@Skov
La mano de la contraria parecía decirle que hacía cosas que al parecer, Lucina no había tenido el honor de haber hecho, ¿Por su delicadeza? ¿Su status social? ¿Su status quo? ¡Lo que sea! Pero, ciertamente la aspereza de la contraria quizá se quitaría con un tratamiento, que, no iba a recomendar porque, ¿Qué tal si le era un comentario ofensivo? ¡Nada de sarcasmo excesivo y comentarios que podrían lastimar a las personas! Esa parte debía dejarla para más adelante, no debía mostrarse como un ente negativo en su primer día.
Sin embargo, un movimiento raro había pasado, aquella chica la había jalado hacia ella, haciendo que la cara de la pobre chica de Sinnoh enrojeciera bastante, como si se tratara de algo desconocido para ella, procuró mirarle el rostro, porque no era de las chicas que se daban el gusto de mirar, sino que por el contrario, conocía el pudor. Lo que más le había sorprendido es que la contraria le sonreía, ugh, se sentía un poco mal por ser bajita y tener la cabeza alzada la mayor parte del tiempo.
—Ah...—justo le había llegado a donde más le dolía, su altura, pero igual no debía de ser grosera, se evitaría los comentarios crueles hasta que al menos se diera una relación buena entre ella y sus roomies, era lo conveniente según ella.
—E-el gusto es mío...—seguía tartamudeando la pobre.
En serio, estaba a punto de soltarse y huir de esa situación un tanto incómoda, hasta que otra chica, la cual tenía el cabello rubio, entró y junto a ella venía un raichu, pensaba que a lo mejor sería acosada entre las dos, quizá llevada a... ¡¿Pero que decía?! ¡Claro que no! Ella no sería arrastrada al camino que no le convenía, ¿Verdad? Ojalá que no. Cuando sintió como la morena la había soltado, sintió un ligero alivio, al parecer tenía su pureza para rato, eso era... ¿Genial? Si, tal vez.
—Gracias...—volteó a ver a su salvadora con una sonrisa sincera, que, realmente era digno de guardar en una foto, porque, es muy raro que Lucina sonriera, normalmente con la gente que no conoce, suele ser más arisca que un Liepard.
—¿Diversión?—no era divertido si los demás no se divertían, ¿No? Era lo más común para decir, pero, ¿Debía guardarse su comentario? Quizá le saldría mal la jugada y terminaría por decir algo irónico, era difícil cumplir sus metas, al parecer.
—Prefiero otro tipo de diversión, a decir verdad...—simplemente dijo eso para complementar lo otro, esperando que la otra no se molestara.