Pokémon Caos: El despertar
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Por votación popular, este fic ha sido nombrado como el Fic del Mes de Octubre 2010.


Les presento mi fic, una historia de drama, acción, aventuras y algo de comedia. Narra las aventuras y desventuras de 3 jovenes junto a sus pokémon en un viaje de autosuperación y salvación, tanto de sus seres queridos como la del resto del mundo. Espero que disfruten leyendo tanto el fic como yo lo disfruté al escribirlo.
Evaluación
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Pokémon Caos (Maty~)
1. El tema del fic y su trama - 13/15 puntos
Esto queda igual, sigo pensando que el tema está muy bien y que si logras atapar algunos lectores tu fic será uno de los mejores de pokémon.
2. La gramática, ortografía y estructura de la escritura - 11/25 puntos
Te he dado unos puntos más aquí, sobre todo por la neutralidad que le diste y por algunos errores que corregiste. Sin embargo, aun tienes mucho por mejorar en este sentido. Puedes revisar el rincón "Desarrollo del talento" ahí podrás encontrar algunas claves de ortografía e incluso puedes preguntarle a los experto tus dudas.
3. La madurez del fic - 5/10 puntos
4. El desarrollo del fic, es decir, la forma de expresar del autor - 14/20 puntos
Esto ha subido también gracias a la mejoría en el segundo punto. Recuerda siempre que tienes que ponerte en el lugar del lector cuando lo relees, debes pensar objetivamente si entiendes lo que estás diciendo o no. Eso ayudará mucho a potenciar tu nivel de escritura.
5. Apoyo visual (Si es que lo tiene, es decir, opcional) - 0/5 puntos.
Puntaje total: 43/70 (Siendo 40 el mínimo)
Conclusión: Fan Fic apto para la publicación. ¡felicidades!
1. El tema del fic y su trama - 13/15 puntos
Esto queda igual, sigo pensando que el tema está muy bien y que si logras atapar algunos lectores tu fic será uno de los mejores de pokémon.
2. La gramática, ortografía y estructura de la escritura - 11/25 puntos
Te he dado unos puntos más aquí, sobre todo por la neutralidad que le diste y por algunos errores que corregiste. Sin embargo, aun tienes mucho por mejorar en este sentido. Puedes revisar el rincón "Desarrollo del talento" ahí podrás encontrar algunas claves de ortografía e incluso puedes preguntarle a los experto tus dudas.
3. La madurez del fic - 5/10 puntos
4. El desarrollo del fic, es decir, la forma de expresar del autor - 14/20 puntos
Esto ha subido también gracias a la mejoría en el segundo punto. Recuerda siempre que tienes que ponerte en el lugar del lector cuando lo relees, debes pensar objetivamente si entiendes lo que estás diciendo o no. Eso ayudará mucho a potenciar tu nivel de escritura.
5. Apoyo visual (Si es que lo tiene, es decir, opcional) - 0/5 puntos.
Puntaje total: 43/70 (Siendo 40 el mínimo)
Conclusión: Fan Fic apto para la publicación. ¡felicidades!
Reevaluación
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Pokémon Caos: El despertar (Maty~)
1. El tema del fic y su trama - 15/15 puntos
2. La gramática, ortografía y estructura de la escritura - 20/25 puntos
3. La madurez del fic - 10/10 puntos
4. El desarrollo del fic, es decir, la forma de expresar del autor - 19/20 puntos
Puntaje total: 64/70 (Siendo 40 el mínimo)
1. El tema del fic y su trama - 15/15 puntos
2. La gramática, ortografía y estructura de la escritura - 20/25 puntos
3. La madurez del fic - 10/10 puntos
4. El desarrollo del fic, es decir, la forma de expresar del autor - 19/20 puntos
Puntaje total: 64/70 (Siendo 40 el mínimo)
Índice de capítulos
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Introducción: Caos
Capítulo I: El señor del aura
Capítulo II: Fin de la transmisión
Capítulo III: Aliados, muertes y peleas
Capítulo IV: ¡Dame libertad!
Capítulo V: Cronicas de La Rioja
Capítulo VI: ¿La dama del alba?
Capítulo VII: Beedrill, simplemente Beedrill
Capítulo VIII: Desiciones
Capítulo IX: Gracias por volar con Lucario
Capítulo X: Una leve turbulencia
Capítulo XI:El pokémon ADN
Capítulo XII: Obsesión
Capítulo XIII: Dones
Capítulo XIV: Día y noche
Capítulo XV: Cansancio
Capítulo XVI: El Shogun pokémon (Parte I)
Capítulo XVII: El Shogun pokémon (Parte II)
Capítulo XVIII: Liderazgo
Capítulo XIX: El maestro de las Ilusiones (Parte I)
Capítulo XX: El maestro de las Ilusiones (Parte II)
Capítulo XXI: El maestro de las Ilusiones (Parte III)
Capítulo XXII: Nuevo año, nuevas perspectivas
Capítulo XXIII: La prueba de amistad definitiva
Capítulo XXIV: El perdón del redimido
Capítulo XXV: El último continente
Capítulo XXVI: El montaje final
Capítulo XXVII: De esferas y dragones
Capítulo XXVIII: Saber, duele
Capítulo XXIX: El ciclo del caos
Epílogo: La punta del iceberg
Capítulo I: El señor del aura
Capítulo II: Fin de la transmisión
Capítulo III: Aliados, muertes y peleas
Capítulo IV: ¡Dame libertad!
Capítulo V: Cronicas de La Rioja
Capítulo VI: ¿La dama del alba?
Capítulo VII: Beedrill, simplemente Beedrill
Capítulo VIII: Desiciones
Capítulo IX: Gracias por volar con Lucario
Capítulo X: Una leve turbulencia
Capítulo XI:El pokémon ADN
Capítulo XII: Obsesión
Capítulo XIII: Dones
Capítulo XIV: Día y noche
Capítulo XV: Cansancio
Capítulo XVI: El Shogun pokémon (Parte I)
Capítulo XVII: El Shogun pokémon (Parte II)
Capítulo XVIII: Liderazgo
Capítulo XIX: El maestro de las Ilusiones (Parte I)
Capítulo XX: El maestro de las Ilusiones (Parte II)
Capítulo XXI: El maestro de las Ilusiones (Parte III)
Capítulo XXII: Nuevo año, nuevas perspectivas
Capítulo XXIII: La prueba de amistad definitiva
Capítulo XXIV: El perdón del redimido
Capítulo XXV: El último continente
Capítulo XXVI: El montaje final
Capítulo XXVII: De esferas y dragones
Capítulo XXVIII: Saber, duele
Capítulo XXIX: El ciclo del caos
Epílogo: La punta del iceberg
INTRODUCCIÓN: CAOS
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Toda historia tiene un comienzo. Este relato que les contaré es precisamente eso, la introducción de una leyenda, mi leyenda, con la cual yo, Matías, me transformé en un héroe para la humanidad y los Pokémon.
Los pokémon lo eran todo para mí, no me perdía un episodio y mucho menos la posibilidad de disfrutar uno de sus juegos, no importara cual. Ya hace tanto tiempo antes de que mi larga aventura comenzara. Éstas criaturas que fueron todo mi mundo durante la infancia, irónicamente se convirtieron en la principal causa de mi prematura madurez.
Esta relato no trata de un joven que viaja para convertirse en maestro pokémon, ni de una maldad sobrenatural, simplemente hace mención a la mayor ambición del hombre, igualar a Dios, crear vida. Esto fue posible pero tuvo sus consecuencias. Ahora sin más preámbulos les contaré mi historia.
Los pokémon lo eran todo para mí, no me perdía un episodio y mucho menos la posibilidad de disfrutar uno de sus juegos, no importara cual. Ya hace tanto tiempo antes de que mi larga aventura comenzara. Éstas criaturas que fueron todo mi mundo durante la infancia, irónicamente se convirtieron en la principal causa de mi prematura madurez.
Esta relato no trata de un joven que viaja para convertirse en maestro pokémon, ni de una maldad sobrenatural, simplemente hace mención a la mayor ambición del hombre, igualar a Dios, crear vida. Esto fue posible pero tuvo sus consecuencias. Ahora sin más preámbulos les contaré mi historia.
CAPÍTULO I: EL SEÑOR DEL AURA
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“Ellos serán inofensivos…”
“Ellos tendrán vidas plenas, no se enfermarán y serán más resistentes que cualquier otro animal…”
“Controlaremos su número, ellos no podrán criar, sólo nosotros podemos crearlos.”
“Ellos harán la vida más fácil…”
“Los pokémon serán lo mejor que le pasó al mundo…”
Esas eran algunas de las frases con las que Game Freak se refería a los pokémon mientras eran creados genéticamente en sus laboratorios de Japón. Los meses entre su anuncio y su creación para mi duraron décadas, me pasaba todo el día viendo paginas webs, reportes del noticiero, en fin, todo en lo que se hablase de pokémon, hasta el 15 de Noviembre de 2011, cuando millones de Pokémon fueron liberados al mundo junto a los otros animales. Claro que la corporación japonesa no iba a perder ese gran negocio, y también puso a la venta ejemplares de los tipos más comunes.
La primera semana todo era genial, pokémon y humanos compartían el mundo normalmente. Tenían batallas, los intercambiaban, sólo de palabra, ya que las pokebolas no saldrían al mercado hasta enero. Era verdad lo que se decía, la vida con ellos era totalmente distinta.
Pero el 23 de Noviembre de 2011 todo cambió. Primero no fue nada grave, un Nidorino apuñaló, aparentemente por accidente, a un niño en Brasil. Después un Ursaring causó un terremoto en España matando a muchas personas, también sucedieron otras tragedias menores, como muertes e incendios, y luego el desastre que conmovió a todo el mundo, un Regigigas destruyó casi completamente Sidney, Australia. Desde ese entonces hasta ahora los ataques de estos misteriosamente comenzaron a ser tan comunes como la inseguridad e incluso los pokémon con dueño cambiaron su comportamiento y empezaron a escapar. Esto llevó a que los gobiernos del mundo permitieran a sus policías y fuerzas armadas liquidar a todo Pokémon que se encontrasen sin consentimiento de nadie, tarea nada fácil por supuesto.
En éste punto es donde comienza mi historia. Yo era un chico normal de quince años, media un poco más de 1, 77, llevaba mi pelo castaño un poco largo -para gusto de mi madre- y ojos marrones. Me iba bien en la escuela, cursaba mi tercer año de secundaria, vivía con mis papás y mis dos hermanos en una casa en Quilmes, Buenos Aires, Argentina. En aquel momento me sentía muy triste, no iba a recibir el Charmander que tanto anhelaba y mis padres me habían prometido. Pero mi vida debía continuar, ya casi era verano y estaban por terminar las clases, poco a poco me fui despidiendo del sueño de entrenar pokémon. Hasta esa calurosa tarde de lluvia del 1 de Diciembre de 2011 cuando regresaba de la escuela con uno de mis mejores amigos, Santiago, yo seguí siendo una persona más del montón.
Miércoles 1 de Diciembre de 2010 Quilmes, Argentina.
A Santiago y a mí nos gustaba regresar caminando a nuestras casas cuando llovía, a pesar de que allí eso no caía tan bien, estábamos charlando sobre cualquier tema, los pokémon no tenían lugar en esa charla.
-Sí Mati, de reprobar Sergio no va a salvarse.
-¿Y Leo?
-Leo, creo que un 8 aprueba, pero esta con el agua hasta el cuello en historia.
-Sí bueno, nos vemos mañana.
Me despedí de él y seguí caminando, todavía faltaban seis cuadras para llegar a mi casa y mi cabeza me abrumaba por el hecho de tener que ir en diciembre a la escuela a pesar de haber aprobado todas las asignaturas por culpa de las inasistencias, entre otras cosas. Pero lo que no podía sacarme de la cabeza eran los pokémon, me preguntaba a mí mismo ¿qué les pasa a esas nobles criaturas?, ¿Quién causa esto? ¿Hay una fuerza superior en contra mía?, ¿Si es así, por que no me deja tener un Pokémon? ¿Qué le hice?
Seguí quejándome conmigo mismo hasta que de repente, percibí algo sospechoso, el nivel del agua en la calle era mucha para la cantidad de lluvia que caía y esa calle no solía inundarse, al doblar en la esquina vi de que se trataba. Era un Blastoise furioso, tenía sus pupilas dilatadas y de sus cañones lanzaba agua, posiblemente con Hidrobomba. La cantidad de agua aumentaba rápidamente. Asustado, sin pensar en lo que hacia, corrí. Un gran error. Blastoise me vio y me apuntó. Estaba paralizado, no podía moverme del susto. Luego, vi salir las torrentes de agua y cerré los ojos a esperar lo peor, sin embargo habían pasado cinco segundos y el agua no me había golpeado, abrí los ojos y vi algo increíble, un pokémon me había protegido usando Protección. Éste era muy pequeño, azul y con forma de un lobo bípedo. Era inconfundible, se trataba de un Riolu.
“Un Pokémon me salvó” era todo en lo que pensaba. Otra vez estaba en ese estado de shock. En vez de correr a esconderme, tenía mis ojos fijos en ese Riolu, me abrumaba el asombro, pero mayor fue mi sorpresa al ver lo siguiente. Riolu preparó un ataque, era una bola de energía que prácticamente lo superaba en tamaño, una Esfera Aural. Eso solamente me trajo más interrogantes. ¿Cómo era posible que Riolu supiera ese ataque?, salí de mi shock al oír el estruendoso ataque al golpear a Blastoise, quien salió despedido contra la pared de una vivienda barrial. Pero éste no estaba vencido, se despertó y enfurecido miró al cielo y comenzó a gritar, tras eso, la lluvia se transformó en tormenta, Blastoise había usado Danza Lluvia. Acto seguido lanzó un Rayo Hielo, pero Riolu lo evadió y utilizó Ataque Rápido. Rodó por debajo del gran Pokémon tortuga y desde atrás le dió un duro ataque de Palmeo en la cabeza noqueándolo.
Al ver que Blastoise ya no se despertaría en un buen rato, me acerqué a Riolu y me paré frente a él.
-Riolu, ¿Tú usaste ese movimiento para protegerme y no para pelear con Blastoise, verdad?
-Rio… (Asintió con la cabeza).
-Gracias amigo, me llamo Matías, Mati para mis amigos, pero ¿por qué me ayudaste?
-Riolu, Rio…
-Eh, esta bien, ¿por qué tu eres bueno? ¿Por qué no atacas a quien sea sólo porque si?
-¿Rio?
-Ah, entonces no sabes. Y ¿por qué…
Tras formular esa pregunta, un policía desde la otra esquina gritó:
- Niño, sal de ahí. ¡Cuidado con esos bichos!
Al oír esto, el Blastoise comenzó a moverse y trató de levantarse. El policía desesperadamente sacó su arma y disparó. Riolu puso cara de enojo y se lanzó hacia donde estaba el agente avanzando solo unos metros, para entonces la munición de la pistola del oficial ya estaban en camino, rozó a Riolu y le dio en el brazo a Blastoise que perdió el equilibrio y volvió a caerse. En el momento en que el oficial bajó su arma, tomé a Riolu del brazo y me lancé a correr, primero detrás de Blastoise, unos dos metros al descubierto y finalmente agachado por detrás de un auto para luego escaparme por la otra calle. Corrí a más no poder junto a Riolu y por detrás, el policía.
-¡Larga eso chico, es peligroso! -Exclamó el uniformado.
Sin hacerle caso doblé la calle, salté dentro de una casa y rodé hacia unos arbustos en donde me escondí acompañado del pequeño pokémon luchador. Permanecimos ahí en silencio unos diez minutos, cuando me asomé no había nadie, saltamos el bajo muro de la casa hacia la acera.
-Ya se fue. ¿Donde te dio ese mal nacido? -observé la herida- Sólo te rozó, ¿te sientes bien?
-Rio… (se expresó con una cara de dolor con rasgos de tristeza).
-¿Puedes caminar?... No, mejor súbete a mi espalda. Vamos a mi casa, antes de que alguien nos vea.
-¡Rio! (Gritó con un poco de alivio).
Unos minutos mas tarde llegamos a mi casa, afortunadamente esta se encontraba sola, ya que mis papás se encontraban trabajando y mis hermanos estaban en la escuela, ellos asistían al turno tarde. Llevé a Riolu a mi dormitorio, lo senté en la cama y corrí al baño. Empecé a revolver el botiquín, tomé unas vendas y luego pasé por la cocina y tome unos panecillos. Volví a la habitación y comencé a vendar a Riolu.
-Esa bala solo te rozó, sino hubiese sido mucho más grave, no vuelvas a hacer una estupidez así ¿De acuerdo?
-Rio… -Exclamó triste.
-No te preocupes, ya no importa. Riolu, hay tantas cosas que quiero preguntarte que ya no se por donde empezar. Dime, ¿Ese ataque que usaste contra Blastoise era Esfera Aural?
-Rio -asintió con la cabeza.
Entonces entre todas mis dudas surgió una respuesta, yo sabía muy bien que solo había una forma de que Riolu supiese usar la Esfera Aural, naciendo con el movimiento aprendido. Pero eso era imposible, pensé, los de Game Freak dijeron que ellos no podían reproducirse, pero… ¿Quién podía saberlo con certeza? Así que me saqué la duda.
-Riolu, ¿tú naciste de un huevo?
-Rio -nuevamente asintió.
-Pero ¿cómo es posible? ¿En donde naciste?
Riolu, repetía su nombre tratando de explicarme, claro que no le entendía, entonces noté en su rostro una mirada de iluminación, como si se le hubiese ocurrido algo.
El se paró sobre la cama, cerró los ojos y de pronto empezó a brillar, pero de una forma diferente a la vez anterior. Estiró su brazo y lo puso sobre mí. Sentía como una extraña fuerza moviéndose dentro de mí, instintivamente cerré los ojos. Al abrirlos ya no estaba en mi habitación, me encontraba en un lugar cubierto por una niebla azul que no parecía tener fin. En frente de mí se encontraba Riolu. Me relajé un poco al ver una cara conocida, pero luego…
-Matías, ¿puedes escucharme?
Al oír que el Pokémon habló, me caí al suelo del susto.
-¿Estas bien Matías?
-Sí… eh creo. Bueno para empezar no me digas Matías, como ya te dije mis amigos me llaman Mati.
-Esta bien Matía… Mati.
-¿Dónde estamos?
-Estamos en mi Aura.
-¿En tu aura?
-Sí. Los guardianes del aura podemos entrar en nuestra o en la de alguien cercano a voluntad. Aquí puedo hacer todo lo que quiera como hablar tu lengua, o hacer esto...
-¿Qué cosa? -Pregunté.
Alcé la mirada, mi cabello era rosa. Ésto causo que me cayera otra vez. Sí, soy algo torpe.
El Pokémon rió y después acomodó mi cabello.
-Sí muy gracioso, bueno ahora Riolu dime, ¿para qué me trajiste acá?
-¿Querías respuestas no?
-Sí.
-Bueno, entonces mira.
Después de decir eso, el azul entorno se convirtió en un paisaje. Yo me encontraba en el cielo flotando junto a Riolu y después de haber visto tantas películas, no me costó mucho asumir que estaba en una de esa visiones en donde nadie puede verte o escucharte, así que me concentre en observar lo que pasaba.
En la escena se podía apreciar a dos Lucario con un huevo lo que me confirmó que efectivamente, los pokémon si podían criar. De aquel huevo nacería un Riolu.
-Ese eres tú. ¿No Riolu?
-Sí, escucha.
Puse atención en lo que hablaban los padres de mi pequeño amigo.
-Ya pronto saldrá -dijo el padre.
-Así es ya no puedo esp… Oh, mira ¡se está abriendo! ¡Se está abriendo! -exclamó su madre.
Luego de eso aprecié una conmovedora imagen, el nacimiento del Riolu. Ya habiendo roto completamente su cascarón, su madre lo tomó y le dio un abrazo, su padre aparentando ser un sabio Pokémon mencionó…
-Un nuevo guardián del Aura ha nacido.
Pero pronto la bella historia sufre un cambio de rumbo.
-Mira lo que pasa ahora -dijo Riolu.
El paisaje avanzó un poco en el tiempo, se veía en el mismo prado a la familia de Riolu, unos días después de su nacimiento. Su mamá jugaba con él, mientras su padre descansaba en un árbol. La armoniosa imagen fue cortada por un hombre encapuchado, vestido de negro. Este hablaba español, aunque era difícil saber si lo hacia realmente ya que Riolu traducía todo lo que pasaba.
-Así que este es el Lucario protector del Aura que nuestro traidor amigo creó para detenerme. Que lastima que no podrá encontrarlo para luchar junto a él -el hombre de negro dijo a el mismo, o al menos eso creía.
Lucario, el macho, saltó y se paró frente a ese amenazante humano. Luego de gruñirle, giró hacia su pareja y le dijo…
-¡Ya va a empezar todo, llévate al niño de aquí! ¡Él es la ultima esperanza!
-¿Pero que te va a pasar a ti? Jamás los vencerás.
-¡Que corras te digo!
La madre del Pokémon corrió con este de la mano, pero la escena seguía centrada en su padre. Volteé para ver a Riolu y este se encontraban con una expresión de tristeza, antes de que el me notara regresé la mirada hacia lo que ocurría ahí abajo.
La joven Lucario corrió con su hijo en brazos, mientras tanto el macho se enfrentaba al humano. Éste lanzó una esfera aural, pero del encapuchado salió un resplandor que la desvió, ese brillo era cada vez mas intenso y comenzó a tomar forma, una forma conocida por mi, era inconfundible, era… El glorioso Arceus.
No podía creerlo, ¿que hacia el Pokémon Alpha, en manos de un maligno hombre como ese? De pronto un resplandor comenzó a emanar del omnipotente Pokémon, lo que causo que el padre de Riolu perdiera control de su cuerpo. Éste comenzó a golpearse mientras el extraño encapuchado reía.
-¡Ahora quien va a proteger a esa inmunda criatura que tienes por cría! -el hombre exclamó.
Acto seguido, Lucario posó su pata sobre su cabeza, aunque pude observar el gran esfuerzo que hizo por resistirse, fue inutil. Cargó una esfera aural y se suicidó involuntariante, este calló tendido en el suelo y lo único que se oía en la escena era la ruin y odiosa risa de aquel encapuchado. En ese entonces, al ver el cuerpo que yacía muerto del pokémon luchador sumada a las lagrimas de Riolu al recordar ese terrible momento, solo podía sentir vergüenza por ser de la misma especie que ese asesino.
Riolu, cambió la imagen a unos tres o cuatro kilómetros del lugar del hecho, donde pude divisar a su madre junto con él, pero no estaban solos, eran perseguidos por varios Pokémon, un Pinsir, un Aggron, un Shiftry y algunos Beedrill. Ella corría muy rápido, pero no fue lo suficiente para evadir el Trueno de Aggron. La amorosa madre, ya sin energía se desplomó en la hierba.
-Debes irte - la agotada Lucario dijo dirigiéndose a su hijo.
-Pero… - Riolu respondió antes de ser interrumpido.
-Sin peros, ¡escapa ya!
Lucario, dejó al infante Pokémon en el suelo y dio media vuelta hacia sus enemigos.
-Yo los entretengo mientras escapas… Debes sobrevivir.
-Sí, adiós Mamá.
-Adiós hijo mío, si no llegásemos a volver a vernos quiero que sepas que estuve, estoy y siempre estaré orgullosa de ti y siempre voy a estar ahí contigo.
Esa escena conmovedora me hizo estallar en lagrimas, cosa que en mí es muy raro. Luego Riolu hizo otro salto en el tiempo, allí las cosas se aclararon un poco mas, el se encontraba vagando por las calles de una ciudad japonesa, lo sabia por los grandes anuncios con símbolos comunes de la zona, que se encontraban en todos lados. En ese momento comenzó a llover muy fuerte, era un diluvio, lo que causó que Riolu, debido a su inocencia, subiera a un barco carguero para cubrirse. Creo que es obvio lo que pasó, pero aun así se los diré, el barco zarpó.
Luego de otro de los ya tantos saltos en el tiempo, vi como el barco arribó a mi nación, Argentina. Riolu se bajó y fue cuando la visión terminó. Muy entristecido abrasé a Riolu, finalmente podía comprender su dolor, muchas noches yo había pasado en vela pensando en que pasaría si uno de mis padres muriese y ahora me encuentro con Riolu que había perdido a los dos el mismo día, ya que aunque no lo vi se que era imposible que su madre saliera victoriosa en ese encuentro en el estado en que se encontraba.
-Ahora Mati, ¿ya entendiste lo que me pasó? -el alterado Pokémon dijo.
-Sí, todo esta bien, quédate tranquilo, ahora estas conmigo.
-Gracias…
Solté a Riolu y luego salimos del Aura, había vuelto a mi habitación y el reloj no se había movido ni un minuto, con lo que podrán sacar conclusiones sobre como transcurre el tiempo en aquel lugar. Riolu usó mucha energía para llevarme a mi también dentro de la zona aural, por lo que cayó dormido sobre la cama. Me recosté junto a él y me quedé pensando, al ritmo de la lluvia que nuevamente comenzaba a caer lentamente y tomé la decisión de que a diferencia de muchas tonterías de adolescente que había hecho, debía decirle a mis padres sobre Riolu y la conspiración detrás del control de los pokémon.
CONTINUARÁ
“Ellos tendrán vidas plenas, no se enfermarán y serán más resistentes que cualquier otro animal…”
“Controlaremos su número, ellos no podrán criar, sólo nosotros podemos crearlos.”
“Ellos harán la vida más fácil…”
“Los pokémon serán lo mejor que le pasó al mundo…”
Esas eran algunas de las frases con las que Game Freak se refería a los pokémon mientras eran creados genéticamente en sus laboratorios de Japón. Los meses entre su anuncio y su creación para mi duraron décadas, me pasaba todo el día viendo paginas webs, reportes del noticiero, en fin, todo en lo que se hablase de pokémon, hasta el 15 de Noviembre de 2011, cuando millones de Pokémon fueron liberados al mundo junto a los otros animales. Claro que la corporación japonesa no iba a perder ese gran negocio, y también puso a la venta ejemplares de los tipos más comunes.
La primera semana todo era genial, pokémon y humanos compartían el mundo normalmente. Tenían batallas, los intercambiaban, sólo de palabra, ya que las pokebolas no saldrían al mercado hasta enero. Era verdad lo que se decía, la vida con ellos era totalmente distinta.
Pero el 23 de Noviembre de 2011 todo cambió. Primero no fue nada grave, un Nidorino apuñaló, aparentemente por accidente, a un niño en Brasil. Después un Ursaring causó un terremoto en España matando a muchas personas, también sucedieron otras tragedias menores, como muertes e incendios, y luego el desastre que conmovió a todo el mundo, un Regigigas destruyó casi completamente Sidney, Australia. Desde ese entonces hasta ahora los ataques de estos misteriosamente comenzaron a ser tan comunes como la inseguridad e incluso los pokémon con dueño cambiaron su comportamiento y empezaron a escapar. Esto llevó a que los gobiernos del mundo permitieran a sus policías y fuerzas armadas liquidar a todo Pokémon que se encontrasen sin consentimiento de nadie, tarea nada fácil por supuesto.
En éste punto es donde comienza mi historia. Yo era un chico normal de quince años, media un poco más de 1, 77, llevaba mi pelo castaño un poco largo -para gusto de mi madre- y ojos marrones. Me iba bien en la escuela, cursaba mi tercer año de secundaria, vivía con mis papás y mis dos hermanos en una casa en Quilmes, Buenos Aires, Argentina. En aquel momento me sentía muy triste, no iba a recibir el Charmander que tanto anhelaba y mis padres me habían prometido. Pero mi vida debía continuar, ya casi era verano y estaban por terminar las clases, poco a poco me fui despidiendo del sueño de entrenar pokémon. Hasta esa calurosa tarde de lluvia del 1 de Diciembre de 2011 cuando regresaba de la escuela con uno de mis mejores amigos, Santiago, yo seguí siendo una persona más del montón.
Miércoles 1 de Diciembre de 2010 Quilmes, Argentina.
A Santiago y a mí nos gustaba regresar caminando a nuestras casas cuando llovía, a pesar de que allí eso no caía tan bien, estábamos charlando sobre cualquier tema, los pokémon no tenían lugar en esa charla.
-Sí Mati, de reprobar Sergio no va a salvarse.
-¿Y Leo?
-Leo, creo que un 8 aprueba, pero esta con el agua hasta el cuello en historia.
-Sí bueno, nos vemos mañana.
Me despedí de él y seguí caminando, todavía faltaban seis cuadras para llegar a mi casa y mi cabeza me abrumaba por el hecho de tener que ir en diciembre a la escuela a pesar de haber aprobado todas las asignaturas por culpa de las inasistencias, entre otras cosas. Pero lo que no podía sacarme de la cabeza eran los pokémon, me preguntaba a mí mismo ¿qué les pasa a esas nobles criaturas?, ¿Quién causa esto? ¿Hay una fuerza superior en contra mía?, ¿Si es así, por que no me deja tener un Pokémon? ¿Qué le hice?
Seguí quejándome conmigo mismo hasta que de repente, percibí algo sospechoso, el nivel del agua en la calle era mucha para la cantidad de lluvia que caía y esa calle no solía inundarse, al doblar en la esquina vi de que se trataba. Era un Blastoise furioso, tenía sus pupilas dilatadas y de sus cañones lanzaba agua, posiblemente con Hidrobomba. La cantidad de agua aumentaba rápidamente. Asustado, sin pensar en lo que hacia, corrí. Un gran error. Blastoise me vio y me apuntó. Estaba paralizado, no podía moverme del susto. Luego, vi salir las torrentes de agua y cerré los ojos a esperar lo peor, sin embargo habían pasado cinco segundos y el agua no me había golpeado, abrí los ojos y vi algo increíble, un pokémon me había protegido usando Protección. Éste era muy pequeño, azul y con forma de un lobo bípedo. Era inconfundible, se trataba de un Riolu.
“Un Pokémon me salvó” era todo en lo que pensaba. Otra vez estaba en ese estado de shock. En vez de correr a esconderme, tenía mis ojos fijos en ese Riolu, me abrumaba el asombro, pero mayor fue mi sorpresa al ver lo siguiente. Riolu preparó un ataque, era una bola de energía que prácticamente lo superaba en tamaño, una Esfera Aural. Eso solamente me trajo más interrogantes. ¿Cómo era posible que Riolu supiera ese ataque?, salí de mi shock al oír el estruendoso ataque al golpear a Blastoise, quien salió despedido contra la pared de una vivienda barrial. Pero éste no estaba vencido, se despertó y enfurecido miró al cielo y comenzó a gritar, tras eso, la lluvia se transformó en tormenta, Blastoise había usado Danza Lluvia. Acto seguido lanzó un Rayo Hielo, pero Riolu lo evadió y utilizó Ataque Rápido. Rodó por debajo del gran Pokémon tortuga y desde atrás le dió un duro ataque de Palmeo en la cabeza noqueándolo.
Al ver que Blastoise ya no se despertaría en un buen rato, me acerqué a Riolu y me paré frente a él.
-Riolu, ¿Tú usaste ese movimiento para protegerme y no para pelear con Blastoise, verdad?
-Rio… (Asintió con la cabeza).
-Gracias amigo, me llamo Matías, Mati para mis amigos, pero ¿por qué me ayudaste?
-Riolu, Rio…
-Eh, esta bien, ¿por qué tu eres bueno? ¿Por qué no atacas a quien sea sólo porque si?
-¿Rio?
-Ah, entonces no sabes. Y ¿por qué…
Tras formular esa pregunta, un policía desde la otra esquina gritó:
- Niño, sal de ahí. ¡Cuidado con esos bichos!
Al oír esto, el Blastoise comenzó a moverse y trató de levantarse. El policía desesperadamente sacó su arma y disparó. Riolu puso cara de enojo y se lanzó hacia donde estaba el agente avanzando solo unos metros, para entonces la munición de la pistola del oficial ya estaban en camino, rozó a Riolu y le dio en el brazo a Blastoise que perdió el equilibrio y volvió a caerse. En el momento en que el oficial bajó su arma, tomé a Riolu del brazo y me lancé a correr, primero detrás de Blastoise, unos dos metros al descubierto y finalmente agachado por detrás de un auto para luego escaparme por la otra calle. Corrí a más no poder junto a Riolu y por detrás, el policía.
-¡Larga eso chico, es peligroso! -Exclamó el uniformado.
Sin hacerle caso doblé la calle, salté dentro de una casa y rodé hacia unos arbustos en donde me escondí acompañado del pequeño pokémon luchador. Permanecimos ahí en silencio unos diez minutos, cuando me asomé no había nadie, saltamos el bajo muro de la casa hacia la acera.
-Ya se fue. ¿Donde te dio ese mal nacido? -observé la herida- Sólo te rozó, ¿te sientes bien?
-Rio… (se expresó con una cara de dolor con rasgos de tristeza).
-¿Puedes caminar?... No, mejor súbete a mi espalda. Vamos a mi casa, antes de que alguien nos vea.
-¡Rio! (Gritó con un poco de alivio).
Unos minutos mas tarde llegamos a mi casa, afortunadamente esta se encontraba sola, ya que mis papás se encontraban trabajando y mis hermanos estaban en la escuela, ellos asistían al turno tarde. Llevé a Riolu a mi dormitorio, lo senté en la cama y corrí al baño. Empecé a revolver el botiquín, tomé unas vendas y luego pasé por la cocina y tome unos panecillos. Volví a la habitación y comencé a vendar a Riolu.
-Esa bala solo te rozó, sino hubiese sido mucho más grave, no vuelvas a hacer una estupidez así ¿De acuerdo?
-Rio… -Exclamó triste.
-No te preocupes, ya no importa. Riolu, hay tantas cosas que quiero preguntarte que ya no se por donde empezar. Dime, ¿Ese ataque que usaste contra Blastoise era Esfera Aural?
-Rio -asintió con la cabeza.
Entonces entre todas mis dudas surgió una respuesta, yo sabía muy bien que solo había una forma de que Riolu supiese usar la Esfera Aural, naciendo con el movimiento aprendido. Pero eso era imposible, pensé, los de Game Freak dijeron que ellos no podían reproducirse, pero… ¿Quién podía saberlo con certeza? Así que me saqué la duda.
-Riolu, ¿tú naciste de un huevo?
-Rio -nuevamente asintió.
-Pero ¿cómo es posible? ¿En donde naciste?
Riolu, repetía su nombre tratando de explicarme, claro que no le entendía, entonces noté en su rostro una mirada de iluminación, como si se le hubiese ocurrido algo.
El se paró sobre la cama, cerró los ojos y de pronto empezó a brillar, pero de una forma diferente a la vez anterior. Estiró su brazo y lo puso sobre mí. Sentía como una extraña fuerza moviéndose dentro de mí, instintivamente cerré los ojos. Al abrirlos ya no estaba en mi habitación, me encontraba en un lugar cubierto por una niebla azul que no parecía tener fin. En frente de mí se encontraba Riolu. Me relajé un poco al ver una cara conocida, pero luego…
-Matías, ¿puedes escucharme?
Al oír que el Pokémon habló, me caí al suelo del susto.
-¿Estas bien Matías?
-Sí… eh creo. Bueno para empezar no me digas Matías, como ya te dije mis amigos me llaman Mati.
-Esta bien Matía… Mati.
-¿Dónde estamos?
-Estamos en mi Aura.
-¿En tu aura?
-Sí. Los guardianes del aura podemos entrar en nuestra o en la de alguien cercano a voluntad. Aquí puedo hacer todo lo que quiera como hablar tu lengua, o hacer esto...
-¿Qué cosa? -Pregunté.
Alcé la mirada, mi cabello era rosa. Ésto causo que me cayera otra vez. Sí, soy algo torpe.
El Pokémon rió y después acomodó mi cabello.
-Sí muy gracioso, bueno ahora Riolu dime, ¿para qué me trajiste acá?
-¿Querías respuestas no?
-Sí.
-Bueno, entonces mira.
Después de decir eso, el azul entorno se convirtió en un paisaje. Yo me encontraba en el cielo flotando junto a Riolu y después de haber visto tantas películas, no me costó mucho asumir que estaba en una de esa visiones en donde nadie puede verte o escucharte, así que me concentre en observar lo que pasaba.
En la escena se podía apreciar a dos Lucario con un huevo lo que me confirmó que efectivamente, los pokémon si podían criar. De aquel huevo nacería un Riolu.
-Ese eres tú. ¿No Riolu?
-Sí, escucha.
Puse atención en lo que hablaban los padres de mi pequeño amigo.
-Ya pronto saldrá -dijo el padre.
-Así es ya no puedo esp… Oh, mira ¡se está abriendo! ¡Se está abriendo! -exclamó su madre.
Luego de eso aprecié una conmovedora imagen, el nacimiento del Riolu. Ya habiendo roto completamente su cascarón, su madre lo tomó y le dio un abrazo, su padre aparentando ser un sabio Pokémon mencionó…
-Un nuevo guardián del Aura ha nacido.
Pero pronto la bella historia sufre un cambio de rumbo.
-Mira lo que pasa ahora -dijo Riolu.
El paisaje avanzó un poco en el tiempo, se veía en el mismo prado a la familia de Riolu, unos días después de su nacimiento. Su mamá jugaba con él, mientras su padre descansaba en un árbol. La armoniosa imagen fue cortada por un hombre encapuchado, vestido de negro. Este hablaba español, aunque era difícil saber si lo hacia realmente ya que Riolu traducía todo lo que pasaba.
-Así que este es el Lucario protector del Aura que nuestro traidor amigo creó para detenerme. Que lastima que no podrá encontrarlo para luchar junto a él -el hombre de negro dijo a el mismo, o al menos eso creía.
Lucario, el macho, saltó y se paró frente a ese amenazante humano. Luego de gruñirle, giró hacia su pareja y le dijo…
-¡Ya va a empezar todo, llévate al niño de aquí! ¡Él es la ultima esperanza!
-¿Pero que te va a pasar a ti? Jamás los vencerás.
-¡Que corras te digo!
La madre del Pokémon corrió con este de la mano, pero la escena seguía centrada en su padre. Volteé para ver a Riolu y este se encontraban con una expresión de tristeza, antes de que el me notara regresé la mirada hacia lo que ocurría ahí abajo.
La joven Lucario corrió con su hijo en brazos, mientras tanto el macho se enfrentaba al humano. Éste lanzó una esfera aural, pero del encapuchado salió un resplandor que la desvió, ese brillo era cada vez mas intenso y comenzó a tomar forma, una forma conocida por mi, era inconfundible, era… El glorioso Arceus.
No podía creerlo, ¿que hacia el Pokémon Alpha, en manos de un maligno hombre como ese? De pronto un resplandor comenzó a emanar del omnipotente Pokémon, lo que causo que el padre de Riolu perdiera control de su cuerpo. Éste comenzó a golpearse mientras el extraño encapuchado reía.
-¡Ahora quien va a proteger a esa inmunda criatura que tienes por cría! -el hombre exclamó.
Acto seguido, Lucario posó su pata sobre su cabeza, aunque pude observar el gran esfuerzo que hizo por resistirse, fue inutil. Cargó una esfera aural y se suicidó involuntariante, este calló tendido en el suelo y lo único que se oía en la escena era la ruin y odiosa risa de aquel encapuchado. En ese entonces, al ver el cuerpo que yacía muerto del pokémon luchador sumada a las lagrimas de Riolu al recordar ese terrible momento, solo podía sentir vergüenza por ser de la misma especie que ese asesino.
Riolu, cambió la imagen a unos tres o cuatro kilómetros del lugar del hecho, donde pude divisar a su madre junto con él, pero no estaban solos, eran perseguidos por varios Pokémon, un Pinsir, un Aggron, un Shiftry y algunos Beedrill. Ella corría muy rápido, pero no fue lo suficiente para evadir el Trueno de Aggron. La amorosa madre, ya sin energía se desplomó en la hierba.
-Debes irte - la agotada Lucario dijo dirigiéndose a su hijo.
-Pero… - Riolu respondió antes de ser interrumpido.
-Sin peros, ¡escapa ya!
Lucario, dejó al infante Pokémon en el suelo y dio media vuelta hacia sus enemigos.
-Yo los entretengo mientras escapas… Debes sobrevivir.
-Sí, adiós Mamá.
-Adiós hijo mío, si no llegásemos a volver a vernos quiero que sepas que estuve, estoy y siempre estaré orgullosa de ti y siempre voy a estar ahí contigo.
Esa escena conmovedora me hizo estallar en lagrimas, cosa que en mí es muy raro. Luego Riolu hizo otro salto en el tiempo, allí las cosas se aclararon un poco mas, el se encontraba vagando por las calles de una ciudad japonesa, lo sabia por los grandes anuncios con símbolos comunes de la zona, que se encontraban en todos lados. En ese momento comenzó a llover muy fuerte, era un diluvio, lo que causó que Riolu, debido a su inocencia, subiera a un barco carguero para cubrirse. Creo que es obvio lo que pasó, pero aun así se los diré, el barco zarpó.
Luego de otro de los ya tantos saltos en el tiempo, vi como el barco arribó a mi nación, Argentina. Riolu se bajó y fue cuando la visión terminó. Muy entristecido abrasé a Riolu, finalmente podía comprender su dolor, muchas noches yo había pasado en vela pensando en que pasaría si uno de mis padres muriese y ahora me encuentro con Riolu que había perdido a los dos el mismo día, ya que aunque no lo vi se que era imposible que su madre saliera victoriosa en ese encuentro en el estado en que se encontraba.
-Ahora Mati, ¿ya entendiste lo que me pasó? -el alterado Pokémon dijo.
-Sí, todo esta bien, quédate tranquilo, ahora estas conmigo.
-Gracias…
Solté a Riolu y luego salimos del Aura, había vuelto a mi habitación y el reloj no se había movido ni un minuto, con lo que podrán sacar conclusiones sobre como transcurre el tiempo en aquel lugar. Riolu usó mucha energía para llevarme a mi también dentro de la zona aural, por lo que cayó dormido sobre la cama. Me recosté junto a él y me quedé pensando, al ritmo de la lluvia que nuevamente comenzaba a caer lentamente y tomé la decisión de que a diferencia de muchas tonterías de adolescente que había hecho, debía decirle a mis padres sobre Riolu y la conspiración detrás del control de los pokémon.
CONTINUARÁ



Sólo tengo buenos recuerdos de ustedes y de este agradable lugar también.
. Como me recomendaste seguí trabajando en la ortografía y en caunto a llevarlo lejos ojalá así sea, ya tengo escritos unos cuantos capitulos pero faltan muchos. Saludos.



pero lo que me gusta es q ha hecho que se unan los dos amigos en el viaje.
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