Foros de Centro Pokémon
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#21
Interesante, me gustó mucho que un juego tenga en sus manos el destino del mundo y eso de construir tu propio universo con tus propias reglas, me sonó a Evangelion, no se porque, pero me gusta mucho la conversación de Griselda con su hermana, escribe bien jalado...sigue así...
Try Harder!!!!!! Never Give Up!!!!!!






#22
¡Me encanto! Sobretodo como lleva la historia paralela al momento en el que Samantha esta en su casa, o al menos a mi, me encanta ver las cosas desde el otro punto de vista.
Apenas note algún error de ortografía, salvo por alguna tilde pero seguís teniendo esa narración, puntualidad y ortografía impecables.

Chag y Cherry, que dúo, aunque la escena final me puso nervioso, me hubiera encantado darle un sape a Cherry con tal de que no tocara la PC e__e. Hay que destacar que a ellos, como niños, no son tan de Fe como Silvia o su padre, bah, apuesto que Silvia es más creyente que su padre.

¿¡NO GATOS!?




En fin, me gusto tambien este capitulo, sobretodo porque lo llevaste a un muy buen ritmo y que ademas no esta narrado de una forma muy enredada. Cosa que la lectura se hizo medianamente ligera, y como ya dije hace mucho, eso me encanta, sos excelente escritora.

Bueno, hasta el próximo mes, suerte en tu viaje y espero leer el siguiente capitulo :).

#23
Ok primero que todo rescatar la frase que más me ha gustado hasta el momento y que siento que envuelve el espíritu de Sburb "No queremos que el Apocalipsis empiece sin nosotras".

Ahora con la historia, bueno me encantó como fue que adaptaste tan complicado formato como lo es el original a un fanfic, es cierto que algunas cosas se sintieron un poco apresuradas pero a mi parecer era lo que tenías a mano, aunque creo que haberle hecho una introducción por separado tanto a Silvia como a Amber hubiera sido mejor.

Otra cosa que me saca un poco del ambiente es algunas discordancias con el material original, como que las protas no tengan nombres de cuatro letras, que la mala relación de Sam con su tío sea justificadamente mala, que estén en la tierra siendo que esta debería estar destruida, ya que según dices, TT escribió la guía por lo que efectivamente entraron al juego y destruyeron el mundo (Aunque espero que expliques esto más adelante)

Fuera de todos estos que creo son detalles, pienso que hiciste una muy buena adaptación para esta historia (una Fanadventure es en lo que uno piensa al escuchar de historias de este tipo)

Sin más que aportar espero el siguiente cap owo

PD: Casi se me olvida, hay unos términos que se me escaparon, quizás deberías neutralizar un poco el lenguaje, a menos de que eso sea lo que quieras claro.
Premios











Firmas







#24
Empece leyendo el fanfic con la idea de que se trataba de un concepto completamente serio implicando alguna cosa relacionada a la deshumanidad debido al contexto que se trata, es decir, hasta el mismo título Fugitivos del Cataclismo te da una idea algo deprimente respecto a lo que será.

Pero no ha sido tanto como ello, más bien un ambiente pesímista con personajes y una historia a veces enteramente alegres y bromistas. Me chocó un poco al principio con la presentación de todo, hablando de temas trágicos como una guerra mundial y un inminente cataclismo final que ocurrirá en 3 días (a lo TLOZ jaja). Realmente esperaba personajes en completo estado de sumisión y pesimismo tratando de superar lo horrible de su presente, pero nada de eso, ese plotwist al final del prólogo anunciando el juego que al final sería el común denominador de toda la historia hasta ahora.

Dejando la dialéctica, solo puedo decir que he estado confundido, sorprendido, y ahora entretenido entendiendo todo lo que pasa y los diálogos de la hermana "PC" que ni idea por qué a veces me da risa de más, pasam el ptojuego. También algo raras las partes en que se ponen a probar el videojuego (y debo decir que en ocasiones pasan tantas cosas que me es complicado entender a la primera) pero es una rareza puesta adrede, que contrasta mucho con las partes en las que no lo están jugando donde es solo la narración de eventos cotidianos en donde se nos da a conocer a los personajes, para poder comprender su personalidad y sentir empatía hacia ellos, aunque una cosa que aún no me quepa es como actúan con tanta naturalidad ante el fin del mundo, pero no creo que sea una falta de coherencia, si no de nuevo puesto así intencionalmente *:D

Está bien complicado para mí opinar acerca de esto, sobretodo si no tiene nada que ver con lo que esperaba ): pero me agrada la forma con la que se narra detallada y descriptivamente los escenarios, las vestimentas y a veces las personalidades de quienes participan en cada capítulo, sobretodo en el último donde me interesó mucho la parte en la que se relataba parte de un día de Silvia, con todas las implicancias conservadoras y religiosas (cómo contrasta su vida con la de Samantha).

Qué lectura tan entretenida :crazy:
Tin Tin



Me gusta el pan.
[/CENTER]
#25
Tweet, tweet, sigo viva.
Bueeeeeeeeeeeeeeeeeeeenooooooo, tengo que decir que no estoy muy contenta con este episodio. Los cuartos episodios siempre se desvarían un poco (véase mi otro fic [?]). Lo veo como un poco de relleno, aunque doy a conocer un poco a los dos hermanos yyyy también voy calentando motores para la cosa grossa. Aún así, creo que es demasiado extenso para lo que pasa. También tenía un lío con la trama, pues había un problema logístico que, en fin, no había solucionado muy bien. Tenía varias opciones; cambiar de POV otra vez (algo que resultaría un tanto desconcertante), hacer que los hermanos tomen el relevo de Silvia (lo cual no me parecía buena idea, pues no lo veía factible) y dos ocurrencias más que no voy a mencionar porque podría dar spoilers de los grandes. Supongo que ya lo veréis a medida que esto avance. Creo que ya va siendo hora de que lo organice todo.

Ah, otra cosa, ¡seréis los primeros en leer el cuarto capítulo! Es que aún no está en FF. No aún. Lo pondré después.

Déjenme que responda vuestros comentarios para mencionaros y pondré el capítulo a vuestra disposición:


Spoiler

@AbsoluteZero7991
¿Comparas este fic con Evangelion? ¡OH, PERO CÓMO OSAS! [?] Nah, tranquilo, no estoy cabreada. Solo me lo hacía C:
¡Y por supuesto que voy a seguir así! Tengo que mejorar y mejorar :V
Ya sabemos todos que Griselda es tremenda con la escritura. Quizá en exceso. Bueno, ya os digo que no va a ser la única. Preparaos [?].


@Rakhan Pentakill
Gracias, gracias uwu.
Pues mira, es posible que Silvia sea más devota que su padre. Diría que ella se lo cree más todavía. Y sí, los niños no son tan de fe. Bueno, la pequeña puede; aún es un poco inocente. Bueno, ya la verás x3.
Y no. No hay gatos. No cuando tienes SBURB. A ver si lo mantengo aquí... bueno, ya me ayudaréis :3. [??]


@Sophie Smith
Nope. No habría sido mejor. Para repetir una y otra vez ese encuentro, habría preferido esa cosa apresurada que hice. Pero supongo que cambiar el POV cada cierto tiempo es un equivalente a una introducción. Además, lo importante aquí por ahora es el juego. Luego tengo pensado que será... mejor me callo [?].
Welp, había pensado hacerlos también de cuatro letras, pero luego pensé; "no todo el mundo tiene un nombre de cuatro letras". Y es que también me limitaba mucho. Opté por no hacerlo. Además, esto no pretende ser igualito que la aventura original. It's different [?].
Y bueno, gracias por tu comentario. Por favor, si cometo algún error con el canon del juego, no dudes en decírmelo. Eso sí que lo quiero conservar (/uwu\).


@XebBluBleus
¡¿Verdad que suena dramático?! xDDD
No pasa nada. Aún me falta la mitad de personajes por presentar. Seguro que alguno estará en ese estado, ya que lo dijiste. Seguro porque... me callo otra vez o+++o.
Luego... bueno, también tengo tendencia a poner escenas humorísticas. Y Homestuck también es algo así, la verdad. Pese a destruir el mundo, toooooodos conservan el mismo carácter. Aunque tampoco iba a acabar el mundo, así que... bueh, no me extraña [?]. Además, ¡qué demontre, es mi historia! :D


@Nio. @+Nero <----- Me dijeron que lo leerían [?]


Y ahora, lo que todos estaban esperando:

~Capitulo 4~


Spoiler
─¿Tienes los lápices, hermanito?
─Los tengo.
─¡Yupi, vamos a vengarnos del monstruo de las espinacas!
El pequeño hombrecito de la casa ignoró esta muestra de perversa alegría y metió la primera memoria USB en la ranura de la caja blanca para luego buscar, encontrar y seleccionar uno de los dos ejecutables para copiarlos en el disco E. Cuando su hermana llamó a Chag, él mismo mostró interés por ver cómo era el juego. Descargarlos era un trabajo tedioso que requería de una paciencia extrema. Copiar archivos o trasladarlos dentro del mismo ordenador no lo era tanto. Solo le tomó quince minutos para que los tres gigabytes de datos quedaran grabados en aquellos modernos dispositivos de almacenamiento, un archivo diferente por cada lápiz. Fue una suerte, pues normalmente el cuelgue de aquella vieja máquina le habría hecho repetir el mismo proceso una y otra vez. Se estaba portando de maravilla. Una vez terminada aquella ardua tarea, podía retirar la última llave, casi al límite de su capacidad. ¿Quién diría que husmear en el maletín de su profesora de informática le proporcionaría tan útil tesoro? Una pena que fuera incómodo usarlo. La parte trasera del ordenador no era un buen lugar para poner los puertos.
─¡Bieeeen! ¿Ahora podremos empezar a jugar ya?
─Sí, si podemos. A ver, ¿cuál de los dos será...? ¿Este?
Dio un par de clicks al ejecutable del servidor. Tan solo una ventana negra de la terminal apareció, con los datos del juego y el anuncio de espera de un cliente. Esperaron un rato a que ocurriera algo. Nada. Chag pensó que sería uno de aquellos simples juegos que mandabas comandos e iniciaba una pregunta, pero descartó de enseguida aquella opción; ¿dónde estaba la introducción? ¿Y las decisiones que tenías que tomar? Además de que no podía escribir nada. Eso ya no parecía un juego; más bien era un troyano a sus ojos.

Cherry estaba enfadada. Pensó que desentrañaría algún oscuro secreto que dejaría a su hermana mayor a la altura del betún, que demostrara que no era tan sobria como predicaba. Pero lo único que veía es que era más inocente que un niño de tres años, en todos los sentidos. Sus palabras resonarían para todos los tiempos en las cabezas de los presentes, ante las serenas miradas del Niño Jesús y la Virgen María. Sería una expresión que removería los cimientos de aquel piso, algo que enfadaría a su hermana si no fuera porque no se hallaba en estos momentos. Dio un estrecho bufido, como un globo desinflándose y soltó aquel volátil veneno en forma de vocablos:
─Que rollazo más gordo, vámonos de aquí.

Ya estaba. Eso parecía ser todo. Chag iba a quitar ese innecesario lastre de sus lápices hurtados; mas cuando iba a encajarlo de nuevo, los altavoces sonaron, provocando que el joven olvidara que estaba bajo la mesa y levantara la cabeza para darse un pequeño golpe con ella. Tuvo que asomarse para saber que una ventana nueva se había abierto, con texto de colores.
fieryVisioner [FV] empezó a molestar a sacroCore [SC] a las 17: 47
FV: silvia, ya estoy.
FV: ¿tienes ya el juego?

Esto no iba a quedar en tan solo una mera consola de sistema. Algo se cocía entre ellas dos. Cherry tenía esa sensación. Y no le gustaba nada. Pasó de ansiar la venganza a querer proteger a su hermana mayor de malas influencias, algo absurdo, pues no reconocía a Amber desde su seudónimo.
─Hermanito... ese texto naranja no me gusta.
─Bah. Es una de sus amigas. No es ningún maloso ni nada.
─Pero le está dando malas influencias. Los juegos son muy malos.
En ese momento tuvo un pequeño momento de lucidez. A lo mejor ella sabía como hacer funcionar aquella ventana. Además parecía estar muy interesada en que lo tuviera en su ordenador. Pero una cosa era segura; si ella se enteraba de que ellos dos han estado fisgoneando en el disco duro de Silvia, ella se lo comunicaría sin demora, y eso podría suponer una desagradable hora encerrados en el trastero.
Tenía que disimular. No ser Chag, sino su hermana mayor.
SC: huuuu...
SC: qe juego
SC: ???

Pero tampoco tenía que hacerse la despistada. Eso sobraba. Tragó saliva al dar ese paso en falso. Se había delatado.
FV: ¿cómo que qué juego?
FV: sburb, claro.
FV: ¿el señor te azotó tal golpe en la cabeza que hizo que te olvidaras del juego por pura coincidencia?
FV: ¿o quizá no eres silvia?
FV: sí, quizá seas su hermano. escribes igual que él.

¡No! ¡Les iba a descubrir! ¡Estaba a punto! Otra fortuna, pues le dejó un margen para aprender como fingir ser su hermana. Miró el historial de conversaciones para fijarse cómo escribía ella. No era tan difícil, después de todo; tan solo tenía que poner la mayúscula en el principio y no descuidarse mucho en la escritura, como lo hacía siempre.
SC: Esto
SC: Me di un golpe en la cabeza
SC: Si
SC: Por eso me olvide poner mayuscula en el principio
SC: Jeje :)

Su hermana no podía evitar reírse al ver como Chag imitaba a la gran bruja con las teclas. Parecía realmente que el inexistente testarazo se llevó gran parte de sus neuronas. Amber todavía no estaba segura de si hablaba con la persona adecuada o entraron sus dos traviesos hermanos de incógnito.
FV: sigues actuando de forma extraña
FV: pero vale, me fío.
FV: al fin y al cabo, ya lo veré cuando me conecte como servidor.

Palabras raras. Los dos no sabían a lo que se refería. Al menos por el momento parecía que se lo había creído. El voto de confianza estaba en el acta. Podían seguir con el engaño.
SC: Esto
SC: Estupendo
SC: Chachi
SC: He avierto el juego pero solo veo una ventana negra
FV: eso se soluciona de enseguida.
FV: ahora te aparecerá un mensaje diciendo que has encontrado servidor.
FV: tendría que salir...
FV: ya.

Quedaron expectantes ante la ventana negra. Si bien era cierto que tenía que aparecer más texto en aquel mismo instante, estaba tardando demasiado. El ordenador no parecía trabarse, siquiera.
SC: Eh
SC: Pues no me aparece nada
FV: ¿no?
FV: a ver. ¿qué pone en la última línea?
SC: Esto
SC: Me dice como
SC: Um
SC: Waiting for client o algo asi
SC: Si eso pone
FV: no me digas que abriste el de servidor
SC: Si ese es el que abri!!!!!
SC: Dios raios y fentellas

Tres puntos seguidos aparecieron seguidos. Esos pequeños píxeles que expresaban el silencio incómodo hizo que Chag se pusiera más alerta. ¿Tal vez las exclamaciones fueran demasiado? ¿Alguna letra descolocada? Pero finalmente volvió a la calma. Amber seguía hablando sin mostrar ninguna sospecha.
FV: eh... habíamos acordado en que tú serías el cliente, ¿recuerdas?
FV: abre el otro archivo, anda.
SC: Uy!
SC: Si que me di un buen golpe con el armario
SC: Es verdad
SC: Ahora lo abro dios

Al fin cerró esa inútil ventana que no hacía más que bulto en la barra para abrir el otro. No era nada diferente al que acabó de eliminar del escritorio; sin embargo, después del texto de espera, apareció otro diciendo que había encontrado otro jugador y que estaba intentando conectar con él. El inglés nunca fue el fuerte de su familia. De todas las asignaturas que aprobaba el pequeño, el inglés era el que más baja tenía la nota. Gran parte de ello no lograba entenderlo. Al menos sí sabía que Yes era sí y no era no. Ante todo instalador, siempre tenía que afirmar; esa era la ley indiscutible de todo ordenador. Además, Amber quería que instalara el juego. Puso una i griega y le apretó al enter para que mostrara ya el susodicho programa. Hubo una breve parada de todo el sistema, solo que cargara la animación con un fotograma por cada dos segundos. La barra iba a barra de caracol; a veces incluso parecía incapaz de moverse.

Pasaba el tiempo, y la juventud de la casa no le quedó más paciencia. Chag abandonó el asiento, cansado de ver que la barra se quedaba por la mitad.
─Esto va a tardar. Venga, Cherry, vamos a esperar a nuestra hermana. No va a tardar en venir.
─¡No, no y no! ¿¡Qué pasa con Mordisquitos!? ¿¡Y con tu tortuga!? ¡También tienen que merendar!
Ya se le olvidaba. Hacía unas horas que no les daba de comer a sus pequeñas mascotas. Era hora de darles su alimento, desde hace pocos minutos. Cada uno se dirigió a entretenerse con aquellas pequeñas alimañas que residían en sus respectivas caja de plástico, en sus propias habitaciones. Nada más pisar el pasillo, el ventilador volvía a hacer ruido una vez más. La gráfica se había detenido, pero finalmente, había acabado de establecer la conexión completa con el cliente. La vidente esperaba encontrarse con alguien en la habitación, mas no halló nadie en aquel cuarto blanco. ¿Con quién había estado hablando entonces, si no había nadie? No sabía cómo trasladar la vista hacia otro lugar, y apenas veía dónde colocar la maquinaria.
No por mucho tiempo. Pudo ver la lupa en medio de una consola con flechas despegable. Le permitió aumentar la distancia entre la imaginaria cámara y el suelo, hasta que toda la distribución de las salas fuera visible. Las paredes no le impidieron ver a Cherry y Chag cumpliendo con sus deberes como cuidadores. Silvia brillaba por su ausencia. Tal y como sospechaba en un principio. Le estaban tomando el pelo. ¿Cómo se pudo dejar engañar con esa mala ortografía, se preguntaba? ¡Era toda una obviedad!

Cuando volvieron a la morada de su hermana mayor, los dos granujas se encontraron con un disgusto redactado en naranja candente. Su plan se fue a la ruina.
FV: habéis jugado bien, jóvenes del pastor.
FV: mas vuestro plan de jugar sin permiso de vuestra hermana resultó fallido
FV: pues es el mismo juego que reveló vuestra identidad.
No podía ir en serio.
SC: Deja de hablar raroh ermana
SC: Que estas diciendo?
FV: ja!
FV: sigue cavando tu propia fosa, pequeño malandrín
FV: ella me entendería sin problema alguno
FV: cosa que tú no hiciste
FV: tendrías que leer más libros. el conocimiento no solo se adquiere con la observación, pequeño saltamontes.


Ya le había descubierto. No merecía la pena fingir. ¿Para qué? Ya sabía quién era. No, además de eso sabía que estaba con Cherry, quien instantáneamente se decepcionó al ver que ahí terminaba la broma. Sin embargo, no quería abandonar el ordenador tan pronto. Además, ¿cómo era posible qué un juego los relevara? Tenía que saber si decía la verdad. Se quitó la faceta de su hermana mayor, e hizo un vago intento de crear inseguridad en su certeza.
SC: a ver listila
SC: como es eso qe el juego revelo “nuestra” identidad
SC: a caso nos puedes ver
FV: sí, sí puedo.
SC: en tal caso
SC: deberias de saber
SC: a ver espera estoy pensando
SC: um
SC: que libro tiene mi hermana al final de la estanteria
SC: tienes un minuto
SC: tictactictactictac
SC: VENGA

La respuesta no tardó ni medio minuto en llegar.
FV: “el apocalipsis; como interpretar las palabras de San Juan”
FV: es ese, ¿verdad?

Ahí estaba. La prueba definitiva. Eso confirmaría sus palabras. Chag iba a levantarse para ver si realmente era aquel el título de la susodicha obra. Pero su hermana se adelantó. Escaló la cama para luego coger el libro del final y ver cuál era el título de este.
─¿”La Biblia”? ¡Jaj! ¡Se ha equivocado!
No. Sabía que había dos finales en la estantería, pues no fue nada específico. Depende de cómo se mire, era la esquina derecha o la izquierda. Por supuesto, responder por la Biblia sería toda una obviedad. Medio pueblo sabía que Silvia era toda una devota, y siempre tendría una biblia en su lugar de descanso.
─Cherry... el otro lado.
─¿Eh?
─Mira el libro de la otra esquina.
─¡Ah, el otro libro! Veamos, veamos... “El Apocalipsis: Cómo”-
─Vale, no sigas.

Pensó que despejar sus dudas le traería más confianza. Sin embargo, le proporcionó todo lo contrario. Terror. Miedo. Su hermana tenía, dentro de un ordenador, un instrumento de control masivo. No, había accedido a dejarse motorizar por Amber. Parecía que el juego era como un software malicioso que activaba cámaras ocultas por toda la casa, mas no había ni luz ni cable que delatara su presencia. De todas formas, no parecía que Amber quisiera acceder a probar ese juego con ellos.
SC: oye
SC: se que me meti sin permiso
SC: pero yo tambien quiero jugar
SC: puedo
FV: jejejeje
FV: lo siento, pequeño.
FV: pero el juego es solo un asunto entre tu hermana y yo.
FV: tenemos que enhebrar de nuevo los hilos del destino entre nosotras dos.
FV: no sé si lo entiendes.
SC: eeeeh
SC: no
SC: no se lo que es enhebrar
FV: la frase entera es una metáfora
FV: busca moiras en google y la entenderás.
SC: jo
SC: pero yo quiero saber sobre el juego
SC: no sobre moras
FV: es moiras.
FV: con i.
FV: no moras.
FV: lamento no poder darte el gusto de jugar y cumplir tus travesuras al fin.
FV: pero esto es importante.

Ya no podía hacer nada más ahí. Se le acabaron todos los recursos. ¿Por qué tanta ansia por saber sobre el “juego”, de todos modos? No tenía sentido alguno.
SC: pfffff
SC: vale vale
SC: tu ganas
SC: vamos a abandonar nuestras travesuras ahora mismo
SC: bruja
FV: prefiero que me llames pitonisa, pero me vale.
FV: de todas formas, le haré unas cuantas reformas en la casa.
FV: no os alarméis. no voy a tirar ninguna pared ni nada. pero puede que tiemblen algunos cimientos.
FV: que sepáis que esto va a ser algo normal a partir de ahora. ahora largo. tengo cosas que hacer.


Derrotados. Así se sintieron ambos al ver que no consiguieron sus propósitos. Por una parte, Cherry no se pudo vengar de Silvia. Por otra, Chag no pudo llegar a saber cómo era el juego. Además, bajo la tutela de Amber no podían ir tranquilos a hacer otras cosas divertidas que implicaran la venganza. Le chivaría nada más llegar. No podían hacer otra que mirar la televisión y empaparse de las tristes condolencia que borbotaban de las bocas de los reporteros. No había otra cosa que podían hacer en ese estado.
Pronto empezaron los temblores. El espacio del comedor cambiaba mientras involuntariamente daban saltos en el camino. Cherry no pudo evitar sollozar y gritar desconsoladamente al sentir los bruscos movimientos. No podía hacer nada más que abrazarse a su hermano y llorar, repitiendo una y otra vez que tenía miedo. El diminuto hombre de la casa trataba de calmarla con un flojo abrazo, sin que diera los resultados deseados. ¿Todo eso era por el ejecutable? ¿Tanto poder tenía? Ahora quería saber todavía más. Juraba que ahí no se quedaba la duda.
Mas de pronto, la puerta chirrió, junto al tintineo de unas llaves.

Horror.

Media hora buscando con paciencia algo dulce que traer. Tres policías demandando su identidad, como si de un posible espía se tratase. Por poco dos militares consiguen hacer de las suyas con ella. Y con aquel jaleo y traslado de maquinarias no autorizado tenía que pagar sus esfuerzos. Tuvo que soltar las rosquillas y hacerse unas cuantas cruces para recuperar su compostura. Los pequeños granujas miraban aterrorizados al subjefe de la casa. El estropicio era notorio, y posiblemente sabía exactamente cómo se hizo. Por lo menos podían suavizar la reprimenda si se mostraban realmente arrepentidos. ¿Pero cómo irían a arrepentirse de iniciar un juego que provoca ampliaciones en la casa? ¡No cuela! Pero puede que tampoco sepa a qué se debe tanto trasto. Puede que ella solo piense que contrataron un servicio de albañilería rápida. Pero eso no les inculpaba de su delito. Al menos, en ese caso, no tocaron nada que fuera suyo y que fuera importante. Sí, tal vez eso les salvaría un poco el pellejo.
Chag fue el primero en dirigirle palabra.
─Eh... hemos... encargado estas... máquinas por teletienda, sí.
Su voz era trémula y llena de inseguridad. No sabía qué inventarse.
─¡Usando la tarjeta de crédito de papá!─ Prosiguió de pronto su hermana, quien, al contrario que Chag, parecía decidida a encubrir lo sobrenatural de aquel asunto.
─¡Y les dijimos que éramos enanos mayores!
─¡Sí! ¡Y se lo creyeron!
─¡Y-y-y hicieron obras para ampliar la casa!
─¡Y dijeron que nos cobraba también las reformas, por favor, castíganos, hemos sido muy malos!
Silvia no cayó en el ardid. Era más que evidente que los supuestos albañiles necesitaban más tiempo del que estuvo fuera para que no viera ni obreros ni escombros. Algo estaban escondiendo. Algo que no le gustaba nada.
─Chicos, ya sabéis que es lo que opina Dios sobre las mentiras.
─¿Que... los mentirosos van al cielo?─ Contestó Cherry.
─No, Cherry. Van al infierno. Así que confesad antes de que sea demasiado tarde. No cuesta nada, ¿verdad?
Los dos pequeños se miraron entre sí. Su imaginación no les ha servido de nada. La idea de arder en el infierno tampoco era nada alentadora. No había otra. Tenían que decir lo que había pasado.
─Pues...─ Volvió a empezar la pequeña enciclopedia de la casa, para que luego siguiera su hermana.
─El caso es que-
─No te lo vas a creer, pero-
─¡Satán existe!
─¡Sí, y se llama Am-! Espera, ¿qué?
─¡Sí, sí, y ella hizo todo eso a través de un juego!
La cara de Silvia pasó de expresar seriedad a mostrar toda su estupefacción.
─¿Pero qué es lo que habéis hecho?
Esto lo confirmaba. Habían iniciado SBURB antes de que llegara a casa. ¿Y si solo bastaba con dar el “play” para que las estrellas cayeran del cielo? Al menos le habían ahorrado el problema de conectarse. Debería castigar a sus hermanos por iniciar el proceso. Mas el tiempo escaseaba demasiado para dar una reprimenda a los dos. Lo único que hizo fue pedirles que no tocaran ni un solo aparato e irse rauda hacia su ordenador.

No sabían qué ocurría. No tuvieron ni castigo ni riña. Cherry estaba totalmente asustada. Nerviosa. Intranquila. Después de esto, nunca más podría tocar un ordenador con la conciencia tranquila. Y pensar que lo pasaría bien con aquel juego y viendo la cara sonrojada y llena de vergüenza de Silvia al descubrir que se entretenía con esas “obras del diablo”... Chag no podía evitar sentirse igual, con esa incertidumbre y esos nervios... para él, eso era aún más madera para que el fuego de la curiosidad arda con más vigor. Por supuesto, él también tenía miedo de provocar un caos en la factoría del señor. Pero quería averiguar cómo era posible que su entorno cambiara, cuáles eran los procesos que le permitían, en qué consistía, cuál era el propósito de su existencia. Y en sus manos se hallaba el cuerpo del misterio, encerrado en forma de datos en aquellos objetos rectangulares. Solo faltaba un monitor para poder ver sus oscuros secretos. Y aún había un asiento libre para ello dentro de su casa.
Se dirigía a la segunda puerta de la derecha, sin pronunciar palabra; mas su hermana no quería estar sola en aquel momento de duda y extraños sucesos. Impidió su ida agarrándole del brazo con sus manos, suplicándole con cara de cordero degollado que no se fuera. No eran necesarias las palabras. Eso le hizo recordar que no estaba solo. Cherry también tenía necesidades. Y si no las cumplía, él no estaría tranquilo. Había que distraerla para que no soltara ningún llanto.
─Cherry, ¿y si vas a tu habitación y dibujas un poco?
─Pero no quiero dibujar ahora, quiero que mi hermana pare con eso.
Al final no solo era el juego. También estaba preocupada por Silvia. Realmente parecía pensar que estaba siendo abducida por Satán bajo la piel de Amber. Era comprensible que hubiera llegado a esa conclusión. Entonces se le ocurrió en entretenimiento perfecto para que le subiera un poco la moral.
─¿Y si dibujas cómo es efe uve realmente?
─¿Cómo?
─¡Sí! Nuestra hermana no sabe a qué se enfrenta, ¡pero tú sí! ¡Podrías hacerle una foto con el lápiz y despertarla de su sueño! Y mientras, yo busco una forma de vencer al demonio. ¿Podrás hacerlo?
Las cejas se levantaron un poco. Ya estaba recuperando la luz de sus ojos.
─Sí.
─¿Seguro?
─¡Sí!
─¡Pues a por todas!
─¡Voy a hacer la mejor foto lapicial del mundo!
Alegremente, la joven se fue a su habitación, sacando todo el arsenal de lápices y colores, y un folio de blanco inmaculado. Al fin, Chag podía ir a aquella sala.

Era un cuarto soberbio, cuyo suelo de nogal imprimido resplandecía por su pulcritud. Componía de estanterías que se alzaban hasta el techo, paredes de color pardo y, tras el sillón y el escritorio, se hallaba una estatua de San Agustín alzado sobre un pedestal. La ventana hacía que el patrón del pueblo tenga su propio halo de luz natural, pero su sombra oscurecía el despacho. Era el santuario de su padre, el santo cuarto del hogar. Nadie podía dejar la mugre de sus zapatos en aquellos tablones de pega, salvo que el patriarca no se hallara en aquellos lares para protegerlo de manos profanas.
Era hora de sentarse en la silla giratoria y encender el aparato. Su ordenador, al contrario que el de su hermana, está protegido por contraseña; mas no es la primera vez que lo encendía. Sabía que su padre era bastante olvidadizo para las claves complicadas. Por eso mismo, empleó una frase familiar, evocadora del escrito que más apreciaba. Estaba señalada en su biblia particular, y no fue difícil de saber que, tecleando esas palabras divinas, harían un milagro.
Hágase la luz.
Era una agradable sensación poner esa evocadora contraseña para que el Valle de Napa, con todo su verdor, apareciera retratada junto con el icono de la papelera, el navegador y varios documentos de Word parloteando sobre el sentido de la vida. Leerlos era una tortura para él. Menos mal que no tenía que hacerlo.
Introdujo uno de los pendrives tras el ordenador y se fue a Equipo para entrar en él. No tardó en aparecer. Abrió la unidad con el nombre de la marca del lápiz y abrió el ejecutable del cliente. Tres minutos bastaron para impacientarle por la ausencia de servidores. Mas no se quedó ahí. Sabía de alguien que podría proporcionarle información. Le ha contado de qué está hecho el universo y las teorías de su formación, ¿por qué no iba a saber sobre SBURB?
Al final, instalarse el programa en el ordenador de su padre de incógnito mereció la pena.
Desplegó la barra de herramientas y abrió el programa de mensajería instantánea. Nada más iniciar sesión, abrió una ventana de conversación.
luckyClover [LC] empezó a molestar a medicalHelper [MH] a las 18:34
LC: ey
LC: MH
MH: Ah, es+upendo!
MH: Has vuel+o a con+ac+ar conm-i-go.
MH: Al f-i-n :8)
MH: Cual es +u -i-nqu-i-e+ud es+a vez?


Lamento todos los tropiezos que pueda contener. [?]


#26
Como aparente uno de los pocos fans y conocedores de Homestuck que han comentado en este fic, he de dar mi más absoluta aprobación (?). Bueno, ahora en serio... ¡Es el mejor fanfic de no-romance, no crossover y no AU sobre personajes secundarios muertos que he leido! Que son basicamente los temas base del fanfiction de este fandom... Que mala suerte que estemos plagado de fangirls amantes del yaoi tanto rojo como negro...
He de decir que hasta ahora has captado a la perfeccion los entrecijos del manipulador espacio-temporal que es Sburb. Ahora la cuestión es, ¿habra quizas otros jugadores de otras partidas anteriores? Por que sabiendo que es ese canario, necesariamente debio haber otra sesión. ¿Y quien será el enemigo final? ¿Acaso cierta Bati-Bruja Marina? ¿O el señor Batido de Vainilla y su jefe Lord Ojos de Pool?
Por cierto, te recomendaria ponerle un color distintivo a las conversaciones de cada personaje. No se, a mi me pareceria que quedaria menos monotono. A menos, claro, que sea encontra de las reglas del foro, entonces ignora mi mensaje.
Sigue asi con este fic, que tiene mucho futuro.
#27
"¿cómo era posible qué un juego los relevara?" Presumo que quisiste decir "revelara"

Aside that, todo bien por ahora, aunque si tuviste algo de razón en que este capítulo fue algo... relleno, aunque no veo ninguna falla en las mecánicas ni nada parecido, creo que todos los que hemos leído Homestuck sabemos de que va este tal MH, o quizás solo nos quieras hacer creer eso????, todo se vera con el tiempo, pero por ahora todo bien owo, me gustaría ver más de las tres protas y un poco menos de los hermanos eso si, solo mi humilde opinión.
Premios











Firmas







#28
@Poisonbird

Me gusta, me gusta mucho. Lograste captar perfectamente la esencia de Homestuck y darle tu propio estilo, ademas de cambiarle la estructura narrativa por obvias razones (?)

Me parecio genial la caracterizacion que le diste a cada uno de tus personajes, ademas que pareciera como si fueran de la historia oficial. Me gusta el como Samantha tiene problemas con su tio y su fanatismo por el cine mudo (como estudiante de cine I approve (?)) note que te inspiraste en Rose con ella, que no es nada malo porque a fin de cuentas sigue siendo original y unica.

Todavia no mostraste a fondo a la hermana de Samantha, Griselda, asi que no puedo comentar mucho sobre ella pero me parecio muy graciosa y despreocupada, ademas que hace buen par con la mas seria e inteligente Samantha.

Silvia y Amber son muy especiales tambien porque elegiste otros temas para sus gustos y personalidades, osea creencias. Me gusto bastante el contraste entre ambas partes y el como reaccionan de forma diferente y dan su propio punto de vista a lo que pasa y va a pasar en SBURB, realmente quiero ver mas sobre ellas dos, lo que ocurra luego y como lo tomen. Se nota que pasaste mucho tiempo pensando y detallando las personalidades de todas. Estoy bastante ansioso con lo que queres hacer con ellas dos y la historia, siento que si quieres le puedes dar mucha profundidad dependiendo de los temas que toques, todavia es el principio pero por ahora no me defraudaste en mis expectativas, confio en tus habilidades de escritura y creatividad : P

No vimos mucho sobre lo que hare el hermano de Silvia todavia, pero por como esta llendo la cosa me parece que terminara siendo genial.

En general me encanto y los guiños fueron algo genial si es que se esta al tanto con homestuck ;P
Le diste tu propia identidad mientras conservaste la esencia de lo que es homestuck, y en mi opinion si quieres puedes ir todavia mas alla, la historia por ahora esta llendo muy bien y lo tienes bien organizado y detallado.

No se que mas decir a este punto ya que creo que cubri todo y di mi opinion, siendo que no puedo hablar mucho sobre ortografia y demas porque no soy el mejor en eso. Lo seguire leyendo a medida que saques mas capitulos. Me encanto!

I am Nero and this is my favorite Fic on the Forum (¿)






Spoiler
#29
Ya voy Pois, ya voy. Me lo he leído ya (??

Bueno, me he leído los dos capítulos que me faltaban para ponerme al día así que te comentaré los dos.

En el tercer capítulo me ha gustado la forma de explicar esa historia desde otro punto de vista distinto como el de Silvia, ya que ella tiene una vida distinta y unos gustos ''diferentes''(por así decirlo) a los de Samantha. Te juro que la hermanita pequeña de Silvia me recordó a mi prima pequeña (? Sí es cierto que me he trabado a veces al leer, quizá son cosas mías, pero yo me confundí cuando la conversación escrita terminaba y tu narrabas después de esa conversación. Creo que me ha pasado eso al no estar separado, pero supongo que ya es problema mío. Pobres gatos, Cherry pasa de jugar con ellos para vengarse de su hermana D: (?

El cuarto capítulo me ha gustado más, es como la segunda parte de la venganza de los pequeños de la casa (? Ya te dije, pero te lo vuelvo a repetir aquí, me resulta gracioso como el chico se mete en la cuenta de su hermana -que por cierto, eso le pasa por no poner contraseña (?- y habla con Amber, que se lo termina creyendo con una leve sospecha, pero se lo cree. En este capítulo sí que no me he trabado a leer owo Me hizo gracia cuando el hermano pequeño de Silvia escribe ''Dios raios y fentellas'', simplemente me causó gracia, ese chiquitín es adorable (? El final fue raro, quiero saber que pasa luego u.u

Y eso Pois, sigue así! Espero el siguiente capítulo n.n

Saludos n_n





<3


#30
Sabés muy bien la odisea que tuve para comentar, mis disculpas (?).

Primero, antes que nada, empece Homestuck y volví a leer los caps de tu fic. Me sorprende como mantenes la compostura y espíritu que tiene Homestuck en tu fic, osea, tiene tu propia parte, pero se siente igual que cuando leo Homestuck original.
Voy agarrando un poco la onda a eso.
Me dejaste patidifuso con lo de MH, ¿Quien es? La forma de escribir que tiene me suena mucho, if know what i mean.

Cherry y Chag, me encanta ese dúo, aunque me darían ganas de darle un sape en la nuca por ser tan entrometidos. Pero se nota lo mucho que se preocupan con Silvia, tanto como para meterse en SBURB desde el ordenador del cuarto de su padre, y en su habitación sacra (?).

Quiero leer el próximo, me dejaste intrigado y algo inquieto, o es el café que acabo de tomar, no lo sé, el caso es que me gusto mucho. Felicidades y que siga.

#31
Disculpen la tardanza. Entre acabar de escribir una larga batalla épica para este coso que está un poco demasiado dejado por aquí y algunos sucesos personales que no quiero comentar, la entrega se ha retrasado un poquito más que un mes... ¡pero ya está aquí!

Bueno, contesto los comentarios yyyyyyyy seguidamente colocaré el episodio.

Spoiler

@New_World
Es un alivio saber que no soy la única que piensa que Fanfiction está plagado de AU's. No es que sean todos malos, pero cachis. Que los personajes de Hussie no son los únicos que pueden brillar en un fanfic (de hecho son perfectos para traumar a novicios [?]).
Sobre el detalle del canario... huuuuuuum... bueno, es posible que sus orígenes no sean... casuales, por así decirlo, pero... mira, ¿sabes qué? Mejor me callo y ya lo veréis cuando avance con esta historia, ¿da? C:
En cuanto enemigos finales... huuuuuum... lo pensaré.
Anyway, sobre los colores... nope. Ni hablar. Sé que daría vidilla, pero la paleta de colores por aquí es muy poco variada, y tampoco quiero cegar los ojos de nadie, así que no lo haré.
Igual, gracias por comentar :3.


@Sophie Smith
... Ups.
Bueno, ya lo dije, era de relleno solo para centrarme un momentito en ellos. Igual tampoco quiero dejarles fuera de esto C:.
Te agradezco que no me obligaras a contestar sobre MH. De verdad [?].


@+Nero
¿¡En Rose!?
*Muere de la risa*
Lo cierto es que el ejemplo lo tengo un poquiiiiiiito más cerca [?]. Aunque la he endurecido un poco... jej.
En fin, ahora sí tengo confianza en que puedo hacer algo genial. Supongo que este capítulo no te defraudará... o eso pienso. No sé, tal vez me haya metido en un terreno escabroso, y probablemente haya cometido algún tropiezo filosófico. Pero creo que habrá quedado genial.

@Nio.
Arigatto Gozaemasu [?].
Huuuuum... de hecho, estaba pensando en separar las conversaciones en celdas como esta. En fanfiction tiene un margen, pero aquí todo se ajunta y claro... sabiendo que hay algunos recursos, ¿por qué no aprovecharlos? Probaré a ver qué tal, y si resulta molesto, me dicen.
Y claro que el final es raro. Es un buen cliffhanger JUAJUAJUAJUAJUA.
Welp, me alegro que ese episodio no hubiera estado de más del todo C:.


@.The Old Rakhan
Disculpas aceptadas.
Eso es lo que trato en este fic; hacer algo similar al original, pero que sea también algo más particular, no una copia exacta que parece absurda y liosa (porque en mi opinión me parece un poco insultante usar la segunda persona si no hay imágenes del personaje en el que se centra; ya saben, porque te involucran en algo que no quieres [?]). De hecho voy a dar un dato un poco curioso; justo al poner el segundo capítulo de mi fanfic, una escribió otra fanadventure que se titulaba... ay, no me acuerdo [?]. Pero creo que tenía el nombre SBURB en él. Y estaba escrito en segunda persona y los diálogos, en fin, eran script en el chat pero fuera de él no, menos mal [?]. Ahora, que algunas faltas tenía. Y la narración no era tan buena... [?]
Y bueno. Cherry y Chag son un buen dúo. También tienen cosas interesantes; sobre todo Chag. Pero de momento no digo nada.
... Espera.
Cita:
Pero se nota lo mucho que se preocupan con Silvia, tanto como para meterse en SBURB desde el ordenador del cuarto de su padre, y en su habitación sacra (?).

¿Cuándo he puesto yo eso? Pensé que dejé claro que se fueron al ordenador de su hermana para jugar a SBURB y que Chag solo se fue al despacho de su padre para hablar con un personaje desconocido que, por cierto, olvídate de la respuesta, ya llegará en su momento. [?] ¿Seguro que no leíste entre líneas? ö___ö
Well, anyway, gracias por esos cumplidos. Se agradecen mucho :3.



Yyyy... antes que nada, aquí ya me estoy empezando a meter un poco en algunos temas un poco... liantes, digamos. Quizá sea un pelín demasiado largo; pero de nuevo tenía que presentar aún a un integrante más de esta familia y, bueno, dar también trasfondo. Y... como dije en algunas de las respuestas, voy a usar celdas para separar las conversaciones de chats del resto. Necesitaré saber si lo habéis leído mejor o no (además de los cumplidos y los posibles tropiezos que haya cometido, claro [?]).
Y ya está, ya puedo poner en paz este quinto capítulo. Enjoy!

~Capitulo 5~


Spoiler
SC: Uf
SC: Ya estoy aqui
SC: Te han molestado mucho mis adorados hermanos?
FV: no.
FV: pero tengo que decir
FV: que tu hermano sabe imitarte muy bien.
FV: casi me engaña :))
SC: Ay santo Cristo que te sacrificaste en la cruz por nuestros pecados
SC: Que hicimos mal mi padre y yo para que el alma de chag se desvie por el mal camino?
Las conexiones estaban ya establecidas. El torno estaba al lado de su lecho, esperando la carta y el cruxtie para darle forma. El cruxtruder se hallaba en el salón, junto al alquimizador, ansiando ser usados para darle la bienvenida al nuevo mundo. El día pasaba veloz, tiñiéndose de naranja y amarillo en la franja más cercana al sol. Pero su padre aún no llegaba, y estaba a punto de iniciar el proceso de traslado. Si no llegaba antes de que la portadora de la luz se alce sobre sus cabezas, estaría varado en la condenada Tierra.
FV: no te lo tomes así, querida.
FV: seguramente estaban algo asustados cuando yo me conecté.
FV: supongo que eso les empujó a hacerse pasar por ti.
FV: si no habrían puesto tonterías varias, más que seguirme el juego.
SC: Oh, no lo creo
SC: Se que no les gusto que les sirviera de nuevo las espinacas
SC: Es suficiente para que hagan un estropicio
FV: jejejejejejejejeje
FV: que traviesos
Aún no sabían cuanto tiempo quedaban para que el cuerpo celeste llegue a aplastar su casa. No sabía tampoco qué hacer para que llegara. La lectura de la guía se había quedado a medias, solo por el nombre perverso de la autora y la lengua que estaba escrita. Debían de ponerse ya manos a la obra si quería sobrevivir.
FV: bueno, cambiando de tema
FV: tendríamos que empezar el juego ya.
SC: Cierto amiga mia
SC: Tenemos que salir de este mundo condenado
FV: exactamente.
FV: veamos, el primer paso para entrar es abrir el cruxtruder con un cuerpo pesado.
FV: ¿te importa si uso esta enorme biblia que hay en tu estantería?
No sabía si sentirse alagada porque iniciaría el primer paso con el peso de la palabra de Dios u ofendida por emplear tal reliquia para reventar una mísera tapa. Era como si despreciara sus creencias y solo las considerara un mero lastre.
SC: Si amber claro que me importa
SC: Desperdiciarias todo tu ser si lo hicieras
FV: vale, ya lo he recibido.
FV: nada de tocar las cosas de cristo.
FV: voy a tener que desmadrarlo todo, como si no fuera suficiente con las reformas del comedor.
FV: no te quejes después si ves algo roto.
SC: Estoy conforme con ello
Pasado un rato, se pudo escuchar un golpe seco al fondo, como si un yunque hubiera sido lanzado. Seguidamente, la ardiente visionara le dijo que fuera al lugar del impacto. Se puso nerviosa al ver lo que había hecho.
El kernel salió del aparato, igual que la cuenta atrás se puso en marcha. Le faltaba menos de media hora para que el astro que estaba por venir redujera su hogar en escombros. Mas ahora aquello no era de su preocupación.
En el suelo, junto a la tapa, yacía roto el querido sillón de cuero del patriarca. ¿Qué le diría cuando se hallara su fiel compañero de lecturas en tal estado? Seguramente si le explicara el cometido que acababa de cumplir sería comprensivo... pero lo divino siempre tiende a ser increíble, aunque sus palabras fueran verídicas, más si implicaba la ejecución de un juego. Por lo menos, si volvía a colocar el sillón en su lugar, no le diría gran cosa. Ya le explicaría después la causa de su incapacidad para cerrarse.
Mientras la bola de luz le seguía para demandar una definición de su forma, encubrió sutilmente las pruebas del delito. Con todo esto, ya perdió dieciocho minutos de su tiempo. Ahora tocaba preguntar a Amber qué hacer después.

Sin embargo, antes de que pudiera decirle algo, recibió algún que otro reproche.

FV: silvia
FV: por favor, no vuelvas a arreglar la casa.
FV: un ser humano tiene que enmendar sus propios errores.
FV: además, con esto puedo cargar con todo el peso que quisiera.
FV: no está regido por las normas de los mortales.
FV: así que habría tardado solo unos segundos en reponer aquel asiento.
SC: Pero si mi padre vuelve ahora como explicaria que su sillon estaba en el suelo?
SC: Porque obviamente ese suceso no es de Dios
FV: fácil:
FV: no tendrías que contarle porque lo habría solucionado antes.
FV: aparte, el resto de objetos son raros de por sí.
FV: tampoco pasarían desapercibidos.

Se quedó pensativa. ¿Por qué trataría de hacer como si nada hubiera pasado? Era imposible. La próxima vez trataría de no intervenir en el entorno mismo.
SC: Esta bien
SC: Mientras asi evites que me desvie de mis verdaderos cometidos...
SC: Y hablando de ellos
SC: Que tengo que hacer ahora?
FV: veamos...
FV: tienes la viga
FV: lo siguiente sería llevarlo al torno con la carta
FV: pero también tenemos a un kernel esperando a su prototipación...
SC: Torno?
SC: Kernel?
SC: Escribes en una lengua extraña para mis ojos
SC: Como son estas cosas que nombras?
FV: y pensar que te leíste la guía todo este tiempo...
SC: Que Dios me pille confesada si miento
SC: Pero apenas entendi lo que decia
SC: Las lenguas extrangeras nunca fueron mi fuerte y lo sabes
FV: perdooona, se me había olvidado que no se te daban bien las lenguas.
FV: el torno es esa máquina ancha y delgada con un par de extremos.
FV: en cuanto al kernel... es esa lucecita rosa parpadeante que está al lado.
FV: de todos modos, ambas cosas son igual de prioritarias, así que lo dejo a tu elección.
FV: supongo que sabrás como prototiparlo...

Hubo un incómodo silencio. Silvia había visto solo que la luz cambiaba de forma, pero no entendía cómo llegaban a ello.
SC: No...
FV: tampoco es difícil
FV: solo le lanzas un objeto y tendrá la forma de aquel.
FV: así de simple.
FV: ahora adelante. el tiempo es oro y lo estamos dejando escapar.

Prototipar un kernel. Esa era la forma en la que se le llamaba aquel cuerpo etéreo que se situaba encima de su cabeza. Ella no lo sabía, pero sentía que que aquella luz parpadeante era una especie de ser viviente. Un pequeño ayudante que Dios le había guardado para ella. Claro que requería de un modelo con el que definir su figura. Podría ser uno de las tantas deidades falsas que habían repartidos por el mundo, o bien podría ser el sumo salvador de todos.
Sí, ¿qué mejor guía que Jesús?
Tomó la figura del hijo de Dios que había en su escritorio, dispuesto a devolverlo a la Tierra para que pueda así andar por el camino correcto en aquella dura travesía.
Pero espera. ¿No sería aquello algún tipo de blasfemia? Se suponía que la resurrección tendría que ser obra del milagro, no llegada de las manos del hombre. Sin embargo, era el juego de Dios... ¿o no?

De repente, mientras se cuestionaba los aspectos del juego, le llegó una señal a través de su hermana.
─¡Silvi, Silvi!
Había irrumpido con impaciencia, entrando sin dar unos toques a la puerta siquiera. Parecía apresurada. No podía hacer más que atenderla.
─¿Qué quieres, pequeña?
─¡Mira esto!
Rápidamente le mostró un papel con el dibujo de un diablillo algo deformado. Las rayas que suponían que eran el color de su cuerpo se sobresalían del negro del lápiz. Solo unos palos temblorosos terminados en otras tres líneas del mismo grosor conformaban sus extremidades; una de ellas sujetaba un tridente largo y delgado. El cuerpo y los cuerpos no eran más que triángulos de contorno irregular. Bajo sus pies, estaba escrito en mayúsculas el nombre de su amiga, bajo un aleatorio fondo de amarillos y naranjas. Estaba claro a quién estaba representando.
Era una indirecta. No debía de prototipar a Jesucristo. Pero las letras de fuego deforme se equivocaban completamente. Trató de no hacer ningún comentario al respecto, y solo se limitó a decir lo siguiente:
─Es muy bonito, Cherry.
─¿Solo bonito? ¡Es la verdadera cara de tu amiga!
─Oye, que crea en leyendas arcanas y paganas no significa que sea el mismo Satán.
─¡Pero está haciéndote jugar un juego muy malo! Por favor, Silvi, déjalo, porfa.
Era de risa. Estaba acusando ciegamente a su amiga de ser una cómplice del mal, justo cuando estaba jugando también sin saber a qué llevaba este juego. Pero no. Tenía que ser un juego de Dios. Pero entonces, ¿por qué tiene que causar destrozos en el hogar? ¿Es acaso necesario?
Lo estaba consiguiendo de nuevo. Sus miedos estaban a punto de ser los suyos. Debía tranquilizarse. Y a ella también.
─Tranquila, Cherry, todo saldrá bien.
─¡No, no saldrá bien, no con ella! ¡Te está engañando, te lo juro!
─Cherry, por favor.─ Iba a decirle varias cosas, pero se las calló. No tenía argumentos para defender a Amber y sus buenas intenciones. Tuvo que acabar aquella conversación con una orden reflexiva.
─Vuelve a tu cuarto, anda.

Un intento fallido. Cherry, triste por no poder convencerla, se marchó lanzando el papel liso al aire. El diablillo tomó altura hasta el techo, y fue descendiendo zigzagueando hasta que llegó a tocar la luz. El kernel rosado intensificó su brillo, dejando constancia de que al fin tenía una forma.
“¿¡Pero qué acaba de hacer!?”
El kernel tomó la imagen de la cabeza de aquel pérfido personaje, junto con el endeble tridente. Esto era una ofensa. No, ya no aguantaba más. No iba a tener al diablo como guía. Ni hablar. Era contraproducente. Prefería irse al cielo antes que ser tentada por el pecado que representaba.
Después los altavoces sonaron con el toque del pesterchum.
FV: bueno
FV: míralo por el lado bueno
FV: al menos ya no es necesario que decidas con qué objeto prototiparlo.
SC: Pero esto es
SC: Es blasfemia
SC: Como pudo Dios aceptar que adquiera la forma de un sirviente de su nemesis?
SC: Ahora seguro que no saldre viva de esa
SC: No con esa
SC: Cosa
FV: por las barbas de neptuno, silvia
FV: solo era un dibujo dibujado por tu hermana.
FV: quizá no tenga siquiera picardía por estar en un plano bidimensional.
SC: Pero es que la imagen es maligna de por si
SC: Y
SC: Y
SC: Le ha puesto tu nombre
Amber no pudo evitar expresar la risa que le provocaba aquello.
FV: pfffffftjajajajajajajaja
FV: ¿en serio?
FV: ¿me tiene endemoniada?
FV: ¡ya tenemos a otra silvia!
No le hacía ni pizca gracia aquel chiste.
FV: bueno. será como si tuvieras a mí a tu lado, aunque tenga la apariencia de otro ser del cual detestas con toda tu alma.
SC: Pero tu no eres ningun diablo
SC: Satan es el mismísimo mal
SC: Tu... solo usas artes oscuras

Amber no tenía ni un minuto que perder. No quería entretenerse con sus usuales tertulias.
FV: 32:06
SC: Ya esta
SC: Como?
FV: que te faltan 32:06 minutos para completar todas las tareas requeridas para salvarte.
FV: cronos no perdona, y lo sabes.
SC: Cronos no existe
SC: Dios existe y se va a enfadar conmigo por permitir que el papel vaya a la luz
FV: si niegas la existencia de cronos, niegas la existencia del tiempo
FV: ya que cronos es tiempo en griego.
SC: Pero el tiempo no tiene personificacion

Antes de que otra de sus discusiones teológicas se formara, fieryVisioner puso tres puntos seguidos, negando así su continuidad.
FV: ¿por qué lo mencionaría?
FV: mira, da lo mismo.
FV: he dejado la carta en la mesa del comedor... sí, perdona, sé que la tuve que poner en la cama, pero pensaba que tenía el torno ahí, mil perdones.
FV: luego colocas el
FV: cilindro en el al...
FV: eeeh

Trataba de evitar usar toda palabra que hiciera referencia a ciencias antiguas para que no abriera otra discusión pro-cristiana radical.
FV: ese aparato tan grande con un plato gigante
FV: lo pones en la placa más pequeña.
FV: no te resultará difícil.
FV: …
FV: al no ser que no me hayas entendido.
SC: Se a cuales te refieres
FV: ¿sí?
FV: vale. supongo que puedo darte un voto de confianza.
FV: además de que el reloj corre deprisa.
Aún tenía miedo de lo que ocurriera si no arreglaba el estropicio de hizo su hermana. Pero tenía que afrontarlo. Al menos las dos aún podían confesarse.

Volvió para el comedor. La carta perforada estaba esperando a ser usada. Esta vez, un pequeño zorro de dos colas estaba fotografiado en aquel trozo de plástico blanco. Sin importar lo que tuviera grabado, fue al torno de tótems y colocó la viga de cruxtie para que fuera tallada, después de introducir los datos. Siguió con su labor y salió de su habitación para colocar el tótem moldeado en el pequeño plato del alquimizador, insegura de lo que saldría tras aquella acción. ¿Quizá tenga que demostrar su fuerza, su valentía?

No. Esta vez, una criatura rosada y menuda, sin malicia aparente, apareció acostada en la plataforma del alquimizador. Sus colas se mecían en el aire con gracia mientras iba despertándose de su pequeño letargo. Sus grandes ojos se abrieron para ver la hija del pastor, y sus cortas patas lo dirigieron hacia ella, solo para darle un saludo con la cabeza cual felino. Esperaba que lo que saliera le pondría más a prueba; pero algo tan tierno no podía ofrecerle nada más salvo más ayuda. Quizá era otra obra divina en respuesta al mártir que era su inmaduro guía, ¿quién sabe? Si era así, entonces estaría completamente a salvo a partir de aquel entonces. Sus sabios consejos le guiarían para superar cualquier obstáculo. De todas formas, era importante comunicar su aparición a Amber, antes de que...
No. Ya hacía tarde. Se oía unos toques de dura suela al fondo, retumbando en el eco de la escalera. Ahora se fijaba en toda la maquinaria que había repartida en el comedor. El demonio y el sillón estropeado no eran nada comprobado con el espacio que ocupaban estas cosas. Esperaba que no le diera mucha importancia después de explicarle lo ocurrido. La puerta de la pequeña entrada chirrió mientras se abría pausadamente.

Era un buen porte para un cura local. Lejos de ser anciano, era un hombre alto y con algunas canas; sin embargo, no llegaba a ser musculoso ni por asomo. Llevaba bajo su brazo su hábito, envolviendo una carpeta que contenía el diagnóstico de su hermana. Sus serenos ojos cerúleos, ayudados de unas grandes y redondeadas gafas, vieron con curiosidad aquellos extraños artilugios que había a la derecha del comedor. Se preguntaba cómo había llegado esto aquí. Desde luego, creía que su hija no era en parte responsable de aquella perturbadora presencia mecánica y que sabía lo que había ocurrido.
─¿Los niños han hecho esto?
─N-no.. eh... bueno...─ Ella no sabía cómo contarle su procedencia. El reloj corría y debía hacer una consulta más a Amber rápido.
─¿Lo has traído tú, entonces?
─Hum... sí.
¿Para qué mentir? Era en parte responsable de ello. Su padre dio un largo suspiro. Aunque era asombroso encontrarse aquel equipo que probablemente habría sido un engorro inútil, daba todo igual; al fin y al cabo todo terminará pronto. Luego se fijó en su sillón, extendido para atrás antes de que él reposara.
─Y... ¿alguien ha usado el sillón?
─No, padre.
─¿Y entonces por qué está abierto? Alguien lo ha tenido que usar, ¿verdad?
Ahora no sabía si decirle lo que había ocurrido con él o decirle una mentira piadosa. El zorro miraba expectante a la jugadora, como si esperaba que le hiciera caso. Pronto le dio unos toques con el hocico en su pierna para llamarle la atención. El frío tacto hizo que reaccionara y mirara abajo.

“Miéntele. Él no debe saber lo que se está preparando.”

¿Qué fue esa voz infantil que resonó en su cabeza? Era como si procediera del mismo ser que concibió con el alquimizador. No, no creía. No podía ser. Era imposible.
¿O tal vez no?
─¿Y este perro tan raro?
Aquello le había despistado un momento. Ella juraba haber oído una voz, pero no parecía que lo hubiera, pues su padre no escuchó nada.
─No creo que sea un perro, padre. Es más bien... como un zorro.
─Bueno, da igual lo que sea. Mientras no nos cause destrozos y lo hayas acogido por una buena causa, no hay problema.─ Sonrió. ─Pero aún no me dijiste nada del sillón.

La aguda voz seguía repitiéndole que mintiera, que culpara a sus hermanos de aquel desastre, solo para hacerlo creíble. Y sin embargo, era lo primero que se le había ocurrido. Además de que era razonable y se ahorraría ciertos reparos. ¿Pero cuánto tendrían que pagar ellos por algo que no hicieron?
No. Sus inocentes hermanos no se lo merecían ahora.
─Digamos... que sufrió un accidente.
─¿Accidente?
─Sí, se cayó desde el techo. Eh, bueno, digamos que voló y... tampoco lo vi, de todas formas. Pero al menos sé que se ha caído.

Ahora el cura fruncía el ceño. No se creía lo que su hija acababa de contarle. Era algo tan inverosímil y confuso que era imposible creerlo. Un apretado entrecejo no significaba el inicio de su ira. No, de hecho nunca se dejaba llevar por ella. Más bien lo hacía porque le extrañaba, más que enfurecerle.
─Así que no sabes realmente lo que pasó.
─Eh... no...
─¿Y tus hermanos no tuvieron nada que ver?
─No.
─¿Pero entonces cómo es que está abierto? Bueno, mientras no esté estropeado... todo perfecto.
Fue a plegar el sillón. Pero no podía. Otra decepción más para el hombre de fe. No podía hacer más que tomárselo con filosofía.
─Bueno. Tampoco les culpo; todos hemos tenido momentos difíciles... tampoco creo que lo hayan hecho con malicia.─ Directamente atribuía aquel hecho a sus propios hermanos. ¿Por qué se esforzaría en que resultaran exculpados? ─Eso sí, tendrían que andarse con más cuidado. Era mi sillón favorito. En fin... si me necesitas, estaré en mi despacho preparando la misa de mañana.
Parecía resignado y sin más fuerzas de vivir cuando se retiraba a hacer sus lecturas. Silvia lo notó de enseguida. Ese tono con el que hablaba lograba preocuparla.

─Padre, ¿estás bien?
─E...estoy bien, cielillo. Es solo que...

Había oído algún sollozo delante de ella. El mundo iba a terminar a manos del hombre, y eso le hendía profundamente su alma. La humanidad perdió definitivamente el rumbo, y Dios no iba a tener piedad de nadie esta vez. Él quería seguir creyendo en su especie; mas no había marcha atrás. Silvia quiso darle un pequeño abrazo, solo para animarle un poco. Sin embargo, su padre rehusó de su gesto de afecto. El recuerdo de su esposa iba a volver, y solo le faltaba eso para que abandonara su devoción.
─No, hija mía, no hace falta que me abraces. Solo es algo pasajero.
─¿Algo pasajero? No, no lo creo; estás así desde ayer. Es por las bombas, ¿verdad?

No quería hablar más. Necesitaba las lecturas, pronto. Pero justo cuando volvía a tomar rumbo hacia su despacho, su hija le agarró de la mano para volver a intentar subirle la moral.
─Todo saldrá bien, padre. Dios está con nosotros.
El pastor no pudo dar una pequeña sonrisa entre lágrimas. Había creado una hija preciosa, y dos pequeños granujas maravillosos. Pero además tenía la sensación de que su pareja estaba aún viva dentro de ella. Tan solo podía decirle que estaba muy orgulloso de ella, antes de irse de una vez por todas. Ella seguía aún preocupada por el deplorable estado anímico de su padre. Aquella depresión podría acabar con su fuerte fe. Podía notar como se le estaba escapando.

Pero aún había una oportunidad para que la recobrara. Estaba a un paso de ello.

Sin embargo, el tic-tac del cruxtruder sonaba con más intensidad que antes. El constante toque del tiempo le recordaba que debía ir presta. ¿Pero cuánto le faltaba ahora?

Quince minutos, cincuenta y un segundos.

¡Demonios! ¡¿Tanto tiempo ha estado hablando con su padre?!
La voz del zorro reprochaba por su anterior decisión de no culpar a sus hermanos. ¿¡Para qué tuvo que esforzarse tanto!? ¡Si al final ellos acabarían siendo los culpables! Había perdido un tiempo importante... Pero ella le importaba más hacer lo que creía correcto que no las consecuencias que comportaba. Más importante; tenía que comunicar a Amber sobre su hallazgo y saber qué hacer después.
Pero al llegar frente la pantalla, la pitonisa se adelantó a la pregunta.
FV: hum.
FV: lo he visto todo.
FV: no hace falta que me cuentes nada.
SC: Cierto
SC: Lo has podido ver con tus propios ojos
SC: A traves de tu monitor, claro
FV: exactamente.
FV: escucha, sé que tu padre andará afectado por las recientes noticias.
FV: pero animarle ahora es un poco imprudente, sabiendo que tenemos un tiempo limitado.
SC: Pero es mi padre amber
SC: No puedo dejar que sufra
SC: Como puedes ser tan fria en estos momentos?
FV: soy totalmente consciente del dolor que causa su
FV: …
FV: dolor.
FV: valga la redundancia.
FV: pero pronto se animará después de entrar en el “medium”, ya verás.
FV: ahora dime.
FV: ¿qué hace ese animal tan inusual?
SC: No hace nada inusual
SC: Salvo
FV: ¿salvo...?
SC: Hablar
FV: ¿te habla?
FV: qué raro. no le he visto mover su boca.
FV: aunque...
FV: aquellas dos colas me resultan un tanto familiares.
SC: Oh?
SC: Pertenece acaso a la mitologia griega?
FV: si así fuera, ya sabría de qué se trata.
FV: aguarda, voy a hacer una rápida consulta al oráculo, a ver qué es.
SC: Vas a usar tu magia negra?
FV: no, a google, tontaina.
SC: Oh
SC: Bien entonces

Silvia esperaba con paciencia los resultados de su búsqueda. Si a ella le sonaba, quería decir que pertenecía a una cultura pagana, y por tanto no era un ente divino. El pequeño zorro se subía al cómodo colchón de su cama, para así no forzar a su víctima a bajar la mirada al suelo. Tenía que plantar de nuevo la semilla de la duda, solo para convencerla.
─Sabes que ella no cree en Dios, ¿verdad?
Cosas sin importancia. Ella era una buena amiga, y no la cambiaría por nada.
─Oye, yo provengo de su reino, aunque tenga aspecto de animal. Y te puedo decir que él no admite ni a no-creyentes ni amigos de estos. No los puede ni ver.

Un enviado del señor. Eso reafirmaba sus anhelos. Dios le envió algo más que un dócil compañero para guiarle. Si bien sus palabras eran verídicas, tenía que ignorar los consejos de Amber. Ella estaba ciega ante la constante evidencia de la divinidad.
Sin embargo, ella ha estado siempre a su lado, pese a las diferencias. Puede que haya dado a las arcanas figuras de los astros y los reyes del Olimpo, pero no creía que abandonarla a su suerte era algo propio de un buen cristiano. ¿Había estado equivocada todo este tiempo? ¿Pero realmente Dios rechazaría el acceso a su jardín a afiliados de ateos? ¿Y qué ocurría con la gente sin pecado que no creían en él? ¿No era él justo, acaso? Pero tampoco quería defraudar al padre todopoderoso teniendo contactos que él mismo consideraba profanos. Pero Amber estaba ayudando a salvarse... ¿por qué abandonarla de repente?
─Sabes perfectamente que los ateos se mueven por intereses. Ella esperará a que la ayudes tú a cambio una y otra vez. ¡Es puro egoísmo! Rechaza su ayuda y así podrás ascender al cielo.
Ahí tenía un buen motivo. Quizá lo único que buscaba era también llegar al paraíso, todo a su costa. Aún usando métodos reprobables, aún urdir en los planes del señor... pero aún tenía aquella problemática. ¿Qué hizo ella para no merecerse aquel regalo? Aún con aquella vorágine existencial, un mensaje de Amber llegó a su pantalla para despejar sus dudas.

FV: lo encontré.
FV: sabía que esas dos colas le delatarían.
SC: Aleluya!
SC: Iluminame amber
SC: Es un ser de luz o viene de las mismisimas sombras?
FV: de momento solo diré que criatura es.
FV: es un kitsune
FV: un espíritu del bosque relacionado con el dios inari...

Eso era justo lo que necesitaba. Sin embargo, su ordenador volvía a las andadas, y no pudo detener la cascada de información que iba a venir.
FV: o diosa. bueno, no hay una imagen generalizada de aquella.
FV: japoneses...
FV: igual es como sus mensajeros. pero lo más curioso es que también tienen poderes sobrenaturales... lo cual explicaría por qué puede hablar contigo.
FV: ¡ah, y también pueden adoptar forma humana!
FV: pero eso ya es más difícil. tienen que tener como un milenio de vida.
FV: por lo cual tendría nueve colas y se llamaría kyubi no kitsune.
FV: este solo tiene dos y apenas parece desarrollado.
SC: Asi que es una figura pagana...
FV: espera, aún no he acabado.
FV: los japoneses lo consideran como un espíritu benigno; sin embargo los chinos y los indios los ven como unas mujeres disfrazadas de mala muerte que seducen a los hombres para luego devorar sus entrañas. oh, y las llaman kumiho.
FV: pero siguen teniendo nueve colas y son milenarias... y además son mujeres.
FV: ...creo que te he dado demasiada información.
SC: De verdad...
SC: Con que me dijeras que es mensajero de un dios que cambia su género según la región que esté ya me bastaba.
SC: Mensajero de Dios y de su reino
SC: Y una...

─Eso son más que mentiras, Silvia. Los mitos, mitos son, y la información de internet son habladurías. No soy un mensajero de un o una inexistente Inari.

Y sin embargo, aquel zorro seguía repitiendo lo mismo. ¿Estaba leyendo la conversación, tal vez? ¿Por qué no mencionó antes al tal Inari?
De todos modos, Amber no se había callado. Más mensajes llegaron, esta vez con quejidos y advertencias.

FV: has usado mal una palabra y encima no prestas atención a los resultados de mi búsqueda. como odio eso.
FV: de todos modos ten cuidado. en oriente serán unos trozos de pan, pero ya sabes que aquí los zorros son taimados y engañosos.
FV: sabiendo que el juego procede de donde es... no me andaría con chiquitas.
FV: te preguntaría detalles, pero el tiempo corre en tu contra.
FV: todo depende de ti ahora.
FV: ¡derrota los engaños del zorro!
FV: ¡no dejes que te atormente!


Esas dos últimos mensajes fueron esclarecedores. Junto con la información proporcionada por su amiga sus palabras finales, había entendido que sus creencias estaban siendo probadas. Por supuesto que Dios no le facilitaría las cosas; Dios quería ver cómo actuaba ante un demonio con apariencias divinas. Nunca asimilaría que él mismo dijera que abandonara a la gente; sería como aquellos farsantes que se sentaban en sus tronos declarando la guerra a sus lejanos hermanos. Las paredes blancas se teñían de naranja mientras estaba descubriendo todas sus artimañas. Apariencia pura de interior turbio y ponzoñoso, falacias... los mitos quizá no fueran existentes, pero el mal era algo real. El zorro lo encarnaba.
Había llegado el momento de dejarle algunas cosas claras a aquel pérfido ser.
─El único que dice mentiras eres tú, zorro.
─¿Mentiras? ¿Yo?
─Eres tan solo un farsante que usa de la apariencia para hacerte pasar por un sirviente de Dios y llevar a los buenos samaritanos por el mal camino. Eres de los peores demonios que el reino de las tinieblas ha concebido.
El padre de Silvia vio por encima de la cabeza de San Agustín una gran roca en llamas en el cielo, al igual que oía a su hija hablando sola.
─¡Dios nunca querría que abandonara a mis amigas si no me han traicionado! Él nos quiere a todos, le creamos o no. Criaturas como tú sois la causa de los males del mundo.
─¡Jaj! Nos quiere a todos, dices. Si tanto nos quiere, ¿por qué permite que pasen cosas malas en el mundo? Mejor aún, ¿por qué deja que los malvados se pudran en el infierno? ¿No tendría que ser igual con todo el mundo?
─Dios los pone a prueba cada día con nuestros propios actos. No puede hacer un juicio sin antes crecer y ver su desarrollo.
─¿¡Pero te estás escuchando, tontaina!? ¡Estás negando la omnisciencia del propio señor! ¿¡No se suponía que él lo sabe todo!?

Ahí le había pillado. Si él era consciente del crecimiento de todos, ¿por qué no actuaría? Sin embargo, había algo que se dejaba en el tintero...
¿Cómo se originaba el mal? ¿Qué lo provocaba? ¿Era el hombre de verdad un lobo para el mismo hombre? Eso era algo que siempre se preguntaba cuando leía la Biblia... mas hubo un día que discutió eso con Amber. Y lo que las escrituras no le proporcionaban, se lo proporcionó ella con su conocimiento.
Ya lo tenía.
─Hay quienes creen por ir por buen camino y cometen atrocidades cual malvado...
─Entonces todos son pérfidos de alguna forma.
─Te equivocas.
─¿Cómo?
El zorro estaba erizando su pelo. Estaba perdiendo.
─Si no sabemos qué actos provocan daño, estaremos condenados a repetir esos mismos errores. Dios deja existir la maldad, solo para que aprendamos a no hacer lo mismo. Intencionadamente o no, nos inclinamos hacia nuestros propios intereses... ¡y es por eso que sigue siendo justo! Nos pasan maldades para que no las cometamos y sepamos combatirlas después. ¡Tú estás errado!
Se podía oír como gruñía. En un acto de desespero, sacó su última y apurada artimaña.
─¡No me digas! ¿¡En qué parte de la biblia se interpreta eso!?
Silvia esbozó una sonrisa después de aquella pregunta. Definitivamente, estaba acorralado y sin recursos.
─No necesito la biblia para saberlo. Mis amigas me lo han enseñado, y mis hermanos me lo han demostrado. Tal como dije antes... tú estás equivocado. ¡Vuelve a tu propia caverna de fuego, demonio!

Vencido. El animal acababa de perder aquella batalla argumentativa. Se había quedado sin preguntas que usar. Pero lejos de enseñar los dientes, se mostraba sereno y con calma. El meteorito se acercaba más y más, peligrando la estructura con su peso. Una luz rosa resplandecía en el cuerpo del can, mientras sus ojos, llenos de resignación se cerraban. Se podía sentir cómo el edificio temía su llegada por las vibraciones, igual que las paredes se teñían de naranja. Finalmente, el pequeño kitsune abrió sus ojos, ahora sin pupilas y luminiscentes. Todo su cuerpo explosionó en un haz de luz que cegó a Silvia, igual que su padre, que fue un repentino testigo de aquel acto divino.

Después de que aquel prisma de hormigón desapareciera en un destello, el meteorito cayó en suelo llano, dejando un pequeño rastro de destrucción a trescientos metros de radio. Los dos pequeños vieron cómo aquella nube de polvo levantada por aquel cuerpo celeste agrietaba los edificios de al lado y los desplomaba con su abrumadora fuerza. Cargados con pan, armas de juguete y sus amadas mascotas, huyeron de lo que podría haber sido un desastre para ellos.

Ahora tenían que arreglárselas sin la ayuda de nadie.


#32
Me reí como colegiala japonesa, de verdad, me cague de risa cuando Silvia desesperaba por el sprite del Demonio con el nombre de Amber xD.

Respondo a lo que preguntaste sobre las celdas: Yep, se leen mejor, da más comodidad y otorga una mejor sensación de chat; es mucho mejor de echo.
Y nope, no note ningún error o tropiezo xD.

Me encanta como Amber disimula usar con otras palabras cuando se refiere al Alchemiter, es glorioso xD, pero me sorprende que el padre de Silvia sea tan jodidamente comprensivo cuando ve el Totem Lathe, Cruxtruder y Alchemiter por toda la casa, y su única preocupación sea el sillón y perdone/comprenda con tanta facilidad, que hombre tan genial. Btw, siento empatia por él y su esposa, fue un momento que me llego right in the kokoro, Poisy.
DEJÁ DE HACER CLIFFHANGERS, que me dejas el plot en suspenso y tardas dos fucking meses en actualizar (?).

En fin, como siempre, escribís re bien y la lectura se me hizo ligera, además de que este fue más largo, lo cual me encanto, debo darte merito por la discusión entre el zorro y Silvia porque fue un momento muy muy muy bien echo en este capitulo y la verdad fue emocionante, o al menos para mi, hace mucho que no sentía algo así al leer un fic.

Anyway, back to testing!, espero más :3.

#33
Ok partamos, que decir del cap.

Primeramente, me gustó que hayas vuelto a retomar el tema de las mecánicas ya que son muy importantes en el principio del juego, aunque puedan ser difíciles de explicar sin un poco de ayuda visual. También me agrada que aquí también este presente esa dualidad de los padres ya que es un tema que en Homestuck se toca bastante, por un lado esta como es que los hijos ven a sus papás, sobretodo cuando se es joven, y por el otro como realmente son.

Lo único que la verdad no me gustó mucho fue que le hayas dado al Zorro tanta... no sé, tanta libertad de ser???? quiero decir, en Homestuck los artefactos de cruxite siempre eran objetos simples mientras que tu aquí no solo hiciste un zorro capaz de moverse, sino que también de hablar, razonar e intentar persuadir, comprendo que los artefactos deben relacionarse de alguna manera con sus dueños y presentarles un "reto" conforme a eso, pero creo que te tomaste demasiadas libertades al hacerlo. Simplemente se aleja demasiado del canon para mi gusto.

Bueno, eso sería todo, espero el siguiente cap, ya quiero ver la entrada de las demás y/o como reacciona Amber ya dentro.
Premios











Firmas







#34
Jelou!
¿Homestuck, entonces? Siempre he tenido curiosidad, pero nunca llego a entender bien qué es Homestuck y no he tenido mucho tiempo para sentarme y sacarme la duda, pero por lo pronto, consideremos mi total ignorancia como algo positivo, así veremos si es entendible para todo el mundo.

Ahora te estoy escribiendo desde un sitio muy incómodo, así que haré un comentario general tocando lo más importante.

Antes de hablar sobre la trama, te recomiendo que leas varias veces antes de publicar, he encontrado algunos errores mínimos, especialmente como si primero hubieses escrito una oración de una manera y luego la acomodaste pero dejaste parte de lo anterior.

Ok, ya entramos en la parte más interesante, porque la verdad, tienes un léxico magnífico y una narración maravillosa, así que sólo tengo que sentarme y disfrutar -w-

El contexto de una Tercera Guerra Mundial es bastante popular, sin embargo, el contraste de este hecho con los intereses de la protagonista es hilarante, vamos, el mundo se acaba en dos días y ella está concentrada en las descargas de internet.
Lo interesante en el Prólogo es que me dejas ver que Samantha es alguien bastante independiente y cin un carácter fuerte a raíz de los abusos de Samuel. No se hace víctima y eso la hace muy especial.
Ahora, lo que debo reprocharte es que Rusia no es mencionada, Rusia y EEUU son como Ash y Gary, me sorprende que aquí no sea la principal molestia de EEUU.

Amber y Silvia son personajes muy carismáticos, aunque no puedo soportar a Silvia, Amber sin duda debe apreciarla mucho. Sin embargo, lo bueno interesante de ellas es que te has esforzado más en profundizar en sus personalidades y creencias que con la propia Samantha (al menos desde mi punnto de vista).

Particularmente, mi capítulo preferido ha sido el 5, porque logré entender mucho mejor la mecánica del juego a través de la experiencia de Silvia (aunque ella me exasperó mucho), algo que me fue imposible con Samantha y, aún así, estoy bastante perdida. No sé si es que soy tonta o qué, pero no he entendido muchas cosas.

Por los momentos, me han gustados más los personajes y como se desenvuelven en diversas situaciones que la historia en si, pero eso es sólo porque para mí, que ya vayas por 5 capítulos y apenas vamos a lo serio, me hace sentir que va muy lento.

Pero te perdono porque el capítulo 5 fue muy bueno (?). Me sentí más a gusto.

Disculpa si el comentario te parece muy disperso, pero hoy que me siento a leerlo todo el mundo quiere hablarme y mientras escribo me andan pidiendo consejos para un logo y me tienen la cabeza hecha un lío, pero si es que no comento se me olvida todo.

Esperaré el siguiente capítulo, tengo fe en que pronto se pondrá interesante.

Pokiu.

EGN: Hoy es el fin del mañana
65 - Todo se paga
#35
¡Bueeeeeeeeenas! Guau, es reconfortante decir que tal vez el día siguiente publicarás el capítulo siguiente y justo en ese día lo publiques [?].

Igual, quizá la entrega se retrasó como unos diez días... bleh. Lo importante es que no lo he abandonado; es más, tampoco tardé tanto como para hacer un capítulo de solo 1500 palabras (este tiene 4881).
¡Yyyy al fin van a tener algo de acción! Pero solo algo, no mucho. No me gusta mucho escribir batallas; lo acabo de comprobar [?].

Bueno. Pongo las respuestas, ¿da? Preparadas desde el día en que recibí el último comentario:

Spoiler

@.Ziltoidian Rakhan

Cita:
DEJÁ DE HACER CLIFFHANGERS, que me dejas el plot en suspenso y tardas dos fucking meses en actualizar (?).


¡JAMÁS!

Yeah, tal vez el cura esté demasiado derrotado como para reñir a sus hijos. ¿Podría haber hecho que tuviera más de...? Neh, mejor no. Los tiranos están demasiado usados :V [?]
Entonces todos estamos de acuerdo en que los recuadros facilitan la lectura. Bueno, pues ya modificaré los otros capítulos para que se vean igual :3.


@Sophie Smith

Bueh, sobre el zorro no te diré nada, pero te reitero que no me gusta que me reprochen sobre la poca afinidad del canon que hay aquí más que los posibles fallos contextuales. Sé que impondrá lo suyo, pero, carajo, no hemos visto todos los objetos correspondientes a cada aspecto, ¿quién dice que el juego no sea capaz de crear objetos móviles y capaces de razonar? Sí, exacto, estoy diciendo que el zorro es una especie de IA. Tu argumento es inválido. [?]

Digo que no diría nada sobre el zorro y acabo diciendo más cosas de la que he escrito. Oh, wow, yo y mis contradicciones, mamma mía [?].
Sobre lo último... vasss a tener que esperar. Tengo que explicar un poco el after-pre-medium [?].


@OnixTymime

I was waiting for you~

¿Me he dejado algunas palabras sin acabar? Ow, dammit. Ya te digo que me suele pasar. Hace tiempo que me había dado cuenta, pero al final se me olvidaba que tenía que corregir algunas cosas. Ay, un día voy a tener que releerlo todo.
Sobre la guerra... de hecho sí pensé en Rusia, solo que aquí aparece... más grande. Bueno, ya lo explicaré en su debido momento. Por ahora solo me centro en el juego en sí y en los personajes, más que en la situación mundial. Siento si no te gustó Silvia (¿será porque está muy arraigada a sus creencias, maybe?), pero lo cierto es que tengo planeada un enooooorme cambio para ella... para unos cuantos episodios después. Ahora por el momento... nah [????].
Eres la segunda persona que se queja de la lentitud de la acción. Bueno, al menos me perdonas por ello... quizá me esté pasando de lenta ahora. Primero decían que iba demasiado rápido y ahora... [?]
Y la mecánica... parece compleja, pero en verdad solo consta de varios pasos, al menos en el principio. Lentamente iré desvelando todos sus aspectos a través de cierta cosita que dejé en un capítulo anterior. Así podré acelerar un poco y centrarme en otras cosas aparte de las mecánicas,que son un poco tediosas, digamos.


Otra cosa; la conversación del principio es la continuación de la charla entre Chag y ese misterioso personaje que quienes han leído el cómic ya tienen una leve idea de qué es. Luego continúa normal. Lo cierto es que estoy probando algunas cosas por aquí. Y no se asusten si ven cosas incomprensibles; lo hice intencionadamente, otra vez. Y a veces usando otra cosa que no son mis dedos ni mis manos. Algo blandito. Si quieren saber, podría ponerlo aho-
Bueno, no, que son spoilers [?].
En fin. Aquí os dejo el capítulo 6. ¡Cheerio!

~Capitulo 6~

Spoiler
LC: um
LC: si
LC: sabes algo aferca sobre un juego llamado
LC: SBURB
LC: ?
MH: SBURB?
MH: Oh, s-i-, por supues+o que se.
MH: Es un juego de real-i-dad -i-nduc+iva.
LC: realidad inductiva??
MH: S-i-.
MH: Para ser mas concre+os, es un juego que al+era el espac-i-o─+-i-empo, +rasladando obje+os a una real-i-dad al+erna a-i-slada de la d-i-mens-i-on adyacen+e.
MH: En o+ras palabras; enlaza +u plane+a a una d-i-mens-i-on prev-i-amen+e conf-i-gurada en el m-i-smo d-i-sco y +e -i-n+roduce, con la cooperac-i-on de un compañero, en aquel campo.
MH: No ac+uas desde una pan+alla. Ac+uas con +us manos, +us p-i-es, +u prop-i-a mo+roc-i-dad en un espac-i-o ab-i-erto.
LC: pero espera un momento
LC: si exploras con tu cuerpo otra realidad
LC: por qe lo inicias desde un ordenador?
MH: Porque an+es de empezar el verdadero juego, neces-i-ta -i-nformac-i-on sobre el jugador para poder ofrecerle un re+o adecuado.
MH: De hecho, da la opor+un-i-dad de personal-i-zar tus con+r-i-ncant+es s-i-empre den+ro de un +-i-empo l-i-m-i-te.
LC: pero un momento
LC: como es posible qe un juego pueda hacer todo eso???
LC: qe es lo que lo hace posible?
MH: Eso
MH: Es+a al l-i-mite de m-i-s conoc-i-m-i-en+os.
MH: M-i- campo es la med-i-c-i-a
MH: No por nada me hago llamar med-i-calHelper.
LC: vale


La luz azul del cielo llegaba a sus aposentos para despertarla una vez más. Samantha no quería levantarse de nuevo, solo para no volver a ver a aquellos monstruos de cabeza cuadrada. Eran demasiado duros como para sucumbir ante los afilados latigazos de su sable, igual que los puñetazos del cabezahueca de su tío. Mas cambió de opinión cuando, con los ojos entreabiertos, vio aquellas paredes lilosas con flores de lis blancas por encima. Puso sus descalzos pies en el suelo para dirigirse a aquella ventana que dejaba ver la luz del día. Fuera de aquellos muros, se podía ver desde abajo una gran ciudad de torres doradas, cruzando la línea entre el espacio exterior y la gruesa atmósfera de aquella gran bola aérea.

Desde pequeña siempre había soñado con aquella tierra llena de opulencia. Tenía amigos con los que jugaba y hablaba, pero a partir de los catorce nunca más salió de aquella habitación. Las nubes le enseñaban imágenes que nunca lograba comprender; a veces identificaba algunos fragmentos de su pasado, ¿pero de qué le servía el pasado si ya estaba perdido?
Pero algo lucía diferente en aquellos páramos celestes. Era otro tipo de imagen que no procedía de Inglaterra ni de su hogar, pero sí de su actual localidad. Y no lo había vivido jamás. Y ojalá no lo viviera ahora.

Reconoció aquel edificio víctima del aquel pedrusco llameante. Vio como se iluminaba y como el meteorito dejaba su rastro de destrucción después de su ida. ¿Habrá perecido la hija del pastor o estaría a también a punto de enfrentarse a su destino? No podía saber. Nunca vio las reacciones que tuvo aquella prisión llamada casa desde fuera.
─¡Sammy! ¡SAMMY!
Interrumpiendo sus preocupaciones, esa voz la llamaba sin cesar, cada vez con más intensidad. Involuntariamente, su cuerpo se movía levemente desde el brazo, como si le estuvieran dando pequeñas sacudidas desde esa misma parte del cuerpo. Le estaba costando mantenerse de pie. Los ecos de aquella voz se hacían cada vez más claros, a medida que el sopor volvía a ella.
─¡Sammy! ¡Sammy, levántate, por favor!
Finalmente no pudo más y cayó de nuevo dormida en las frías baldosas. En un breve instante, volvió a levantarse; esta vez en su propia cama.

Frente a ella, la cabeza de un conejo luminiscente le miraba preocupado por su propia salud. Pronto conoció aquellos ojos de plástico y aquel pelaje de felpa con sus costuras alrededor del cuello y hombros. Mas se veía un tanto diferente.
─¿Señor Vergel?
─Por favor, llámame Vergelsprite. ¡O Vergel, como prefieras!

No recordaba haber prototipado a su conejo de peluche con su radio fantasma. Algo ocurrió mientras no estaba consciente, aparte del esperado arresto de su tío.
─¿Pero cómo...?
─Has recibido una buena descarga, ¿eh? ¿Recuerdas que tu hermana me cogió y me dio vida junto a la radio?
Cierto. Aquellos monstruos le aturdieron con chirridos para luego atizarla con aquellos enchufes cargados de energía eléctrica. Después se quedó paralizada en el suelo, y luego...
Tenía un escaso recuerdo de lo que pasó en aquel suntuoso páramo. Algo difuso, sin sentido. Apenas ocurrió algo. No, mentira; vio algo de vital importancia. ¿Qué era? Aún podía sentir el hormigueo de las quemaduras de su piernas. ¿Por qué le costaba tanto recordar? Espera, tenía algo que ver con alguna de sus amigas. ¿Pero quién?
¡Silvia! Había visto su piso desaparecer, o destruirse tras una explosión, no sabía muy bien qué había ocurrido. Pero estaba segura de que su piso se fue sin más. Tenía que ver si había sobrevivido o perecido. Y para ello necesitaba volver a encender el ordenador. Menos mal que solo fue desenchufado y no destruido. Cuando acabó de iniciarse, lo primero que hizo fue abrir el pesterchum y ver quiénes estaban conectados.

A poisonousCheesire no le volvió la conexión. Genial.
FieryVisioner andaba conectada. Podría preguntar a ella.
Y sacroCore... Estaba bien. SacroCore permanecía conectada.
Que alivio.

Quería saber si no había sufrido heridas, si todo fue bien. Era increíble como, después de aquel traslado, internet y la red eléctrica se mantenía, pese a ser físicamente imposible. Era como si en el juego viniera con generador incluido para sobrevivir en la propia casa. Abrió una ventana de conversación lo más pronto que se dejó de preguntarse cómo ocurrían aquellos acontecimientos.

-talkingChaplin [TC] empezó a molestar a sacroCore [SC] a las 19:58-
TC: ¡Silvia!
TC: ¿Estás bien?
TC: ¿Has podido entrar?


Tardó lo suyo en contestar. Más que aliviada por no quedarse fuera del juego, parecía doblemente preocupada que antes.

SC: Ahora no sam
TC: ¿Pero por qué?
TC: ¿Ocurrió algo?
SC: Quisiera
SC: No hablar sobre ello
SC: Vale?
SC: Ahora si me disculpas
-sacroCore [SC] dejó de molestar a talkingChaplin [TC] a las 20:00-


Algo le había pasado. Si no quería contarle, eran malas noticias. Pero eso no importaba ahora. Su prioridad actual era saber qué ocurrió nada más entrar. Y para ello tenía que echar un vistazo a la ventana.

Una perpetua oscuridad se alzaba a los cielos de aquel nuevo mundo. Ninguna estrella, salvo aquel punto celeste, resplandecía sobre la gran negrura. No obstante, había una franja azulada a medida que la vista descendía al suelo. Las planicies tenían algunos cráteres secos. También había zonas por donde se agrupaban acacias y secoyas para formar pequeños bosques. Habían también piedras, con alguna especie de roca cian luminiscente incrustadas.
Antes ya vio ese paraje desde el balcón del comedor, y de nuevo volvía a preguntarse lo mismo. ¿Qué era ese lugar?

De pronto se acordó de algo sobre los sprites.
“[...]Además, si es prototipado con un (o dos) elementos (vivos o no) suficiente --aunque aproximadamente-- humanoide/s, y con conciencia, te ofrece la posibilidad de que te expliquen todo esto mediante un visible guía a través de a saber qué relación de doble lenguaje críptico y superficial engendrado por el/los elementos de prototipación de tu elección.”

Era cierto. El sprite no era solo una pieza fundamental para entrar, si no también tenía como objetivo guiar al jugador en aquella dinámica tan poco intuitiva. No obstante, ni la radio ni Vergel eran restos de algo vivo. En teoría no podría ni preocuparse ni hablar.
Pero lo hacía.
¿Quizá sea verdad que los objetos tienen su memoria?
Por ahora debía de quedarse en una mera incógnita. Habían preguntas más importantes que resolver.
Mientras contemplaba el fantasmagórico paisaje tras la ventana, llamó a su asistente.
─Vergel.
─¡Dígame!
─Necesito saber sobre este lugar, pronto.
─Eh... un momento.

De pronto, entre cortes de voz sonó una desagradable estática de sus mejillas. Como si de frecuencia hubiera cambiado habló con otro tono más grave.
─¡Bienvenido al medium, jugador número uno! Estás en la mítica Tierra de Cráteres y Ranas, lugar por donde reposa la Forja y el templo del Gran Orador.
¿Gran Orador? ¿Forja? Era nueva información para ella. Nada de eso aparecía en la guía. ¿Quizá cada uno de estos juegos fuera diferente? Tampoco es que pudiera leerla toda, después de tantos contratiempos.
─Con tu llegada, el mal se ha desatado. Ya al fin puede haber un vencedor en esta eterna guerra entre la luz y la oscuridad, y el resultado no es para nada alentador. ¡Pero vosotros podéis evitarlo!
No hacía falta que se lo repitiera dos veces. Eso ya venía con la carta. Lo que no venía era qué hacer en aquel lugar.
─Pero antes de entrar en acción, debes de cruzar la primera puerta que se sitúa encima de tu casa y descubrir cuál es tu misión en este mundo.
─¿Pero todo eso cómo lo hago?
─¡El destino del universo está en tus manos!
─Vergelsprite, te estoy preguntando...

El conejo volvió en sí. Se frotó las orejas con sus redondeados puños como si tuviera algo dentro.
─Um... ¿decías algo?
─Digo que cómo llego esa puerta de la que hablabas.
─¿Cómo? ¿Puerta?
Claramente no sabía lo que decía.
─Mencionaste una puerta cuando cambiaste la voz.
─¡Oh, eso! Um... ¡No sé a lo que te refieres!
Esto la dejó más atónita todavía.
─¿Cómo que no?
─Mira... eeeh... sé que puedo sentir y... recuerdo cosas como cómo tu hermana y tú me arrancasteis los brazos en una pelea por mí...
─Oh, sí, siento si te hicimos daño.
─¡Oh, no importa, estamos en paz! ¡Me los devolvisteis, después de todo!
Otro silencio más. Samantha estaba esperando a que siguiera.
─Pero sigue hablando.
─¿De?
Increíble. Parecía que su peluche no tenía memoria a corto plazo.
─Me ibas a decir algo sobre que recordabas cosas como-
─¡Oh, sí, ya! Em... ¿qué iba a decir? Ya, ya está; recuerdo también que me arrancaron la cabeza y que me la cosiste días después, pero lo que vaya a saber ahora no puedo saberlo. Quiero decir... eh... es como si tuviera los conocimientos bloqueados y no pueda entender nada de lo que diga cuando los desbloqueo y los logro transmitir.
─En otras palabras... Ugh... ¿Quieres decir que tienes dos personalidades con memorias totalmente aisladas?
─Eh... más o menos. Almaceno grabaciones desde que fui unido con la radio... o... no... la radio ya tenía las grabaciones cuando fui unido. Pero solo soy un peluche de felpa que habla por algún capricho del momento, no puedo pensar ni saber mucho.
─Entiendo...
Ya no necesitaba saber más sobre sobre la naturaleza de su propio sprite. Pensaba también preguntar sobre sus enemigos, pero por el momento tenía todo lo necesario a su disposición; sabía que empleaban la corriente eléctrica y los sonidos desagradables de sus pómulos, además de estar hechos de algún que otro metal pesado.
Aunque el dónde procedían era todo un misterio. ¿Serían parte de aquellos bandos que mencionaba el folleto? Como sea, eran duros de roer, y eso que acababa de comenzar. Al menos a su tío se pudieron llevar. Por fin una bonanza en su dura vida de exiliada.

Mas los monstruos le inquietaban aún más. ¿Tal vez tendría que destruir primero todos sus nidos para poder hacer su búsqueda en paz? ¿Y si aún no habían salido de estas paredes? ¿Y si ella es su objetivo principal? ¿Actuarían bajo el mandato de un rey?
Le rondaba demasiadas preguntas por la cabeza. Necesitaba decidirse. ¡Pero estaba tan preocupada por mantenerse alejada de ellos y había tantas posibilidades de quedarse frita para siempre que no sabía qué hacer! Eso, ¿qué hacía? Ahora que tenía plena libertad, no sabía cómo emplearla. Y para más inri, las mejillas del Señor Vergel volvieron a soltar esa desagradable estática. Una distracción para sus pensamientos, eso era lo último que nece-

Espera. Había oído antes ese ruido infernal. Pero no era igual que cuando Vergelsprite se disponía a reproducir las grabaciones.
¿No era esa la misma estática que salió de su radio fantasma cuando la emboscaron en la cocina?
─¡Sammy, tengo interferencias de dos señales! Y... molestan...
¡Tarde! ¡Tanto pensar para que igual le alcancen! Incluso podía sentir sus garras de plomo incrustándose en la pared.
Tenía miedo de perder la vida en esta batalla. Aunque eso no quitaba que tenga que sacar ese sable que tan poco sabía manejar. Las quemaduras aún le hacían mella. Su mano temblaba cual hoja. Al menos el Señor Vergel también se sentía amenazado. Sus antenas se asomaron por la ventana junto a sus rostros dentudos. Esos menudos monstruos, antropomórficos y con filosas garras, habían venido a alimentarse. Por una parte quería escapar. Sin embargo algo le incitaba a ponerse firme y enfrentarse al peligro con coraje. Nada más pisar su habitación, Vergelsprite chisporroteaba delante de sus miradas, igual que sus enemigos.

Empezó el conflicto. Los menudos diablos empezaron a atacar, corriendo dispuestos a extender el dolor por todos sus cuerpos. Uno de ellos fue retenido por el conejo, siendo agarrado por un blando brazo. Aquella infame criatura fue tirada y arrastrada al suelo, estropeando uno de sus altavoces. Trozos de metal fueron esparcidos por el suelo. Samantha, mientras, intentaba no ser golpeada de nuevo por el enchufe de su contrincante; y menos tocarlo con la punta de su sable. El otro demonio se enfureció al ser arrastrado de esa forma; como contraataque, quería aplastar a Vergelsprite con todo su peso. De nuevo, este vacilaba todos sus movimientos, y apenas desplazándose unos centímetros, frustró su intento de derribarlo. Ahora el peluche flotante podía atestarle una sobrecarga y acabar con aquel desgraciado servidor del mal. Mas justo cuando iba a hacer contacto con su cuerpo de plomo, la extensión de su enemigo se enredó a la suya, dispuesto a usar su fuerza en contra. Samantha tampoco estaba en su mejor momento. Con la pared a sus espaldas, trataba de ahuyentar al demonio blandiendo su espada sin arte ni precisión alguna. Tan solo hacía pequeñas chispas al cuerpo de aquella criatura. No quería morir. No dentro de aquella prisión, no electrocutada. Su aguijón, bien cargado, estaba preparándose para asaltar su pulso. Lo único que podía hacer era fenecer o poner en ristre el arma e intentar cortar por lo sano.

Aunque las decisiones fueron completamente innecesarias. Encima de la cabeza del monstruo se cernía el mundo, con aquel medio anillo atravesándole los polos y el bronceado reflejo de su redondeada forma. Su sombra vaticinaba el fin de sus días, mientras con parsimonia se colocaba al eje central de su cráneo. Y, tan pronto como se posicionó para acabar con su miserable existencia, descendió en picado, convirtiendo a aquel ser plomoso en trozos hexagonales de diferentes tamaños y colores. Pero la furia global aún no había terminado. El planeta que había abandonado también acabó con el otro asaltante, dejando a Vergelsprite libre de peligro.
Samantha no tardó en entender lo que había ocurrido. Rápidamente fue a mirar la pantalla de su ordenador.

-poisonousCheesire [PC] empezó a molestar a talkingChaplin [TC] a las 20:14-
PC: joder tia
PC: s ke una no pude ir a x vdka para sus papes o ke?
Su hermana había vuelto de nadie sabía dónde. Algo bastante conveniente para la jugadora.
TC: ¿Que fuiste a por qué?
PC: veh djalo
PC: enklenqe
PC: inutil
PC: deviluxa
PC: tntaina
PC: medica
PC: ke as stado komo nosekuantos min en cama x t pta lentitu
PC: jesu jder – mal ke t di al sr vergel
PC: s ke en serio mira ke dar bida a tu radio
PC: tniendo a vergel
TC: ¿Y tener que luchar contra monstruos que tuvieran su imagen? No, gracias.
TC: Aunque estratégicamente hablando habría sido una mejor opción.
TC: No hubieran sido capaces de electrocutarme. Ugh.
PC: bes?
PC: luego no me bengas kon ke ubieras llorado komo una nenaza xke no lo ubieras echo
PC: ke no eres d esas kursis rosattis ke lloran x esas kosas
TC: Madre mía, cada día te inventas un nuevo insulto, ¿verdad?
PC: ps klaro!!
PC: soi el pto dicionario de oxford kapulla!
PC: y nadie me pude dcir na xke...
PC: ya no exist
PC: dsd 2002


Ya está bien. Se estaban explayando demasiado. Necesitaba que le hiciera otro favor, no que le recordara ese horrible bombardeo a través de malos chistes.

TC: Bueno, ya.
TC: Basta de cháchara.
PC: ui!
PC: akavo de tokarte la fivra?
PC: ups!
TC: No, Griselda, basta.
TC: No tiene gracia.
TC: ¿No recuerdas que después de eso se dirigían a Liverpool?
TC: ¿Y que tuvieron que zarpar antes de tiempo porque ya estaban bombardeando?
PC: vuuuuuuuh
PC: renkorosa
PC: sosa
PC: avurrida
PC: ke no saves apreciar mi umor negro
PC: conyo
PC: no puedes ni reirt un poko
PC: jder
PC: me stas amargando mogollon tia
PC: riet d una bez jo
PC: ke mas da todo si ya a pasado jder
PC: mami esta bien
PC: papi tmbn
PC: tnemos intrnet
PC: ke mas kieres?


Le estaba costando escribir lo que necesitaba saber. Entre tanto mensaje despectivo y que Griselda no dejaba de hurgar en la llaga, pedir su ayuda era todo un calvario. Pero finalmente, tras varias estupideces más, consiguió preguntar.

TC: ¿Hay alguna puerta por ahí fuera?
PC: s ke no piensas en berde
PC: spera
PC: ke?
TC: Digo
TC: Si hay
TC: Una puerta fuera de mi casa.
PC: pffffffffffffffffffffffffft
PC: pues klaro ke ay una ermana!
TC: ¿La hay?
PC: la d la entrada, klaro!
PC: pro ke preguntas me pones
PC: s ke tito samuelito t ha dado dmasiado por ai o ke?
TC: ¿P-pero qué mierda?
PC: ke t psa
PC: ya perdist la kompostura alicia?
PC: t doi tu respuesta y me lo agradces con takos
PC: pala persona
TC: Griselda...
TC: Te lo pido por favor...
TC: Para y escúchame.
PC: no
TC: ¿Hay algo encima de mi casa?
TC: ¿Algo... raro?
PC: lo siento no t escuxo

A la porra. Estaba cansada de pedirle favores. Prefería salir un momento y ver si había alguna especie de portal encima de su tejado plano que esperar una respuesta de ese torrente de estupideces.

A medida que pasaba, sin que se diera cuenta, iba recolectando aquellas piezas azules, grises y moradas del suelo. Bajando al primer piso, también vio varios de esos fragmentos tirados por doquier. Podía asumir que era lo que obtenía por derrotar a aquellos desgraciados. Y sin embargo no podía ver el valor de su botín. Otra cosa sin importancia, suponía.

Ahí fuera tenía todo un mundo por descubrir. Un reto que cumplir. Varias lecciones que había que aprender. Iba a dar un paso adelante hacia un nuevo amanecer. Una nueva oportunidad para vivir. Un nuevo...

Una nueva especie de escritorio con un teclado y una ranura le bloqueó el paso. Parecía que su hermana no quería parar de darle la tabarra. ¡Maldita sea! Estaba siendo más un incordio que no una buena servidora. Justo cuando le urgía ver el exterior desde el frente de su casa...
¡Dichosa Griselda! Como desearía que dejara de jugar con su propio espacio. No, de hecho iba a dejar de jugar con su espacio, porque le iba a dar la mayor bronca que jamás le haya dado. No importaba las consecuencias que eso le conllevaría. Estaba harta.

Vergelsprite notó de enseguida su enfado. En un acto-reflejo, el conejo detuvo su marcha hacia su habitación con un simple toque.
─Sammy, por favor, no te enfades con ella; siempre ha sido así.
Ignoró sus plegarias, retomando su camino hacia la pantalla.
─Por favor, Sammy. Solo es una broma inocente...
─¿Una broma inocente? ¿¡Perdona!? ¡Intento avanzar pese a lo ocurrido, y va y me restriega los hechos por toda mi cara! ¿¡Tú te crees que eso tendría que hacerlo mi propia hermana!?
─Bueno, míralo así; al menos no se lo toma tan a mal como tú.

Samantha soltó un largo bufido. ¿Es que no veía que todas aquellas malas gracias le recordaban aquellos traumas que trataba de evadir? Aunque no creía que fuera nada malicioso, le había herido de una forma incomprensible. Hacía tiempo que no sentía nada parecido. Y la verdad es que estaba mucho mejor antes.

─Oye... ¿qué tal si hablo yo con ella? A lo mejor así podréis llegar a un acuerdo.
Paró de lamentarse ante aquella propuesta.
─¿Pero tú sabes escribir? ¿O leer, siquiera?
─Hum... ni siquiera sé lo que es. ¡Pero no parece tan complicado lo que haces! Solo es pulsar botones, ¿verdad que sí?
Definitivamente no sabía como chatear.
─No exactamente...
─¡Bueno, ya lo descubriré! ¡Allá voy!

Alegremente, Vergelsprite fue acelerado hacia su habitación para contactar con su anterior dueña. Samantha quiso detenerlo, mas no pudo frenar al alegre conejo. En cuestión de segundos, puso sus manos a la obra. Le costaba escribir bien con aquellas extremidades redondeadas; pero en verdad no sabía que estaba escribiendo mal. Lo siguiente era saber cómo enviar el mensaje. Aunque no tardó en pulsar el enter de forma accidental.

TC: gbggfjiseldsa soyun yon vrrgrlñç
PC: ke
PC: VERRRRRRRRRRGEEEEEEEEEEEEEEEEL
PC: -hipea-
PC: pdes eskrivir!!!
PC: aunke no s t entiende 1 mirda
PC: skribe bien pls
TC: perom estoy escrinbiendo bien
TC: m,iras
TC: estoy enviando mensajws y los rec<inbes
PC: …
PC: baleeeee
PC: ahra t leo mjor
PC: ke tal

PC: komo s sient al star bibo???
TC: muy biern graciss
TC: pero
PC: pro?
TC: tengon qen hablar contiygo
PC: no jdas
TC: eh
TC: en fin
TC: sabes tu hermananha hestado decaida pofr tux bromas
PC: uh
PC: prblema suyo
PC: io no tngo nada ke ver
TC: no en serio
TC: este juego es werio tengo lans ensadion
PC: ke
PC: me stas llamando weirdo
TC: nooooooooooç
TC: pero qwuiero decit
TC: podrias tomarte loi que tec dicen mas en serio
TC: ya no estamos en casa sabesd lo que quiero dedcirf
PC: huh
TC: y hay algo que lograr aunque tu no esdtes directamente invoolucrada
TC: swammy te neceswita
TC: y tambien n3cesita sabbber si ha6 aohonfruera
PC: keh
TC: asi hay algo fuera digo
TC: aolgi raro
TC: ya me ent8iendews


Sus tecleos eran totalmente imprecisos. Ni siquiera la reina de la mala ortografía podía comprender del todo aquel extraño lenguaje aleatorio. Sin embargo, lo importante lo pudo poner más o menos claro.

PC: no mucho pro kreo que t he entendido
PC: ps si ay algo raro fuera
TC: hmmmm+ç
TC: continua
PC: tdo es aful o sea omg
PC: ke karajo
PC: mola
PC: y admas...
TC: siiiii
PC: ay komo un spirografo x enfima
PC: pro no kreo ke sea important


¡Así que realmente había algo! El espirógrafo debía de ser la puerta que estaba buscando. Ahora lo único que tenía que saber era como subir hasta aquel portal. Y para ello, debía de salir. Pero no podía; la única salida de casa estaba bloqueada.
Aunque tampoco sería necesario salir del todo.
A dos entradas de la suya, estaba la habitación de su tío. Un aire caliente inundaba aquel cuarto, asfixiando a la actual dueña de la casa. Eso le recordaba que había olvidado pasar ahí y cambiar las asquerosas sábanas de aquella cama. De hecho, siempre era el último lugar que tocaba; incluso había días en las que no ordenaba nada de aquella sala, solo para fastidiar. Las represalias eran duras, pero merecía que su cuarto estuviera hecha una pocilga, aunque sea por un día.

Pero hoy al menos no dejaría que permaneciera aquella densa atmósfera.
Corrió aquel ventanal que había al lado de la vieja cómoda, refrescando el ambiente. Luego procedió a ver el exterior.

Obviamente vería de nuevo aquel ese cielo negro teñido de azul, junto a aquellas las llanuras agujereadas. Más abajo, podía disuadir una brecha circular que rodeaba la casa. No era muy profunda; mas era amplia y estaba plagada de aquellos obstinados demonios. Podría haber cruzado ese hueco vacío bajando y escalando con cuidado; sin embargo sus enemigos podrían aprovechar aquel momento de vulnerabilidad para tirarla al suelo y matarla ahí mismo.
Después de ver el terreno por donde se encontraba, alzó tanto como pudo la cabeza para ver una luz oliva que destacaba entre el azul resplandor. El dibujo celestial se contraía y se expandía dentro de la circunferencia que lo delimitaba, como en la pantalla de inicio.

No había duda. Esa era la puerta que debía de cruzar.

Tenía que subir ahí de algún modo. Pero nadie, ni su sprite sabría cómo llegar hasta ahí. ¿Tendría que hacer algo? ¿Un ritual de invocación o similar? ¿Algún hechizo?
Tuvo un pequeño momento de lucidez. Su sprite era un ente flotante. Podría cogerle del cable y pedirle que se alzara en el aire con tal de cruzar el portal. Era una buena idea, pero inviable. No creía que Vergelsprite pudiera soportar su peso tanto tiempo como para poder tocarla con el dedo siquiera. Tenía que buscar más opciones.

Volvió al interior, y se tumbó en aquel revuelto de sábanas. El terrible hedor a tabaco y el desagradable tacto no hacía más que distraerle, inundando su cabeza de quejas y maldiciones. ¿¡Por qué nunca cambiaría sus sábanas!? ¡Maldita sea!
Pero pese a todo, estaba cómoda. Igual pensaba que la puerta no estaba tan lejos como parecía. Si la casa tuviera la misma altura que aquella torre de sus sueños, podría entrar ahí. O al menos que hubieran unas escaleras directas, siquiera. Tendría que hacer más esfuerzo, pero al menos era mejor que bajar y tener otro encuentro con aquellos monstruos.

Oh, ¿pero cómo podría tener unas escaleras de considerable altura? Para eso necesitaba hormigón y un molde, por lo menos. Y no mencionemos de los taladros, de las vigas, del tiempo que requeriría hacer algo así, del esfuerzo físico que no hizo en su vida, de los factores externos que podría dificultar la construcción... además, su hermana podría hacer que todo el esfuerzo se vaya al garete con unos miserables clics, seleccionando las escaleras y eliminándolas. Definitivamente era una tarea costosa y realmente difícil de realizar.
…
Súbitamente, Samantha apartó sus espaldas del colchón. Acababa de tener una ocurrencia.
Con potentes pasos de militar, volvió a entrar de nuevo a su habitación, con las ideas bien puestas. Ya sabía qué hacer para progresar.
─Vergel.─ Llamó a su sprite, con su voz llena de determinación. El conejo aún se hallaba conversando con Griselda; lo cual era bastante conveniente.
─¡Mándeme!─ Contestó en respuesta.
─Necesito que Griselda haga un torreón o unas escaleras que lleguen hasta el espirógrafo, ahora.
─¡A la orden, jefa!

Vergelsprite volvió a teclear una vez más. Aunque aún con múltiples tropezones textuales, su mensaje pudo llegar correctamente, y las obras no tardaron en dar comienzo. Pronto podría ver cuál era su deber en aquel lugar. Esperaba dar la talla y no quedarse solo como una reclusa de guerra.
Mientras estaba esperando a que la torre finalizara, Vergelsprite hizo una mueca de preocupación. Se acababa de abrir otra ventana de conversación, iniciada por un nombre desconocido de color naranja. Parecía que su reconciliación virtual con la pequeña de la familia había terminado.
─Sammy, creo que tendrías que ver esto.

Sonaba apremiante. Vergelsprite le cedió asiento para que ella mirara la nueva ventana. La chica de cabello negro se acomodó de nuevo en la silla, solo para leer aquello que acababa de recibir.

-fieryVisioner [FV] empezó a molestar a talkingChaplin [TC] a las 20:49-
FV: sam
FV: tengo que entrar en sesión
FV: rápido




#36
Vale, Samantha es un jugador de Space. Solo esperemos que descubra el porque aun no puede salir de su Planeta o la sesión se ira al garete. Tambien se ve que es una jugadora de Prospit. Esperemos que las visiones de las nubes le sean propicias.
Amber está en problemas, me pregunto por que.
Lo del zorro es completamente canon. Es decir, los objetos de cruxite están ligados más al propio jugador que a su Aspect o Class, siendo una prueba para permitir su acceso al Medium. Por ejemplo, los objetos de los Beta Kids en el canon original estaban más conectados a su elemento afín que a sus Aspects. Aunque fue un reto mayor que los del canon, un zorro que haga debatir a Silvia sus creencias era un reto perfecto para ella.
Un buen capitulo en el que vemos las primeras experiencias de Samantha con el juego. Solo esperemos que se prepare bien antes de hacer nada.
#37

¡Un troll! I knew it, reemplaza las T por los + (?).

Waaaaaaait.

Si tenia grabaciones en la radio, y esas servían como memoria, ¿Alguien grabo la explicación del juego en el pasado? ¿Ese alguien es del futuro? ¿QUIZÁ ALGUIEN DE SU FAMILIA? ¿QUIZÁ ENTENDÍ MAL? (?).
Griselda es un butthurt, pero entretenido, con los insultos me recuerda a Tourette's Guy pero hispana y escribiendo mal xD.

-hipea-

La conversación de Griselda y Vergelsprite es gloria en letras, es tan... tan... hilarious (?).


Cita:
TC: este juego es werio tengo lans ensadion
PC: ke
PC: me stas llamando weirdo


JAJAJAJAJAJJAJAJAJAJAJJAJAJAJAJAJJAJAJAJAJAJAJJAJAJAJAJA

Y nuevamente volviste a dejar en cliffhanger, te odio pero a la vez te quiero (?).

En fin, nuevamente, un cap genial, bien cargado, no muy largo ni muy corto, todo re bien narrado y escrito, te felicito, espero el próximo ;-;

DEJÁ LOS CLIFFHANGERSSSSSSSS (?).

#38
Awww, un conejo. Ya sé qué nombre ponerle a un Diggersby cuando entrene a uno (o cuando masudee a Lopunny y resulte macho).

Fue un capítulo bastante interesante, me gusto el proceso por el que pasó Samantha y el modo en que lo describiste fue, en verdad, maravilloso. Es decir, no tengo ni la más mínima idea de lo que está sucediendo, no al cien por ciento, pero la forma en la que escribes es más que suficienge para yo poder disfrutarlo.

Cuandi Vergel decide escribirle a Griselda fue demasiado adorable, Vergel es demasiado adorable... ¿cuntas veces he dicho ya que Vergel es adorable?

Y esa Griselda es toda una troll. Pero no más que el tipo del principio, porque mira que me hizo sufrir para entenderlo.

Jo, buen corte, me dejas con la intriga, ¿qué habrá sucedido ahora?

Esperare el siguiente capítulo ansiosamente.

Pokiu.

EGN: Hoy es el fin del mañana
65 - Todo se paga
#39
"PC: soi el pto dicionario de oxford kapulla!" Fav

Volviendo al fic, tuve que recontextualizarme un poco, entre cap y cap como que me surgieron lagunas mentales y hubieron momentos en los que realmente me detuve y pensé "Espera, cuando se supone que pasó esto???", luego de echarle una rápida mirada a los capítulos anteriores pude seguir normalmente(?

Mmm qué decir, el cap estuvo bastante bueno, no avanzaste mucho pero presentaste una mecánica muy importante en el comienzo del juego, las puertas.

Muero con Griselda y con Vergelsprite, son el comic relief que necesitaba(??, y veo que Sammy es una jugadora del espacio, me pregunto quién será la jugadora del tiempo.

Al parecer el siguiente cap se centrará en Amber, ya quiero que todas estén dentro del juego owo, shit is gonna get real
Premios











Firmas







#40
Well, s***. ¿Qué día es hoy? ¿9 de enero?
Guau, pensaba que había pasado ya el plazo de entrega [?]. Quiero decir, ¿cuándo hace que puse el sexto? ¿13 de diciembre?
Just wow.
Claro que en noviembre no puse nada. Demasiada shit en ese mes. O... espera, me centré más en RppC ahí, creo.
Bueno. No pasa nada, tengo buena parte del capítulo 8 hecho también. Pero quizá este lo tenga que cambiar un poco. No sé, lo veo demasiado lento. Tengo que mirar qué omito y qué no.
En fin. Los comentarios se van reduciendo, yyyyy debo de avisar a la people. Ahora que tengo un hueco chiquitito en mi agenda, puedo contestar a sus comentarios.

Spoiler
@ New_World
¡Aaaaaaaw! ¡Ya arruinaste la sorpre-!
Bueno. ¿Qué digo? Cuándo las ranas están ahí, ya no hay sorpresa para los que conocemos Homestuck. Pero para los que no y leen esto es un "ay, ¿qué es Space? ¿Samantha es Space Dandy o ke ase?
...
Hum. Acabo de tener una idea para un dibujo [?].
Igual, digo a los otros que de momento me callo al respecto. Prefiero eso que decir que no tendrá nada que ver con la historia porque sería mentira. Y en fin, muchas gracias por aclarar el asunto del zorro. Realmente necesitaban una explicación.
En cuanto a Sam... bueh, va a tener que esperar otra vez. Verán por qué.


@Captain Rakhan Menuck
Hmmmmmm...
Lo cierto es que el juego le dio la grabación a la radio. O esa era mi idea.
No sé, tal vez lo tome. Si la grabación la tuviera la radio, sería un buen shenanigan... Un momento, ¿qué era un shenanigan? Aún no acabo de comprender [?]. Bueno, ya veré :V.
Y sí. Griselda is hilarious as hell. Best character ever [??]


@OnixTymime
Nunca lo entenderás, al parecer. Bueh, tampoco es que ocurra gran cosa. Por una parte el mundo se acaba, por otra, ella está... por alguna parte del espacio en un mundo completamente extraño. Yep, eso pasa.
Entonces Vergel es adorable... ¡BIEN! ¡LO LOGRÉ! ¡HICE UN PERSONAJE TIERNO, AJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA! ¡AHORA PODRÉ DOMINAR EL MUNDO POR LA VÍA ROSA! [??????]
Veamos cuántos favs obtiene. Si supera o iguala a Kyumbreon, me haré una firma de Vergelsprite. Y en fin, al menos Griselda se entendió pese a todo, ¿verdad?


@Sophie Smith
Lo entiendo. Es que los saltos de espacio sé que son confusos. Pero al menos es mejor que hacer saltos temporales a lo Hussie. Por lo menos sigo el presente excepto para la conversación de encima, que es la continuación de la pequeña charla que tiene Chag con el troll.
Y... alégrate; vas a ver a Amber entrar. Pero no habrá ningún comic relief aquí.


Y bueno, ya está. Voy poniendo rapidito el cap, porque si no llegaré tarde :V
Si me he dejado los recuadros, es porque tenía prisa y los pondré por la noche cuando vuelva. ¡Cheerio~!

~Capítulo 7~

Spoiler

LC: pero un momento
LC: como es posible que un juego pueda hacer todo eso???
LC: qe es lo qe lo hace posible?
MH: Eso
MH: Esta al l-i-mi+te de m-i-s conoc-i-m-i-en+os
MH: M-i- campo es la med-i-c-i-na
MH: No por nada me hago llamar med-i-calHelper
LC: Vale
LC: oie antes dijiste qe todo venia configurado
LC: pero el mundo y los enemigos no
LC: ?? por qe?
MH: Eso +ampoco lo se
MH: La mecan-i-ca de es+e juego me supera
MH: Pero s-i- se
MH: Que hay var-i-as secc-i-ones que s-i-empre permanecen en cada ses-i-on
MH: El Med-i-um
MH: Prosp-i-+
MH: Derse
MH: Ska-i-a
MH: El Velo
MH: El An-i-llo Lejano
MH: Claro que la forma del Med-i-um var-i-a según el jugador
MH: O jugadores, mejor d-i-cho
MH: +amb-i-en depende de su na+uraleza s-i- va a Prosp-i-+, la luna dorada o Derse, la luna sombr-i-a.
MH: Una vez duermes den+ro del juego, desp-i-er+as en una de esas dos.
LC: oooh :O



Los astros se asentaron encima de los cielos. Aquella noche era una penumbra sin luz, con tan solo estelas rojas pintando el campo estrellado. Miles de piedras incandescentes causaban el caos por el tranquilo pueblo de Villaflor, provocando desesperación y resentimiento en las calles y dentro de los hogares. Dentro de uno de esos sólidos techos de hormigón, la pelirroja chica buscaba una vía de escape para huir de aquel tumulto ígneo.
Un calendario circular con un mapa estelar arcaico, decorado con elaborados dibujos en blanco de los signos del zodíaco babilónico y con la tierra en el centro, presidía la pared de su derecha. En el resto, los dioses del Olimpo permanecían en poses dinámicas, cometiendo alguna heroicidad digna de su porte. El silencio reinaba por aquel hierático recinto. Solo las teclas y las pequeñas explosiones eran escuchadas en aquella sala.
TC: ¿Qué ocurre, Amber?
TC: ¿Hay alguna tropa de camino a tu casa?
FV: ¿tropas aquí? ¿me tomas el pelo?
FV: no, querida, no. peor aún.
FV: acabo de escuchar un susurro incomprensible
FV: sabes lo que eso significa, ¿verdad?

Samantha recordaba vagamente un suceso que le ocurrió a su amiga. Un día en el instituto había echado las cartas a una amistad cercana. Emocionada, puso las cartas en su pupitre. El destino que le vaticinaban era de una vida longeva y próspera; sin embargo, hubo un momento en el que el aire le habló en una extraña lengua, pronosticando una muerte prematura y llantos que se prolongarían por toda la eternidad. No entendió lo que era. Pensó primero que no era nada. Mas en un acto de poca cautela, justo cuando iba de regreso a su hogar, un furioso coche se cruzó en su camino, convirtiendo a la risueña joven en un inerte cuerpo sangrante. Desde aquello, algunas cercanías se alejaron hasta olvidarse de ella por la delirada creencia de que era portadora de desgracias. Afortunadamente, esa envenenada conjetura no se esparció con tanta virulencia. En aquel tiempo ya se empezaba a pensar que las cartas no tenían relación ninguna con el trayecto de una persona. Eso solo era una prueba más de aquella rotunda afirmación, más que un acto de vil brujería.
TC: Tengo una idea de lo que significa
TC: Pero no sé
TC: Me parece raro que confíes solo de un sonido para basarte en que estás en grave peligro.
FV: no solo eso, sam
FV: hay indicios más obvios de que peligro
TC: ¿Cómo...?
FV: el cielo
FV: las estrellas caen como si hades hubiera tomado el olimpo y se dispusieran a echar por tierra el cosmos.
FV: y no dudo de que uno de esos astros incendiados caiga encima de este piso.
TC: …
TC: Vale, ahora te creo.
TC: Justo ahora que iba a cruzar la puerta...
TC: En fin. Supongo que puedo desplegar lo necesario y liberar el sprite. El resto podrías encargarte tú, supongo.
FV: sí, tranquila.
FV: pude leerme toda la guía.
FV: solo me faltan los materiales y podré hacer el resto.
TC: ¡Perfecto!
TC: Entonces desplegaré las máquinas y ya irás haciendo.
TC: Después ya me dirás si necesitas algo más.
TC: … Si es que vuelvo después.

Ella tampoco necesitaba esperar necesitar de su ayuda para seguir con el juego. Pensaba quedarse dentro por si su servidora decidiera encaminarse fuera del lugar. Los temblores fueron sentidos. Una amplia sala de máquinas fue creada en el exterior. Después, el peso de un martillo abrió la tapa de un cruxtruder. Ya cometió su deber como servidora. Ahora debía cometer el suyo como jugadora que era.
TC: Bueno, he empleado gran parte del grist para que tengas una sala por donde no tengas que desplazarte por varios puntos de la casa.
TC: También tienes el kernel esperando la prototipación.
FV: está todo hecho, entonces.
FV: o
FV: espera
FV: ¿has desplegado también el desinix perfora?
TC: ¿Hm?
FV: esa máquina con un teclado
FV: ¿la desplegaste?
TC: Oh, debe de ser el piano que me bloquea la entrada.
TC: No, no me aparece.
TC: ¿Por qué?



¡Demontre! Pensaba que esa máquina lo tendría nada más empezar, pero parecía que no iba a aparecer hasta que entrara. Pero Sam aún estaría fuera cuando ella estuviera explorando su propia tierra. Así no sabría cómo defenderse de los imps. Su servidora tuvo la suerte de vivir en la casa de un conservador de antiguallas; pero ella solo tenía su bola de cristal, su baraja de cartas, y probablemente varios bastones que tendría como herencia, junto con el piso y los bienes que hayan en el hogar, por no mencionar las plumas que usaba para sus tratados de filosofía.


Pero la literatura no era un arte para ser usado en la batalla. Tan solo servía para denunciar los males que había por el mundo, advertir sobre las consecuencias de algunos actos y, cómo no, escribir historias ficticias. Algo inútil para la autodefensa, a decir verdad.


FV: vale.
FV: hagamos una cosa
FV: ¿cuánto tiempo me falta?
TC: 27:36 minutos.
FV: tengo menos que silvia, ¿eh? no me extraña.
FV: igual es más de lo que me esperaba.
FV: vale, hagamos una cosa.
FV: si tienes tantas prisas por salir, ve
FV: pero cuando este tiempo pase, debes volver.
Su amiga no tardó en discrepar sobre aquel plan con calma. Le parecía mal plan.
TC: Lo veo difícil.
TC: 27 minutos no son suficientes para una buena exploración.
TC: Además, no conozco el lugar, y probablemente la puerta de vuelta no me sirva.
FV: entonces vas a tener que quedarte con la incógnita hasta que ese tiempo pase.
FV: no querrás que muera a manos de algún imp.

Cada vez Samantha entendía menos. ¿Por qué tanta urgencia con aquel aparato inútil? ¿Qué relación tenía con los enemigos del juego?
TC: ¿Eso son miedos infundados?
FV: no.
TC: Tampoco creo que haya una relación entre la máquina y esos bichos.
FV: en efecto; no hay.
FV: pero es una gran ayuda, por no decir una pieza fundamental para obtener unas cuantas facilidades.
FV: por desgracia, ya pasaron tres minutos mientas hablábamos, y mi destino está más cerca de ser nefasto.
FV: así que no me entretendré más.
FV: no te muevas de la silla. aún no.
TC: Bueno, si tanto insistes...

Ya está. Había convencido a su amiga de que esperara. Ahora debía hacer el resto.


Salió fuera. El aire fresco de los otoños canarios se volvió en un tibio aliento veraniego con las llamas, consumiendo los árboles de la carretera del Teide. Tal paraje le resultaba desolador, a la vez de aterrador para la pitonisa. Era como si las las leyendas cristianas sobre el Fin del Mundo cobraran vida en estos instantes. Por fortuna pudo obtener la ayuda a tiempo. Al contrario que su servidora, ella ya tenía claro qué prototipar. De su bolsillo, sacó su as en la manga.


El Ermitaño.


Atribuido al número nueve, la letra Teth, el signo de Virgo y la luna en cabalística; y con Leo, la tierra y el otoño en la esotérica, representa la reflexión; el estudio; el guía. A la par, era la solitud y la prudencia. Junto al mago, carta del control de los acontecimientos, era el mejor candidato para ser parte de su guía. Pero esta especialmente. Los imps serían inteligentes, pero al menos actuarían en solitario. Aparte, el mago era la carta de la virtud, la inteligencia, y también el de la convención. Si estos eran engañosos, sería difícil no caer en sus trampas. Y eso era una ventaja demasiado injusta para ellos.
Le ofreció la carta a la cálida luz naranja. La bola adoptó la forma del bastón y la arrugada cara románica del anciano, cubierta con su tela andrajosa.
Ya estaba. Una cosa menos.
La carta perforada yacía encima del alquimizador, esperando a ser introducida en el torno. Amber no tardó en percatarse de su localización y usarla para moldear la viga. Finalmente, el alquimizador creó el objeto que tenía que accionar para entrar.


Un gran calendario circular del color del fuego le tapaba la vista, dejando solo un agujero para ver la llovizna de meteoritos. La tabla estaba solo sujeta por un pedestal y tiras de hierro con forma de u. El equilibrio de este parecía delicado. ¿Quizá debía tratar de cambiar de posición sin tirarlo abajo?


No. No creía. De hecho, tampoco aparentaba ser algo que se pueda manipular. Aquel calendario maya estaba bien así. Pero aún le incomodaba que no tuviera que hacer nada. ¿Acaso solo debía girar el rostro de Quetzacoal? No. Prefería no arriesgarse por el momento. Si se quebrara, entonces seguro que estaría perdida. Al no saber qué hacer, regresó al interior de su casa. ¿Realmente tenía que permanecer a la espera? ¿Ni siquiera había un reto intelectual ahí? ¿Nada?


El pesterchum gritó por los altavoces. Su amiga estaba desconcertada.
TC: ¿Pero ya has vuelto?
TC: ¿No has accionado ningún mecanismo ni nada?
FV: no.
TC: Pero si parece un puzzle...
FV: la base es bastante endeble.
FV: sería dar un toque y, adiós mundo cruel.
FV: creo que lo único que puedo hacer es esperar y ver cómo mi alrededor se consume por las llamas y el paso del tiempo.
FV: es desolador, pero creo que no tengo otra opción.

Esas palabras parecían de resignación. Samantha no podía aceptar que estas palabras salieran de ella. Empezaba a sentir un nudo en la garganta. Tenía tiempo de sobra para tratar de hacer algo, y con tan solo veintitrés minutos antes de la colisión, Amber ya empezaba a tirar la toalla. No podía tolerar todo lo que leía.
TC: No no no no no no Amber
TC: ¿No te lees a ti misma?
TC: No es lo único que puedes hacer
TC: ¡Aún puedes salir de esta!
FV: no me malinterpretes.
FV: no estoy diciendo que tenga que morir.
FV: estoy diciendo que tal vez deba mantener la calma y tratar de no alterar el transcurso de los acontecimientos.
FV: porque si hay algo que hubiera de cambiar, ya habría visto el qué.
TC: ¿Y morir está bien?
TC: ¿¡Justo cuando lo puedes evitar!?
TC: ¡No me vengas con que esto es parte del destino!
TC: ¡Estas cosas son memeces! ¡El destino lo haces tú, y ya!
FV: ains.
FV: que no te enteras, realing.
FV: no moriré en cuanto el marcador indique cero.
FV: obviamente mi destino está fuera de este mundo, igual que el tuyo. y tengo la corazonada de que estaré ahí cuando el tiempo acabe.



La Chaplin parlante preparaba un argumento para repuldiar sus corazonadas. Amber estaba interesaba en leer lo que iba a poner. Sin embargo, el timbre se adelantó a sus palabras. Obviamente la atención a sus vecinos era más prioritaria, aunque el meteoro esté cerca. Quizá necesiten algún consuelo, y tampoco veía que discutir con Samantha fuera productivo, aunque a veces sus argumentos fueran interesantes de desmantelar. Fue a abrir la puerta para ver quién era.
Una mujer gacha y arrugada, de grandes gafas de pasta triangulares, abundante maquillaje y cabellos lisos y canosos se presentaba ante su puerta con un gran ramo de tulipanes blancos.
─Amber, cariño, ¿que está tu abuelo Rogelio por aquí?
Ella era Antonieta, la casera de aquel piso mugriento. La mujer era conocida por ser antipática con todos los vecinos y hacer mezquindades para echar de su propiedad a quienes les suponía un estorbo. Ellos dos estaban en su lista negra; pero para su desgracia, su abuelo la conocía demasiado bien. Toda treta urdida por ella era descubierta al ipso-facto, y siempre lo solucionaban a tiempo antes de que se la jugaran.


Sin embargo, había algo raro en ella. ¿Por qué las flores? ¿Qué tramaba ahora? Sea como fuere, preguntaba por su abuelo, y no por Amber. Tenía que echarla de enseguida. Tenía a una amiga preocupada en la pantalla.
─No, está en cama, ¿por qué?─ Contestó con recelo.
─He pensado... últimamente no le he visto, y, bueno... reconozco... que no me porté bien con vosotros...─ Se podía notar el pesar en su voz. Era un tono nuevo para la joven vidente. ─Así que... ¿podrías darle estas flores de mi parte, cielo?
Sin más dilación, el ramo le fue dado, sin esperar a que lo rechazara. Eran de cosecha propia, procedentes de su floristería. Resultaba irónico que una bruja tan ponzoñosa como ella se dedicara al cuidado de las plantas. Pero estas parecían carentes de ello, ni tampoco había malas intenciones reflejadas en sus actos. Tal vez lo único que quería era un pase al cielo. Al fin y a cuentas, el Apocalipsis estaba a la vuelta de la esquina. Tras dar las gracias, y aún sin dejar que Amber dijera algo, volvió sin más a sus metros cuadrados del edificio. De pronto, tuvo una pequeña y desconcertante revelación. ¿Por qué le preguntaría por Rogelio? ¿Y por qué le dio el ramo para él y no para los dos? Esto solo podía significar otra cosa.


Lo sabe.


Antes de volver con Samantha, se fue a la habitación a cumplir con su encargo. Entró en la habitación de su querido abuelo. Esa pequeño cuarto era un lugar lúgubre, donde el respiradero era el único que hablaba en aquella sala sin luz. Solo el fulgor de las cometas brillaban por la ventana, y era lo único que podía iluminar la habitación, junto con lo que llegaba del comedor y la vieja lamparilla de noche. En un lecho individual, Rogelio estaba tumbado luchando por mantener el poco aliento que le quedaba. Sus pulmones estaban ya marchitos, al igual que otras partes del cuerpo. Verle así era doloroso para ella. Pero debía verle una vez más, por lo menos antes de que se fuera.
─¿Abuelo? ¿Estás despierto?
Un leve levantamiento de cabeza le indicó que aún estaba consciente. Encendió la lámpara para ver que era su nieta. Nada más entrar, Amber entró para colocar las flores en un jarrón ocupado solo por una rosa muerta.
─La casera me ha dado estas flores para ti. Espero que no te importe que las coloque aquí.
─Flores, ¿eh? Parece que esa arpía se ha enterado de que estoy a las últimas.
Intentaba reírse; pero por mucho que tratara de dar una carcajada, solo le salía una ahogada tos. La enfermedad estaba a punto de vencerle, y sus horas estaban contadas, igual que su estancia en aquel mundo perdido. Era una pena no poder pasar más tiempo con su abuelo. Lo único que podía hacer era sentarse en aquel colchón y permanecer a su lado. Samantha vigilaba a su amiga desde su monitor. Antes, por la oscuridad, no pudo ver algunos rincones de su casa. En cuanto vio así a aquel anciano, se le rompió el alma. Si estaba realmente desesperada, ahora veía que tenía una buena razón para ello.
─¿Sabes, nieta mía? Cuando tus padres murieron, nunca pensé... que ocurriría. Se me rompió el corazón al pensar que te habías quedado sola.
─Todos nos llega la hora en algún momento.─ Dijo Amber, tratando de asumir su inminente ida.
─Y... bueno, jamás pensé que disfrutaría tanto de cuidarte...
─Ya sé... siempre comentabas que era solo una carga. Una dulce carga.─Trataba de dar una de sus mejores sonrisas, pese a todo.
─Y ahora fíjate... estoy a punto de dejarte sola. ¡Otra vez!
─No es tu voluntad. Sabías que pronto vendría este momento. Igual... me preparaste para ello, después de todo... desde que te dieron el diagnóstico...


Trataba de no llorar. Fue Rogelio quien le animó a que conociera la filosofía. Fue él quien le cuidó durante estos diez duros años. ¿Qué haría ella sin su abuelo?
─No, nieta mía.... uno nunca se prepara para morir ni para ver morir a nadie. Es... algo que pasa irremediablemente, y ya está. Es parte de la vida en sí...
─Aunque lo tuyo era en parte provocado. Y yo tratando de evitarlo... “¡abuelo, no fumes tanto, que dicen que mata!” ¿Te acuerdas cuando tiré la cajita de tabaco por el balcón?
─Oh, sí, nunca me habías puesto más furioso en ese día...
─¿Y cuándo te escondí la pipa? Tú me mirabas como diciéndome que sabías que yo lo oculté, y yo, “te juro que entró Dionisio en casa y se llevó tu pipa”. Y tú te reías... y reías... y yo me reía contigo... hasta que me dijiste: “Amber, ahora en serio, ¿dónde está mi pipa?”
─Que buenos días aquellos.
─¡Ahora no me niegues te lo buscaste!
─No lo niego, no.
El anciano de espeso bigote volvía a reírse con aquella espeluznante tos. Inadvertidamente, la gran roca se cernía sobre sus cabezas. Samantha trataba de advertirle con mensajes virtuales.
TC: Amber.
TC: Deja a tu abuelo.
TC: El meteorito se acerca.
TC: ¡Amber!

─Oye... Amber...
─¿S-sí?
─¿Te... importaría echar las cartas... por mí?
─¿Hum? No entiendo, ¿por qué querrías saber tu futuro ahora?
─Solo... quiero saber si me irá bien al morir.
Finalmente entendió. Necesitaba un consuelo. Aún no quería dejar este mundo. Aún no. No quería pensar en que no habría nada después de la muerte. Con mucho gusto, le dio su predicción para él.
─No hace falta. Ya las eché antes.
─¿Y... qué te han dicho?
─Tu existencia persistirá. Con otra forma y mayores acontecimientos, pero persistirá. Eso me dijeron.
Rogelio sonrió. Escuchar aquel pronóstico era un gran alivio para él. En un último y forzado aliento, pronunció la última palabra que diría en su vida.
─Gra... cias...


Acto y seguido, tras un último soplo de aire, su mirada perdió el rumbo. Aquel débil corazón dejó de latir a dos escasos minutos de que el meteorito impactara contra el suelo. Aunque tenía la certeza de que lo volvería a ver, no pudo evitar soltar unos cuantos sollozos con su muerte. La luna estaba a punto de presidir el calendario maya con su redondeada forma. Samantha no podía aguantar más aquel drama. No quería perderla solo porque se quedó a llorar por la pérdida de su abuelo.
TC: ¡AMBER!
TC: ¡HAZ ALGO CON EL ARTEFACTO YA!
TC: ¡AMBER!

A medio minuto, Amber bajó los párpados de su aún tibio cuerpo para que solo quedara aquella brillante sonrisa de su rostro. El fuego iba a llegar a aquel piso de cinco plantas en breve. Su servidora trataba de advertirla inútilmente entre llantos, gritos y mayúsculas, pensando que no sobreviviría. Finalmente, el satélite se asentó completamente dentro de la gran tabla de piedra naranja. Esta se alimentó de su luz, y sus arcanas inscripciones empezaron a resplandecer mientras la vidente tarareaba una nana de luto. El ermitaño era testigo de como esta rueda achatada llevaba la luz al suelo.


Finalmente, Samantha perdió la señal durante un largo instante. La pantalla se ennegreció. No podía aceptar que acababa de perder a una amiga. Se consideraba una mala servidora por permitir que aquello ocurriera.
Mas volvió a sonreír cuando la misma habitación, con las mismas personas bajo un cielo de tarde volvieran a ser visibles.
Tal fue la alegría que abrazó a Vergelsprite nada más regresar a la habitación.