71. Peste negra
La clase de historia de hoy, como de costumbre, estaba siendo un aburrimiento. Hasta ahora no había estado atendiendo demasiado, el profesor había empezado a hablar sobre como los pokemon habían ayudado a los humanos a través de los siglos de diferentes maneras cuando mencionó la Peste negra.
Justo el día anterior había ido al claro con Krico, un compañero, algo más joven que yo, al que había conocido en una excursión al Monte gélido. Ayudando a unos Bergmite a encontrar a sus padres y al cual había estado intentando ayudar a convertirse un mejor entrenador pokemon en lo que a batallas se refiere.
Después de esa pequeña excursión al Claro luminoso, había decidido volver a la escuela, ya que después de lo que había pasado la última vez que me quedé en el Bosque por la noche, no tenía ganas de repetir la experiencia. A pesar de todo, se me había hecho tarde en el claro, y tuve que volver más deprisa de lo que me esperaba, para poder entregar un pedido que había leído en el tablón de anuncios. Tras comer algo, me metí en la cama, dejando a mis nuevos pokemon descansar también. Y a la mañana siguiente había venido a la clase de historia, sin desayunar, por lo que me moría de hambre y no tenía ganas de atender.
La mención de la Peste negra me hizo recordar que llevaba a Pink Death conmigo, la Spritzee a la que había nombrado así por dicha enfermedad, y cuando el profesor preguntó si alguien sabía que pokemon había sido muy popular entre la comunidad de médicos durante esa época, no pude evitar levantar la mano y liberar a la pokemon.
- Muy bien señorita Eriksen. Los Spritzee de esa época solían tener diversos ataques curativos como Aromaterapia y Deseo, un ataque que, desde el fin de la plaga, estos pokemon han ido perdiendo.
Ante las palabras del profesor de historia, Pink Death, utilizó delante de la clase dicho ataque, dejando al profesor ligeramente sorprendido.
- Tal y como esta pequeña acaba de mostrar, no todos los Spritzee y Aromatisse han olvidado como utilizar ese ataque. Y podemos ver en distintos bocetos de la época que los médicos que trataban esta enfermedad, utilizaron a este pokemon como inspiración para crear unas mascaras que les protegían de contagiarse y hacían que los pacientes pensasen en este pequeño y tierno pokemon de tipo hada, con intención de traer algo de paz a sus mentes. Sin embargo, una vez la enfermedad desapareció, estos pokemon fueron desterrados a los bosques, su nuevo hábitat natural, puesto que recordaban la oscura época en la que tantas personas murieron.
Agradeciéndome el haber mostrado el pokemon al que había usado en su explicación, continuo con la clase hablando sobre otros pokemon que habían sido usados y, después evitados, por distintas razones, usando el ejemplo de Absol, un pokemon que solía ser el guardián de distintos pueblos, ya que avisaban de las próximas catástrofes naturales, hasta que personas supersticiosas empezaron a decir que era ese mismo pokemon el que atraía las catástrofes. Varios años después se descubrió que solo era una superstición pero estos pokemon nunca regresaron de las montañas, las que se convirtieron en su nuevo hogar. Recientemente muchas personas habían empezado a capturarlos por el inmenso poder que pueden llegar a tener si confían lo suficiente en su entrenador.
El profesor, ya algo mayor tenía tendencia a hacer ese tipo de cosas, empezaba hablando de algo como las enfermedades de varios siglos atrás y terminaba hablando de otros temas como la manera en que afecta la relación entre un entrenador y su pokemon y la fuerza de este.
Al menos, ese era un tema algo más interesante que la historia.
Cuando acabó la clase, suspiré agradecida de que la clase hubiese terminado.
Recogiendo mis cosas salí rápido, con ganas de llegar al comedor y comprare una ensalada, para variar de los Sandwiches que ya me tenían bastante cansada, y café.
@Rocasaurio_ Ya paro :P
La clase de historia de hoy, como de costumbre, estaba siendo un aburrimiento. Hasta ahora no había estado atendiendo demasiado, el profesor había empezado a hablar sobre como los pokemon habían ayudado a los humanos a través de los siglos de diferentes maneras cuando mencionó la Peste negra.
Justo el día anterior había ido al claro con Krico, un compañero, algo más joven que yo, al que había conocido en una excursión al Monte gélido. Ayudando a unos Bergmite a encontrar a sus padres y al cual había estado intentando ayudar a convertirse un mejor entrenador pokemon en lo que a batallas se refiere.
Después de esa pequeña excursión al Claro luminoso, había decidido volver a la escuela, ya que después de lo que había pasado la última vez que me quedé en el Bosque por la noche, no tenía ganas de repetir la experiencia. A pesar de todo, se me había hecho tarde en el claro, y tuve que volver más deprisa de lo que me esperaba, para poder entregar un pedido que había leído en el tablón de anuncios. Tras comer algo, me metí en la cama, dejando a mis nuevos pokemon descansar también. Y a la mañana siguiente había venido a la clase de historia, sin desayunar, por lo que me moría de hambre y no tenía ganas de atender.
La mención de la Peste negra me hizo recordar que llevaba a Pink Death conmigo, la Spritzee a la que había nombrado así por dicha enfermedad, y cuando el profesor preguntó si alguien sabía que pokemon había sido muy popular entre la comunidad de médicos durante esa época, no pude evitar levantar la mano y liberar a la pokemon.
- Muy bien señorita Eriksen. Los Spritzee de esa época solían tener diversos ataques curativos como Aromaterapia y Deseo, un ataque que, desde el fin de la plaga, estos pokemon han ido perdiendo.
Ante las palabras del profesor de historia, Pink Death, utilizó delante de la clase dicho ataque, dejando al profesor ligeramente sorprendido.
- Tal y como esta pequeña acaba de mostrar, no todos los Spritzee y Aromatisse han olvidado como utilizar ese ataque. Y podemos ver en distintos bocetos de la época que los médicos que trataban esta enfermedad, utilizaron a este pokemon como inspiración para crear unas mascaras que les protegían de contagiarse y hacían que los pacientes pensasen en este pequeño y tierno pokemon de tipo hada, con intención de traer algo de paz a sus mentes. Sin embargo, una vez la enfermedad desapareció, estos pokemon fueron desterrados a los bosques, su nuevo hábitat natural, puesto que recordaban la oscura época en la que tantas personas murieron.
Agradeciéndome el haber mostrado el pokemon al que había usado en su explicación, continuo con la clase hablando sobre otros pokemon que habían sido usados y, después evitados, por distintas razones, usando el ejemplo de Absol, un pokemon que solía ser el guardián de distintos pueblos, ya que avisaban de las próximas catástrofes naturales, hasta que personas supersticiosas empezaron a decir que era ese mismo pokemon el que atraía las catástrofes. Varios años después se descubrió que solo era una superstición pero estos pokemon nunca regresaron de las montañas, las que se convirtieron en su nuevo hogar. Recientemente muchas personas habían empezado a capturarlos por el inmenso poder que pueden llegar a tener si confían lo suficiente en su entrenador.
El profesor, ya algo mayor tenía tendencia a hacer ese tipo de cosas, empezaba hablando de algo como las enfermedades de varios siglos atrás y terminaba hablando de otros temas como la manera en que afecta la relación entre un entrenador y su pokemon y la fuerza de este.
Al menos, ese era un tema algo más interesante que la historia.
Cuando acabó la clase, suspiré agradecida de que la clase hubiese terminado.
Recogiendo mis cosas salí rápido, con ganas de llegar al comedor y comprare una ensalada, para variar de los Sandwiches que ya me tenían bastante cansada, y café.
@Rocasaurio_ Ya paro :P




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Luego puedes o irte a dormir o rondar por ahi, pero creo que lo mejor seria ir a dormir

