Mi principal fuente de inspiración está en mi MP3. Es una maña que tengo no sólo el escuchar música, a la par voy creando escenas acordes al ritmo o a la letra (o lo que pienso que dice, mi oído no es tan bueno); esa es mi manera de disfrutar la música y así ha sido desde que tengo memoria.
Yo, en vez de jugar con Barbies en la realidad, prefería echarme en el piso con mis audífonos o cerca de las cornetas a escuchar mis canciones favoritas, creando mis propios videos e historias (al mejor estilo musical) mientras sonaba la música. Por eso considero mis momentos para escuchar música muy íntimos, porque parece que tengo la mala maña de gesticular o hacer ciertos ademanes cuando me dejo llevar mucho y, déjenme decirles, es muy vergonzoso que te cachen cuando no tienes una pantalla que proyecte lo que tienes en el cerebroo (no existe, gracias al cielo).
Muchas de las cosas que he puesto en mis escritos salen de esos momentos de divagación y hasta ahora, la fórmula me han funcionado tanto para escribir como para dibujar.
También me pasa que cuando termino de leer un buen libro que me haya gustado bastante, estoy tan emocionada y motivada que me siento a hacer cualquier cosa, no importa lo que escriba, procuro aprovechar ese momento. Lo mismo sucede luego de ver un video genial o un dibujo que me haya enamorado, simplemente tengo que hacer algo para aprovechar el estímulo que recibí.
Además de todo eso, yo no suelo hablar mucho en persona, de hecho, mientras menos hable mejor, por lo que imaginarán que no soy el alma de la fiesta. Aprovecho, entonces, mi silencio para pensar y pensar, demasiado diría yo, y durante esos momentos a veces surgen buenas ideas también, ya sea viendo a la gente, meditando en algo que acabo de escuchar o despotricando de las personas que me rodean (¿qué?, es divertido).
En resumidas cuentas, saco la inspiración de dónde sea. He estado por unos períodos tan largos sin ella que he aprendido a apreciar las cosas que despiertan esto en mí.
Fu, pero que intrincado todo esto xD
Pokiu.