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#1

Evento: Wishes and Gift!


¡Hola a todos los aventureros de Odissey! Como ya sabrán, estamos en diciembre, el último mes del año. Este mes es una época del año muy especial para la mayoría, una época que trata de dar solo por el hecho de alegrar a otra persona.
En este evento deberán emprender un emocionante viaje para hacer feliz a un niño, demostrando así el espíritu de la Navidad.



Historia

Todo comienza un día 24 de diciembre, tú llegas a un pequeño y humilde pueblo en donde ya todo está listo para celebrar la Navidad, pero hay que te llama la atención más que cualquier cosa, es una guardería de niños. La curiosidad te obliga a dirigirte a ese lugar, una vez ahí, descubre que los niños están felices haciendo dibujos al aire libre. Un niño te ve y decide darte un dibujo en el que puedes apreciar claramente la imagen de un Pokémon, pero no de cualquiera, sino que de uno que tienes en tu equipo. Es ahí cuando liberas a ese Pokémon y todos quedan sorprendidos, quienes se encargan de cuidar a los niños te preguntan si puedes pasar y dejar que los niños jueguen con tus Pokémon. Ya adentro de la guardería, liberas a tus otros Pokémon y los niños se alegran aún más. Uno de los niños es el que te llama más la atención y vas a hablar con él, enterándote de que su sueño es tener un Pokémon, pero no cualquiera. Sin pensarlo dos veces, tomas a uno de tus Pokémon y te vas en busca del Pokémon anhelado por el pequeño, pero no sabes que deberás pasar por diversos peligros para encontrar a ese Pokémon. Todo sea por hacer feliz a un niño.



Premios

•Los premios serán diferentes para cada uno de los que participen del evento, el motivo lo sabrán a su momento.
•Las tres mejores historias tendrán un premio extra, ¡¡así que esfuércense!!


Indicaciones

•Algunos puntos de la historia cambiaran según cada odiseador, por lo que tendrán que postear diciendo que participarán para recibir los datos correspondientes para su historia.
•Sólo podrán llevar a uno de sus Pokémon con ustedes, ya que los otros se quedarán en la guardería con los niños, es por esto que deben indicar que Pokémon es el que irá con ustedes.
•En su viaje para encontrar al Pokémon, alguna especie de Pokémon (que no sea el que van a buscar) intervendrá en su camino pero no podrán pelear contra ellos para continuar (¡aquí es donde su imaginación deberá guiarlos!).
•Deberán tener algún tipo de problema en el lugar/ambiente (desierto, jungla, nieve, etc.) en que se encuentren cuando vayan a buscar al Pokémon.
•Finalmente deberán tener una batalla contra el Pokémon que van a buscar, ya que cree que quieren lastimar a su preciado huevo.


Reglas

•El post de inscripción solo será recibido hasta el 18 de Diciembre, por lo que recibirán la información correspondiente el 19 del mismo mes.
•Podrán postear sus historias desde que reciban sus datos hasta el 1 de Enero.
•Tienen permitido batallar, pero no ganarán ni experiencia ni dinero.


Aclaraciones

•Cualquiera que haya recibido su Pokémon en Centro de Adopción puede participar del evento.
•Los premios no serán revelados hasta que termine el evento.
•Nada de historias cortas, tendrán el tiempo suficiente para escribir algo bueno, así que no se aceptarán historias de menos de una página en Word.



¡¡¡¡Ya pueden inscribirse!!!!
#2
publicare mañana ya que hoy no me siento muy bien pero participare y *quizas* gane

bueno con el pokemon que ire sera...

Nivel: 12
Genero: hembra
movimientos:
Deseo
Ataque Rapido
Bola de Sombras
Poder oculto

apuesto a que muchos users que leen mi odissey pensaran *wow que original XD*








#3
Bien, se ve interesante :3 Me uno. Vamos con el pequeño Saur, que ha tenido poco protagonismo D:


Bulbasaur Nivel 17 (40% de Exp)
Habilidad: Espesura
[Estado: Activo]
Sexo: Macho
Objeto: Ninguno
Tipo: Planta//Veneno
Naturaleza: Miedosa
Ataques:
Leech Seed//Drenadoras
Sleep Powder // Somnífero
Take Down// Derribo
Vine Whip// Látigo Cepa
[/CENTER]


Spoiler


#4
Bueno yo me uno! ^^ estoy retomando mi Odisea, y tengo Q postearla.


Pachirisu
Nivel: 5
Sexo: Masculino
Tipo: Eléctrico
Habilidad: Absor. Elec.
Naturaleza: Modesto
Experiencia: 25%
Ataques:
Gruñido (Nvl 1)
Venganza (Nvl 1)
Ataque Rápido (Nvl 5)
Chispazo (DW)

Baby we are the New Romantics Come on, come along with me
Heartbreak is the national anthem We sing it proudly

#5
¡Yo yo! Yo quiero participar ;w; -se venda los ojos y escoge un pokémon al azar-

Lute / Combusken

Nivel: 17
Habilidad: Mar Llamas
Exp total: 75%

Ataques:
- Arañazo
- Picotazo
- Doble Patada
- Ascuas

Sobra decir que no participaré por el premio especial a las mejores historias.
Y antes de retirarme… ¡Maldición, Davu! Por tu culpa esto ya no ocurre en un orfanato ;w;

— What are you doing?
— I'm walking like a skeleton.
— No, skeletons don't walk like that.
— That's how *you* walk.
— No, I don't.
#6
En estos momentos estoy de vacaciones y una pelea entre mis ganas de hacer algo y mi vagancia está ocurriendo en mi interior. Esto demuestra que "ganas de hacer algo" está ganando... por el momento (?)

Voy a participar con mi cocodrilito favorito (?)

Totodile

Nombre: Ryu
Sexo: Macho
Nivel: 7
Habilidad: Torrente
Exp:
Barra: 0%
Movimientos:
-Arañazo
-Malicioso
-Triturar (MH)
-Pistola Agua

Bueno, eso es todo, ahora hay que esperar...


Spoiler






#7
Pues al fin me contestaste... tenia que ser en el shout (?)
Participare con el mejor poke que tengo para un evento de tales caracteristicas!!! Una bolsa de basura :3 (??)


Nivel 7 (75%)
Tipo :
Habilidad : Dicha
-Encanto
-Metrónomo
-Paranormal (Hab.H)
-Premonición (Hab.H)


Ahi digo que cualquier Movimiento huevo (o Hab.H como dice ahi porque era noob (??) ) que tenga mi Togepi debe empezar por 'P' (??)

By: Yorm ^^



By: Blade : P


By: Mynor :3


By: Planta :3

Firmas




Who I am...
#8
No me quiero quedar afuera, niichan!! ;^;
Supongo que si fué una buena idea capturar a un pokemon más antes de participar nwnU
Pero aún así mi pokemon será mi pequeña Happiny :3


Nivel: 5
Exp: 25%
Habilidad: Cura natural
Movimientos:
-Destructor
-Encanto
-Copión

Gracias +Nero n.n

#9
Voy con Mudkip :)

mudkip
-Placaje
-Gruñido
-Manto espejo

espero que sea entretenidooo :) lkajsiowqjk

Spoiler
Ich gehe, weil ich bin langweilen von alles hier, Jian du bist ein Scheißer Ich danke allen, die mich all die Jahre unterstützt, Ich danke Samuz, Charro, für lehrt mich wettbewerbsfähige Schlachten. Ich danke auch Novelista für das helfen ich mit meinen Geschichten.

Von dass Flask ging, das Forum ist ein großes scheiße und Müll. Jetzt es gibt es drei Dummköpfen Moderatoren wenn meine Zeiten warne mehr als 8 und in Hackrom auch, und das war nutzlos
Ich gehe wie Demian, White sie sind groß hier. Jedenfalls ich nicht zurückkommen ich hoffe, dass alle hier erinnern mich als Slowbro

Jian du bist ein Stück Scheiße[/SPOILER]






#10
Bueno esto se ve cool, así que voy con buizel xDDD, de momento no lo usaré en entrenamiento hasta después del gimnasio.. así que lo usaré aquí para que no se aburra(?)


Buizel ~ Nado rápido
Nivel 18 = 0% Experiencia
Ataques:
Hidrochorro
Persecución
Pistola agua
Rapidez


Ahí veo como arreglaré mis capítulos para que se vean bien... se supone que ahora debería estar en un torneo pero bueeh, (?).

~Don't you Trust me?
#11
Antes de apuntarme tengo una duda. ¿Si nos inscribimos con el pokémon a X nivel y cuando escribamos la historia está a más nivel, podemos emplearlo al nivel al que lo tengamos o tendrá que estar al mismo nivel al que lo inscribimos?

De todos modos, pensaba apuntarme,asi que...

Maddi (Solosis)
Nivel 10
Habilidad: Muro Mágico
Movimientos:
Psico-Onda
Espacio Raro
Reflejo
Robo
Mi Trainer Card:

Trainer Card Odissey
#12
Hola nuevamente aventureros de Odissey, como ya sabrán, las inscripciones al evento ya están cerradas y los datos que le corresponden a cada uno ya están fijados y los podrán ver a continuación junto a algunas aclaraciones.



Joysell
Datos
Chic@: Alegre, se divertirá un montón con tus Pokémon
Pokémon: Lilligant
Bebé: Petilil
Lugar: Bosque

Z-Ask!
Datos
Chic@: Rudo/a, querrá pelear todo el tiempo
Pokémon: Typhlosion
Bebé: Cyndaquil
Lugar: Volcán


Albert~
Datos
Chic@: Sociable, se acercará a ti antes de que lo notes
Pokémon: Ampharos
Bebé: Mareep
Lugar: Central eléctrica


leoleo
Datos
Chic@: Llorón/a, llorará con cualquier cosa
Pokémon: Aggron
Bebé: Aron
Lugar: Cueva


Krl_12
Datos
Chic@: Agradecido/a, te agradecerá todo lo que hagas
Pokémon: Zoroark
Bebé: Zorua
Lugar: Ciudad


empoleonmaster
Datos
Chic@: Perezoso/a, está siempre con sueño
Pokémon: Gliscor
Bebé: Gligar
Lugar: Montaña


toryta2
Datos
Chic@: Sorprendido/a, se emocionará con todo
Pokémon: Kingdra
Bebé: Horsea
Lugar: Lago

Nobuu
Datos
Chic@: Tímido/a, se alejará de ti cuando intentes hablarle
Pokémon: Weavile
Bebé: Sneasel
Lugar: Montaña nevada


Nacho!
Datos
Chic@: Sabelotodo, te aburrirá con sus conocimientos de Pokémon
Pokémon: Gengar
Bebé: Gastly
Lugar: Mansión embrujada


Conecciones
Datos
Chic@: Curioso/a, te hará muchas preguntas
Pokémon: Torterra
Bebé: Turtwig
Lugar: Oasis


Chinpo
Datos
Chic@: Serio/a, no mostrará muchas expresiones
Pokémon: Krookodile
Bebé: Sandile
Lugar: Desierto



Aclaraciones:

• El chico o chica deberá tener marcada la característica correspondiente, y cada uno escoge si es chico o chica
• El Pokémon es el que el chico o chica desea, por lo que tendrán que pelear contra él
• No deben especificar el nivel del Pokémon al que se enfrenten o a de los que interfieran, esto significa que no importa el nivel al que puedan o deban existir, todos pueden aparecer y ser derrotados por sus Pokémon y pueden tener cualquier ataque que aprendan por nivel (el nivel que sea), huevo, tutor, MT/TM, etc.
• El bebé es del Pokémon que el chico o chica quiere, este podrá mantenerse en un huevo o haber nacido y podrá acompañarlos en sus próximas aventuras
• Todos los Pokémon que aparezcan deberán tener relación con el lugar al que tienen que ir a buscar su Pokémon
• En caso de querer al Pokémon bebé, deberán especificarlo al final de su post, incluyendo hasta dos movimientos huevo y uno por MT/TM
• Cualquier duda, enviarme un Mensaje Privado y lo responderé a la brevedad


Eso es todo por ahora, suerte a todos los participantes y Feliz Navidad~
#13
Bueno, pues creo que soy el primero...
Evento
CAPÍTULO ESPECIAL: NAVIDAD... ¿ÁRIDA?[/size]

Y así es como Haruna y Chinpo llegaron a las afueras de Ciudad Ariópolis, que recibe su nombre por ser un remanso de civilización en mitad de un desierto. A esas horas del día hacía un calor sofocante tal como precede en una zona árida como ésta; tanto calor que ha hecho que Chinpo no tenga más remedio que quitarse la chaqueta que lleva cada día desde que saliese de aventura, mostrando una camisa blanca remangada para dejar entrar en sus poros el máximo de aire posible. Un sol de justicia repica con fuerza, azotando toda la zona circundante. Eso, unido a la sequedad del ambiente, hacen que la sensación térmica en las afueras de Ciudad Ariópolis se acentúe.

Ryusuke mira extrañado a Haruna, que camina tranquilamente sin siquiera rezumar una gota de sudor.
-¿Cómo puedes estar tan fresca? - inquiere.

La chica, que va acompañada de su Shellos, sonríe de medio lado con gesto complacido.
-Pues porque Shellos me refresca con su ataque Poder Oculto, ¿recuerdas que es del tipo Hielo? - le pregunta, aunque eso suena más a retórico que otra cosa. Lo cierto es que tiene razón, y es una muy buena idea, para qué no reconocerlo.
-¿Qué sabes sobe ésta ciudad? - le pregunta entonces Chinpo, curioso. Nunca ha pasado por aquí, y aunque la región es agreste y hostil, parece que la ciudad es grande incluso para una zona con una densidad de población tan baja como ésa.
-Pues no mucho, porque nunca he venido por aquí...

Después de varias horas caminando por un angosto desierto, alimentándose del Batido del Miltank de Haruna y bebiendo el agua del Hidropulso de su Shellos, entran ya en la ciudad.

Chinpo no puede evitar quedarse boquiabierto por lo que observa.

Pese a estar en medio de un desierto, es una de las ciudades más hermosas que ha visto en todo su viaje: unos edificios que, no pareciendo verse afectados por las tormentas de arena que azotan la zona, se mantienen impolutos, sólidos y sin una sola marca, como si estuviesen recién construídos; en todas las calles parece recorrer un reguero de vegetación que va desde cactus a árboles frutales como plataneras o cocoteros, y desde que han entrado a la ciudad, ambos sienten cómo el calor va desapareciendo paulatinamente de sus cuerpos. No es que ahora haga frío, sino más bien parece que en el perímetro que delimita los edificios del desierto haya instalada una especie de aire acondicionado que los preserva del asfixiante calor que reina en el desierto.

Chinpo se acerca a uno de los ciudadanos, muerto de la curiosidad, y le toca un poco para poder preguntarle.
-Señor... ¿Qué extraño conjuro hay en ésta ciudad? Aquí dentro parecen haber como veinte grados menos que allá fuera... ¡Además el aire no quema la piel!

El hombre suelta una carcajada de complicidad ante el chico, que claramente es forastero.
-¡Claro que sí, chico! Ésta es una ciudad fuera de lo común, pero no somos magos. Simplemente tenemos a un grupo de Sigilyph que nos protegen de las Tormentas de Arena con sus movimientos Reflejo y Pantalla Luz y renuevan el aire con Viento Afín - le explica, como si estuviese dando una clase a unos alumnos muy aplicados.
-¡Gracias, señor! - y, después de inclinar la cabeza en señal de respeto, se da la vuelta y empieza a caminar -. Ésta será una ciudad bastante agradable de explorar, ¿no crees, Haruna? - le pregunta.

La chica estaba a punto de abrir la boca para responder cuando, de pronto...
-¡Mirad, entrenadores!

La alegre exclamación se escucha desde la otra esquina de la calle, pronunciada por un niño que lleva un sombrero amarillo en la cabeza. Probablemente sea estudiante de una escuela primaria o de preescolar, pero el caso es que viene acompañado de al menos doce chicos más que corren hacia Chinpo y Haruna y empiezan a rodearlos.
-¿Cuánto tiempo lleváis entrenando pokémon? - pregunta un niño de unos once años, moreno de ojos marrones.
-¿Qué pokémon lleváis con vosotros? - pregunta otro, que no llega a poder describir, pues se encuentra detrás de él.

De la misma puerta por la que ha salido la marabunta de niños, sale una mujer de unos cuarenta años que se dirige hacia ellos con la petición de disculpas dibujada en su expresión.
-Disculpadlos... Se emocionan mucho cuando ven que entrenadores nuevos llegan a la ciudad - les explica, para luego dirigirse a los niños -. ¡Vamos, niños! Seguro que éstos dos entrenadores tienen mucho que hacer...
-¡No, queremos ver sus Pokémon! - exclama uno.
-¡Sí, pokémon! - exclama buena parte del resto del grupo a coro.
-No pasa nada, tampoco es que estuviésemos haciendo nada... - repone Chinpo, mirando a Haruna. Ella, acostumbrada como debe estar a los pokémon Bebé, no tendrá ningún problema con los niños humanos.
-¡Claro que no! - responde, tomando la iniciativa hasta ir a la puerta de la cuál ha salido todo ese grupo de gente.

Así que Chinpo, más por temor a quedarse solo que por propio convencimiento, toma el mismo camino que su amiga Haruna y entra a la guardería.

La valla que tenía la puerta resulta que lleva a un patio bastante amplio lleno de toboganes, balancines y demás armatostes para que los niños puedan jugar tranquilos. Además tiene un pequeño cuadrilátero que simula la arena de un estadio pokémon, en el cuál sin duda los niños juegan a que son entrenadores... O incluso entrenan con sus propios pokémon, si es que los tienen.

El caso es que el chico se ha quedado parado al ver tal inmensidad, y por un momento se ha sentido como el niño pequeño que nunca pudo ser. Se imagina a sí mismo en una guardería como ésta jugando a los combates pokémon e imaginándose que llevaba al Mienshao de su padre... En su ensoñación, no se ha dado cuenta de que los niños le han rodeado y lo miran con ilusión.

Por su parte, Sekhmet no puede evitar bajar la guardia ante esas caritas adorables, llenas de un brillo infantil del que los adultos, más de desconfiar, carecen por completo.

-Esto... ¿Qué queréis?
-¿No te acuerdas? ¡Estás aquí para enseñarnos tus pokémon! - le recuerda uno, como si fuese la cosa más obvia del mundo.
-¡Pokémon, pokémon! - exclama el resto del grupo a coro.
-¡Así que queréis ver pokémon! ¡Entendido, os daré pokémon! - exclama, y sin más dilación se saca de su cinto tres pokéballs, lanzándolas al aire -. ¡Aquí tenéis a Maddi, a Horus y a Lillipup! - exclama, haciendo las presentaciones según los pokémon van apareciendo. Aún sigue un poco preocupado por Horus, pero parece que su teoría está bastante acertada: Horus sólo ataca a los pokémon y deja en paz a los humanos.
-¡Maldita sea, Ryusuke! - exclama entonces Haruna, siguiéndole el juego -. ¡No me quites protagonismo! - y lo aparta de un empujón. Mienfoo entonces parece reaccionar como para defenderlo, pero ve que es una representación teatral -. Y con todos ustedes, desde Pueblo Sosiego haciendo escala en Villa Linaje... ¡Haruna Kimura os presenta a sus Pokémon! - la chica, desatando sus cuatro pokéball con un elegante gesto que no parece hecho por ella (o al menos Chinpo no la conocía así), deja su pelo suelto de una forma que el Viento Afín de los Sigilyph que renuevan el aire lo agita con gracilidad y suelta sus pokémon lanando las pokéball hacia arriba -. ¡Estos son Shellos, Starly, Shinx y Turtwig! Y aún falta la joya de la corona... - sacando una quinta pokéball de uno de sus bolsillos, deja salir al Miltank -. ¡Aquí tenéis a Miltank! - exclama, dando por finalizado ese recital de elegancia al que tan poco nos tiene acostumbrados normalmente.

Sin embargo, Chinpo no observa eso, sino más bien a un niño. Un niño que no les mira... Es más, es un niño que se mantiene apartado del grupo, como apático ante lo que a los críos les ha hecho aplaudir hasta casi dejarse sus pequeñas manitas.

Sin dudarlo, se acerca.
-¿Es que no te gustan los pokémon, chico? - le pregunta.

No parece que vaya a obtener respuesta; el chico parece ser una estatua de piedra. Pero al fin parece que abre la boca para responder.
-No tenéis a Krookodile. Yo quiero un Krookodile - responde con la franqueza que sólo un niño puede llegar a alcanzar.

Chinpo, que no ha tenido ningún trato con niños en toda su vida, no sabe muy bien qué responder.
-¿Te gustaría que te trajese un Krookodile? - inquiere, aun no sabiendo muy bien dónde se está metiendo.
-Si lo hicieses, te lo agradecería - responde, inexpresivo como una pared lisa.

Ryusuke va directamente hacia la profesora a hablarle de este chico.
-Es que su padre tenía un Krookodile al que quería mucho, pero un día éste se fue sin decir nada llevándoselo... - le dice, susurrando, pues no le gusta revelar estas cosas, que tan personales son, a nadie. Pero ésta vez parece que ha hecho la excepción.
-Seguro que en el desierto hay alguno. Me voy a buscarlo - dice sin más. Ahora sólo le hace falta elegir al pokémon que se llevará... Maddi sería perfecto; con Reflejo podría protegerle de una potencial tormenta de arena y con sus poderes psíquicos puede salvarle de más de un aprieto. Así que ya está decidido.

-¡Maddi, vuelve a tu pokéball! - exclama, haciendo que el haz de luz roja haga volver de nuevo al Solosis a su prisión esférica -. Haruna, salgo al desierto, volveré más tarde.
-Pero, Ryusuke... - empieza a decir, pero el chico ya ha cogido sus gafas aislantes y se encamina hacia la salida de la ciudad, no sin antes haber comprado varias botellas de agua para regar un poco la travesía.
-Más tarde te cuento - y resuelto, sale de la ciudad.

Expuesto al abrasante calor, y sin saber realmente por qué ha salido al desierto, pues no está seguro de que en éste aparezcan siquiera Sandile, se decide a internarse en el mismo en busca de pistas que le lleven directamente hacia algún grupo de Sandile o Krokorok, que seguramente esté comandado por algún Krookodile dominante.

Tras un rato de caminar, en el que no ha encontrado nada relevante, el viento parece que empieza a hacerse más y más fuerte, arrastrando tras de sí mucha arena. ¡Una tormenta de Arena! No le queda otra opción que sacar su pokéball.
-¡Maddi, usa Reflejo! - exclama. Al momento, una sólida pared de energía psíquica se coloca delante de Chinpo, protegiéndole de la tormenta de arena. Por si acaso, el chico se pone las gafas aislantes.

De repente, una figura lejana, como de un hombre, se divisa en lontananza. Chinpo se acerca a ella, temiendo que sea alguien que se ha perdido. Pero no parece eso.
-Hola, chico - saluda la extraña figura, alzando la voz por encima de la tormenta de arena. Aun estando a apenas dos metros, no se le puede ver bien la cara. Aunque también puede que sea porque la tiene tapada con una especie de turbante azul -. ¿Qué haces por aquí? ¿Te has perdido? - el hombre parecía huír también de la tormenta de arena, así que simplemente le sigue hasta llegar a una especie de tienda de campaña diseñada para resistir las tormentas de arena.

-¿Por qué se ha levantado esta tormenta tan de repente? - pregunta Chinpo, curioso. El clima del desierto le supone una incógnita, pues jamás ha pisado uno.
-Éste desierto no se caracteriza por tener muchas tormentas de arena, pero te has metido de bruces en el terreno de los Hippowdon. A nosotros nos aceptan porque llevamos conviviendo con ellos desde que el mundo es mundo, pero son muy territoriales y además están de mal humor porque de un tiempo a ésta parte han sido desplazados - le explica, quitándose el turbante para descubrir su rostro. Resulta ser un hombre de mediana edad de tez oscura y pelo negro. Sus ojos son pequeños y rasgados, de un color oscuro a medio camino entre el negro y el marrón.
-¿Desplazados? ¿Por quién? - pregunta el chico, ávido de conocimientos.
-Por una manada de Krookodile. Parece que están proliferando en el otro extremo del desierto y algunos machos han tenido que emigrar a ésta parte para poder tener sus manadas. La avalancha de Krookodile ha hecho que los Hippowdon no hayan tenido más remedio que desplazarse a ésta zona más cercana a la ciudad, y a nosotros con ellos, pues los Krookodile no nos permiten acercarnos a su territorio - sigue explicándole, mientras le sirve una especie de té anaranjado de una tetera dorada -. Dime, chico... ¿Cómo te llamas? ¿Estabas perdido? - pregunta.
-Me llamo Ryusuke Shimazawa, señor. Y no, no estoy perdido. Precisamente estoy en éste desierto buscando uno de los pokémon que usted ha nombrado. Busco un Krookodile - le confiesa.
-Shimazawa... ¿Eres el hijo de Takeshi Shimazawa? - le pregunta, sirviéndose un poco de té para sí mismo -. Por cierto, mi nombre es Nauzet. Encantado de conocerte - dicho esto, da un sorbo de su té.

Chinpo, sorprendido de que no llamen a su padre por su mote, parece mucho más receptivo a intercambiar ese tipo de información con el desconocido.
-Sí, señor. ¿Acaso lo conoció?- inquiere con curiosidad, dando a Nauzet una confianza que no habia dado a nadie (excepto Haruna) hasta ahora: hablar de su padre.
-Fue hace años. Era un chico bastante impetuoso, pero muy respetuoso con los pokémon. Logró calmar a los Hippowdon y que le dejasen pasar por su territorio, ¿sabes? Venció al lider de la manada y además lo capturó. Me preguntaba qué fue de él... ¿Llegó a la Liga Pokémon? - pregunta. Aunque ha sonado más como una afirmación.

Sin embargo, la tranquilidad y la amabilidad con la que habla Nauzet hacen que el chico no se ponga a la defensiva con ese tema.
-Sí, señor. Incluso la ganó. Y por eso salí yo de viaje... Quiero seguir sus pasos, y para ello necesito que me de información sobre éste desierto. Le prometí a una persona que le conseguiría un Krookodile, y estoy seguro de que la aventura me hará más fuerte.
-Ssssshhh... - le insta a callarse Nauzet, poniéndose un dedo en la boca en señal de advertencia -. ¡No hables de ellos tan alto o los Hippowdon reaccionarán violentamente y no te tocará otra que volverte por donde has venido! Esos bichos tienen un oído finísimo para el ruido que hacen cuando provocan tormentas de arena... Y sí, puedo ayudarte. Incluso podría guiarte hasta el territorio de los Krookodile. Pero sólo hasta la frontera; no podría atravesarlo, pues de hacerlo los Hippowdon no me dejarían volver a la jaima y tendría que abandonar esta parte del desierto para siempre.
-Entendido pues. Me llevará hasta la frontera de su territorio. Le estaré eternamente agradecido si lo hace...

Y se ponen en marcha. Si en un desierto el camino se hace penoso, en un desierto con una tormenta de arena la penuria se multiplica por tres, pero Chinpo aguanta estoicamente. Según la información de Nauzet, una vez atravesado el territorio de los Hippowdon no habrá más tormentas de arena.

Un par de horas más tarde...
-Ya hemos llegado - y es cierto; la tormenta de arena provocada por los Hippowdon es mucho más débil aquí que donde Nauzet tiene su tienda de campaña -. Yo no puedo pasar de aquí, ya sabes los motivos... Y sólo podrás volver si capturas o derrotas al líder de la manada. En caso contrario, te será imposible volver y no te quedará otra que seguir avanzando.
-Así que me encuentro entre la espada y la pared... Entonces tendré que traer al lider de la manada encerrado en una Pokéball, porque no tengo la opción de no pasar de aquí.
-¡Ese es el espíritu! Yo mandaré desmontar la jaima y te esperaré cerca de aquí, territorio de los Hippowdon adentro, ¿entendido?
-Muchísimas gracias por todo.

Y dicho esto, se encamina en terreno totalmente desconocido. La tormenta de arena está remitiendo, haciendo que el calor sofocante del Astro Rey vuelva a castigar el cuerpo de un Chinpo que ha sido embutido en unos ropajes similares a los de Nauzet, que al parecer preservan del calor seco del desierto.

Paso a paso va entrando en una zona mucho más agreste que el propio desierto: según se va adentrando en el terreno de los Krookodile, se da cuenta de que está en un paso estrecho y angosto, donde lógicamente una manada de Hippowdon y una de Krookodile no podrían convivir. Por aquí y por allá se ven Krokorok y Sandile pululando, como si siguiesen proliferando allá por donde pasan... "Eso no es bueno" piensa Chinpo "si siguen multiplicándose de esta manera, desplazarán todavía más a los Hippowdon...". El chico sigue avanzando, pese a que Nauzet le ha dicho que los Krookodile son muy territoriales, aún no se ha encontrado con ninguno, y es entonces cuando un hombre emerge de entre las paredes de roca y se planta junto a él, exhibiendo la inconfundible planta de un Ranger, y acompañado de un Cacturne.
-¿Qué haces aquí, chico? Esta parte del desierto es extremadamente peligrosa - le informa, intentando cortarle el paso.

Chinpo niega con la cabeza.
-Sé que es peligroso, sé que puedo meterme en un buen lío y también sé que los Hippowdon y los Krookodile están en medio de una guerra por el territorio. Pero necesito pasar por aquí para atrapar un Krookodile - responde, disponiéndose acto seguido a pasar por al lado del Ranger.
-Eso que dices suena muy bien, pero no sabes por dónde te estás metiendo, chico. Deja que te acompañe al Oasis al menos, o no llegarás sano a donde tengas que ir. ¿Y atrapar un Krookodile? Muchos lo han intentado y nadie lo ha conseguido hasta ahora. Estos Krookodile parecen ser todavía más fieros y combativos que los del otro extremo del desierto. Se conoce que el estar en guerra los hace todavía más peligrosos.
-No necesito ayuda, gracias - responde, pasando de largo. Aunque el Ranger insiste en acompañarlo por mucho que a Chinpo le pese -. ¿Es que piensas ser mi sombra? ¡Déjame en paz y sigue tu camino, sea cual sea! - le exhorta, realmente exasperado por la tenacidad de su interlocutor.
-No puedo hacer eso; cuando me hice Ranger juré proteger a los Pokémon, y tu conducta es un peligro para los tuyos. Porque no habrás venido a un desierto infestado de pokémon salvajes sin al menos un pokémon que te acompañe, ¿no?
-Claro que llevo pokémon conmigo. No soy estúpido - le espeta, intentando no perder los nervios y no patearle el culo a ese Ranger que está pasando de insistente a ser un grano en el culo -. Sé perfectamente lo que hago - no quiere usar la baza de su padre aún. Eso es algo que sólo empleará como último recurso.
-Deja al menos que te guíe hasta el Oasis... No pareces conocer el desierto. Prueba de ello es que estás a punto de pisar un Trapinch - le informa.

Chinpo se detiene en seco y mira el suelo. Un bulto redondo con forma de boca sobresale ligeramente del mismo, y acto seguido un Trapinch sale de debajo de la tierra, corriendo despavorido al encontrare con dos humanos. Entonces, ve que el Ranger tiene razón.
-Está bien, puedes acompañarme. Me llamo Ryusuke - acepta al fin, sin siquiera pararse a mirarlo.
-Ya lo sé. Nauzet me mandó a su Sigilyph con un mensaje para mí antes de salir de su jaima. Ese hombre parece haberte tomado en bastante estima, Ryusuke. Por cierto, yo me llamo Khan - se presenta al fin.
-Es un buen hombre ese Nauzet, pero dijo que confiaba en mí. ¿Por qué mandaría a alguien a ayudarme? - inquiere, aún un poco desconfiado.
-No dudo que ése hombre confíe en ti, pero eso no quita que no sepas nada sobre el desierto. El hecho de que te metieses de cara en el territorio de los Hippowdon es la prueba que lo demuestra.

Tocado en la línea de flotación, Chinpo no se siente con fuerzas de ir a por más, así que simplemente se calla durante al menos dos minutos.
-¿Cómo de peligroso es el Krookodile líder de la manada que ha invadido ésta parte del desierto? - pregunta entonces, mezcla de temeroso y curioso.
-Es un Krookodile que salió derrotado por otro en la otra punta del desierto hace un tiempo, así que tuvo que venirse a ésta parte - le explica -. Es peligroso porque, igual que los Hippowdon, es un pokémon muy territorial. Y además está inseguro porque ya ha sido derrotado una primera vez, lo que lo hace más salvaje si cabe, y muchísimo más impredecible.
-¿Y el porqué de llegar al oasis antes de que nos encuentre? - pregunta Chinpo, queriendo saberlo todo.
-Es sencillo: a los Krookodile no les gusta nada el agua; de hecho, evitan enfrentarse a pokémon de agua poderosos. En el oasis estaremos a salvo porque si se acerca, será sólo para beber agua y se irá. De los Sandile y los Krokorok no tenemos por qué preocuparnos.

De lo que no han caído en la cuenta es que hay algo detrás de ellos que ha bajado de las paredes del cañón y que acaba de soltar un rugido aterrador.
-No mires atrás, Ryusuke... ¡CORRE! - justo después de hacer volver a Cacturne a su Pokéball, el Ranger echa a correr como alma que lleva al mismísimo diablo, y Chinpo le sigue el ritmo como puede. A lo lejos se ve el oasis, pero antes hay un pequeño trecho de arena desnuda, y el Krookodile es muy rápido. Entonces, el chico se para en seco.
-¡Sal, Maddi! - el Solosis sale. Chinpo tiene que reaccionar rápido porque si no estará perdido -. ¡Usa Reflejo a máxima potencia! - exclama. Acto seguido, el Solosis levanta una gigantesca pared de energía psíquica que se interpone entre el Krookodile y el propio Solosis, en la cuál éste primero se estampa -. ¡Buen trabajo, vuelve a tu pokéball! - y dicho esto, comienza a correr de nuevo para seguir al Ranger, que ya está a medio camino entre el cañón y el oasis.

Una vez llegado al oasis, Chinpo se para en seco, cansado por la intensa carrera.
-Demonios, qué susto...
-Ese movimiento ha estado muy bien, Ryusuke. Parece que tienes cierta facilidad para entrenar pokémon... Auque bien podría haberte costado bastante caro. Estos Krookodile no paran de despiezarte hasta que te matan, y después te darán de comer a sus hijos Sandile.
-Son más salvajes de lo que me imaginaba...
-Hemos invadido su territorio. Además, los Krookodile están en época de cría. Seguramente ésa era una hembra que quería proteger al huevo - le explica el Ranger, que parece ser muy ducho en éste tipo de asuntos.
-¿Cómo lo sabes? - pregunta, impresionado por los conocimientos que demuestra.
-Llevo años rondando por éstos parajes - responde Khan, que lleva rato sin mirar a Chinpo cuando le habla -. Pero... ¿qué hace ese Hippopotas allí? ¡Está muy lejos de su territorio! - alarmado, el Ranger se acerca al Hippopotas con cautela.

Chinpo le sigue, haciendo que Maddi salga nuevamente de su Pokéball.
-Déjame que me encargue yo, Khan. Lo atraparé para protegerlo y después lo liberaré cuando esté en el territorio de los Hippowdon.
-No puedes. No debes. Si lo atrapas, los Hippowdon no lo aceptarán en su manada - le explica. Entonces, Chinpo le hace volver a meterse en su pokéball.

De repente, un nuevo y espeluznante rugido que hace que Chinpo se estremezca y sienta la necesidad de volver a correr. Pero al ver que el Ranger no se mueve de su sitio, hace acopio de fuerzas y planta sus pies en el suelo con firmeza, esperando a lo que venga.
-Nos vamos a meter en el agua. El Krookodile no se acercará. Pero primero tenemos que esconder al Hippopotas - pero parece que el pequeño parece haberse adelantado, y ha usado Excavar para esconderse bajo tierra y Bucle Arena para ocultar el agujero que ha cavado en el suelo -.¡Pero vamos! - Khan casi ha tenido que tirar de Chinpo para que se metiese en el agua -. Creo que nos ha visto desde lejos. Y parece que tiene a su huevo descansando en ésta zona. Parece que tenemos problemas otra vez...

Chinpo, cansado de que el Ranger huya contínuamente, se planta ante Khan, negando con la cabeza.
-No - responde con rotundidad -. Si nos pasamos huyendo toda la vida, nunca tendré mi Krookodile, ni saldré de aquí, ni podré salvar al Hippopotas que está oculto en ese agujero. Voy a enfrentarme a él aunque salga perdiendo, porque si no lo intento jamás sabré si puedo derrotarlo.

Dicho esto, el chico sale del agua, chorreando, y deja salir a Maddi de su pokéball y espera firme a que el Krookodile llegue al oasis.
-Me he hartado de escapar de ti, maldito cocodrilo de tierra. Ahora mismo vamos a luchar. Si pierdo, me marcharé de vuestro territorio. Si gano, dejarás de perseguirme.
batalla


El Krookodile parece aceptar el desafío, y carga furiosamente contra Maddi usando sus garras, que se han rodeado de un aura negra como la noche, en lo que Ryusuke identifica como el ataque Garra Umbría.
-Maddi, usa Reflejo y aléjate - le ordena. El Solosis deja una pantalla hecha de energía psíquica que hace que el ataque del cocodrilo hierre, chocando contra la misma y retrocediendo. Maddi entonces se aleja unos cuantos metros.

Chinpo mira a su alrededor en busca de algo que emplear como arma contra ese Krookodile, pues sabe perfectamente que sus ataques no van a surtir efecto... Está rodeado de palmeras y tiene un lago justo al lado, además de mucha arena húmeda. Esto puede resultar.

Pero ahora mismo es el turno del Krookodile, que sigue intentando romper la barrera que le separa de ese molesto Solosis que acaba de atraparlo. Cogiendo carrerilla, se lanza en tromba contra el Reflejo, rompiéndolo con un ataque Demolición usado con la cabeza, y sigue atacando con Garra Umbría.
-¡Maddi, usa Espacio Raro! - sin inmutarse, el pequeño pokémon ciera sus ojitos y la zona del Oasis se rodea de un cubo de un tono violáceo. El efecto no se hace esperar, y es que el Krookodile ve ralentizados sus movimientos, dando tiempo de sobra a moverse a un Maddi que, según sus cálculos, ahora debería moverse más rápido.
- ¡Maddi, aléjate y usa Psicoonda en la orilla del lago! - exclama. Y tanto que le ha acelerado los movimientos... Parece que el Solosis haya adquirido la velocidad de un Ninjask; o al menos se mueve como uno de ellos. El caso es que rodea un espacio de un metro cuadrado de arena con su poder psíquico y lo levanta -. ¡Rodea al Krookodile con ella y suéltala! - le pide.

Aunque parece que el Krookodile tiene otros planes, porque parece que ha desistido en golpear a Maddi cuerpo a cuerpo y ha usado Bofetón Lodo contra Maddi, acertando.
-¡Aguanta, Maddi! - vocifera, realmente preocupado por el estado de su pokémon. Pero éste parece tener arrestos de sobra para aguantar ese golpe y todos los que le echen, porque ni siquiera ha perdido la concentración. O mejor dicho: parece que su concentración se ha reforzado pese a haber sufrido ese golpe. Chinpo, realmente sorprendido, se viene arriba -. ¡Sigue con el plan, rodéalo y lánzale toda esa arena a presión! - el golpe acierta de lleno, derribando al magnífico cocodrilo, que se levanta en seguida y ruge furioso por la afrenta sufrida, lanzándose directamente hacia Maddi para atacarlo usando Garra Umbría nuevamente... Y acertando ésta vez.

-Esto está visto para sentencia... - musita Khan, negando con la cabeza. Pero Chinpo no parece estar dispuesto a rendirse. Y parece que Maddi tampoco, porque se levanta ipsofacto.

-¡Bien, Maddi, así me gusta! - vitorea Chinpo, que ya está pensando con qué seguir -. ¡Ahora usa Psicoonda sobre las palmeras y haz que sus hojas te rodeen! - exclama, queriendo llevar a cabo su segunda parte del plan de debilitar al Krookodile. Pero éste no parece darse por enterado de las intenciones de Chinpo, o más bien parece que se entera demasiado, y se lanza nuevamente usando Demolición. El Solosis, rápido como una bala en ése Espacio Raro, se protege con las ramas que ha arrancado de las palmeras, fustigando al Krookodile como si de un Látigo Cepa se tratase, y haciéndolo retroceder nuevamente -. ¡Lánzale las ramas, rápido! - Maddi, aprovechando el estado de semiaturdimiento del Krookodile, se permite el lujo de concentrar energía décimas de segundo antes de lanzar las ramas con todas sus fuerzas, ramas que fustigan al cocodrilo provocándole heridas que empiezan a sangrar.

Totalmente fuera de sí, el Krookodile ruge como si estuviese poseído por las pesadillas de Darkrai, y se lanza directamente hacia Maddi empleando nuevamente Garra Umbría; y éste, que necesitaba una décima de asueto después de ese ataque tan poderoso, no va a poder evitar el golpe.

Cuando, de pronto...

Un rugido ensordecedor hace que el Krookodile detenga su ataque de golpe, teniendo que clavar sus patas traseras en tierra para no caer al suelo. Y acto seguido una tormenta de arena salvaje se levanta en toda la zona del oasis.
-¡Son los Hippowdon! - exclama Khan, volviendo a hacerse notar.
-Me da igual quién sean... - musita para si mismo. El oponente se ha distraído y esto Chinpo tiene que aprovecharlo -. ¡Maddi, rodea al Krookodile y enciérralo entre cuatro paredes de Reflejo! - el tiempo de Espacio Raro no había terminado, así que el Solosis sigue siendo tan rápido como un Ninjask y responde a la orden de Chinpo con suma efectividad. Ahora el Krookodile no va a tener espacio para moverse, y el chico va a poder asestar el golpe final para debilitarlo y capturarlo -. ¡Usa Psicoonda a toda potencia y levanta el agua del lago! - usando casi todas las fuerzas que le quedan, Maddi emplea su poder psíquico para mover una cantidad de agua similar a la que cabría en un barril y, con un gran esfuerzo, mantenerla en el aire a la espera de la orden de su entrenador -. ¡Ahora, ducha al Krookodile con ella! - por su parte, el Krookodile lucha por romper el Reflejo que le atrapa, y aunque lo llega a conseguir, no puede evitar la tromba de agua que se le viene encima cortesía de Maddi, y por fin cae debilitado -. ¡Ahora es mi oportunidad! ¡Maddi, vuelve a tu pokéball! - después de un fogonazo carmesí, que hace volver al pokémon a la cápsula donde se guarda, el chico saca otra Pokéball -. ¡Sé bueno y entra! - la pokéball golpea al maltrecho Krookodile, que poco puede hacer para, después de unos segundos de tensión, acabar siendo atrapado.


-Ryusuke... ¡CORRE, POR TU VIDA! - le insta Khan, que ya ha empezado a correr. Y ésta vez parece decirlo más en serio que nunca, porque la tormenta de arena arrecia con una fuerza inusitada que apenas le deja avanzar ni ver a más de cinco pasos de sus propios pies -. ¡ESTOS HIPPOWDON VIENEN A RECUPERAR LO QUE ES SUYO, Y NO PARECE QUE LOS HUMANOS QUE HAY AQUÍ LES IMPORTEN DEMASIADO! - pero Chinpo, poco acostumbrado a éstas condiciones extremas, avanza muy lento, y la arena está empezando a dificultar la respiración, hasta que de pronto...

... El chico, tosiendo, despierta debajo de una tela que le resulta familiar. Y ve el rostro preocupado de Nauzet que parece relajarse.
-Chico... ¿Estás bien? - inquiere, visiblemente preocupado.
-¿Qué pasó? Lo último que recuerdo es que los Hippowdon provocaron una tormenta de arena y... - niega con la cabeza -. ¿Por qué estoy en su jaima, señor Nauzet? - pregunta.
-Khan te trajo aquí - responde, sin dar ningún tipo de rodeo -. Creo que los Hippowdon ya lo sabían. Sabían que el lider estaba peleando contra un entrenador y decidieron pasar al ataque cuando estaba distraído. Lo que nunca me habría imaginado es que el líder sería una hembra... Pero tranquilo. Los Hippowdon están lejos de aquí. Sus tormentas de arena siguen latentes porque quieren asegurar ésta parecela de terreno, pero podrás volver sano y salvo a Ciudad Ariópolis. Te dejarán pasar sin atacarte ni intensificar el poder de sus tormentas de arena.
-¿Y qué pasará con los Krookodile? - pregunta. Parece que ha descabezado al grupo y que eso ha desencadenado que los Hippowdon ataquen como los salvajes que son.
-Seguramente vuelvan al otro extremo del desierto. Por cierto, tengo algo para ti... - dicho ésto, saca una pokéball -.
-¿Podría usted indicarme el camino a Ciudad Ariópolis? - pregunta -. La verdad es que ni siquiera sé dónde estoy...
-Claro que sí. Sal de la jaima y mira a tu espalda y verás claramente la ciudad - le indica, sonriendo amable -. Aunque me habría gustado que te hubieses quedado más tiempo. Creo que eres un chico educado y cortés, cosa que no suele verse en estos tiempos en jóvenes de tu edad.
-Tiene mi palabra de que volveré. Y le contaré mis aventuras mientras saboreamos ése delicioso té que prepara - dicho esto, se levanta e inclina la cabeza en señal de sumo respeto -. Pero ahora mismo debo seguir mi camino. Hay un niño al que prometí que le llevaría un Krookodile y no quisiera faltar a mi promesa. Además no creo que quede mucho para anochecer. ¡Muchísimas gracias por todo! - dicho esto, sale de la jaima, envuelto en una leve tormenta de arena que se atenua cuando el chico es visto por los Hippowdon. Parece que tiene derecho de paso en la parte del desierto dominada por éstos pokémon.

Una vez de vuelta en la guardería...

Ese chico apático está igual que siempre, y los niños rebosan energía incluso después de pasadas horas de empezar a jugar con los pokémon de Haruna y los suyos propios.
-¡Mirad, el chico del sombrero ha vuelto! - exclama Haruna -. ¡Y por la cara que pone, parece que trae algo bueno!

Pero Chinpo no presta atención al comentario de Haruna. Se va directamente hacia el chico apático, que permanece en una esquina observando a los niños con gesto inexpresivo en el rostro.
-Hola - ésta vez es el chico quien saluda primero, pues esperaba algo de Ryusuke.
-Tengo un regalo para ti... - dicho esto, saca una pokéball y la abre. De ésta sale el Krookodile que ha atrapado hará unas dos horas -. Es tuyo.

El rostro del chico se ilumina y una sonrisa aparece en su rostro. Mira al Krookodile y luego mira a Chinpo.
-De... ¿De verdad? Krookodile... ¿Para mí? - interroga, como si todavía no se lo creyese.

Chinpo no dice nada, simplemente asiente con la cabeza. La reacción del chico era lo menos esperado de todo: se ha abalanzado sobre Ryusuke y se ha fundido con él en un efusivo abrazo que ha sorprendido a toda la guardería, que estaba acostumbrado a ver a ese niño como una pared lisae infranqueable.
-Gracias... ¡Lo cuidaré muy bien! - asegura.
-No lo dudo, chico. Y ahora... Necesito descansar - dice sin más, alejándose del chico. Y se acerca a la profesora -. ¿Dónde se encuentra el centro pokémon más cercano? - pregunta. El rostro cansado del chico y su aspecto bastante desmejorado con respecto a cuando llegó a la guardería hacen que para la profesora las palabras sobren.
-Supongo que también necesitarás curar a tu Solosis...

La profesora le indica el camino hacia el centro pokémon y después indica a sus alumnos que el día lectivo ha finalizado.

De camino al centro pokémon, una voz le detiene.
-¡Ryusuke! - exclama. Es una voz que no hace mucho ha escuchado. Es Khan, el Ranger -. Válgame Arceus, por fin te encuentro...
-¿Qué sucede, Khan? - Chinpo, que ha sido cogido por sorpresa

El Ranger no responde. Simplemente se saca una pokéball del cinto y se la tiende.
-Es un Sandile. El bebé que aquél Krookodile quería proteger. La tradición del desierto nos dice que si derrotas a un pokémon evolucinado en época de cría, has de quedarte también con su bebé. Así que ahora este Sandile también es tuyo. Trátalo bien - parece que Khan se ha quitado un peso de encima con ésa entrega -. Tampoco tiene dónde ir. En su manada no lo aceptarán, y no puedes dejarlo libre en un territorio dominado por Hippowdon.

Esto es algo que se salía totalmente de los cálculos de Chinpo, que coge la pokéball mirándolo interrogativamente.
-Está bien, me lo quedaré... ¿Lo atrapaste tú? - dicho esto, se saca una de sus pokéball sin usar del bolsillo de la mochila y se la tiende -. Entonces esto es tuyo. Gracias por llevarme a la jaima de Nauzet - y tras una inclinación de cabeza mucho menos pronunciada que la que le dedicó al nómada, se encamina al Centro Pokémon.

Haruna, confusa por la situación, se limita a seguir a Chinpo. Sabe perfectamente que no le va a sacar nada si no habla con él en privado, así que no le pregunta nada en medio de la calle.
Sandile atrapado
Mi Trainer Card:

Trainer Card Odissey
#14

Capitulo especial: Santa Joy

Capitulo especial: Santa Joy

Capitulo
Después del torneo Joy, Liza y Mario se dirigen a ciudad esmeralda donde a Joy le espera su siguiente concurso pokemon. Cuando de repente en el bosque que están atravesando empieza a nevar.

Mario: Qué raro
Liza: ¿Qué?
Mario: que este nevando
Joy: ¿Por qué lo dices?
Mario: ¿acaso te parece normal?
Joy: piensa en la fecha
Liza: espera
Joy: ¡Es Noche buena!
Mario: ¿Cómo?
Liza: imposible
Joy: observa la fecha de mi C-Gear
Mario: ah si es verdad… pero si no encontramos refugio pronto el clima no nos dará la noche muy buena.

Entonces todos se fueron corriendo hacia adelante en busca de un lugar donde refugiarse, hasta que encontraron un pequeño pueblo que tenia un centro pokemon.

Joy: buenas noches –entrando por la puerta-
Liza y Mario: buenas noches –detrás de Joy
Enfermera: buenas noches, les invitamos a pasar a nuestro centro pokemon a que descansen.
Joy, Liza y Mario: muchas gracias

Al pasar al centro pokemon Joy se da cuenta que el pueblo es hermoso cuando nieva, luego dice… “saldré un momento” Joy sale del centro pokemon y empieza a dar vueltas en el pueblo. Pero no encuentra nada de interés. Cuando regresa al centro pokemon son aproximadamente las 10 de la mañana así que Joy, Liza y Mario salen a ver el pueblo.

Entre tanto y tanto Mario y Liza estaban felices de comprar algunas artesanías, productos naturales, juguetes hechos a manos y demás cosas en el pueblo. Cuando de pronto notan a Joy con un ánimo un poco decaído.

Mario: ¿Qué te pasa?
Joy: ¿a mi?
Liza: si a ti has estado muy callado últimamente y no compras ni haces nada
Joy: ah eso, no pasa nada solo estoy algo aburrido
Mario: mas que aburrido pareces que estas triste
Joy: no me pasa nada continuemos.

Siguieron caminando hasta llegar a una guardería, aunque solo pasaron por la puerta de enfrente un niño salta y pregunta.

Niño: ¿Son entrenadores?
Joy: yo si ellos son aprendiz de criador pokemon y aprendiz de líder de gimnasio
Niño: ¿tienen pokemons?
Joy: si… -salta Snow al aire-

De pronto una señora abre la puerta y de esta sale el chico que estaba saltando mucho e invita a Joy y a sus amigos a entrar. Muchos niños se reunieron alrededor de Joy y sus amigos a hacerle varias preguntas

Niña: ¿Cuáles son sus pokemons favoritos?
Joy: eso no puede ser, ya que seria como elegir cual es mi hijo favorito, los amo a todos por igual.
Liza: eso es verdad
Niño: ¿tienen pokemones tipo planta?
Joy: cada uno tiene uno
Niño: ¿pueden sacar a sus pokemons?
Joy: yo no tengo problemas con ello, ¿y ustedes?
Mario: no
Liza: yo tampoco
Joy: señora ¿podemos sacar a nuestros pokemons?
Señora: si adelante será un placer
Joy: bueno salgan todos -lanza todas las pokeballs al aire-
Liza: hora de conocer nuevos amigos –también lanza sus poke balls al aire-
Mario: hora de jugar un poco –aprieta el botón de cada pokeball y los saca-

Todos estaban fuera de sus poke balls, Snow, Liryas, Lucky, Lazlo, Sonto, Otther, Star, Sewaddle, Mareep, Cottone, Ryu, Budew, Magby, Pichu, Mantike y Togepi.

Todos los pokemons se pusieron a jugar con los niños, Togepi Star y Budew en la resvaladilla, Mareep, Cottone, Lucky y magby empezaron a jugar en la nieve. Mientras que los demás en la casa con los demás niños. Entre tanto y tanto llega una niña pequeña y se pone al lado de Joy y le dice.

Niña: muchas gracias me encantan tus pokemones y los de tus amigos. –saltando de felicidad-
Joy: muchas gracias a ti, es un placer que alguien sea feliz en esta época del año. -Sentándose en el piso-
Niña: me llamo Melanie ¿Cuál es tu nombre?
Joy: me llamo Joysell pero mis amigos me dicen Joy.
Melanie: mucho gusto, sabes… quisiera enseñarte un dibujo
Joy: adelante

Melanie saca de su bolsillo un dibujo y se lo muestra a Joy.

Joy: wao… esta muy bonito. ¿Lo hiciste tú?
Melanie: si, sabes… quisiera este pokemon mucho
Joy: es un… Lilligant ¿verdad?
Melanie: exacto… viven en el bosque y quisiera uno de verdad.
Joy: ¿te han regalado algo de navidad?
Melanie: yo vivo aquí. Soy huérfana.
Joy: disculpa no tenia idea
Melanie: no te preocupes, no es nada
Joy: por poco pensé que metí la pata –en su mente-
Melanie: lo capturaras por mi ¿verdad?
Joy: si, -Silva fuertemente- Snow vámonos
Snow: si
Joy: Liza Mario voy al bosque, si no vuelvo antes de las 7:30 de la noche vayan a buscarme.
Liza: de acuerdo
Mario: diviértete
Melanie: cuídate
Joy: Melanie volveré con ese lilligant aunque me arrastre en el camino

Joy se pone su capucha, sus Googles, su abrigo, guantes y se encamina con varias bayas y una botella de agua a temperatura ambiente que pone entre su camiseta y su equipo de calefacción *Capucha y abrigo* y emprende su camino hacia el bosque.

Una vez en el bosque Joy camina con Snow al lado, durante mucho tiempo. Claro no iba a ser fácil encontrar a una lilligant ya que es un pokemon tipo planta, y en invierno es muy difícil por no decir casi imposible encontrarnos normalmente.

Después de caminar tanto por casi tres horas Joy saca una Baya de su bolsillo y dice.

Joy: Snow ¿quieres?
Snow: ¡si!

De pronto de entre un arbusto salta un abomasnow que empieza a perseguir a Joy y Snow quienes salen corriendo. Después de 5 minutos corriendo Joy y Snow llegan a una caverna en la cual. Intenta esconderse. Curiosamente empieza a sentir calor. Pero Joy no entiende por que, cuando entra mas profundo a la cueva se hacia mas oscura. Después de un tiempo de tanto caminar se puede apreciar una pequeña luz en la caverna la cual al ver Joy y Snow corrieron velozmente hacia ella.

Al salir se encontraron rodeados de Slugmas y Macargos. Los cuales enojados prepararon sus lanzallamas, Joy y Snow salieron corriendo velozmente y salieron de la cueva antes de ser rostizados por los ataques de estos pokemons de fuego

Snow: a veces pienso que todo esto no vale la pena.
Joy: en mi opinión si lo vale si alguien es feliz.
Snow: si tu lo dices.

Siguieron caminando buscando bajo varios arbustos y arboles frondosos. Pero no encontraron nada, en su lugar una tormenta se avecinaba amenazando con congelar a Snow y Joy pero gracias a unos Cryogonals, Joy llega a ver una cueva en la cual será quizás perfecta para esperar a que pase la tormenta.

En la caverna Joy solo observa la nieve caer velozmente en forma de granizo, y piensa

Joy: de la que me salve
Snow: no estoy tan seguro mira.

Joy desvia la mirada al lado opuesto a la salida y observa un cryogonal con intenciones de atacarlo. Snow le da una embestida velozmente y cae al lado de Joy de nuevo.


Joy: Snow esa no es una embestida común
Snow: creo que es un ataque rápido.

El Cryogonal se para y lanza velozmente un hyperayo que Joy y Snow evaden y le lanzan una bola de sombras en forma de contraataque dejándolo derrotado.

Joy: bien hecho
Snow: gracias

En ese momento de la parte superior de la cueva cae un montón de nieve que cubre la salida, dejando sin escapatoria a Snow y Joy.

Joy: Genial quedamos atrapados
Snow: ni que lo digas

Luego de dichas estas palabras una sombra aparece llamando la atención de Joy y Snow quienes solo la miraron de reojo ya que velozmente esta salió corriendo hacia el interior de la cueva. Mientras mas avanzaban al interior de la cueva mas cálida se hacia esta, no hacia un calor infernal pero lo suficiente para hacer notar que no había frio. La sombra cada momento se movía mas rápido y la cueva se iluminaba mas. En un momento determinado un as de luz deslumbra a Joy y Snow quienes quedan algo cegados. Al recuperar la vista se vieron rodeadas de muchas lilligants en sus nidos en el techo de la cueva había algo parecido a un pequeño sol.

Una de ellas baja velozmente y empieza a atacar a Snow y Joy.

Batalla
V.S.

Joy: Snow usa bola de sombras
Snow le lanza una bola de sombra a lilligant quien velozmente usa un rayo solar disparado desde su flor que destruye la bola de sombras. Hubo una pequeña explosión luego Lilligant se acerca rápidamente haciendo un baile de pétalos que iba a impactar a Snow pero…
Joy: Snow evádelo y contraataca con ataque rápido
Snow salta velozmente y ataca por detrás embistiendo a lilligant mandándola unos metros hacia adelante, esta empieza a atacar otra vez a Snow con la danza de pétalos la cual esta vez impacta de lleno en la pequeña eevee mandándola hacia atrás.
Joy: genial ahora debe estar confundida por la danza de petalos –en su mente- Snow usa poder oculto -grita a viva voz pensando que la derrotaria-
Snow carga su poder oculto y se lo lanza velozmente uno tras otro a Lilligant quien los evade todos bailando
Joy: ¿Qué rayos pasa aquí? los lilligants no tienen la habilidad tumbos. Al menos que… ¡sea ritmo propio! –En su mente- Snow usa deseo
Snow se rodea con un aura blanca y muchas estrellas que bañan su cuerpo de un hermoso brillo y luego lilligant termina de bailar.
Joy: Snow ataque rápido.
Snow velozmente ataca por detrás a lilligant la cual contraataca con un poderoso baile de pétalos que manda a volar a Snow al techo de la caverna
Joy: Snow toma impulso del techo hacia el piso y usa poder oculto mezclado con ataque rápido.
Apenas las patas de Snow tocan el techo esta se impulsa a lilligant, Snow usa el ataque rápido y se cubre de las esferas de energía blanca que el poder oculto crea y hace un ataque parecido a la embestida de volteos de Lucky, mientras que lilligant lanza rápidamente un rayo solar que impacta con Snow. Snow hace un esfuerzo intentando romper el rayo solar de lilligant
Joy: ¡vamos tu puedes a máximo poder! –Grita a viva voz-
Snow rompe el ataque de lilligant con su poder oculto e impacta con el ataque rápido. En ese momento ocurre una explosión, al dispersarse nota a Snow apenas pudiendo ponerse de pie, y lilligant en la misma posición.
Joy: ¡poke ball ve! –Grita y lanza una poke ball-
La poke ball se mueve mucho parece que va a romperse pero después de medio minuto esta se queda quita y el pokemon capturado
Joy: ¿lo hice?
Snow: si –quien brilla por el deseo que realizo anteriormente-
Las demás lilligants que estaban contemplando la batalla bajaron y una de diferente color le entrega un huevo a Joy.

Lilligant de diferente color: Cuídala ya que necesitara a su madre cuando nazca. Gracias por atraparla era muy feroz.
Joy: de nada
Snow: ¿les seria de mucha molestia que nos abriera la cueva que el cryogonal cerró?
Lilligant de diferente color: si

Luego de caminar en la cueva los lilligants con sus rayos solares destruyen la nieve que los encerró entonces Joy y Snow volvieron al pueblo. Joy en el centro pokemon compra algunas latas de pintura y pinta la poke ball con unos bellos diseños y la pone en una caja. Luego le deja el huevo a la enfermera.

Joy emprende su camino a la guardería, abre la puerta y Melanie quien estaba esperando en la guardería

Melanie: ¿lo atrapaste?
Joy: si –dandole la caja-
Melanie: esto no es un lilligant
Joy: ja ja ja, Melanie adentro esta
Melanie: gracias. -Dándole un abrazo a Joy-

Melanie abre rápidamente la caja, toma la poke ball y la lanza al aire. De esta sale lilligant bailando y cuando toca el piso hace una pose y luego una reverencia.

Joy: ya no parece tan feroz.
Lilligant: me conseguiste una dueña gracias. Espero que cuides bien a mi hija
Joy: eso hare, Liza, Mario creo que es hora de irse son casi las 7.
Liza: es verdad –regresa a sus pokemons-
Mario: niños fue un placer conocerlos cuídense y pórtense bien –regresa a sus pokemons-
Joy: Melanie cuida bien a Lilligant y se buena
Melanie: gracias

De vuelta al centro pokemon, Joy recibe su huevo del cual nace una petilil.

Liza: la quiero.
Joy: ¿eh? Pero si me la dieron a mi
Mario: Liza compórtate
Joy: te llamaras Tile
Tile: mucho gusto

Luego de unas horas la enfermera preparo la cena de navidad y Liza, Mario Joy y La enfermera cenaron ya que eran los únicos hospedados en el centro pokemon. luego de la cena se fueron a la cama donde todos se pusieron a recordar las navidades pasadas de sus pueblos. Joy admitió que solo tenia algo de nostalgia pero que todo estaba bien dicho esto se fueron a dormir
Reporte

Movimientos:
Día soleado
Silbato
Deseo Cura
absorber








#15

Capítulo I: Evento

Capítulo I: Evento

Spoiler


Las luces cuando salí del edificio, y caminé por la alfombra roja me cegaron, los flash eran como pequeños recuerdos que me hacían olvidar qué persona era hace un tiempo, como si cambiaran tu vida tan sólo en un segundo. Todos querían la mejor toma, tan sólo tu imagen para venderla. Cuando caminé con el Mudkip al lado, y tres guardias con grandes Hitmonchan y Hariyamas me sentí extraño.

Me subí al vehículo negro, una limosina y partimos a toda velocidad. La noche empezaba a terminar, y tenía una misión de caridad.

Les explico, soy un actor de la PokéTV, trabajo en unas teleseries de adolescentes y en algunos programas infantíles, actúo como un gran líder, pero en realidad sólo estoy empezando.

"Es la actitud lo que te define."

Llegué hace poco a esto del mundo de la fama, hace unos años ni lo pensaba pero lo económico me empezó a atraer. Venía de una premiación, unos cuántos Poké Premios.
La comercialización en el mundo ha afectado hasta los programas, y empiezo a creer realmente que tendré que buscar otro trabajo, para aumentar mi imagen empezé a hacer trabajos sociales. Esta navidad, la pasaré con unos niños...

Me llama mucho la atención los niños, son muy sinceros y amables. Mi único acompañante en la vida real ha sido Mudkip, el pequeño tiene agallas para aguantar las largas horas de esperas y aún así es cercano conmigo, por eso lo soy con él. Devuelvo lo que me da por el doble, además que siempre está acompañado de mis asesores, con sus pokémon se entretienen mucho. Pero luego empezaré mi aventura, la mía, de verdad.

El pueblo donde voy es demasiado humilde, realmente no sé cómo será la amabilidad de la gente.

Mientras reflexiono, ya estamos por comenzar, las pocas palabras que escribo en el diario es para describir lo que presiento.
Me bajo de la limosina y miro a los guardias, entro al pueblo.
Ya había amanecido, eran más de las 9 AM.
Los Pidgey están muy atentos y observan con cautela, el pueblo es un lugar frío, ya que esta en medio de una pradera sin montes alrededor y el aire llega directo, es un pueblo muy antiguo data de más de cinco siglos, aún así sigue vivo pero tampoco ha evolucionado, sigue con la mismo tono aterrador de las fotos antiguas que vi. Aunque hay una parte nueva, los edificios tecnologicos se notan, un par de hogar para ancianos y guarderías, unas villas llenas de casas y es todo el pueblo, me alegro en ese mismo momento de no tener que caminar demasiado.

No me demoré mas de 10 minutos, el camino estaba cargado de piedras. Cuando llegué, me recibieron con alegría, los niños estaban eufóricos, y querían de lugar que estuviera con ellos, empezaron a agarrarme de los pies, de los brazos, se subieron en mi espalda terminando en el piso, tuvieron que los guardias separarlos y calmarlos. Los dueños de la guardería me dijieron que pasara dentro.

Hablamos casi media hora, nos contaron de los niños, al ser un pueblo con escaces de trabajo los papás viajan cerca de la ciudad, y ellos se quedan por largo tiempo. No quieren abandonarel pueblo, dejar que muera junto con sus tradiciones.

Entre la espada y la pared.

Los comentarios se dirigieron mucho a mis eventos, y a los programas de televisión, les conté algunas anecdotas y cómo funcionaba realmente, estaban sorprendidos. A pesar de ser un lejano pueblo la señal y importancia de los medios de comunicación es igual. Los niños eran los más emocionados.

Eran más de las 11 AM cuando salí a la guardería, los niños estaban emocionados y gritaban eufóricamente, alardiaban y seguían acercandose demasiado, pero dejé que lo hicieran, le di tiempo a los guardias de descanso. Les conté varias historias, unas que había contado más de 100 veces, pero les di una en especial, la de terror.

Hace meses, cuando recién empezaba me quedaba hasta tarde en el trabajo, viendo los efectos del día siguiente, los guiones y ordenando el set juntos con mucho más. Un día le dejé libre a los asistentes, era cercano a una fecha en la que la gente que ve la TV baja, así que no importaría mucho ni sería prioridad. Decidí ir al baño, me miré al espejo, y estaba cansado, se notaban las ojeras de sobremanera. Cuando salí de ella, estaba todo desordenado, se escuchaban golpes y gritos.
La verdad salí corriendo y no volví al día siguiente.
Preferí decirle a los niños que había luchado bestialmente con un pokémon totalmente desconocido que luego desapareció. Quedaron sorprendidos pero no asustados, era una buena chance.

Almorzamos juntos, de verdad me entretenía con ellos y había uno que hacía demasiadas preguntas...

¿Cuántas veces vas al baño?
¿Cuántos pokémon tienes?
¿Qué querías hacer cuando pequeño?
¿Te gusta el pan con queso, de Miltank?

El niño hablaba, que quería un inicial. Su región favorita era Hoenn, y le encantaban los de tipo agua...
Pensé que le gustaría tener a Mudkip.

Terminando el almuerzo, aún seguía con las preguntas.

Me empezaba a molestar, así que para distraerlos después del almuerzo saqué a Mudkip.
A el le gustaba la fama más que a mi, se divertía cuando lo tocaban y jugaban con él.
El niño sorprendido, se miraba incrédulo, y era el que más se hizo amigo de el pequeño acuático.

¿No tienes más?
No, le respondía.

Insistían en que yo salía en la televisión y que tenía un Dragonite, y un Charizard, junto con un Rhyhorn.
Les tuve que decir que no los traje porque estaban de vacaciones junto con su familia, aún no quería que supieran la verdad.

El niño se me aceró y me miró fijamente, llevaba unas gafas y seguía haciendo mas de 100 preguntas en un minuto. (Claro que esta es una exageración).

Hasta que dijo algo que me interesó: Fantasma.

-¿Haz visto alguno?

-Una vez me escapé de aquí, era un Gengar gigante, quizá mas grande que una milla de submarina, me miró con sus ojos gigantes y salí corriendo, me arrepentí al instante así que volví y lo miré, se había vuelto más pequeño, supe que era así porque se alimentaba de tus miedos por lo que, el tipo fantasma siempre lo hace. Es tipo fantasma/veneno, su prevolución es Haunter, y luego Gastly. Suelen habitar en las Mansiones Embrujadas, como lo ví yo. Me gusta ese lugar, me resulta incluso familiar, un dia fui a la playa y encontré una en medio del mar... bla, bla, bla.

Supuse que era mentira, así que seguí.

-¡Es acá! -gritó a lo lejos.
-¿Qué cosa?
-La mansión.

Me interesé en ir, así que le pregunté y me dijo que le interesaba tener a ese Pokémon.
Estaba por cumplir los 9, y no me importó.
Ultimamente nadie respeta la regla de tener un Pokémon a los 10 años, todos son adelantados.

Ideé un plan para que me acompañara, cuando llegó la noche le dije a los guardias que me quedaría para pasar el 23, aquí, y el 24. Le pedí que compraran regalos así que los mantuve ocupados.

En la noche, fui a buscarlo y partimos.
El pueblo era realmente escalofriante de noche, nadie estaba y el sonido del viento molestaba, incluso te alertaba, ya que se mantenía unísono y cuando algo se movía cambiaba. La noche estaba despejada, las estrellas titilaban y la luna iluminaba todo el sendero.

La mansión embrujada estaba más lejos de lo que creí, casi saliendo del pueblo fuera de la carretera.
El niño me había contado toda su vida, desde que tiene memoria, cada navidad, año nuevo y programas que solía ver, no lo escuché porque realmente me cansaba.

Ibamos llegando y la tierra se movió.
El niño se afirmó de mi pie...

(¿Cómo se llama, Alex? no-no, Pedro creo

-¡Pedro, asujetate!
El niño ya lo había hecho, me sentí tonto después de decirlo.

La tierra temblaba, tiritaba, era un terremoto.
Empezaba a hacerse más blanda, era como si viniera una manada de..

DIGGLETS!

Pasaron por debajo de la tierra, me acordé que ellos solían migrar al no haber cuevas cerca.
No había salido ninguno como para luchar, Mudkip estaba al asecho.

Uno sólo lo hizo, estaba enojado.
-¡No lo lastimes! -gritaba Pablo.

(¿Era Pablo o Pedro?)

Así lo hize, le seguí el paso y lo intenté evadir, pero el tiraba barro.
Estuvimos ahí, así, estáticos más de 5 minutos..

-Es un pokemon topo, suelen vivir bajo tierra y aveces salir a la luz de la luna, le molesta la luz solar de sobremanera, así que por eso viven en cuevas, los Digglets entrenados suelen acostumbrarse a la luz después de meses ... bla,bla bla.

Ahí supe el plan.
¡Mudkip, usa Manto Espejo!
El manto no hizo nada, al no haber atrapado al Digglet pero el Manto reflejó la luz lunar y la concentró, molestando al Digglet, el bajó y salió velozmente...

¡Bien hecho! Sabía que bla, bla, bla -decía Alex.

(Estoy seguro que era Pablo)

Cuando entramos a la mansión, se sintió un chasquido.
Supimos de inmediato que era el Gengar, el lo vió y alucinó.

-Impresionante.
Traía un pequeño Gastly, junto a él.
Nos enfrentamos de inmediato, era su casa, nosotros unos atrevidos.

-¡Mudkip!
Supe que no era rival demasiado para Gengar, pero Mudkip tenía agallas.
El Gengar desaparecía y aparecía, pero los poderes extrasensoriales dadas por la cola de Mudkip lo hacían percatarse de los cambios ambientales.
-¡ATRAS TUYO! -gritó Pablo.
El Mudkip se giró y esquivó la Bola Sombra de Gengar.

-No es rival para Gengar -dijo Alex.
-No, no lo es, pero si Mudkip resiste, podría devolverle el doble de fuerza el ataque y acabaría gratamente con el Gengar.
Anduvimos esquivando ataques de Gengar, y este se cansaba, Mudkip era pequeño y ágil, cambiaba de posición siempre así que Gengar no podía definir el foco del ataque.

Le grité el plan a Mudkip para que supiera qué hacer, iba a doler pero era como una misión especial.
El Gengar entendió lo que decía, y cada cierto tiempo se protegía, usaba rayo confuso de manera inútil y intentaba maldecir.

Tu Mudkip debe tener una naturaleza muy ágil -exclamó Pablo.

Hasta que dimos en el punto.
La capa de Mudkip juntó el bola sombra que llegó directo a el , y revotó, lo dejó casi Debilitado pero al devolverse, el Gengar cayó.

Pudimos acercarnos a Gastly, y lo vió, admiró. Decidió que volvería a atraparlo cuando tuviera edad suficiente.
Yo lo atrapé a escondidas, y lo esperé.

-¿Cómo te llamabas?
-Allan, ¿por qué?
-Mudkip, se llamará Allan desde ahora.
El niño brincó, y habló mas de 20 palabras.
No entendí ninguna, así que no importó demasiado.
Me hizo prometerle que vendría con él a verlo, le dije que sí.
Este era sólo el comienzo. Llegamos a sólo dormir.
Al día siguiente... le pasé el Gastly.
Si alguien lee una vez esto, le dejo a la imaginación su reacción.
Esa navidad fue increíble.


Gastly
Nivel: 1
-Hipnosis
-Lenguetazo
-Bola Sombra [Mov. Huevo]

Spoiler
Ich gehe, weil ich bin langweilen von alles hier, Jian du bist ein Scheißer Ich danke allen, die mich all die Jahre unterstützt, Ich danke Samuz, Charro, für lehrt mich wettbewerbsfähige Schlachten. Ich danke auch Novelista für das helfen ich mit meinen Geschichten.

Von dass Flask ging, das Forum ist ein großes scheiße und Müll. Jetzt es gibt es drei Dummköpfen Moderatoren wenn meine Zeiten warne mehr als 8 und in Hackrom auch, und das war nutzlos
Ich gehe wie Demian, White sie sind groß hier. Jedenfalls ich nicht zurückkommen ich hoffe, dass alle hier erinnern mich als Slowbro

Jian du bist ein Stück Scheiße[/SPOILER]






#16

Capítulo Especial de Navidad.

Capítulo Especial de Navidad.

Bueno Soy yo leoleo, es más que obvio no? e.e (?) Vine a dejar mi capítulo especial, fue algo fastidioso de escribir pero buehh todo sea por concursar! :p

Cabe destacar que este capítulo tiene total concordancia con mi Odisea, con un capitulo que aún no he posteado pues tengo que transcribirlo porque esta escrito en un cuaderno, a eso se debe el comienzo del capítulo: Cuando salí a tomar aire mi teléfono sonó, era mi madre.

También que algunas veces aparece Ok, en vez de Okey lo cual es la forma correcta de escribirlo, no lo corregí pues me parece tan largo en el Word que no soy capaz de volverlo a leer, y me dí cuenta de que esa era la forma correcta de escribirlo cuando ya estaba terminando al capítulo.

Menos mal que na había limite de palabras, pues hubieras cortado mi imaginación además no son tantas... ^^


Capítulo Especial
Cuando salí a tomar aire mi teléfono sonó, era mi madre.

— ¡Alo! ¿Abdy?
—Hola mamá. ¿Cómo estas?
—Abdy, que alegría hablar contigo, yo estoy bien, acá todos bien, llamaba para saber de ti.
—Yo estoy muy bien mamá, he hecho muchas nuevas amistades, he atrapado a varios pokémons, e incluso me regalaron o mejor dicho me gané un Chatot.
— ¡Qué bien Abdy, me alegro por ti! Bueno debo dejarte porque acá tu padre y tu hermano están peleando por el control de la televisión! ¿Oye vendrás mañana para navidad?
—No lo se, creo que sí, hoy es 23, yo creo que ya para mañana en la tarde estoy por allá con todos ustedes. Saludos a papá.
—Ok Abdy ¡hasta pronto!
— ¡Adiós mamá!


Colgué el teléfono, y saque a Chatot de su pokéball, quería conocerlo más y acariciarlo un poco. Esté se poso en mi hombro derecho.

— ¿Tu madre no? –pregunto Lucy, que apareció de pronto detrás de mi, su voz era alegre.
—Si, era para preguntarme si estaré mañana por allá, ya que mañana es Navidad.
— ¿Iras?
—Si tengo tiempo, ojala que sí, han pasado pocos días y ya extraño a mi mamá.
—Bueno pero… yo te tengo una pequeña misión de navidad, ¿la aceptarías?
— ¿Cuando debo hacerla? –pregunté curioso.
—Hoy mismo, no es muy complicada, es que todos los años varios agentes van a las guarderías a visitar a los pequeños y entretenerlos un rato, enseñándole sus pokémons y también sirve para que les enseñes algo.
—Me parece genial, ¿adonde debo ir? Me gusta convivir mucho con los niños, siempre me ha gustado.
— ¡Ok! Vamos te llevare en la van de la agencia. ¡Sígueme! –exclamó alegremente- me gusta que los agentes nuevos como tú… bueno en realidad todos los agentes, se anoten para participar en este tipo de actividades.
—Me parece súper, llevar a todos los pequeños un instante de alegría, sobre todo si son personas de bajos recursos, me encanta ver la alegría de sus rostros cuando reciben un regalo.


Seguí a Lucy hasta la ciudad, ya estaba comenzando a anochecer, aunque el camino de vuelta a la ciudad se me hizo más corto que cuando debía encontrar la entrada a la agencia.

—Tendremos que viajar toda la noche Abdy, el pueblo esta muy lejos de aquí, llegaremos en la mañana.
—Esta bien Lucy, yo no tengo problema alguno. – Respondí alegremente, ya podía imaginarme la cara de alegría de aquellos pequeños.


Una vez que llegamos a la ciudad, frente al centro pokémon nos esperaba una van blanca, allí estaban esperándonos el profesor Serdge y otro hombre más, de seguro era el conductor.

—Buenas noches caballeros –exclamó Lucy cordialmente.
—Buenas noches Lucy –dijeron los dos al unísono.
—Aron te presento a Abdy, el también será nuestro pasajero esta noche.
—Mucho gusto Abdy, mi nombre es Aron. –exclamó él con gran educación, mientras extendía su mano que estaba cubierta con un guante blanco.
—Mucho gusto señor Aron, un placer conocerlo. –Dije mientras estrechaba su mano.- Hola profesor Serge.
—Hola Abdy, que bueno que te unes a los demás agentes para llevar a cabo esta obra de caridad.
—Bueno. Ya deben de partir o no llegaran a tiempo, Abdy sube a la camioneta por favor.
—Como digas Lucy. –dije mientras subía a la van, la puerta estaba abierta porque Aron la sostenía.


Para mi sorpresa adentro se encontraban Alice, Samantha y Héctor.

— Hola chicos. –dije con gran alegría al verlos a todos allí sentados cada uno en sus puestos, Alice y Héctor estaban sentados juntos, hablando, pero pararon su conversación al ver que llegué y les salude, por su parte Samantha estaba sentada sola viendo su laptop. - ¿Cómo están?

—Hola Abdy -me saludo Samantha al verme entrar.
—Hola mocoso. –dijo Alice con sarcasmo.
—No le prestes atención Abdy, solo está así porque le ganaste una batalla y no tuvo ninguna oportunidad. Ah… y hola. –dijo Héctor para justificar la actitud de Alice.
—Espero estés cuidando bien de Chatot. –espeto Alice.
—Por supuesto, ya tiene nombre, se llama… Voice. –dije apresuradamente, ese fue el primer nombre que se me vino a la cabeza.
—Bonito nombre para un loro Abdy. –exclamó Samantha.
—Jeje gracias supongo. –dije mientras le sonreía y me sentaba a su lado, de pronto Lucy asomo su cabeza por la puerta.
—Bueno chicos, es hora de partir, suerte en su viaje.
—Gracias Lucy. –respondimos todos al unísono. Ella retiro su cabeza y cerró la puerta.
—Bueno chicos, comienza el viaje, cada uno se quedara en su debido pueblo a medida que vayamos llegando, Abdy tu tendrás que caminar un poco pues para donde te asignaron no hay carretera alguna por lo que te dejare cerca y de allí seguirás tú solo. –Musito Aron mientras se montaba en la van y la encendía, cerro la puerta y arranco.


Por la ventana se podía ver a Lucy y al profesor Serge despidiéndose de nosotros, los que íbamos en la van hicimos lo mismo. La noche transcurrió sin ningún problema, todos charlamos un buen rato hasta quedarnos dormidos.

De pronto siento que me estaban moviendo bruscamente, no para herirme sino para despertarme, era Aron.

—Abdy despierta, ya hemos llegado.

Me desperté bruscamente viendo hacía mi alrededor buscando a los demás.

— ¿Uh? ¿Y los demás?
—Ellos se quedaron hace horas cada uno en el pueblo al que debían ir, yo dedo dejarte aquí. Debes caminar derecho por ese sendero, al cabo de treinta o cuarenta minutos te encontraras con un pequeño pueblito, allí deberás buscar la guardería, también antes de ir hacía allá, debes de pasar por el Hotel Flor de Loto, donde te tienen ropa y un desayuno, te bañas te cambias y te puedes ir directamente a la guardería, yo te avisare cuando venga a buscarte. –Aron siguió dándome más instrucciones, más de las necesarias, pero quería asegurarse de que no me perdiera, aunque que con todos los pasos a seguir que me había dicho, era imposible hacerlo.
—Esta bien Aron, ya entendí. Muchas gracias.
—Por nada Abdy, nos veos luego.


Aron espero a que yo me adentrara en el sendero que llevaba hacía el pueblo, cuando ya estaba a cierta distancia de la carretera, ya adentro del sendero Aron se monto en la van y se marcho, yo por mi parte seguí el camino que él me había indicado. Pasados unos treinta minutos caminando llegué al pueblo, era un pueblo muy pequeño y tranquilo, no era difícil perderme, con tan solo caminar unos 300 pasos ya me encontraba en el centro del pueblo, que era una plaza. Desde allí pude observar el Hotel Flor de Loto que Aron me había dicho, rápidamente fui hacía allá, allí me esperaba una señora, no era una anciana pero tampoco era muy joven, era más como una mujer madura, tenía buen cuerpo, se notaba que hacía ejercicios, una linda cabellera y esta bien vestida, como toda una ejecutiva, con una falda negra como el carbón y una blusa blanca con volados en el cuello, un escote profundo que llegaba hasta un poco más arriba de la boca de su estomago, se veía sexy pero sin llegar a ser vulgar. Me acerque y ella se volteo para saludarme.

— ¡Hola! ¿Tú eres Abdy no? – dijo amablemente.
— ¡Sí! Mucho gusto. ¿Usted es?
—Eva. Mucho gusto Abdy, es un placer tenerte en nuestro hotel, Lucy me llamo y me dijo que te tuviera lista una habitación para que desayunaras y que te tuviera ropa también. Así que esta mañana fui de compras, ya todo esta arreglado, sígueme y te muestro donde te hospedaras. –exclamó alegremente con una sonrisa que dejaba ver sus blancos dientes.
—Esta bien, muchas gracias señora Eva.
—Por favor dime solo Eva, el señora me hace sentirme vieja. –dijo mientras espetaba una sonrisa.


Eva me guío hacia mi habitación, era grande y estaba decorada muy bien, un poco chic y moderna, era más como una suite, con un gran baño y una enorme cama muy cómoda, daban ganas de saltar en ella nada más con verla.

—Aquí en el closet tienes la ropa que te compre, espero te guste, también te compramos unas nuevas zapatillas deportivas y una mochila, para que metas la ropa que tienes puesta actualmente, gracias… pero tengo mi propia mochila.
—Ahora tienes otra. Usa la que más te guste, es tu decesión. –rápidamente capte la indirecta, me gustaba más la mía, pues me la habían regalado mis padres, pero para hacer feliz a aquella señora debía usar la mochila que me compró, igual no tenía que usarla mucho tiempo.- También tienes dos horas para salir, me dijeron que no puedes durar más de dos horas acá después de tu llegada porque tienes compromisos que cumplir, pero cuando regreses podrás quedarte todo lo que quieras.
—Muchas gracias seño… -Una mirada fulminante de su parte se clavo en mí.- Muchas gracias Eva.
—Por nada Abdy, ahora me retiro, hasta pronto, vuelvo en dos horas. Por cierto, en aquel escritorio hay una laptop úsala si la necesitas. –luego de dicho esto se retiro.



Fui hacía el baño y abrí la llave del agua para que se llenara la bañera, luego fui hacía el closet a ver la ropa que me habían comprado, era ropa típica de un entrenador, solo que en vez de bermudas había un jean negro, mis favoritos, todo lo demás era igual, una camisa holgada y fresca, no daba calor y protegía del frío, una mochila de medio lado, más bonita que la mía por montón, decidí usarla durante mi estancia en el pueblo, después seguiría con la que mis padres me habían comprado para mi viaje.

Encendí la laptop y mire el reloj de pared que estaba colgado encima del escritorio, habían pasado exactamente quince minutos desde que había entrado a aquella habitación, por lo que aún me quedaba suficiente tiempo como para estar un rato en Internet mientras la bañera se llenaba. Entré a algunas páginas de noticias, y redes sociales, las habituales, le escribí un correo a mi padre y a mi hermano comunicándoles que estaba bien y luego apague la laptop, fui hacía el baño y la bañera estaba lista. El baño fue largo y relajante, así dure alrededor de treinta minutos, luego salí y me vestí, volví a ver el reloj y quedaban cincuenta y ocho minutos más antes de que vinieran a buscarme para salir.

Faltando veinte minutos ya me encontraba listo para irme, en ese momento la puerta se entró un camarero del hotel, traía el desayuno, le di las gracias y él luego se retiro sin mediar palabra alguna, comí y pasados los veinte minutos alguien tocó a la puerta, cuando abrí me di cuenta de que era Eva.

— ¿Listo? Espero que lo estés por que te toca salir ahorita mismo.
—Si estoy listo desde hace rato, acabo de terminar mi desayuno


Caminamos hasta la entrada del hotel, y Eva me señalo la dirección en la que se encontraba la guardería, le agradecí y me dirigí hacía allá, no tenia que caminar mucho, pero en ese tiempo me pregunte para mi mismo, ¿Por qué tanto lujo si yo era un simple agente de la Agencia Odissey y además era una misión simple, tratar con algunos niños y sacarles una sonrisa. Durante el camino saque a Pachirisu, quería que caminara a mi lado, pues es un pokémon muy vistoso. Ya cerca de la guardería vi como los niños se quedaban viendo a Pachirisu, las maestras me reconocieron y me invitaron a pasar. Era un lugar muy bonito, adornado con murales de paisajes como de caricatura, con algunos pokémon insecto-volador revoloteando por todo el, también habían algunos pokémons como Pachirisu escalando un árbol, varios Pikachu jugueteando y unos que otros Starly volando por el cielo.

Los niños se me acercaron y me pidieron acariciar a Pachirisu, yo los dejé con gusto, algunos me preguntaron que si tenía a más pokémons conmigo y se los enseñe, saque a Petilil, Oshawott y a Chatot, todos se pusieron muy contentos, algunos trataron de dibujarlos otros simplemente jugaban con ellos.

—Hola Chatot. –dijo un niño al acercarse a mi pokémon.

Chatot: Arrg arrg hola arrg.

— ¿Como se llama tú pokémon? -me pregunto aquel niño
—Chatot se llama Voice, ¿y tú como te llamas pequeño? –le pregunte amablemente.
—Mi nombre es Albert, me gustan mucho los pokémons de tipo volador, y Chatot es muy pintoresco, es mi favorito.
—Si quieres puedes jugar un rato con él, apuesto a que repetirá todo lo que le digas –exclamé alegre de que le halla gustado mi pokémon a aquel pequeño.


Di varias vueltas por la habitación y vi que un niño estaba sentado en una esquina haciendo un dibujo con varios de sus lápices de colores, me le acerque para tratar de conversar u rato con él.

— ¡Hola!
— ¡Hola! –exclamó mientras aspiraba algunos mocos que se asomaban a su nariz.
— ¿Cómo te llamas?
—Adam, ¿y tú… corrijo, usted?
—Yo me llamó Abdy, vine aquí para enseñarles a ustedes un poco sobre los pokémons.
—Ah… esta bien, a mi gustan mucho los pokémons, mi favoritos son los de tipo acero y los eléctricos.
— ¿Y que dibujo estas haciendo me enseñas?
—Es un Pachirisu, como el que tú tienes, es uno de mis pokémons de tipo eléctrico favorito.
—Pero tiene un pequeño detalle, es un poco pequeña para él, recuerda que su cola es más grande que su cuerpo, tu la hiciste muy pequeña, no es proporcional. –dicho esto aquel niño comenzó a llorar a cantaros, como si le hubiesen golpeado o torturado, su llanto era muy fuerte.- ¡Cálmate, cálmate! –le rogué preocupado.
—No se preocupe señor Abdy, Adam siempre llora por todo – me dijo una de las maestras que se acerco a mí para que no me preocupara y luego a Adam para calmarlo.- Tranquilo Adam, no paso nada.
—Pero dijo que mi dibujo estaba feo maestra. –dijo mientras se secaba las lágrimas y aspiraba la mucosa que se asomaba en su nariz.
—No dijo eso Adam, solo te dijo que su cola estaba muy pequeña, su cola es más grande que su cuerpo.
—Pero… pero… -no pudo terminar la oración cuando ya estaba llorando a cantaros nuevamente, y de nuevo la maestra intento calmarlo.
—Por favor no llores, no quieres pasar pena frente a Abdy ¿verdad?
—No. No maestra.
—Entonces deja de llorar, límpiate las lágrimas y sal al recreo.


De pronto sonó el timbre que anunciaba el recreo, todos los niños y niñas que allí se encontraban salieron rápidamente por una pequeña puerta que daba hacía un hermoso patio trasero, los niños salían como caballos sin jinete, empujándose unos con otros con la finalidad de salir de primero. Todos corrían como si no hubiera mañana, la alegría les arropaba, a todos menos a Adam, el salio de último y se dirigió hacía la cerca que cercaba el patio, allí se quedo mirando fijamente los árboles que habían detrás y un poco más allá se alzaba una monumental montaña. Su comportamiento me llamó la atención, por lo que decidí acercarme.

— ¿Qué ves Adam? –pregunté con curiosidad, al ver como miraba fijamente los árboles del horizonte.
—Allá atrás… -señaló con su dedo mientra aspiraba su mucosa nasal.- allá atrás, detrás de esos árboles hay una cueva, las maestras nos llevaron de excursión una vez para allá, una estalactita casi me cae encima cuando me separe del grupo… entonces un pokémon… -quedo dubitativo durante un momento recordando el nombre del pokémon.- no recuerdo su nombre, solo se que uso su ataque protección para evitar que la estalactita me lastimara, fue cuando vi a un pokémon salvaje protegiendo a un humano, el Aggron me miro fijamente a los ojos… recuerdo que yo estaba llorando, y luego él se fue, desde allí no lo he vuelto a ver, por eso quiero ir allí y quiero que sea mi pokémon. Estoy muy agradecido con él.
— ¿Y cual fue ese pokémon? –curiosee para que me lo dijera.
—No lo recuerdo bien, creo que era… un Aggron. Era muy bonito, desde ese día sueño con él, quisiera tenerlo conmigo.
—Y… ¿Qué te parece si lo atrapamos?
— ¿Podemos? –Una enorme sonrisa se hizo presente en su cara, y en sus ojos apareció un precioso brillo producto de la alegría, aunque pronto volvería a ser opacado producto del llanto de aquel niño.
— ¿Y ahora por que lloras Adam?
—Porque siempre he querido tener un pokémon, y acabas de prometer que me vas a regalar uno, eso me dan ganas de llorar… ¡pero de alegría! –Las lágrimas seguía brotando de sus ojos marrones cual frondoso riachuelo.
—Pero no tienes que llorar, con una simple sonrisa basta. Ahora ven, vamos a hablar con tu maestra, para que te deje ir conmigo y capturemos a Aggron.


La conversación con la maestra de Adam fue algo tediosa, me costó mucho convencerla de que dejara ir conmigo al niño para capturarle un pokémon, fue un largo rato, el llanto de Adam no cesaba, y esto ayudo un poco a ablandar a la profesora, al final lo dejo irse con migo, no sin antes darme un sermón de cómo debía hacer las cosas, decidí que para que tuviera la certeza de que volvería le dejaría a tres de mis pokémon, a Oshawott, Petilil y a Chatot, me llevaría a Pachirisu conmigo para luchar contra el pokémon y vencerle.

Adam y yo nos dirigimos hacía la cueva que estaba detrás de los árboles, había un pequeño sendero que nos guiaba hasta la entrada de está. Al alejarnos de la guardería, podía sentir como la mirada de aquella preocupada maestra se clavaba en mí, tenía bajo mis responsabilidad la vida de un niño al que apenas conocía, y aún así aunque lo conociera desde hace tiempo su vida dependía de mi, cualquier cosa que le pasara era mi responsabilidad. Nos adentramos en el sendero y a al cabote quince minutos ya estábamos frente a la entrada de la cueva.

— ¿Listo para entrar? –pregunté con entusiasmo.
— ¡No! Me da miedo. –sus ojos se aguaron, y estaba a punto de romper a llorar.
—Ya estamos aquí, no podemos hacer nada más que devolvernos a la guardería y te quedaras sin pokémon o vencer tu miedo y entrar a la cueva a capturar a tu primer pokémon. ¡Tú decides! –exclamé seriamente con el fin de animar a aquel chico de entrar allí.
—Entonces… -quedo dubitativo durante un momento y luego respondió animado.- entremos, quiero a ese Aggron. –la alegría volvía a su rostro y sus ojos comenzaban a brillar de nuevo.
—Entonce entremos.


Al colocar un pie en la cueva una ligera brisa helada salio de allí, nos refresco bastante y nos animo, al menos a mí de entrar allí, Adam debía dejar todos sus miedos de lado si algún día quería ser un buen entrenador. La cueva era tal como la imaginaba, se volvía más oscura a medida que nos adentrábamos en ella. De sus rocosas paredes brotaban pequeños caminos de agua cristalina. Habían muchas estalactitas y estalagmitas por todos lados, por lo que debíamos ir esquivándolas a medida que avanzábamos, Adam no se despegaba de mi pierna, estaba sumamente aferrado a ella, lo que me dificultaba el caminar, pero decidí no decir nada para que no llorara… de nuevo.

Anduvimos por bastante rato, cuando de pronto se escucharon muchos gritos pokémon, encendí una pequeña linterna que la maestra me había prestado para que utilizara. La apunte en dirección a los gritos de pokémons que escuche, y me di cuenta de que eran una manada de Woobat, liderados por un Swoobat, al alumbrarle a la cara esté último se molesto mucho y se dirigió hacía nosotros para atacarnos.

— ¡Adam, escóndete donde puedas! ¡Swoobat nos va a atacar! –grité alarmado tratando de proteger al niño del Swoobat.
—No pelees contra él Abdy. –dijo con su vos inocente.
— ¡Pero nos atacara, y nos puede herir! –dije mientras le miraba a los ojos, y tratando de explicarle la situación.
—Pero no quiero que lo lastimes –me rogó mientras comenzaba a llorar nuevamente. Tenía que tomar una decisión rápida, Swoobat venia hacía nosotros, esquivábamos y salíamos corriendo o Pachirisu le atacaba usando chispazo.
—Esta bien, entonces ¡CORRAMOS! –grité fuertemente, ya Swoobat estaba cerca y uso Aire afilado, logramos esquivarlo por poco.


Corrimos hasta adentrarnos en lo más profundo de la cueva, casi tropiezo con una roca y caigo encima de una estalagmita que había enfrente, Swoobat por su parte venía siguiéndonos, ya no nos quedaban muchas fuerzas, y al parecer esta vez trajo refuerzos con él, pues muchos Woobat aparecieron detrás de él dispuestos a atacarnos, podía sentir como las lágrimas de Adam caían sobre mi pantalón, pues ambos estábamos sentados en el suelo, y yo lo protegía a él estrechándolo contra mi pecho.

—Tranquilo Adam, saldremos de esta… nada nos pasara. –musite para darle consuelo.
—Eso espero Abdy, pero por favor no los ataques, no quiero que los lastimes. –expresó.
—Esta bien, Adam no le hare daño, pero tenemos que salir de esta de alguna forma, si no hacemos algo rápido nos atacaran, y no me quedara de otra que atacarlos Adam… tienes que entender. –dije mientras miraba sus ojos llorosos.
—Pero… pero… no quiero que los lastimes, recuerda que somos nosotros los que estamos invadiendo su territorio, ellos solo tratan de defenderlo.
—Adam por favor entiende nos lastimaran sino hacemos algo.
—Prefiero que me ataquen a lastimarlos, por eso no quiero ser entrenador, no me gusta usar a los pokémons para pelear, sino que me gusta hacer resaltar sus habilidades, seré un… un… –le interrumpí
— ¿Coordinador?
—Sí exactamente.


Toda esta conversación paso en menos de un minuto, de pronto todos los Woobat y el Swoobat lanzaron su ataque Aire Afilado, ya estaba cerca de nosotros cuando de pronto… un Aggron se sitúo enfrente de nosotros y uso protección para protegernos.

—Aggron… -exclamó Adam con los ojos sobresaltados
— ¿Es ese el Aggron que tú viste Adam? –inquirí sorprendido, al ver como aquel pokémon nos protegía.
— ¡Sí! Es ese… ese el Aggron que vi en mi visita a esta cueva.

Adam decidió acercarse a Aggron, yo trate de frenarlo, pero me fue imposible, el carisma del niño era imposible de contener, acaricio al pokémon y este se dejó. Adam lo acaricio de arriba abajo. Se dio cuenta de que el Aggron cargaba algo encima de su espalda. Como la curiosidad es un don de todo ser humano decidió estirarse para tomar entre sus manos aquella extraña roca que yacía sobre la espalda de aquel inmenso pokémon. Yo enseguida me di cuenta de que era un huevo a lo que grite.

—Adam ¡no lo toques! ¡Es muy peligroso! –vociferé fuertemente.

Pero era demasiado tarde, el Aggron se dio de cuenta de que aquel pequeño chico estaba tratando de tomar su preciado huevo. Como el razonamiento de un pokémon salvaje no es de los mejores, Aggron de seguro pensó que aquel humano trataba de robar o lastimar su huevo, por lo que se volteo y uso su ataque derribo contra Adam.

— ¡Adam cuidado! –grité para advertirle, pero sabía que era inútil, el miedo no lo dejaría moverse, por lo que fui rápidamente hacía él y lo tome entre brazos y saltamos lejos del enfurecido Aggron para caer en el suelo rocoso.
— ¿Pero que pasa?, ¿porque me ataca si ahorita dejo que lo acariciara? –inquirió Adam con el llanto a flor de piel, no esperaba que el pokémon que le salvo la vida le atacara.
—Agarraste su huevo Adam, a los pokémons no le gusta que tomen sus huevos, son muy sobré protectores con ellos. –exclamé mientras me levantaba y lo levantaba a él.
—Pero… pero… -le interrumpí.
—Pero nada Adam. –dije preocupado.- creí que no tendría que luchar con él para poder atrapártelo, pero veo que… o luchamos o morimos, lo que pase primero.


Los ojos del chico de agrandaron como platos, parecía como si se fuesen a salir de sus órbitas.

—No te sorprendas, y mucho menos comiences a llorar, estamos en este embrollo por tu culpa. –musite molesto y frustrado.

Decirle estás palabras a aquel niño fue un detonante explosivo, comenzó a llorar a cantaros, no había forma de detenerlo, además me enfrentó también.

—Para empezar, no me eches la culpa de todo, yo nunca te pedí, NUNCA te pedí que me trajeras a conseguir a esté pokémon, TÚ te ofreciste voluntariamente. Yo solo te comente porque tu curiosidad era muy intrigante, solo buscaba la forma de que te alejaras de mí, pero todo me salió al revés, ahora míranos aquí, a punto morir en una cueva porque TÚ me trajiste aquí. –Me dijo muy enfadado, se puso rojo de la rabia que sentía en aquel momento.

— ¿Sabes que mocoso? ¡ERES UN MAL AGRADECIDO! Solo quería alegrarte el día y conseguirte a tu primer pokémon, por que lloras como o incluso más que una niña, jamás en mi vida había visto a alguien llorar tanto. –exclamé enfadado.


Por su parte Aggron se limitó a observar desde su posición, pero al vernos discutir a Adam y a mi, lanzó un ataque en el espacio que había entre él y yo. Aggron uso específicamente golpe cabeza e impacto a la pared de roca, luego se volteo hacía a mí para atacarme, parece que su intención también era proteger a aquel pequeño.

—No me importa que tan fuerte seas, te capturare, y te tendré para mí te guste o no. –le grité a aquel Aggron, estando yo aún enfadado.- Pachirisu usa Chispazo.

Mi pokémon que se encontraba al lado mío rápidamente se colocó enfrente de mí y uso su ataque contra aquel pokémon. Su ataque no fue muy efectivo que digamos puesto que Aggron era tipo roca también.

El pokémon se sacudió un poco al sentir aquel ataque, como si le hubiera hecho cosquillas, seguidamente uso cola férrea contra mi Pachirisu.

—Pachirisu esquiva, y no te pares por nada.

Pachirisu esquivo todos y cada uno de los ataques de Aggron, incluso ataco usando placaje y gruñido para bajar su defensa, pero era inútil, ningún ataque le afectaba mucho, era una especie de batalla perdida, pero yo no me daría por vencido.

—Pachirisu usa gruñido todas las veces que puedas, necesitamos bajar su defensa al máximo, no te olvides de esquivar sus ataques, o estaremos perdidos. –Le ordené.- ¡Confío en ti Pachirisu!

Mi pokémon hizo todo lo que le ordene al pie de la letra, lanzaba gruñidos en dirección a Aggron, esto le iba bajando la defensa cada vez más y se notaba. Por su parte el pokémon rival seguía usando cola férrea incesantemente.

—Pachirisu, usa placaje contra Aggron, trata de golpearlo de costado para que se más efectivo el ataque.

Pachirisu tomó velocidad y corrió en dirección al su oponente, esquivando cada uno de los ataque que este lanzaba. La elegancia y rapidez de Pachirisu me sorprendió parecía como si lo disfrutara y se divirtiera, sus gráciles movimientos me cautivaban, pero por poco tiempo ya que no podía descuidar esta decisiva batalla. Pachirisu estaba cerca, a punto de asestarle el golpe a Aggron cuando de pronto este usó protección.

Mi poké-amigo reboto cual pelota al chocar contra el campo de fuerza de Aggron, al rebotar cayo encima de una roca, y no se movía, parecía como si hubiera quedado vencido pero… de pronto se levanto, estaba enfurecido y se podía ver en las expresiones de su pequeña carita. Esta vez no estaba dispuesto a perder, y parecía que se tomaría más enserio la batalla.

Una vez levantado se equilibro como pudo y soltó un gruñido muy fuerte contra Aggron, el gruñido se oyó en toda la caverna gracias al eco, y al parecer esto ayudaba a Pachirisu, pues mientras más se escuchaba, Aggron iba retrocediendo, su defensa estaba tan baja que cayo al piso por un momento… en el momento justo para que…

—Pachirisu, usa placaje rápido, antes de que se levante, luego chispazo.

Mi enfurecido pokémon tomó impulso y se abalanzo contra el Aggron que yacía en el piso, estaba totalmente indefenso, podría vencerlo con solo un ataque, pero si usaba dos era más factible, pues así me cercioraría de que quedaría debilitado y lo podría capturar. Adam observaba detrás de unas rocas que se encontraban cerca de mí, lloraba como si no hubiera un mañana, pero no le presté atención y me concentre en la batalla.

El golpe fue certero, y con la nula defensa que le quedaba al Aggron, su efectividad se elevaría en un 100%, cuando recibió el golpe, el pokémon rival emitió un grito de dolor, en cierta manera lo comprendía, pero lamentablemente era él o nosotros. Aparté mis sentimientos un lado y le ordené a Pachirisu utilizar el siguiente ataque chispazo.

— ¡Ahora Pachirisu! Usa ¡¡CHISPAZO!!

Mi pokémon se preparo para lanzar el ataque cuando de pronto…

— ¡¡Ya por favor!! No lo sigan lastimando, déjenlo en paz. –ordenó Adam.
—Pachirisu. Detente. –le grité.- no lo lastimare pero te prometí que te lo atraparía y siempre cumplo mis promesas.
—Pero por favor no lo sigan lastimando, solo quería proteger su huevo. –dijo con las lágrimas brotando de sus ojos.
— ¡A ver aquí voy! –tomé rápidamente una pokéball que llevaba en mi mochila y la lance hacía Aggron.- ¡Serás mío Aggron!


La pokéball pego de la cabeza de Aggron, y un rayo rojo salió de esta y rodeo al pokémon hasta ponerlo todo del mismo color, lo único que se lograba ver después era su forma, más no se distinguía color alguno que no fuese el rojo. Luego de esto la pokéball cayó al piso e hizo como si fuera a girar, pero se balanceaba de un lado a otro, fue un momento de tensión, ya que la pokéball podía no ser suficiente para capturarlo… por suerte, luego de unos segundos que se me hicieron eternos la pokéball se cerro completamente, oficialmente había capturado a aquel Aggron.

—Lo… lo capturaste. –exclamó Adam con un tono apagado como de tristeza.
—Si, te dije que nunca rompo mis promesas, lo capture para ti.
— ¿En serio? –inquirió con sorpresa.
—Sí, te dije que lo capturaría para ti, y eso hice. –le dije mientras tomaba la pokéball en una mano y se la ofrecía.
—Eh… ¡gracias Abdy! esta ha sido una de las mejores navidades de mi vida. –dijo mientras su cara se iluminaba producto de la alegría, sabía perfectamente que después de eso vendría el llanto, pero ya estaba acostumbrado.
—Esa era mi meta Adam, hacerles pasar un feliz día de navidad a ti y a tus amigos, y veo que cumplí. –le decía mientras me arrodillaba para verlo a los ojos.
—De verdad muchas gracias Abdy, te lo agradeceré para toda la vida. –exclamó mientras se abalanzaba sobre mi para darme un abrazo, y algunas lágrimas de alegría salieron de sus ojos, yo hice lo mismo solo que sin llorar.
—Bueno, ya cumplimos nuestra misión ahora debemos salir y volver a la guardería, debo dejarte allí y volver a mi hotel, dentro de poco vendrán a buscarme.
—Espera Abdy, y ¿que haremos con su huevo? No podemos dejarlo aquí.
—Si quieres puedes llevártelo y hacerlo eclosionar, para tener un lindo Aron.
—Esta bien. –sonrío.


De repente una suave brisa fría nos azoto, venía de la dirección en la que quedaba la salida. Adam y yo caminamos hasta allá, el viaje de vuelta a la entrada de la cueva fue mucho más corto que el de ida, además no nos encontramos con ningún pokémon que quisiera atacarnos, por lo que fue un “viaje” muy tranquilo.

Ya a unos pocos metros de la entrada se podía ver la luz, era una tenue luz blanca, o mejor dicho natural, la que alumbraba la cueva y dejaba ver el color de sus rocosas paredes, también se podían ver caer pequeños trozos blancos, como aún no habíamos llegado a la entrada, no puedo precisar que eran aquellos trozos.

—Ya estamos llegando a la entrada Ada, pronto nuestra aventura terminara, pero se que te ira bien como coordinador.
—Gracias Abdy. Ojala a ti también te vaya bien como entrenador.
—Este… -hice una pequeña pausa.- si como entrenador jeje. –una falsa sonrisa se hizo presente en mi boca, pero el chico no lo notó, solo observaba su nuevo huevo pokémon.


Una vez que salimos de la cueva, pudimos ver como todo el paisaje estaba cubierto de blanco, y los pequeños trozos que caían era nieve, tan blanca y pura como el corazón de un niño que ama a sus pokémons.

— ¿Uh?... ¿nieve?
—Si es nieve, ¿Qué tiene de malo?
—Es que hacía años que aquí no caía ni un solo copo de nieve, creímos que nunca más lo haría.
— ¿En serio?
— ¡Sí! Es verdad, si quieres pregúntale a la maestra, ella te dirá.
—Wow que raro. –dije desconcertado, como había comenzado a nevar de repente, si no habíamos durado más de dos horas dentro de esa cueva.- Bueno sigamos caminando, a tu maestra de seguro le dará un ataque al corazón si no llegamos pronto. –reí enérgicamente y Adam lo hizo conmigo.


Ibamos caminando por el pequeño sendero hasta que llegamos al pueblo, de pronto mi teléfono sonó.

— ¿Hola, Abdy?
—Si soy yo. ¿Quien habla?
—Soy yo Aron, al fin contestas el teléfono, llevo rato llamándote y me decía que no estabas disponible, pero bueno eso no importa ahora. Te llamo para informarte que ya estamos en camino para allá, llego en cuatro horas como mínimo, te llamo cuando vaya llegando al sendero de la carretera para que me esperes allí.
—Entendido Aron, muy gracias. ¡Hasta Pronto!
— ¡Hasta Pronto Abdy!


Colgué el teléfono y me dirigí con el chico hacía la guardería donde apenas la maestra nos vio salio rápidamente a recibirnos y a ver como estaba Adam.

— ¿Cómo les fue chicos, se divirtieron?
—Si maestra, y Abdy logró atrapar al pokémon que yo quería.
— ¿Y cual pokémon atraparon, un Woobat, Swoobat, o un Boldore? –preguntó la maestra haciéndose como si no sabía nada, aunque en realidad yo nunca le especifique que pokémon le atraparía al pequeño Adam.
—En realidad, uno mejor que todos eso juntos, fue un…
— ¿Para que decírselo Adam si puedes enseñárselo? –le interrumpí.
— ¡Es cierto! Mire maestra. –Adam lanzo la pokéball al aire y de ella salio aquel Aggron.- la llamare Anita, y también tengo un huevo pokémon de ella.
— ¿Quueeeeeeeeeeeeeeeeé? –grito la maestra sorprendida por él pokémon que yo le había atrapado.- Pe… pero… tu no tienes ninguna medalla de gimnasio y tampoco ningún listón, ¿como lo controlaras? –preguntó mientras clavada una mirada asesina en mi.
—Ellos dos ya tienen historia maestra, una muy larga, pero mejor dejaré que él se la cuente, yo debo irme al hotel, ¿Dónde están mis pokémons? –pregunté ansioso, mientras tanto Pachirisu yacía a mi lado.
—Están adentro, los iré a buscar.


La maestra de dio la vuelta para entrar a la guardería, y se podía notar que en una de sus ventanas todos los compañeros de Adam se juntaban tratando de mirar a su nuevo pokémon. La maestra entro a buscar a mis pokés y todos los amiguitos de Adam salieron corriendo en la dirección en la que nos encontrábamos. Una lluvia de preguntas inundaron al pobre Adam. Era imposible saber quien hacía cual pregunta pues todos hablaban al mismo tiempo.

— ¿De verdad es tuyo?
— ¿Cómo hiciste para atraparlo?
— ¿Cómo se llama?
— ¿Peleo contra ti?
— ¿Ese huevo es tuyo también?
— ¿Qué Pokemon hay dentro del huevo?


Eran una infinidad de preguntas, pero las olvidaron cuando sintieron la nieve caer encima de ellos, al parecer el Aggron de Adam opacaba por completo el milagro de nieve que había en el pueblo. La maestra salió con mis otros tres pokés y sus respectivas pokéballs, También quedo sorprendida por la nieve.

— ¿De verdad es nieve? –se preguntó a sí misma incrédula.- hace muchos años que no veía nevar en este pueblo. ¡Esto es un milagro! –asintió.
—De seguro es un milagro de navidad. –sonreí- Ahora tendrán una blanca navidad.
—Es que… hacia muchos años que aquí no nevaba, por eso era imposible conseguir pokémons de tipo hielo por aquí, todos huyeron a zonas más frías.
—Hay algunas cosas que no tienen explicación. –asentí.- lo mejor es dejarse llevar y ver que pasa.
—Esta bien, gracias Abdy. Acabas de hacer muy feliz a todos los pequeños de esta guardería, Ahora Adam de seguro tendrá más amigos.
—Gracias maestra, ahora tengo que ir al hotel, necesito darme un baño y luego tengo que irme.
—Adiós Abdy. Que te vaya bien donde quiera que vallas.


Caminé lentamente para cruzar la plaza y llegar hasta el hotel, me gustaba ver la nieve caer, y al parecer todos mis pokémons lo disfrutaban menos Petilil, que me rogaba que la cargara, cosa que hice. Pachirisu y Oshawott compartían con Chatot, corrían de un lado a otro persiguiéndose mutuamente.

Cuando ya esta a pocos pasos de la guardería alejando cada vez más, escuche como una dulce voz me llamaba.

— ¡Abdy! ¡Abdy! Espera por favor.

Me volteé para ver de donde provenía y quien era quien hablaba. Era Adam.

—Abdy. Muchas gracias por ayudarme a capturar a Aggron… quiero que… tengas este huevo contigo, para que nunca olvides nuestra aventura. –exclamó mientras estiraba sus brazos con el huevo en manos para entregármelo. De sus ojos brotaron algunas lágrimas.
—Gracias Adam, lo cuidare mucho. –asentí mientras tomaba el huevo pokémon entre mis manos.
—Eso espero.


Podía observar como a lo lejos todos los niños y niñas de la guardería tenían sus ojos fijos en nosotros, incluso la maestra.

—Ahora debo irme, me están esperando, debemos pasar al salón. Por favor cuídalo mucho.
—Eso haré, ahora vuelve con tus amigos. Cuida bien de Aggrom. –le dije mientras me agachaba para darle un abrazo. Él hizo lo mismo.


Adam se marcho hacía donde estaban sus amigos y yo me despedí de todos alzando una mano al aire, luego seguí mi camino hasta el hotel que estaba a unos veinte o treinta metros cuando mucho. Al llegar a la entrada Eva me recibió.

—Hola Abdy ¿como te ha ido? – Indagó curiosa al ver mi huevo pokémon- estás un poco sucio, ¿Qué estuviste haciendo?
— ¡Hola Eva! Me fue muy bien, compartí mucho con los niños sobre todo con uno llamado Adam –se vinieron a mi mente los recuerdos de nuestra aventura.- Y ya sabes como son los niños, jugamos un rato en el patio de recreo y allí me ensucie un poco.
—Okey, ya veo. Bueno pasa, tu habitación te espera.


Camine hasta mi habitación y ahí estaba tal cual la había dejado, no había desordenado nada así que no hacía falta que la mucama pasará por allí.

— ¿Necesitas algo? –preguntó Eva.
—Sí por favor, un poco de agua y comida para mis pokémons, deben de estar hambrientos.
— ¡Enseguida!


Eva se fue y cerró la puerta, yo decidí poner el huevo encima de la cama y colocándole algunos de los almohadones a los lados para evitar que ruede y se caiga al suelo. Mis pokémons que habían entrado de primeros estaban sobre la cama por lo que tuve que bajarlos para que no rompieran el huevo con sus saltos, coloque a Petilil delicadamente sobre el suelo y ella también comenzó a jugar con los demás.

Unos cuantos minutos después unos diez aproximadamente tocaron a la puerta.

— ¡Roomservice!

Abrí la puerta y el empleado pasó, colocó los platos de comida para ellos en el suelo junto a su agua, dejó mi almuerzo sobre el escritorio que allí había yo le di las gracias y el asintió luego se fue sin mediar palabras.

Todos comimos tranquilamente, necesitaba ese almuerzo, y ellos también, eso fue lo único que calmó su total desorden. Después de comer ellos se acostaron a dormir y yo me fui directamente al baño a bañarme, decidí usar la ducha en vez de la bañera pues así sería más rápido y tendría más tiempo para dormitar hasta que fuese la hora de mi partida.

Me bañe me vestí, me senté un momento en la cama y sin darme cuenta ya estaba acostando en está durmiendo. Sentí que el tiempo pasó volando mientras dormía, me desperté fue porque la puerta sonó. Me levante abruptamente y fui hacia ella. Era Eva.

—Abdy, ya Aron viene hacía acá a recogerte, se encuentra a 30 minutos de aquí, debes irte ya para poder llegar a la carretera a tiempo.
—Esta bien Eva, ya salgo. –para mi suerte ya había recogido todo, mis pokémons aún dormían así que los metí directamente en sus pokéballs sin que se dieran cuenta, tomé mi vieja mochila y en la nueva metí el huevo, me cepille el cabello y en menos de cinco minutos ya me encontraba en la entrada del hotel.
—Adiós Abdy, vuelve pronto. –exclamó Eva.
—Adiós Eva gracias por todo, ahora me voy, para llegar a tiempo.


Caminé mis respectivos quince minutos por el sendero, estaba bien iluminado, y se veía hermoso al estar todo cubierto de nieve, pudé observar a varios pokémons de tipo hielo como Cubchoo, pero me decidí a no atraparlo pues ya había capturado a un pokémon hoy, además simplemente no quería atraparlo.

Comenzaba a caer la noche, yo ya estaba en el comienzo del sendero, en la carretera. Cuando de pronto vi las luces de un auto que me deslumbraron, al acercarse el auto me percaté de que era Aron en la van blanca, se detuvo enfrente de mi.

—Hola Abdy. ¡Sube!
—Hola Aron. Gracias. –me subí a la camioneta y los vi allí, estaban todos los chicos, Samantha, Alice y Héctor. Los dos últimos ya estaban dormidos mientras que Samantha estaba en su laptop escribiendo, pero se detuvo cuando me vio.
—Hola Abdy, ¿que tal te ha ido? –preguntó.
—Hola Samantha. A mi me ha ido muy bien, y ¿a ti? –pregunté mientras me sentaba a su lado.
—Bien la verdad, estuve jugando con algunos pequeños, le enseñe a mis pokémons, ayude a sus maestras y le enseñe algunos gajes del oficio.
— ¿Les dijiste que eres agente de la agencia?
—No. Les dije que era coordinadora, en realidad era coordinadora antes de entrar aquí.
—Y ¿Cuántas cintas ganaste?
—Casi todas, solo me faltó la última pero tuve que abandonarlo para unirme a la agencia, no puedo ser una figura pública pues eso pondría en total peligro a la agencia.
—Ah Okey. ¿Y estos dos hace cuanto están dormidos?
—Varias horas, y aún queda camino por recorrer, lo más probable es que lleguemos mañana en la mañana o la tarde. Lo mejor es acomodarse y acostarnos a dormir.
—Me parece bien.


Samantha y yo charlamos largo rato, hasta quedarnos dormidos, ella apagó su laptop. Hablamos de su vida y de la mía, nuestras familias, problemas y demás.


...Pues no sobrepasan las 7000. xD

Además tienen que saber que...

...Lo importante no es ganar sino que todos los demás excepto tú pierdan, si es posible aplastarlos! (?) XD

Ya bueno no se me ocurre anda más es spammear... corrijo escribir así que.

Bye! ^^

Spoiler
Obtenido Huevo Pokémon de Aggron.


Baby we are the New Romantics Come on, come along with me
Heartbreak is the national anthem We sing it proudly

#17

Evento: Wishes and Gift!

Evento: Wishes and Gift!

Aquí va mi historia >w<
(algo tarde pero va e.e)


Especial de navidad


Llevo una semana viajando por esta nueva región, junto a mi pequeña Happiny y a mi travieso Bulbasaur. El invierno de ha adueñado del ambiente y cada vez hace más frío a medida de que me acerco a un efímero paisaje a unos cuantos kilómetros de lo que parece ser una cordillera nevada. Mi móvil me indica que hoy es 24 de diciembre. Aún no sale el sol, pero puedo ver desde esta ruta un pequeño pueblo donde ya están apagando las luces nocturnas.

Happiny: Happi-haap!! *tironea el pantalón de Tsukino y apunta hacia las montañas*
Tsukino: qué ocurre pequeña? lwl *dirige su mirada hacia donde le apunta su compañera* Oh!


El amanecer estaba frente a mis ojos, y poco a poco iban cayendo copos de nieve sobre mi ropa y sobre Happiny.

Tsukino: *saca su pokeball* será mejor que regreses ó.o te sacaré cuando lleguemos a un lugar más cálido ^^

Luego de andar casi una hora llegué al pueblo que había visto en la ruta nevada. Podía ver a algunos de sus habitantes decorando las calles y terminando de poner la estrella en un pino no muy grande, que estaba en el centro del humilde pueblo. Todo parece listo para hoy

El lugar que más me llamó la atención fue una pintoresca guardería, donde los niños pegaban los dibujos que habían hecho en las ventanas. Cuando pasaba por ahí muchos me saludaban con sus tibios guantecitos. El pensamiento de calor hizo recorrer un escalofrío por mi cuerpo. Justo en ese instante sonó una campana que seguramente avisaba la hora de merendar. Todos los niños salieron a jugar con la un poco de nieve que había caído en el patio de la guardería. Reconocí a uno de los pequeños que me había saludado, se encaminaba hacia mí con una hoja en la mano. En ella vi garabateado un alegre pokemon verde del que salían lo que parecían ser unas lianas… un momento… es un Bulbasaur! El pequeño me extendió la hoja.

Niño 2: te gustaron nuestros dibujos, oneechan? n_n Toma! Es un regalo de navidad
Tsukino: ^^!! Muchísimas gracias! Eres una dulzura *-* como agradecimiento te mostraré algo *toma el dibujo para guardarlo en su bolso y saca una pokeball* Bulbasaur! Ve!
Bulbasaur: *corre alrededor del niño* Bulba-bulba saur! >w<
Encargada de la guardería: Oh! Eres una entrenadora pokemon! Te gustaría pasar un poco para que los niños puedan ver a tus otros pokemon?
Tsukino: n_nU me temo que sólo tengo un pokemon más
Encargada de la guardería: No hay problema *sonríe* mira lo felices que se ven con sólo uno

Era verdad, Bulbasaur estaba jugando con todos los niños de la guardería y se veían muy contentos.

Tsukino: de acuerdo nwn *entra a la guardería y libera a Happiny* Happiny yo te elijo!
Niñas: que linda! *corren a jugar con ella*
Tsukino: ^^ (me recuerdan mucho a como era de pequeña… jugar con Hatsu y pokemon imaginarios…) *sonríe con nostalgia* (me alegra poder hacer felices a estos pequeños así) … Huh? *fija su mirada en un niño que está alejado del grupo, mirando como sus compañeritos juegan*


Claro, siempre hay uno que otro que es diferente… también recuerdo eso. Quizás pueda ayudarle como lo hice cuando era de su edad

Tsukino: *se acerca sigilosamente a el niño* <w< … >w> … >w< hey~ *le toca el hombro*
Niño 1: ó/////o! *Se aleja rápidamente de Tsukino*
Niña 1: Kazu-ki! *corre hacia el niño y lo abraza* tranquilo, no te hará daño, es una buena persona n.n trajo a sus pokemons para que jueguen con nosotros!
Niño 1: *se oculta tras la niña*
Niña 1: n_nU no te preocupes, él siempre ha sido así. Me llamo Sakura y él es Kazu. Nos conocemos desde que somos bebes así que él confía en mí, pero le tiene miedo a la mayoría de la gente.
Tsukino: *//////* adorable… *sacude su cabeza* quiero decir >w< Mi nombre es Tsukino n.n es un gusto conocerlos. Soy entrenadora pokemon, entreno desde que tengo 10 años y ahora tengo 17.
Sakura: woooow! Eso es mucho tiempo owo
Kazu: *se asoma un poco para ver a Tsukino* un gusto… conocerte…
Tsukino: Kyaaa */////*
Kazu: >/////< *se esconde detrás de Sakura*
Sakura: Sabes? El sueño de nosotros dos es ser como tú y entrenar pokemon, pero la verdad es que a mi me dan un poco de miedo. Kazu-ki es muy valiente, aunque no lo creas nwn y dice que me acompañaría en un viaje, pero sus papás no lo dejan subir a la gran montaña a buscar pokemon
Tsukino: ó.o eso es un poco razonable… es peligroso que vayan dos niños pequeños a buscar pokemon a la montaña
Sakura: pero esque en la cima de la montaña está el pokemon que Kazu-ki quiere! >^<
Kazu: *le tapa la boca a Sakura* >/////< shhhhh!
Tsukino: Ya veo =`w= no se preocupen, Suki-oneechan irá a la cima de la montaña y obtendrá el pokemon que “Kazu-ki” quiere.
Sakura: “Suki-oneechan”? ó.o
Tsukino: .//////. e-ese apodo me lo dio un amigo cuando teníamos la edad de ustedes…
Sakura: “Suki”~ >w< eso suena lindo
Kazu: N-no sabes qué significa eso? /////////
Sakura: Huh? l.l yo creo que es un bonito mote para “Tsukino”
Tsukino: *alrededor de ella flotan florecitas que se prenden y se apagan*
Sakura: ocurre algo oneechan? ó_o
Tsukino: Nada~ Cuál es el pokemon que debo buscar? nwn
Sakura: Etto… Weaville… creo ´ówo
Kazu: *asiente* ///////
Tsukino: nwn de acuerdo *le desordena el pelo a Kazu*
Kazu: *huye*
Sakura: Te vas a llevar a tus pokemon Suki-oneechan? ;^;
Tsukino: sólo a Happiny nwn veo que están muy divertidos con Bulbasaur, de todos modos te lo puedo encargar? *le guiña el ojo*
Sakura: ò.o *pone su manito en su frente, como un militar* es un honor para mí, teniente Suki-oneechan
Tsukino: >w< hasta entonces~


~En una ruta subiendo la gran montaña nevada, ya avanzado un buen tramo~

Tsukino: *marcha con energía* Vamos Happiny! Cumpliremos el sueño de ese niño! Òwo será un buen regalo de navidad, te parece? n.n
Happiny: *camina junto a Tsukino, tratando de seguirle el paso* Haaaaaaaap~
Tsukino: parece no haber muchos pokemon en esta montaña ó.o sólo nos hemos topado unos cuantos Snowront, algunos Glalie, y uno que otro Seel cerca de los riachuelos.
Happiny: haaaaaap…
Tsukino: pensándolo bien… ó_o hemos tenido varias batallas, te sientes bien?
Happiny: haaaaap nwnU
Tsukino: =w= a mi no me engañas *la apunta con la pokeball* Descansa pequeña, te lo mereces, es navidad uvu


Es verdad… navidad… época de dar y recibir… tiempo de compartir con la familia, amigos y seres queridos… pero mi familia está algo descompuesta… ottosan aprovecha de trabajar, mamá mantiene el hogar limpio, y se encarga de los asuntos del laboratorio… mi hermano está en Johto con sus pokemon y sus amigos, y mi hermanita debe estar con sus compañeros de viaje en Kanto… y en cuanto a mis amigos… Jun debe estar estudiando para entrar a la universidad, Hatsu debe estar de viaje por el mundo buscando cosas interesantes, y Kouta… ¿en dónde estarás Kouta?

¿?: Groaaaaaaar!!!
Tsukino: Huh? ó.o *se detiene y se da cuenta de que está cubierta de nieve* (en qué momento comenzó a caer tanta nieve?! >^<)
¿?: GROAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAR!!!!
Tsukino: *se ve frente a un pokemon grande y molesto* U-u-u-u-n U-u-u-u-Ursaring!!!!!! ÒWO!!!!! *toma su pokeball, que está congelada* ÓwO?! D-d-d-d-de verdad?! No puedo sacar a Happiny!! Q`W Q (tampoco es muy justo que salga en un momento así, hace frío, es navidad, está cansada y es pequeña! ;`^ ; qué clase de entrenadora soy?!)
Ursaring: *levanta el brazo para darle un manotazo a Tsukino* Grooooooaaaaaaaar!
Tsukino: (piensa rápido baka! Q`wQ) *se tira al piso y rueda hacia la montaña, se hunde en la nieve y no se ve* (Feel like a ninja!)
Ursaring: ._. *confundido, se rasca la cabeza con sus garras y se queda mirando hacia debajo de la montaña un momento, hasta que le llega una bola de nieve en la cabeza* Groooaaa! Ò.o *se da vuelta y sólo ve un muñeco de nieve que no le llega ni a la mitad del cuerpo* =.= … *le vuela la cabeza al muñeco y le llega otra bola de nieve por detrás* Groaaaaa! *se da vuelta y hay un conejo de nieve en el suelo* =__= … *patea el conejo y se voltea, llegándole una bola de nieve en la cara y ve que el muñeco de nieve se regeneró, esta vez es de su tamaño* o.o? ò.o *le vuela la cabeza de un manotazo y se voltea, atrapando la bola de nieve antes de que le llegue* =`w= grohohohoho~ *va a patear al nuevo conejo de nieve, que está más lejos que el primero, se voltea rápidamente, pero no le llega ninguna bola de nieve* òAo groa? *frente a él hay un muñeco de nieve más grande que él. El Ursaring se enfurece y demuele con los brazos al muñeco de nieve, luego lo pisotea muchas veces para demostrar superioridad* ùwu Groar!
– se escucha un silbido débil –
Ursaring: *alza la vista* Gro? ¬¬ … o.o
Tsukino: *acostada sobre una gigantesca bola de nieve, 2 veces más grande que el Ursaring (ocupa toda la ruta)* te gustó deshacer mis muñecos? ñwn *salta hacia atrás*
Ursaring: o_o …
– la bola de nieve comienza a rodar, agrandándose y llevándose montaña abajo al Ursaring –
Tsukino: Nyahaha ñwn


~Casi en la cima de la montaña. El sol comienza a ocultarse~

Tsukino: *abrazándose ella misma mientras avanza, mirando el suelo* (necesito hacer feliz a ese niño… cuando vea a su Weavile) *sonríe imaginando la escena* (ganaré su confianza y podrá salir de viaje con su amiguita… debo dar el ejemplo…) *mira hacia adelante y ve que la ruta no sigue, hay unos carteles indicando el cierre de la ruta. Se acerca y ve que hay una pendiente muy empinada hacia abajo y hacia arriba. Seguir le es imposible* … No… nada es imposible… *firme* Conseguiré tu Weavile, Kazu-ki! *se afirma de unas piedras y comienza a escalar* No importa cuanto cueste, te llevaré el mejor regalo de navidad, *sigue subiendo* No importa si yo no puedo estar con mi familia y mis amigos, no importa si no como una deliciosa cena en noche buena, no importa si no hay un obsequio bajo el árbol de navidad cuando me despierte en la mañana *recuerda el dibujo que le dio el pequeño* … *sonríe* seré feliz si puedo hacer feliz a alguien… *solloza mientras sube un penúltimo tramo y se oscurece el cielo* d-de verdad lo lograré… *derrama una cristalina lagrima que resbala por su mejilla y cae sobre unas pisadas que están al lado de las de Tsukino, más borrosas que las de ella*
– se escuchan unos cascabeles –
Tsukino: *extiende su mano para tomar la última piedra, pero la piedrita se desprende de su lugar y la mano de Tsukino se abre* (No!!) *una mano toma la suya y la levanta ayudándole a subir el último tramo* (q-qué?!) *mira hacia todos lados, ya en la cima y observa una cueva, al lado de la cual hay un Weavile, durmiendo sobre un nido* Oh!
Weavile: *despierta* vie… *ve a Tsukino y abraza algo que hay en el nido* Vileee!!!! *se pone en posición de ataque y se lanza hacia Tsukino*
Tsukino: *se cubre* Espera! >.<
Happiny: *sale de su pokeball y golpea al Weavile* ò^o haaap!
Tsukino: Happiny! ó.o *saca su móvil y usa la función de batalla para ver la energía de Happiny* (cómo?! Toda su energía se ha recuperado!)
Happiny: *sigue luchando con Weavile, sin esperar instrucciones*
Tsukino: (s-será un milagro de navidad? Owo)
Happiny: *le hace señas con sus bracitos a Tsukino* Haaap! >.<
Tsukino: oh! Ya está débil? Bien, aquí voy *saca una pokeball* Pokeball ve! *la lanza a Weavile*
Weavile: *entra en la pokeball, se mece un par de veces y se apaga*
Tsukino: *toma la pokeball y salta* Yaaaaaaay~ tenemos un Weavile para Kazu-ki!! >w<
Happiny: *apunta al nido* Haaaap! Ó.o
Tsukino: qué es eso? *se acerca al nido y ve un huevo* Omp! Ese huevo era lo que estaba protegiendo el Weavile ó.o quizás creía que le iba a hacer daño *toma el huevo* No te preocupes mami Weavile, yo cuidaré de tu bebé ^^


~ Al día siguiente, a la salida de la guardería, todos los niños salen felices al patio a jugar, todos menos dos pequeños ~

Sakura: *come un sándwich, adentro de la guardería* qué pasa Kazu-ki?
Kazu: *se apoya en la puerta, mirando como los niños juegan con el Bulbasaur de Tsukino* um…
Sakura: esperas a que llegue Suki-oneechan? ^^
Kazu: >//////< Sakura!
—suenan unos cascabeles –
Niño 2: es Santa Claus?
Niño 3: no! Es Suki-Claus!
Tsukino: *llega disfrazada con motivos de Santa Claus* Ho-ho-ho! n.n Feliz navidad! *reparte bastones de caramelo entre todos los niños junto con su Happiny*
Happiny: haaap n.n *corre con Kazu y le da un batón de caramelo a él*
Kazu: *sonríe y toma a Happiny* g-gracias
Tsukino: Yo~ nwn *aparece frente a Kazu para saludarlo*
Kazu: ah! *corre con Happiny en brazos y se oculta tras Sakura*
Tsukino: he traído un regalo especial para ambos ^^ *se acerca a Sakura y extiende un par de cascabeles* ten, los pokemon no deben darte miedo, son tus amigos nwn, cuando encuentres un pokemon que te guste mucho puedes darle uno de tus cascabeles para representar su amistad
Sakura: *observa los cascabeles con ojitos brillosos* son muy lindos! Gracias Suki-oneechan n.n
Kazu: *se asoma de detrás de Sakura*
Tsukino: y para Kazu *lanza una pokeball* ve!
Weavile: *abraza a Kazu* Vilee ñ.n
Tsukino: resultó ser muy cariñosa nwn *extiende la pokeball* feliz navidad amiguito c:
Kazu: f-feliz navidad oneechan ./////. *recibe la pokeball, suelta a Happiny y vuelve a esconderse tras Sakura*
Tsukino: Feliz navidad a todos! n_n!!!



Spoiler

Huevo de Sneasel obtenido n.n

Gracias +Nero n.n

#18

Capítulo especial: La sonrisa de un niño vale más que nada.

Capítulo especial: La sonrisa de un niño vale más que nada.

*Nota: Debido a errores cronológicos de mi Odisea, esté capitulo se sitúa entre los cap 55-60.
Spoiler

Deambulaba por ciudad Draco, aun torturando mi mente por lo sucedido con mis compañeros de aventura. Tenía que buscar algún modo de distracción para poder olvidar mis penas. Pero ninguna de las tiendas que habían en el centro de la ciudad podían entretenerme.

Ciudad Draco era obviamente más pequeña que ciudad Paraíso, sus tiendas eran de menor calidad, y los pocos centros de “distracción” –Discotecas y locales de videojuegos- No se comparaban con la de aquella ciudad, que como su nombre hacía referencia, se trataba de un “Paraíso” .

La suave brisa que golpeaba mi cara mientras caminaba por ciudad se convirtió de pronto en un fuerte soplido del viento. Un papel fue arrastrado por aquel repentino viento y golpeo mi rostro, nublando automáticamente mi visión. Quité el papel de mi cara y me acomodé la gorra que el viento casí me vuela. Leí el papel que había golpeado mi cara, era una especie de folleto publicitario para una Guardería Pokémon.

“¿Quieren que sus hijos sean los prodigios entrenadores del futuro? ¿Quieren que aprendan lo necesario para desempeñarse en el futuro? ¡Pues no espere más! Aquí en el servicio de Guardería Odissey cuidamos a sus hijos mientras ustedes trabajan ¡Además de que le enseñaremos cosas útiles. Venga ya, aceptamos niños entre las edades comprendidas de 1-7. Estamos ubicados en...”

Guarde el folleto en el bolsillo de mi pantalón luego de leer la ubicación del lugar. Por alguna razón me había llamado la atención, sentía un impulso de ir hacía esa guardería, tenía el presentimiento que me haría olvidar por un momento mi reciente pena.

Me encontraba en el centro, y el recinto se encontraba aproximadamente a 7 calles de mi ubicación, así que comencé con la caminata. No tarde más de 20 minutos en llegar a la famosa guardería

Era una casa hecha de madera, lo que desentonaba del resto que tenía a su alrededor, las cuales eran hechas de cemento. Era obvio que esa casa llevaba instalada hay desde hace mucho tiempo. Desde afuera se veía inmensamente amplia. Un letrero colgaba en la cima de la casa, oraba lo siguiente: “Guardería los 5 elementos”.
Me acerqué lentamente a la puerta, mi corazón latía desesperadamente. Sentía que algo me llamaba a este lugar, como si una fuerza desconocida me empujara aquí. Tomé el pomo de la puerta y lo deslicé lentamente para luego empujar la puerta y acceder al interior.

Había llegado a una pequeña sala que claramente era la recepción de la guardería. Había unos muebles hacia un lado con unas mesitas pequeñas al lado de cada uno. Cada mesita poseían sobre si un monto de revista para leer, seguro era alguna especie de sala de estar.

Un escritorio, estaba alejados de los muebles, en el lado izquierdo de la habitación. Tras el escritorio había un hombre de pelo blanco. Sus ojos eran azules y su piel era de color morena. Tenía la cara arrugada demostrando que era un señor de mayor edad.

Me acerqué lentamente hasta el escritorio.

Señor: ¿En qué le puedo servir joven?

Albert: He… buenos días señor. Quisiera saber si puedo pasar un día con los niños… ¿Es usted el dueño? –Pregunte con un tono amable. Me espere un no rotundo, era lo más obvio.

Señor: Si yo mismo soy… pero ¿Pasar un día con los niños –El señor dudo por un segundo. Me inspeccionaba con la mirada- Dígame ¿A que se viene tal interés?...

Albert: Sentí un impulso en venir hacia acá. Tal vez sea porque tengo tiempo sin jugar con niños, eso me encanta. Soy entrenador y llevo meses por la región, no he tenido tiempo de convivir mucho convivir con niños y adultos. Además, sé que su guardería enseña sobre combates Pokémon ¿Qué mejor que un entrenador para en enseñarle sobre eso?

El anciano me examino con la mirada, soltó una sonrisa y luego hablo.

Señor: No veo malos sentimientos en ti chico. Pero antes de pasar, creo que debemos presentarnos. Soy Robert, ¿y tú? –Se paro de la silla que estaba sentado y me estiro la mano-

Albert: Soy Albert –Le estreche la mano- Un gusto conocerlo.

Robert: Tienes razón, es todo un gusto –Sonrió- Ven, sígueme, es por aquí

Robert se levanto y camino hacia una puerta que estaba detrás de él, la abrió. Inmediatamente se comenzaron a oír gritos y chillidos de niño. El señor paso, y más atrás yo con algo de vergüenza.

El salón era amplio. Sus paredes estaban pintadas de un color blanco en la parte superior y azul en la parte inferior. Había una alfombra roja bajo nuestros pies por toda la habitación. En la habitación tenían que a ver aproximadamente 30 niños, algunos corrían, otros jugaban con los juguetes que estaban regados por la habitación. Dos señoritas vestidas exactamente: Con una camisa blanca, jean negros y una pañoleta verde amaradas en la cabeza corrían atrás de algunos niños y les daban órdenes a los otros.

Robert: ¡Niños! ¡NIÑOS! –Gritó el señor Robert.

Todos los niños se quedaron callados inmediatamente y las jóvenes, que ahora supongo que son las encargadas de cuidarlo suspiraron de alivio y luego fijaron su mirada en mi y luego soltaron una risita ¿Pensaría que venía a que me cuidaran? El señor Robert ha fijarse de esto, las miro fulminantemente y las chicas dejaron de reírse.

Se notaba que todos les tenían respeto aquí. O eso creía. Un niño le lanzó una Pokeball de juguete en la cabeza. Todos los niños comenzaron a reírse, hasta yo no pude aguantar soltar un sonrisa.

Robert: Muy chistoso Jack. Pero ya te lo dije, es imposible capturar humanos con Pokeball, y menos con una de juguete –Soltó entre pequeñas risas- Ahora por favor, presten atención. Este es Albert, es un entrenador Pokémon y viene a pasar el día con ustedes –Todos los niños posaron su mirada en mi. Una de las empleadas gritó.

Empleada: ¡Corre, corre mientras puedas! –Me dijo mientras reía.

Antes de que pudiera darme cuenta, todos los niños que estaban en la habitación se abalanzaron contra mí, estaba emocionados. Tenía aproximadamente 30 niños sobre mi pecho gritándome, a pesar de que era una mala situación no podía evitar sonreir.

Robert: Bueno Albert, te dejo solo con los niños. Parece que no disfrutaras tanto este día como esperabas –Rio y luego se fue-

Niños: ¡Muéstranos tus Pokémon! ¡Muéstranos tus Pokémon!

Albert: ¡Se los mostrare! ¡Pero primero quítense de encima por favor!

Escuchaba risas que posiblemente eran de las empleadas, pero las ignore. Los niños se quitaron encima de mí, me levante, tomé un respiro y me sacudí la ropa que estaba un poco sucia. Acto seguido solté a mis Pokémon.

Niño: ¡Un Honchkrow! ¡Un Honchkrow! –Gritó un niño mientras se lanzaba sobre su lomo. Honchkrow gruño poco, pero le hice un gesto con la cara, de que tenía que soportarlo.

Niñas: ¡Un Ralts, y miren con mono con su capa! [:3] -Las niñas jalaban los cachetes de Hachiko desacomodaban un poco su pelo mientras se lo llevaban a jugar con ellas. Parecía disfrutarlo.

Niños: ¡Un Sneasel y un Buitzel! ¡Geniales! Lucen tan Guay –Los niños admiraban a Buizel a Sneasel mientras estos se lucían, me daban risa que llamaran tanto la atención.

Niña: ¡Hay pero que mono Spinda! [:3] Es más cuti que ese Ralts –Gritó mientras la abrazaba y se la llevaba. Spinda trataba de zafarse.

Niño: Un Bulbasaur ¡Un Pokémon raro! Wauh… -El niño se quedo inspeccionado a Bulbasaur con la mirada, mientras mi amigo, se notaba claramente incomodo por la mirada acosadora del niño-

Y así mis Pokémon jugaban con todos los niños “grandes” de la guardería, mientras los más pequeños ignoraban la presencia de estos para seguir jugando con sus muñecos de acción. O al menos pensaba que todos.
Un niño se acerco a mí y comenzó a jalar mi pantalón. Me di cuenta de que era el niño que Robert había identificado antes como Jack. Me agaché hasta su altura.

Jack: Disculpe señor Albert ¿No tiene usted un Mareep?

Albert: ¿Un Mareep? No, no tengo uno. Lo siento.

Jack: ¡Que lastima, yo siempre he querido ver un Mareep! –Dijo con ojos entre llorosos. Me daba lástima-

Albert: Pero mira, tengo otra gran variedad de Pokémon ¿No te interesa ninguno de esos?

Jack: No, no es que… ¡Ninguno es tan exótico y genial como Mareep! ¡Solo hay que ver su abundante pelaje y color! ¡Además es tipo eléctrico! –Al niño le brillaban los ojos mientras hablaba de los Mareep-

Albert: ¿Te gustan mucho los Mareep, he?

Jack: Si ¡Es mi Pokémon favorito! –Gritó entusiasmado- Lastima que nadie nunca haya traído uno aquí. Nunca he
tenido la oportunidad de verlo personalmente.

En ese momento se me ocurrió una brillante idea. Tal vez podría alegrarle el día a un niño.

Albert: ¿Te parece si te traigo uno?

Los ojos del niño brillaron de la emoción.

Jack: ¡Si! ¡SI! –Comenzó a saltar- ¡Por favor!

Albert: Esta bien. Da por hecho que hoy conocerás un Mareep, pequeño –Le dije mientras le despeinaba un poco su pelo-

Jack: ¡Gracias! –Gritó mientras se iba corriendo con sus amigos, posiblemente a decirles la noticia!

Albert: Bien… ahora solo tengo dos problemas. De donde voy a sacar un Mareep, y el otro… ¿Cómo me voy a llevar mis Pokémon sin que estos niños lloren?...

Escuché unos gritos y unos chillidos, asustado volteé a ver que pasaba. Bulbasaur sostenía con sus lianas al pequeño niño que lo estaba observando hace un rato.

Niño: ¡Suéltame por favor, suéltame! –Chilló-

Albert: Parece que ya no tengo que preocuparme porque Pokémon me llevare –Pensé- ¡Bulbasaur, deja al niño en el suelo, vamos!

Bulbasaur dejo al niño en el suelo mientras sonreía amargamente, parecía a verlo disfrutado ¿Qué le habría hecho ese niño para que le hiciera eso? No lo quería ni saber. El niño salió corriendo mientras lloraba hacia las empleadas que hasta hace rato, se habían estado riendo por lo que le sucedía al pequeño

Albert: Bulbasaur… la idea no era que atacaras al niño… pero dejame decirte, que fue oportuno y divertido [;)] Ahora amigo, tenemos una tarea en manos ¿Quieres acompañarme? Seguro habrá mucha acción.

El pequeño Pokémon verde asintió sin dudarlo.

Albert: Genial… ahora preguntémosle al señor Robert donde podemos conseguir un Mareep –Le dije a Bulbasaur- ¡He, y ustedes, traten que nadie muera mientras no estoy! –Le grite a las empleadas las cuales me guiñaron el ojo. No me inspiraban confianza para nada-

Fuimos hasta la recepción cruzando la puerta por la que habíamos entrado a la habitación de los niños. Hay estaba el señor Robert, sentado en uno de los muebles leyendo una revista. Bajo la revista cuando escucho el sonido de la puerta cerrarse y me miro fijamente.

Robert: ¿En qué le puedo ayudar señor Albert?

Albert: Robert… ¿Sabe dónde puedo conseguir un Mareep aquí en ciudad Draco?

Robert: ¿Un Mareep? Ufff… vaya que eso si que esta difícil… ¿A que se debo eso?

Albert: Uno de los niños me lo pidió.

Robert: ¿Jack, no?

Albert: Si…

Robert: Siempre hace lo mismo… Bien, si bajas más por esta calle, casí saliendo de la ciudad, conseguirás una central eléctrica abandonada. Seguro que hay habrá alguno.

Albert: ¡Gracias señor Robert! –Le grité mientras corría junto a Bulbasaur para salir de la casa-

Robert: Pero Albert… -Dijo Robert mientras me preparaba para abrir la puerta- Ten cuidado, ese lugar es peligroso.

Albert: Peligro es mi segundo nombre –Seguido abrí la puerta y salí de la guardería-

El cielo aun brillaba con intensidad, apenas serían las 2 de la tarde. Tenía quedarme prisa y buscar ese Mareep, no podía decepcionar a Jack. Comencé a correr calle abajo mientras Bulbasaur me seguía entusiasmado.

Estuvimos andando durante unos segundos, hasta que finalmente, la calle se acabo, junto a las casas que habían a su alrededor. Delante de nosotros solo había un bosque, pero no podía divisar alguna central eléctrica.
Observe un poco a mi alrededor, y me fije, que se podía divisar varias torres eléctricas adentradas un poco en el bosque, debía ser ese lugar. Le hice señas a Bulbasaur y nos internamos en el bosque.

En el bosque apenas llegaba la luz del sol, pero al menos se podía observar bien el camino para procurar no chocar contra ningún árbol. No había rastros de ningún tipo de Pokémon por el lugar, y eso no me inspiraba confianza, pero seguí con mi caminata.

Cuando me di cuenta, estábamos frente a un edificio de forma circular, rodeado de varias torres de electricidad y una muralla con alambres, posiblemente electrificados cuidando de su entrada. En la muralla había un letrero mohoso que indicaba: “Cuidado, zona de alto voltaje, no pasar al menos de que sea trabajador”
Como si eso me fuera a detener. Me acerque hacia un portón por donde se debía entrar a la central, estaba abierto, por lo que fácilmente logramos acceder al interior.

En el interior de aquella muralla había un estacionamiento espacioso –No sé porque, si los carros no podían acceder a esta parte del bosque- Habían algunos Magnemite andando por el lugar, soltando pequeñas descargas de electricidad.

Albert: Es mejor que andemos con cuidado Bulbasaur.

Caminamos lentamente hacia el interior del edificio, ya que en esta parte del recinto solo había Magnemite únicamente. Llevábamos la mitad del recorrido, cuando de repente un rápido rayo choco en el asfalto. Volteé aterrorizado, para solo ver lo que ya me esperaba. Algunos Magnemite nos rodeaban, y no parecían felices de
nuestra presencia aquí.

Albert: Mierda… No tenemos tiempo para esto… ¡Bulbasaur, vamos, usa Sleep Powder –Le grité mientras me tapa la nariz-

Bulbasaur siguiendo mis órdenes, desprendió de su capullo un polvo de color verde que se esparció en el aire, causando que los Magnemite cayeran rápidamente bajo los efectos del somnífero

Albert: ¡Vamos rápido, antes de que los demás lleguen!

Corrimos rápido hacia la puerta de madera que nos daba acceso a las instalaciones interiores. No abría.

Albert: ¡Túmbala con Take Down!

Haciéndome caso, Bulbasaur empleo toda su fuerza para embestir la puerta, que cayó al impacto del Pokémon planta. Una oleada de polvo se levanto y nublo nuestra vista por un segundo hasta que desapareció.

Entramos, ya un poco calmados y nos fijamos en nuestro alrededor. Había un montón de cajas amontonadas por todos lados y el suelo estaba lleno de papeles, junto a unas extrañas maquinas y escritorios rotos. Esta debió ser la recepción del lugar antes de quedar abandonado. La luz se filtraba por las ventanas por lo que no había problemas para ver.

Había tres pasillos distintos que podíamos seguir desde este punto. Me decidí por irnos hacia el que teníamos más cerca.

El pasillo no nos dirigió a ningún lugar importante, solo a los baños del recinto, regresamos marcha atrás a la recepción. Fuimos hacia otro de los pasillos.

Este era largo y poco iluminado por la luz exterior. Llegamos a una división, ahora el pasillo se dividía en dos corredores más, uno hacia la izquierda y otro hacia la derecha. Fuimos al de la izquierda.

Al final del corredor había una amplía habitación con un techo de vidrio por el que entraba la luz del sol. Habían tres extrañas esferas de color blancas y rojas tiradas por el piso y que echaban chispas. Eso era lo único que había. No había rastro de vida por ningún lugar, pero aun así decidí inspeccionar bien.

Caminamos toda la habitación, pero solo había esas extrañas esferas, las cuales trataba de evitar para no sufrir una descarga. Cuando decimos salir de la habitación fue cuando paso todo.
Las esferas comenzaron a moverse hacia nosotros, fue cuando me di cuenta de la realidad, no eran esferas, eran Voltorb.

Albert: ¡CORRÉ!

Bulbasaur y yo comenzamos a correr por el pasillo que habíamos entrado, a toda prisa, los Voltorb nos seguían los talones.

Albert: ¡Vamos usa Sleep Powder!

Bulbasaur uso el ataque, pero esta vez, no funciono

Albert: ¡Mierda! Ya casi nos alcanzan ¡Vuelve a usar Sleep Powder!

Pero de nuevo, no funciono.

Desesperado mire hacia el techo. Pude ver que estaba un poco destrozado a causa de la vejes y de la filtración de agua, con algunos golpes, caería.

Albert: ¡Eso es! ¡Bulbasaur, levanta a uno de esos Voltorb con Vine Whip y golpealo contra el techo! –Le grité mientras nos frenábamos en seco.

Siguiendo mis instrucciones, Bulbasaur saco los mismos látigos con los que había molestado al niño en la guardería, solo que esta vez lo uso para levantar a un Voltorb. Lo golpeo varias veces contra el techo sin piedad. El Pokémon oponía resistencia soltando descargas eléctricas las cuales Bulbasaur resistía bien, por otra parte sus compañeros preparaban un ataque para salvar a su amigo

Escuche el techo crujir

Albert: ¡Ahora suéltalo y corre!

Soltó al Voltorb y comenzamos correr, mientras que el techo tras nosotros se caía a pedazos, causando así una separación entre los Voltorb y nosotros.

Albert: ufff… eso estuvo cerca… Bien… sigamos.

Llegamos otra vez a la intercepción, y esta vez seguimos por el camino de la derecha. Con ese corredor llegamos a otra habitación, donde habían unas escaleras en descenso que llevarían a algún sótano.
Bajamos por las escaleras, temerosos de lo que pudiéramos encontrarnos abajo.

El lugar estaba a oscuras, pero podíamos escuchar un ruido, algo parecido a un gruñido.

De pronto sentí como algo impacto en mi pecho. Era como una descarga de electricidad. Caí al suelo y me retorcí debido a la descarga. De pronto, toda la habitación se ilumino.

Bulbasaur: bulbaaa saur! Bulbaa!

Escuché a mi compañero gritar mientras se acercaba a mi para ver si estaba bien. Me levante con esfuerzo, mi vista
estaba nublosa pero se me paso en un unos segundos

Estábamos en una especie de sala de calderas. Resultaba extraño que hubiera una así en una central de electricidad, pero resultaba aun más extraño que el lugar se hubiera iluminado de repente. Fije mi vista hacia los lados, y lo encontré, la razón de la luz… era un Ampharos que brillaba intensamente… y detrás suyo un huevo

Albert: Parece que la búsqueda finalmente acabo, Bulbasaur.

Mi amigo asintió feliz.

Di un paso al frente para acercarme a Ampharos, pero está enseguida gruño y lanzo un rayo frente a mí, era de advertencia para que no me acercara, pero sabía que el próximo lo impactaría.

Albert: Parece que no sedera… Tenemos que llevárnoslo a la fuerza, pero se nota más fuerte que nosotros… tenemos que evadir esta batalla a cualquier costo ¡Usa Sleep Powder!

Obedeciendo a mi orden Bulbasaur desprendió de su capullo el somnífero, que en seguida, se encargo de dormir a Ampharos. Mientras el Pokémon aun iluminaba la habitación con su destello, corrí hasta el huevo, lo tomé y salimos corriendo.

Albert: ¡Tenemos que darnos prisa!

Pero era algo difícil correr mientras llevabas un huevo tan grande en las manos, igualmente corrí lo más rápido que pude. Llegamos hasta la recepción en un abrir y cerrar de ojos. Escuche un grito furioso a lo lejos y un estallido, era Ampharos de eso estaba seguro, había despertado, y muy rápido para nuestra suerte.

Otros gritos se volvieron a escuchar, y de pronto, por el único pasillo que no habíamos inspeccionado comenzaron a salir Electrabuzz furiosos, seguramente amigos de Ampharos.

Albert: ¡No tenemos tiempo para esto, usa Sleep Powder hasta dormirlos!

Mi Pokémon desprendió su somnífero mientras corríamos. Los Electrabuzz rápidamente cayeron al suelo dormidos por los efectos del somnífero. Llegamos al estacionamiento donde seguían los Magnemite. Otra explosión y otro gruñido se escucharon, esta vez más cerca

Los Magnemite se impedían en nuestro paso.

Albert: ¡Mierda! ¡Quítalos de en medio con Vine Whip!
Usando sus látigos Bulbasaur comenzaba a lanzar a lo lejos a los Magnemite que atravesaban, sin embargo algunos comenzaban a impactarnos algunas descarga mientras lo sacábamos de en medio, pero no era nada tan fuerte,
podíamos soportarlo.

Logramos atravesar el estacionamiento dañados, pero lo logramos. Otra explosión se escucho cuando nos internábamos en el bosque. Volteé ligeramente hacia atrás y vi como Ampharos venia furiosa atrás de nosotros.
Me comencé a desesperar, ya estaba cansado de correr, pero no podía detenerme teníamos que seguir adelante, teníamos que perderlo.

Albert: ¡Bulbasaur, usa Vine Whip y tírale unas ramas encima!

Siguiendo mis órdenes Bulbasaur espero el momento exacto para usar sus látigos, y tirar varias ramas sobre Ampharos, quien cayó al suelo por el impacto instantáneamente.

Salimos del bosque sin volver a escuchar los pasos de Ampharos siguiéndonos, pero no por eso nos detuvimos, seguimos corriendo aun cuando no podíamos más. Ya podía divisar la guardería a los lejos, lo íbamos a lograr.

Albert: ¡Bien ya estamos cerca! ¡Lo perdimos lo perdimos!

La vista se me nublo, el cuerpo comenzó a dolerme intensamente, el huevo salió volando de mis manos y yo caí al piso. Sentía como la electricidad corría por mis venas y destruía mi cuerpo sin piedad, era un impacto aun más fuerte que cuando estábamos en la sala de calderas.

Albert: ¡ARGG MIERDA!, MIERDA!

Bulbasaur: Buuulbaaa!!

Pude escuchar como Bulbasaur chillaba de dolor también no tanto como yo, pero lo hacía. Había sido alcanzado por un ataque. La verdad era obvia, no habíamos perdido al Ampharos, solo lo habíamos traído a un lugar poblado…. Pusimos vidas en riesgo.

Los estruendos habrían causado el alboroto de la gente, ya que comencé a escuchar murmullos de gente asustada que se acercaba. Entre los murmullos se escucho una persona gritando mi nombre, pero no la pude reconocer

¿???: ¡Albert! ¡ALBERT!

Luego escuche otro grito:

¿???: Pero miren ¡Si Albert trajo un Ampharos! ¡Que genial, gracias Albert!

Era Jack.

Escuche como el niño gritaba de emoción, cada vez más cerca

¿???: ¡Jack, no te acerques!

¿???: ¡¿Pero por qué no!? ¡Es inofensivo!

Albert: ¡HAS CASO NO TE ACERQUES!

Me levante por instinto. No podía dejar que el niño saliera herido no por mi culpa, no podía. Me costaba mantenerme de pies y me dolía hasta respirar. Bulbasaur estaba a mi lado…. Ampharos estaba frente de mi, y había gente rodeándonos. Algunos eran los niños de la guardería, acompañados de Robert y otros adultos que vivían cerca del lugar. Jack estaba algunos pasos detrás de mí

Albert: Que nadie se acerque ¡NADIE! –Grité-

Jack: Pero Albert…

Albert: ¡Jack, este Ampharos es peligroso! Quédate con Robert… -Le grité- Yo me haré cargo

Robert: ¡Estas herido! ¡No estás en condiciones! ¡Es muy peligroso!

Albert: Ya le dije que peligro es mi segundo nombre ¡Ahora alguien que se lleve a Jack, y aléjense!

Resignado, Robert se llevo a Jack a la fuerza mientras retrocedía junto al resto de la gente.

Albert: ¿Robert, y mis otros Pokémon?

Robert: Se quedaron adentro en la guardería, cuidando a los otros niños…

Albert: Mierda… Bulbasaur, se que estas agotado, pero esto depende de nosotros… ¿Estás listo amigo?

Bulbasaur: Buulba! –Asintio-

Albert: Ampharos, sé que estas furiosa, y lamento a ver robado tu huevo. Pero no permitiré que le hagas daño a nadie. Y menos que rompas el sueño de un niño si te llevas ese huevo ¡Así que preparate para batallar!

Vs

Albert: ¡Comencemos recuperando la energía que has perdido, usa Leech Seed!

En un movimiento rápido Bulbasaur lanzó de su capullo dos enredaderas que se adhirieron a Ampharos en las rodillas, aunque no impedían sus movimientos, ya que acto seguido del ataque se lanzo contra Bulbasaur con su puño brillando de un intenso color amarrillo. Golpeó al Pokémon planta con su puño trueno con fuerza, causando que esté retrocediera unos pasos.

Luego de culminar su ataque, las enredaderas comenzaron a hacer su función de drenar energía y traspasársela a Bulbasaur en formas de pequeñas esferas de color blanco. Bulbasaur recibió la energía aliviándole un poco el dolor

Albert: ¡Bien Bulbasaur, ahora túmbalo usando Vine Whip!

Atendiendo a mis órdenes, el pequeño Pokémon planta desplego dos lianas de su capullo, y usando las fuerzas de esta tomo a Ampharos por los pies y lo golpeo contra el piso para luego soltarlo. Acto seguido, y en busca de venganza, Ampharos se levanto y comenzó a cargar una pequeña bola de electricidad entre sus manos la cual pude identificar como una bola de voltios, que luego lanzo contra Bulbasaur. El Ataque impacto contra él, y lo hizo chillar de dolor, pero resistió para recibir un poco más de la energía vital de su oponente.

Albert: Debemos evitar sus ataques, o de lo contrario no duraremos muchos ¡Usa Sleep Powder!

Bulbasaur se apresuro a expulsar el somnífero de su capullo, el cual Ampharos inspiro sin caer dormido luego de ser rodeado de una extraña aura plateada que desapareció al instante; había fallado.
Robert: ¿Podrá ser? ¡Albert, ten cuidado, este Ampharos no es normal!

Albert: ¿He?

Robert: ¡Sabe Velo sagrado! No podrás dormirlo dentro de un rato

Albert: Genial, gracias por la aclaración –Le agradecí, aunque noté como un ligero tono de irritación se escapaba entre mis palabras- ¡Bulbasaur, tendremos que evitar sus ataques de manera tradicional, usa Vine Whip y luego esquiva!

Bulbasaur usando sus látigos, se propuso golpear a Ampharos como en la vez anterior, sin embargo, el Pokémon eléctrico no cayó dos veces bajo la misma técnica. Dando uso a sus agudos sentidos tomo los látigos de Bulbasaur, y lo jalo hasta así para luego propinarle un derechazo con un puño eléctrico directo en la cara. Chilló, pero luego se alivio un poco al recibir energía vital de Ampharos, pero sabía que si la situación seguía así, ya eso no serviría de mucho. Había que asestar un golpe directo, y esta era la oportunidad.

Albert: ¡Usa Take Down! –Aunque sabía que el ataque lo dañaría a él también, era lo más fuerte que teníamos-

Aprovechando los pocos centímetros que tenía de distancia con Ampharos, Bulbasaur embistió con todo su cuerpo a la evolución de Mareep, haciendo así Ampharos caiga al piso, y Bulbasaur sobre él. Ambos recibieron daño, pero era notable a simple vista, que fue Ampharos quien recibió mayor parte del daño.

Pero eso no quedo hay, el Pokémon rival aun guardaba un as bajo la manga que no dudo en revelar cuando se presento esa oportunidad. Cerró sus ojos y lo comenzó a rodear un aura amarilla, el cielo se nublo al instante, ya sabía lo que se aproximaba. Un trueno cayó cerca de los dos Pokémon rivales, pero afortunadamente, no lo suficiente como para ser dañados, pero si lo suficiente para hacer que el público retrocediera del miedo. El trueno
había dejado una marca en el piso. Un ataque así acabaría con Bulbasaur en un instante

Luego del susto, y del terror que apareció en la cara de Bulbasaur, mi Pokémon comenzó a restaurar vida a costa de la de Ampharos.

Albert: No lo podemos dormir, y ahora además, posee un ataque titánico ¿Qué te hice yo Arceus? ¿QUÉ TE HIZE YO? –Grité mientras la gente a mi alrededor se me quedaba mirando extrañados- Bueno… he… sigamos Bulbasaur –Dije mientras recuperaba la compostura- Creo que es hora de usar una estrategia ágil ¡Bulbasaur, aléjate y usa Vine Whip!

El Pokémon se levanto del cuerpo del enemigo y retrocedió varios pasos, tembloroso debido al susto causado hace rato, pero luego con determinación uso sus látigos para intentar golpearlo. Ampharos, quien ya se había levantado, lucía confiado ya que conocía como evitar el ataque y usarlo para su favor, pero no sabía que no tenía una nueva sorpresa a mi favor. Tomó los látigos y jaló a Bulbasaur hacia sí.

Albert: ¡Bien, aprovecha el impulso y usa Take Down!

Aprovechando el momento y la confianza de Ampharos, Bulbasaur uso todo su cuerpo cuando ya estaba cerca del Pokémon, para embestirlo nuevamente, con mayor fuerza que la vez anterior. Ampharos cayó al piso y Bulbasaur rodo algunos centímetros lejos de él. Adoloridos, ambos Pokémon se levantaron, pero era obvio quien llevaba la ventaja ahora era Bulbasaur: Las Leech Seed se habían encargado de recuperar su salud, dejándolo un poco mejor parado que Ampharos.

Pero el Pokémon se negaba a caer, seguía parado, usando el poder de su voluntad.

Robert: Albert es imposible que lo venzas. No puedes debilitarlo… se seguirá levantando, aun sí cae desmayada, su instinto hará que siga batallando hasta la muerte. Tienes que incapacitarla.

Albert: ¿Pero cómo?

Robert: Tienes que usar el Somnífero, es tu única salida. Aun si despierta, estará más calmada por los efectos del ataque. El Velo sagrado se acabara pronto, pero tienes que ser precavido, si lo vuelve a usar antes que el somnífero le afecte, estarás perdido. Además –Agregó- Si la sigues atacando, caerá en un estado peor que lo crítico, incluso podría morir, solo limita a Bulbasaur a que evada.

Solo me limite a asentir. Nunca había estado en esa situación, mi cuerpo se comenzó a estremecer del miedo de poder matar un Pokémon, incluso pude sentir la electricidad corriendo por mis venas nuevamente, esta situación dolía, un dolor más allá que el físico, un dolor sentimental.

Albert: Esto… lo recuerdo. Está tratando de salvar a su bebe –Recordé el momento en el que Spinda se sacrifico para salvar su huevo de un Pokémon malvado. Solo que en este caso no era un Pokémon el malo, lo era yo-
Bulbasaur, necesitamos evitar dañarla a toda costa, solo limítate a evadir.

La mirada de Bulbasaur era de duda, se notaba que no confiaba mucho en mi idea, pero luego asintió determinado. Ampharos cada vez estaba peor, su furia y su estado cada vez la hacían perder más el juicio. Cerró sus ojos y se rodeo de un aura dorada, el cielo se nublo, ya sabía lo que se aproximaba, otra vez.

No había certeza de poder evadir un ataque como este, no sabía si podría golpear a Bulbasaur o algún espectador, otra vez sentía miedo, alguien podría resultar herido. Por suerte, ninguna persona salió herido. El ataque iba caer sobre Bulbasaur, pero este justo a tiempo logro dar unas vueltas hacia la izquierda, para así, esquivar por poco el ataque.

Las Leech Seed comenzaban a restarle la poca energía vital que le quedaba a Ampharos para dársela a Bulbasaur.

Albert: La Leech Seed la debilitan… Tenemos que quitársela ¡Usa Vine Whip!

Ahora me había dado cuenta, de lo raro que era esto. Ya no trataba de debilitar a mi enemigo, si no de salvarlo.
Dejando atrás esa extraña situación, mi Pokémon uso sus látigos y arranco con fuerza las lianas que se ataban a los pies de Ampharos y le drenaban la vida poco a poco. Ese momento lo aprovecho Ampharos para atraer a Bulbasaur como había hecho en ocasiones anteriores y golpearlo con su puño trueno. Bulbasaur quedo mal herido, y ahora ya no habían drenadoras que lo curaran.

A mi Pokémon le cedió una de las piernas y uno de sus ojos se cerro, se notaba, que ya, no duraría ni para emplear un ataque más. No podía seguir, hasta aquí habíamos llegado.

Robert: ¡Solo tienes que aguantar este último ataque!

Albert: No ya no puede. Esta en su limite…

Hombre: ¡Vamos! ¿Te vas a rendir ahora? ¡Ya casí lo logras!

Mujer: ¡Si, no puedes rendirte!

Gente: ¡VAMOS!

Jack: Vamos Albert ¡Tu puedes!

Albert: …

Ampharos cargó su puño de electricidad y se prepara para propinarle el golpe final a Bulbasaur, quien no podía ni moverse.

En un pestañeo un dolor inmenso comenzó a recubrir mis manos, pero me mantuve de pie. Hay estaba yo, frente a Ampharos sosteniendo su Thunder Punch para salvar a mi Bulbasaur, de caer debilitado. Mis pierdas comenzaban a ceder y mi vista se nublaba, el dolor del ataque anterior comenzaba a brotar de nuevo, sabía que no duraría mucho más.

Albert: ¡USA SLEEP PODWE BULBASAUR, AHORA!

Usando sus últimas fuerzas, Bulbasaur comenzó a expulsar un somnífero de su capullo. Ampharos no tuvo tiempo de efectuar su Velo sagrado esta vez, por el que inhalo todo el somnífero. Sentí como su peso comenzaba a caer sobre mí, y yo al no poder mantenerme de pie, me cayó encima.

Bulbasaur tampoco tardo en ceder, y caer inconsciente. No había sido una victoria para nosotros, pero al menos logramos calmarla, y sabía que con todo el cansancio acumulado que traía Ampharos encima, ya no causaría más problemas.

Robert: ¡Albert! ¡Mierda, esto no es bueno! ¡Ve, Chansey, usa Pulso cura!

Sentí como una oleada de paz llenaba mi cuerpo. El dolor comenzó a desaparecer, no completamente, pero si gran parte de él. Las personas que me rodeaban me ayudaron a quitar a Ampharos de encima cuidadosamente, y Robert me ayudo a levantarme

Sentía algunos dolores todavía, pero Robert me explico que se me curarían dentro de un rato, que aunque pulso cura no restauraba por completo, al menos me proporcionaba más salud, y que lastimaba no poder hacer lo mismo con Bulbasaur porque no surtiría efecto al estar debilitado. E agradecí igualmente por su ayuda y luego guarde a Bulbasaur en su Pokeball, no sin antes pedirle perdón por todo lo sucedido y decirle lo útil que fue, aunque yo sé que no me escuchaba.

Jack: ¡Estuvo fantástico señor Albert! –Gritó Jack mientras saltaba y me abrazaba-

Albert: Si ¿No? –Le dije mientras reprendía el impulso de gritar por el dolor- Pero nunca hagas algo como lo que hice
hoy, es muy riesgoso ¿Entendido?

Jack: ¡Si!

Y luego de todo este rato, fue que caí en cuenta de algo importante: El huevo.

Albert: ¿¡EL HUEVO DONDE ESTAS!? –Me desespere. No quería que todo esto fuera en vano, ese riesgo que corrimos Bulbasaur y yo no podía ser inútil-

Hombre: ¡Aquí esta, y está a punto de eclosionar!

Albert: ¿Qué? ¡Vamos Jack apúrate!

Tomé a Jack de la mano y corrimos hasta donde estaba el señor que nos había indicado la posición del huevo, al
parecer él lo había tomado durante la batalla, se lo agradecí un montón.

El huevo se movía de un lado a otro y la cascara comenzaba agrietarse, de pronto comenzó a desprender un leve brillo, y para la sorpresa de todos, dos Mareep habían aparecido frente a nosotros.

Albert: ¿Eh?... ¿Gemelos? –Pregunté confuso- ¿Esto si quiera puede pasar?

Robert: Claro que sí, aunque en casos extremadamente raros, se puede dar la oportunidad de que nazcan dos crías de un solo huevo.

Albert: Genial –Dije sorprendido mientras me acercaba junto a Jack hacia los Mareep-

Jack: ¡Son tan tiernos! –Corrió hasta uno de los Mareep y lo abrazo con tanta fuerza, que me dio miedo que lo lastimara-

Yo me acerqué al otro, y lo mire. Sus ojos estaban cerrados, pero cuando los abrió, su mirada se poso en mí, soltó una sonrisa y luego se acurruco junto a mi pies, sentí como una leve estática subía por mi pie y alborotaba mi dolor interno, pero no importaba, valía la pena al ver aquel ser tan tierno. Me agaché y acaricie un poco su lana mientras le sonreía: Tenía un nuevo miembro en mi grupo, eso estaba decidido.

Albert: Hey Jack ¿No te molesta si me quedo con uno de los Mareep, no?

Jack: Pues no. Si quieres puedes quedarte con los dos, yo quiero al Ampharos. –Me aclaró mientras soltaba al que tenía en las manos-

Albert: ¿Ampp….Ampha…Ampharos? –Tartamudeé-

Jack: Pues si… ¡Me fascino! –Chilló de alegría- ¿No hay problema verdad señor Robert?

El hombre hizo un ademán de negarse, pero luego de ver la cara suplicante del niño, accedió. No obstante, le dijo que seria riesgoso, ya que el Ampharos se podría salir de control otra vez.

Jack: ¿Entonces que puedo hacer señor Robert? –Su rostro entristeció-

Robert: Mm…. Pues supongo, que si te quedas con una de las crias también, su ira se apaciguara. Tendrá a uno de sus hijos cerca.

Jack: ¡Genial! Esta decidido ¡Me quedaré con Ampharos y Mareep! –Su rostro volvió a sonreír y volvió a abrazar al mismo Mareep de antes, que parecía reconfortarse entre sus brazos.

El señor le dio dos Pokeball al niño, en las cuales te guardo a Mareep y a Ampharos lleno de alegría. Ahora sabía que había valido la pena cumplir el deseo de aquel niño, además yo también había recibido algo a cambio, tres amigos nuevos.

La gente que nos rodeaba se disipo luego de darme las gracias por salvarlos. Al parecer no sabían que fui yo el que atrajo al Ampharos, y tampoco me molesté en aclarárselo.

Regresamos a la guardería el señor Robert, Jack, y los pocos niños que salieron junto a nosotros. Y por supuesto, el Mareep iba sobre mi cabeza. Una vez dentro, mis Pokémon se abalanzaron sobre mi felices de que estuviera feliz, no quise quejarme por el dolor para no preocuparlos. Los niños corrieron hasta Jack y los otros pequeños y estos comenzaron a relatarle la historia de cómo había obtenido ese dia un Ampharos y Mareep. Estuvo a punto de liberar a Ampharos, cuando lo interrumpí

Albert: Te agradezco que no lo hagas. No quiero que se vuelva loca otra vez, dale tiempo –Era obvio que la había cogido miedo a esa Ampharos, no la quería volver a ver más-

Jack: Esta bien… -Entristeció, pero luego sonrío al recordar a Mareep y no dudo en mostrárselo a sus amigos- ¡Este es Floffy!

Albert: ¿Floffy?

Jack: ¡Si decidí que colocarle un mote era lo mejor!

Un mote… Yo casí nunca solía hacer eso con mis Pokémon, a casi todos los llamaba por el nombre de su especie. Baje a Mareep de mi cabeza.

Albert: Oye amiguito ¿Te parece si te llamo Momo? –Asintió feliz- Bien entonces, amigos, conozcan a nuestro nuevo integrante ¡Momo! –Se los presente a mi Pokémon que aun me rodeaban todos saludaron feliz, y me alegre de que lo recibieran con alegría.

Luego de eso comencé a jugar con los niños y mis Pokémon, a pesar de que el cuerpo seguía doliéndome, este momento feliz, lo merecía. Luego comenzó a oscurecer, y los padres de los niños comenzaron a llegar para llevárselos, era la hora de que me fuera.

Me acerqué hasta Jack que era de los pocos niños que quedaban. Mientras deje al resto de mis Pokémon con Momo y el resto de los niños.

Albert: Oye Jack ¿Estas feliz con tus nuevos Pokémon?

Jack: Si señor Albert, muchas gracias.

Albert: Me alegro –Le dije mientras mi mirada se perdió por un segundo. Ahora caía en cuenta de porque me arriesgue tanto para que ese niño fuera feliz: Se parecía a mí de pequeño- Oye Jack, hagamos una promesa ¿sí?

Jack: ¡Si! –Dijo emocionado mientras sus ojos brillaban

Albert: Crece y vuélvete un gran entrenador junto a Mareep y Ampharos, y si nos conseguimos de nuevo, batallaremos para ver quién es el más fuerte. –Le dije mientras le extendía la mano- ¿Trato?

Jack: ¡Trato! –Me estrecho la mano- ¡Y te pateare el trasero cuando ese día llegue

Albert: Entonces esfuérzate y nunca te rindas. Te estaré esperando ansioso –Agregué-

Luego de eso fui hasta mis Pokémon que ya se habían despedido de los niños. Parecían triste por irse, hasta Honchkrow, quien era el que más furioso estaba cuando llego. Guardé a cada uno en la Pokeball, excepto a Momo, tendría que comprarle una él, mientras tanto, iría sobre mi cabeza

Cuando estaba por marcharme, y termine de despedirme de los niños, Robert me detuvo

Robert: Chico, veo un gran futuro en ti. Tienes talento, no lo desaproveches –Sonrió- Esta atento en los asuntos que te metes, no te metas en problemas. No sabemos qué peligros pueden a ver por ahí, cuídate, seria un desperdicio que murieras. –De pronto su sonrisa se torno macabra y me recorrió un escalofrió- Que te vaya bien, vuelve a visitarnos cuando quieras. –Su sonrisa volvió a ser afectuosa-

Me limite a estrecharle la mano y decir un asustadizo “adiós”. Había algo en él que me había perturbado en ese momento, pero pronto se me pasó.

Ahora caminaba de regreso al Centro Pokémon, luego de a ver vivido una gran aventura, que nunca olvidaría, sobre todo, porque el dolor no se quería marchar.


Reporte

Momo (Nv5 0% Exp)
Sexo: Macho
Tipo: Eléctrico
Objeto: Ninguno
Habilidad: Estática
Naturaleza: Alegre
Ataques:
-Agility [MH]
-Iron Tail [MH]
-Safeguard [MT]
-Growl [Lv]


Espero que este todo bien. Segun tenia entendido, se admitia dos ataques MH (Movimientos huevos) y uno por MT. Si entendi mal, por favor notificarme :/.

PD: Se siente bien volver a postear : D


Spoiler


#19
He estado todo el año haciendo esto, lo juro! D: (???)

Bueh pues comencemos, lo haré como si fuese un capítulo más, porque no altera mi historia :

Capítulo 15 : No vuelvo a casa ni por Navidad
Spoiler
¡Al fin! Terminé con todos los malditos insectos que me acechaban justo en la salida de Bosque Inmenso, y pude salir.

Noté algo extraño, desde dentro del bosque parecía ser de día, claro que simplemente se filtraban algunos rayos de sol,
pero en cambio, desde fuera era de noche... ¿Qué ocurría?

Miré un cartel de bienvenida, decía exactamente ''¡Si estás aquí, seguro que eres Papá Noel! :D Bienvenido a Villalone.'' ¿Una carita? Seguro que debió haberlo hecho algún crío, y sorprendentemente, no tenía faltas de ortografía.

Dejé el cartel blanco y de madera detrás, y seguí caminando. La noche era hermosa, podía ver claramente la luz de la luna... la luna llena.

Cuando finalizó el camino entre los árboles, que parecía hecho a medida, algo sucedió... ¡¿Qué pasaba?! Me quedé medio ciega por unos minutos. Cuando volví a ver, noté las luces decorando las casas de madera con tejados rojos, típicas de dibujos infantiles, pero a tamaño real. Era como si me hubiesen estado esperando, pero... ¿es que acaso me conocían?

Esas luces, esas formas... Se podían reconocer en cualquier lugar... ¡¡era decoración navideña!! Las luces de colores hacían más alegre la noche, aunque todavía no entendía nada. Incluso el nombre, Villalone era bonito pero... creo que escondía algún mensaje... ¿estaría en otro idioma?

De repente un montón de niños pequeños se abalanzaron hacia mí ¡¿pero de qué me conocían?! Eran unos veinte chicos, pero no podría detallar exactamente a cada uno de ellos... siquiera lo haría bien con uno sólo.

El más pequeño, de una camisa lisa y roja, con una melena alborotada y castaña, me tiró de la manga para que le hiciera caso :

— ¿De verdad es usted Santa Claus?
— Em... ¿yo? -estaba demasiado confusa... ¿en serio me había preguntado eso?
— Pensé que Santa Claus era un hombre -dijo una chica, su apariencia no la pude ver del todo, pero era una del montón de mentes ingenuas que pensarían lo mismo.
— Eso es cierto, también pensé que estaba mas delgado -¡¡¡¿pero qué?!!! ¡¡¿de verdad osó llamarme gorda?!!
— No digas tonterías, Tomás, Santa Claus es una bola de grasa... ups, perdón Señor Santa -¡pero que no soy Papá Noel!

No podía decirle eso a los chicos... los veía tan alegres y con lágrimas por mí... o por lo menos por quién pensaban que yo era... Santa Claus... ¡¿pero qué pinta tengo yo para parecerme a ese señor?! Según parecía, ellos no sabía cómo era él, ¿pero cómo que nunca les visitó? ¿Eran... huérfanos?

Al que le hicieron llamar Tomás, uno de una apariencia de doce años, rubio con pelo corto y una ropa de un color que yo no podía ver bien, se acercó y tocó a mi Togepi. El pobre Pokémon estaba muy asustado y agarrándose a mi tobillo :

— ¿Sabéis lo que es? -pregunté mientras cogía a Togepi en brazos y lo exponía ante todos con los brazos extendidos.
— ¿Es un huevo viviente? ¡Nos ha traído comida!
— ¡¿Qué?! Pero... ¡¡no!! -se acercaron y cogieron a Togepi, lo metieron en la casa mas cercana... iban a... ¡¡¿comérselo?!!

Entré deprisa y saqué de la Poké Ball a mi nuevo acompañante, Sewaddle. Amenacé con atacarlos pero el más pequeñito, el cuál desconocía el nombre, completamente asombrado, pronunció unas palabras :

— ¡¡Miren!! ¡¡Es uno de esos bichos del Bosque Inmenso!!
— ¡¡Creo que Papá Noel se ha enojado!! -¿pero ...? Cada vez comprendía menos a Tomás y a cualquier otro de esos engendros.
— ¡Son Pokémon! Incluso a ese que le hacéis llamar huevo, es un Pokémon.
— ¿Pokémon? -dijeron todos al unísono y sentándose en el suelo de madera, como si estuviese a punto de contar una historia.
— Claro, los Pokémon habitan entre nosotros, y nos ayudan. Yo he enlazado un vínculo amistoso con ellos y ahora me siguen, somos amigos, como vosotros lo sois.
— ¿Y por qué son tan feos?
— Igual que tú... -se rieron, así que añadí algo más, Dios Santo, ¿le dije fea a la pobre chica?- naciste así... ellos han nacido así.
— ¿Qué es nacer? -eso... eso no podía responderlo... si no tenían madre ni padre... quedaría mal de mi parte.
— Pues no estoy segura, jaja... -nada... nada convincente sonó eso... bueno, solo eran niños, no creo que lo notaran.
— ¿Entonces tienen nombre? -exacto, no lo notaron.
— Si, nosotros somos humanos, y ellos son especies, ese huevo como le decís, es Togepi, y este otro, Sewaddle.
— ¿Y tienes más?
— Si, Tomás. Pero están débiles, ¿tenéis algo para darles?
— ¡¡Claro!! -todos abrieron un armario que había en la esquina izquierda, enfrente mía, y salieron con bayas en las manos.
— Gracias, se los daré.

Los curé con las bayas que me dieron, y saqué a Chikorita y Piplup :

—¡¡Whoah!! -eso explicaba lo asombrado que estaba el más pequeño.
— El verde es Chikorita, y el azul es Piplup.

Comenzaron a toquetearlos por todas partes, me sentía bien, aunque ellos... ¿seguirían pensando que era Papá Noel? :

— Señor Santa Claus -si... lo seguían pensando- ¿Puedo quedarme con alguno de ellos?
— ¡¡NO!! ¡¡SON MÍOS!! -mal... parecí una egoísta...
— Pero no tenemos nada con que protegernos de los Pokémon del bosque, no tenemos familia y vivimos solos, así que tenemos que salir allí para coger algo de comida. Nos gustaría tener uno de ellos para que nos ayudarán, dijiste qué hacían eso ¿cierto?
— Si, es cierto. Mirad.

Los saqué afuera, a la noche. Ordené a Chikorita que hiciese Hoja Afilada hacia el cielo, y Piplup, las metiese en una pompa con Burbuja. Al estar cada hoja en una de esas, mandé a Togepi a mover cada una hacia cada chico, con Paranormal.

Quedaron estupefactos. Estaban encantados. No hice nada con Sewaddle porque no sabía sus ataques, pero nadie lo notó :

— ¿Y por qué ese no ha hecho nada? -nadie menos Tomás...
— Es verdad, ese no hizo nada -vale... todos se dieron cuenta...
— Es que... jaja... Lo capturé hace apenas unos... ¿cinco minutos?
— ¿Qué es eso? -ni eso sabían... sentía pena por ellos.
— Que lo capturé hace poco.
— ¿Nos ves con caras de tontos? -la verdad que si... pero no les diría eso- Sabemos lo que son cinco minutos, son trescientos segundos, lo que no sabemos lo qué es, es 'capturar' -pues si que sabía lo que eran cinco minutos...
— Ah, capturar... Cuando has combatido contra un Pokémon... -¡¡¿es que me iban a interrumpir todo el tiempo?!!
— ¿Y cómo es eso de combatir?
— Igual que vosotros os podéis pelear, hay combates de Pokémon. En ellos, se usan los ataques, como lo de haces las burbujas esas, contra el Pokémon rival, y así, intentar debilitarlo.
— ¡¡Suena entretenido!! -¿se sorprendía con todo, o qué?
— Si, lo es. Bueno, pues cuando luchas con uno salvaje, como los que decís encontraros en el bosque, y está ya muy debilitado, le lanzas una de estas maquinarias, llamadas Poké Ball -la cara de sorprendidos que ponían, me encantaba- De ella, se desprende una especie de rayo, y el Pokémon se mete dentro. Después de unas cuántas vueltas, se ha capturado.
— ¿Siempre se captura?
— No, también se puede escapar.
— ¡¡Eso lo hace más difícil!! -con una sonrisa, decían todo.

El más pequeño, era de los que más participaba, la verdad es que muchos no hablaban, seguramente porque era un desconocido para ellos... o más bien, Papá Noel :

— Señor Claus, dicen que traes regalos a los niños que se portan bien. ¿No nos has traído ninguno por qué nos hemos portado mal?
— Oh, claro que no... pequeño... -¡¿cómo carajos se llama?!
— Se llama William -es como si Tomás me hubiera leído los pensamientos.
— Si, ya sé que se llama William, soy Papá Noel, jaja... -nunca pensé que diría eso...- Bueno, pequeño William, ¿qué quieres por Navidad? -pero... ¿era Navidad o no? Creo que era prácticamente imposible, puesto que tampoco pasó mucho tiempo desde que emprendí mi aventura...
— Me gustaría uno de esos Pokémon...
— ¿Uno en especial?
— Bueno... ese que parece un pingüino.
— Pero uno que no sea mío, jaja -se acercó Tomás y con él todos los demás.
— Una vez escuchamos una leyenda... Al este de aquí se encuentra el Lago Ira y en el fondo de ese lago, se encuentra el rey de los dragones. Dicen que se llama Kingdra, y que tiene una fuerza devastadora. Si pudiese ser nuestro regalo de Navidad, querido Santa -todos sonreían, querían ese regalo...
— Está bien. Me tendré que llevar a mis Pokémon.
— ¡¡No!! Déjanos algunos, estamos aburridos.
— Vale -dije alargando la 'a'- Me llevo a Togepi, quedaros con los demás -todos me miraban tristes... no querían quedarse ahí... ¿pero qué le iba a hacer? Esos salvajes capaces de comerse a mi pobre Togepi.

Me alejé de ellos, y entré al Lago Ira. Bueno, realmente aún estaba por el Paseo de la Ira. El suelo era arenoso, había una valla a la derecha, para no caerse en una pequeña parte del lago. A la izquierda seguían habiendo árboles y más árboles.

Me topé con un chico, tenía pinta de entrenador, así que me puse a hablarle, en esos momentos no quería combatir, solamente tenía a Togepi, y por mucho que hubiese entrenado con él, aún no era un todopoderoso :

— Hola. ¿Sabes dónde encontrar a un... Hinga? -¿cuál era el nombre?
— Te refieres a un... Kingdra?
— Eso mismo, jaja.
— Pues aquí mismo -tras decir eso sacó de su Poké Ball a un tipo azul... lo inspeccioné para tenerlo en la Pokédex.

Kingdra : Kingdra es el Pokémon Dragón. Son de tipo y , y son de color azul.
Kingdra vive en lo más profundo del océano, donde no habita ninguna otra especie. Siempre se ha pensado que su bostezo causaba las corrientes en remolino que se dan en el océano.


— ¡Genial! ¡Si, es ese! Sé que esto sonará algo feo pero... ¿podrías regalármelo? -se le descompuso la cara cuando le pedí eso- A ver, no es tan así. Es que unos niños se creen que soy Santa Claus y me han pedido que le regale un Kingdra y pues... vale, sonaba mejor en mi cabeza. ¿Me podrías hacer ese favor? Sé que no nos conocemos pero... ¡¿A dónde vas?!
— ¡Loca! -gritó mientras salía corriendo... no me extraña... la verdad que pensándolo un poco, dije una gran locura.

No le culpo, pero era de día y ... ¡¿de día?! Pero... pero... me rindo, ocurren muchas cosas raras allá en Villalone.

Seguí caminando y llegué a un camino que se volvía estrecho, porque en ambos lados habían árboles. Un cartel decía que por ahí estaba el Lago Ira así que continué.

La vegetación tan alta no dejaba pasar la luz del sol... pero en Villalone la vegetación no era alta y... bueno mejor dejo de pensar en eso. Había un trecho largo hasta el final del lago, donde supuestamente se encontraba el que yo buscaba. El lago tenía bastantes piedras, así que mejor no me acercaba mucho, que nunca se sabe cuando vas a tropezar, por lo que... por lo que...

— ¡¡TOGEPI!!

Era algo gracioso contemplar a 'un huevo viviente' como decían los chicos, irse con la velocidad del lago y chocando contra las rocas, pero a mí... a mí me dolía... era mi Pokémon...

— ¡No te preocupes Togepi, iré a por ti!

Corrí todo lo que podía, pero de pronto, el lago se dividió en dos. No vi en ningún momento esa parte, el lago iba por dónde nosotros habíamos venido, y tiró por la parte izquierda. Cuando me acerqué lo suficiente, vi que había una especie de cascada ... ¿cascada en un... lago? Eso ya no me sorprendía. ¿Cómo iba a rescatarlo? :

— ¡¡TOGEPI!! ¡¡NO!!

Estaba sollozando, si tuviese a mis otros Pokémon podría hacer algo, pero yo era una humana... siquiera Santa Claus... En ese momento, cuando Togepi estaba apunto de caer por la cascada... ¡voló! ¡No sé cómo, pero estaba volando! :

— ¡Togepi! ¡¿Cómo has hecho eso?!
— No seas estúpida, Sandra, sabes perfectamente que Togepi no puede volar.

Miré detrás mía... era... ¡Sara! Al lado suya estaba su pequeño Ralts, usando Confusión para salvar a mi pobre Togepi :

— ¡Sara! ¡Gracias a Dios!
— Venga, no te pongas tan sentimental, jaja. Al fin y al cabo, las amigas están para ayudarse, ¿no?
— Si, es que no sabes lo mal que lo estoy pasando, primero tuve que derrotar a un montón de insectos, luego era de noche pero aquí es de día, y estaban las luces de navidad y...
— ¿Pero qué me estás contando?
— Pero... ¿tú no has pasado por Villalone?
— ¿Villa qué? ¿Pero tú por dónde has tirado para ir al segundo gimnasio?
— Por un bosque... ¿es que no era por ahí?
— Sandra, Sandra, Sandra... Ese es el camino más largo. Ahora te queda volver a la villa esa, luego llegarás a otra ciudad, y luego a la del gimnasio.
— ¿Y tú por dónde has tirado?
— Pues fácil, al final del Bosque Inmenso, en vez de tirar por dónde tú, giras a la izquierda, hay un camino algo más largo y llegas al segundo gimnasio.
— ¿Entonces ya tienes la segunda medalla?
— Si, jaja. Con mi Torchic ha sido pan comido -Ralts miró a Sara, en ese momento vi que el Togepi mojado y con frío estaba de nuevo agarrado a mi tobillo- Bueno, con ayuda de todos, Ralts, jaja.
— ¿Y entonces qué haces aquí?
— Es que Eevee se fue corriendo hacia el bosque, seguramente percibió tu olor o el de alguno de tus Pokémon. Así que ahora estamos aquí.
— ¿Entonces mi Togepi está a salvo gracias a tu Eevee? -otra vez Ralts puso su mirada malvada, pero ahora hacía mi- ¿Y a tu Ralts? -ya se calmó, menos mal...
— Pues... puede decirse que si, jaja. Bueno, aún no me enteré de que estás buscando aquí.
— A un Pokémon, se llama Kingdra y dicen que está al fondo del lago...
— ¡Fenomenal! Te acompaño si quieres jaja Y tus...
— Están con los chicos de Villalone, acompáñame y te lo cuento todo.

Dimos la vuelta y nos dirigimos hacia el fondo del lago. Le conté todo lo ocurrido, mientras se reía. La verdad, que cualquier cosa que me pasaba con esos chicos era algo desternillante, aunque cuando está pasando te entran ganas de... bueno, no reírte.

— ¿Entonces se creían que eras Papá Noel? Pero eso suena ridículo.
— No pude llevarles la contraria, los veía con esas caritas...
— ¿Te dieron pena?
— Si.

Llegamos al final del lago, no había nada... Los árboles cerraban el camino y no dejaban pasar a la luz solar. Había una fuente en medio del circular comienzo del lago. Por detrás seguía el 'carril' por el que habíamos llegado :

— Genial, tanto caminar para nada.
— Sandra, ¿es que no miras detrás de la fuente?

Cierto, había un Pokémon detrás de la blanca fuente. Lo inspeccioné con la Pokédex para saber quién era :

Horsea : Es el Pokémon Dragón. Son de tipo y de color azul. Es la primera evolución de Kingdra. Al igual que este, vive en lugares de agua salada.
Come insectos pequeños y el musgo de las rocas. Si las corrientes del océano cobran fuerza, este Pokémon se anclará con la cola a rocas o corales para evitar que las aguas lo arrastren.


Bueno... no era el que yo buscaba, pero era su primera evolución, así que supongo que me serviría :

— ¡Creo que comenzaremos a luchar!
— Sandra, Sandra, Sandra...
— ¿Qué pasa?
— ¿Es que no lo ves?

Miré mejor y... del camino acuoso salió un... ¡Kingdra!

— Parece muy fuerte para tu Togepi.
— Ya... em... ¡Da igual! Togepi tu podrás contra él.

niivel 7 nivel ??


— ¿Estás segura de que podrás?
— ¡Si! No me desconcentres.
— ¡Pero si te va a atacar!
— ¡¡Qué no me desconcentres!!

En ese momento vi como Kingdra expulsó de su boca un gran chorro de agua con una potencia devastadora :

— ¡¿Qué es eso?!
— ¡¡Es Hidrobomba!! ¡Pero, Sandra, haz algo!
— ¡Togepi! ¡Esquívalo y Premonición!

La esquiva de Togepi siempre me impresionó, solía esquivar como mínimo un ataque en cada batalla. Tras esquivarlo saltando hacia un lado lanzó una esfera psíquica al cielo :

— Ahora que me fijo, ¿ese Togepi nació del huevo?
— Si, jaja. Tarde te das cuenta.
— ¿Y eso que ha hecho?
— Ahora verás. Togepi, Paranormal.

De sus ojos hizo un cilindro con varios colores, como el de un arcoiris. Golpeó al Kingdra, pero yo diría que no le hizo mucho efecto :

— ¿Así intentas ganarle?
— ¡Podrías poner más de tu parte! Togepi, haz Encanto... nada está surgiendo como debería.

Antes de hacerlo, Kingdra empezó a menearse de un lado a otro de una forma un tanto peculiar. Luego las especies de corazones que hacía Togepi le dieron :

— ¿Qué clase de baile es ese? -pregunté.
— Es Danza Dragón...
— ¡Al fin!
— ¿Qué pasa?
— ¡Mira arriba!

El ataque Premonición ya bajó y golpeó al Kingdra... Ralts alucinó con los ataques Psíquicos que hacía mi Togepi, seguro que querría hacerlos alguna vez. El rival ya estaba algo enfadado como para seguir con el combate, parecía que nos estaba dando esperanzas. De pronto, cargó una poderosa bola... ¡¿qué era eso?! :

— ¡Es Pulso Dragón! -exclamó Sara.

Era una bola enorme de color esmeralda que impactó de lleno en mi pobre Togepi.

Togepi pierde y la batalla termina

— Sara... ¡salgamos de aquí!

Ese Kingdra parecía que iba a atacarnos, así que salimos por patas de ahí. Cuando estuvimos cerca del Paseo de la Ira nos paramos a pensar :

— ¿Qué crees que podemos hacer? -propuse.
— Visto lo visto, aunque te quisiera ayudar con mis Pokémon no podría contra él.
— ¿Y qué haremos? No podemos combatirlo con nuestros Pokémon -en ese momento, su Ralts le zarandeaba la pierna- ¿Qué es lo que quiere?
— Ah, tiene hambre. Le daré un poco de estas...
— ¡Ya lo tengo!
— ¿El qué?
— Para capturar al Kingdra...
— ¿Qué haremos?
— ¡Es lo que iba a decir, Sara!
— Lo siento -le miré con una cara de asesina- Vale, me callo.
— Bien. Pues lo que haremos será atraerlo con bayas.
— ¿Y de dónde sacaremos tantas?
— Fácil, esos chicos que te mencioné me dieron un montón antes. Las guardé en mi bolso.
— ¿Y cómo nos aseguraremos de que las coja? Seguramente no tenga hambre.
— ¿Olvidaste al Horsea? Ese es su bebé, tendrá que alimentarlo de alguna forma.
— ¡Claro! ¡Ahora todo encaja!
— ¿De qué hablas, Sara?
— Fíjate. ¿Qué dijo tu Pokédex sobre Horsea? -era el mítico instante en el que una serie se detiene y pone lo ocurrido en un color sepia... claro que ese no era el caso y no sabía de que me hablaba.
— Sigo sin entenderte. ¿A qué te refieres?
— Dijo 'al igual que este, vive en lugares de agua salada', refiriéndose a que tanto Horsea como Kingdra son de agua salada.
— ¿Y...? -todavía no comprendía a que quería llegar.
— ¡Sandra! ¡Piensa un poco! Estamos en un lago...
— ¡Pero eso es de agua dulce!
— ¡Qué inteligente! ¡Ojalá se me hubiera ocurrido a mí! Ah espera... que se me ocurrió a mí.
— Bueno, si, no te lances flores. ¿A qué quieres llegar con esto?
— ¿Recuerdas la fuente?
— Ajá...
— Esa fuente, como viste, echa agua hacia los lados. Pues estoy segura de que el agua que coge tiene que venir de algún lugar de agua salada, como un mar.
— ¿Si...?
— Lo que quiero decir, es que ese Horsea se debió acercar a las tuberías que chupan el agua para expulsarlas por esa fuente, y que de ahí vaya al lago.
— ¡Pobre Horsea! Debió hacerse daño.
— Tal vez por eso estaba escondido. Estaría asustado. Además, esa es la razón por la cual el Kingdra no estaba cuando llegamos. Ejerció de buen padre y fue en busca de su querido hijo. Claro, fue algo inteligente y no se tiró hacia la tubería.
— Ahora que lo pienso... ¿eso no contaminaría el río con agua salada?
— Puede... Bueno, si quieres luego vamos a quejarnos. Ahora sigamos con tu plan. El cuál tiene una laguna...
— ¿Cuál?
— Muy bien, Sandra, le atraemos, cogería la comida para el Horsea, pero... ¡¿cómo piensas atraparlo?!
— ¡Ya veremos! Ahora, procedamos con el plan.
— Dicho y hecho, Santa Claus.
— ¡No te rías!

Nos fuimos riendo, mientras le daba un puñado de bayas tanto a ella como a su Ralts :

— Sara, no estoy segura de que los tres podamos...
— Vale, Sandra, ya te entiendo, jaja.

Sacó a sus otros dos Pokémon, Eevee y Torchic. Entre todos fuimos poniendo bayas por el suelo, me gustaría que los míos también ayudaran, pero tres se encontraban en Villalone y Togepi estaba en su Poké Ball, descansando.

Nos repartimos las zonas en cinco, tal y como eramos. La más lejana le tocó a Sara, la siguiente a Torchic, Eevee, Ralts y la más cercana...

— ¡¿Por qué yo soy la que está mas cerca?!
— Porque todo esto es culpa tuya.
— Pero los niños...
— Los niños no están, venga, no te quejes, Sandra.

Colocamos todas las bayas por el suelo, perdí la cuenta de cuantas eran, y el camino era algo largo. Había unos huecos más o menos grandes entre una y otra, sobretodo porque no teníamos tantas. Cuando ya estaban todas, tuve que llamar al Kingdra... gritando.

Nos fuimos corriendo y nos escondimos tras unos matorrales que estaban al lado del cartel que ponía 'Paseo de la Ira'. Contemplabamos como se guardaba las bayas en su cola, las recogía con la cola cerrándola en forma de puño :

— Bien, Sandra, ¿y ahora?
— Vayamos a avisar a los niños.

Entramos a Villalone... se escuchaban unos gritos :

— ¡¿A quién habéis robado esta vez?! -esa voz sonaba a la de un adulto.
— No hemos robado a nadie. Era una tía extraña, se creía que era Santa Claus... Estaba totalmente pirada -y esa voz era la de Tomás...

Ya había escuchado suficiente...

— ¡Vamos, Sara!
— Sandra... el...

No sé que me quiso decir, puesto que salí echa una furia hacia esos niños. Mis pokémon se acercaron a mí y me abrazaron las piernas... menos Sewaddle, ella solo se acercó, no tenía mucha confianza conmigo... aún.


— ¡¿Os habéis burlado de mí?! ¡¡Claro que sé que no soy Santa Claus!! ¡¡¡Erais vosotros los que me llamaban así!!! ¡¡¿Qué pasa, que como soy rubia me podéis tomar el pelo?!! ¡¡¡Pues no!!!
— Lo sentimos mucho, señorita. Somos una ONG...
— ¿Una ONG?
— Si, una Organización No Gubernamental...
— Si, sé lo que es... Pero... ¿qué ocurre aquí?
— Como has podido notar, aquí 'es de noche', aunque fuera es de día, ¿no?
— Si... eso es muy extraño...
— Eso es fácil de explicar.
— Es por la capa opaca que hay sobre esos árboles que cubren todo el terreno, ¿verdad? -me fijé y Sara tenía razón, si mirabas arriba no podías ver el cielo, si no una capa de algo que creo que era un plástico opaco.
— ¿Y para qué quieren eso?
— Porque tienen fotosensibilidad. No le puede dar directamente la luz del sol.
— Oh, lo siento...
— Tú no tienes culpa de eso. Son muy bromistas porque se aburren, casi nadie suele pasar por aquí jaja. ¿Así que le ibais a regalar un Kingdra?
— ¡Se me olvidaba! ¡El Kingdra está al venir! ¿Tienes algo con qué poder capturarlo?
— Si, toma esto -me dio una especie de Poké Ball... pero era morada y tenía una 'M' sobre el botón circular- Es una Master Ball, nunca falla.
— ¡Muchas gracias!

Kingdra se acercó, estuvo apunto de atacar a la pobre villa... era una villa de niños pequeños con un problema de genética bastante grave... lo menos que podía hacer era darles ese Pokémon que me pidieron... :

— ¡Adelante, Master Ball!

Le di al Kingdra y a los pocos segundos ya estaba capturado. Se lo di a William, el pequeño que la quería :

— ¡Me sorprende todo lo que has hecho por nosotros! Muchas gracias, Santa... ¿Cuál es tu nombre verdadero?
— Sa...Sa...Sasasan...
— Muchas gracias, señorita Sasasan. Que nombre más raro jaja -me puse nerviosa y dije eso, pero... ¡¿quién se iba a llamar así?! Ya no sé si seguía de broma, pero me alegraba de que estuviese contento.
— Denada, William. Ahora podrás usarlo siempre que quieras para combatir contra esos insectos, jaja.
— Sobre eso... Nunca salimos de aquí. Solo queríamos divertirnos con Kingdra, aquí. La comida nos la traen esos señores.
— ¿Cuántas más mentiras me dijisteis?
— Pues tus Pokémon 'resucitaron' gracias a unos Revivir que metimos entre las bayas. ¿Quién se creería que unas bayas harían eso? Jaja.
— Si, si, ¿quién? Pff, que burrada, ¿eh? Jaja -si... yo me lo creí.

Tras terminar de hablar pude ver como se acercaba el Horsea, seguro que siguió a su padre :

— Ese es el hijo de tu Kingdra, venga, sácalo.
— ¿Y cómo hago eso?
— Fácil, pulsa en el centro de tu Master Ball -en ese instante, salió su Pokémon.
— ¡Whoah! ¡Esto de los Pokémon es súper emocionante!

El Kingdra se aproximó a su hijo y le dio con su especie de hocico y me señaló a mí... Horsea se aproximó...

— ¿Qué pasa, Sandra? -me preguntó Sara, que estuvo jugando con sus Pokémon y ya los guardó.
— Creo que Kingdra se ha percatado en todo lo que he hecho por estos chicos, y le ha dicho a su hijo que vaya conmigo.
— ¡Eso si que es súper!
— Jaja. Ya ves que sí, William,

Saqué la Poke Ball y el le dio al centro con eso que parecía un hocico. Al instante, quedó capturado :

— ¡Bien, tengo a Horsea!
— ¡Me gustaría ser un gran entrenador, algún día!
— Algún día, jaja. William, ¿tienes otro de esos Revivir para mi Togepi?
— Claro, toma -se lo di a Togepi y me acompañó fuera de su Poké Ball- Ojalá existiese algo así para nosotros...
— Ya habrá algo, solo ten esperanzas.
— ¡Si! Gracias por todo, Sandra. Que mentirosilla eres, ¿eh? Jaja. Me dijiste que te llamabas Sasasan.
— Ups, si... jaja. Adiós, me marcho.
— ¡Vuelve pronto!

Sara y yo nos despedimos de los chicos y salimos de Villalone. Tiramos por un camino, era la Ruta 3 y hablamos un poco :

— ¿De dónde sacó esa Master Ball? -dije sacando un tema del que hablar.
— Mientras hablabas con William, se lo pregunté a esos de la ONG. Dicen que tienen mucho dinero, y que compraron una para hacerles felices... Suena a trola, pero bueno, no nos preocupemos... Ah, también le dije lo de la fuente, que contaminaba y tal... Que aburrida estaba, jaja. Bueno... ¿quieres combatir?
— ¡Claro!

Tenía que olvidar todo lo sucedido, tenía un nuevo Pokémon, pero la verdad es que todo eso me superaba... Santa Claus, Sasasan... Para mí esa ya fue una gran odisea...


El nombre de Villalone lo hice yo, no se crean que no sé lo que es xD Villa es pss eso, villa, y alone, por así decirlo, solitaria... ¿pero que significará? o.O? (??)

Horsea

Tipo :
Habilidad : Francotirador
-Pulso Dragón
-Surf (MT)
-Doble rayo (Mov. Huevo)
-Rayo aurora (Mov. Huevo)


Resumen

nivel 9 (10%)
Tipo :
Habilidad : Torrente
-Destructor
-Gruñido
-Burbuja

nivel 8 (95%)
Tipo :
Habilidad : Espesura
-Placaje
-Gruñido
-Hoja Afilada

-> nivel 7 (75%)
Tipo :
Habilidad : Dicha
-Encanto
-Metrónomo
-Paranormal (Hab.H)
-Premonición (Hab.H)

nivel 10 (0%)
Tipo : y
Habilidad: Enjambre
-Placaje
-Disparo demora
-Picadura


*Objetos :
- Pokédex
- x2
- 11.300 monedas
- MT 29 Psíquico

*Medallas :


Pokédex


Personajes

Sandra es la protagonista de esta historia , viaja junto a sus Pokémon y los entrena para convertirse en la mejor entrenadora de la región Odissey. Es rubia y alta con ojos azules , le gustan los Pokémon y sobretodo los más bonitos , pero no descrimina a los feos. Por ahora ha capturado tres Pokémon :
Piplup : Fue su primer Pokémon y al que le tiene mucho cariño lo capturó en el Capítulo 1 : El comienzo de una aventura. Y luchó con él por primera vez en el Capítulo 2 : Una batalla , dos destinos Lo usó para conseguir la Medalla Ilusión.
Chikorita : Ha sido el primer Pokémon que capturó ella sola en el Capítulo 3 : Chikorita me quiere a mí. Chikorita fue a buscarla por que le cogió cariño , así Sandra la capturó. Su primera batalla fue en el Capítulo 4 : Combates dobles contra insectos Lo usó en el en el Gimnasio Ilusión.
-> Togepi : Sandra consiguió el huevo en el Capítulo 5 : Cura , entrena , cuida y nació en el Capítulo 11 : Batalla en el Gimnasio Ilusión salvándola del apuro de no conseguir la medalla.
Sewaddle : Capturado en el Capítulo 14 : Entrenando a Togepi (parte 2), después de haber tenido que combatir contra otros cinco Pokémon Bicho, porque necesitaba vencer a ese enjambre pasa salir del Bosque Inmenso


Medallas Conseguidas :


Sara es la amiga de la infancia de Sandra. Partieron su viaje en el mismo día y hasta ahora han combatido tres veces : Capítulo 2 : Una batalla , dos destinos Fue el primer combate y Sandra salió victoriosa. Capítulo 5 : Cura , entrena , cuida el segundo combate , Sara ganó y con ventaja. Capítulo 10 : A un solo paso , para entrar al gimnasio El tercero , Sandra triunfó con un Pokémon menos que Sara. Es de pelo castaño con una cola de caballo y un flequillo caido sobre un ojo , sin taparlo del todo. Ojos verdes con pestañas largas. Suele ir vestida con una camiseta muy corta (como un sujetador pero de vestir) con una falda a juego , pareciendo una animadora. Los zapatos son deportivos y cabe decir que toda la ropa mencionada es amarilla y blanca siendo este primero su color favorito. Hasta ahora se conoce que tiene tres Pokémon :
nivel 9
Tipo :
Habilidad : Mar llamas
-Arañazo
-Gruñido
-Foco Energía

Torchic : Fue su primer Pokémon , consiguiéndolo al mismo tiempo que Sandra , su primer combate fue contra el Piplup de Sandra. La última vez visto fue en el Capítulo 10 : A un solo paso , para entrar al gimnasio igual que todos sus otros Pokémon
nivel 7
Tipo :
Habilidad : Sincronía
-Gruñido
-Confusión

Ralts : Se desconoce cuando lo capturó , pero la primera vez que lo usó fue en el Capítulo 5 : Cura , entrena , cuida el mismo en el que usó por primera vez a Eevee
nivel 7
Tipo :
Habilidad : Adaptable
-Placaje
-Látigo
-Refuerzo
Eevee : Se lo regaló su abuela de Pueblo Descanso , lo usa con mucho cariño , al igual que todos sus Pokémon.

Medallas Conseguidas :


TEAM GUMMY

Son los malhechores , con los que se enfrentan nuestros héroes en sus aventuras. Se quieren apoderar de los Pokémon , sin darse cuenta , pues dicen que lo que quieren es dejar libres a los Pokémon cuando ellos mismos los controlan. Se les conoció en el Capítulo 8 : Team Gummy , y se les vio de nuevo en el Capítulo 9 : Anna , la líder del Gimnasio Ilusión


Lista de capítulos

By: Yorm ^^



By: Blade : P


By: Mynor :3


By: Planta :3

Firmas




Who I am...
#20
Capítulo 34: ¡Feliz Navidad! ~!

Spoiler
Cálido, muy cálido, son dulces y bastante cálidos los recuerdos de mi querida Heart Town, donde la nieve era un paisaje bastante usual y las melodías del viento nos visitaban con frecuencia tanto en la mañana como en la tarde, sí, aquel lugar al que llamo con el orgullo inflado mi pueblo natal es igual en esencia a Silver Town, el pueblo por el cual decidimos pasar.

Llevábamos un buen tramo de la ruta recorrido y lo siguiente pasó muy rápido. Nos habíamos encontrado con una joven la cual iba muy cargada hacia la guardería que atendía con sus compras recientes, entonces tanto Alan como yo decidimos darle una mano amiga junto a su pokémon hasta llegar al pueblo señalado por la ruta. ¿Razones? ¡Bah! Yo no necesitaba razones, aunque confieso que en cierto modo me llamaba la curiosidad a gritos, quería ver cómo era una guardería de niños ya que al menos de donde yo venía no había un lugar como aquel.

Karla: Este… ¿estás segura de esto? Digo… uno de mis compañeros es bastante violento.

La joven que no debía superar los veinticinco años de edad volteó su mirada hacia nosotros dos, con una sonrisa por supuesto. Era alta, de pelo negro y sus ojos estaban bañados de un vivo color fucsia, además le ayudaba un pokémon amarillo cargando unas bolsas de compra.



Tanto Alan como yo cargábamos otras dos bolsas de papel café y nos habíamos preparado para el frío clima que caracterizaba el pueblo antes de haber entrado a él, bastante extraño debo mencionar ya que tan solo en Ciudad Olivo se estaba bastante fresco, pero con un sol que mataba a sus enemigos naturales, es decir, yo.

Joven: No te preocupes, los niños estarán muy felices con solo verlo de todos modos. ¡Y a que no adivinan! Estarán todavía más felices cuando cumplan con el favor que les he pedido ^^

Karla: ¡E-eh! Por Arceus, tampoco es para tanto u//u

Joven: Oh, pero casi nadie se anima a mostrar todos sus pokémon a los niños, además no vienen muchos viajeros y… oh, allá está, ¿la ven? La guardería de Silver Town.

Era algo así como una casita corriente lo que veíamos en la distancia, sólo que bastante colorida y de madera, por lo que daba la impresión de ser muy acogedora por dentro.

Alan: A todo esto, ¿por qué hace tanto frío en este lugar? Digo, no parecía que fuese a nevar en Ciudad Olivo, pero aquí es muy diferente.

Joven: Digamos que es como una magia para los niños n__n

Karla: ¿Magia? O.o

Joven: Así es. Cada navidad viene Santa Claus para traerles obsequios a los niños y por eso este clima, el cual debe ser el apropiado para la nieve de la noche y es moderado por pokémon de tipo hielo.

Caí en la cuenta, ¡era la víspera de navidad! Cielos, esa sí que no me la esperaba… y pensar que ni bien había salido de la cabaña del Lago Cilyarel estaba a pocos pasos en una desviación y así nos encontramos con la joven, pero de ahí a que nos recordara tan simbólica fecha era para matarse por lo despistada. Sólo entonces noté otro detalle que no podía pasar por alto…

Karla: ¡¿Santa existe?! ¡¿Dónde está?! ¿Vive cerca? ¡Ya sé lo que pediré este año! ^^!

Alan: Por favor, Karla, ya estás un poco grande para eso ^^U

Joven: Jeje. No creas, dudo que la infancia tenga edad límite y claro que existe. Aunque no sé si esté a tiempo de darte un regalo ya que hoy mismo es navidad… ah, ya estamos aquí, ¿me dan otra ayuda? Gracias.

Sacó las llaves una vez nos hubo entregado su carga propia e introdujo una que destacaba por su color de oro, lo siguiente fue entrar y el entrar por la puerta de aquella guardería fue como un toque mágico, de esos de los cuentos de hadas donde todo es posible.

Dentro había otro aire, otro mundo, uno bastante adornado por los elementos esenciales de la navidad y con bastante niños dentro que seguramente no superaban los cinco años de edad en la mayoría de los casos, así a simple vista no debían ser más de veinte niños en total. En aquel lugar destacaba la figura de un árbol bien adornado y las paredes adornadas con dibujos de distintos pokémon, pero se notaba que estaban pintadas de un color rojo pastel, además de lo propio de una guardería, como mesas para dibujar, estantes y un desorden inigualable.

Niño: ¡Mírenme! ¡Yo soy el rey Darkrai de las llamas oscuras!

El niño con disfraz de Darkrai atemorizaba a otros que solo pretendían estar asustados y corrían de un lado a otro sosteniendo lo que debían ser sus meriendas, en tanto uno estaba en una mesa y mostraba las alas de un peluche de Articuno a una niña con un peluche de Gardevoir.

Niño: ¡No no no! ¡Articuno es el mejor pokémon de todos!

Niña: ¡NO! ¡Mi Gardevoi, es más mejor y bonita que tu feo Aticuno!

Y, por supuesto, nunca faltaba el que pretendía hacerse el héroe.

Niño: ¡No teman mortales, yo los salvaré con mi espada de Saturn Gallade! ¡Waaaaaah!

Con el corazón en la mano y una espada de juguete en la otra, un niño estaba armando la tercera guerra mundial entre todo el bullicio de los críos, aunque y a pesar de todo parecían estar bastante entretenidos en su mundo propio.

Joven: ¡Niños niños! Ya basta, tenemos invitados. Ellos son Karla y Alan quienes viajan por la región de Odissey y amablemente han querido pasar a saludarlos.

La joven logró mantenerlos a raya y entonces los infantes, o al menos la gran mayoría, volteó a observarnos a nosotros con sonrisas. No pasó un segundo hasta que se tiraron en nosotros sin mostrar la menor piedad.

Niña: Hey hey, ¿tienes pokémon?

Karla: Y-yo, e-este… ¡¡ayuda!! @[email protected] Exclamé tratando de no ser arrastrada al suelo por los pequeños que tiraban de mí, hasta que pensé en algo que podría ayudar.- ¿Quieren verlos? Se los mostraré si me dan espacio ^^

Niña: ¡Sí sí, yo quiero verlos!

Niño: ¡Y yo también!

Con estrellas en los ojos y altas expectativas los pequeños me dieron algo de espacio, entonces inflé las cinco pokeball y una superball para lanzarlas al aire y liberar a los que eran mis acompañantes. Una a una se formaron sus figuras con la personalidad que los definía a cada uno, una alegre Snorunt, un tranquilo Luxio, un solitario Scyther y un jugueton Ralts, aunque aún me faltaba por conocer al travieso de Cronos, el Purrloin y… sí, a Combusken.

Niño: ¡Woow! ¿Y no tienes algún Arceus contigo?

Niña: ¿O alguna Gardevoi? Pero éste también está muy bonito.

Comentó la niña tomando en sus brazos al joven Shiro quien me miraba confuso y con esos ojitos rojos tan profundos que tenía. Traté de rogarle con la mirada que lo soportase. La parte del Arceus fue sin embargo un golpe un poco irónico… bueno, sí lo admito, uno bastante bajo.

Mis pokémon no tardaron en hacerles gracias a los niños, los que miraban alegres a sus muestras de poder o el cómo reaccionaban ante sus jugueteos, por supuesto Kurai era el único quien no respondía muy bien, por suerte su debilidad eran los niños ya que no mostraba ningún gesto violento, de hecho era casi la misma reacción que hubo tenido con Shiro, mi Ralts.

Karla: Hey, espera un segundo… ¿Qué acaso tú no tienes pokémon? – Pregunté, girando la mirada acusatoria al que era mi compañero.

Alan: ¿Quién? ¿Yo? Oh, claro, tengo a Fushine ^^!

Karla: ¡Eso ya lo sé! Yo me refiero a otros más… como ese Weavile del invernadero c_c

Antes de que me pudiese contestar Combusken tiró de mí, fijé la atención hacia donde apuntaba con su garra derecha. Un niño miraba a la punta del árbol y entonces me acerqué con cierta curiosidad aprovechando que los niños ya no me asechaban sino acosaban ahora a mis pokémon, lentamente para no tomarlo por sorpresa.

Karla: Hey, es un bonito árbol el que ustedes tienen ^^… pero, ¿no le hace falta una estrella?

Sí, en efecto, le faltaba ese detalle especial, una estrella que por lo general iba representada por un Jirachi al cual se le pedían deseos o más bien regalos por parte de los niños.

Niño: ¿E-en serio te parece bonito? ¡Gracias! Lo adornamos entre todos… pero a que no adivinas, onee.- Giró para mirarme, un niño de pelo negro y desordenado de ojos del mismo color, pero dueño de una encantadora sonrisa.- ¡Mi hermana mayor se ofreció para ayudarme a poner el Jirachi este año y la señorita ha estado de acuerdo! ^^

Karla: Oh, ya entiendo… ¡Y vaya que coincidencia! ¿Sabes? Mi hermano también solía darme una mano para poner la estrella en el árbol ^^

No pude evitar sentir el amargo sabor de la melancolía azotarme en esos segundos. Esos años en que vivía con mi hermano vinieron de golpe a mi cabeza, el cómo armábamos entre los dos el árbol o como nos intercambiábamos obsequios en familia con grandes sonrisas dibujadas en nuestros rostros y el cómo de un día a otro había decidió irse de viaje sin darnos si quiera una despedida como las comunes… a mi familia, por supuesto, yo fui la excepción; sin embargo la peor parte se la llevaba mi madre, ¿qué tal lo estaría pasando? Seguramente en una de esas fiestas que organizaba el pueblo y de las que nunca salía excluida.

Niño: ¿De verdad? ^w^

Karla: Eh… (¡casi me voy de la realidad!) ¡Claro! ¿A que no mola tener un rol tan importante?

Niño: ¡Sí! ¡Eso es muy genial, onee! … Sabes onee, quiero que veas algo…

Con cuidado se acercó hasta una mesa en específico ubicada a una pequeña distancia de nosotros y tomó un papel, el cual al extendérmelo logré apreciar el dibujo de un pokémon, pero era uno al que no había visto antes, ya que por más que intentase asimilarlo a uno la tarea de identificarlo era imposible con el nivel de dibujo del pequeño. De extremidades largas, parecía ser un lobo a juzgar por unas orejas, uno con una gran cabellera roja y de pelaje gris… estaba más claro que el agua, ¡era un Lucario!

Karla: ¡Hey! Te ha quedado muy bonito este Lucario shiny ^^

Niño: Gracias ^w^… ¡p-pero espera! El pokémon que yo vi no se parecía a Lucario.

Karla: ¿Y entonces este pokémon se llama…? ó.o

Niña: Es un invento de Mate, no existe ese pokémon.- Argumentó una niña acercándose a nosotros junto a otro niño que antes estaba jugando con Cronos y ahora lo cargaba en brazos.

Niño: ¡Es verdad! Él siempre jura que lo ha visto, pero ningún adulto dice que sea real.

Mathew: ¡Sí existe! ¡Yo lo vi!

Los dos niños que se acercaron al parecer estaban en la misma condición que yo, hasta que Alan decidió acercarse para ver el dibujo por sí mismo, haciendo notar cierto asombro.

Alan: Creo que se trata de un Zoroark y sí, existe… ó.o

Karla: ¿De verdad? Debe ser uno de esos que migraron desde… este, ¿cómo le decía la profesora? ¡Ya lo recuerdo! ¡Isshu! Sí, seguro viene de esa región ^^!

Alan: Sí, tiene sentido, pero aun así es muy raro verlo incluso en su región de origen.

Mathew: Pero es verdad que vi uno… ¿tú si me crees, onee? T-T.- Me miró con una mirada tal que no podía negarle nada, era una mirada similar a la de Shiro.

Karla: Por supuesto que te creo, ¿por qué me estarías mintiendo? ^^

Mathew: ¡Gracias por creerme, onee! – Mencionó en un abrazo.

La misma joven que nos había llevado a la guardería apareció sosteniendo una bandeja con dos fuentes con dulces la cual dejo en una mesita para que los niños comieran.

Joven: Mathew siempre ha dicho que ha visto a ese pokémon en este pueblo… y siempre ha dicho que le gustaría tenerlo consigo. Estos niños a veces piden demasiado n__nU

Karla: Pero si ese pokémon de verdad existe, entonces…

Alan: ¡Es un NO! Ni se te ocurra ir a capturarlo ¬¬

Karla: P-pero pero… ¡¿por qué?! T-T (¡Me ha pillado!).

Alan: Es muy escurridizo además de tramposo por naturaleza, por no mencionar que con su habilidad única jamás podrías regresar a esta guardería en el mismo día.

Karla: Gracias por depositar toda esa confianza en mí ¬¬

Alan: Sólo estoy siendo realista ¬¬U, además realmente no sabes cómo es ese pokémon.

Antes de que la “charla” subiera de nivel y evolucionara en discusión el mismo niño que me abrazaba jaló de mi brazo, con la mirada suplicante.

Mathew: Por favor onee, no discutas con nii T-T… pero muchas gracias por creerme y haber querido ir por ese pokémon, te lo agradezco de verdad ^w^

Hay muchos pokémon en el mundo, pequeñitos tiernos y muy abrazables, si es que no hay de los pequeños y agiles para el combate, de esos que demuestran su valía por medio de sus agallas, pero… de entre toda esa gran variedad existente, ¡¿por qué el niño quería a uno de los más difíciles de conseguir?! ¡No es justo! La vida sencillamente no me quiere dejar las cosas fáciles, aunque ciertamente ese es el punto de toda aventura: la gran dificultad a superar, así que mucho no tenía por lo que llorar.

Karla: Oh vamos… no puedo romperle la burbuja al niño, no en Navidad T-T.- Le susurré a mi compañero de viaje.

El albino alzó la mirada, todos los niños estaban jugando con grandes sonrisas en sus rostros, pero el que ahora seguía prestando atención a la punta del árbol se veía un poco solitario… sentía en cierto modo que yo me veía así antes de salir de viaje. Alan suspiró ante la imagen.

Alan: Está bien; sin embargo, ¿cómo lo harás? Todos tus pokémon fueron tomados…

Y vaya que tenía razón, Yuki jugaba con algunos niños y Luxio hacía de Ponyta con otros, Kurai por alguna razón desconocida estaba enredado entre cintas y ni hablar de Shiro por quien se estaban matando, finalmente Cronos hacía de las suyas con su figura gatuna y parada de dos patas bastante pelicular entre los mininos.

Joven: E-este… - se acercó a nosotros, pegando sus dos manos en son de súplica.- Perdónenlos. Pero no los dejaran hasta que sea la hora de la siesta en un par de horas más.

Karla: R-rayos… ¡pero no importa! Lute me acompañará ^^

Alan: Pues, ya que no hay alternativa… iré contigo ú__u

Mathew: Yo también quiero ir ^w^

Karla: ¡Pues vale! Somos tres contra uno, seguro que ese Zoroark no tendrá escapatoria ^^! –Mencioné alzando a la diestra a modo de victoria.

La joven por supuesto presentó sus dudas, pero dejo salir un suspiro de alivio cuando le mencioné que si Mathew tenía un solo rasguño nos devolveríamos a la guardería, así fuera con las manos vacías y fue de ese modo que nos confió al pequeño; además sabía que tendría que volver a por mis pokémon tarde o temprano.

En cuestión de media hora estuvimos listos, le presté mi bufanda al niño de nombre Mathew, además Alán me había confiado una pequeña gorra de polar y unos guantes de cuero negro ya que fuera el frío iría haciéndose cada vez más pesado, aunque para mí eso no sería problema alguno ya que estaba más que acostumbrada. Por el otro lado le di tan solo otra bufanda morada a Lute para reemplazar su pañuelo que poco y nada le abrigaba y a éste lo atesoré entre mis cosas.

Ya una vez en el exterior y habiendo alzando nuestras manos para despedirnos de la joven de la guardería comenzamos a buscar alejándonos del lugar. Las calles eran en tanto otro cuento, un viento de los fríos azotaba a nuestros rostros y ya había caído nieve en tiempo record, seguramente por la ventisca o granizo de algún pokémon de hielo, por lo que nuestras huellas quedaban estampadas en el piso y muchas personas buscaban refugio en sus hogares o cerraban sus locales de comercio ya que al parecer estaba programada una tormenta de nieve según me había enterado por la joven de la guardería, lo cual sin duda era un limitante en nuestra búsqueda.

Por una u otra razón no podía evitar el sentirme observada, entonces intentaba buscar con la mirada a nuestro alrededor, hasta que Mathew habló.

Mathew: Onee, gracias por querer atrapar ese pokémon para mí ^^ - comentó, sosteniendo mi mano derecha, mientras que Lute iba a mi otro lado y Alan al lado izquierdo del niño.

Karla: E-eh, ¡agradeces demasiado! Si ni siquiera hemos avistado al Zoroark ^^U

Mathew: Pero de todos modos te lo agradezco, ¡gracias! Y también gracias a ti, nii ^^

Alan: No tienes nada que agradecer, además y si capturas a ese Zoroark los otros niños ya no te trataran de mentiroso ^^

Mathew: ¡Sí, es cierto! ¡Aaaah! Esperen un segundo, sigan ese camino.

Karla: ¿Eh? ¿Aquel? – Dije apuntando a un camino del pueblo muy solitario.

Mathew: Sí, en ese lo vi, vine una vez aquí con mi papá y lo vi por aquí.

Decidimos seguir aquel camino y era bastante tranquilo, pero el aire por alguna razón se volvía tenso y entonces Mathew decidió adelantarse como el niño pequeño que era. Alan, Combusken y yo tuvimos que adelantar el paso para no perderlo y fue bastante lo que recorrimos hasta el punto en que en un minuto tuvimos que correr o de lo contrario terminaríamos siguiendo a las huellas del niño en lugar de su figura.

Alan: ¡Mathew! No vayas tan rápido, ¡podemos perderte!

Mathew: ¡No pasa nada! Es por a… ¡miren!

Antes de acabar una de sus manos apuntó a una fugaz sombra que pasó por nuestro lado a una inigualable velocidad, era algo así como una sombra, pero alcancé a visualizar la “cabellera” que Mathew había dibujado.

Karla: ¡Ese debe ser Zoroark! A por él.

Alan: ¡Karla, espera un momento! Lo mejor será dividirnos.

Karla: ¿Dividirnos? –Ladeé la cabeza, confusa.

Alan: Así es, lo atraparan ustedes de un lado y yo iré por el otro para no darle escapatoria; no obstante y si necesitan ayuda algo den una señal al cielo con un ascuas.

Karla: ¡Entendido!

Mathew: ¡Entendido! Y gracias una vez más nwn

Nos separamos, yo deje que el pequeño se subiera a mi espalda para evitar malos ratos dejándolo atrás y entonces comencé a correr por lo que me pareció una eternidad. Al principio habíamos perdido el rastro que queríamos seguir, pero cuando ya avanzamos un buen tramo y me detuve para buscar con la mirada volvimos a ver nuestro objetivo. La mancha o “sombra” grisácea se movía velozmente de un lado a otro cuan ninja en sus días de gloria, pero a juzgar por su movimiento parecía ser que quería y fuéramos en su persecución, cosa que le concedimos.

En un momento Mathew alzó un brazo y apuntó a mi alrededor, yo por supuesto no me detuve en ningún segundo o sino volveríamos a perder el rastro de nuestro objetivo el que por sí solo ya parecía y en cualquier momento desaparecería en un parpadeo.

Mathew: ¡Onee, mira!

Alcé la mirada, ¡y era algo increíble lo que sucedía! El pueblo parecía distorsionarse ante mis propios ojos los cuales marcaban todo mi asombro. Lo que nos rodaba comenzó a tomar la forma de una gran ciudad a medida que seguía corriendo y al mismo tiempo los rascacielos que se formaban en el aire me impedían ver bien por donde iba lo que pensábamos y era un Zoroark.

Me detuve en seco, estábamos perdidos y los edificios me fueron un golpe de terror ya que no solo me hicieron perder de vista al “pokémon” sino que también no podía asimilar lo que sucedía.

Karla: ¿Y ahora qué haremos? T-T

Mathew: N-no lo sé onee, pero esto me da miedo T-T… ¡m-mira eso!

Algunos pokémon salieron de sus escondites por el repentino y brusco cambio de “paisaje”, entre ellos Rattatas y algún que otro pokémon pequeño como Pichus u Oddishs que seguramente no estaban con sus dueños y se habían llevado un susto o puede que la perplejidad. Entre esos pokémon un par atravesaron paredes y logré ver a dos pokémon que me dieron bastante miedo por lo fantasmagóricos que eran.



Karla: F-f-fantas---… ¡s-s-son fantasmas!

Mathew: O-oneeee, esperaaaaa xwx

¡No era el tiempo de escuchar a Mathew! Corrí como si no hubiera un mañana de los dos pokémon que al ver mi reacción decidieron sacar diversión de ello persiguiéndome por la “ciudad” junto con Lute quien nunca abandonó mi lado. Me apenaba un poco el hecho de que el pequeño no les tuviera tanto miedo como yo, más bien parecía que iba un poco mareado… ¿le habría llegado un rayo confuso? ¡Como sea! Traté de perderlos escondiéndome en un “callejón”, pero con eso sólo lograron salir más atravesando las paredes.

Mathew se liberó de mí y me dejo a mí semi-muerta con los fantasmas, los cuales prefirieron no prestarle atención ya que incluso la situación le daban más gracia, hasta que de pronto se comenzaron a escuchar sonidos, sí, sonidos que rebotaron por las paredes y asustaron a los Gastly ya que parecían imitar a los de un pokémon al cual les tenían pavor. Entonces y cuando ya no quedó uno solo Mathew salió con una sonrisa traviesa del mismo lugar por el cual había huido.

Mathew: Onee, mira mi juguete, estaba donde siempre lo escondo nwn.- mencionó sacando una pokedex con un fuerte altavoz y salía la imagen de un Gengar en ella.

Karla: M-me has salvado la vida, y-yo… T-T

Mathew: Jeje, no ha sido na--… ¡Onee, ten cuidado!

Karla: ¡¿Cuidado?! ¡¿Con qué Darkrais debo tener cuidado?!

Levanté la mirada y retrocedí atrás para evadir un repentino lanzallamas, en consecuencia caí al suelo fuera del callejón, pero volteando justo a tiempo para sostener a Mathew y evitar que tuviera rasguño alguno, luego vi saliendo de nuestro anterior escondite a un pokémon que me encantó con su presencia y sublime aire de majestuosidad.



No había duda, esa era la verdadera razón de que los Gastlys se hubieran asustado.

Karla: Q-que es eso…

Podría jurar que lo vi en algún lado y entonces saqué mi libro de ilustraciones que la ancianita del lago me había dado, para enterarme que se trataba de nada más ni nada menos que un Entei en todo su esplendor, el cual por cierto intentó atacarme una vez más, pero su lanzallamas esta vez fue frenado por las ascuas de Lute quien a pesar de todo parecía darle buena competencia.

El pokémon de fuego comenzó a correr provocando un fuego a sus espaldas para en seguida intentar atacar a Lute con su garra cubierta en energía oscura, pero mi fiel compañero logró evadirlo a tiempo retrocediendo como si fuera una batalla corriente y el Entei dejo un considerable daño en el suelo de la “ciudad”, el cual estaba cubierto de nieve pese a todo.

Karla: (No, no hay modo de que aquel sea un Entei… ¡su poder no debiera tener comparación!).

Mathew: Onee, tengo miedo…

Karla: No te preocupes, Mathew, todo estará bien.-Traté de abrazarlo para darle más seguridad.- ¡Lute! Tienes que lanzar tus ascuas al cielo, ¡ahora!

Grande fue mi sorpresa cuando las ascuas fueron disparas al tiempo en que lo hacía un rayo hielo a una considerable distancia de donde me encontraba, ¿acaso Alan también necesitaba ayuda? Pero y entonces, ¡¿con qué me estaba enfrentando si él había visto al Zoroark?! ¡Mi vista me estaba haciendo malas jugadas! Aunque Mathew realmente se notaba tembloroso, por lo que no había modo que lo que estaba viviendo fuese una ilusión… ¿o acaso sí lo era?

Karla: Vamos, Mathew, tenemos que ir donde está Alan.

Mathew: G-gracias onee…

Esta vez ni sabía porque me agradecía, pero lo tomé de una mano tras levantarme para en seguida correr hacia donde estaba mi compañero quien seguramente también me encontraría, pero el Entei por supuesto no se quedó quieto en su lugar, sino más bien soltó un rugido al viento y comenzó a seguirnos al momento en que se ponía a lanzar lanzallamas a diestra y siniestra en nuestra dirección los cuales eran frenados por Combusken a base de ascuas e incluso doble patadas que repelían al ataque en fuego. Sí, era algo para no creérselo, una escena de las más alocadas y muy forzadas de una película de acción sacada de los estudios Pokéwood.

Juntos pasamos por las calles y pronto nos encontramos con una sorpresa más, como si el pokémon “legendario” que nos perseguía con sus ataques no fuera suficiente y tuviera que añadirse otro desliz al baltz de nuestra persecución que se había volteado en nuestra contra.



Karla: Fa-fa… ¡o-otro f-fantasma!

¿Y cómo no notar que no era un fantasma? ¡Si hasta levitaba y sonreía tétricamente como uno! Aquel pokémon me ponía los nervios de punta con mirarlo a los ojos, solo su presencia fantasmagórica ya era motivo para paralizarme del buen susto que me había dado puede que incluso sin intenciones, hasta que volví a reaccionar.

Alan: ¡Karla, ten cuidado con ese Gengar! ¡Es hostil! Y al parecer está entrenado.- Gritó desde el otro lado mientras que su Weavile se levantaba del suelo.

Karla: ¡¿Entrenado?!

No alcancé a soltar otra palabra ya que el pokémon dueño de una gran sonrisa burlona formó en sus manos una cantidad de energía oscura, una bola sombra para ser más exacta, la cual lanzó sin rechistar hacia donde estábamos, pero por suerte el albino llegó a tiempo para tirarnos al suelo y la bola sombra siguió con intenciones de atacar a Entei.

En respuesta el pokémon de fuego lanzó un lanzallamas para defenderse del ataque que le iba dirigido y dio media vuelta para evadir las otras bolas sombras que le fueron lanzadas sin respiro, a lo que el Gengar fue tras él sin esperar ninguna orden.

Karla: ¡M-me estoy perdiendo a cada segundo!

Mathew: Yo también, onee T-T.- Comentamos, parándonos del suelo.

Karla: ¡De repente estamos en un pueblo y al otro segundo en una ciudad! Luego unos Gastlys nos asustan y para acabar un Entei nos ataca y un feo Gengar lo persigue… insisto, lo siguiente es que salga un Rayquaza del suelo o Arceus me venga a matar en carne propia T-T

Alan: Eehm, ¡no, no te confundas!… esto sigue siendo Silver Town como la conocemos, pero Zoroark usando su habilidad la ha cubierto en una ilusión para que parezca una ciudad por donde la mires y el Entei es en realidad el Zoroark que está tras todo esto.

Karla: ¿D-de verdad? Y qué hay del Gengar o los Gastlys? ¿Esos sí son reales? T-T

Alan: Sí, siento decir que sí lo son. Lo más seguro es que de un comienzo Zoroark armara toda esta treta porque pensó que éramos nosotros quienes estamos detrás de él y dándole las ordenes a Gengar… puede que incluso fuese la razón de que te atacase y Gengar por supuesto aprovechó la oportunidad para atacar.

Todo encajaba, la deducción de Alan le daba bastante sentido a todo lo que nos había ocurrido… pero había algo que no podía dejar pasar.

Karla: ¡El Zoroark ahora está en peligro de ser capturado! No podemos permitirlo.

Alan: Sí, es verdad y si el entrenador del Gengar, en caso de haber uno, permanece escondido no hay modo de que eso sea una buena señal.

Mathew: Nii, onee…

Karla: Pero solo tengo a Lute conmigo y tenemos a Weavile, ¿qué podremos hacer?

Alan: Podríamos intentar ir cada uno por cada pokémon.

Mathew: Nii, onee…

Karla: P-pero, los dos son muy fuertes, incluso yo lo sé sin haberlos enfrentado T-T

Alan: Pero…

Mathew: ¡¡NII, ONEE!! ¡¡De allá están saliendo chispas!! T-T

Sólo cuando el niño nos gritó para llamar nuestra atención volteamos a ver como de entre unos edificios saltaban unas chispas al aire. ¿Era Gengar o era Zoroark quien las producía? No podíamos perder el tiempo en adivinarlo. Nuevamente tomé al chico en mi espalda y corrimos hasta el lugar del cual provenían las chispas.

Pronto vimos como dos pokémon se estaban enfrentando el uno al otro tras haber dado con su punto de encuentro en una batalla que parecía ser altamente épica por el nivel de los contrincantes, un Gengar y… no, ese ya no era Entei, guardaba un aire similar, pero su presencia era mucho más ruda y violenta, al punto en que las chispas pasaron a nuestro lado casi electrocutándonos, pero no, no fue así, por suerte. Dicho pokémon se paraba en medio de la calle y el Gengar tan solo levitaba desafiando a la gravedad.



Karla: Ese pokémon estaba junto de Entei en el libro de ilustraciones. Debe tratarse de un Raikou, pero supongo que sigue siendo Zoroark tras esa ilusión.

Mathew: O-onee… perdóname, no quería ponerte en peligro; pero gracias por intentarlo T-T

Karla: No te preocupes, Mathew… ¡todo estará bien! Pero Lute no podrá contra los dos.

Alan: No puede contra dos, pero sí contra uno.- Dijo observando a su Weavile, quien asintió con la cabeza.- Weavile distraerá al Gengar y nosotros romperemos la ilusión de Zoroark.

Karla: ¿Romperla? ¿Y cómo?

Alan: Es muy fácil, un solo ataque y la “magia” desaparece, pero con ataques directos probablemente no lograremos nada ya que es muy ágil por naturaleza, así que lo mejor será tenderle una trampa… Karla, ¿tienes una cuerda o algo?

Karla: ¡Sí! Compré una en Ciudad Olivo y el sujeto de la tienda me dijo que si la usaba podía salir de las cuevas o los bosques si estaba en aprietos ^^

Alan: ¬___¬

Karla: ¿Qué?... ^^U

Decidí ir al grano antes de ser regañada y saqué el objeto de “la mejor calidad”, luego el plan que habíamos trazado era muy sencillo, al punto en que incluso Mathew podría ayudarnos sin tener una sola herida, aunque para eso necesitaríamos de los dos pokémon disponibles.

Alan: Muy bien, Weavile, ya sabes que hacer.- Dio la orden sin más cuando ya estábamos todos bien claros de lo que debíamos hacer, por lo que el pokémon siniestro comenzó a moverse.

Alan, Mathew, Lute y yo observamos como Weavile lanzaba una bola sombra para distraer al Gengar quien pretendía de un comienzo arrojarle una bola sombra al Zoroark con su disfraz de Raikou, pero en lugar de lanzársela a su objetivo principal tuvo que defenderse con la misma de la bola sombra de su enemigo siendo empujado atrás por el impacto. A base de más bola sombras Weavile lo distrajo alejándose poco a poco de donde nos encontrábamos sin poder evitar pequeñas explosiones entre ambos ataques siniestros.

Ya para cuando nos fijamos el Raikou pretendía “huir” aprovechando la oportunidad.

Karla: ¡Nada de eso! ¿Están listos? Owó

Alan & Mathew: ¡Listos!

Karla: Muy bien, ¡Lute, ya sabes qué hacer!

Yo estaba con Mathew de un extremo y Alan del otro, ambos sosteníamos la cuerda y nos escondimos entre dos edificios que se encontraban uno frente al otro separados por las “calles”, lo que sin duda debía tratarse de en realidad dos casas y un sencillo camino que tan sólo conservaba la nieve tras la ilusión del escurridizo pokémon.

Lute salió de su escondite para alcanzar al pokémon a unos metros de distancia y lanzó sus ascuas para detener al Raikou, el cual volteó violentamente evadiendo las pequeñas llamas para en seguida voltearse y arremeter contra Combusken una vez más con sus garras cubiertas en energía “oscura”, pero Lute evadió a tiempo con un sagaz salto en el aire y comenzó a correr hacia donde nos encontrábamos.

Karla: ¡Ahora es cuando! – Mencioné cuando Combusken pasó por la calle sin problemas.

Los tres tiramos de la cuerda y ésta se tensó, levantándose al menos medio metro del suelo, entonces y mientras que Combusken pasó sin problemas el Raikou no logró percatarse a tiempo de la trampa puesta y tropezó de una manera un tanto cómica.

La ilusión se hizo añicos tras el encuentro del zorro con el suelo, todo el pueblo volvió a tener su verdadera imagen de la misma forma en que se había formado, seguramente porque habíamos bloqueado la habilidad del pokémon, el cual buscó levantarse retrocediendo en su cometido, mostrando su figura que era tal como la describió el dibujo de Mathew, solo que con más detalle y más flaco que como lo había dibujado el pequeño.





Zoroark: ¡Zooooruuu!

El pokémon mostró sus afilados dientes y Lute se posicionó en frente de él. Una batalla habría de desatarse inevitablemente, pero la ventaja era que el Gengar ya había hecho parte del trabajo, por lo que no la tendría tan difícil si juzgaba el nivel de ambos oponentes.

Karla: (Muy bien, toca pensar, aunque antes…).- Saqué mi pokedex, para apuntar al zorro que tenía en frente ya que había sido programada para funcionar de ese modo.

Pokedex: "Zoroark, de la especie Disfrazorro. Se dice que Zoroark atrapa en un mundo de ilusiones a quien lo intenta atrapar y que, de esta manera, lo castiga".

Karla: (Nada que no conociéramos, aunque puede que tan solo nosotros hayamos visto toda esa ilusión…). Lute, ¡comienza con doble patada contra Zoroark!

Combusken dio dos saltos y en el aire estaba dispuesto a atacar con una patada a Zoroark, quien fue más veloz y evadió por poco haciéndose hacia atrás, aunque no esperaba que su enemigo se sostuviera de sus manos y le propinase una segunda patada que dio directo en su abdomen, aunque en lugar de retroceder resistió con todas sus fuerzas y sostuvo la pata de Lute para lanzarlo lejos expulsando un lanzallamas.

Lute por su parte resistió al ataque de su mismo tipo, aunque las cosas incluso así fueron difíciles ya que su rostro mostraba todo el daño que le estaba provocando el ataque en llamas al que no podía resistirse tal y como yo como lo pensaba.

Karla: (Ugh… a pesar de todo Zoroark sí está a un alto nivel), Lute, ¿estás bien?

Como respuesta, el pokémon se levantó tras haberse encontrado con el suelo y ahora el pokémon enemigo prendía una de sus garras en energía oscura una vez más, a fin de plantarle un golpe en la cara por como ganaba impulso y comenzaba a correr contra Combusken.

Karla: ¡No dejes que te toque, usa ascuas!

Mi buen amigo se apoyó en una de sus manos y lanzó sus ascuas a Zoroark, quien retrocedió para evadirlas con estilo para en seguida posicionarse a unos metros de su contrincante, acto seguido sus garras se prendieron y hasta parecieron alagarse más en tamaño.

Alan: ¡Karla, ten cuidado! Eso es afilagarras.

Karla: ¡¿Afilagarras?! (¡No suena para nada bien! Creo que mejor será que Lute no toque esas garras, péro, ¿cómo?) ¡Arañazo, Lute!

Justo a tiempo Combusken fue capaz de evadir el ataque del contrario e intentó atacarlo con sus garras propias, pero difícilmente uno de los dos golpes asestaba ya que con movimientos muy breves ya fuese de cabeza o leves giros bastaban para poder esquivar por parte de los dos pokémon, hasta que Zoroark dio un salto hacia atrás comenzando a juntar energía en una bola sombra.

Karla: (¡Piensa piensa piensa!) ¡Evade con doble patada!

Lute comprendió mi orden y con el impulso de una de sus patadas evadió una bola sombra a tiempo que impacto contra el suelo, levantando nieve, lo cual me dio una idea, pero no tuve tiempo de planearla muy bien ya que una segunda bola sombra impactó en Combusken quien la recibió de lleno sin prestar la menor resistencia por lo sorpresa.

Karla: Lute, amigo, ¿estás bien?

Lute: Combuuus… - Asintió como pudo y se volvió a levantar, aunque Zoroark era amable al darle tiempo para ello, pero eso solo fueron unos segundos ya que nuevamente comenzaba a correr.

Karla: ¡Rápido, arañazo al suelo!

Con un fuerte garrotazo Combusken levantó nieve del suelo casi a modo de escudo, eso fue lo que Zoroark intentó atacar contar de volver a ver a su contrincante, quien lo esperaba con unas ascuas las cuales al fin dieron en su blanco y le hicieron retroceder en la nieve mientras se defendía cruzando sus brazos.

Karla: Vamos Lute, ¡lo haces de maravilla! – Le felicité, orgullosa claro está por todo su desempeño.- Ahora ve con doble patada una vez más.

Aprovechando que su contrincante se recuperaba de la sorpresa de las ascuas fue hacia el mismo con su patada, pero Zoroark era realmente muy rápido, dio dos pasos para retroceder y en seguida lanzó fugazmente otra bola sombra contra Combusken quien hacia todo lo posible contar de resistir lo más que pudiese.

Zoroark no se iba a estar de brazos cruzados, ya no más de eso, en seguida se levantó para ir contra Lute con su combinación de afilagarras y tajo umbrío por segunda vez.

Karla: (¡Demonios! Es muy rápido, pero solamente bola sombra es un ataque a distancia, para el resto debe acercarse para atacar… aprovecharemos esto) ¡Evade y ataca con picotazo!

Zoroark digamos que atacó al aire, ya que Combusken aprovechó para agacharse y darle un picotazo en la misma zona que el zorro había recibido anteriormente una de las patadas, por lo que el golpe rindió sus buenos frutos cuando éste retrocedió bruscamente por el ataque.

Karla: ¡Ahora, no le dejes retroceder y ataca con ascuas!

Combusken lanzó las brasas de fuego y éstas dieron en Zoroark, quien ya mostraba indicios de estar cansado al igual que Combusken, pero aun así no se rendía, para nada, al parecer tanto sus defensas como su resistencia eran elevadas ya que todos los ataques parecían hacerle cosquillas, ¿o era que acaso tan solo pretendía hacerse el valiente?

Mathew: ¡Onee, Lute, tengan cuidado!

La advertencia del pequeño llegó justo a tiempo para Lute quien evadió por poco el sorpresivo tajo umbrío de su oponente, el cual se posicionó en sus dos patas y parecía extender sus brazos, debo agregar que era un comportamiento un tanto pelicular.

Zoroark: ¡Zoooruuu!

Alan: Karla, será lo mejor si Lute ya no lo ataca.

Karla: ¿Eh? ¡Lute, retrocede!

Mi compañero fue a mi lado, pero Zoroark al parecer pensó que la batalla aún continuaba ya que una de sus garras volvió a brillar y se abalanzó contra Lute, quien alzó una de sus garras para poder defenderse de su contrincante con arañazo, hasta que ambos frenaron bruscamente sus ataques cuando una figura fugaz pasó entre ellos.

Era Weavile, a quien ahora le propinaban más y más bola sombras y trataba de evadirlas con saltos, todos los ataques venían del Gengar que ahora se hacía presente una vez más.

Karla: ¡E-el Gengar una vez más!

Alan: Rayos, incluso Weavile se ha visto acorralado…

Gengar comenzó a reír y lo hizo todavía más cuando vio al Zoroark ya cansado por todos los ataques, entonces formó una bola sombra más contar de darle ese toque de gracia que le faltaba para caer debilitado, pero Combusken lo distrajo con ascuas.

Karla: ¡Lute, no!

¡Tarde! Muy tarde, el Gengar ya no estaba dispuesto a ser engañado y lanzó el ataque contra Zoroark casi riéndose de las brasas de Combusken. Tendría que deshacerme del pokémon fantasma, pero no con batallas, sino con la cabeza.

Karla: Hey, Alan… ¿por qué pensaste que el Gengar estaba entrenado?

Alan: Sólo fue una deducción, ya que por lo general este pokémon no ataca a otros a la luz del día ni tampoco se le ve actuar en solitario, casi siempre va acompañado de sus preevoluciones Gastly y Haunter… además se le conoce más por sacar sustos que por atacar a otros pokémon.

Karla: Espera un segundo… ¡ya lo tengo! ¿Y si fue Zoroark quien en realidad comenzó todo esto?

Alan: ¿Zoroark? ó.o

Karla: ¡Claro! Yo vi a unos Gastlys a los que les entretenía mucho asustar a las personas, puede que quizás… ¿y si Zoroark tiene alguna cría a la cual esté defendiendo de sus burlas?

Mathew: Pero Onee, ¿por qué te atacó Zoroark si tan solo odia a los fantasmas? T-T

Karla: (¿Quizás porque le llamaste la atención con tu pokedex de juguete? ewe).- Pensé para mis adentros, era lo más lógico que podía pensar.

Alan: Eso es normal, Mathew, puede que a pesar de todo y al ver a los Gastlys con ustedes pensara que son sus pokémon... aunque claro, como Silver Town es un pueblo tranquilo puede que Zoroark se sintiese seguro con las personas de aquí hasta que llegamos nosotros, así que sin querer fuimos los principales sospechosos tras los Gastlys y el Gengar.

Karla: Y como queríamos capturarlo no tuvo más opción que armar toda esta ilusión… si hasta podría ser la razón de que me sintiese observada cuando fuimos en su búsqueda ó.o.- Sí, aquel seguramente era Zoroark quien nos estaba siguiendo por ser nuevos en el pueblo.

Mathew: Eso tienes sentido, cuando lo vi por primera vez no me hizo nada y hasta me dejo acariciarle un poco su cabeza ^w^

Karla: Sí, ahora ya no me siento tan perdida ^^! Aunque creo que debimos ayudar a Zoroark en lugar de debilitarlo…

Mencioné cuando lo vi a él debilitado y cuando Gengar se estaba riendo por haber salido victorioso de su encuentro con Zoroark, aunque cuando los Gastly aparecieron de nuevo para ir con su “amigo” éste tan sólo se limitó a ir con ellos para perderse entre el pueblo.

Deje salir un suspiro, parecía que todo el día había sido fríamente calculado, pero en el fondo no fue más que una desafortunada coincidencia para nosotros… y la peor parte es que ya no podría capturar a Zoroark ya que si mi deducción era cierta no podía alejarlo de su ser querido, en cierto modo comprendía lo duro que le sería aquello.

Mathew: ¡Hey hey! Nii, onee, ¡miren!

Dos pokémon bastante lindos a simple vista que se encontraban escondidos entre dos casas separadas por una muy corta distancia salieron de su escondite para lanzarse al pokémon, Zoroark en respuesta los recibió en un abrazo.



Karla: Veamos que nos dice la pokedex.- Pronuncié sacando al objeto mencionado.

Pokedex: “Zorua, de la especie Zorropillo. Estos pokémon para protegerse a sí mismos del peligro, ocultan su verdadera identidad mediante la transformación en gente y Pokémon.”

Karla: (Así que estos pokémon eran los protegidos del Zoroark… ¿o es una Zoroark? ¡Agh! Tanto lío por esos pequeños, quiero morir T-T).

Mathew: M-mira onee, este pokémon se ve muy fuerte.

Al levantar la mirada Mathew estaba abrazando al Zorua normalito y éste de hecho ni se molestaba en ofrecer resistencia, de hecho se veía feliz con Mathew. La Zoroark al ver la escena se levantó para ablandar la mirada con el niño y su cría. Si de algo estaba segura era que ya no nos intentaría atacar más.

Mathew: ¿Quieres ser mi pokémon? nwn

El Zorua asintió felizmente y se alegró al ver que la Zoroark le daba el dicto bueno con una sonrisa. ¿Todo era así de fácil? ¡Por Arceus! Hubiera venido él solo y de hecho se hubiera ahorrado toda la batalla y el conocer la habilidad del Zoroark… aunque puede que nadie más hubiese deseado tomar tal riesgo y sinceramente estaba feliz de haber conocido a Zoroark, aunque no tanto de haberme encontrado con los Gastlys junto con el Gengar.

Mathew: Onee y nii, muchas gracias por todo, sin ustedes no hubiese podido ver a Zorua, ¡y gracias por esa batalla, onee! Me ha gustado mucho.

Karla: P-por favor, sólo fue una batalla normal. Aunque debo confesar que Zoroark es muy fuerte, seguro que Zorua llega a ser igual de fuerte o más contigo ^^!

Lute: Coomuuus nwn.

Los tres nos hallábamos satisfechos con todo, además la Zoroark no era hostil con Mathew, pero sí muy sobreprotectora, por lo que se podía ver su intención de acompañarlo contar de estar cerca con su cría y la otra al parecer también estaría con ellos.

Pronto comenzamos a caminar hasta la guardería para devolver a Mathew, rezaba porque los niños ya estuvieran en su siesta y pudiese tener de vuelta a mis compañeros, aunque el camino se hizo corto porque Mathew hablaba y agradecía a cada momento, lo que si bien no me molestaba se volvía un poco repetitivo.

Mathew: Muchas gracias onee, en serio… - comentó abrazando fuertemente al Zorua.- E-este, onee… ¿por qué Lute se llama Lute? – Preguntó, tomándome por sorpresa.

Alan: Porque seguramente algún personaje de anime se llamaba así nwn

Karla: ¡No! Era manga ¬¬ - le corregí, a tiempo.- Y uno bastante especial… ¿cómo decirlo? Le admiraba y también me recordaba mucho a mi hermano.

Mathew: ¿De verdad?

Karla: Claro que sí ^^! Este personaje era un príncipe.- Comenté, con cierto tono amargo por el ‘era’ e inducía a una inminente tragedia.

Mathew: ¿Era? ¿Ya no lo es?

Karla: Sí, lo era… un personaje muy carismático, lleno de vida, energía, inocencia y un amor incondicional a su reino, pero no era un lugar cualquiera, ¡no! ¡Era un reino mágico! Uno donde aprendías cosas como domar bestias o magia curativa, magia de fuego o cosas por el estilo.

Mathew: E-eso suena increíble onee… pero todo parece muy lindo, como un cuento de hadas… ¿de verdad murió? ¿Por el tiempo?

Karla: No, no fue por edad. El reino era mágico, pero el mundo por sí solo estaba habitado por humanos y mazokus (demonios), los ángeles estaban en el cielo… y bueno… (Esto es difícil, no sé cómo explicar lo que viene a este niño).

Alan: Déjame adivinar… murió defendiendo a su reino de los malos del cuento, ¿no?

Karla: Pues sí, casi aciertas, pero no fue tan así… bueno, fue así, pero en realidad y tras una dura batalla dio lo que le quedaba de energías para poder salvar a su tan apreciada hermana quien fue tomada por los mazokus siendo tan solo una bebe, la princesa del reino mágico.

Mathew: ¡Eeeeh! Pero onee, la historia no puede acabar tan mal… la señorita de la guardería nunca nos cuenta historias así T-T

Karla: En realidad no es tan malo ya que al final digamos que casi todo termina bien nwn... pero luego de ser asesinado la historia es muy triste y muy cruda TwT

¿Era de mala suerte darle ese nombre a mi compañero? Para nada, para mí simbolizaba muchas cosas y esperaba que fuera igual de carismático que el personaje, ¡sí! El príncipe Lute en el fondo siempre fue así, amable y honesto y era tal como Combusken quien me ayudó en todo momento y fue quien le echo el ojo al niño para que le ayudase, sentía que definitivamente guardaba un parecido con aquel personaje y era inevitable recordarlo junto a mi preciado hermano... aunque Lute, mi Combusken, por sí solo ya brillaba con un gran esplendor del cual ya había sido una testigo en el invernadero de Ren.

Karla: Hey, miren, la señorita de la guardería nos está esperando.

Y así era, nos esperaba con una sonrisa porque nos comentó que escuchó rumores de que nos vio corriendo y siendo asustados por los Gastlys, pensándolo bien ¿acaso todos los pokémon podían ver las ilusiones de Zoroark? De algo estaba segura y era que al menos nosotros cuatro hasta sentimos que vivimos en la ilusión de una madre que buscaba defender a sus hijos.

Cuando entramos a la guardería a prepararnos para retomar nuestro viaje tomé todas mis cosas y de paso le conté la historia a los niños de la guardería y a su “maestra”, quienes escucharon con asombro, aunque yo por supuesto obvie algunas partes...

Mathew: ¿Saben? Los Gastly asustaron a onee, pero Lute es muy valiente nwn.- Comentó haciéndome sonrojar por lo apenada de mis temores tan infantiles.

Joven: Jeje, Karla, ¿te asustan los fantasmas? n__n

Karla: S-solo un poco… u//u

Alan: Dime que es una broma… - comentó, aunque sin ningún asombro, pero sí un extraño sarcasmo el que no podía comprender.

Karla: ¡N-no lo es! Es que dan miedo, que sean tan escalofriantes, que asusten, que sonrían y algunos hasta pareciera que te están penando T-T

Joven: Oh, vaya… ten cuidado en la ruta de las ánimas, ¿sí? Pero no te preocupes, tus pokémon te acompañaran nwn

La ruta de las ánimas era mi siguiente objetivo si quería llegar a Ciudad Draco, ¡vaya jugada! No había otros caminos ni tampoco podía llegar volando, por lo que estaba destinada a encontrarme con mis miedos en esa ruta en la que supuestamente había fantasmas.

Así seguimos hablando un poco, era temprano aún para la llegada del Santa del que tanto hablaban los niños, los que por cierto sí habían dejado ir a mis pokémon en su hora de la siesta y justo entonces la joven amablemente me los había regresado a sus pokeball… aunque la siesta no duró ni diez minutos ya que muchos habían estado preocupados por Mathew.

Karla: Oh, por cierto, lo olvidaba.- Comenté, cuando ya estábamos por abandonar la guardería para retomar nuestro camino.- Mathew, toma esto.- El pequeño niño se acercó a mí mientras me agachaba para ofrecerle una pokeball.- Esta es la prueba de que Zorua y tú ahora están juntos, cuídalo bien y llega a ser fuerte, ¿sí?

Mathew: Sí, de grande también quiero entrenar y ser tan fuerte como tú nwn

Karla: Je, me agradas… pero sé incluso más fuerte, ¿sí? ¡No te conformes con alcanzarme! Siempre tienes que aspirar a lo más alto, siempre y sin importar quienes se interpongan en tu camino, siempre tienes que ser el mejor.

Y puede que en cosa de meses ya ni estuviera con vida por lo que incluso a su edad cualquiera podría superarme, pero ese ya era otro cuento que prefería ahorrarme.

Me levanté y tras una emotiva despedida alzamos nuestras manos y el pequeño Mathew se despedía junto con el Zoroark a su lado, aunque noté que no se veía al otro Zorua por ningún lado. Ya cuando avanzamos me había dado cuenta de tal hecho, hasta que…

Alan: Hey Karla, ¡ten cuidado con…!

Tarde, otra vez. Un pokémon se tiró a mi cabeza y contemplé en toda su gloria al Zorua de colores celestes y marrón oscuro, éste comenzó a acurrucarse y me miró inocentemente.

Karla: Anda, ¿quieres venir conmigo? o.o

El pokémon asintió, ¿había visto mi batalla al igual que Mathew? Quien sabe, pero me gustaba su sonrisa, parecía tener altas expectativas y mucho potencial guardado, sin duda sería un buen compañero.

Alan: Hey, Karla, feliz navidad.- Mencionó, al momento que nos alejábamos de la nieve y todo como si el pueblo fuese del invierno o algo por el estilo.

Karla: Eso es un poco adelantado… pero feliz navidad, compañero.- Sonreí.- Y a ti también, mi nuevo integrante ^^! Oh, ¡ya lo tengo! Te llamaré… hey, antes debo saber de ti.- Saqué la pokedex una vez más y comprobé alguno de sus datos, entre ellos el que era hembra.- Te llamaré Artemis, ese será tu nombre.

Alan: ¿Y esta vez de dónde salió el nombre? ^^

Karla: Ja, como si fuera a decirlo ¬¬… dejémoslo por ahora en secreto, ¿vale?

Una respuesta positiva y un camino reanudado, era todo lo que nos quedaba por delante y una aventura la cual se extendía mucho más allá de ese hermoso cielo azulado señal de que pronto la noche caería y con ella una feliz navidad.

¡CoNtInUaRá!

Reporte:
Spoiler
Artemis / Zorua

Nivel: 11
Habilidad: Ilusión.

Ataques:
- Persecución
- Paranormal [Huevo]
- Detección [Huevo]
- Bola Sombra [MT]


Partí como avión y me estrellé igual que uno, qué frustrante e.e
Quiero aclarar que los niños ponjaneses dicen “nii-san” y “onee-san” a cualquier joven que les agrade y significa básicamente “hermano” y “hermana”, aunque yo quité los honoríficos xD

En fin, eso ha sido todo, gracias por tu eterna paciencia, Cynda!

— What are you doing?
— I'm walking like a skeleton.
— No, skeletons don't walk like that.
— That's how *you* walk.
— No, I don't.