Foros de Centro Pokémon
Archivo histórico
Estás viendo el archivo de los foros de Centro Pokémon. Ya no se pueden crear temas, responder ni iniciar sesión.
#41
Lo primero que debo decir es que se me hizo bastante corto el cap, pero no es un corto de "tía no escribiste nada", es un corto... agradable, todo fluyó de buena forma, me agrada owo

No puedo sentir mayor pena por el abuelo ya que no lo conocía muy bien y sé que volverá(?, pero lograste envolvernos con esa aura propia que tiene la muerte de un ser querido. También siento que la reacción de Amber ante esto fue muy in character (espero estar captándola bien(?)).

Me gustó bastante este cap, no solo la historia avanza sino que también nos muestras un par de mecánicas que antes no habías enseñado (como que no siempre tienes que activamente interactuar con el objeto de cruxite, etc). No puedo decir mucho más, solo espero el siguiente cap owo lo bueno se viene.
Premios











Firmas







#42
Bueno Hamburguesita, veamos que nos presentas en este regalo celestial.

Me sorprendió lo del tarot de las cartas, no de una mala manera, si no que fue algo muy fuera de lugar del fic, no me esperabas que incluyeras una anécdota ficticia como esa.
Aunque bueno, da un toquecito con el resto del chat que le sigue, y la personalidad de Amber. Y bueno, hay que hacer que el fic siga.

El Ermitaño también esta atribuido al 13, y el arcano mayor del 13 es atribuido a la muerte, y bue (?), aunque bueno, gran parte de lo que dijiste estuvo bien explicado y mayormente cierto, so, esta partecita me gustó mucho.

Deus, tampoco me hubiera imaginado que saltarias directamente a esa escena del abuelo, aunque no fue triste del todo, y es obvio que lo vamos a volver a ver >_>, pero es que fue un cambio de atmósfera increíble, concretamente este párrafo:

[...]De pronto, tuvo una pequeña y desconcertante revelación. ¿Por qué le preguntaría por Rogelio? ¿Y por qué le dio el ramo para él y no para los dos? Esto solo podía significar otra cosa.

Lo sabe.

Antes de volver con Samantha, se fue a la habitación a cumplir con su encargo. Entró en la habitación de su querido abuelo. Esa pequeño cuarto era un lugar lúgubre, donde el respiradero era el único que hablaba en aquella sala sin luz. Solo el fulgor de las cometas brillaban por la ventana, y era lo único que podía iluminar la habitación, junto con lo que llegaba del comedor y la vieja lamparilla de noche
[...]


Y las anécdotas.

Y ya, fue un lindo capitulo, y espero el próximo, como siempre sigo enamorado de tu manera de escribir. Felicidades y bueno, hasta la próxima vez.

#43
Despreocúpate, Poison, a pesar de que exaspera su forma de escribir le entiendo perfectamente, a todos xD

Puede que no sea un capítulo cargado de mucha acción, pero lo verdaderamente importante es lo que le sucede al abuelo de Amber. Para haber presenciado la muerte de su abuelo, déjame decirte que se lo tomó con mucha calma, ya se lo esperaba y todo, pero la muerte de alguien tan importante suele ser bastante impactante.

Con todo lo que sucede acá, Amber termina convirtiéndose en mi favorita por los momentos. Digo, en cuanto al juego sabe ser precavida, pero a pesar de lo importante que torna el juego para mantenerse con vida, me ha cautivado que mostrara más su lado humano al acompañar a su abuelo en su lecho de muerte. Cualquier otro se hubiese enfocado en el juego, una Amber más egoísta podría incluso apresurarse y buscar el modo de que ese presentimiento que tiene se esfume, pero ella sólo se lo tomaba con calma. Sabe establecer bien sus prioridades.

Aparte, me gusta que usara una carta del tarot para usarlo, le queda más que perfecto.

Sigo confundida con ciertos elemnentos del juego, pero dudo mucho que los entienda aunque me los expliques. Tendré que echarle un ojo a Homestuck y averiguar lo más que pueda.

Creo que eso es todo por ahora. No me queda más que decir que me puse en los zapatos de Amber, tuve una experiencia similar, pero la manejé de una forma no tan serena como ella.

Esperaré el siguiente capítulo ansiosamente nwn

Pokiu.

EGN: Hoy es el fin del mañana
65 - Todo se paga
#44
¡Muyyyyy bieeeeeen! ¡Traigo buenas noticias! ¡Tengo vacaciones durante una semana! Y adivinen en qué lo voy a aprovechar...
¡Sí! That's right! ¡En escribir! Pronto tendrán también el capítulo 9 de RppC corregido, así que vais a estar bien servidos por una buena temporada mieeeentras trato de escribir el capítulo 40 de ese. Aunque no sé... estoy pensando que tal vez lo acorte a 43 episodios. Tengo que mirar el guión de sucesos que tenía planeado otra vez. Hace casi tres meses que no lo sigo :V

Off-topic aparte... habrán notado que solo han pasado quince días desde la última publicación. Explicaré cómo sucedió este milagro, y es que resulta que mientras estaba de vacaciones, no me paré en el final de capítulo 7, si no que aproveché en seguir el episodio. Eso explicaría por qué pude traerlo tan pronto. Claaaaro que podría haber tardado menos de no ser por los trabajos y eso, ¡pero, eh, es hace dos semanas! ¡Eso es menos que un mes!
Bueno, ya, basta. Voy a responder vuestros comentarios. Aunque tampoco esperéis una respuesta larga [?]:

Spoiler

@Sophie Smith
¿No os hice llorar? Aw, f***. Pero al menos lo ambienté adecuadamente, ¿no? ¡Bien! (>w<)9
Bueno, es muy IC, claro. Es bastante propio de Amber. Ya os digo que es más humanitaria que Sammy. Ella... bueno. Es apática.
A ver si la entrada de Amber te gusta igual C:.


@Captain Rakhan Menuck
¿Muy fuera de lugar? Uy... Eso en un principio me sonó como una discrepancia. Pero por lo que veo ahora es una sorpresa agradable. Nice! :D
Ahora, por alguna razón El Ermitaño me suena a JoJo... ah, espera, ¿esa no era la carta que representaba el stand de Joseph Joestar? Hmmm. Bueno, como sea, eso no tiene nada que ver [?]. De todas formas, gracias por esta pequeña información. Quizá estos símbolos los emplee en un futuro. Puede.
Me alegro de que te guste (/uwu\).


@OnixTymime
Phew. Eso me tranquiliza. Pensaba que me pasé con los typos [?].
Entonces te acaba de gustar Amber, ¿verdad? ¡Perfecto, porque este episodio es más Amber!
Pues si supieras lo que tenía pensado usar en un principio... ¡iba a ponerla a prototipar un reloj! De esos grandes con un péndulo. Pero luego pensé que era estúpido y que carecía de sentido alguno. Aparte, la cosa pesa un huevo, ¿cómo iría a ponerle a prototipar eso? Pero bien. Me alegro de haber hecho ese cambio.
Y... sí, creo que deberías echarle un vistazo. Al menos el principio, que trata sobre el juego y su mecánica, más que todo lo demás. El resto es puro plot, aunque tampoco tiene pérdida.
Igual, gracias por comentar ahora. De no ser por ello, esto habría tardado un poco más (todo y que ya tenía pensado acabarlo durante esta semana).


Yyyyyyyy, welp. ¡Ya no hay más! Quizá habrá algún error, pero no creo que sea nada notorio. La cursiva la quité, por eso. Desde que el modo gráfico me altera la separación entre párrafos y englobo los chats en células, creo que poner cursiva dentro es algo estúpido, al menos en el foro [?].
Y bueno. Dicho esto... ¡Solo me falta decir que espero que disfruten de este capítulo!
¡Cheerio~!

~Capítulo 8~


Spoiler
LC: oye
LC: y qe tienes qe hacer en ese juego??
MH: No +e cansas de pregun+ar ¿verdad?
MH: Eres un espec-i-men bastan+e cur-i-oso
LC: no empiezes a hablar raro, por favor
MH: C-i-er+o c-i-er+o
MH: B-i-en +e con+are
MH: Se supone que las dos lunas es+an en guerra por una sola cues+-i-on
MH: La luna dorada -i-dola+ra a un d-i-os rana, algo que la sombr-i-a od-i-a a muer+e.
MH Desgrac-i-adamen+e +ras dos años de -i-nves+-i-gac-i-on descubr-i-mos que en es+e juego el un-i-verso refer-i-do es en s-i- una rana om-i-nosa. Por +anto ellos ans-i-an la des+rucc-i-on del m-i-smo cosmos.
MH: La luna dorada el bando de la luz +ra+a de defenderla.
MH: Son una amenaza para su causa.
LC: y entonces...
LC: tenemos que poner la paz entre ellos??
MH: No.
MH: Eso es algo secundar-i-o.
MH: Los prosp-i-+anos podr-i-an ac+uar como al-i-ados pero es+an ya conf-i-gurados para ser venc-i-dos.
MH: Y qu-i-za algun ders-i-+ano rebelde.
MH: El pr-i-nc-i-pal obje+-i-vo del juego es crear aquella rana.
LC: crearla?
LC: pero como?
MH: …
MH: Me temo que no +engo tal esenc-i-al -i-nformac-i-on.
MH: De hecho es por eso que es+amos varados en es+a ses-i-on.
MH: No encon+ramos n-i-nguna.
MH: A lo cual me lleva...
LC: qe?


Lo primero que Amber halló en su tierra fue un paisaje totalmente devastado por las ascuas de la estepa y columnas rotas en las grandes llanuras de aquel mundo tras la ventana. Pensó que entre fuego y edificios se encontraría con un mundo más sosegado. Pero parece que sus expectativas fueron demasiado altas. Era como su se hubiera encontrado con el futuro de Vilaflor, mezclado con varios trozos del partenón y el Altar de Zeus. ¿Y ella por dónde se hallaba?

El aire, con la quema forestal, era al menos agradable; pero con tantas llamas, el calor era sofocante. No sería extraño que en ese momento estuviera bajo el fuego de aquel averno. De todos modos, debía hacer que su servidora cumpliera parte de su labor. Así ambas estarían más tranquilas.

Cuando volvió a entrar a su habitación y sentarse en su silla, vio múltiples mensajes reclamando su atención. Desde luego nunca pensó ver tanto desespero reflejado en aquellas letras mayúsculas.

FV: guau


Fue lo primero que envió. Debía de dejar en constancia su sorpresa, después de todo.

FV: sinceramente nunca pensé que me encontraría tal torrente de ambers en una ventana de pesterchum.
FV: debo de haberte preocupado, y lo siento mucho, de veras.
TC: Oh, no, no te disculpes.
TC: Tenías razón sobre el objeto, después de todo.
TC: Lo único que debía de hacer era
TC: Esperar
TC: Y ya está.
TC: He estado a punto de arruinarte la sesión.
TC: Las disculpas deberían de ser de mi parte, igual.
FV: tampoco son necesarias tus disculpas.
FV: tampoco sabías las consecuencias que podrían tener tus actos. es completamente ajeno a la moral.
FV: agradezcamos también a fortuna de que la casera me impidiera ver tus ciegos consejos.
FV: de ser así, habría acabado haciendo lo que tú me indicabas.
TC: Tampoco lo creo.
TC: Tienes una certeza y una seguridad que yo no tengo.
TC: Habrías seguido tu camino, igual.
FV: pero piensa que estaba en un momento de flaqueza.
FV: porque a la vez que debía entrar, mi abuelo estaba a punto de morir.
FV: en algún momento de frustración, habría abandonado mi derecho a la libre elección, y me habría dejado influenciar por tus malos consejos.
FV: simplemente por frustración.
FV: quizás en un intento de suicidio, más que nada.
FV: pero morir no es una opción.
FV: nunca lo es.
FV: y mucho menos cuando debes de ayudar a tus seres queridos.


Escribir sus pensamientos en pantalla le levantaba sus ánimos. Reafirmaba lo bien que hizo al elegir no dejarse llevar por la tristeza y seguir adelante. Sin embargo, lo primero que pensó Samantha fue cómo demonios podía escribir algo tan razonable en tan poco tiempo. Ahora no sabía qué escribirle sin parecer una desatendida. No podía hacer otra que preguntar sobre su abuelo.

FV: estoy bien.
FV: aún me entristece su ida, pero puedo aguantarlo.
FV: he vivido entre múltiples pérdidas y desventuras que de alguna forma sabía que se acercaban.
FV: aunque aún me siguen atosigando, no me dejo afectar por ellas.
FV: además
FV: puedo prototipar a un muerto, ¿no?
TC: Um...
TC: Sí....
FV: entonces la pérdida no fue tan notoria.
TC: Bueno, visto así...
TC: Lo que me preocupa es cómo reaccionará Silvia en cuanto le digas que hiciste necromancia para traer de vuelta a tu abuelo.
FV: no dudo en que se enfurecerá un poco :)
FV: aunque la verdad no me preocupa. acabará por comprenderlo o tomarlo como una vista gorda del señor.
TC: Bueno, cambiando de tema.
TC: Te pongo el desinix perfora, ¿no?
FV: por favor.
FV: lo he estado esperando mucho tiempo.


La sala de máquinas tenía ahora aquella mesa con teclado y ranura delgada. Al fin ella podría defenderse, y Samantha ascender.

TC: Vale.
TC: Ya lo tienes en la sala-balcón de máquinas
TC: Me gustaría hacerte una torre para que pudieras entrar en la puerta, pero con esto y la plataforma he gastado todo el alijo de grist que tenía.
FV: lo cual significa que ya puedes dejarme a mi suerte.
TC: Sí.
FV: entiendo.
FV: puedes explorar entonces.
FV: procura volver sana y salva, ¿sí?
TC: Intentaré.
TC: ¡Hasta luego!
FV: hasta luego :)
-talkingChaplin [TC] dejó de molestar a fieryVisioner [FV] a las 21:34-


Una cosa menos. Ahora debía crear su arma predilecta.

Poco sabía de aquella baraja especial que cogió del laboratorio tecnológico por el que trabajaba sus padres. Solo sabía que ellos habían acabado de perfeccionarlo antes que Amber y su abuelo los encontraran tendidos en el suelo llenos de agujeros y carmesí. Solo habían dejado seis cartas añiles y una verde. El resto del montón fue hurtado.
Injuriaba a aquel animal por asesinar a sus padres. Pero le agradecía que le dejara parte del pastel. Ahora sabía para qué servían aquellas cartas.

Rebuscó dentro de su baúl su bola mágica. Este artilugio le fue bastante fiel a su recaudación de fondos. Lo guardó en una de sus cartas. La ciencia hacía de nuevo sus maravillas. Nunca le dejó de sorprender lo que podían hacer seis míseras láminas con impresión molecular. Sylladex le parecía un nombre absurdo y poco original, propio de los plagiadores que pretenden vender un producto novedoso como si ellos mismos lo hubieran creado.
Lo siguiente sería un palo largo. O, siendo más concreta, un bastón.
Y en la entrada había todo un cubo lleno de bastones, todos de su difundo abuelo. Cogió uno con una cabeza de aluminio. Pensó que el color plateado del material le quedaría genial para su futuro báculo.

Mas antes de seguir con la búsqueda por el arma perfecta, se percató de la ausencia de su guía. ¿No se habrá quedado por donde había sido creado, acaso?

Fue rauda al balcón. Encima de la plataforma, se asentaba el fantasma del anciano ilustrado en la carta del Ermitaño. Tenía la mirada perdida en el horizonte, sumergido en preguntas sin respuesta. Amber no necesitaba un guía que reflexionara y se guardara sus conclusiones. Necesitaba a un filósofo que le guiara en su propio sendero.
─¿Hola?─ Intentó saludar. Mas el ermitaño no dijo palabra alguna. Encogió de hombros. Luego cuando ganara algo de grist intentaría prototipar a su abuelo. Colocó una carta en la ranura del Desinix Perfora. Del reverso, había un código que debía introducir. Tecleó el código asignado a la bola de cristal, y con un pulso en la tecla enter, la máquina hizo agujeros en la imagen de esta. El mismo destino corrió para la otra lámina. Después de eso sacó una viga de cruxtie y, juntando las dos cartas, usó el torno para moldear el nuevo tótem. Casi estaba a punto de acabar el experimento. Solo faltaba crear el objeto con el alquimizador.
Su pantalla mostraba el resultado de su unión. Era un cetro largo con un palo de nogal, de decoraciones corintias de plata, coronadas con la bola de cristal. La máquina tuvo el detalle de nombrar a aquel artefacto “el globo del oráculo”. Sin embargo, el objeto le costaba unas unidades que no disponía ahora.

¡Por cinco alijos de grist y dos de cristal! ¿Ahora qué? No podría defenderse de los imps sin el báculo. ¡Y si no podía defenderse...!

No, mentira, tenía más bastones en la entrada que podía usar en defensa propia. Pero aún así no serían suficientes. Suponía que ahora su prioridad era impedir que el fiambre empezara a criar moscas. Así que llamó a su sprite para que la siguiera. Nada. Ni caso. Debía de hacer un esfuerzo titánico para tener de vuelta a su abuelo. Fue a su habitación para levantar el cuerpo. Sus ochenta quilos no le facilitaban nada la labor. Iba llevándolo a rastras para traerlo ante el anciano. Trató de hacer que ambas cosas entraran en contacto; pero ella no tenía la fuerza para levantarlo. Aún así, persistía en que debía de resucitar a su abuelo. Dejó de intentarlo cuando escuchó un grito desde el segundo piso que interrumpía el tumulto de los vecinos de al lado. Al parecer alguien estaba en apuros.

Lo cual significaba...
Imps.

Y poco podía hacer para ayudarlos. No obstante, había una remota posibilidad de que pudiera conseguir su equipo. Cogió las llaves y otro palo para ir al rescate. Abrió la puerta y la cerró con dos vueltas de llave.

Los gritos y el terror se extendió por el edificio cual peste. La víctima no se hacía oír más, ahogada por los gritos de otros. Tenía que bajar rápido, si no quería que otros más murieran. Cuando llegó al segundo piso, todo lo que había eran puertas agujereadas cuya abertura quedaba carbonizada por los bordes. Al parecer, podían volatizar toda una puerta.
No lo tenía fácil.
Entró como pudo en aquel hoyo. Los signos de violencia eran claros. La tierra de las macetas ensuciaban el inmaculado suelo de mármol; algunas se encontraban totalmente quebradas por la brusca caída al suelo, igual que los jarrones y los marcos de fotografías. Y las flores que crecían en aquel terricio caído fueron en gran parte reducidas a cenizas.
Todos aquellos signos de huida hicieron estremecer a la chica de cabello naranja. Con cierto desespero, fue por donde el rastro de desastroso desorden se extendía. Huellas de zapatillas indicaban que el fugitivo había ido a refugiarse a una de las habitaciones.

Pronto se horrorizó al ver el cuerpo del delito.
Un hueco del abdomen. Un rostro arrugado que quedó inmortalizado bajo una expresión de dolor y angustia. Estatura baja y manos con largas y amarillentas uñas.
Antonieta había tenido su merecido de la peor forma posible. Y, frente a ella, una figura umbría cubierta con una haraposa túnica contemplaba su obra de maldad. Sus pies ardientes calcinaban los mismos pétalos que él mismo tiró. Sus cuernos translúcidos y su bastón de madera era lo único que permanecían visibles hasta que, notada su presencia, se giró bruscamente. La luz cálida del cielo relevaba su tez redondeada y transparente, al igual que sus luminosos ojos ígneos y sus blancos colmillos.

Un taimado profeta del diablo con un frágil cuerpo. Justo lo que necesitaba.

Aparte del asesino que era, Amber no pudo en evitar pensar en él como una pequeña piñata de grist que romper. Sacó el bastón de roble barnizado para alzarlo como un bate. El imp también se puso en guardia con su alto báculo. Se quedaron mirándose unos instantes. La vidente esperaba el momento oportuno para darle el golpe de gracia. Sin embargo, el demonio tomó el primer turno. Hizo un movimiento brusco con su arma para dirigir las llamas hacia ella. La ola de fuego alcanzaba por la mitad. En un acto-reflejo, ella se tiró al suelo y rodó para evitar quemarse. Al parecer, acercarse a ese vil diablillo iría a ser una tarea difícil con aquel manejo de los elementos. Debía de buscar un objetivo más fácil y abandonar la habitación por su propia sanidad.

Pero al parecer, eso no fue un simple ataque. Las llamas bloqueaban la única salida que tenía el lecho de la casera. Le había atrapado en un infierno del cual no estaba permitido ningún escape. Por fortuna, parecía haber empleado las llamas que mantenían sus incandescentes pies ardientes para ello. Sin darse cuenta, parecía que el demonio cambió las tornas en su favor. Sin poder dejarla escapar, le dejó la posibilidad de poder acercarse a este.

Amber alzó el bastón y corrió presta hacia el sabio malvado, dispuesta a romper el cristal que tenía como cuerpo. Este se protegió con su propio báculo, bloqueando con él todos los golpes que podía recibir. Lo que era una lucha contra magia y fuerza física se había vuelto en un duelo justo de varas. Los dos estaban igualados en fuerza y destreza, por lo que iría a ser una batalla eterna. Lo único que desequilibraría aquella balanza sería nada más y nada menos que el propio aguante.
Y los humanos, desafortunadamente, requieren de arduo entrenamiento para mantener los mismos niveles durante un largo tiempo.

Al parecer, el imp pretendía desde un principio jugar con ella. La tenía justo como quería. Jadeante, sudorosa por el calor y el fútil esfuerzo, y sobre todo, sin poder aguantar con el peso de sus brazos, apoyándose solo sobre una rodilla y sus manos. Estaba rindiéndose, esperando a que Átropos corte su hilo con un contundente golpe de bastón. El hijo de Satanás se dirigía con parsimonia con el báculo en alza, preparándose para atestarle un golpe en la cabeza.

Pero no iría a morir.
Hoy no.

Un rápido movimiento de las verdes pupilas de la chica pelirroja dio un tardío anticipo de su ardid. Pronto, antes de que el bastón llegara a colapsar, un dolor agudo interrumpió su ataque final, suavizando la caída hasta que se hiciera añicos en el suelo. Por poco, el juego finalizaba en aquel piso calcinado. Mas aparentar flaqueza y jugar sucio le ha servido para poder proseguir. Al fin y al cabo, no había ningún código de caballería que prohibiera el uso de las apariencias para aventajarse.

Se levantó con dificultad mientras el fuego se extinguía por sí solo. Había logrado sacarle cuatro buenos pedazos de grist y dos hexágonos translúcidos de menor tamaño. Pronto entendió que era lo que le faltaba. Cogió los restos que el imp dejó para que desaparecieran en su mano, y salió de aquel cenicero floral.

Había un silencio sepulcral por las escaleras. Hacía un momento, parecía el monte por donde Prometeo era castigado con sentir el pico del águila sacándole las entrañas para que vuelva a crecer y sufrir lo mismo. Ahora parecía que su maldición había terminado para mal. Todas las puertas estaban igual que la que había cruzado; incluso tiradas con las huellas de los imps grabadas en la madera barnizada. Pensó que tal vez habría alguien en conmoción o al borde de la muerte. De ser así, tendría que ayudarles lo más pronto posible.
Pero no fue así.
Cuerpos calcinados. Gente ensangrentada y llena de quemaduras eléctricas. Voraces marcas de colmillos grabadas en la carne. Algunas veces incluso había un revoltijo indescriptible, como si hubieran hurgado en busca de un delicioso dulce en su interior para llevárselo en sus bocas. Mire por donde mire, la muerte fue dejando su rastro, indicándole que estaba a su acecho. Incluso algunos vecinos simplemente habían desaparecido sin dejar rastro alguno. Pero el hedor de la sangre y las figuras deformadas era demasiado. Hasta hace un momento, pensó que estarían todos a salvo de los monstruos mientras no salieran de donde estaban. Ahora solo veía que era solo una ilusión creada por ella misma. Aquel infierno era peligroso incluso dentro del mismo piso. ¿Quién diría que los enemigos podrían entrar tan fácilmente entre las llamas? Se sentía vulnerable. Y asustada. Debía de entrar a su parcela pronto, antes de que otro imp similar la llegara a cansar del todo. Mas ellos llegaron antes que ella.

Igual que la casa de Antonieta, había quemaduras y hendiduras de todo tipo. Sin embargo, los destrozos no se extendían más allá del comedor y la entrada. Alijos de diferentes tamaños y tipos andaban desperdigados por el suelo, como si entre ellos hubiera habido cierto desacuerdo que los empujaría a destruirse los unos a los otros. Las riquezas era lo que más necesitaba. Pero había algo que le preocupaba más que eso y los desperfectos.
La única víctima que podía haber en este lugar era ella si se hubiera quedado. Ella y...

Oh, no.
Fue a buscar a su sprite por toda la casa. Si atacaron en el comedor, debió de pasarse ahí y refugiarse en algún rincón por donde fuera menos vulnerable. Mas no encontró ni rastro del anciano.

Ahora sí estaba desorientada. Parecía que había perdido a su guía en una trifulca con los imps. En cuanto llegó a su habitación, se sentó bruscamente en el colchón de su cama con cierto desespero. No podía creerlo. No tenía servidora y ahora no tenía ningún guía. Pero aún no podía ser. Tenía la sensación de que se olvidó mirar en algún lugar importante. Miraba el ventanal que tenía en frente mientras pensaba. Solo había un lugar por donde no había pasado cuando tuvo aquella nefasta ocurrencia. Se levantó rápidamente, justo para correr la ventana y ver el exterior.

La luz naranja seguía confundiéndose con el cielo encendido de la tierra de campos ígneos. Aquellas espaldas seguían ocultando el rostro de aquel vetusto sabio fantasmagórico que siempre miraba el mismo punto azul. Las quemaduras en sus telas indicaban indicios de que había tratado con aquellos malandrines.
No obstante, notaba que faltaba algo más. Algo que había dejado en el suelo y que era bastante importante para su progreso. ¿Acaso no se lo habrán llevado? Solo le faltaba eso. Después de tanta masacre, de la batalla contra el diablo y la triste ida de su abuelo, solo faltaría que hubieran reducido a Rogelio en cenizas, o llevárselo para celebrar sus numerosas victorias contra aquellos débiles.

De pronto, una voz familiar comenzó a deambular con sus propios pensamientos mientras miraba aquel punto celeste del cielo.

─El oráculo a veces nos muestra imágenes. Imágenes incomprensibles que tuvieron, tienen o tendrán lugar en el tiempo. Muchos no logran entenderlo. ¡Ah, cuán lamentable que aquellos que puedan aprovechar toda esa sabiduría sean enviados a la oscuridad y los dejen a merced de las dudosas palabras de los horroterrores! Aunque si así no fuera, quizá los servidores del tiempo no madurarían jamás, pues son ellos mismos los que tienen que adquirir sus habilidades...

Palabras crípticas de un sabio. Era un mensaje que no lograba captar. Pero eso no quitaba que le sonara la voz. Pronto, el anciano dio a conocer su nueva cara. Las gafas que llevaba y el bigote le devolvió a Amber la sonrisa. Finalmente, parecía que solo debía dejar que el sprite comprobara si ese cuerpo estaba inerte.
─¡Abuelo!─ Exclamó mientras fue a abrazarle. Él recibió aquella muestra de afecto con los brazos abiertos para rodearle luego con ellos. Ciertamente no parecía estar molesto para volver a la vida.
─¿Cómo has estado en mi breve ausencia, mi pequeña brujita?
─No muy bien... han muerto todos los vecinos del bloque. Y yo he estado a punto de ser otra víctima más, pero pude evitarlo.
─Bueno, lo importante es que esté bien, mi querida nieta.
Ambos se dejaron de abrazar. Amber necesitaba ese consuelo.
─Y dime abuelo... ¿cómo se siente volver a la vida?
─Fue como volver a levantarse por la mañana un día más.
─Así que aún tendrás los pulmones carcomidos, ¿verdad?
─Desgraciadamente. Eso no ha desaparecido. Pero al menos eso no me volverá a matar. Puedo respirar bien, de todos modos.
─Suena bien.─ Dijo mientras sonreía afablemente.
─Y es más... debido a la naturaleza de lo que sea esta cosa también fue como si hubiera tenido una revelación.
─¿Como... si hubieras adquirido más conocimiento, de repente?─ Preguntó. Así aprovecharía para ir al grano.
─Y más capacidad para reflexionar.─ Añadió.
─El Ermitaño hace bien su función, entonces. Supongo que sabrás por dónde estamos y cual es nuestro cometido.
─Así es. Todo lo que ves aquí es la Tierra de Panteones y Llamas. Como puedes ver, el fuego no cesa nunca de consumir las llanuras. Es como si su constante cebo formara parte del propio planeta...
─Tierra de Panteones y Llamas... es el nombre perfecto para un infierno como este.─ Pensó para ella, mientras contemplaba aquel paraje una vez más.
─Ciertamente. Este juego tiene un buen gusto por los nombres.
─Sí. Y supongo que debo de tener un cometido aquí, ¿verdad? No habré venido a este peligroso lugar sin un gran propósito por cumplir.

Al instante de que le preguntara aquello, Rogelio estuvo un rato en silencio. Luego, con una tajante sobriedad en su voz, dio su respuesta.

─Solo debes mantenerte a salvo dentro de estas paredes. No debes de hacer nada.
La respuesta la dejó atónita. ¿Cómo que solo debía de refugiarse? No tenía sentido. ¿Por qué Samantha tenía que explorar las tierras y ella no? No, no, imposible. Debía de insistir.
─¿Estás seguro de que debo quedarme parada?
─Completamente, nieta.
─¿Pero no tengo que explorar mis alrededores? ¿Ni derrotar a un gran enemigo? ¿¡Nada!?

No. Era imposible mentir a su pequeña vidente. Pero sí podía ser poco especifico.

─Bueno... de hecho hay algo que debes de hacer...
─¿Sí? ¿Qué cosa?
─La forja.─ Dijo tajante.─ Debes de preparar el horno para que la vida pueda hacerse hasta que pueda crear otras. No obstante, debes de averiguar cómo prepararla con una exhaustiva reflexión.

Más metáforas. Las palabras de su abuelo eran incomprensibles. Incluso lo que le pedía era un enigma. Pero estaba claro lo que debía hacer.
─Ajá... así que tengo que pensar en todo lo que me has dicho y descubrir qué es la forja y todo lo demás.
─Sí, justo en el clavo.─ Afirmó sonriente. Su propósito se estaba cumpliendo. ─Pero para poder resolver ese enigma, debes de tener la mente despejada y descansada. ¿Por qué no te vas a dormir y así podrás consultarlo con la almohada?
Era cierto. Amber estaba agotada. Entre la entrada, la batalla y todas aquellas huellas rojas no daba más abasto. Necesitaba urgentemente un descanso.
─Está bien. Supongo que ningún imp me ataque mientras duerma.
─Puedes estar segura.─ Seguía con esa sonrisa afable. ─Ya me he ocupado de toda una horda antes. Podré con otra oleada. Ahora ponte el pijama y duerme. Vas a necesitar un largo y tendido descanso.

Dicho esto, el fantasma se retiró al comedor. Amber le despidió deseándole las buenas noches, para luego quitarse la goma que le sujetaba el pelo y mudarse con un largo camisón. Se enterró entre las sábanas, y, poco después, cerró los ojos.
Justo entonces, cuanto la vidente entró en un profundo sueño, Rogelio no podía evitar reflejar la preocupación en su rostro.
Tenía que protegerla. Cueste lo que cueste.


#45
Cita:
─¿Como... si hubieras adquirido más conocimiento, de repente?─ Preguntó. Así aprovecharía para ir al grano.


Creo que fue el único que noté, ¿No iba una tilde ahí?

FV: guau, best reaction 10/10.
Bueno, para empezar, el capitulo de hoy fue largito, y al menos eso a mi me encantó, tuve una buena mañana leyéndolo. El mundo de Amber es algo así como Land of Heat and Clockworks, ¿no? Pero algo más con estética griega, al menos así me lo imagine, pensé por un momento que diría que estaría en el Hades.

Me mató lo que pensaba del Sylladex xD.

Ahora volviendo a hablar en serio, la forma en que describiste desde la salida de Amber de su casa hasta el encuentro con el Imp fue magnifico, son cosas que cualquier nuevo en la escritura leería y aprendería mucho con tan solo ese párrafo, felicitaciones.
¡Lo sabía! Sospeché que cuando el abuelo había dicho que no debía hacer nada era para protegerle, ¿Será que no quiere separarse de ella otra vez? Ya lo veremos, aunque algo me dice que por ahora el siguiente capitulo saltara a otro personaje.

En fin, para resumir fue un increíble capitulo, como todos, más largo de lo común pero bastante fluido al leerlo, con algún echo algo obvio pero medianamente emocionante (La reacción de Amber al ver de nuevo a Rogelio), así que como siempre espero el próximo.

#46
Al fin me estoy tomando un tiempo para ponerme al día con los fanfics, así que empecemos con el tuyo, Poison -w-.

Ando revisando las cosas de Homestuck cuando me acuerdo, así que espero pronto entender mucho mejor lo que pones acá xD

El capítulo tuvo de todo un poco, fue explicativo y a la vez hubo suficiente acción en cortas palabras, justo lo necesario para hacerlo emocionante owo.

Debo decir que la prestidigitación del abuelo de Amber fue un movimiento bastante extraño, hasta podría decir perturbador, aunque seguro para ella es una gran alivio saber que le brindó otra oportunidad a su abuelo. Hablando de su abuelo, hay quienes dicen que el ignorante tiende a ser más feliz, algo que no dejo de recordar ahora que el abuelo de Amber es un sprite en base a la carta del Ermitaño.

Tristemente, dudo mucho que este sprite tenga mucho éxito en mantener a alguien como Amber encerrada. Y hablando de encierros, es bastante extraño que a Amber no se sintiera algo... extraña por descansar; digo, hay un montón de gente calcinada cerca de donde ella está, ¿ni siquiera se siente un poquito incómoda por eso?

Y supongo que algún momento todas se encontraran dentro del juego. ¿Cierto? Todavía me resulta bastante confuso.

Y qué mal que Amber aún no pueda fabricar el báculo de sus sueños, ahor debe ir como las viejas locas con su bastón, repartiendo coscorrones a diestra y siniestra mientras masca café (ok, no).

Mi parte favorita es cuando al fin puede hablar de nuevo con su abuelo, a la larga parece que se convertirá en un sprite interesante. Y ya quisiera ver a reacción de Silvia cuando lo vea xD.

Me gustaría decir que en esta ocasión me costó un poco leer lo que escribía MH en el Pasterchum, tanta sustitución y añadidura de símbolos innecesarios me mareó por completo, tuve que ir despacio (si hay gente que escribe así, definitivamente, no merece vivir (?)).

Creo que eso es todo por ahora. Esperaré el siguiente capítulo, Poison, se está tornando bastante interesante. Y espero entender mejor el fandom de Homestuck y disfrutar al 100% tu fanfic :)

Pokiu.

P.D.: Ese "Como" está bien.

EGN: Hoy es el fin del mañana
65 - Todo se paga
#47
Ai cogombres. Solo tengo dos comentarios. Pero oye, se agradece bastante uwu.

Gracias por todo. Y hace un mes que no pongo un capítulo, ¿verdad? Bueno, no pasa nada. Tengo un par de días de descanso esta semana. Si todo sale bien y encuentro una solución a un problemilla que tengo con el siguiente, serán dos capítulos este mes. Si no... Ergh.
Bueno, igual que sepáis que tengo dos capítulos 'cuz iban a ser parte de este; pero la última vez que me salió un capítulo re-largo me salió de p*** pena, así que decidí dividirlo por dos. Y tal vez sume más 100 por párrafo. De hecho, diría que a partir de la parte dividida podría haber puesto más.
Solo para no prolongarlo demasiado. Pero igual me tenía que salir largo.
Bueh, como sea~

Respuestas & sh**

@Captain Rakhan
Algo así. No es que precisamente todo sean demonios ahí, anyway.
Y... bueno, sobre tus sospechas no puedo decir nada. Sería un spoiler. Chiquitín pero spoiler, al fin y al cabo.
Igual, tienes razón [?]
Y yep. En este capítulo, saltamos a otro. No puse a Amber a dormir por nada ni a dos niños escapando de casa [???].


@OnixTymime
¿Así que irás leyendo? Good, good.
I know, right? Supongo que me pasé con mi... nula experiencia emocional. Igual, se podría decir que Amber podía estar tranquila, sabiendo que el propio sprite defendió su rincón del piso. No descarto incomodidad, por eso.
Y hombre, claro que se encontrarán. Alguna vez. Más tarde.
Y no recomendaría poner "todas". Aún falta gente.
En cuanto a la reacción de Silvia, supongo que es demasiado obvio como para ponerlo en un capítulo.
...
Pero aún así sería divertido escribirla [?].
Y de nuevo tienes dificultades con...
Ay, lechuzas, Onix. Vas a sufrir con este capítulo :'D. ¡Tuve que ponerle todo el rato! (E igual puede que sufras si llegas a ver los trolls de Homestuck. La que tengo en mi avatar escribe en l33t, you know [?])
Claro que nadie escribe así en la vida real. Por favor, es algo engorroso. Hasta a mí me está costando mantener sus typos... -w-


No digo nada sobre la falta porque, sí, está bien. No todo qué y cómo dentro de un interrogante tiene que llevar acento. Solo se lleva si no sabemos el sujeto o el "qué".


Bueno, como sea. No puse a dos críos a correr por nada, así que voy a poner el cap pero ya.
Disfruten :33.

Capitulo 9

Spoiler
Luz. Campanarios. Todo su alrededor era una ciudad sagrada, llena de catedrales e iglesias inundadas bajo un intenso fulgor divino. Los caminos de aquel planeta eran coloridos y aleatorios mosaicos que le daban un alegre toque a los soberbios suelos de blanco inmaculado. Solo los techos rojos y las campanas de bronce bruñido destacaban entre la enorme ciudadela de Dios, cuyo nombre no podía ser más explicativo.
Tierra de Campanarios y Pureza.
Sus huéspedes deberían de estar sosegados en una tierra que reflejaba riqueza espiritual en toda su arquitectura. Pero no lo estaban.

Chag y Cherry no estaban presentes cuando el traslado de dimensiones se produjo. Buscaron por todas las habitaciones del piso hasta los lugares más recónditos de sus cercanías. Pero no había rastro de su presencia. Ni siquiera Mordisquitos y Garbin estaban en sus habituales jaulas.
Silvia se sentía culpable por haber dejado que eso pasara. Ella solo quería salvarse a ella y a todas las almas residentes. Aún así, no consiguió mantener dentro a sus menudos hermanos. Y eso no tenía perdón.
Su padre, igual de preocupado, puso su mano en el hombro. Aún estaba patidifuso por los últimos acontecimientos; mas no hacía falta saber nada. Con toda aquella obra divina ante sus ojos, toda duda se resolvía en un plumazo con un solo autor.
─Vámonos, Silvia. Tarde o temprano aparecerán.
Pero ella sabía perfectamente que no aparecerían de la noche a la mañana.

MH: Veras
MH: M-i- mo-i-ra-i-l y yo hemos jugado a es+e m-i-smo juego.
MH: Bueno, mas b-i-en una var-i-an+e llamada SGRUB.
MH: Pero en esenc-i-a es el m-i-smo juego.
MH: Llevamos dos años es+ancados en es+e juego, s-i-n saber como dar v-i-da nues+ro un-i-verso.
MH: Hemos probado +odos los conoc-i-m-i-en+os que +enemos sobre ec+ob-i-olog-i-a, buscado por +odas las mues+ras gene+-i-cas que tengo en m-i-repos-i-+orio
MH: Pero no hemos hallado n-i- un s-i-mple espec-i-men de la fam-i-l-i-a ran-i-dae
MH: A lo cual me lleva
LC: ?
MH: Como es que sabes de ese nombre?
LC: bueno mi ermana mayor se lo descargo y al ver lo que hacia pues mira, queria saber nada mas.
LC: cogi una copia para investigar y mira tu
MH: …
MH: En+-i-endo.
MH: En+onces +u planeta ya no +-i-ene salvac-i-on
MH: -I-n-i-c-i-as+eis la lluv-i-a de me+eor-i-+os.
LC: eh...
LC: tampoco la tenia antes
LC: ibamos a morir todos dentro de dos dias...
LC: todos los politicos iban a tirar los misiles
LC: BANG BANG
LC: aora no creo que les aga falta con la roca
LC: osea
LC: para qe?
MH: Vaya! Parece que so-i-s una raza propensa a condenarse a s-i- m-i-sma verdad?
MH: Por esas cosas solo +enemos una honorable condescenc-i-a
LC: es buena esa condesacion?
MH: … -I-gnorare esa err+a
MH: Pero s-i-
MH: Es o era una buena monarca
MH: Fomen+a la c-i-enc-i-a con cada ser -i-nfer-i-or que nos trae para exam-i-nar exhaus+-i-vamen+e su ana+onom-i-a
MH: Sus conqu-i-s+as y pro+ecc-i-on era lo un-i-co que +en-i-amos
MH: Las sangres mas bajas se quejaban de que su reg-i-men es des-i-gual a mas no poder y ejecu+aba a los es+er-i-les s-i-n derecho alguno.
MH: Pero que mas quer-i-an? Los que no logran propagar sus genes resul+an ser deb-i-les que no pueden adap+arse al med-i-o y son desechables den+ro de nues+ra espec-i-e.
MH: Al menos muer+os proporc-i-onan sanos organos para +ransplan+es.
MH: Y +e lo d-i-ce una sangrebaja. Un sangre ocre.
LC: asi ya no me parece tan buena
LC: si mi ermana viera todo esto no me dejaria hablar contigo
MH: No +e asusta +odas m-i-s palabras?
MH: Parece que los humanos carecen de m-i-edo a la muer+e.
MH: Lo apun+are en m-i- l-i-breta.
MH: A +odo es+e in+ercamb-i-o de -i-nformac-i-on...
MH: V-i-v-i-as con +u...“padre y hermanas” verdad?
LC: eh... si?
MH: En+onces +engo que ped-i-r+e un favor.
LC: cuenta
MH: Para sal-i-r de es+e juego neces-i-+amos en+rar en o+ra ses-i-on con cond-i-c-i-ones op+-i-mas
MH: Y para ello +enemos que ayudar a en+rar en el med-i-um a dos ex+rav-i-ados de o+ra vers-i-on de SGRUB
MH: En+onces nues+ras ses-i-ones se enlazar-i-an y podr-i-amos ganar +odos jun+os
LC: entonces
LC: tengo que jugar?
MH: S-i-
MH: Pero no en la m-i-sma colmena que +us lusus guard-i-anes
MH: Podr-i-as corromper los da+os del juego.
MH: Coge +odas las per+enenc-i-as que mas aprec-i-es y algun arma. La vas a neces-i-+ar.
MH: Y lleva+e a Cherry +amb-i-en s-i- lo deseas
MH: Pero no garan+-i-zo su superv-i-venc-i-a ya av-i-so
LC: pero
LC: no nos va a dejar salir
LC: ademas como me fio de ti
LC: ?
MH: +ranqu-i-lo LC.
MH: No d-i-secc-i-ono a organismos v-i-vos y +ampoco los ma+o para ese propos-i-+o.
MH: Qu-i-za +engamos colm-i-llos tamb-i-en y nues+ros cuernos asus+en a seres -i-nferiores y depredadores
MH: Pero no son rasgos que nos def-i-nan a s-i-mple v-i-s+a.
MH: Solo es+amos desolados y desesperados
MH: Ademas todos los que permanecen al lado del jugador +-i-enden a mor-i-r de una forma u o+ra
MH: +e es+oy dando +u salvac-i-on
LC: eh...
LC: espera
LC: tienes cuernos
LC: y colmillos
LC: yo pensaba que eras un angel que escribia desde el cielo con tanta lengua rara pero ahora pareces demonio
LC: o un alien muy raro
LC: con cuernos y colmillos
MH: Demon-i-o... que era eso... alguna criatura mal-i-gna del folclore humano +al vez?
LC: si eso
LC: pero con todo lo que pones no lo pareces
LC: intentas ayudarme igual
LC: de echo pareces más un alien que no un demonio
LC: vale te creo
LC: oh oh creo que he oido a papa subir las escaleras
LC: tengo que irme
MH: Vale.
MH: Con+ac+a conm-i-go cuando es+es l-i-sto para jugar
LC: oc
LC: adios
MH: Has+a pron+o
-luckyClover [LC] dejó de molestar a medicalHelper [MH] a las 18:43-


Clamor. Ardor. Fuego. Pánico. Dos jóvenes huían de aquel ambiente apocalíptico provocado por las abarrotadas calles de Villaflor, cuyos llantos, gritos de desesperación y la constante sirena del ayuntamiento hacía de ellas un lugar totalmente inhabitable por el momento. La plebe trataba de salvar sus pertenencias antes de meterse en aquel refugio preparado para este tipo de situaciones. Se ordenó una evacuación a las cercanías del Teide, en un búnker subterráneo preparado para el rangarök nuclear previamente anunciado. Sin embargo, los planes de la junta de Tenerife se vieron afectados por aquel castigo celestial y tuvo que convocar la orden de salvarse prematuramente.

Pero de todos modos, poco iría a servir si la hambruna los mataría a todos por dentro. Y además, se encontraban con un bombardeo constante. No habría modo de que la estructura metálica aguantara millones de meteoritos cayendo desde la exosfera.
Fuera de aquella esquina se podía ver como les daba una sombra parpadeante a la luz de las farolas. Cherry estaba completamente asustada. No podía hacer más que abrazarse a su hermano mayor. A fin y a cuentas, era la única familia que tenía por el momento.
Chag sabía que, si algún guardia les pillaba, les enviaría a ambos al matadero como todo borrego en el redil. Era mejor a que se calmara el ambiente para luego buscar algún recinto accesible por donde haya un ordenador y conexión por internet. Esperaron.

Finalmente, tras horas de pisadas frenéticas, solo quedaba el fulgor rojo de los meteoritos. La pequeña se había quedado dormida bajo el umbral de la noche. Chag casi también se rendía ante el sopor; pero el estruendo de las rocas destrozando los pilares del pueblo lo mantenían alerta.
Justo cuando el pueblo quedó desierto, agitó a su hermana para que se despertara. Pero ella se rehusaba a abandonar su sueño, como si ignorara la situación en la que estaban los dos.
─Anda, papa, déjame dormir un poquito más...
─Cherry.─ Se aclaró la voz para que se asemeje la voz tenor de su padre. ─Si no te levantas ahora, se van a acabar las rosquillas.
Y con ese pequeño engaño, logró que la joven abriera bien los ojos y se levantara repentinamente. Pero en vez de estar en su habitación, se encontró con un cielo incendiado por miles de piedras ígneas y paredes de argamasa y ladrillo. Pero eso es lo que menos le importó a la joven. Miró a Chag con el ceño fruncido y lleno de enfado. Odiaba que le hicieran eso.
─¡Me has engañado otra vez, hermanito!
─Perdona, pero-
─¡Y encima a las tantas de la noche!
─Eh...
─¿¡Cómo San Pedrito te va a dejar entrar!? ¡Tengo sueño y encima estamos fuera de casa! ¡Eso está muy mal! ¡¿Cómo podemos volver a casa sin las llaves, a las tantas de la noche, por qué-!?
─Cherry, nuestra casa está desaparecida, ¿recuerdas?

Como si acabara de tener una revelación que era cuestionada, ella iba cambiando su expresión de ira a una de plena inocencia, como si aquello no figurara en su memoria.
─¿La casa ha desaparecido?
─Si tú estuviste conmigo cuando pasó.
Entonces recordó. Aquella funesta vista cuando la onda de expansión iba extendiéndose por su vecindario, derribando edificios y casas por donde pasaba.
─Entonces... ¿no podremos volver a ver a papi y a Silvi?
─¡Claro que sí! Solo tenemos que ir al cole y-
─¡Buah! ¡No quiero ir al cole!─ Dijo con desagrado, sin dejarle acabar a Chag.
─¡Pero tenemos que ir! ¿Qué otro lugar conocemos por donde podamos entrar y jugar a ese juego? ¡Dime!

Ahora no había objeciones. En cuanto se mencionó la palabra jugar, se le iluminaron un poco los ojos.
─Por eso dijiste que trajéramos los juguetes. Hermanito, eres genial.
─No, me refería al juego del demonio.
─¡Da igual, es un juego! ¡Los juegos son divertidos! Aunque ese es aburrido, ahora que lo pienso.
No dijo nada. Dejaba que su hermana rememorara los sucesos de aquella tarde.
─¡Oh, pero luego aparecieron cosas, y temblaron cosas, y lloré y...! Pero a lo mejor con juguetes y con Mordisquitos no pasa. ¿Verdad que no pasa nada con el hámster?
─No. No pasa nada.─ Mintió de nuevo. Realmente no pensaba que aquello iría a influir en las mecánicas del juego.
─Chachi.

Ahora podían ir. Fueron corriendo bajo la penumbra carmesí, acompañadas de las moribundas luces de las farolas. Ambos jóvenes esperaban a que las alarmas no provocaran ningún escándalo. Aunque igual no habría nadie a aquellas horas que pudiera proteger sus pertenencias baratas ni los historiales de comportamiento de los menudos docentes.
Llegaron antes de que las cercanías del campanario quedaran reducidas a escombros. Sin embargo, al encontrarse cara a cara con la puerta de aluminio y cristal, Chag se fijó en un detalle que le puso alerta.

El colegio parecía cerrado a simple vista. Sin embargo, vio que el manillar de plástico estaba ligeramente inclinado hacia abajo, como si estuviera aflojado. Luego había unas finas rayas plateadas entre la pintura negra. Era como si algo punzante hubiera estado acariciando la cerradura.

En aquel recinto corría un rumor. Una historia de terror basada en la misteriosa desaparición de uno de los mayores abusones del colegio.
Aquel chico bravucón se llamaba Lucio. Su compañero Juanito, de apodo “Mentiroso”, fue el principal propagador de ese miedo. Y la historia era esta:
Un buen día, ellos fueron retados a permanecer dentro del colegio durante una noche entera; un reto del cual aceptaron de buen agrado. Fueron al gimnasio, por donde podían usar las colchonetas para dormir cómodamente. Pero de repente, justo cuando estaba a punto de conciliar el sueño, Juanito escuchó un desgarrador grito y un constante jadeo animal. Luego vio que Lucio no estaba a su lado. Fue a buscarlo. Su vista, ayudada por los fluorescentes alzados, percibió varias cosas; una sombra monstruosa con dos piernas colgantes y una tela tejana superlativa, húmeda y maloliente. Desde aquel entonces, Juanito pasó a ser el manipulador que le brindaba víctimas a Lucio a un enfermizo chiquillo paranoico. Cuando Chag se enteró de lo que le había pasado, se sintió mal por él, pues fue él quien los envió, harto de ser víctima de sus golpes y de esconderse.

Y ahora iba a enfrentarse al riesgo de sufrir el mismo destino que Lucio. Toda la suerte que tuvo ahora se volvía en su contra. Mas confiaba en que no sería así. Ellos no eran abusones. Eran dos jóvenes en riesgo de morir.
Ignorando los rumores, Chag tiró ligeramente la puerta.
Estaba abierta.
Le recorrió un escalofrío por la espalda. El temor que estaba entrando al pequeño fugado era bastante notorio.
─Hermanito, ¿te encuentras bien? ¿Por qué no entras?
Sin embargo, tenían que seguir, pese a todo.
─N-no es nada. Venga, entremos ya.
El tono con el que habló no era nada convincente. Aún así entraron en los oscuros pasillos del recinto escolar.

Aquel lúgubre lugar solo tenía la tenue luz auxiliar como única iluminación. Parecía que la corriente eléctrica estaba apagada. Lo cual era un inconveniente. Por lo menos, Chag sabía por dónde estaba la llave de los plomos. De hecho, conocía todos los pasillos y habitaciones y lo que había en cada una de ellas. Igual no se esperaba que llegarían a tales horas del día. Solo esperaba a que Cherry hubiera traído algún juguete luminiscente. De hecho, estaba seguro de que llevaba algo. Ella odiaba la oscuridad. Ha estado ansiosa todo el rato por la falta de luz.
Tenía que pedírselo.
─Cherry, dime que tienes algo que tenga lucecitas.
─Bueno... tengo mi varita mágica de la Guerrera Luna...
Al parecer, la suerte no le abandonó aún.
─¡Dámela!
─¿Por qué? ¡Es mío!
─¡Pero necesito luz!
─¡Búscate una linterna, necesito la varita!
─Pero yo no tengo linterna. Por eso te la estoy pidiendo.
Ahora entendía por qué la quería. Seguía recia a cederle el juguete, pero si tenía que erradicar a las sombras de la noche, no le molestaba prestarle.
Una vez otorgado el cetro de la luz, el joven afortunado apretó fuerte al botón. Un molesto ruido de rayos mágicos japoneses resonó por todo el recinto. Y junto aquellos chirridos infernales, unos parpadeos fucsias revelaban todos los obstáculos que Nix ocultaba con su manto. El camino aún parecía un abismo infinito, pero era mejor que nada, sin embargo.

Cherry siguió a su hermano entre la penumbra teñida; todo por no estar sola con esa negrura. En las paredes habían varias puertas que solo aquellos que se ocupaban del orden tenían la llave para acceder a aquellos despachos. Sin embargo, el pequeño despacho por donde el conserje celaba el escáner estaba abierta. Y junto los aparatos de impresión, estaban las llaves de las aulas.
Nunca había barrera para ese lugar. Era un error garrafal de seguridad de parte del centro. Aunque para estar en un pueblo pequeño, no había necesidad de reforzar las barreras. Después de todo, ¿quién iría a robar un colegio?

De todos modos, cogieron solo dos llaves; la que abriría la caja de los interruptores y la sala de informática. Soportando los pitidos, volvieron al lugar por donde estaba la cajetilla. Con tan solo abrir accionar unos interruptores al azar, los fluorescentes tintinearon e inundaron de luz al recinto. El juguete podía descansar al fin. Y sus oídos también.

Subieron las escaleras. Los niños de cartulina, de cuerpos mal recortados y polígonos inexactos, los observaban con sus ojos vacíos y sus rojas sonrisas a los intrusos. Algunos saludaban con sus racimos de plátanos que tenían como manos; pero eso no significaba que aquellas figuras los recibieran de buen agrado. Bajo un campo más falso que las tortitas de su padre, Chag y Cherry caminaron hasta el final del pasillo. Dentro de aquella puerta blanca, estaba justo lo que buscaban. El pequeño ladrón encajó la llave dentro de la cerradura, y entonces la puerta cedió para darles paso.

En comparación al resto de zonas, la sala de informática era un lugar sobrio; el único elemento infantil que había era un sabueso con puntos como ojos y aquel soldadito de hojalata que había en el escritorio del profesor. Lo primero que hizo Cherry al entrar fue coger al hombrecillo y darle cuerda y sacar a Mordisquitos de su burbuja. Chag se puso en frente de uno de los monitores y encendió la torre. Entró en la sesión del profesorado, pues los alumnos no tenían privilegios para instalar programas. La contraseña era fácil. Era el nombre del centro en minúsculas y todo junto. No debían de haber dejado el nombre de usuario al descubierto.

Ahora era cuando tenía que acceder a la red e instalar Pesterchum. De otra forma, no podría contactar con medicalHelper.

Una vez lo tenía instalado, podía introducir el pendrive, copiar el programa de cliente en el escritorio y contactar de nuevo con su mentor virtual.

-luckyClover [LC] empezó a molestar a medicalHelper [MH] a las 3:12-
LC: vale mh
LC: estoy listo
MH: Consegu-i-s+e un ordenador fuera de +u colmena?
MH: Gen-i-al!
MH: Ejecu+a el programa de cl-i-en+e
MH: No +ardaras en ver un mensaje


Chag abrió el ejecutable. La terminal indicaba que aún estaba buscando un servidor.
No por mucho tiempo.
Hizo el mismo proceso que cuando jugó en el ordenador de su hermana. Con el toque dado a la i griega, empezó el hipnótico espectáculo que le brindaba la animación del espirógrafo añil. Y después del logotipo, nada.
MH: Vale
MH: +e veo
MH: Hm hm
MH: Has consegu-i-do una colmena bas+an+e espac-i-osa. Debo fel-i-c-i-+ar+e por es+e hallazgo.
LC: cuantas veces te e dicho
LC: qe no somos abejas
LC: qe somos personas
LC: qe vivimos en casas
LC: no colmenas
MH: Pues...
MH: Bon-i-+a casa?
MH: No es as-i- como expresa-i-s vues+ras fel-i-c-i-+ac-i-ones los humanos?
LC: tampoco es una casa
LC: es un cole
LC: no sabes lo qe es?????
LC: a caso tu no bas al cole?
LC: a caso as ido alguna bez???????????????''''''''''
MH: Esa palabra n-i- s-i-qu-i-era ex-i-s+e en nues+ro d-i-alec+o
LC: vaya los aliens si qe sois raros


Cherry miraba cómo su hermano estaba enganchado a la pantalla. Pensó que lo iniciaría un momento; pero si solo estaba ahí en frente tecleando... era como si ella empezara a desaparecer de su memoria. Fue a ver con quién estaba hablando.

MH: Lamen+o +ener que -i-n+errump-i- o+ro de nues+ro -i-n+ercamb-i-o de da+os cul+urales
MH: Pero es de esenc-i-al -i-mpor+anc-i-a para +-i- y para m-i- que +u pases el juego
MH: Y ya que la d-i-recc-i-on de los me+eor-i-+os es+a ya predes+-i-nado, no podemos perm-i-+irnos perder mas +-i-empo
MH: +engo que desplegar la maqu-i-nar-i-a
LC: pues desplegala
MH: Pero hac-i-endo un rap-i-do anal-i-sis del en+orno he llegado a la conclus-i-on de que es mas econom-i-co l-i-berar espac-i-o apl-i-lando el exces-i-vo numero de mesas a otras dos o en una sola.
MH: +ampoco creo que se +arde mucho en recorrer desde este punto a las salas adyacen+es a es+e piso o cercanos a las escaleras del segundo.
LC: espera
LC: estas diciendo
LC: qe tengo que ir a otras clases
MH: S-i-.
MH: Pero no +e apures. Uno de los obje+os lo pondre aqu-i-
LC: pero
LC: si tengo que abrir otras puertas...
LC: tengo que volver avajo
LC: si tengo que ir avajo, abrir una puerta y volver aqi para ver donde tengo que ir...
LC: eso no gastaria mas tiempo????
MH: Oh +ienes acceso restr-i-ng-i-do
MH: Bueno cada sala es+a b-i-en espec-i-ficada por cod-i-gos as-i- que si pr-i-mero pongo las maqu-i-nas y luego +e d-i-go las local-i-zac-i-ones no sera tan grande el lapso de +-i-empo.
MH: De +odos modos eso no excluye que +enga que poner el alqu-i-m-i-zador aqu-i-. +engo que +ransfer-i-r+e algo.


Iba a discrepar sobre ese detalle; pero para aquel entonces, la máquina ya les hacía sombra. Cherry vio como aquella pesada máquina se dirigía al centro de la sala y provocara un pequeño choque sísmico contra el suelo. Cherry dio un chillido. Le dijo que no pasaría nada si llevaban a sus mascotas. ¿¡Y por qué, por la gracia de Dios, tenía que volver a pasar por esto!?
─¡Chaaag, mentiroso! ¡Dijiste que con los juguetes no pasaría nada!
Sabía que tendría que soportar esos berrinches. Debía de calmarla como sea.
─Y-y no pasó nada, ¡solo fue un temblor!
─¡¿Pero y si sale algo de ahí!?
─¿¡Qué va a salir!? ¡Es una máquina!
─¡Pero me dijiste que no pasaría nada!
─Cherry... perdona, pero esto es necesario.
Fue a dar un rápido vistazo a las nuevas indicaciones que le dio el médico. Ahí le brindó una oportunidad para convencer a su hermana que no era tan malo como pensaba.
─Mira. Te voy a enseñar para qué es esta máquina.
─No me digas.
─¡Sí te digo! Solo espera.

Fue a coger un papel del cajón del profesor y un lápiz del lapicero. Una serie de números eran apuntados en aquella superficie plana inmaculada. Luego se dirigió hacia el alquimizador e introdujo los datos que MH le había proporcionado con un pequeño teclado.
Entonces, pudo ver en la plataforma una especie de muñequera abierta y pesada con un botón. Ambos se preguntaban qué era esa cosa. Chag cogió el objeto y lo miró con detenimiento. Se colocó el aparato cerúleo en su brazo izquierdo. Increíblemente, a pesar de su apariencia, era cómodo y ligero. Apretó el botón. Entonces, una solapa con una pantalla se abrió, dejando ver también varios botones más con letras y símbolos. Un toque más y este se encendió. Curiosamente, el pesterchum estaba también implementado.

Cherry estaba impresionada. Era un aparato de tecnología punta que la asombraba. Él también estaba maravillado ante este regalo.
─¡Que guay! ¡Es un mini-ordenador portátil para chatear! Eres un genio, ¿lo sabías?
─Sí, sí que lo soy.─ Se echó flores, todo y que él no creó ese artilugio. Introdujo los datos de su cuenta para iniciar sesión desde ahí.
Funcionaba. Podía ver los pocos contactos que tenía registrados. Pero pronto fue opacado por una nueva ventana de conversación.
-medicalHelper [MH] empezó a trollear a luckyClover [LC] a las 3:19-
MH: Bueno supongo que tu coef-i-c-i-en+e -i-n+elec+ual es lo suf-i-c-i-en+emen+e elevado como para deduc-i-r que es es+e objeto.
LC: es un comunicador
LC: conectado por
LC: internet?
MH: No solo se conec+a a -i-n+erne+.
MH: s-i- no que se conec+a a cualqu-i-er red -i-ndepend-i-en+emente de la presenc-i-a y +-i-po de clave.
MH: +amb-i-en es un apara+o de larga durac-i-on por los pocos procesos que emplea.
MH: Cor+es-i-a de LD
LC: guauuuuuuuu
LC: buestra raza puede hacer estas cosas
LC: es jenial!!!!!!!!!
LC: vosotros los aliens sois unos jenios!
LC: asi no tengo que estar frente al ordenador
MH: Por favor
MH: Es m-i- deber como serv-i-dor proporc-i-onar +oda la ayuda pos-i-ble al cl-i-ente.
MH: Y ahora ve a recoger las llaves y ve a las salas an+er-i-ormen+e expues+as.
MH: Solo +enemos +re-i-nta-y-ocho m-i-nu+os cuaren+a-y-se-i-s segundos para completar la pr-i-mera fase.

Obedeció. Chag cogió la mochila y bajó de nuevo al primer piso para coger las llaves que tanto necesitaría, seguido de Cherry. La primera parada que tenían que hacer era en la clase de segundo A, en el primer piso. Él había estado antes en aquella clase, y, aunque estaban los mismos dibujos colgados, se sentía raro al ver los pupitres apilados y el cruxtruder ahí dentro.
La luz amarilla de la prosperidad brillaba por encima de la máquina con un fulgor parpadeante. Era el momento por donde tenía que sacar a su viejo amigo. Una tortuga de agua dulce.
El animal estaba que no podía. Tanto tiempo fuera de su paraíso acuático la había dejado casi sin aliento. Pero pensó que su estado de salud no sería nada. Después de todo, pronto no necesitaría más cuidados, esperaba.
Chag otorgó su mascota a la luz para que tomara su forma. Pronto, la californiana pasó de ser un reptil acorazado a una mera cabeza somnolienta que se rindió pronto ante el cansancio. Cherry estaba decepcionada. Habría querido ver más actividad de su parte. En cuanto a su hermano pequeño, no le importó lo más mínimo. Ya entendía por qué el pobre tenía que cerrar sus ojos.
Giró la llave del cruxtruder. La viga dorada salió por la abertura. La cogió y la llevó en el brazo. Una cosa menos.
Después de eso, Chag miró otra vez la pantalla para recibir las siguientes indicaciones.

La siguiente parada era la sala de música. Ahí tendría una cita con el torno y la carta perforada. Tendrían que subir un piso; pero afortunadamente, era muy cercana a las escaleras. El sueño mermaban sus fuerzas; mas no les impidió seguir.
Sin embargo, el aburrimiento también les haría mella en sus energías. Peor aún; unos ruidosos pasos se escucharon por el fondo.
─Hermanito... ¿e-e-eso que se oye son fantasmas?─ Preguntó susurrando a Chag, asustada. Él no sabía qué responder. Una enorme sombra fue surgiendo en uno de los costados del recinto. Otro escalofrío. El joven volvió a recordar los rumores que circulaban en el habla de los niños.

El brazal vibraba. Un rápido vistazo a la pantalla confirmaba sus temores.


#48
Vale, según parece la sesión de los humanos y la de los Trolls van a unirse en una sola.
El hecho de MH no haya encontrado ninguna rana me hace sospechar que su sesión no tiene un jugador del Space, lo que significaria que estaban condenados desde el principio.
¿Osea que Chag provoco la muerte de un matón que lo fastidia? ¿Y sea lo que sea que lo mató ahora está en la escuela junto con ellos? ¿Que será, algún lusus que terminó en la tierra por misterios del Espacio Paradojico?
Bueno, ha sido un buen capitulo de transición. Muy relevante por la proxima unión de las partidas.
#49
Cita:
rehusaba a abandonar su sueño, como si ignorara la situación en la que estaban los dos.
─Anda, papa, déjame dormir un poquito más...


¿No va la tilde? (?).

Mmmh, así que los trolls no crearon el universo humano, me pregunto como harán para comunicarse con este. Y también me pregunto quien será ese LD.
No hay mucho que comentar en este capítulo, aunque parece estar lleno de pistas, lo que más me llama la atención es aquella historia en la escuela, ¿el bicho que encontraron era un lusus que comía humanos? ¿Chag se sentía culpable por la muerte de Lucio?

Cita:
mas no les impidió seguir.


Creo.

En fin, como ya dije, un capítulo lleno de pistas.
Como siempre, genial, espero el próximo.

#50
... ¿Por qué todos se esperan un lusus?
Bueno, menos mal que lo pensaron así. Porque pensaba que dejé claro que eso de monstruo era... un decir [?].
Eeeeeen fin, gotta go fast [?]

Spoiler
@New_World
Yep. Así es. Aquí va haber una fusión de sesiones. Y sí, su sesión estaba condenada desde un inicio. O más bien... digamos que la sesión tuvo menos jugadores de lo previsto, por desgracias de la vida. Ya trataré sobre ello en un capítulo o dos. Más adelante. Quizá por el 13, no estoy segura -u-.
Y no, no lo mató precisamente. O tal vez sí murió. Bueno, no lo mató, pero acabó muriendo igual después de un tiempo ºuº.
¡Gracias por tu comentario!


@Captain Rakhan
Nope. Lo cierto es que lo hice a propósito. Ahí Cherry no enfatiza la a del final, lo cual haría... una palabra llana. Por tanto, no llevaría acento. Y no, querido. No es un bicho... puede ser cualquier cosa. A LD la verás en el 11.
Yyyyyy yup. A Chag le pesa la culpa. Más que nada porque fue él quien los retó. Aunque tampoco sabía que había... insidiosos al acecho. En cuanto al otro errorrrr... nope. Otra vez te has equivocado. Es sin acento. El pronombre es adversativa.
(Tendría que revisar los conectores aquí, btw)


¡Y AHORA, por fin, después de 4 semanas en espera, publico el décimo capítulo! RppC lleva un considerable empeoramiento desde este punto. Espero que aquí no me pase lo mismo. Que he ido bastante bien, solo faltaría que se fastidie todo por los errores o_o.

Disfruten.

Capitulo 10


Spoiler
MH: Espera LC
MH: No vayas +odav-i-a
MH: Hay un suje+o de 1'80 m aprox. cerca de +u local-i-zac-i-on
MH: Esconde+e

Cherry notó de enseguida que su hermano se quedó estupefacto. Los pasos se escuchaban más fuertes, junto con unos jadeos infernales.
─¿Hermanito? ¿Qué ocu-?

Tenía que taparle la boca para que no pronunciara ninguna palabra más. Con el corazón palpitando y una notoria disnea, su hermano miraba su alrededor. Vio que la puerta de los baños estaba abierta de par en par. El joven cogió a su hermana de la muñeca con la única mano libre que tenía. Se escondieron tras ella.

Ahora no podían ver nada. No tenían que moverse mucho, o serían descubiertos. Solo tenían el sonido y una diminuta apertura para saber si ese sujeto se había alejado.
Las pisadas cesaron. La sombra estaba al acecho.
Chag intentaba no respirar muy rápido ni muy profundamente. No quería que se dirigiera a la puerta.

Los pasos volvieron a sonar. Se acercaba.

Que no toque la puerta, que no toque la puerta...
Entró al baño. Estaba buscando baños ocupados. Fueron solo tres minutos; los más largos que los pequeños habían vivido. Y más aún; parecía que ese sujeto le encantaba hablar solo. Algo que les resultó bastante escalofriante.
─¡Nyeh, malditas ratas, se han escapado! Y mira que las acabo de oír... aunque seguramente hayan ido para bajo otra vez. Sí... ya los encontraré. Pronto.
Sus risas disonantes dejó a los dos hermanos con la piel de gallina. Al menos el hombre iría a abandonar la zona. Buscaría por la dirección equivocada. Era una oportunidad para entrar al aula lo más sigilosa y rápidamente posible.

El sonido de las bambas pisando el mármol se hacía cada vez más flojo. Esperaron a que no se oyera nada.
Ahora podían salir de ahí. Tratando de ser más silenciosos que aquel morador de desagradable voz, abrieron la puerta de la aula de música.

No habían muchos instrumentos que reposaran. Solo había un piano y varios instrumentos de persecución simples guardados en cajones en aquella gran sala. La pizarra con partitura estaba ahí, sin notas que dar, como el silencio que reinaba el lugar. Podían ver el torno de tótems junto a esta. Por encima de las teclas, estaba la carta agujereada con la imagen del objeto.

No era difícil. Era tan solo introducir la carta y dejar que la máquina haga el resto. Por lo menos no tenían que hacer muchos esfuerzos. Pero la poca participación que tenía Cherry empezaba a aburrirla a tal extremo que estaba a punto de reventar. Solo habían máquinas en el colegio que conocían. ¿Dónde estaba la diversión en esos momentos?
Ni siquiera entendía para qué hacían todo esto.
El último paso era volver a la habitación de los ordenadores.

Por la bajada no se encontraron a aquel hombre por ninguna parte. Eso era malo. ¿Y si estaba al acecho? O tal vez había bajado dos pisos.
El brazal volvió a vibrar. Había nuevas indicaciones para Chag.
MH: Muy b-i-en LC
MH: Ahora v-i-ene la par+e mas d-i-f-i-c-i-l.
MH: Y es en+rar.
LC: no abia entrado ya?
MH: No.
MH: Es+as a pun+o por eso.
MH: Nos han sobrado 20 m-i-nutos 23 segundos.
MH: Vamos b-i-en de +iempo.
LC: es mucho
MH: Pero breve
LC: oye
LC: antes me lo pusiste entero y en letras
LC: es que te gusta complicarte?
MH: …
MH: Y ese da+o para que lo prec-i-sas s-i- se puede saber?
MH: -I-gual cons-i-dero que es -i-nnecesar-i-o.
MH: -I-gnorare eso.
MH: Como sea.
MH: Ahora +-i-enes el +o+em conf-i-gurado para que +e de el obje+o de en+rada.
MH: Cabe des+acar que el objeto var-i-a según el jugador
MH: As-i- que a veces su compor+am-i-ento y la -i-nfluenc-i-a que debes de ejercer en es+e objeto puede ser... -i-mpredec-i-ble a ojos ajenos
MH: No obs+an+e aun puedo ayudar+e a descubr-i-rlo
MH: Qu-i-za pueda ser algo +an simple como dejarle +-i-empo...
MH: Actuar sobre el objeto...
MH: Enseñarle...
MH: O -i-ncluso enfren+arlo. Sea ps-i-qu-i-camente o ps-i-colog-i-camente.
MH: En +u caso no puedo ver que podr-i-a ser. -I-nsuf-i-c-i-en+es da+os.
LC: hm
LC: de verdad no puedes saber
MH: No.
MH: Ahora adelan+e.
MH: Coloca el +o+em en el plato inferior del alqu-i-m-i-zador.
MH: Cuan+o an+es acabemos mejor.


Obedeció al mandato del texto ocre. El aparato analizó el tótem de cruxtie, y de la plataforma, salió algo que a los dos niños no les gustó en absoluto.
Una pecera mugrienta con polvo y barro apareció en frente de sus ojos. Un recipiente de cristal deshabitado que parecía requerir una limpieza urgente. Era bastante obvio lo que tenía que hacer. Pero había una traba con ello.
Lo odiaba. Odiaba limpiar. Esperaba que su amigo el alien le diera alguna alternativa.
LC: iugh
LC: acaba de aparecer una pezera sucia
LC: qe asco
LC: qe piensas tu qe debo de hacer?
MH: Hm.
MH: +-i-ene algun pez den+ro?

Miró la pecera en busca de algún ser vivo que se moviera. No había ni cola que ondeaba por las sucias aguas. Si lo hubiera, lo más posible es que estuviera muerta.
LC: es pura agua
LC: agua estancada
MH: Y s-i-en+es un fervor deseo de l-i-mp-i-arlo?
LC: no
LC: no qu-i-ero
MH: Sal+a la vista que debes de enfren+ar +us man-i-as para superar es+a fase.
MH: Vuelve al segundo p-i-so y l-i-mp-i-a la pecera.
LC: jo
LC: no quiero :(
MH: Y qu-i-eres mor-i-r?
LC: tampoco...
MH: Ah-i- es+amos.
MH: Anda no cues+a nada
MH: Es solo qu-i-+ar la mugre y camb-i-ar el agua.
MH: Una tarea rela+-i-vamen+e fac-i-l comparado con las de o+ros que han jugado al m-i-smo juego.
MH: Venga.
MH: Que solo +enemos 18 m-i-nu+os.


Parecía una tarea más sencilla dicha por el texto amarillento. Pero muy en el fondo seguía pensando que era difícil.
─¿Y ahora qué, Chaggy?─ Preguntó su hermana, a punto de estallar de la inacción. A Chag tampoco le gustaba ese juego. Empezaba a mosquearle.
─Hay... hay que limpiar esto.─ Contestó desganado.
─¿¡Qué!? ¡¿Y para eso vinimos al cole?! ¡¿Para limpiar peceras?!─ Preguntó indignada. El tono de voz que empleó dejó patidifuso a su hermano.
─Eh...
─¡Hemos estado dando vueltas tontas por casi todo el cole, tenemos al hombre del saco por ahí, nos cae fuego encima, FUEGO! ¡¿Y mientras pasa todas esas cosas tenemos que limpiar UNA PECERA ASQUEROSA?! ¿¡PARA ESO SALIMOS DE CASA!?
─Ch-cherry, baja la voz...
─¡NO, HERMANO! ¡Estoy asustada, tengo sueño, es de noche, QUIERO IRME A CASA!
─¡No podemos! ¡¿Cuántas veces te he dicho que la casa está desaparecida?! ¡Tú lo viste!
─¡Mentira! ¡Mentira mentira mentira cochina! ¡No era nuestra casa!
─¡Lo era, Cherry! ¡Eran las mismas paredes, maldita sea! ¡Si vimos incluso como el meteorito cayó y no lo destrozó porque NO ESTABA!

Era cierto. Su joven memoria se le escapó ese detalle. Pero aún así, no le pareció bien salir. Después de todo, si no hubieran salido, ahora estarían en un lugar seguro, ¿o no?
Quizá solo tendría que buscarlo. A lo mejor estaba en otro lugar del mundo.
Pronto, su decisión fue pronunciada.
─Ya está. Me voy de aquí.─ Dijo mientras recogía sus cosas para aventurarse en un viaje por los campos apocalípticos. Ya no le importaba la oscuridad, ni las piedras que caían.
─¿¡Qué!? ¡No, no puedes! ¡Vas a morir!
No hizo caso alguno a sus advertencias.
─Cherry, por favor... Silvi no nos perdonará...─ Rogaba con la voz quebrada.
─No te perdonará a ti por arrastrarme aquí. Adiós Chag.

Finalmente la niña salió de esa habitación vacía, con decisión. Los pasillos aún seguían iluminados con aquella luz cegadora. Desde aquel punto, irse sin compañía no resultaba un reto tan arduo como lo parecía un principio. Mas una gran sombra opacaba sus alrededores. Pudo ver como un par de deportivas llenas de suciedad y una tela tejana llenos de grasa y sal.
─Tu hermano te trata mal, ¿verdad pequeña?
Y esa voz... acababa de oírla antes. ¿No era de ese señor grande con el que huían? Alzó la mirada, con miedo. Aparte de los pantalones, tenía una camiseta aguamarina oscurecida por el constante sudor y una grasienta media melena de color negro, alborotada. No era ningún ejemplo de fuerza y entrenamiento, precisamente; igual que sus ropas y su barba, tenía la grasa saturada por doquier. Pero eso le ayudaba a adquirir un tamaño que impondría ante cualquier niño, más que resaltar su flaqueza.
Cuando sus ojos se cruzaron, el hombre dio una amplia y siniestra sonrisa, enseñando todo el sarro que llevaba acumulado.
─¿Buscas tu casa? Yo sé dónde está. Vamos. Te llevo.

¿Era cierto? ¿Él sabía dónde estaba su casa? No sabía si creerle. Había algo malo en su tono vacilante. Era un desconocido. De esos de los que no debía entablar conversación. Retrocedió. Como señal de burla, el hombre dio otro paso hacia delante. Aquel mastodonte empezaba a jugar con su presa, solo para su propio disfrute. Cherry sollozaba. Quería que se alejara; pero incansablemente y con paciencia, este no desistía en su perverso propósito. Las lágrimas que estaba a punto de sacar era un manjar para el hombre del saco. Tanto que hasta se relamía los labios sin tan siquiera saborearlas.

Finalmente, la joven no pudo aguantar más y dio un agudo grito de auxilio. Un chillido del cual no pudo ser ignorado. Su hermano se encontraba con la moral baja cuando escuchó a su hermana. Sabía que estaba en peligro. Algo tenía que hacer.
Sin pensarlo los veces, se quitó la mochila un momento para sacar una pistola de plástico con una pequeña botella por la parte trasera. Era un rifle que pretendía ser futurista con aquellos vibrantes colores fosforescentes. Pero aparte de la estética, era lo único con lo que podía defenderse.
El brazal vibró una vez más.
MH: LC
MH: Que es+as hac-i-endo?
MH: Acaso no -i-ras a...
Ignoró los mensajes del médico. Cargó su munición con el agua verdosa del recipiente. No era nada. Solo esperaba que le provocara una enfermedad con tanta mugre.
MH: Ahora no +enemos esa pr-i-or-i-dad LC
MH: S-i- lo l-i-mp-i-as ahora podremos ev-i-+ar que Cherry se vaya.
MH: Por favor no vayas a hacer+e el heroe
MH: No hay +-i-empo


El pequeño corrió lo más rápido que pudo hacia la localización de los gritos. Tenía que salvarla de aquel depravado.
No tardó en ver a la legendaria figura de terror que los rumores relataban. Aquel gran monstruo tenía a Cherry entre la espada y la pared. Su masa corporal impedía cualquier escape. Se estaba preparando. Aquella luna umbría cantaba victoria ante el asustado rostro de Cherry.
─No tienes escapatoria, ratita. Estás atrapada.
─N-no...─ Imploraba clemencia con sus pequeños llantos. Sin embargo, parecía que era inmune a sus encantos.
─Sí... pero no te preocupes, pequeña. Estoy muy convencido de que lo pasarás muy bien conmigo.

Vio que las peludas manos de aquel gran simio iban dirigiéndose a la cintura. Recordó el detalle de los pantalones. Las descripciones de lo grandes que eran. Pronto entendió que iba a hacer algo obsceno y traumatizante a su hermana. Que sufriría el mismo destino que Lucio.
Debía impedirlo a toda costa. Cerró un ojo para afinar puntería. Apuntó al brazo de la enorme bola de grasa.

Objetivo fijado.

Apretó el disparador. Un raudo y débil chorro de agua fue lanzado. Este pudo sentir la pastosa textura de los líquenes en la piel, distrayéndole de sus perversos propósitos.

Giró a ver de dónde procedía esa cosa asquerosa que le impregnó. Pudo ver al chico, tembloroso y enojado, dispuesto a enfrentarle.
─¡D-deja en paz a mi hermana, sucio gordo asqueroso!─ Gritó para dar firmeza a sus acciones e intimidarlo. Lo único que consiguió con ese golpe de voz fue una sonrisa socarrona. Como si aquello no le hubiera afectado nada.
─¿Pero de verdad crees que un poquito de agua sucia va a hacer que la deje en paz? Ay, niño... vas a tener que venir conmigo también.
Rechinó los dientes. Todo el coraje que tenía se había disipado con un simple soplo de su mal aliento. Se acercaba aún más. Chag intentaba dispararle a los ojos; mas su pulso le traicionaba. Y aunque acertara a otras partes, no parecía afectarle para nada.
¿En qué lío se había metido?
Tenía todas sus posibilidades en contra. Retroceder no era una opción, y mucho menos adentrarse en las clases, pues también estaría acorralado. Cherry le alentaba a vencerlo, intentando darle ánimos.

Ella aún no desistía. Pensaba que él la podía salvar. Empezaba a rendirse mientras se daba cuenta del tipo de persona de cual se estaba enfrentando.
Pero no podía. Si ella tenía esperanzas de salir de ahí sin estar con ese energúmeno, significaba que aún había opciones.
Empezó a ver su arma de otra forma. Como si no fuera un disparador. Lo cogió del cañón y lo golpeó con la carga. Los golpes eran mínimos. Pero a medida que golpeaba, el dolor iba acumulándose por varias partes del cuerpo. Como sus héroes, empezaba a salir solo de aquel problema.
MH: Muy as+u+o es+e mov-i-m-i-en+o
MH: Pero es m-i- deber re-i-+erar que el +iempo se nos acaba.
MH: Ahora m-i-smo el con+ador marca 12 m-i-nutos 51 segundos
MH: S-i- no abandonas ahora, el me+eor-i-to va a errad-i-car +u v-i-da
MH: Ademas eso no +e va a serv-i-r
MH: Su masa corporal lo pro+egerá de golpes f-i-s-i-cos como los +uyos
MH: En cuan+o lo comprenda+e arru-i-nara la ses-i-on
MH: As-i- que abandona sea lo que es+es hac-i-endo

Sin embargo, hubo un tiempo por el que aquel monstruo empezó a aguantar todo lo que recibía. De un manotazo, hizo que Chag soltara la única arma que tenía.
─¡No!

Rápidamente, fue a recuperar su pistola de agua. Pero pronto su muñeca fue agarrada por aquella mano, impidiéndole al avance.
─¡Epa! ¿¡Pero a dónde vas, niño!? ¡¿Ibas a recuperar esa mierdecilla?!
Forcejaba inútilmente para que lo soltara. Pero le tenía bien agarrado.
Era el fin. No debió de meterse por esos lares de noche. No tuvo que participar en ese juego. Se arrepentía de haberse fugado de casa. Había fallado como hermano. Intentó proteger a Cherry, y ahora ambos iban a acabar igual.

Solo podía ver una estela dorada que se iba acercando con parsimonia a ese hombre. Una cabeza de reptil muy enfadada.
Los gritos habían enfurecido a ese fantasma hacía unos minutos. Ese enfrentamiento le había dado tiempo a acercarse a los causantes lo suficiente para propinar un mordisco a uno de los dos. Y, para suerte de Chag, su mascota no la iría a tomar con él.

Aquella boca sin dientes espectral empezó a abrirse para luego clavarse en el hombro del señor. Dolorido bramó cual bestia hendida, intentando ahuyentar a la cabeza del animal de su hombro. Bastó con la persistencia y su fuerza para alejar a ese espíritu. Tenía una herida pequeña sangrante, y no muy profunda. Otra vez se reía. Esta vez con notorio nerviosismo.
Tuvo que soltar a Chag para que no presionara más. Eso le dio una oportunidad para volver a coger la pistola.
─Maldita cabeza de tortuga... me hiciste daño, cabrona. Pero no vas a quitarme a mi trofeo.
Vio que el pequeño había escapado. La pequeña no se había movido. Chag iba a alejarla de ese tipo. Iba a cogerla de la mano. Desgraciadamente, los reflejos lentos del animal y la parálisis que le provocaba el miedo hizo que el hombre agarrara a Cherry. Chag intentaba recuperarla. Pero para aquel entonces, se la había alzado.
─Y tú, niño... tienes suerte de que ese puñetero animal me haya mordido.

Fueron las últimas palabras que le dirigió antes de aupar a Cherry a su hombro. La niña pataleaba con fuerza para que la suelte gritando que la soltara, sin resultado. Corrió lo más rápido que podía para que el pequeño no lo alcanzara. Sin embargo, estaba dispuesto incluso a salir del colegio nueve minutos antes de que el meteorito llegara.
Lanzó todo el agua que tenía al hombre, dando de lleno todo el tiempo; incluso acertó en la herida, provocando escozores varios. Pero este se rehusaba a detener su marcha. Una vez llegado a las escaleras, se le notaba agotado, a punto de desplomarse, dispuesto a seguir un ritmo constante.

La debilidad de aquel hombre se hacía notorio. Bajó el primer escalón. Chag también estaba cansado; no tanto como él. Era ahora o nunca.
Se preparaba para lanzarse en su contra, llevarlo escaleras abajo para que ruede; cosa que le traía pavor. Pero era lo único que podía hacer para salvar a Cherry.

Mas justo cuando se había decidido a coger impulso, cayó una estantería del techo, y por poco su pie iba a ser víctima de su peso. Trató de apartar el mueble; sin embargo, el lastre de los libros era demasiado para un niño de nueve años.
Podía ver a través de la esquina como aquel mastodonte bajaba, alejándole de su hermana.
─¡Hermanito, no!
─¡Cherry!
Con las lágrimas a punto de salir de sus cuencas, Chag sacó su mano de aquella estrecha obertura, igual que Cherry extendía la suya.
─N-no me dejes que ese gordo me lleve, hermano...
─No-no puedo... ¡no puedo alcanzarte!
Grada por grada, la diminuta extremidad de la joven se iba alejando más y más, hasta que finalmente se quedó atrás. Había arrastrado a su hermana a un destino incierto y nefasto. ¿Cómo pudo permitir que eso pasara? ¿Por qué se guiaría por las palabras de un desconocido?

Los llantos eran escuchados por las inertes paredes. La soledad empezaba a hacerle mella. También quería volver a casa.
Pese a todo lo ocurrido, el brazal seguía zumbando en su muñeca, molestándole. El botón de la solapa parpadeaba sin cesar.

Maldito pesado. Apostaba a que fue él el responsable de que Cherry se fuera.

Fue a mirar qué quería ese maldito alien.
MH: No habr-i-as logrado salvarla de ese suje+o de +odos modos.
MH: +e superaba en todos los a+ribu+os.
MH: +ampoco es que fuera un elemen+o esenc-i-al para el progreso del juego.
MH: El propos-i-+o que cumpl-i-a era +o+almen+e nulo.


Esa frivolidad venida de él convirtió esa culpa y esa pena en pura rabia. ¿Acaso ellos crecían sin familia? ¿¡Con quién estaba hablando, realmente!?
LC: COMO PUEDES DECIR ESO
LC: ERA MI ERMANA
LC: IDIOTA
MH: Se qu-i-en es y la -i-nfluenc-i-a emoc-i-onal que ejerce en t-i-
MH: De hecho, es un rasgo carec+er-i-s+-i-co que noso+ros los +roll no +enemos.
MH: Nunca nos cr-i-a nues+ra prop-i-a espec-i-e de hecho.
MH: Pero cumpl-i-r +us obje+-i-vos y sa+-i-sfacer +us neces-i-dades emoc-i-onales a la vez se volv-i-o -i-mpos-i-ble desde que +u “hermana” sal-i-o de la hab-i-+ac-i-on
LC: ME DA IGUAL
LC: LA AS PODIDO MATAR
LC: ESE TIPO SE LEBO ANTES A UN CRIO
MH: De+alles om-i-s-i-bles
LC: OMISIBLES
LC: NI SI QUIERA SE QE ES ESO
LC: PERO SI ES UNA DE TUS PALABRAS ALIEN
LC: TE BLOQEARE
MH: Vale
MH: Pero an+es de eso
MH: M-i-ra por la ven+ana que +-i-enes al lado
MH: Que ves?


Se podía oír el viento bramando por las paredes, como si un avión kamikaze se acercara directo al recinto escolar. Era un sonido que pudo aplacar su ira, despertando su curiosidad. Se puso de puntillas para abrir la persiana y ver qué era.
No pudo verlo todo debido a su estatura, pero juraba que aquello que se veía era un pedrusco en llamas. Calmadamente, el chico tecleó lo que sus ojos habían disuadido.
LC: un meteorito
MH: Aja.
MH: Y ahora m-i-ra a +u derecha.
MH: Que ves?

Chag giró su mirada. Mientras estaba distraído gritándole, el troll puso el escritorio del profesor con el objeto de entrada.
LC: la pezera sucia y mal oliente
MH: Correc+o.
MH: Es+a persecuc-i-on, jun+o con la d-i-spu+a que +uv-i-s+e con Cherry +e ha cos+ado qu-i-nce m-i-nu+os de +u v-i-da.
MH: Dejando+e solo c-i-nco para ac+uar.
MH: S-i- colaboras
MH: +u v-i-da se prolongara var-i-os c-i-clos mas, s-i-n con+ar -i-mprov-i-s+os
MH: Qu-i-za -i-ncluso has+a la e+ern-i-dad qu-i-en sabe
MH: Y ademas
MH: +e garan+-i-zare la salud de +u hermana
MH: S-i- +an+o +e -i-mpor+a
LC: de verdad harias eso?
MH: S-i-
MH: +-i-enes m-i- palabra


Ahora tenía una motivación para seguir permaneciendo, pese a todo.

LC: esta bien
LC: lo are
LC: pero
LC: si descubro que me estas engañando...
MH: Asum-i-re las consecuenc-i-as s-i- lo hago
MH: Pero no +e en+re+engas mas
MH: Por favor.


Al fin se armó de valor para agarrar aquel recipiente y subirlo al segundo piso. El fuego casi se hacía notar. Sin embargo, las aguas no dejaban de caer por los grifos, tan fuertes como siempre. El líquido emponzoñado corría por el desagüe mientras el lodo y el polvo lo acompañaba a su viaje por las cañerías.

Pronto, el agua clara inundó la pecera de oro translúcido. Aquel fulgor se llevó consigo al colegio, dejando que la piedra chocara contra tierra llana. Y entonces, una pequeña onda expansiva de quinientos metros de radio derribó sus cercanías. La campana de Dios caía en picado junto a la piedra. Las casas deshabitadas sucumbían ante la fuerza devastadora del cuerpo celeste.

En polvo se iba convirtiendo Vilaflor mientras una destartalada furgoneta transportaba al insidioso hombre y a la somnolienta joven a una distancia que las ondas expansivas aún no podían alcanzar.


Lamento todas las desilusiones que puede causar este capítulo [?].


#51
...De acuerdo, un lusus come hombres hubiera sido mejor que eso.
Y dime, ¿Chag y Cherry son idiotas o es que estaban tan nerviosos que no comprendian que solo habia una forma de salvar su vida y era SIMPLEMENTE LIMPIAR UNA PUTA PECERA? Es decir, entiendo que sean niños, esten en negación y todo eso, ¿¡PERO EN SERIO?! Solo espero que Cherry logré entrar y que un grupo de Imps masacren a ese pedofilo mugriento. Eso y que Chag logre alquimizar una arma de verdad porque con esa pistola está más que condenado.
Ha estado bien, no ha sido lo suficientemente relevante, pero ha sido un buen capitulo.
#52
Esto reafirma que Chag es el mejor personaje hasta ahora, he doesn't give a fuck about death, he is not gonna clean that shit.
Igual, niños son niños, no lo culpo. Aunque no me pensé eso del pedofilo, para nada, y no sé que hace un hombre en medio apocalipsis en una escuela que no va a ir ni Dios, pero :ok:

Al menos sabemos que Chag va a ser peestolkin, like a fucking boss.

No hay mucho que comentar, un capitulo antes de entrar en el juego real, pero me encanto en especial la narración de esta vez, específicamente el final, aunque se puso confuso cuando la tortuga apareció.
Y no me fío de MH, eso de que garantiza la salud de su hermana.

No-no-no (8).

Ella va a morir-rir-rir (8).

Anyway, espero el próximo, saludín.

#53
He regresado del inframundo! te saludo jajaja, bueno aunque solo me haya leído por el momento como pasó mi propi hiatus (? y me estoy tardando mucho en leer el fanfic voy publicando este mensaje para que veas más o menos mis tonterías y correciones de errores para que te motives y sigas con este fanfiction que me enganchó jajaja. Al final pondré que opino en general pero cuando alcance a lo que llevas.
Sin más preámbulos mi gran texto:
Prólogo
Me gusta mucho el ambiente que ponen postapocaliptico además que como te dije la chica me parece muy humana además que se lleva conforme a su personalidad, un personaje muy realista a su parece que se lleva muy mal con su tío a pesar que este hace mucho por ella aún cuando es obligación ella le debe mucho, pero bueno al ser niños uno nunca sabe lo que se tiene como se ve en capitulos tardíos de homestuck de como los niños se arrepienten de no pasar tiempo suficiente con sus seres más cercanos al morir.
Errores :v
Spoiler

"Más porque en esta casa, cerca del Teide, es el mismísimo infierno" Ya te dije que cambiar de esto

"Es tonto, imbécil, macarra, ¡todo lo que puedas llamar!" se debería poner "todo lo que le puedas llamar" ya que tienes el sujeto sin especificar pero al utilizar un complemento a la oración necesitas agregar el pronombre personal

"Y por si no fuera poco, no me deja ni estudiar." coma innecesaria o poner la coma despues de la "Y"

"¡y no puedo conciliar el sueño por culpa de esos bramidos animales que emiten desde su puñetera cama!" usaste ya la y con poca anterioridad, deberías utilizar esa letra menos o cambiarla al menos por un tampoco

"Le cuento mis problemas y este me mira fijamente" otra vez, mucho uso de la y, podrías utilizar la palabra mientras o cambiar algo el contexto de la oración

" Si todo ese arsenal de dispara," "se dispara"

"¿Cómo todos pueden ser tan estúpidos? " a "¿Cómo puedes ser todos tan estúpidos?" por reglas de orden en las preguntas

"ochenta sobre yeso coloreado de un triste gris e iluminada gracias a la luz" yeso es "masculino" por eso sería iluminado, además que deberías utilizar rayos del sol o algo así por que ya utilizaste el verbo iluminar es redundante hablar sobre la luz



Capitulo 1
Empiezo con lo que dices que tiene más partido es que la fanbase de pokémon suele ser algo más madura por que tiene demasiado tiempo por lo que la gente tiene mayor interés en algo bien pensado mientras que homestuck hay mucha fangirl sinceramente sobretodo en el ambiente en español jajaja sobretodo por los shippings y esas cosas que son tan populares que no dan cabida para algo de mayor calidad cono esto que tan solo un mal hecho jhonxkarkat
Se me hace raro como inicia de que te dice sobre lo de crear tu universo cuando sburb es muchísimo más críptico que esto y los videntes o los que tienen contacto con los horrorterror son los que adquieren el conocimiento por esto mismo sobre el objetivo del juego, así que no sé no me gusta :( no queda tanto con la temática de homestuck pero es una pequeñez.
Me gusta como utilizas palabras poco conocidas y una gran cantidad de sinónimos, el problema es que a veces al querer uno forzar las palabras se nota así que deberías tratar que "fluya" un poco más la narración por que a veces es muy inconsistente
Su hermana es algo peculiar y sí queda bien con su personalidad el como escribe, sí hay mucha gente así, aunque lo que me parece raro que escriba anyos cuando es más constoso que escribir años o anos, para que no parezca muy forzado deberías evitar eso jajaja. Como hermana perfecta la relación que llevan ya que se suelen llevar así
Luego lo de sus paranoias de la prota con la desconfianza haha me pareció a como reaccionaría yo y que le dijeran paranoica se sintió como sí me lo dijeran a mi D:
Su reacción al entrar a la página fue de oro con eso de "pervertido aficionado del entretenimiento japonés" jajaja buena primera impresión de tentáculoTerapeuta, aunque después da un buen giro por algo serio con tan solo lo de "¿Condolencias...?"
Además ahora que caigo sí es paralelo a los de homestuck sería una buena idea de poner por que estaban tan separados los niños y no había mucho contato con el exterior, aunque chocaría con lo del padre de jhon que va a trabajar pero quien sabe
La forma de decidirse otra vez me recuerda al protagonista que prefiere arriesgarse que arrepentirse toda la vida o lo que le queda de vida, es una buena forma de seguir, Lo que me recuerda que había muchos más jugadores de SBURB en el planeta tierra pero por el Deus Ex Machina del homestuck principal estaban destinados a fracasar. Eso se demuestra en el laboratorio de Rose que tiene multiples puntos de donde se encuentran jugadores de SBURB, muchos de ellos apagados por la muerte.
Con la llegada de amber no tendo duda sobre quien será la vidente del grupo jajaja solo espero ver que signo es, luego que Silva mencione lo de Satanás, sé que fue muy en serio pero al pensar en ese estereotipo no pude evitar que la risa me ganara ya que lo que piensa a su manera es tan... no sé una situación graciosa pero seria
Un buen capitulo así que sigo con lo demás con un:
"brin it on"

Mistakes were made:
Spoiler

" Lo que se encontró fue aquellas láminas que no hallaba." esto no entiendo bien que se quería decir, bueno sí es que no reconocía la palabra está mal utilizada y solo confundirá el lector, hay vece que sí hay que usar sinónimos pero tienen sus especificaciones en muchas ocaciones

"Acto seguido, sin razón aparente" sería motivo- ya que razón es una acción utilizada con una función objetiva hecha por algo o alguien más, mientras que motivo son as cosas que suceden por aguna reacción no necesariamente deben ser lógicas como en este caso

"aparente, cayó al suelo." ¿Quién cayó al suelo? está bien que ya la especificaste a la protagonista en alguna ocasión pero se puede pensar que fue la carta o la carte, no lo sé, por eso especifica más sujetos

"en el colchón; mas no halló ninguna" ninguno-

"aunque con incredulidad, pues esto desafiaba a la física molecular" sería "ya que esto desafiaba" el pues es una palabra muy fea que suena mal y no debería utilizarse al menos que se use el puesto

"Tocó ahí por accidente, y he aquí; instantáneamente, volvió a aparecer" esta oración desentona, puesto tu narración es de describir acciones estando fuera del prota en ese momento pero luego lo pones como sí hablar con el lector lo cual lo hace muy, pero muy inconsistente D:

"a ser tangible, todo y que ahora tenía que moverla a su sitio correspondiente" apresuraste mucho esta descripción de acciones haciendo un gran revoltijo, no sé como componerlo :S

" Puso el nombre del juego. Contra todo pronóstico, hubo unas pocas entradas." sería: "Puso el nombre del juego del cual, contra todo pronostico, hubo unas pocas entradas" para que tenga un poco de contexto y no haya oraciones entrecortadas por los puntos


Capítulo 2:
Me hubiera gustado primero que pusieras una descripción y después el texto de pesterchum, ya que queda muy mal presentado pero bueno es una cosa muy pequeña.
“apareció Satanás y me hizo suya”:
Spoiler

AJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA

Me encantan las ocurrencias de su hermana un gran personaje bastante carismático por lo que veo, es tan peculiar jajaja me da tanta risa aunque a veces sea un poco bobo.
Tío hijo de puta D: no mames ¿cómo le hace eso a su familia? bueno sonaré indignado y que no me lo puedo creeer pero lamentablmente hay bastante gente así y me enoja pero bueno al menos no le golpearon :S
La parte del conejo no la entendí bien, pero creo que es por que la estoy leyendo mal no sé
Una radio, woa eso sí no me lo esperaba, bastante original debo decir jeje, además que la parte que describes la creación de la modificación del cilindro es muy chula, me acordó al pie de la letra una escena de homestuck sin fallo alguno.
"-Vaya, vaya... el macho no es tan macho si su sobrina lleva una espada en su mano, ¿verdad?" 1vs1 sin camisa a puño limpio poison e-e)9 ok no
La situación de poderío que tiene nuestra protagonista se me hizo bien hecha sin embargo muchas de las cosas que dice son ridiculas como lo de "ni si quiera usas bien la palabra capullo " pero se entiende ya que es una niña además del estilo que le gusta que la gente hable literal, solo es una decepción que no quería que tuviera con el personaje pero conforme a su personaje le queda y no deberías cambiarla
Me gustó mucho el capítulo y la pelea con el dinosaurio, sin embargo que debías haber descrito mucho más el momento además de como nota el cambio de lugar al entrar al juego, pero bueno será de ver en el próximo capítulo.
I'm not gonna let it be
Spoiler

"Pasó un largo rato desde que su hermana dio comienzo la descarga." debería ser "pasa un largo rato" ya que es una acción que va ocurriendo mientras sigue la historia pasó queda fuera de contexto

"La puso en horizontal y giró la llave que había en la parte delantera." sería "horizontal girando la llave que había" ya que usaste la y hace poco deberías evitar reusarla en este caso sí podría reemplazarse, no como otros que no mencioné por que era muy difícil reemplazar la y

"Sus movimientos fueron lo suficientemente raudos como para no poder ser seguidos" deberías aclarar que seguidos por la vista, ya que queda mejor con el ambiente y no se tiene que andar adivinando

"El tacto era frío, y desagradable por culpa del polvo" coma innecesaria

" El hombre retrocedió varios pasos por la fuerza que el tablón de madera dejaba paso a la chica." sería "por la fuerza con la que el tablón de madera..." ya que la fuerza es la que da paso a la chica por medio del tablón de madera

"Tenía ya los nudillos calentados para la ocasión. Pero al ver el brillo plateado de aquella delgada vara en ristre, " el . debería cambiarse por una coma ya que sigue siendo parte de la oración, no es un cambio con la oración anterior como para dividirlo en con punto

"A medida que avanzaba, el retrocedía." ya que utilizas la palabra "él" deberías haber utilizado "que ella avanzaba"

" Bajó la altura del sable y bajó las escaleras " bajo y bajo debería ser "Dejó cae una poca altura mientras lo sostenía y bajó las escaleras" o algo por el estilo, podría mejorarse aún más

"Al menos ya faltaba poco. Era nada más colocar el tótem esculpido " punto innecesario por que la segunda oración depende de la primera bastante

" este empezó a temblar y cambiar de forma." éste lleva acento ya que sí la palabra este no se sigue del sujeto del que habla se le coloca acento

" Se preparó para coger carrerilla y abalanzarse contra aquel monstruo" sería "se preparó cogiendo carrerilla para abalanzarse contra aquel mounstro" ya que se está preparando al agarrar impulos para realizar la acción de abalanzarse




Capítulo 3:
La reflexión sobre la fé me hubiera gustado que fuera más compleja, pero sí no eres creyente sí quiera sería difícil el poder describir algo de ese estilo además que tampoco sería de darle taaaantas vueltas.
La parte de la comida y sus hermanos se me hizo algo aburrida, sin embargo no digo que esté mal solo que es mi parecer personal y no creo que casi nadie lo comparta, además que no quiero que la quites por que es muy necesaria además de realista conforme a como son los niños, ay los niños como uno los quiereodia por como son-suspira
Sinceramente 3 horas para un buen juego es poco, sí crees que 3 horas de descarga es mucho para dos .exe no has sufrido el verdadero infierno del internet marca slowpoke. Milesoft es el mejor sistema operativo!! hereje! D:
Utilizar la guía me parece buena idea lo digo de nuevo jajaja le da un aire de proximidad a la obra de Hussie. Bueno que le tomen venganza me parece buena reacción de un niño jajaja además que la fanática religiosa no le ponga seguridad por confiar en ellos.
Éste capítulo fuer demasiado fluido así que no creo poder comentar mucho más, fue cercano a como luego se desarrolla homestuck con los diálogos y las pequeñas frases sobre las aventuras de otros para ir desenmarañando la historia compleja que se tiene, pero a su vez es diferente en muchas cosas que son cotidianas para los personajes. Los personajes se sientes reales, muy reales a comparación de los introvertidos y exagerados de homestuck a excepción de la protagonista por que la vidente sí hay bastante gente así exactamente como es. Pero están bien no les veo problema que sean asi

Pos bueh sin más, los errores que vi
Spoiler

"Al fin y al cabo, eran sus hermanastros. " Hermanastros es cuando no se comparte ningun lazo sanguíneo por ejemplo de otra madre y otro padre pero la madre de ellos se hace esposa de tu padre, entonces son hermanastros, en caso de mismo padre serían medios hermanos

"La falta de un microondas operativo le obligó a sacar una sartén y recalentarlo ahí." sería "una sartén poniéndola a calentar ahí" para ahorrar el uso de la y

"Niño y niña salieron de sus habitaciones, y, alegres, acudieron pronto al comedor." sería "habitaciones para, estando alegres, acudir pronto al comedor" para evitar el uso de la y además que hay uno anterior muy cerca

"Incluso se diría que sus grandes ojos verdes reflejaban su inteligencia. " ¿Incluso por qué? nadie dijo antes una comparación de inteligencia u ojos verdes así que no queda para nada esa palabra



Capítulo 4:
No me gustó nada que se tragara lo del golpe sin preocuparse, digo uno así de fuerte te haría sangrar o al menos un gran moretón, pero bueno es tan solo una historia aunque es un poco irrealista ahí :/ siguiendo eso me gusta un poco las reacciones de los niños pero sigue dejándome un mal sabor de boca
Después de ello me parece perfecto que profundices más en estos personajes de los niños para que no sean solo un segundo plano, no hay ningun personaje de segundo plano en homestuck excepto por Equius no está tan desarrollado aun con tantas apariciones ni cambia nada más que basicamente hace que muera nepeta.
Interesante como se le ocurre al chico esto además que la frase de hágase la luz queda bastante bien con el ambiente que desarrollas.
No comenté tampoco mucho en este capítulo por que es algo más corto y fluido sin embargo no hace que lo disfrute menos me gustó bastante

Errores (uno :D):
Spoiler


"No podían hacer otra que mirar la televisión y empaparse de las tristes condolencia" falta S en condolencias



________________________________________________

Lee mi Fanfic: Pokémon Shi Daos


#54
¡RAAAAAAAAAAAAWRGH!
¡Ya está, ya volví a escribir, POR FIIIN! Pensé que podría llevar con un episodio de FdC a tiempo pese a todos los trabajos que me mandaban; pero... no. No, no. Me siguieron cargando como una mula y solo pude acabar RppC. Al menos julio ya está aquí y tengo vacaciones (todo y que las tenía desde finales de mayo, teóricamente, pero... preferí hacer otras cosas [?]). No confío en que haga mucho en este periodo, pero intentaré compensar la falta de capítulos de estos tres meses. Más o menos tengo un esquema de como irán las cosas en los próximos episodios, aunque como mucho puedo garantizar uno más en esta semana (lo tengo por la mitad, más o menos). Y también debo de reescribir todo el decimotercero capítulo de RppC. ¡ARGH!

Esta vez no responderé a los comentarios porque... probablemente tenga cosas que decir y eso, pero ya se me pasaron. Y también me da un poco de palo responderos, de modo que... ¡no lo haré! Quizá a la próxima, maybe :B
De todos modos, aprecio las correcciones y comentarios que hacen :3

Y sí, siento si acabo de provocar un atentado terrorista en vuestras neuronas. Quería hacer un nightmare fuel. ¿Y tal vez me haya pasado con el tipo de antagonista que estoy haciendo? Hm.

Infórmenme si me pasé tres pueblos, porfi. De todos modos, esto no está pensado para niños, de modo que tampoco me maten. Y créanme; podría haber ido a peor, pero no [?].
Y sin más preámbulos... :D

Capitulo 11


Spoiler
Gran parte de los vecinos del bloque estaban reunidos en el comedor, atónitos por el repentino cambio de lugar. El reverendo intentaba dar respuestas a todas esas dudas que los residentes tenían, con suma paciencia. Muchos de ellos eran ateos que habían encontrado una supuesta prueba de la existencia de un ser divino lo suficientemente piadoso para salvarles del Juicio Final.
Por supuesto, también habían personas impías que aún no se creían que esto hubiera pasado realmente. Lo cual les hacían preguntar... ¿por qué ellos? ¿Acaso Dios no apartaba la mala hierba de la cebada?
Sin embargo, pese a toda esa recepción, Silvia estaba aislada de todo el mundo, preocupada por sus hermanastros. Que no los encontrara aún la inquietaba. Empezaba a pensar incluso que murieron víctimas de algún meteorito. No aguantaba esa idea. Perder a dos seres queridos más era un golpe demasiado duro para ella.

Escuchó el aviso del pesterchum mientras lloraba en silencio. Los primeros avisos los ignoraron. Cuando empezaron a ser más seguidos, empezaban a incordiarle. ¿Pero qué quería Amber ahora? ¿¡No veía que estaba deprimida!? O quizá sea Samantha queriendo informar. Pero lo veía improbable.

Fue a ver, aguantando toda la rabia que tenía dentro. Para su sorpresa, no era ninguna de las dos ni nadie que conociera.
-lupinDesire [LD] empezó a trollear a sacroCore [SC] a las 4:42-
LD: hey
LD: hey hey~♪
LD: …
LD: nº ♫iras pesterchu♫ nunca º que?
LD: heeeeeeeeeeeey
LD: … ºººººkeeeeeeyyyy
LD: hey sºul sister~♪
LD: aint that ♫r in the radiº~♪
LD: stereº~♪
LD: the way yºu ♫ºve ain't fair, yºu knºw~♪!
SC: Pero y tu quien eres?
LD: AH
LD: AL FIN JODER
LD: e♫pezaba a pensar que ♫e ignºrabas [:B(
SC: Como conseguiste mi pesterchum?
LD: direcciºn IP
LD: registrº de internet
LD: rastreºs
LD: hackeºs
SC: Como?
LD: nº sabes que es una IP?
LD: bleh al carajº
LD: cººººººº♫ºººººº seeeeeeea~♪
LD: ♫i ♫ºirail ♫e infºr♫º de que ciertº criº tenia a una... como era... “hermana”?
LD: yyyyyyy claaaaaaarº
LD: la encontre, peeeeeeeero
SC: No entiendo gran parte de lo que dices
SC: Eh espera
SC: “Cierto crio”?
SC: No habras contactado con chag!?
LD: dije
LD: ♫i ♫ºirail
LD: nº yº
LD: pel♫aza
LD: perº
LD: yº he cºntactadº cºntigo
LD: Y
LD: ♫e llena de ºrgullº y satisfacciºn
LD: y ciertº descansº que ♫e tiene agºbiada este pesadº jºder
LD: cº♫unicarte que he lºcalizadº a tu her♫ana
LD: hable con ella
LD: lº lºgre perº
SC: …
SC: La...
SC: La has encontrado?
SC: Y chag!? Como esta!?
LD: bleh esa larva esta a salvº en un liiindº paisaje de cºsta~♪
LD: pero ay la ºtra...
SC: Que le ha ocurrido?
SC: No habra...?
LD: ♫uertº?
LD: JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA
LD: nº
LD: esta bien
LD: º nº del tºdº
LD: diga♫ºs que un idiºta con co♫plejº de drºn la tiene cautiva
LD: a lº cual ♫e lleva...
LD: tia
LD: sere franca
LD: yº nº tengo ganas de ayudar a esa bºbalicºna y le dije que te traeria a ti
LD: asi que aquí tienes “SU” pesterchu♫ para que puedas sacarla de ese prºble♫º
LD: de nada

La hija del pastor vio el seudónimo con el que Cherry navegaba ahora por el turbio océano de internet, estupefacta por lo que le podría haber pasado. Al menos podría sacarla de aquel lío, sea cual fuere.
Daba gracias al señor que pudiera remediar sus faltas.

…

El asfalto de la TF-51 nunca había estado tan vacía. Era como si el horizonte rojizo hubiera acabado con todo automóvil existente. Peor aún; el peso de las rocas y el fuego que llevaban consigo amenazaban con liquidar completamente la reserva natural del Teide; o esa era la especulación de los medios. Incluso pensaban retirar a la honorable madre de Tenerife del nombre del parque. Igual que el colegio que acababa de abandonar, había desaparecido, hace un día atrás.

Solo la furgoneta que hablaba en la oscuridad de la noche iluminaba los aún intactos páramos de los alrededores. Pronto el ogro tendría recluida a la sirvienta en su cueva. Ignorando la información que la RTVE le proporcionaba, era lo único que tenía en mente. ¡Ah, las cosas que quería hacer! Ahora que la Guardia Civil estaba demasiado ocupada atendiendo a los refugiados, podía tener una salvaje fiesta en el Fin del Mundo.

Vio un desvío de tierra en el carril contrario. Su parada estaba cerca.
Aprovechando la ausencia de transeúntes, despidió a la rotonda e hizo una brusca entrada al campo.
Los golpes de la gravilla fue la que pequeña sintió levemente, aún sin sacarla del sueño.
Luego fue un tacto pegajoso en sus palmas.

Había tenido un sueño horrible, donde ella contemplaba con horror un brazo rasgado por los cristales rotos de las ventanas. Las sirenas de las ambulancias gritaban apuradas antes de que el coche empezara a dispersar sus piezas, mientras su hermana la alejaba de la explosión. Se hallaba con el nauseabundo aroma de cañerías sin limpiar invadía sus fosas nasales. Cuando al fin aquel traumático recuerdo desvanecía, pudo abrir los ojos. Pánico es lo único que pudo sentir. Una cara granulada con unos fríos ojos grises soltaba babas sobre su vestido cual lobo hambriento. En un acto por salvarse, se fue rápidamente a la almohada mientras protegía su falda, pues pudo notar también que estaba siendo levantada.

Sin embargo, ese sujeto le acosaba, ansioso.
─Vamos, cariñito, si no iba a hacerte nada malo.
─¡Me tocaste la falda!
─Eh... bueno, yo solo quería-
─¡Cochino marrano, eso no se hace!
─Mira. Si me dejas que te enseñe algo, luego te daré un caramelito.

Un acto con premio. Él pensaba que aquel simple plan funcionaba para aquellos que habían sido arrastrados a su pequeña casa llena de polvo y grasa. Pero ella estaba demasiado asustada como para hacer caso sumiso de sus peticiones. Y más cuando fue ese mismo sujeto quien le separó del regazo de su hermano.
─¡No quiero un caramelo, quiero a mi hermanito!
─Después.
─¡No, lo quiero ahora, sucio marrrano asqueroso! ¿¡Dónde está!? ¡Quiero que te de una buena paliza a tu sucia y asquerosa ge-!
Todo aquel torrente de insultos repetidos fue acallado por las mismas manos que la trajeron en aquella mugrienta habitación. Tal fue el manotazo que ahogó un instante su lloro del shock.
─¡Ya está! ¡Ahora te callas y me obedeces o te mato! ¿¡Estamos!?

Miró al señor de la cachetada con sus inocentes y acuosos ojos, a punto de romper en lloros. Cada segundo que pasaba al ver ese reflejo hendido era más alimento para el arrepentimiento.
Luego vinieron los ríos. Él se esperaba aquella reacción; era lo que todas sus víctimas hacían. Pero nunca pensó que iría a afectar su razón. No le gustaba verla así. Por tal de no escuchar sus llantos, dejó de intentarlo y trató de ser un buen compañero.
─Oye, oye, no llores, peque... no quería hacerte ese daño...

También intentó darles palmadas en el hombro. Pero esta la apartó con su diminuta mano mientras seguía derramando salinas por el colchón.
─Eeeh... vale, muy bien... ¡Ah, ya sé! ¿Qué quieres que haga, Cherry? Puedo hacer cualquier cosa, ¿sabes? Devolverte a tu hermano no, pero... jugar... tal vez...
Era su oferta. Hacer lo que ella quisiera para que luego le tenga que devolver el favor. Era un buen trato, o eso pensaba. Todavía entre sustos y lágrimas, Cherry hizo su petición.
─Déjame en paz.
─Eh... vale... muy bien, si eso es lo que quieres... me iré a dormir en el sofá.
─Que me dejes. Ya.
─Muy bien, princesita. Ya me retiro. Yaaa me retiiirooo...─ Iba retrocediendo hacia la puerta. Cuando salió, fue cerrando el tablón viejo de madera, despacio. Un susurro de despedida y él estaba fuera de su vista.
Toda aquella habitación le pertenecía ahora.

Dejó un tiempo a que sanara su espanto. Pero no podía aguantar la tremenda peste que circulaba ni los pegotes misteriosos de las andrajosas sábanas. Lo único que podía hacer era curiosear.
Quería encontrar su mochila. Estaba segura de que la encontraría en algún lugar. Pero mirara por donde mirara, solo veía libros ilustrados con niñas de enormes ojos brillantes y labios temblorosos aguardando alguna cosa mientras estaban expuestas.

Tanta imagen en color hizo que agarrara una de esas obras de perversión, seguido de otro. No entendía de lo que iban esas historias. De lo único que sacó de esos dibujos era que esas niñas les gustaba beber cebada rancia. Aunque habían algunas que pedían clemencia por el dolor que esos malvados causaban en sus entrañas. Como si las estuvieran desgarrando.
Pero luego pensó. ¿Y si ese sujeto quisiera hacer lo mismo que esos personajes ficticios?
Prefería dejar de lado esos cómics de sucesos inconexos y retomar la búsqueda por su mochila.
Finalmente la encontró por debajo de la cama, junto a unas migajas de sal y una bolsa de patatas vacía.
No podía cuidar de su casa, no. Ni de sus cosas tampoco, el muy desgraciado.

Pronto pudo ver a su querido hámster. Lo sacó de su pelota y lo abrazó con cuidado. El pequeño animal no podía hacer otra cosa más que acariciarle con sus finos bigotes y apoyar sus diminutas patas por su húmeda mejilla. Necesitaba ese pequeño consuelo. Estar tan lejos de casa era doloroso para ella.

Aún había algo que aún podía hacer. Oía el ruido de un diminuto ventilador refrigerando algo. Detrás de ella había un monitor polvoriento esperando a ser encendido.
Por lo menos tendría gatitos para ver.
Pero cuando lo encendió, se llevó otro disgusto. Musas descaradas y coloridas decoraban el escritorio, como si intentaran atraer alguna víctima a su paraíso. Por fortuna, sus impudicias estaban tapadas por varias ventanas de pesterchum. El contenido de estas le interesaba lo más mínimo. Más que nada porque no entendía nada. Lo único que podía sacar de esas charlas era un montón de palabras prohibidas combinado con un montón de risas en caracteres.
Exceptuando por una.

CI: tio
CI: te llegan los archivos?
LL: ba a tardar un huevo esto
LL: mira creo que me voy a ver si algun crio tonto se mete por el colejio a refujiarse
LL: me aburro mazo macho
CI: que mierda tio, como te vas a encontrar crios en el cole a estas horas y en esta situacion
CI: pero bueno
CI: si encuentras mandame unas foticos eeeeh
CI: no quiero quedarme atrás ;)
LL: descuida tio
-El ordenador de capulloIncondicional [CI] ha explotado a las 20:16-
LL: que
LL: oh joder ahora que tenia la camara y la niña y to
LL: vuelve pronto tio :(

De modo que fue a secuestrar niños por aburrimiento, ¿eh? ¡Maldito! Ojalá vaya y le caiga esa pocilga encima.

Para colmo parecía que ese juego le perseguía por doquier. Podía ver que tenía el archivo del cliente, listo para ser ejecutado. La otra transferencia había sido interrumpida por aquella supuesta explosión. Y parecía que el responsable se presentó nada más que este se apenara de su ida.
-lupinDesire [LD] empezó a trollear a loliLover [LL] a las 4:06-
LD: HAH
LD: esº le pasa pºr tratar de quitar a MI cliente
LD: mira que intentar iniciar ºtra sesiºn para hacer bultº
LD: esºs bºludºs nº saben jugar
LD: nº nº nº~♪


Estaba claro que el hombre ignoraba su presencia. Quizá estaría demasiado ocupado en trastear con su ropa, se veía. Sin embargo, parecía que aún estaba presente. Más mensajes le llegaron después de que acabara de leer su monólogo.

LD: ah si
LD: gorditº
LD: si lees estº
LD: que cºnste
LD: que tu NO eres el cliente que quierº
LD: me ahºrraste trabajº si
LD: perº nº eres el tipº de jugadoºr que buscº
LD: ¡te jºdes!
LD: pºr hacer tantº dañº estºs añºs
LD: weºn


Otro loco más. Prefería dejar de cotillear antes que dejar antes de que se traumatizara todavía más. Los felinos de internet le esperaban. Aunque no tenía muchas ganas.
Justo antes de abrir el Explorer, la ventana parpadeó una vez más.
LD: pºr ciertº
LD: hºla cherry~♪ [:BD


Otro espanto. ¿¡Cómo era posible!? ¡Sabía su nombre! ¡Sabía que estaba ahí! ¿¡Pero cómo!? ¿Le espiaba por cámaras? ¿Era el mismísimo dios? Tenía pinta. Si había hecho explotar un ordenador, todo sería posible para este personaje.
No, espera. ¿Dios? Demontre, ella no era su hermana. ¿Por qué pensaría en Dios? De todos modos, estaba aterrorizada. Necesitaba respuestas. Necesitaba que le contestara unas preguntas básicas.

LL: kien eres y komo sabes mi nombre
LD: h♫?
LD: pensaba que lº sabrias~♪
LD: buenº nº es absurdº
LD: ººººkey~♪ te dire
LD: ♫i nº♫bre es tanara y se tu nº♫bre pºrque ciertº “pesadº” ♫e dijº que te buscara
LL: cierto pesado
LL: kien
LD: arthur
LD: ♫ejºr cºnºcidº cº♫º ♫edicºnegligente
LD: perdºn
LD: ♫edicalhelper
LD: . . .
LD: nº sabes de quien te hablº
LL: no
LD: IMPOSIBLE
LD: MIS RASTREOS DE IP NUNCA FALLAN
LD: segurº que eres cherry?
LL: si duh -_-
LD: y tu...
LD: tu...
LD: ♫ºirail?
LD: se lla♫a chag
LD: nº?
LL: siiiiiiiii
LL: un momento ke es un moirail .-.
LD: a quien le i♫pºrta esº ahºra!? [>:B(
LD: ºye larvilla
LD: estas en seriºs prºble♫as chata
LD: se avecina una enºººººººººr♫e piedra sobre tu cabeza~♪
LD: y tene♫ºs que ser rapiditºs y jugar a sgrub pero YA
LD: YA
LD: YAAAAA


No podía ser. Estaba harta de tanto juego y tanto temblor y tanta cosa extraña que le ocurría en ese periodo de cataclismo. No quería ser partícipe de aquel siniestro juego que traía máquinas alienígenas al su alrededor. Nunca más quería saber de eso.

LL: NO
LL: NO NO NO NO NO
LL: NO KIERO TOKAR ESO NUNKA MAS
LD: beh, ya ♫e dijerºn que eras dificil
LD: asi que vºy a hacerte un favºr y vºy a hackear este ºrdenador llena de pura (perº ilustrativa) ♫ierda y hacer el favºr de cºnectarte cº♫o cliente
LD: de nada.


No encontraba el botón de bloquear contacto. Estaba perdida en ese montón de aplicaciones y botones para todas las cosas inútiles que uno podía pensar. Pronto el puntero empezó a ignorar los movimientos del ratón. Se estaba moviendo sola. No entendía qué ocurría. Temía lo que podría ocurrir. Pronto podía ver que aquella flecha blanca iba a ejecutar el archivo SburbCliente.exe. Pero justo entonces, cuando pensó que se vería forzada a cumplir los mandatos de aquel demonio, ocurrió lo inesperado.

Una pantalla azul con letras blancas. Un error crítico del sistema. La intrusión, junto a la ejecución de SBURB y las múltiples infecciones contenidas en el disco duro, había saturado a Windows y lo obligó a reanudar sus actividades desde cero.
Tardaba mucho en iniciarse. Parecía que tenía la enorme suerte de encontrarse con las máquinas más lentas de Tenerife.
Pronto el fondo celeste de las sesiones a escoger se mostró. La sesión tenía el nombre en clave de su captor. Como si el morbo le llamara, intentó entrar de nuevo a aquel perturbador rincón. Mas esta vez las puertas estaban cerradas con una contraseña.
Le pareció bien. No quería hablar más con esa tal Tanara. Tomó a Mordisquitos con sus diminutas manos y se dispuso a hacer el esfuerzo de acostarse. Quizá así despertaba en su casa, y todo volvería a ser como antes.
Pero la pequeña aria de Windows XP sonó una vez más. La había espantado. No sabía cómo, pero las musas de la perversión habían regresado al monitor como si nada. El pesterchum fue lo siguiente en arrancar por su propia voluntad.

-lupinDesire [LD] empezó a trollear a loliLover [LL] a las 4:21-
LD: vaaaaleeeeeee
LD: tu ganas [>:B(
LD: parece que este pinche nidº de drones está TAAAAN plagadº de virus que saltan nada ♫ás abrir una ter♫inal en ♫i presencia.
LL: me bas a dejar en paz entonzes
LD: JAMAS
LL: ¬¬
LD: perº que puedo hacer para cºnvencerte de que juegues?
LD: algunos favºrcillºs, tal vez~♪?
LD: [;B)
LL: no gracias
LD: estas segura~♪? [;B)
LL: siiiiiiiii
LL: dejame en paz
LD: pft
LD: te crees que esº va a funciºnar en ♫i~♪?
LD: nº vas a cºnseguir que ♫e vaya sabes?
LD: yº te necesitº
LD: y tu a ♫i
LD: va♫ºs, nº te cuesta nada [;B)
LD: cºnecta cºn♫igº
LL: K
LL: NO


Quería llorar. No podría aguantar esto por mucho más tiempo. No podía salir, no podía apartar a aquella acosadora, no podía entretenerse, ¡no podía hacer nada de nada! Además, el estómago empezaba a rugirle cual león hambriento, y no había mínimamente comestible dentro de aquellos metros cuadrados. Tampoco quería que acabara explotando aquel ordenador para que se la llevara consigo.

Entonces recordó de lo que era capaz. Empezaba a pensar seriamente que era una lacaya del diablo. Todo lo que le ocurría parecía ser obra de Satanás, podía comprobar. Pensar en Satanás hizo recordar la existencia de un contrario bondadoso, Dios. Y pensar en Dios le recordó a Silvia. Haría lo que fuera por volver al regazo de su hermana, incluso si eso implicara ignorar los diez mandamientos. Aunque tampoco se acordaba muy bien de todos ellos.
¿Y si...?

LL: espera..............
LL: antes digiste que rebentaste un ordenador?
LD: [:B?
LD: por que esa preguntilla ahora joven?
LL: k
LL: iza tu
LL: podrias llebarme hasta mi hermana?
LD: esº tratº! [>:BC
LD: duh
LD: perº te estas negando constante♫ente
LL: mentira
LL: me kieres hazer jugar a esa cosa :(
LD: perº esº es lº que tienes que hacer tºntilla!
LD: intentº llevarte a su sesiºn
LL: no entiendo como eso puede llebarme a mi hermana
LL: pero
LL: kiero ver a mi hermana
LL: o al menos ablar con ella
LL: la añooooroooo :'C


Hubo un momento de meditación por parte del azulado texto. Entre ese momento de silencio, Cherry esperaba a que accediera a cumplir ese mero anhelo, sin juegos ni tetras de por medio. Pronto se le iluminaron los ojos cuando leyó su respuesta.

LD: buenº
LD: esº es facil
LD: puede hacerse
LL: DE VERDAD
LD: sip! [:B)
LD: sºlº tienes que hacer una cºsa
LD: y es...
LL: que no boy a jugar a ese juego
LD: yada yada sabia que dirias esº
LD: eres tan predecible <3<
LD: ya que te pones taaaaaaaan pesada te hare el favºr gra-tis.
LD: GRATIS
LD: ARGH VOY A TENER QUE BUSCAR OTRO CLIENTE POTENCIAL [>:BU
LD: y el pri♫er pasº seria ca♫biarte ese pester tan desagradable
LD: i♫aginate lº que pensaria si le pasº ese nº♫brecitº diciendº que eres su...
LD: afiliaciºn rara que lºs hu♫anºs tienen puede ser?
LD: cº♫º que nº ♫e va a creer


Le parecía buena idea. Además, ignoraba qué era una loli. ¿Era una comida, un manjar, un juguete, una variación del nombre Lola? Sabiendo lo grande que era ese señor, no le extrañaría que tuviera comida en su nombre. Debía de ser eso.
Pero tenía un problema que le impedía hacerlo. Uno bastante tonto.


LL: y eso komo se hace :C


No tuvo que preguntar eso. Podía sentir que la paciencia de Tanara se estaba agotando. Estaban a una hora de que la isla ardiera en el infierno, y tenían que entretenerse con los cambios de nick. Indicó amablemente y paso por paso lo que debía de hacer para tener un nuevo nombre. Pero Cherry no entendía la lógica de aquellas instrucciones y preguntaba una y otra vez cómo se hacía eso y aquello y el montón de cosas que no veía.

Harta de aclararle las cosas en vano, la troll volvió a poseer su puntero para cambiar las opciones de la cuenta, dándole después rienda suelta para poner su propio nombre en clave. Se estrujó la cabeza para tener un nombre genial que la identificara. Algo épico con el que todos la reconocerían, sin lugar a dudas. Un nombre que pudiera ser grabado por todos los años sin que tuviera vergüenza de ello cuando creciera.

Entonces dio con el pesterchum perfecto.

-loliLover [LL] ha cambiado el pesterchum a kittyMeow [KM] a las 4:32-
LD: …
LD: pfffffffffff
LD: ºººººººh por el a♫ºr de la ♫adre larva
LD: es el ♫ejºr pestechu♫ que vi en AÑOS
KM: verdad *w*
LD: siiiiii
LD: ♫e recuerda a las palabras alternienses cºn las que hablaba
KM: eh......
LD: seeeeeeeeh perº acaba♫ºs desarrºllandº un lenguaje clave pºcº parecidº
LD: era divertidº explºtar las cazuelas de pensar al restº al hablar cº♫º ahºra
KM: no entiendo
LD: …
LD: ♫e ºlvidaba
LD: eres una alien tonta
LD: nº ibas a entender ni papa de lº que digº
KM: A
KM: ALIEN TONTA
KM: PERO QUE DEMONIOS


Así empezó una épica discusión sin sentido. Una vivaz pelea verbal sin precedentes que contenía inimaginables palabras soeces y dobles idiomas que bien conocía la pequeña, aunque Tanara argumentara de que era de su lugar de nacimiento. Para más colmo, ese cambio de nombre despertó la vena malvada del resto de contactos que su captor mantenía. Muchos de ellos reían con haches y as y la etiquetaban de todo. El único alivio que tenía era que no sabía como la llamaban ni entendían sus ponzoñosas palabras. Pese a las ventanas, tecleaba fuertemente, haciendo que los insultes lluevan a borbotones.

Luego ocurrió. Los quejidos del ogro se hacían oír. Se iba a levantar. El sonido del teclado siendo brutalmente azotado por los dedos de la pequeña iba a sumergirle en cólera por privarle de su sueño. Para su fortuna, el hombre se rehusaba a despertar de su sueño. Pero sabía muy bien que eso era el indicio de su temprana llegada.
Los gruñidos le otorgaron algo de raciocinio. Debía de detener aquel alboroto. Justo cuando se disponía a ello, la alegría invadió su corazón.

-sacroCore [SC] empezó a molestar a kittyMeow [KM] a las 4:45-
SC: Cherry?

Había cumplido con su palabra. Pensó que no la volvería a ver; y he aquí. Ahí estaba ella. Debía comprobar que no era un farol. Tenía que preguntar si era ella.

KM: silvi?
SC: Gracias a Dios!
SC: No me han engañado
KM: n a mi :D
SC: Estas bien?
SC: Te han hecho daño.
KM: no
KM: pero no estoy bien
SC: Ay madre
KM: estoy en una kasa que uele a kaca y hay un ogro come niños por ahi
KM: y todo porke escuchaste a amber satan y sus falsas promesas
SC: Oh señor
SC: Pero te han hecho daño? No tienes ninguna herida? No te han golpeado?
KM: nop estoy bien ^^
SC: Uf que alivio
SC: Ahora lee con atencion, cherry
SC: Es posible que nos hayamos metido en un juego creado por el mismísimo Diablo
SC: Pero sea lo que fuere esta... purgando a todo el Mundo
KM: aja
SC: Pero... Dios no quiere que nos quedemos aisladas.
SC: Porque tienes una copia del juego aquí y me hizo llegar a ti a traves de una completa desconocida.
KM: esa es el diablo tambien :C
KM: me da miedo
SC: Mira
SC: Eso es lo de menos
SC: Ninguna de las dos queremos que mueras
SC: Y tu hermano tampoco querria
SC: Solo... ten fe vale?
SC: Se lo que hago.
SC: Estas a salvo.
KM: pero
KM: pero el juego
KM: y tambien me fugue....
KM: no estas enfadada por ello
SC: La verdad nunca entendere por que os habeis salido de casa en plena lluvia de meteoritos
SC: Y me enfurece pensar que os expusierais al peligro
SC: Pero esta bien
SC: Lo importante es que estais vivos
SC: No temas cherry
SC: Estas a salvo ahora


Todavía no estaba segura de que el juego fuera a sacarle de aquella situación. Pero las palabras de su hermana le daban confianza y muchas esperanzas de salir de aquella pocilga. Consiguió abrir el programa e iniciar el juego al fin. Después de aquella animación, no podía evitar sentirse aprensiva. Aún tenía la idea de que ese juego no era más que un conductor del abismo infinito. ¿Y si destruía la casa? ¿Y si al poco tiempo arde todo?

Sin embargo, la idea de volver a reunirse con sus hermanos después de hacer todo lo que indicara el juego le daba la suficiente confianza como para enfrentarse a sus miedos y aventurarse a esos lares de lo desconocido. Iba a hacer caso sus indicaciones. Tenía fe en sus mayores. No la irían a defraudar de ningún modo.

Aquel valor se desvaneció con tan solo un ronco suspiro a sus espaldas. Tal y como sus anteriores temores le decían, aquel hombre regresó en el momento más inoportuno.
─Qué decepción. Y yo que intentaba ser bueno contigo...

7/6/2015: Jolín, ¿no me dan ni un gracias? @New_World? Anyone? Hello?


#55
... Okey, nadie opinó nada. Creo que no puedo decir gran cosa salvo que... bueh, tengo un capítulo nuevo y que en agosto no estaré, de modo que~ Os quedáis sin FdC hasta septiembre. En cuanto RppC veré si acabo de escribir el capítulo 13 de una buena vez en esta semana. Si no puedo, pues nada, para septiembre también.
¿Aunque a quién le importa ya a este fic? #yaomingface

Ahora pasemos a las honorables menciones y el llamado a comentarios porque goddamit, necesito que me animen un poco a seguir esto [?]:

@OnixTymime: ¡Que te estás perdiendo todo el fic! Casi que vas a tener trabajo por triplicado D: Aunque si has perdido el interés, te perdono, pero es que debía de asegurarme [?].
@Rakhan: Perdona por no haberte mencionado antes. La pereza me pudo C,:
@New_World: Espero que este capítulo sea satisfactorio. Aunque... nah, creo que el siguiente lo será más [?].
@xpoke: Just a friendly reminder. Aún debo mirar de corregir los primeros capítulos, thou.

Sobre este capítulo... eh... prepárense. Creo que lo hice un poco creepy D:. Y también es algo WTF, what did I just do [?]. Aparte, parece que no lo hice tan completo en el borrador, así que tuve que ir añadiendo cosas y cosas y... bueno, el final también tuve que añadir cosas o me quedaba algo corta. Pero creo que dejé mucha más información; no tanta como para hacer un spoiler gordo pero sí para levantar la intriga. Sí, lo siento, creo que usé otro cliffhanger C,:

Pero bueno. Espero que lo disfruten, pese a todo :3

Cheerio~!

Capitulo 12

Spoiler
No podía creer lo que veían sus ojos.

Un antro del pecado. Eso era lo que veía a través de su monitor. La perversión en su estado más puro. Pena sentía por las jóvenes magulladas y ilustradas en los pósters y asco por aquellas súcubos en forma de niñas inocentes. El morador de aquella celda claramente no tenía ni piedad ni higiene. Silvia deseaba con fervor que fuera purgado por meter a su hermana en aquel roñoso cubil.
Los problemas no paraban de surgir. Había visto cómo ese hombre entraba en la habitación por donde estaba su hermana, completamente alterado por el sueño.
─Qué decepción. Y yo que intentaba ser bueno contigo...
─¡Eh, no, vuelve a dormir!─ Ordenó la joven, imperativa.
─No... oh no, no, no, Cherry. Has usado mi ordenador para hablar con gente... eres una chica muy mala, Cherry. Voy a tener que castigarte.

No le gustaba esa macabra sonrisa que se formaba en su cara. Tampoco le gustaba cómo esos pulgares sobresalían de los enormes tejanos que lo protegían del frío. Estaba acorralada por la misma mesa que se sentaba. Igual que su amigo roedor, podía percibir el peligro que indicaba aquellas señales. Por lo menos el afortunado Mordisquitos podía esconderse detrás de los altavoces y el polvo. La joven en cambio no tenía ni idea de qué hacer. Tampoco quería sentir otra vez esas sucias manos encima suyo. Ni por asomo.
La única opción que veía entonces era gastar energías en agredir a su captor. El instinto de supervivencia le incitó a intentar golpearle con su puño hacia el pecho; un esfuerzo fútil, pues la derecha del ogro bloqueó el puñetazo con facilidad.
─Ah, no, a mí no se me pega.

Después agarró sin cuidado a Cherry por el brazo para luego arrastrarla. Intentaba oponerse a aquella monstruosa fuerza que la conducía al colchón. Apretaba demasiado fuerte. Sus pies resbalaban cuando trataban de quedarse. Gritaba socorro, como si alguien la fuera a salvar. Mas no tenía escapatoria. No sabía qué pretendía al llevarla en la cama. Se oponía a los inciertos propósitos que quería cumplir. No quería saber qué iba a hacerle.

Luego lo entendió cuando le agarró de la cintura y la tiró al colchón. Una de sus musas en la pared le dio un anticipo de lo que estaba por venir. Estaba claro que estaba a su merced. La tenía por donde quería; bien tumbada, aunque aún tenía sus ropas.
No quería acabar como ellas. Tampoco Silvia, quien era a punto de ser testigo de aquella acción atroz. Por cada centímetro que el cuerpo del monstruo se acercaba a la de su hermana, más le incitaba violar el quinto mandamiento. Pero sabía que eso acarrearía nefastas consecuencias, aunque fuera un vil violador de jóvenes.
Lo mejor que pudo hacer entonces era tomar uno de los mangas tirados por el suelo y dejarlo caer por encima de su cabeza.

El hombre dio una sacudida al sentir las hojas tocándole la coronilla. Miró aquella pila de ilustraciones llenas de lujuria, pero pronto le quitó importancia para seguir con su celebración. Después cayó otro. Y otro más. Los cómics se precipitaban irregularmente como si fueran grandes goteras de celulosa. No sabía quién estaba provocando que sus queridas niñas le tocaran la cabeza. Pese a su creciente temor, prefirió subestimar a aquellas fuerzas sobrenaturales e intentar obtener algo de una vez por todas.
La persistencia de aquel pecador empezaba a sacarle de quicio. Debía de rogar.
─Señor, por favor, otórgame un objeto lo suficientemente contundente como para hacer que deje a mi hermana. No permitas que caiga en la tentación...

Como si sus plegarias hubiera llegado al cielo, divisó algo distinto entre la basura de Asmodeo. Un libro de cartón con dibujos simples y coloridos se presentaba en la recóndita esquina de la habitación. Agradeció a Dios por aquel regalo y dejó que la gravedad le atestara un leve golpe en la grasienta cabeza de aquel hombre.

No podía dar mejor resultado. Al fin provocó alguna reacción. LoliLover clavó sus ojos en aquel libro con miedo. El estegosaurio Molly mantenía una jovial risa mientras bailaba con un pequeño pterodáctilo rojo, como si ellos dos se burlaran de él. Aquello era definitivamente una prueba de que entes sobrenaturales trataban de hacerle pagar sus crímenes. Después se produjeron temblores y ruidos sordos al fondo de la habitación. Solo para demostrar que era bravo y no los tenía miedo, dejo de intentar aplastar a Cherry con su peso y gritó a voz viva:
─¡MALDITOS CRÍOS! ¿¡Es que no sabéis manteneros quietos ni muertos!? ¡Parad ya con vuestros juegos, estúpidos niños!

Intentaba golpear al aire. Ese arrebato de locura le dio vía libre para que pudiera escapar. Rápidamente, y sin hacer mucho ruido, se levantó de aquella haraposo colchón y fue a buscar a Mordisquitos para llevárselo consigo e irse de ahí. Este asomó la cabeza de su escondrijo para ver lo que ocurría.
─Ven, chiquito, vamos.─ Tenía que apresurarse antes de que se le pasara. El roedor volvió a esconderse, solo para no ver más a ese gigante iracundo. Eso le complicaba las cosas. No tenía ningún fruto seco, y el tiempo corría en su contra. Tuvo que apartar los altavoces y sacarlo a la fuerza. Luego se fijó. Tenía mensajes por leer de su hermana.
SC: Cherry!
SC: Deja a mordisquitos a un lado y sal de la habitacion y
SC: Oh Dios
SC: Como se llamaba la maquina con una llave?
SC: Bueno no importa
SC: Cuando veas una maquina con una rueda, gira la rueda y saca el cilindro que salga
SC: Luego toma la carta que hay al lado de esta e introducela en el aparato largo que hay ahi
SC: Debe de haber alguna ranura
SC: Y agarras el cilindro ahi
SC: Y cuando tenga una forma rara busca el aparato de plato enorme y lo pones el el plato pequeño
SC: De ahi haz lo que tengas que hacer porque no se que pasara despues
KM: pero
KM: no entiendo
KM: k intentas decir
SC: Eso no importa ahora
SC: Solo hazlo vale?
SC: Ten fe
SC: Dios esta de nuestra parte
SC: Nada puede ir mal

Aún no entendía nada. Pero sea lo que fuere, lo iba a hacer. Por sus hermanos. Por su padre.
KM: e
KM: esta bien
KM: lo hare

Para su desgracia, el celador ahuyentó a sus fantasmas y le impedía la ida una vez más.
─¿A dónde crees que vas tú?
¡Otra vez! ¿Es que no se cansa nunca de acorralarla en el mismo sitio? Aunque esta vez no andaba desarmada. Tenía la determinación de salir de aquel sitio y reunirse de nuevo con su familia. Una idea bizarra se le cruzó en su cabeza cuando trató de buscar alguna solución. No le gustaba, precisamente, e incluso puede que se arrepintiera. Mas no tenía otra opción si no quería estar bañada en extrañas sustancias.

Sin mirar y oler, tomó al pequeño roedor y estiró las prendas inferiores de su agresor. Por un momento este se sintió complacido. Hasta que la joven se disculpó con su mascota y lo dejara caer dentro. Aulló sin remedio tras sentir las desesperadas mordeduras de la diminuta rata y bailó con la esperanza de que aquel guerrero saliera de sus telas.

Salió de esa habitación tan rápido como pudo justo para hallarse con todos esos aparatos. No le gustaba. Ni siquiera sabía por dónde empezar. ¿Qué le dijo su hermana? No se acordaba. No había entendido nada. ¿Qué rueda debía de girar? Solo veía esa estúpida maquinaria y una luz fucsia parpadeante. No, ni en sueños quería tocar esos aparatos del demonio.

Para más colmo, dos de ellas bloqueaban el resto de habitaciones y la salida. Y su hermana ni cuenta se había dado. Tanto Dios y tanto Espíritu Santo para que luego ella cierre todas las puertas. ¡Dichosa sea! ¡No le dejó escapatoria!

Y sin embargo, debía de hacerlo. Tenía que jugar a ese aburrido juego. Por lo menos era mejor que tener a un ogro mugriento cerca de ella. Y si no hacía nada pronto, estaría de nuevo en peligro.
Pensó. ¿Cómo lo hizo su hermano? Quizá eso la salvara.
Sí... ahora recordaba. Debía de ir al aparato con una rueda y girarla, que estaba arrinconada en una nueva esquina. Tomar el cilindro y la carta carta agujereada que había en el suelo... Colocar estas piezas en el aparato largo... y completar el ciclo colocando el tótem en el alquimizador.
A partir de ahí, nadie sabría qué iría a pasar. Solo podía esperar que no apareciera una pecera que tuviera que limpiar.

Lentamente, una neblina fina de un olor herbáceo empezaba a cubrir todo el salón. Era el mismo aroma que podía sentir a veces cerca de la entrada del instituto, en aquellos días de verano. En el centro de la plataforma, un anciano diminuto de sombrero picudo se asentaba sobre una amanita fucsia, igual que todo su ser. Este fumaba apaciblemente su pipa mientras con sus vidriosos ojos miraban a Cherry. Ahora sí estaba perdida. ¿Qué tenía que hacer con ese viejo? Al menos ese humo mágico empezaba a camuflar el tufo de la casa.
─¿Vas a actuar para mí?─ Preguntó el gnomo, sin más. No entendió a qué venía esa pregunta. ─Es tan triste todo esto... ¡vamos, vamos! Tan alegre que parecías, ¿y no vas a hacerle un bailecito a este pobre anciano?
─¿Qué?
─Charlestón, salsa, funky, rock n'Roll... ¡solo quiero un poco de alegría, caray! No quiero quedarme aquí triste dándole la pipa todo el día. ¡Vamos! ¡Baila, chiquitita!

Eso era más apetecible que limpiar una estúpida pecera. Y de hecho, lo haría con mucho gusto si no fuera porque el miedo invadía su cuerpo y alma. No podía ser aquella alegre chica ahora mismo. Además, su hermana la estaría mirando. Sí... le daba vergüenza bailar en medio del salón. Ese ogro podía volver en cualquier momento y pillarle desprevenida.
No. Se equivocaba. Ya estaba de camino. Podía oír las deportivas de su captor dirigiéndose hacia su posición.

Se le había terminado el tiempo. Podía notar su enfado desde lejos. Incluso oía a su hámster agonizando en su puño, tratando de escaparse. Harto de oírlo, el amante de cosas raras alzó la mano y lo lanzó a las desgastadas paredes.

Sería el último chillido que emitiría.
Rojo salía de su boca mientras el animal se deslizaba hasta el suelo. Los huesos se quebraron para sus adentros, clavándose en órganos importantes. Con aquella brutalidad, el animal al fin dejó de sufrir. No se lo podía creer. Tan pronto como lo vio fuera, tuvo que terminar de esta forma.
No. No podía ser. Negaba el hecho de que estaba muerto. No podía haberlo matado. Debía verlo. Tenía que ver que seguía vivo. Mas aquella masa no le iba a dejar siquiera ver sus ojos vacíos. Quería hacerle pagar por aquella trastada.

Le agarró de los cabellos, dejándola colgada y balanceándose con sus propias pataletas. Lloraba. No podía aguantar el dolor. Estaba desesperada, y aún así se rehusaba otra vez a hacer lo que él quisiera.
Igual que su hermana. Tampoco sabía qué hacer. No encontraba ningún objeto que pudiera tirar. Y tampoco tenían mucho tiempo. El temporizador contaba con tan solo siete minutos hasta que llegara otro de aquellos proyectiles celestiales. Tan solo podía rezar para que le viniera una idea pronto.
Mas la desesperación y el miedo le impedía vislumbrar alguna solución. Estaba por desistir y sacrificar a su hermana. Si no podía, por algo era.

O eso pensó, hasta que la luz candente se encendió para alumbrar su camino.
-fieryVisioner [FV] empezó a molestar a sacroCore [SC] s lsd 5:05-
FV: ugh
FV: no puedo dormir
FV: el recuerdo de los caídos, el calor infernal y la oscuridad de mis sueños no me dejan dormir
SC: Gracias a Dios amber tienes que ayudarme
FV: ¿eh?
FV: vaya, parece que desperté a buena hora, ¿eh? :)
FV: cuéntame, ¿qué te ocurre?
SC: Es mi hermana
SC: Se ha
SC: …
FV: ¿se ha...?
SC: Conectado en la casa de un pederasta
FV: O_O
SC: Y ahora esta a punto de ser su victima
FV: sabia que esa torre no presagiaba nada bueno
SC: Que hago?
FV: …
FV: ¿has liberado la luz?
SC: La luz esta fuera si
FV: ¡pues prototipa algo!
SC: El que?
FV: ¡no lo sé!
FV: no soy su servidora
FV: pero como no hagas algo, la vas a perder.
FV: ¿cuánto tiempo le falta?
SC: Seis minutos y medio
FV: pues como no lidies con el problema que tenga ahora va a morir aplastada
FV: o peor... podría...
SC: No me lo digas
SC: Me da arcadas de solo pensarlo
FV: pues he aquí
FV: no tardes más
FV: y deja a dios tranquilo
FV: no te va a ayudar ahora
FV: ni cabrearse si resucitas alguna rata muerta si es para defender a tu hermana
FV: que seguro que debe de haber ;)


Resucitar a una rata muerta... ¿en qué estaba pensando? Le parecía algo desagradable. E incluso impensable. ¿Cómo iría a traer de vuelta a un ser inmundo a la vida como ese?
Aunque pocas opciones tenía. Ese hombre empezó a alzar la mano para golpear a la pequeña. Estaba dispuesto a azotarla sin piedad hasta que todo se volatizara. Y precisamente tenía a un roedor tendido aguardando una venganza post-morten contra ese estúpido.

Que Dios la pille confesada por lo que iba a hacer. Pero era una emergencia.
Entre llantos y golpes, la luz había inundado la sala Cherry pensaba que sería sepultada en ese sucio lugar. Pronto el hombre pagó el daño que hizo a través de otra mordedura. Y más mordiscos. Mordisquitos había vuelto en forma de una molesta cabeza que acosaba al acosador con dientes y furiosos chillidos. Esos dolores punzantes hizo que soltara a la joven y viera cómo el karma hacía otra de sus maravillas.
─¡Vamos, Mordisquitos, dale duro, dale, dale, dale!─ Animaba Cherry con ansia.
─¡A ti te tendría que dar!
─¡Gordinflón, no puedes con mi hámster, no no no!─ Provocó, aprovechando lo favorecida de su situación. El secuestrador le urgía la necesidad de estrangularla hasta la muerte; mas el roedor no se separaba de sus carnes, como si se tratara de una semilla andante. Las risas del gnomo podían oírse perfectamente. Estaba complacido por aquella escena.
─¡Eso es, bailen para mí, no paren!

Ya estaba. Había terminado. Al final no tuvo que hacer nada. Ya se disponía a regresar con el monitor del ordenador, cuando el mismo la detuvo nada más dar el primer paso.
─¿Pero a dónde vas tú? ¿No bailas tú también?
─Eh... ¿no?
─¡Pero venga chica! ¡Necesitas estar alegre! ¡Vamos, vamos!
No. No estaba de humor. Aún estaba dentro de esa chabola. Ni tampoco era el lugar ni el momento.
─Pero aquí... y con ese hombre...
─Oh, ¡tienes vergüenza! Pero mira a esa enorme piñata, si también está bailando.
─Eeeeeeh...
─¿Y si la rompes?
No veía ninguna piñata por ningún lado.
─¿Qué piñata!
─¡El gordito, el gordito! Si te ha pegado, ¿o no?

No. Se negaba a agredir a nadie, aunque fuera un secuestrador. Siempre le decían que nunca debía de pegar a nadie. “Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen”, le recitaron alguna vez. Aunque en este mundo no había cabida para esta enseñanza. Su hermano lo había probado y no le había funcionado.

El reloj corría en su contra. No iba ni a amanecer y podía vislumbrar la tenue luz de la mortal mañana. El captor había admitido la derrota ante aquel espíritu vengativo. Suplicaba que se detuviera, prometió que nunca más secuestraría a nadie ni violaría, ni volvería a dañar a ningún ser vivo. Mas el animal no dejaba lugar a comprensiones, y continuaba magullando el cuerpo con sus incisivos.

Faltaban menos de cinco minutos para que el pedrusco destruyera la casa de una vez por todas. Y era grande. El estruendo empezaba a oírse como un eco lejano.
─Bueno, qué más da, que le siga comiendo ese ratoncito alegre, que se lo merece. ¡Venga, baila, pequeña!
─¡Pero no quiero! ¡N-no aquí!─ Reprochaba.
─¿Vergüenza?
─S-sí...
─No pasa nada, sé que no es un lugar muy apropiado, ¡pero puedes hacerlo!
El estruendo era cada vez más fuerte, igual que los gritos y sollozos de aquel cobarde. El calor empezaba a invadir el recinto. La misma historia empezaba a repetirse de nuevo.
─¿Escuchas eso? Es la gran piedra a punto de aplastarnos.
─¿Así que está viniendo por aquí?
─Sí, pero puedo sacarte. ¡Solo baila para mí!
─¿¡Pero cómo puedes salvarme si solo bailo!?
─¡Solo baila!
─Pero-pero...─ No entendía por qué debía de bailar. Aún no comprendía, pero si eso era parte del juego tal vez tenga que hacerlo.
Aún recordaba cuando imitaba a las bailarinas por la televisión. Fue hace mucho, pero aún recordaba vagamente. Sabía que podía hacerlo bien. Pese a que su padre le negó pagarle clases de baile, podía hacerlo.

Dio paso en frente y empezó a dar pequeños pasos y saltos por la sala de estar. Las llamas de los meteoritos menores empezaban a consumir el monte mientras ella daba vueltas sobre su propio eje. Poco a poco iba ahuyentando ese miedo que tenía y perder vergüenza. Estaba disfrutando cada movimiento, cada pirueta, aunque fuera un baile caótico e incomprensible. Podía verse con claridad cómo el gnomo sonreía satisfecho ante tal manejo del arte de la danza. Con una calada, salió una burbuja de luz que se esparció con una explosión por toda la casa.


Un enorme estruendo se hizo oír por las lejanías. Había sido como un trueno lejano para los pescadores del océano Norte-Atlántico próximos a la isla. Sin embargo, para aquellos que se quedaron en Tenerife fue mortífero. La onda expansiva desgarró la tierra al poco tiempo de clavarse en ella. Los evacuados tuvieron que taparse los oídos cuando aquel martillo espacial impactó de lleno. Poco después de aquel golpe en el terreno, el subsuelo se estremeció. Las placas de hormigón que reforzaban el recinto no pudieron resistir los cuarenta-y-cinco megatones del meteorito. Nadie se pudo salvar del repentino derrumbamiento que supuso esa bomba pétrea. Ni los edificios y montes, que pronto se redujeron a cenizas, polvo y escombros.

Mas no solo sería Tenerife quien sufriría la ira del cosmos.

Empujadas por el choque, las aguas se levantaron para tragar vorazmente a las embarcaciones que hubieran en curso. Recorrieron cientos de quilómetros, llegando a alcanzar a gran parte del archipiélago canario. La Gomera, Gran Canaria y gran parte de Santa Cruz de la Palma se bañaron en grandes cantidades de agua salada. Los alrededores de Villa del Valverde también sufrieron el peso de la tromba que supuso el cese de la expansión. Por fortuna no alcanzó a tantos pueblos de El Hierro. La única isla impune fue Fuenteventura, que se salvó gracias a la distancia. La onda expansiva no llegó tan lejos.

Poco quedó de Canarias a la vista. Toda Tenerife había desaparecido, al igual que gran parte de las islas de los alrededores. Tan solo habían quedado pequeñas porciones de suelo volcánico varadas en el Atlántico. Apenas habrían testigos de aquella masacre natural en primera persona para contarlo.
Para más inri, la lluvia de meteoritos empezaba a desatarse en la única isla intacta del archipiélago, además del Sáhara Occidental, Marruecos y parte del sur de la Península Ibérica.

La serie de catástrofes transcendió a nivel mundial a través de los medios. El desconcierto de aquel suceso correría como pólvora. Mostrarían imágenes tomadas con satélite del nuevo aspecto de las islas africanas. Contarían fríamente todo lo que debían de saber en múltiples lenguas, llegando hasta la British Broadcasting Corporation. Aquellos que estaban refugiados en casa, aquellos traidores que lucharon por su patria Inglaterra, y aquellos que aún se resguardaban en las universidades pudieron ver cómo una pequeña isla desaparecía por el impacto de aquella piedra.

El mundo se estaba tambaleando. Muchas ciudades entraron en caos cuando se desataron los meteoritos, como si no fuera suficiente las amenazas de bomba, tratando de conseguir todo el alimento que podían. Mientras tanto, en una de la bases aéreas situada entre Truro y Falmouth, un traidor sonreía mientras escuchaba las nuevas recién llegadas. Siempre quiso ver esos territorios cobardes arruinados. Aunque nunca imaginó que un meteorito haría más daño que uno de sus misiles de plutonio. La madre tierra claramente los superaba en cuanto a efectivos y mortalidad se refería. No era un triunfo propio; pero así lo tomaba.

Alguien irrumpió en su oficina. Un mozo forzudo vestido con ropas de soldado puso sus pies en la sala de mando y, con la mano al frente, saludó a su superior.
─Señor, me ha llegado una petición de servidor de la misma chica. Todo va según lo previsto.
Otra buena noticia. El jefe militar celebraba en silencio aquellas pequeñas victorias.
─Perfecto. Ayúdala a entrar. Pero recuerda que tú también debes de entrar, o de lo contrario habremos fracasado en nuestro propósito.¿Queda claro?
─Lo sé, señor. Pero no se preocupe. Ya tengo un candidato perfecto para que nos ayude.
─¿Tan pronto? ¿Es que vas a meter a uno de tus viejos amigos?
─Yo no lo llamaría precisamente así, señor. Tan solo es un tonto útil que puedo utilizar.
El teniente dio unas risas flojas. Le encantaba la actitud de aquel soldado. Tanto que hasta se le podría decir que era un orgullo suyo y para los Estados Unidos de América.
─Que así sea, pues. Retírese, recluta. Cumpla con su misión.
─¡Sí, señor!

Nada más asignado su trabajo, el recluta se retiró y dejó a su superior solo con sus pensamientos.
Faltaba poco para empezar a actuar.


#56
¡Hola, Poison!

Primero que todo, ya leí el fic. No entiendo de cuáles fándoms va excepto Homestuck en algún punto xD Deberían hacer una regla en el foro que hay que poner claramente cuál es el fándom del fic cuando se sube, aunque sea para investigar un poco el asunto si le gusta a uno la historia. Así he encontrado varias series nuevas en las cuales meterme. Tendremos que dividir esto en dos partes:


Críticas generales


El fanfic tiene muy buena redacción, y es, en general, fácil de leer. Sin embargo, para alguien que no conoce los fándoms o no conoce mucho los personajes, es un desafío de seguirle la pista a los mismos, puesto que escasean las descripciones de nuestro elenco. Vamos, que ayudan mucho a las imágenes mentales el ver algo más que sólo nombres, especialmente cuando es una historia razonablemente larga como ésta.

En los primeros capítulos no usas las rayas de diálogo, sin embargo, esto lo rectificas a partir del cuarto o quinto capítulo. Se nota tu progresión como escritora porque a medida que avanza la trama tu redacción es muy cuidada; pero me choca bastante la redacción de, dígase, el capítulo once, con la del capítulo tres.

Las transiciones entre escenas, a pesar de ser un espacio entre párrafos, no son muy evidentes; y a veces no se nota, desde la percepción del lector y a pesar de haber un espacio entre secciones, las transiciones que haces para abarcar a todos los personajes de la historia. Hablando de espacios, una recomendación: Ya que los párrafos no tienen sangría, pienso que sería mejor que separases cada uno de ellos para leer de forma más clara con un espacio; en el formato actual a veces la vista se cansa, puesto que algunos párrafos parecen excesivamente largos cuando de veras son sólo dos o tres.



Críticas del capítulo 12


La verdad, no le veo mucho de malo, aunque creo que debes arreglar los espacios que usas para cambiar de escena porque pareciese como si en algunos lugares están locos. Dicho esto, hay algunas cosas que deberías revisar:

Tienes problemas con el uso de la raya de diálogo. Veamos:
  • Las rayas no son comillas.
    ─¡Vamos, Mordisquitos, dale duro, dale, dale, dale!─ Animaba Cherry con ansia.
    Las rayas antes de las narración no van pegadas al diálogo. De hecho, van así:
    ─¡Vamos, Mordisquitos, dale duro, dale, dale, dale! ─animaba Cherry con ansia.
  • Las rayas no van pegadas a los puntos suspensivos.
    ─Pero-pero...─ No entendía por qué debía de bailar.
    Deben ir separadas siempre.
  • Cuando la narración después de la raya comenta el diálogo con un verbo para hablar o entender, siempre va en minúscula.
    ─¡Pero no quiero! ¡N-no aquí! ─Reprochaba.
    Sí, incluso cuando hay puntos suspensivos o signos de interrogación y exclamación.
    ─¡Pero no quiero! ¡N-no aquí! ─reprochaba.


Tienes problemas distinguiendo «solo» y «sólo».
─Sí, pero puedo sacarte. ¡Solo baila para mí!
─¿¡Pero cómo puedes salvarme si solo bailo!?
─¡Solo baila!
Es requete-fácil: Si puedes reemplazarse por «solamente», se escribe «sólo»
─Sí, pero puedo sacarte. ¡Sólo baila para mí!
─¿¡Pero cómo puedes salvarme si sólo bailo!?
─¡Sólo baila!

Me molesta cómo usas esta palabra:
Una idea bizarra se le cruzó en su cabeza cuando trató de buscar alguna solución.
«Bizarro», tan maltratada hoy en día como anglicismo por influencia del inglés bizarre, es una ilustre palabra de origen italiano que significa valiente, generoso. Normalmente, cuando se emplea en la literatura, es como el equivalente en español del inglés badass. Nuestro idioma es tan estupendo que ya teníamos una palabra para eso durante siglos.
Una idea estrafalaria se le cruzó en su cabeza cuando trató de buscar alguna solución.
Creo que «estrafalario» se acopla más a lo que quieres decir ahí. Me extraña que uses un barbarismo, no es propio de ti; siempre tratas de cuidar tu vocabulario en ese aspecto.

Por último, se te fue el siguiente error tipográfico:
Pero recuerda que tú también debes de entrar, o de lo contrario habremos fracasado en nuestro propósito.¿Queda claro?
Pon un espacio después del punto, y queda perfecto :)

¡Excelente, Poison!
Fanfiction.net | Archive of Our Own | Fanficker’s | Dreamwidth

Soy la escritora más inconstante que existe.

Blog
#57
Me alegra haber leído el capítulo uno hace mucho y haber olvidado comentar, así puedo hacerlo ahora que me urge :D

Capítulo 1
Pues... ¿qué puedo decir? Ha sido un inicio realmente gracioso, con toa esa guerra y destrucción afuera y la niña solo preocupada en su Pc, es tan... tu. En serio.
Sabes que realmente muy poco puedo decir acerca de los aspectos técnicos porque tienes tu fama de ser buena escritora (y quiero mantenerme vivo) así que... no tengo mucho que decir, más que me toca leer todos los capítulos que siguen para ver que tipo de infartos me llevo a medida que avanza la historia, y qué me encontraré mientras avanzo. Considérame, a partir de este post, un fiel lector.
Ya comenté y sino lo sigo sé que me matarás y acabarás conmigo y pues... me gusta mi vida, no quiero eso. Pero ahora si, realmente me gusta lo que traes y debo leer para ponerme al corriente.

¡Saludos!

Baby we are the New Romantics Come on, come along with me
Heartbreak is the national anthem We sing it proudly

#58

Bueno, fueron casi dos meses, pero igual fue una eternidad [?]


¡Okey! Voy a retomar la vieja costumbre de responder vuestros comentarios, ya que hay dos esta vez. ¡Y gracias al evento del crítico! ¡Yupi! ¡Gracias Smile! (Alguien tendría que repetirlo. Me he quedado con las ganas de descuartizar algunos escritos [?])
Hum. ¿Quizá ese paréntesis lo tuve que poner en minúscula? Supongo que también necesito ayuda en eso... [???]
En fin.

Spoiler
@Azur
¡Al fin! Gracias Azur. ¡No sabes cuánto necesitaba que alguien me indicara errores con esa precisión! ;w;
... Me dolió un poco en el orgullo, por eso, pero no importa, sé que es para bien. ¡Y al fin me dicen como es eso de los guiones! Llevaba esperándolo HACE UN MARDETO AÑO, caraio [?].
Nah, pero lo que más me dolió fue el "bizarro". No sabía que en la lengua española tuviera un significado diferente. Lo he visto usarse en este contexto que incluso pensé que significaba "pertubadoramente extraño". Y claro, como estaba completamente segura de que significaba eso, pues ni siquiera se me ocurrió revisar.
Pero again, gracias por iluminarme :3.


@Abdy
Siempre les resulta cómico que se muestre harta de su vida :C [?]
Ya, ya sé. Es un poco mi estilo. Es lo que pretendo siempre, igual [???]. Pero oye, si ves un error no temas y dímelo. No es como si devorara a mis lectores a la primera que me indican algún error. Mira a Azur, por ejemplo. Ella me ha sacado los errores y tampoco me he abalanzado en su contra.
Bueno, gracias por mostrar tu fidelidad al fiction. Espero que no lo traiciones, o si no... [?]
(En verdad no pasará nada, pero de verdad, que me dejas con ganas de leer tus comentarios)


Y ahora... si quieren una primera impresión de este capítulo...
...
Pues... no me acaba de convencer. No sé si porque apenas he puesto diálogos esta vez o porque hay demasiadas palabras cortas y no supe cómo arreglarlo, pero por alguna razón no me acaba de convencer la narración. Creo que hice un paso hacia atrás; más que nada porque me habré repetido con ciertas palabras y porque escribí irregularmente... no, si la libreta estaba llena de tachones, ya os digo yo @u@.
Claro que, si hay constantemente esos mismos elementos y quiero dejar claro que son causantes de muchas cosas, creo que usar sinónimos se me hace más difícil. But I did my best. Lo he revisado una última vez y creeeeo que ha quedado mejor. Al menos en parte.
También fue una revisión rápida. Quizá se me escape algo.

Bueno. Lo dejo a vuestro juicio. Ah, y creo que vais a tener sentimientos contradictorios al inicio... tehehehe >:D.
Oh, yeah, también me ha dado por poner títulos en cada capítulo. Si quieren que los ponga... [?]

Bueno. Ya vale tanto texto y tanto author's note y tanta pregunta y tanta... ¡Disfruten!

Capitulo 13


Spoiler
Estaba exhausto. Había sido expulsado de su propia casa, despojado de sus propias propiedades. Los vientos de aquel mundo de ensueño traían consigo granos de azúcar y arrastraban las nubes de algodón azul a lo largo de los cielos rosas. Con dificultad emponzoñaba el suelo con la mugre de sus bambas, pues tantas mordeduras lo habían dejado anémico. Temía que alguna de aquellas heridas estuviera infectada. Poco podía moverse. El brazo izquierdo hasta permanecía inmóvil. ¿Por qué le estaba pasando esto?

No se lo iba a perdonar jamás. Si lograba salir vivo de esta, mataría a esa niña sin piedad. Por lo menos veía alimento por todos sus alrededores. El azúcar siempre era algo apetecible. Necesitaba limpiarse las heridas, o de lo contrario ya podía despedirse.
Pero no llegaría. Pronto sus piernas le traicionaron. Le hicieron caer de frente, haciendo que su sudor se mezcle con las dulces arenas del desierto blanco. Una de las heridas del hombro ardía cual herradura candente. Se retorcía en el azúcar, sin saber qué hacer. Gritaba para que les escucharan, pero nadie iba a acudir en su ayuda. Nadie lo salvaría.
Pronto tuvo la idea de mirar la zona dolorida. Se levantó la manga para ver qué ocurría en sus carnes.

La vista le dejó horrorizado. La más pequeña parecía haber desarrollado una especie de película hecha de líquenes que se arraigaban a su piel como si se tratara de un tronco. No entendía cómo podía ser que unas plantas pudieran invadir su organismo. Pero luego recordó. Aquel niño le había disparado con agua sucia justo en el mordida de la tortuga...
No. Aún no podía creer que le hubiera disparado una planta parasitaria que hiciera tantos estragos a su cuerpo. ¡Era imposible! Mas una cosa era segura. Su sangre estaba ganando densidad a una velocidad preocupante. Y estaba muy mareado. Quizá esas plantas también liberaran neurotoxinas, pensó. Cada vez le costaba respirar un poco más. Y la parálisis se estaba extendiendo por toda su circulación...

No... no existía tal cosa. Claro que no. Todo era un mal sueño. Una pesadilla producida por las almas atormentadas de sus víctimas. Podía ser una tortura psicológica, ¿no? ¿Acaso no era eso lo que los fantasmas hacían? ¿Atormentar a la gente? O quizá fuera su conciencia atormentándole. Mas él no tenía ninguna. Era un psicópata, después de todo. Un lobo voraz que solo se preocupaba por degustar a su presa antes de despedazarla a trozos. Sí, eso es lo que era. Aunque no le gustaba bañarse en humores rojos. Prefería envenenarlas... y menuda ironía, ahora él era el envenenado. Era él quién yacía en el suelo agonizando, recordando quién era.

Iba a reírse para no llorar. Quería que al menos sus últimos momentos fueran tomados con humor hasta que pudo ver dos siluetas negruzcas acercándose a su dirección.
Tenían largas antenas y dos grandes mandíbulas que movían repetidamente. Sus brazos delgados y su tórax pronunciado delataban qué clase de criaturas eran. Eran insectos. Hormigas azabache y de ojos púrpura que andaban a dos patas. Los dos bichos se detuvieron a mirar el cuerpo del ogro, intercambiándose chasquidos entre los dos. Entre aquel ruido, sin embargo, podía distinguir algunas palabras.
─¿Es ella?
─No... tiene la piel rosada, pero más pequeña es...
─¡Eh, un momento! ¡Rebeca! ¿No es ese...?
─Sí... sí parece el que nos alejó de nuestros padres... ¿no, Pedro?
Rebeca y Pedro... ¿por qué esos nombres le resultaban familiares? ¿Acaso no serían...?
No... no puede ser. Eran los antiguos dueños de aquel libro de “Molly el Estegosaurio”. Sus primeras víctimas. Y también sus sobrinos. ¿Pero qué hacían en esa forma? ¿Por qué hormigas gigantes?

Las siguientes palabras estremecieron al captor de niños más de lo que debía.
─Oye... ¿sabes qué? Ando un poco harto de tanto dulce... ¿y si tomamos algo salado esta vez?
─¿Eh? Pero... lo único salado que hay aquí es...
No. No se lo irían a comer, ¿verdad?
─¿Estás proponiendo comernos a nuestro tío Nicolás, Pedro?
─¡Sí, sí!
─¡Pero fue nuestro tío después de todo! Y además es una persona...
─Pero ahora somos hormigas, ¿no?
─Y... y mira el aspecto de su brazo... no pinta bien. Está demasiado podrido.
─¿Qué más da? Seguro que el resto está bueno. Además, nos hizo cosas muy malas. Merece desaparecer.
─Tienes razón...
─¡No, no, por favor, no me comáis! ¡Nunca más secuestraré a niños, lo juro, lo prometo! ¡No me comáis!─pedía clemencia en vano.
─Es demasiado tarde para eso, tío Nicolás.─dijo Rebeca.
─Todos hemos esperado este día.─prosiguió Pedro.

Pronto sus rostros se acercaron a su cara granulada. Las mandíbulas se abrían, dejando ver el interior de sus bocas. Mientras estas cabezas tapaban el cielo rosado, podía ver las caras de los muertos, mirándoles impasiblemente. Incluso había unos cuantos que sonreían con malicia ante su sufrimiento.

Un desgarrador sonido. Unos gritos de espanto. Las voraces hormigas extraían cada parte de él, sin importar lo malo que estuviera. En un momento dado, el gran hombre entró en un perpetuo silencio. En cuanto no se escuchaban más agonías, el pájaro blanco apartó sus zarpas de aquella piedra de gominola y desapareció mientras se alzaba. Algo extraño estaba pasando en la dinámica del juego.


29 de octubre de 2005

Me encuentro en un lugar bastante raro, diferente a la Tierra. Parece que el sol es sustituido por un mrísero punto azul que destaca entre la oscuridad añil de esta tierra; pero no emite calor ni nada. Solo corre un aire tibio por el lugar. Aunque no entiendo cómo demonios se puede sentir tan húmedo sin caer ni gota. En serio, ¿dónde demonios está el agua? Me está entrando sed, de verdad. Vamos, es la Tierra de Pozas y Ranas, ¿no? Algo de beber tiene que haber. Y si me llegan a agotar las provisiones por lo que sea, me voy a meter en un buen lío. Creo que lo primero que haré será buscar algún pozo con agua potable. Por si acaso.

Todo y que hay poca luz propia en este sitio, parece que hay unas rocas azules que me alumbran el camino. Creo que sin ellas no podría ver por dónde estaría pisando. Voy a examinarla de más cerca, a ver lo útil que puede ser.

Lo cierto es que se siente frío y mojado al acercar la mano. Es extraño. Puede que me lleve una muestra. ¿Pero y si es radiactivo?
No... creo que estaría caliente si así fuera.
Más me preocupa son los posibles encuentros con los imps. Es complicado vencerlos teniendo solo un arma hecha de metal... y más si pueden electrocutarte. Pero de momento me preocuparé por buscar comida. Aunque sean ancas de rana, me da lo mismo.

Me pregunto si mi hermana está bien...

No se entretuvo más. Cerró su fiel libreta y la guardó en su mochila de acampada, junto con los víveres, la piedra luminiscente y una navaja, por si perdía el sable y tuviera que tallar otra arma puntiaguda. Comprobó que su cartera siguiera en el bolsillo y empezó a caminar entre el bosque de acacias.
Eran las nueve de la noche cuando Samantha se embarcó en un una aventura sin retorno por aquel terreno escarpado. Tal y como describió en su diario, el planeta entero estaba alumbrado por esas piedras celestes, inspirando tranquilidad en todo el globo. Tanto azul empezaba a darle sueño. Pero hoy no era un día para dormir. Debía de continuar explorando.

Pero de momento no cumplía su primer propósito. Había múltiples cráteres profundos que rezumaban de humedad; mas en sus interiores solo podía encontrar lodo y criaderos de zumbantes y voraces mosquitos. Después de recibir unas cuantas picaduras, se decantó por no mirar ningún agujero más. A saber si transmitían alguna enfermedad vírica. Tampoco creía que iba a padecer los estragos de la infección apenas empezar. Claro que nadie le dijo que este juego sería fácil. Podía pasar cualquier cosa.

Dejó de centrarse en las provisiones. Estaba bien servida, de momento.
Caminó por el interior del bosque para ver si había algo más que hojas al decaer. El espesor de esa arboleda estaba empezando a agobiarla. ¿Cuántas horas llevaba ahí dentro? ¿Cinco? La piel de las sandalias empezaban a pegarse en la planta de los pies debido al sudor y la humedad. Sus piernas empezaban a resentirse. Antaño era la mejor corredora de su curso, y estaba bastante orgullosa de ello; pero tantos años estando recluida en esa prisión de hormigón la habían atrofiado. Maldecía a aquellos malvados por despojarle de su vida. Menos mal que ahora estarían ardiendo en sus bases, pagando por todos los crímenes que habían cometido, junto a millones de inocentes que nada tenían que ver con este juego.

Tampoco le hacía gracia sacrificar a todo un mundo por salvarse de su final. Aunque a fin y a cuentas, las campanas ya habían anunciado la llegada del Apocalipsis. Quién importaba seguramente entraría. Tenía la corazonada de ello. Confiaba en sus amigas. Y también en su hermana, pese a su alocada personalidad.

Finalmente tuvo que cesar su marcha, al igual que sus reflexiones. Sin apenas acacias cubriéndole el cielo, podía ver más allá de la arboleda. Había una extensión árida por todo lo largo de la tierra. Grandes agujeros se disuadían desde lo lejos, igual que agrupaciones de árboles, sean en planicies o por el suelo seco. Y justo en frente, una gran montaña se alzaba majestuosa entre aquella sabana.

Era extraño. Tenía la sensación de que conocía ese monte, como si ya la hubiera visto en algún lugar cercano. Casi podía decir que era el mismísimo Teide. Tenía los mismos surcos y la misma piedra, aunque un poco oscurecida.

O eso diría si no fuera porque este estaba en Tenerife. Debía dejar de suponer tanto, o se quedaría ahí mirando como una boba hasta que un imp le empujara barranco abajo.

Volvió a la espesura forestal, y se sentó. Una sensación de vacío y mareo empezaba a apoderarse en su estómago. Tenía que comer algo, o de lo contrario no podría seguir. Se sentó en una de las piedras y sacó una barra de pan cortada envuelta en papel de plata. Era el momento perfecto.

Aunque fuera dentro de un bochornoso bosque, quería probar su creación. Un bocadillo de ensalada de aquel mediodía, sin ningún añadido más. Eran sobras, desde luego, y tampoco le entusiasmaba la idea de consumirlas entre las dos mitades del pan. Pero era fundamental hacer algo nutritivo, y tampoco pensó que tendría mucho tiempo antes de que alguno de esos diablos irrumpiera en la cocina. Estaba a punto de hincarle el diente cuando oyó un movimiento agitado, como hojas meciéndose a son del viento sin brisa alguna. Volvió a guardar el bocadillo para después. A saber si aprovecharían el descanso para pillarle desprevenida.

Lentamente, retiró el sable de su cartera y miró a su alrededor manteniéndose alerta. Tras unos arbustos, podía ver dos fauces redondeadas de color cobalto que se asomaban junto a unos nerviosos ojos jade. Habían dejado de asomar el morro cuando ella empezó a lucir la hoja de su sable.

No sabía si descartarlos como criaturas tímidas o tomarlos como voraces bestias que esperaban el momento adecuado. Pero que mantuvieran sus ojos fijos en ella le traía sin cuidado. Por prevención, pensaba que era mejor derramar sangre fría en pos de su supervivencia. Se acercó a la planta. Forzó el brazo para sacudirlo y podó parte de la planta para ver a sus espías.

Eran reptiles bípedos de corta estatura y bípedos. Sus escamas recias relucían ante el fulgor celeste, dejando ver los pliegues de piel que tenían por cuello y extremidades. Junto con esa fisonomía y su cola aplanada por los lados, podía identificarlos como una especie de varanos. Que hubieran depredadores tan grandes solo podía significar que había algo más que mosquitos como alimento. Menos mal que no los llegó a matar.

Pero sí los había espantado. Corrían como posesos siseando y bufando entre ellos tras los troncos. Parecía que iban de cacería. No dudó ni un segundo y empezó a perseguirles tan rápido como sus piernas le permitían.

Iban demasiado raudos. La distancia entre ella y y aquellos reptilianos aumentaba gradualmente por aquella endemoniada velocidad. Costaba seguirlos con las piedras que habían por el camino y lo escarpado del terreno. Tras tantos saltos y carreras, los varanos se dejaron arrastrar por una bajada pedregosa, perdiéndose de su vista.
Las acacias arraigadas a la empinada bajada le tapaban el horizonte. No sabía con certeza qué sería lo que habría tras la vegetación. No obstante, estaba claro que el bosque tampoco tenía nada que ofrecer. Debía de descender con cuidado. Se agarró a un árbol para ver cuán resbaladizo era.


Demasiado. Tenía que dejar trabajar a la vieja gravedad y la fricción. Se soltó y movió los pies hacia delante lo más rápido que podía para frenar el arrastre. Logró llegar de pie sin ninguna fractura.

Había llegado a una tierra seca poblada de más oasis semi-disecados, lejanos, pero aún claros. En una de ellas se alzaba ligera una benigna columna de humo blanca. Fue una grata sorpresa. Aquello era indicativo de que también había vida inteligente; tal vez primitiva, pero algo era. Sin duda parecía conveniente. Quizá los nativos la acogerían y le darían un cobijo seguro, con agua y alimento. O bien fueran devotos cazadores y aprovecharían la ocasión para probar por primera vez la carne humana.

No. Era demasiado arriesgado entablar contacto con esos desconocidos, y muy pronto para considerar conocerlos de primera mano. Prefería volver arriba y desenrollar el saco de dormir para descansar.

Espera. Tampoco podía. La subida era demasiado empinada. Tendría que ir a otra arboleda. Y justo a su derecha había otro bosque en terreno llano. Parecía buen lugar para asentarse. Tenía que hacer un último esfuerzo y dirigirse hacia aquel refugio por tal de poder seguir.

De camino hacia aquel pequeño paraíso, sintió algo raro bajo la suela de los zapatos. Era como pisara baldosas desencajadas al andar sin ellas. Era una sensación rara para un páramo natural como aquel. Y le desconcertaba. Tuvo que bajar la cabeza para ver qué estaba ocurriendo.

Había una grieta que se estaba ensanchando con relativa rapidez. No le gustaba. ¿Y si bajo aquella tierra quebradiza hubiera pozos sin fondo?
Se apartó de enseguida. La grieta no hacía más que aumentar. Y aún quitando la presión de su peso por aquel punto frágil, seguía agrandándose y haciéndose cada vez más consistente. Pero no era la única.

Algo no andaba bien con estos suelos. Se estaban formando más oberturas a su alrededor, como si hubiera una placa tectónica que se estuviera moviendo. Para desgracia de ella, no sentía ningún temblor ni nada más que sugiriera un fenómeno telúrico. Juzgando por la formación, la velocidad que las líneas se dibujaban en la tierra y el cómo se levantaban los fragmentos, podía decir con certeza que era una obra de topos hostiles, o sea lo que fuere lo que habitara por aquel globo. Nada más especular, pudo ver que tenía razón.

Cinco criaturas cortas de enormes garras y cabeza acabada en punta salieron disparadas del subsuelo tirando grava por los aires mientras se alzaban de un salto. Dos de ellas, con grandes cuernos rectilíneos, eran ayudados por fogosa una estela de fuego. Aquellos cuyos pies de plomo no se fundían en una llamarada tenían esa molesta cola chisporroteante que tantos problemas le dieron y esos malditos altavoces en las mejillas que producían una desagradable estática para los oídos. Parecían imps más crecidos dotados de enormes garras para escarbar y vivir bajo tierra. Pero no lo eran. Era evidente que entraban en otra categoría.

Lo primero que hizo fue preguntarse quién fue el listillo que prototipó su sprite con un demonio en llamas. Luego giró su eje noventa grados a la derecha para evitar la zarpada que le iba a propinar. Acto seguido se inclinó hacia abajo para evitar los dos esputos ígneos que venían por los costados.

Por poco no era arrastrada por el peso de su equipaje. Debía procurar no volver a echar la espalda hacia atrás; algo difícil, puesto que los otros dos excavadores eléctricos usaban sus armas a diestro y siniestro. Mantenerse erguida ilesa era un trabajo complicado; la mínima distancia, junto a los proyectiles que lanzaban a lo lejos impedía esquivar propiamente. Era una suerte que reaccionara lo suficientemente rápido como para evitar una herida profunda. Sin embargo, las pequeñas bolas ígneas le daban de lleno, provocando varias quemaduras mayormente en manos y tobillos, como si no tuviera suficiente con las que ya tenía.

Lo único que podía hacer era mover su espada para dar tajos horizontales que tan solo incitaban a la mofa. Mientras ella estaba desesperada por rallar su pesado cuerpo, uno de los cables le rasgó la manga izquierda. Pudo sentir cómo aquel roce le enviaba miles de agujas aturdidoras. Además del arma, la joven soltó un pequeño aullido de dolor. Tan solo fueron dos segundos; pero no le hizo ni pizca de gracia que esas viles puntas electrizadas entraran en contacto con su piel.

Despojada de su raciocinio, Samantha volvió a tomar su sable y ejecutó venganza ciegamente sobre su agresor. Con la mirada fija en aquella serpiente negra, alzó levemente la fina hoja del renacimiento e hizo un corte diagonal alcanzando a su objetivo con presteza.
“¡Al fin!”
Por fin había conseguido despojar el orgullo de uno de esos bichos. El grito estremecedor de aquel desgraciado le dio confianza. Y más aún cuando sus otros dos compañeros se apartaron de su alcance. Parecía que les había tocado la fibra sensible. Era el momento perfecto.

Aprovechando el shock de aquella vil criatura, puso el arma en ristre y clavó la punta en el altavoz derecho esperando librarse de aquella molestia. Las descargas recorrían por su brazo mientras este convulsionaba para al final explotar en una lluvia de grist y alijos de plomo.

Había dado con la forma de derrotarlos. Después de tantas heridas y tanto esquivar, encontró al fin un punto débil en los enemigos que ella misma había dado forma. Con aquello había dejado claro que era capaz de eliminarlos, pese a lo endeble de su entrenada fisonomía.
Aterrorizados, los seres de pesado metal se sumergieron de nuevo entre roca y desaparecieron de su vista; algo que le aliviaba bastante. Solo le faltaba aquellos dos hirvientes demonios que intercambiaban miradas nerviosas.

O eso pensaba.

Justo cuando esperaba pacientemente sus candentes garras, ellos también se zambulleron al subsuelo, apresurados por escapar. La exploradora se dio el pequeño placer de dar una sonrisa de ingenua confianza mientras se echaba flores por sus improvisadas maniobras y soportar todos los golpes que le atestaban.

No tuvo que hacer eso.

Pronto estallaron dos columnas de plomo incandescente frente a ella. Con tan solo el calor que emanaban era suficiente para cegarla por un buen tiempo. Después fue empujada por un contundente golpe en el abdomen.

Dolía. Podía sentir el aire penetrando por la tela. Había soltado la espada cuando aquel nuevo enemigo metió sus filosas uñas en sus carnes. Nada más intentar hacer un movimiento, aquella hendidura sangrante le hacía volver a tumbarse. Una vez capaz de volver a ver, se encontró con unas garras de color ultramarino ensuciadas con su propio carmesí dispuestas a acabar su trabajo.
El corazón le latía con fuerza al ver la mano alzada. Ante el peligro, pudo producir la suficiente adrenalina como para hacer soportable el dolor, retirar los brazos de los tirantes acolchados y dejó que aquella gran mano se clavara en sus provisiones.

Era otro de ellos. Solo que esta vez no se derretía con sus propio calor. Era un diablo de puro lapislázuli, capaz de quemar y electrificar con su cola al mismo tiempo. Siendo más duro y más ligero, era consciente de que aquel nuevo oponente iba a ser más difícil de vencer.
Además, tenía el tiempo en su contra. No sabía cuánto perdía; pero si no se lo quitaba de en medio pronto acabaría a su merced por la anemia.

Y había una forma para cumplir con su propósito.
Al igual que los anteriores, sus puntos débiles estaban completamente expuestos. El único problema era aquel velo llameante que le cubría los pies. Tenía que procurar no quemarse.
Mas su oponente no esperó a que se moviera.

El demonio de piedra azul sacó las garras del suelo y se abalanzó a por ella con prestos zarpazos que intentaban desgarrar los tendones. Aunque el constante desplazamiento le garantice que aquello no pasara, se llevaba al menos un arañazo por cada traspiés. Derecha e izquierda eran las direcciones que tomaban. A medida que seguía aquella danza por la cuerda floja de la vida, las uñas de aquella lustrosa abominación se imbuían en lumbre. Las ascuas saltaban como pequeños perdigones al azotar el aire; algunos tocaban la cara, dejando pequeñas quemaduras de primer grado en la mejilla. Trataba de defenderse de ellas con esgrima mal ejecutada, también intentando contraatacar.

Lo logró. Había conseguido cesar su frenesí. Logró rasgar el altavoz ligeramente. Le había dejado atónito, cabizbajo, resentido. Tal fue el azote que sus llamas se apaciguaron a causa de la sorpresa.

Ahora sí. Ahora sufriría su cólera.
Dejando a un lado la cordura, Samantha flagelaba a su enemigo sin piedad mientras este intentaba reaccionar. Empezaba a padecer. Con aquella lluvia de sablazos solo podía lanzar varias miradas de odio acompañados de graves gruñidos que se intensificaban a medida que iba llegando su hora.

La piedra no resistiría más. Era el momento de dar el golpe de gracia. Mas cuando iba a acabar con aquel desdichado, fue otra vez apartada de su alcance.

Había soltado una onda sónica, despojándola de oído y ensanchando las distancias. Después de haber sido tirada, contempló como ese cornudo se prendía todo el cuerpo mientras chisporroteaba. Empezaba a apreciar como dos alas de insecto se expandían desde la espalda mientras le crecían dos antenas en la cabeza, una fogosa collera y desaparecían sus cuadradas mejillas para trasladarse a sus nuevas partes. Una vez que tenía sus alas de alevilla completamente formadas, saltó impulsado por su propio calor y esparció el fuego que le protegía por el aire.

Samantha se estremeció. A alguien se le había colado una polilla en su kernel y había provocado una repentina evolución en ese monstruo. O al menos era la única explicación que encontraba.
Qué oportuna era la maldita.

Voló por encima de su cabeza dejando una hilera de rayos que caían directamente al suelo. Aunque ella hizo el esfuerzo de esquivarlos, uno de ellos la azotó de tal manera que la aturdió por un instante. Se había derrumbado por aquella leve descarga. Intentó incorporarse de nuevo; sin embargo, aquel maléfico y agraciado insecto volvió a echarla de cabeza al suelo con su ruido. Todo y que empleaba hasta el último ápice de fuerza para proteger sus tímpanos, no podía evitar que su cabeza retumbara. No sabía cuánto tiempo podría aguantar. Hasta las heridas remitían, haciendo de aquel momento un calvario que anunciaba una cercana muerte.

Estaba acabada. No podía hacer nada más. Solo debía esperar a que aquella tortura acabara de una buena vez.

Sin ninguna explicación, el topo volador había dejado de chirriar.

“¿Ya? ¿Ya he muerto?”

No. Imposible. Aún sentía su cuerpo maltrecho por las anteriores batallas. Apenas podía levantarse. ¿Pero qué ha ocurrido? ¿Por qué no oye ese penetrante ruido? ¿Se habrá ido?
Tenía que abrir los ojos. Tenía que saber si estaba viva.
Suspiró de alivio. Las paredes grises que le rodeaban y la alfombra por donde reposaba eran indicativo de que había vuelto a casa. Sin embargo, aún tenía alguna inquietud. ¿Cómo llegó hasta ahí?

Tan rápido como se cuestionó su llegada, escuchó un eco lejano.
─¿Sammy? ¡Sammy!

¿Señor Vergel?
No. No podía hablar. Su visión se nublaba. Estaba muy débil. Gastó todas sus fuerzas para enfrentar a aquel ser despiadado. No podía decir que estaba viva. Aún podía deducir, sin embargo, que había despertado preocupación en su guardián peluche.
─¡Sammy! ¡Sammy, dime algo! ¿¡Qué te ha pasado!? ¡SAMMY!
Nada. Le faltaba voz. Necesitaba ayuda de enseguida. No podía quedarse así. Tenía que pedirla de inmediato. Trató de levantar la ligeramente el torso para inclinar la cabeza y dirigirse al borrón oliva que se plantaba desesperado sobre ella.
─¡Sam! ¡Estás bien! ¿Qué ha ocurrido? ¿¡Por qué tienes la ropa llena de agujeros!?
─Ve... Vergel... bu... busca...

Finalmente dejó caer sus hombros y estampó su barbilla con el tapiz.
Estaba inconsciente.


#59
Y la primera experiencia cercana a la muerte del fic, protagonizada por Basiliks y Ogres hechos de piedra en llamas. Solo esperemos que Samantha salga de esta...Aunque teniendo en cuenta como es Homestuck, posiblemente "muera" más de una vez.
Me alegro de que ese cabronazo pedofilo haya encontrado su fin, pero hay algo que me desconcierta. ¿acaso esas hormigas son los Consorts de la tierra de Cherry , como los varanos de Samantha? ¿O son simples criaturas como los Angeles en el mundo de Eridan? Y tambien desconcierta el hecho de que sean las almas de los niños asesinados por el pedofilo ese. Se sabe que Sburb es capaz de capturar almas de entidades pensantes fallecidas, pero solo sus almas no que les consediera algún tipo de reencarnación o cuerpo fisico. Supongo que esto es lo que quiere decir el Primer Guardian cuando dice que la dinamica está cambiando. ¿Será un glitch o la intervención de alguien más?
Ha sido un buen capitulo, y la falta de dialogo no provoca ningún tipo de carencia. Creo que la tensión del momento está bien representada asi.
#60
Huh. Solo ha pasado casi dos meses desde el último capítulo. Nada mal.

...

Actually... empiezo a tener la sensación de que estoy perdiendo la continuidad en mis historias. Y todo por culpa de las prioridades. *Sigh*

Ahora... respondiendo a @New_World:
Spoiler
Ogros. Basiliscos.
En foggin' serio. No, son criaturas llamadas Dugs. ¿Acaso no puse que el tamaño era similar a los imps? Entonces no podían ser ogros ni basiliscos porque esos son grandotes :C
Y para justificar esa violación de canon, he visto en el original que algunos inventaron underlings en Cascade y que lo hizo otra gente, así que yo también hice los míos. Lo sé, es saltarse el canon y salirse de lo que normalmente se tiene establecido; pero en cuanto menos canónico sea, más original es. Porque leches, ya tendría que prepararme para hacer obras completamente propias, no meter elementos de otros. Bleh.

Cita:
Supongo que esto es lo que quiere decir el Primer Guardian cuando dice que la dinamica está cambiando. ¿Será un glitch o la intervención de alguien más?


nwn Solo diré que es algo muy gordo. Pero MUY. Y sí, tiene que ver con ese cambio de dinámica. La manifestación de los espíritus en cuerpos de consortes es una de sus consecuencias.
Y con esto respondo a la anterior pregunta; sí, las hormigas son consortes. Y no, siento informarte que de momento las muertes las dejaré aparte.


Bueno. No me entretengo más. Voy a poner el cap y así me quedo tranquila. Ya os advierto; no he podido darle una revisión final y tampoco es que me de tiempo para ello. Y tampoco quiero hacer esperar a nadie. Aunque sean poquitos, me da igual [?].
Ah, y ya os aviso; el siguiente capítulo está yendo... lento. El principio me queda bien, pero lo siguiente... me está quedando... no sé, me da que no lo tengo muy bien pensado. Pero de momento todo lo que hay por detrás y todas las causas de este paripé lo tengo. Solo... me falta saber por dónde ir.
Es que hay tantas cosas que tengo que meditar sobre cuáles mostrar y cuándo.

Y well. There you go:

Capitulo 14
[/u][/b]


Spoiler
Otra vez. Otra vez sentía un tacto helado en sus pieles. Sumida en la oscuridad, siendo completamente sensible a aquel misterio que le rodeaba. Vagamente recordaba todo lo que había ocurrido. Su enfrentamiento, su repentina llegada y luego... su desvanecimiento.
Tenía frío en el brazo derecho. Había caído en la alfombra, ¿no era así? Y entonces, ¿por qué? ¿Por qué tenía la sensación de que su cuerpo estaba gélido y tieso? Pensó que quizá haya...
No. Ni hablar. No podía ser. ¿Muerto, ella? ¡Jamás! Era consciente. Tenía todos los sentidos en su sitio. ¿Qué otra cosa le podría faltar? ¿Quizá la vista? ¿Solo porque estaba en plena penumbra? Pero si bien no podía ver otra cosa que negro, sería que estaba en el limbo. Y sumando eso con el frío, era incuestionable que no estaba en el mundo físico. Tenía grandes heridas y mucha pérdida. Por supuesto no podría haber salido impune de aquellas hendiduras. El resultado de aquello era inequívoco.
Pero entonces recordó que también tenía párpados.

Fue levantando la espalda lentamente mientras intentaba quitarse las molestas legañas. Cuando sus ojos abrieron, volvió a encontrarse con esos nobles estampados, junto con esa ventana que mostraba los claros cielos del planeta nuboso. Esta vez, no obstante, solo veía un horizonte que dividía el vacío espacial con la atmósfera de los recuerdos. Aunque sin línea divisoria, las luces separaban claramente los extremos de la vida y la muerte.

Había vuelto a Paraíso una vez más.

Se apoyó en la cornisa con los brazos cruzados mirando al vacío. Jamás pensó que iba a terminar varada en aquel sueño constante. No, nunca pensó que se enfrentaría a la misma muerte al entrar. Era un juego, ¿no? ¿Entonces por qué tal serias consecuencias? Ya imaginó que crear un nuevo mundo sería muy costoso, ¿pero tanto?

Fue ingenuo pensar que escaparía de ese destino. Por lo menos el limbo era bastante confortable.
Bajó la vista a las calles para contemplar la opulenta arquitectura de la ciudad. La gente de marfil caminaba por las calles, como era de esperar. Pero algo se sentía diferente entre la multitud. Normalmente iban apacibles, entre risas y felicidad en direcciones variadas. Sin embargo, la multitud estaba yendo hacia una sola calle. ¿Era un evento, un suceso? No lo tenía claro.
Debía salir y ver qué pasaba.

Sin embargo aquella torre no tenía escaleras. Era solo esa habitación y nada más. Ni pasillos ni escalones en caracol. Junto con todo el mobiliario, claro estaba. A no ser que la cómoda tenga toda una pila de sábanas, no podría bajar por la ventana.

Algo se le pasaba. Sabía que había algún modo; pero no se le ocurría ninguno.

Miró el suelo una vez más, quejándose internamente de que no hubiera ni un ascensor que la llevara abajo. Se fijó en un reflejo plateado que protegía una cabeza blanca que la miraba desde abajo.
¿Quién era? ¿Por qué la miraba tanto? Era como si la conociera o algo.

Fue entonces cuando empezó a hacer señas con su cuerpo. Estaba agitando el brazo de arriba a abajo, como si quisiera que bajara.
Ella negó moviendo su cabeza de un lado para otro, diciendo que no podía. Después este aleteó sus brazos de abajo a arriba. ¿¡Pero estaba loco!? ¡Ella no podía volar!

Visto que Samantha no hacía nada para bajar, el caballero se rascó su mentón, hasta que se le pasó la brillante idea de poner sus brazos en forma de cuña.
Era como si pretendiera rompérselos con su propio peso. En un principio se negó a tirarse. ¿Pero qué otra opción había? Además, ya estaba muerta. Como mucho se rompería unos cuantos huesos.

Se subió a la ventana y puso los pies sobre el borde. Aún tenía miedo. Pero si quería saber, tenía que dar ese paso al vacío.
Dejó caer su poco peso hacia abajo. Pudo sentir como el viento rozaba su tez mientras aquel sujeto se ensanchaba. Estaba preparada para estrellarse. Ni siquiera le tentaba gritar.
Aún así, pudo asentarse en los fuertes brazos del caballero, pese a la gran fuerza de la gravedad.
Luego sus miradas se encontraron. Los colores del ser blanco subieron hasta el medio de su cara como si una dama hubiera caído del cielo. Ella, en cambio, pensaba en una sola cosa:

─¿Te importaría bajarme, por favor?

Dio un suspiro. Dejó que pusiera los pies en tierra y siguieron a la multitud, al fin. Varios susurros y murmullos podían oírse entre la multitud. No podía entender muy bien las palabras que aquellos acorazados pronunciaban. Pero no había duda de que era un suceso extraordinario. Se preguntaba qué podía ser aquello que tanto captó la atención al pueblo.

La marea de marfil detuvo su curso. Se habían parado frente a una plaza algo elevada, rodeada por doce farolas, seis de las cuales se iluminaban con distintos colores. El centro de ese nuevo rincón relucía colores cálidos, desde naranjas hasta rojos y amarillos. Era como una cúpula anclada al suelo, cuya disposición dibujaba un reluciente sol veraniego. Recordaba vagamente andar por aquellas calles; sin embargo aquella rotonda no se le hacía nada familiar. Y asumía que a la gente circundante tampoco. Todo y que el brillo del citrino encandilaba, nadie podía contemplar su belleza sosegadamente. El desconcierto estaba en el aire.

Un astro. Doce luces.
¿Qué significaba todo esto?

Estaba empezando a doler la cabeza a horrores. Empezaba a perder el equilibrio en medio de la calle. Su vista empezaba a emborronarse mientras luchaba por mantenerse de pie.
Nada. No lo lograba. Solo daba unos tumbos que desembocó en un desmayo. El noble caballero la tomó con sus brazos antes de que la espalda chocara contra el suelo. Trataba de reanimarla, con el mejor de sus ánimos. Pero por mucho que Samantha quisiera permanecer en ese mundo, iba hundiéndose cada vez más en la oscuridad.

De pronto, el calor volvió a su cuerpo.
Sentía un ligero velo cubriéndole de pies a cuello. Cosa extraña, pues no recordaba el haberse metido a la cama. Abriendo los párpados, pudo ver aquella inconfundible lámpara modernista que colgaba del viejo techo.
No tenía duda alguna. Había vuelto a su habitación.
Tenía que levantarse. Su cabeza estaba llena de dudas por responder. Mas al mínimo movimiento tuvo que volver a tumbar la espalda. El horrendo dolor de abdomen había vuelto a las andadas.
No, no era lo único que escocía de dolor. Sus brazos también rabiaban; no tanto como para tenerlos completamente inmóviles, pero sí para que le resultaran más pesados. Las piernas también corrieron por la misma suerte.

Luego el corazón dio un vuelco muy brusco.
─No recomiendo ningún movimiento brusco. Esa herida casi llega a provocar daños severos en el estómago.

¿Pero de quién era esa voz? De Vergel no, desde luego. Su guía tenía una voz más infantil.

─También tienes las extremidades ligeramente laceradas y quemaduras de segundo y tercer grado en el cuatro por ciento del cuerpo. Se requirió una limpieza de las heridas, puesto que me informaron de un contacto directo con plomo en la sangre. Tuve que prescindir de la indumentaria para tratarlas debidamente. Espero que no te importe.

¿Prescindir de la ropa? Ahora que lo decía, no notaba la tela que llevaba consigo. Hizo un pequeño esfuerzo por levantar el brazo derecho. Tal y como dijo; tenía vendas envolventes en vez de las mangas rojas que llevaba consigo.

Pero su estado era lo que menos le importaba en esos momentos. Alguien le debía una explicación.
─¿Quién... quién eres?

Aquella alta figura sentada sobre la silla de oficina se levantó. Podía apreciarse una bata blanca colgando hasta las rodillas. Y no solo eso; aparte de sus pintas médicas había algo más que la desconcertaba.

Sus manos no eran blanquecinas, ni bronceadas; tampoco oscuras. Eran grisáceas como la piedra de pirita, cuyas venas lucían con sutileza un ocre amarillento. Alzando la vista podía apreciar mi corte a cero ligeramente ondulado y un par de cuernos tricolores también con ondas; uno de ellos terminado en una puntiaguda estrella.

─Permítame que me presente; mi nombre es Arthur Miller y seré su médico durante esta sesión; suyo y el del resto de integrantes.
─Oh. Está bien.

Espera, ¿qué acababa de decir? ¿Estaba dejando que un ser extraño desconocido de pequeños y puntiagudos colmillos y amarillas córneas sea su asistente médico? ¡Cómo! ¡Era insólito! ¡Y encima le había quitado la ropa sin su consentimiento! ¿¡Pero cómo osa!?

Estaba haciendo una montaña en un grano de arena. Su vida ya no corría peligro, ¿verdad? Eso ya era mucho. No le iba a recriminar por ello.

Aunque eso no quitaba que le debiera unas cuantas explicaciones.

─¿Cómo has llegado hasta aquí? ¿Qué ha pasado? ¿¡Qué eres!?
─En orden inverso de las preguntas: soy un troll nato de Alternia de la baja casta; colapsó en medio de la habitación debido a la anemia causada por las heridas y su lusus guardián me trajo hasta aquí. Una extraordinada criatura, debo añadir.
─¿Lu... lusus? ¿Qué es eso?─no entendía nada con ese habla.
─Cierto. Los humanos ignoran gran parte de nuestro vocabulario. Traducido a su dialecto, es un ejemplar de fauna ajena que cría y protege a un humanoide, a la ver que usted le ofrece alimento y cobijo. Para entender lo que es, físicamente hablando, en su caso es... un pájaro. ¿Estoy en lo cierto?

¿Un pájaro? ¿Cronos? Imposible.

─Todo y que vi a un oryctolagus cuniculus totalmente alterado por su estado, así que no sé discernir cual de los dos son sus lusus realmente.

No entendía nada de lo que decía. Su cara lo decía todo.

─No importa; no hace falta que conteste. El caso es que está a salvo. Su vida no está en riesgo al menos. No obstante tendrá que permanecer en cama durante un periodo de dos semanas, por lo que no podrá explorar los alrededores.
─¡E-espera un momento! Tengo que hablar con mis amigas.

Intentó levantarse una vez más. De enseguida se resintió.

─Por favor, no sea terca. Si se opone, tendré que amarrarla a los mástiles, y no es buena idea, considerando que la sangre tiene que fluir.
─Pe-pero mis amigas....
─No te preocupes; ellas están debidamente informadas sobre tu actual estado. Tu... conejo común se encargó de notificar tu situación. No obstante, debo de informarle de que uno de ellos le urgía hablar contigo. La razón de ello es... inespecifica, no ha dicho por qué.
─¿Quién?─preguntó.
─Alguien de trollslum... o debería de decir pester, sí... windyGamer.

WindyGamer. ¿De qué le sonaba? Conocía a alguien que se auto-proclamaba hijo del viento y le encantaba los videojuegos. Pero ahora no podía pensar en alguien de esas características.
Salvo...
¡William!

Ya estaba. Otra razón para levantarse. Necesitaba que le asentara frente al ordenador, y rápido.
─Tengo... tengo que hablar con él. ¡Déjame levantarme!
─No puede, a no ser que pasen dos semanas. Ah, pero espera, ese afán por contactar tiene que ser la problemática que le impide reposar. No se preocupe; le pondré a su disposición un dispositivo que le permita contactar con sus amigos vía Pesterchum. También podrá atender a las necesidades del clente, si lo requiere.
─¿Me... me facilitarías ese trabajo?
─Por supuesto. Todo sea por mantenerla estable. Solo espera dos minutos.

El troll se retiró un momento. Exactamente al último segundo del minuto, volvió a entrar con una especie de tabla mediana de un solo botón en la parte de arriba. Parecía uno de esos ordenadores planos que usaban los tripulantes de la Entreprise para revisar el estado de las máquinas. Arthur le cedió el artefacto de alta tecnología.

─He tenido que tomar veintiún alijos de grist de su cuenta. Te faltan treinta-y-dos ahora, espero que no te importe. Si siente alguna molestia, por favor no dude en llamar. Estaré en el piso inferior.
─Vale, muchas gracias.

Al fin sola. Ahora podía ver su lista de conectados, todo y que debía de configurar la tableta. Dios, ¿pero qué eran todas esas letras? No podía entender nada.
Se fijó que había un menú desplegable para seleccionar la fuente. Tenía que cambiarla a una Times New Roman.

Ya estaba. Era sobrio, pero era algo que no le molestaba en absoluto; era su estilo, después de todo. El siguiente paso sería configurar SBURB; todo y que no fue necesario. Nada más recoger la IP pudo identificar quién era y recoger todos sus datos para luego mostrarlos en una ventana de confirmación. Tan solo dar a aceptar, podía ver el balcón de máquinas que ella creó. ¿Y Amber qué hacía?

Chateando, parecía. Ya le dirá algo en cuanto se conecte.
Y por último, el Pesterchum.

Otra cosa sencilla. Tan solo era introducir nick, contraseña...
¡Et voilà! La lista de contactos se mostró a lo largo y lo ancho de la pantalla táctil. Todos sus contactos estaban activos, incluso Silvia. Y ella no era precisamente nadie que trasnochara para una noche de cháchara.

Luego se fijó que tenía un contacto de más.
-talkingChaplin [TC] empezó a trollear a windyGamer [WG] a las 5:07-
TC: ¡Will!
TC: Soy yo, Sam.

Pero para entonces, tuvo la conversación más corta de toda su vida.
-windyGamer [WG] huyó de talkingChaplin [TC] a las 5:07-


¡Demontre! Se había desconectado. O al menos eso esperaba. Esos mensajes de salida hacían ver a todos como unos cobardes. Aunque eso era lo de menos. ¿Y si algún soldado lo había pillado intentando contactar con alguien fuera del Reino Unido?
No. No. Estaba bien. ¡Tenía que estarlo!
Pronto empezaron a reclamarla. O mejor dicho, incordiarla.
-poisonousCheeshire [PC] empezó a molestar a talkingChaplin [TC] a las 5:09-
PC: tiiiiiiiaaaaaaaaaaa
PC: anda q no te djo vien wapa el grizitto ese e
PC: precias una pta momia prno xavala
TC: Supongo que es normal que me deje como una momia.
TC: Venía herida
PC: shhhhhhhhh
PC: no mientas
PC: lo e bisto tdo e
PC: dioooooooooooooo me pika cn solo pnsarlo.
Ahí iba. Ya empezaba a malpensar las cosas.
TC: Griselda.
TC: No.
PC: griselda si
PC: k vi komo t rasjava la kamisa
PC: i esos komentrios k dava
PC: ui ui


Por desgracia, aquellos turbios pensamientos eran contagiosos a más no poder. Y además, debía de tener en cuenta que era su servidora. Podría haber sido testigo ese tipo de pecados. Que fuera su médico no quitaba el hecho de que fuera un alien. ¿Y si le hizo un sondeo?
Pero las cosas estaban en su sitio. Al menos lo sentía así.
Tenía que preguntarle, solo por si acaso.

TC: Oye.
TC: ¿No me habrá...?
PC: pfffffffft
PC: la verdad
PC: keria jdrte un poco
PC: ahora k si t mirava con un interes ke...
PC: ke ke keh
TC: Griselda, déjalo
TC: No estoy para que insinúes... cosas, ¿vale?
PC: bes lo ke t decia?
PC: sosa!
PC: abvurrida!
PC: x cierto
PC: refiviste el mensajito de willi wonca?
TC: Hm.
TC: No.
TC: Me dijeron que intentó hablar conmigo y que le urgía hablar.
TC: Pero no me dijeron por qué.
PC: baia ptada
TC: ¡Lo encontré conectado!
TC: Pero se fue nada más enviarle el primer mensaje.
PC: a mrda ke s le kallo el internete
PC: jder pos t keria dcir el
PC: ke
TC: ¿Sí?
PC: le kaes mal i ke t ba a avandonar komo amigo

Griselda se rió a descontroladas carcajadas poniendo jotas, as y cualquier otra letra por doquier. A Samantha, sin embargo, la broma no le hacía ni pizca de gracia.

PC: no ahora en srio
PC: keria dcir ke ia encontro refujio e internet por fin
TC: ¿¡De verdad!?
PC: yup
PC: ai, pro povrefin povreton
PC: el povre piyuelo no save ke sto s ira a la mrda mayana
PC: aunke as afelerado l profeso tu
PC: tenerife s ifo ayicos t enteras?
PC: i kasi tda canaria
PC: por ti
PC: pala persosa
PC: insensivle
PC: ASESINA


No podía ser. Ya sabía que tendría que sacrificar a tantas vidas para salvar a sus seres queridos. Pero nunca pensó que llegaría a tal devastadora magnitud como para acabar con todo un archipiélago. Había sumido en caos a su mundo. Y pensar que sería un proceso lento...
Pero ella no hizo nada malo. El planeta ya estaba condenado, ¿o no?
Por otra parte, podía considerar ese trágico suceso como un indicio. No había tiempo que perder. Tenía que hacer entrar a su hermana, y rápido.

TC: Vale.
TC: Es una señal.
TC: Tienes que entrar tú también.
PC: al juego asesino
TC: …
TC: Sí.
TC: Tendré que meterte yo, ¿no?
TC: O... ¿cómo funcionaba esto?
TC: No sé si había una norma que especificaba a servir solo una persona.
PC: bleh
TC: Bueno, ahora lo comprobamos.
TC: Tengo el juego aquí. Puedo atenderte, tranquila.
PC: muxas grafias mami
PC: pro ya tngo a alguien
TC: ¿Ah?
TC: ¿Quién?

Esperaba nombre. En vez de ello, tenía que recibir otro torrente de adjetivos.
PC: un tipo mu maho
PC: ercules
PC: tio caxas
PC: maxo
PC: vuenorro
PC: lo amo cn todo mi ser <3

Esta vez no esperó a que lo soltara todo. Tenía que interrumpirla ya.
TC: He dicho quién, hermana.
TC: No cómo es.
PC: buuuuuuu
PC: pro djame akabar
TC: No.
TC: Dime quién es.
PC: pro dja k te cuente
TC: ¿Tanto cuesta dar un nombre?
TC: ¡Vamos!
TC: Dime cómo se llama de una buena vez.


Finalmente se dispuso a revelar la identidad de su servidor. La respuesta que recibió no le gustó en absoluto.
¿Cómo podía ser? Ese hombre fornido mal educado, bien nacido en Bretaña y maldecido por las ideas noteamericanas; ese abusón que no paraba de incordiar a los débiles y maltratar a sus defensores; ese pedazo de burro cuya única mente estaba en sus fornidos músculos y las efímeras alianzas que creaba.
¡Ese hombre...!
¡ESE HOMBRE....!
Le hervía la sangre. Notaba cómo las costuras se tambaleaban con su agitada respiración. Aquella furia no hacía más que nublarle la mente e incitarle a decir barbaridades contra su propia hermana. No podía tolerar que encima le diga aquellos piropos de él frente suyo. Era algo que se negaba a consentir.
Pronto estalló. Empezó a decir todo lo que pensaba.

TC: De todos los servidores
TC: De toda la gente que habita en ese mundo
TC: De todos los amoríos que podías tener
TC: Tenía que ser precisamente con ÉL
PC: si C:
TC: ¡NI HABLAR!
TC: ¡NO VOY A ADMITIR ESTE INSULTO!
PC: ke?
PC: pro si no t dige nada sta bez
TC: ¿Tienes una mínima idea de con quién acabas de unirte?
TC: ¡Es Samuel II, por el amor de jesucristo!
TC: ¡Y tú también odias a nuestro tío!
TC: O sea, ¿¡cómo!?
TC: ¿¡CÓMO HA PODIDO PASAR!?
PC: mala prsona MIS GUEBOS
PC: s un pto justifiero
PC: sves k hifo e
PC: m slvo de una multitud furioza
PC: ivan a matarme samy
PC: si no zuera por el e
PC: staria muerta e
PC: asi ke no me seas ija de pta i agradefele de je este aki
PC: e
PC: k tmbien nos llevo con la iaia e
PC: asta nostros papis stan agradefidos cn el
PC: e
PC: me escuzas?
PC: insultale 1 vef i stas muerta


De ningún modo. Le insultaría con todo su volcabulario igual que Griselda hacía con todo el mundo. Después de todo, aparte que era otro gorila sin sesera, era además manipulador y traicionero. Se tomaba demasiadas libertades como macho alfa que creía ser.
Y era escalofriante cómo su influencia afectaba a Griselda. Desde luego no se creía toda esa historia del salvador. Era demasiado impropio de él.
No... no podía hablar con ella. No así.

PC: ke?
PC: t as kedado sin palabras ermanita?
PC: hah!
PC: tmes a ke tu propia ermana t mate
PC: puedo sntirlo
PC: tus felos
PC: tu envidia
PC: tu furia!
PC: t silencian
PC: t aturden
PC: i eso kerida
PC: es mi zuerfa
PC: no puedes contradefirme i decirme ke no baya kn el pr ke temes berme desenbolviendo tda mi negatividad i t reduzca al nivel d una kukaracha
PC: hah!
PC: eso t pasa con mterte cn kien no devias
PC: nadie insulta a mi salbador
PC: i ablando d salbar
PC: agradefe a ke me sake de ste infierno
PC: a mi a papa a mama i a la avuelita
PC: a ver si asi djas el tema de una bez
PC: e dicho
PC: idiota


Y entonces la bloqueó. ¿Para qué? Le había robado todas las palabras que tenía. Maldito sabueso fornido acosador. Ya solo su nombre traía conflictos consigo.
No podía aguantarse. Estaba agotada. Dejó la tabla a su lado relajó su musculatura, a ver si lograba volver a ese mundo idílico.

…

Bombillas candentes en lámparas de mesa iluminaban la mesa por donde el médico trabajaba sus tesis sobre anatomía mientras tomaba un cristalino vaso de agua y asistía a Chag por vía comunicador. El joven se estaba enfrentando a varios monstruos con su pistola de agua. Tenía una suerte abrumadora al tener contrincantes de un material tan vulnerable a la erosión como era la arena. Pero el cansancio le hacía mella. Y eso podía repercutir gravemente en su salud.
Tenía que aconsejarle un descanso. Tenía que estar en forma para seguir.

Luego miraba sus apuntes. Dibujos hechos por él al carbón mostrando esquemáticamente el exterior del cuerpo humano ocupaba toda una hoja, junto a un par de la anatomía troll, tanto masculina como femenina. Era increíble el parecido que tenían ambas especies; tenían extremidades prensiles, se sustentaban bajo dos piernas y compartían incluso el idioma, tanto el colonial como el nativo. Las únicas diferencias apreciables eran el tono de piel, ojos, dentadura y la presencia de cuernos. Algunos trolls tenían incisivos planos para cortar, igual que los humanos; pero gran parte de las castas o bien tenían dientes redondeados o afilados colmillos cuales depredadores.

A lo cual le llevaba... ¿los humanos también se dividían por castas sanguíneas o solo recorría carmín por sus venas?

Una presencia interrumpió sus estudios. Había entrado sin previo aviso, sin siquiera abriendo una ventana. Aquel ser nacido de las estrellas había acudido a sus espaldas una vez más. Pero no requirió piar para hacerse notar. Su ensanchada sombra se reflejaba a contraluz de la lámpara, dando su silueta.

─¿Hay otro favor que deba hacerte, número cuatro uno tres?─preguntó el troll nada más notar su presencia.
─Espiaba. Simple y llanamente.─contestó.
─¿Para qué propósito?
─Nada de tu incumbencia.
─¿Hay algún problema?
─Probablemente.
─¿De qué tipo?
─Estructurales.
─¿Más específicamente...?
─Seré claro, Arthur.─cambió su tono agudo por uno más áspero─: Desde que has llegado, no puedo disuadir nada más allá del presente. ¿Sabes qué significa esto?
─No.
─Pues sencillamente ha habido un cambio respecto a las... normas de este microespacio. Cuando las reglas cambian así tan repentinamente no suelen desembocar en nada bueno.
─Oh... en otras palabras....
─Sí; podrías haber condenado la sesión. ¡Aunque bueno, aún es pronto para saltar a esas conclusiones! Pero... necesito que me respondas unas dudas. ¿Tienes algo que ver con estas anomalías, Arthur?


Ah, espera, ¿qué es esto? ¿¡Un extra!? OM*F