Capítulo II
Hola, perdón por la tardanza, aqui les traigo el segundo capi, que lo disfruten
Capíulo II: Una Pelea Dificil
Cada vez la Isla Ávida se veía más y más cerca. Dragonite volaba realmente rápido, tanto que Piplup casi cae al mar, por suerte pude tomarlo de su patita y salvarlo de la caída.
Debí de relajarme mientras disfrutaba de ese momento tan perfecto, es algo que no se vive todos los días, pero simplemente no pude, esa voz aún me tenía muy confundido, no podía dejar de pensar en eso, no podía dejar de pensar en que algún ser necesita mi ayuda, y yo sin saber de qué, para qué, o por lo menos quién era, y por qué la escuche yo sólo.
-Vaya, ¿esa es?
-¡Draa!
-Bueno, nos quedaremos aquí unos días, y luego partiremos a Ciudad AguaClara en busca de nuestra octava medalla.
Dragonite aterrizó en el muelle de la isla, me bajé de él al igual que Piplup y Eevee. Mis pokémon y yo nos quedamos maravillados con la belleza de la isla. Las casas parecían de los años 1800, eran bastante antiguas, pero muy bien conservadas. Tenía varios muelles y en cada uno había unas tres lanchas, me dio la impresión de que eran para pescar o algo así. Podía ver hacia el horizonte un bosque, y una torre blanca en el centro del bosque y de toda la isla.
-Gracias Dragonite – dije, tomando una pokébola de mi cinturón – Regresa
Regresé a Dragonite a su pokébola, y la volví a colocar en mi cinturón. Ya el sol casi no se veía, y todo se ponía oscuro. Los faroles de luz de la Isla ya se habían prendido. Piplup saltó hacia mi cabeza y tomé a Eevee y lo coloqué en mis brazos.
-Jeje, creo que debemos irnos al bosque, ya está oscureciendo y debemos descansar.
-Pii – dijo Piplup muy soñoliento y bostezando –
Comencé a caminar admirando todo lo que estaba a mi alrededor, ya las personas comenzaban a apagar las luces de sus casas. Los niños y sus pokémon ya habían parado de jugar, sus padres ya los estaban mandando a dormir. Eso me recordó mi niñez, estuve rodeado de pokémon en la hacienda, habían Ponytas, Rapidash, Milktanks, Tauros y Mareeps. También había un Apiario, donde Combees y Beedrills trabajaban duro produciendo miel, dirigidos por Vespiquen, todos los días yo entraba allí y Vespiquen me daba miel, una deliciosa miel. Teníamos un criadero de Bichos, donde ese tipo de pokémon convivían, allí entrenadores y otro tipo de personas entraban y veían como era su hábitat. Teníamos un Criadero pokémon, nos encargábamos de repartir los pokémon iniciales a todas las regiones y también entregábamos pokémon a los entrenadores principiantes de esta región, la región donde yo nací.

(Ponyta)

(Rapidash)

(Milktank)

(Tauros)

(Mareep)

(Combee)

(Beedrill)

(Vespiquen)
En realidad cada pokémon tenía su función allí, no los teníamos por tenerlos. Gracias a ellos mi familia era una de las más ricas. Recordé cuando Eevee y yo pasábamos horas y horas jugando y corriendo por toda la hacienda, y en algunas ocasiones jugábamos con los Ponytas.
El camino en realidad fue corto, ya habíamos llegado a la entrada del bosque. Jeje, de seguro fue tan corto porque estaba muy distraído.
-¡Miren chicos! Ya llegamos.
-¡Ee!
Repentinamente comencé a escuchar unos ronquidos.
-¿Escucharon esos… ronquidos?
-¡Vee! – dijo Eevee –
-Oh, Piplup otra vez, ¿cierto?
-Eevee
-Como duerme mi pingüinito ¿no?
-¡Ee!
Coloqué a Eevee en el suelo, tomé a Piplup y lo cargué, si se quedaba en mi cabeza podría caerse. Entré al bosque, ahora con Eevee a mi lado. Llegué justo a donde estaba la torre blanca que vi cuando entré a la Isla. Me llamó mucho la atención que una torre estuviera justo en el centro de un bosque y no tenga ninguna entrada. Aunque de cerca se veía más grande y mucho más hermosa.
-Piplup… despierta – le dije haciéndole cosquillas en la pancita –
-Paaaaaii – bostezo – plup. Ñam Ñam -.-
-Quita esa cara ¬¬ y ayuda a Eevee a buscar leña, debemos prender una fogata, yo iré preparando la bolsa de dormir.
Mis dos pokémon fueron juntos a buscar la leña, yo coloqué la mochila en el suelo y la abrí para sacar la colchoneta. Pero de pronto…
-Hola niño, ¿qué haces tan solito por aquí? – Dijo una misteriosa voz femenina – ¿no es cierto Katrina?
-¿Qué no sabes que el peligro podría estar en cualquier parte? – Mencionó otra chica – ¿verdad Taylor?
Estaba bastante asustado, me sorprendieron justo cuando estaba sólo. Tomé fuerzas de donde no las tenía y volteé la cabeza y las vi, eran dos chicas, ambas con un traje negro, unas botas negras y unos guantes que hacían juego con la vestimenta. Una tenía el cabello amarillo y largo, creo que era la que se hacía llamar Taylor, y la otra el cabello negro y bastante corto, de seguro era Katrina.
-¿Qui… qui…qui… enes son uste… te…te…tedes?
-¿So…so…so…mos tu…tu…tu… peor pe…pe…pe…sadilla?
-Deja de jugar Taylor ¬¬’ eres una inmadura. Pero no tenemos tiempo para discutir, chico, tú te vienes con nosotras.
-¿Están bromeando? ¡Yo con ustedes no voy a ningún lado!
-Vamos a ver si lo piensas mejor… ¡Salgan! – Dijo Taylor –
De repente, comenzaron a moverse los arbustos, dos sombras tenebrosas comenzaron a aparecer y ante mí se revelaron un Dusknoir con cara de pocos amigos y un Gengar con su sonrisa malévola.
-Ah… ¿Así son las cosas no? – Dije tomando dos pokébolas – Salgan Blaziken, Bayleef, ¡Ahora!
-¡Ken!
-¡Bay, Bay!

(Blaziken)

(Bayleef)
-Mira Taylor, les pone pañuelitos a sus pokémon… ¿no es tierno? Al Bayleef en el cuello y al Blaziken en la pata, que adorable…
-Jajajaja, pobre chico, vas a perder, vamos Gengar, enséñale al héroe tu poder, ¡puño sombra al Bayleef!
¡POF!
-Bayleef, ¿estás bien?
-Bay… – Intentando pararse y con bastante dolor – leff
-Perfecto… Blaziken tu turno… ¡patada ígnea a Dusknoir!
-Dusknoir, ¡premonición!
El ataque dio de lleno en Dusknoir, pero este ya tenía preparado un ataque sorpresa para mí.
-Jaja, ¡Gengar, hipnosis a Blaziken!
-¡Bayleff, mueve lo más que puedas tu hoja!
Bayleef comenzó a agitar su hoja y rápidamente produjo un viento bastante fuerte.
-¿Qué intentas hacer? – Preguntó Taylor –
-Es simple grandísima tonta, ¿por qué no miras al Dusknoir de tú amiga?
-¡¿Qué?! ¡Está dormido!
-Bingo, el viento que produjo Bayleef sirvió para desviar el ataque, y cayó justo en Dusknoir… lo siento. Bayleef termina lo que…
-Pii
-Ee
Piplup y Eevee estaban llegando con la leña, ambos se quedaron extrañados y sorprendidos, no sabían exactamente lo que pasaba.
-¡Eevee, Piplup, corran!
-Ah… con que son también tus pokémon –Dijo Katrina
-Jaja, ¡Gengar, toma a esos dos enclenques!
-¡Gen!
Gengar se acercaba a toda velocidad hacia mis dos pequeños amigos.
-¡Bayleef, rápido, hojas navaja hacia el árbol!
-¡Bay… leef!
¡BOOM!
El árbol fue derribado y cayó justo sobre Gengar, yo ya sabía que era un fantasma y fácilmente se podría liberar, pero eso me ayudaría a ganar tiempo para que Piplup y Eevee pudieran llegar hacia donde yo estaba. Así lo hicieron, y ambos se colocaron a mi lado.
-¡Estúpido Dusknoir, despierta!
Dusknoir se despertó, y se veía más tenebroso que nunca.
-Perfecto, Dusknoir ¡Usa tu premonición hacia Blaziken!
-¡Blaziken salta!
Pero fue demasiado tarde, ya el ataque comenzaba a afectar a Blaziken.
-¡Blaazee! – Dijo Blaziken bastante debilitado –
-Jaja, tus pokémon no sirven, terminemos con ellos, Dusknoir…
-Gengar…
-¡Bola Sombra!
Los pokémon fantasmas comenzaron a preparar el ataque cuando de pronto…
-¡Ya basta, déjenlos en paz! – Decía una voz femenina –
Jiji creo que este si quedo mas largo xD espero que les haya gustado, y cualquier error haganmelo saber 
salu2..!!