Capítulo Cuatro: El Intercambio.
El libro que Xander había dejado sobre la mesa les indicaba que cuando un humano es convertido en Pokémon por la magia de Rakoshade, la única forma de regresarlo a su forma original es haciendo un intercambio con él. Nunca se sabe qué es exactamente lo que desea así que hay preguntárselo directamente atravesando “la puerta” usando un collar que lleve una moneda amuleto debido a que es la única manera de que no controle tus sueños.
Nunca habían escuchado ese nombre tan extraño, por eso decidieron buscar en las primeras páginas del libro para encontrar información relevante. Rakoshade es un Pokémon legendario del tipo Fuego/Siniestro que habita en el Infierno. No había imágenes de esta bestia pero se decía que su cuerpo era humanoide y de color rojo a excepción de sus piernas y su cabeza, las cuales eran cabrías. Tiene ojos grandes con córneas tan negras como la noche y cuernos prominentemente poderosos.
Su habilidad especial era la sequía y las leyendas cuentan que en el interior de sus cuernos hay un material que le permite mantenerla durante toda la batalla. Además de eso, aprendía un ataque característico del tipo especial llamado Fuego Infernal que podía quemar incluso a los pokémons del tipo fuego.
Nick y Anastasia no sabían con qué se estaban metiendo pero decidieron dejar al Slowpoke en casa e ir a buscar collares de monedas amuletos que había en un puesto de la Zona Normal del parque y luego entrar en la puerta que los conectaba con el Pokémon demonio.
Apenas atravesaron la entrada que seguía estando frente a la estatua de Giratina, el administrador del parque notó que se sentía distinto a la vez anterior. El aire de afuera entraba con normalidad y por alguna razón sentía más alivio. Pensaba que las monedas amuletos bastarían como decía el libro pero aun así sentía temor en su interior que se mezclaba con su calma.
Cuando terminaron de recorrer el pasillo, llegaron a la puerta que seguía teniendo el daño que le causó la demolición de Ambipom. Pero esta vez, al entrar por ella, no aparecieron en el pequeño cuarto de la otra vez sino que lo hicieron en una oscura cueva iluminada por antorchas de fuego azul. En un principio la caverna era bastante ancha pero a medida que avanzaban se iba haciendo más y más angostas hasta que llegaron a una zona que se dividía en dos caminos.
-¡No! ¡He olvidado mi PokéWatch con la aplicación de la moneda!
-No es el momento, Nick.
De repente, ambos sintieron que debían ir hacia la derecha. No escucharon una voz ni vieron una indicación, simplemente sintieron que así debía ser. Luego de caminar por varios minutos llegaron a una zona donde el piso era más rocoso y escucharon una voz grave que provenía desde la oscuridad del fondo, donde ya no iluminaban las antorchas, y les pidió que se detuvieran de inmediato.
-¿Eres Rakoshade?- preguntó Ani temblando.
-¡Yo hago las preguntas aquí!- gritó.
-¡No le hables así a la dama!
-Cállate, tonto- le dijo su compañera.
-¿Van a obedecerme?- preguntó la voz que provenía de la sombra.
-Si lo hacemos ¿le devolverás la forma humana a Xander?- preguntó Nick.
-Sólo si hacen bien el trabajo.
-¿Qué quieres?- lo cuestionó Ani, ahora firme.
-Necesito que roben las provisiones de Hierbas Revivir que llegaron al Centro Pokémon de Ciudad Fucsia. Si no las traen para mañana tendré que convertirlos en Pokémons a ustedes también.
-¡Eso no era parte del trato!- gritó Nick.
-¿De qué trato estás hablando?- preguntó la voz.
-No lo sé, sólo pensé que…
-¡¡Váyanse!!- gritó con una voz atroz.
Los jóvenes salieron corriendo del lugar y comenzaron a discutir acerca delo que debían hacer. Nick no creía que fuera algo digno de un entrenador robar un Centro pero Ani opinaba que si no lo hacían y Rakoshade los convertía en Pokémons ya no habría quién pudiera detenerlo.
-Procuremos trabajar de manera cuidadosa para él hasta que descubramos cómo echarlo de aquí.
-Creo que… tienes razón- dijo Nick un poco angustiado.
-¿Tienes algún Pokémon volador?
El joven entrenador volvió a pedirle al Profesor Oak que le enviara su Staraptor y a cambio decidió dejarle nuevamente a Alexzandra, su Swampert. Esa misma noche se montaron en el enorme Pokémon y volaron hacia ciudad Fucsia. Estuvieron escondidos en unos arbustos hasta que ya no veían entrar ni salir a nadie.
Corrieron hacia la entrada trasera del centro que daba específicamente al depósito de medicinas, alimentos y pokéballs de repuestos. Nick sacó a DoctroGhost, su Trevenant, para que quemara la puerta de metal con su Fuego Fatuo. Una vez hecho esto, lo devolvió a su pokéball para sacar a Nathaniel y usara Hidrobomba contra la entrada. Por último, guardó también a su Greninja y envió a Shenial para que utilizara su poderosa Demolición y rompiera la entrada.
Una vez adentro notaron que sólo había pokéballs, refrigeradores y medicinas comunes en el lugar. Había una enorme puerta de seguridad pero no tenían ataques tan fuertes para derribarla, además tampoco podían hacer tanto ruido.
-No puedo creer que tenga que hacer esto- dijo Ani.
-¿Qué vas a hacer? ¿Golpearla con tu cabeza?
-Repite eso y te mato. ¡Abra! ¡Sal de ahí!
El pequeño Abra salió de su pokéball pero instantáneamente se quedó dormido y cayó al suelo a roncar. Ani enloqueció y comenzó a gritarle hasta que el pobre Pokémon se volvió a despertar y pudo obedecer la orden de teletransportarse hasta el interior del cuarto continuo. Su entrenadora le dio la orden de tomar todo lo que podía y luego regresar. Cuando lo hizo, vio que en sus manos llevaba dos bolsas enormes de Hierbas Revivir, así que Ani le pidió amablemente que lo hiciera un par de veces más hasta que sonó la alarma del centro.
Nick, Ani, Ambipom y Abra tomaron dos bolsas cada uno y comenzaron a correr lo más rápido que podían. A unos pocos metros antes de la salida, el administrador del parque tropezó, cayó al suelo y les gritó a los demás que siguieran huyendo, que no se preocuparan por él. Su compañera regresó caminando hacia él y le pidió que no dijera estupideces porque nadie los estaba persiguiendo así que podía levantarse tranquilamente y seguir corriendo. Todos lograron salir salvos y sanos del lugar y cuando estaban a una distancia considerablemente segura, prometieron a Arceus que devolverían pronto ese motín.
Dejaron el motín apenas entraron en la cueva porque la voz así lo indicó y regresaron al hogar de Nick, donde Slowpoke seguía ahí, descansando en el piso con sus ojos abiertos. Los rostros de los jóvenes cambiaron totalmente de calmados a inquietos y, de repente, empezaron a oír ruidos provenientes del interior de un placard que había en el pasillo contiguo al living. Abrieron el mueble y vieron a Xander en su interior con sus piernas y brazos atados por una soga y su boca cubierta por una cinta.
Lo desataron, lo sacaron de allí y regresaron a la cocina donde le explicaron todo lo que había sucedido y la locura que habían cometido por culpa de lo que decía el libro. El Pokémon Ranger tomó el libro y angustiado les comentó que ese no era el libro original, era una copia y mucha de la información que allí figuraba era falsa.
-¿Que qué?- preguntó Nick.
-Que es falso.
-¿Que qué?- volvió a preguntar.
-¡Ya basta, Nick!- gritó Ani-. ¿Qué vamos a hacer ahora? ¡Hemos robado un Centro Pokémon! ¿Cómo recuperamos esas Hierbas Revivir?
-Lo primero será recuperar el libro original- dijo Xander.
-Lo mejor ahora mismo será descansar, ambos pueden quedarse aquí si lo desean- dijo Nick.
-Está bien- afirmaron los invitados.
Continuará.