PEDIDO IV- OPERACIÓN OJO DE PIDGEOT (PARTE II)
@Fireus
Es comprensible que los estudiantes sientan interés por el bioma del Bosque durante la noche, hasta yo he salido en algunas ocasiones, decía en mi mente, sin embargo por esta noche, tenía que impedir que cualquier alumno saliese de la Academia a como de lugar.
-Nadie dijo que no se valían otro tipo de trucos. - le dije a Fireus - ¡Mr. Mime, usa Barrera en la valla! - dije mientras lo sacaba de su Pokéball.
Inmediatamente, el Mr. Mime creo una barrera alrededor de la Valla lo suficientemente alta como para que nadie pudiese escalarla, aunque evidentemente eso sería por poco tiempo por el esfuerzo del Pokémon por crearla.
-Lo siento chicos, se cuanto desean salir y explorar el Bosque Nocturno, sin embargo, esta noche no podrán hacerlo, tendrán que esperar a otra ocasión. - les dije al par de chicos que habían intentando cruzar la valla.
Una vez que frustramos su intento de hacerlo, los chicos regresaron al interior de la Academia con una mezcla de sentimientos entre rabia y cólera. Cuando me di la media vuelta, me percate de que Fireus ya se encontraba detrás mío.
-¡Muchas gracias! De no ser por ti ese par de chicos se hubiesen escapado y seguramente nos hubiesen regañado en caso de que los descubrieses. - me dijo -
-No me lo agradezcas, tampoco fue para tanto. A mí no me gusta mucho hacer este trabajo, sin embargo, estaba aburrido y no tenía ganas de salir a explorar tras ver el anuncio, así que preferí intentar ser guardia una vez.
Una vez dicho esto, regresé a Mr. Mime a su Pokéball y miré mi reloj.
-Ya son más de medianoche. Francamente no creo que algún otro alumno salga a estas horas, pero nunca estará de más que nos quedemos hasta cubrir el horario nocturno. - le dije a Fireus -
Ambos nos arrinconamos a la valla, en espera de ver si algún otro alumno se atrevía a seguir. Las horas fueron pasando con relativa tranquilidad. Los Growlithe comenzaron a aburrirse, así que empezaron a jugar entre ellos para pasar el rato. Nosotros, por el contrario, conversábamos para pasar el rato y tomábamos café que traíamos para mantenernos despiertos.
Eran aproximadamente las 3 de la mañana, cuando otro sonido llamó nuestra atención, sin embargo, esta vez provenía del otro lado de la valla.
-¿Qué estará sonando detrás? - decía Fireus sorprendido - Fuimos muy cuidadosos de que no se nos escabullera nadie.
-No lo sé, pero ahora lo averiguaremos. - le respondí- ¡No se muy bien quien seas, pero sal de donde te escondas! -decía, mientras ambos iluminábamos con nuestras linterna hacia donde provenía el sonido.
Tras estas palabras, un chico bastante joven salió junto a un Charmander a su lado y un pequeño Murkrow. Luego de que este pudiese cruzar la vaya, le hicimos algunas preguntas.
-¿Qué hacías en el Bosque a estas horas? - decía Fireus, un tanto nervioso por el hecho de que no podía creer que alguien se nos hubiese escapado.
-Este...estaba explorando con unos amigos en la tarde, sin embargo...hubo un momento en el que nos separámos...y no pude encontrar el camino de regreso...anocheció y tuve miedo de seguir buscando...sin embargo, este Murkrow de aquí me ayudo a encontrar el camino de regreso. - Tras decir estas palabras, el chico agradeció al Murkrow y procedió a permitirle regresar al bosque.
-Pues a mí me suena un poco congruente tu historia, no pareces tener malicia en tu rostro y además pareces de recién ingreso en la Academia - me decía Fireus - ¿Tu qué opinas Rafael?
-Lo mismo digo - le respondí - Okey chico, regresa con cuidado a tu dormitorio, sin embargo tampoco esta bien que salgas al bosque por las tardes. - esta vez dirigiéndome al chico - Solo procura no te descubran en los pasillos para que no tengamos problemas, ¿vale?
-Entendido ¡muchas gracias! Esas fueron sus palabras antes de regresar con cautela al interior de la Academia.
Pasaron varios minutos desde aquél momento, y pudimos apreciar como en el horizonte los primeros rayos de luz del amanecer se asomaban.
-Bueno, creo que ya hemos cumplido con nuestro deber. Regresemos a devolver lo que nos prestaron. - le decía a Fireus -
-Me parece bien, ya estoy muy cansado.
Así nos dirigimos hacia el lugar donde se encontraba el comité disciplinario para devolver los uniformes, las linternas y al par de Growlithes. Una vez lo hicimos y entregamos nuestro reporte de lo sucedido, Ronald se mostró muy complacido con nuestra labor, por lo que nos dió una caja a cada uno en señal de agradecimiento.
Pocos ánimos hubieron para la despedida, había hecho un nuevo amigo pero el agotamiento nos impedía decirnos mucho. Solo un hasta pronto, esperando coincidir alguna vez para realizar otra historia.
Una vez regresé a mi dormitorio, procedí a abrir la caja: Una Piedra Fuego era lo más raro que había, y también se encontraban 2 Caramelo Raro y una Página de Movimiento Tutor tipo Fuego.
Me alegraba mucho recibir estos objetos, seguramente podría hacerles buen uso, sobretodo a la Piedra Fuego que podía usar en Growlithe. Sin embargo, eso sería al día siguiente, que tocaba descansar aunque ya este amaneciendo.