¡Bienvenidos a la Academia Pokemon! A partir de ahora yo seré su historiadora. Les iré mandando un mensaje privado de bienvenida :3
-...Y desde el Pasillo podréis acceder a las diferentes zonas de la escuela, La cafetería, el Jardín, El invernadero y La piscina en el primer piso, Las aulas y La biblioteca en el segundo y Los dormitorios en el tercero. Cada división tiene dos zonas, una para chicas y una para chicos, procurad no confundiros de puerta.
Iba diciendo un Prefecto, vestido con el uniforme negro y morado de la División Gastly y con un pin brillante, con la forma del escudo de la escuela en la solapa de la chaqueta, recitando el discurso como si lo hubiese memorizado, con una expresión ligeramente aburrida.
Una vez hubo terminado de hablar bajó de un salto del muro bajo en el que había estado de pie para que todos le pudieseis ver, casi como un chiquillo a punto de hacer una travesura ahora parecía tener más energía de la que había mostrado mientras daba la "charla de bienvenida" y se dirigía a las escaleras de piedra, que daban a la puerta principal del edificio.
Mientras todos le seguíais con la mirada, muchos sin tener muy claro lo que hacer, los que aun no habían tenido tiempo de echar un vistazo alrededor se fijaron por primera vez en el edificio.
La Academia era un enorme edificio de piedra amarilla que, bajo el sol de la mañana, parecía relucir como el oro. De tres pisos y medio de alto, pues para acceder al edificio desde la entrada en la que os encontrabais teníais que subir un pequeño tramo de escaleras, parecía enorme desde vuestra posición, casi a los pies de este. En las ventanas, rodeadas de unas hermosas molduras, descansaban algunos pequeños pájaros, pidgeys, observaban de lejos el ajetreo de los primeros días.
El prefecto, atrayendo la atención del grupo de nuevo, os hizo una señal para que le siguieseis al interior del edificio.
¿Que harás? Puedes quedarte en la entrada, seguir al Prefecto y al grupo de atolondrados alumnos que se dirigían al interior o investigar por tu cuenta.
Casi me interesa saber como terminas caminando en medio de una isla cuya única vida humana es la escuela, pero bueno, he leído algunos que llegan en coche o tren... XD
Te encontrabas ahí, enfrente de una Gran puerta doble, de barrotes de metal pintadas de negro, con un escudo en cada mitad, compuesto por tres pokemon y una pokeball. Estabas pensando en tus cosas, preguntándote si alguien más se encontraría por ahí para charlar. Estabas tan concentrado que casi no notaste la figura de una chica saliendo entre los árboles, seguida de un pokemon llameante, un Quilava, un poco más pequeño de lo normal, la seguía iluminando la zona.
- ¿Que haces aquí a estas horas? - Preguntó la joven intentando sobresaltarte.
Vestida con vaqueros azules y una camiseta ajustada de tirantes morada, con la silueta de un gastly en ella, y unas convers negras, destacaba su piel, ligeramente bronceada pero obviamente pálida de nacimiento, y su pelo teñido, de azul en las raíces hasta transformarse en morado al llegar a las puntas.
- Si vienes a la escuela el primer día es mañana, aunque, no a estas horas.
La joven no parecía tener más de 20 años, mucho más joven que tu, sin embargo te trataba y se dirigía a ti con una ligera superioridad de quien conoce el lugar en el que se encuentra y sabe que no es tu caso, pero con una curiosidad hacia ti y tu eevee dificil de mantener oculta en esos grandes ojos verdes que te revisaban de arriba a abajo.
- También deberás usar uniforme.
Mientras decía eso último, empezó a caminar hacia el muro que rodeaba la Academia pokemon, solo interrumpido por la puerta de hierro que habías estado observando antes. Así parecía que planeaba traspasar el firme ladrillo como un fantasma, pues no parecía tener intención de parar. Tras un segundo, en el que observo a tu eevee con la misma curiosidad de su dueña, empezó a seguirla, atenuando su llama.
Ante tu atónita mirada, la joven se encaramó al muro de un salto, tras una pequeña carrera de los restantes metros, y se sentó sobre el muro con habilidad y sencillez mostrada por alguien acostumbrado a hacer eso. y se quedó ahí, esperando para ver si tenías alguna pregunta u observación mientras llamaba a su pokemon con la pokeball.
Reacciona como quieras.
Puesto que aclaras que tienes dislexia, y teniendo a un amigo que la sufre, tan solo te sugeriré que utilices algún tipo de corrector para minimizar fallos como "vrillaba". Y por cierto, tu pokemon inicial no puede ser un Vaporeon pues tienes que adquirir la piedra agua en la academia para evolucionarlo. Por favor corrigelo antes de continuar.
Tumbado sobre la arena de la playa con tu pokemon a tu lado, el brillante sol sobre tu cara te despertó justo a tiempo para ver como un ferry aparecía en el horizonte. Tardó casi 15 minutos enteros en llegar al pequeño puerto, cercano al imponente edificio de piedra amarilla, rodeada por una muralla de piedra, solo parcialmente visible pues un denso y verde bosque se extendía en el lado contrario del edificio al puerto.
Las puertas dobles de hierro que formaban una abertura en el muro de piedra se encontraban ahora abiertas, y algunos alumnos, probablemente veteranos y prefectos esperando a los nuevos alumnos de la Academia. Una pequeña multitud de personas de todas las edades, algunos ya con los uniformes y paso decidido y otros con una variedad de ropajes y no muy seguros de a donde dirigirse, empezaba a desembarcar y dirigirse a la escuela.
¿Que harás?
A pesar de estar decidido a mantener tu actitud decidida tu expresión mostraba lo perdido que te encontrabas además de que tus ropas de calle te delataban como un alumno nuevo. A pesar de tu intención de encontrar el camino correcto tu solo, la enorme cantidad de gente te dificultaba orientarte por la entrada y, en algún momento, te viste medio apartado, medio empujado a una zona ligeramente más despejada, un corto pero ancho tramo de escaleras que daban al edificio principal y donde te paraste para intentar decidir a donde dirigirte.
Sobre la barandilla, un pequeño muro de piedra que recorría el pequeño borde que rodeaba la escuela, casi con forma de balcón desde donde se podía observar todo el ajetreo, estaba sentada una joven de pelo extravagante, una coloración que empezaba siendo un azul eléctrico en lo alto de la cabeza y terminaba en un morado oscuro, y un uniforme morado y negro estándar, pero que por alguna razón parecía sentarle como un guante. La camisa bien ajustada y con los botones de arriba abiertos formando un ligero escote, la falda algo mas corta de lo reglamentario solo le llegaba a la mitad superior de los muslos, y desde tu posición podías ver que el final de sus medias, justo por encima del dobladillo de su falda, estaba decorado con lazos morados.
Una cantidad considerable de pokeballs estaban enganchadas en una correa atada a su pierna derecha, todas ellas diferentes, posiblemente decoradas por su dueña. Y sobre el regazo de la joven un Snorunt temblaba incontrolablemente mientras esta le rodeaba con sus brazos ligeramente coloreados por el sol del verano.
- ¿Te has perdido? - Preguntó, indudablemente dirigiéndose a ti mientras metía al pokemon en una pokeball y la enganchaba a su lugar correspondiente en el cinturón.
Antes de darte tiempo a responder ya se había dejado caer sobre el césped y se dirigía hacia el final de la escalera, donde tu te encontrabas.
Entabla conversación con la muchacha, tal vez pueda indicarte el camino. Continua tu exploración.
"Allá" no "aya" ¡y ponme exclamaciones a ambos lados de la oración! Lo siento si comienzo siendo un poco estricta pero una de mis peticiones es mantener los errores ortográficos al mínimo, de modo que tiendo a señalar los más graves, también en parte porque mucha gente entra a esto para pulir su redacción.
Una vez dentro de la entrada la masa de gente te arrastró al centro del lugar, lleno de gente y pokemon, separados en grupos de alumnos con uniforme y que se movía como si fuesen los dueños del lugar o sin el y ligeramente confundidos, asombrados, asustados, o todo lo anterior a la vez.
Una voz resaltaba sobre todas las demás. Provenía de un muchacho de unos veintipico años, con un uniforme completo, chaqueta incluida, morado y negro, de piel pálida y pelo negro, probablemente teñido. Un pin metálico brillante reflejaba el sol desde su posición, en la solapa de la chaqueta, indicando que se trataba de un prefecto. Un prefecto de la casa Gastly. Que sobresalía subido a algo, probablemente un muro o una piedra de algún tipo para que se le viese.
- ¡Los alumnos gaslty de primer año por aquí! - Gritó un par de veces, antes de bajar la voz y empezar un pequeño discurso cuando una aceptable cantidad de novatos se hubo reunido enfrente suya.
Poco a poco viste como, de manera un poco menos llamativa, un grupo de rectos y silenciosos alumnos de primer año se reunían en un grupo enfrente de un alto y serio chico de uniforme amarillo y marrón, de pelo perfectamente peinado y gafas cuadradas.
Y por último, una chica de pelo y uniforme rosa chicle intentaba reunir, sin muchas ganas o éxito al resto de alumnos, probablemente la Prefecta de la División Slowpoke que, al igual que sus alumnos, parecía tener problemas para concentrarse y no distraerse o ponerse a bromear, era el grupo sin duda más ruidoso y que menos ganas tenía de aguantar un aburrido discurso sobre la escuela. Con una pequeña broma, seguida por las risas del grupo, consiguió llamar su atención lo suficiente. Parecía preparada para dar unas rápidas instrucciones.
¿Que harás? Únete al grupo y escucha a la Prefecta, entra al edificio por tu cuenta, la puerta ahora estaba perfectamente visible en lo alto de un corto pero ancho tramo de escaleras justo enfrente tuya. Pide indicaciones a cualquiera de los alumnos veteranos que pasan el tiempo admirando las vistas de los nuevos estudiantes, o espera a que la prefecta termine para abordarla en privado.
Después de las comas no olvides usar espacios :3 y en general, todo esta como muy junto, parate a poner mas detalles y describir más todo y verás como queda mejor

pero es solo una sugerencia, no tienes por que aceptarla.
Una vez dentro de la entrada la masa de gente te arrastró al centro del lugar, lleno de gente y pokemon, separados en grupos de alumnos con uniforme y que se movía como si fuesen los dueños del lugar o sin el y ligeramente confundidos, asombrados, asustados, o todo lo anterior a la vez.
Una voz resaltaba sobre todas las demás. Provenía de un muchacho de unos veintipico años, con un uniforme completo, chaqueta incluida, morado y negro, de piel pálida y pelo negro, probablemente teñido. Un pin metálico brillante reflejaba el sol desde su posición, en la solapa de la chaqueta, indicando que se trataba de un prefecto. Un prefecto de la casa Gastly. Que sobresalía subido a algo, probablemente un muro o una piedra de algún tipo para que se le viese.
- ¡Los alumnos gaslty de primer año por aquí! - Gritó un par de veces, antes de bajar la voz y empezar un pequeño discurso cuando una aceptable cantidad de novatos se hubo reunido enfrente suya.
En otro lado una chica de pelo y uniforme rosa chicle intentaba reunir, sin muchas ganas o éxito a un grupo de alumnos, probablemente la Prefecta de la División Slowpoke que, al igual que sus alumnos, parecía tener problemas para concentrarse y no distraerse o ponerse a bromear, era el grupo sin duda más ruidoso y que menos ganas tenía de aguantar un aburrido discurso sobre la escuela. Con una pequeña broma, seguida por las risas del grupo, consiguió llamar su atención lo suficiente. Parecía preparada para dar unas rápidas instrucciones.
Poco a poco viste como, de manera un poco menos llamativa, un grupo de rectos y silenciosos alumnos de primer año se reunían en un grupo enfrente de un alto y serio chico de uniforme amarillo y marrón, de pelo perfectamente peinado y gafas cuadradas. El prefecto de la división Abra parecía ser un alumno muy estudioso y amante de las reglas y tomarse su trabajo como Prefecto muy en serio, pues se encontraba a punto de describir con detalle la situación de las diferentes zonas de la Academia, probablemente con algunas de sus reglas más estrictas.
Únete al resto de alumnos Abra, o haz cualquier otra cosa.
Te dirigiste a un grupo de personas que parecía ser parte del personal de la Academia, más precisamente de la cafetería pues sus ropas blancas solo podían encajar en una cocina, dos chicos de más o menos 24-25 años charlaban alegremente, dando sorbos a sus respectivos vasos de papel que solo podían contener café o, en su defecto te, y le daban caladas a un par de cigarrillos, lo cual estaba prohibido para los alumnos.
Cuando te acercaste, uno de los chicos, que al estar de espaldas a ti no te había visto llegar, se sobresaltó dejando caer el cigarrillo rápidamente, probablemente pensando que se trataba de algún profesor o de la cocinera, provocando las risas de su compañero.
Mientras esperabas a que parase de reír pudiste observar que el muchacho era rubio, no medía más de 1.70 de alto y su piel era clara, igual que el azul de sus ojos y su uniforme de ayudante de cocina dejaba adivinar una constitución delgada y un poco débil.
Su compañero, que iba alternando su mirada entre el chico rubio y tu mientras fruncía el ceño en un ligero intento de parecer enfadado, era moreno de cabello, y su piel estaba bronceada, probablemente de haber tomado el sol durante el verano. Si su compañero era lo que podía considerar alto, el chico moreno lo era más, sacándole una cabeza, quedando a tu altura. sus brazos visibles, pues levaba las mangas subidas casi hasta los hombros, se veían fuertes y su espalda era bastante ancha.
Decidiendo centrar su atención en ti, y aún frunciendo el entrecejo habló.
- ¿Y tu que quieres?
Preguntó de forma ruda mientras el chico rubio se limpiaba las lagrimas y apoyaba una mano en el brazo de tu interlocutor con intención de calmarlo un poco.
- No hace falta que seas tan borde con el chico Carlos ¿En que podemos ayudarte?
Te preguntó de manera más amable que su compañero Carlos.
Distraído como estabas dejaste que la masa de gente te arrastrase al centro del lugar, lleno de gente y pokemon, separados en grupos de alumnos con uniforme y que se movía como si fuesen los dueños del lugar o sin el y ligeramente confundidos, asombrados, asustados, o todo lo anterior a la vez.
Una voz resaltaba sobre todas las demás. Provenía de un muchacho de unos veintipico años, con un uniforme completo, chaqueta incluida, morado y negro, de piel pálida y pelo negro, probablemente teñido. Un pin metálico brillante reflejaba el sol desde su posición, en la solapa de la chaqueta, indicando que se trataba de un prefecto. Un prefecto de la casa Gastly. Que sobresalía subido a algo, probablemente un muro o una piedra de algún tipo para que se le viese.
- ¡Los alumnos gaslty de primer año por aquí! - Gritó un par de veces, antes de bajar la voz y empezar un pequeño discurso cuando una aceptable cantidad de novatos se hubo reunido enfrente suya.
En otro lado una chica de pelo y uniforme rosa chicle intentaba reunir, sin muchas ganas o éxito a un grupo de alumnos, probablemente la Prefecta de la División Slowpoke que, al igual que sus alumnos, parecía tener problemas para concentrarse y no distraerse o ponerse a bromear, era el grupo sin duda más ruidoso y que menos ganas tenía de aguantar un aburrido discurso sobre la escuela. Con una pequeña broma, seguida por las risas del grupo, consiguió llamar su atención lo suficiente. Parecía preparada para dar unas rápidas instrucciones.
Poco a poco viste como, de manera un poco menos llamativa, un grupo de rectos y silenciosos alumnos de primer año se reunían en un grupo enfrente de un alto y serio chico de uniforme amarillo y marrón, de pelo perfectamente peinado y gafas cuadradas. El prefecto de la división Abra parecía ser un alumno muy estudioso y amante de las reglas y tomarse su trabajo como Prefecto muy en serio, pues se encontraba a punto de describir con detalle la situación de las diferentes zonas de la Academia, probablemente con algunas de sus reglas más estrictas.
Una vez enfrente de la escuela atravesaste las puertas dobles, formadas por barrotes negros y el escudo de la Academia y dejaste que la masa de gente te arrastrase al centro del lugar, lleno de gente y pokemon, separados en grupos de alumnos con uniforme y que se movía como si fuesen los dueños del lugar o sin el y ligeramente confundidos, asombrados, asustados, o todo lo anterior a la vez.
Una voz resaltaba sobre todas las demás. Provenía de un muchacho de unos veintipico años, con un uniforme completo, chaqueta incluida, morado y negro, de piel pálida y pelo negro, probablemente teñido. Un pin metálico brillante reflejaba el sol desde su posición, en la solapa de la chaqueta, indicando que se trataba de un prefecto. Un prefecto de la casa Gastly. Que sobresalía subido a algo, probablemente un muro o una piedra de algún tipo para que se le viese.
- ¡Los alumnos gaslty de primer año por aquí! - Gritó un par de veces, antes de bajar la voz y empezar un pequeño discurso cuando una aceptable cantidad de novatos se hubo reunido enfrente suya.
En otro lado una chica de pelo y uniforme rosa chicle intentaba reunir, sin muchas ganas o éxito a un grupo de alumnos, probablemente la Prefecta de la División Slowpoke que, al igual que sus alumnos, parecía tener problemas para concentrarse y no distraerse o ponerse a bromear, era el grupo sin duda más ruidoso y que menos ganas tenía de aguantar un aburrido discurso sobre la escuela. Con una pequeña broma, seguida por las risas del grupo, consiguió llamar su atención lo suficiente. Parecía preparada para dar unas rápidas instrucciones.
Poco a poco viste como, de manera un poco menos llamativa, un grupo de rectos y silenciosos alumnos de primer año se reunían en un grupo enfrente de un alto y serio chico de uniforme amarillo y marrón, de pelo perfectamente peinado y gafas cuadradas. El prefecto de la división Abra parecía ser un alumno muy estudioso y amante de las reglas y tomarse su trabajo como Prefecto muy en serio, pues se encontraba a punto de describir con detalle la situación de las diferentes zonas de la Academia, probablemente con algunas de sus reglas más estrictas.