Cap 2. "Conflictos".
Cita:
Era un día nublado en un pequeño bosque. Paúl acababa de esquivar una patada de Mónica y estaba dispuesto a contra atacar con un golpe al estomago. Esta logro bloquear el puño con sus dos manos, aunque perdió el balance al hacerlo y cayó al suelo. La pelea continuaba mientras Jacob estaba sentado en el suelo, observando el evento algo aburrido.
En ese momento, un hombre cuya apariencia delataba que estaba cerca de sus treinta, atravesó uno de los árboles y se sentó al lado de Jacob. Su cabello era corto castaño y miraba con interés la batalla.
Jacob no se vio sorprendido por esto, estaban en la sala de entrenamiento y era normal ver a alguien pasar a través de un holograma.
“Lance, eres tú”. Dijo Jacob sin mirarlo.
“Buenas Jacob, sentía curiosidad por ver cómo iba el entrenamiento de la Patrulla B.”
Lance era el Moltres Red Ranger. Líder de la Patrulla A.
“No hay mucho que hacer realmente, solo han sido estos dos peleando desde hace unos veinte minutos. Parece que todavía están enojados por lo del incidente.”
“¿Lo de hace dos semanas? Según lo tengo entendido Paúl se negro a obedecer la orden de Mónica. Me parece muy raro, si no me equivoco se conocen desde niños, por eso los pusieron en el mismo grupo, para un mejor trabajo en equipo.
“El problema es que Paúl todavía esta medio afligido por la elección de colores… Es algo difícil culparlo, siempre se vio a si mismo como Ranger Rojo en el futuro, dirigiendo al equipo. Jack nos dijo que el tomara la bandera se convertiría en el líder del equipo, no lo culpo por hacerlo su prioridad número uno.”
“¿Y cómo se siente Mónica al respecto?”
“Erg… Mónica es una persona orgullosa, estoy seguro que sabe que es difícil para Paúl aceptar esto y también estoy seguro que lo que más le preocupa es su bienestar, pero se rehúsa a perdonarlo, dice que lo hará si el acepta su error. No estoy seguro si a Mónica le importaba ser el líder del equipo, pero es una persona responsable e intenta hacer lo mejor posible por el equipo”.
“Espero que entiendan que son el futuro de esta ciudad, no pueden ir por ahí discutiendo como niños”.
“Lo sé… Escucha Lance, si tienes tiempo habla con Paúl, te admira mucho y puede que necesite hablar con alguien experimentado en esto de ser Ranger.”
“Lo intentare.”
Tras pronunciar estas palabras, Mónica y Paúl cayeron al suelo cansados por el entrenamiento. En ese momento los hologramas se apagaron, mostrando la habitación en la que se encontraban, era mas pequeña que la que habían usado para el examen, tenia cuatro reflectores en cada pared y en el techo, probablemente par a producir los hologramas y una pequeña torre al final de la habitación, donde se podía programar el ambiente que el cuarto iba a simular. Thomas entro a la habitación algo apurado.
“Señor Lance, Jack necesita en su oficina a usted y al resto de la Patrulla A”.
“Entendido, gracias Thomas. No me digas señor, sabes que me molesta.”
“Si señor… Digo Lance.”
El rostro de Lance dibujo una expresión frustrada. El Ranger se levanto y se fue a la oficina del ex solado.
“¿Cómo va el entrenamiento muchachos? Mónica, Paúl, no agoten sus energías, recuerden que si gastan todas sus fuerzas entrenando no las tendrán para defender la ciudad.”
¿Por qué no me dijo señor? Pensaba Paúl mientras se levantaba del suelo.
“Iré a tomarme un baño y luego le hare una visita al Museo Universal del Área 25. Acaban de reabrir sus puertas. ¿Jacob, Thomas, les interesa venir conmigo?”
“No gracias, le prometí a María Julia y María Paz que iría al parque con ellas hoy.” Dijo Jacob.
“Yo estoy trabajando en una pequeña sorpresa para ustedes, me encantaría ir, pero quiero terminarlos lo más rápido posible”. Dijo Thomas, intentando crear un tono misterioso.
“Bueno, una lástima. Escuche que trajeron una nueva colección de gemas.”
“¿Cómo van a traer gemas? ¿Acaso salir del domo no es peligroso?” Pregunto Jacob perplejo.
“Todavía puede excavar dentro de los domos. Las áreas 11, 12 y 13 están completamente dedicadas a la arqueología.” Respondió Thomas.
“Me gustaría quedarme pero no hablo nerd.” Dijo Paúl mientras se iba de la habitación. “Nos vemos más tarde”.
“¿Sigue de mal humor?”
“Que haga lo que quiera, no me importa realmente, me voy yo también, cuídense.” Expreso Mónica mientras se retiraba de la sala de entrenamiento. Dejando solos a Thomas y Jacob.
“Espero que estos dos se arreglen antes de que ocurra algo malo”.
Mientras tanto, en lo que parecía ser un lugar obscuro como la misma noche, cuatro figuras se arrodillaban frente a lo que parecía una silueta detrás de un telón. Las cuatro siluetas pertenecían a cuatro Pokémons.
El primero era una figura bastante delgada y parecía estar compuesto de bastantes cuchillas. Era un Bisharp.
La segunda figura pertenecía a un Dusknoir. Como no tenia piernas no se podía arrodillar, pero bajaba la cabeza y colocaba su mano derecha en el suelo.
Lo mismo hacia Froslass, el fantasma de hielo y la más pequeña de los Pokémon.
Por último estaba el cuadrúpedo Absol, que esperaba pacientemente las órdenes de su amo.
La silueta les hablo a los cuatro. Su voz era rasposa y profunda. “Si la información de Absol es correcta… El cristal que tanto eh estado buscando se encuentra en el Museo del Área 25 en este momento… Espero que entiendan la importancia que tiene este objeto para mi y la urgencia con la que lo necesito.”
“Señor”. Dijo Bisharp. “Déjeme encargarme de esta misión, prometo que mi ejercito de Pawniards traerá este cristal con eficacia y rapidez.”
“Me alegra que te hayas ofrecido Bisharp… Concederé tu deseo y dejare que te encargues de traer el cristal. Espero que estés al tanto de las consecuencias que caerán sobre ti si llegas a fallar esta misión.”
“Si señor”.
“Entonces prepara a tu ejercito, una vez que estés listo llámame, me encargare de trasportarte hasta allá.”
Paúl se encontraba caminando por un parque, vestido con ropas de civil. Seguía pensando en cómo lidiar con la situación de los colores. Se sentía mal por su pelea con Mónica, después de todo era como una hermana para él. Pero también sentía que era injusto que el no fuera el Ranger Rojo. Mientras pensaba vio a Jacob en la zona de juegos junto con sus dos hermanas pequeñas, María Julia y María Paz.
Jacob tenía que encargarse de ellas desde que sus padres murieron en un ataque ocasionado por un Pokémon. Jacob nunca le había dicho a Paúl o Mónica porque motivo se había convertido en un Ranger, pero ambos asumían que tenía que ver con ese incidente.
Paúl no tenía ganas de hablar con su amigo así que dio media vuelta y se disponía a marcharse. En ese momento se choco contra una figura familiar. Era Lance el Moltres Rojo.
“Buenos días Paúl, te noto pensativo.”
“Eh… Si… Señor Lance, estaba pensando.” Paúl estaba algo emocionado de hablar con el héroe de su infancia.
“Escucha, iré al grano, no me gusta perder mi tiempo. Escuche el asunto del problema con los colores”.
Paúl se sentía un poco avergonzado de hablar de esto con Lance.
“Paúl, tal vez no seas el líder de tu equipo, pero eso no quiere decir que no seas tan importante como los demás. Tu rol es el de defender esta ciudad, no importa qué color tengas. Si Ho-oh te coloco como Ranger Azul lo hizo por algún motivo ¡Si quieres ser el Ranger Rojo demostralo, no te quejes y no desobedezcas ordenes! A veces tenemos que saber cuándo hacer lo que nosotros queremos y cuándo hacer lo correcto.”
“Entiendo... Señor Lance, le pido disculpas por mi comportamiento.”
“No soy yo al que le tienes que pedir disculpas y no me digas señor, no me gusta”. Tras decir esas palabras Lance se preparaba para irse.
“Espera un momento Lance… No es necesario que me lo digas ¿Pero para que te llamo Jack a su oficina?”
“Te vas a enterar de todas maneras, así que no veo porque no puedo decírtelo. Nos envió a mí y al resto de la Patrulla A fuera de domo a explorar. Otro buen motivo para que comiences a comportarte, estarán a cargo de proteger el domo hasta que regresemos. Nos vemos”.
Y sin dejar a Paúl preguntar las otras veinte incógnitas que se habían formado en su mente tras ese comentario, Lance le dio la espalda y se fue.
En ese momento, en el Museo Universal del Área 25, Mónica se encontraba en la sala principal del edificio. Esta tenía la forma de un enorme pentágono con un gran techo en forma de cúpula. En cada lado de la habitación había una puerta que llevaba a cada sección del museo. La primera era la sección de Arte, la segunda de Tecnología, la tercera de Arqueología y la cuarta era la de Historia y Tecnología. El quinto lado de la habitación era la entrada y salida del museo.
Un joven de cabello de color muy rubio, casi blanco, se acerco a Mónica sonriendo, estaba vestido con el uniforme clásico del museo, una camisa blanca y pantalones formales de color gris. En su camisa tenía una pequeña etiqueta que decía “Genry Wilkinson”. Parecía tener alrededor de veinticinco años.
“Bienvenida al Museo Universal, el único Museo en todo el domo. Si le interesa una visita guiada puede pasar por el centro de atención.”
“Muchas gracias, pero solo estoy interesada en ver la nueva colección de gemas por hoy.”
“En ese caso estas de suerte. Pues yo fui el líder del equipo de arqueología que se encargo de extraer las gemas de la piedra donde las encontramos.”
“¿Entonces seria mucha molestia pedirte que me lleves a donde se encuentran? Nunca visite la sección de Arqueología, suelo visitar la de arte y solo cuando la actualizan, pero escuche que esta nueva colección era bastante interesante.”
“Si es verdad. Déjame explicarte en el camino.” El chico coloco su mano derecha en donde estaba su oreja. “¿No te molesta verdad Apolo? Excelente, entonces sígueme.”
Mónica asumió que estaba hablando con su jefe a través de algún artefacto y lo siguió.
“Veo que escribieron mal tu nombre.”
“¿Cómo? Ah claro, lo de “Genry” de hecho ese es mi verdadero nombre, con G, no con H. Creo que fue para agregarle un toque especial.” Dijo Genry mientras llevo a Mónica a la sección de arqueología. Esta era un gran pasillo con distintas piedras, esculturas y gemas preciosas a sus lados. Al final del gran pasillo había una sección con cuatro mostradores. Los primeros tres tenían una pequeña piedra cada uno. Una color carmesí, otra celeste y otra de un amarillo muy fuerte. El último mostrador tenía una gema mucho más grande, negra como el vacio.
“Son increíbles… Tienen un brillo bastante extraño, excepto por la ultima, parece que en vez de brilla oscurece su alrededor”. Dijo Mónica maravillada.
“Si, las cuatro estaban en una piedra con una pequeña inscripción que decía: Cuando la cuarta gema los traicione, las otras se unirán y obtendrán nuevos poderes. Bastante interesante ¿Verdad Apolo?” Dijo Genry con su mano en la oreja.
“Mm… Tienen algo familiar en su brillo.”
De repente se escucho una gran explosión en el fondo del museo.
“¿Qué? ¡Quédate acá Mónica, puede ser peligroso! Existen algunos artefactos que pueden explotar en el museo de Historia y Tecnología y pueden largar un gas muy toxico. Me voy a fijar que pasa.” Tras decir estas palabras Henry se fue corriendo.
Mónica tenía un mal presentimiento. Una pequeña voz salió de su Morpher, era Jack a través de la función de radio del aparato.
“Mónica, están atacando el Museo Universal, los otros miembros del equipo están siendo teletransportados allí inmediatamente.” Mientras estaba diciendo esto, Jacob y Paúl aparecieron junto a Mónica.
“Entendido señor. Rangers, prepárense”. Gritó Mónica. “¡Morphing Time, Red Arcanine Ranger Go!”
“Morphing Time. Yellow Luxray Ranger, Go”.
“Morphing Time Blue Samurott Ranger, Go”.
“Rangers, si lo tengo entendido nuestro enemigo está en la zona de Historia y Tecnología. Síganme”.
Los Ranger se dirigieron a toda velocidad a la zona especificada y se encontraron con que varios Pawniard estaban causando estragos.
“Jacob, encárgate de evacuar a los civiles. Paúl y yo detendremos a los enemigos”.
“Entendido”.
Jacob se separo de los demás. Mónica y Paúl se aproximaron a la zona de batalla. A pesar de que la cantidad de enemigos era bastante grande, estaban entrenados para enfrentarse a varios adversarios a la vez.
Mientras Paúl se encargaba de siete Pawniards destruyendo manuscritos, Mónica, estaba en la zona donde los gases tóxicos de los que Genry le había advertido estaban, aunque su casco la protegía de ellos, los Pawniard se abalanzaron sobre ella.
A pesar de que se estaban desasiendo de los enemigos con facilidad, continuaban llegando. Mónica y Paúl continuaron retrocediendo hasta encontrarse espalda con espalda, rodeados por los enemigos.
“¿Estás bien Paúl?”.
“Mejor que nunca. ¿Estás lista?”.
“Si… ¡Vamos! Arcanine Nuckles, activados”.
“SamuSword, activada”.
Unos enormes guantes de metal con la forma de una cabeza de Arcanine y una gran espada cuyo filo parecía un gran cuerno apareció entre las manos de Paúl.
“¡Ahhh!” Gritaron los dos mientras se abalanzaban sobre los enemigos.
Ambos se habrían camino entre las multitudes de Pawniard, derrotándolos uno por uno.
“¡No se olviden de mi! ¡Luxray Claws!” Grito Jacob mientras se disponía de los Pawniard restantes.
“Jacob ¿Cómo están los civiles?” Dijo Mónica mientras golpeaba a varios oponentes que se encontraban frente a ella.
“Bien, algunos están atontados por el gas, pero no hay muchos heridos. El equipo médico de la Academia Ranger se está encargando de ellos”. Le respondió, mientras se encargaba de los últimos Pawniard.
Una vez que el último de los pequeños peones cayó derrotado, los tres se reunieron. Por algún motivo, Mónica se sentía preocupada, podría llamarse instintos femeninos. Entonces recordó.
“¡Jacob! ¿Había algún hombre con uniforme de museo llamado Genry, tenía una G en lugar de H en su uniforme?”
“Mmm, no que yo recuerde, recordaría un nombre tan raro.”
Se escucho desde a lo lejos el sonido de una pelea a lo lejos.
“Ese sonido… La Zona Arqueológica… Maldita sea, esto era una distracción, vamos”.
Una vez en la Zona Arqueológica, los Rangers encontraron a varios Pawniard dirigiéndose hacia los cristales que Mónica había venido a ver. Un poco más al fondo, Genry se encontraba peleando contra un grupo de estos, se las arreglaba bastante bien para ser un civil.
“Los estaba esperando Rangers. Han llegado tarde, la Gema Obscura será mía”. Dijo Bisharp, estaba detrás de ellos, junto con un grupo de Pawniard.
“Muchachos, me encargare de él, ustedes protejan a Genry y la Gema”. Dijo Mónica.
Jacob y Paúl corrieron hacia la Gema, mientras Mónica se dirigía hacia el Bisharp.
“Pawniards, déjeme esto a mi, quiero una pelea honorable”. Grito el Bisharp mientras su sable chocaba con los Arcanine Nuckles de Mónica.
“Eres un monstruo, no hables de honor”. Dijo Mónica mientras le daba una patada.
“El honor no elige bandos, humana”. Respondió mientras esquivaba la patada de Mónica y la lanzaba contra la pared.
Mientras tanto, unos quince Pawniard se colocaron en frente de Paúl y Jacob para evitar su progreso.
“Escucha Paúl, eres el más rápido, encárgate de recuperar el cristal”.
Paúl dio un gran salto y esquivo a los Pawniard. Solo había dos un poco más adelante, estaba seguro que podría llegar a la gema antes que ellos. Entonces, escucho un grito desgarrador. Era Genry, estaba siendo superado por los Pawniards.
Miro hacia atrás, Jacob se encargaba de otro grupo y Mónica estaba peleando contra el Bisharp, ninguno de los dos podía ayudar a Genry.
Paúl sentía un deja vu. Era la sesión de entrenamiento otra vez. Paúl miro hacia adelante, todavía podía conseguir la Gema… Pero le costaría la vida a Genry. No había tiempo para pensar, tenía que decidir y rápido. Entonces recordó las palabras de Lance. A veces tenemos que saber cuándo hacer lo que nosotros queremos y cuándo hacer lo correcto. Paúl no dudo y se aproximo a salvar a Genry de los Pawniards. Cuando volvió su mirada hacia la Gema, los enemigos ya la tenían en sus garras.
“Peleas bien, Ranger Rojo, pero tendré que dejar nuestra pelea para más tarde… Tengo lo que el amo buscaba, nos retiramos”. Dijo Bisharp mientras desaparecía con su ejército.
“¡Maldita sea!” Grito Paúl en la base, minutos más tarde.
“Tranquilo”. Dijo Ho-oh. “Su misión era asegurarse de la salud de los ciudadanos del domo. La perdida de la gema es lamentable. No sabemos para que la quiere el enemigo, pero la recuperaremos, ahora vuelvan a sus habitaciones, necesitan descansar”.
Mas tarde en su habitación, Mónica estaba leyendo un libro sentada, cuando sintió que tocaban la puerta.
“Pase”. Dijo ella. Mientras dejaba el libro en la mesa y se levantaba.
Paúl entro a la habitación, mirando al suelo.
“¿Qué quieres?” Dijo Mónica algo brusca.
“Moni… Quería pedirte…”
“No digas nada idiota”. Le respondió la chica mientras lo golpeaba amistosamente en el hombro. “Yo también me comporte bastante mal, aunque si, es tu culpa”. Dijo bromeando.
“Iba a decir que quería pedirte un poco de azúcar. ¿Qué pensabas?”. Respondió el chico mientras reía. “En serio, lamento haber sido un idiota… Todavía sigo afligido por todo el tema de los colores, pero no tendré mas problemas para seguir tus ordenes. Sos una buena líder”.
Mientras hablaba. Una alarma sonó en la habitación.
“Problemas”. Dijo Paúl. “Lista líder”.
“Siempre lista, vamos. Tenemos trabajo que hacer”.