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#21
Asd, lamento no haber posteado antes, lo olvidé la verdad. Ando con cosas de la tribu y del foro y se me pasó. No tenes que postear si no hay comentarios xD Sino es doble post, deberías editar tu capítulo anterior poniendo este. ¡Para la próxima me avisas que estas por postear y leo y comento! Se me pasó por completo, lo siento.

¿Esas flores eran venenosas y además provocaban visiones o fueron lo que Charmander necesitaba para tener recuerdos? Podría ser cualquier cosa…

Ahhh, la vieja baya Meloc, tan útil siempre. Nunca olviden llevar una.

Fue raro lo del Carnivine… quedó despedazado y luego arraigándose para reponerse… no lo había imaginado nunca de esa manera, el autor de esto sí que sabe meter acciones raras.

Bueno, la batalla fue cortita, Scythe sí que tiene experiencia en combate; y los otros dos son muy buenos actores también.

El fic es largo pero en una gran extensión pasa tan poco tiempo por las descripciones y detalles del autor que no sé qué comentar más que decir que está perfecto. En esa última parte, ¿dio a elegir a los lectores el nombre que quería que el grupo tome? ¿O sólo fue una pregunta retórica?

En fin, dame un tiempo para leerme el otro ^^ Pero no vuelvas a doblepostear, amigo, no te hagas sancionar.


Gracias a todos por recordarme :) Sólo tengo buenos recuerdos de ustedes y de este agradable lugar también.
#22
Demian:

No te preocupes, yo estoy bien aquí, abandonado... (?)

Pues, las flores eran venenosas, sí, pero Char volvió a tener aquella visión de pura casualidad (o eso es lo que me pareció a mí), siendo que aquellas visiones suelen aparecer inesperadamente. Algo así como el Grito Dimensional en Exploradores, pero sin eso de tener que tocar algún objeto.

Scythe es un gran guerrero, con mucha experiencia. Aún no me queda claro cuántos años tiene... Creo que el autor mencionó una vez que tenía cuarenta años o algo así O.o. A mi me pareció graciosa la actuación que hicieron :D.

Lo del nombre para el equipo fue una pregunta retórica. Tengo entendido que el autor, en la versión vieja de la historia, no aclaraba qué era lo que Char quería hacer. Sin embargo, con la revisión de los capítulos, agregó esa pequeña pregunta al final como para dejar entendido qué era lo que Char haría.

Gracias por seguir leyendo ^^





Bueno, la historia comienza a adquirir un matiz más oscuro, habiendo conocido ya a los primeros antagonistas (sin contar al Maestro, claro).



11. Capítulo 10: El Fuego Interior

Spoiler
Capítulo 10



Fue un largo, largo camino de vuelta a la base. Char, Saura y Scythe no solo tenían que caminar completamente alrededor de los Bosques Decadentes y de vuelta el camino entero, sino que tenían que hacerlo con una bolsa llena de objetos de valor. Char intentaba no quejarse sobre la incomodidad, pero no siempre podía. Cada vez que lo hacía, Scythe le aseguraba que estaba construyendo su resistencia y que no siempre sería así de duro. Pero aún, eso no hacía mucho para consolar a sus piernas cansadas.

En cuanto Char hubo recuperado el conocimiento del hechizo de pérdida de memoria, se encontró a sí mismo tendido en el suelo de la habitación de Scythe. Sus pies y brazos le dolían como nunca lo habían hecho antes, palpitando constantemente mientras intentaban recuperar las fuerzas.

“Uuf... qué día...” gimió Saura, tumbado de lado. “Esa fue mucha caminata.”

“¡Me lo dices a mí!” gruñó de vuelta Char. “¡Ni siquiera tuviste que cargar con la bolsa!”

“Oye, ¿piensas que esta cosa en mi espalda es liviana?” se quejó Saura. “Tengo problemas al viajar distancias largas de todas formas a causa de esta semilla. Sé exactamente como te sientes.”

Unos cuantos momentos pasaron en silencio mientras los dos pequeños Pokémon disfrutaban de la paz.

“Entonces... ¿qué piensas?” preguntó de nuevo Char, esperando que esta vez Saura sí respondiera.

“Primer punto para el Equipo Cacahuates, supongo,” dijo Saura, poniendo los ojos en blanco. “Admitiré, me desalenté un poco hoy por los accidentes. Y fue tan agotador... Pero estoy seguro de que mejoraremos mientras avanzamos, justo como Scythe dijo...”

Mientras los dos estaban en silencio, la mente de Char flotó de vuelta a los eventos de ese día. Recordó la vista de ese Croagunk mientras este les lanzaba una última mirada amenazadora...

No fue rival para Scythe, pero... Scythe no siempre estaría ahí para protegernos,
pensó Char. Si vuelven para exigir venganza cuando Scythe no esté ahí, ¿seremos lo suficientemente fuertes para derrotarles?

Char luego pensó en algo más que no le estaba sentando bien: la visión de Dialga.

La había visto ya dos veces: primero como una memoria estimulada por posar los ojos en la estatua del dragón en la desierta sala de reuniones, y luego de nuevo después de haberse desmayado por envenenamiento. En efecto la visión había sido la misma las dos veces, pero en la segunda vez había sido más clara – lo suficiente para ver aquel objeto, aquel vitalmente importante objeto, que flotaba ante el dragón.

¿Pero qué era?

Simplemente no lo recuerdo,
gritó Char interiormente. Está justo delante de mí, pero no puedo... ¡no puedo acercarme y agarrarlo! Si solo hubiera otras formas de estimular mi memoria...

Char se retorció y giró en el suelo, intentando encontrar una posición que no forzara ninguno de sus pobres músculos. Pero justo cuando pensó haber encontrado un lugar cómodo, voces surgieron desde afuera de la puerta cerrada.

“Bien, y ahora que has tenido la oportunidad de guiarlos a través de una misión de prueba, pueden salir por su cuenta,” dijo una voz.

¡Daemon!
se dio cuenta Char, reconociendo la voz. ¡Debe estar hablando sobre nosotros!

Char escuchó a Scythe responder, pero su voz era mucho más baja que la del sabueso. Char no pudo entender bien lo que estaba diciendo.

“Scythe... ¿cómo aprenderán así?” rezongó Daemon. “¡No puedes consentirlos! ¡¿Qué bien hará eso?! ¡Tienen que aprender a depender de ellos mismos!”

Char gateó a través de la habitación y escuchó con atención en la puerta, pero aún no pudo distinguir nada de lo que Scythe decía.

“¡¿Entonces cuándo planeas tenerlos listos?!” escupió Daemon. “¿En dos días? ¿Tres? ¡Dijiste que los entrenarías, no que harías todo el trabajo por ellos! Envíalos en su propia misión y ve cómo se desenvuelven. Si han de fracasar, ¡necesitan aprender a qué sabe el fracaso! Crecerán mucho más fuertes de esa manera.”

Presionando el oído contra la puerta, Char finalmente pudo escuchar la voz de Scythe.

“No,” dijo Scythe. “No lo harán. En este punto, el fracaso podría destruirlos. Debo seguir protegiéndolos por el momento. Comenzaré a dejarles tomar el control de las misiones, pero continuaré quedándome con ellos.”

El sabueso gruñó en protesta.

“Scythe, haz lo quieras,” rezongó él, “pero recuerda que tenemos una reputación por mantener. Si nosotros, el Equipo Remordimiento, hemos de entrenar a este ‘Equipo Cacahuates’, debemos entrenarlos con nuestros métodos. Y hasta ahora, creo que has estado dándoles la impresión incorrecta de nuestros métodos. Solo el sufrimiento y el fracaso pueden encender el fuego interior, y hacerles entender qué es lo que significa pelear. Estos niños deben ser enseñados a sentir ese fuego, o serán inútiles para nosotros y para la división entera.”

“Sufrirán mucho, con o sin mi ayuda,” dijo Scythe moderadamente. “No tienes que preocuparte por esa parte.”

Ante el sonido de pies arrastrándose afuera, Char saltó rápidamente de la puerta y de vuelta al lado de Saura.

“¿Eh?” respondió Saura, medio dormido.

Ignorándolo, Char esperó a que la puerta se abriera y que alguien irrumpiera. Después de cinco minutos más de Scythe y Daemon teniendo una conversación sobre un conflicto en curso en un lugar llamado Cañón Cuenco, el Scyther irrumpió.

“¿Qué? ¿Ya están durmiendo?” llamó él en voz alta, entrando en su habitación y dejando caer una bolsa en el suelo. “¿Cuál es su problema, durmiendo a la mitad del día? No somos nocturnos, saben...”

“¿Día?” preguntó cansinamente Saura.

“¿Pensaron que ya era de noche?” se rio Scythe, dando un paso hacia ellos y sacudiéndolos con los extremos romos de sus chuchillas. “Es solo la mitad de la tarde. Hay aún mucha luz diurna sobrante para terminar con las cosas. De todas formas, justo ahora, registré la misión de hoy, y puse todos los objetos de valor en el almacén para que puedan ser examinados más tarde. La próxima vez, tendré que mostrarles cómo se hace eso. Pero por hoy... les dejaré libres.”

“¿Libres para qué?” preguntó Char.

“Hacer cualquier cosa que sientan necesario hacer,” dijo Scythe. “Recuerden, soy solo su guía. Ustedes son su propio equipo. Deberían tomar este tiempo para ir por la base y encontrar cosas para hacer que beneficien a su equipo. No les recomendaría dejar la base, pero son libres de ir a donde quieran.”

Scythe casi empujó al perezoso Saura una segunda vez, pero él se puso de pie rápidamente y saltó fuera del camino.

“Bien, ya vamos,” dijo Saura, sacudiendo la cabeza. “Umm, Char... no sé, tengo ganas de conseguir algo de beber. Estoy famélico después de esa caminata.”

“¡Genial! Bajen al comedor, entonces,” dijo Scythe. “Solo estén de vuelta antes del anochecer. Cuando vuelvan, les mostraré como prepararse para la misión de mañana. Luego, todos podremos dormir algo.”

“Bien por mi,” dijo Char, siguiendo a Saura hacia la puerta.

“Oh, y una cosa más,” dijo Scythe justo cuando estaban por salir, completándolo con su media sonrisa. “Dos estrofas más.”

Char y Saura gimieron al unísono.

... ... ...



“Entonces, ¿dónde deberíamos ir?” preguntó Char mientras caminaban por el ahora abarrotado nivel superior de la base. “Podemos ir a almorzar, ¿pero después de eso qué? ¿Dónde podemos ir a... ‘beneficiar al equipo’?”

“Pensaba que al Equipo Remordimiento se le enviaba la comida,” rezongó Saura. “Pero de igual manera, Scythe obviamente quiere que nos memoricemos más de ese tonto poema.”

“Lo sé, ¿pero qué más?” dijo Char. “Lo dijo como si... eh, ¿qué tal si solo lo pensamos mientras comemos?”

“Suena bien para mí,” coincidió Saura. “Ahora, ¿por dónde era el comedor otra vez...?”

... ... ...



Abajo en la cafetería, las filas eran más largas que el día anterior. Los equipos de entrenamiento, que habían terminado sus más cortas y significativamente más fáciles misiones, estaban haciendo fila pasados los mostradores y haciendo difícil moverse alrededor. Char estaba en la fila, preguntándose si es que alguna vez se movería más rápido. Saura no podía hacer mucho para ayudarle a transportar la comida, pero estaba en la fila para hacerle compañía.

“¡Oye! ¡Cuidando por dónde mueves esa cosa!” una voz se quejó desde detrás de Char.

Char giró para econtrarse con un Treecko, uno hembra, que estaba encogida contra la pared en un sobre exagerado miedo a su flameante cola.

“Eh... ¿lo siento?” dijo Char dócilmente, juntando su cola con las manos.

“Te lo agradezco,” suspiró esta, recuperando la compostura. “Alguno de nosotros nos quemamos fácilmente, sabes. Pero oye... vaya. ¡Eres en verdad un Charmander! Nunca he visto en verdad uno de tu especie, solo en dibujos. Ustedes deben ser esos niños entrenando con el Equipo Remordimiento.”

“¡Sí!” dijo Saura, sonriendo. “¡Esos somos! ¡Somos el Equipo Cacahuates! ¡Un placer conocerte!”

“Bueno oigan, soy Taka,” dijo la Treecko, estrechándole la mano a Char y dando una palmadita a Saura en la nariz. “Solo estoy en un equipo de entrenamiento ahora, el Equipo Franjas. Nos hacen trabajar muy duro, ¡pero no me puedo imaginar lo duro que el Equipo Remordimiento debe estar haciéndoles trabajar a ustedes dos!”

“Em... sí,” dijo Char.

“Son tan afortunados. Deben estar recibiendo el mejor entrenamiento que cualquier novato que haya puesto un pie en esta base jamás. ¿Cómo les trata Scythe?”

“Él es... bastante agradable, la verdad,” dijo Char, dando un paso adelante con el resto de la fila.

“Es indiscutiblemente un genio,” continuó Taka. “He leído algunas cosas que el Equipo Remordimiento ha hecho, ¡y vaya, hablando de alcanzar lo imposible! Daría cualquier cosa por estar en su lugar.”

Char estuvo a punto de responder, pero una nueva voz llamó desde un punto cercano. Un Raichu se hacía camino a través de la multitud.

“Oye, Taka, ¡ahí estas!” dijo este. “Lo siento, tuve que pasar una hora desempacando. ¿Te importa si...?”

“Sí, adelante...” dijo Taka, poniendo los ojos en blanco y dejándolo entrar en la fila.

“Oye, ¿no eres tú Ray?” preguntó Saura al Raichu. “¿No nos encontramos hoy en el elevador?”

“Oh, oigan, ¡si son ustedes!” se rio el Raichu. “¡El Equipo Cacahuates! ¡Un placer conocerlos de nuevo! ¿Quieren charlar mientras comemos?”

... ... ...



Diez minutos después, el grupo finalmente consiguió su comida y se sentó. Char determinó que la comida eran patatas dulces – o algo similar – y se lanzó a ella. Saura tragó un tazón entero de agua en lo que pareció un latido. Los otros dos Pokémon comían su comida mucho más lento, charlando en cada oportunidad entre bocados.

“Entonces, ¿qué tal les fue?” preguntó Ray con entusiasmo. “¿Cómo fue la primera misión del Equipo Cacahuates? ¿Volvieron con montones de cosas buenas? ¿Les ha enseñado ya Scythe alguno de sus secretos?”

“Salió bien, creo,” dijo Char, jugando incómodamente con su plato vacío. “Tuvimos unos cuantos errores por el camino, pero lo logramos. Descubrimos una guarida de ladrones y volvimos con sus cosas. Creo que la policía intentará devolver la mayoría de las cosas a sus respectivos dueños, así que no podremos quedárnoslo, pero sí... fue un buen viaje.”

“¡Vaya, increíble!” vitoreó Ray después de tomar otro bocado. “¡La primera misión de nadie es jamás un éxito! Supongo que es lo que ganas por entrenar con el Equipo Remordimiento, ¿eh?”

“Y, ¿qué hay de ustedes?” preguntó Saura. “¿Cómo fue su día?”

“Oh, nosotros fracasamos en nuestra misión,” dijo Ray.

“Oh...” dijo Saura, inclinando la cabeza. “No... fue tan malo, ¿verdad? ¿No se metieron en problemas?”

“No,” dijo Taka. “No era una misión importante. El Equipo Alanavaja dejó caer algo en Ciudad Río Negro camino a su destino ayer. Era una cinta oro que iban a vender. Fuimos asignados para ir a encontrarla.”

“No pudimos hacerlo, sin embargo,” dijo Ray. “Ciudad Río Negro es un lugar brutal. Fuimos atacados por fantasmas, y nos forzaron a abandonar...”

“Nadie espera que los equipos de entrenamiento cumplan sus misiones,” explicó Taka. “Es por eso que nos dan misiones sin sentido, así no lastimará a nadie si lo arruinamos. Pero cuando aprendemos a cumplir las misiones, podemos ser aceptados en un equipo real. Así es como las cosas funcionan por aquí.”

“Para mí, ha sido siempre mi sueño unirme al Equipo Remordimiento,” dijo Ray con una sonrisa. “Mi hermano mayor estuvo en ese equipo por años antes de retirarse, y yo quiero tomar su lugar. ¡Sería un honor servir bajo el legendario Scythe!”

“Ray tiene largos caminos por recorrer, sin embargo,” gruñó Taka. “Pero de seguro tiene entusiasmo por eso. Yo, no me importa a dónde vaya, siempre que esté lo suficientemente apta para hacer mi trabajo, ¿saben?”

Char y Saura se miraron uno al otro, compartiendo una expresión de incomodidad.

“Entonces... em... ¿cuánto han memorizado de ese poema?” preguntó Char con indiferencia.

“Oh, yo lo terminé,” dijo Ray. “Lo tenía memorizado desde el segundo día que estuve aquí. Tienes que hacerlo, ¿sabes? ¡De otra forma no te dejarán volver a entrar a la base! ¿Por qué, no tuvieron aún la oportunidad de memorizarlo?”

“Um... sí, nosotros eh, ¡lo terminaremos hoy!” divagó Char, consiguiendo una repentina y sorprendida mirada de Saura. “Es solo que hemos estado ocupados estos primeros días.”

“Um... está bien,” dijo el Raichu con un guiño. “Si tú lo dices.”

Muy de repente, Char se sintió extremadamente incómodo. El estridente ruido de la activa cafetería, los constantes sonidos de platos raspando las mesas, y especialmente los incesantes sonidos de la voz del Raichu, todo culminó de pronto en una masa de... insoportable irritación. Sintió su estómago hundirse, como si su fuego interior hubiera disminuido a la mitad. De pronto, quería estar solo, alejado de toda muchedumbre y chachareo. Quería estar en algún lugar callado.

“Saura, vamos,” dijo de repente Char, poniéndose de pie. “Hay un lugar al que quiero ir.”

“¿Char...? ¿Está todo bien?” preguntó Saura extrañado mientras se bajaba saltando de la mesa.

“Ray, Taka, un placer conocerlos a ambos,” dijo Char en una voz inexpresiva. “Saura, vamos.”

... ... ...



Char sintió una medida de paz extendiéndose en él mientras ingresaba una vez más al enorme pero desierto teatro. Las antorchas a lo largo de las paredes se encendieron en secuencia mientras entraban, invitándolo con el cálido brillo de su elemento. Suspiró. Él en serio, en serio quería esta soledad repentinamente, aunque no podía situar bien por qué.

“¿Quieres hablar sobre alguna cosa?” preguntó Saura, viniendo al lado de Char mientras él tomaba asiento en el escalón superior.

“La verdad no...” dijo Char. “Solo quería venir aquí.”

Char fijó sus ojos, una vez más, en la increíblemente detallada estatua de Dialga en el frente de la habitación.

“¿Estás seguro?” dijo Saura. “No te sientes mal por haber mentido sobre memorizar el poema, ¿verdad? Porque estoy bastante seguro de que Ray solo pensó que estabas bromeando.”

“No, no es eso,” dijo Char, sin sacar los ojos de la figura de Dialga. “Supongo... que este lugar me hizo sentir de repente incómodo. Tenía que alejarme. Es... es sobre Scythe más que otra cosa, creo. Desde que Scythe nos entrena, somos de pronto vistos como estas afortunadas personas – Pokémon, perdón – y todos dicen que estamos entrenando con el mejor jefe militar que jamás vivió o algo así. Pero no pasamos la prueba de hoy porque fuimos buenos. Lo hicimos solo porque Scythe estaba ahí, y él lo hizo todo por nosotros. Pero ahora, todos piensan que somos... prodigios, o algo. Yo no quiero eso. Especialmente desde que ni siquiera estamos jugando con las mismas reglas que el resto de... la división entera.”

“Tal vez Scythe solo nos está enseñando a su propia manera,” ofreció Saura, encogiéndose los hombros. “Tal vez él sabe lo que está haciendo.”

“¡O tal vez él solo nos esté tratando así porque sabe que soy humano!” le devolvió Char. “Tal vez él solo nos está dando protección extra porque él es un Pokémon y yo un humano y siente que necesita servirme. Justo... como tú, Saura. Es solo que... no quiero ser tratado de forma especial si no lo merezco. Me hace sentir muy mal. No quiero que otras personas tengan expectativas de mí de las que no pueda estar a la altura.”

“A decir verdad, me siento de igual forma,” dijo Saura con un tono de voz genuino. “Pero tengo fe en Scythe. Creo que él sabe lo que hace.”

Pero no puedo evitar pensar que quizás Daemon tenía razón,
se dijo a sí mismo Char. Tal vez aprender por nosotros mismos sea la mejor forma de crecer. Pero... supongo que no tengo nada más que hacer que poner mi fe en Scythe por el momento...

Char se sentó por un momento, disfrutando de la tranquilidad del gran espacio alineado con ardientes antorchas. Le hizo sentir un poco mejor saber que estaba sano y salvo dentro de esta hermosa habitación. Miró la piel de piedra de Dialga ondeando con la luz de las antorchas, e intentó imaginar que la gran bestia estaba parada ante él en la misma habitación, lista para contarle lo que había hablado sin emitir sonido en sus sueños.

“¿Qué es lo que ves?” preguntó Saura, cambiando de tono. “¿Te trae de vuelta algunas de tus memorias?”
Char le contó a Saura sobre el sueño que había tenido durante su coma inducido por el veneno de la mejor forma que pudo, describiendo cómo sintió que había algo más – algo indescriptiblemente importante – que esos sueños aún fallaban en revelar.

“Con razón,” dijo Saura. “Justo antes de que despertaras, dijiste el nombre de Dialga. Tenía que haber sabido que estabas teniendo otro sueño.”

“Esa es la cosa, sin embargo,” dijo Char. “No creo que sean sueños para nada. Creo que en verdad me estoy acordando lentamente de cosas que me ocurrieron antes de mi transformación... Solo deseo poder recordar más.”

Cuando más miraba Char la estatua, más intentaba visualizar a esta actuando como lo hizo en su memoria. Pero sin importar lo duro que lo intentaba, la memoria no retornaba de la misma manera en que lo había hecho. Parecía que se tambaleaba en el borde, pero nunca encajaba en su lugar.

... ... ...



Luego de pasar una buena cantidad de tiempo sentado en la tranquilidad del teatro, pero fracasando en inducir otra memoria, Char se dejó y decidió dirigirse a la pequeña habitación blanca en donde el poema estaba posteado. Ahí, ambos se rascaron la cabeza mientras daban una mirada a las dos estrofas de ayer que debían haber memorizado, y las dos estrofas siguientes.

“¿Te acuerdas... algo de ellas?” preguntó Saura.

“Eh... Algo sobre paz que nuestros padres tenían antes,” dijo Char dubitativamente. “En verdad... aún no veo cómo se supone que haré esto si ni siquiera puedo leer...”

Luego de pasar un extenuante periodo de tiempo repasando lo que habían olvidado de las primeras dos estrofas, intentaron penosamente hacer más espacio para la siguiente.

“Jo, oh, milagro, lecciones aprenderás, vidas recontarás,” recitó Saura.

“Jo, oh, cuentos de atrás, es como vivirás con lo que sabrás,” respondió Char.

“Bien, bien,” dijo Saura. “Ahora, veamos si podemos lograrlo con la siguiente sin empujar esa otra fuera de nuestras cabezas.”

... ... ...



Eventualmente, cuando hubieron aprendido todo lo que Scythe les pidió por el día, saltaron con entusiasmo fuera de la habitación y de vuelta a los corredores. Ya que aún había un poco de tiempo sobrante en el día, discutieron sobre otros lugares en la base para visitar. Saura sugirió darle una visita al dojo para ver si estaba disponible.

“Estoy ya un poco cansado,” le había respondido Char, “pero no veo por qué no...”

Cuando Char y Saura entraron al Dojo de Domo, un Scyther que se parecía sospechosamente a Scythe zumbaba alrededor del centro de la sala, atacando una gigante roca que estaba en el medio de la plataforma principal. Sus movimientos eran torpes y toscos, sin embargo, y no se movía con la misma velocidad cegadora que Scythe había usado anteriormente.

“Oh, ustedes dos,” les dijo el Scyther (con la mismísima voz de Scythe), dejándose distraer de su improvisado oponente. “Correcto, se acordaron que les dije que podían venir hoy. Muy bien. Si no están ocupados, podemos tener una lección.”

Antes que Char pudiera decir “sí,” Domo se lanzó sobre él, causando que entre en pánico y que dé un salto hacia atrás. Al hacerlo, sin embargo, tropezó y cayó, golpeándose la cabeza contra la plataforma de roca.

“Te asusté, ¿verdad?” se burló el falso Scythe. “Una cosa que deben aprender... les enseñaré... es no entrar en pánico cuando te enfrentas a un oponente. Nunca entrar en pánico. Sí, es un instinto de supervivencia incorporado en la mente, ¡pero el instinto está equivocado! Puede ser superado, para que nunca pierdas el buen razonamiento durante la batalla.”

“Pero primero, tienes que enseñarnos cómo pelear,” interrumpió Saura. “La confianza solo viene de saber que tienes la habilidad de hacer algo.”

“¡Incorrecto!” gritó el Scyther. “¡Si entras en pánico, nunca adquirirás habilidades en primer lugar! Todo empieza con la capacidad de cortar tus instintos de nivel inferior cuando no son necesarios, y ver las cosas desde un punto de vista objetivo. ¡Esa una habilidad vital para aprender! Ahora... ¡muéstrenme qué saben sobre batallas!”

Con un cambio en su forma, el Scyther se volvió un Kabutops. Cuando la transformación estuvo terminada, se echó hacia atrás, listo para arremeter con sus miembros llenos de púas.

“¡Prepárense para mí!” chilló con su distorsionada voz. “Ahora...”

“¡Espera! ¡Por favor!” suplicó Char. “No... estoy listo.”

“¿Por qué?” demandó el Kabutops. “¿Qué ocurre?”

“Tengo una pregunta,” dijo débilmente Char. “Me preguntaba si tú podías responderla, siendo un entrenador de combate y todo.”

“Oh...” dijo Domo, abandonando su postura hostil. “Bueno, ¿qué necesitas?”

“Algo me ha estado molestando,” le contó Char a Domo. “Hoy, cuando peleamos contra otro Pokémon en la misión, no... pude usar mi aliento de fuego. Intenté hacerlo, pero no salía. Me preguntaba si... ya sabes... sabías algo sobre como funciona.”

“Bueno... veamos si puedo recordarlo,” dijo Domo, cambiando formas una vez más. En solo unos pocos momentos, Domo se hubo encogido en tamaño a la estatura exacta de Char. De hecho, se había vuelto Char.

¿Es realmente así como me veo?
se preguntó Char, mirando extrañado a su propio reflejo de la vida real. ¡Me veo... raro!

“Ah, ser un tipo fuego,” habló Domo con la voz de Char, sumándolo a la extraña escena. “He estado pasando gran tiempo en tu forma, y la naturaleza del fuego está empezando a volver a mi memoria. Ahora... dices haber perdido tu fuego interno, ¿verdad?”

“Sí,” respondió Char. “No salía.”

“Bueno, déjame enseñarte como todo funciona,” dijo Domo. “Todos los Pokémon alineados con el fuego tienen una llama que constantemente arde dentro de tu cuerpo. Es llamada tu Ascua. Tu Ascua es tu misma fuerza vital; es lo que te sustenta y te anima. En esencia, tú eres un lengua de fuego viviente encerrada en un catalizador de carne viva. Ese fuego es tu espíritu; si alguna vez ha de apagarse, significaría que tu vida acabó, sin tener en cuenta la condición en que tu cuerpo se encuentre. Ahora, mientras todos los Pokémon tipo fuego tienen esta Ascua ardiendo dentro, esta se... expresará de diferentes maneras, dependiendo de la especie. Para algunos Pokémon de fuego, como Ponyta, Infernape, o en efecto, Charmander, la llama queda expuesta al aire a través de un sistema de ventilación de algún tipo – por consiguiente, la llama de tu cola. Para otros tipos fuego, como Vulpix, la llama está albergada en el interior, y solo será expulsada cuando el Pokémon tiene la intención de usarla, por ejemplo, para defenderse.”

Así que es un mecanismo de defensa después de todo,
se dio cuenta Char. Debe haber una forma de controlarla, entonces...

“Ahora, aunque la llama de tu cola arderá siempre que vivas, debes mantenerla protegida siempre de cosas como el frío o el agua,” continuó Domo. “No solo duele inmensamente que elementos indeseados hagan contacto con tu flama, sino que puedes herirte seriamente, en efecto, hasta incluso dejarte en el borde de la muerte.”

Sí, descubrí del modo difícil cómo eso funciona,
pensó Char.

“Como un Pokémon de fuego con llama abierta, su apariencia puede ser útil para juzgar tu salud,” explicó el Ditto. “La llama que ves en tu cola será siempre un reflejo del estado de tu Ascua interna. A veces la llama vacilará y se debilitará, haciéndote saber que hay algo fuera de lugar dentro de tu cuerpo. Sin embargo, el opuesto es también cierto. A veces, cuando estás sano y desbordante de vitalidad, o si tu espíritu es tocado de la manera correcta, tu Ascua se inflará, a veces hasta el punto de desborde. En esos tiempos, puedes utilizarla como arma contra enemigos al expulsarla de tu garganta.”

“¿Cómo hago para inflarla?” preguntó Char. “Esa es la cosa. ¡Intenté hacer que lo hiciera, pero no funcionó!”

“Es mayormente una respuesta instintiva,” explicó Domo. “Muchas veces será la reacción de tu cuerpo cuando estés... preocupado, desesperado, o de otra forma ofendido.”

¿Ofendido?
repitió Char en silencio.

“Eso tiene sentido,” intervino Saura. “¿Recuerdas? Recuerdo cuando estábamos peleando contra ese otro Bulbasaur. Tú no querías realmente unirte y pelear en primer lugar.”

“Tenía miedo de hacerlo,” dijo Char. “Fui... elusivo.”

“¡Correcto! Si estabas actuando con cobardía, por supuesto que tu Ascua no saldría en tu ayuda,” explicó Domo. “Ahora, con suficiente entrenamiento, puedes aprender a accionar tu Ascua cuando quieras. Se hará más fácil cuando te vuelvas un Charmeleon y un Charizard, pero puedes aprenderlo a tu edad también. Una buena forma para hacerlo que descubrí es pretender que mi orgullo está siendo amenazado. Piensa para ti: ‘¡No puedes decirme qué hacer! ¡No merezco esto! ¡Esto no debería estar ocurriéndome! ¡Merezco más que esto!’ etcétera, etcétera. Y tienes que pretenderlo también. Si lo haces bien, deberías sentir tu fuego inflarse. Inténtalo.”

Char inhaló profundamente. Concentrándose en su fuego interno, él –

¡Whack!


“¡Oye! ¡Ay!” exclamó Char, recuperándose del golpe a la cabeza que el otro Charmander le había dado. “¡Eso dolió!”

¡Pum!


Después vino un puñetazo cerrado al vientre de Char, sacándole el aire. Cayó hacia atrás al suelo pero rápidamente se incorporó. El otro Charmander se acercaba rápidamente.

“¡Uuf!” gruñó Char.

“Sí, sí, ¿sientes eso?” replicó Domo. “Ahora estás siendo ofendido. ¡No me perdones! ¡Demanda respeto de mí! ¡Demanda devolución del daño que he causado! ¿Quién es el mejor Charmander, eh? ¿Yo o tú? ¡Es tú decisión!”
Char le frunció el ceño a su doble. Sabía lo que tenía que hacer, ahora. Tenía que odiarlo. Tenía que aborrecerlo. Tenía que sentir el mismo odio que alguna vez sintió por Scythe, y también por Eva, y por el Spearow que atacó a Saura. Pero... ¿podía él atreverse a odiar a su entrenador? No parecía estar funcionando. Sabía que tenía que pensar en algo antes de ganarse más golpes y moretones...

No, se dio cuenta. Él no podía odiar a aquellos que eran sus amigos. Él no podía traicionarlos con su fuego. Pero... había una cosa que sí podía aprender a odiar...

El Maestro,
se dijo Char a sí mismo. El Maestro. Odio... al Maestro. De la misma forma en que Saura odia al Maestro. De la misma forma en que Scythe odia al Maestro. De la misma forma en que todos los Pokémon en este lugar odian al Maestro. Él que destroza familias... Él que mata y roba sin remordimiento... ¡él es a quién odio!

Char se sintió vigorizado; la llama de su cola instantáneamente creció al doble de su tamaño normal. Las flamas se revolvían en su vientre, listas para ser arrojadas hacia afuera a su disposición.

“¡Bien!” exclamó Domo. “Veo que has conseguido agarrarlo. Ahora, ya que entiendes cómo funciona, es solo cuestión de práctica. Usa tu fuego para derrotar a tus enemigos en batalla, y –“

Mi fuego arde...
se dijo a sí mismo Char, sin escuchar a Domo. ¡Espera! ¡Es ESO! ¡Eso es PERFECTO! ¡Mi fuego arde… para destruir al Maestro!

*¡FWOOM!*


Una bola de fuego de tamaño decente se elevó desde el pecho de Char, saliendo disparada de su boca y golpeando al doble en el medio de su discurso. Domo cayó de espaldas al suelo rocoso debajo.

“¡Bien hecho!” gritó él, poniéndose de pie saltando. “¿Ves? ¡Experimentas elación! ¡Tu fuego sale en tu ayuda! ¿Puedes hacerlo de nuevo?”

*¡FWOOM!*


Char tosió otro plumaje de fuego, y esta vez el Ditto saltó fuera del camino para evitar el ataque.

“¡Aprendes!” dijo el otro Charmander. “¡Esta es la clave! Este es el primer paso en aprender cómo usar tu fuego en batalla. ¡Has aprendido bien!”

Char sintió el agradable y mordaz calor en el pecho. Dio una mirada a su cola, observando cómo la llama estaba al doble de su tamaño original. Sonrió.

Mi fuego está ahí,
se dio cuenta. Siempre ha estado ahí. Todo lo que en verdad necesitaba… era una razón para pelear.

Y tal vez… ya no tengo que ser un cobarde nunca más.


Por primera vez desde su transformación, Char sintió el tenue parpadeo de una emoción que había olvidado cómo sentir. Sintió un parpadeo de real y verdadera felicidad.

“Gracias,” murmuró Char, haciéndole una reverencia a Domo y levantando las manos para mostrar que ya no quería pelear. “Creo que entiendo. Sé cómo controlar el fuego.”

“Confía en mí, ¡aún no has empezado a aprender todavía!” proclamó Domo, cambiando de vuelta a la forma de Mew. “Has aprendido el tipo más básico de ataque que tu fuego es capaz de hacer: una simple descarga de tu fuego del interior al exterior. Este ataque básico es conocido por los Pokémon como el “ataque Ascuas”. Pero faltan docenas, quizás centenares más de formas para ti de utilizar tu fuego. Pero, quizás, esas pueden ser lecciones para otro día.”

“Lo entiendo,” dijo Char, haciendo otra reverencia. “Te lo agradezco.”

“Gracias por la oportunidad de entrenarte,” replicó Domo. “Es un honor. He olvidado cómo era ser un Charmander, o un Charizard. Me has dado la oportunidad de recordar la naturaleza fuerte y apasionada que tienen.”

Sonriendo en júbilo, Char se retiró de la plataforma de piedra y volvió con Saura. Su cola ardía intensamente mientras sus pensamientos seguían corriendo en círculos, proclamando “¡Tengo mi fuego! ¡Tengo mi fuego!”

“¡Y tú, pequeño Bulbasaur!” llamó Domo. “¡Seguro, no has venido a mí en vano! ¡Ven, acércate! Es tu turno ahora.”

“Eh… está bien,” dijo Saura, girando hacia Domo. “Um… bueno, ya que estoy aquí, tengo una pregunta para ti también. Hace rato, luché con un Bulbasaur, pero él me atacó de una forma que no reconocí…”

“¿Un ataque nuevo?” dijo Domo, ya en la forma de Saura. “Descríbemelo.”


… … …



Aunque Char y Saura querían hacer algo más antes de retirarse a sus habitaciones por la noche, no pudieron pensar en nada que hacer después de las lecciones de Domo. Todo el tiempo, Saura estaba demasiado ocupado cantándole a Char el nuevo ataque que Domo le había enseñado, llamado “semillas bala”. Char estaba simplemente agradecido que eso distraía a Saura lo suficiente como para no recordar el nombre de su equipo, o cualquier cosa más que pudiera acabar con su buen humor.

Eventualmente, vino el tiempo en el que tenían que regresar al Equipo Remordimiento. Satisfechos por los logros del día, Char y Saura treparon las escaleras y bajaron por el túnel que iba a las habitaciones del equipo de élite…

“Bueno, supongo que así termina nuestro primer día,” se rio Saura mientras se dirigían por el túnel. “No solo logramos nuestra primera misión, pero también aprendimos nuevas habilidades, ¡e hicimos nuevos amigos! ¡El Equipo Cacahuates está en la ruta a la victoria!”

Ahí va de nuevo,
notó Char. Y... ¿qué? No me digas... ¿no parece que le importe más el nombre...?

“Y mañana, nos levantaremos y lo haremos todo de nuevo,” suspiró Saura. “Esto en verdad es algo emocionante, de todos modos. Cuantas más victorias obtenemos, más conocido el nombre de nuestro equipo será, ¡y más famosos nos volveremos! ¡Las fuerzas del Maestro se acobardarán ante nuestra... em... fama!”

Char se mordió la lengua.

“Oye, Char, tengo una idea,” dijo Saura, saltando de aquí para allá. “¿Qué tal si tenemos una especie de lema? ¡Quizás nuestro lema podría ser algo que digamos cada vez que nos encontremos con los malos! Imagínate. Los tipos malos están ahí, pensando que se pueden escapar de esta. Luego de repente, salimos de la nada, y saben que están en problemas cuando escuchan las palabras...”

Saura saltó en frente a Char y se dio vuelta, enfrentándolo como un enemigo y sonriendo maléficamente.

“... ¡Para proteger a Ambera de la devastación! ¡Para destruirle al Maestro su dominación! ¡Para denunciar la alianza con la mano de la maldad! ¡Para resistir a aquellos que plagan nuestra tierra! ¡El Equipo Cacahuates está aquí para representar lo que es correcto! ¡Nunca caeremos sin dar pelea! ¡¡Ja-JA!!”

Oye, eso no está tan mal,
pensó Char mientras Saura saltaba nuevamente y hacía una pequeña pose. Char esbozó una sonrisa.

Pero justo cuando la sonrisa de Char cubría su cara, la de Saura desapareció.

“Oh, Char. ¡Es simplemente inútil!” gimió Saura en un repentino asalto de angustia, sorprendiendo a Char y dejándose caer en el suelo de la desesperación. “He intentado tan duro acostumbrarme al nombre de nuestro equipo. Pero... ¡no puedo! Solo no puedo, Char. No me importa si a todos los otros les gusta el nombre. ¡Lo odio! No... no quiero ser un cacahuate. ¡No quiero ser algo débil y tonto y estúpido! ¿Por qué tenemos que estar atascados con un nombre tan terrible? Lo siento, Char. No debería estar actuando así. Pero cada vez que escucho el nombre, succiona toda la energía que hay en mí...”

Char dio un paso al frente y le dio un gran abrazo.

“Lo sé, lo sé,” sollozó Saura, casi listo para llorar. “Sabíamos desde el comienzo que esto no sería fácil. No debería estar quejándome así. En serio no debería.”

Char sonrió.

“Saura,” dijo él gentilmente. “Me estaba preguntando algo.”

“¿Qué es?” refunfuñó Saura, posando una mirada interrogativa a su amigo.

“¿Te gustaría cambiar el nombre de nuestro equipo?”

Saura sostuvo la respiración. Sus ojos se ensancharon.

“¿Puedes hacer eso?” exclamó Saura. “¡No lo sabía!”

“Yo tampoco, hasta que se lo pregunté a Scythe hoy más temprano,” explicó Char. “Me dijo que era fácil. Solo tienes que ir a los registros y pedir un cambio de nombre para tu equipo. Hasta podríamos ser capaces de llegar antes de que la oficina se cierre esta noche. Tienes que escribir el nuevo nombre en papel, sin embargo, así que deberás ayudarme con esas runas huella con las que todos escriben. Y solo puedes tener un cambio de nombre por año, o algo así...”

“Char, me encantaría...” suspiró Saura. “Pero... ¿tienes algo en mente? ¿Algo mejor que Equipo Cacahuates, por lo menos?”

“Oh... puede ser que tengo algo en mente,” replicó Char, mirando pensativamente en la distancia.

... ... ...



Más tarde esa noche, un Pidgeotto se abalanzó desde el aire dentro del pasillo. Lanzando una mirada de reconocimiento hacia el Charmander y el Bulbasaur que estaban cerca, el Pidgeotto se posó en el suelo del pasillo. Vació de sus talones unos rollos de papel. Tomando uno con el pico, lo aplicó en un tablón de anuncios cercano con unos cuantos picotazos.

“Noticias interesantes hoy,” comentó el Pidgeotto. Juntó rápidamente el resto de los papeles con sus talones, enrollándolos en pequeños y organizados rollos, y luego despegó de nuevo.

“Cuídense,” llamó mientras se alejaba volando, dejando una o dos plumas atrás.

Saura se acercó al gran anuncio en el tablero, completamente cubierto con bloques y bloques de runas huella, todos de variados tamaños.

“Hmm...” dijo Saura. “Dice... El Equipo Absolución culminó una campaña de una semana en las montañas. Y el Equipo Remordimiento sigue luchando en el Cañón Cuenco. Hmm... Dijeron que estaría aquí...”

Saura sonrió con entusiasmada anticipación, encontrando el pasaje de texto que había estado buscando. Char sostuvo la respiración, saboreando la apariencia en la cara de su amigo.

“Por otra parte, el Equipo Cacahuates... por pedido del líder del equipo, desde este momento será conocido como... el Equipo Ascuas...”

Vaya, realmente estamos en las noticias,
se dio cuenta Char, sintiendo el fuego en su vientre estremecerse del júbilo. Todos en el resto de la División Dorada leerán esto mañana a la mañana...

“A pesar de los desbordantemente positivos comentarios del nombre anterior, el recién fundado equipo ha pedido este cambio por razones personales,” Saura continuó. “Mientras no es igual de único como Cacahuates, aquí en el registro concordamos unánimemente que el nuevo nombre es... significativo y bien elegido. ¡Buena suerte a ustedes, Equipo Ascuas, y a todos los miembros más recientes!”

Saura miró de vuelta a su amigo.

“Bueno, es oficial,” dijo él. “Somos el Equipo Ascuas ahora...”

“¿Qué piensas?” preguntó Char. “¿Te gusta? ¿Te arrepientes de algo? Me sentí un poco culpable por nombrar al equipo tras el fuego, ya sabes... Pero pensé que era simplemente un buen nombre que significaba algo. Algo de lo que ambos podemos estar orgullosos.”

“Char... Yo... en verdad no sé que decir,” jadeó Saura, dando empujones a la pierna de Char mientras miraba de vuelta al tablón de noticias. “¡El nombre es perfecto! ¡¡Te lo agradezco tanto!! Yo... No tienes idea. En verdad me saca un peso de encima no tener que estar avergonzado del nombre nunca más... ¡y no tener que pretender que me gusta!”

En eso, los dos pequeños Pokémon se giraron para dirigirse a la puerta del Equipo Remordimiento, listos para dormir y comenzar el nuevo día con los corazones en alto.


Traducido por WillChar96.
Translated by WillChar96.


Rak, eres todo un artista



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Otras asombrosas firmas charmandescas (?):


Gracias onix ^^.

#23
Treecko es de mis favoritos… y creo que es la primera vez que veo un fic donde el Treecko es hembra, a veces hasta olvido que puede serlo xD Pero es genial verlo aquí, ¿tendrá algo de determinante esta Taka con nuestros dos protas? Podría unirse al grupo si no fuera porque confío en que el autor hará un equipo equilibrado, con tipos diferentes.

Jajaja, Ray me cae bien xD Tiene cierta tendencia a la burla pero se nota que es buen tipo.

Es bastante raro que el autor haya puesto que los “policías” devolverán las cosas. Siendo que para todo encuentra su equivalente en el mundo pokémon me chocó un poco eso… ¿cómo lo escribió originalmente?

Lo que más me gustó del capítulo fue Domo y su explicación. Simplemente fue algo genial, es increíble como este fic te va enseñando y metiéndote en el mundo pokémon de una forma que nunca jamás lo habías percibido.

No, simplemente me encanta Domo. Los diálogos que el autor y tú le pusieron son sensacionales. Así nomás te lo digo, es como sentir que sos ese pokémon cuando lees lo que habla.

Asd, ni recuerdo cual podría ser el ataque que usó el otro Bulbasaur… Domo me fascina, quedé totalmente impresionado con él, aún más que con Scythe, si bien me encantan los Scyther, su personaje tiene como cierta vejez o demasiada madurez. Domo me parece perfecto como está hecho.

Ahora que dices el ataque me acuerdo xD Semillas bala le puso aunque en el videojuego se llama recurrente. Buen ataque.

Malísimo el lema xDDD Aprendí a odiarlo de tanto escucharlo xD Pero bueno, es un detalle emotivo que me recordó la serie. Sería bueno que el autor no lo mezcle con la serie porque la serie es horrible y este fic es genial.

¿Equipo Ascuas? Mmm, me gustaba más Cacahuates… un nombre como Equipo Ascuas suena más para un equipo de pokémon de fuego… si yo fuera un pokémon de hierba me sentiría un poco humillado perteneciendo a ese equipo. Tan sólo imagínate si pertenecieras al “Equipo Extraterrestres” o “Equipo Femenino” o “Equipo Blanco” siendo de raza negra… un poco raro.

Bueno, tiene razón la carta, el otro nombre era bueno podrían haberle dado una oportunidad… igual, si Saura se siente mejor con eso al menos se terminó logrando eso.

Me gustó mucho el capítulo, de verdad compañero, lamento de nuevo haberme atrasado. Espero que sigas subiendo como normalmente haces. ¡Suerte, hasta la próxima!


Gracias a todos por recordarme :) Sólo tengo buenos recuerdos de ustedes y de este agradable lugar también.
#24
Demian:

A mí me gustó mucho el personaje de Taka, es muy casual y agradable. Uum... ¿Equipo equilibrado, dices? ...Lamento decepcionarte (?), pero el autor fue más por la trama que las estadísticas y la fuerza xD. Creo que los que más tarde se unen al Equipo Ascuas (sí, habrá más miembros -spoiler alert-) será por gusto o porque causaron una gran impresión a los protagonistas.

Aaay, Ray... mi personaje favorito hasta ahora xD.

Lo puso originalmente como "police", así exactamente. Me pareció también un poco raro, pero lo dejé como "policías" porque no quiero cambiar nada y que pierda el estilo original del autor. Creo que lo puso así para decir que las autoridades del pueblo cercano vendrían a devolver las cosas. Tiene que haber autoridades también en el mundo Pokémon, ¿no?

Las explicaciones de Domo te hacen pensar que realmente existen y que tienen una biología compleja y cosas por el estilo, ¿verdad? xD. La verdad no me gustaron mucho esos diálogos de Domo que traduje... Especialmente los más cortos, me suenan como medio raros -.-'

Lo dejé como "semillas bala" para que tenga la menor relación posible con la mecánica de los juegos, y que suene algo más natural, no se si me entiendes (no te preocupes, casi nadie lo hace) xD.

Lo del lema del Equipo Rocket el autor lo puso como un guiño a la serie. Así que no te preocupes, las historias no se mezclarán :P.

En el original se llaman "Team Ember". Como "ember" se tradujo como "ascuas" en los juegos, lo dejé como "Equipo Ascuas" (primero digo que no quiero hacer la historia mecánica, y ahora digo que lo dejé así porque el juego lo decía... Shit!). "Ember" es como el corazón de una fogata, es el carbón al rojo vivo: ves cuando crees apagar un fuego hecho con carbón, si éste está aún anaranjado, posiblemente el fuego se vuelva a encender. La traducción más próxima a este "corazón del fuego" sería brasa, pero no me gustó nada ese término xD. Imagínate, "Equipo Brasa". Más tarde, sin embargo, el equipo hará uso de su nombre para crear un lema... Y ahí tendré problemas, por haberlo cambiado T.T

El siguiente capítulo es el primer episodio especial, uno cortito para descansar de tanta lectura larga :P.

Gracias por seguir leyendo ^^




12. Episodio Especial: El Credo de la Resistencia

Spoiler
"El Credo de la Resistencia"




El poema simplemente parecía que nunca acabaría.

Luego de más de dos horas de intentar meter unas pocas estrofas más del condenado código del Credo dentro de sus cabezas, Char y Saura estaban ya siendo afectados por terribles jaquecas.

“Jo, oh, ¿milagro verás? Lecciones aprenderás y... vidas recontarás,” recitó Saura.

“Algo, algo sobre... Es la forma en que vivirás con lo que sabrás,” respondió Char.

“Bueno, aparentemente nosotros no sabemos este poema,” refunfuñó Saura, frotándose la cabeza contra la pared. “No sé cómo todos los demás pueden memorizarlo. Es que simplemente... no tiene sentido.”

Saura leyó la siguiente estrofa del credo. La leyó lentamente, pronunciado cada palabra con la esperanza de que se queden grabadas en su memoria. Las palabras eran impredecibles y sin sentido. A veces consistían de palabras aleatorias puestas juntas en forma rítmica, y otras veces hacían alusión a algunas vagas siluetas de significado. Para Char, era la cosa menos interesante que había visto jamás en la entera base de la división, incluso peor que los documentos oficiales y reglamentos que le habían dado para leer por ser el líder del equipo.

Le llevaría bastante tiempo acumular el interés suficiente como para acordarse realmente de algo, sin mencionar el hecho de que en realidad no podía leer el texto; estaba en ese extraño lenguaje de runas huella de Pokémon del cual él aún no estaba alfabetizado.

“Lo están haciendo mal,” llamó de repente una voz desde el otro lado de la habitación.

Char y Saura se voltearon para encontrarse con un Zangoose. Estaba apoyado contra la pared opuesta, leyendo las tabletas a su costado. Su pelaje camuflaba a la criatura con las paredes de color mármol de la habitación.

“Tiene un truco,” masculló el Zangoose. “No es solo un poema. Es una canción.”

“¿Una canción? No veo cómo,” dijo Saura, alzando la vista hacia las tabletas de piedra. “No hay ritmo. Es solo una gran pila de palabras...”

“Sí hay ritmo,” aseguró el Zangoose. “Solo tienes que encontrarlo. Escucha.”

El Zangoose cerró los ojos y, para su sorpresa, empezó a tararear. A pesar de su baja y áspera voz, la melodía que cantaba era clara. Era una tonada misteriosa, de alguna forma triste y conmovedora...

Abriendo de nuevo los ojos para leer de las tabletas, el Zangoose comenzó a cantar.

Libertad, paz, y guerra,
Nuestros padres las vivieron,
Libertad, paz de mente,
Sueño por vivir para la gente.

Nuestra vida canta, el destino avanza,
Luz para el descarrilado,
Aquél que se ha desviado.
Nuestra vida es, verdad y misterio ves,
Necios en los que creemos,
Y mentiras que siempre vemos.

Jo, oh, milagro verás,
Lecciones aprenderás y vidas recontarás,
Jo, oh, cuentos de atrás,
Es como vivirás con lo que sabrás.

El cuento no muere, leyenda, permanece,
El miedo que conoceremos,
Las penas ignoraremos.
Disipado, en el tiempo, poder primitivo,
Alguien que ha pagado el precio,
El último sacrificio ha hecho.

Jo, oh, ido y venido,
El tiempo dirá si se ha mantenido.
Jo, oh, lágrimas de tristeza,
El tiempo llega antes de tener certeza.

Repleto el cielo de enemigos, en verdad son sombríos,
Vigilando hasta el amanecer,
Y de la luz, se han de esconder.
Esperan el indicio, del tiempo que dará inicio,
Poder a su codicia posibilita
Por aquel a quien más se necesita.

Jo, oh, milagro será
La estrella en el negro brillando estará,
Jo, oh, luna dorada,
¡Ilumina el camino entre la oscuridad apagada!

Parados en la espira, del fuego protegida.
Sincronización necesitaremos
En nuestros esfuerzos triunfaremos.
La bestia morirá, su reinado acabará,
Tristeza por lo que tuvo que pasar,
Al fin, como uno, en pie hemos de estar.

Perfil bajo, esperar y crecer,
Semillas de fuerza cosechar y coser.
Perfil bajo, no soltar,
Esperar el día del poder a revelar.

La llamada es nuestra llave, es un misterio clave
Leyendas llamados amigos
Y enmendar con los enemigos.
Las olas del mar, sonido y majestad,
Oraciones para al señor atraer
Por su intervención, todo resolver.

Libertad, cada uno tendrá,
Sobre el trono plateado estará.
Libertad desde la sepultura,
Así es como el Héroe vivió.

El último es primero, el hechizo va rompiendo
En el cielo hoyo abierto,
Miramos, por qué es esto.
El último polvo es, discurso de desconfianza cargado,
Nuestro intento inútil es
De volver y cambiar el pasado.

Jo, oh, escaparse,
Busca la victoria por repagarse.
Ves, ahora, cómo supimos
Al final, todos, solos vivimos.



Hipnotizado por la canción, Char se sorprendió cuando terminó.

“¿Eso ayuda?” raspó el Zangoose. “Así es como se supone que suena. Una vez que lo hube aprendido, ayudó. Estoy aprendiendo la canción rápido ahora.”

“Estoy impresionado,” dijo Saura con una sonrisa sincera. “Ahora es difícil olvidarse esa melodía. ¡Te lo agradezco!”

“Es bueno escucharlo,” dijo el Zangoose. “De todos modos, soy Zachel, aprendiz del Equipo Portador. Un placer conocerlos.”





(La letra se canta al ritmo de “Gran Cañón” De Pokémon Mundo Misterioso: Equipo de Rescate Rojo / Azul.)


Traducido por WillChar96.
Translated by WillChar96.

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Gracias onix ^^.

#25
Pensé que iba a tener buen rato leyendo pero veo que el autor se tomó vacaciones en este capítulo. Va, en realidad el lector debe habérselas tomado porque hacer una poesía así no es para nada fácil.

Genial, me encantan los Zangoose. Realmente a vos no te debe haber sido fácil tampoco traducir todo y que suene más o menos rimante, no está nada mal pero es cierto que a veces es tan metafórico que llegas a perderte.

Bueno, amigo, linda poesía por así decirlo, muy bien hecho. ¡Hasta la próxima!


Gracias a todos por recordarme :) Sólo tengo buenos recuerdos de ustedes y de este agradable lugar también.
#26
Demian:

Hasta ahora, ese poema ha sido uno de los mayores desafíos en la traducción xD. No te preocupes, te puedo asegurar que no ha perdido el significado (y sí que lo tiene :O), pero lo que sí hace falta es ritmo. Algunos versos tienen sílabas de más y a otros le falta. Pero al menos intenté que rimara todo y que quede la escencia del poema original.

Hablando de vacaciones, me he atrasado un poco con los capítulos, pero espero tener más tiempo ahora. ¡Siguiente capítulo!

Gracias por seguir leyendo ^^




13. Capítulo 11: Un Esfuerzo de Equipo

Spoiler
Capítulo 11




“La primera cosa que necesitan hacer cuando se preparan para el siguiente día es examinar las opciones que están disponibles para ustedes.”

La luz del fuego que iluminaba los túneles de la cueva ya se había tornado roja por ser de noche, pero Scythe aún no estaba listo para dejar dormir al Equipo Ascuas. Como había prometido, Scythe necesitaba guiar al nuevo equipo a través del proceso de elegir la misión del día siguiente. Con la ayuda de Shander para lidiar con el papeleo, presentaron a Char y Saura una selección de peticiones de trabajo.

Parpadeando por la imperiosa somnolencia, Char observó cómo Shander de alguna forma sostenía los papeles entre sus garras y los colocaba en el suelo. Aún no podía leer el texto, pero intentaba seguir el ritmo lo mejor que podía.

“Entonces... ¿supongo que ustedes siempre andan juntos porque Scythe no puede hacerlo todo solo? ¿Sin tener manos, me refiero?” preguntó Saura con curiosidad.

“Muy cierto,” respondió Shander, deslizando el último papel en su lugar. “Scythe me ha escogido para que sea sus manos. Aunque, se ha vuelto un poco más difícil desde que evolucioné. Y sigo diciéndole a este bicho sobrecrecido que todo lo que él necesita es crecer y conseguir unas pinzas, y así ya no me necesitaría.”

“Y sigo diciéndole a este ratón sobrecrecido que las pinzas son patéticas excusas de armas, y no tengo la intención de cambiar mis cuchillas por nada,” dijo Scythe con una cálida sonrisa.

Char podía decir que todo eso era solo una excusa de estos dos Pokémon para pasar tiempo juntos, ya que eran obviamente buenos amigos. Él sabía que incluso compartían sus secretos uno con el otro, más notablemente su silenciosa búsqueda de La Llamada. Char no pudo evitar pensar en cómo Shander, de todos los otros Pokémon en su equipo de resistencia de élite, había ganado la aprobación de Scythe como amigo cercano.

“¡Oye, Char!” llamó Saura bromeando. “¡Tampoco tengo manos! ¿Adivina cuál será tu nuevo trabajo?”

“¿Transportador de la bolsa y escribano oficial del equipo?” gimió Char sarcásticamente. “Oh, la humillación... ¡Y aún no sé cómo leer!”

“Tendrás que aprenderlo eventualmente,” dijo Shander. “Aquí es una habilidad tan vital como ser capaz de hablar. Pero mientras tanto, a través de unos cuantos contactos, apuesto que seremos capaces de hacer que transcriban algunos de tus papeles a escritura Unown... ya que Scythe me dice que sabes ese lenguaje.”

¡Uuf! Char refunfuñó para sí. ¡No esto otra vez! ¿Será que Scythe le contó a Shander que soy humano? ¿Será que el equipo entero lo sabe? No quiero hablar sobre eso ahora...

“Así que... ¿cuáles son nuestras opciones?” dijo rápidamente Char, intentando cambiar de tema. “¿Podremos elegir cuál será nuestro destino? ¿Son esos papeles sobre eso? Se tiene que hacer esto cada día, ¿verdad?”

“Cuando llegas a estar en un... equipo de alta prioridad, como el Equipo Absolución o el Equipo Remordimiento, entonces no, no eliges misiones cada día,” explicó Scythe. “Nuestras misiones son a largo plazo, a veces tomando meses para completarlas. Pero nuestro equipo celebra una reunión cada noche, y discutimos los planes para el día siguiente como unidad, cómo progresaremos en nuestros esfuerzos, etcétera. Pero sobre todo, intentamos mantener limitado el número de trabajos a solo una o dos campañas mayores a la vez hasta que las finalizamos.”

“¿Así como el Cañón Cuenco?” soltó Saura.

“... Sí, así,” dijo Scythe. “Entendemos nuestro papel en esta división, así que tratamos de tomar los trabajos más peligrosos y de gran escala que otros equipos no tomarían. Así que, no, esta lista no es para nosotros. Esta es en realidad una copia de la lista de tareas que los equipos de entrenamiento reciben.”

“Vaya, estos trabajos se ven realmente aburridos,” dijo Saura mientras pasaba la vista por el papel. “¿Escoltar a una familia de Nidoran a través del Valle Quebrado? Transportar un cargamento de frutas a Ciudad Zidra... Espera, ¿por qué un equipo de resistencia estaría a cargo de cosas como estas?”

“Estarías sorprendido por el número de cosas que en realidad hacemos para usurpar la influencia del Maestro,” dijo Shander. “Transportar comida disminuye la dependencia de una ciudad de los proveedores del Maestro, por ejemplo. Es una tarea de muy bajo riesgo, siempre y cuando evadan la detección.”

“Hmmm,” zumbó Saura, sin parecer muy impresionado.

“Aquí hay algo más que podría ayudarles a decidir,” dijo Shander, sacando un papel enrollado muy grande del saco de arpillera que había traído al despacho.

Dejando cuidadosamente el rollo sobre el banco y desenrollando el corroído papel bajo sus garras, Shander reveló algo increíble: era un colorido y exhaustivo mapa de la región entera de Ambera. Incluso en la luz de la llama teñida de rojo del techo, las ciudades y los condados parecían saltar del papel en un increíblemente vívido mosaico de colores, todos meticulosamente rodeados por descripciones y notas de cada detalle del terreno que podría ser de ayuda para un viajero. Char no podía dar crédito a sus ojos; ¡la región de Ambera era tan enorme! Era un continente. Las runas huella que rotulaban el mapa eran diminutas y estaban apretujadas sin piedad en lugares con muchas características, pero aún fáciles de distinguir. Era en verdad una obra de arte. Shander usó unos broches para anclar el mapa a los lados de la mesa y así evitar que se enrolle por sí solo.

“El Mapa de Jirachi,” anunció Shander mientras alisaba las arrugas restantes en el papel. “Es el mapa más exacto de la región de Ambera jamás dibujado, y solo las fuerzas de resistencia tienen copias. Estúdienlo todo lo que quieran, úsenlo en misiones, ¡pero por favor asegúrense de que no se pierda o se robe!”

“Especialmente esta copia en particular,” agregó Scythe. “Esta incluso muestra las localizaciones de las bases de la división y las áreas de las que son responsables. ¿Ven este sombreado? Ahí es donde la jurisdicción de la División Dorada yace. Pasadas estas líneas, la División Esmeralda es responsable del área, y la División Negra por ahí abajo. Se pueden ver todas las ciudades dentro de nuestra área, e incluso las mazmorras misteriosas conocidas están marcadas.”

“Hmm... ¿qué es esta área sombreada?” preguntó Char, señalando una parcela de tierra hacia el centro del mapa que parecía estar fuera de las tres jurisdicciones.

“Ahí... es dónde el castillo del Maestro se encuentra,” le contó Scythe, el indicio de un estremecimiento haciendo eco en su profunda voz. “Ningún equipo de resistencia va hacia allí, por lo menos aquellos que no están dispuestos a arriesgarlo todo. Estarías arriesgando revelar nuestras localizaciones, nuestros planes, nuestras misiones... todo. En la historia de las fuerzas de resistencia, solo cuatro misiones han requerido nuestra infiltración en la residencia del Maestro. Solo los equipos más fieles y dignos de confianza son asignados para esas tareas, e incluso así, nunca son acontecimientos agradables.”

“Scythe estuvo en una,” notó Shander. “Fue hace solo ocho años, también...”

“No me lo recuerdes,” gruñó Scythe con irritación. “Solo estaba en esa misión porque conocía el territorio personalmente. Apenas colaboré en la misión por otra parte.”

Eso es cierto, se dio cuenta Char. Scythe una vez peleó para el Maestro, ¿no? Sigo olvidándolo. Mirándolo ahora, es tan difícil imaginarlo...

“De todas formas, retomemos,” dijo Scythe. “Cuando repasen la lista de tareas, tomen nota de las áreas que serán requeridas visitar para cumplir esas tareas. Pregúntense: ¿cuán lejos está el destino? ¿Qué rutas debería tomar? ¿Qué obstáculos hay en el camino? ¿En qué mazmorras misteriosas podría escabullirme para evadir la detección de los espías del Maestro? ¿Qué clase de Pokémon viven en esos territorios, y cómo podría lidiar mejor con ellos? ¿Qué compañeros de equipo podrían ayudarme más con la misión? ¿Qué herramientas tendría que llevar a través del camino en la bolsa?”

Saura examinó nuevamente la lista, ocasionalmente echando vistazos a las diferentes locaciones en el mapa. Char quería aportar algo, pero aún no podía entender ninguno de los símbolos en los papeles.

“¿Qué tal este?” preguntó Saura, apuntando con su pata un área en el mapa. “Es cercano, se ve fácil...”

“¿Qué es?” preguntó Char. “¿Cuál es la misión?”

“Barrancos Arbolados. Es una misión de guardia. Dice... ‘Los Barrancos Arbolados son una región táctica de prioridad media que debe ser examinada regularmente por actividad enemiga. Esta misión requiere viajar al antedicho destino, preferentemente por la mazmorra misteriosa vecina para evitar la detección, y gastando no más de cuatro horas patrullando el destino. Si se reúnen suficientes razones para creer que el destino está infestado por o es frecuentado por el enemigo, no participar en batalla. Regresar inmediatamente a la Sede de la División y reportar el problema. Nivel de Riesgo: D’”

“Hmm, esa es una posibilidad...” zumbó Scythe. “Es cerca, sencillo...”

“Y es otro bosque,” agregó Saura. “Pokémon planta deberían vivir ahí. Char y yo no deberíamos tener problemas con esos.”

“Excelente punto,” dijo Scythe. “Entonces, ¿es esa su decisión?”

“¿Qué piensas, Char?” dijo Saura. “Solo tendríamos que caminar por ahí y explorar el bosque por unas cuantas horas. ¿Suena bien para ti?”

Char consideró brevemente la oferta, y no le vio nada malo—además de la posibilidad de que podría ser un poco aburrida. O tal vez no, consideró Char. Aire fresco, ejercicio, más experiencia contra Pokémon salvajes... y quizá otra mazmorra para explorar...

Char asintió en conformidad.

“Genial,” dijo Scythe con un asentimiento. “Han hecho una buena elección basada en sus habilidades actuales. Ese es el primer paso. Para el siguiente paso... síganme.”

... ... ...


Char y Saura siguieron a Shander y a Scythe fuera de los cuarteles del equipo y dentro de los túneles de la base, los cuales estaban apenas activos a esta hora de la noche. En poco tiempo, estuvieron tomando un camino familiar.

Cuando Char se bajó de la escalera, reconoció el piso inmediatamente.

“Es la tienda de Kecleon,” notó Char. “¿Iremos a comprar más objetos?”

“Podríamos ir a comprar esta vez, sí,” dijo Scythe. “Pero su Equipo Ascuas no tiene aún dinero, ¿verdad?”

“Uh... supongo que no,” dijo Char. “¿Cómo conseguimos dinero de todas formas?”

“Hay variadas formas de conseguir Poké,” explicó Shander. “La mejor forma es acumular mercancía en tus viajes y venderlas a Kecleon. Él compra de todo, y puede pagar una suma realmente considerable si le das algo que en verdad le guste. Pero la forma en la que la mayoría de los equipos de resistencia generan ganancias es tomando trabajos que tengan una recompensa. El que ustedes eligieron tiene una pequeña recompensa, si es que no se dieron cuenta. El que hicieron esta mañana con Scythe tenía una bastante grande, sin embargo.”

“¿En serio?” preguntó Saura. “¿Conseguiremos algo del dinero por haberlo hecho?”

“Claro que lo harán,” dijo Scythe. “Incluso me tomé la libertad de abrir su cuenta abajo en la tesorería. La recompensa será depositada en su nueva cuenta en algún momento mañana a la mañana luego de que los registros hayan sido examinados. Pero, ya que aún están entrenando, iré y tomaré el ochenta por ciento de sus ganancias en esa misión. Eso puede ser incentivo para ustedes de aprender a operar por sí solos.”

“Oh...” dijo Saura, un poco desesperanzado.

“Pero,” continuó Scythe, “ya que estarán haciendo más trabajo propio mañana, bajaré al sesenta por ciento. Y cuando su entrenamiento esté completo y estén operando sin ayuda, se les permitirá quedarse con todo el dinero que obtengan—salvo por el impuesto que la División misma toma de ustedes, claro.”

“Así que, ¿irás con nosotros de nuevo?” preguntó Char, sabiendo ya la respuesta.

“Por supuesto,” dijo Scythe. “Estaré viniendo con ustedes en sus misiones hasta que me sienta cómodo de que han aprendido lo elemental.”

“¿No crees que Daemon estaría en desacuerdo con eso?” preguntó Char, curioso por saber qué respuesta recibiría.

“Por supuesto que lo estará,” dijo Scythe, sin vacilar. “Daemon es Daemon.”

Scythe continuó caminando como si nada hubiera sido dicho, pero Shander no pudo contener una sonrisa por el comentario.

“Pero no, no iremos a lo de Kecleon esta noche,” dijo Scythe mientras pasaban justo en frente de la entrada de la tienda. “No tiene sentido comprar cosas con la que ya contamos. Iremos al almacenamiento.”

... ... ...


Char siguió a Scythe dentro del vestíbulo del área de almacenamiento. Estaba... completamente vacío. Había un mostrador separando la entrada de la habitación de la parte trasera, como muchas tiendas lo tendrían, pero el mostrador estaba completamente desolado. No solo eso, ya que la única cosa detrás del mostrador era una pared desnuda. No había ningún Pokémon a la vista, y ni siquiera una puerta en la pared trasera a través de la cual alguien podría estar ocupado trabajando.

“Um...” dijo Saura. “¿Están seguros de que este es el lugar correcto? No parece haber nada aquí.”

“Ja, jaja. Eso es lo que yo dije, también, la primera vez que vine,” se rio Shander. “Lo verán en un momento.”

Char esperó por un tiempo, sin saber qué esperar. Luego, de repente, un Gengar salió de la sólida pared de piedra, asustándolo hasta los huesos.

“Qué hay,” dijo el Gengar, saltando sobre el mostrador. “¿Qué puedo hacer por ti esta noche, Scythe? Ah, el Equipo Ascuas también está aquí, ¿eh?”

“Este es Morrik,” presentó Scythe. “Él está a cargo del almacenamiento. Cuando tiene algo, lo puede llevar a través de la pared junto a él, y puede guardar todos tus bienes ahí atrás en grietas completamente aisladas en la tierra. De alguna forma, hace un seguimiento de a quién le pertenece cada cosa.”

“No es tan difícil,” se mofó Morrik.

“Antes de salir en una misión, asegúrense siempre de que tienen todo lo necesario, y guarden el resto en el almacenamiento,” explicó Scythe. “Si dejan caer algo en una mazmorra misteriosa, normalmente no pueden ir a buscarlo de vuelta. Se pierde para siempre, a menos que estén dispuestos a buscar en la mazmorra de nuevo o contratar a otro equipo para que lo haga por ustedes. Así que, deberían sacar solo las cosas que necesiten, y entregarle el resto a Morrik.”

“Ya veo...” dijo Saura.

“Ahora, normalmente, cuando hacen esto, ya tienen que saber qué es lo que le pedirán a Morrik,” le contó Scythe a Char y a Saura. “Para saber eso, tienen que investigar más sobre el destino y la ruta que tomarán para llegar allí. Por ejemplo, si es que irán a un lugar con Pokémon venenosos, se aseguran de llevar fruta meloc. Pero hoy, solo por esta vez, lo haré por ustedes. Y ya que aún no tienen suministros propios, les prestaré algunos de los míos...”

... ... ...


Diez minutos después, Char trastabillaba incómodamente fuera del área de almacenamiento sosteniendo una absolutamente atiborrada bolsa llena de suministros.

“Eso debería bastar,” dijo Scythe alegremente. “¡Felicidades, los dos! ¡Están completamente preparados para su viaje de mañana! Todo lo que resta por hacer es tener un buen descanso por la noche. Pero tengo que advertirles, este proceso no siempre será así de fácil. Mientras aprenden a ser un equipo de resistencia, se volverá un poco más complicado. Pero les mostraremos todo lo que necesitarán saber cuando venga el tiempo. Por ejemplo, normalmente, cuando se deciden con una misión, la primera cosa que deben hacer es ir abajo al Registro e informarles para que otros equipos no tomen la misma misión. Los equipos de entrenamiento normalmente omiten ese paso, sin embargo.”

Char apenas escuchaba. Estaba demasiado ocupado intentando acarrear la abultada bolsa y mantenerse de pie al mismo tiempo. Era realmente pesada.

Pum. Superado por el peso de la bolsa, Char tropezó con sus propios pies y aterrizó de cara en el piso. Soltó un quejido sordo mientras intentaba levantarse.

“Cuidado,” dijo Scythe despreocupadamente. “Tienes que mantener un ritmo. ¡Levanta desde las rodillas! ¡Tienes un largo camino por donde llevar esa cosa mañana!”

Mientras Saura asistía a Char, Scythe levantó la bolsa sin esfuerzo y la colgó en su propio hombro.

“Estoy bromeando, por supuesto,” dijo Scythe con su sonrisa. “Yo la llevaré. Estaré observándoles a ustedes dos, de todos modos.”

... ... ...


Más tarde esa noche, Char estaba sentado despierto en la habitación de Scythe. Sabía que se suponía que tenía que estar descansando para la misión del día siguiente, pero en lugar de eso, se quedó despierto y mirando la llama de su cola, la única fuente de luz activa que quedaba en la habitación. Todas las otras antorchas espíritu habían sido desactivadas de alguna manera. Ardía de un inusualmente intenso tono de rojo a causa del hechizo de llamas de color que afectaba a todo el fuego en el complejo.

“Uuf... Char, ¿está todo bien?” preguntó Saura adormilado, notando los ojos bien abiertos de su amigo. “¿Tienes problemas para dormir o algo?”

“No...” dijo Char simplemente.

“¿Entonces por qué no descansas?” croó Saura. “No quiero que colapses frente a nosotros mañana—“

Inesperada y silenciosamente, la llama de la cola de Char parpadeó. Se volvió a encender casi inmediatamente, ¡pero ahora era azul brillante! El hechizo que afectaba a toda la división había sido activado, cambiando el color de cada llama para indicar que, por las siete horas más oscuras de la noche, no era seguro viajar afuera.

“Vaya...” jadeó Saura. “Eso es... raro.”

“Sí, eso,” dijo Char, pasando sus garras a través del azulado fuego. “Solo quería quedarme despierto y ver que pasara eso. Ahora iré a dormir...”

“Buenas noches, Char...” suspiró Saura, cerrando los ojos nuevamente.

Char imaginó a los Vigilantes y recordó todo lo que le habían contado sobre ellos. Hizo que un escalofrío recorriera su espalda sabiendo que esos perversos fantasmas andaban sueltos ahora por toda Ambera, haciendo lo que sea que hacían. Sabía con certeza que no quería verlos nunca con sus propios ojos.

“Bueno, Dialga, aún sigo aquí,” susurró Char a nadie en particular mientras se situaba en el suelo para dormir. “Cualquier momento en que quieras venir y hacerme saber qué es lo que está ocurriendo, lo apreciaría...”

Así finalizó un muy, muy largo día para el Equipo Ascuas... pero no era nada en comparación al siguiente que se asomaba en el horizonte.

... ... ...


“¡Arriba!”

Char parpadeó repetidas veces. Había estado despierto solo unos momentos antes, y estaba seguro de que su cola aún había estado azul. ¿Había esperado Scythe el momento preciso en el que el fuego cambiaría de vuelta?

“¡Nada de dormir hasta tarde hoy!” llamó Scythe, empujándolos a ambos. “¡Salgamos! ¡El día no nos esperará!”

Char asintió y se desperezó mientras rodaba a una posición sentada. A través de sus borrosos ojos, vio que Scythe estaba ya sosteniendo su bolsa de suministros y listo para embarcarse.

Vaya, se vuelve más entusiasta cada vez que lo veo, se dijo Char mientras frotaba sus ojos. Tal vez no lo esté tomando con calma con nosotros después de todo.

Scythe encendió las antorchas de la habitación para hacer imposible volver a dormirse, y tuvo a Char y a Saura de pie en cinco minutos.

... ... ...


“Es bueno verles despiertos a esta hora,” dijo una voz familiar mientras el grupo incursionaba por el pasillo del equipo.

Char se encogió. Era Daemon otra vez. Él y otros dos miembros del Equipo Remordimiento, Shander y un Exploud, estaban parados a un lado del pasillo.

“Buenos días, Equipo Ascuas,” dijo el sabueso con condescendencia. “¿Teniendo algo de problemas para levantarse?”

“Buenos días, Daemon,” dijo Saura obstinadamente.

“Scythe, el equipo te ha echado mucho de menos en el Cañón Cuenco últimamente,” dijo Daemon deliberadamente, dando una mirada de disgusto a la bolsa de suministros que llevaba. “¿Crees que estarás de vuelta en un futuro próximo?”

“Pienso que el resto del equipo sabe lo que está haciendo,” dijo Scythe, intentando obviamente evadirlo y salir por la puerta. “Confío en que no habrá ningún problema hasta el asentamiento.”

“Si sigues con esto, no estarás listo para el asentamiento,” le recordó Daemon. “¡Te necesitamos en el Cañón, no corriendo por ahí con estos niños! De otra forma, esto podría tornarse en un gran error. ¡Termina con ellos y vuelve a la tarea en cuestión! Si toma demasiado tiempo, arrojarlos a un equipo de entrenamiento sería la solución más aceptable.”

“Vaya, incluso insulta a los Pokémon que están en la misma habitación,” siseó Saura a Char.

“Entendido,” dijo Scythe. “Pero eso no será necesario. Pareces tener las cosas bien bajo control por el momento. Y, como dije antes, revisaré tus registros, e iré al asentamiento. Ahora, ¿vamos a desperdiciar más tiempo parados aquí hablando, o tenemos misiones que cumplir?”

Daemon se mordió la lengua y se volvió hacia la puerta.

“En marcha,” le ladró a sus compañeros de equipo. “El equipo de Nidoroch tiene que ser relevado lo más pronto posible, y necesitamos cuatro túneles más asegurados para el final del día. Oh, ¿Equipo Ascuas?”

“¿S-sí?” chilló Char.

“Que tengan buena suerte en su misión.”

Él y su equipo se apresuraron por el pasillo y se perdieron de vista.

“Vaya, ¿dijo algo agradable...?” dijo Saura con fingida sorpresa. “Nunca pensé que vería pasar eso.”

“’Buena suerte’ es su insulto favorito,” le contó Scythe, guiándolos por el pasillo. “A Daemon le gusta recordarle constantemente a todos que ganar no tiene nada que ver con la suerte, y que solo los aficionados necesitan depender de ella. Como a él le gusta decir... ‘Para los habilidosos, la suerte no es nada más que una pequeña conveniencia.’”

... ... ...


El grupo tomó la entrada este, el mismo camino por el que habían entrado a la base el primer día en que habían llegado. Justo como la mañana anterior, se les unieron otros equipos en su salida del día, pero menos Pokémon de lo usual; después de todo, estos eran los verdaderos madrugadores, los Pokémon que se despertaban al romper el alba para comenzar con sus misiones. No muchos equipos estaban a la altura de despertar así de temprano. Ni siquiera habían pasado quince minutos desde que las antorchas habían cambiado de azul a anaranjado.

Sin embargo, mientras Char masticaba una gran manzana verde que había sacado de la bolsa de Scythe, empezó a reconocer algunas de las otras caras que les seguían. Aparentemente, Saura también.

“Oye, ¿no es esa Taka?” dijo Saura con sorpresa. “Vaya, ¡se levanta muy temprano!”

Char giró para mirar, y efectivamente, Taka estaba acompañándoles por atrás, junto con un Shinx y un Zangoose.

“¡Oye, mira! ¡Es Scythe con el Equipo Cacahuates!” graznó el Shinx.

“Equipo Ascuas, tarado,” le reprendió Taka. “Cambiaron su nombre. Aprende a leer las noticias.”

“Oh... ¿lo hicieron? Me gustaba más Equipo Cacahuates,” replicó el cachorro, ladeando la cabeza.

El pequeño Shinx correteó hacia Char, sus compañeros de equipo siguiéndolo sin mucho entusiasmo.

“Oye, Taka,” dijo Saura. “¿Los equipos de entrenamiento suelen levantarse al romper el alba como ahora?”

“Últimamente, sí,” dijo Taka. “Es principalmente por culpa de Ray. Él dice que está entrenando para estar en el Equipo Remordimiento, pero levanta a todos de paso.”

“¡Bien por él!” vitoreó Scythe. “Ciertamente nos serviría tener una energía como la suya en el equipo. Es bastante difícil conseguir que la mitad del equipo despierte a tiempo.”

“Así que, ¿a dónde se dirigen ustedes?” preguntó Saura. “¿Algún lugar interesante?”

“Difícilmente,” dijo Taka, poniendo los ojos en blanco. “Es una misión de guardia de cuatro horas en los Barrancos Arbolados. Igual de aburrido como suena.”

“Espera... eso suena familiar,” dijo Char. “Esa es...”

“¡Oye! ¡Ese es el mismo lugar al que estamos yendo!” exclamó Saura. “¿Eso significa que podremos estar todos juntos?”

“Hmm, me pregunto cómo llegó a pasar esto,” dijo Scythe. “Tal vez una confusión en el registro. Hmm. Un grupo de seis va hacia los límites, pero... desde que esta es una misión de entrenamiento, y de riesgo tan bajo, no veo por qué no.”

“¡Vaya!” vitoreó el Shinx, saltando en el aire con emoción. “¿¿Iremos a una misión con Scythe?? ¿¿Por cuatro horas enteras?? ¡Esto es asombroso! ¡Esta será la mejor misión!”

“Esto hará de seguro las cosas un poco más interesantes de lo que iban a ser,” dijo Taka. “Es difícil aburrirse cuando tienes a muchos Pokémon con los que hablar. Oh, a propósito esta es Zachel.” Gesticuló hacia la Zangoose. “Ella es del Equipo Portador, pero viene con nosotros porque también se dirige al mismo destino.”

“Buenos días,” replicó Zachel con un guiño. Ella estaba transportando la bolsa para el resto del grupo.

“Y este pequeño es Leo,” dijo Taka, indicando al Shinx. “Es todo una chispa de energía. Justo como Ray. Supongo que es algo de los tipo eléctrico.”

“¡Es un honor!” chilló Leo. “¡No puedo esperar a decirle a Ray que prácticamente estuve en el Equipo Remordimiento hoy! ¡Estará tan celoso!”

Vaya, ¡esto podría ser muy divertido! pensó Char para sí mientras daba otro bocado de su desayuno.




Grandes Llanuras

Como siempre, el grupo debía dar una larga caminata. Luego de enfrentar a la ridículamente larga escalera, decir “hola” a Gate el Haunter, y poner los pies en las Grandes Llanuras, parecía una gran marcha en el medio de la nada. El sol apenas se veía en el horizonte en ese punto, dejando el terreno prácticamente tan oscuro como a la noche. La mancha de luz solar era, aparentemente, suficiente para obligar a los Vigilantes a retirarse. Char tembló un poco; el fresco aire matutino era un poco frío hoy.

Le pareció divertido como los tres aprendices instantáneamente cerraban la boca cada vez que Scythe decía una palabra.

“Así que, Equipo Ascuas,” dijo Scythe. “¿Por cuál camino iremos? Esta es su misión, después de todo.”

“Um...” dijo Saura, mirando a todas direcciones. “Creí que sabía... Era hacía el Sureste. Pero... ¡este lugar se ve todo igual para mí! ¿Cómo puedes saber qué camino tomar?”

“¡Incluso nosotros sabemos eso!” dijo Taka con algo de orgullo. “Saura, mira. En un lugar como este, encontrar direcciones es tan fácil como leer una brújula. ¿Ves el sol? El sol está al Este en este momento, así que el Sureste estaría hacía allí.”

“Oh, claro, debería haberlo sabido,” dijo Saura. “Pero sí... vamos hacia el Sureste, encontramos los Barrancos Grabadores, y lo seguimos al Sur. Eso nos debería llevar directo a los Barrancos Arbolados.”

“Suena a un plan,” dijo Scythe. “Y siempre tenemos el mapa si nos perdemos. Ahora, otra cosa: ¿atravesaremos la mazmorra misteriosa, o la rodearemos?”

“Nosotros la íbamos a rodear,” dijo Taka, “pero ahora que les tenemos a ustedes con nosotros, podríamos ir por cualquier camino.”

“¡Sí, vayamos a través!” sugirió Leo. “¡No hay forma de que perdamos hoy! ¡No con Scythe y el Equipo Ascuas aquí!”

“¿Bien, Char?” dijo Saura. “¿Qué piensas?”

Char no podía estar más de acuerdo. Pronto, estaba decidido: todos harían frente a la mazmorra misteriosa de los Barrancos Grabadores.


Traducido por WillChar96.
Translated by WillChar96.

Rak, eres todo un artista



.- Pokémon Mundo Misterioso: Resistencia Plateada -.

---> ¡Concurso en marcha! <---
¡No se lo pierdan!

Pásense por mi página de Deviantart: WillChar96


Otras asombrosas firmas charmandescas (?):


Gracias onix ^^.

#27
No te preocupes por lo que tardas en traducirlos, yo tengo cosas que hacer y es difícil que pueda leer más de un capítulo por semana así.

Scythe tiene que hacerle caso a Shander y convertirse en Scizor de una buena vez u.u Aunque por su nombre supongo que nunca evolucionará :P

Saura con sus lianas es casi como si pudiera usar manos…

Sí, amigo Shinx, a mi también me gustaba más cacahuates u.u

Bueno, el capítulo fue interesante. El autor sin dudas tiene un don para hacer capítulos larguísimos y que el tiempo apenas avance… Te felicito por seguir con tu tarea de traducción que es muy buena también, no te rindas y sigue adelante hasta terminar. ¡Nos leemos pronto, amigo!


Gracias a todos por recordarme :) Sólo tengo buenos recuerdos de ustedes y de este agradable lugar también.
#28
Demian:

La verdad es que ese capítulo me pareció más de relleno que otra cosa xD. Era bastante largo, pero no afectó mucho a la historia.

Scythe tiene una razón personal por la cual no se convierte en Scizor. Eso se verá mucho más adelante.

¿En serio piensas que lo estoy traduciendo bien? Gracias xD. Hay veces en las que el inglés que utiliza el autor es demasiado complicado de traducir. A veces simplemente no queda bien. Pero igual intento que tenga sentido de alguna forma.

Me parece que el capítulo que viene después de este te encantará xD. Me refiero al Nº 13. Este parece otro más de relleno. (Espero que el autor no vea estos comentarios xD)

Gracias por seguir leyendo ^^




14. Capítulo 12: Un Viaje Placentero

Spoiler
Capítulo 12




Barrancos Grabadores S1

Los espíritus estaban altos mientras Char y Saura conducían al masivo equipo dentro de los Barrancos Grabadores. Los seis miembros marchaban orgullosamente a través del borde de la Mazmorra Misteriosa, sin mirar atrás.

Los Barrancos Grabadores eran un largo y angosto cañón con un pequeño pero violento río corriendo por el centro del suelo del valle. De pared a pared, un exuberante y húmedo jardín de árboles y lianas brotaba alrededor de la corriente—muchos con coloridas flores y frutas. A pesar de que el ambiente era tan atractivo, Char se encontró un poco nervioso en la aventura; era un lugar difícil de atravesar. No solo eran los arbustos y plantas difíciles de apartar, las mismas paredes del barranco dejaban al lugar entero en un misterioso crepúsculo—a pesar de que ya era mediodía para el tiempo en que llegaron. En el fondo, sin embargo, Char no estaba preocupado; como el pequeño Shinx había dicho, no había forma de que pudieran perder hoy.

Para agregar a todo, el solemne silencio que había reinado en la mayor parte de la excursión de Char por los Bosques Decadentes fue remplazado por las constantes bromas entre los miembros de equipo. ¡Era como una fiesta! Incluso Scythe se veía más alegre de lo normal, y los seguidores tomaban cada oportunidad para charlar con él.

Antes de mucho, el grupo se había encontrado con su primer oponente salvaje. Para el horror de Char, no era lo que había esperado encontrarse en la mazmorra la noche anterior. Era un Azumarill—una criatura de agua. Había estado intentando trepar un árbol cuando el sobredimensionado equipo de resistencia irrumpió en su territorio, e inmediatamente se dejó caer al suelo en una postura hostil.

“¡Oigan, miren!” exclamó Leo. “¡Es uno de esos grandes ratones de agua! ¡Olvidé cómo se llaman! ¿Quién quiere pelearlo?”

“Uh... ¡espera!” dijo Char, con un nudo formado en la garganta. “¿¿Qué está haciendo eso aquí?? ¿¿Un Pokémon de agua?? ¡¡Pensaba que habrían más Pokémon de planta aquí, no esto!!”

“¡Oh, sí!” dijo Taka. “Los Barrancos Grabadores son hogar de muchos Pokémon de agua—Marill, Quagsire, Poliwag... ¿No investigan sobre sus mazmorras antes de salir?”

“Uh...” respondió Char, retrocediendo lentamente mientras el Azumarill centraba su mirada en él. “¡¡Me está mirando todo gracioso!! ¿Qué hago?”

El ratón apuntó hacia Char, y con un poderoso chillido, desató un torrente de agua hacia él. Superado por el pánico, Char se lanzó por protección detrás de Scythe lo más rápido que pudo.

“¡¡AAH!!” gritó él. “¡¡AYUDA!!”

“¡Déjenme intentarlo!” dijo Saura, adelantándose al lugar de Char. “¡El lugar perfecto para usar mi nuevo movimiento!”

Saura se puso en cuclillas con las piernas delanteras, bajando la cabeza y apuntando la punta de su bulbo hacia el enemigo. Se concentró, y pronto el bulbo comenzó a vibrar con energía acumulada. A medida que la energía se volvía más intensa, Saura cerró los ojos...

Una lluvia de pequeños proyectiles estalló desde la punta del bulbo y voló hacia el enemigo.

Saura abrió los ojos para encontrarse que algunos árboles cercanos tenían unas cuantas perforaciones en el tronco donde las balas habían impactado, pero el enemigo en sí estaba ileso.

“¿Ha fallado?” dijo Saura con incredulidad. “¡Aww, por favor!”

“¿En serio creíste que podrías apuntar con los ojos cerrados?” se rio Taka. “Con ese movimiento es casi imposible acertar por la forma en que es. ¡Pero buen trabajo al aprenderlo! Es algo que aún tengo que hacer yo.”

Mientras Saura miraba con decepción los resultados de su fallido ataque, Leo se adelantó a su lado.

“¡Mi turno!” exclamó él.

Leo apretó los dientes en concentración. Su pelaje se erizó, y algunos rayos de electricidad estática se ondearon a través de su cuerpo mientras acumulaba energía. Antes de que el Azumarill pudiera esquivarlo, Leo soltó una brillante chispa estática hacia la criatura. El ratón de agua chilló en sorpresa mientras era violentamente electrocutado. Con los ojos bien abiertos, colapsó hacia atrás en el suelo. Leo continuó golpeando rápidamente a la criatura con un cabezazo, mandándola a volar unos cuantos metros y tambalear hasta el tronco de un árbol.

Pero el Azumarill era fuerte. Se recuperó rápidamente y estaba de vuelta en pie, aunque aún se encontraba tembloroso por el ataque.

“¡Oye, vean! ¡Buen trabajo, Leo!” exclamó Saura, sorprendido por el desempeño del pequeño.

“¡No soy tan fuerte aún, pero estoy recibiendo buena práctica!” respondió Leo con orgullo.

El ratón parecía que tomaría represalias, pero estaba inseguro de sí mismo.

“Bien,” dijo Taka, adelantándose con los otros. “Puedo terminarlo. ¡Retrocedan!”

Taka puso las manos juntas. A medida que lentamente las separaba, una brillante esfera de luz se materializó entre sus palmas. Comenzó con el tamaño de una canica, pero siguió creciendo mientras la mantenía balanceada frente a ella.

“¡¡Vaya!!” dijo Saura, mirando con asombro. “¡¿Qué es eso?! ¿¿Cómo haces eso??”

“Energibola,” replicó simplemente Taka, intentando concentrarse.

Cuando la bola de energía llegó a ser del tamaño de su cabeza, Taka empujó sus manos hacia adelante para lanzarla. El Azumarill brincó a un costado para evadirla, pero la bola viró en el aire y cambió de curso, conectando con el enemigo en una brillante explosión.

La siguiente cosa que cualquiera vio, el ratón estaba patas arriba y aplastado en el costado de un arbusto, la parte delantera de su cuerpo completamente carbonizada. Lágrimas caían de sus ojos; estaba fuera de combate.

Saura estaba boquiabierto. “¡Tienes que enseñarme a hacer eso!” chilló él, examinando al completamente debilitado animal desde lejos mientras este se retorcía e intentaba liberarse de las puntiagudas ramitas.

“¿Ha acabado?” gañó Char, escondiéndose aún detrás de la pierna de Scythe. Con los ojos bien cerrados, no había visto gran parte de la pelea.

“Ya acabó,” le dijo Saura. “Puedes salir ahora...”

“Miedoso...” agregó Taka alegremente.

“Oye, odio el agua, ¿de acuerdo?” gruñó Char mientras se levantaba, un indicio de vergüenza en la cara. “La última cosa que querría que me golpeara en la cola es un ataque de agua. Además, es que solo no estaba esperando Pokémon acuáticos aquí...”

“Ahora sabes el valor de hacer los deberes,” dijo Scythe. “Has asumido que habrían Pokémon de planta aquí, en lugar de investigarlo por tu cuenta. Afortunadamente, hoy, estamos más equipados para criaturas acuáticas. No creo que tengas razón para preocuparte. El Equipo Franjas vino preparado.”

“¡Sí!” dijo Leo. “¡Yo como Pokémon de agua en el desayuno!”

“Je je, bien por ti,” se rio Scythe. “Saura y Taka también tienen ventaja sobre ellos, siendo criaturas de planta. Solo mantén un ojo vigilante para el enemigo, y estarás bien.”

“Sí, Char,” dijo Saura. “Y recuerda lo que dijo Domo sobre entrar en pánico.”

Uuf, ya cállate sobre eso, pensó Char, su rostro cada vez más cálido de la vergüenza.

De repente, Char jadeó. Llevando una mirada de puro terror, levantó el dedo hacia el cielo. “¡CUIDADO! ¡UN PIDGEOT!” gritó.

“¡¡AAAH!!” Saura y Taka gritaron al unísono, lanzando miradas hacia arriba aterrados. “¡¿Dónde?! ¡¿DÓNDE?!”

Aterrados, ambos saltaron a las piernas de Scythe y se aferraron con fuerza a ellas. Char, sin embargo, estaba riendo tan fuerte que no podía resistirlo. Lo más gracioso incluso era, por otra parte, cómo Scythe también había tenido un disparo de adrenalina de la broma. Por un momento, había lanzado una mirada de preocupación al cielo, sus cuchillas elevadas ligeramente en preparación para un ataque. Pero abandonó la postura y le sonrió satisfecho a Char tan pronto como descubrió la verdad.

No pasó mucho tiempo antes de que la expresión de terror de Saura desapareciera en una mueca. “De acuerdo, Char. Muy gracioso,” dijo, alejándose de Scythe. “Punto entendido, punto entendido...”

“Hmph,” dijo Taka, cruzando los brazos y recuperándose de la humillación.

Luego de caminar por un rato más, el equipo se atravesó con un Poliwag. Char quería probar su valentía ayudando a derrotarlo, pero corrió por protección tan pronto como el renacuajo le lanzó una corriente de burbujas. Saura se adelantó para golpearlo con sus cepas hasta la inconciencia y apartarlo del camino. Luego de eso, se detuvieron para descansar por un momento y comer antes de terminar la primera milla de su viaje.




Barrancos Grabadores S2

“Esta mazmorra es bastante sencilla,” comentó Char. “Simplemente seguimos el río. ¿Cuán larga es, por cierto?”

“Cuatro millas,” dijo Taka en un tono inexpresivo. “Sabes, estas cosas están justamente en el mapa.”

“Sí, sí, lo sé, tenemos que investigar más,” dijo Char. “Ya lo entendí. Pero esta es solo nuestra segunda misión, después de todo.”

En este tramo del viaje, los matorrales eran un poco más escasos y permitían algo más de espacio en la agobiante selva. El suelo de aquí era mayormente grava, por lo que los árboles no podían crecer. Char estaba agradecido por eso; significaba que no había tantos escondites de donde Pokémon de agua pudieran salir.

“Hasta ahora, todo bien,” dijo Saura, inhalando profundamente.

Mientras caminaban, Saura notó algo fuera de lugar en la cara de Leo. Por momentos, su expresión facial se distorsionaba, y entrecerraba los ojos como si estuviera recibiendo sol en ellos.

“Em... ¿Leo? ¿Estás bien?” preguntó Saura. “¿Le ocurre algo a tus ojos?”

“¡Estoy practicando!” respondió Leo, entrecerrando los ojos de nuevo.

“Em... ¿practicando qué?”

“Si me esfuerzo lo suficiente... ¡a veces puedo ver a través de las cosas!” replicó él.

“¡Vaya! Eso es genial,” dijo Saura. “Eso es lo que los Luxray pueden hacer, sabes.”

“Yo sé eso,” dijo Leo. “No soy tonto. Pero es difícil. Tengo que concentrarme mucho o no funcionará. Y tiene que haber mucha luz... ¡Oye! ¡Hay algo ahí! Creo...”

“¿Qué es?” preguntó Char, mirando alrededor. “¿Qué ves?”

“¡Ahí!” dijo Leo, apuntando hacia adelante a una gran piedra. “¡Creo que hay un Pokémon ahí! ¡Detrás de la roca!”

Saltando con entusiasmo hacia adelante, Leo echó un vistazo alrededor de la gran piedra. Tan pronto como se asomó, saltó hacia atrás y regresó al grupo. Un enojado Chikorita lo perseguía, congelado en sorpresa al ver al grupo entero. Con un sobresaltado “kiiu,” se mantuvo firme y se preparó para pelear a los intrusos.

“Chikorita, ¿eh?” dijo Taka. “Hmm... esos pueden ser realmente fuertes.”

“¡Yo lo pelearé!” llamó el pequeño Shinx, su pelaje empezando a chispear con estática.

“Tal vez no deberías, Leo,” sugirió Taka. “Los Pokémon planta son resistentes a tu poder eléctrico. Ya sé: ¡démosle una oportunidad a Char de pelear esta! Sé que debe estar muriendo de ganas de pelear con algo que no le rociará con agua.”

“¡Bien!” dijo Leo, calmando su estática y saltando detrás de Char y Saura. “¡Buena suerte, Char!”

Char dio un pequeño paso hacia el enemigo, los puños apretados. Esta sería su primera batalla real del viaje. Había descifrado que los Pokémon de planta se quemaban fácilmente, gracias a su batalla con el Bulbasaur y por la anterior observación de Taka, así que no esperaba tener muchos problemas.

“Ve, Char,” dijo Saura en tono alentador. “Muéstrales a todos qué es lo que tienes.”

Mi fuego, recordó Char. Necesito mi fuego para pelear. Mi “Ascua,” es llamada. ¿Dónde está? ¿Me ayudará esta vez?

El Chikorita golpeó primero. Haciendo girar su pequeña hoja, saltó en el aire y lanzó algo como una solitaria cuchilla verde directo hacia Char. Antes de que pudiera esquivarlo, golpeó a su objetivo, haciendo un corte considerable en el área del estómago de Char. Pero el tajo no era tan profundo, y no parecía doler tanto...

“¡Oww!” gimió Char, frotando la herida.

¡¡Tengo que concentrarme!! se dijo a si mismo Char. ¡Sí! Aquí vamos. Necesito... emociones. ¡Necesito sentirme enojado! ¡Correcto! ¡Ese Chikorita pagará por lo que me ha hecho! ¡No tiene derecho a herirme, al fuerte y poderoso Charmander! ¡Sentirá mi fuego! ¡Haré que me respete!

No era mucho, pero Char sintió cuando la llama en su estómago comenzaba a crecer y llamear. El agradable olor a humo ingresó a su boca y sus fosas nasales.

¡Lo hice! se vitoreó a si mismo Char. ¡Convoqué a mi fuego a voluntad! ¡Todo por mi cuenta! Pero... no es tan fuerte. ¿Necesito llegar a molestarme incluso más que esto?

El Chikorita se mantuvo en su pose de batalla por un momento, examinando los alrededores. Luego, brincó en el aire, giró, y se metió en un charco de agua poco profunda que se separaba de la corriente principal a través de la grava bajo los pies. Pequeñas gotas de agua llovieron en Char, una causando un escozor perturbador cuando logró acertar la llama de su cola y vaporizarse. Comenzó a golpear el agua con su hoja, intentando mantener a raya a Char.

“Je je, astuto,” comentó Scythe.

Oh... ¡eso es todo! se dijo Char, inmediatamente enfureciéndose con el enemigo.

Char exhaló en dirección al Chikorita. Escupió una gran bola de fuego brillante, más grande que cualquiera que había producido anteriormente, que engulló completamente al enemigo y dejó su cuerpo entero en llamas.

“¡¡KIIIII!!” gritó este, agitándose salvajemente y tratando de apagar el fuego en el charco.

¡Oh no, no lo harás! pensó de nuevo Char. ¡No he terminado!

Char retrocedió y exhaló de nuevo. Otra bola de fuego de igual calibre salió, encendiendo al Chikorita en llamas todo de nuevo. Desesperado, brincó al torrente de agua. Char vio que su cuerpo estaba casi completamente negro, como un trozo de carbón, mientras se desplazaba por la superficie y se lavaba.

Char se giró hacia el grupo nuevamente, todavía jadeando por la experiencia. Humo negro borboteaba desde detrás de sus dientes y sus diminutos orificios nasales. El Equipo Franjas soltó una ovación para él.

“¡Eso fue asombroso, Char!” felicitó Saura. “¡Realmente estás pillando lo de usar tu fuego!”

“¡¿Vieron eso?!” dijo Leo. “¡El fuego de su cola era tan grande como él! ¡Y se volvió azul en el centro!”

“Bien, recuérdenme nunca hacerte enojar,” dijo Taka, exagerando un estremecimiento. “¡No me sorprendería si esa pobre cosa no siguiera viva!”

“Buen trabajo,” dijo Scythe, sonriéndole cálidamente.

Char se miró a si mismo con asombro. Se quedó mirando su vientre anaranjado claro, preguntándose cuán brillante su Ascua interior podía llegar a ser realmente. Con suficientes batallas, quizá lo descubriría...




Barrancos Grabadores S3

Luego de otra milla completa y docenas de batallas más, la moral del equipo no había cambiado ni un poco. Char incluso logró ayudar en otra batalla contra un molesto Nincada—era rápido, pero no podía esquivar las ráfagas de fuego de Char. Char se sintía más orgulloso de sí mismo en cuanto más utilizaba su “Ascua”.

En la tercera milla, los árboles y arbustos se cerraron una vez más, haciendo difícil por momentos seguir adelante. Scythe estaba más que feliz de echar una mano, rebanando sin esfuerzo los racimos más gruesos de plantas para hacer un pasaje para el resto del equipo.

Este tramo era bastante inusual; casi ningún Pokémon salvaje atacaba. Hubo un Rattata y un Wooper, pero ambos huyeron sin pelear, y fue todo lo que vieron. El equipo no se quejaba, sin embargo, especialmente Char, que se mantenía al frente de la formación la mayor parte del tiempo y llevaba el liderato.

Luego de tal vez una hora, todos tomaron otro receso para comer. Scythe les animó para que no teman comer hasta saciarse, ya que ambas bolsas contaban con suficiente comida como para que les dure por el resto del día, e incluso más colgaba de los árboles a su alrededor. Luego del corto descanso, estaban de vuelta arrastrándose por el barranco.

Mientras caminaban, Leo comenzó a tararear una pequeña melodía pegadiza.

¡Qué gran mundo es, un paisaje ya ves,
Un lugar perfecto será!
¡Qué gran mundo es para vida tener
De misterio lleno está!

¡Mis amigos todos reunidos están
Es una vista por ver,
Trabajar y jugar y el día pasar
Una gran familia ser!

¡De montañas a praderas,
Del cielo al mar bajar,
Todos grandes y pequeños,
La canción el mundo hará girar!

Un gran mundo es, un paisaje ya ves,
Gran lugar por explorar,
Amigos que hacer y tesoros tener
¿Quién querría algo más?

¡Hay tanto que hacer en este mundo ves,
Tanto falta por saber,
Trabajar y jugar y el día pasar
El mejor esfuerzo hacer!

¡Cuando llega la mañana,
Y en las noches al soñar,
Nuestros espíritus juntos siempre
La canción las lágrimas quitar!


La canción quedó atrapada rápidamente en la cabeza de Char.

“Leo es tan adorable,” le comentó Saura a Taka. “¿Cómo hizo un niño tan joven para entrar en la fuerza de resistencia, de todos modos?”

“Escuché que quedó huérfano,” dijo Zachel silenciosamente. “Sus padres fueron asesinados en una de las redadas del Maestro, y los buenos llegaron demasiado tarde. Lo encontraron solo. Lo recogieron. Eso fue hace dos años o algo. Ha estado viviendo con los equipos de resistencia desde entonces. Se unió al Equipo Franjas solo hace dos meses.”

“Si ese es el caso, en verdad lo está tomando bien,” dijo Char.

“La misma cosa digo,” dijo Zachel. “Extraordinario chico es. Y tiene una razón personal para pelear. Pienso que será alguien grande algún día.”

“¡¡Enemigo!!” anunció Leo. “Oh-oh. Es un Parachisu. O como sea que se dice eso. ¡Esas ardillas! ¡Lo siento, todavía estoy aprendiendo mis Pokémon! Son eléctricas, ¿verdad?”

Char miró al frente. El Pachirisu correteó bajando el tronco de un árbol, pareciendo deseoso de una pelea. Pero no era todo; una segunda le siguió. Ambos enfrentaron al grupo, rayos estáticos saltando sobre sus blancos y azules pelajes.

“Oh-oh,” dijo Leo. “¿Qué hacemos?”

“Oigan, tengo una idea,” dijo Taka, examinando a las ardillas. “¡Ataquemos todos AL MISMO TIEMPO!”

En una ráfaga de cepas y zarpas, los seis miembros de los equipos alegremente se lanzaron al combate. Expresiones sin precio cubrieron el rostro de los Pachirisu mientras contemplaban la oleada de Pokémon que descendía sobre ellos.

“¡¡Iiiiiiiiiiiiiiiik!!” chillaron, escapando rápidamente a las profundidades del bosque y nunca mirando atrás.

“¡Ja ja JA!” se rio Saura. “¡¡Buen trabajo, todos!! ¡Les hemos mostrado!”

Saura y Taka se pasaron la siguiente hora teniendo una tonta discusión sobre cuál de los Pachirisu estuvo más asustado, y Scythe intervenía con una carcajada cada vez que alguien hacía un buen punto. La energía de Leo aún no tenía fondo, y solo hacía a Char más feliz cada vez que veía al pequeño saltar por ahí de alegría. Zachel estaba mayormente en silencio, pero llevaba una sonrisa constante.

Char suspiró contento. Rodeado por sus amigos y acercándose al final de un agradable y exitoso viaje, estaba seguro que el día no podía ponerse mejor.

Y tenía razón.






(Nota: La letra se canta al ritmo de “Aldea Tesoro” de Pokémon Mundo Misterioso: Exploradores del Tiempo/Oscuridad/Cielo)


Traducido por WillChar96.
Translated by WillChar96.

Rak, eres todo un artista



.- Pokémon Mundo Misterioso: Resistencia Plateada -.

---> ¡Concurso en marcha! <---
¡No se lo pierdan!

Pásense por mi página de Deviantart: WillChar96


Otras asombrosas firmas charmandescas (?):


Gracias onix ^^.

#29
Muy buenas descripciones de ataques al enfrentar a Azumarril. Y he encontrado una parte que no me gustó en la traducción:

“La siguiente cosa que cualquiera vio, el ratón estaba patas arriba y aplastado en el costado de un arbusto, la parte delantera de su cuerpo completamente carbonizada. Lágrimas caían de sus ojos; estaba fuera de combate.”

Si bien en su mayor parte las palabras están bien no me gusta cómo suena y se nota mucho por el nivel que venía teniendo el escrito.

Charmander ya se ve mucho más comprometido con el equipo, hace chistes y muestra más sentimientos, me gustó eso. Además de que el autor tiene un don especial para comentar detalles que son llamativos y emocionantes.

“Char se sintía más orgulloso de sí mismo en cuanto más utilizaba su “Ascua”.”

Pequeño error ese sintía.

El capítulo estuvo bueno, es cierto que quizá sean de “relleno” pero igualmente hay rellenos muy pero muy buenos.

Lo que no entendí fue una parte… cuando Leo no supo cómo se llamaba Pachirisu pero sí que era una ardilla… Soy de los que creen que en realidad en el mundo pokémon debe haber tanto pokémon como animales pero creo que si fuera un pokémon siempre sería más fácil aprender el nombre de otros pokémon que de los animales. Detalle del autor, no sé cuál será su forma de pensar…

El final me pareció un poco forzado… o será que el autor me tiene acostumbrado a capítulos que te dejan con intrigas al final y este no lo hizo… Como sea me gustó pero creo que hubo mejores. ¡Espero el siguiente, Will, buen trabajo!


Gracias a todos por recordarme :) Sólo tengo buenos recuerdos de ustedes y de este agradable lugar también.
#30
Demian:

Ups, perdón, error mío esa frase xD. Ya la cambiaré, porque estoy comenzando la revisión de los capítulos anteriores. Iré cambiando el formato poco a poco, especialmente lo de las comillas en los diálogos. Ahora empezaré a utilizar los guiones largos para los diálogos y las comillas con cursiva en los pensamientos. Obviamente, eso empezará a aplicarse a partir del capítulo 15, porque el 13 (el que publico ahora) y el 14 todavía tienen el formato viejo. Además de los diálogos, cambiaré muchas frases que no me gustan y algunos errores menores. Por cierto, el prólogo ya está revisado, si quieres pasar a ver la nueva versión con los cambios ^^.

A mi me pareció algo súbita la integración de Char, y eso se nota mucho más después xD.

Ya cambiaré con la revisión eso de "sintía". Gracias por resaltarlo.

Juum... creo que puso que era una ardilla porque en la Pokédex dice "Pachirisu: Pokémon Ardilla". No hubiera sido raro si al narrarlo usaba el término, pero como fue Leo el que lo dijo, everybody goes crazy (?).

No sé si fue una mala traducción, pero lo que quería decir el autor al final era que el día NO se pondría mejor. Y ya verás por qué...

Como te prometí, este capítulo te encantará, solo por el nombre xD. Por cierto... ¡¡GIRO DE TRAMA!! o.O

Gracias por seguir leyendo ^^




15. Capítulo 13: Scizor

Spoiler
Capítulo 12



Barrancos Arbolados

“Um…” dijo de repente Leo. “¿Ya estamos fuera de la mazmorra? ¡Pensé que dijiste que eran cuatro millas! ¡Eso solo fue como tres!”

Char había notado el cambio en el barranco; era como si habían sido transportados a un bosque en el desfiladero. Lo había escrito como una peculiaridad de la mazmorra misteriosa.

“Hmm... extraño,” dijo Scythe, examinando los alrededores. “Muy extraño. Recuerdo que este lugar tenía cuatro millas también. Nunca había escuchado de una mazmorra encogiéndose en tamaño antes...”

“Miren,” habló Zachel, sacando rápidamente el mapa de la bolsa y verificándolo. “Los Barrancos Grabadores tienen cuatro millas de largo, de acuerdo con esto.”

“Bueno, eso es... inesperado,” dijo Scythe. “Es posible que hayamos descubierto una nueva clase de anomalía de mazmorra misteriosa. Pero he estado por más mazmorras de las que puedo contar, y siempre han sido del mismo tamaño cada vez. Si cambian de tamaño, crecen; no se encogen. E incluso entonces, solo se expanden en el transcurso de décadas.”

“¿Estás seguro de que estamos fuera de la mazmorra?” sugirió Char. “¿Cómo sabes que no lo estamos?”

“¿Ves cómo el terreno ha cambiado?” dijo Scythe, indicando los árboles a su alrededor. “Estos son los Barrancos Arbolados ahora. Hemos llegado al destino de nuestra misión. Pero tengo que admitirlo, estoy perplejo.”

“El tiempo vuela cuando te estás divirtiendo,” dijo Char. “Tal vez solo no notamos la distancia.”

“Espera, espera...” dijo Scythe de repente, paseándose de un lado a otro y mirando periódicamente hacia el bosque. "Sí hay otra explicación para esto... Pero es... improbable. Es algo que solo he visto que pase una vez en todos mis viajes.”

Scythe se arrodilló en el suelo, manteniendo un ojo en las copas de los árboles y en los acantilados del cañón que los rodeaban.

“... Hay una posibilidad de que hayamos sido encontrados,” dijo en voz baja Scythe.

Todos dieron un jadeo.

“¡¿Encontrados?! ¡¿Por quién?!” demandó Saura. “¡Pensaba que no podías encontrar a alguien cuando estaba dentro de una mazmorra!”

“Silencio, Saura. Y todos ustedes, ¡mantengan baja la voz!” les advirtió Scythe. “Pero sí, ese es normalmente el caso. Estás completamente oculto cuando atraviesas una mazmorra. Pero hay una chance... una muy, muy improbable chance... de que... si alguien lo suficientemente poderoso sabe exactamente dónde te encuentras en la mazmorra... más notablemente, los magos del Maestro... y necesita ser una estimación perfectamente precisa... puede arrancar la protección de la maldición de la Mazmorra que está sobre ti, revelándote a la vista. Es llamado... realizar una develación. Y es posible que hayamos presenciado que ocurra eso justo en nosotros.”

Un melancólico silencio se apoderó del grupo. Char vio la preocupación formarse en los ojos de todos, en Saura más que nadie.

“¿Qué hacemos?” susurró Saura.

“Para estar del lado seguro...” replicó Scythe, “Deberíamos dar la vuelta y regresar por la mazmorra, de vuelta a la base, y reportar la misión como un fracaso. Sin embargo... si alguien nos está observando, deben de estar esperándonos en el otro extremo de la mazmorra, desde que este barranco es tan lineal. Tendríamos que trepar las paredes del barranco para escapar.”

Con un unánime “suena bien por mí”, el grupo se apresuró para realizar una media vuelta y echar a andar de vuelta hacia la mazmorra de la que inexplicablemente había salido.

“Espera, ¿no sería una misión exitosa?” preguntó Char. “Digo, si avistamos enemigos en los Barrancos Arbolados...”

“Pero no lo hicimos,” dijo Scythe, ahora sonando molesto y algo intranquilo. “No hemos acumulado evidencia de que hay enemigos aquí. Estamos abortando esta misión por el bien de mantener a todos vivos, solo en caso de que haya enemigos. Char... recuérdame nunca dejar que un grupo tan grande venga con nosotros de nuevo...”

Su feliz clamor ahora solo un nervioso silencio, el grupo dio marcha atrás a través del barranco. Scythe guio al grupo esta vez, e insistió que viajaran junto a la pared del barranco por protección.

“Si ven algo fuera de lo ordinario, díganme,” dijo Scythe gravemente, manteniendo un ojo en los alrededores.

“Correcto,” dijo Leo, entrecerrando los ojos e intentando usar su visión especial. “Está un poco oscuro por aquí, pero trataré.”

Y luego...

“¡Veo algo!” dijo Leo, sobresaltado. “¡Ahí arriba! ¡Detrás de esa roca, en la saliente del acantilado! No puedo descifrar qué es...”

“¿Es un Pokémon?” preguntó Char.

“¡Vaya!” dijo el Shinx con sorpresa. “¡Conozco a ese Pokémon! ¡Es un Scizor!”

Scythe se detuvo en seco. Se tambaleó hacia atrás, como si recién lo hubiera golpeado en la cabeza una roca.

“¿Estás... seguro?” preguntó en voz baja.

“Tiene que ser,” respondió Leo. “¡Justo ahí, detrás de esa roca!”

Char vio cambiar la conducta de Scythe. Estaba asustado. Podía ver un verdadero temor en los ojos del viejo guerrero. Se dio cuenta que era la primera vez que había visto al Scyther en ese estado mental. El corazón de Char se llenó de incertidumbre; solo podía imaginarse que pasaría ahora que incluso el intrépido Scythe se veía sacudido.

“Todos ustedes,” raspó Scythe. “Péguense al acantilado. Detrás de mí. Y no se muevan. ¡No se muevan! Si lo hacen... podrían ser asesinados.”

Char y el resto siguieron el mandato sin cuestionar.

“Así que, ha venido a esto...” se siseó a sí mismo Scythe, observando la roca indicada con intensidad. “Adiel...”

¿Adiel? se preguntó Char.

Era como un punto muerto. Por un minuto entero, luego dos, luego cinco, todo estaba congelado y en sepulcral silencio. Solo el sonido de los animales de la selva y la corriente de los rápidos podían ser escuchados junto con los apagados jadeos por aire de todos. La mirada de Scythe nunca flaqueaba.

“¿Aún sigue ahí?” le siseó Scythe a Leo.

“No lo sé,” admitió Leo. “Ya no puedo ver. La luz está todo mal.”

“¿Qué es, de todos modos?” preguntó con cuidado Taka. “¿Por qué estamos siendo tan... así?”

“Si es que en verdad hay un Scizor ahí arriba,” susurró Scythe, “Es el responsable de sacarnos de la mazmorra. Y todos estamos en grave peligro... Creo que conozco a este Scizor, y la única razón por la que se mostraría a sí mismo a ti es porque el Maestro está en busca de tu sangre...”

El rostro de Taka palideció aún más, así como el del resto. Scythe mantuvo su visión en la roca que estaba ubicada en una saliente del costado del acantilado lejos sobre sus cabezas.

¿Un cazador de recompensas empleado por el Maestro? pensó Char. Esto es malo. ¡¿Qué hacemos?! ¡¿A dónde vamos?! ¿Puede Scythe protegernos de esto? Esto pasó porque nuestro grupo era demasiado grande, ¿verdad? ¿Vamos a morir hoy...? ... ... ¿O siquiera el Scizor aún sigue ahí?

Finalmente... luego de casi diez minutos de silencio, el Scizor eligió revelarse. Se acercó al borde del acantilado, tomando unos cuantos momentos para examinar el terreno a sus pies. Luego, saltó. En segundos, aterrizó en el suelo a varios metros frente a Scythe.

Todos los Pokémon detrás de Scythe soltaron un grito ahogado de terror en la visión del Scizor, acercándose más unos con otros por seguridad. Scythe bajó la cabeza y levantó una cuchilla en el aire, una feral postura con un claro significado: acércate más, y pelearé.

Char sintió su corazón latir más rápido de lo que jamás creyó posible mientras miraba a la malvada bestia ante ellos, su carmesí armadura de cuerpo completo resaltando entre los verdes árboles del bosque. El Scizor era casi del mismo tamaño que Scythe, pero sus anchas alas, masivas pinzas, y su larga placa frontal con tres cuernos le daban la ilusión de ser incluso más grande y más poderoso. Char tuvo que mirar dos veces a las tenazas con púas; no solo eran más grandes que la cabeza de la criatura y parecía que podían destrozar el cuerpo de un Pokémon más joven en un solo apretón, pero sintió un temor indecible en la visión de las motas como ojos en sus costados. Los ojos del Scizor eran de un abrasador amarillo, su penetrante e imperturbable mirada clavada en la de Scythe.

El fuego de Char se desató más grande que nunca por el instinto del terror; sintió como si incluso le sofocaría. Solo podía luchar para suprimirlo.

El Scizor dio un solitario paso hacia adelante con uno de sus pies de dos dedos, y la postura de Scythe se sacudió y se volvió una más amenazadora que la anterior.

Luego, el Scizor habló.

“¿Es que mis ojos me engañan?” dijo en una baja, poderosa y autoritaria voz. “Pensaba que era un espejismo, pero en verdad eres tú, Scythe. Sabes, pensé que era extraño cuando no te presentaste en el cañón ayer, ¿pero esto? ¿Protegiendo a tus... alumnos... de mí? Realmente te has superado a ti mismo esta vez.”

Scythe no dijo nada, continuando con el ceño fruncido. El Scizor dio otro paso hacia adelante.

“Felicitaciones, una vez más. ¡Esta es una ocasión memorable! Este debe ser el primer caso en la historia del mundo en donde una develación tan perfectamente ejecutada haya sido frustrada. Y por nadie más que el legendario Scyther que todos conocen y aman. Parece que nunca puedo dejar de subestimarte. Eres una criatura asombrosa, ¿sabes eso? Absolutamente increíble. ¿Me pregunto cómo supiste para venir aquí? ¿Pura suerte, quizá? Bueno, cualquiera sea el caso, ciertamente no me extraña que hayas predicho esto. Bien jugado. Muy bien jugado.”

“¡¿Qué estás haciendo aquí?!” demandó Scythe violentamente.

“Bueno,” respondió, “desde que noté que tus equipos volvían a este lugar periódicamente, no pude resistir planear una pequeña... visita sorpresa algún día.”

“¿Es esto a lo que has llegado?” siseó Scythe con enojo. “¿Cazar a los más jóvenes? ¿Acaso no hay suficientes de ustedes que matan a los niños inocentes?”

“Yo no lo veo como matar a los inocentes,” replicó el Scizor con suavidad, pero intencionadamente. “Prefiero verlo como matar a los culpables.”

“No puedes pelear conmigo,” siseó de nuevo Scythe. “No aquí.”

“Ah, ja ja, Scythe,” se rio el Scizor con maldad, dando una elegante reverencia. “Cálmate. Luego de dar testimonio de tus brillantes deducciones, ya no tengo ganas de luchar. Con gusto cedo. Eres el que gana el pequeño juego de hoy. Además, no me gustaría hacerte ver mal delante de tus niños. Incluso yo sé que no mereces eso...”

El Scizor se detuvo a media frase.

“... ¿¿Oh?? ¿Qué es esto?” dijo en un exagerado tono de sorpresa. “¿¿Qué tenemos aquí??”

Sacando los ojos de Scythe, miró hacia el grupo de acobardados Pokémon contra el costado del acantilado. Le llevó a Char un segundo darse cuenta de algo: ¡le estaba mirando directamente a él! ... No. No a él. Al Pokémon a su lado, aquel cuyo cuerpo él sostenía del terror.

“¡Bulbasaur!” habló el Scizor, apuntando una pinza a Saura. “¡Y no cualquier Bulbasaur, sino Saura, nuestro más nuevo recluta! ¿Estás listo para unirte a nosotros? ¡Solo tienes tres días de sobra!”

La boca de Saura estaba abierta, como si hubiera perdido el control total de su cuerpo al escuchar las palabras del Scizor. Char lo sostuvo lo más fuerte.

“No... me... uniré a ustedes...” croó Saura.

“No tienes opción,” dijo el Scizor, su tono de voz volviéndose duro. “El Maestro te ha escogido. Nadie escapa realmente del Maestro una vez que han sido escogidos. Nadie. Aunque, a veces, él te deja creer que lo has hecho.”

El Scizor miró a Scythe mientras decía esas palabras, pero Scythe ni siquiera retrocedió.

“Bueno, me encantaría quedarme y charlar, pero estoy muy ocupado hoy,” dijo el Scizor. “Vayan a casa, diviértanse... Les estaré viendo pronto. Especialmente a ti, Bulbasaur. Una vez más, ha sido un honor haberme encontrado contigo hoy, Scythe. Espero que la próxima vez que nos encontremos sea bajo... circunstancias diferentes. ¡Vamos, Dusknoir! ¡Es hora de partir!”

El Scizor le dio una reverencia a Scythe, luego, alas zumbando, saltó hábilmente por las paredes del barranco y pronto se perdió de vista.

El silencio duró lo que parecieron horas. Nadie se movió. Char sintió a Saura temblar descontroladamente, atrapado en un estado entre llanto y estupefacción. Incluso su propio fuego se negaba a retraerse, preguntas arremolinándose sin fin en su cabeza: ¿Qué... acaba de pasar? ¿Qué significa esto?

“Bueno,” finalmente gruñó Scythe en un desolado tono mientras relajaba su postura, “vamos. Hemos terminado por hoy.”




Grandes Llanuras

En el camino de vuelta a las llanuras, el grupo compartía un mórbido silencio. Los espíritus de todos estaban o muy destrozados o muy confundidos para decir algo. Char caminaba junto con Saura, frotándole la espalda para consolarlo. Se sentía tan terrible por él, viéndolo tener incluso problemas llevando la semilla en su espalda al caminar. Él sabía exactamente qué estaba pasando por su mente: tal vez ni siquiera escapé del Maestro después de todo...

“Scythe... ¿qué fue eso?” dijo Taka, rompiendo finalmente el silencio y diciendo lo que estaba en la mente de todos.

Primero, parecía que Scythe no iba a responder. Luego, después de un gran suspiro, él replicó.

“Adiel,” dijo. “Hace mucho tiempo, antes de que el Maestro venga por mí, era uno de mis compañeros de clan.”

Entonces es por eso que parecía tan... amigable, si es que se quiere llamarlo así, pensó Char.

“¿Se fue con el Maestro?” preguntó con tristeza Leo. “Eso es horrible.”

“Las fuerzas del Maestro vinieron por mí un día,” explicó Scythe. “Fue cuando me uní a ellos. Pero después de que escapé del control del Maestro, ellos fueron y tomaron a Adiel para remplazarme. Se resistió al comienzo, pero el lavado de cerebro del Maestro le afectó rápidamente, y dejó de luchar... Y desde que él y yo tuvimos un entrenamiento similar, él se volvió... uno de los generales más grandes del Maestro, comandante de una gran porción de sus servidores. El Maestro solo utiliza a Adiel cuando en verdad va en serio, y él raramente fracasa en sus asignaciones... También, él ha hecho una misión personal la de... encontrarme, y deshacerse de mí.”

¡Eso es horrible! pensó Char.

“Bueno, vean el lado positivo,” dijo Taka con un chillido en su voz. “¡No nos atacó!”

“Hay una razón simple por la cual él no nos atacó,” dijo Scythe, hablando sin mirar atrás al grupo. “Es la misma razón por la cual yo no lo ataqué. Es porque... si él ha de pelear conmigo, él no sabe quién ganaría la batalla.”

Hubo un momento de silencio mientras esto se asentaba.

“Todos ustedes son muy afortunados de seguir vivos,” agregó Scythe. “Adiel no es misericordioso. Si yo no hubiera estado defendiéndoles, el habría derribado a alguno de ustedes antes de que se hubieran dado cuenta.”

“Oye, supongo que Daemon estaba equivocado después de todo,” dijo Char, tratando débilmente de aligerar la tensión. “Si hubiéramos salido por nuestra cuenta, ¡habría sido un desastre! ¡Es bueno que hayas venido con nosotros hoy!”

“Sí, lo es,” dijo Scythe sombríamente. “Hubiera sido un error enviarles por su cuenta a estas alturas. En algún grado, sospechaba que algo así ocurriría. Así que... tenía que ignorar las quejas de Daemon y hacer lo que sabía estaba bien.”

“Siempre me he preguntado,” dijo Leo. “Si Daemon se equivoca tanto, ¿por qué es él tu compañero?”

“Porque, pequeño,” dijo Scythe, llenando su voz con gravedad, “Por cada vez que he corregido uno de sus errores, él también ha corregido uno de los míos.”

“¿En serio?” replicó Leo.

“Sí,” dijo Scythe, todavía manteniendo los ojos en la ruta adelante. “Nuestras naturalezas básicas colisionan, y es por eso que somos el par perfecto. Daemon es un Pokémon brillante que puede cuestionarme, desafiarme, encontrar fallos en mis planes en dónde yo no puedo ver... y por eso es que lo mantengo a mi lado. Y por la misma razón, le ayudo a hacer decisiones al estar en desacuerdo con él. ¿Piensan que haría algún bien para mi equipo tener a un compañero que constantemente está de acuerdo conmigo?”

Vaya... pensó Char para sí. Nunca lo pensé de esa manera. Y ahora veo por qué Daemon es tan valioso para el Equipo Remordimiento. ¡Scythe es más sabio de lo que le he estado dando crédito! Y ahora, ¡incluso salvó nuestras vidas! No puedo creer que estaba empezando a dudar de él.

De ahora en adelante... Le daré a Scythe toda mi confianza.




Base de la División

Era temprano en la tarde.

Con las bolsas aún medio llenas, el descorazonado grupo de seis llegó de vuelta a la base y se dispersó en sus varios equipos. No hubo adioses, no se mostraron sonrisas; parecía que simplemente querían sacar los eventos del día de sus mentes. Para Char, fue su primera misión fallida.

Demasiado para el impecable Equipo Ascuas, pensó Char en silencio. Y ahora tenemos a un poderoso enemigo tras nosotros. Qué día más afortunado, en efecto.

Mientras Char, Saura y Scythe regresaban al salón del Equipo Remordimiento, se encontraron con Ursa leyendo un boletín de noticias en la pared.

“Bueno, volvieron temprano,” comentó Ursa luego de verlos. “Estoy bastante seguro de que no fueron cuatro horas. Espera, no fracasaron, ¿o sí?”

“Ursa, ve a Inteligencia y hazles expedir una prohibición de doce días a todos los equipos de entrenamiento,” comandó Scythe. “Y diles que aumenten el riesgo en las misiones a los Barrancos Arbolados a cinco estrellas.”

“Vaya, ¿por qué?” preguntó con asombro Ursa.

“Porque... Adiel está activo,” replicó él en un tono bajo.

Scythe no tuvo que preguntar dos veces. Ursa apenas pudo contener su sorpresa, lanzando miradas de incredulidad a Char y a Saura. Fue entonces cuando notó el tinte de miedo que aún permanecía en sus ojos, incluso en los de Scythe.

“En seguida,” murmuró, marchándose rápidamente.

“¿Qué hacemos ahora?” preguntó Char una vez que se hubo ido.

“Tendré una conversación con el resto del equipo, tan pronto como estén de vuelta de la misión,” gruñó Scythe, abriendo la puerta del equipo. “Tenemos mucho por discutir. Desafortunadamente, eso no pasará por un tiempo. Los miembros que salieron esta mañana no estarán de vuelta hasta mañana por la noche. En cuanto a ustedes... vayan a hacer lo que sea que necesiten hacer. No saldrán a una misión mañana.”

Aunque no le sorprendió, a Char le dolió oír aquellas palabras. Sabía que era por su propia seguridad, y sabía que no era su culpa, pero ciertamente eso no ayudaba a animarlo.

“Vamos, Saura,” dijo Char. “Vayamos a comer.”

Saura asintió, y los dos fueron al comedor.

... ... ...



“Vamos, ¿por qué no te animas?” le dijo Char a Saura, que se negaba a siquiera comenzar con el plato de comida delante de él. “Sabes que ese Scizor solo dijo esas cosas para asustarte, ¿verdad? ¡No hay forma que pueda acercarse a ti aquí abajo! Estamos protegidos por fantasmas y trampas y cientos de cientos de poderosos Pokémon. Y después de hoy, Scythe se asegurará de protegernos siempre, incluso cuando vamos en misiones. ¡Estás seguro!”

Saura no respondió.

“Sabes, si en verdad quieres, podríamos encerrarnos en el nivel más profundo de la base y quedarnos ahí por tres días,” sugirió Char lo más amablemente que pudo.

“Sabes, creo que me gustaría eso,” dijo él.

Char frunció el ceño. “Saura, come tu comida,” ordenó él. “Te hará sentir mejor. Además, no me importa qué tan poderoso es ese Scizor. Está faroleando. ¡Debe haber habido cientos de Pokémon que habrán hecho enojar al Maestro en muchas otras formas peores, y ellos sobrevivieron! ¡Y solo somos una pareja de niños! ¡Comparados con todos ellos, somos... cacahuates!”

Saura arrancó un pedazo de comida de su bandeja y lentamente lo masticó.

“Escucha, todo lo que tenemos que hacer es seguir las reglas y ser un buen equipo de resistencia, y estaremos bien, Scizor o no. Solo esperemos y veremos qué pasa, ¿de acuerdo?”

“Tienes razón,” dijo Saura humilde, poniendo su frente en la mesa. “Soy... solo un gran llorón, ¿verdad?”

“Saura...”

“No, no, tienes razón,” dijo de nuevo Saura. “Solo estoy siendo un cobarde. Este es un trabajo peligroso. Tengo... que aceptar eso. Pero al final del día, es un trabajo que realmente quiero hacer. Scizor o no.”

Char dio un vistazo a su alrededor. La cafetería estaba casi desierta, todos los Pokémon estaban fuera en sus misiones del día. Todavía estaba intentando tragarse la pérdida, y el sentimiento de ser dejado fuera de los eventos del día le sacudía. Lo que en verdad quería hacer era comenzar el día de nuevo con borrón y cuenta nueva.

“Saura... ¿qué te parecería ir a aprender algo más del Credo, luego ir a la cama temprano hoy?” sugirió Char. “No sé tú, pero me levanté bastante temprano esta mañana. Ya estoy cansado.”

Saura sonrió. Era justo lo que estaba pensando... excepto tal vez la parte sobre el Credo.

... ... ...



Y así, si bien el día terminó en una nota baja, la resolución del Equipo Ascuas no podía ser apagada. Se pasaron el resto de la media tarde aprendiendo otra porción del Credo, estudiando el mapa de Jirachi e investigando sobre mazmorras cercanas, y explorando un nuevo túnel de la base para ayudarles a recordar su camino alrededor. Pronto, no había nada por hacer más que retirarse por la noche y esperar hasta el amanecer del siguiente día.

En el anochecer, Char y Saura retornaron a la habitación de Scythe por su cuenta. Scythe, sin embargo, no estaba esa noche por alguna razón—ya que se había quedado dormido accidentalmente en la sala de planificación—así que los dos se posicionaron para descansar sin él. Tuvieron un largo y tranquilo descanso.

Al día siguiente...

“¡Arriba!”

Uuf, se preguntó Char mientras giraba su cuerpo por el suelo, reacio a levantarse. ¡¿De nuevo?! ¡Pensé que no haríamos ninguna misión hoy!

“¡¡Arriba, dormilón!!” repitió la voz. “¡Tenemos trabajo que hacer! ¡Arriba, holgazán!”

Char abrió los ojos y se sentó dolorosamente. Escaneó la habitación con su borrosa visión, intentando encontrarle el sentido a esta.

“¡Saura!” se dio cuenta Char. “¡¿Dónde ha ido Saura?! ¿Qué le ocurrió?”

“Saura se levantó mucho antes que tú,” dijo la voz. “Ahora es tu turno.”

Char estaba muy confundido. La voz no era la de Scythe. Definitivamente no era una voz que reconociera. ¿Tal vez otro miembro del Equipo Remordimiento?

A medida que la vista de Char volvía a él, y podía distinguir las formas y colores de la habitación, identificó a su visitante. Era un... ¿un Haunter?

“Tienes que hacer algo por la División Dorada,” dijo el Haunter. “¡¡Sin holgazanear!! ¡Ahora arriba! ¡Ya que no saldrás hoy, tienes que quedarte dentro y hacer algunos quehaceres!”

“¡¿Quehaceres?!” repitió Char.

“¡Sí, quehaceres, ya sabes, trabajos domésticos!” dijo el Haunter. “¡El gremio no opera por sí solo! Saura está haciendo servicio de limpieza hoy. Tú, por otra parte, harás algo mucho más útil. Ven conmigo.”

Antes de que Char pudiera reaccionar, el Haunter agarró su brazo y lo estiró para ponerlo de pie. Antes de saberlo, estaba siendo arrastrado por los corredores de la base hacia un destino del que solo podía suponer. Luego, algo realmente extraño sucedió... ¡Char caminó directamente dentro de la pared! Se dio cuenta de que, cuando era tocado por un Pokémon fantasma, tenía el poder temporal de intangibilidad. Char observó como muchas habitaciones familiares y desconocidas pasaban rápidamente mientras caminaban a través de las mismísimas paredes de la base.

“¡Estamos aquí!” anunció el Haunter, estirando a Char en una pequeña habitación. “Aquí es donde estarás trabajando por hoy.”

Char miró la habitación. No había puertas, ni ventanas, ni pasillos al exterior. Estaba absolutamente atrapado. No había fuentes de luz, salvo la propia, así que Char tuvo que alzar la cola para investigar la habitación. Había solo dos rasgos de la habitación que pudo ver: una gran piedra preciosa con la forma de un rectángulo, y unos pocos diamantes pequeños sobresaliendo en la pared.

“... ¿Cuál es mi trabajo?” preguntó Char.

“¿Cuál es tu trabajo?” repitió el Haunter. “¿Acaso no es obvio? ¿Es que no reconoces quién soy?”

Char miró al Haunter de nuevo. Luego, se acordó. No sabía cómo se lo había perdido antes, pero era claro como el día ahora: ¡el fantasma era Gate, el centinela de la entrada noreste de la base!”

“¿S...servicio de guardia?” supuso Char.

“Sip,” dijo el fantasma. “Necesito unas vacaciones, así que tú puedes cubrirme por hoy.”

“¿Q...qué hago?” preguntó Char nerviosamente. “¿Cómo hago este trabajo?”

“Oh, es fácil,” dijo Gate. “Te sabes tus Pokémon, ¿verdad?”

“... ¿Qué si no?” chilló Char.

“Oh, ja ja, estás bromeando, ¿verdad?” se rio Gate. “Todos se saben sus Pokémon. Ahora, esto es lo que haces. ¿Ves esta gema grande? Puedes ver a los Pokémon que intentan entrar a la base en ella, justo como una gran cámara. Tu trabajo es identificar a cada Pokémon que intente entrar a la base.”

“¿Eso es todo?” dijo Char. “¿Solo identificarlos?”

“Sip,” dijo Gate. “¡Y cuando los identificas, solo toca esta pequeña gema de aquí, y di sus nombres! La magia hará todo el resto. Bueno, casi todo el resto. Sabes el Credo, ¿verdad?”

“...uh...” gruñó Char.

“¡Ja, claro que sabes el Credo!” se rio Gate de nuevo. “¡Todos saben el Credo! Ahora recuerda, hay más de cuatrocientos Pokémon que podrían entrar a la base en cualquier momento, ¡y tienes que acertar cada uno! ¡Haz uno solo mal, y podrías condenarnos a todos!”

“Uh, no estoy realmente seguro sobre esto,” dijo Char, empezando a dar vistazos a la habitación por una vía de salida. No había, por supuesto, ninguna.

“Oh, en verdad no es tan difícil. Aquí, haré uno por ti. ¿Ves la pantalla?”

Char miró la pantalla. La imagen era demasiado borrosa, pero si entrecerraba los ojos, podía apenas distinguir la forma de un Pokémon. El Pokémon era... rojo. Y... peludo. Y... tenía seis manos. Y tres pies saliendo de su cabeza.

“¡Rápido, Char!” dijo Gate. “¿Qué es ese Pokémon? ¡Recuerda, solo puedes equivocarte dos veces!”

“Uh... Uh... Yo... No... ¡¡No lo sé!!”

“¡Oh, vamos! ¡Es un Octofus! ¡Reacciona!”

“¿¿Qué??”

“¿Qué hay de este?” dijo Gate, apuntando a la pantalla nuevamente. “¡Uup, demasiado lento! ¡Tienes que ser más rápido que eso, Char! ¡Es un Freezle!”

Char tragó saliva. Estaba en el borde del pánico. ¿Eran estas nuevas especies de Pokémon de las nunca había oído hablar antes? ¿¿Y cómo esperaba Gate que él supiera todas las especies de Pokémon de memoria??

“Ahora, solo una cosa más,” dijo Gate. “Luego de haber identificado al Pokémon, toca la gema y recita el Credo entero desde el comienzo. Cuidado; si te equivocas en una palabra, tienes que empezar todo de nuevo. Así es como el hechizo verifica y se asegura de que el visitante dijo la contraseña correctamente. ¡Y eso es todo! ¡Te veré al final del día!”

“¡¡NO!!” gritó Char mientras el fantasma se alejaba flotando. “¡Gate, detente! ¡No puedo hacer esto!”

“¡Adiós, chico!” dijo el fantasma, flotando dentro de la pared.

“¡¡NO!! ¡¡Vuelve!!” gritó Char con todas sus fuerzas, lanzándose hacia adelante mientras lo último del fantasma desaparecía en la roca sólida. La cabeza de Char colisionó brutalmente contra la roca. Pero ni siquiera lo sintió; su corazón le palpitaba, y su mente se arremolinaba en completo pánico.

“¡¡GATE!!” llamó gritando Char, golpeando la pared. “¡¡GATE!! ¡¡VUELVE!!”

... ... ...



“¡¡Aaahhhhhhh!!”

Jadeando pesadamente, Char se levantó de golpe. Estaba en la habitación de Scythe. Estaba oscuro excepto por su azul llama de la cola. Saura dormía profundamente a su lado, emitiendo el tranquilo sonido de su respiración acompasada.

Había sido un sueño.

“Ahh... Ahhh...” Char respiraba pesadamente, intentando calmar su palpitante corazón. “Qué... bueno... que era... solo... una pesadilla...”

Mientras su respiración regresaba a la normalidad, los ojos de Char se cerraron nuevamente. Se acomodó de vuelta en el suelo, con la esperanza de los dragones legendarios que el siguiente sueño sería mejor.

Y luego, ocurrió.

Con los ojos cerrados y su mente empezando ya a regresar al estado del sueño, Char comenzó a sentirse inexplicablemente mareado, como si hubiera sido lanzado desde un acantilado y no podía decir qué dirección era arriba.

Char abrió los ojos para intentar tener influencia en su posición física... pero encontró que eso no ayudaba. De hecho, no estaba seguro si había siquiera abierto los ojos de nuevo, ya que la imagen de su mente no había desaparecido.

¿Qué... está ocurriendo conmigo? pensó Char. ¿Es esto un sueño? Acabo de tener un sueño, y esto no se siente ni un poco como el otro.

Después, el sonido de un profundo y poderoso zumbido inundó sus oídos. No solo los oídos, su ser. Y ni siquiera era un sonido, más como un sentimiento. Su cuerpo reverberaba con una tremenda energía que de alguna forma parecía un sonido, pero inaudible. Sintió como si estuviera flotando en el espacio y escuchando alguna clase de gran bestia tarareando una canción de una sola nota.

¿Qué es ese ruido? se preguntó Char. ¿Soy... yo? ¿Soy yo el que hace ese ruido? No se siente como un ruido, o sentimiento que alguna vez tuve. Se siente casi como... ¡telepatía!

De repente, ¡un fuerte y poderoso bramido de indescriptible calibre resonó desde la nada! Como el zumbido, sonaba como un ensordecedor silencio que no podía ser escuchado o identificado. Mientras el rugido sonaba a través del oscuro vacío, colores brillantes estallaron ante los ojos de Char.

¿¿Es esta... otra de mis visiones?? se preguntó de nuevo Char. ¡No, no puede ser! Esto... esto no es una memoria. Esto no es una visión. Esto es... esto es... una experiencia de algún tipo... Es como si estuviera asomándome al reino espiritual, o algo así...

El bramido se intensificó. Los colores se volvieron incluso más vívidos e intensos, transformándose en anillos que dieron vueltas alrededor del sentido de presencia de Char y lo rodearon. No podía descifrar si se estaba volviendo más grave o más agudo, pero ciertamente más “fuerte”, aunque aún se mantenía en silencio siempre. Char tuvo el deseo de cubrir sus oídos; pero no podía mover su cuerpo. Ni siquiera podía ver su cuerpo. Parecía como si su cuerpo no se encontraba realmente.

Finalmente, el rugido explotó en un descomunal y desgarrador sentimiento que dio a Char la sensación de estar siendo desplazado a una alta velocidad. Con cada pulsación del silencioso grito, Char podía jurar que su ser entero era desgarrado en millones de pequeños pedazos.

El grito no era solo un grito; venía con emoción. Alguna clase de emoción que todo lo consumía inundó el ser de Char, rellenando cada resquicio de su alma. Era un sentimiento de desesperación, de desesperanza.

El rugido, luego, se convirtió en una voz.

¡DIALGA!

¿¿Dialga?? se preguntó Char, usando cada pizca de su voluntad para retener su autoconciencia mientras observaba la supernova hacer erupción.

Estoy aquí, respondió una voz.

Esta voz no era como el rugido. Era poderosa, sí, pero era serena y sabia, y también triste.

Y luego, frente a los ojos de Char, una figura emergió. Era un gran dragón sin alas de increíbles proporciones. Su piel azul, alineada con incontables hojas plateadas, centelleaba intensamente en la inexplicable luz. Su poderosa cola se agitaba detrás, una expresión de su dominancia. Sus ojos eran rojo sangre, y en su pecho descansaba un diamante que brillaba tanto que no podía ser visto.

¡¡D...Dialga!! llamó Char, su espíritu extasiado. ¡Dialga! ¡Soy yo!

Pero la voz de Char fue ahogada por el incesante rugido.

¡DIALGA! dijo de nuevo el poderoso rugido. ¡POR FAVOR, AYÚDAME!

No puedo, respondió Dialga con tristeza. ¡Soy impotente!

De repente, tan pronto como la experiencia había empezado... terminó.

Char se encontró sentado despierto en la habitación de Scythe. Hizo la única cosa que podía hacer—quedarse mirando la pared con los ojos bien abiertos. En este momento, no podía poner ninguna de sus preguntas en palabras. Flexionó sus manos delante sus ojos para asegurarse de que aún era sólido.

La puerta de la habitación se abrió de golpe.

Scythe estaba parado en el umbral, su mirada inmediatamente clavada en la de Char. Maravilla y asombro llenaban sus ojos. En la tenue luz de la habitación, Char vio algo destellar en un lado de la cara del Scyther—estaba llorando.

“Char...” jadeó Scythe. “¡Yo... acudo a tu llamada!”


Traducido por WillChar96.
Translated by WillChar96.

Rak, eres todo un artista



.- Pokémon Mundo Misterioso: Resistencia Plateada -.

---> ¡Concurso en marcha! <---
¡No se lo pierdan!

Pásense por mi página de Deviantart: WillChar96


Otras asombrosas firmas charmandescas (?):


Gracias onix ^^.

#31
Bueno, amigo, lo siento el retraso, ni había visto la actualización ando estudiando y doy pocas vueltas por el foro. Ahora te traigo el coment.

Scizor es un pokemon que gusta a todo el mundo, además de que es muy bueno para fics, tiene mucho estilo.

Ajá, yo pensé que sería Scythe quien evolucionaría, es otro el Scizor…

¿No hubo pelea? Ohhh, que decepción u.u Quería ver ese Scizor perfecto en acción destrozando rocas con sus pinzas de acero. Voy a tener que esperar, este autor sí que se toma las cosas con paciencia.

Interesante… Scizor sí que tenía información sobre Saura… debe ser muy listo para saberse todos los pokémon que escapan últimamente del maestro.

Muy bien lo del sueño, no lo pareció hasta que Charmander despertó y eso es justamente lo que tiene que suceder con los sueños, estuvo bien planteado.

Oau, que impresionante la descripción de esa especie de contacto del tercer tipo que tuvo Char o.o Muy buena forma de exponerlo con palabras.

Pedazo de finaaaaaaaal! Que buenísimo que estuvo, me encantó este capítulo! Al final sí era Char el del llamado y Scythe pudo escucharlo al fin. Ese Scyther sí que es genial. Ahora no puedo esperar al próximo capítulo que seguro va a ser espectacular y se van a revelar muchos pero muchos secretos. El autor de esta obra sin dudas es un genio, y vos con la traducción exquisita que haces no te quedas atrás. Muy bueno, me gustó. ¡Espero el próximo, amigo!


Gracias a todos por recordarme :) Sólo tengo buenos recuerdos de ustedes y de este agradable lugar también.
#32
Demian:

La verdad yo tendría que disculparme, fui yo el que te lo pidió, encima con tus estudios y todo :(.

Nah, no creo que Scythe quiera evolucionar, además tiene un motivo personal para no hacerlo. Lamento decepcionarte con lo de la batalla, simplemente no hubo. Es que Adiel teme que no sea capaz de derrotar a Scythe en una pelea cuerpo a cuerpo, por lo que siempre están haciendo un juego mental o algo así.

Como el Scizor es de alto rango en el ejército del Maestro, maneja mucha información. En el siguiente episodio especial (dentro de cinco capítulos más o menos) se explicará más sobre Adiel y Scythe.

La traducción del episodio de la Llamada fue muy complicada. El problema era que era muy surrealista y subjetiva, pero creo que salió bien. Realmente este capítulo te deja colgado xD.

Bueno, siguiente capítulo.

Gracias por seguir leyendo ^^




16. Capítulo 14: Respondiendo a la Llamada


Spoiler
Capítulo 14



“Cada cierto tiempo, un Pokémon nace con una habilidad especial conocida como La Llamada,” le explicó Scythe a Char mientras, junto con Saura, se apuraban a través de los desiertos corredores de la base.

Char no tenía idea de lo que estaba ocurriendo. Antes de que pudiera responder, Scythe los había sacado con prisa a él y a Saura de su lugar de descanso. Char se encontró siguiéndolo de cerca mientras se apresuraban a través de los salones teñidos de azul. Saura tenía más dificultades en no rezagarse mientras corrían, intentando aún entrar en razón luego del brusco despertar.

“¿Char tiene la Llamada?” preguntó Saura adormilado, tratando de mantener los ojos abiertos. “¡Yo no escuché nada! ¿Qué es la Llamada, de todos modos?”

“No la escuchas,” dijo Scythe. “Es un llamado telepático. Solo te afecta a nivel del subconsciente. Já, no me creyeron. ¡Nadie me creyó! No Eva, ¡ni siquiera Shander! ¡Pero aquí estás, Char! ¡Justo aquí a nuestro alcance, justo en frente a nuestros propios ojos! ¡Já! ¡Rápido! ¡Por aquí!”

Scythe se precipitó por un oscuro túnel lateral, y Char hizo lo mejor que pudo para mantenerse en la luz de su cola. Todo le recordaba extrañamente al sueño del que acababa de escapar hace unos minutos.

“¡¿A dónde vamos?!” demandó Char.

“¡Tenemos que escondernos!” siseó Scythe.

“¿Escondernos?” repitió Char. “¿Qué, no podemos escondernos en tu habitación?”

“No, ni siquiera ahí,” dijo Scythe. “Si estoy en lo cierto, pronto, todos los cuatrocientos Pokémon de la base entera estarán bien despiertos y buscándonos. Tenemos que estar fuera de la vista hasta que todo haya pasado.”

Char estaba asombrado por la reacción de Scythe ante la cosa entera. El viejo insecto estaba absolutamente extasiado. Fuego ardía en sus ojos como si hubiera sido testigo de algo legendario. Sus pasos eran nerviosos e impacientes, aunque aún así tenía cuidado de no moverse demasiado rápido para Char. Constantemente lanzaba miradas de nervios y preocupación hacia cada corredor adyacente.

Escaleras abajo fueron, hacia los pisos más profundos de la base. Mientras descendían la escalera en espiral, un rumor bajo vino desde las oscuras profundidades. Incluso después de haber pasado solo tres pisos, se hizo claro que otros Pokémon estaban viniendo, y que serían sobrepasados.

“Los escucho,” dijo Scythe con una voz temblorosa. “¡La base se está despertando! Estamos casi demasiado tarde...”

“¿Conoces algún buen lugar de escondite?” preguntó Char.

“Iba a hacer que nos escondamos bajo el fondo mismo de las escaleras,” dijo Scythe. “Nadie nunca va allí abajo... pero ahora creo que no lo lograremos. Ahora, solo seremos interceptados.”

“Pregunta rápida,” dijo de repente Char, recordando su sueño reciente. “Si un Pokémon fantasma te toca, ¿puede llevarte a través de las paredes como lo hace con los objetos?”

Scythe se congeló.

“¡Brillante!” vitoreó. “¡Char, eres increíble! El área de almacenamiento. Estamos a solo dos pisos de allí. ¡Rápido! ¡Podemos llegar hasta allí!”

Corriendo más rápido que nunca, Scythe bajaba las escaleras de cinco en cinco. Los pies de Char iban a tientas mientras lo seguía detrás, intentando mantener la velocidad sin tropezarse y caer por las escaleras. Sabía que era un largo camino hasta abajo, con una gran cantidad de escaleras en donde golpearse por el camino...

Luego de haber descendido otro piso, el inconfundible sonido de pisadas comenzó a hacer eco a través del hueco de la escalera. Pronto, fue acompañado por el bajo murmullo de voces apenas despiertas. Char se preguntó por qué sería peligroso ser vistos por otros Pokémon, pero ya que ahora claramente no era el momento para preguntar, lo único que podía hacer era poner su total confianza en Scythe y seguir corriendo.

Finalmente, emergieron en el séptimo piso. Para sorpresa de Char, no había Pokémon patrullando los salones del piso todavía. A la brillante luz azul de las antorchas, pudo ver que los salones principales estaban vacíos. Scythe se precipitó por el pasillo, haciendo señas a los otros para seguirlo lo más rápido posible.

Al fin, el último tramo fue visible. El corredor que llevaba a la tienda de Kecleon y al área de almacenamiento se abrió ante ellos. El corazón de Char dio un vuelco cuando notó que ambas puertas estaban cerradas por la noche con tablones de madera.

*¡CRASH!*

Antes de que Char se diera cuenta, Scythe había atropellado directamente la puerta del área de almacenamiento y la había derribado. Astillas de madera revolotearon al suelo mientras Char lo seguía al interior, aguantando la respiración en anticipación.

Morrik el Gengar saltó de la pared enfurecido, gritando “¿QUÉ EN EL NOMBRE DE AR—“

“Morrik, necesitamos tu ayuda,” interrumpió Scythe. “Escóndenos en el área de almacenamiento.”

“¿Q-qué?” dijo Morrik, retrocediendo un paso. “E-estás bromeando, ¿verdad?”

“Morrik, esto es vital,” rugió Scythe. “¡Escóndenos, rápido!”

“¿Q—a los tres?” dijo Morrik con incredulidad. “Bueno, nunca he hecho nada parecido antes, pero si tú lo dices, Scythe... Em... ¿sujétense, supongo?”

Char agarró uno de los brazos del Gengar, esperando en parte que su garra atraviese la piel del fantasma. Pero resultó ser tangible, y la sujetó firmemente mientras sus amigos hacían lo mismo. Una vez que estuvieron listos, Morrik suspiró y los guio directo hacia la pared trasera. Char se preparó a si mismo mientras veía la sólida pared de roca acercarse cada vez más...

Caminar a través de paredes era una de las sensaciones más extrañas que Char jamás había experimentado. Se encontró que estaba ciego. El sonido era amortiguado como si estuviera bajo agua; todo lo que Char podía oír eran bajas e inquietantes reverberaciones que le hacían recordar de la visión que había experimentado hace solo minutos atrás. Una dolorosa sensación de hormigueo le quemaba en la punta de la cola ya que la llama casi no podía mantenerse con vida. Un sentimiento de apretamiento apareció en su pecho: sus pulmones se desinflaron y estaban congelados en su lugar, como no había nada de aire...

Pero el peor sentimiento de todos era el hambre. Caminar a través de paredes era agotador, de alguna forma, y drenaba rápidamente de su cuerpo de cualquier semblanza de energía que había conseguido de la nerviosa corrida para esconderse. Incluso su agarre en el Gengar se debilitaba a medida que avanzaban, pero Char no quería ni pensar en lo que pasaría si lo soltaba. Se preguntó si moriría al instante, volviéndose un fósil petrificado en el medio de la pared.

Justo cuando Char estaba empezando a perder la noción de la realidad, una ráfaga de aire frío lo envolvió y lo trajo de vuelta a sus sentidos. Habían llegado a un compartimiento de almacenamiento. Con un pequeño y extraño sonido de chisporroteo, la llama de su cola se volvió a iluminar en el momento en que salió de la pared y trajo luz a la absoluta oscuridad de la cámara. No era una habitación muy grande, y estaba abarrotada de pared a pared con ordenadas pilas de objetos, prendas, y comida. Se escuchó a sí mismo tomar un gran respiro de aire junto con sus dos amigos.

“Ahora, em, saben que no pueden quedarse aquí por largo tiempo antes de sofocarse, ¿verdad?” les recordó Morrik.

“Estaremos bien por ahora,” dijo Scythe, jadeando. “Gracias por tu ayuda, Morrik...”

“De nada, supongo...” dijo el fantasma, rascándose la cabeza. “Ahora... em... esperen aquí un momento.”

Morrik saltó dentro de la pared, y pronto reapareció sujetando una pila de prendas. Las dejó en el suelo.

“Pañuelos móvil,” les contó. “Pueden usarlos cuando quieren salir. Solo colóquenselos y caminen en línea recta hacia allá. Solo asegúrense de devolvérmelos; pertenecen al Equipo Pavor.”

“Gracias,” dijo Scythe nuevamente. “Y lamento lo de la puerta.”

“Aah, no es problema,” dijo Morrik, caminando de vuelta dentro de la pared. “Estoy seguro de que tenían una buena razón.”

Morrik se fue, pero Char aún no se sentía tranquilo. El aire era terriblemente frio, exigiendo a su pobre pequeña llama y congelándole la nariz. No ayudaba mucho que su estómago le diera arcadas por la inanición. Notó a Saura saltando frenéticamente de un lado a otro por la habitación, examinando las pilas de objetos y engullendo los primeros pedazos de comida disecada que encontró. Char se unió, sin importarle de qué equipos era la comida que estaban hurtando.

Char pronto colapsó en el suelo, su estómago satisfecho por el momento. Aún estaba helado, y cansado, y confundido...

“Scythe, ¿qué está ocurriendo?” logró decir Char. “¿De qué estamos escapando? ¿Estamos en peligro?”

“En realidad, no,” dijo Scythe, sentándose contra la extrañamente angulada esquina de la habitación. Su sonrisa jamás dejó su rostro todo ese tiempo. “Todo lo que sé es que no quiero ser el que explique a todos qué acaba de ocurrir. Pero, ¿puedes creerlo? ¡Esto es todo obra tuya, Char! Soltaste una llamada tan poderosa... Era realmente conmovedora, hizo que mis ojos lagrimeen.”

“Así que, ¿qué es esta ‘Llamada’, de todas formas?” preguntó de nuevo Saura. “¿Puedes decirnos? ¿O tiene que seguir siendo un secreto?”

“Puedo contarles,” dijo Scythe. “Como dije, cada tanto, un Pokémon nace con una habilidad innata a la que nos referimos como ‘la Llamada’. Se mantiene latente la mayor parte de la vida del Pokémon, pero en tiempos impredecibles, cuando se activa, gritará telepáticamente a otros Pokémon, y cualquiera que escuche la Llamada vendrá a ti. Todo ocurre subconscientemente, así que ni el llamador ni el respondedor se dará cuenta de lo que está pasando. Dependiendo de la susceptibilidad de un Pokémon a la Llamada, los otros Pokémon estarán simplemente trastornados, o se encontrarán extrañamente atraídos a ti.”

“Em... está bien,” dijo Char, tratando de captar la idea.

“La Llamada viene solo cada varias décadas,” continuó Scythe, “y el poder del llamado varía. El llamado de un Pokémon podría llenar una habitación, mientras que el de otro podría alcanzar una ciudad entera. Pero... luego, hay Pokémon como tú, Char, cuyo llamado es tan vasto e inconmensurable, ¡que incluso los dragones legendarios acuden a él! Y cuando una llamada es así de poderosa... ¡cosas extrañas e impredecibles suceden! Sabíamos que la siguiente vez que la Llamada aparecería, sería más poderosa que nunca antes... Y aquellos pocos de nosotros, como yo, que son tan sensibles a la Llamada que podemos escucharla y entenderla en un nivel consciente, estuvimos buscándola... buscándola y esperándola... y ahora, ¡la espera terminó, Char, porque estás aquí!”

“Así que, espera,” dijo Saura. “¿Char soltó este grito telepático que ni siquiera escuché, y ahora la base entera está despierta y buscándole? ¿Y es por eso que tenemos que escondernos?”

“Exacto,” dijo Scythe. “Como dije, no te lastimarían, pero pienso que es más seguro de esta manera. Luego de esta noche, la mayoría de los Pokémon en esta base sabrán que hemos encontrado la Llamada, pero por el bien de la seguridad, mantendremos en secreto quién exactamente la tiene...”

“Hay algo que no entiendo,” gruñó Char. “¿Qué es tan especial sobre la Llamada, de todas formas? ¿Por qué han estado buscándola y esperándola por tanto tiempo?”

“Esa es la parte más importante,” dijo con gravedad Scythe. “La Llamada que es tan poderosa que hasta puede convocar la ayuda de los dragones legendarios... ¡puede ganar la guerra!”

Hubo un momento de silencio mientras las palabras se asentaban.

“¿Te refieres a que... podemos realmente hacer que peleen por nosotros?” dijo Saura con incredulidad. “¿¿Podríamos convocar a Dialga y a Palkia para que peleen de nuestro lado??”

“¡¡Sí!!” respondió Scythe con emoción. “A través de la historia, este poder de llamar a masas de Pokémon ha ganado guerras y mantenido vivas civilizaciones enteras de Pokémon y humanos. Si nosotros aprovecháramos este poder de llamar a los dioses, ¡la fuerza de resistencia se volvería invencible! Pero, si la llamada hubiera caído en las manos del Maestro, lo mismo se podría decir de él. Cualquiera de los bandos que obtenga la Llamada sería el victorioso. ¡Es por eso que es tan extraordinario que te encuentres aquí hoy, Char! ¡Significa que la Llamada finalmente ha sido asegurada, y las fuerzas de resistencia pueden finalmente ganar! ¡El Maestro podrá finalmente ser llevado a sentir su debido remordimiento!”

¿Quizá este es mi propósito, entonces? consideró Char. Este cuerpo de Charmander... si posee la Llamada y la habilidad de escuchar la Llamada... ¡eso debe ser algo realmente raro y especial! ¡Tal vez fui puesto aquí para convocar a Dialga y ayudar a las fuerzas de resistencia a ganar la guerra! Pero... ¿no llamé a Dialga? Lo hice, ¿o no? ¡Y Dialga me respondió! ¡Dijo que era impotente! ¿Cómo puede Dialga ser impotente? ¿Qué... puede significar eso?

“Pero... hay una cosa que no entiendo,” dijo Scythe, su sonrisa desvaneciéndose finalmente. “Eva les probó, ¡a ambos! Usando sus habilidades psíquicas, ella puede sentir la Llamada en los Pokémon incluso cuando no está activa. Aún... no la encontró en ninguno de ustedes. Y me hizo quedar como un tonto, en eso...”

Eso es, pensó Char. Ahora es el momento para decirlo...

“Scythe... tengo algo que decirte,” farfulló Char, su cara llena de vergüenza. “Eva no me probó. Ella te mintió... y me amenazó para no decírtelo. Lo... siento por no haberlo dicho antes. Solo pretendió probarme, pero dijo que no valía la pena perder su tiempo.”

Char sostuvo la respiración mientras miraba la reacción de Scythe. Scythe parpadeó.

“¡Char, estás bromeando!” dijo Saura, sorprendido por la noticia. “No me gustaba Eva, pero... eso es ridículo. ¿No te probó? ¿Y luego resultó que sí tienes la Llamada?”

“Esa maldita engreída...” escupió Scythe. “Sabes, esto no me sorprende realmente. Una parte de mí nunca quiso confiar en Eva en primer lugar, pero por su poder, ignoré a mis instintos. Debí haberlos escuchado. Se enterará de esto. No pasaré por alto esto. Podría ser incluso considerado traición. Char... tendrías que habérmelo contado antes. Debes saber que Eva no puede hacerte nada. No aquí.”

“Lo siento,” dijo Char de nuevo.

Scythe se levantó, sus ojos bien abiertos de la concentración. Se paseó por la diminuta habitación, murmurando hilos de pensamientos silenciosamente para sí. Char no podía imaginarse todas las cosas que estaban girando por la mente del guerrero. Estaba empezando a ver lo que significaba todo. No era solo un Pokémon. Era un Pokémon importante. Su poder podía cambiar el mundo. ¿Ahora qué? ¿Qué podía hacer?

“¿Ahora qué?” decidió preguntar Char. “¿Hay alguna forma en la que puedo usar mi poder para ayudar?”

“Esa es la parte difícil,” dijo Scythe. “Hasta donde sé, no hay forma segura de gatillar tu Llamada. Ocurre todo por sí solo, en su tiempo. Solo tendremos que esperar. Aunque, honestamente no estaría sorprendido si tu llamada de esta noche alcanzó a los antiguos. Fue... tan poderosa... ¡me estremezco al recordarla! Pero ahora, viviré sabiendo que podría despertar algún día, y Dialga podría estar en nuestra puerta delantera, listo para ayudarnos. Solo tenemos que esperar y ver qué pasa.”

Luego de como veinte minutos de la guasa entusiasmada de Scythe y el silencio nervioso de Char, Char empezó a sentirse algo corto de respiración. Teniendo menos aire del cual alimentarse, la llama de su cola lentamente moría, atenuando la luz de la habitación y haciendo difícil la visión. Independientemente de lo que estuviera ocurriendo en la base, era tiempo de marcharse.

Mientras Char deslizaba el pañuelo que el fantasma le había dado alrededor del cuello, había una última pregunta que sentía necesario preguntársela a Scythe mientras estaban confinados en esa celda, alejados de todos los otros Pokémon de la base. Parte de él no quería realizar la pregunta, pero la otra parte de él sabía que tenía que hacerlo, especialmente ahora que su propósito estaba empezando a sérsele revelado. Finalmente, cuando estuvieron listos para atravesar la pared, Char titubeó. Juntando el coraje, se giró hacia Scythe.

“Scythe, hay otra cosa que necesito preguntarte,” dijo nerviosamente Char. “¿Sabes que—“

“Sí,” dijo Scythe, ojeando a Char con un rostro inexpresivo. “Sí, lo sé.”

“¡Oh, vamos!” gruñó Saura. “¡No esto de nuevo! Scyhte, por favor, solo responde a la pregunta de Char.”

“Lo hice,” dijo Scythe, girando hacia la pared otra vez. “La respuesta es sí.”

“¡Soy un humano!” exclamó Char. “¡Ahí lo tienes! ¡Lo dije! Ahora lo sabes. Soy humano. Ahora no tendremos que seguir jugando este tonto juego. Ahora sabes mi secreto. Porque yo confío en ti, Scythe. En serio lo hago. Necesito que lo sepas, para que deje de preocuparme por ello. Así que ahí lo tienes.”

Silencio. En la moribunda luz de su llama, Char observó a Scythe por una reacción. Resistió la urgencia de morderse fuertemente la lengua. ¿Acababa de cometer un gran error? El guerrero le estaba dando la espalda, mirando la pared a través de la cual estaba a punto de caminar, contemplando su contestación. Char sostuvo el aliento mientras esperaba la respuesta, a pesar de que ya se estaba mareando por la falta de aire...

“Te ves como un Charmander para mí,” dijo silenciosamente Scythe, sin darse vuelta.

Antes de que Char pudiera responder, Scythe dio un paso hacia la pared y desapareció de la vista.

... ... ...


Usando los extraños “pañuelos móvil”, Char y Saura pasaron a través de la pared y de vuelta a uno de los corredores principales de la base. Para su sorpresa, las direcciones que Morrik les había dado no les llevaron de vuelta al vestíbulo del área de almacenamiento; estaban ahora en un corredor familiar, pero que no podían reconocer. Scythe no estaba por ningún lado.

Era todavía la mitad de la noche, pero esta vez, unos cuantos Pokémon vagaban por los pasillos. Cuando Saura casualmente preguntó a una Pikachu pasante por qué estaba despierta tan tarde, ella les contó que había tenido problemas durmiendo esta noche y que solo sintió que quería tomar un paso escaleras arriba. Un Minun dijo que había estado caminando dormido y se encontró a varios pisos de su habitación cuando se despertó. Un Growlithe afirmó estar despierto porque juró que sintió un terremoto y quería ir arriba para escapar de la base, antes de darse cuenta que ser atrapado por los Vigilantes era un destino mucho más horrible que ser enterrado vivo. Un Typhlosion aseguró haber tenido un sueño sobre Dialga, y que una voz le dijo que fuera arriba y visitase las cámaras del Equipo Remordimiento.

Con cada Pokémon que interrogaban, Char se sintió más y más nervioso sobre su poder. Podía ver la gravedad justo en frente de sus propios ojos, cómo tenía el poder de controlar literalmente las mentes de los Pokémon a su alrededor.

“Esto es tan extraño,” comentó Saura mientras caminaban de vuelta a sus habitaciones y pasaban incontables números de confundidos Pokémon todos sufriendo de insomnio y vagando por ahí. “La base entera estaba... buscándote.”

“Y aparentemente yo convoqué a todos,” murmuró Char.

“Oye,” dijo en voz baja Saura, sobrepasando a un grupo de molestos Nidoran intentando encontrar su camino de vuelta a los pisos inferiores. “Me acabo de dar cuenta de algo. ¿Te acuerdas de cuando te conocí?”

“Vagamente,” dijo Char. “Fue hace solo unos pocos días, pero se sienten como semanas...”

“Bueno, esa noche, estaba tomando un paseo,” dijo Saura. “Pero cuando la noche vino, yo... yo decidí seguir más adentro del bosque, en lugar de volver a casa. A pesar de que sabía que los Vigilantes estaban viniendo. Sentí... sentí como si realmente quería ir a la cueva. ¿Piensas... que escuché tu llamada?”

“Eso tendría mucho sentido,” pensó Char en voz alta.

“También, ¿cómo crees que Shander y Scythe nos encontraron?” continuó Saura. “¡Probablemente escucharon la misma llamada que yo! Fueron atraídos a la cueva, e incluso la encontraron a pesar de que pensaba que estaba oculta, y... y Scythe fue el único que entendió qué estaba ocurriendo, ya que él estaba buscando la Llamada desde antes. Y es por eso que nos trajo aquí a la base para ser probados. ¡Todo tiene sentido!”

Eso sí tiene perfecto sentido, se dio cuenta Char. Claro, eso también significaría... que toda cosa buena que me ha pasado desde que me convertí en Pokémon ha ocurrido gracias a mi poder: Saura encontrándome, Scythe y Shander encontrándome, Scythe y Shander llevándome a la base, incluso Saura y yo recibiendo un trato especial con el Equipo Remordimiento... Si no fuera por la Llamada, sería aún un solitario Charmander sentado en aquella cueva, demasiado asustado para ir a ningún lado... Es casi como si la Llamada está doblando mis alrededores para que se adapten mejor a mí. ¡No es de extrañar que sea un poder tan codiciado!

Char continuó curioseando con asombro los efectos de su llamado. ¡Tantos Pokémon habían sido perturbados en sus sueños! Algunos incluso estaban recostados y durmiendo en los pasillos, demasiado cansados para volver a sus habitaciones. Solo podía preguntarse qué escucharía sobre esta crisis al día siguiente.

... ... ...


Mientras tanto, Scythe se dirigió a una dirección distinta. Se deslizaba por las sombras y trataba de evitar ser visto—ya que era en sus habitaciones a donde todos los Pokémon habían sido atraídos, y era a él a quien todos interrogarían—e hizo su camino por cierto pasillo de residencia. Estaba decidido a dar a cierto Pokémon una probada de su frustración.

“¡Eva!” siseó con enfado, llegando a la puerta de la Espeon.

Sin esperar una respuesta, Scythe intentó forzar la puerta. No se movió; estaba bloqueada desde dentro. Eva tenía que estar en casa.

“¡EVA!” llamó Scythe un poco más fuerte. “No dejaré que te escondas de esto. Este es tú error, tú serás quien dará la cara.”

Sin respuesta.

Con un bufido, Scythe retrocedió...

*¡Slash!* *¡Slash!*

La puerta de madera cayó en varios pedazos, y Scythe irrumpió en el interior.

La habitación estaba completamente oscura. Todas las velas y antorchas estaban apagadas y extinguidas.

“Eva...” dijo de nuevo Scythe, molestándose cada vez más con la testarudez de la Espeon.

Justo cuando la irritación de Scythe estaba a punto de volverse rabia en toda regla, se dio cuenta de algo que debía haber visto antes: la Espeon no estaba ahí después de todo. Su estera de dormir estaba vacía.

“Eva...” gruñó Scythe a nadie más que a sí mismo, cortando en el aire. “¡Cobarde! ¡¿Qué crees que estás haciendo?! ¿A dónde has huido?”

Gruñendo incesantemente, Scythe huyó de la habitación.

... ... ...


Cuando Char y Saura llegaron de vuelta a la puerta de enfrente del Equipo Remordimiento, lo que vieron fue una vista singular que, en realidad, no les sorprendió. Cerca de doce Pokémon estaban durmiendo en el mismo corredor, demasiado perezosos para volver a sus propias habitaciones luego de haber sido convocados por la llamada. Char apretó los dientes mientras cuidadosamente pasaba por encima de un Meditite durmiente en su camino hacia la puerta.

Justo cuando el primer golpe de Char conectó con la puerta, una voz llena de rabia sonó desde el otro lado.

“¡VÁYANSE!”

“Em...” dijo Char. “¡Pero... vivimos aquí!”

“¡¡POR FAVOR!!” demandó de nuevo la voz. “¡POR EL AMOR DE ARCEUS, DÉJENNOS EN PAZ!”

“Em...” dijo de nuevo Char.

Luego, Char notó algo: todavía estaba sosteniendo los pañuelos móvil de antes. Con una malvada sonrisa, se ató rápidamente uno y le puso el otro a Saura, y luego procedieron a marchar directamente a través de la puerta bloqueada...

Se encontraron con un fatigado y furioso Gabite, un miembro del Equipo Remordimiento, en el otro lado.

“Oh... son ustedes dos,” dijo con indiferencia. “Uuf... Y aquí pensaba yo que todavía no había terminado. No hay forma de que me levante para la misión de mañana. Demasiado... cansado...”

... ... ...


“Sabes, no creo que seré capaz de dormir ahora tampoco,” dijo Saura mientras los dos intentaban una vez más relajarse en la habitación de Scythe. “Mañana será un día loco. Sabes eso, ¿verdad? Todos estarán hablando sobre esto... Y cuando se corra la voz de que la Llamada causó esto, nunca escucharemos el resto...”

Eso es para mañana, se dijo Char. Esta noche... es tiempo de terminar de dormir.

Mientras los ojos de Char se cerraban, sabía que una cosa era segura: su propósito en el mundo de los Pokémon estaba lentamente aclarándose. Aunque, por primera vez, se encontró comenzando a preguntarse si realmente quería saber cuál era.


Traducido por WillChar96.
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Otras asombrosas firmas charmandescas (?):


Gracias onix ^^.

#33
Es impresionante. Es como si el sueño anterior de Charmander, el del Haunter llevándolo al aislamiento fuera un vaticinio de lo que iba a ocurrir o la posible respuesta al problema que se le iba a presentar. Buen datalle de parte del autor.

Mmm, parece que va a haber problemas con Eva... como en el principio de los tiempos (?)

Epa... Eva no está. ¿Qué será lo que está haciendo esa Espeon embaucadora?

Muy paralizante el capítulo. Lo leí tan rápido que casi no me di tiempo a comentar las mejores partes. Pero lo bueno es que el escrito es simplemente genial y a cada momento te dan más ganas de leer. Realmente felicito al autor y a ti por traducir a nuestro idioma un escrito de tan alta categoría. ¡Espero el siguiente! Mucha suerte


Gracias a todos por recordarme :) Sólo tengo buenos recuerdos de ustedes y de este agradable lugar también.
#34
Demian:

El capítulo anterior explicó muy claramente (creo que el capítulo más explicativo de todos) el por qué de la búsqueda de la Llamada, y también por qué era tan importante para ambos bandos llegar a ella antes que el otro.

Se puede decir que lo que hizo Eva fue una gran equivocación. Su error fue el que desencadenó varios incidentes más adelante en la historia, algunos que tuvieron un gran peso en uno de los giros de trama.

¿Qué piensas que pasará en la base después de este evento?

Y, aquí va el siguiente capítulo. Por cierto, este ya tiene el nuevo formato (el de los guiones en lugar de comillas), así que la lectura será más cómoda.

Gracias por seguir leyendo ^^




17. Capítulo 15: Puedo Explicarlo


Spoiler
Capítulo 15



Cataratas Empíricas



—Recuerda… tenemos que hacer esto rápido. ¡Es nuestra última oportunidad de recoger nuestras cosas!

El cielo estaba oscuro y nuboso la noche en que unos humillados Seviper y Croagunk se abrían camino de vuelta a su saqueado escondite. El día anterior, la noticia de que una pandilla de ladrones tenía una guarida llena de bienes robados al Sur de Fortaleza Leal y justo en el límite de los Bosques Decadentes se había filtrado–gracias a un cierto equipo de resistencia entrometido–y al atardecer del siguiente día, los ladrones sabían que literalmente no quedaría nada en ella. La última oportunidad de salvar algo estaba en la oscuridad de la noche, mientras los Vigilantes revoloteaban por el cielo.

Con solo tres horas faltantes antes del amanecer, los dos llegaron a las Cataratas Empíricas.

—No le veo el sentido —bufó el Seviper—. ¡El jefe nos colgará por esto! ¿Siquiera has pensado acerca de lo que le vamos a decir?

—Es su propia culpa —masculló el Croagunk, intentando encontrar el camino de vuelta a la cueva—. Si él hubiera estado ahí, podríamos haber derribado a ese estúpido Scyther. Escogió un muy mal momento para ir a hacer un recado...

—No tenía alternativa —replicó el Seviper—. Fue Adiel el que lo llamó. Además, ¡fue tu culpa que esto pasó! ¡Deja de intentar pasar la culpa a otro! No habrá manipulación de la verdad cuando el jefe regrese. Yo no caeré contigo. No otra vez.

—Podrías simplemente salir corriendo, sabes —sugirió el Croagunk malvadamente.

—No es una mala idea —dijo el Seviper, desbordante de sarcasmo—. ¿Cuál sería el punto de quedarse con un–

El sonido de gemidos vino desde abajo, cortándole al Seviper su magistralmente elaborado insulto. Era la voz de un Pokémon fantasma en espera por una víctima. El Seviper se quedó inmóvil, esperando el inevitable ataque. El Croagunk se estremeció de la anticipación.

Un gran Shuppet se alzó desde el suelo ante ellos. Con un brillo blanco en los ojos, y un rostro de maligno regocijo, emitió un siseo y comenzó a menearse por el aire hacia el Croagunk. Él retrocedió unos cuantos pasos, preparando un ataque para defenderse.

Pero luego, el gemido del fantasma hizo eco. El sonido vino de todos lados a su alrededor.

—Hay más de uno —advirtió el Seviper, su voz temerosa— Se están acercando...

Otro Shuppet apareció de la tierra, directamente detrás del Seviper. Pronto, tres más emergieron de las sombras, todos radiando energía oscura. Los fantasmas revolotearon amenazantes en el aire, formando un apretado círculo alrededor de los ladrones.

—Malditos Vigilantes —escupió el Seviper— Al parecer tendremos que oponer algo de resistencia. Prepárate...

El Seviper atacó primero. Se desenrolló violentamente y se lanzó al aire, mandando la cuchilla de su cola al fantasma más cercano como un látigo. El fantasma retrocedió, perturbado. Luego, los cinco fantasmas se arrojaron hacia los intrusos como hambrientos Carvanha en un frenesí alimenticio. El Seviper se sacudió en un intento de apartar a un fantasma con sus colmillos, pero este lo esquivó y rápidamente contraatacó, enganchándose a la cabeza del Seviper. El Croagunk intentó golpearlos con los puños, pero muchos de sus ataques pasaban a través del cuerpo de los fantasmas, quienes procedieron a lanzársele encima, la maldita energía oscura escapándose de ellos...

—¡No, no lo creo! —exclamó el Croagunk mientras los Vigilantes lo enjambraban como si fueran moscas—. ¡Hoy no!

Con un sonoro croar, el Pokémon rana sostuvo el aliento y concentró una cantidad de energía oscura en su pecho. Se preparó para usar una de las técnicas que le había ayudado en muchas ocasiones en el pasado defendiéndose de los Vigilantes. Una pequeña y sombría bola de poder se formó entre sus manos...

—¡Uf! ¡Apártense! —el Croagunk rugió ruidosamente mientras liberaba su poder. Un negro pulso de sombra explotó de él, engullendo a los Vigilantes. Estos chillaron cuando fueron inundados con energía oscura, y pronto quedaron lánguidos y desaparecieron de vuelta en el suelo.

—Meh je je, eso les mostrará —masculló el Croagunk, frotándose la frente e intentando recuperarse de casi quedar maldito por el poder de los fantasmas.

—Los Vigilantes ni siquiera tendrían que estar vigilando esta región esta noche —siseó el Seviper con irritación, levantándose del suelo—. Tontos fantasmas.

—Los Vigilantes van a donde se les da la gana —le recordó el Croagunk—. No es que podamos decirles qué hacer.

Los dos se dieron prisa para continuar, y pronto encontraron su escondite. No queriendo atraer a más Vigilantes, se apresuraron a entrar. Croagunk encendió un farol, y el Seviper se tambaleó del horror ante todo lo que el equipo de resistencia había tomado.

—¿Ves? —dijo el Croagunk con un tono despreocupado ridículamente fingido—. ¡Todo sigue aquí!

—¡No! —exclamó la víbora, deslizándose hacia delante para examinar las pilas de cosas—. ¡Imbécil! ¡Todo lo que era de valor se ha ido! ¡Los pañuelos, las esferas, todo lo que nos era de uso! ¡El jefe se pondrá furioso!

—¡Tonterías! —se burló el Croagunk, buscando entre las pilas por su cuenta—. Dejaron muchas de las cosas. Como... ¡oh, no!

Una horrorizada mirada ahora en sus ojos, Croagunk excavó una pila de residuos, furiosamente retirando todo.

—¡No lo hicieron! ¡No pudieron! ¡Esto es imposible! ¡Ellos...

Alcanzó el mismo fondo de la pila, el piso de piedra de la cueva, y furiosamente aplastó un montón cercano con un puño cerrado. Algo de vidrio se hizo añicos dentro.

—... ¡ellos tomaron mi fragmento salvaje! ¿Sabes lo difícil que es encontrar uno de esos?

El Seviper no respondió, en lugar de eso sonrió satisfecho con una mirada de “te lo mereces” en la cara.

—¡Estaba así de cerca de poder evolucionar! Meh, tienes razón. Realmente lo arruinamos esta vez.

—Tú lo arruinaste —dijo de nuevo el Seviper, enojado—. No fui yo el que decidió ser un idiota y salir a cazar durante el día.

—Bien, buenas noches a los dos.

Ante el sonido de la nueva voz, los dos Pokémon se giraron hacia la entrada de la cueva. Un enorme y amenazante Dusknoir entró flotando.

—¡JEFE! —los dos Pokémon gritaron al unísono, intentando no delatar su nerviosidad.

—¡B-bienvenido de vuelta de su misión, jefe! —tartamudeó el Croagunk.

—¿Qué tal estuvo su misión con el Scizor? ¿Salió bien? —agregó el Seviper.

El Dusknoir dejó caer su cabeza sin rostro, flotando más hacia atrás en la cueva—. No... Fue un fracaso total —profirió este—. Realicé la develación perfecta. La única más precisa, más hábil develación en la historia del reino del Maestro. Pero fue deshecha por... el Scyther.

El Seviper y Croagunk se lanzaron preocupadas miradas entre ellos, su nerviosismo creciendo por el momento.

—De alguna forma, el Scyther supo sobre nuestro plan, y eligió ese día para hacer guardia sobre sus compañeros de equipo. Scizor y yo tuvimos que retirarnos.

Sin más preámbulos, el poderoso Fantasma desató su cólera reprimida en la pared más cercana. Golpeó con todas sus fuerzas, abriendo un enorme agujero en la roca y causando que piedras cayeran del techo.

—¡Ese desgraciado Scyther! —gruñó con enojo—. ¿Cómo puede un Pokémon ser tan brillante? ¿Cómo puede predecir cada movimiento nuestro, una y otra vez? Ha sido una plaga en nuestro bando por más de una década ahora. ¡Es como una mente maestra! ¡Como... un humano, casi! ¡Esto debe terminar! ¡Él debe ser llevado a la humildad!

El Dusknoir golpeó de nuevo, sacudiendo la cueva entera y causando que una enorme roca cayera de la pared y aplastara una pila cercana de suministros robados.

—¡Graaaaaah! —vociferó.

El Dusknoir se quedó quieto por un momento, mirando el hoyo que había golpeado en la pared. Seviper y Croagunk estaban, para ponerlo simple, muertos de miedo.

Pero, igual de súbito como la ira del Pokémon fantasma había aparecido, se había ido.

—Así que, ¿cómo fueron sus días? —preguntó el Dusknoir en un tono sorprendentemente amigable—. Lograron realizar mu–espera, ¿qué han hecho con mi Globo Ocaso?

—¿Globo Ocaso? —Croagunk tragó saliva—. Yo, eh, no he hecho nada.

—La necesito de vuelta, todavía no terminé con ella —dijo el Dusknoir—. Aún tenía mucha energía sobrante. Alguien la habrá movido. Solía estar justo aquí, justo al lado del...

Dusknoir se quedó inmóvil de nuevo. Ojeo a su alrededor los contenidos de la cueva, y luego a sus dos compañeros de equipo. Se dio cuenta inmediatamente de las sonrisas forzadas extendidas en ambas caras, y de la forma en que sus músculos se crispaban como si estuvieran a punto de hacer un escape lo más rápido posible.

—¡IMBÉCILES! —explotó el Dusknoir, aporreando los puños en el techo y causando que más rocas cayeran a su alrededor—. ¡¿FUERON SAQUEADOS, Y PENSARON QUE NO LO NOTARÍA?! ¿No puedo dejarles solos por TRES DÍAS? ¿TRES DÍAS? ¡¿TRES DÍAS, Y YA NOS HAN ROBADO?! ¡¿YA HEMOS PERDIDO LA MITAD DE NUESTRO TRABAJO?!

Croagunk intentó correr, pero el Dusknoir se lanzó hacia adelante y lo aplastó contra la pared.

—¿QUÉ OCURRIÓ? ¿QUIÉN HIZO ESTO?[/b] —rugió, hirviendo con energía oscura.

—¡Pu-puedo explicarlo! —suplicó el Croagunk—. Él... el... el...

—El Scyther nos atacó —admitió el Seviper vergonzosamente en lugar de su compañero—. Ya nos habíamos retirado por el día, cuando... ¡Ellos nos emboscaron desde dentro de la mazmorra! El Scyther usó a un pequeño Bulbasaur y a un Charmander para engañarnos, y... casi nos destrozó a los dos. No había forma de que hubiéramos podido defendernos. No sin usted aquí.

El Dusknoir soltó a su cautivo.

—¿Un Bulbasaur y un Charmander, dices? —replicó este, el enojo una vez más desvaneciéndose de su voz, remplazado por un tono calmado y pensativo.

—Sí, y sonaba como si estuviera... entrenándolos. Guiándolos a través del bosque —explicó el Seviper.

Por un momento, Dusknoir estuvo en silencio.

—Ja. Ja ja. Ja ja ja —dijo el Dusknoir, casi en una risa fingida—. Ja ja. ¡Ja ja ja ja! Eso... eso es gracioso para mí. Ven, esos dos también estaban con él durante la develación. ¿Lo que me quieren decir es que... el Scyther... no solo les atacó cuando yo no estaba, y luego puso un alto a la operación del Scizor inmediatamente después, completamente arruinándonos a los dos, y al mismo tiempo, está paseando a sus estudiantes a través del proceso también? ¿Es esta... es esta su forma de instruirlos?

Croagunk comenzó a unirse a la risa, pero Dusknoir guardó silencio nuevamente.

—Todos sabemos que el Scyther es brillante —dijo Dusknoir—. Pero eso... ¡va demasiado lejos! Ahora simplemente se regodea en nuestras caras. ¡Je, je, je! ¡Es gracioso! Pienso que ya es tiempo de que hagamos algo acerca de este... este Scyther. Pienso que ya es hora de que ideemos un plan que ni siquiera él verá venir.

—¿Pero quién podría salir con un plan como ese? —preguntó Croagunk—. ¡Ni siquiera Adiel ha podido hacerlo aún!

Dusknoir se deslizó hasta el mismísimo fondo de la cueva, en donde el brillo del farol no alcanzaba. La verdad, él no estaba tan preocupado de que el escondite fuera descubierto... solo si la única cosa que más le importaba a él estuviera aún ahí.

Con su brazo volviéndose intangible, lo metió en la pared y buscó con el tacto un pequeño bolsillo de aire en el que había estado guardando un secreto incluso a sus dos secuaces. Estuvo aliviado al encontrarlo exactamente donde se suponía que tenía que estar. Ávidamente, lo sacó de golpe y lo examinó: era un pequeño objeto redondo de increíble valor. Sus manos temblaron mientras lo sostenía.

—Recuerden lo que Adiel está siempre diciéndonos —dijo Dusknoir con maldad—. Si tu oponente no sabe cuán fuerte eres, no hay límite en lo que puedes hacer con ellos. Y ahora... creo que es tiempo de que soltemos una de nuestras... armas secretas.

—¿Bwuh? —dijo Croagunk, confundido—. ¿Qué... es eso que está sosteniendo, jefe? No recuerdo haber robado algo como eso.

—¡NO ES ASUNTO TUYO! —vociferó de repente el fantasma—. Además, ¿qué ESTÁN ESPERANDO? ¡Comiencen a EMPACAR! ¡Tenemos que marcharnos para el amanecer! ¡VAMOS![/b]

—¡Sí, maestro! —los dos aullaron al unísono mientras iban a las corridas en busca de cosas que pudieran llevar con ellos.




—¡Levántense!

“Uf”, pensó Char, frotándose la frente. “¿Tenemos que despertarnos así todos los días?”

—Estoy muerto de cansancio —gruñó Saura, rodando—. ¿No podemos dormir solo un poquito más?

—No tenemos elección —dijo Scythe—. La división celebrará una reunión. Tenemos que asistir.

—¡¿Una reunión?! —repitió Char con irritación—. Me pregunto q– oh.

—En efecto —dijo Scythe—. Algo anoche creó bastante tumulto. Así que, primera cosa a la mañana, están sonando la alarma para tener una reunión. Tenemos que bajar al gran salón.

Char se sintió enfermo, no solo porque había estado despierto por varias horas la noche previa, pero también porque le asustaba siquiera imaginarse qué sería dicho en esta reunión. Sin duda, estarían discutiendo sobre la Llamada y sus efectos en la base. ¿Descubrirían que él la tenía? No era algo muy difícil de descifrar. Él era uno de los chicos nuevos que acompañaba al Equipo Remordimiento. ¿Tendría que pararse en frente a la división entera? ¿Sería ridiculizado, o, mucho peor, obligado a soltar el secreto de su humanidad?

Esta mañana, en lugar de su usual entusiasmo, Scythe llevaba fruncido el ceño mientras apuraba a Char y Saura a salir de la habitación.

—Todo esto podría haber sido evitado si no fuera por Eva —les recordó él mientras procedían a caminar por el pasillo—. Y ahora, ni siquiera sé a dónde ha huido. Me quedé despierto anoche buscando por el lugar entero... no la encontré. Los registros claman que ella sigue en la base en algún lado, pero... podría haber escapado.

—¿Se escapó? —exclamó Saura con incredulidad—. ¿Por todo esto?

—Es por su culpa que no pudimos tomar las precauciones necesarias para prevenir que algo como esto pasara —dijo Scythe desdeñosamente—. Ahora que ha visto su error, se esconde para no lidiar con él. Pero no puede esconderse para siempre. Se presentará. Y cuando lo haga... le haré saber.

Cuando alcanzaron el final del pasillo, un gran grupo de Pokémon se paraba en línea ante la puerta, hablando entre ellos y esperando a su líder. Char se dio cuenta de que esta era la primera vez que podía ver a todo el Equipo Remordimiento completo, salvo por los pocos que aún estaban fuera en la misión. Por un lado del pasillo estaban un Marowak, un Nidoking, un Feraligatr, y un Umbreon, y en el otro, había un Gabite, un Breloom, un Crawdaunt, y Ursa el Ursaring. Cuando Char y Saura se acercaron, el equipo los miró extrañamente.

—Los equipos bajarán a la reunión en procesión —explicó Scythe tranquilamente—. Tendrán que quedarse en la parte de atrás esta vez. Sigan a Ursa.

—Buen día, Equipo Ascuas —dijo Ursa—. Es difícil decir qué es lo que va a pasar hoy, ustedes dos. Tendremos que mantener los dedos cruzados para que todo esto no termine en un fiasco.

El murmullo se detuvo cuando Scythe se puso al frente de la fila y dirigió su atención al equipo entero.

—Bien, bien —dijo él, dirigiéndose al equipo—. Solo puedo pensar en una sola cosa que decir, y es estar preparados para cualquier cosa. A lo mejor, esta podría ser una monumental ocasión en la que finalmente encontramos lo que hemos estado buscando. En lo peor... esto podría dejar a la división entera en un cisma. Pero cualquier cosa entre eso podría ocurrir.

“Espera”, se dio cuenta Char. “¿Eso significa que Scythe le contó a todos acerca de mí? ¿Sobre la Llamada? No sé si sentirme más seguro, o más nervioso...”

—¿Qué haremos si es que sí destruye a la división? —preguntó el Nidoking—. ¿Has pensado sobre eso?

—Dejaré una cosa clara —dijo Scythe, manteniendo en alto la cabeza—. Yo siempre lucharé contra el Maestro, sin importar lo que pase. Cualquiera que desee quedarse a mi lado y mantener vivo al Equipo Remordimiento, es su decisión.

—No iré a ningún lado —dijo el Nidoking con firmeza.

—Yo me quedo —anunció el Gabite—. No tengo otro lugar adonde ir, de todas formas.

—Seamos todos honestos entre nosotros —habló el Umbreon—. Este equipo no se quebrará. Donde va Scythe, nosotros vamos. ¿Correcto?

El equipo vitoreó su unánime decisión, aunque había un claro atisbo de incertidumbre en la voz de todos. Cuando se hubieron calmado y callado, abrieron la puerta y comenzaron su procesión bajando a los niveles inferiores de la base en dos ordenadas filas.
... ... ...


Durante la bajada, todos los Pokémon, sin importar qué tan atestados estaban los pasillos, despejaban un camino para el Equipo Remordimiento. Pero mientras procedía con ellos, Char vio como todos los Pokémon le echaban miradas sospechosas, causando que en su estómago se formasen nudos de todo tipo. Podía decir, solo con mirarlos, que probablemente sabían su secreto. No se necesitaba un psíquico para decir que no todos habían tenido una buena noche de sueño, y que sospechaban qué era lo que lo había causado. Char hizo su mejor esfuerzo para mantenerse escondido entre Saura y Ursa hasta que alcanzaron su destino.

Por primera vez, Char pudo ver cómo era el Gran Salón, fácilmente su habitación favorita en la base entera, cuando estaba lleno. La simple belleza de la vasta habitación en forma de plato, con sus grandes y circulares escalones, el anillo exterior de antorchas, y las gigantescas estatuas de los dragones legendarios eran ahora imposibles de ver, enterrados bajo cientos, no, al menos mil Pokémon todos llegando a sus asientos y clamando sobre no haber dormido bien. Todos y cada uno de los Pokémon estaban agrupados por equipo, con los más importantes cerca del frente y los equipos de entrenamiento atrás. Era la primera vez que Char notó los lugares especiales para los Pokémon irregulares, como enormes cuevas laterales para los Onix y altas perchas para los Pidgeotto. Una vez más, Char no pudo decidir si sentirse sano y salvo con tantos aliados, o preocupado por si su seguridad y cordura estuvieran a punto de ser puestas en peligro tan pronto como la reunión comenzase. Sintió su Ascua revolviéndose como un malestar estomacal mientras se colocaba cerca a la mismísima primera fila con los equipos de resistencia de alto rango.

—Vaya —dijo Saura por tercera vez mientras miraba los asientos siendo rápidamente atestados bajo la brillante luz anaranjada de los cientos de antorchas en la pared—. Son... muchos... Pokémon. Este lugar es como... una ciudad entera. Solo ver a todos en el mismo lugar así como ahora...

—Sí, la División Dorada es fácilmente la más grande de las tres —dijo el Umbreon desde al lado de Char—. Hemos desarrollado un hábito de hospedar a más refugiados de lo que deberíamos, pero, a cambio, hemos tenido la tasa de reclutamiento más alta en el registro. Las otras divisiones son más del tipo elitista. De cualquier manera, no creo que nos hayamos encontrado. Todos me dicen Raon.

—Hola, Raon —dijo Char, de nuevo intentando estrechar las manos antes de darse cuenta de que el Umbreon no las tenía realmente.

—Por supuesto, ustedes dos no necesitan presentación —dijo él—. Solo han estado aquí por unos cuantos días, ¡pero todos están hablando del Equipo Ascuas! ¡Me parece que van a ser incluso más populares que nosotros!

—¿Scythe... les contó sobre nosotros? —preguntó con cuidado Char— Quiero decir, eso de que...

—¿Eso de que ustedes tienen la Llamada? —dijo Raon—. Claro que lo hizo. Anoche, cuando volvió a las habitaciones, levantó a todos y nos dio las noticias. ¡Pero no dejen que eso les preocupe! El Equipo Remordimiento está de su lado. Ahora todos sabemos para tenerlos a ustedes en la mira.

Char iba a decir algo, pero se mordió la lengua cuando notó que la habitación entera había quedado en completo silencio. El murmullo se detuvo, y el rumor de pies y alas se desvaneció rápidamente. Char giró la mirada al centro del escenario a solo unos metros frente a él. Un Chatot apareció aleteando en el escenario, seguido por un Alakazam.

—¡Ahí va! —susurró Saura—. ¡La reunión está empezando!

—Buenos días —anunció el Chatot a la audiencia entera. A pesar de que estaba tan cerca, Char estuvo sorprendido que la voz sonara tan fuerte.

—Es un truco de la arquitectura —susurró Ursa—. El cielo raso es un domo gigante, así que puedes escuchar voces del escenario desde cualquier parte de la habitación. Eso, y a Alakazam le gusta transmitir las palabras con Telepatía al mismo tiempo, para que todos puedan entender lo que dice.

—Así comienza la trigésimo octava gran convención de la División Dorada de la Gran Resistencia —continuó el Chatot—. Me disculpo por el... repentino e inconveniente momento de tal reunión, pero debido a circunstancias recientes, tenemos mucho que discutir. Entonces, sin desperdiciar más tiempo, es mi placer presentarles... sus más grandes sirvientes, Alta Inteligencia.

Una procesión de Pokémon subió al escenario y se paró al lado de Alakazam. Primero vino un Slowking, aparentemente el Dr. Orde del hospital, luego un Xatu, y finalmente, bajando de la levitación, un poderoso Metagross. Con un suave pero enorme crash, sus cuatro extremidades reposaron en el escenario.

—Ahí está él —dijo Raon—. Metagross. Si la División Dorada tuviera un líder, sería él. Nunca duerme. Se pasa todo el día y la noche leyendo registros, y encajando partes de rompecabezas. Asigna la mayoría de las misiones que la División realiza cada día. Alakazam y Xatu son sus asistentes, y el Dr. Orde es considerado uno de ellos, solo por su intelecto. Juntos, pueden ver a la división entera como un conjunto y hacer decisiones respecto a todos nosotros.

Char sostuvo el aliento a medida que el Alakazam se ponía al frente del escenario.

—Primero y más importante —habló sonoramente, su voz haciendo eco audible y mentalmente—, la cuestión que está en la cabeza de todos a estas tempranas horas... Tarde anoche, a las tres horas y veintidós minutos aproximadamente, en reloj humano, hubo... una epidemia entre la división entera.

Voces se alzaron de la audiencia, significando el reconocimiento de sus palabras.

—Más de la mitad de los miembros de la División Dorada se despertó anoche, casi instantáneamente, y comenzó a vagar por la base en un estado de consciencia parcial.

Más murmullo de la multitud. El pulso de Char aumentó, pero tomó varios respiros profundos e intentó no entrar en pánico.

—Ha habido muchos rumores alrededor de esta extraña ocurrencia —dijo el Alakazam—, pero Metagross ha determinado que la causa más probable fue...

“Aquí viene”, pensó Char. “¡La Llamada! ¡La Llamada! ¡Ahí va!”

—... Un terremoto.

“¡¿Eh?!”

Mientras la habitación entera cobraba vida en un escándalo, Char le lanzó una mirada a Scythe. La conmoción le cubría el rostro, y el resto del equipo parecía igual de desconcertado.

—¡¿Qué?! —dijo Scythe, negando con la cabeza—. Ahora... Esto, sí que no lo vi venir...

—¡Silencio, por favor! —suplicó Alakazam, silenciando a todos—. Sí, sí, más o menos a las tres y veintiuno, un terremoto menor sacudió a la base. Solo fue de tres en la escala de Diglett, pero fue suficiente para despertar a todos del sueño y afectarlos subconscientemente.

—¡Fue la Llamada! —alguien gritó desde el otro lado de la habitación—. ¡La Llamada!

—Silencio, ¡silencio! —suplicó de nuevo Alakazam, justo antes de que el alboroto recomenzara—. Mientras que la evidencia sugiere que podría haber sido la Llamada, la probabilidad de tal ocurrencia es simplemente... benigna. No solo es una Llamada de tal magnitud prácticamente imposible, tampoco el tiempo es el correcto. La última Llamada fue hace solo veinticuatro años, seis meses, dos días, y cinco horas, y de acuerdo con el patrón de Lucario, una llamada, en efecto, una de tal magnitud, no habría aparecido hasta dentro de por lo menos otros dos años, cinco meses, siete días, y dieciséis horas. Tengan en mente que estas no son solo estadísticas, sino hechos científicos sólidos y probados.

—No... no puedo creer lo que estoy escuchando —dijo Scythe, completamente incrédulo.

—No piensas que... —dijo Ursa—. No piensas que esto pueda ser posible, ¿verdad?

—No... no lo hubiera creído si no lo veía con mis propios ojos —murmuró Scythe—. ¡Alta Inteligencia... está mintiendo!

—Se estarán preguntando cómo esto explica por qué todos fueron de alguna manera atraídos a los cuarteles del Equipo Remordimiento. Hay una explicación muy simple para eso: todos ustedes respetan al Equipo Remordimiento, ¿correcto? Todos confían en ellos como poderosos aliados, ¿no es cierto? Bueno, en sus estados de consciencia parcial, percibieron el peligro, y huyeron al Equipo Remordimiento por protección, la misma cosa que hubieran hecho en un campo de batalla.

—Es difícil de creer, sí —dijo el Xatu tranquilamente—, pero... Metagross raramente se equivoca.

—¡Scythe! —dijo suavemente el Feraligatr—. Sabes, ¡nosotros podríamos poner un fin a esto aquí y ahora! ¡Solo levanta la voz! ¡Estás en posición para hacerlo!

—No tiene caso —dijo Scythe—. Si Alta Inteligencia ve como adecuado mentir así, ya saben la verdad, entonces no tiene sentido discutir. Además, esta división confía en sus palabras mucho más que en nosotros. Uf... apuesto que a los cuatro cerebros de ese les tomó dos segundos descifrar la respuesta y treinta minutos confabular una buena mentira para cubrirlo.

—De todas formas, está en el pasado —continuó Alakazam, intentando calmar a la ruidosa multitud—. Ahora no nos afecta. Ahora, tenemos que trasladarnos a la segunda cuestión importante en nuestras agendas... Ayer, luego de regresar de una misión con sus aprendices, así como con unos cuantos miembros del Equipo Franjas y uno del Equipo Portador, Scythe reportó que había tenido un encuentro con Adiel, el Scizor.

Un jadeo de horror se escapó de la habitación, seguido por más murmullos.

—Afortunadamente, Scythe y todos los cinco de sus compañeros escaparon con sus vidas y vivieron para contar el cuento —dijo Alakazam—. Pero sí, son terribles noticias que el Maestro haya contratado una vez más a Adiel entre sus fuerzas. Esta noticia podría significar problemas imprevistos para nosotros. Tengan la seguridad de que Metagross ya ha comenzado a pensar sobre eso. Desde que conseguimos la noticia, ha estado considerando incesablemente todas las posibilidades de lo que el Maestro podría estar planeando próximamente.

—Debido a estas circunstancias, lamento anunciar... que... tendremos que poner una restricción de doce días a todos los equipos de entrenamiento —dijo Xatu—. A ningún equipo de entrenamiento se le permitirá embarcarse en misiones hasta que la restricción sea levantada. Lo... sentimos por las molestias, y sabemos muy bien qué tan atrás en sus calendarios dejará esto a muchos de ustedes, pero... es por su seguridad. El grupo de Scythe solo sobrevivió por su presencia. Si su misión hubiera sido una de rutina sin supervisión... no habrían vuelto.

—No lo entiendo —balbuceó Scythe, ni siquiera escuchando el nuevo anuncio—. ¿Por qué? ¿Por qué ha pasado esto?

—Obviamente, Metagross pensó que era el mejor curso de acción —dijo Marowak, jugueteando con su hueso—. Es justo como dijiste antes, Scythe. Dices la verdad, la división entra en un cisma. Mientes... y es un mejor desenlace para todos.

—Mejor desenlace para todos, mi pie —raspó Scythe—. La Llamada podría ganar la guerra. ¿Cómo no es ese un mejor desenlace?

—Tal vez Metagross ve otras consecuencias imprevistas que tú no puedes comprender —sugirió Marowak.

—No está haciendo un servicio, Scythe —dijo el Feraligatr—. Ellos saben la verdad. Nosotros sabemos la verdad. Pero por ahora, solo disminuiremos la atención sobre eso.

—Sí, no te preocupes por eso —agregó Ursa—. Todo quien es importante te cree. Eso es lo que importa.

—Esta no es la forma en que debería haber ocurrido —insistió Scythe—. No me interesa si es que sí es un mejor desenlace. No se siente bien.

—Ahora, tenemos que llevar estas noticias a nuestros hermanos de la resistencia también —dijo Alakazam—. Así, declaro dos misiones: enviar la advertencia de Adiel a la división Negra, y enviar el mensaje a la división Esmeralda. Ambas misiones son de un nivel de riesgo de dos estrellas, y tienen una recompensa de cuatro mil Poké. Estas misiones estarán disponibles en el registro tan pronto como esta reunión levante sesión.

—Una cosa es segura —dijo Scythe—. Me gustaría que Daemon y los otros estuvieran de vuelta. Todos nosotros tenemos que tener una seria discusión.

... ... ...


El resto de la reunión cubrió cuestiones menores y absurdas que habían sido obviamente inventadas por Metagross para justificar el llamado a una reunión, como un recordatorio a todos de no permitir que sus equipos se vuelvan demasiado grandes en las misiones.

—Oye, Char, te estás quedando dormido —siseó Saura cuando los ojos de Char se quedaron cerrados por demasiado tiempo, haciendo que vuelva a estar atento— Así que, no fue tan malo como lo pensamos, ¿eh? La Llamada sigue siendo nada más que un rumor para el resto de la división.

Char, sin embargo, no pudo evitar compartir el malestar de Scythe. Si los instintos del Scyther le decían que algo no estaba bien, algo no estaba bien, y eso no lo hacía sentirse más seguro.


Traducido por WillChar96.
Translated by WillChar96.

Rak, eres todo un artista



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Otras asombrosas firmas charmandescas (?):


Gracias onix ^^.

#35
Me gustó el comienzo del capítulo, desde los inicios del fic que quiero saber qué rayos son los vigilantes y al fin se da una muestra de ellos. Está bueno porque estaba muy desinformado en ese aspecto.

Genial, ese Dusknoir es genial, con solo presentarlo como lo presentaron está perfecto, me encanta ese villano. Además de que no he visto muchos Dusknoir en fics, casi siempre la gente usa Gengar como villano... muy predecibles.

O:!! Eso que dijo el Dusknoir, de que Scyther es casi un humano... es un detalle, ¿verdad? ¿Será que es un humano también, como Char?

Es de las pocas veces en que se pone en descubierto las maquinaciones de los villanos; la primera vez fue cuando el Croagunk y el Seviper aparecieron y ahora esto. Me gusta, le da más misterio a la trama y limpia un poco todo lo bueno que se ve en la masmorra del equipo de rescate.

Metaboss es la mente secreta detrás de todo gran plan ^^

¿Cuál será la idea de ocultar lo que pasó? ¿Mantener más tranquila a la gente del gremio y que todos continuen con sus cosas? Posiblemente sea lo mejor siendo que Char todavía no está muy acostumbrado a ese mundo pero... ¿qué pasa si desde ese momento en adelante empiezan a sentir La Llamada cada dos o tres noches? Nadie se creerá que fue un terremoto.

Me gustó mucho el capítulo, muy interesante, sobre todo la primera parte, y algo frustrante la segunda. Sólo digo que creo que Eva está detrás de todo esto, un poco al menos. Tendré que esperar para saber bien :P ¡Nos leemos la próxima!


Gracias a todos por recordarme :) Sólo tengo buenos recuerdos de ustedes y de este agradable lugar también.
#36
Demian:

Primero que nada, ¡eres Moderador! ¡Felicidades! ^^

Pues, para ponerlo simple, los Vigilantes son Pokémon fantasma salvajes que no conocen la compasión y que salen todas las noches para invadir el cielo y la tierra en busca de almas (?). El tema de los Vigilantes es algo bastante confuso, incluso más adelante te confunde aún más.

El comentario del Dusknoir fue simplemente un comentario xD. Aunque todo indica (hasta donde yo leí) que Scythe es un Pokémon, no sé más qué esperar de este autor.

Este Equipo X se trae algo entre manos...

Como dijo Scythe, las cosas se volvieron delicadas y una decisión mal tomada podría separar completamente a la División Dorada... Y es un riesgo que deben tomar, ya que la Llamada es muy volátil :O.

¿Dónde te has metido, Eva? ...

Y aquí va el siguiente capítulo. Me pareció que era relleno más que nada xD. Pero igual.

Gracias por seguir leyendo ^^




18. Capítulo 16: Ocupándose


Spoiler
Capítulo 16



La puerta se cerró detrás del Equipo Remordimiento cuando regresaron a su sala privada.

—Todavía no lo entiendo —murmuró Scythe al grupo—. Es que solo... no tiene ningún sentido. ¿Por qué inteligencia nos ha hecho esto?

—Es una mentira que tiene sentido contar —dijo el Crawdaunt—. Ellos no querían que la noticia de la Llamada se saliera de control, y ahora no tienen que preocuparse por ello. Es una estrategia brillante... algo que tú, de todos los Pokémon, deberías apreciar.

—Sí, lo sé —dijo Scythe, mirando fijamente el suelo—. Pero ahora, no puedo evitar preguntarme... ¿Inteligencia nos ha mentido alguna vez antes? Yo, por mi parte, he confiado en ellos incondicionalmente desde que nuestro equipo fue fundado. ¿Ha sido ese un error?

Sus palabras sonaron poderosamente entre el equipo. No hubo respuesta.

—A pesar de todo —dijo Scythe repentinamente, levantando la cabeza y balanceando una cuchilla en el aire—, este asunto... se calmará. No se hablará de esto con nadie. La última cosa que necesitamos es volvernos un enemigo de la División. Raptor, tú y Craw tienen sus misiones que hacer. Cuento con que estén hechas como de costumbre.

—Por supuesto —dijo el Gabite con un asentimiento—. Aunque, debes perdonarnos nuestra... pereza. Hemos tenido una noche larga.

—Ursa, Markov. Refugio Rojo. Justo como lo discutimos anoche.

—No hay problema —dijo el Feraligatr—. Si podemons conseguir un vuelo, estaremos de vuelta antes del almuerzo.

—Raon, quiero que tú, Nidoroch y Kyria se encarguen del trabajo en los Barrancos Arbolados por hoy —dijo Scythe—. Tengo una sensación de que esa misión no será una elección popular entre la división.

—Claro —dijo el Breloom con un asentimiento. Sorprendentemente, era hembra.

—Marrow, puedes quedarte en la base y echarme una mano con los archivos —ordenó Scythe—. En todo este caos, y sin Shander aquí, no he terminado con los registros de ayer. Inteligencia los querrá tan pronto como sea posible.

—¡Encantador, papeleo! —gruñó el Marowak.

—Bien, ahora, vayan —dijo Scythe, haciendo señas a todos—. Daemon y los otros estarán de vueltas esta tarde. Estén preparados para la reunión.

Char y Saura observaron cómo el Equipo Remordimiento se dispersaba prontamente para seguir las órdenes de Scythe.

—Oh, y ustedes dos —dijo Scythe, volviéndose hacia Char y Saura—. Sin misión hoy. Quédense en la base, descansen. Oh, y solo por si acaso... intenten mantener un perfil bajo. Este no es un día para estar visitando amigos.

—Entendido —dijo Saura.

—Oh, y solo una cosa más —dijo Scythe—. También cuento con que ustedes dos estén en la reunión esta noche. Cuando las antorchas se vuelvan rojas, asegúrense de estar de vuelta aquí lo más pronto posible.

... ... ...


—No puedo creer que quiere que asistamos a la reunión —suspiró Saura mientras él y Char vagaban buscando maneras de mantenerse ocupados por el día—. Parece, ya sabes, algo que va más allá de nosotros... Pero supongo que necesita entrenarnos de esa manera...

“Yo sé por qué quiere tenerme en la reunión”, determinó Char. “Es porque esto es todo mi culpa en primer lugar. Soy yo el que tiene la Llamada. Ahora, me guste o no, tengo que estar envuelto en todo. Y si este poder puede estallar en cualquier momento, ¡tengo que estar preparado para cualquier cosa!”

Mientras caminaban por la base esa mañana, Char notó cómo muchos de los otros Pokémon le daban miradas sospechosas. Era extremadamente inquietante. Le hacía querer apretujarse en un agujero y encogerse de miedo ahí durante horas y horas.

—Pero, ah bueno, ¿qué podemos hacer? —preguntó Saura—. La verdad, estoy sorprendido de que Scythe no haya dicho ‘Oigan, ¡dos estrofas más!’.

—Probablemente está implícito —especuló Char, intentando evitar hacer contacto visual con nadie más—. Podemos ir y aprender algo más de ese estúpido credo más tarde hoy.

—Vaya, esto es bastante incómodo —dijo en voz baja Saura—. Todos se nos quedan mirando...

Cuidadosamente, Char levantó la mirada del suelo. Un par de Sneasel estaba parado por la pared, sus miradas taladrando agujeros en su piel mientras pasaba. Sus ojos se lanzaron de vuelta hacia abajo.

—Sí —dijo Char, encogiéndose—. Es una pena que Scythe tomara esos pañuelos móvil cuando dormíamos. Apuesto que podríamos usarlos ahora.

—¡Oye, eso es una idea! —dijo Saura—. ¡Tal vez podríamos comprar algunos para nosotros! Podríamos tener dinero hoy de nuestra primera misión. ¡Vayamos a la tesorería y verifiquemos nuestra cuenta!

... ... ...


Aunque costó algo de trabajo atravesar las multitudes matutinas y formar la fila, Char y Saura lograron bajar a la tesorería en una pieza. Afortunadamente, la mayoría de los Pokémon estaban demasiado preocupados en prepararse para el día, abriéndose paso entrando y saliendo de la cafetería, para prestarles atención a ambos.

Sorprendentemente, la tesorería no estaba para nada atestada como los otros lugares en la planta. Solo unos cuantos Pokémon se entretenían aquí y allá, algunos sosteniendo enormes bolsas marrones repletas con algo pesado. “¿Oro?”, pensó Char. “¿O... Poké, como Shander lo llamó? Me pregunto por qué no hay más Pokémon aquí. ¿No es el dinero algo importante para la división?”

El vestíbulo de la tesorería estaba muy ornamentado. Las paredes de piedra habían sido talladas y coloreadas para parecerse a brillantes ladrillos rojos. Cuatro gigantes pilares dorados estaban posicionados cerca de las esquinas de la habitación. En el centro del suelo yacía una enorme y adornada alfombra roja surcada por brillantes entramados dorados de Pokémon alados. En el extremo más alejado de la habitación, dos gigantes ventanas rectangulares estaban forjadas en la pared.

—¿Cómo puedo ayudarlos? —preguntó un Persian en el otro lado cuando Char se acercó con incomodidad a la ventana más baja de las dos.

—Eh... hola —chilló Char—. Somos el Equipo Ascuas. Queremos ver cuánto tenemos en nuestra cuenta.

—Por supuesto —dijo el Persian, bajando la cabeza por detrás de la pared y buscando algo—. Creo que me acuerdo de ustedes. Scythe abrió la cuenta hace poco esta semana. Ah, aquí está. Su cuenta tiene... doce mil setecientos ochenta y cuatro Poké.

—¿Q-qué? —gritó Saura—. ¿Está seguro que es la nuestra? ¡No podemos tener tanto dinero! ¡Solo cumplimos una misión!

—Muy bien —suspiró el Persian, escondiéndose nuevamente detrás de la pared—. Les mostraré su estado de cuenta. Aquí tienen. Díganme si algo parece estar mal, e intentaremos investigarlo.

El Persian sacó un pedazo de papel pulcramente doblado y lo deslizó a través de la ventana a Char. Char lo abrió, pero por supuesto, no pudo leer ni una palabra. Todo lo que vio fue una lista de números. Se lo pasó a Saura, quien lo puso en el suelo y lo contempló con atención.

—Eh... —dijo Saura, escaneando el estado de cuenta—. Aquí es donde nuestra cuenta fue abierta, y empezó vacía. Y aquí es donde nuestra primera recompensa fue adjudicada. Bienes robados recuperados. Recompensa: ¡cuatro mil quinientos Poké! Oh, pero Scythe nos sacó el ochenta por ciento, dejándonos con solo mil doscientos... Y... espera, ¿qué? ¿Otra recompensa?

Releyó la línea, pasando encima la pata.

—¿Actividad enemiga reportada en los Barrancos Arbolados? Recompensa: ¡novecientos Poké!

—Vaya, ¡y yo pensé que abortamos la misión a causa del Scizor! —dijo Char, boquiabierto—. ¡Simplemente asumí que fue un fracaso!

—¡Supongo que fue técnicamente un éxito! —dijo Saura con una sonrisa—. Después de todo, hicimos exactamente lo que los objetivos de la misión decían. ¡Vaya, se siente bien saber eso! Oh, pero Scythe sacó igual algo de la recompensa. Solo conseguimos quinientos cuarenta.

—¿Entonces de dónde vino el dinero extra? —preguntó Char—. Eso solo justifica dos mil más o menos.

—Espera, todavía estoy leyendo —dijo Saura—. ¡¿Q-qué?! ¿Donaciones? ¿Estamos recibiendo donaciones de otros equipos? ¿Setenta del Equipo Franjas, quinientos del Equipo Absolución? ¿Doscientos del Equipo Cazaocaso? Y... oh, vaya.

—¡¿Qué?! —le suplicó Char—. ¿Qué es?

—Dice... Alta Inteligencia: subvención monetaria: ¡diez mil Poké! ¡Char, realmente somos ricos! ¡Alta Inteligencia nos dio un montón de dinero! Y... de acuerdo con estos registros, solo ocurrió hace menos de un día. ¡Vaya! Char, me pregunto, ¿qué podemos comprar con todo esto?

“¿Pero por qué Alta Inteligencia nos ha dado ese dinero?”, se preguntó Char. “¿Para pagarnos por mentir?”

—¡Vayamos a lo de Kecleon! —dijo Saura con entusiasmo—. Tal vez podremos comprar uno de esos pañuelos. ¡O dos!

—¿Está todo bien? —preguntó el Persian, acercándose nuevamente a la ventana.

—¡Sí, estamos genial! —dijo Saura—. Ahora, ¿cómo... retiramos nuestro dinero? ¡Queremos ir de compras!

—Oh, eso no es necesario —explicó el Persian—. No necesitan retirar dinero a menos que planeen utilizarlo fuera de la base de la división. Si solo desean comprar algo de Kecleon, o si quieren transferir fondos a un equipo diferente, todo simplemente ocurre con créditos, para que no tengas que manejar dinero a menos que sea absolutamente necesario. Aunque... usualmente nos toma un día procesar un depósito y acreditarlo a su cuenta con la cantidad correcta, así que si les gustaría comprar en lo de Kecleon en este día, necesitaré escribir una nota verificándole a él que ustedes en efecto tienen el dinero.

—Eh... de acuerdo —dijo Saura—. Entonces... eh... ¿podemos hacer eso?

—Ciertamente —dijo Persian, hojeando los papeles bajo la ventana—. Aquí está una nota verificando su balance de doce mil setecientos ochenta y cuatro Poké.

—¡Gracias! — dijo Saura, orgullosamente arrancando el recibo del mostrador con una cepa.

—Es nuestro placer —dijo amablemente Persian—. Espero poder ayudarles nuevamente, Equipo Ascuas.

Saura estaba radiante—. Bien, Char. ¡Vayamos a comprar algo!

... ... ...


—¿QUINIENTOS MIL?

—Sí —dijo Kecleon—. Siento muchísimo el precio tan extravagante, pero usted, señor, tiene gustos muy costosos. Los pañuelos móvil están entre los más raros y valiosos objetos del país, y yo solo tengo uno, y me rehúso a separarme de él por menos de eso.

Saura estaba sin habla, y Char solo un poco decepcionado. Echando una triste mirada al verde Pokémon reptil ante él, Saura dio un desesperanzado encogimiento de hombros.

La tienda de Kecleon estaba llena de Pokémon intentando abastecerse de suministros para los viajes del día, y Char y Saura tuvieron que formar fila por más de media hora solo para llegar a la puerta. El mismo Kecleon hablaba rápido y con urgencia, para pasar de los dos y ayudar a otros clientes, pero su amigable y educada conducta jamás flaqueaba. Dejó que su hermano, un Kecleon de color rosado, ayudara al resto de los clientes mientras él hablaba con el Equipo Ascuas.

—Lo siento muchísimo —dijo nuevamente Kecleon—. ¿Quizá podría interesarles con algo más? ¡Si sigilo es lo que buscan, tengo varias de las fabulosas, y altamente ilegales, invisiesferas! ¡Solo activan una, y serán invisibles por más de una hora completa! ¡Solo cincuenta mil cada una!

—No, gracias —suspiró Saura—. No podemos permitirnos esas tampoco. Uh, y yo aquí pensando que éramos ricos... Supongo que aún nos falta mucho por recorrer.

—¿Tienes algo para exploradores principiantes? —preguntó Char, tratando de alegrar el ambiente—. ¿Algo barato y útil, ya sabes, para propósitos generales?

—Oh, ¡pero claro! —dijo Kecleon, caminando rápidamente hacia un estante de paños cercano—. ¡Yo estoy hecho de esa clase de mercancía! ¿Qué le parece un pañuelo meloc? ¡Es muy popular con los nuevos reclutas!

—¿Qué es lo que hace? —preguntó Char.

—Previene el envenenamiento —explicó Kecleon—. Está cubierto de un potente antídoto hecho de la fruta meloc. Llevas uno, ¡y el antídoto circulará constantemente a través de tu sistema, haciéndote igual de inmune a un Pokémon basado en veneno!

—Eso suena a una idea realmente buena —dijo Char—. Fui envenenado una vez, se sintió fatal...

—Bueno, con uno de estos, ¡nunca más tendrá que temer al veneno jamás! —dijo Kecleon—. O, ¿qué tal este pequeño objeto de por aquí? ¡La ‘fugaesfera’! ¡Increíblemente vital en cada misión de mazmorras misteriosas! La activas dentro de una mazmorra, ¡e instantáneamente ejecutará una develación, liberándote a ti y a tus aliados de la maldición de la mazmorra! Esta es la única cosa que siempre querrán tener a mano, solo en caso de que algo vaya terriblemente mal. ¡Porque, incluso los equipos de resistencia más valientes y mejores llevan una en cada misión!

Saura no parecía muy impresionado, pero asintió amablemente en respuesta—. ¿Qué piensas? —le preguntó a Char.

—Las llevaremos —decidió Char—. Uno de esos pañuelos y... tres de esas esferas.

—¡Muy bien! —dijo Kecleon con una sonrisa—. El total será de setecientos Poké. Pueden llevar los objetos con ustedes si están en un apuro, o puedo hacer que los envíen a su almacén más tarde. Es su decisión.

Saura pidió que los objetos fuesen enviados al almacén, y Kecleon les agradeció por el negocio y se apresuró al siguiente cliente en la fila, disculpándose por la espera. El Equipo Ascuas dejó la tienda sintiéndose extrañamente insatisfecho.

—Solo esperen y verán —dijo Saura—. ¡Nos volveremos tan grandes, que un día compraremos ese pañuelo móvil! ¡Sí! ¡Y un puñado de esas invisiesferas también!

—Bueno, esa fue una buena forma de desperdiciar una hora —gruñó Char—. Ahora, me pegunto si Domo está disponible. Me entraron ganas de hacer algo de ejercicio...

... ... ...


Cuando Char y Saura entraron al dojo, fueron recibidos por la vista de un poderoso Charizard escupiendo llamas en el aire, iluminando las antorchas para abrir ese día. Char estuvo una vez más fascinado ante la vista de su forma futura, y de repente sintió el deseo de entrenar volviéndole rápidamente. Su corazón se derretía ante el pensamiento de tener alas, y la absoluta libertad que venía con ellas.

—Oh, madrugadores, ¿no? —canturreó Domo luego de verlos—. Por supuesto, todos fuimos bruscamente despertados esta mañana, en efecto. Como si algo nos estaba llamando... Pero de cualquier manera, felicitaciones, ¡igual son mis primeros visitantes del día! ¿Vinieron a practicar?

—Sí —dijo Saura—. Nos prohibieron hacer misiones hoy, y por otra semana entera también. Estamos intentando encontrar formas de mantenernos ocupados.

—Bueno, yo puedo mantenerles ocupados por unas cuantas horas —dijo orgullosamente Domo—. Si quieren saberlo, ¡he estado entrenando incesantemente con mi forma de Charizard por los últimos dos días, todo gracias a ti! ¿Estás listo para aprender algunas técnicas más?

—¡Puedes apostar! —exclamó Char.

En solo un momento, Domo había terminado de encender las antorchas y era ahora una copia perfecta de Char, listo para empezar la demostración. Saura se retiró de la plataforma, dando a los dos combatientes algo de espacio...

—Entonces, ¿has estado practicando con tu fuego? —preguntó Domo—. Deberías haber averiguado cómo funciona para ahora. ¿Has aprendido a convocarlo a voluntad?

—En gran parte, sí —respondió Char, sin ser completamente honesto. Aunque se estaba volviendo bueno en eso, su fuego había sido débil como máximo, y sabía que aún necesitaba mucho entrenamiento si quería pelear junto a los mejores de los Pokémon.

—Bien —dijo Domo—. Ahora, te enseñaré un par de técnicas avanzadas que puedes realizar al manipular tu fuego con destreza. Primero... ¡prepara tu Ascua para la batalla!

Char intentó hacer lo instruido. Llamó a la mente algunas de las más molestas memorias que hubo experimentado durante los últimos días. Recordó al Chikorita en el barranco, cómo lo había tan astutamente salpicado con agua... solo para molestarlo...

... y al Scizor que podría haber aplastado su cráneo en pedazos sin esfuerzo, si su entrenador no hubiera estado ahí para ayudarlo...

Funcionó. Su fuego se alzó en su ayuda, listo para ser arrojado hacia los enemigos.

—¿Eso es todo? —preguntó Domo—. Qué débil. Necesitas mucha más práctica. Cuando realmente va en serio lo de luchar, la llama de tu cola debería crecer más grande de lo que tú eres, e incluso cambiar de rojo a azul, luego de azul a blanco. Bueno, por supuesto, eso no puede ocurrir mientras estés en esta base, pero igual. Tu fuego es insuficiente.

Char miró hacia atrás a su llama. Era ahora de más o menos su tamaño, y aún no se veía demasiado violenta. Se sintió algo avergonzado de sí mismo, pero el deseo de superarse solo creció.

—Sin embargo, esto servirá para la primera lección —ladró Domo—. Ahora, esto es lo que quiero que hagas. Quiero que escupas una pequeña bola de fuego hacia mí, justo como normalmente harías con un enemigo.

Char se concentró. Sintió cómo el fuego lentamente subía por su garganta. Pronto, se contoneó en el borde, justo detrás de su lengua.

—¡PERO! —exclamó de repente Domo—. Justo antes de que el fuego salga de tu boca, ¡quiero que lo canceles! ¡Frénalo! ¡Cancela el ataque a toda costa! ¿Entendido? ¡Ahora, hazlo! ¡Exhala! ¡Prepárate para el ataque, luego detenlo!

“Uf... esto no va a ser agradable”, pensó Char, queriendo demasiado aliviarse de la presión.

Char se encogió. Encontrando una chispa de coraje, tomó una profunda inhalada–la más profunda que pudo conseguir–y luego la soltó.

Pero en el último momento, Char cerró fuertemente el hocico, previniendo que cualquier fuego escapase. De inmediato, diminutas flamitas estallaron de sus fosas nasales, y un dolor terrible se extendió a través de su garganta y estómago como si estuviera a punto de explotar...

Char tosió. No fue una tos indolora, pero una que se sintió como si una zarpa desgarrara su pecho. Simplemente no la pudo frenar. Inmediatamente, otra tos le siguió, luego una tercera. Char cayó al suelo, lágrimas brotando de sus ojos cerrados, mientras sus pulmones hacían erupción una y otra vez con dolorosos espasmos...

—¡Char! —gritó Saura—. ¿Estás bien?

Char escuchó la voz, pero no pudo responder. En lugar de eso, tosió de nuevo, soltando un largo y silbante resuello que exprimía sus pulmones completamente.

Con cada violenta exhalación, otra negra nube de humo era soltada en el aire. Cuando Char finalmente empezaba a recuperarse y abrió los ojos, notó que literalmente no podía ver más de cinco centímetros delante de su cara.

—¡Y ya está! —exclamó Domo, intentando ventilar el humo fuera del camino—. Esa técnica es conocida como la pantalla humo. Con ella, puedes llenar el aire con humo y reducir la puntería de los ataques de tu enemigo. También, al ser una criatura de fuego, tú tienes una ventaja visible en una habitación llena de humo... ya que puedes respirarlo libremente como el aire... pero tu oponente podría no ser tan afortunado.

—¿Tiene... –cof– tiene que... –cof, cof– ser siempre así de doloroso? —tosió Char.

—Claro que no —dijo Domo—. A medida que entrenes, aprenderás a sacar tu fuego justo en el nivel correcto, y a frenarlo justo en el tiempo correcto para liberar el humo sin dañar tus pulmones. Toma práctica, pero confía en mí, es una técnica que realmente quieres aprender...

Mientras el humo se esparcía y llenaba la habitación entera, Saura comenzó a toser también. Pero el humo se despejó prontamente después al hacer contacto con las llamas fantasma en el cielo raso y las paredes, de alguna forma filtrándose en ellas. En solo un minuto, el aire estaba igual de despejado como siempre.

—Continuando, tengo otra técnica para enseñarte —dijo Domo luego de transformarse en Charizard—. Ah, mira. ¡Tu llama incluso ha crecido! Sabía que tu primer intento en producir una pantalla de humo te dejaría irritado. ¡Perfecto! Ahora, la técnica que estoy a punto de enseñarte es una difícil, y se hará montañas más fácil una vez que evoluciones, pero con un poquito de esfuerzo, puedes aprenderla siendo un Charmander. Ahora... ¡prepara tu fuego!

“No tiene por qué decirme eso”, pensó Char, aún intentando recuperarse de la dolorosa experiencia. “Se... se merece una bola de fuego gigante en la cara por hacerme hacer eso. ¡Sí! ¡Le mostraré!”

Char apretó los puños, tratando de actuar lo más ofendido y vengativo que pudo conseguir, para estimular su fuego todavía más...

—¿Listo? —gruñó el Charizard—. Esta vez, ¡no te frenes! ¡Libera tu fuego con todas tus fuerzas!

Una vez más, Char se concentró. Su fuego era mucho más poderoso esta vez, fluyendo fácilmente como un río de lava dentro de él a medida que rezumaba por su garganta.

—¡PERO! —bramó Domo—. Cuando tus pulmones se hayan desinflado completamente, ¡no ceses el ataque! ¡Solo sigue empujando lo más que puedas! ¿Entiendes? Sigue, ¡incluso cuando piensas que ya no tienes poder!

Char no pudo esperar a que Domo terminara de hablar. Con un gran fuuish, escupió fuego hacia el vientre del Charizard. Y sostuvo.

“¡Vaya!”, se dio cuenta Char cuando las llamas seguían saliendo de su boca. “¡No sabía que podía hacer esto! ¡Estoy... sosteniendo la llama! ¿Por cuánto tiempo puedo mantener esto?”

Pronto, sus pulmones estuvieron completamente vacíos, pero Char continuó empujando. La llama ni siquiera vaciló. Por primera vez, Char se dio cuenta de que tal vez su Ascua ni siquiera era controlada por sus pulmones en primer lugar. Se preguntó si había un órgano diferente e inadvertido en su cuerpo responsable del ataque. Siempre y cuando mantenía la boca abierta, las flamas simplemente seguían saliendo...

El Charizard de repente saltó fuera del camino del fuego, y algo increíble ocurrió. ¡Char vio que su fuego volaba varios metros a través de la habitación!

Luego de ver la fuerza de su ataque, Char finalmente tuvo que cortarlo de golpe. Tomó un respiro profundo para recuperarse de la inminente asfixia.

—¡Y esa técnica ha sido llamada ‘el lanzallamas’! —le explicó Domo al Charmander, que tenía los ojos como platos—. Su magnitud está limitada solo por el nivel de fuerza de tu Ascua. Su duración es limitada solo por cuánto tiempo puedes aguantar la respiración. No puedes arrojar fuego e inhalar al mismo tiempo, como ves. Pero tu Ascua es incesante, y una vez que el ataque ha sido activado, ¡no se detendrá hasta que tú lo cortes!

—¡Eso es impresionante! —gimió Char una vez que hubo recobrado el aliento—. ¡Pero... es agotador!

—Sí, en efecto, es agotador usar tu fuego —dijo el Charizard—. Es por eso que solo usarías normalmente el ataque básico de tu ascua cuando tu enemigo es débil, para conservar fuerzas. También, una vez que evoluciones, tu cuerpo se volverá más grande y fuerte, capaz de resistir más esfuerzo que ahora, y tus pulmones serán capaces de contener más aire. Tus ataques de fuego se volverán... verdaderamente devastadores.

En cuanto más pensaba Char sobre eso, menos podía esperar volverse un Charizard. Su mente flotó de vuelta a aquel fragmento salvaje que había tenido unos cuantos días atrás, y se preguntó si aún estaba en el almacén.

—Ahora, solo entre tú y yo, cuando evoluciones a Charmeleon, ven a verme inmediatamente —siseó Domo—. Todavía me falta la transformación de Charmeleon.

—¡Vaya, Domo! —gritó Saura con asombro, acercándose al Charizard—. ¿Tienes alguna técnica nueva para mostrarme?

—Lo lamento, Saura —dijo Domo, negando con la cabeza—. Como dije, he estado pasando todo mi tiempo como Charizard últimamente. Pero prometo que la próxima vez estaré preparado con nuevas técnicas para ti.

—Aah, está bien —dijo Saura.

—Bueno, eso es todo lo que tengo para mostrarles por el momento —dijo Domo—. Practiquen estas nuevas técnicas bien. Si las usan adecuadamente, ¡podrían volverse invencibles algún día!

—Oh, ¡sí lo haremos! —dijo felizmente Saura—. Me aseguraré de que Char tenga abundante práctica. ¡Solo asegúrate de tener esas lecciones listas para mí!

La lección llegando a su fin, Char y Saura hicieron una reverencia a su entrenador de combate. Char comenzó a experimentar las punzadas de un sentimiento que nunca pensó poder tener: verdadera confianza en sí mismo. Usando estos nuevos ataques, él sabía que podría contar con él mismo para desempeñarse bien en las batallas. Era un sentimiento muy agradable y vigorizante. No deseó otra cosa más que más de eso.

—¡Me alegro de poder ayudar! —exclamó Domo mientras empezaban a marcharse—. ¡Nos vemos luego, Equipo Cacahuates!

Char y Saura se detuvieron en seco. Se volvieron extrañamente para ver al Charizard con una reluciente sonrisa en la cara.

—¿Qué? —soltó Saura.

—Equipo Cacahuates —repitió el Charizard, sonriendo aún más ampliamente.

—Sabes que cambiamos nuestro nombre, ¿verdad? —dijo Char.

—Sí, sí, lo sé, lo sé —dijo el Charizard, una pequeña risa colándose en su voz—. Pero... solo no puedo evitar reír cada vez que escucho ese nombre. Es una pena que lo hayan abandonado. ¡Equipo Cacahuates! ¡En verdad, un nombre brillante!

Para sorpresa de Char, Domo comenzó a reírse contenidamente.

A medida que lo hacía, partes de su cuerpo de Charizard empezaron a brillar intensamente con blanco, como si estuviera transformándose, pero intentando resistir el proceso. Sus piernas se tambaleaban, creciendo y disminuyendo de tamaño, y sus alas y brazos se tornaron brevemente de color púrpura. Su cara se deformó y se aplanó, volviéndose casi una rara burbuja de carne inducidora de pesadillas.

—Cierto, los Ditto no pueden mantener sus formas cuando están riendo —le dijo Saura a Char, poniendo los ojos en blanco—. Pero en serio, todavía no veo qué es tan genial sobre ese nombre. ¿Por qué a todos les gustó? ¡Es el peor nombre para un equipo que podría haber!

Domo pronto se recompuso, y fue capaz de revertirse nuevamente a su forma de Charizard. Se concentró y fue capaz de abstenerse de reír, pero la sonrisa aún quedaba en su rostro.

—Tienen que entender algo —dijo el Charizard—. No sé si ya se habrán dado cuenta, pero la vida en la fuerza de resistencia no es muy divertida. Cada día nos despertamos y tenemos que afrontar el hecho de que escogimos esto como nuestra vocación, la de pelear como soldados en una guerra sin fin contra posibilidades imposibles. Pokémon mueren todos los días desafiando al Maestro. ¿Y para qué? Nunca lo sabrán. Nunca lo sabremos. Podrá venir algún día en el que el Maestro caerá por fin. Nunca lo veremos. Y no va a ser obra mía, o de ustedes, sino la de los verdaderamente grandes como Scythe. Solo estamos todos aquí para apoyarlos, en verdad, haciendo nuestras pequeñas partes para mantener funcionando al mundo... Y cada día, tenemos que seguir levantándonos y hacerlo otra vez, y encontrar formas de... seguir sonriendo.

—... Oh —dijo Saura—. Entonces... era bueno, porque... ¿todos se reían de eso?

—Ponía una sonrisa en la cara de todos, sí —dijo cálidamente el Charizard—. Y nos hacía reír. Tienen que entender, no nos estábamos riendo de ustedes, sino con ustedes. Saber que escogieron ese tipo de nombre nos hacía respetarlos incluso más, y nos daba un poquito de alegría mientras continuábamos con nuestros días. Yo, por mi parte, me imaginaba a ustedes volviéndose un gran equipo como el Equipo Remordimiento, y manteniendo el nombre; ¡eso le hubiera enseñado al Maestro a no meterse con los cacahuates!

—Bueno, para que conste, nosotros no elegimos el nombre en primer lugar —dijo Saura categóricamente—. La secretaria lo hizo, porque no pudimos pensar en uno.

—Ah, por supuesto —dijo el Charizard, tratando de frenar otro ataque de risa—. Lo sospechaba. Verán, esta clase de cosas ya ha pasado antes... Jay tiene un don para inventar los mejores nombres. Varios años atrás, ella registró al... al... ‘Equipo Conejito Lerdo’...

Eso fue todo; no pudo soportarlo más. Domo estalló en carcajadas de nuevo, causando que trozos enteros de su forma se desvanecieran en un cieno purpúreo. Char tuvo que apartar la vista; observar transformaciones involuntarias le daba arcadas en el estómago.

—Bueno, vayamos a buscar algo más que hacer —sugirió Saura, poniendo los ojos en blanco otra vez a causa del Ditto.

... ... ...


Cuando el Equipo Ascuas decidió dirigirse al comedor para almorzar, se sorprendieron al encontrarlo todavía bastante lleno, aún cuando ya era pasada la hora en que todos los equipos debían estar ocupados con sus actividades diarias...

“Es a causa de la prohibición”, se dio cuenta Char. “Estos son todos equipos de entrenamiento que no pueden estar en misiones hoy. Justo como nosotros.”

—Oye, me pregunto si el Equipo Franjas está aquí —quiso saber Char—. Tal vez podríamos–

—No, no —dijo Saura rápidamente—. Recuerda lo que dijo Scythe. Sin conversaciones con amigos por hoy.

“Cierto”, recordó Char. “Casi lo olvidé–aún estamos en el centro de una enorme controversia. No queremos atraer la atención hasta que todo quede en el olvido.”

Así que, sin decir una palabra a nadie más, Char fue a formar la fila. Afortunadamente, los Pokémon a su alrededor parecían ser amigables con él, saludándolo con solo respetuosas sonrisas. Se preguntó si eso era porque todos eran niños en equipos de entrenamiento quienes no podían comprender bien la gravedad del ambiente de ese día.

—¡A todos les gusta el almuerzo! —vitoreó el Bellossom mientras le pasaba a Char una bandeja de comida y bebidas—. ¡Muchas bocas para alimentar hoy! ¡Disfruta de tu comida!

“¿Puré de manzana?”, se preguntó Char, mirando la comida.

Sin incidentes, Char juntó suficiente comida para él y Saura y regresó a su mesa, una posicionada discretamente en el rincón más alejado de la habitación.

—¿Cómo se supone que debes comer esto sin que se te quede por el cuerpo? —preguntó Char, colocando su comida y mirando a la gran montaña de dorada sustancia en el medio de su plato.

—¿Qué tiene de malo que se te quede por el cuerpo? —preguntó Saura—. Eso es lo que ocurre normalmente cuando comes...

Char cruzó los brazos—. Bueno, de donde yo vengo, eso es considerado grosero —dijo él—. Los humanos usan estas cosas llamadas–

—¡Oigan, chicos!

Char se volvió para ver a tres Pokémon acercándose velozmente a su mesa. Era el Equipo Franjas. Ray, Taka, y un Meowth les rodearon, y Leo rápidamente cerraba la marcha.

“Genial”, pensó Char, su estómago dando un vuelco. “De acuerdo, nada malo pasará si no decimos nada estúpido. Solo sé amigable...”

—Hola, Ray —dijo Saura, claramente con la misma incertidumbre de Char—. ¿Qué tal va su día?

—¡Aburrido! —respondió Taka, sentándose a la mesa—. No puedo creer que estemos atrapados en la base por doce días enteros. Estas van a ser dos semanas muy largas... Es difícil encontrar maneras de mantenerse ocupado.

—Lo sabemos —dijo Char—. Lo hemos intentado toda la mañana.

—¡¿En serio vieron al Scizor?! —preguntó Ray con entusiasmo—. ¿Cómo era? ¿Scythe peleó con él? ¡Todavía no puedo creer que no estuve ahí! ¡Habría dado cualquier cosa por solo un día así con Scythe!

—¡Raaay! —gimoteó el pequeño Shinx—. Nosotros estuvimos ahí también, ¿recuerdas? ¡Te contamos sobre eso como diez veces!

—Sí, nunca se cansa de oír la historia —dijo Taka, poniendo los ojos en blanco—. Y tampoco se perdonará jamás haberme pasado el trabajo de los Barrancos Arbolados.

—Bueno, pienso que tienes suerte de no haber estado ahí —dijo Saura—. Scythe dice que podríamos haber muerto.

—Nah, en serio lo dudo —dijo Ray—. No con Scythe ahí contigo. Igual me gustaría haber estado ahí.

En la pausa de la conversación, Char tomó la oportunidad de comenzar con su comida. De manera vacilante, bajó su boca al plato y comió como un animal, haciendo que la dulce y pegajosa sustancia se quedara por todo su hocico. Cuando levantó la mirada, estuvo sorprendido que a ninguno de los otros Pokémon le pareció raro su comportamiento. Se limpió la boca con su brazo.

—Así que... chicos —dijo Ray, bajando la voz—. ¿Es cierto? ¿Tienen la Llamada?

Un nudo se formó en la garganta de Char. Esta era exactamente la clase de cosa que Scythe no quería que ocurriera.

—Eh, no lo sabemos realmente —mintió Saura—. Yo solo pensé que fue un terremoto.

—¡Terremoto, no lo creo! —habló el Meowth—. ¿Han visto a Alta Inteligencia últimamente? ¡Se están volviendo locos!

—Él tiene razón —dijo Taka—. Escuché que Alta Inteligencia ha estado actuando realmente extraño desde la gran noche anoche. Incluso Dr. Orde no es el mismo hoy en verdad. Estamos empezando a pensar que toda esa cosa del terremoto fue solo un encubrimiento.

—Eh, bueno, realmente no hay forma de decirlo con seguridad —dijo Char—. Me refiero a que Scythe piensa que es la Llamada, pero... bueno, no es como si nosotros pudiéramos decir qué fue. ¡Estábamos durmiendo!

—¡Entonces tiene que ser la Llamada! —dijo Ray—. Los instintos de Scythe nunca se equivocan. ¡Es por eso que están con él en primer lugar! Lo supo desde el momento que les trajo aquí por primera vez.

Saura le echó a Char una mirada significativa. Char se mordió la lengua.

—Oigan, ustedes dos —dijo rápidamente Ray—. Saben, no tienen que preocuparse por nosotros, ¿verdad? Estamos de su lado. No es que iremos a cotillear su secreto con todos. Eso no es lo que hacen los amigos.

—¡Sí! ¡Mis labios están sellados! —proclamó Leo.

—Nuestros labios están sellados —dijo Ray con un asentimiento—. Pero... es una locura. Simplemente he estado pensando sobre esto todo el día... Pienso que cosas grandes están a punto de suceder aquí. Será un verdadero honor estar presenciándolas.

La lengua de Char estaba atada en muchos nudos; no tenía idea de qué decir. Todo lo que sabía era que iban a ser dos semanas muy largas.


Traducido por WillChar96.
Translated by WillChar96.

Rak, eres todo un artista



.- Pokémon Mundo Misterioso: Resistencia Plateada -.

---> ¡Concurso en marcha! <---
¡No se lo pierdan!

Pásense por mi página de Deviantart: WillChar96


Otras asombrosas firmas charmandescas (?):


Gracias onix ^^.

#37
Primero que nada, gracias Will, voy a tratar de tener la zona más ordenada y de hacer publicidad para atraer lectores y así poder darle a este fic o tu nuevo fic la motivación necesaria.

Vamos a leer este capi de relleno, a ver...

LOL, cuando empiezan a pensar que son ricos se dan cuena que unos simples pañuelitos salen cincuenta veces más de lo que tienen.

Bueno, el entrenamiento con Domo fue muy interesante como en todas las ocasiones. Además, me gustó mucho cuando hablaron del nombre de Equipo Cacahuates... ahora entiendo por qué a todos les parecía buen nombre, una lástima que Saura no lo haya soportado.

Pobres Char y Saura u.u Tienen menos sentido del encubrimiento que una sandía en un campo de tomates.

El capítulo es de relleno, cierto, pero pasó rápido y con el entrenamiento junto con Domo fue como si realmente hubiera estado muy corto. Siempre es buena cualquier porción de información.

¡Bien por ti que sigues traduciendo amigo! Nos leemos pronto :)


Gracias a todos por recordarme :) Sólo tengo buenos recuerdos de ustedes y de este agradable lugar también.
#38
¡Hola!
He yo aquí un nuevo lector presentándose. :D
Bueno... algo así como "nuevo lector" no soy, ya había leído algunos capítulos desde hace algún tiempo, y de verdad que me engancharon, más sin embargo; no diré que no había tenido tiempo de comentar pues sería una simple y patética excusa, pero en mi defensa solo diré que no había estado muy presente en el foro los últimos dos meses. Por eso había leído solo hasta el capítulo 4 y cuando vine a ver OMFG ya íbas por el capítulo 16.

Sentí ganas como de pasar de largo e irme a leer otro fic, pero me dije a mi mismo: "Espera, ya adelantó 12 capítulos, así podrás leer sin que te corten la inspiración como siempre lo hacen e.e" XD
Lo juro en serio pensé eso.

Para serte sincero no comentaré capítulo por capítulo pues es mucho trabajo, pero en vez de eso haré un comentario general y espero hacer un gran y largo post para justificarme, así que a ver que palabras vienen a mi mente mientras escribo! :D

Primero que nada, mis felicitaciones al auto por escribir tan maravilloso fic, de verdad que es super bueno incluso me dan ganas de abrir mi PMM Exploradores del Cielo y ponerme a jugar pero cuando lo abro estoy en el Pináculo del Tiempo y siempre caigo vencido en el piso 8; muy pocas veces llego hasta Dialga. Han sido dos en total, pero estoy divagando; aunque tiene que ver con el tema no viene al caso, así que... en lo que seguía.

De verdad que mis felicitaciones al autor por tan magnífico fic y obviamente muchas, muchísimas felicitaciones a ti por tomarte la molestia de traducirlo para nosotros. Imagino que debe ser mucho trabajo hacer eso, y que no es nada sencillo, además de lo extenso de los capítulos y las rimas y demás cosas que se presentan adelante.

Me parece genial la idea de este fic, pues a mi parecer cuenta una historia que no muchos se atreven a contar, yo nunca he jugado el PMM en el que está inspirado este fic (sí es que en realidad esta inspirado en alguno y no en PMM en general), más sin embargo me gusta la forma en como el autor (y tú) describen las cosas; en vez de decir "subí un nivel y aprendí el movimiento equis" se toma la molestia de describir como el pokémon aprende el movimiento y no tiene un nombre técnico como tal sino simplemente lo nombra. Por esa parte es genial.

Una muy linda historia la que narra en sí, al principio creí que ese Scyther era el malo del cuento y solo querían lastimar a los pobres e indefensos iniciales de canto, pero me equivoqué completamente. Es más, cambié por completo mi forma de verlo o imaginarlo en este caso, a medida que leía.

Me fascina la forma en que describe todas y cada una de las partes de la guarida, simplemente descripciones impecables y que sin caer en muchos detalles te lleva a imaginar el lugar e incluso si alguien se toma la molestia de leer desde el principio como yo, estoy más que seguro que se sentirá dentro de la historia como un personaje más, todo depende de con cual personaje se identifique.

Me gustan mucho el Raichu, el Treecko y Leo!
Ray me parece que es super carismático, y le agrega ese toque de gracia que necesita la historia pero sin enfocarla totalmente en él.
Taka por su parte me parece la chica, coqueta pero luchadora, valiente y decidida que esta dispuesta a cumplir su objetivo a como de lugar pero sin perder de vista sus valores y principios, o al menos, esa es la idea que me ha dado.
Y por último y no por eso menos importante Leo!
Me gusta Leo por tres cosas, la primera su nombre, me gustaría pensar que es Leonardo, pues ese es mi segundo nombre! XD
La segunda por el pokémon que es, que aunque olvido como se escribe, es uno de mis favoritos por ser tan lindo y parecer una especie de perrito, muy cuchi.
Y la tercera, por su actitud, por enseñarle a todos siempre una sonrisa, estar dispuesto a ayudar a too cuanto necesite y por la alegría y confianza que transmite.

Con Eva... pues nunca me ha gustado mucho Espeon y ella me da muchas más razones para que no me guste, por el simple hecho de que es psíquica y puede entrar en tu mente cuando guste y hurgar dentro de tu subconsciente para ver que puede sacar de allí, me recuerda mucho a los psicólogos, pues ellos siempre te sacan todo lo que quieren saber y lo peor del caso es que usan sus juegos mentales para enredarte y eres tu mismo el que termina diciéndoles todo.
Si has ido a uno sabrás de lo que hablo, yo fuí una vez porque tenía un problema -o al menos eso creía mi madre-, de que no podía superar que mi mejor amigo hubiese muerto por culpa del cáncer cuando apenas teníamos siete años. De verdad me pegó pues literalmente a veces hasta dormíamos juntos él en mi casa o yo en la suya. Que en paz descanse, pero ya. Eso si que no viene al caso.

Para mi que Eva es una infiltrada y en realidad trabaja para el Maestro, pero no sé mientras más lea más sabré, y por cierto... ¿Quién es el Maestro? ¿Es un pokémon, o quizás un humano? Me he fijado que se hace mucha referencia a todo lo malo que es, más sin embargo, el autor no dice de quien se trata.

Ahora, pasando con otros Pokémon, Dusknoir... Me recuerda al Dusknoir de PMMEC, y me gusta la escena que forma el autor en torno a él y su equipo, me lo pude imaginar todo como si estuviera pasando en el animé, me parece que The Pokémon Company debería de sacar un animé que hable sobre la saga de Mundo Misterioso, apuesto a que les traería muchas más ganancias y mucho más público que con el actual animé se Ash y pikachu, jugando a ser grandes y siempre perdiendo como mediocres... no culpo a Pikachu, culpo a Ash! ó__ó

En cuanto a los vigilantes, ya tenía una idea formada desde el principio de que tipo de Pokémon serían, pero mi pregunta radica en que ¿Porque hacen lo que hacen?
Y también Char podrá reclutar Pokémon en las mazmorras misteriosas a lo largo de la historia o sólo se podrán unir a su equipo Pokémon que estén dentro de las instalaciones de la División Dorada.

Me gusta mucho Domo, me parece un Ditto muy risueño y sabio también, aparte de obviamente ser el único de su tipo, o especie, que ha visto a Mew, además de que ayuda mucho a Char y Saura.

¡Por cierto! Saura... es más como un nombre de mujer pero en la historia se da a entender que Bullbasaur es macho, o sea pero jelou. ¿Qué con eso? ¿Acaso sus padres no lo/la querían? xD

Y no importa cuanto relleno haya, aún ese es mejor que el de naruto! ;)

Y ahora sí, por último me causó mucha risa como se sintió Saura, al ver que había tanto dinero en su cuenta y cuando se presenta ante Kecleon casi cae redondita. Pude imaginarme la escena perfectamente.

Y ya pues, no sé a que más hacer referencia, creo haber dicho y preguntado todo lo que tenía que decir. Si me acuerdo de otra cosa te la pregunto en el próximo comentario.

Sigue con este trabajo, de verdad que lo haces excelentemente bien.
Tal vez me retrase un poco con los otros capítulo pero ten por seguro que seguiré leyendo y comentando independientemente de cuanto hayas avanzado a partir de aquí.

Chau, y nuevamente gracias por hacernos llegar esta maravillosa historia, cuídate.

See ya!~

Baby we are the New Romantics Come on, come along with me
Heartbreak is the national anthem We sing it proudly

#39
Demian:

Me encantan tus estrategias de moderador xD. ¡Sigue con el buen trabajo!

Tiene mucho sentido el precio de esos pañuelos, porque eran realmente difíciles de conseguir (casi imposibles xD) en el juego. Yo nunca llegué a tener uno T.T.

Coincido contigo con lo de Domo. Lo que dijo es muy inspirador... Eso de lo dura que es la vida en la Resistencia y que tienen que encontrar formas de "seguir sonriendo".

No hay mucho que comentar en un capítulo de relleno, y menos en una respuesta a un comentario de un capítulo de relleno (?).

El siguiente capítulo, en mi opinión, es el que aviva nuevamente la historia, que estaba cayendo en la monotonía.

Gracias por seguir leyendo ^^

Abdy!~:

OMG OMG OMG OMG NUEVO LECTOR!! (?)

Muchísimas gracias por haberte tomado el tiempo de leerlo, en serio +.+. Ya me habían dicho que me estaba apurando demasiado, y debí hacer caso xD. Es bueno saber que por lo menos había tenido un lector, pero que no pudo comentar por mi culpa.

Como puse en el comentario del primer post, el fic me pareció increíblemente bueno. Por ahora tiene 53 capítulos y contando (además de los capítulos especiales y divisiones), y no hay remedio... ¡te engancha de una! Espero estar haciendo un buen trabajo al transmitir todo ese suspenso que casi me mató cuando lo leía xD.

Este fic, según el autor, está basado en PMM en general, pero en ninguna historia en particular. Es completamente nueva y original. Tal vez esa sea la mejor parte. Personalmente, estaba cansado de leer fics de PMM que usaban como base la historia de los juegos, eran tediosos y repetitivos. Pero esta historia fue sorprendente.

Si tuviera que dar un adjetivo a las descripciones de este autor, usaría el mismo que el tuyo: "impecables". No es difícil imaginarse los lugares a donde viajan los protagonistas, por la forma en que los describe. Utiliza hasta un párrafo entero para mostrarte solamente el lugar. Pero no solo se queda con las oraciones visuales, auditivas y olfativas; también pone la sensación de los personajes y sus primeras impresiones. Una muestra de que el autor realmente se esforzó al hacer esta historia.

Ray es mi personaje favorito :D.

Eva... hay muchas cosas que se pueden decir de este personaje. Especialmente más adelante -no digo nada más xD-. Lamento mucho lo de tu amigo... :(.

El Maestro es uno de los misterios mejor guardados por el autor. Únicamente se sabe qué y quién es cuando más lees. Algunos dicen que es humano, pero la mayoría dice que es Pokémon.

No podría estar más de acuerdo contigo. ¡Quiero un anime de PMM! ¡¡AHORA!! (?). Hubo algunos episodios especiales, pero que jamás terminaron T.T. Ash es un %$%·%·.

De los Vigilantes se sabe muy poco a estas alturas de la historia, pero lo que tienes que saber es que hacen cosas horribles. Son Pokémon salvajes, pero más fuertes que los fantasmas normales y que evitan toda clase de luz.

No te preocupes, habrá adiciones al Equipo Ascuas ^^.

Saura es macho, macho ¬¬. El autor quiso hacer un juego de palabras con Bulbasaur, sacando "saur" y poniéndole alguna terminación. Lo mismo ocurre con los hermanos de Saura. Por cierto, el autor también dijo que se pronuncia igual que Sora, el personaje de la saga de Kingdom Hearts. (SOH - ra)

No importa cuánto tardes en comentar, con tal de que lo hagas por lo menos una vez al año (?).

Muchísimas gracias por haber leído, Abdy ^^




19. Capítulo 17: Un Encuentro de Mentes


Spoiler
Capítulo 17



—Vamos, Char... ¡puedes hacerlo! ¡Piensa!

Saura estaba casi extasiado. Habían pasado las últimas tres horas en la habitación blanca, memorizando el Credo... y todo estaba a punto de dar sus frutos. Char apoyó la cabeza contra la pared, intentando sacar a la fuerza el último manojo de palabras de su mente...

—¡Vamos, Char! —suplicó Saura otra vez, su emoción vacilando—. ¡Este no es tan difícil! No tenemos que empezarlo todo de nuevo, ¿verdad? Por favor, no nos hagas empezar todo de nuevo.

Luego de cerca de dos minutos enteros de silencio, Char levantó la cabeza y le lanzó una radiante sonrisa a Saura—. Busca... la victoria por repagarse... Ves, ahora, cómo supimos... ¡al final, todos, solos vivimos!

—¡Sí! —exclamó Saura, saltando en el aire—. ¡Char, lo hicimos! ¡Nos memorizamos la cosa entera! Vaya, ¿no estará Scythe encantado?

—No fue tan difícil después de que encontramos el ritmo —concordó Char—. No fue tan difícil en lo absoluto.

Había muchos otros Pokémon estudiando febrilmente el Credo en la pequeña habitación blanca ese día, mayormente a causa de la restricción a los equipos de entrenamiento. Todos ellos dieron al Equipo Ascuas una mirada extrañada mientras Char y Saura compartían un pequeño abrazo.

Char realmente se sintió bien consigo mismo. Por una vez, el Credo no se sentía como un voluminoso equipaje en su cabeza, como intentar acarrear la bolsa de suministros a través de una mazmorra. Lo sintió arraigado en su memoria como una melodía pegadiza. Saber el credo entero le hizo sentirse un poco más fuerte, como si recién hubiera evolucionado; ahora, estaba listo para asumir con solo un poco más del mundo que antes. Por una vez, empezó a sentir como si era una parte de un verdadero equipo de resistencia.

—¿Qué haremos para celebrar? —preguntó Saura ávidamente, dando vueltas por la habitación—. ¿Deberíamos ir a presumírselo a Scythe? ¡O tal vez a Gate! Dejemos la base por primera vez, y luego, podemos volver... ¡por nuestra cuenta! ¿Te imaginas cómo eso–

De repente, las luces de la habitación cambiaron de color. Todos los Pokémon chillaron de la sorpresa, murmurando entre ellos mientras levantaban la vista hacia las ahora rojas antorchas en las paredes.

—¡¿Qué?! —exclamó Saura—. ¿Ya? ¡No puede ser! ¡No se siente tarde todavía! ¡No puedes decirme que simplemente pasamos el día entero!

—El tiempo vuela cuando te estás divirtiendo —sugirió Char—. Vamos, Scythe nos está esperando. Tenemos que asistir a una reunión.

... ... ...


Char y Saura se dieron prisa hacia el Equipo Remordimiento lo más rápido que pudieron. Cuando llegaron, Char golpeó con impaciencia la puerta delantera.

—¡Oye, Scythe! —llamó Saura—. ¡Scythe, adivina lo que aprendimos!

La puerta se abrió, pero no estaba Scythe parado en el otro lado; un Houndoom de aspecto muy disgustado les devolvía la mirada.

—... Oh —dijo de repente Saura—. Eh... buenas tardes, Daemon. Bienvenido de vuelta.

Daemon no parecía impresionado. El sabueso estaba claramente desgastado por su aventura de dos días, y se mostraba en sus ojos. Char supuso que quería demasiado dormir, pero que Scythe le había insistido que se quedara despierto para la tan esperada reunión.

Diciendo nada, el sabueso se volvió y se fue. Char y Saura le siguieron sin hacer ruido, asegurándose de cerrar la puerta tras ellos en el camino.

—Entonces, ¿están todos aquí? —gruñó Scythe autoritariamente mientras Daemon guiaba al Equipo Ascuas dentro del centro de mando—. Bien, bien. Es un poco desalentador lo mucho que tenemos que discutir esta noche. Ustedes tres se perdieron demasiado.

—Bueno, mejor que sea importante —refunfuñó Daemon, sentándose cerca del frente de la mesa—. Y no veo por qué tuvimos que esperar a estos niños.

—No tienes ni idea —le contó Ursa.

El centro de mando, pequeño como lo era, estaba repleto. Los miembros del Equipo Remordimiento estaban apiñados alrededor de la mesa rectangular en el centro de la habitación, con Scythe y Daemon cerca del frente y el resto parado en dos filas a los costados. Scythe hizo señas a Char y Saura para que tomaran sus lugares justo al final. Haciendo su mejor esfuerzo para no sentirse intimidado por la escena entera, Char obedeció.

—Ahora, antes que nada —dijo Scythe, poniéndose al frente de la mesa—. La situación en el cañón.

—... Está yendo según lo esperado —dijo Daemon—. Los túneles están terminados. Los ciudadanos están preparados. La reubicación será en dos semanas.

—¿Nada salió mal? —preguntó Scythe forzadamente—. ¿Están todos listos para la reubicación?

—Si hubieras estado ahí, lo habrías podido ver por ti mismo —refunfuñó Daemon—. Pero no, nada salió mal. Todo está yendo acorde al plan. Todo lo que falta es que tú hagas tu parte cuando venga el momento.

—Bien —dijo Scythe—. Es lo que quería escuchar.

Char lanzó una mirada a Daemon. Sus ojos estaban inyectados en sangre, y parecía como si estuviera listo para colapsar sobre la mesa ahí mismo. Sus dientes estaban parcialmente descubiertos, como si estuviera luchando para aguantar el áspero sonido de la voz de Scythe.

—Aquí, sin embargo, las cosas no han sido tan afortunadas —dijo Scythe, bajando la voz—. Adiel está en movimiento.

Shander y el Exploud dieron un jadeo.

—Oh, no —murmuró Shander—. Esto agrega un giro a las cosas...

—¡No! —bufó Daemon—. ¿Dónde? ¿Quién lo ha visto? Escuché algunos rumores de que él había sido visto en el cañón, pero los descarté...

—No los descartes —advirtió Scythe—. Él estuvo en el cañón. Y él estuvo aquí. Lo sé... Lo vi con mis propios ojos. Mientras estaba llevando a estos dos en una misión de rutina a los Barrancos Arbolados... él vino.

Daemon tenía la boca abierta—. ¿Así que... él eligió como blanco los Barrancos? —repitió Daemon, una medida de humildad ingresándole en la voz—. Eso no tiene sentido.

—En efecto, no lo tiene —dijo Scythe—. Cuando hablamos, él afirmó que estaba simplemente intentando matar alguna presa fácil. Pero sospecho que algo más grande está a la mano aquí. Metagross está actualmente concentrado en esta cuestión. Tendremos que esperar sus pensamientos sobre el tema. Pero si me preguntas, parece como si... él está intentando crear una especie de distracción.

El rostro de Daemon había cambiado por la noticia, como si alguien lo hubiera golpeado en el corazón. Char sabía por qué; Daemon se había dado cuenta de que, si hubiera pasado a su manera y enviado al equipo solo por su cuenta, habría sido una gran equivocación.

—¿Viste esto venir? —demandó Daemon—. ¿Es por eso que insististe en proteger a los niños?

—En el fondo de mi mente, sospeché que Adiel podría haber estado en alguna parte detrás del conflicto en el cañón. Parecía ser su estilo —dijo Scythe—. Pero si te dijera que predije justo lo que hubiera pasado, habría estado mintiendo. Pero había algo en el aire últimamente, y no me hizo sentir cómodo.

—En ese caso, espero que hayas pedido un paro de al menos siete días en los aprendices —bufó Daemon—. No querríamos que alguien saliera lastimado.

—Doce días —respondió Scythe—. Solo para quitarlos del camino esta vez.

Daemon se echó para atrás, derrotado. Char no pudo decir bien si era por humildad, o solo agotamiento.

—¿Qué hacemos? —preguntó Shander—. No podemos mantener una guardia constante sobre el Cañón Cuenco por las próximas semanas, ¿o sí?

—Con Adiel en marcha, tenemos que —dijo Scythe—. No tenemos elección. Un ataque bien situado podría arruinar nuestros meses de trabajo duro.

—¡Pero no hay tiempo! ¡La misión de Refugio Rojo podría estar en juego también! —señaló Craw, golpeando una pinza en la mesa.

—Cierto, aún no hemos encontrado a los perpetradores —reportó Markov el Feraligatr—. Necesitamos más fuerzas ahí si queremos tener esto terminado antes de que el Maestro nos aplaste.

—Y tenemos que concentrarnos en la base si nos preocupa la seguridad de la División —señaló Ursa—. Si Adiel aparece en algún otro lugar, tenemos que estar aquí.

—Hmm —zumbó Scythe, mirando hacia abajo a la mesa en reflexión—. Tiene que haber una solución para esto. Tengo la sensación de que Adiel está intentando hacer algo... y tenemos que prestar atención si queremos captarlo.

—Oye, algunos de nosotros podríamos hacer doble función —sugirió Raon—. Podríamos alternar nuestras misiones para así estar siempre en ambos lugares a la vez.

—¿Justo como la misión del Acantilado Aero? —dijo Ursa—. Podría funcionar. Eso fue un poco extenuante, sin embargo.

—Por favor, no me recuerdes esa misión —gruñó Daemon, negando con la cabeza—. Éramos todos cadáveres vivientes para el final de la semana. ¡Fue casi un completo fracaso!

—Pero sí la llevamos a cabo —dijo Raon—. ¡Podríamos hacerlo otra vez!

—Tuvimos suerte —dijo Daemon—. Pensé que Aero nos enseñó una lección. No podemos depender de la suerte. Solo tuvimos éxito porque los Brutales nos subestimaron y lanzaron solo cinco escuadrones para asaltarnos. Si hubiera habido seis... o incluso cinco y medio...

El equipo entero quedó en silencio, tomando las palabras de Daemon a pecho. Char apenas podía seguir el hilo, pero empezó a entender cuánto esfuerzo el equipo ponía en su trabajo.

— Al parecer hay solo una opción razonable que nos sobra —anunció Scythe, golpeando triunfante la mesa con sus cuchillas—. Conseguimos ayuda.

—¿Ayuda? ¿De quién? —exclamó Nidoroch con sorpresa—. ¿Del Equipo Pavor? ¿Del Equipo Entei? No piensas que estarían a la altura de esto, ¿o sí?

—Del Equipo Absolución —dijo firmemente Scythe—. Ellos serían la elección más confiable. Acaban de terminar su última misión, y todavía no han aceptado una nueva. Lo último que vi fue que simplemente estaban haciendo recados para la división.

Daemon gruñó en desaprobación—. El Equipo Absolución es un montón de mastodontes sin cerebro —dijo él—. Con todo el debido respeto, ¡no podrían ni elaborar una estrategia para salir de una habitación con una puerta abierta! ¡¿Esperas que ellos se defiendan en esta operación?!

—Defenderse ellos solos, no —dijo Scythe—. Ellos nos acompañarían y nos darían el incremento de cabezas que necesitamos. Nosotros aún estaríamos dirigiendo la operación.

—No sería muy buena publicidad —notó Daemon—. No puedo recordar la última vez que pedimos ayuda. Nos haría parecer como que estamos intentando abarcar más de la cuenta y hemos sucumbido a mal juicio.

—Bueno, no lo hemos hecho —dijo Ursa—. Estamos abarcando solo lo justo, igual que siempre. Es Adiel el que lo estropeó todo. Con él en el cuadro, nuestras manos están de repente demasiado llenas. Pienso que la división lo entenderá–incluso anunciaron la situación completa en la reunión de esta mañana.

—En ese caso, tendré que concordar —dijo Daemon—. Sería una buena movida. Bien, de acuerdo. Conseguimos ayuda.

—¿Ellos nos estarán acompañando al asentamiento en el Cañón Cuenco, entonces? —inquirió Shander.

—No veo por qué no —dijo Scythe—. Pienso que su fuerza haría una buena adición a nuestros esfuerzos allí. Daemon–¿piensas que podrías encargarte del Refugio Rojo una vez que el Equipo Absolución esté a bordo? ¿Piensas que podrías guiarlos por el camino?

—Será un placer —dijo Daemon, un poco amargamente.

—Y supongo que eso me deja con el cañón —dijo Scythe—. Si Adiel se presenta ahí... podría frustrar sus planes, especialmente si el Equipo Absolución está aquí para ayudar.

—¿Entonces, es suficiente? —suspiró Shander—. ¿Problema resuelto? Estoy un poco cansado, por mi parte...

Char estuvo bastante impresionado por las habilidades de resolución de problemas del equipo. A través de un foro abierto, y aporte de múltiples miembros del equipo, habían llegado rápidamente a una solución para un problema grave. Un día, Char tendría que ser el que hiciera las decisiones para su propio equipo. Era un pensamiento aterrador, pero si Scythe era el que le enseñaba, probablemente resultaría bien. Char sabía que esta habilidad solo vendría con más destreza y experiencia, especialmente las del tipo que Scythe poseía.

—Desde que estamos aquí, hay otra cuestión que me gustaría traer, si me permites —dijo Daemon, asumiendo su postura seria una vez más—. Sobre estos niños. El Equipo Ascuas...

El equipo entero, salvo por aquellos que aún no sabían la verdad, contuvo la respiración. Char lo hizo también, sintiendo que el foco de la reunión acababa de desplazarse hacia él.

—Oh, estaba llegando a eso —dijo Scythe, tomando un profundo respiro—. Como ves, cuando dije que algo estaba en el aire... supongo que podría haber sido un poco más específico. Daemon, Shander, Brock... Me gustaría anunciar... que hemos descubierto la Llamada.

Char soportó la oleada de nerviosismo mientras el equipo completo se giraba para fijar los ojos en él y en Saura. Tragó saliva.

—¡¿Qué?! —escupió Daemon.

—La Llamada... —dijo Shander, sus ojos llenos de admiración—. ¿Cuál? ¿Cuál la tiene?

—Char la tiene —dijo Scythe con una sonrisa radiante.

—¿Qué... qué tan poderosa es? —preguntó Shander, simplemente aturdido—. ¿Es... justo como esperábamos?

—Es más poderosa de lo que podríamos haber imaginado —dijo Scythe—. Solo anoche, despertó a la base entera. La base entera. La base entera estaba en nuestra puerta anoche. Todo gracias a él.

Por un momento, hubo silencio. Las fauces de Daemon estaban cerradas firmemente, y una mirada distante se cernió en sus ojos. Estaba sin palabras.

Shander se retiró de la mesa, luego se acercó a Char con una especie de admiración y reverencia que apenas podían ser contenidas. Char se mordió la lengua mientras el Sandslash permanecía sobre él, examinándolo con sus negros y brillantes ojos...

—Hubo una reunión esta mañana para hablar sobre el... tema —explicó Scythe.

—Lo hiciste —interrumpió Shander, posicionando una garra sobre la cabeza de Char—. ¡Scythe, lo hiciste! Nunca pensé que sería posible, no ahora, pero lo hiciste. Encontraste la Llamada. Está aquí. ¡Finalmente está aquí! Pero... Eva...

—Eva fue una sucia mentirosa —dijo simplemente Scythe—. Eva mintió sobre haberlo revisado... y le falló al único diamante en la arena. Pero aquí está él, justo en frente de nosotros... ¡la leyenda viviente!

—Nunca imaginé que lo harías... —continuó Shander, comenzando a sonreír—. No puedo creer que no te creí. ¡Sí la escuchaste! ¡Sí la escuchaste en el Bosque Confuso! ¿Y... ahora qué? ¿Qué podemos hacer ahora? ¿Cómo... lidiamos con esto?

—Esa es la otra cosa —dijo Scythe—. En la reunión de esta mañana... Alta Inteligencia...

De repente, un sonido hizo eco a través de la habitación. Era el sonido de un golpeteo. Scythe se silenció a sí mismo y miró hacia la puerta, pareciendo muy sorprendido.

—Eh... ¿es alguien de aquí? —preguntó Ursa—. Uno, dos, tres... sip, todos nosotros doce... y el Equipo Ascuas, también...

—¿Quién podría tener la audacia de molestarnos ahora? —refunfuñó Daemon—. ¡Es casi fuera de horario!

—Oh, por Arceus, ¿está ocurriendo de nuevo? —gruñó Raptor el Gabite, sosteniéndose la cara con sus garras—. No otra vez, por favor...

—No, no —dijo Scythe—. Créanme, si esto era la Llamada de nuevo, yo la habría escuchado. ¡Alguien! ¡Ursa! ¡Atiende la puerta!

Ursa se apresuró a salir del centro de mando para abrir la puerta delantera del equipo, mientras los demás esperaban nerviosamente para ver quién, de todos los Pokémon, podría estar visitándolos en una hora tan extraña...

Cuando Ursa retornó, llevaba una expresión de muda sorpresa.

—¿Quién era? —le preguntó Scythe.

Ursa no respondió. En lugar de eso, se quedó simplemente parado en el pasillo e hizo un gesto hacia el centro de mando. Para sorpresa de todos, un Xatu marchó dentro de la habitación, seguido por un Alakazam.

—¡Es Alta Inteligencia! —le siseó Saura a Char.

—Buenas noches, Equipo Remordimiento —dijo respetuosamente el Alakazam mientras Ursa cerraba la puerta tras ellos—. Scythe, si nos permites, nos gustaría tener unas palabras contigo y con tu equipo.

Por un momento, Scythe parecía asustado para decir alguna cosa. El Alakazam habló con extrema autoridad y urgencia; Scythe sabía que nada que podría haber dicho habría hecho una diferencia. Aunque estaba claramente disgustado por la repentina intrusión en la reunión de su equipo, hizo un gesto amable a los visitantes y cedió su posición en el frente de la mesa.

—Por supuesto —dijo simplemente Scythe—. Es un honor el tenerlos aquí. El suelo es suyo.

—El honor es todo nuestro, Scythe —dijo el Alakazam, parándose en la cabecera de la mesa y contemplando al equipo—. Gracias a ustedes, una nueva era en la resistencia ha comenzado.

“¿Qué está ocurriendo? ” se preguntó Char. “¿Se van a disculpar con nosotros por mentir? ”

—Como probablemente saben —dijo el Alakazam—, el disturbio de anoche no fue causado por un terremoto, como pudimos haber sugerido anteriormente hoy en la asamblea. Fue indudablemente, inequívocamente, la Llamada. Por supuesto, ustedes probablemente ya habrán descifrado esto para ahora. Hemos venido aquí esta noche porque queríamos clarificar nuestra posición a ustedes. Tú, Scythe, y tu equipo han siempre sido uno de los más grandes activos de nuestra división, y hacemos esto porque nos gustaría, a pesar de recientes acontecimientos, continuar teniendo su completa confianza.

Char miró a los ojos de Scythe. Él estaba irritado ante las palabras, bordeando el enfurecimiento. Se imaginó que el Pokémon psíquico, por supuesto, probablemente se dio cuenta de esto también.

—Sí, sabíamos —dijo ligeramente Scythe, controlando su temperamento—. ¿Pero por qué fue necesario mentir? ¿Qué tenía de malo contar a todos lo que probablemente ya sabían? Ahora, la base está dividida entre aquellos que están de acuerdo con ustedes y aquellos que no.

—Yo quería anunciar la noticia —dijo el Alakazam—. Era mi intención hacerlo cuando convoqué la reunión en un principio. Pero Metagross no estuvo de acuerdo. Me ordenó que encubriera la noticia con una fabricación de verdad. A pesar de la ambigüedad moral de tal acto, supe que hubiera sido imprudente desobedecer.

Scythe no respondió, pero aún ardía en el interior. El Alakazam caminó hacia el confundido pequeño Charmander, sus manos dobladas tras su espalda, mientras un corto silencio colgaba en el aire.

—Sabemos cómo has estado buscando la Llamada —dijo Alakazam, contemplando a Char de la misma manera que Shander lo había hecho anteriormente—. Pero también sabemos, ahora que la has encontrado, que aún eres incapaz de entender su poder, sus efectos en nuestro mismísimo entorno. Metagross insistió que, si la noticia de la Llamada se volvía pública... los miembros de la División se habrían dividido en una manera mucho más horrenda. Ellos hubieran sido, también, incapaces de comprender el poder de la Llamada... su gravedad... y, al hacerlo, habrían hecho decisiones que la División hubiera lamentado.

—¿Qué es lo que quieres que hagamos? —demandó Scythe educadamente—. ¿Tenemos que pretender ser ajenos al asunto completo? ¿Por cuánto tiempo?

—No nos tomes equivocadamente, Scythe —dijo el Xatu—. La Llamada puede, y va a, inclinar el balance de la guerra. Pero... solo vendrá en el debido tiempo. Alakazam y yo... hemos empezado un nuevo tramo de investigación dedicado a este fenómeno. Hemos... estado recuperando y leyendo todos los registros más tempranos de la Llamada y sus efectos. Una vez que obtengamos un entendimiento más profundo de su poder... es nuestra intención anunciar nuestros hallazgos a la división en general. Pero... hasta entonces... debemos confiar a Metagross de que es mejor ser deshonesto.

—Todos los intentos de medir la magnitud de esta Llamada han sido infructuosos —continuó Alakazam—. Ha sobrepasado toda escala que pensábamos tener. Es en efecto posible que un legendario deba haberla escuchado. Con lo que estamos lidiando... está, por el momento... más allá de nuestras cabezas.

Alakazam se arrodilló hasta el nivel de Char, examinándolo de pies a cabeza. Char estaba tan nervioso que sintió que moriría de hiperventilación, pero cuando el Alakazam lo examinó, sintió un repentino sentimiento de alivio llenándolo, somentiendo sus vibrantes nervios y ayudando a su girante cabeza conseguir un descanso. Char sabía que el sentimiento estaba viniendo del Alakazam.

—Eres tú, ¿verdad? —dijo el Alakazam, sonriendo cálidamente.

—S-sí —replicó Char.

—Podrías no entenderlo aún, pero el balance del mundo ahora descansa en tus manos —dijo suavemente el Alakazam—. Queremos tu confianza. Déjanos ayudarte a entender y usar tu poder. ¿Harías eso?

—Sí.

—Bien —dijo el Alakazam—. Estás en buenas manos aquí con el Equipo Remordimiento. Deja que continúen guiándote, y nosotros haremos todo lo que podamos para descubrir los secretos de la Llamada. Con tu cooperación, Charmander, y la tuya, Scythe, podríamos ocasionar cambios que el mundo jamás ha visto.

—Como ha sido la misión de mi vida —dijo Scythe—, cambiar el mundo.

—Sigue entrenándolo —dijo Alakazam, poniéndose nuevamente de pie—. Ayúdalo a desarrollar su potencial completo como un Pokémon, para que esté listo cuando el tiempo venga.

Xatu y Alakazam hicieron una reverencia, luego se excusaron de la habitación.

... ... ...


La reunión se dispersó con bastante rapidez luego de que Alta Inteligencia se hubo marchado, ya que Scythe no tenía nada más que decir.

Como otro día finalmente llegaba a su fin, Char y Saura se asentaron en la habitación de Scythe para dormir. Scythe estaba todavía ausente, presumiblemente preparándose para las misiones del día siguiente, mientras Char reflexionaba sobre los muchos eventos del día.

—No estoy seguro de si sentirme cómodo o no —le suspiró Char a su amigo—. Por una parte, el Equipo Remordimiento y Alta Inteligencia están trabajando con nosotros. Por otra parte... no sé si alguna vez seré capaz de aguantar todo esto. ¡Soy solo un pequeño Charmander! Espero que Dialga sabía lo que estaba haciendo cuando me envió aquí.

—Deberías intentar sentirte cómodo —sugirió Saura, sus ojos ya cerrados—. ¿Sabes lo que pienso? Pienso que tu habilidad de la Llamada tiene mucho que ver con el porqué de tu transformación en un Pokémon. Si Alakazam y Xatu te van a ayudar con la Llamada, podrían ayudarte a descubrir tu pasado, también.

—No pensé en eso —admitió Char.

—Aún, tienes razón, esto se está volviendo realmente estresante —dijo Saura—. Estoy empezando a perder la cuenta de todos nuestros problemas. Pero estoy seguro de que nos sentiremos mejor en la mañana...

Justo cuando Char estuvo listo para cerrar los ojos, la puerta se abrió. Char echó un vistazo a la entrada, esperando ver a Scythe de vuelta de sus recados... pero no era él.

—Daemon —dijo Char adormilado, levantándose y encontrándose con su superior en la puerta.

—Equipo Ascuas —replicó Daemon.

Char vio que los ojos de Daemon seguían deshechos y anhelaban un descanso, pero notó un cambio en la voz del Houndoom. ¿Era... debilidad? ¿Amabilidad? Saura se apuró al lado de Char lo más rápido que pudo.

—Hay algo que debo decirles a ustedes —dijo el sabueso—. Durante la semana pasada, en cada oportunidad posible, yo... les he estado tratando injustamente. Me disculpo.

Char no supo qué decir. Quería aceptar la disculpa, pero no quería sonar grosero.

—Gracias —dijo simplemente Saura.

—Es porque dudé de Scythe cuando no debía haberlo hecho —dijo Daemon—. Deben entender algo sobre Scythe y yo. No tendemos a llevarnos bien. A él le gusta depender de sus instintos, mientras que yo... intento utilizar el sentido común siempre que sea posible. Él siempre ha tenido un don para esa clase de cosas. Habrán notado cómo le encanta intentar y terminar sus oraciones cuando sabe justo lo que van a decir.

—Oh, sí, de seguro lo hace —dijo Saura, rompiendo en una sonrisa—. Puede volverse realmente molesto, también.

—En efecto —dijo Daemon—. Sus instintos tienden a ser acertados más veces de las que puedo predecir, por más ilógicos que puedan ser. Así como fue el caso de ustedes. Cuando les trajo por primera vez aquí, no podía soportar la vista de ustedes. Y ahora que se ha revelado que tienen la Llamada, veo ahora que debí haber confiado en él, pero en lugar de eso, elegí expresar mi desdén sin darles el beneficio de la duda. Por eso, se merecen mis disculpas.

—Disculpa aceptada —dijo Char—. No pretendíamos hacerte enojar. Nosotros fuimos los arrastrados hasta todo esto, después de todo.

—Sin embargo —dijo Daemon, su voz fortaleciéndose—. Todavía tienen mucho por recorrer si desean ganarse mi respeto. Pero, por desde ahora, sepan que tienen mi apoyo.

Luego de desear al Equipo Ascuas un buen descanso por la noche, Daemon se marchó.

—Vaya, eso era algo que no me esperaba ni en un millón de años —bostezó Saura, acomodándose nuevamente—. Supongo que Daemon no es tan malo después de todo. No sé tú, pero eso me hace sentir mucho más cómodo.

Mientras los ojos de Char se cerraban, él sabía que no podía estar más de acuerdo.

... ... ...


—¡¿Qué está OCURRIENDO AQUÍ?!

Char y Saura saltaron casi un metro en el aire cuando una chirriante voz resonó a través de la habitación, despertándolos. Scythe estaba parado en la puerta, pareciendo muy disgustado.

—¿Están durmiendo? —rugió Scythe—. ¿Y no se han preparado para mañana?

—¿A-a qué te refieres? —aulló Saura.

—¿A qué me refiero? —repitió Scythe—. ¡Son un equipo de resistencia! ¡Los equipos de resistencia realizan misiones para servir a la división! ¡Todos y cada uno de los días! ¿Piensan que solo pueden holgazanear por la base para siempre? ¡Ya han tenido su día de descanso!

—P-pero... —tartamudeó Saura—. ¡Yo pensé que... teníamos prohibidas las misiones! ¡Por doce días!

—Esa prohibición fue puesta en equipos de entrenamiento —dijo Scythe—. ¡Ustedes no son un equipo de entrenamiento! ¡Ustedes son un equipo de resistencia estándar! ¡Ahora, vayan! ¡Fuera de aquí!

—¡Yiiiish! —se quejó Char mientras él y Saura se daban prisa para salir de la habitación.


Traducido por WillChar96.
Translated by WillChar96.

Rak, eres todo un artista



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¡No se lo pierdan!

Pásense por mi página de Deviantart: WillChar96


Otras asombrosas firmas charmandescas (?):


Gracias onix ^^.

#40
¡Vóila!

He vuelto a aparecerme por aquí, no pude contener las ganas y me puse a leer y como es domingo y no tengo nada que hacer ¡pues a comentar!

Muy buen capítulo de verdad. En realidad no sé que decir, más que WOW :O

Alta Inteligencia a aparecido ante el equipo Remordimiento, y se ha disculpado con ellos por lo de la última reunión :O
Eso es algo que no se ve siempre, y más en personajes como esos, es más; a mi parecer ellos están detrás de algo y necesitan tener la confianza del Equipo Remordimiento para poder llevar a cabo sus planes y luego... ¡apuñalarlos por la espalda! Típico cliché (?) xD
No bueno, ya, en serio. A decir verdad me parece que son unos personajes algo misteriosos en su totalidad, tal vez se deba a que no es muy común que hagan apariciones en público y que después de más de diez capítulos apenas has aparecido en los últimos dos y jugando un rol bastante importante por lo que parece.

Como te digo, cada vez que leo me dan gana de jugar PMMEC pero ese estúpido Dialga me asesina en dos ataques, cuatro cuando mucho, Pikachu no es el indicado para vencerlo. u.u

Y quién lo diría, el Equipo Ascuas ahora es un equipo de resistencia. OMG apenas unos cuantos días en la base y ya los conoce Raimundo y todo el mundo, jajaja y ellos que creían que iban a tener doce días libres para hacer nada, pobres. Ahora a prepararse apra lo que les toca.

De nuevo, muy buen capítulo, muy serio e importante. Ayuda a entender un poco más de que va la historia.
Sigue con esto de verdad. Espero el siguiente.

Ahora no me molesta si publicas cada dos días, es más si lo hicieras cada hora sería perfecto! (?)

Bueno me despido.

See ya!~

Baby we are the New Romantics Come on, come along with me
Heartbreak is the national anthem We sing it proudly