Eso tiene sentido, esos Pokémon son muy glotones –Dijo un hombre. Por fin alguien que razonaba- ¡Entonces vallamos por ese Munchlax y hagámoslo pagar -¿Quién dijo que era razonable?

Albert: ¡No, no lo hizo con malas intenciones! La robo para dársela a este Cubone, mírenlo como esta… -Termine por decir-

Alcé al Cubone para que todo el mundo pudieran verlo. Todos mostraron cara de horrorizados al ver al pequeño. Por un minuto, que me pareció eterno, la gente no despego la mirada, hasta que finalmente decidieron.

¿????: ¡Corran la voz, no le hagan nada al Munchlax! –Gritó el mismo hombre que hace rato lo había querido condenar- ¡Chico, lleva ese Cubone rápido a que lo curen!

Quise agradecerles a esas personas por entender, pero no tenía tiempo. Regresé a Honchkrow a su Pokeball y entre al Centro Pokémon y fui rápidamente hasta la recepción. El recinto en su interior estaba completamente solo, exceptuando la presencia de la enfermera Joy, que estaba en el mismo sitió de siempre.

Enf. Joy: ¿No serás tú el que se robo la comida, verdad? –Preguntó mientras acercaba su mano hacía un botón de “alerta”-

Albert: No, todo fue una confusión. Yo trataba de salvarla. Pero eso es una larga historia, ahora necesito que ayude a este Pokémon –Le rogué-

La enfermera me miro por unos segundos a la cara, y cuando descendió la mirada hacia Cubone actuó en seguida. Me quito el Pokémon de las manos sin decir nada e inmediatamente se interno en la sala de emergencia.

Albert: Espero que logré salvarse –Dije, dejándome caer en el suelo-

Pensé por un momento que podría descansar durante un rato. Que estúpido fui. El hombre regordete que nos había obligado a cocinar a mí y a los demás como castigo, entro al CP, acompañado de varias personas, entre ellas, Ryuu, John, Zens, Sofía y Sarah.

Hombre gordo: Me acaban de contar tu historia, chico. Seré directo, no te creo nada. Pero… parece que muchas personas lo comienzan a hacer. Y como ya recuperamos la parte de la comida que se perdió… tú y tu Munchlax se salvan por ahora.

Albert: No es mi Munchlax –Susurré, aunque no me escucho-

Hombre gordo: Y como ofrecí una recompensa a quien devolviera la comida –Continuó de mala gana- Tengo que recompensarte, aunque se haya perdido por tu culpa… Así que apúrate y ven conmigo.

No me levanté.

John: Yo siendo tú le haría caso al gordinflón –Susurró, aunque todos lo escucharon-

Suspiré y me levanté para acompañarlos. Salimos del Centro Pokémon y caminamos por la calle de la ciudad. Las personas que aún disfrutaban del festival susurraban entre sí.

Ryuu: Que mala pata, yo tenía la ilusión de que si te hubieras robado la comida, quería que recibieras un castigo. Hubiera sido un gran disfrute.

Zens: ¿En serio? Porqué durante todo el rato estuviste bastante preocupado por tu hermano.

Ryuu: Ehh sólo fingía –Agregó rápidamente mientras se alejaba del grupo-

Sofía: De serte sincera, yo si tenía confianza de que no eras el responsable –Me dijo, luego se me arceo y me dio un beso en el cachete. Rara actitud para alguien que en la mañana había tratado de matarme con comida-

Sarah: Yo tampoco lo creí –Agregó sin emoción alguna -

Zens: Pero si te la pasaste todo el rato diciendo que él era quien… -Antes de que pudiera terminar, Sarah le dio un golpe en el estomago y se fue con Ryuu-

John: eso debió doler mucho, ¿no, amigo? –Le preguntó mientras se reía. Zens miró luego de recuperarse un poco y lo golpeó-

Zens: No sé ¿tú qué crees?

Zens y John estuvieron bromeando entre ellos todo el trayecto. Sarah y Ryuu conversaban animadamente lejos de nosotros y Sofía y yo nos manteníamos caminando juntos, aunque había un silenció bastante incomodo que ninguno de los dos se atrevía a romper.

Finalmente llegamos hasta la plaza del pueblo. El lugar era el que más gente concentraba, justo en el medió había una estatua de tres Pokémon dándose la espalda y que parecían estar peleando contra algo. Esos Pokémon eran: Heatran, Darkrai y Cresselia. Detrás de la estatua había una gran tarima blanca, con varios altavoces e instrumentos musicales sobre ella.

El hombre gordo, que entre todos los murmullos que escuche me enteré que se trataba del alcalde, me hizo señas de subir a la tarima y a todos los demás los hizo quedarse abajo.

Cuando subimos a la tarima, noté que Muchlax también estaba ahí, tirado en el suelo y comiendo animadamente un trozo de tarta. Al percartarse de mi presencia, dejo de comer y me miró preocupado.

Albert: Tranquilo amigo, cumplí con mi palabra. Cubone ya está siendo atendido

Munchlax: Muuun –Gruñó feliz y luego siguió comiendo de su tarta-

Alcalde: Señores y señoras, como ya sabrán, todo el asunto del robo fue un gran mal entendido. Este chico, Albert, no robo nada, sólo trataba de recuperarla del verdadero ladrón: Munchlax. –Al instante me preocupe, sentía que le harían algo malo a Munchlax- Pero el pequeño no lo hizo con malas intenciones, sólo trataba de ayudar a su amigo Cubone que estaba a punto de morir –Agregó rápidamente- Pero gracias al entrenador Albert, ahora el Pokémon se encuentra en rehabilitación y toda la comida fue regresada. No se castigara ni al muchacho ni al Munchlax –Eso pareció decirlo como quien no quiere la cosa- Y como prometí, ambos serán recompensados por regresar la comida… aunque en primer lugar se perdió por su culpa –Susurró para sí mismo, aunque pareció olvidarse que hablaba en el micrófono y los altavoces estaban encendidos- Ejem… como decía, ambos serán recompensados siendo nombrados con el titulo más importante en este festival, en el pueblo y tal vez toda Odyssey: Yo los nombres, guardianes protectores de la región –Todo el mundo se levanto y aplaudió felices-

¿Eso era todo? ¿Guardianes protectores de la región? ¿Esa era la gran recompensa? Me provocó decirles que yo ya era uno, y que no era un titulo que te trajera mucha suerte que digamos. Tal vez deberían reconsiderar cambiarlo a “guardián protector de la comida”

Alcalde: Ahora sin mucho más que decir, detrás de la tarima esta toda la comida ¡vallan a comer!
2 horas más tardes.

Ya había comenzado a anochecer. La mayoría de las personas ya habían comido, todos parecían haber disfrutado mucho de la comida, así que Ryuu y John, los cocineros, parecían estar realmente felices y con el ego más alto que nunca.

Ryuu: ¿Saben? Toda esa comida la hice yo solito –Lo escuche decir, aunque no le preste atención-

Yo baje de la tarima junto a Munchlax, al cual todo el mundo confundía como mí Pokémon, y caminamos un rato entre la muchedumbre que nos felicitaban por nuestros actos mientras se atragantaban con trozos de pizza.

Al parecer a la gente no le importaba que su “guardian protector” pareciera el propio indigente, porque nadie le prestaba atención a eso.

Aún con todo esas felicitaciones y el ambiente de felicidad que nos arremolinaba, Munchlax se mostraba muy preocupado, al igual que yo, por Cubone.

Albert: Hey Munchlax ¿qué tal si en un rato vamos al Centro Pokémon a ver como esta tu amigo? Hasta podríamos hacer una carrera hasta allá. El ganador se comerá un gran trozo de tarta -El Pokémon asintió animadamente y luego de eso, su estado de ánimo pareció aumentar mucho más-

De repente todas las luces se apagaron. Algunas personas gritaron del miedo, y otras ahogaron su grito. Yo me preocupe porque haya pasado otra cosa que pudiera arruinar el festival. Ese sentimiento se esfumo cuando las luces volvieron a prenderse y en la tarima ahora, había un sujeto disfrazado de gladiador.

Gladiador: Hace mucho tiempo, unos reyes malvados dominaron Odyssey y también parte del mundo con mano dura. Fue una era muy oscura para el mundo, destruían a todo aquel que se rebelara en su contra y usaba a los Pokémon como herramientas de guerra –Dijo el hombre mientras resonaban unos tambores detrás de él- Nada ni nadie podía contra ellos, pues estos malvados reyes aliaron sus poderes con los de los cuatro temibles reyes Pokémon. Eran imparables, sembraban el caos a donde fuera. El mundo había perdido la esperanza –Agregó con cierto tonó de desilusión- Pero un día de la nada, surgieron tres Pokémon para revelarse contra los tiranos. Esos eran Cresselia, Darkrai y Heatran. El trió de Pokémon lucharon valientemente, pero al final fueron derrotados y tuvieron que huir –Tomó una pausa- Al ver que sus poderes no eran suficientes, buscaron a cuatro humanos que pudieran ayudarlos con su tarea.
>Junto a su cuatro elegidos, los Pokémon legendarios regresaron a la batalla. Fue la pelea más oscura y duradera de todas, duro aproximadamente tres días. Pero finalmente acabo cuando, uno de los humanos y sus Pokémon se sacrificaron para derrotar a los tiranos. –El sujeto tomó una larga pausa, dejándonos a todos en suspenso- Lamentablemente, el sacrificio no fue suficiente para detenerlos. Los tiranos habían unido su fuerza vital con la de los reyes Pokémon, haciéndolos inmortales, por lo que en poco tiempo estarían restablecidos y acabarían con sus enemigos antes de que estos pudieran darse cuenta. Ante esta situación, los tres Pokémon protectores unieron su fuerza para detenerlos antes de que fuera muy tarde. Cresselia y Darkrai se encargaron de sumir en un profundo sueño a estos seres malignos, mientras que Heatran se encargo de sepultar a cada uno por separado en catacumbas. La paz regresó al mundo –agregó- Hace muchos siglos allá de ese suceso, pero aún aquí en la región de Odyssey, donde comenzó la catástrofe, lo seguimos recordando como si hubiera sido ayer. Aún alabamos a esos Pokémon Protectores que se rebelaron contra la oscuridad y a sus humanos elegidos, los guardianes, que lucharon valerosos para regresarnos la paz. Por eso es que luego de tanto tiempo, aún le rendimos honores a ellos en este humilde festival.

El hombre finalmente se calló y se retiro del escenario. Todo el mundo aplaudió y gritó felicitando al hombre. A mí la historia solo me causo escalofríos.

¿Acaso esta gente aplaudiría si supiera que uno de esos reyes despertó de sus sueños? ¿Aplaudirían si supiera que posiblemente se acercaba otra era de oscuridad? ¿Aplaudirían, si ellos fueran uno de los nuevos elegidos por los Pokémon Protectores? Más aún cuando uno de ellos lo quiere muerto… ¿Aplaudirían si supieran que uno de sus posibles salvadores esta aquí mismo más ensuciado que un indigente?

No lo creo. Esta gente no sabía lo que se avecinaba. Tampoco creí que yo debería decírselos. Era mejor que disfrutaran de su festival, disfrutaran de sus vidas comunes mientras pudieran.


Como esto aún esta abierto, supongo que todavía se puede postear, así que aprovecho o_o. Iba a postear ayer en la noche, pero se fue la luz y no me dio chance u_u


Spoiler


#7

*Pokemon Aventuras en Odissey* #5 Especial del gran Pachirisu 1/2

*Pokemon Aventuras en Odissey* #5 Especial del gran Pachirisu 1/2

Este es el capitulo 5 de mi Odisea y para Dvkn te digo que esta historia ira cambiando mas adelante porque al principio no hay mucho que hacer :T y cabe destacar que hare un cambio permanente en algunas cosas lean para averiguarlo
Capitulo 5
Ya afuera del coliseo para empezar la batalla contra Layla para defender a Sarah
Manuel-Snake vamos tu puedes vencer a ese Tauros!-
-Sniiiiivy!-
Layla-Eso es lo que tu crees ahora Tauros es hora de la batalla!-
el tauros camina hasta el lado contrario de donde esta Snake en el campo de batalla
Manuel-Snake utiliza Ataque rapido!, pero agarra impulso para atacar mas fuerte-
Snake tratando de cargar toda su velocidad para esprintar se vuelve un poco débil para luego soltar completamente su ataque moviendo toda la hierba que habia en los alrededores chocando fuertemente con ese Tauros el cual casi ni se movió debido a su peso de 88,4 Kg entonces Layla dice
Layla-Tauros utiliza Cornada!-
El tauros levanta sus dos patas dejando que sus cuernos se vean para poder embestir fuerte a snake dejándolo con una cantidad de vida aceptable entonces le digo a Snake
Manuel-Snake ahora utiliza ¿¿eehh??-
De pronto Snake le guiña el ojo a Tauros dejándolo muy embobado por el ataque de Snake
Manuel-Snake no puedo creer que sepas atracción jaja, con razón no lo utilizaste con Nicki ya que eres una chica bueno ahora utiliza Látigo Cepa!
-Sniiiiivy!-
El tauros cae al suelo aun con un poco de vida por el ataque fulminante de Snake
Manuel-Ahora Snake acabalo con un Látigo Cepa!
el tauros cayo debilitado por el ataque tan fuerte de Snake (gano 60% exp y 600$)
Manuel-Ganamos Snake ganamos!, jajajajaja y tu Layla no molestes mas a Sarah... ¿Ok?
Layla-La próxima vez no tocaras con tanta suerte! ¿¡me oyes!?
Manuel-bueno ahora que se fue Sarah emmm... porque te dan miedo los Tauros?
Sarah-Bueno me dan miedo debido a que un un Tauros atravesó a mi papa con sus cuernos y al final murió...-
._. (Creo que fue mala idea preguntar) Manuel-bueno jeje emmmm... mejor vamos para el hotel y olvidamos el tema :fear: hay que registrarnos y ... diooooos hay que registrarnos en el concurso :cry: se me paso correeeeee!-
corrimos hasta el coliseo y hablamos con la guía de concursos
-Buenas ^^ este queremos inscribirnos en el concurso-
-Lo siento pero solo queda 1 puesto para el concurso-
Sarah y yo nos miramos a la cara y ella dijo
-Manuel entra tu ^^ yo puedo participar en el siguiente ademas solo tengo un pokemon-
-Disculpa que interrumpa pero se tiene que participar con 2 pokemon mínimo- dijo la guía
-bueno yo me registrare con Smoochum y Snivy-
-Ok toma tu licencia de concursos y mañana comienza a las 12:00 llega un poco mas temprano por favor-
-Mucha gracias nos vemos mañana!-
caminamos afuera del coliseo y fuimos al hotel en el camino observamos que el pokemon mas abundante eran Audino y Ducklett en el hotel el tema era de agua y nos atendieron la linea evolutiva de Azurril y la de Poliwag tanto como la de poliwrath y la de politoed, en las habitaciones habían piscinas privadas que también parecía un lugar privado, al entrar en la habitacion saque a mis dos pokemon para que descansaran de estar hay dentro de esas pokeball entonces snivy se acosto en un costado de la cama y smoochum junto a mi como mi fiel pokemon inicial, nos dormimos muy rapido por el cansancio, al despertar vi que snivy estaba viendo tele sentada en un lado de la cama y smoochum estaba en frente a un espejo observandose a si misma (que diva no(?.) entonces me levanto y digo
Manuel- Chicas ... ¿Sarah no ah pasado por aqui?
ambas niegan y siguen haciendo sus cosas
Manuel-Iré a ver si esta en su habitación para irnos-
sali de la habitación y toque la puerta de Sarah *toc toc*
Manuel-¿Sarah estas hay?
Sarah- Bulbasaur dame eso! yaaaaaa!-
... (dios estos se estan peleando hay dentro)
Sarah- Vamos bulbasaur!... gracias jum!-
Manuel- Sarah porfavor me ¿abres?
Sarah-Por supuesto... -
sarah abre la puerta y sale de la habitación para acompañarme hasta donde esta la recepción
Manuel- Buenos dias señorita tome la llave de la habitación-
Recepcionista- muchas gracias y... ¿por casualidad no se dirigen al evento de folklore de ciudad golocina? muchos entrenadores iran hay a celebrar a el Pachirisu que salvo la ciudad de un gran Garchomp el cual queria destruir toda la ciudad
Manuel- ¿wow no sabia esa historia?
Sarah- Vamos a ese evento manuel talvez veamos pokemon raros y a entrenadores fuertes asi podriamos practicar nuestras conbinaciones para el concurso
Sarah y yo salimos del hotel para ver que todo estaba adornado con un estilo de pachirisu con blanco y azul por todos lados caminamos y estaba una señora hablando de la historia de el pachirisu
Manuel-Sarah vamos a escuchar a esa señora-
Sarah-De acuerdo-
nos acercamos y tomamos asiento cerca de la señora para escuchar mejor
Anciana- Hace mucho tiempo en esta ciudad reinaba la serenidad y la tranquilidad ya que era defendida por los Swanna que volaban a los alrededores de la ciudad,ademas los lagos que rodeaban la ciudad estaban llenos de sharpedo, pero un dia ... un gran Garchomp mato ferozmente a los sharpedo dejando el rio lleno de sangre la cual se esparcía por todo el mismo, mientras caminábamos por la ciudad caían gotas de sangre del cielo las cuales eran de swanna porque el los cuerpos caían después de unos segundos, todos aterrados entraban en sus casas porque se oian pisadas fuertes de aquel pokemon aterrador pero justo cuando estaba apunto de destruir completamente la aldea con un terremoto un pequeño pachirisu se le apareció enfrente para mirarlo de cara a cara y luego utilizar su feroz ataque súper colmillo para dejarlo con un pequeño rasguño, de esta historia no les puedo seguir contando mis pequeños ya que justo en ese momento me cayo un swanna en la cabeza y quede inconciente, entonces deje de ver aquella escena tan interesante solo se que el pequeño pachirisu gano-
Manuel- entonces nunca sabremos como el pachirisu vencio a ese Garchomp-
Sarah- segun tengo entendido esta anciana es la unica que queda viva cuando paso eso-
Manuel- Sera mejor que continuemos con lo que estamos haciendo y vayamos a donde venden comida :drool:
Sarah- y pensar que eres flaco... se ve que comes mucho -
caminamos un poco y de pronto en mis brazos cayo un pequeño pokemon
Manuel- Uhh????, que es esto
-Chipaaaaaaa-
una gran corriente electrica salio de ese pokemon como si no hubiera un fin
Manuel- AAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHH-
Snivy salio de su pokebola y utilizo atraccion con ese pokemon *Chic*
el pokemon dejo de electrocutarme y sus ojos parecian un corazon
Manuel- oye Sarah esto no es un ... ¿Pachirisu?
Sarah- en efecto es un pachirisu y al parecer le agradas-
Manuel- como puedes decir eso si me electrocuto-
Sarah- eres un ... ufff *suspiro* los pachirisu demuestran su cariño electrocutando a ese pokemon y/o persona
Manuel- wow no lo sabia... en ese caso te atrapare Pachirisu-
Sarah- y yo no tengo mas pokemon... aauh!, porque hiciste eso!-
Manuel- yo no ise nada!-
sarah bajo la mirada y vio una pokeball, la agarro y de ella salio un pequeño Cleffa
Sarah- eeees un clefffffaaaaaaaaa, que monadaaaa :inlove:
Manuel- bueno ahora si ya que tienes otro pokemon te capturare a ti pachirisu, probemos con esto
le di un golpesito con la pokeball y *tin tin tin tin tin tin tin tin tin Click* *U*
Manuel- eso fue muy facil pero otro pokemon al equipo veamos sus ataques, aver... tiene ataque rápido, onda trueno, toxico y ...hierba lazo, me gustan un poco sus ataques
Sarah: los ataques de cleffa son beso dulce y destructor .______.-
Manuel- jajajajaja ese cleffa no sabe casi ningún ataque-
Sarah- no te rías, cuando sea bien fuerte ya veras que fuerza-
Manuel- esta bien mejor continuamos-
Lo dejare hasta aqui y continuare luego porque estoy muy atareado
notaran cambios tambien en el reporte
Reporte
Heroes
Manuel


Dinero:600$
Objetos
Licencia de entrenador
Pokedex
3 Pokeball

Nombre: Nicki(smoochum)
sexo: Hembra
Nivel: 5
Experiencia: 25%
Exp próximo nivel: 75%

Moveset:
Nieve Polvo
Destructor
Lenguetazo

Nombre: Snake (Snivy)
Sexo:Hembra
Nivel: 5
Experiencia: 60%
Exp próximo nivel: 40%
Moveset:
Látigo Cepa
Ataque rápido

Nombre: Chispita(Pachirisu)
Sexo: Macho
Nivel: 4
Experiencia: 0%
Exp Proximo nivel: 100%
Moveset:
Ataque Rapido
Onda Trueno
Toxico
Hierva Lazo
Sarah



Nombre: Bulbasaur
Sexo: Hembra
Nivel: 5
Experiencia: 0
Exp proximo nivel : 100
Moveset:
Placaje
Drenadoras
Latigo Cepa

Nombre: Cleffa
Sexo Hembra
Nivel: 6
Experiencia: 0%
Exp Proximo Nivel: 100%
Moveset:
Beso Dulce
Destructor
Rivales
Layla



Nombre: Tauros
Sexo: Macho
Nivel: 6
Experiencia:0
Exp proximo nivel: 100

Moveset:
Cornada
Villanos

???



Nombre: Gastly
Sexo: ???
Nivel: ???
Experiencia: ???
Exp Proximo Nivel: ???

Moveset:
Lenguetazo
Bola sombra (perfeccionandola)


Nombre: Weavile
Sexo: Hembra
Nivel 45
Experiencia: ????
Exp Proximo Nivel: ????

Moveset:
Canto helado

Spoiler





#8

-Capitulo De Evento: Viejos Amigos...

-Capitulo De Evento: Viejos Amigos...

-Bueno, quiero ser el ultimo en esto, @GigaLechu fijate Lechu, que este cap esta inspirado en despues del gimnasio Y despues de la Zona Safari, pero aun asi los voy a hacer, tu tranquilo, solo que lo hice en una posicion cronologica mas alta porque... bueno mañana termina esto(?, comenzemos!

PD: Se me hara dificil hacer el cap si saber de lso eventos anteriores, pero lo intentare :T

Spoiler
-Lechu estaba temblando, lo ayude a levantarse mientras venian hombres corriendo, quienes nos dijeron con una voz firme que nuestro tiempo se habia agotado, estos nos llevaron a una caseta, donde nos pidieron las Pokéballs de los Pokémon que atrapamos, se las entregamos y mientras ellos hacian el proceso de escaneo yo me distraje viendo hacia el techo de la caseta, pensando en ella...

Hombre Del Safari: Tomen sus Pokéballs

Yo: eh?, a claro gracias...- agradeci mientras agarraba la Pokéball distraido viendo el techo, casi se me cayo

Lechu: que te pasa Enzo?- pregunto un poco impresionado

Yo: ehhhh nada- le respondi con un tono de voz muy bajo

-Salimos de la caseta y caminamos por casi media hora hasta un festival, al entrar por la puerta senti una rara presencia, pero aun asi entre, estaba repleto de gentes y peluches, MUCHOS PELUCHES!, principalmente Ditto e Eevee, y mucha gente con disfrazes de Mew, no entendi el tema del festival, pero aun asi me llamaba la atencion tantos puestos de juegos y lo mas importante, COMIDA!

Yo: Comida- le dije a Lechu y a Delta babeando y viendo toda esa comida, rara, pero aun asi se veia bien

Lechu: ehh, ven bobo- me agarro por un brazo y me empezo a jalar por el brazo y me llevo hasta una esquina donde me dijo- te advierto que no voy a gastar dinero para alimentarte- dijo con un tono muy serio

Yo: oh- dije desilusionado y triste mientras Delta soltaba una risita burlona

-Desilusionado por lo de la comida seguimos el camino pero Delta nos paro a Lechu y a mi en seco, emocionada empezo a saltar, era un puesto de tiro al blanco, ella queria un peluche Ditto, peror yo solo vi que Lechu tiro dinero sin darle a ninguna de las dianas, yo estaba aburrido haci que intente usar las monedas que tenia para el tiro al blanco, aparte a Lechu y agarre el rifle, apunte y... primera... atine, segunda... atine y tercera... pfff le atine, me dieron 3 muñecos Ditto, uno se lo di a Delta otra me lo guarde y el otro se lo di a Lechu

Yo: toma pequeñita- le dije a lechu con un tono muy arrogante

Lechu: pero si yo no quer-

Yo: pues te lo quedas ahora- lo interrumpi mientras le daba el muñeco Ditto, Lechu esta refunfuñando, acaso no le gustaba mi generosidad?

-Seguimos caminando, cuando... esta vez Lechu fue quien nos paro en seco a Delta y a mi y grito emocionadamente

Lechu: Takoyakis!

Yo: Tako que?- pregunte con la lengua trabada y confundido

Lechu: Comida!- me aclaro Lechu, en un lenguaje que si podia entender

Yo: Comida!!

Delta: ay... con ustedes dos no se puede...- dijo Delta riendose

-Yo me desilusione por segunda vez al ver que era de pescado frito y a mi no me gusta el pescado, ese festival estaba lleno de desiluciones..., pero justo cuando iba a decir que no queria la cosa esa como se llame, un grito hizo que me callara y volteara, era un Minun Alpino que se habia robado una caja de eso que estabamos comiendo, se ve que nunca me aprendere ese nombre, nos levantamos los 3 de la mesa, pero al levantarnos aparecio frente a nosotros un Plusle tambien alpino, aunque puedo jurar que era un poquito mas blanco, en fin, este agarro nuestros platos y se fue corriendo, yo no me preocupe, ni queria comer eso, pero aun asi Abinoblem Calimero y Godzilla se lanzaron a la batalla, pero todos los golpes fueron evadidos, en ese momento yo estaba sentado limpiandome los dientes con un palillo, se notaba lo despreocupado que estaba, entre la conmocion los dos Pokémon alpinos se escaparon, y se nos acerco el encargado muy asustado

Encargado: ESTAN BIEN?!- grito muy asustado- el bienestar de los clientes es importante...

Yo: eh?

Lechu: si, gracias por preguntar, acaba de llegar un Plusle de color Alpino y nos robo nuestra comida

Delta: tengo hambre- reclamo Delta

Yo: mish... tranquila, no eres la unica- le respondi mientras me seguia limpiando entre los dientes

Encargado: perdonenme, esto es todo culpa nuestra- se disculpo muy alterado

Yo: su culpa?

Encargado: si..., hace un tiempo..., un año para ser precisos, habia un hombre en este pueblo...

-Yo solo escuchaba BLABLABLBALBA comida BLABLABLABLA comida BLABLABLABLBA Pokémon BLABLABLABLA, en resumidas cuentas, solo escuche lo que me era importante...

Delta: que historia tan triste...

Yo: eh?- estaba confundido y fuera de lugar

-Al final nos fuimos de ese lugar, a comprar el.... el.... el como se llame, nunca me aprendere los nombres de esas cosas, salimos de la tienda de venta de esas cosas y salimos de hay con la prenda en una bolsa hecha de bambú, muy ecologica por cierto, y nos pusimos de acuerdo para ir a aquel hotel, caminamos al atardecer, pero yo iba mas preocupado porque pensaba que iba a llegar tarde a donde iba, al fin, luego de caminar unos cuantos minutos, llegamos a un hotel, al entrar por la habitacion con Lechu lanze mi mochila contra la pred, y esta siguiendo las leyes de la gravedad cayo al suelo, y luego me lanze a mi mismo hacia la cama, pero..., eso no era una cama..., ¡ERA LA CUNA DE ARCEUS!, el colchon era comodisimo y la almohada, uffff, ni hablar, una cama asi no se ve todos los días, asi que decidi aprovecharla y empeze a rodar en ella, Lechu entro a bañarse, pero justo cuando me iba a levantar de la cama, solo cinco minutos despues, Lechu salio por la puerta, este se baña tan rapido ¿como para que?, en fin, en ese momento agarre mi toalla y entre al baño, era un baño con ceramicas blancas y paredes de cemento poludio, hey, este hotel se merece más estrellas de las que tiene..., en fin, me quite la ropa y me meti a bañar, y como yo nunca tardo nada de 5 minutos en bañarme, tarde 15..., haciendo lo que ustedes ya saben que es tipico, Jabón, Champu... cantar en la ducha...

Yo: WHATS DOES THE DITTO SAYS!~

-Ehhh, omitamos esa parte..., sali del baño y cuando me quite la toalla Lechu llego entro acelerado por la puerta

Yo: epaaaa, para la mula, ¿que paso?- pregunte mienras me reía

Lechu: Enzo, no me creeras lo que paso- dijo muy acelerado, emocionado, alterado, asustado..., esaba lleno de emociones cambiantes en ese momento

Yo: pues...., dimelo ¿no?

Lechu: bueno, mientras tu te bañabas Delta toco la puerta para que la ayudara con el yukata

Yo: uh... supongo que desnuda de la cintura para arriba ¿no?

Lechu: si, ¿me dejas continuar?, vale, pues la ayude, y la vi...

Yo: querras decir, LAS viste, jeje, en fin, suerte con eso campeon, ella quiere contigo- dije mientras me reía descontroladamente

Lechu: hey, a que te refieres

Yo: a que ella... ya tu sabe- dije mientras hacia el esfuerzo para ponerme la camisa tan rara de Taekwondoo que me lleve, despues mi Abada de Capoeira y las COMODISIMAS sandalias de madera

-Lechu se quedo callado mientas me terminaba de vestir, cuando me termine de vestir Delta toco la puerta, Lechu la abrio y quedo abobado viendo a Delta, le toque la espalda y este reacciono

Yo: me voy campeon, te dejo- dije mientras soltaba una risa burlona

-Baje hasta el portal del hotel y volvi al festival, dandole vueltas a la cabeza, donde habia quedado con esa persona

Yo: ehhh, en... esto... talvez en... creo qu- de repente deje de hablar conmigo mismo porque... habia chocado con alguien

¿¿??: oh.. lo siento tanto

Yo: no tranquila, yo te ayudo

-Me agache para levantar las cosas que se le habian caido, pero al levantar mi cabeza, la vi..., era ella, era Auriluz, la ultima vez que la vi fue ese día en el que paso lo de la isla, ella es una de las pocas supervivientes de aquella catastrofe, habia cambiado mucho desde la ultima vez que la vi, pero seguia tan hermosa como siempre, llevaba un traje de esos que compro Lechu para Delta, los como se llamen, este era de un color verde oscuro, su pelo negro pasaba sus hombros, su bella piel catire y sus bellos ojos marrones como poderosos y resistentes robles

Auri: Enzo...

Yo: Auri...

Auri: guau has cambiado mucho desde la ultima vez que te vi- dijo sorpendida

Yo: si... tu tambien

Auri: oye, vamos, no te acordaras de eso todavia, ¿verdad?

Yo: no...

Auri: hey, sabes que escuche que hay fuegos aritificiales en una hora- me dijo toda entusiasmada

Yo: ah claro, creo haber escuchado algo de eso, ¿que tal si vamos a verlos?

Auri: ¡era lo que te iba a decir!, ¡vamos!

-Empezamos a caminar y llegamos hasta un lago, no habia muchas luces, lo que permitia que en el lago se contemplara una aureola creada por la luz de la luna que se reflejaba en el lago, simplemente magnifico

Auri: Enzo... ese día... te quize decir algo muy importante, y creo que no hay mejor momento que ahora para decirlo, Enzo.. yo te-

-Esa fue la ultima palabra entendible que escuche salir de sus bellos labios, no se escuchaba nada mas por que los fuegos empezaron, no escuchaba ni mis pensamientos, mire al agua del lago y vi el espectaculo, el agua no se movia, y la aureola de la luna coincidia con el brillo de lso fuegos artificiales, y por debajo del agua nadaban Magikarps de un curioso color dorado, era algo que no se veia todos los días, despues de unos largos minutos los fuegos artificiales terminaron

Yo: ehhh, Auri me ibas a decir algo?

Auri: ehhh, yo, ehh, que... ¡QUE YO TE QUIERO LLEVAR AL PREGON!- me respondio asustada, obviamente eso no era lo que me iba a decir...

-Al final nos fuimos del lago hacia el pregon, llegamos y estuvimos esperando un tiempo, hasta que porfin se monto un hombre a un pedestal de madera, este tenia un traje de color blanco y unas botas blancas, como las de los bomberos, era calvo, pero lo cubria con un sombrero de hombre de color blanco con una cinta roja, tambien tenia una perilla blanca que conectaba con un bigote del mismo color, se nota que era parte de la tercera edad, pero lo mas notable de este era que tenia gafas para ciego, lo que me hizo pensar que era ciego, este se paro en el en el pedestal de madera y le entregaron el microfono

¿¿??: Buenas noches a todos y todas las personas y Pokémon aqui presentes, hoy celebramos los 55 años de un gran acontecimiento, ¡hoy celebramos el festival mutante!- grito hacia el publico muy alegre

Yo: ¿que?

¿¿??: Oh, ¿donde quedaron mis modales?, me llamo Blaine, y esta ha sido la bienvenida al festival mutante, si aun no han entendido el porque de el nombre de nuestro festival, los invito a ir a aquel templo en la colina- dijo mientras indicaba con el dedo a la colina- para llegar hay sigan el caminode cuarzo de la derecha, si quieren ver el otro templo, sigan el de la izquierda, y vuelvo a agradecerles por venir, gracias y hasta pronto- dijo mientras se despedia con la mano y soltaba el microfono, le daban su baston y este se fue

Yo: pues vamos ¿no?

Auri: ¡claro!, vamonos- dijo mientras me jalaba el brazo, ya me estaba cansando de que me jalaran el brazo, en fin...

-Llegamos al templo, este igual que el camino por donde vinimos era de cuarzo puro, pero lo mas notable del templo aparte de lo espacioso que era, que desenrollaronuna gran alfombra roja hasta la puerta de un teatro que estaba adentro del templo, segui la alfombra y llegue al teatro, me sente y a unos pocos minutos comenzo una obra, muy bonita si..., tenia Pokémon y humanos trabajando juntos, y luego se acerco un hombre y comenzo con una historia esta hablaba de....

-Un equipo que creo a un Pokémon extremadamente poderoso, este Pokémon un día se escapo y mato a millones, pero le pararon los pies, un día un hombre sobreviviente de aquel incidente en el laboratorio se le aparecio en frente, y en una pelea destructiva su Eevee murio, este se volvio loco y se convirtio en el mismo Pokémon usando a su Ditto, despues de una pelea el hombre transformado le saca el corazón al Pokémon y lo mata, pero el hombre toma la decision exajerada de sacarse a si mismo el corazón, el de el hombre era Negro rojizo y el de el Pokémon era Azul Blanquecino

-Yo estaba a punto de caerme dormido pero aguante, Auri estaba emocionada por la historia, en fin..., termino la historia y salimos de la sala, pero ahora habia un pilar de marmol a mitad del lobby del templo con una piedra negra rojiza en un cojin rojo con adornos dorados, y una placa de platino que decia: Aquel Que Toque Esta Piedra Junto Su Alma Gemela Vivira Por Siempre Con El o Ella

Yo: aja si que bonito vamonos- dije muy poco preocupado, en ese momento solo queria dormira hasta el día siguiente

Auri: no Enzo, como se sentira esta piedrita- dijo mientras acercaba su mano a ella pero...

¿¿??: Disculpa, necesito eso- dijo una voz firme y seria

Yo: hey quien te crees como para quitarnos esa piedr- me di la vuelta y al ver su rostro me calle, era el... el era quien hizo lo de la isla, quien lo ocasiono...- tu... TU... ¡MALDITO!

¿¿??: jejeje, me recuerdas pequeño Enzo- me dijo con una risa entre dientes al final de su oracion

Yo: aaaaah MALDITO- le grite mientras lanzaba mi puño contra el, pero fue en vano, porque este me agarron el puño y me hizo girar en el aire y cai en el suelo

-Me di un buen golpe en la espalda pero aun adolorido y en el suelo le di una patada en la boca del estomago, el hombre se movio hacia atras dandome tiempo para levantarme, iba a golpearlo de neuvo, pero este se me adelanto, me pego en la nariz y esta empezo a sangrar, despues me pego en el estomago y escupi sangre y para terminar me dejo fuera de ombate lanzandome hacia un pilar del templo usando un gancho en mi barbilla, en ese momento fuy lanzado y ya no tenia tantas fuerzas, el hombre se rio y se fue del templo con el corazón rojo en las manos, yo estaba lastimado

Auri: ¡Enzo!, siento mucho no poder haberte ayudado- se disculpo llorando

Yo: no... tranquila... no es tu culpa- le respondi mientras tocia otra bocanada de sangre

-Auri me levanto y baje la colina cojeando hasta la entrada del festival, donde me encontre con Lechu y Delta, Lechu estaba tan lastimado como yo

Lechu: al parecer no disfrutaste el festival ¿verdad?- me dijo mientras soltaba una risilla antes de desmayarse

Yo: ¿tu que crees? inteligentillo- ñe respondi tambien riendome hasta que me desmaye, el festival habia terminado para nosotros...


Continuara...

Reporte

Spoiler
-Han robado el Corazón color Negro Rojizo

-Auriluz se une al equipo!



Spoiler

Gracias Master n_n


Cosas Random De Internet(?

Spoiler

La cosa mas épica que he visto nunca *¬*


Why So Serius?


¡¡¡LETS ROCK BABY!!!




Mudkip51636


Sexo: Macho

Objetos que me son entregados:

- Licencia Pokémon
- Pokéball (5 Unidades)
- 3.000 monedas
Agradecimiento especiales por esta firma a Shiroyasha, Demian y .The Old Rakhan (pongo sus nombres para que vean quienes son (?))
#9
Orly, se están perdiendo de lo bueno, se los dice alguien que se spoileo los premios. Que por cierto, este evento lo cierro hoy a eso de las doce -o 11.59 en mi país, como Joy prefiera-, tienen menos de unas 8 horas los que aún quieran apuntarse, corregir sus errores, hacer ediciones o quienes piensen que ya todo está acabado.

De paso dejo mi manuscrito, bien inspirada estuve para hacerlo, me sorprendo a mí misma [¿?]. Como casi-siempre, aún no tiene orden cronológico, aunque ocurre después de encontrar a Teos en mi aventura.


Capítulo --: Travesura a media noche~!
Spoiler
La vista desde el Centro Pokémon era bastante amena, las luces de la ciudad adornaban su hermoso detalle rustico-medieval y pronto anunciaban el preludio de una gran fiesta; todo esto desde la comodidad de una mesa al lado de la ventana, con un lindo mantel y comida nutritiva en chocolatada y alto contenido de cacao.

Karla: Los cocineros son muy amables al ofrecernos esta deliciosa cena gratis, como siempre. ¿Qué sería de mí sin ellos? T^T

Alan: Probablemente morirías de hambre o intoxicación, en el peor de los casos por quemaduras de tercer grado. Lo que suceda primero.

Karla: Te recuerdo que ninguno de los dos sabe cocinar, ¡ninguno!

Sí, estábamos comiendo tranquilamente en el horario nocturno, como habíamos llegado temprano recién comenzaba a llenarse al lugar con distintos entrenadores o adultos. Y, como no, las charlas sin sentido cobraban vida una vez más.

Alan: V-vamos, Karla, hoy en día si no sabes hacer algo es tan fácil como buscarlo en el Zorufox paso a paso o cuanto mucho buscar algún que otro poké--

Karla: ¡No! ¡Y NO! ¡No podría! Sería como verme a mí misma comiéndome a mis compañeros T^T

Alan: ¡Pero si se comen entre ellos todo el tiempo! ¿O crees que la carne de los restaurantes y la televisión son artificiales?

Karla: ¡¿N-no lo es?!

No era vegana, vale, pero aun así… viajar tanto tiempo te hace pensar ciertas cosas importantes y cuando la comida escasea es una de ellas, además de porque el pan siempre cae del lado de la mermelada, pero eso no venía al caso.

Antes de ahondar más en el tema, hubo una palabra que llamó mi intención, era algo como un tal legendario esto y esto otro y todo sabemos que cuando cosas tan interesantes alcanzan nuestro rango auditivo es imposible hacer oído sordo después.

¿? 1: ¡Te lo digo! Está bastante increíble, vengo de un largo viaje desde Arc Town, allá el folclore es un tema muy tocado todo el año, pero las celebraciones se quedan cortas ante esta.

¿? 2: Claro que sí, amigo, dicen que las decoraciones de este año serán magnificas, prácticamente saldrás de aquí conociendo todo sobre Odisea y sus orígenes.

¿? 3: Y eso no es todo, ¿sabían que Odisea venera a Arceus más que a ningún otro pokémon?

¿? 1: Claro, hombre, ese ciervo prácticamente es el dios creador, ¿a quién más iban a venerar sino? ¿A un Omanyte?

¿? 3: ¡No seas tarado, eso ya lo sé! Pero al parecer tuvo una aparición aquí, en esta región hace muchos años, se dice que ha venido en perso-- digo, en pokémon, a bendecir el continente.

¿? 2: No jodas, ¿es en serio?

¿? 3: Bueno, eso dicen los rumores, aunque son sólo eso: rumores. Pasando a otro tema, dicen que este año se dará a conocer un objeto de alto e incalculable valor, algo imposible de conseguir en cualquier tienda.

¿? 1: Debe tratarse de algo muy valioso…

Siguieron hablando, pero ahora que lo recordaba mejor. ¿Qué hoy no era el famoso festival folclórico de Odissey? Solo podía pensar en cosas muy coloridas, adornos, juegos y lindos trajes, pero aun así… me sentía algo agotada. Al terminar de comer deje salir un profundo bostezo y me puse de pie para ir a la habitación que la enferma me había indicado antes para dormir tranquilamente.

Karla: Bueno, estuvo delicioso y hoy ha sido un largo día. ¡Dulces sueños, allá voy~!

Alan: ¡Espera ahí! ¿En serio pretendes perderte el festival cultural de Odissey que solo se celebra dos veces al año? Y no creas que no noté que estabas escuchando u__ú

Tragué saliva y volví a tomar asiento, ¿tan malo era saltarse la probablemente mejor fiesta de la ciudad exclusiva cada no sé cuántos días?

Karla: Sí, suena lindo y todo, ¡pero tengo sueño...! - Esa excusa no iba a funcionar, así que rápidamente traté de pensar en otra más creíble.- ¿Además por qué Darkrays querría ir a pasearme por todo un festival donde se homenajea a una deidad que me quiere bajo tierra, quemada, ahogada, aplastada, en pedazos o lo que sea?

El chico dejo salir un leve suspiro, como si le estuviera contando un cuento viejo.

Alan: Vamos, Karla, ¿segura que nada de eso te llama la atención? Es un evento bastante esperado, además el mundo no gira en torno a Arceus. ¿Nunca te contaron leyendas pokémon de pequeña?

Karla: No recuerdo ninguna, pero si te soy honesta… creo que comenzaré a venerar a las enfermeras Joy, siempre me he preguntado en dónde tienen escondida la máquina de clonación.

Traté de desviar la mirada, aunque el pobre chico casi se atragantó por mi comentario absurdo, de paso esperaba no haber llamado la atención de nadie más.

Alan: ¡¿Pero qué cosas dices?! ¡Discúlpate con todas las enfermeras del mundo! ¡Y anda! Yo escuché por ahí que estaban repartiendo chocolates gratis y… ¿a dónde vas? o ó

Karla: Creo que pensándolo mejor sería toda una lástima que no aprovechara este festival, ¿no lo crees? nwn – Pronuncié, levantándome para ir a las puertas del Centro Pokémon.

Alan: No comas mucho, puedes engordar y explotar, o las caries se comerán tus dientes.

Karla: ¡LAS CARIES JAMÁS ME ATRAPARAN CON VIDA!

No sabía que había dicho ni porque, pero ya era normal que nos encontráramos tarde o temprano, así que podía irme adelantando al gran festival sin mirar atrás.

Ya afuera el velo nocturno se mantenía intacto, cientos de puntos destellantes lo decoraban como cabría de esperarse y ya de donde estaba las luces se veían por todos lados al igual que las personas con hermosos vestidos y pintoresco atuendo, aunque no faltaban los que como yo que iban casuales por la vida salvo esos guantes que no me quitaba ni en verano por obvias razones.

Karla: (Ahora que lo pienso, ¡Yuki, Shiro y Artemis adorarán este evento!).

Tomé tres pokeball y las lancé, de ellas se formaron las figuras de mi blanco amigo cuya capa gallardeaba con su única forma de ser, la engañosa pokémon zorro y la siempre animada Yuki. No me esperaría menos de un Ralts, una Zorua y una Snorunt.

Karla: ¡¿Listo para comer dulces como si no hubiese un mañana?!

El pequeño infante alzó sus brazos con alegría y decidí llevarlo en brazos, mientras que Artemis y Yuki dieron pequeños saltos y se dispusieron a avanzar.

Me dispuse a echar un vistazo en la medida que caminaba, todo estaba bien decorado, la fuente de agua, los edificios, las calles, todo con esos papeles de varios colores yendo de un lado a otro, incluso colocaron algunos faroles bastante llamativos, pero lo más impresionante eran los puestos que surgieron de la noche a la mañana, tenían diferentes aperitivos y distintos juegos.

Pronto la suerte me sonrió y cerca de la fuente, a poca distancia del Centro Pokémon, se había montado un puesto de comida, así que no tarde mucho en encontrar la primera atracción.

Karla: Por favor, ¿me regalaría cuatro barras de chocolate y un globo para mi Ralts? ^^

La gentil señora que se encontraba en el puesto de “entrego regalos a los niños” me tendió el globo, pero antes de coger los chocolates me distrajo algo maravilloso: ¡era un Raikou! ¡No! Un Entei, un Suicune… los tres en forma de papel mache y llevados por distintas personas, pero increíbles al fin y al cabo. Shiro intentó alcanzar a las personas que llevaban el Entei, los cuales al girar hicieron que la cabeza de la bestia le mirase de frente asustándolo.

Shiro: ¡Ruuuu! – El pequeño infante volvió a mí, buscando socorro.

Karla: Tranquilo, Shiro, ellos no te harán nada y tengo la prueba que lo demuestra.

Por suerte llevaba mis cosas conmigo, por lo que saqué el libro de ilustraciones situándolo en una página donde se veía una torre en llamas y en el otro lado el enfoque a las tres criaturas que había observado.

“El rayo que condenó a su suerte, avivando a las llamas del fin,
más el agua que apagó las flamas, Raikou, Entei y Suicune representan
a cada uno de estos elementos.


Origen: Johto. La torre de esta imagen representa a la Torre Latón, ahora conocida con el nombre de Torre Quemada”.



Shiro pareció asombrarse ante el cuento, pero más importante, ¿qué era lo que representaba a Odissey? De todos modos algo captó mi atención, decidí moverme a un lugar donde se podían apreciar dos estatuas con la figura de dos dragones, ambas apuntando a lo lejos una torre donde el evento principal seguramente se desataría.

Karla: Estas no las había visto antes, ¿las habrán traído para el festival? Vamos a ver.

Esta vez me moví hasta una página con dos colores resaltantes: blanco y negro. La figura de dos dragones en un llamativo círculo resultaba curiosa.

“Donde mora la pureza se encuentra un rastro de impureza,
asimismo en los campos moribundos una pequeña flor se alza con orgullo.
Reshiram y Zekrom solían ser uno solo hasta separarse, se dice que cada uno
guarda una pequeña porción del otro.


Origen: Isshu. La ilustración representa al Yin y el Yang”.



El pequeño pokémon blanco tocaba el libro, con total curiosidad, aunque sin dejar escapar al objeto que tenía en sus manos.

Karla: Todo muy lindo, pero ¿no tenemos algún pokémon bonito de alguna leyenda muy legendaria en este lugar? Exceptuando a…

¿?: No, Odisea es especial, venera con orgullo a todas las divinidades alrededor del mundo, pero ¿no piensas que así es maravilloso? Nuestras tierras han sido bendecidas con la gloria y el poder de Arceus, siendo bastas, hermosas y cuidadas por sus guardianes. La gran entidad blanca que nos deslumbra con su imagen, aquel ser es sin duda nuestro Dios protector, aquel que se dice y duerme en el santo Palacio de los Espejismos oculto en algún lugar de Odisea.

Me giré, vi la figura de una… una mujer hermosa. Era alta, esbelta, de pelo largo azul, sus ojos negros llamaban la atención ante todo debido al maquillaje e iba vestida con ropas bastante elegantes y llamativos aros con una piedra amatista, además un pokémon la acompañaba; sin embargo, incluso aunque su aspecto captó mi atención, no pude responderle.




Mujer: Oh, ¿he dicho algo que no corresponde? No te sientas triste, es un lindo festival después de todo, se ha hecho para celebrar y disfrutar. Por cierto, aunque se nota infantil, ese libro parece ser muy importante y guarda frases importantes, cuídalo bien.

Sin decir más aquella persona se giró y se fue, había algo en su modo de hablar que se me hacía extraño. Aunque Shiro trató de sacarme de mi trance, lo que en realidad lo hizo fue una voz.

Alan: ¡Aquí estabas! ¿Has visto algo bueno? ^^

Karla: E-eh… uhm… yo… Claro que sí. He avanzado un poco, había un lindo Suicune por allá y creo que algún Arceus volador por el otro lado y…

El chico comenzó a verme con extrañeza, algo que ya se estaba volviendo para mal una costumbre. Cuando estaba a punto de responder negó con la cabeza.

Alan: Creo que estás un poco perdida, pero yo pensé que ya habías pasado por algún puesto de entretención.

¿Entretención? Preste atención, a lo lejos había toda clase de juegos. Desde tiro al blanco con arco, hasta ponle la cola al Meowth, incluso llamaba la atención la mercadería, ¡era asombrosa! Había muchos peluches, chucherías, figuritas de pokémon coleccionables y comida de todos los colores y gustos posibles.

Karla: ¡Debo tener una de esas cosas! ¡NO! ¡Mejor todas!

Aspirando a lo alto y olvidándome del evento con la mujer, fui a asaltar las atracciones. ¿Qué más da si era extrañamente elegante? Tenía razón con algo y es que este festival estaba para divertirse.

El primer puesto fue sencillo, o eso pensaba, se trataba de sostener un arco y lanzar flechas a unos objetivos, lo malo es que como nunca antes lo había intentado casi le doy al dueño del puesto –el cual se tuvo que agachar para evadir el flechazo- y de alguna forma inexplicable las siguientes flechas dieron todas en el blanco.

Dueño del puesto: ¡Eh! ¡Tú! Sin hacer trampas, mira que sé de pokémon y tu Ralts y Zorua se están queriendo hacer los listillos.

Karla: L-lo siento mucho, no era mi intención TwT

Dueño del puesto: ¡¿No?! – Sacó una escopeta, seguramente de juguete, pero aun así huí antes de verificar si era real o no.- ¡No intentes engañarme!

En realidad era una pistola de agua con un diseño pelicular, probablemente pensada para los niños que quisieran pasarse de listos, pero aun así no quería ser empapada.

¿Resultado? Malo, muy malo.

El segundo puesto era más interactivo y no quedaba muy lejos, de hecho estaba en una plaza, debía jugar ping-pong con un pokémon y Shiro se sumó a la causa dejándole su globo a Yuki, pues era el único quien podría sostener la paleta.

Karla: ¡Bieeeen! Esos peluches deben ser míos a todo costo owó

Aunque al principio los oponentes parecían ser piadosos y nos dejaron anotar un par de puntos, a los cinco minutos el equipo contrario sacaba a relucir sus auténticas habilidades en el deporte ya que nos derrotaron con un glorioso diez a cero como nada. ¿Es qué acaso no querían entregar los premios?

Jugador: ¡A-anímate! Si es tu primera vez jugando normal que perdieras…

Karla: ¿D-de verdad?

Jugador: P-pues…

Karla: ¡Titubeas! ¿T-tan mala soy para esto?

Jugador: … - Bien dicen que el silencio también sabe hablar.

¿Resultado? Terrible e iba peor.

El tercer intento era tan sencillo como adivinar figuras de pokémon en un puesto, parecía un juego destinado a los más pequeños, pero aun así decidí colarme. Lo primero que mostró una señora fue una figura que parecía ser una bola con cola.

Karla: ¡Debe tratarse de un Poliwag! ^^

Señora: ¡Correcto! Aquí tienes tu premio nwn

Me sentía feliz y decidí cogerlo, ¡al fin el primer logro en forma de una figurita de acción de Snorunt! Pero el problema vino cuando me quede y la mirada de odio de los más infantes casi me devora a la par que los más adultos se reían por lo bajo, por lo que decidí escaparme.

¿Resultado? Quizás no fue tan malo. ¡Pequeños demonios devora dulces!

Seguí intentando por todos los puestos del festival una y otra vez matando el tiempo de forma olímpica, fácil se me habrá ido un par de horas en ello.

Lo malo es que los intentos fueron de mal en peor, mi desastre solo iba en aumento, de hecho casi le clavo a alguien la cola de un Meowth sin querer y casi le doy con un bate a un pokémon en lugar de a una piñata con dulces. Al intento número no me acuerdo y tanto decidí rendirme, ya que debía sostener un martillo y golpear a una base para que una bola tocase una campana y en lo que a fuerza física respectaba incluso un Caterpie podía ganarme en pulsos.

Karla: ¡Soy un desastre! ¿Cómo puedo osar seguir con vida después de tan penosa muestra de habilidades? Debería desaparecer, hundirme en el Pokétanic o algo TwT

Alan: ¿Y eso por qué? Vamos, te rindes muy pronto.

Giré y vi al chico cargando con mucha comida de los puestos por los que había pasado.

Karla: <__<

Shiro: <__<

Alan: ¿Qué con esas miradas? >__>

Karla: Si me disculpan me iré a tirar del puente más cercano, probablemente no vuelva con vida, ¡pero juro que me vengaré! Penaré hasta el fin de sus vidas a todos los que son más afortunados que yo, lo prometo TwT

Debí quedarme en el Centro Pokémon después de todo. ¿Por qué nunca me hago caso?

Alan se adelantó a mi siguiente jugada de escapar del festival y con un esfuerzo de librar una de sus manos me tendió mini-peluche mitad llavero de Zorua.

Alan: ¿Ves lo que pasa cuando no haces trampa? Este obsequio estaba en el primer puesto de tiro al blanco. Tómalo como un premio de consuelo.

Karla: P-pero… ¡no hice trampa! Lo prometo, ¡fue Artemis! – La pokémon zorro miró a otro lado, evadiendo mi mirada, pero aun así me agaché para tomarla en brazos.- Sin embargo, no la culpo, ella solo quería ayudarme, ¿cómo podría odiarla? ^^

Artemis: Zoooou nwn

El chico esbozó una sonrisa, estaba segura que sabía todo el tiempo que no había hecho trampas adrede; sin embargo, en el fondo, muy en el fondo, era tentador.

Karla: De todos modos, ese llavero-peluche se parece mucho a Artemis, ¿en serio puedo quedármelo? nwn

Alan: Seguro, pero por favor, no te pongas a llorar si fallas, me avergüenzas ^^

Karla: ¡E-eh! ¡Me lo dice el que tiene un apetito tan grande como el de un Snorlax!

Alan: ¡¿S-snorlax?! ¡Al menos yo no soy una Drama Queen!

Debía dar mi brazo a torcer y aceptar que era una reina del drama en cierto grado menor muy poco perceptible, pero nunca para tanto, ¡jamás!

Por suerte algo distrajo mi atención, a lo lejos pude ver en un puesto vacío a un simpático pokémon tratando de ganarse la atención de las personas, aunque sin resultados. Al acércame pude notar que llevaba un curioso dibujo en su ojo derecho, una lagrima negra para ser exacta, mientras que en el otro ojo le habían dibujado un rombo y además vestía una cosa extraña en el cuello, similar a las que llevan los bufones.




Pokédex: Mime Jr, el pokémon mimo. Cuando tiene a alguien delante imita su expresión y movimientos para extender sus sentimientos.

Y vaya que lo hacía bien, Shiro se le puso en frente y comenzó a moverse, era increíble como el pokémon le imitaba a la perfección, desde levantar una mano, la otra o incluso un giro, parecía como si Shiro estuviera ante un espejo. Finalmente el mimo hizo una leve reverencia y tomó unas esferas de una bolsa a su lado.

Karla: ¡Miren eso! ¡Va a hacer algún truco de magia!

Eran malabares, el pequeño ser comenzó a deleitarnos con su sencilla presentación y como lo hacía riendo no pude hacer más que sonreír y sentirme atraída por su habilidad; sin embargo, el verdadero truco de magia se presentó cuando las esferas adquirieron un diseño de pokeball. No sé cómo lo hizo, pero al terminar se inclinó para recibir los aplausos que lo bañarían en gloria por el número que nos había mostrado.

Artemis: ¡Zoooou! – La pokémon se puso en guardia, dio un salto y se abalanzó contra Mime Jr, quien por supuesto se anticipó al movimiento y saltó sobre mi cabeza, para luego caer en el suelo.

Karla: ¡Artemis! No hagas eso, es de mala educación atacar a otros pokémon fuera de una batalla.

La pokémon no hizo caso, comenzó a seguir al Mime Jr quien se alejaba con unas pokeball en su saco, por supuesto, intenté regresarla a su propia pokeball; sin embargo…

Karla: ¡N-no puede ser! – Deje caer las esferas que flojamente colgaban del cinturón, en realidad la pequeña Zorua se había percatado del truco de Mime Jr y ahora iba en su caza para recuperar a nuestros compañeros.- ¡Espera, Artemis, siento lo de antes! ¡No la dejes escapar!

Zorua pretendía lanzar una bola sombra, pero fue imposible ya que había mucha gente yendo y viniendo de un lado a otro y ninguno prestaba atención a mi particular problema. Para peor: avanzar en el gentío era difícil, mas no imposible.

Karla: (A este paso se va a escapar, debo hacer algo…) ¡Rápido, en forma! ¡Artemis y Yuki, usen su rayo láser de la muerte!

Alan: ¡¿Rayo láser de la qué?!

Incluso yo tenía mis trucos bajo la manga y tras mucho ensayo y error, uno de ellos tenía que funcionar. Artemis lanzó su paranormal en forma de un rayo multicolor y psíquico, el cual se combinó con un rayo hielo de tal forma que no se anularon entre sí, pero la peor parte vino cuando al Mime Jr se le ocurrió saltar en los puestos trayendo así catastróficos resultados.

El pequeño diablo pareció reírse y de una forma sorpresiva lanzó un rayo hielo de vuelta.

Karla: ¡A un lado!

El ataque fue congelando el suelo, como resultado algunas personas reaccionaron a tiempo lo que me permitió evadir por lo poco para ir en la caza del pokémon mimo ya sin trabas.

Karla: ¡Esta es la nuestra! ¡Shiro atrápalo con tus fuegos fatuos!

El pokémon blanco se concentró y formó las llamas purpuras a su lado, pero el pokémon contrario resulto ser bastante hábil en sus movimientos, si bien algunas llamas fallaron una de ellas tocó la bolsa a lo que el pequeño mimo intentó apagarla pronto.

Karla: ¡Muy bien hecho, ahora persecución!

Artemis fue al ataque esta vez y su ataque fue imposible de evadir, el Mime Jr lo recibió de lleno y quedó anonado… o eso nos hizo creer. Otro Mime Jr salió detrás, reconocía esa jugada a la perfección como un sustituto.

Karla: ¡No puede ser, se escapa!

La copia intentó distraer a mis compañeros, aunque fue Yuki quien dio un paso adelante y lanzó otro rayo hielo, pero para sorpresa de todos la copia se subió a un puesto y lanzó una gran máquina donde se hacía el algodón de azúcar provocando un impacto alto en calorías. ¿Acaso el malévolo ser comía asteroides de desayuno?

Karla: ¡Aaagh! ¡No te perdonaré que todo ese dulce se perdiera!

Shiro, quien estaba cerca de la confrontación, parecía complacido con el dulce que le había caído encima y comía felizmente, contrariando mi actitud.

¿?: ¡Noooo! ¡Mi adorado algodón de azúcar! – Escuché decir al dueño del puesto, quien se había puesto a llorar dramáticamente.- ¡¿Quién fue el que hizo esto?!

Tomé a Shiro antes que lo inculpará, por suerte el chico se puso adelante mío.

Alan: ¡Sigue al Mime Jr! Yo distraeré la atención de todos por aquí.

Le hice caso y por suerte la jugada anterior había hecho desaparecer la copia, pero el auténtico casi se perdía y tuve que correr con todo lo que tenía para intentar alcanzarlo, aunque no la tuve fácil. Mime Jr al parecer conocía mimético, movimiento que nos metió en problemas por los múltiples rayos hielo que lanzaba, además Artemis intentó contrariarlo con una bola sombra y el estallido provocó que varios carámbanos salieran disparados en distintas direcciones.

Ignorando el continuo desastre, debía avanzar sin mirar atrás, hasta llegar a la fuente de agua en la cual se podían divisar otros tres caminos. Cuando creía que podía jurar y el Mime Jr tomó el de la derecha, justo en ese momento apareció un gran ave en el cielo dando vueltas en círculos.




Karla: Creo que a ese Honchkrow ya lo he visto en algún lado…

¿?: ¡¿Karla?!

Noté que por el camino contrario del que venía se encontraba Albert, el cual se veía cansado, en su hombro cargaba al pequeño Ralts de nombre Hachiko. Imagino y el ave siniestra era nada más ni nada menos que Oz.

Karla: ¡Albert! ¡Qué sorpresa encontrarte aquí! Mira, me gustaría ahorrarnos el reencuentro, pero… ¡ese pequeño Mime Jr se ha robado mis pokeball y debo cazarlo pronto!

Albert: ¡NO ME HABLES DE ESE PEQUEÑO BASTARDO! – Reaccionó duro, supuse que ambos estábamos en el mismo aprieto.- ¡Se robó a mis pokémon y pensó que no lo notaría! Pero sinceramente no lo culpo del todo, que un Mime Jr pueda moverse tan bien solo puede significar que está entrenado.

Karla: ¡Lo sabía, te pasó lo mismo que a…! Espera… ¡¿entrenado?!

Albert: Claro, además iba con maquillaje y ropa, ¿en serio creíste que los iba a tener así porque sí?

Karla: E-eh, claro que no, yo llegué a la misma conclusión.- Desvié la mirada a la derecha, pero luego traté de retomar el asunto.- Pero como sea, estamos perdiendo tiempo, ¡debemos seguirlo!

Albert: Espera, ¿cómo es que no lo atrapaste? Podría jurar que iba en tu dirección.

Karla: ¡No, dobló a la derecha!

Pronto ambos nos dimos cuenta de lo innegable y es que el pequeño bribón nos estaba confundiendo a propósito, lo que es peor: había dos de ellos. El que Albert perseguía tenía una lágrima blanca en el ojo izquierdo y el rombo en el otro ojo, además también sabía sustituto, lo que nos complicaba aún más y nos sumía en la desesperación.

Karla: E-esto es malo, Albert, estamos perdiendo tiempo.

Albert: ¡Lo sé! Pero son cuatro de ellos, como tomemos el camino equivocado…

Ambos comenzábamos a preocuparnos más y más, ¿qué sería de nuestros compañeros si fallábamos aquí y ahora? La duda nos paralizaba e impedía avanzar, pero Shiro comenzó a mover uno de sus brazos apuntando a un camino, mientras que Hachiko apuntaba a otro lado.

Karla: ¡Eso es! Mime Jr es tipo psíquico, ¿no? Entonces si seguimos a los Ralts…

Albert: ¡Tomaré el camino de Hachiko! Cualquier cosa que uno de los dos lancé un ataque al cielo.

Comenzamos a correr en lo que podría ser una cuenta regresiva, aunque el camino que yo tomé no llevaba al festival, sino más bien a un lugar bastante apartado de éste, un lugar en el que poco a poco se iba perdiendo la luz tan viva de las calles y el festejo.

Shiro se percató de la ausencia de luz y se concentró una vez más en sus fuegos fatuos, los cuales se separaron formando un camino que me indicaba el lugar en el que había sentido al mimo.

Karla: Muchas gracias, Shiro. Te prometo que pronto tendremos a todos de vuelta.

Pronto llegué a un hermoso paraje, había una casa abandonada a un lado, pero en cierta forma conservaba su toque tradicional, al lado había un gran estanque en donde unos pequeños pokémon peces lo adornaban con sus luces y podía distinguir a algunos Lotad, pero lo que más llamó la atención fue la figura que vi hacia unas horas atrás bajo la luz de la luna, la cual ahora tenía a un Mime Jr a su lado, el mismo que me había descrito Albert.

Mujer: Oh cariño, nos volvemos a encontrar.

Sujetaba un antifaz, en cierta forma era un lindo detalle, pero al dejarlo de lado no me dio lugar a la duda, además ahora vestía un vestido negro y morado que me daba un indicio de lo que estaba sucediendo.

Karla: T-tú… ¿eres parte de…?

Mujer: Así es, puedes llamarme Amatista.

Karla: P-pero… ¿por qué?

Amatista: Ay, ¿no disfrutaste del festival? Lo siento, mis niños anduvieron causando problemas por ahí, en realidad no quería arruinar nada, ¿sabes? Era más fácil si nadie se daba cuenta, de hecho ha sido un gran despiste que notarás el truco de Mime Jr.

Había una gran bolsa a su lado, no era difícil adivinar que estaría llena de pokeballs.

Karla: ¡Devuelve todos los pokémon que robaste!

Amatista: ¿Yo? ¿Robar? Oh no no no, yo jamás cometería tal atrocidad. Yo, una persona bendecida, ¿por qué haría tal acto vandálico? Fueron ellos. – Mencionó, apuntando al pokémon el cual solo pudo reír por lo bajo.

Karla: ¡¿Y tienes el descaro de culpar a los Mime Jr?! ¡Serás sinvergüenza!

Amatista: Creo que hablar con quien no desea escuchar es inútil, más importante, ¿por qué tendría que escuchar a una persona maldita? Cariño, ¿es que acaso no te das cuenta de la gravedad del asunto? Tus días están contados.

Esta vez Amatista perdió la serenidad que hasta ahora mantenía, se dibujó una sonrisa algo tétrica en su rostro y antes de que hiciera algo indeseable, le pedí a Yuki que lanzara un rayo hielo al cielo.

Amatista: No te dejaré pedir refuerzos.

Muy rápidamente un pokémon fue a golpear a Yuki con un fuerte garrotazo, debía tratarse del Sableye de antes.

Yuki: ¡Snooou!

La pokémon retrocedió, la cantidad de daño que había recibido de la garra umbría fue considerablemente alto y fue una suerte que aún se mantuviera en pie.

Temí lo peor, no podría hacerle frente a Amatista, no con mi actual nivel como entrenadora y ella tampoco se iría con juegos contar de salirse con la suya, fácilmente podía pedirle a Mime Jr. que interviniera en la batalla y si lo hacía… ni con tres pokémon a la vez sería capaz de frenarla.

Amatista: Tranquila, ¿por qué esa cara? No te preocupes, por estos alrededores hay más pokémon, fácilmente puedes compensar los que has perdido.

Karla: ¡Pero quién te crees que…!

Antes de poder terminar mi frase alzó una mano, a lo que Sableye fue con otro ataque contra Yuki para poder debilitarla al instante, esta vez tratándose de un puño trueno que parecía bastante mortífero, pero para mi gran fortuna un puño hielo doble logró frenarlo justo a tiempo haciéndolo retroceder.

Karla: ¡Albert!

Hachiko y Shiro habían usado sus puños hielo para frenar al pokémon siniestro, aunque el pokémon solo retrocedió riendo por lo alto ya que al parecer apenas había sufrido un rasguño del impacto.

Albert: Justo a tiempo, qué suerte que Hachiko me contó a tiempo lo que sucedía.

Karla: ¿T-te lo contó?

Albert: Sí, por telepatía.

Amatista: Uhm, vaya imprevisto más inoportuno.

Sableye se movió por sí solo, nuevamente con una garra umbría que apuntaba a los dos Ralts, pero esta vez fue el ave negra quien lo detuvo con la ayuda de un potente pájaro osado que logró hacer retroceder al pokémon. Cuando Albert estaba por dar otra orden, Sableye no se lo permitió ya que arremetió con una velocidad envidiable con su puño envuelto en electricidad.

Albert: ¡Oz, ten cuidado!

El pokémon volador apenas pudo evadir, pero unas chispas quedaron en su cuerpo impidiéndole el vuelo y seguido recibió un fuerte puñetazo en su lado derecho.

Albert: ¡Estúpida bruja! – Fue a por Honchkrow, sin importarle que podría salir herido en el proceso, pero Amatista ni se inmuto ante su gesto y en seguida giró para mirarme.- ¡¿Esta arpía fue la que se robó a nuestros pokémon?!

Esta vez logré ver una mueca de desagrado por parte de la mujer, quien retrocedió y levantó una mano, si bien el gesto me pareció algo extraño, pronto un pájaro en el cielo dejo caer una pokeball completamente teñida de negro para que aterrizara en la mano de la mujer.

Amatista: Ay, niños insolentes, me gustaría seguir jugando con ustedes, pero mi paquete de despedida ya ha llegado y ustedes saben que en el mundo de los adultos no hay lugar para los atrasos.

Comencé a temblar, esa pokeball no podría contener un pokémon con teletransportación… ¿cierto? Si quería volar ya tenía a ese pokémon que no logré diferenciar, como lograra su acometida estaría en serios problemas.

Karla: ¡No! ¡Por favor, no lo hagas!

No escuchó, soltó el objeto esférico y de su rayo rojo se formó la figura de un llamativo pokémon amarillo, cuyos ojos estaban cerrados y se estiraba como si despertara de un largo sueño.




Pokédex: Abra, el pokémon psi. Siente los ataques inminentes y se teletransporta a un lugar seguro, antes de que éstos puedan darle.

Del pokémon somnoliento se sujetó Amatista, quien a su vez sostuvo a Mime Jr. junto con el otro que salió de entre unos arbustos, mientras que Sableye tomaba la bolsa y con ella entraba dentro del “circulo de teletransportación”.

Amatista: Au revoir, cariños~, prometo que convertiré a sus preciosos “amigos” en fuertes promesas para nuestro equipo.

Shiro no se rindió, lanzó varios fuegos fatuos que fueron repelidos por una barrera que levantó uno de los Mime Jr. alrededor del grupo, al mismo tiempo, Yuki hizo lo posible por ponerse de pie y lanzar un rayo hielo que fue desviado por los brillantes ojos del Abra.

Cuando lo creía todo perdido, Artemis, adoptando la forma ilusoria de mi persona, se lanzó con todo contra el Abra haciendo que se soltara de Amatista al ser incapaz de defenderse. Ella se hizo a un lado, bastante molesta por haber arruinado su escape.

Amatista: ¡Agh! ¡Pero qué molestia! Sableye, Mime Jr, acaben con esa cosa.

Sableye comenzó a preparar su garra umbría mientras que los Mime Jr. probablemente usarían mimético para copiar a su compañero o a su oponente, pero en ese momento Hachiko se lanzó contra uno de los mimos y Shiro al otro con sus puños hielo.

Albert: ¡No crean que escaparan así como así!

A pesar de que podíamos mantenerlos a raya, aún no era suficiente para frenar a Sableye, cuyas garras fueron a por Artemis quien no tuvo más opción que resistir con fuerza el impacto del golpe, que si bien no debería afectarle tanto por tipos, no se podía decir lo mismo por niveles.

Karla: ¡Artemis!

Fui a por la pokémon a ayudarla, pero Sableye no se iba a contener solo porque yo interviniera, cargó uno de sus puños trueno y estaba listo para golpearme, por suerte fue interrumpido una vez más por unos carámbanos de hielo que le golpearon de lleno en el estómago, por si fuera poco una ráfaga de somnífero fue lanzada en su dirección.

Amatista: ¡N-no! Esto no puede estar pasándome…

Alan: Parece ser que alguien tendrá por primera vez en su prestigioso historial de misiones perfecta una falla. Qué lástima, ¿no? ^^

Amatista: ¡No, no puede ser! Yo he sido bendecida por…

Karla: ¡ME VALE! Me importa poco si eres una persona bendecida o no, ¡no me importa incluso si estoy desafiando al dios de este mundo! ¡Nunca te perdonaré que hayas intentado robarte a mis compañeros! – Vale, estaba enojada.

Amatista trató de recomponer su postura, pero al ver como su Sableye caía dormido por las esporas de Bulbasaur y la forma en que sus mimos se escondían detrás de ella asustados por la intimidante mirada de Weavile, sabía que ya tenía la batalla perdida, por lo que sencillamente forzó una sonrisa y con un chasquido de dedos Abra volvió a estar a su lado.

Amatista: Está bien, esta vez acepto que han logrado frustrar mis planes, pero la siguiente vez prometo no dejárselas tan fácil.

¿Fácil? ¡¿DIJO FÁCIL?! ¡Ah, no! Aunque odiase aceptarlo tenía que admitir que si no fuera por Alan prácticamente estábamos perdidos, no me quería ni imaginar un nivel de dificultad mayor y si lo intentaba procuraría estar preparada para cuando ese día llegara.

El Abra se telentrasportó finalmente, dejando atrás la bolsa que no pudo sostener al estar firmemente sujetada por Artemis, quien finalmente volvía a mostrar su pequeña forma de Zorua azul deshaciendo la ilusión. Deje salir un suspiro y la abracé fuertemente.

Karla: Perdóname por todo, Artemis, pero muchas gracias al mismo tiempo.

Rápidamente, entre todos comenzamos a buscar en el gran saco las pokeball que nos pertenecían, fue un trabajo bastante tedioso, pero gracias a Sachiko y Shiro no demoramos más de unos diez minutos, sin ir más lejos, luego regresamos a todos los pokémon a sus pokeball correspondientes y avanzamos a duras penas de vuelta a la ciudad, después de todo Albert y yo no fuimos las únicas víctimas del robo, aunque sí los únicos en darnos cuenta; sin embargo había olvidado un pequeño detallito que noté cuando nos acercamos al festival…

El sector este estaba hecho un caos, los ataques de mis compañeros tuvieron duras represalias en los dueños de los puestos, además el suelo congelado y el dulce del algodón no le causaba mucha gracias a las personas. ¿Yo fui quien había arruinado la celebración al final? Tragué saliva.

En el medio del camino se encontraba un señor mayor, parecía importante ya que a su alrededor se encontraban varias personas inspeccionando los daños, por no mencionar pokémon de distintos tipos y colores que miraban apenados.

¿?: Mami, ¿no volveré a ver a mi Nina?

¿?: Claro que sí, hija, el chico de antes ya nos dijo que alguien se estaba encargando.

Al parecer los Mime Jr actuaban sigilosos, se las había arreglado para hacer el hurto sin problemas. ¿Ante qué clase de equipo criminal nos encontrábamos? Además, usar ataques como truco o ladrón estaba prohibido fuera de los combates, incluso yo lo sabía.

El señor me vio a mí y al saco, Albert iba a decir algo, pero el señor se le adelantó.

Señor: Así que… así terminaron las cosas.- Dijo en un susurro, observando con cuidado a su alrededor y al pequeño desastre a sus espaldas.- ¿Fuiste la responsable de todo esto?

Karla: Y-yo, eh, sí, fui yo.- Titubeé, pero le miré a los ojos.

Señor: ¿Y eso es…?

Karla: S-son los pokémon robados, alguien quería llevárselos, pero logramos recuperarlos a tiempo.- Traté de proseguir, con algo más de seguridad.- ¡Disculpe todo el caos que he causado en el proceso! Yo prometo limpia---

Señor: ¡Ah! ¡Detente ahí! ¡Pero por qué esa cara, por amor a Arceus! – Repentinamente esbozo una gran y noble sonrisa, mirando hacia atrás.- ¡Esto son buenas noticias! Los pokémon robados han sido recuperados, ¡alégrense! Sus compañeros están de vuelta, ya nadie se los llevará lejos.

Me quede anonada, ¿no iba a regañarme como lo esperaba? En su lugar, el señor dio un aplauso y los pokémon a su espalda comenzaron a moverse de una forma asombrosa. Los psíquicos comenzaron a poner las cosas en su lugar, los de fuego apagaron el hielo de los ataques de Yuki, los que tenían más fuerza levantaban los stands mientras que una pokémon planta de color amarillo reparaba los peluches y similares con técnicas que solo pensarías y se ven en un profesional, como no, algunos de los pequeños barrían, pero todos lo hacían en armonía mientras los demás se aliviaban y ayudaban a limpiar.

Karla: Yo lamento si causé todo esto y…

Señor: ¡Nada, nada! ¡Hoy es día de festejo y diversión! Nuestros queridos amigos y camaradas, ¿cómo estarías sin ellos? Lo de atrás es lo de menos, se puede reparar entre todos, pero lo que esos granujas hagan es algo imperdonable.

Albert: ¿Eso quiere decir que no pasa nada malo?

Señor: ¡Para nada! Siéntanse cómodos, disfruten lo que resta del día, por favor, no se preocupen. Entre todos devolveremos las pokeball a sus respectivos dueños.

Sonreí, aunque ya estaba muy cansada, por lo que tan solo me encaminé hasta el Centro Pokémon para que mis pokémon fueran tratados lo más pronto posible. Solo cuando llegué a mi destino, noté que el chico me seguía.

Alan: ¿Pasa algo malo?

Karla: Uhm… es que… sinceramente.- Deje salir un suspiro, lo de Amatiste me preocupaba, pero había otro asunto.- ¿Odisea no tiene ningún pokémon especial? Vamos, no me puedo creer que el mundo realmente gire en torno a Arceus.

Alan: ¿Solo era eso? ^^

El chico sonrió, entonces entré por la puerta que se abría automáticamente y le encargué a la enfermera a mis compañeros, luego de eso Alan me dijo que le siguiera hasta un lugar.

Tras lo que pensé y era una eternidad, a la par que mis ojos apenas se mantenían abiertos, llegamos a un templo, el mismo que había divisado antes. Estaba algo “fuera de lugar” en comparación a la ciudad, pero desde afuera se podía divisar la hermosa estatua blanca y verde de un pokémon con una especie de alas en su cabeza.

Alan: Sí, incluso desde otras regiones, se dice que Odisea es especial ya que recibió la eterna bendición de Arceus. Sus tierras, bastos campos y ricos mares, la verdad es que no lo son todo, incluso se dice que este pokémon omnisciente ha creado lugares sagrados a los que solamente ciertas personas pueden acceder y se dice guardan un milagro.

Karla: ¿M-milagros? ¿Es una broma?

Alan: No, no lo es.- Entrecerró la mirada, dejando salir un suspiro.- Pero Karla, los milagros no vienen gratis, nunca ha sido y nunca será así.

Karla: Ah… ¿y si la maldición era en realidad uno de esos milagros? Me refiero a la Cueva Enigma, ese misterioso lugar, como es que nadie más habla de ella…

Alan: No importa como lo mires, milagro y maldición no pueden estar ambos de la mano, la maldición consume tu vida, el milagro te ofrece lo inimaginable, aun así, esas ruinas son el resultado de guerras de hace miles de años atrás, por lo que no es uno de esos lugares y nadie se anima a hablar de ellas de todos modos.- Se dispuso a seguir con la historia anterior.- De todos modos, unos guardianes velan por todo el mundo protegiendo tanto a las personas, pokémon, como a los palacios santos, del mismo modo en que Ho-oh y Lugia se encuentran en Johto, el que vemos ahora mora en Odisea, aunque se dice que son varios y éste ha sido la estrella de este festival.

Traté de enfocar la vista, a ese pokémon jamás lo había visto antes ni lo reconocía, aunque las lianas que había a su alrededor y flores lo decoraban bastante bien. Antes de sacar el libro escuché unas palabras.

Alan: Es pequeño y frágil, pero la valentía es su mayor virtud. Puede purificar los bosques del mismo modo en que lo haría un Celebi y traer la prosperidad a su vuelo. Ese es Shaymin.

Karla: ¡Anda, realmente se ve pequeño! Pero… - agaché la cabeza, en modo de gratitud.- Muchas gracias por ser uno de los que protege a Odisea.

¿Quién lo diría? Pese a sus contras, el festival no estuvo tan mal y además el pequeño peluche de Artemis era todo lo que necesitaba para poder continuar mi camino.

Tras una despedida de la estatua y rendirle homenaje con algunas flores, finalmente me encaminé al Centro Pokémon a descansar, luego de un largo y cansino día que jamás olvidaría, pues lo recordaría cada día de mi vida para volverme más fuerte, por mí y mis fieles compañeros, quienes eran como unos pequeños Shaymin para mí pues decoraban con flores mi aventura y sin ellos el bosque de mi vida se vería marchito.


Dying on top of the world ♫

— What are you doing?
— I'm walking like a skeleton.
— No, skeletons don't walk like that.
— That's how *you* walk.
— No, I don't.
#10
El Pueblo Separado

Capítulo
Hedo, un gran pueblo dividido por un muro que lo cruza justo en la mitad y sigue un par de kilómetros más. A pesar de que es considerado como un mismo pueblo, viven por separado hace cientos de años, teniendo diferentes costumbres, pero que se asimilan en un par de cosas. Hoy es el día en que ambos lados celebran a sus divinidades protectoras, por lo que hacen un gran festival para rendirles honores.

Es de mala suerte para los entrenadores toparse con este pueblo debido a que no se les tiene permitido cruzar el muro que que lo divide, la única opción es rodearlo, lo cual resulta agotador debido a su tamaño. Nuestros héroes acaban de convertirse en unos de esos desafortunados viajeros.


Edson: Entiendo, pero tenemos que llegar a la siguiente ciudad.
Guardia: Jóvenes, les he dicho varias veces que está prohibido cruzar este muro.
Edson: ¿No podrías hacer una-?

El chico que había insistido un largo rato fue golpeado por su acompañante que ya estaba harta, al igual que el guardia.

Guardia: Si quieren, pueden quedarse al festival de esta noche, los acompañaría, pero no puedo dejar este lugar, ni siquiera durante el festival.
Edson: Lo siento, pero tenemos prisa así que abran ese muro.

Una mirada asesina bastó para silenciar al insistente entrenador.

Yuuko1: Nos encantaría quedarnos... ¿a qué se debe el festival?
Guardia: Es un homenaje a nuestro protector, cuenta la historia que hace miles de años salvó este lugar en el que reinaba de la mayor amenaza existente. Hasta la fecha no se ha comprobado, pero se cree que la leyenda es cierta.
Yuuko: No me parece que estés muy convencido…
Guardia: No es eso, de hecho en la plaza se encuentran los vestigios de lo que se cree era aquel protector.
Edson: ¡Vamos a ver!

El chico se fue corriendo por el pueblo sin saber a donde ir. Extrañamente llegó a la plaza al mismo tiempo que Yuuko. Se podían ver las decoraciones preparadas para el gran evento por todo el pueblo, todas estas tenían algo en común y era que en ellas se dibujaba un patrón en espiral similar a un caracol. La mayor sorpresa fue cuando vieron aquella figura esculpida en roca con unos 2 metros de diámetro.

Yuuko: Tal parece que esta escultura es lo único que hay.
Edson: Que tontos son si creen que un caracol los salvó.
¿¿??: No es un caracol cualquiera, ni tampoco una escultura. Es un fósil de Omanyte.

Una anciana metiche que no pudo evitar oír su conversación apareció ante ellos con intenciones de contarles una gran y aburrida historia acerca de su origen.

Edson: ¡Ohhhhh! ¡Parece que era un Omanyte enorme!
Yuuko: No te hagas el listo, de seguro así eran.
Anciana: El jovencito tiene razón, 2 metros es algo inalcanzable para un Omanyte promedio.
Yuuko: Entonces de verdad no estaban tan loc- es genial ese fósil.
Anciana: Les contaré la historia de este pueblo, vengan a mi casa para que estén más cómodos.
Yuuko: Está bien, vamos.

La abuela los llevó a su hogar, donde pudieron sentarse y disfrutar con las galletas que les había ofrecido.

Anciana: Fue hace mucho tiempo atrás, los humanos aún no existían en el mundo y Pokémon antiguos eran quienes reinaban en él…

La historia comenzó, pero solo había una oyente. Edson había escapado, llevándose con él las galletas.

Yuuko: (Maldito, acabaré con él cuando lo encuentre).
Anciana: ¿Ocurre algo?
Yuuko: Nada, nada, continúe.

La anciana, que con la edad comenzaba a olvidar cosas con facilidad, no notó la ausencia de uno de los chicos, continuando su narración como le pedía la joven.

Mientras tanto, Hirata2 caminaba por el pueblo comiendo galletas y mirando por todos lados a ver si pasaba algo interesante, pero no fue hasta una hora de andar que algo fuera de lo común sucedió. Desde una posición desconocida, un veloz rayo fue disparado a uno de los carros alegóricos que estaban preparados para desfilar por la noche.


Unos instantes después, el chico y varios pueblerinos y turistas se encontraban alrededor del carro destrozado. No se veía bien que pasaba debido a la cantidad de gente, hasta que finalmente un hombre de mediana edad hizo el silencio para intentar leer un papel encontrado en la escena del crimen.

Hombre: “Su festival es una farsa, si continúan con él, podría haber heridos”

El miedo se hizo presente en las personas que estaban reunidas, se escuchaba a algunos hablar de que lo mejor sería cancelar el festival para evitar que alguien resultara lastimado de gravedad, otros decían que era solo para asustar y que no debían prestarle mayor atención. Nadie parecía llegar a un consenso hasta que se oyó una voz desconocida por los del lugar.

Edson: ¿Y si vamos a investigar al otro lado del muro?
Hombre: Podría resultar peligroso también, además ¿quién arriesgaría su vida?
Edson: Yo me ofrezco, parece divertido.
Hombre: Esto no es un juego de niños.
Edson: Soy entrenador Pokémon, no perdería tan fácilmente contra cualquier cosa que dispare un rayo. Mis Pokémon y yo no podemos perder.

Esas palabras y la medalla que portaba, le dieron el pase a esa “emocionante aventura” a la que quería asistir. Se reunieron dos entrenadores del pueblo además de él para la misión de investigación. El Pidgeot y el Fearow de los entrenadores sirvieron para sobrevolar el muro y aterrizar en la entrada de la otra mitad de Hedo. Al llegar comenzaron a buscar por todos lados a ver si encontraban pistas, pero no encontraron nada. El atardecer había llegado y la noche le pisaba los talones.

Edson: Que aburrido fue esto, si hubiera venido con Yuuko pude haber escapado…
Entrenador: Esto no es por diversión, es por el bienestar del pueblo.
Entrenadora: Si quieres irte, eres libre de hacerlo.

En ese momento se escuchó una explosión cercana, similar a la que destruyó el carro en el otro lado. Los dos entrenadores del pueblo corrieron a ver qué era lo que sucedía, pero Edson se quedó viendo algo.

Entrenador: ¿Cómo es posible que ataque a su propio pueblo?
Entrenadora: Tal vez nos equivocamos y este pueblo no tiene nada que ver con el ataque…

Los entrenadores llegaron al lugar de la explosión y se encontraron con la misma escena que en el otro lado, incluido el mensaje de amenaza. Lo único diferente era que podía verse algo en cielo.

Entrenadora: ¡Son dos Pokémon! Me parece que es un Cyndaquil, pero el otro ni idea…
Entrenador: ¿Qué haría un Cyndaquil en el cielo?

Efectivamente era un Cyndaquil quien batallaba contra una extraña ave gris de gran tamaño. La gente observó como el pequeño Pokémon le asestaba un fuerte golpe envuelto en llamas, el cual no fue lo suficiente para sacarlo de los cielos, el ave le dio un golpe con su ala y lo mandó en dirección a los que estaban ahí reunidos. El golpe del Cyndaquil pudo ser letal, pero fue salvado por una ráfaga de viento del Pidgeot del entrenador.

Entrenador: Estás a salvo.
Entrenadora: El Pokémon está débil. ¡Fearow, acábalo!

La entrenadora lanzó una Pokébola de la que apareció su Fearow listo para darle un poderoso impacto que consiguió derribarlo al estar ya en las últimas.

Edson: Gracias por salvar a Ace.
Entrenador: ¿Es tuyo este Cyndaquil? ¿Cómo es que estaba volando?
Edson: Las pláticas para después, hay que atrapar a ese Pokémon.
Entrenadora: Tiene razón.

Los del pueblo y los entrenadores se movieron hasta el lugar donde Fearow les indicaba, al llegar vieron a un gran Pokémon cuyo cuerpo parecía tan duro como la piedra, siendo lo peor sus garras y colmillos que parecían poder destrozar lo que fuera. Un viejo del pueblo se paró entre la multitud para hablar.

Anciano: Es un Aerodactyl, un Pokémon que vivió en la época de nuestra deidad Kabuto.
Entrenador: ¿De quién es ese Aerodactyl?
Anciano: Conozco a los entrenadores del pueblo, pero ninguno jamás ha usado a un Pokémon similar, debe ser obra del lado del Hélix.
Entrenadora: Resulta que somos entrenadores de ese lado, y vinimos en busca del culpable de una amenaza similar a la que recibieron.
Entrenador: En nuestro pueblo tampoco hay entrenadores con ese Pokémon. Vinimos aquí con la esperanza de encontrar a un culpable, pero algo extraño está pasando.
Edson: ¿Qué harán con éste?
Anciano: Lo encerraremos, no queremos que cause más problemas. Les sugiero se marchen de nuestro pueblo. Recuerden la prohibición que hay, los perdonaremos sólo porque detuvieron al Aerodactyl.
Entrenador: Está bien, si saben algo del responsable de todo esto, háganoslo saber.

Los tres se devolvieron en el Pidgeot y el Fearow. Hirata fijó su vista en el muro que dividía al pueblo en dos. Notó como sería un pueblo unido si no existiera.

Entrenadora: Te veo cabizbajo, que no te deprima lo del pueblo, estamos acostumbrados.
Entrenador: Esos locos creen que Kabuto derrotó a Omanyte, pero no es así.
Edson: No sé, quizás fue otra cosa lo que pasó… ¿les importaría contarme la historia?
Entrenador: Para nada, todo comenzó cuando los Omanyte y Kabuto vivían en abundancia. La leyenda dice que en este pueblo era común verlos juntos, pero que un día un Kabutops amenazó con expulsar a los Omanyte del pueblo. Fue ahí cuando el gran Omastar y los Omanyte pelearon con todas sus fuerzas y consiguió derrotar al Kabutops y a su ejército de Kabuto.
Entrenadora: Se puede ver la leyenda escrita en un antiguo muro que se encuentra a un lado del muro.

Finalmente aterrizaron en el centro de la mitad Hélix donde todos esperaban por las noticias de los entrenadores.

Mujer: ¿Cómo les fue? ¿Detuvieron a esos “Domos”?
Entrenador: Parece que no eran ellos los culpables.
Entrenadora: No vimos al verdadero culpable, pero detuvimos a su Pokémon y quedó en manos de los del otro lado.
Hombre: ¿Se dan cuenta que pudo ser un engaño?
Entrenador: Se veían tan sorprendidos como nosotros cuando ese Aerodactyl los atacó.
Entrenadora: Lo vencimos con la ayuda de este-

Sin darse cuenta, el joven había partido en busca del mural en donde estaba la leyenda, quería asegurarse de algo. Los pueblerinos decidieron finalmente seguir con el festival ante las insistencias de los dos entrenadores que daban su trabajo por hecho.

Mientras tanto…


Anciana: Estos jóvenes de hoy ya no escuchan a sus mayores, se la pasan con sus teléfonos y cosas raras, no se interesan en nada más… Cuando yo era joven como tú-
Yuuko: Ya se hace de noche, me agradó su historia, pero creo que deberíamos ir al festival.
Anciana: Qué lista y puntual eres jovencita, ya no se encuentran jóvenes así…

La chica escapó en busca del Hirata que la había abandonado a su suerte en la casa de la abuela. Sin galletas.

Yuuko: Cuando lo encuentre acabaré con su vida.

La ira de la chica desapareció al ver las hermosas luces y decoraciones por todo el pueblo, hacían contraste con la noche que se asomaba a la vuelta de la esquina. Siguió así a las personas del pueblo con la esperanza de encontrarse a su amigo, pero encontró en su lugar a quien parecía ser el alcalde del pueblo listo para dar un discurso.

Alcalde: Señoras y señores, es hora de nuestro tradicional discurso de prosperidad y de agradecimiento a nuestro gran guardián. Cómo ya sabrán, él salvó este territorio hace millones y millones de años atrás, dejándonos un lugar en dónde vivir. Quizás hayan escuchado rumores acerca de que alguien amenazó con atacar al pueblo si hacíamos este festival… me agrada informarles que el problema-
¿¿??: ¡¡Está justo aquí!!

El gran discurso en el que todos guardaban silencio fue interrumpido por una voz que provenía desde las alturas, específicamente desde las alturas del muro que dividía el pueblo. Podía distinguirse la silueta de un hombre cuya identidad era bien oculta por el cielo nocturno

Yuuko: Esa voz me parece familiar…
¿¿??: Creyeron haberme detenido, pero no lo hicieron. Se confiaron al capturar uno de mis Pokémon, pero no era el único.

El Aerodactyl que había sido aprisionado en el otro lado, ahora hacía su reaparición en gloria y majestad acompañado de otro. Sobrevolaban al sujeto misterioso listos para un ataque simultáneo.

¿¿??: Creyeron que su gran guardían los salvó, pero no fue tan así… ¡¡Ninguno de ellos es el verdadero guardián!!

Al escuchar esas palabras, los Aerodactyl dispararon sus Híper Rayos en dirección al conglomerado de cada mitad del pueblo. El peligro de muerte que acechaba a muchos les impidió dar un paso a la mayoría de las personas, afortunadamente el rayo de desvió, perdiéndose de vista de los del lado del Hélix. El otro tayo dirigido hacia los del Domo fue detenido por lo que parecían poderosos ataques de viento.

¿¿??: ¿Quién se atreve a interponerse en mi camino?

Unos pasos sobresalieron de entre el silencio, era nuestro héroe que había detenido el ataque gracias a su Cyndaquil. Paso tras paso llegó a la puerta en donde se bloqueaba el paso de un lado a otro.

Edson: Creo que ya entiendo lo que pasa aquí. Viejo guardia, detén esto.

La gente dio gritos de asombro al escuchar esto, algunos ya se habían sorprendido al no encontrar al guardia en su lugar habitual, pero pensaron que había ido al baño o algo por el estilo. Edson notó su ausencia mientras se devolvían en el Pidgeot a la ciudad tras derrotar al Aerodactyl.

Guardia: Tienes razón, soy el guardia del muro, pero no me detendré, no hasta que vengue al gran Ámbar.
Edson: Entonces tendré que derrotarte.
Guardia: Un turista como tu no podrá hacer nada para evitar el fin de este estúpido e iluso pueblo.

En ese momento, un ataque sincronizado entre el Pidgeot, el Fearow y dos Pokémon tipo volador más golpearon al Aerodactyl que parecía más fuerte, en el mismo momento, Ace golpea desde abajo al Aerodactyl que habían derrotado anteriormente.

Guardia: No importa si son los entrenadores más fuertes de todo el pueblo, jamás vencerán a los grandes hijos del Ámbar.
Edson: Opino lo contrario, Ace está ansioso desde hace rato. Esta vez no perderá.
Guardia: Lo de hace un rato me tomó por sorpresa, pero dejé que Aerodactyl los provara en batalla.

Lo que el guardia aún no descubría, era que los otros Pokémon, Staravia y Swellow, pertenecían a entrenadores del lado del Domo.

Entrenador: Edson, te ayudaré contra el Aerodactyl.
Edson: Tu tranquilo, Ace y yo podemos contra él.
Entrenador: Entiendo, si estás en problemas te ayudamos.

La batalla entre el pueblo y el guardia comenzó.

Guardia: Cuando esto acabe se arrepentirán. ¡¡Acaben con ellos!!
Edson: Ace, lánzalo al suelo con Paranormal.

El Aerodactyl fue rodeado de energía morada y forzado a caer, pero pudo resistirse a unos cuantos metros del suelo, rompiendo el ataque que parecía más débil que de costumbre.

Edson: Ahora que está cerca, usa Ataque Rápido.

Aerodactyl colisionó con Ace en mitad del cielo, causándole más daño al Cyndaquil.

Edson: ¡Poder Natural!
Ace: Cynnnnnn ¡DA!

Acomodando la energía del suelo urbano en sus manos, lanzó un potente Triataque que tampoco bastó para detener al poderoso Aerodactyl. Por otro lado, las cuatro aves se encontraban ya cansadas ante el poder de ese gran Aerodactyl. Parecían en completa desventaja.

Entrenador: Habrá que hacerlo, es hora de que usen Pájaro Osado.
Entrenadora: No veo otra salida.

Dieron la instrucción de que se elevaran, la forma característica en que los Pokémon realizaban ese ataque les dio la señal a los del otro lado para hacer lo mismo. Un brillo de intenso azul iluminó la noche para dar el ataque que determinaría todo, ganar o fallar.

Entrenadores: ¡¡¡Pájaro Osado!!!

Los cuatro se oyeron simultáneamente y sus Pokémon se lanzaron velozmente en picada para acabar con el Aerodactyl, quien no pudo escapar del devastador movimiento. El impacto se fue a detener en la cima del muro, lugar en donde los Pokémon ave se separaron nuevamente, dejando a Aerodactyl muy malherido, aunque no derrotado. Desafortunadamente los 4 Pokémon si cayeron derrotados.

Guardia: Sus máximos esfuerzos no sirvieron de nada, así no lograrán repetir lo que hicieron sus salvadores. Aún combinando poderes como Omastar y Kabutops, no pudieron vencer a un Aerodactyl.
Edson: Deja de burlarte del esfuerzo de los demás. No hables como si hubiese sido en vano.
Guardia: Menuda confianza tienes, pero eso no te bastará, tu Cyndaquil ya está en las últimas.
Edson: Yo diría que caiste en mi trampa.
Guardia: A mi no me engañarás, tu Pokémon ya no tiene fuerzas para continuar.
Edson: ¡Envuélvete en tus llamas!
Guardia: Aléjate. Si está a altura no podrás alcanzarlo.
Edson: Quizás Ace no.

El Pokémon usó las fuerzas que le quedaban para rodearse por las llamas de Sofoco. El Aerodactyl huyó hacia arriba para evitar el ataque que por experiencia propia sabía que era doloroso, pero su viaje terminó cuando algo se posó sobre su lomo. Era un Riolu.

Guardia: ¿Ese de dónde salió?
Edson: Los ataques de Ace eran un tanto débiles porque estuvo todo el tiempo sosteniéndolo con Paranormal. ¡Usa Fuerza de Palma!

El Riolu le dio un gran impacto con su manito, el cual lo hizo caer sin las fuerzas de retomar el vuelo otra vez. Al caer al suelo en la falda del muro, el Pokémon quedó muy débil, pero aún tenía fuerzas para levantarse.

Guardia: ¡¡USEN HÍPER RAYO AMBOS!! ¡¡DESTRUYAN TODO!!
Edson: ¡¡¡¡Ace, ahora!!!!

Antes de que pudieran reaccionar, el Cyndaquil se lanzó con todas sus fuerzas hacia el Aerodactyl en el suelo, Riolu dio un salto en el último instante y el golpe envuelto en llamas mandó al enemigo directo al muro y evitando que el segundo Aerodactyl lograra atacar.

Guardia: Es imposible, Aerodactyl no puede perder…

El muro, lleno de fisuras por la batalla, cedió en la parte contigua al lugar de los Aerodactyl, dándole una buena paliza al guardia. Al igual que los Pokémon enemigos, Ace estaba derrotado, pero con una sonrisa en su rostro.

Edson: Los esfuerzos de todos no fueron en vano, aun cuando no parezca la gran cosa, una pequeña trizadura puede convertirse en una gran fisura.
Guardia: Así que ante esto perdió el gran Ámbar. El plan de mis antepasados falló por mi culpa…

“Hace mucho mucho tiempo, cuando los Pokémon prehistóricos habitaban la Tierra, en un pequeño claro vivían Omanyte y Kabuto por igual, pero un día un malvado Aerodactyl amenazó con apoderarse del lugar.

Todo parecía perdido hasta que un enorme Kabutops acompañado de un gran Omastar unieron sus fuerzas para alejar al Aerodactyl de su hogar.

Millones de años después, aún en el pasado, los primeros humanos que llegaron a ese lugar vieron que los restos de los Kabuto y los Omanyte estaban repartidos en el lugar, también encontraron los restos de los Aerodactyl. Dibujaron de inmediato sus descubrimientos en una tabla de roca, una lucha entre los terrestres contra Aerodactyl. Esa tabla fue destruida un día y la parte donde aparecía el malvado desapareció para caer en manos de los antepasados del guardia.

Debido a ese incidente, la historia se tergiversó, poniendo en contra a quienes apoyaban más a un fósil que al otro. El odio creció entre los habitantes de lugar hasta el punto que se hizo una pared que evitó durante cientos de años que estos se vieran.

Hoy, el pueblo entero conoció la verdad, dando lugar al primer festival de muchos que honraba la unión en batalla de Omanyte y Kabuto.”

Al día siguiente.


Yuuko: Vámonos antes de que nos hable la abuelita.
Edson: Está bien, no quiero escuchar otra larga historia.
Yuuko: Lo que me recuerda…

La chica le da un golpe en la cabeza a Hirata, quien intentó no quejarse para poder escapar. Al salir, los alcaldes de ambos lados de la ciudad los estaban esperando, especialmente al chico.

Alcalde 1: Joven Hirata, por habernos ayudado enormemente el día de ayer, queremos ofrecerte el privilegio de ser el primero en cruzar por el túnel oficialmente, puedes hacerlo junto a tu amiga.
Alcalde 2: Recuerda que serás siempre bienvenido en nuestro humilde pueblo. Por lo demás, destruiremos el muro lo antes posible, para afianzar aún más los esfuerzos de los Omanyte y los Kabuto.
Edson: Supongo que con que se lleven bien, basta.
Yuuko: Mi amigo quiso decir que estaríamos muy honrados en aceptar su ofrecimiento.
Edson: Pero llevamos prisa.
Alcalde 1: Podemos hacer la ceremonia de inmediato.
Alcalde 2: Iré a movilizar las cosas mientras tanto.

Una aburrida ceremonia en la que los chicos cruzaron el muro, destrozado por la batalla, duró hasta aún después de que éstos dejaran el pueblo. Afortunadamente no hubieron víctimas la noche anterior. Edson sería conocido desde ese momento como “el último en cruzar el muro” y su leyenda pasaría a formar parte de la historia de aquél finalmente unido pueblo.

Aclaraciones
1. Yuuko es el nuevo nombre de Vicky que elegí cuando intenté re-hacer mi Odisea, me parece que nunca llegué al capítulo en que aparecía, pero aclaro que es la misma y no otra chica.

2. Hirata es el apellido de Edson, también lo añadí cuando edité la historia, me parece que eso si lo posteé.

Creo que iba a poner otras cosas, pero lo olvidé...


Joy, no te preocupes que en casi todos los eventos nadie participa u-u

Well, late as usual (?)
#11

Capitulo 7X: Un Chespin, Rivalidades y Zephiroth

Capitulo 7X: Un Chespin, Rivalidades y Zephiroth

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me mato haciendo un buen evento y no participan,... ustedes se lo pierden...

por cierto pit222 rompiste la regla de no capturar pokemon

PD: ya habia posteado pero editando mi post quedo inarreglable.
Capitulo
Los rayos caían mientras Joysell estaba en la plaza de Pueblo Gebils… varios rayos caían en distintas partes mientras la incesante lluvia caía intensamente.

Una figura se le acercaba a él con una espada en la mano, era Dominic.

— ¿Qué vas a hacerme Dom?:— Preguntó Joysell dando pasos torpes hacia atrás
—… lo que debía hacer hace mucho tiempo: — Dijo Dominic mientras su cara era iluminada por un rayo.
—Tú me mataste: — se escucho una voz decir en voz alta pero no era ninguna de los presentes.


Dominic levantó su espada y la clavó en el estomago de Joy, quien automáticamente se despierta en la cama de la posada, dándose cuenta que todo fue una cruel pesadilla, su respiración estaba agitada, tomo su inhalador de la mesa y lo usó normalizando su respiración.

— Vaya estúpido sueño…:— Dijo el entrenador mientras observaba a sus pokemon dormir delante de su cama.


Más tarde…

Eran pasada las tres de la tarde Joy salió de la posada mirando a todas partes, todos los pueblerinos adornaban sus casas, puertas, calles, carretas con motivo al Festival en honor a Zephiroth, un aroma a pastel de bayas le había logrado despertar el apetito. Observó a sus amigos dándose la vuelta

— ¿A dónde primero?:— Preguntó Entusiasmado Joy


No recibió ninguna respuesta ya que todos contestaron diferentes actividades.

—Está bien yo…:— Miró Joy desconcertado a un pequeño chespin que espiaba al grupo detrás de un puesto de frutas — ¿Cuál es ese pokemon?:— Preguntó sacando su pokedex
—No te molestes es un chespin, un pokemon común de tipo planta:— Alguien habló a la espalda de Joy con una voz conocida.


Una pokeball salió disparada al chespin quien la golpeo con su pata destruyéndola al instante

—vaya que poder:— misutó Mario sorprendido
—¿Dominic?:— Joy se dio la vuelta sorprendido
—Néstor y Joy, diría que es un gusto verlos pero sería mentir:— Dijo Dominic quien veía como escapaba el Chespin — Iré tras ese chespin:— Dijo Dominic corriendo detrás del pokemon
—ni siquiera puede tomarse un descanso:— Joy suspiro pesadamente. – bueno chicos vamos a ver la competencia del mejor cultivador de bayas:— Dijo Joy sonriente


El grupo conformado por Joysell, Néstor, Mario y Liza caminaron por el pueblo hasta llegar a una plaza donde veían frutos de todas las formas y tamaños, también bayas de tamaños descomunales como algunas oran del tamaño de un melón o una piña.

—Vaya que apetitosas:— Decía Joy mientras se acercaba a un puesto queriendo comprar algunas de las bayas que vendían
—Después de esto, a la quiebra:— Dijo Mario suspirante

Al acercarse al puesto un grito espantoso se hizo presente.

—Auxilio, ¡se llevan al Juez!:— Gritó una chica quien apuntaba a una dirección y miraba como un anciano “Flotaba” sin control de su cuerpo
—¡De prisa!:— Gritó Joy corriendo para alcanzar al anciano
—¿Es mucho pedir un día libre?:— Preguntó Liza corriendo detrás de Joysell


Joysell corrió detrás del juez flotante por varias cuadras hasta casi llegar a las afueras del pueblo, ya cansado Joy estira el brazo para alcanzarlo.

Cuando Joy por fin consigue alcanzar al juez este deja de flotar y ambos caen al suelo.

—¿Qué fue eso?:— Preguntó el juez
—no lo sé:— Respondió Joy confuso tratando de buscar que se llevaba al juez
—¿oye jovencito te interesa jugar en los juegos del festival?:— Preguntó el juez
—¿los juegos del festival?:— Preguntó Joy
—si, Son unas competiciones que se hacen cada año, el ganador pues… se le dan algunos objetos conmemorativos:— Dijo el juez
—Suena bien:— Dijo Joy animado


Ambos se pusieron de pie y caminaron al festival.

—¿descubriste que se llevaba al juez?:— Preguntó Mario
—em… ah no… pero ¿qué tal si jugamos en los juegos del festival?:— Respondió y luego preguntó Joy
—Paso:— Dijeron Liza y Mario al mismo tiempo
—Yo le entro:— Dijo Néstor Animado
—entonces corran la primera competencia es la de comida:— Dijo el juez


Los tres amigos caminaron al otro lado de la plaza donde había un grupo de personas preparándose para el concurso de comida, por último llegaron Joysell y Néstor para inscribirse.

Los concursantes que eran siete en total, Néstor, Joy, Dominic, Victoria y tres desconocidos.

—Bueno señores esto es simple, en los juegos se acumularan puntos y dependiendo de cuantos puntos acumules al final de todos los eventos el que acumule mas gana:— Dijo el presentador por el micrófono – ¡Listos, ya!:— Grita el presentador

Los presentes empezaron a comer cada plato que les presentaban, había desde filetes, costillas, hasta batidos, Joy comía lo más rápido que podía al igual que Victoria pero Néstor y Dominic les superaban por mucho, ambos eran veloces y se miraban con una fuerte rivalidad.

¡Tiempo!:— Gritó el presentador


Tenemos un empate por Néstor y Dominic, Joy y Victoria quedaron en el último lugar empatando también.

El siguiente evento será un torneo de batallas pokemon… una hora y media más tarde

(Me saltare este torneo ya que lo voy a escribir en un capitulo confórmense con el resultado)

—… no puedo creer que haya perdido contra ella:— Decía Dominic haciendo pucheros molesto
—Hay, no eres el primero que pierde contra ella, además perdí contra ti ingrato:— Mirando Molesto a Dominic contestó Joy
—tú ni siquiera me dejaste clasificar Joy:— Decía Néstor mirando los marcadores
—¡La ganadora es Victoria!:— Gritó el presentador coronando a Victoria con una corona de flores


El marcador se actualizo y estaban Dominic, Victoria y Néstor empatados en el primer lugar mientras que Joy en el último.

El próximo evento será el torneo de artes marciales:— Dijo el presentador.

Joy caminó a la arena de artes marciales, el público al parecer esperaba que fuera eliminado al instante. Pero esto no le importaba

Muy bien seguidores de los juegos del festival, vimos un torneo muy excitante, Joy derroto sin más a Néstor, Cris, Javier y Rita, pero perdió ante Dominic, quien a su vez perdió contra victoria, vaya que esta chica hace honor a su nombre, ahora sigue el combate cuerpo a cuerpo, los contrincantes peleara y los arbitro decidirán al ganador, en este torneo habrán tres ganadores así que diviértanse:— explicó el presentador

Joysell debía pelear contra Dominic, esta batalla sería algo rápida, los recuerdos pasaban en la mente de Joy, estaba algo golpeado en el suelo tratando de ponerse de pie. “¿eso es todo? Vamos Joy, pensaba que eras más fuerte que eso” escucho decir mientras observaba una silueta.

Sacudió su cabeza a los lados y se fijo en Dominic. Vestía ropas deportivas y tenía una gran determinación en su mirada.

Ambos se acercaron el uno al otro, Joy arrojo de lejos una patada a la espada de Dominic, este a su vez bloqueo la patada con un brazo y le agarro la pierna a Joy con firmeza. Rápidamente pensó en lanzar un golpe al plexo solar de Joy pero este último respondió con un salto y a la vez una patada en la mano de Dominic logrando liberarse del brazo que le aprisionaba.

Joysell al aterrizar quedo justo al lado de Dominic, quien trato de lanzar un rodillazo al abdomen de Joy quien bloqueo el golpe con ambas manos, la estrategia de distraer a Joy funciono, y Dominic lanzo un ataque con su puño a la cara de Joy.

La reacción de Joy fue algo tardada, movió su cara logrando evitar el golpe al punto que solo le roso el rostro, en respuesta a la exposición de Dominic, Joy lanzó un gancho directo a la quijada de Dominic el cual lo derribo al instante.

—¡Alto!:— Gritó un árbitro – Joysell de Samin es el ganador!:— Gritó el árbitro


Todos los presentes se quedaron boquiabiertos, no esperaban esa victoria y menos de Joysell.

Em… eso fue épico… un aplauso para Joysell:— Espetó incrédulo el presentador mientras la multitud daba un aplauso.


Joysell se retiro de la arena y se acerco a donde estaban Liza y Mario

—Eso fue sorprendente:— Dijo Mario
—La verdad esperaba que Dominic te ganara:— Dijo Liza
—Siendo honestos… yo también:— Dijo Joy suspirante.
—Ches…:— el chespin anterior había hecho aparición detrás de Joy haciendo un sonido de desconfianza.
—¿Oye amiguito en que te ayudo?:— Preguntó Joy

El Chespin no bien escucho a Joy y le robó la mochila que estaba en el suelo.

—¡Oye vuelve aquí!:— Gritó Joy jadeante quien cayó al suelo
—Nosotros iremos por el tú sigue con los juegos:— Dijeron Liza y Mario corriendo tras chespin

Joy tomo su inhalador de la mochila y lo aplico para recuperar su respiración.

El último evento de los juegos estaba a punto de iniciar, el duelo de espadas, Joysell se puso de pie y camino a la arena.

¿Están listo para el último evento de los juegos?:— Pregunto animado en voz alta el presentador recibiendo ovaciones del público – Bueno amigos míos, este es el último evento y el más esperado, todos los concursantes harán duelos de espadas, al final solo quedara uno ¿Quién será? Solo hay que esperar y sabremos quién es:— Espetó animando el público.

Néstor se acercó a Joy y le deseo buena suerte mientras veía que nuevamente tendría que derrotar a otro sujeto.

Ambos caminaron al centro de la arena y se miraron uno al otro.

—Escojan sus armas:— Pidió amablemente el árbitro quien vestia una capucha negra que le ocultaba el rostro – las reglas son simples, pierde aquel que pierda su espada, esto no es un duelo a muerte y los ataques al rostro están totalmente prohibidos:— Agregó el Árbitro
—… Esta:— Joy tomo una espada algo larga pero gruesa con una hoja blanca y un mango dorado
—Vaya la Zephiroth Wing… buena elección, si quieres puedes conservarla:— Dijo el árbitro con una sonrisa mientras el otro sujeto tomaba la espada que quedaba.


Ambos se tomaron de las manos y se dividieron a una distancia decente, un duelo de filos se hizo presente entre ambos, cruzaban chispas y uno que otro corte adyacente al torso, con un movimiento ágil Joysell metió su pierna en medio de las dos de su contrincante para luego embestirlo con el hombro logrando derribarlo y apuntando con su espada a la cara

—Perdiste:— Dijo Joy
—Esperen es trampa:— Dijo Molesto el rival
— Lo siento, las reglas son claras:— Dijo el árbitro


El sujeto se retiro de la arena mientras que en la misma entraba Dominic, quien había vencido a su enemigo hacia ya un rato.

Bueno ya saben las reglas, Inicien:— Dijo el Árbitro.
Esto no me gusta:— Pensó Joy


Dominic inicio la batalla lanzando varias estocadas a Joysell quien las lograba eludir moviéndose rápida y ágilmente, Dominic al momento cambio de estrategia lanzando cortes verticales al brazo de Joy quien se defendía como podía bloqueando con su espada los ataques.

Dominic volvió a cambiar su estrategia esta vez lanzando ataques giratorios y unos a su rostro, los cuales Joysell bloqueaba con facilidad

—¡Oye Dominic que diablos intentas hacer estos golpes están prohibidos!:— Gritó Joy a Dominic quien parecía estar en un trance
—Lo que debía haber hecho hace mucho tiempo:— Respondió Dominic como si fuera poseído por un demonio


Y en ese instante Joysell recordó su pesadilla, sus pupilas se dilataron y observó a los ojos de Dominic los cuales estaban de color amarillo.

… Casi por instinto Joy tomó su espada bloqueando el golpe con la hoja la cual desprendió una luz por un instante casi imposible de notar y dándole un fuerte puñetazo a Dominic quien soltó la espada. Logro ganar el duelo.

Todos quedaron sorprendidos al ver un duelo tan salvaje aunque Joy no podía ponerse en pie estaba muy agotado.

—Me rindo, no podre seguir: — Soltó entre jadeos sus palabras


Observó la espada de Dominic clavada en el suelo, esta hoja era negra y su mango era rojo. con una gema con forma de ojo rojo en la division de la hoja y el mango, esta gema se ilumino en una luz purpura por unos segundos y luego desapareció.

Unas horas más tardes…

Joy tomaba un baño en la ducha de la posada pensando en todo lo que había ocurrido en el día. Y la relación con su pesadilla, ¿Por qué Dominic tenía los ojos amarillos si su color era negro? Aquí había algo extraño y no precisamente bueno o agradable.

Salió del baño y ahora debía ir a la catedral para escuchar la historia de los tres reyes que fundaron odisea, en su cama Joy miró unas ropas que les habían hecho llegar con una nota “un regalo por quedar en cuarto lugar” y recordó quien había ganado en primero fue victoria, segundo nestor, y tercero Dominic

Joysell se vistió con las ropas recibidas y camino hasta la catedral donde un sacerdote estaba a punto de leer la historia.



Leyenda:


Los reyes fundadores de Odisea.

Antes Odisea era una Región Dividida en tres Reinos, el Reino Kliman, el Reino Laruestin, y por último el Reino Kiomuest, Los reinos dependían uno del otro para poder subsistir y gracias a esto los Reyes de los mismos eran grandes amigos

Zephiroth
El Rey Sabio: Conocido y amado por todos, apodado muchas veces como “el padre” o el “bardo”, amante de la música y los pokemon, Siempre inteligente, y bueno pero débil y muy compasivo a veces… su bondad era conocida en todo el Reino, a causa de esto era pacifista, nunca empuño en su vida un arma, no era amante de ver duelos entre humanos.
Delgado, su pelo era erizado de tonos plateados, una barba completa canosa, ojos verdes y solía vestir batas blancas o celestes

Ghirahim
El Rey poderoso: Conocido y temido por todos, Su apodo “Verdugo” no era un simple titulo que le pusieron, Siempre serio, frio y calculador, Amante de las batallas no solo pokemon si no de duelos De destreza física, nunca perdió jamás un duelo de destreza, el pueblo le tenía una mezcla de miedo y respeto aunque no era un ente maligno, sino más bien un amante y apasionado por los duelos y batallas
Alto y musculoso, pelo corto ondulado café, ojos azules, tez oscura y amante del andar con armaduras

Aragian
El Rey Justo: Este ultimo conocido como el “Rey justo” o “Rey de la Cosecha”, siempre que un asunto de dos vertientes opuestas, no concluía; Aragian se encargaba de buscar un acuerdo mutuo que beneficiara a ambas partes, Todos los días trabajaba ayudando a los campesinos de cada reino a recoger sus cosechas, esto era debido a que era un amante de la comida, a pesar de su complexión marcada, a pesar de ser un gran as para la guerra, batalla y estrategias, no gozaba el pelar.
Ligeramente más bajo que Ghirahim, pelo corto negro lacio, ojos negros tez morena y suele vestir con ropa de campesinos

Los tres reyes eran los mejores amigos que podría alguien conocer, se conocían desde niños y siempre se veían juntos así sea dando problemas a todos o ayudándolos, siempre disfrutando de la vida, Rara vez se peleaban, y eso hacia felices a los habitantes, puesto que sus reyes siempre lo habían dado todo por ellos eran felices y justos con ellos

Un día Zephiroth había decidido ir al bosque junto a su leal compañero, un chesnaught que lo seguía a todas partes, tenían un nexo muy fuerte por llamarlo de alguna forma a tocar su flauta por mero gusto.

Caminaron hasta encontrarse en un gran claro cerca de un rio, Zephiroth se sentó en una roca y tocaba sus notas, muy limpias, precisas y bellas se podrían decir, su chesnaught lo escuchaba feliz, adoraba escuchar a Zephiroth tocar.

No paso mucho tiempo para que zephiroth sintiera una extraña presencia asomarse, y en efecto tenía razón, del bosque una hermosa mujer bailaba con gran ímpetu al ritmo de la tonada de Zephiroth, la mujer se hizo presente delante del rey justo danzando sin detenerse hasta que la melodía cesó.

— ¿a quién tengo el placer de tocarle?:— Preguntó Zephiroth sonriente
—Una Barda, Lirycs la bailarina sagrada: — Dicho esto hizo un saludo arqueando su espalda— ¿Quién es usted, ilustre músico?:— Preguntó la bailarina
—Agradezco sus palabras, me suelen llamar zephiroth o el bardo: — Contestó
—Oh es usted el rey: — Afirmo la dama incorporándose del saludo.
—Por favor no me llame rey: — Dijo Zephiroth – vaya que modales los míos, señorita Lirycs el es mi mejor amigo Chaspen: — Comentó señalando al chesnaught quien miraba molesto a la chica
—parece que no tiene cara de muchos amigos: — Dijo Lyrics riendo incomoda
—no te preocupes, es un poco sobreprotector: — Comentó Zephiroth
—tendrá sus razones para serlo: — Dijo lyrics sentándose en la roca justo al lado de Zephiroth con una sonrisa y tono de voz provocativos
— ¿Qué tal si vienes a cenar conmigo esta noche?:— Preguntó amablemente el caballero
—Chesgg…:— el Chesnaught hizo un sonido de queja mientras estiraba el brazo hasta un arbusto de zarzamoras
—¿en serio Chaspen?:— Preguntó
¿Qué dijo Chaspen?:— preguntó la bailarina
Qué le gustaría qué vayas a cenar conmigo:— Respondió Zephiroth
Ches:— Desvió la mirada molesto el chesnaught
Está bien iré está noche:— Dijo Lirycs poniéndose de pié
Nos vemos esta noche entonces:— dijo el rey acomodando su túnica


Algunos días después, Ghirahim había acabado de derrotar a cada hombre de su ejército como es costumbre:

—Vamos aquí hay alguien que debería poder vencerme:— Dijo Ghirahim presumiendo ante los soldados de su ejército
—Vamos señor, no somos tan fuertes como usted, y ya estamos cansados:— Dijo el más joven de los soldados
—Está bien descansen pero más tarde quiero una batalla digna de un hombre:— Respondió sin remedio el Rey
—¡Si señor!:— Todos los soldados gritaron para luego retirarse
—Sí que eres exigente:— se escuchó una voz decir detrás de Ghirahim
—¿Quién osa a Desafiar…?:— Dijo interrumpido Ghirahim por la belleza de la bailarina
—Debes ser el hombre más fuerte de toda odisea:— Dijo acercándose a Ghirahim,
—Bueno… la verdad es que lo soy:— Dijo Ghirahim quien se quito la camisa que llevaba puesta para presumir su torso
—Vaya si que eres irresistible:— Dijo lyrics masajeando con sus delicadas manos los hombros del rey – Es una lástima, apuesto a que hay muchas hermosas pretendientes detrás de ti:— diciendo esto retiro sus manos de los hombros y se dio la vuelta con una mirada de pesar
—E… Espera:— nadie podría creerlo, El Gran Ghirahim, ha sido domado por una mujer – Yo quiero… desayunar mañana en la mañana:— trató de inventar una excusa para mantener a Lyrics cerca

La bailarina solo asintió y se retiro, mientras que al cabo de unas horas se encontró con aragian quien recolectaba frutos de un árbol para almorzar, una vez acabado los coloco en una canasta y se sentó bajo un enorme árbol

—Vaya día, al menos los mangos, manzanas y uvas lo valen:— Dijo Aragian
—vaya pero que deliciosas deben estar esas frutas:— Dijo Lyrics quien se acercaba a aragian y se sentaba a su lado
—Buenas tardes señoritas, ¿desea compartir este almuerzo conmigo?:— pregunto amablemente aragian
—oh seria todo un placer:— Dijo entregándole una manzana

Ambos comieron agradablemente bajo el árbol durante unas horas, y como es costumbre lyrics volví a desaparecer

Pasaron los meses Y lyrics usaba el mismo patrón para con los tres reyes, Ghirahim invitaba a desayunar a Lyrics, Aragian le brindaba el almuerzo y por ultimo Zephiroth la cena, cada día la joven bailarina engatusaba a los hombres para obtener lo que quería, comida, mientras que estos tres se enamoraban de ella cada vez mas.

Un día los tres reunidos nadando en un rio donde suelen nadar, claro estaban acompañados de chaspen también.

—Amigos… escuchen… hace tiempo conocí a la dama más bella del mundo, poco a poco su dulzura ha logrado conquistar mi corazón, pienso presentarles dicha dama mañana en la tarde:— Comentó Zephiroth quien flotaba con la cabeza fuera del agua mientras su barba y pelo estaban empapadas
—oh con que tu también estas enamorado Zephiroth, Picaron no me lo dijiste hasta ahora ¿eh?:— Dijo Ghirahim quien con un golpe dio un golpe al agua para lanzarle agua al canoso amigo
—bueno ¿qué tal si presentamos nuestras respectivas enamoradas mañana en la tarde?:— Preguntó Aragian
—Me parece bien:— Dijo Ghirahim quien recibió una ráfaga de espinas en su brazo – Oye Zephiroth controla a chaspen o voy a golpearlo:— Dijo amenazante ghirahim
—Ya sabes cómo es:— Respondió — pero ese día está bien:— Concluyó


El día siguiente llego. Era de tarde, pero parecía casi un anochecer debido a la inmensa masa de nubes cubría todo rastro del sol, Chaspen como siempre cuidaba a su viejo entrenador, esta vez había venido con una hoja de una planta que usaba de paraguas.

—cielos ¿Dónde estarán?:— Preguntó Zephiroth quien tomaba su reloj de bolsillo
—Están tardando mucho las novias ¿eh?:— Comentó sonriente Ghirahim mirando a zephiroth sonriéndole de forma picara
—Chaes…:— Emitió el sonido el chesnaught desconfiando de la situación actual o será de ghirahim?
—Tranquilo chaspen, Ghirahim no sería tan malo conmigo:— Dijo Zephiroth
—Eso es costumbre en las esposas:— Aragian miro al cielo molesto porque aun no llegaba la persona que esperaban.


Los tres siguieron esperando, sentados en una fuente en el centro de la plaza, los mercaderes recogían sus pertenencias, hasta que solo quedaron los tres reyes esperando. El cielo se oscureció aun mas llegando casi al negro y entonces la chica se hizo presente.

Lyrics, quien traía un vestido hermoso celeste con tiras y bordados de encajes blancos se acercaba a los tres.

—Bueno chicos quiero…:— Dijo Zephiroth acercándose a lirycs quien dio un paso para atrás
—yo… yo… yo no sé por… por quien decidirme…:— Dijo Lyrics quien ocultaba su rostro para que no la vean llorar.
—¿estuviste todo este tiempo conquistando a mi amada?:— Preguntó iracundo Ghirahim a Zephiroth
—yo no sabía que ella era tu amada:— Se excusó Zephiroth siendo casi empujado por Ghirahim
—¿y qué hay de ti traidor?: — Aragian quien se acercó a Ghirahim y le empujó – Querías quitarle la chica a ambos no eres muy diferente a Zephiroth:— Reclamó volviéndolo a empujar
—¿Por qué no resolvemos esto como hombres?:— Interrogo el verdugo de forma desafiante al rey de la cosecha
—¡Desenfunda tu espada, te desafío a un duelo a muerte!:— Exclamó iracundo el rey de la cosechas tomando su espada de la vaina
—acepta tu muerte, no duraras mucho:— Agregó molesto Ghirahim.


Zephiroth básicamente quedo invisible ante ambos reyes quienes peleaban de una forma tan salvaje que dejaban helados a la bailarina y al rey sabio, la lluvia no tardó en hacerse presente mojando a los presentes, pero esto no detuvo a ghirahim ni menos a aragian quien sorprendentemente empataba con su antiguo amigo

—Chaspen Sepáralos:— Dijo Zephiroth haciendo una seña con su brazo.

Y así lo hizo, el pokemon trato de cumplir la orden dada por su amo, pero al acercarse ambos le dieron un fuerte golpe al chesnaught en el estomago que lo obligo a alejarse de la zona.

—¡Deben detenerse!:— Gritó Zephiroth quien corrió para separar a sus amigos.

… y ocurrió lo que el fatídico destino selló, un chorro de sangre se hizo presente en el aire, mientras que una mancha roja se hacía presente en un lienzo blanco, zephiroth había sido ensartado con las espadas de ambos reyes, la escena dejo impactados a todos en especial a lyrics quien no supo cómo reaccionar. Chaspen, el leal chesnaught fue el único en moverse ante la escena acercándose al cadáver de su antiguo amo y amigo mientras lloraba desconsolado su muerte.

…

Cuando el pueblo se entero de la muerte del rey se entristeció, todos estaban de luto y sin excepción, Zephiroth era de ese tipo de personas que se ganaba a pulso el corazón de las personas, de esas caras que solo recordar te traen una sonrisa, hasta el final fue fiel a sus amigos, súbditos, compañeros, pokemon Y familia. Por estos primeros había muerto. En cuanto a Lyrics… lamentablemente no se supo nada de ella luego de la muerte de zephiroth. Pero esto no inicio ninguna guerra, de hecho… unifico aun mas los tres reinos al punto de volverlo una sola región ¿Por qué? Esta era la última voluntad de Zephiroth (en odisea no hay cabida para la guerra, ni los malos sentimientos… si algún sueño he de pedir que sea que este continente sea una región que se apoye mutuamente)


—Bueno, ahora que acabo quedan invitados al concierto de Composiciones de Zephiroth:— Dijo el Sacerdote — Se celebrara aquí mismo por el famoso intérprete Lawrence:— Agregó mientras se retiraba
—Buenas noches, pedí permiso para usar la flauta que perteneció al Rey Zephiroth, espero que mi interpretación sea de su agrado:— se hizo presente un chico alto y delgado vestido de ropa formal y bien peinado.


El chico iba a empezar a tocar con su flauta pero en ese momento irrumpió en la catedral el chespin que todo el día estuvo arruinando el día de Joy. Rápidamente le da varios golpes al chico en su torso repetidos, veloces y certeros, finalmente el ultimo lo asesto en su muñeca. El chico se quedo inmóvil, los golpes lo habían dejado noqueado para luego tomar la flauta y salir corriendo por la ventana.

—Ese Chespin se robo la flauta sagrada:— Dijo una señora histérica
—¡Casi mata a nuestro músico! ¡Casémoslo!:— Gritó un hombre enaltecido
—Tranquilos, yo atrapare al Chespin:— Gritó Joy quien salió corriendo detrás del Chespin
—¡Ese chespin es mío!:— Gritó Dominic corriendo detrás de Joysell.


Los dos entrenadores corrieron detrás del Chespin hasta entrar en un bosque que los separo, ambos habían perdido el rastro del pokemon Erizo pero seguían buscándole

—¿Dónde estará?:— Preguntó Joy.
—Aquí:— Respondió chespin llamando su atención
—Oye no hagas eso… todos te odian ahora por arruinar el festival:— Dijo Joy en una mezcla de comprensión y molestia
—No me importa, tú eres la viva imagen de Zephiroth, tú debes tocar el concierto:— Dijo Chespin
—¿yo? ¿Me parezco a zephiroth?:— Preguntó Joy sin entender.
—Toma esta flauta y toca conmigo esta canción:— Dijo Chespin entregando la flauta a Joy

Chespin silbaba una canción la cual Joy seguía con la flauta que una vez perteneció al Rey.


—¡Lo sabia tú eres el rey!:— Gritaba Feliz Chespin
—em… bueno… amiguito… me voy con la flauta:— Dice Joy
—Prométeme que tú tocaras en el concierto y no lo arruinare:— desafío Chespin
—Solo si tú no sigues arruinando el festival:— Dice Joy molesto
—Trato:— Dijo Chespin mientras caminaba a la catedral con la flauta siendo acompañado por chespin – Bueno compañeros… yo daré el concierto este año, es la voluntad de este chespin que yo sea quien toque las canciones por que según el soy la viva imagen de Zephiroth aunque yo no lo sé sin más preámbulos… necesito unas partituras… jejeje…:— Dijo riendo avergonzado


El músico que había sido golpeado por chespin le paso las partituras a Joy algo molesto, Joy agradeció y empezó a tocar con la flauta de Zephiroth…


Al finalizar el concierto Todos fueron al banquete ceremonial donde estaban pokemon y humanos comiendo juntos, Joysell comia despacio.

—Hazme un lado Nestor:— Pidió Dominic
—Pero yo me senté aquí prime...:— No bien termino de hablar y Nestor Dominic lo tiro de la silla.
—Joy... Yo...:— Decía entrecortado Dominic
—¿Porqué me atacaste así?:- Preguntó Joy parecías otro
—No lo se... Desde que toque la espada mi cuerpo se movia solo:— Dijo Dominic preocupado
—Te creo...:— Respondió Joy analizando.
—El juez que me entrego la Espada Fallen Ghirahim dijo que podia quedarmela:— Dijo Dominic mostrando la espada
—El otro juez igual:— Respondió Joy
—Coincidencialmente recibí una espada llamada Aragian Judgement... y el mismo Arbitro me dió la misma orden... Por cierto... ¿alguien vio a papá? se supone que vendría al Festival:— Preguntó Nestor
—¿Preguntabas por mi?:— Habló Intor detrás de Joy mientras le ponía las dos manos en sus hombros
—Papá ¿donde estuviste? te perdiste todo el festival:— Dijo Nestor
—De hecho... vi toda la acción en vivo:— Respondió sonriendo malicioso
—Fuiste tu el arbitro que nos otorgo las espadas ¿no es así?:— Preguntó Dominic serio
—Quizás si... pero no hay evidencia:— Dijo Intor sonriente mirando al cielo. — mi Teoría es cierta, ustedes son los de la leyenda:— Dijo
—Papá explícanos ¿Qué demonios pretendes?:— Preguntó Nestor molesto
—La generación de los reyes...:— Dijo Dominic serio
—Exacto:— Respondió Intor — Cada generación nacen cuatro entrenadores, tres de ellos estan destinados a ser grandes amigos pero al final... Uno de ellos morirá al conocer al cuarto entrenador:— Explicó Intor
—Toma nota Intor... Joy y yo somos enemigos, Nestor ni siquiera es un enemigo, ni siquiera es mucha competencia para mi:— Respondió Dominic poniéndose de pie
—Debería recordarte la promesa que hiciste con Joy aquel día... Pero se me tiene prohibido hablar de ello:— Respondió Sonriente Intor mientras se daba la vuelta — Adiós Hijos, Adiós Joy, Suerte tratando sobrevivir:— Con un gesto de su mano Intor se retiro poniéndose una capucha negra y a su vez venia el Chespin que había Hecho el día difícil a Joy.
—Lo Siento... no pude detener a ese señor...:— Dijo Chespin subiéndose en las piernas de Joy
—¿A qué te refieres?:— Peguntó Joy
—Yo debía de protegerte del que quería hacer cumplir la profecía...:— Respondió Triste Chespin
— No te preocupes amiguito.. ya podrás defenderme en otra ocasión:— Dijo Joy acariciando la Cabeza de Chespin

Continuara...
Estado del entrenador
Objetos
Importantes

  • Pokedex
  • Pluma Extraña
  • Mapa
  • Licencia Pokemon
  • Googles
  • Capa
  • Capucha
  • C-Gear
  • Flauta
  • Skate
  • Caja Sorpresa (contiene la mega piedra que aun no decido si absol/Gardevoir)
  • Inhalador
  • Espada
  • membresia del Dojo
  • Traje elegante de Concursos
  • Ropa extra
  • Tubo de pokecubos
  • Pase de concursos
  • Mega colgante
  • Mega Aro
  • Rep. Exp
Pokeballs

  • Poke ball x12
  • Honor Ball
  • Turno Ball
  • Amigo Ball
  • Ocaso Ball
  • Odd Ball
MT y MO

  • MT 10: Poder Oculto
  • MT 13: Rayo de hielo
  • MT 17: Protección
  • MT 18: Danza de Lluvia
  • MT 28: Excavar
  • MT 29: Psíquico (Anna)
  • MT 30: Bola de Sombras
  • MT 32: Doble Equipo
  • MT 51: Respiro (cuarta gen)
  • MT 53: Energibola (Ren)
  • MT 59: Pulso dragon (RYuu)
  • MT 67: Represalia
  • MT 90: Sustituto
  • MT 99: Brillo Magico
Objetos

  • Pañuelo Seda x2
  • Piedra día
  • Pepita
  • Mineral evolutivo
  • Piedra Eterna
  • Roca Calor
  • Roca Lluvia
  • Roca Suave
  • Roca Helada
  • Gafas especiales
  • Gema Voladora
  • Campana Alivio
  • Gema Roca
  • Absolite
  • Saquito Fragante
  • Capsula habilidad
  • Restos
Medicinas

  • Kit de Primeros auxilios *Solo para Humanos*
  • Caramelo raro x 3
Bayas

  • Baya Chiri
  • Baya Liechi
  • Baya Pecha
  • Baya Enigma
  • Baya Bluk
  • Baya Lum
  • Baya Zidra
  • Baya Leppa
  • Baya Oran
  • Baya Arabol
  • Baya Leppa
Dinero
94,800 $
Entrenador
Estado de Salud: Comiendo pero Saludable
Logros: 3 medalla 2 Listón
Objetivos: Ser coordinador, campeón de la liga pokemon y Detener a los miembros del Equipo Geno y Feno
Misterios:

  • Su pasado: Inconcluso
  • Abandono de parte de su padre: Su padre nunca los abandono siempre andaba de viaje y Joy se quedaba con su madre
  • Robo de Snow: a descuido de Thomas el huevo de Snow fue robado a su asistente
  • Muerte de su Madre: Inconcluso
  • Causa de Media amnesia: Golpe que Joy recibió en la cabeza por culpa del descuido de Intor, se había recuperado al día siguiente
  • El ataque al barco por gente que no era del Team Shining: Estas personas eran del team Feno que quieren crear pokemon más fuertes
  • Objetivos del Team Shining: su nombre real es team Feno cuya misión es crear pokemon shiny
  • Incendio: Inconcluso
  • Trasplante de pulmón: Inconcluso
  • Damon y su relación con el padre de Joy: Damon es el primer hijo de Thomas mas Joy es el tercero ya que Sofía es la hermana melliza de Damon y está desaparecida
  • ¿Quién es Brownie?: Inconcluso
  • El misterio de Sofía De Samin: inconcluso
  • La promesa entre Joy y Dominic: Inconcluso
  • por que el Scizor de Dominic pudo evolucionar: Se llama mega evolucion, es un cambio de modo en batalla
  • ¿quien es "ya sabes quien"?: Inconcluso
  • ¿Porqué Intor llamó Hijos a Dominic y Nestor?: Inconcluso
Metas Logradas: Ninguna
Canciones:

  • Canción de sueño: Duerme a muchos pokemon y a veces a los humanos les induce sueño (no funciona con blancos enojados)
  • Cancion del llamado: Sirve para llamar a un pokemon propio
  • Cancion de Desconfusion: quita el estado de confusion en los pokemon que la escuchan
  • Cancion de los salvajes: llama a los pokemon salvajes de la zona que la escuchen
  • Cancion de Claridad: Anula estados mentales en los pokemon que la escuchan
  • Cantico de Zephiroth: Una cancion aprendida en el festival de Folklore de odisea
Imagen con ropa usual:

Ropa contra lideres de Gimnasios:

Ropa en concursos pokemon:

Traje de Zephiroth:

Estado del equipo
Snow

Ataques:
Refuerzo
Poder Oculto
Bola Sombras
Deseo
Ataque Rápido
Nivel: 19 + 67.5 %
Género: Hembra
Habilidad: adaptable
Objeto: Pañuelo seda
Otther


Ataques:
Tajo Aéreo
Danza de lluvia
Pistola de agua
Detección
Rayo de hielo
Nivel: 16 + 60 % EXP
Género: Macho
Habilidad: Torrente
Sonto


Ataques:
Envite Ígneo
Paranormal
Ataque Rapido
Velocidad
Pantalla de humo
Nivel: 16 + 60 % EXP
Género: Macho
Habilidad: Mar llamas
Star


Ataques:
Metrónomo
Amortiguador
Beso Dulce
Brillo Magico
Viento Feerico
Nivel: 16 + 80 % de EXP
Género: Hembra
Habilidad: Dicha
Objeto: Mineral evolutivo
Achoo

Ataques:
Golpe certero
Gruñido
Venganza
Nieve polvo
Puño hielo
Nivel: 13 + 30 % EXP
Género: Macho
Soul


Ataques:
Canto Mortal
Mofa
Persecucion
Viento Cortante
Bola de sombras
Nivel: 21 + 50 % EXP
Género: Macho
Habilidad: Afortunado
Dannish


Ataques:
Bola de Sombras
Psiquico
Teletransportacion
Doble equipo
Poder oculto
Nivel: 22 + 55 % EXP
Género: Hembra
Habilidad: Rastro
Dejin


Ataques:
Fuerza Bruta
Refugio
Bomba Germen
Hoja navajas
Doble equipo
Nivel: 19 + 05 % EXP
Género: Macho
Habilidad: Espesura
Objeto: Restos


Con Thomas


Thomas es el padre de Joy, cuida de los pokemon que capturo pero no estan en su equipo actual
Skiddo

Ataques:
Rodada
Placaje
Batido
Desarrollo
Nivel: 5
Género: Hembra
Habilidad: Herbiboro
Orlax

Ataques:
Amnesia
placaje
Rizo defensa
Nivel: 8
Género: Macho
Habilidad: Inmunidad
Mismagius

Ataques:
Psicoonda
Hojas Magicas
fuerza fantasma
Gema de luz
Cantico de suerte
Nivel: 15
Género: hembra
Habilidad: levitacion
Gastly

Ataques:
Hipnosis
Lenguetazo
tinieblas
rayo confuso
rencor
Nivel: 5
Género: Macho
Habilidad: levitacion
Derpen

Pistola de agua
Látigo
Disparo lodo
Golpe cuerpo
Nivel: 13
Genero: Macho
Habilidad: Ignorante
Lucky

Ataques:
Placaje eléctrico
Deseo
Impactrueno
Cola de hierro
Encanto
Nivel: 16 + 70 %
Género: Macho
Habilidad: Electricidad Estática
Sylveon

Ataques:
Fuerza lunar
Deseo
ataque rapido
sincro ruido
Proteccion
Nivel: 14 + 0 % EXP
Género: Hembra
Habilidad: Gran encanto
Snappy

Ataques:
Derribo
Minimizar
Desenrollar
Rizo defensa
Poder Oculto
Nivel: 17 + 32.5 % EXP
Género: Macho
Habilidad: Recogida
[/CENTER][/SPOILER]
Logros
Gimnasio
concursos
Compañeros


Mario: aprendiz de criador Pokemon cuida bien de sus pokemon aunque es algo estricto en sus entrenamientos. es muy amable y se preocupa por otros. sabe que hacer y cómo hacerlo. también es aprendiz de tutor de movimientos por lo que se puede notar con pokemon de ataques muy raros
Ty

Ty es su pichu se desconoce cómo lo obtuvo pero se sabe que es su segundo pokemon mas fuerte, es amable aunque le gusta jugar bromas a veces
Ataques:
placaje de voltios
cola de hierro
Refuerzo
Rayo
Habilidad: pararrayos
Nivel: 19
Género: Hembra
Ryu

Ryu es un riolu de carácter sociable aunque algo arisco es el pokemon que siempre tiene fuera de su pokeball al menos que la situación lo amerite
Ataques:
Protección
Patada ígnea
Palmeo
Ataque rápido
Habilidad: Foco interno
Nivel: 21
Género: Macho
Budew

una simple Budew muy atenta y muy amable, suele estar relajada tomando el sol mientras los demás juegan
Ataques:
Silbato
Mega agotar
Paralizador
hierba lazo
Habilidad: Cura Natural
Nivel: 19
Género: Hembra
Toge

Este Togetic evoluciono mientras salia de la pokeball de mario, es logico ya que Mario solo se la pasaba dandole puffins, acariciandola y jugando con ella
Ataques:
Campana Sanadora
Hoja Magica
Viento de hada
Amortiguador
Habilidad: Afortunado
Nivel: 19
Género: Macho
Magby

Este Magby no sé de donde lo obtuvo al igual que el resto de sus pokemon y tampoco se mucho sobre el
Genero: macho
Mantyke

Esta Mantyke no sé de donde la obtuvo al igual que el resto de sus pokemon y tampoco se mucho sobre ella
Género: Hembra

Liza: aprendiz de Líder de Gimnasio y Modista Pokemon es amable y dulce pero de carácter fuerte y alta autoestima no se cómo ni porque pero tiene la habilidad de meter a otros en problemas y salirse con las suyas gracias a su carisma y su belleza
Rapey

Es una sentret que le regalaron en ciudad ilus, es su primer pokemon, y muy especial para ella es tranquila y relajada, a menudo come mucho y luego se duerme pero es una fiera en batalla
Ataques:
Bola de sombras
Ataque Rápido
Rayo
Protección
Habilidad: Fuga
Género: Hembra
Nivel: 19
Flaaffy

Es su segundo pokemon mas usado, su pelaje está cubierto de electricidad, a menudo se duerme mucho y está muy feliz
Ataques:
Reflejo
Rayo Carga
Trueno
Pantalla de Luz
Habilidad: Estática
Género: Hembra
Nivel: 20
Swadloon

A menudo tiene mucha tristeza y es muy solitario le da cabezazos a todo el mundo menos a Liza o a algunos pokemon bebes
Ataques:
Tiro de hilo
Hojas navajas
Relevo
Picadura
Habilidad: Clorofila
Género: Macho
Nivel: 20
Cottone

Siempre trata de animar a todos los demás en especial a su amigo Sewaddle es muy juguetón pero temperamental si algo le sale mal se desquitara con quien sea
Ataques:
Drenadoras
Protección
Mega agotar
Otra vez
Habilidad: Bromista
Género: Macho
Nivel: 15
Reporte
nada

Proximo capitulo
Capitulo 7?: ???








#12

*Pokemon Aventuras en Odissey* #5 Especial del gran Pachirisu 2/2

*Pokemon Aventuras en Odissey* #5 Especial del gran Pachirisu 2/2

hola ^^ soulfinn9 hiciste doble post ^^ te recomiendo que copies el capitulo y lo pongas después de otro ya que si no te lo borraran :T espero les guste este capitulo y no puedo comentar en el especial porque sino es doble post
aquí el siguiente episodio espero les guste ^^ posdata: hay algo que habrá malo ustedes deberán averiguar que es ^^
Capitulo 6
luego de caminar un rato por el festival, junto con nuestro nuevos compañeros pachirisu y cleffa obvservamos a un chico que tenia un parche en el ojo y un pokemon en el hombre el cual se nos acerco y nos dijo
???- Holaaaa Argg. soy Archie y este es mi compañero Chatot es mi pokemon inicial y es muy fuerte
Manuel- yo soy Manuel y estos son Nicki(smoochum) y Chispita(Pachirisu)
Nicki- smoochum chum- saludo con su pequeña manito
Chispita- Chipaaaaaa- dijo con un vozarron alegre
Sarah-yo soy Sarah y esta es cleffa
Cleffa- Cleffa!- dijo la pequeña muy entusiasmada
Archie- les digo algo tengo otro pokemon aquí se los mostrare, adelante Panpour-
Panpour- panpouuuur!-
Archie- y... ¿que los trae por aquí chicos?-
Manuel- estamos por el festival del gran Pachirisu-
Sarah- si vinimos para ver de que trataba ya que ... al parecer el concurso pokemon esta cancelado hoy-
Archie-Bueno pequeños que les parece si...-
Mucha gente se asombro y al observar vimos una sombra que avanzaba por los tejados de los lugares a una gran velocidad
Archie- Oh no-
archie salio corriendo a donde debía haber supuesta mente una reliquia, una baya zidra a medio comer por el pachirisu de la leyenda
Archie- ustedes dos, parecen fuertes me acompañaran a recuperar la baya zidra del pachirisu-
nosotros asentimos con la cabeza y seguimos al señor vestido de pirata por un sendero en el cual habían muchos pidove los cuales volaban cuando nos acercábamos
Archie- aqui es mi casa buscare algunos objetos que nos pueden ayudar en la siguiente aventura veamos...-
Manuel(susurro)- Sarah mejor que nosotros peleemos con todas nuestras fuerzas para ayudar así que utilizare a nicki te recomiendo que utilices a tu bulbasaur para asegurar la victoria
Sarah- ujum-
archie estaba casi listo cuando nos dice
Archie- espero estén listos porque no sera nada fácil-
Caminamos hasta un gran edificio el cual parecía no usarse desde hace muchos años, la entrada estaba muy dañada y había un pasillo totalmente obscuro al pasare so había una gran puerta la abrimos y ... ._. todo era moderno con recepcionista y todo.
Recepcionista- buenas caballeros y dama, ¿en que los puedo ayudar?
Archie- hola Elisa como estas vengo por el ladrón que vive en el piso -13
Manuel- este Archie como que menos 13...-
Archie- manuel este edificio esta al revés los pisos son para abajo-
Manuel- wow eso no lo sabia jeje bueno continuemos-
Sarah- Manuel no crees que, si Archie sabe donde vive... es porque el es un cómplice?
Manuel- Sarah no pensaras de que el es...-
de pronto Archie me agarro con su garfio por la nuca y me dijo
Archie-Quédate quieto y no saldrás herido jeje, secuaces ahora!-
unos dos Criminales mas salieron de las sombras para atrapar a Sarah por detrás agarrándola de los brazos para que no huyera
Manuel- Archie no te saldrás con la tuya huuggg-
Archie- eso lo veremos-
Sarah- Manuel utilizaremos nuestro ataque combinado-
Manuel- si adelante nicki-
Sarah- adelante bulbasaur-
Ambos- ¡AHORA PLACAJE DE HIELO!-
ambos pokemon atacaron a Archie dejándolo caer por un hueco que casualmente estaba detrás de Archie(?
Manuel- ve Chispita utiliza Chispa-
Los criminales fueron electrocutados al igual que sarah porque estaban agarrados de la mano
Sarah- bzzzz manuel bzzzz por bzzzzz que bzzzz hiciste bzzz eso bzzzz-
Manuel-:tired: fue sin querer Sarah-
???- Muy bien chicos... ustedes ganaron el gran premio-
Manuel- ¿que?... Archie nos estas jugando una broma?????-
Sarah- bzzzzz creo bzz que bzz podrian bzzz ayudarme bzzz-
Archie- ustedes han ganado el premio por haber derrotado a los "ladrones"-
Manuel- y el premio ... ¿eeeessss?-
Archie se quita toda su ropa para dejar ver a el líder Maíz de la región Unova junto con su Panpour
Maíz- soy el líder de tipo agua de ciudad Gres y ahora tu premio es que ¡yo! te acompañare en tu aventura como entrenador pokemon
Manuel- wow muchas gracias-
Sarah- bzzz que bzzz alegría bzzz-
luego de un rato después de que se le pasara el estado de parálisis de Sarah ya estaba anocheciendo y fuimos a la casa de Maíz para luego al día siguiente ir a por el concurso Pokemon

Reporte
Heroes
Manuel


Dinero:600$
Objetos
Licencia de entrenador
Pokedex
3 Pokeball

Nombre: Nicki(smoochum)
sexo: Hembra
Nivel: 5
Experiencia: 25%
Exp próximo nivel: 75%

Moveset:
Nieve Polvo
Destructor
Lenguetazo

Nombre: Snake (Snivy)
Sexo:Hembra
Nivel: 5
Experiencia: 60%
Exp próximo nivel: 40%
Moveset:
Látigo Cepa
Ataque rápido

Nombre: Chispita(Pachirisu)
Sexo: Macho
Nivel: 4
Experiencia: 0%
Exp Proximo nivel: 100%
Moveset:
Ataque Rapido
Onda Trueno
Toxico
Hierva Lazo
Sarah



Nombre: Bulbasaur
Sexo: Hembra
Nivel: 5
Experiencia: 0
Exp proximo nivel : 100
Moveset:
Placaje
Drenadoras
Latigo Cepa

Nombre: Cleffa
Sexo Hembra
Nivel: 6
Experiencia: 0%
Exp Proximo Nivel: 100%
Moveset:
Beso Dulce
Destructor
Maíz



Nombre: Panpour
Sexo: Macho
Nivel: 11
Experiencia 0%
Exp Proximo Nivel: 100%
Moveset:
Escaldar
Lenguetazo
Atracción
Mordisco

Nombre: Chatot
Nivel: 8
Experiencia: 0%
Exp Proximo Nivel: 100%

Moveset:
Chachara
Picotazo
Maquinación
Rivales
Layla



Nombre: Tauros
Sexo: Macho
Nivel: 6
Experiencia:0
Exp proximo nivel: 100

Moveset:
Cornada
Villanos

???



Nombre: Gastly
Sexo: ???
Nivel: ???
Experiencia: ???
Exp Proximo Nivel: ???

Moveset:
Lenguetazo
Bola sombra (perfeccionandola)


Nombre: Weavile
Sexo: Hembra
Nivel 45
Experiencia: ????
Exp Proximo Nivel: ????

Moveset:
Canto helado

Spoiler





#13
Debido a ciertos imprevistos, Joysell no podrá entregar los premios de este evento, pero en su lugar yo les dejo el post (más tarde que nunca, ¡disculpen la demora!).

Antes que nada, gracias a quienes se animaron a participar en este colorido evento, esperamos que lo siguiente pueda ser de su agrado~. Estos premios son especiales, pues decidimos hacer una gran excepción y darles a elegir uno de los pokémon en el spoiler. ¿Cada cuánto tiempo vendrán estos eventos? Es un misterio, pueden ser seguidos como no, ser sorpresas o revelados de un comienzo, el punto es animarlos a participar.

Sin más vacilación, ¡los premios~!

Spoiler
Categoría: Eléctricos














Minun



Plusle



Helioptile


- Aura magnética.
- Doble patada.


- Aura magnética.
- Palmeo.


- Moflete estático.
- Vozarron.



Categoría: Hada














Flabebe



Swirlix



Igglybuff


- Sol matinal.
- Meteorobola.


- Puño drenaje.
- Premonicion.


- Premonición.
- Sol matinal.



Categoría: Lucha














Riolu



Mienfoo



Croagunk


- Acróbata.
- Cerca.


- Puño hielo.
- Mimético.


- Trampa veneno.
- Púas toxicas.



Categoría: Normal














Audino



Buneary



Furfou


- Intercambio.
- Aqua aro.


- Aura esfera.
- Carantoña.


- Deseo cura.
- Campo eléctrico.



Categoría: Planta














Chespin



Snover



Maractus


- A bocajarro.
- Silbato.


- Surf.
- Esporas.


- Antojo.
- Polvo explosivo.



Categoría: Agua














Squirtle



Skrelp



Fineon


- Bomba fango.
- Pulso cura.


- Lanzallamas.
- Onda trueno.


- Anulación.
- Bostezo.



Categoría: Fuego














Chimchar



Litleo



Vulpix


- Desarme.
- Ataque óseo.


- Ladrón.
- Infierno.


- Golpe bajo.
- Envite ígneo.



Categoría: Tierra














Golett



Cubone



Baltoy


- Golpe bajo.
- Cambio marcha.


- Castigo.
- Puño meteoro.


- Cortina plasma.
- Energibola.



Categoría: Especiales -sin categoría-














Treecko



Torchic



Mudkip


- Maquinación.
- Tormenta Floral.


- Humareda.
- Avivar.


- Danza espada.
- Aqua Jet.













Throh



Sawk


- Aura esfera.
- Puño drenaje.


- Onda vacío.
- Patada Salto A.



*Créditos por los sprites de la sexta generación a sus creadores en DeviantArt.


Otros premios:
1- Megapiedra a elección.
3- Caramelos Raros.
1- MT obtenible en espacio remanso.


Aclaraciones:
  • Si intercambian al pokémon, éste perderá sus movimientos especiales.


  • En lugar de elegir pueden darle los movimientos de esta lista a uno de sus pokémon en el equipo. Ejemplo: Ya tengo un Minun, pero decido tomar los movimientos del Minun de este evento en lugar de tomar al pokémon en sí. Tener en cuenta que esta acción les impide escoger a otro pokémon de la lista.


  • Así es, solo un pokémon pueden elegir.


  • Los premios no se pueden donar.


  • El pokémon tendrá el mismo nivel de su inicial.


  • Aclaren en su siguiente reporte con cual pokémon se quedaron.





@Pit222
Spoiler
Veo que has dejado tu error intencional en cuanto a Pachirisu, ¿no? Pero a menos que lo hables con nosotros de ante mano, no podemos dejarte pasar que captures a un pokémon con movimientos MT y mucho menos en un evento donde se pide cumplir ciertas reglas, además Joysell te lo advirtió dos veces (en el post que fue borrado por un problema con los BBCode y en el nuevo también). Lo siento, pero por incumplir las reglas no puedes quedarte con los premios en este post.


— What are you doing?
— I'm walking like a skeleton.
— No, skeletons don't walk like that.
— That's how *you* walk.
— No, I don't.