@Matthew
Black se estuvo aguantando las ganas de gritar y cuando estuvo apunto de hacerlo, se vio rodeado rápidamente de alumnos que empezaron a saludarlo como si este fuera alguien más famoso que un campeón, esto provocó que el castaño riera nervioso y que su Fennekin se escondiera dentro de la mochila de su entrenador, si, su pokémon es algo miedosa.
— A-Ah si, mucho gusto mi nombre es Black ¡Jajajaja!...
Finalmente, luego de tantos saludos tanto de chicos quienes parecían más interesados en él por la "fuerza" y su participación en la liga así como de las chicas que parecían tímidas por conocer a alguien como él.
"Seguro que si la prez hubiese venido conmigo, se hace amiga rápidamente de todos ellos..." pensó.
Pronto la campana sonó y la gente que le rodeaba fue alejándose poco a poco dejando con dos opciones al castaño, seguirlos o aventurarse en la gran academia aunque posiblemente haga las dos cosas.
— Ya se fueron, ven... — Dirigió sus palabras a su zorrita quien cuidadosamente sacó su cabeza de la mochila de Black que colgaba hacia un costado de él y pronto se subió nuevamente en los brazos de este.
El castaño siguió a sus compañeros de la división Abra hasta el edificio de estos, pero como no tenía idea de donde ir lo único que hizo fue, explorar a ver que se le presentaba, en eso más alumnos se le acercaban aunque estos eran más ordenados que los primeros; la fennekin estuvo a punto de esconderse nuevamente cuando Black le comenzó a acariciar su cabesita como diciéndole que nada iba a pasarle mientras ella estuviese con él y en respuesta a esto, la pokémon decidió confiar en su entrenador y quedarse inmóvil en los brazos. Algunos de esos alumnos lo invitaban a hacerse miembro del consejo estudiantil pero ¿Qué es el consejo estudiantil?, Black nunca estuvo en una academia y mucho menos en un consejo estudiantil pero la idea parecía interesante.
— ¿El consejo estudiantil?... Bueno, supongo que puedo darle una oportunidad... pero primero...
Caminó hasta el final de las escaleras que dirigían hacia el interior del edificio; se giró para poder hacer lo que ya es costumbre de él. Gritar. Gritar hacia el resto de la academia.
— Bien pequeña, haremos esto a la cuenta de tres... uno, dos, tres... — En el instante que Black contó tres, la Fennekin bajó de los brazos y se colocó a un lado, se puso en sus dos patitas traseras para levantar las delanteras y de esa manera tanto la pokémon como su entrenador, empezaron a gritar.
Black: — ¡Prepárense alumnos de la academia pokémon! ¡Black ha llegado y promete ser el mejor! ¡Si, definitivamente será el mejor!
Fennekin: — ¡Feeeee! ¡Feenneeekin ¡Feeee! ¡Feeee! (?).
Seguro muchos alumnos los verían como un par de locos y es que es así como normalmente la gente ve a Black y a sus pokémon. Hacer esto hacía que los nervios de los dos se desvanecieran y cuando terminaron, ambos se miraron y se rieron. Ahora, con más confianza, la Fennekin dio un gran salto y se trepó en el hombro de Black como diciéndole que es hora de empezar con la aventura; entendiendo "La voz" de su pokémon, este sacó una ramita de su mochila y se la dio a su Fennekin para que la mordisqueara como premio.
— Bien… es hora…
Sin decir más, el castaño empezó a caminar hacia el interior del gran edificio para explorarlo aun si eso implicaba faltar a algunas horas de clases pues necesitaba hacerse un mapa del edificio de la división Abra por el momento y luego iría por toda la escuela. Si su Musharna estuviera con él, esta tarea sería mucho más fácil pero debía independizarse de su pokémon psíquico ahora que no lo tiene con él.