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#1

[Fic Colectivo] Pokemon XY: Terror en Novarte

¡Buenas a todos! ¡Aquí vengo como prometí a dar comienzo a este fic-evento! Bueno, aquí ya estaban anotadas las reglas pero les recalco más que nada los premios que son estos:


Para el primer lugar:
*Un banner en donde dirá su nombre y que obtuvieron el primer lugar del concurso.
*Un bono por 300 CP$.
*La posibilidad de postear Fan Fics eternamente en la Zona.
*Un premio archi especial.

Para el segundo lugar:
*Un banner en donde dirá su nombre y que obtuvieron el segundo lugar del concurso.
*Un bono por 150 CP$.
*Un premio muy especial.

Para el tercer lugar:
*Un banner en donde dirá su nombre y que obtuvieron el tercer lugar del concurso.
*Un bono por 50 CP$.
*Un premio especial.

Como premio consuelo para los que participaron:
*Un premio misterioso





Bueno, como ven tengo como para repartir... Aquí está la lista definitiva de participantes que dejaré para que vayan viendo y el tema queda cerrado:

http://www.cpokemon.com/foro/threads/30348-Reclutamiento-Evento-Fan-Fics-X-e-Y-Halloween


El primer participante será Matthew (Faq). Cada participante tendrá 72 horas exactas para hacer su capítulo. Cuanto mejor lo haga y más suspenso le ponga más posibilidades tiene de llevarse el primer premio. El fic lógicamente puede ser comentado capítulo a capítulo como si fuera un fic normal, el único que no lo puede comentar es el que escribió el capítulo, lógico.

Una cosa más, PRESTEN ATENCIÓN: Tres personajes quedaron sin elegir y son la enfermera del Centro Pokémon, la Oficial de policía y la coordinadora llamada Josette Marfille. Cualquiera de ustedes puede utilizar a cualquiera de las tres pero recuerden que no pueden usar los personajes que no son suyos a menos que ya hayan sido presentados.

Sin más preámbulo, la introducción. Matthew tiene 72 horas desde el post para colgar su capítulo. ¡Buena suerte a todos!


Spoiler
Prólogo: XXX Misterio Artístico YYY




Ciudad Novarte está ubicada casi en el corazón de la región de Kalos. A pesar de ser una ciudad pequeña, tiene una cantidad considerable de habitantes con una gran calidez humana y amabilidad. La ciudad, desde sus comienzos, ha sido considerada como una de las más bellas y simpáticas de la región, con sus grandes fuentes de agua y sus floreadas calles que le dan un aspecto de ser una ciudad-parque. Los edificios generalmente son pequeños y acogedores; no son muchos aunque últimamente hay muchas casas en construcción y proyectos de infraestructura para convertir a la pequeña ciudad en un lugar más ostentoso y atractivo a los turistas.

La ciudad tiene un gimnasio muy antiguo que recientemente ha cambiado de líder. Al parecer, la líder que lleva las riendas actualmente es una entrenadora muy joven que va a dar que hablar en el futuro por lo bien entrenados que tiene a sus pokémon. El edificio es una gran mansión antigua restaurada con paredes de color pastel y grandes vitrales.

El Centro Pokémon se encuentra en la zona central de Novarte y es un lugar pequeño aunque tiene la más eficiente tecnología en lo que respecta al cuidado de los pokémon.

La jefatura de policía es un lugar algo abandonado, sobre todo porque la delincuencia allí nunca fue demasiada; todos se conocen y es muy raro oír que ha ocurrido algún crimen o siniestro similar.

Tiene también una poketienda muy famosa por sus bajos precios y otros mercaditos que le dan vida al sitio.

A pesar del agradable clima que siempre existe en Ciudad Novarte y los buenos ciudadanos que le dan vida al lugar últimamente han estado ocurriendo hechos que tienen a todos desconcertados…

Todo empezó el día en que algunos ciudadanos se juntaron en una cafetería a quejarse por el desagradable olor que había en cada rincón de la ciudad. Nadie sabía de dónde provenía ni qué era lo que lo generaba pero por más de que limpiaron la ciudad y la llenaron de pokémon planta con ricos aromas todo seguía oliendo muy feo.

Desde entonces, a diario llegaban quejas a la jefatura de policía por pokémon perdidos. Al principio sólo era eso, niños que perdían a sus pokémon, pero a medida que pasaban los días también llegaron noticias de seres humanos desaparecidos. Eso ya era algo grave y mucho más grave fue cuando las quejas se convirtieron en denuncias: los pokémon no sólo estaban desapareciendo, había gente que los estaba robando.

Por si fuera poco, de forma paralela, había fallas en el sistema eléctrico de la ciudad. Había veces que pasaban horas sin luz y el Centro Pokémon debía emplear a sus pokémon eléctricos para generar lo necesario y poder mantener encendidos los equipos de salud.

En poco tiempo, el colorido paisaje de la ciudad se volvió tétrico. Algo malo estaba pasando, ya no era simple cuestión de mala suerte o fatalidades. En el momento en que empezaron a ocurrir cosas sobrenaturales la gente comenzó a emigrar de la ciudad. Las “cosas sobrenaturales” algunos las explicaban diciendo que debía ser algún pokémon que hubiera en la zona haciendo travesuras. A veces un ciudadano ponía algo en un lugar y luego lo encontraba sobre el techo de su casa o se acostaban a dormir y amanecían rapados o con la cara pintada con marcador. Era algo que le ocurría a todos los ciudadanos sin discriminación, como si un ente externo estuviera jugando con todos ellos.

Pero el hecho principal, lo que realmente conmocionó a la ciudad, fue la clausura del gimnasio. De un momento a otro en la puerta apareció un cartel que decía que por el momento no estaba en funcionamiento. Los más optimistas aventuraban que la líder se había tomado unas vacaciones. Los más pesimistas decían que había sido secuestrada por el líder anterior en venganza. Y los más extremistas decían que estaba poseída y que el gimnasio era la verdadera fuente de todos los males en la ciudad.


Con o sin problemas, la vida seguía su curso y Ciudad Novarte debía seguir ofreciendo sus servicios. Aunque el Centro Pokémon, la policía y las tiendas funcionan uno nunca sabe cuando ocurrirá algo espeluznante que pueda llevar a lograr lo que sería el desastre para la localidad: la clausura del Centro Pokémon.


Ciudad Novarte… sitio perfecto para espantarte.



Bueno, a ver, comenten qué les pareció y espero en tres días la continuación. ¡Hasta luego! :D


Gracias a todos por recordarme :) Sólo tengo buenos recuerdos de ustedes y de este agradable lugar también.
#2


Capítulo 1. Matthew Carnage.


Soy un ciudadano activo del lugar, participo en diversas actividades sociales, deportivas y políticas. La gente me conoce como Matt, el afortunado huérfano de Alfred Carnage.
Mi padre fue un empresario importante del lugar, llenó sus bolsillos ofreciendo el sistema de almacenamiento Pokemon, por el cual se debe pagar semanalmente. La historia oficial es que fue asesinado por algún delincuente en busca de una gorda billetera… es gracioso que su propio hijo lo haya llevado al ataúd. Necesitaba completo acceso a su dinero, no me siento culpable de haberlo hecho.

Tengo un carisma desbordante, que acompañado por una encantadora sonrisa puede conseguir lo que deseo, agradezco tener esa habilidad social… es lo que me hace ver como una de las personas más inocentes en Novarte.
Mencionar ese nombre me da arcadas… es una ciudad asquerosa sin avance, además de estar podrida, literalmente. Últimamente se ha comenzado a sentir un olor nauseabundo que aunque me beneficie es demasiado molesto a mi nariz. ¿Beneficiar? Sí, desviando la atención. Mis planes criminales han estado al borde de ser descubiertos, pero no por la policía, claro que no. Esos cerdos perezosos jamás podrían atraparme por si solos.
Alguien con complejo de Sherlock Holmes ha estado enviando cartas a la central de policía, escribiendo en ellas estúpidas pero casi acertadas teorías sobre qué es lo que está ocurriendo en este basurero.

He de agradecer a Arceus que la estúpida de Marie está enamorada de mí, ella es una joven oficial de policía de pelo oscuro que se encarga de la recepción porque es inmadura y novata, mis visitas continuas a la jefatura han hecho que tengamos una relación bastante íntima. Obviamente todas estas visitas han sido con la falsa excusa de quejarme de criminales que jamás existieron… pero me ha servido para conocerla y gustarle, incluso me ha aceptado varias citas, ella no me agrada pero es un precio que debo pagar para tener acceso al trabajo e investigaciones de esos cerdos vestidos de azul, de hecho esta cercanía hizo posible que pudiese obtener estas cartas delatoras sin que Marie lo notara… aunque si hubiesen sido leídas, dudo que alguien crea que yo soy el culpable.

Otra de mis ilusas presas es Julieta, una joven rubia aspirante a médica que se dedica a atender el Centro Pokemon. No me animaría a manipularla sentimentalmente debido a que he salido con ella cuando tuve catorce años, es decir, hace cuatro años… pero tenemos una muy buena relación, además de que tengo la excusa de ir al Centro Pokemon cada fin de semana para recoger el dinero con el que han pagado el sistema de almacenamiento. Como el servicio de “salud Pokemon” es gratuito Julieta no tiene un buen sueldo, debido a esto suelo darle cantidades de dinero insignificantes para mi pero importantes para ella, ya que su madre está enferma y se hospeda en el mismo Centro Pokemon (otra de las razones por las cuales tomó el trabajo) y debe comprarle los medicamentos. El ayudarla económicamente ha hecho que gane su confianza por completo e incluso me deba favores.

Realmente no me agrada ninguna de las personas de Novarte, las odio a todas… pero debo tener una buena imagen si quiero guardar mi inocencia, además llevarme bien con una enfermera y una oficial me proporciona ventajas como lo son la información y accesos a ciertas cosas.
También odio a los estúpidos y débiles Pokemon del lugar… y por lo que veo ellos también me odian a mi, ese es mi único punto débil… cuando me ven comienzan a ladrarme o gruñirme, estúpidas bestias.


— Argh, este cuerpo está demasiado pesado.

Ahora mismo me encuentro transitando una angosta calle de la ciudad, es casi un pasillo… pero es necesario cruzarlo si quiero llegar al gimnasio. Porque esa es nuestra nueva guarida criminal.
Estoy cargando una pesada bolsa que contiene un cuerpo humano, usualmente no soy yo el que se ensucia las manos, pero este asesinato no tuvo que ver con mis planes malvados sino con algo más personal.
Luego de escabullirme para entrar por la puerta trasera del gimnasio (Sería un grave problema si alguien me ve entrar al clausurado gimnasio) entro a mi nueva lúgubre morada… está oscura como a mi me agrada… dejando entrar solo pequeños rayos de luz que hacen relucir los ojos de la bestia que contengo en el interior.

— Houndoom, te traje comida.

El maldito perro ladra escupiendo baba al hacerlo, cosa que me irrita pero no lo culpo, el fresco olor de la carne lo excita. Es que no ha comido desde hace tres días, no he tenido la oportunidad de secuestrar gente y mis súbditos han estado ocupados alterando el sistema eléctrico. Es necesario que solo se alimente de la especie humana, de no acostumbrarse a ella no funcionaría uno de mis más grandes planes para esta horrible ciudad.
Luego de que le arroje el cuerpo al suelo el canino se lanza hacia delante para darle grandes mordiscos al yaciente cuerpo, dejándome ver lo que había detrás de él.

— ¡Estúpido! – Le grito a la vez que le encajo una patada en las costillas al rabioso animal.- ¡Te has comido a uno de los Houndour! ¡Te dije que aguantaras el hambre hasta que vuelva!

No me queda otra que tomar a las dos crías restantes y separarlas de él, mientras que se retuerce de dolor en el piso… aún así parece soportar el sufrimiento solo para levantarse y continuar devorando el alimento que le he proporcionado.

Levanto la mano para observar mi muñeca, en ella llevo un reloj digital con luz propia, así que a pesar de la oscuridad puedo observar la hora. 13:39.

— ¿Dónde se metió este inútil ahora? Le dije que esté aquí a las 13:35.

Si, soy impaciente y algo obsesivo en tener el control… Pero me tranquilizo al ver que la puerta se abre, solo hay una persona que puede ser, así que una vez que veo su silueta en la puerta digo.

— Ju… La enfermera del Centro Pokemon me ha contado que uno o más jóvenes vendrán a esta ciudad. No he dejado que los ciudadanos locales irrumpan en mis planes, menos que unos campesinos desconocidos me arruinen todo. Ve a investigar sobre ellos, por ahora solo necesito información… eres libre de cometer los delitos que quieras mientras esperas a que lleguen a este pueblo.


Pokemon de Matthew:
• Houndoom come humanos.
• Haunter sin ojos.
• Sableye inquieto y molesto.
• Dos Houndour.

Gracias Eli <3
#3
Buenísimo el comienzo del fic. La verdad que empezar con el villano es simplemente genial y más como lo pintas tú… mató a su propio padre el muy mal nacido o.o

O: Encima de todo es un seductor nato, fuck, estas cosas son así, los peores siempre tienen suerte u.u Me hiciste odiarlo

OMG, un Houndoom que come humanos y además es caníbal, bien hecho por ponerle gore, amigo.

No vi errores de ortografía pero sí vi esto:

“¿Dónde se metieron este inútil ahora? Le dije que esté aquí a las 13:35.”

Hubo un pequeño error ahí corrígelo para que el siguiente participante no tenga problemas.

Bueno, y terminó con mucho suspenso, estuvo muy bien aunque se me hizo algo corto… o sea, te di un límite de más o menos 2000 palabras y usaste 1000, voy a ver que tal son los demás pero podría quedarse un poco escaso de contenido. Me gustó el sadismo que le pusiste o sea que cumpliste con lo de terror pero me faltó algo más de Pokemon XY… podrías haber usado otro poke que no sea el Houndoom aunque salga en la edición…

En fin, igualmente tienes el tiempo que te di para editarlo por cualquier cosa, avísame si lo haces. Vas a tener que esperar bastante el resultado eso sí :P


Gracias a todos por recordarme :) Sólo tengo buenos recuerdos de ustedes y de este agradable lugar también.
#4
Well, vine a subir de... digo, comentar este fiction. No participé porque todos los personajes buenos ya habían sido elegidos (y no es que menosprecie a las enfermeras, coordinadoras o policías, sino que no estoy acostumbrado a escribir desde una fémina y podría c*garlo todo xP), pero era inevitable que me tuviesen aquí para comentar.

F*q, ha sido un capítulo... ¿cómo decirlo? No fue super emocionante, ni aterrador; pero sí extremadamente bueno, te metiste bien en la piel del malo y le diste el carácter que más me gusta en un antagonista: La Hipocresía, los villanos que no tienen una mascara sonriente y encantadora para cubrir su peligrosidad no son tan odiables.

Me pregunto cómo le hizo para cubrir el asesinato de su padre, obviamente, además de malvado es ingenioso.

Buena tu manipulación de los personajes que quedaron en el aire, el chico Carnage es un auténtico manipulador y un actor aún mejor (no cualquier hombre puede fingir 4 años de relación).

Si tienes un Houndoom caníbal y comegente al que no le temes, eres muy, pero muy raro o muy, pero muy... atemorizante.

Me ha pasado igual que a Demian, el capítulo fue tan bueno que se me quedó corto. Fue muy fluido y no noté ningún error.

Seguiré leyendo este fic y espero que llegue a buen puerto.

See ya people 8)
La venganza no sólo es dulce,
también es un plato que se sirve frío,
así que seguramente es un helado.
Pero el helado engorda, no seas vengativo...
A menos que quieras ser obeso :P




#5
Capitulo 2 : Emir Trayunet
Cap
De pequeño siempre me gusto ir a un lugar mejor, mi familia era pobre así que nunca alcanzaba dinero para comer, solo comíamos una vez a la semana. Mi padre un señor despiadado que no tenia pena ni por el mundo solo importaba su vida y sus mascotas, vivo con él y con mis hermanos ya que vi de pequeño morir a mi madre a causas de golpes de mi padre, a causa de eso siempre nos golpea sin motivo. A los 8 años me escape de mi casa con el único recuerdo que tenía la foto de mi madre y mis hermanos; y me fui a vivir a un lugar mejor pero encontré lo duro que es la vida viviendo con lo pokemones del bosque hasta toparme con un joven millonario que me acogió para que años más tarde se convirtiera en mi jefe.
Pero la verdadera historia comienza hace unas pocas semanas:
….La ciudad navarte una ciudad sin robos, una ciudad pura, los niños salían con sus pokemones a jugar, los entrenadores salían hacia el Gym para su nueva medalla. Una ciudad muy famosa por su ambiente y su amabilidad. Los policías de esa ciudad renunciaron ya que nunca había robos ni nada por el estilo .Solo algunos continuaron con su función.
Oportunidad aprovechada por mi equipo, comenzamos nuestros planes buscando las zonas subterráneas de la ciudad. Pasamos varios días tratando de buscar hasta que lo encontramos. En la zona subterránea se encontraba el panel que generaba electricidad a todo. Había un pequeño problema con los funcionarios de esa zona así que decidí llamar a una camarada mía y que se encargase de los funcionarios quiero verlo listo para continuar mi misión.
Al día siguiente baje a la zona subterránea con 2 compañeros mas no parecía nada hogareño, sobre todo cuando los cadáveres estaban regados por el piso causando un olor desagradable más aun cuando algunos pokemones hambrientos del subterráneo se alimentaban de carne humana los detalles del jefe busque el panel y comencé a estropear los cables uno por uno generando fallas con la energía de la ciudad.
Me quede en ese sitio a que sea de noche con mis camaradas enseñándoles cómo manejar el panel, concluimos en un plan, les di un comunicador. Me dirigí a la ciudad con un traje elegante para no levantar sospechas e inmediatamente fui rumbo hacia el Gym de la ciudad y mirando sigilosamente por la ventana viendo como el líder y el retador se enfrentaban.
-Cambio de planes desactiva la luz y activa sucesivamente del GYM NOVARTE.
Inmediatamente saque a mi gengar haciéndolo mega, Observaba como las luces se prendían y apagaban el retador parecía asustado tratando de salir, rápidamente ordene a Mega-gengar que usara rayo confuso.
El chico cayendo al suelo por la desesperación, botando saliva, con los ojos blancos moviendo su pierna, mientras que la luz prendía y apagaba rápidamente, ordene que apaguen las luces por 5 segundos, mientras que las luces estaban apagadas Mega-gengar devoraba su alma sin piedad escuchándose gritos de auxilio…..
Al día siguiente el Gym cerró sus puertas escuchándose rumores falso del porque pero que solo la verdad la sabré yo, continúe por la ciudad y me di cuenta que los muertos de la zona subterránea comenzaban a oler cada vez más fuerte. Sabía que no podía seguir en esa ciudad levantaría sospechas así me vista elegantemente era nuevo en esa zona pero por otro lado que el jefe se lleve bien con la enfermera y con la oficial no dañaría al grupo. Luego supe que también tenía que encontrar a alguien en la ciudad para que me informe y me tope con una joven coordinadora llamada josette Marfille.
La uso para mis planes beneficiosos sin que se dé cuenta de lo que tramo, me dijo habían mas rumores de el Gym, un señor le dijo que el Exlíder había puesto camaradas de seguridad.
-Mantenme al tanto de lo que ocurre en esta ciudad.
Retirándome lentamente pensando en lo de las cámaras, pero pensé que no me afectaría ya que mis camaradas se encargaban del panel pero por otro lado si la cámara estaba perfectamente colocada en un sitio que vea todo estaría perdido y el plan caería, pensé que tal vez Josette sabría donde guardaban toda la información pero dudo mucho que sepa sobre estas cosas de la ciudad. Al día siguiente habían mas rumores de la renuncia del líder , pero los pocos policías de esa ciudad investigarían el caso ….
-Ahora vallamos con el presente:
Decidí esconderme en los túneles (Zona subterránea), cada día el olor era más fuerte tanto como en la ciudad y aquí incluso algunos muk y grimer, odio la presencia de estos pokemones levantaran mas sospechas y la ciudad comenzara a apestar mas aunque por el otro lado pensaras que el olor es por los pokemones y no por los muertos.
Ring- Ring-Ring♫
Mi teléfono comenzó a sonar, era Matt (jefe) indicándome que valla al escondite me tenía que dar algunos datos que sucederán en la ciudad, sabía que no debería llegar tarde conociéndolo bien no le gusta esperar. Al salir a la ciudad me tope con unos policías que investigaban la zona. Los policías gritándome que me largué ya que estaba prohibido el pase por ahí. Al llegar al Gym Matt me dio unos datos que podrían ayudarme mucho. Cerré la puerta sigilosamente, sentía que alguien me observaba al voltear, un policía local comenzó a correr al parecer me había visto entrar, sabía que tramaba algo, vamos, lucario, alcánzalo no pudo con la velocidad de lucario y se resbalo.....Logre atraparlo pero no podía entrar a mi escondite estaban muchos policías por la zona asi que le dije que si quiere vivir que despeje la zona.
Pasaron dos horas la zona estaba sin policías así que decidí llevarlo a mi escondite sin ya que era muy sospechoso que no digiera nada al respecto.
-Teníamos un trato, dijo el oficial.
-¿Teníamos?
Decidí atarlo con cadenas a 5 tauros por cada brazo, piernas y uno para la cabeza es decir un tauros por cada pierna, brazo y uno por la cabeza, así aprenderá que la vida no se gana a por curiosidad como dice el dicho: la curiosidad mato….
Comencé a latiguear a los tauros para que se muevan hacia direcciones distintas para lograr arrancar sus piernas, sus brazos y su cabeza.
-Ahhhhhh!!!
Creo que exagere pero bueno los tauros comenzaron a masticar la parte de su cuerpo que habían arrancado y yo decidí ir por algunas provisiones tenía un poco de hambre regrese a mis tauros. Al salir la ciudad comenzaba a apestar poco a poco la gran ciudad novarte iba cayendo y el plan iba llegando a su fin, llegue a la tienda compre algo de comida. Solo faltaba el cierre del centro pokemon pero bueno yo ya cumplí con mi parte, retirándome poco a poco de la ciudad hasta otra misión o tal vez allá sido la última.
Al salir de la ciudad unos guardias estaban hay diciendo nadie puede salir de esta zona todos son sospechosos.
-Déjeme salir y no sea necio.
-Retírate de aquí
Decidí sacar a mi tauros, para que quite los estorbos, vamos, tauros has lo que sea pero quítalo de encima, tauros, comenzó a correr y golpeo al señor pero parecía herido ya que su pecho se había atascado en el cuerno de tauros . Vamos tauros logre sacarlo de los cuernos de tauros con unos guantes para no dejar marca. Llegando a su fin mi misión.



Gracias white



:v





Made in Abdy


Made in abdy queda mejor(?)



#6
Bueno, amigo, como ya te expresé es un capítulo un tanto confuso sobre todo porque te falta práctica con la narración. Así mismo, siendo que es tu primera vez en dejar una historia creo que tienes mucha imaginación y ganas de seguir adelante, aprendiendo y desarrollando tu talento.

Sin dudas lo mejor de tu capítulo fue que pusiste una MegaEvo y que le metiste bastante terror y gore como la parte de los Tauros que arrancan los miembros de la gente y luego la devoran.

Trata de seguir leyendo los demás capítulos, te van a servir de mucho para darte cuenta cuales fueron tus fallos, cómo mejorar a la hora de narrar y describir y así, si no llegas a ganar este torneo, poder ganar el de navidad que se nos viene.

Te felicito, más que nada por ser tan buen alumno y aceptar las correcciones que te hacía, eso sin dudas te va a llevar lejos, sólo sigue trabajando y buena suerte!


Gracias a todos por recordarme :) Sólo tengo buenos recuerdos de ustedes y de este agradable lugar también.
#7
Karin Fericesa

La pesadilla comienza


Me adentré en la ciudad donde esperaba ganar mi primera medalla de gimnasio acompañada por Fennekin entre mis brazos. Iba bastante retrasada con respecto a mis amigos pero no me importó ya que me sentía cómoda viajando a mi propio ritmo. Ya había conseguido otros dos pokémon por lo que estaba en buen rumbo. Luego de un largo día de batallas por el camino deseaba llegar al Centro Pokémon de la ciudad. Sin embargo el lugar no se sentía tal cual como lucia, principalmente por el hedor en las calles. Eso no cuadraba de ninguna manera con toda la limpieza de la ciudad y la inundación de pokémon planta con aromas y fragancias. A pesar de todo la podredumbre era perceptible.

En un momento me detuve para consultarle a un anciano que estaba sentado en un banco acompañado por su Persian igual de anciano. Este me señalo el camino hacia el Centro Pokémon. Pero antes de que me alejara mencionó algo sobre tener cuidado en lugares oscuros o algo así. No le presté atención porque salí corriendo gritándole gracias. Durante el camino me percaté de las ya pocas personas que circulaban por el lugar y la piel se me puso de gallina. Debí prestarle más atención al anciano sinceramente… de todas formas nadie hubiera podido prepararme para el terror que me esperaba.
Tras caminar por unos minutos encontré el edificio que buscaba. Era un Centro Pokémon de tamaño pequeño en comparación con otros de la región pero en su interior se acomodaban todo tipo de maquinas y chucherías de alta tecnología para atención pokémon. Una joven enfermera en el mostrador cerca de la entrada me dio la bienvenida mientras Blissey traía una carretilla para colocar pokebolas. Me invitó a pasar a la sala de esperas y acepté alegre por poder descansar mientras atendían a mi pokémon. Me dirigí hacia la otra sala y no pude contener mi alegría con lo que encontré allí.

– ¡Maaaaiky! – grité a puro pulmón mientras me le acercaba.

El joven se dio vuelta y me devolvió el cálido saludo. – Karin ¡Que sorpresa! – Corrió hasta mí y nos dimos un fuerte apretón de manos. Yo esperaba un abrazo.

Maicon Afelai era uno de mis amigos de la infancia. Siempre fue un prodigio con respecto a los pokémon y en casi todo lo académico. Había llegado a la ciudad hace unos tres días. Me sentía emocionada por haber alcanzado a Maicon por primera vez, por lo que lo bombardeé con todo tipo de preguntas. Estuvimos varios minutos hablando sobre nuestras aventuras antes de llegar a la ciudad. Pero mencionó una noticia entristecedora, el Gimnasio de Ciudad Novarte estaba cerrado. Esto me golpeó bastante ya que perdí una oportunidad importante para impresionarlo a él o a Gerard. En ese momento me acordé de mi otro amigo de la infancia. Pregunté por Gerard, y él me respondió que había llegado ese mismo día por la mañana, pero no pudo hablar mucho con él, ambos seguían centrados en sus propias metas.

Terminamos hablando sobre los rumores de la ciudad. Yo me sentía cada vez mas intrigada debido a mi personalidad de curiosa, la causa de mis retrasos. Sin embargo Maicon hablaba como si no importase. Rápidamente cambió de tema como de costumbre y volvió a centrarse en nuestra carrera como entrenadores pokémon.

– Aquí ya no queda mucho por hacer. Dentro de poco saldré hacia la próxima ciudad para así poder tener mucho más ventaja sobre ustedes. Seré el mejor entrenador de la región y lo sabes.

Con su sonrisa burlona pasó por la puerta y desapareció tras ella. No pude evitar sentirme molesta ante la repentina despedida de Maicon, siempre fue así pero esta vez me dolió más que de costumbre ya que esperaba pasar un poco más de tiempo con él. Suspiré triste y me quedé mirando el suelo unos momentos. A los segundos, me sorprendió el escuchar una voz detrás de mí.

– Bastante grosero de su parte… ¿no crees?

Giré la cabeza y observé al apuesto joven. Parecía unos pocos años mayor que yo y su sonrisa seductora me dejó perpleja durante unos segundos. Sin mencionar de que era apuesto. Me sentí muy emocionada por su voz ya que era la primera vez en años que un chico me hablaba alegre y abiertamente sin mencionar la palabra “pokémon” en medio de una oración. Mi corazón palpitó.

– Discúlpame, no pude evitar escuchar y me sorprendí un poco ante la emoción de tu amigo.

– Déjalo, es un idiota obsesionado después de todo. – Aparté la mirada molesta.

– No tienes porque enfadarte, los jóvenes actuamos tras nuestros sueños. Además ese chico se equivoca. Si hay muchas cosas que se pueden hacer en Novarte. Te sorprenderías.

Pensé unos segundos en sus palabras y después de todo tenía razón. Yo si tenía cosas por hacer en la ciudad, como investigar uno poco esos sucesos paranormales que se daban en Novarte. En ese momento entró un medico empujando la carretilla con mis pokémon. Miré emocionada a Fennekin y la abracé mientras agradecía al médico. Pero antes de que terminara de hablar hubo un corte de luz.

– ¿¡Que sucede!? – Me sentía asustada por quedarme en la oscuridad. Es una de mis fobias pero con Fennekin a mi lado nunca me sentí perdida por esas cosas. Al cabo de unos segundos la luz de emergencia se encendió.

El médico y el joven intercambiaron unas miradas de preocupación y yo no me limité a la hora de preguntar. Me contestaron que la situación en Novarte es complicada últimamente. Las luces de emergencia eran generadas por pokémon de tipo eléctrico para mantener los equipos de medicina encendidos pero los huéspedes no podían quedarse a dormir. Me preocupe un poco y estaba a punto de preguntar pero me respondieron antes de que hable.

– ¿Por qué no te quedas a dormir en mi casa? – Era el joven quien habló.

Me sorprendí bastante por la propuesta. Pero luego lo reflexioné un poco después de recordar la charla que tuve con Maicon y la advertencia del anciano al que decidí dejar de prestarle atención después del encuentro.

– Creo que deberías aceptar. Muchos lugares públicos no están en condiciones de recibir visitantes o huéspedes debido a los cortes de luz. – Agregó el médico. – Además, no conozco a nadie más noble dentro de la ciudad que el señor Carnage. Es un gran altruista y no estarás en mejores manos.

– Acostumbro recibir visitas así que no tengo problemas. Te quedarías en la habitación de huéspedes. – Terminó de hablar con su sencilla sonrisa cautivadora.

Era difícil negarse dada la situación en las calles de la ciudad, y no me negué. Acepté fingiendo no estar preocupada con una sonrisa leve y una inclinación hacia ambos. Después de eso él se presentó formalmente disculpándose por no hacerlo antes. Me tomo de la mano y se inclinó sonriendo.

–Matthew Carnage para servirle.

Me sonrojé ante su actitud conquista corazones. Seguimos charlando pero en un momento el se excusó por tener que atender cosas ahora mismo. Era un empresario muy ocupado me dijo. No me molesté porque también tenía cosas para hacer, como investigar sobre las cosas malas que suceden en la ciudad por ejemplo. Había empezado el atardecer así que acordamos en reunirnos en una hora otra vez en este mismo lugar. En la entrada del centro nos despedimos y ambos nos dirigimos por caminos diferentes.

Decidí visitar primero el clausurado gimnasio. Al llegar me impactó ver las cintas de papel con letras bien grandes diciendo CLAUSURADO. Golpee molesta la puerta con mi puño esperando una respuesta esperanzadora, y la oí. Unos aullidos secos y apagados provenían del interior. Fennekin también los oyó y me miró afirmando que no estaba alucinando. Miré mi reloj, quedaban cuarenta minutos antes de la reunión por lo que no habría problema por querer fijarme que había dentro, aunque sea por unos sesenta segundos. ¿No? La curiosidad mató al gato dicen. Comencé a rodear el edificio para buscar alguna otra entrada y la encontré. Detrás de una esquina oscura vi alejarse una sombra hacia un callejón desde la parte trasera del gimnasio.

– ¡Eso es! ¡La entrada trasera! – Me grité a mí misma. Y esa sombra prácticamente me decía “¡Aquí está la entrada trasera del gimnasio!”. Tenía miedo pero también seguridad de que allí habría pistas.

Me metí por ese callejón y camine hasta la parte trasera. No había cinta de detención en la puerta. Sin duda alguien ha estado pasando por allí muchas veces. Sentí más miedo pero no podía controlar mis impulsos. Debí hacerle caso a mis miedos. La puerta estaba con llave así que ordene a Fennekin usar ascuas sobre la cerradura y luego que embista la puerta, esta se abrió levemente por ser algo pesada. Entre ambas hicimos fuerza y nos metimos. La piel se me puso de gallina por la oscuridad pero Fennekin estaba conmigo así que avanzamos por el pasillo sin titubear. No tardé en descubrir el origen de los aullidos… eran aullidos de dolor. Por Arceus, fue grotesco y aterrador. Vi a un pokémon de dos cuernos masticando sobre otro parecido pero más pequeño. El pequeñin pedía por auxilio pero el grande mordió una vez más y su garganta explotó en un charco de sangre. Había otro cuerpo del mismo tipo de pokémon con heridas similares. Pude ver sus tripas destrozadas. El grandote se los había estado comiendo.

Grité. No hice más que gritar durante treinta o cuarenta segundos. Fennekin expulsó una bola de fuego que iluminó la sala y pude ver a la perfección al Houndoom. Sus ojos rojos bañados de furia y sus fauces enormes salpicaban el suelo con la sangre del Houndour. Sin esperar me atacó y yo solo me dedique a gritar horrorizada. Desde mi bolso las pokebolas se abrieron. Pancham y Sylveon saltaron a defenderme. Supuse que teníamos algo de ventaja debido a los tipos. Aquel monstruo solo usó ataques tipo Siniestro mientras yo contaba con un tipo Lucha y un tipo Hada. Culpa mía por confiarme. Le ordené a Pancham realizar un ataque directo contra él pero Houndoom abrió sus fauces y luego las cerró fuertemente atrapándolo entre sus dientes. Lo lanzó al aire y las grandes heridas permitieron que la sangre sea expulsada por todos lados. Unas gotas cayeron sobre mí rostro pálido. Yo quería huir pero Sylveon no. Ella se enfureció al ver a su amigo destrozado de esa manera y disparó su viento feerico directo sobre Houndoom. Ni se inmutó, solo provocó su ira. Houndoom aulló y su cuerpo se baño en aura negra, sus cuernos crecieron y se le materializó una armadura de hueso en el abdomen. Su tamaño aumentó considerablemente al igual que mi terror. Caí al suelo casi sin poder respirar. Él se abalanzó sobre Sylveon y enterró sus garras sobre ella mientras gritaba de dolor. Yo lloré, lloré de dolor, de angustia y de miedo al ver el su cuello entre los dientes de ese monstruo. Luego escupió su cuerpo ensangrentado y sin vida hacia el suelo.

Solo pensé en escapar, tome a Fennekin entre mis brazos y corrí hacia la salida doblando por el pasillo. Escuché como el Houndoom aullaba rabioso. Ansiaba tocar la puerta pero esta se cerró. O una sombra negra la cerró. Allí abandone toda esperanza mientras sentía que los pasos de Houndoom se acercaban. La sombra se acercó lentamente hasta caer en la luz que del fuego de Fennekin. Esa misma sonrisa seductora ahora me parecía repugnante, llena de sadismo. Dio un paso hacia mí y dijo.

– Pensé que nos encontraríamos en el Centro Pokémon.

Quise responder pero tenía la garganta congelada al igual que mi corazón. Apreté a Fennekin entre mis brazos y traté de protegerla a toda costa. Escuché pasos secos y un hambriento ladrido a unos metros de mi espalda. Recé para que ese terror terminara pronto… Arceus no me escuchó.

Matthew me sujetó del cuello y pronunció las palabras más aterradoras que escuché en mi vida.

– ¿Houndoom… aun tienes hambre?

Ahora es cuando comienza mi pesadilla.






#8
Me gustó el capítulo, desde un principio captaste bien la esencia a pesar de que pasaron dos rondas sin que nadie postee. Supiste integrar bien a Maicon y Matthew.

Me faltó un poco de descripción de tu protagonista… si no pones cómo es físicamente ¿cómo se supone que los otros se enteren?

Tampoco me gustó que pongas un médico en el Centro Pokémon cuando es sabido que hay una enfermera y se puede usar fácilmente.

Fuera de eso, me gustó la actitud enamoradiza de la chica, era tal cual lo que esperaba.

En la parte de la batalla (que es genial) pones que tenías ventaja por tener un pokémon Hada pero Houndoom es siniestro-fuego.

¡Fuck! O.O Eso sí es de terror, bien hecho, compañero. Que dos de los pokémon capturados por la chica hayan muerto descuartizados por los dientes de Mega Houndoom es genial, te felicito por comenzar a hacer de este fic algo realmente terrorífico.

Muy buen final. Terriblemente tétrico y cargado de suspenso. Haz hecho un muy buen trabajo, bien por ti. ¡Nos veremos! ¡Sigue atento a la resolución del evento!


Gracias a todos por recordarme :) Sólo tengo buenos recuerdos de ustedes y de este agradable lugar también.
#9


Capítulo [Introducir número aquí]: El malaventurado.

Camino por las calles de Ciudad Novarte, mientras veo la fría mirada de la gente hacia mi persona. Me ven como a un intruso aún habiendo más viajeros y turistas de paso, pero mi sombrío aspecto no podía pasar desapercibido; igualmente poco me importaba, ya hacía mucho que el pensamiento ajeno me era indiferente.

Me dirijo al Centro Pokémon, debo confirmar si esta vez tengo noticias de mi región natal en el PC; aunque, seguramente, el correo estará vacío como siempre. Igualmente nunca está de más echar un vistazo, así de paso le doy un descanso al equipo mientras escapo de este asqueroso hedor que todo lo envuelve. ¿Acaso los Muk y Gardobor se unieron en un malévolo plan para repugnar el lugar? Espero que sea menos insoportable en el recinto hospitalario.

Como esperaba aquí se aguanta mejor, aunque el tufo sigue siendo notable. Lo mismo va para el correo, ni un triste mensaje. Tampoco es que espere nada de nadie, solo que recordaran que sigo vivo; un poco de preocupación, es lo mínimo que podría tener la gente después de todo. Pero como siempre cada uno acampa por sus anchas en esta vida, a nadie le importa el resto a su alrededor; solo el interés propio mueve este mundo marchito, pintado superficialmente de hermosos y vivos colores. No hay más que mugre y humedad en su interior, es triste pero real.

—¡Muy buenas! Bienvenido al Centro Pokémon— ni siquiera se ha inmutado al verme, demasiado inocente… de algún modo siento lástima, y a su vez envidia —Aquí tu equipo pokémon se recuperará por completo.— me pregunto si nunca se cansará de repetir lo mismo… —¿Quieres que descanse hasta que se reponga?

—Sí, por favor.

Mientras coloca las pokebolas en la máquina curativa, aprovecho para mirar la hora. Son las 13:39h, iré a buscar un lugar donde comer al salir de aquí. Me ha parecido ver una cafetería cerca, pasaré por allí a ver que tienen.

—Gracias por esperar— tan rápido como siempre, el proceso curativo —Tu equipo Pokémon ha recobrado toda su energía. ¡Esperamos volver a verte!

Me dirijo a la salida cuando escucho una aguda voz, claramente femenina. Juraría haber oído mi nombre, aunque es extraño ya que en este lugar diría que nadie me conoce. Quizá Risón haya hecho alguna de las suyas, cosa que me extraña pues yace en su bola. ¿Entonces quién me está llamando?


—Buenas tardes, tu debes de ser Thomas Sincardiu. ¿Cierto?— parece ser una repartidora, y hermosa sinceramente con ese vestido de oficinista azulado.

—Sí. ¿Por?— siento ser tan tajante, pero no me gusta andarme con rodeos.

—He recibido un regalo misterioso para ti, de parte de Game Freak. ¡Aquí tienes!

—¿Una Gloria Ball? No será…

—En efecto, es el Torchic de evento que solicitó hace unos días nada más llegar a Kalos. Espero que le vaya bien con el pequeño durante su travesía por la región.

—Muchas gracias. ¿Puedo hacerte una pregunta?

—Sí dime ¿Qué deseas?— no es necesario que revises mi aspecto de esa forma, ni que fuera a preguntar algo extraño…

—¿De donde viene este olor?

—Verás, sobre el hedor… Nadie sabe de dónde proviene ni qué es lo que lo causa. Intentaron higienizar la ciudad, pero por más que la limpiaron y llenaron de pokémon planta con Dulce Aroma todo seguía oliendo fatal.

—Ya veo… Gracias por todo. Adiós.

Vuelvo a la calle y doblo la esquina en dirección al gimnasio, justo detrás del Centro Pokémon está la cafetería. Entro algo temeroso, pues Risón siempre ha sido muy exigente en torno a la comida (no entiendo muy bien porqué, si está muerto). Nunca he llegado a comprender bien a ese dichoso fantasma, y eso que llevamos prácticamente toda una vida conviviendo.

Risón es un Gengar, pero no uno cualquiera: es shiny, aparte de ser un tremendo psicópata. Le conocí a los diez años cuando me mudé por primera vez a Pueblo Lavanda, donde aquél ser sonriente ya permanecía allí desde mucho. Durante años había permanecido oculto de mis padres adoptivos (fui abandonado en un orfanato), donde cada noche me susurraba al oído cosas ininteligibles; palabras en lenguas muertas que incitaban a lo más oscuro del ser humano. Tremendas pesadillas han invadido mi mente, ya fuera dormido o despierto; todo esto ha terminado por atormentarme, alejándome de la gente a mi alrededor. Este infierno no terminó hasta hace unos años, concretamente una noche que se me hizo eterna.

Aún así no voy a cederle mi consentimiento, pues al ser su amo ahora necesita de mi aprobación para matar. Lógicamente nunca se lo voy a permitir, aunque termine por perder la cabeza de tanto torturarme.

—Intenta no liarla de nuevo esta vez, el otro día casi matas de un infarto al dueño de aquél bar con tus estúpidas “bromas”.

Mientras como en la cafetería un buen plato de espagueti a la carbonara, miles de pensamientos recorren mi mente, de entre ellos memorias desagradables.

Recuerdo aquella noche, el cuchillo en mis manos teñido de sangre. Por suerte la sangre era mía, donde me negué en rotundo a la imponente posesión que me obligaba a clavar el cuchillo en mis padres dormidos. Me herí a mi mismo por protegerlos. Aquello no se lo esperaba, que alguien lograra romper su posesión.

—No… ¡Este no soy yo! ¡Fuera de mí!

Tenía mucho miedo, recordaba la noticia del viejo diario de la biblioteca donde una chica había matado a sus padres también a los quince años, en la misma casa donde estaba. La misma chica que en la visita que le hice en el manicomio, había visto doblar su columna vertebral en ángulos inhumanos mientras hablaba con la voz y los rojizos ojos de Risón. Donde comentaba su interés por mí y que tenía grandes planes que no quiso concretar.

Aquél susurro suyo era presente cada día en mis oídos: incitaba a cometer actos dementes que variaban dependiendo de la situación, pero siempre en el lugar y momento oportuno. Palabras que penetraban en mi mente hasta convencerme de que eran mis propios pensamientos, hasta que aquella noche pude ver en el reflejo del cuchillo su rostro en vez del mío.

Recuerdo su furia al salir de mí, las magulladuras y la tremenda lucha contra lo sobrenatural. Aun tengo grabado a fuego como se dejaba capturar alegando que era digno de ser su “amo” por haber prevalecido ante sus poderes.

Y aquí estoy ahora, comiendo con este sádico espíritu que actúa enfrente del camarero como un inocente y gentil pokémon. Planeando en su retorcida cabeza como darle un susto que le joderá por completo la tarde, puedo notarlo en la perversa mirada que me muestra.

—Ni se te ocurra, ya tendrás tu momento de euforia cuando pelees en el gimnasio.

—El gimnasio está cerrado amo, lo he oído de un chico de camino aquí.— no tengo muy claro si miente, aunque me parece que no —No obstante, presiento diversión en dicho lugar… jeje…

—¿A qué te refieres?

—Perdería su gracia si se lo dijera mi señor, además tampoco es que sepa realmente lo que ocurre… solo que presiento un instinto asesino que emana de esta ciudad, me parece que aquí hay más de lo aparenta haber…

—Maldita sea, nunca hablas claro cuando se trata de algo malo. ¿Está relacionado con el olor de la ciudad?

—No directamente… o sí… quién sabe… jeje…

Siempre ha sido así, me pregunto como puede aguantarse siquiera a sí mismo. Con todo esto ya hemos terminado de comer, será mejor que continúe la caminata. Iré al gimnasio a ver que tal, aunque si está cerrado será mejor que busque un lugar donde alojarme. Me pregunto si habrá pasado algo… no me gusta lo que ha dicho Risón.

Bueno, ya estamos en la calle de nuevo. Creo que se va por aquí al gimnasio, atajaré camino por este callejón… aunque parece que no le da mucho la luz.

—Jeje… ya ha empezado…— la tétrica sonrisa de Risón es más grande y notable de lo usual, y eso no me hace ninguna gracia.

—¿De qué hablas?

—Amo, yo de usted me apresuraría en llegar al gimnasio… o se perderá el show.

En aquél momento escucho un tremendo grito, pero no logro identificar bien su procedencia (dudo que alguien pueda hacerlo). No obstante, es posible que tenga que ver con lo que ha mencionado Risón; de ser así… ¡El gimnasio! No puedo perder más tiempo, es posible que alguien esté en peligro; tengo que hacer algo como sea. Corro con todas mis fuerzas para cruzar cuanto antes el callejón, y así llegar al origen del terrorífico grito. Parece que Risón me sigue, fundido en las sombras donde solo se avistan sus ojos rojos. Será mejor volver a mirar al frente para ver donde cae la salida… ¡Ah! ¿Pero qué? Creo haberme chocado con alguien, pero con la penumbra no logro adivinar…
#10
Bueno, no me gustó mucho Thomas, aunque sí lo hiciste sombrío yo lo esperaba mucho más astuto y desinteresado por las cosas que ocurren en la ciudad. Lo que sí me gustó y mucho fue el Gengar. Lo que pasa es que este sería el segundo personaje con un Gengar y sabes lo feo que es repetir pokémon en un mismo fic… creo que te apuraste un poco a postear, podrías haber leído bien los capítulos anteriores y adecuarlo un poco más a ellos, es como que se nota que nada tiene que ver con ellos.

El final me gustó, como que al principio no lo uniste pero le diste pie al siguiente que pueda postear, estuvo bien, así alguien utiliza a tu personaje también. En fin, le pusiste mucho suspenso y misterio, eso me gustó bastante, sobre todo la parte de Gengar, le diste una muy buena personalidad a ese pokémon. Lo que sí pusiste bien poco de XY, me hubiera gustado ver a Mega Gengar o algo así. Una batallita corta contra un poke de esa generación… te quedaban bastantes palabras después de todo.

Bueno, así mismo te felicito por tu rapidez y tus buenas descripciones, eso será tomado muy en cuenta a la hora de la evaluación final. ¡Saludos y quédate pendiente de la resolución!


Gracias a todos por recordarme :) Sólo tengo buenos recuerdos de ustedes y de este agradable lugar también.
#11
Bueno, a duras penas lo terminé, sin embargo, acá lo dejo caer:

Spoiler
Mi nombre es Anette, Anette Traville. He vivido mucho, incluso algunos de mis lamentablemente educados vecinos opinan que quizás demasiado. Yo tengo otra opinión. Al vivir bastante he podido desentrañar muchos de los misterios que envuelven mi existencia. Sé cómo de dura es la vida y sé lo buena que puede ser algunas veces. Algunos dicen que sé prácticamente todo lo que ocurre en la ciudad. Y no se equivocan. Todo es gracias a un pequeño Banette que encontré hace muchos años, tirado en una carretera. Yo estaba malherida por culpa de un desprendimiento de rocas que destrozó el coche en el que iba y además, aplastó parte de mi cuerpo. Era una noche siniestra y oscura, todo el paisaje estaba inmerso en las tinieblas. Acababa de cometer un acto horrible, pero necesario. El Pokémon muñeco volvió a la vida al verme y me ayudó a mantenerme yo misma con vida hasta llegar a un sanatorio. Pero no me gusta hablar de eso, dejémoslo. Gracias a él sigo con vida, y gracias a él puedo enterarme de todo aquello que se me antoje, pues va allá donde quiero y me cuenta todo lo que puede. Algunas veces roba objetos que trae a casa y por eso tengo algún que otro problemilla con la ley, pero nada importante.

Hoy llevaba puesto un abrigo de piel recién estrenado, un bonito conjunto color oro viejo y una diadema enjoyada. Me corté el cabello yo misma no hace demasiado. No me gusta mencionarlo, pero cómo muchas ancianitas soy algo baja de estatura. Iba distraída mientras andaba perdida por un callejón, pensando en mis cosas, cuando de repente un joven de aspecto siniestro me golpeó. Se disculpó inmediatamente y echó a correr en dirección al gimnasio de la ciudad, dos manzanas más abajo. Decidí seguirlo, para ver que ocurría. Pero la escena que vi me dejó impactada. Un siniestro ser se ocultaba en la penumbra. Me observaba, me seguía. Imitaba mis movimientos o al menos eso era lo que podía ver a través de las sombras.

-Bien, bien... Creo que nos volvemos a encontrar, Gengar.

-Sí, anciana. ¿Me ha echado de menos?

-No especialmente. ¿Cómo te haces llamar ahora? ¿Burlón? ¿Payaso?

-Risón.

-Ja... Hace mucho que no nos vemos. Si has vuelto para tratar de atormentarme, lo tienes crudo. No te tengo miedo.

-Lo sé, lo sé. ¿Sabías que algún día volvería, cierto? Sin embargo, yo no lo tenía planeado.

-Me atormentaste mucho tiempo, mal nacido. Aún siento miedo al entrar en mi propia casa. ¿Por que crees que te abandoné hace tantas décadas?

-No lo sé, lo que sí que sé es que lo pasé en grande. Y ahora, iba al lugar más idóneo para divertirme.

-¿Al gimnasio? ¿También presentiste algo horrible?

-Sí, y me gustaría ir a presenciarlo. Si me disculpas...

-De eso nada. Llevo tiempo esperando reencontrarme contigo. Hay un asunto que zanjar. No puedo seguir viviendo sabiendo que un horrible ser va por ahí acosando y manipulando a los demás para que cometan actos horribles. Quizá mi Banette te muestre disciplina.

-Está bien... Pero tiene gracia que tu me digas todo esto, teniendo en cuenta que... Tu me hiciste así, entrenadora.

Lancé la inanimada muñeca al suelo, frente a Gengar. Esta comenzó a cobrar vida. Se estaba preparando para el combate. ¿Saben que? Hace algunos días, una oficial de policía me dijo que había encontrado ciertos objetos que podían ser míos, pues al parecer la caja en la que los encontraron venía mi dirección. Creía que eran unas piedras preciosas, por lo que no dije nada al respecto. Sin embargo, supe más tarde que estas tenían que ver con Banette y con cierta semi-evolución de dicho Pokémon. Mi Banette comenzó a brillar. Un aura multicolor iluminó el lugar. Centelleando, apareció un nuevo ser, aún más poderoso que la antigua muñeca de trapo. Ambos fantasmas reaccionaron violentamente. Comenzaron a atacarse, tanto físicamente, cómo mentalmente. Ambos intentaban destruir la mente del contrario con cánticos horribles, canciones de ultratumba y palabras encantadas. Conjuros en lenguas muertas cubrían el lugar. Pero ninguno cedía. Yo había soportado ya esa tortura, durante mucho tiempo, por lo que no me afectó tanto cómo esperaba. Algunas esferas de negra energía iban y venían. El poder de ambos estaba muy igualado. Se golpearon duramente, se embrujaron macabramente y se mutilaron mutuamente en una horrible danza sin aparente fin. Sin embargo, Mega Banette pudo arremeter contra uno de sus puntos flacos y derribarlo. Gengar gritó cómo nunca abrumado por el dolor: su brazo izquierdo pendía de un hilo. A duras penas, se sumergió en las tinieblas y desapareció. Banette volvió a ser cómo antes de empezar el combate. Yo sabía que Risón (Si es que se llamaba así, ya no recuerdo) no volvería a molestar durante mucho tiempo. Quizás el chico siniestro del anterior encontronazo se pudo librar al fin de la maldición que pesa sobre el dueño del Gengar maldito.

Sé mucho sobre muchas cosas, pero mi conocimiento sobre nosotros los humanos es bajo. Me gustaría vivir lo suficiente para saber más, pero no sé si será posible, ya que a fin de cuentas... Llevo muerta mucho tiempo.









Water Tribe. Never4Get.

















#12
Bueno, me gustó la descripción psicológica y física de la ancianita en los primeros párrafos.

Además cumpliste con Halloween y con Pokemon X/Y, te felicito, no muchos lograron hacerlo.

Tu capítulo fue bueno. ¿Lo único malo? Fue muy corto. Algo a lo que me tienes acostumbrado pero al menos este capítulo tuvo buena calidad. En fin, te sobraron cerca de mil palabras para el límite… podrías haber conectado un poco más la historia… sobre todo con los protagonistas, después de todo se supone que la historia debería basarse en ellos aunque haya empezado desde otro lado…

Bueno, te felicito porque lo que escribiste estuvo muy bien pero escribiste poco. Sé que no tenés tiempo pero esto es un evento y hay gente que sí le puso ganas. Es una lástima que sea tan poco porque hasta ahora tu historia es una de las que más me llamaron la atención.


Gracias a todos por recordarme :) Sólo tengo buenos recuerdos de ustedes y de este agradable lugar también.
#13
Locura


- El amo es bueno, yo lo sé
- Ese tonto no es mi amo
- Pero él nos alimenta, él nos quiere
- Nos da las sobras…
- Cállense por favor…-
- Lo siento amo
- ¿Qué me calle? Já. Lalalalalalalalalalalala
- Hermano calla…
- Cállate…-
- Lalalalalalalala
- Hermano no hagas ruido
- Cállate idiota
- Lalalalalalalalalala
- ¡Cállense! ¡Cierren los tres la maldita boca! –
- ¿Profesor?-
- A-a-adelante…-

En todos mis años como criador he viajado por todo el mundo, conociendo el mundo a sus anchas, viviendo aventuras y estudiando medicina. Mi cuerpo aunque es delgado me ha ayudado mucho, la barba me la dejé para aparentar más edad, aunque claro la cara y la voz no me ayudan. Criador y médico certificado. Aunque no todo es belleza, para conocer a un pokémon debes conocerlo de pies a cabeza, por dentro y por fuera. Aquí en mi laboratorio casi nadie viene, a menos que sea urgente, solo los alumnos desesperados por aprobar vienen en busca de su salvación. Pero hoy no era un buen día para hablar conmigo; Hydreigon me estaba atormentando y no logro concentrarme, sea quien sea que me llame debe estar sumamente desesperada para venir a estas horas de la madrugada.

- Profesor-dijo la joven de pálido rostro- he venido a que me ayude, necesito aprobar para terminar la escuela y poderme ir como coordinadora maestra.
- Las notas ya están dadas, ustedes se ponen la nota no yo…-
- Pro-profesor, yo estoy dispuesta a todo – decía la joven desabrochándose la blusa – yo…yo necesito aprobar.
- Pfff, niña si necesitabas aprobar debiste estudiar…-
- Pero profes… ¿Ah? Profesor ¿escucha esa voz?
- ¿Voz?, niña largo de aquí…es por tu bien.-
- Está comenzando amo

Hydreigon sonrió macabramente, acto seguido la muchacha empezó a retorcerse de dolor y lanzaba gritos desgarradores (no sé si es la suerte de que mis paredes sean a prueba de ruido o que la gente aquí poco se preocupa por los demás, pero nadie vino a ver qué pasaba), hasta que se puso de pie y salió corriendo en dirección a una puerta al final de mi laboratorio.

- ¡Niña no entres ahí! ¡No abras la puerta! -

Creo que hablé demasiado tarde, la entrometida mocosa abrió la puerta y Tyrantrum de un bocado arrancó la cabeza de la delgada chica, la sangre empezó a salpicar casi todo el lugar. Debo admitir que fue desagradable, mi impecable lugar de trabajo estaba siendo ensuciado con la sangre de una desdichada, eso trae mala suerte.

- Phantump…sal de ahí…ahora mismo-

No estaba seguro, pero siempre que algo raro pasaba en mi lugar de trabajo era por culpa de Phantump ese pequeño desgraciado no hace más que jugarme estúpidas bromas que no causan gracia alguna.

- Amo, está ahí. Escondido tras el florero…

Hydreigon tenía razón el enano ese estaba tras el florero, riéndose. Su mirada triste estaba totalmente cambiada, parecía feliz viendo como Tyrantrum y sus pequeños Tryunt devoraban a la joven, que ahora solo era más que un saco de piel.

- ¡Tú te encargarás de limpiar! Cuando vuelva quiero este lugar impecable o te irá peor que a ella, o peor aún, te puede ir peor que a Dragonite.-

Parece que Phantump entendió porque se puso a ordenar las cosas, já pobre cobarde, aunque no lo culpo, lo que le hicimos ese día a Dragonite fue de por sí, maravillosamente macabro. Aún tengo algunos órganos del gigantesco ser en mi nevera, sé que me servirán, aparte de ser deliciosos son muy nutritivos.

- Iré a comer algo a la plaza, Hydreigon entra a la pokéball. Phantump cerraré la puerta, no quiero que te coman mis pequeños. Espero ver este lugar reluciente cuando regrese.-

Creo que no le gusta la idea de estar solo en el laboratorio, está refunfuñando en idiomas que no logro entender. Estoy camino a la ciudad y ya me quiero regresar, hace meses que un fétido olor invade toda Novarte, y sinceramente lo detesto casi tanto como a la gente de este lugar, y aunque ellos me estiman por cómo les ayudo con el centro pokémon y la escuela de coordinadores avanzados, yo los detesto. ¿Por qué? Por la misma razón que detesto a la mayoría de personas, por retrasar el avance de la ciencia y ser unos religiosos conformistas.

- Amo, aquí hay un chico poseído…
- Hey Claude, el cabezotas tiene razón…hay un gengar aquí cerca…y no es nada amistoso jajaja
- No es de mi preocupación, déjenme almorzar tranquilo-
- Pero amo
- Pero nada.-

Cómo pasa el tiempo cuando tienes hambre, ya son las 13 y aún tengo hambre, creo que es por haber visto a Tyrantrum comerse tan delicioso y fino filete.

- Pero mira nada más, si es Claude Zigrid mi viejo amigo y rival de amores
- ¿Erazu? ¿No estabas muerto? -
- Y lo estoy, JAJAJAJA
- Phantump hijo de p-
- Ríete estúpido mortal, esos harapos que usas no durarán para siempre…
- Esta ropa es de científico, no son harapos-
- Hablaba de tu piel
- Idiota…-

Phantump se fue riendo, a ese estúpido ser no le bastó con maldecirme, sino que también me quiere ver muerto. Pobre iluso, se hace el fuerte pero aún lo oigo llorar en las noches.

- Amo, hay diversión en el gimnasio
- Y de la buena JAJAJAJA
- Claude no les hagas caso a mis hermanos, es solo un psicópata más.
- ¿Eso me tiene que interesar? -
- Phantump está allá
- ¿Y? -
- Él aún tiene tu alma, idiota.
- No me preocupo, ese malnacido sabe cómo escaparse -
- No de otro fantasma…JAJAJAJA
- ¡M**rda! -

Corrí lo más rápido que pude hacia el Gimnasio, el callejón era muy angosto por lo cual decidí ir por arriba, sobre Hydreigon. Creo que fue una mala idea, el pelo se me erizó inclusive la barba.

- Hydreigon aterriza sobre el techo por fav… ¡Rayos!

Fue una mala idea, el techo se rompió y Hydreigon y yo caímos sobre la cancha.

- Houndoom ¿aún tienes hambre?
- ¿De qué me pierdo? -
- Amo, siento olor a muerte…y me gusta…
- Yo también lo percibo…y sí, se siente bien.

Era un cuadro digno de estampar en un muro, cadáveres de unos cuantos pokémon por la izquierda, un poco de sangre a la derecha, el gran y prestigioso Matthew sujetando a la pequeña Karin del cuello, un Houndoom que pareciese nunca hubiese comido y ese olor a muerte que me encanta.

- Esto se pondrá interesante
- Lo sabemos amo. Lo sabemos


Espero esté bien, no hice esta escena muy terrorífica porque solo es una presentación, mas adelante conocerán mas a fondo a este personaje ^^

PD: Si se pierden en las conversaciones con Hydreigon, a Claude le pongo guiones al final, a Hydreigon no :








Il fut un temps dans ma vie où je détestais tout.



#14
Mi primer comentario hasta ahora:

Dam*** Esos pokemon son iguales super psicopatas sedientos de sangre y tortura.. al igual que el criador pokemon. Los personajes un tanto sadicos son los que mas me gustan en las historias de terror. (Y la típica chica semidesnuda que va directo al peligro...¿Por que no escribí sobre eso?)

Fuuuuck! Escribí mi cap intentando dejar a Karin en una situación que resulte muy difícil de escapar y sobrevivir.. pero me lo ampliaste bien relacionando tu final con mi frase final de "Ahora es cuando comienza mi pesadilla". Espero ver que alguien logre sacarla de alli de alguna manera interesante pero no se... lo veo difícil, bueeh.. que podría saber yo?

Personalmente me gustó este capitulo. Y el fic va tornando cada vez mas interesante.





#15
Ja, parece que alguien te contó sobre mi debilidad hacia las chicas semidesnudas. Fue un buen toque pero no me convencerás de subirte la nota, esto es un evento de Halloween, no de San Valentín. Así mismo, se agradece (?)

Jajaja, lo que sí incrementa tu puntaje es que hayas hecho una escena tan sangrienta con una tonta niña. Es un clásico, la chica tonta y hermosa que muere, irónicamente, de la forma más horrible. Devorada por un Tyrantrum… vaya forma de morir… En fin, con este párrafo hiciste Halloween y XY al mismo tiempo, a ver qué tal la historia.

Por cierto, si la chica que acaba de morir es el personaje Josette Marfile tienes que avisarme para decirles a los demás, en tu capítulo no lo especificaste así que pensaré que es otra coordinadora cualquiera de la ciudad.

Tienes problemas serios con los diálogos, debes aprender a especificar quien habla porque no se entiende nada. En todo caso sería más fácil usar el formato “Claude: XXX” “Hydreigon: XXX”. Por cierto, no entiendo como es que hablan los pokémon o.O

Bueno, me gustó mucho el toque de horror (porque tu capítulo superó el terror convirtiendo un personaje tan prestigioso en una especie de psicópata misántropo) que le pusiste. Así mismo, entender tu capítulo fue una odisea, sobre todo porque has hecho pocas descripciones y escribiste mucho diálogo que, aunque señalaste que los guiones al final eran partes habladas del profesor, fueron bastante confusos. ¡Te deseo suerte! ¡Ya falta poco para conocer a los ganadores, sólo tres capítulos más!


Gracias a todos por recordarme :) Sólo tengo buenos recuerdos de ustedes y de este agradable lugar también.
#16
Alma Plateada


La odiaba con todas sus fuerzas, gracias a ella había perdido su puesto como líder del gimnasio de Novarte. Lo único que le quedaba en el mundo eran sus Pokémon y su amada ciudad, la cual se encontraba en un estado “completamente putrefacto”, o al menos eso decía él, el antiguo líder del gimnasio de la ciudad, Edouard Ramelline, un joven de 26 años de estatura un tanto superior a la media, con su característica cabellera risada de color blanco natural.

A pesar de que ya había pasado un buen tramo de tiempo desde que su posición en la ciudad fue reemplazada Ramelline aún no conseguía un empleo. Su falta de interés en otra cosa que no fuera batallar para probar las capacidades de los entrenadores lo inhibía de encontrar un nuevo sistema de vida. Esto hasta hace un par de semanas, cuando la fetidez de la ciudad y un sinfín de acciones en esta misma lo llevaron a tomar la rienda del asunto, no podía permitir que la hermosa ciudad en que había vivido por 26 largos años acabara en un estado tan deplorable. Con esto, y a pesar de las extrañas sospechas que levantaba con los residentes del lugar, comenzó una seria investigación acerca de sus causas, llegando a múltiples teorías que señalaban, por extraño que pareciera, a un único culpable, el venerado Matthew Carnage.

Aunque muchas de estas hipótesis eran enviadas a la central de policía en forma anónima, nunca hubo respuesta, de seguro ese peligroso hombre eliminaba de alguna forma la existencia de cualquier incriminación hacia su persona, hecho que molestaba e incentivaba aún más a Edouard para desenmascarar a ese cruel sujeto.

De toda la información que había reunido, logró enterarse de que la base era el lugar donde él antes solía batallar contra entrenadores para medir su fuerza. Pasando un par de veces por ese lugar, escuchaba extraños sonidos desde adentro, como de una bestia esperando ser liberada y cumplir su único objetivo de matar; claro que no tenía pruebas de esto, pero hoy sería el día en que descubriría la verdad, se adentraría en el interior de ese espeluznante lugar que solía llamar su “hogar”.

En sus días como líder, no era de extrañarse que su gimnasio cerrara un par de veces al mes, ya que al ser muy supersticioso, cualquier indicio de que algo malo podría suceder lo volvía loco, encerrándose en su casa hasta el día siguiente. Y a pesar de que hoy fue la excepción de este hábito, Edouard no salió de su casa sin las debidas precauciones.

Ya era tarde y sus preparativos para el importante acontecimiento estaban casi listos, sólo le faltaba despedirse.

—Chicos, pase lo que pase…

El ex líder calló tras esas palabras y no volvió a pronunciar ninguna más en presencia de sus Pokémon que quedaron atónitos ante esa frase con un tono melancólico. Tomó una Pokéball y la guardó en su bolsillo, seguidamente salió en dirección al Centro Pokémon, en donde escribiría una carta al ver a Matthew Carnage seduciendo a una chica.

El anochecer caía sobre Novarte, especialmente en el antiguo gimnasio, donde el ambiente hacía parecer el lugar aún más sombrío que el resto de la ciudad. Podían observarse las figuras de Matthew sujetando del cuello a la chica, que abrazaba a su Fennekin, y a un Mega Houndoom al acecho de esta, además de un tipo y su Pokémon observando la situación. Un olor a putrefacto podía sentirse aún más fuerte en ese lugar, quizás debido a la gran cantidad de restos de cadáveres al interior de la edificación. La situación era tensa, parecía que el desastre se desataría al más mínimo movimiento, pero en ese momento aparece del suelo una especie de dragón que le propina un poderoso golpe al Houndoom y aprovechando ese momento, el joven Ramelline le conecta un fuerte puñetazo en la cara a Carnage, causando que la chica se viniera al suelo sin reaccionar.

—Tienes suerte que te haya seguido desde el Centro Pokémon. — Dijo el joven a la chica que no tenía aliento para responder.

—¿Qué es esto? — Dijo Matthew desde el suelo soltando una carcajada. — El antiguo líder dándoselas de príncipe azul.

La batalla entre Mega Houndoom y el Garchomp de Edouard parecía decidida, aquella bestia cuadrúpeda sedienta de sangre estaba a punto de morder el cuello del dragón, pero algo lo detuvo. El colgante que el joven llevaba comenzó a brillar a la par con su Pokémon, provocando una transformación en este, la cual se notó principalmente en sus brazos que se tornaron en unas atemorizantes “cuchillas” del mismo color de la sangre que fueron rápidamente utilizadas para quitar al molesto perro de encima. La batalla había sido nuevamente volteada a favor del ex líder.

—Chica, aléjate con Garchomp, él te protegerá. — Susurró el joven de blanca cabellera a aquella muchacha mientras le entregaba la carta de su bolsillo. — ¡Garchomp! ¡Llévatela!

Ágilmente el Pokémon golpeó al Houndoom y lo metió dentro del tétrico gimnasio cubierto de aquella vital sustancia roja para luego volver a su forma original y tomar a la pseudo inconsciente chica junto al Fennekin y escapar volando del lugar. Mientras se alejaban, podían ver la cabellera del chico que, junto al brillo de la luna y las manchas de la sangre de Matthew, se veía de un hermoso tono plateado, resaltando como un hermoso faro entre oscuras tinieblas.

Luego de aquella escena, Matthew fue arrastrado por el joven hasta entrar al sádico lugar. En eso, un sombrío chico de nombre Thomas Sincardiu salió del lugar en que observaba todo y se dirigió en la misma dirección que el Garchomp, así mismo hizo el otro espectador con su Hydreigon.

—Este lugar… — Pronunció el joven sin terminar su oración.

—¿Te trae recuerdos? Qué irónico que vayas a morir en el lugar que te fue arrebatado. — Preguntó el ensangrentado Matthew desde el suelo.

—Está completamente putrefacto. — Prosiguió Edouard.

—Toda la ciudad está así, no debería extrañarte. — Dijo Matthew en tono burlesco.

—No es eso, lo podrido… viene de ti. —Siguió con gran seriedad.

—¿Acaso no entiendes la situación en la que te encuentras?

De un silbido, el Houndour que quedaba atacó a Edouard en el brazo izquierdo, incrustando sus infames colmillos hasta que el rojo fluido se escurriera por su hocico. Matthew se levantó y le devolvió el puñetazo de hace un rato, dejándolo más maltrecho todavía, pero el ex líder seguía con una gran seriedad en su rostro y sin inmutarse continuó hablando.

—Haz profanado mi santuario, este era mi lugar favorito en toda la ciudad, aquí los entrenadores vivían la emoción de una batalla, disfrutando con cada Pokémon que derrotaban, preocupándose por cada Pokémon que les era debilitado. Esto ya ni merece ser llamado un gimnasio…

—Te volviste loco, deja de hablar estupideces y muere de una vez. — Dijo mientras se iba del lugar. — Houndoom, acaba con él.

Su final era inevitable, sólo un milagro podría salvarlo de una situación como esa, por lo que, al peligrar su vida, sacó un pequeño aparato de un bolsillo, el cual tenía un botón en él.

—Fue lo mejor que pude haber hecho, de esta forma mis Pokémon no corrieron un riesgo innecesario. De esta forma este lugar podrido dejará de existir, no hay remedio. Me gustaría haber vivido para volver a ver a Novarte como lo era antes. —Pensó mientras presionaba el botón. — Espero que esa chica pueda convencerla de salvar la ciudad, y aunque la odio por quitarme de lo único en que era bueno, sé que es la única capaz de solucionar todo esto.

Una gran explosión acabó con todo el gimnasio, incluyendo al Mega Houndoom, al Houndour, a Edouard Ramelline y a los restos de cadáveres. La onda expansiva consiguió derribar hasta el suelo al tirano Matthew, quien se puso de pie y huyó del lugar sin mayores complicaciones.

A la distancia, la chica abría la carta dejada por aquél héroe de cabellera plateada mientras volaba junto a su Fennekin y al Garchomp.

“En mi casa encontrarás todas las investigaciones que he estado llevando a cabo respecto a la ciudad, ahí podrás pasar la noche también, mis Pokémon de tierra te protegerán. No es que quiera obligarte a nada, pero si estás leyendo esta carta es porque te viste involucrada.

Procura buscar ayuda al día siguiente, te recomiendo que encuentres a la líder del gimnasio.

PD: Cuida bien de mis Pokémon”


La explosión pudo ser oída luego de que leyera el mensaje y una lágrima cayó por la cara del leal Pokémon, así como por el pálido rostro de la joven. Aquella luz que la salvó de un horrible final, ahora se extinguía para dar su último resplandor, un plateado resplandor lleno esperanzas y calidez, el cual llenó de tranquilidad el corazón de aquella muchacha y el la ciudad por unos instantes.



Aclaro que en la oracion "Espero que esa chica pueda convencerla de salvar la ciudad, y aunque la odio, sé que es la única capaz de solucionar todo esto." se refiere a la líder del gimnasio que lo reemplazó. La nombré (pero de la forma más sutil que pude) porque Dem recalcó mucho lo de que la odiaba, y no sé si alguien que no posteó le tocaba el personaje ese. También aclaro que el personaje que me tocó es Edouard Ramelline.


AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHH DEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEM (?)
Todo por no leer las letras chicas del contrato, aunque de por sí iba con propaganda engañosa u.u igual no me puedo quejar porque ayer me las di de vago xDDDD

Espero les haya gustado y gracias a Faku y a RioLuck porque me aproveché de algunas cosas que pusieron en sus capítulos (y también porque le robé la font a Faku) (?)
#17
Bueno, me gustó todo salvo que Edouard se diera cuenta tan rápido que Matt… está bien que alguien ya tenía que darse cuenta pero no sé… me parece como que con poco ya se dio cuenta. Vamos a ver cómo sigue.

El capítulo tuvo mucha acción y eso me gustó pero fue algo superficial… no le veía muchos sentimientos hasta que llegó la parte en que Edouard habla con Matthew. Eso la verdad que fue genial “lo podrido… viene de ti” Eaaaaa, que malote (?)

Bueno, creo que te pasaste un poco con eso de desintegrar el gimnasio x.x Bueno, supongo que le diste tu toque xD

El capítulo estuvo bien aunque me faltó terror, Cynda… tuvo megas y eso está bien pero la idea era que tuviera algo terrorífico… no sé, en vez de hacer explotar el gimnasio podrías haber puesto que el Houndoom devoró su carne y se hizo un festín con sus tripas… a eso lo hubiera considerado terror aunque no fuera mucho.

Así mismo le pusiste empeño a pesar de hacerte el vago. Gracias por participar, espera los resultados.

¡Nos vemos!


Gracias a todos por recordarme :) Sólo tengo buenos recuerdos de ustedes y de este agradable lugar también.
#18

Vincent Bellusard

Vincent Bellusard





Spoiler
- Es por mi culpa que se hayan robado a mis pokémon, Frogadier, Litleo, Dedenne, sé que tengo que rescatarlos sea donde estén, pero tengo miedo, me llamo Vincent Bellusard y tengo 13 años y soy un entrenador pokémon con dos medallas de gimnasio, tengo algo de experiencia en las batallas pokémon.

Sé que entre más me acerco a mis pokémon, presiento que pueden lastimarlos, No quiero que eso pase. De repente se me acerco estando en el centro pokémon de ciudad novarte una chica con un Garchomp pidiendo ayuda...

Había escuchado rumores que había un gimnasio un poco deteriorado con cierto líder desaparecido desde que fue derrotado por la actual líder de gimnasio, ciertamente no merezco involucrarme en ese tipo de problemas, ya que yo tenía uno en realidad, y pues... No quiero involucrar a nadie con mi asunto ni involucrarme con los de ellos, pero al verla estaba igual que yo cuando me robaron a mis pokémon, me había dicho su nombre y su historia con Garchomp y su Fennekin, al parecer se llamaba Josette Marfille, se había vuelto recientemente una fuerte coordinadora pokémon.

Cuando Josette me conto su historia, me había dado cuenta de un dicho que decía los “torniquetes estaban en su lugar”, si podía buscar la nueva guarida de ese tal villano Mathew Carnage, quizás tenga alguna relación de que el haya robado a mis pokémon, el problema es como acercarme sin que lastime a mis pokémon, le dije que quizás ese tal Mathew había cambiado de guarida desde su último encuentro quizás en otro sitio de la ciudad de novarte; En el Gimnasio, en la estación policial, o alguna parte del centro de la ciudad, al parecer eran las únicas deducciones que tenía, *pero los encontraré, me dije a mi mismo*, luego se puso de noche pero había una atmosfera horripilante en la ciudad de novarte por alguna razón, tenía la sensación de querer en este momento a mis pokémon Litleo, Dedenne, Josette me presta a su Fennekin para que me ayude en la oscuridad y no tener miedo, además de poder luchar con Mathew y sus Houndoom y demás pokémon, aunque sé que necesitaré más para poder vencerlo, pero si no confió en mis pokémon y con mis compañeros no podré aguantar ni 5 seg contra él.

- Josette y yo fuimos al centro de la ciudad de novarte por las alcantarillas, a ver si encontrábamos algo relacionado con Mathew por debajo de la ciudad, de repente en pleno cruce en las alcantarilla nos encontramos con un Bannete, nos dio un buen susto, ya que empezó a espantarnos por todo el camino, luego apareció un Gengar y comenzamos a sentir pánico ya que eran dos pokémon tipo fantasmas, Gengar me arremato con un Shadow Ball, me caí al agua de las alcantarillas, en ese instante Josette saca a Garchomp para luchar con Gengar y Bannete, pero eran dos contra uno, así que use a Fennekin, estoy al tanto de las diferencias de tipos y de la poca resistencia que tenía Fennekin en sí con Gengar y Bannete, pero aun así luchamos, Fennekin pudo derrotar a Bannete, pero estaba muy mal, derrpente Gengar actuó con un Shadow Ball y derroto a Fennekin, Josette uso Dragon Dance en Garchomp para aumentar la velocidad y ataque y derrpente uso una megapiedra, según ella para que Garchomp Mega evolucionará, con la mega evolución pudo derrotar a Gengar, una vez finalizado la batalla los pokémon fantasma se retiraron...

Al tiempo vimos una sombra al final del recorrido en las alcantarillas y esa sombra no era de la de un pokémon, sino de un humano, al parecer Josette reconoció la silueta pero no reacciono en ese momento, más bien dijo que fuéramos al centro pokémon para recuperarnos.

- Regresamos al Centro pokémon, Josette me dijo que la silueta que vio era nada más y menos que el canalla de Mathew, pero por alguna razón dijo que no podía con él ni con los pokémon que tenía aún en ese momento, necesitaba más entrenamiento, al parecer esa noche, con la atmosfera que tenía en la ciudad lúgubre, aterradora, la reciente batalla con los pokémon tipo fantasma, no había oportunidad de luchar con el todavía, hacía falta más entrenamiento así que nos pusimos a dar una batalla pokémon en el campo del centro pokémon, Saque obvio a Fennekin ella me prestó y Josette uso a Floette, un tipo hada, había ventaja de tipos a mi favor, gracias a dicha ventaja gane la batalla, pero fue una fuerte batalla a pesar de tener ventajas de tipo, aun así Fennekin no se rindió y evoluciono a Braixen, con el combate realizado y evolución de Fennekin a Braixen, tuvimos la oportunidad de realizar la siguiente búsqueda, ya vimos que en las alcantarillas había una silueta, era Mat, pero parece que andaba buscando era refugio, cuando nos acercamos quizás ya se fue de las alcantarillas.

Buscamos en el gimnasio de la ciudad de novarte, al parecer Josette tenía el permiso de realizar la investigación dentro del gimnasio, en mi caso me quedé afuera, pero por alguna razón me sentí igual que antes de conocer a Josette, decaído por dejarme robar a mis pokémon, de repente, Braixen sale de su pokebola sin que se lo ordene y *recordé la situación que pasaron Braixen y Josette*, así que seguí adelante con la investigación, encontré una libreta que contenía el nombre del antiguo líder de gimnasio desaparecido, al momento de encontrarla se apareció repentinamente un Houndoom, el pokémon me había mordido la mano izquierda en ese momento, creí que me arrancaría la mano con el mordisco, Braixen uso *Power-up Punch, puño incremento*, así me defendió y debilito bastante a Houndoom, pero aun así el Houndoom uso Mordisco nuevamente hacia mí y en vez de morderme la mano, fue el hombro, intentando destruir la libreta que encontré, deduciendo por los ataques de este Houndoom es probable que sea de Mathew.

Con los repentinos alborotos, salió Josette malherida, al parecer estaba luchando con Houndoom desde un buen rato, pero Braixen y recientemente la llegada de la policía espanto a Houndoom, en ese momento Braixen evoluciono nuevamente a un Delphox, increíblemente feliz Josette, me dijo que me encargará de Delphox a partir de ahora.

- Josette se curó al día siguiente, y mis heridas también se curaron, fuimos al centro de la plaza de la ciudad y en ese momento vimos a Mathew carnage con tres pokébolas, jamás pensé que eran esas mis pokebolas, al parecer estaban ilesos mis pokémon, Mathew sin pensarlo retó a Josette a una batalla pokémon, Josette uso su estilo de batalla de coordinadora la cual dejo a Matthew carnaige un poco de desesperación, ya que le quedaba un Houndooum y un Haunter, Josette no tenía más remedio que solicitar mi ayuda y la de Delphox para la batalla, la ventaja era sin dudas para Mat, el riéndose malévolamente para deshacerse de nosotros, porque él sabía que éramos las personas capaz de atraparlos con las manos en la masa, tal cual que la policía de la ciudad jamás creyó el informe y acontecimientos de Mathew Carnaige, en cierto momento de la batalla pude recuperar a mis pokémon, Frogadier, Dedenne, Litleo, en ese instante llego la policía de la ciudad para averiguar los hechos ocurridos y alborotos de la ciudad novarte, jamás pensaron que todo era causa de Mat el malévolo, la policía fue a nuestra ayuda en la batalla pero Mat uso una de sus trampas para encerrarlos, no tenía más remedio que usar a Delphox para rescatarlos, Mat huyo cuando vio que no tuvo más remedio ya que era demasiado para el encargarse de nosotros dos y de la policía.

- A pesar de ser tan desconfiado en esos momentos de no tener a mis pokémon fui capaz de tener una aventura increíble en la ciudad de novarte, aunque peligrosa, pero capaz de realizar muchas cosas, agradecido de Josette y su Delphox a llenarme de confianza de nuevo. Josette me encargó a Delphox ya que parecía más feliz a mi lado, pero aun así esta historia no termina, Matthew Carnaige sigue afuera haciendo de sus atrocidades en la ciudad de novarte, aunque oculto esta vez en las sombras a causa de que la policía de la ciudad descubrió porque los acontecimientos con Matthew en los alborotos de la ciudad. La ciudad de novarte puede ser gratificante, pero no significa que no tenga su lado oscuro.


Protagonista:

Vincent Bellusard
Pokémon: Delphox, Froadgier, Litleo, Dedenne
Secundario:

Josette Marfille

Pokémon: Floette, Garchomp, Fennekin, Pachirisu.

Matthew Carnage
Pokémon: Houndoom come humanos. Haunter sin ojos. Sableye inquieto y molesto. Dos Houndour.

Policia de la ciudad
Pokémon: Azumerrill

NOTA: Es mi primer Fic, jamás creí en hacer uno, se que hay algunos errores en el, espero comprendan y también espero que les haya gustado el capitulo, aunque creó que ya esta completa la historia de mi personaje no se xD En fin... A duras penas lo pude postear hoy en la mañana, me sentia mal ayer, pero lo intente postear hoy :V Aunque de Fic parece one shot :3




Club de Eventos; Centro Pokémon Day Care
Spoiler


#19
Bueno, lo has escrito bien, Laine, tienes buena ortografía y redacción. Sin embargo hubo algo que no quedó bien: tu personaje hace su primera aparición y ya sabe que Matthew Carnage es el villano… se supone que Matthew es un tipo normal y nadie sabe que es un villano, si cualquiera lo supiera sería muy fácil acabar con él. Más adelante menciona a los pokémon que tiene pero la única forma de darse cuenta cuales son sus pokémon es ya haber estado en el gimnasio. Sin dudas se nota que te ha costado adaptarte a la idea de un fic colectivo, no es fácil, ya han pasado muchos capítulos y conectar bien las historias si eres principiante sin dudas se vuelve complicado.

Me gustó la batalla que hiciste, si bien la hiciste medio rápido fue justa y creíble.

Lo mejor es que te has dado cuenta que tienes errores. Los hay sin dudas, has apresurado mucho la historia, le has dado un comienzo y un fin a tu personaje a pesar de que a la historia todavía pueden quedarle muchos capítulos. Me parece que con más lectura y práctica te van a empezar a quedar mucho mejor.

Se agradece el esfuerzo que hiciste y te felicito por probar suerte a pesar de ser tu primera vez. ¡Espero que sigas la historia con al menos un capítulo más!


Gracias a todos por recordarme :) Sólo tengo buenos recuerdos de ustedes y de este agradable lugar también.
#20


Era de madrugada, las calles frías dejaban al silencio en la disposición de sombras del pasado, sombras que me juzgan por no haber detenido a Matthew en su debido momento.

Sombras que conforman su plan.

Mi pelo semi largo de un color azul oscuro se esconde sobre una capucha negra, lo único que llevo para acabar con esto es un revolver en mi bolso y una pokébola con un Espurr.
Estoy vagando por las calles en busca de aquel bastardo, ahora también soy culpable de lo que el hizo.

Mi nombre es Hilarie Dersue, soy la líder de este gimnasio, le arrebate el puesto a Edouard Ramelline ¿Por qué? Por causa de Matthew.

¿En que encaja el afortunado huérfano en todo esto? Pues, veras, antaño Alfred Carnage solía tener un romance con una humilde dama de Novarte, su nombre era Elizabeth, Elizabeth Dersue.

Sí, soy la hermana biológica de Matt.

Aunque vivíamos ocultos a la gente, compartí grandes momentos de mi vida con el, sobre todo a la edad de doce años, aun recuerdo sus fúnebres palabras:

- Quiero ser Dios.

...


Vagando llegue al ahora derruido gimnasio pokémon, donde entre las ruinas de una gran explosión se encontraba el cadáver de Edouard Ramille.
Mire con disgusto, recordando todas las atrocidades que había hecho Matthew.

Aun recuerdo hace un tiempo cuando inicio esto, el, cegado por el poder, buscaba la manera de tener súbditos eternos, sentirse como un dios.

Su Houndoom, esa maldita bestia demoníaca, posee una especie de habilidad que al comer el cuerpo de una victima deja a su alma vagando por nuestro plano existencial.
Pobre de aquella anciana, que fue una de sus primeras victimas, aunque ella no lo recuerde…

Perdida observando el cuerpo mutilado de Edouard una fría sensación me despertó, una mano un poco mas pálida de lo común.

Un hombre, aproximadamente de unos 20 años, me señalaba un camino que daba a una calle estrecha, este hombre era de seguro otra victima de Houndoom.

Capte el mensaje y me encamine hasta allí, al parecer Matthew había escapado por aquí.

La calle como pasillo se tenia de rastros rojos, revelando los cuerpos que habían pasado por aquí.
Al final de la calle se encontraba un pequeño barrio, iluminado por la tenue luz del alba.

Seguí caminando mientras sacaba el revolver que le había arrebatado a el cadáver de un ladrón en una de mis visitas a Matthew, cuatro balas, una para el, otras dos para su Houndoom y la ultima para mi, pues no me atrevería a pasar mi vida en prisión o que mi alma fuese encadenada aquí.

Seguí vagando hasta que finalmente lo encontré, allí estaba sentado en una esquina tratando sus heridas, el chico con complejo de Dios.

- ¡Hilarie! – Dijo sorprendido – Que conveniencia, tienes qu…

Corto sus palabras cuando aprecio el arma que tenia en mi mano derecha.

- ¿Por qué estas con eso? – Murmuro

- Ya todo termina aquí, hermanito – Le dije

En ese momento no podía apuntar bien, mi mano temblaba de tantos nervios que tenia.

- ¿Por qué haces esto? ¿Es que no sabes quien soy? – Comentaba con una risa burlona, mientras se levantaba y sacaba a su Houndoom de la pokébola.

- Se lo que no eres ¡No eres un dios! – Grite, y en ese momento dispare aunque mis lágrimas nublaban mi vista.

La bala pego en su pierna izquierda, había fallado, pero al menos no se podria escapar por mucho.

- Sabia que no podria confiar en ti ¡Houndoom, mátala! – Exclamo.

El funesto Houndoom corrió hacia mí, con un grito de desesperanza dispare nuevamente, pero falle.
Saque a mi amado Espurr, le había explicado que lo primero que haga al salir es que levantara sus orejas e hiciera toda la destrucción posible para alarmar a quien sea que haya.

Mi Espurr, que lo había tenido desde niña, desato una fuerza psíquica que destruya la calle, ventanas de casas vecinas y rejas, aun así no impedía el camino al demoníaco Houndoom, que en una luz de colores pálidos se había transformado en su forma Mega.

Mi último recuerdo fue cuando uno de los cuernos de Houndoom atravesó mi cuello mientras tomaba el revolver y lo llevaba a mi boca para suicidarme.

Un aliento tibio, tan caliente como para sentir la ira de Matthew pero lo suficientemente frío para sentir la caricia de la muerte.

No sé si mi Espurr lo abra conseguido, puesto que ahora mismo esta sentado junto a mí, pero creo haber visto los ojos de otra chica, parecía coordinadora.

No lo sé, estoy sentada en la misma esquina que me mataron, como en un teatro, veo a la vida pasar, detrás de una pantalla, un espejo, mi alma en pena vaga y me encuentro con otras victimas como yo, estoy perdida, sin rumbo, el cielo es puramente luz y las calles están inundadas de susurros.

Y eventualmente la sonrisa de Matthew reaparece en los reflejos, recordando quien es el que domina, quien nos asesino, los ojos de Houndoom vigilan desde el cielo.

Ahora tan solo soy una de las sombras del pasado.



Es lo único que se me ocurrió, y mañana y pasado no creo que voy a poder estar, así que lo posteo ahora y que sea lo que Demian quiera (?).