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#41

[FC] ~ Proyecto Sharing ~ [Cap. 9]

[FC] ~ Proyecto Sharing ~ [Cap. 9]

Aquí esta mi cap. Espero que os guste ^^


Spoiler
-¿Te queda mucho?...vamos Rean ¿que le pasa ahora?...esto se complica.
-Ya casi esta, dame un segundo.
-¡Date prisa! ¡No tenemos un segundo!
-Solo un código mas…
- Ya me ha dado la señal, deséame suerte.

Un joven de detrás de los arbustos colgó su teléfono móvil, su figura se veía justo al lado de uno de los muchos árboles de ese paisaje; vigílate, atento, expectante al combate que se libraba .Cambio su teléfono de su mano por una pokéball.

-Vamos compañero, Duka, es hora de actuar.

De la pokéball salió un majestuoso Gengar, los ojos del pokémon afirmaron las palabras de su entrenador, ojos de un color rubí, que parecían las ventanas del infierno. Éstos detallaban a su entrenador, veían a un joven con físico atlético, no muy alto, se diría que su altura era de unos 1,75, pero con gran espalda y ceñidos músculos que hacían ver que su chaqueta le quedaba algo ajustada, de cuero negra que hacia juego con su camiseta interior, en la que se podía leer, “no es cuestión de edad” por su llamativo color plateado en las letras, sus pantalones también hacían gala de su buen gusto, unos jeans entre azul marino y negro; y sus zapatillas deportivas, como no, de marca.

Todo parecía indicar que no estaba allí por casualidad, un hombre fuerte y con recursos, que hacía sino en ese lugar, esperando casi camuflado.

¡Duka, prepara una bola sombra contra manetric! –dijo convencido-
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Gouka: ¿Qué te pasa Darius? ¿Que haces? ¿Por qué no acabas con ese mequetrefe?

Allí estaba el ejecutivo níveo, viendo con desesperación como su subordinado se complicaba en la pantalla blanquinegra del monitor, pero se quedaría de piedra al ver que el monitor se quedó sin señal un momento, para volver pero ya no veía el combate, se levantó de golpe de la silla y un golpe frío se apoderó de su cuerpo y cada centímetro de su piel sentía como cada vello se ponía de punta y solo con mirar la pantalla. No hay que ser un erudito para saber como se sintió al escuchar:

"Hola Gouka, te felicito, sinceramente. Has conseguido cosas inimaginables, has pisado a cualquiera que se te pusiese en medio, te has abierto paso en tantos para llegar a donde estas, sabes muy bien que te podría haber metido en la cárcel con solo inspeccionar uno de tus edificios, pero no lo hice, preferí, al igual que otros, esos a los que pisoteaste y apartaste del camino, hacerte pagar todo. Para eso hay que hacer sacrificios, yo ya he hecho el mío…y tu… ¿estas preparado?"
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Los ojos de Darius vieron como de un salto providencial salió por encima de los árboles una gran aterradora sombra. Atónito quedó al ver cuando éste cayó con gran elegancia en medio del combate. La escena no tenia igual, un Gengar de un tamaño fuera de lo común, de un color vinotinto y una sonrisa propia de un no vivo, extendió sus brazos y una especie de agujero negro comenzó a crearse, su forma cambio y se hizo muy grande. La bola oscura, arrazo literalmente su trayecto hasta que golpeo el cuerpo de many que no pudo hacer nada por esquivarlo. El can eléctrico saltó por los aires llevándose por en medio a Esperany y dejando K.O. a ambos pokémons.

-No puede ser… -la voz de Darius era incrédula-

-Hideki, mantén esa placa bajo control –haciendo la gracia- ahora reúnete con nuestro hombre de adentro y que te vende eso rasguños.- de entre la sombra salia la figura casi militar del entrenador del Gangar.-

-Claro Taylor –voz cansada-
-Por cierto, buen trabajo.

Hideki agradeció las palabras y guardo a Stanler en la pokeball, inmediatamente después desapareció hacia el edificio níveo. Así quedaron solos el incrédulo Darius, el inconsciente Rean y el intrigante Taylor en escena con sus pokémons repartidos por el campo.

-Darius, Darius, Darius, -voz retórica-

--¿Cómo sabes quien soy? ¿Cómo sabes mi nombre?–parecía confundido y aturdido-

-Sé muchas cosas, y no es por alardear, pero te conozco más que tu propia madre, por eso sé, que eres un solo un mandado… -le miraba a los ojos- podría meterte en prisión, pero tu familia no estaría orgullosa de ti y, créeme, los maltratadores de pokémon no están bien vistos en la cárcel… te haré una propuesta para remendar tus errores, algo no muy tradicional. El quipo níveo no vera el sol del próximo día; ahora elige, regresa al edificio níveo y delata este asalto ó regresa, has como si todo te ha salido de perlas y reclama tu recompensa, eso si, has todo lo que se te pida dentro…pareces listo, las reglas están claras, tu decides.

Darius se quedó de piedra al escuchar las palabras de Taylor, este último lo dejo allí con sus pokémon tirados en el suelo, y se dirigió hacia Rean que seguía en estado de shock.

-Maldita sea Rean, vamos te necesitamos ¡joder! – Se lo decía mirándolo a la cara y con una mano en su hombro- te sacare de aquí.

Taylor sacó su Teléfono y llamó:

-¿Sí? Soy yo, hay un imprevisto ¿estas en la base? Pues ven a ocupar mi lugar, yo regresaré a la base…bien –finalizó la llamada- arcanine, crobat, duka nos vamos.

Taylor montó a Rean en el lomo de su pokémon y se desvanecieron en la oscuridad del bosque, dejando atrás a Darius y su dilema.



Bueno espero no haberme pasado jijiji –sonrisa malvada-
El_Pollo puede el elegir entre ser el personaje incógnito del comienzo que se reunirá con Hideki o el incógnito del final. Ya he sacado a varios personajes de escena, bueno a seguir disfrutando chicos.

PD: Hay puntos que he marcado pero no he especificado nada, cualquiera puede seguir con su imaginación.
--> Thanks -Saske- <--haz click!

Primera Firma Creada por Tigre15:



Spoiler
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#42

Re: [FC] ~ Sharing ~ [Cap. 9]


Muy bueno, ambos: Fuck y Tigre!! ^^
Aunque les falta aún desarrollar a ambos su capacidad redactoria.
Y Tigre, es un Luxray, no un Arcanine.
Una cosa... Hay algo que no me está gustando... ¡¡LA TRAMA NO AVANZA!!
Como que cada vez que les toca dan un pequeño paso y al final no pasa nada. Hace rato que deberíamos haber cambiado de escenario.
Esa es mi mayor crítica, siento que postean por postear y no avanzan en nada la trama.
Les advierto que si los evaluadores no admiten a Sharing en OT su premio se reducirá a un cambio de nick.
Tampoco sean tan flojos!!
Esop!!

-xªºz-

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#43

[FC] ~ Proyecto Sharing ~ [Cap. 10]

[FC] ~ Proyecto Sharing ~ [Cap. 10]

He aquí el bendito cap donde por fin salimos de la base (¬¬)

Spoiler
Darius se encontraba tan desconcertado que no se dio cuenta de la nueva intrusa que se acercaba a sus pokémon. La chica se encontraba por el metro sesenta de altura y no debía tener más de 13 años, su piel era prácticamente blanca, sus ojos negros al igual que su ropa y largo cabello, solo que estos tenían círculos azules haciendo que pareciera una Umbreon shiny.

- Taylor y Duka dejaron medio muertos a los enemigos, otra vez –dijo la desconocida mientras picaba a Many con una rama-

- ¡¿Q-qué haces?! –grito molesto Darius-

- Interesante –dijo levantando a Esperani- Oye, ¿ella es una mutación genética o nació así? –

- Una mutación gen… ¡¿Y a ti qué te importa?! –

- Creo que mezclaron su ADN con el de un Umbreon, pero no estoy del todo segura –

- Perfecto, primero me vence un idiota y ahora una cosplayer me interroga –

- Me llamo Anaís, y no soy una cosplayer –dijo molesta



Taylor observaba todo desde una computadora en la central de policía de Pueblo Paleta.

- Darius, Darius, Darius… por tu bien espero que no la hagas enojar –

- Gengar gen gengar –llamo el gran pokémon fantasma a su entrenador-

- ¿Qué pasa Duka? –dijo mientras seguía a su compañero- ¿Pero q… -



- Oye niña, no se de donde saliste pero será mejor que te vallas a casa –

- Escucha –dijo la chica sin darle importancia al enemigo- vas a entrar y hacer como si nos hubiéramos escapado, cuando todo se tranquilice vas a entrar a donde guarden las pokébolas y las enviaras todas a estas coordenadas –Anaís le entrego un trozo de papel en el que estaban escritos una serie de números-

- ¿Por qué te haría caso? –

- Hazlo o tu Espeon será comida de Garchomp –

- No serias capas –dijo el entrenador con temor-

- ¿Quieres apostar? –

Luego de unos segundos Darius cedió ante la presión y entro a llevar acabo la orden.

[…]

- Taylor ¿me escuchas? –Pregunto la chica por teléfono- …¡¿Eh?! ¡¿Ya despertó?!, bueno es un alivio… ¿nosotros? bien, si, ese inútil esta en la palma de mi mano, no me desobedecerá por el bien de su querida Esperani –rió con maldad- …Bueno, entonces iré apenas este todo listo –colgó y miro el cielo- parece que el “Proyecto: Sharing” avanza sobre ruedas –



Darius se encontraba frente a la puerta de Gouka, sabía que él no se creería cualquier estupidez, tenía que inventar algo bueno y pronto.

- ¡Maldita sea! – la puerta se abrió de golpe mostrando a un furioso superior-

- Señor, los enemigos… -

- ¡Yo me ocupare de ellos! –

- S-si, señor –

Ambos caminaron por los pasillos de la gran base Níveo, luego de unos minutos llegaron a la puerta principal, donde Gouka sacó a su extraño Infernape negro. Darius abrió temeroso la puerta, la vida de Esperani corría peligro y, pensándolo bien, la suya también.

- Me lo imagine –dijo Anaís apenas vio a los dos enemigos- Hideki ahora –

El oficial salio de entre unos arbustos con su Stantler, a quien rápidamente ordeno usar Hipnosis sobre Infernape. Al no poder esquivarlo, el pokémon de fuego quedo profunda mente dormido.

- Te dije que era un buen plan –sonrío la chica a su compañero- tu entrabas y enviabas las pokébolas y yo mientras distraía a los idiotas de nieve –

- Eso no importa, el imbécil de Reanzurito sigue inconciente –les recordó Darius-

- De hecho, despertó hace un buen rato –anuncio Hideki con tranquilidad-

- Fin de la conversación, si seguimos dándoles información terminaremos en problemas –la entrenadora sacó de su pokébola a una pequeña Jumpuff rosa- Lili, Somnífero –

Uno a uno todos dentro y fuera de la base cayeron dormidos, los únicos que se mantuvieron bien fueron Anaís y Hideki, aunque estaban apunto unírseles.

- Bueno, vámonos antes de que despierten –dijo la chica reprimiendo un bostezo-

Ambos comenzaron a caminar, adentrándose cada vez más en el bosque. Luego de unas horas de aburrida caminata llegaron por fin a su destino, la Central de Policía de Pueblo Paleta.

- Llegamos –anuncio Anaís con su último aliento-

- Ya era hora –le dijo Tayler asomando su cabeza por una de las muchas puertas- comenzaba a pensar que se habían perdido en el bosque –

- Si, si –dijo la chica con molestia mientras se sentaba a tomar agua- ahora dime, ¿donde esta el muerto? –

- En la habitación del fondo, se ha dormido así que no hagas ruido –

Taylor, Hideki y Anaís fueron hasta la habitación indicada, allí se encontraba Reanzuro, recostado en una cama y conectado a una extraña maquina que parecía marcar los latidos de su corazón. Al verificar que se encontraba bien, el oficial y la entrenadora soltaron un largo suspiro.

- Si él está bien entonces todavía hay esperanza de derrotarlos –dijo Hideki ya más tranquilo-

- Si, imagínate que hubieran derrotado así de rápido a uno de los candidatos a mejor oficial –dijo la chica acariciando a Lili-

De pronto se escucho como tocaban la puerta, los tres se miraron las caras durante un rato hasta que un grito desde el otro lado los hizo correr a abrirla.

- ¡Ayuda! ¡Por favor! ¡Unos tipos de blanco acaban de robar mi pokémon! -


Por si no quedo lo suficientemente obvio, el personaje del final es Bilbox
Misión cumplida, espero que les guste. Adeu ^^

Los guardianes del apocalipsis - Cap. 3: Un buen error y dos guardianes confusos
La madura, el cobarde, la genio, el relajado y la friki, ¿Podrán estos 5 adolescentes detener el final?
#44

[FC] ~ Proyecto Sharing ~ [Cap. 11]

[FC] ~ Proyecto Sharing ~ [Cap. 11]

Aca vengo a postear, algo atrasado xD. Ta vez sea un poco corto, pero creo que está bien xD.

Spoiler
En el capítulo anterior:
“Taylor, Hideki y Anaís fueron hasta la habitación indicada, allí se encontraba Reanzuro, recostado en una cama y conectado a una extraña maquina que parecía marcar los latidos de su corazón. Al verificar que se encontraba bien, el oficial y la entrenadora soltaron un largo suspiro.
- Si él está bien entonces todavía hay esperanza de derrotarlos –dijo Hideki ya más tranquilo-
- Si, imagínate que hubieran derrotado así de rápido a uno de los candidatos a mejor oficial –dijo la chica acariciando a Lili-
De pronto se escucho como tocaban la puerta, los tres se miraron las caras durante un rato hasta que un grito desde el otro lado los hizo correr a abrirla.
- ¡Ayuda! ¡Por favor! ¡Unos tipos de blanco acaban de robar mi pokémon!-”


Proyecto Sharing: Capítulo 11


Uno de los tres jóvenes abrió la puerta ágilmente, dejando pasar al chico que estaba en un elevado estado de nervios.
Tenía diecisiete años, llevaba sus cabellos sueltos, formando una voluminosa melena que superaba sus hombros y tapaba por completo sus orejas y parte de sus ojos.
-¡Ayúdenme!-gritó una vez mas con sus graves ojos color miel grandes y brillantes como la luna-¡Unos hombres de blanco me han robado todos mis pokémon!
La remera negra que llevaba, se había pegado a su delgado y largo cuerpo pese al sudor de haber corrido por doscientos metros sin parar, y al darse cuenta, tomó unos pasos de distancia.
-Parece que el equipo Niveo no va a parar-dijo Hideki mirando preocupadamente a sus compañeros mientras el otro chico seguía recuperando el oxígeno perdido.
-¿Cómo te llamas?-le dijo Anaís al joven.
-Soy Ilmari, vivo a unas pocas calles de aquí, ésos hombres me sorprendieron cuando estaba en el bosque con mis pokémon.
-Un gusto, yo soy Anaís, y ellos son Hideki y Taylor-se presentó al igual que a sus compañeros que saludaron con un gesto a Ilmari.
De repente, Ilmari sintió que algo se movía dentro de su bolsillo, un movimiento que incluso los otros tres vieron en el bolsillo derecho de su pantalón. El chico tanteó por fuera la forma redonda de una pokeball e instintivamente metió la mano en el bolsillo. Al sacar la reluciente pokeball de su bolsillo, se llevó una gran sorpresa, ya que tenía grabado el símbolo del equipo Niveo en la parte de atrás de la misma. Pero el aun no había oído hablar del equipo Niveo mas que en comentarios que sus amigos hacían, no tenía ninguna certeza de lo que era en verdad, por lo que Anaís paso a explicarle:
-Antes de que hagas alguna pregunta. El equipo Níveo es una organización maligna formada por ex miembros de organizaciones como el equipo Galaxia, Magma, Rocket y Aqua, formando un equipo mucho mas poderoso y poderoso, por supuesto.-explicó tras tomar una bocanada de aire.
-Entonces: ¿Por qué razón robaron mis pokémon?-pregunto aún extrañado el chico.
-Crean quimeras fusionando dos o más pokémon, por lo tanto, precisan pokémon para sus experimentos- explicó Hideki antes que nadie diga nada, dejando al otro chico aún mas preocupado de lo que ya estaba.
De un momento para el otro, la cara de Imari se transformo de una cara de tristeza y preocupación por sus pokémon, a otra cara, que no demostraba otra cosa que furia, rabia y ganas de matar al primer miembro de ese tal “Equipo Níveo” que hacía minutos ni siquiera conocía, y ahora le habían robado una de las cosas mas importantes que había en su vida. Y su mente ciega le obligó a lanzar la pokéball utilizando una fuerza que ni él conocía, que nació de la rabia e impotencia que momentáneamente reinaban en su mente.
-¡Espera!-gritó Hideki al chico, que empezaba a darse cuenta de lo que había hecho y hubiera hecho cualquier cosa por volver el tiempo atrás, pero ya era tarde, la pokeball estaba abriéndose y el pokémon saliendo de la misma. Pero la sorpresa en sus caras fue mayor cuando salió un pequeño pero oscuro Murkrow, que empezó a volar por toda la estación policial y les pareció loco, pero todos concordaban con que el pokémon estaba hablando, tal como si fuera un humano.
-¡¿Dónde estoy?!-gritó con una voz agria y chillona, tal como la de un pájaro mientras miraba a los tres chicos con una cara de preocupación y tristeza.
Ninguno de los tres salía de su asombro. Nunca habían visto algo tal, era un pokémon que hablaba, seguramente uno de los muchos experimentos del equipo Níveo. Se hizo un silencio que duró tres minutos, y se fue en miradas que iban sobre todo hacia aquella extraña ave.
-Puede hablar…-dijo Taylor en un estúpido y obvio comentario para romper el silencio ganándose las miradas de los otros tres chicos e incluso la del Murkrow.
-Eh… dinos, ¿Cuál es tu nombre?-dijo Anaís al ave tras una breve pausa.
-Murky…-dijo-Y si se preguntan por qué puedo hablar… es que he sido víctima del equipo Níveo. Cambiaron mis cuerdas vocales por las de un humano, lo que me hace hablar como un humano.-explicó a los otros.
Aparentemente, el equipo Níveo no tenía piedad con los pokémon. Ya se sabía que sacrificaban pokémon para las quimeras, pero ¡¿Esto?! ¿Cómo podía alguien tener tanta sangre fría como para sacrificar incluso un humano?
Sin embargo, era una ventaja que ese pokémon hablara. Fue tal la sorpresa que se llevaron que olvidaron por completo de quien era ese pokémon. Pertenecía al mismísimo equipo Níveo, lo que les daba una increíble ventaja, ya que era tan grande el sufrimiento y el rencor de ese Murkrow que no dudaría en darles información acerca de aquella organización maligna.
Ilmari, quien había permanecido todo el tiempo callado, se distrajo de la conversación un rato para observar mas profundamente al ave. Su pelaje era azul como el de todos los de su especie, sus ojos rojo sangre brillaban con la luz proyectada desde la ventana, dándoles un brillo especial. Pero se detuvo a ver su pata izquierda. Logró ver en ella una mancha de sangre que venía de su ala y casi empezaba a gotear el suelo.
-¡Estas herido!-exclamó Ilmari.
Pero era tarde, el pájaro cayó al suelo del dolor.

Luego de unas horas de viaje y tras haber sido curado en el centro pokémon de la ciudad, Murky estaba completamente curado. Eran apenas las tres de la tarde y el sol daba de lleno en los bosques y prados de la ciudad.
-Esos del equipo Níveo me las van a pagar, han experimentado conmigo como si fuera una rata, me han usado.-se quejaba Murky recordando el experimento que habían hecho en él.-Déjenme contarles donde se esconden, los agarrarán donde ellos menos lo esperan, es una base oculta, no es la base principal, pero es una de las mas importantes y grandes. Tengo entendido que es donde crean las quimeras.-dijo brindando toda la información que tenía acerca del equipo Níveo, lo que sería muy útil para recuperar los pokémon de Ilmari.

Al llegar a la estación policial, Anaís se quedó para acompañar a Reanzuro, mientras los otros fueron a la supuesta base, confiando en lo dicho por el Murkrow.
El camino hacia la base implicaba atravesar de lado a lado el bosque, caminar algunos metros más, y ahí estaba, tan a la vista como cualquier árbol en el bosque, solo que nadie se imaginaría que al levantar una tapa de metal de mas o menos diez centímetros de grosor, no habría una alcantarilla, sino la mismísima base en donde el equipo Níveo creaba sus famosas quimeras.
Al levantar la tapa, no parecía haber nadie cerca, solo se divisaba una oscura y angosta escalera cuyo fin no era visible. Cada uno de los chicos dudo por un momento si entrar o no, pero cambiaron de opinión al recordar todos los pokémon que serían sacrificados, juntos con los de Ilmari si no hacian algo. Al entrar, bajaron la extensa escalera aun sin ningún indicio de que hubiera alguien allí dentro, pero cuando estaban a unos pocos escalones de llegar, oyeron algunas voces perdidas que venían de apenas algunos metros de donde ellos estaban.
-Veamos…un Mightyena, un Nuzleaf, un Larion y…-enumeraba el temible líder, Gouka -¡Dios santo! ¡¿Qué es esto?!-se levantó sobresaltado-Es un…Solrock… ¡shiny!-sonrió mientras salía de su asombro.
-Esos son mi pokémon-susurró Ilmari a los otros dos chicos con un leve tono de tristeza.
-Bien, vallamos-dijo Taylor.
-¡¿Estás loco?!-exclamó Hideki-Ese tipo es muy peligroso, no estamos tratando con cualquier miembro del equipo Níveo, sino con uno de los líderes.-dijo tratando de hacer entrar en razón al otro, pues tenía razón, nunca se sabía con que podía salir aquel tipo.
-¿Pues entonces para que hemos venido hasta aquí?-respondió Taylor.
Esta ves, era el otro muchacho quien tenía la razón. No en vano habían atravesado el bosque con todo lo que implicaba. Era hora de atacar, ¿qué mas se podía hacer? Si no lo hacían… ¿quién sabe cuantos pokémon morirían? ¿Quién lograría vencer de una vez por todas al maldito equipo Níveo? ¿Quién lo haría…?
Nadie aguantó más la impotencia que les carcomía por dentro y sin pensarlo, bajaron esos diez, quizás veinte escalones que los separaban y se hicieron ver por el líder y los otros dos miembros de la organización que había.
-¡¿Qué hacen ustedes aquí?!-gritó Gouka a los tres chicos.- ¿Cómo lograron entrar?-dijo, pero su pregunta se respondió sola a ver el pájaro que sobrevolaba sobre las cabezas de los jóvenes.- ¡Maldito pájaro!-gritó al enviar a uno de sus pokémon tras lanzar su pokebola. De la pokebola salió Zaru, su extraño y negro Infernape, con unas inigualables ganas de matar a todo lo que pase por su camino.
-¡Zaru! ¡Lanzallamas contra ellos!-gritó y su pokémon acató enseguida la orden.
El enorme pokémon se abalanzaba hacia ellos a una velocidad inigualable, llevándolos a un final trágico.
-¡Duka! ¡Protégenos de ese lanzallamas!-gritó Taylor lanzando la pokebola y dejando salir a su corpulento Gengar de su interior.
El Gengar llevó todo el daño de aquellas poderosas llamas negras, pero no tuvo mas fuerza… ni siquiera para mantenerse parado; cayó al piso y su dueño lo hizo volver a su pokebola. Pero ese Infernape iría por otro intento, y esta vez no fallaría, el enemigo estaba indefenso… ¿qué hacer?
-¡Vamos Garchomp! Hay que derribar a ese Infernape- se oyó una voz escaleras arriba, que se acercaba cada vez más.


Siguiente escritor: El_Pollo.
Fecha límite para publicar el capítulo: 25/4

Listo :3

BANZAI!
DEAL WITH IT
#45

[FC] ~ Proyecto Sharing ~ [Cap. 12]

[FC] ~ Proyecto Sharing ~ [Cap. 12]

Capitulo hecho en tiempo record por culpa del que invento la escuela (te maldigo ¬`´¬)

Spoiler
-¡Vamos Yho! Hay que derribar a ese Infernape- se oyó una voz escaleras arriba, que se acercaba cada vez más-



Un elegante Flygon aterrizo frente a los entrenadores mientras Anaís saltaba los últimos cinco escalones. Pero la mayor sorpresa llego cuando Orion salto de la escalera hasta ellos llevando consigo a…

- ¡Rean! –exclamaron Hideki y Taylor al verlo bajar de su Luxray-

Él se limito a mirarlos y sonreír como diciendo “estoy bien”, a pesar de verse exhausto y débil.

- ¿Por qué lo dejaste venir? Se supone que debería descansar más –regaño Taylor a Anaís-

- No es mi culpa –le respondió en susurro- cuando termine de contarle lo ocurrido él ya estaba esperando en la puerta –

Taylor estaba apunto de gritarle a la chica cuando una Bola Sombra paso por el espacio que había entre ellos.

- Esperani, parece que tendrás que volver a intentarlo –dijo Darius acariciando a su querida Espeon-

- Yo me encargo de él –anuncio Anaís sacando una pokébolas negra con detalles azules- Vamos, Umbriel -

El Umbreon shiny salio de la luz roja y se quedó parado frente a su entrenadora.

- Tú encárgate de esos inútiles, Aisuo es mío –

Darius asintió y saco a Many y a su Glalie. Anaís penso pedir ayuda pero luego recordó como se encontraban las cosas.

- Perfecto –murmuro para si misma- uno sin pokémon, el otro con un Stantler semi-derrotado –volteo a ver suplicante a Taylor- Por favor, dime que tienes otro pokémon –

El chico negó con la cabeza mientras regresaba a Duka, intentando buscar una posible escapatoria sus ojos descubrieron una pokébola a pocos metros de él. Sin decir nada comenzó a correr para alcanzarla dejando la tarea de cubrirlo a Anaís.

- Maldita sea –susurro ella mientras Yho protegía a su compañero de un Rayo- ¿Qué te cuesta avisarme? –dijo sacando una tercera pokébola- Vamos, Sombra –

Una bella Espeon albina salio de la pokébola y miro a su entrenadora con unos profundos ojos negros.

- Asegúrate de que el “Héroe de la Película” termine intacto –dijo señalando a Taylor, quien se había detenido ante el nuevo intento que hizo Many por freírlo- y a ellos también cuídalos –esta vez señalo a Hideki e Ilmari quienes iban a recuperar los pokémon robados-

La Espeon miro con pereza y aburrimiento el campo de batalla, como si eso fuera una simple batalla callejera. De pronto una explosión hizo voltear a todos, detrás suyo se peleaban Zaru, el extraño Infernape negro de Gouka y Nightmare, el Absol de Reanzuro. Ambos pokémon iban muy parejos y se atacaban con todo lo que tenían, se notaba que la ventaja de tipos no afectaba en lo más mínimo a ninguno.

- Umbriel, Bola Sombra –dijo Anaís haciendo un esfuerzo sobre humano por volver a su batalla- Yho, Excabar… aunque no se que tan buena idea sea –

Luego de unos minutos la batalla parecía ganada, pero entonces se mostró la razón de la tranquilad de Darius.

- Ahora, ataca –grito mientras una extraña mezcla entre Mightyena y Houndoom se dirigía al desprotegido Taylor-

Antes de que el pokémon lo alcanzara dos Bolas Sombras por parte de Umbriel y Sombra lo golpearon, llenando de humo el lugar.


Listo, por cierto como no tengo un Garchomp lo cambie por mi Flygon. Adeu ^^ (y repito, te maldigo >=P)

Los guardianes del apocalipsis - Cap. 3: Un buen error y dos guardianes confusos
La madura, el cobarde, la genio, el relajado y la friki, ¿Podrán estos 5 adolescentes detener el final?
#46

[FC] ~ Proyecto Sharing ~ [Cap. 13]

[FC] ~ Proyecto Sharing ~ [Cap. 13]

Bueno, ya con esto acabo mi participación en el proyecto, me he entretenido mucho hasta ahora y espero ver lo demás cap. Aparte quisiera agradecer a ~Agus por toda su ayuda ^^

Spoiler
El humo hizo que hubiera un momento de tensión en el ambiente, ya que nadie veía nada y todos estaban expectantes sin moverse. La forma agitada en que respiraban todos hacía ver que todo iba muy enserio.

-No tengo motivos para perder el tiempo con esta panda de inútiles –exclamó Gouka- Darius encargarte de estos personajes y cuando termines reúnete con el alto mando níveo.

-No iras a ningún lado –gritó Rean-

-No estás en posición de opinar poli de pacotilla, Zaru pantalla de humo.

El simio alzo una gran pared de humo que hacía imposible ver nada, y en un abrir y cerrar de ojos Gouka había dejado el lugar como si de un mago se tratase. Y ahí quedaban por parte del equipo níveo Darius y sus pokémon y por parte de los rangers, Anais, Hideki, el recuperado Rean y Taylor. La gran instalación nívea era testigo del enfrentamiento que se libraba, la quimera de Darius observaba con recelo a todos los allí presente, no necesitaba mucho para atacar, mientras que los pokémon de Anais seguían estando atentos a las ordenes de su entrenadora, pero se les veía ya cansados, ¿y el flygon donde estaba?

-Darius ¿a que juegas? Se supone que te hemos advertido. – Le miró Taylor-

-Tranquilos, si los hubiera querido eliminar ya lo hubiera hecho-

-¿Por qué no guardas a tu chucho y hablamos? – la psicología de Hideki era muy descarada, propia de un nuevo-

-¿Por qué no me decís que es lo que queréis y terminamos antes? –dijo Darius de forma sarcástica-

-En realidad ¿dónde estamos muchacho? –Pregunto Rean-

-Pues mirad con atención, -abrió los brazos mostrando el recinto, era la primera vez que los rangers se fijaban con atención en la guarida- este es el lugar donde se experimentan con quimeras, aquí es donde se ven las compatibilidades genéticas, donde surgen las nuevas formas de pokémon. Aquí es donde empieza todo.

-Esto es deprimente –suspiró Hideki en un intento por asimilar la información-

Los ojos de Anais vieron con detalle aquel lugar. Se encontraban en lo que sería el hall de la guarida, entre el final del túnel de acceso y lo que sería los laboratorios níveo. Un gran salón, como si de un hotel se tratase, había una especie de recepción en este momento, vacía, con muebles y detrás ascensores que llevaban a los pisos de arriba que estaban bien protegidos, era como si hubiera un edificio bajo tierra, era algo digno de ver.

-Rean ¿que piensas? -Preguntó Taylor-

-Si no me equivoco, cosa que no suele pasar, aquí dais rienda suelta a vuestra imaginación, ¿no es así Darius?- pregunto Rean-

-Pues si –respondió Darius- como ya he dicho, aquí comienza todo.

-Entonces debemos cerrar este recinto permanentemente Taylor –dijo convencido Rean-

-Eso me lo suponía, - contestó Taylor- llamemos a refuerzos y que se encarguen de desmantelar este lugar… Darius ¿a donde fue Gouka?

- Supongo que fue a alguna de las otras instalaciones…a la de producción en cadena imagino… y en cuanto a desmantelar el lugar… creo que eso va ser posible solo de una manera –insinuó Darius-

-¿Cómo es posible?¡¡¡ Hay mas de estos lugares!!! ¿Producción en cadena?...no…no puede ser…-replicó Hideki muy dolido mirando a la inmutada Anais.

-¿De qué manera?, explícate -interrogó Rean-

-Si este lugar cae intacto en vuestras manos, ese será mi verdadero fin. Así que, se activará el proceso de autodestrucción...

-¿Autodestrucción? eso es una broma ¿verdad? -Taylor no se lo podía creer-

30 minutos


-Ojala y lo fuera, -rió Darius- mira si quitas el dedo de este mando a distancia, el edificio volará en mil partes. –tomó la mano de Taylor y le dio el control remoto de una manera muy poco honesta- si sales de este edificio, los inhibidores se volverán detonantes, si intentas usar algo que no tenga huellas dactilares humanas que lo presionen, os volveréis confeti, y si pasan 30 minutos y todos seguís aquí seréis testigos de verdaderos fuegos artificiales –explicó Darius- bueno, quiero decir 29 minutos…la cuenta atrás a comenzado…hasta la próxima rangers.

-Eres un ….. –gritó Anais, muy histerica-

-¿A dónde crees que vas Darius?- Hideki intentaba detener a Darius-

-No pierdas el tiempo conmigo, arriba hay muchos pokémon que tenéis que salvar… –Darius corría hacia el túnel desapareciendo dentro de la oscuridad-

Mientras tanto Taylor veía perdidamente al aparato que tenia en la mano, mientras Rean pensaba algo para salir de esa situación.

28 minutos


- ¿¡Qué hacéis ahí parados!?- hay por lo menos 3 plantas, subid y salvad a los pokémon -Taylor regañaba a los suyos- vamos que no hay tiempo.

Todos se dirigieron con prisa hacia las escaleras ya que no podían entrar al ascensor, Hideki fue a la primera planta, Anais subió hasta la segunda en cuanto a Rean y Taylor subieron hasta la tercera planta.

23 minutos


- Rean, aquí hay un montón de pokeball, dentro de una especie de incubadora, no puedo sacarlas. - dijo Anais por el WalkieTalkie-

- Pues rompe el cristal hija, que pareces novata -respondió Rean, que se veía frustrado-

18 minutos


-Rean, aquí no hay pokémon pero hay una gran pantalla que dice:

Porcentaje de éxito: 24%
Porcentaje de fracaso: 76%

Numero de participantes: 4
Intentos: 7
Intentos fallidos: 7

-¿Sabes qué significa? -preguntó Hideki-

-No hay que ser un genio para entenderlo, era una quimera de 4 pokémon que ha sido un fracaso 7 veces... -respondió Taylor-

-Lo que quiere decir, que 28 pokémon han muerto en ese intento. -explicó Rean-

-Por Dios...me reúno con ustedes en un momento. Cambio y corto -se despidió Hideki-

Al llegar Rean y Taylor a la última planta, allí encontraron a 6 hombres con bata que no habían huido con la señal de alarma que sonaba. Estos sacaron a sus pokémon para defenderse. Uno de ellos sacó una quimera que era bastante digna de respeto, Un gran Machamp, que se veía muy fuerte pero distinto a los normales, sus 4 puños eran propios de Hitmonchan y sus piernas tan rápidas y hábiles como Hitmonlee.

15 minutos


-Parece que habrá que luchar -las palabras de Rean ya no eran las del manda grupo-

-Sabes que siempre ha sido un honor luchar a tu lado -respondió Taylor-

Se miraron fijamente y sacaron a sus pokémon. El gran Scizor y el majestuoso Gengar una vez más, juntos, pero en la mente de Taylor solo había un cosa. Un sentimiento inexplicable, como podía despedirse del que él consideraba su mejor amigo, tantos momentos juntos, sin duda, Taylor estaba pasando un mal rato.

- ¡Vamos Duka! enorgulléceme -exclamó Taylor-

-¡Has lo propio! - gritó Rean-

Anais y Hideki llegaron a la par a la tercera planta pero cuando llegaron ya el combate había acabado.


-Éstos hombres pasarán un tiempo con nosotros -dijo Rean, agarró una carpeta que estaba en la mesa y la guardó.

Hideki los esposó y bajaron todos a hall una vez más.

8 minutos


-He recogido por lo menos 50 pokeball -informo Anais-

Bueno es hora de que os marchéis, no os queda mucho tiempo -dijo algo cabizbajo Taylor.

-¿Eres idiota o te lo haces? ¿Tiene que haber algo que podamos hacer?...cuando dije el héroe de la película no quería que te lo tomaras enserio. -replicó Anais enfadada-

- ¿Qué quieres? ¿Morir aquí?... no seas tonta, además, a mi nadie me echara de menos, y ya era hora, estoy cansado de veros todos los santos días, por todos sois una panda de inútiles y sin excepción me dais grima -dijo Taylor intentando creerse lo que decía.

-Rean agarró del brazo a Taylor y le dijo- no se me ocurre nada que podamos hacer, pero no creo que debas quedarte tu, deja que yo cargue con esto.

-Sabes que lo haría encantado, pero ¿quien detendría entonces al equipo níveo? ya se lo hicimos saber a Gouka, hay que hacer sacrificios, y creo que me ha tocado hacer el mío, llévate a estos de aquí.

-Es tu decisión...pero…

-¡¡Pero nada!! Sal de aquí, y eso sí, llévate a Duka contigo, se que estará contigo mejor que con nadie, y cuando atrapéis a todo el equipo níveo acordaros de mi -sonrió Taylor algo melancólico.

-Eso esta hecho, muy buen trabajo -se miraron por un instante antes de estrechar sus manos- nos vamos.

5 minutos


Rean se dio media vuelta y sacó por delante a los científicos, la despedida entre Anais y Hideki fueron muy emotivas.

-Nunca he conocido a una mujer con tantas agallas como tu, la verdad es que ha sido un honor haber trabajado contigo Anais, en cuanto a ti Hideki, te queda un largo camino por recorrer, pero estoy seguro que serás el mejor poli de todos los tiempos –explicó Taylor- ahora iros, quedan 5 minutos..

Y sin más, los rangers y los detenidos salieron del túnel por donde una vez entraron, y no tuvieron que caminar mucho hasta que un gran estruendo sacudió aquel paraje, una gran explosión se escuchó, y de como si un terremoto se tratase, la tierra se movió...un momento de silencio tras el estallido reinó en ese lugar. De una manera muy extraña, la pokeball de Duka que Rean tenía en su mano se abrió y ni siquiera había salido el pokemon de ella, solo se veía la silueta rosa de su figura cuando un chillido que puso los pelos de punta de todos los presentes y su forma espectral se dirigió hacia las ahora ruinas bajo tierra, su pokeball callo al suelo y se partió en dos. Nadie dijo nada, pero la voz de Rean rompió el silencio.

0 minutos


-Sigamos, hay que acabar con esos asesinos -la voz acongojada de Rean hacía ver que las cosas no salieron como tenían que salir.

Ese DÍA llegaron a la base ranger y nadie quiso decir nada. Pero el silencio no sería eterno.

-¡¡¡ MI FLYGON!!! -gritaba Anais- ¡¡¡NO!!!

-Vaya, creo que perdiste más de lo que pensabas -susurró Hideki- ahora que tenemos hacer...,las bajas han sido muchas, para nada.

-Hideki, él sacrificó de unos no puede ser menospreciado. -rectificaba Rean- en esta carpeta hay mucha información, entre ella, nuestro siguiente objetivo, la guarida de producción en cadena.

Anais rompió a llorar como nunca antes lo había hecho, su superior Rean no podía hacer la vista gorda a eso, y la dejó en el salón de la base ranger, Hideki fue tras su superior.
-Hideki, será mejor que traigamos a nuestro plan B, ¿sabes a quién me refiero?

-Si señor…

-Dale la carpeta con la información, dile que quiero que se las ingenie y trace un plan para acabar con el maldito equipo níveo de una vez por todas. –si antes las cosas no estaban bastante calentitas, ahora si que Rean acabaría por tomárselo personal al cien por cien- tu y yo le esperaremos en las coordenadas que allí salen.

-señor, si señor…pero ¿no quiere usted trazar el plan? –Preguntó extrañado el cadete-

-Ahora mismo no puedo pensar fríamente, es mejor que lo haga otro, además se de muy buena fuente de que él hará un buen trabajo, y por cierto, encárgate de decirle a Anais que se tome unos días libres para que descanse, porque la necesitamos en toda su expresión.

-Esta bien señor.

Anais no se toma la noticia con mucho humor, pero obedeció las ordenes, en cuanto a Rean y Hideki se dirigieron a una ex fabrica de camiones, que se encontraba con mucha actividad interna para estar abandonada. Los agentes se estaban cansando de esperar en aquel paraje casi desértico, muy pedregoso y sin casi verde, el atardecer se acercaba, llevándose consigo el calor del medio día que asfixiaba a los agentes, el lugar recordaba bastante a la deshabitada Texas o Arizona. Cuando ya se comenzaban a preocupar, una voz robusta los pilló de sorpresa por la espalda, solo alcanzaron a ver la silueta cuando escucharon.

-¿preparados para la acción?
--> Thanks -Saske- <--haz click!

Primera Firma Creada por Tigre15:



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#47

[FC] ~ Proyecto Sharing ~ [Cap. 14]

[FC] ~ Proyecto Sharing ~ [Cap. 14]

Soy el unico que nota que parece que nadie lee sharing?
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Ambos chicos se dieron vuelta sorprendidos viendo como un chico de unos dieciséis años, alto con pelo marrón y ojos que hacían juego, parecía experimentado en el oficio de entrenador.

Fabri: Me llamo Fabricio, pero pueden decirme Fabri.
Hideki: Hideki, ¿Que precisas?

Pregunto desconfiado el policía sin bajar la guardia.

Rean: Tranquilo Hideki, le conozco.
Fabri: ¿Tu no eras aquel policía que ayudo en el robo de la mansión de los Richfold?
Rean: No pensé que me recordarías, como podrás ver, esta no es hora de una reunión.
Fabri: Se trata más de eso, el equipo Niveo hará lo imposible para lograr la quimera perfecta…

El chico trago saliva, los policías comprendieron que no seria fácil para el hablar.

Fabri: ¿Conocen el ataque del Team Roket a ciudad trigal?
Faq: Se apoderaron de la torre de radio y un chico conocido como Gold los detuvo.
Fabri: Pues su plan era controlar mediante ondas de radio a los Pokemon y forzarlos a evolucionar, pero ahora es peor, han logrado una antena que esclaviza a los Pokemon en un radio de cien kilómetros, pero esa no es la peor parte.

El chico tomo aliento nuevamente para poder continuar.

Fabri: Como sabrán los átomos de agua son diferentes a los de hidrogeno, por lo tanto teniendo un efecto diferente en los Pokemon que viven debajo del mar, lo mínimo que pueda pasar es que pierdan el sentido de la cordura.
Hideki: ¿Y porque es tan importante eso?
Fabri: Deben prometer absoluto silencio antes y después que todo haya pasado.

Ambos se miraron entre si, no podían pensar en que sería tan importante como para jurar silencio, pero era lo mejor.

Fabri: Cerca de su base principal duerme un Pokemon con el poder de acabar al mundo si así lo deseara, está sumido en profundo sueño, si las ondas los despiertan el equipo Nivea moriría junto con el resto de la humanidad.

Lo que había dicho el joven dejo sin palabras al resto, parte de ellos no querían creerle.

Hideki: ¿Y Si los Nivea quieren despertarlo?
Fabri: Lo dudo, es escasa la gente que sabe del Pokemon.
Rean: ¿Y entonces como lo sabes?
Fabri: Es una de las cuantas cosas que se le informan al campeón de la región.

Dijo el chico como quien no quiere la cosa.

Hideki: ¿¡Eres el campeón de Odissey!?
Fabri: Ahora eso es lo de menos debemos apresurarnos a su base principal.
Rean: ¿Tienes un Pokemon volador?
Fabri: Si, pero no sería seguro, podría vernos…

Fabri no pudo terminar al escuchar una voz que provenía de el exterior, obligándolo a esconderse detrás de un camión.

???: ¡Te encontré!

Una figura veloz se movió entre las autoridades y empujo con fuerza el camión destrozándolo contra la pared, una chica de largo cabello azul y ojos marrones, vestida de un pequeño short y camiseta corta careciente de mangas dejando su cintura descubierta, estaba abrazando al entrenador con tanta fuerza que llegaría a asfixiarlo.

Fabri: Sue…elgtame.

Rean y Hideki intercambiaron miradas y no pudieron evitar reír al ver esa escena.

Hideki: ¿Y desde…cuando son novios?

Pregunto el oficial tratando de no ahogarse con su risa.

Chica: Desde que mi héroe me salvo de esos sucios del equipo Nivea.
Fabri: Nog… so…mos nogvios, cual…gquiera…hubigra he…cho lo que yo higce…
Rean: Hasta donde yo sé que un humano se pongo violeta es que se esta asfixiando.

La chica no consiente de su propia fuerza dejo de abrazar al chico, quien trataba desesperadamente de respirar.

Fabri: Cindy, Ya te dije que...no somos novios, deja de seguirme.
Cindy: No tienes que ser tímido, mi Fabricito.

Hideki y Rean se llevaron la mano a la boca fingiendo toser, esperando no estallar de risa en cualquier segundo.

Rean: ¿Y dinos, que querían contigo el equipo Niveo?
Fabri: Ella es el resultado de un experimento del equipo Nivea al tratar de combinar a un Lucario en el cuerpo de un humano, la encontré encerrada con pocas energías, al parecer tuvieron éxito, pero la mayor parte de su energía se había ido, créanme que tuve que esperar una semana en el centro Pokemon para que se recuperara, (de lo cual me arrepiento).

Explico sin prisa pero sin pausa el chico, los policías habían dejado de reír de golpe, no podían creer lo sangrientos que eran sus enemigos, una cosa era ponerle cuerdas vocales a un Murkrow, otra cosa lo que habían hecho.

Fabri: El equipo Niveo no solo quiere mejorar los Pokemon que usan como herramientas, sino también a sus propios
soldados, cuando entre a la celda habían varios cadáveres con el uniforme blanco que usan, ella era la única que tenía signos vitales, si tan solo hubiera sido más rápido…
Cindy: Tampoco es que haya sido tu culpa, fueron los Niveos los causantes de todo.
Fabri Gracias Cindy…
Cindy: De todas formas pudiste salvar a tu novia.
Fabri: (Si tan solo hubiera sido más lento…)

Del cinturón saco una brillante y bien cuidada Super ball, lanzadora al aire para liberar un enorme Tropius que demostraba
estar en condiciones para hacer el viaje.

Hideki: Sal Pidgeot.
Cindy: ¿Daremos un romántico paseo por los aires?
Fabri: No, tú te quedas en el centro Pokemon, es muy peligroso.
Cindy: ¡Pero quiero ayudar!

El joven entrenador la tomo de las manos y la miro fijamente a los ojos.

Fabri: Si algo te pasara nunca sería capaz de perdonármelo, ve al centro donde estarás seguro, hazlo por mí, ¿Si?
Cindy: Si me lo pides así no puedo negarme.

Abrazo con fuerza al pobre y se despidió formalmente de Reanzuro y Hideki, antes de irse se dio la vuelta y le guiño un ojo a su “novio” despidiéndose.

Hideki: A pesar de todo si sientes algo por ella…
Fabri: ¡Al fin me deshice de ella!

Ambos cayeron de espaldas estilo anime al escuchar lo que se debía haber visto venir, Hideki monto su Pidgeot junto a
Reanzuro, mientras que el Tropius de Fabri lideraba el grupo.

[…]

Fabri: Ahí es.

Dijo señalando una torre que se veía en el horizonte.
La entrada no fue sencilla, Fue necesaria la hipnosis de Croyzer para poder pasar desapercibidos, El campeón de la liga conocía el lugar al haberse infiltrado con anterioridad, estaban cerca de la sala donde se encontraba la máquina de ondas.

Rean: La puerta está cerrada, abra que derribarla.

Dijo el oficial acariciando la puerta de acero con diez centímetros mínimo de grosor.

Fabri: Apartense…
???: Seria mas facil usando la llave, pero para eso deberían derrotarme…


Todo tuyo david
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#48

[FC] ~ Proyecto Sharing ~ [Cap. 15]

[FC] ~ Proyecto Sharing ~ [Cap. 15]

Y aquí vengo yo cumpliendo *staaarss!* Perdonen si el capítulo es un poco WTF, pero entre tantos estilos diferentes yo ya me perdí un poco en la historia xD. Eso sí, es largo, ya que es la mitad de una pelea pokémon :3 (que no finaliza porque me da pereza continuarla... venga, ya que estoy, pues lo digo todo xDU). Y ah, perdonen si hay errores, solo releí el principio xD.

Saludos ^^



Sharing: Capítulo 15
¡El campeón contra el soldado!


Spoiler
El equipo de los buenos, por así decirlo, había llegado por fin a la base del Equipo Níveo para frustrar sus malvados planes de hacer kimeras pokémon, pero no todo resultaría coser y cantar.
Nada más aterrizar, se encontraron con su primer obstáculo: una puerta de unos 10 centímetros de grosor mínimo. La única solución sería tirarla con la ayuda de algún pokémon, pero mientras pensaban, una conocida voz los interrumpió.

– Sería más sencillo usando la llave, pero para eso deberán derrotarme –.

Detrás de ellos se encontraba un muchacho de piel pálida. Al girarse, contemplaron que su vestimenta era la de un soldado del Equipo Níveo. Sus ojos eran tan azules como el océano y su largo cabello tenía el brillo del sol. Alrededor de su cuello, llevaba un collar con una pokéball enganchada en el medio. Era alto, aunque no más que Rean.
En seguida, Hideki y éste último lo reconocieron.

– ¡DARIUS! – gritaron ambos al unísono a la vez que se ponían en una posición defensiva.

– ¿Da qué? – preguntó un confuso Fabri.

– Darius, Darius Holdensen. Uno de los soldados de esta gran organización… ¿Y tú? – dijo mirando a Fabri e ignorando a los otros dos –, creo que no tengo el gusto de conocerte.

– Fabricio, el campeón de la región de Odissey.

Mientras tanto, Rean estaba conteniendo las ganas de salir corriendo y matar con sus propias manos al hijo de perra de Darius; el hombre que casi había acabado con su vida aquel día en el bosque. Poseía un pokémon bastante especial, desconocido para el policía hasta ese entonces porque no había visto una especie tan rara como esa ninguna vez en su vida. Pero sus poderes eran extraordinarios. Sobretodo, los relacionados con el dominio mental. Mantenía un gran parecido con el pokémon Espeon, pero su cuerpo era totalmente negro y su cola en vez de dividirse en dos partes lo hacía en tres.

– ¿Se puede saber, escoria, cómo has conseguido encontrarnos? – preguntó inocentemente Hideki.

– Ejem… Esa pregunta sobra, policía idiota – contestó Darius secamente.

– Estoy casi seguro de que fue gracias a su Esperani (el pokémon antes nombrado). Quizás a los demás pokémons les afecte la Hipnosis de Croyzer, pero estoy seguro de que ella puede evadirla fácilmente – explicó Rean.

– … No. Me encontraba aquí dando un paseo, necesitaba despejarme. Es así de sencillo… No es necesario inventarse teorías extrañas para encontrar la respuesta – dijo el soldado extrañado por la contestación del policía..

Rean quedó como un idiota, cosa que hizo que se enfureciese aún más. Hideki reía al ver el ridículo que había hecho su compañero y Fabri continuaba un poco desconcertado.

– Bueno, pues entonces danos la llave – habló Fabri – o tiramos la puerta abajo.

– Si lo hacéis sonará la alarma en toda la base y varios soldados estarán en dos segundos apuntándoos con sus pistolas. De verdad, no pensé que fueséis tan estúpidos como para ir en serio con eso… – bufó Darius. – La única forma de acceder sin ningún problema es usando la llave que tengo aquí conmigo… Pero si la queréis, tendréis que derrotarme.

– ¡Eso no es problema! ¡Después de todo, tú eres un simple soldado y yo soy el campeón de Odissey! – obserbó Fabri –, vencerte será pan comido…

– No te confíes, Fabri. Tiene un pokémon extraordinario… – le aconsejó Rean.

– ¡No tanto como los míos! Apartaos porque una sencilla lucha está a punto de empezar… ¡Adelante, Pachirisu!

Hideki y Rean se miraron no muy esperanzados. Fabri se había emocionado ante la batalla que pensaba que tenía ganada y eso lo perjudicaría; pero aún así, lo dejaron combatir. Se habían dado de que era un poco cabezón aunque no hubiesen estado con él ni un día entero.

Sin más, el joven pero buen entrenador, sacó de su bolsillo una súperball y la abrió. De ella salío un saltarín Pachirisu lanzando alguna que otra chispita desde sus mejillas.
Al ver al pokémon de su rival, Darius no pudo evitar soltar una risotada. No se lo pensó dos veces y sin más, abrió la pokéball que contenía al pokémon Glalie.
Pachirisu y Glalie se miraban desafiantemente; al igual que sus respectivos entrenadores.

– Por ser el “súper y fantástico campeón de la región”, te dejaré hacer los honores, Fabricio – dijo Darius.

– Ajá, como quieras. Entonces, Pachirisu, todo tuyo. ¡Comienza con Rapidez! – ordenó.

Una ráfaga de estrellas fue lanzada hacia el redondo cuerpo de Glalie, al que le causó leves daños. No era un ataque demasiado potente, pero estaba bien para empezar.

– ¡Triturar! Muérdele la cola con fuerza a esa ardilla, Glalie.

Glalie salió con bastante agilidad hacia donde estaba su objetivo. Pero, de repente, cuando ya estaba muy cerca de Pachirisu, Fabri comenzó a hablar.

– ¡Ahora! ¡Salta sobre tu cola y cuando esté debajo de ti usa Cola Férrea!

Cuando Glalie llegó, se encontró con que su objetivo estaba encima de él preparando la cola que él tenía que dañar para usar algún movimiento. Darius reaccionó rápidamente y le ordenó en el último momento a su pokémon que usase Protección, por lo que Pachirisu no pudo llevar a cabo su movimiento.

– ¡Ouch! Por que poco… – se quejó Fabri.

– ¡Ánimo! – gritaban Hideki y Rean animando a su compañero.

– ¡No os preocupéis! ¡Esto está ganado! – dijo Fabri con un tono de voz tranquilizador.

– ¡Rayo de Hielo, Glalie! – gritó, de repente, Darius.
Fabri estaba un poco despistado hablando con los policías, por lo que ni siquiera se dio cuenta de que Darius le había ordenado a Glalie que realizase otro ataque.

– ¡Esquivar! – ordenó ahora Fabri casi por puro acto reflejo.

Pero ya era tarde. El Rayo Hielo de Glalie ya había impactado en Pachirisu y encima lo había congelado. La escena era cómica, eso sí, para Darius. El joven entrenador refunfuñaba consigo mismo por haberse despistado en un momento tan importante.

– Y ahora, ¡acaba con Golpe Cabeza!

Se elevó en el aire hasta quedar por encima del cubo de hielo en el que estaba metido Pachirisu y cayó en picado con su cabeza apuntando hacia abajo. Cuando impactó, destrozó todo el hielo y una gran nube de polvo se levantó. Cuando se disipó, Glalie estaba en el sitio de partida y Pachirisu estaba en el suelo inconsciente.

– ¿Ves? Esa ardilla eléctrica no pudo conmigo.

– Tal vez Pachirisu no… ¡Pero mi siguiente pokémon sí! El fuego funde al hielo, así que adelante, ¡Blaziken!

Un gran pokémon con figura humana salió de una pokéball que se encontraba también en el bolsillo de Fabri. Estiró sus músculos y se preparó para combatir.
Por otra parte, Glalie ya se encontraba un poco cansado, pero Darius creía en su gran potencial, por lo que no vio necesario retirarlo de combate y sacar a otro.

– Blaziken, ¡Lanzallamas! – ordenó Fabri.

De la boca del pokémon humano salió una gran ráfaga de fuego que impactó directamente en Glalie. Fue tan potente que ni siquiera fue necesario otra para dejar fuera de combate a la bola de hielo.

– ¿Qué? ¿Tan pronto? – preguntó Darius sorprendido.

– Ya te lo dije, el fuego funde al hielo – repitió Fabri haciendo notar sus grandes conocimientos sobre los pokémons.

– Bueno, no importa – dijo Darius metiendo a su pokémon debilitado en su pokéball –, este pokémon te vencerá sin ningún problema… Vamos, a combatir, ¡Many!

Sacó otra y de ella salió un bello Manectric. Tenía unos colores distintos, los propios de un Manectric shiny.

– Corpulencia, Blaziken – ordenó Fabri sin imutarse por la entrada de un nuevo contrincante.

Los músculos de su pokémon aumentaron considerablemente, haciéndolo parecer más fuerte de lo que era en un principio.

– Interesante. ¿Usas el movimiento Corpulencia para aumentar la fuerza de tus ataques, verdad? Pues si no pudes atacar, eso de poco te servirá… Onda Trueno, Many.
A través de su pelo, el Manectric cargó una onda de energía eléctrica y se la disparó a Blaziken.

– ¡No tan rápido! Blaziken, ¡esquívala con Gancho Alto y posteriormente ataca a Manectric!

El pokémon de fuego dio un gran salto mientras realizaba una pirueta en el aire. Esquivó sin problemas la Onda Trueno y del mismo modo atacó a Many.
Pero, cuando el cuerpo de Blaziken hizo contacto con el del pokémon eléctrico, una pequeña corriente eléctrica recorrió al primero causándole parálisis.

– Electricidad Estática, joven. Fue una gran idea la de esquivar la Onda Trueno, pero no debiste atacar a mi Many con un movimiento físico. ¿No eras tú el que poseía tantos conocimientos? – ironizó Darius.

– ¡Mierda! – se quejó Fabri.

Ahora la velocidad de su pokémon se había reducido considerablemente al igual que sus posibilidades de atacar. Pero, al menos, le había causado un gran daño a Manectric con ese Gancho Alto de antes. Éste último se encontraba algo cansado, pero todavía se mantenía en pié.

– Hora de atacar, Many, ¡realiza Rayo!

Al igual que antes, se concentró en un mismo punto de Manectric una gran cantidad de energía eléctrica, con la única diferencia de que ahora era bastante mayor que antes. Luego, fue lanzada a Blaziken, y éste, como era más lento, no pudo evitarla.
De todas formas, el daño no fue el suficiente como para dejaro fuera de combate.

– ¡Demonios! Si sigo así me debilitarás también a este pokémon… pero no me queda otra opción. No me rendiré tan pronto… Blaziken, ¡intenta usar Lanzallamas!

Y aunque estaba paralizado, pudo atacar. Al igual que pasó con Glalie, una gran ráfaga de fuego salió de la boca de Blaziken achicharrando al perro eléctrico. Éste, debido a que ya se encontraba cansado, quedó fuera de combate.

– ¡No me lo puedo creer! – gritó Hideki de júbilo. – ¡Fabri va ganando!

– Puede que vaya ganando, pero cuando Darius use a Esperani las cosas se le pondrán mucho más difíciles… – dijo un negativo Rean.

[…]

La batalla continuaba con la misma intensidad del principio. Blaziken había caído debilitado a manos del poderoso Kabutops de Darius, al igual que Wormadan.
Kiub, que así se llamaba el pokémon fósil, era sin duda un hueso duro de roer, pero no pudo con el Rayo Solar de un bien cuidado Tropius.

– Bien hecho, Kabutops – lo animó su entrenador mientras lo devolvía a su pokéball. – Me parece que es hora de que los pequeños se diviertan… así que adelante, ¡joven Munchlax!

De otra pokéball distinta, salió un pequeño pokémon con pinta de dormilón. Su nombre era Munchlax.

– No te preocupes por ese pequeñajo, Tropius. ¡Haz Desarrollo para así aumentar tu ataque especial!

El gran pokémon que tenía plátanos alrededor de su cuello comenzó a brillar en un tono amarillento.

– ¿Y crees que haciendo eso me ganarás? – preguntó un confiado Darius –, usa Lanzallamas, Munchlax.

De la boca de Munchlax salió una gran ráfaga de fuego comparable a las que había lanzado hace un rato el Blaziken de Fabricio. Éstas impactaron en Tropius causándole grandes daños, pero aunque a duras penas, consiguió mantenerse en pié,

– ¿Tu Munchlax conoce un movimiento de fuego? Vaya, no me esperaba eso. Pero sé que Tropius podrá soportarlo… ¡Usa Lluevehojas!

Una gran cantidad de hojas salvajes salieron del cuerpo de Tropius hacia Munxhlax.

– Rápido Munchlax, ¡abre tu boca y deja que las hojas entren en ella! Luego, ¡mastícalas y usa Reserva y posteriormente Tragar!

– ¡¿Qué?! – preguntó Fabri totalmente extrañado por lo que le había ordenado Darius a su pokémon.

Pero así lo hizo. Munchlax se metió en la boca las hojas del movimiento Lluevehojas y luego las masticó. Cuando terminó, tragó la mezcla resultante así recuperándose del todo.

– Como siempre, increíble, Munchlax – lo felicitó su entrenador –, ahora, usa de nuevo Lanzallamas para acabar de una vez con esa palmera andante.

– ¡Ag! – tanto Rean como Hideki se cerraron los ojos para evitar ver como el pokémon de su amigo acababa totalmente chamuscado. Ahora a Fabri le quedaban dos, mientras que Darius todavía conservaba tres; entre ellos, a su poderosa Esperani.

– – – –


El incríble Gouka, ejecutivo del Equipo Níveo, caminaba apresurado por la base viendo como iba el proceso de creación de kimeras, cuando de repente, su teléfono móvil sonó.

– ¿Sí? … ¿Qué? … ¿Darius? ¿Rean? … Vale, entiendo, voy ahora para allá. No puedo contenerme las ganas de machacar y torturar a ese estúpido de Reanzuro. Gracias por el aviso.



Gouka, para ti el próximo :3. Hazlo como quieras, finaliza la batalla o no... vamos, lo que te parezca a ti mejor <3
#49

[FC] ~ Proyecto Sharing ~ [Cap. 16]

[FC] ~ Proyecto Sharing ~ [Cap. 16]

Aqui vengo a postear el capítulo más suckeante de la historia de Sharing : D
Algo corto, una vez más ._.


Spoiler
En el capítulo anterior:

El increíble Gouka, ejecutivo del Equipo Níveo, caminaba apresurado por la base viendo como iba el proceso de creación de kimeras, cuando de repente, su teléfono móvil sonó.
– ¿Sí? … ¿Qué? … ¿Darius? ¿Rean? … Vale, entiendo, voy ahora para allá. No puedo contenerme las ganas de machacar y torturar a ese estúpido de Reanzuro. Gracias por el aviso.

Proyecto Sharing: Capítulo 16


Ilmari se encontraba en la base en el momento de la pelea de Fabri y Darius. Acababa de ser informado de que Hideki y Reanzuro se encontraban en problemas, por lo que decidió ir a ayudarles.

-Anaís, acaban de informarme que Rean y Hideki se encuentran en problemas-dijo Ilmari a la chica mientras se ponía una campera de cuero preparándose para salir-.Iré a ayudarles, ¿de acuerdo?-.

-Muy bien, Ilmari, ve-respondió la chica, quien no acababa de recuperarse tras la muerte de su pokémon.

El chico salió de la base y dejó salir de su pokeball a Murky, quien había evolucionado en Honchkrow.

-Murky, vamos, necesito que me llevas a un lugar-exclamó el chico.

-Muy bien-respondió el pokémon mientras se agachaba para que su amo pueda montarlo.

El camino cada vez se les hacía más largo, Ilmari también sabía que había otro chico peleando además de Rean y Hideki, pero no sabía quien era, al parecer se lo habían encontrado camino a la base, y él los estaba ayudando a derrotar a Darius.
De repente, vieron desde el cielo a los tres chicos y a sus pokémon, Tropius y Munchlax, quien preparaba un lanzallamas que acabaría con el pokémon de planta.

-Ahí es, Murky, prepárate para aterrizar-ordenó Ilmari a su pokémon-.

El chico ordenó a su pokémon que baje una vez más y aterrizaron justo al lado de Fabri.

-¿Fabri?-exclamó asombrado Ilmari.

-¿Bil?-exclamó el otro casi al unísono.

-¿Qué haces aquí? Retira ya a tu pokémon, yo me encargaré de él.

Fabri retiró su pokémon de la batalla justo antes de que el lanzallamas impactara en él, evitándole el daño que hubiera acabad con él.

-¿Quién rayos eres tu?-preguntó Darius algo enfadado.

-Él, es Imari, o Bilbox, como lo llaman algunos, el actual campeón de la región Hoenn-dijo Fabri mirando a Ilmari con una sonrisa.

Rean y Hideki quedaron mirando a Ilmari fijamente, desde que lo conocían, nunca se hubieran imaginado que era el campeón de Hoenn. Tampoco lo habían visto luchar, por lo que nunca pudieron juzgarlo por ese lado. El compañero del que tan poco conocían, resultaba ser ahora el campeón de la región Hoenn.
Sin pensarlo más, sacó una de sus pokeball.

-¡Sal, Breloom!-ordenó a su pokémon Ilmari.

-¿¡Qué!?-gritaron Hideki y Reanzuro al mismo tiempo.

-¿Cómo puede ser que tenga no uno, sino dos pokémon shiny? Este chico es más de lo que creíamos-siguió Hideki.

Así era, al igual que su Solrock, Breloom también era shiny, lo que generó una gran sorpresa no solo en Hideki y Rean, sino también en Darius, quién ahora debía enfrentarlo. Fabri se limitó a sonreír, no esperaba menos de aquel viejo amigo.

-Así que otro shiny, ¿eh? Fue una lástima que no hayamos podido matar a ese también, hubiera sido una buena quimera con tu Mightyena.-dijo Darius quien ya se preparaba para enviar a su Munchlax una vez más.

-No pudo ser, Darius-dijo el otro riéndose-.Ahora pagarán por haber robado mis pokémon.

-Ya veremos, ¡Munchlax, una vez más, Lanzallamas!-ordenó a su pokémon quien preparaba en su boca una gran cantidad de fuego que iba directo a Breloom.

-Breloom, esquívale y Cabezazo zen-ordenó Ilmari mientras su pokémon, después de esquivar el ataque, cabeceaba a su oponente dejándolo tirado en el suelo, completamente debilitado.

Ahora si que no podían creerlo, había vencido al pokémon con un solo ataque, mientras el equipo de Fabri estaba completamente debilitado.

-Muy bien, creo que no me queda otra opción, ¡adelante, Esperani!-dijo Darius lanzando su pokeball y dejando salir a aquel extraño y negro Espeon.

-Listo, ahora si hemos perdido-dijo negativamente Reanzuro.

-Veamos que sucede-animó Fabri que no le quitaba los ojos de encima a Esperani.



Mientras tanto, el líder de el equipo Níveo, Gouka, se encontraba también en camino hacia la base, había recibido esa llamada informándole acerca de la batalla entre Darius y Fabri y no veía la hora de enfrentar él mismo a su enemigo, Reanzuro.
-¿Qué tan lejos estamos?-preguntó Gouka al piloto.

-Ya casi llegamos, señor… ahí, ¿puede verlos?-dijo señalando al grupo de muchachos que había en la puerta de la base.

-Si, ya veo, pero… ¿Quiénes son esos dos chicos, aparte de Reanzuro y el otro?-preguntó Gouka.

-Según me informaron, uno de ellos es un tal Fabri, el campeón de Odissey, y el otro es el chico al que le robamos los pokémon, el del Solrock shiny-explicó el otro.

-Ah, si recuerdo. Vamos, aterriza, rápido.



En la puerta de la base, Ilmari y Darius seguían peleando. Esperani había acabado con Breloom y había seguido con Mightyena, Larion y Nuzleaf. A Ilmari ya no le quedaba otra opción que usar a su último pokémon.

-Ahora verán lo que es el poder de su Solrock-dijo Fabri en voz baja a Hideki y Rean.

-Bien, vuelve, Nuzleaf-dijo Ilmari a su pokémon metiendolo nuevamente en su pokeball.

-Al parecer no eras tan bueno como decían, ¿no?-dijo Darius mientras una pequeña sonrisa se dibujaba en su rostro.

-Solrock, eres mi última oportunidad, no me desepciones-dijo lanzando su última y más poderosa pokeball al aire, dejando salir a su mejor pokémon.

-Ya era hora de que enviaras a tu Solrock, Esperani, ¡Psicoonda!-ordenó a su pokémon.

-Solrock, Psicoonda también-.

Ambos pokémon cargaron una poderosa onda psíquica que se dirigían a su contrincante.

-Esperen, esto no está bien-se preocupó Fabri-.El que reciba la Psicoonda de su contrincante resultará gravemente herido, seguramente debilitado.

-Ya no hay vuelta atrás, solo esperemos a ver que sucede-dijo Rean.

Ambos ataques impactaron entre si, haciendo que los pokémon fuercen entre sí para poder golpear a su enemigo, pero ninguno lo logró.

-No lo lograrán, el que se rinda será el perdedor, alguno agotará su energía antes que el otro-dijo Fabri.

-No queda otra opción, lo siento, Solrock. ¡Solrock, sin dejar de hacer Psicoonda, usa explosión!-ordenó Ilmari resignado.

El pokémon de Ilmari, acatando la orden de su dueño, sin dejar de ejecutar Psicoonda, explotó, debilitándose, pero dejando a Esperani en iguales condiciones. Ni él podía creerlo, había vencido al pokémon que nadie había podido vencer, aunque tuvo que arriesgar uno de sus pokémon más queridos.

-Aun conociendo a Bil, nunca hubiera imaginado eso-dijo Fabri extrañado.

-¡Solrock!-gritó Ilmari mientras corría a socorrer a su pokémon metiéndolo en su pokeball.

-¿Cómo puede ser? Has derrotado a Esperani-exclamó Darius.

-No te preocupes Darius, ahora es mi turno.


Y aquí acaba mi participación en Sharing, fue un gusto formar parte de Sharing : )
Ese que aparece es Gouka ._.
Listo...

BANZAI!
DEAL WITH IT
#50

[FC] ~ Proyecto Sharing ~ [Cap. 17]

[FC] ~ Proyecto Sharing ~ [Cap. 17]

posteo el cap de sharing, al cambiarse gouka con bil hubo una confusión de orden, pero entre gouka y yo llegamos a un arreglo, el posteara su cap en su fecha limite y me brindo generosamente unos dias suyos, grax gouky
Spoiler
???: No te preocupes Darius, ahora es mi turno.

Tanto Reanzuro como Hideki reconocieron a la perfección esa voz, al lado de Darius apareció el jefe del equipo Niveo con su Infernape acompañándole, el cual lanzo una negra llamarada a los policías y campeones de la región.

Fabri: ¡Tus días de acabar con las vidas ha terminado!

Actuando por reflejo saque de mi Superbola a uno de los Pokemon mas apropiado para esta batalla, un enorme Walrein golpeo el suelo con fuerza como acostumbraba a la hora de pelear, recibiendo la llamarada sin inmutarse.
Gouka: Esa cosa es de hielo, ¡Aniquílala con abocajarro!

Fabri: Técnica boliche.

Walrein se enrollo en si mismo utilizando desenrollar para colisioanr contra los puños de Infernape, el golpe lo empujo hacia la pared, pero no tuvo problema en rebotar nuevamente para golpear a Infernape, al levantarse este vio otra vez venir a su acuático adversario, esquivando el golpe con agilidad, pero Walrein no se rendiría fácilmente y siguió dirigiéndose hacia el primate con intención de aplastarlo.

Darius: Dudo que pueda contra el jef…e

Dijo Darius en un prolongado bostezo, al distraerse con la batalla Reanzuro había aprovechado para que su Ivysaur utilizara somnífero y le robara la llave gracias a su látigo cepa en el joven desplomado en el suelo, pero aun así debían derrotar a Gouka si querían acabar de una vez por todas al equipo Nivea.

Fabri: Regresa Wally.
Gouka: ¿Te has rendido? Sabía elección…
Fabri: Sabes que hacer, Power, ¡Enseña tu poder!

De su pokebola se libero una enorme figura de tres metros y medio de alto, el bien cuidado Tyranitar rugio con fuerza decidido a dar batalla, Gouka estaba confiado hacia al obvia ventaja de tipos y decidió acometer con abocajarro, pero Tyranitar detuvo con sus dos manos el ataque y lanzo al Infernape con tiro sísmico.

Gouka: ¿¡Pero como!?
Fabri: Si subestimaras menos y notaras que el rugido en realidad fue una danza dragon camuflada tal vez estarías en mejor condición, pero ya que… Tyranitar, acua aéreo.
Gouka: ¡Destroza su roca con abocajarro!

Tyranitar se movió a gran velocidad impulsado por el golpe aéreo a la vez que cargaba una acua cola, Infernape la intercepto con abocajarro, pero no duro mucho, debido a que sus defensas estaban bajas, con esa demonstración de habildiad se aclaro la duda de Bil, quien no sabía si su compañeor había perdido en la batalla anterior las facultades de pelea o solo hacia tiempo para poder luchar contra el ejecutivo.

Fabri: Por más poderoso que sea abocajarro cansa al usuario, tu no realmente no lo entiendes, no entiendes lo que es sufrir, para ti la vida de todos no significa nada, ni siquiera la de tus Pokemon que solo utilizas como herramientas, y no entenderás lo que es sufrir…¡HASTA QUE ALGUIEN TE LO ENSEÑE!

Hideki y Reanzuro se sorprendieron al ver actuar así al chico que hubieran visto como alguien tranquilo y que repudiaba la violencia, Illmari quien lo conocía mejor comprendía sus razones, sabía que Fabricio no iba a permitir que se perdiera otra vida, no después de lo que él había pasado…

Fabri: ¡Hiperrayo!
Ni siquiera el Infernape como el entrenador tuvieron tiempo de reaccionar al enorme rayo anaranjado que salió de la boca del tiranosaurio, Gouka tomo a su Infernape y lo puso detras suyo para disminuir el daño del golpe, pero no fue suficiente como para evitar dejarlo en el suelo agonizando.

Fabri: Gente como tu es la que no merece vivir, se debería acabar con la escoria como tú, es más, creo que lo hare…

Los demás quedaron mudos ante estas palabras, el campeón camino lentamente hacia el malvado ejecutivo sin siquiera expresar emoción alguna, se agacho y con fuerza dirigió su mano al cuerpo de este, por instinto los policías y el campeón no pudieron evitar cerrar los ojos, abriéndolos segundos más tarde para ver el cuerpo inconsciente de Gouka sin cambio alguno, el puño cerrado del muchacho tenía algo brillante en esta.

Fabri: Como lo imagine, la llave de Darius era falsa y activaría las alarmas, por algo nos dio tanta información…
Gouka: Les dije…que no saldrían…con vida…

El chico se volteo para ver como un botón se apretaba sonando fuertemente la alarma, Hideki y Rean conocían perfectamente ese sonido.

Hideki: ¡Cobardes, dejen de explotar sus bases cuando se les vence!
Gouka: Ustedes se van… ¡Al infierno conmigo, jajaja!

Fabri le dio un rodillazo en la espalda mandando a dormir al ejecutivo Niveo, analizo la situación lo mejor que pudo, el tiempo no hacía falta, peor el lugar era inmenso y sin mencionar que sería difícil ubicarse.

Fabri: Rean, Hideki, Bil, entre ustedes saquen estos cuerpos de aquí, tienen una cita en un hotel tres estrellas con vista a las canteras de piedra y bonitas rejas incluidas, yo debo ir por los Pokemon…
Bil: ¡No puedes hacerlo, no tienes un Pokemon tipo psíquico que te saque de aquí!
Rean: (Dijo que no merecían una segunda oportunidad, sin embargo quiere que los saquemos de aquí…)
Fabri: Ya te lo dije Bil, yo no puedo morir hasta terminar lo que empecé hace tiempo…

Guardando al Tyranitar en la Pokebola y golpeando con el pie el suelo el Hoenniano entendió que su amigo escaparía excavando de ser necesario como había logrado en cientos de ocasiones, ambos campeones separaron sus caminos, uno para salvar a los inocentes Pokemon y el otro para llevarse a los dos criminales, mientras que Gouka en su memoria recordaba el pasado y el porqué se convirtio en criminal…
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#51

[FC] ~ Proyecto Sharing ~ [Cap. 18]

[FC] ~ Proyecto Sharing ~ [Cap. 18]

Sharing, capítulo 18: Recuerdos.

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Luego de haber sido derribado por el joven campeón, lentamente recuerdos de tiempos de gloria invadían la mente del ejecutivo. Poco a poco vio pasar su vida frente a sus ojos, hasta llegar a un momento clave en su historia: el porqué se había hecho un Níveo.

///Flashback\\\

Lo que parecía un chico de no más de 18 años, el cual vestía un uniforme de policía asignado a los novatos, realizaba un simulacro de rutina junto a sus compañeros pokémon. Un Monferno de tamaño descomunal lo seguía a la par, mientras que un Metang de color plateado iba justo detrás de éstos. Era seguido de un Croconaw un poco más atrás, al cual le seguía los pasos un inusual Buizel, éste era de un extraño color rojo mientras que el flotador de su cuello era de un intenso color azul. En el aire, un Staravia de amarronado color los seguía de cerca con una pequeña Kirlia azulada en su espalda.

Excepto el simio de fuego, todos los pokémon atacaban al humano obligándolo a esquivar y así aumentar su agilidad. El primate tan solo imitaba a su compañero para lograr sincronizarse con éste. Siguieron así varios metros, hasta que un gran estruendo los interrumpió. Todos voltearon al mismo tiempo y vieron como llamas rodeaban todo el edificio en el que se encontraban. Poco a poco, múltiples explosiones más pequeñas se generaron, obligando a todo el personal a abandonar el establecimiento.

El oficial metió a todos sus pokémon a sus respectivas pokéball a excepción de Monferno, quién se negó en todo momento. Ambos ayudaron a los resagados a salir lo más rápido posible, pero un fuerte ruido los interrumpió. Voltearon a la pared que se encontraba a sus espaldas y vieron cómo un gran Electrivire comenzaba a atravesar la misma acompañado de múltiples humanos de blanca vestimenta. Con furia, el cadete y su compañero saltaron al ataque. Monferno se enfrentó cara a cara a Electrivire con un sinfín de movimientos sin darle tiempo a reaccionar siquiera, mientras que el policía reducía a golpes a los hombres de blanco.

Al notar que Monferno estaba teniendo problemas, lo sustituyó por Metang, mientras que el simio pasó a ayudar al oficial en el reparto de golpes. Ambos se movían con perfecta sincronización, derribando uno a uno a los extraños visitantes. Todos los tipos de blanco habían caído, pero el gigante eléctrico se sostenía en pie. Metang pasó a ser relevado por Staravia, lo cual sorprendió a su oponente.

El policía dio un corto silbido y el gran ave voló a toda velocidad hacia su entrenador, el cual se subió a este, mientras que el primate ígneo relevó a Staravia. Luego de recibir una señal de mano de su entrenador, Monferno golpeó con furia el suelo causando que éste se moviera bruscamente por unos segundos y dejando a su oponente fuera de combate. Una vez que el movimiento cesó, el policía saltó de su pokémon para caer en el suelo, lo felicitó por su buen trabajo y lo devolvió a su pokéball. Lo mismo hizo con Monferno, solo que éste se quedó fuera del esférico objeto.

Ambos sintieron como un poco de yeso cayó sobre sus cabezas, miraron hacia arriba y al darse cuenta que el terremoto había provocado que el edificio estuviera a punto de derrumbarse corrieron a toda velocidad hacia afuera mientras que le pedían a Arceus que les permitiera vivir un poco más. Lograron salir por muy poco, tan poco que una roca le cayó a Monferno en la cola provocando que éste gritara como si no hubiera mañana, haciendo evidente que estaba insultando en su idioma. Unas vendas y un gran regaño por destruir el cuartel después, se les fue asignada una muy peligrosa misión a la jungla junto a un policía de elite.
///Fin flashback\\\


Recuerdos bombardeaban la mente del níveo que estaba en estado crítico, mientras murmuraba algo incomprensible para los demás, pero no para su Infernape, que intentaba levantarse para seguir peleando al escuchar las palabras de su amigo. Logró ponerse en pie con mucho esfuerzo, pero su entrenador lo obligó a volver a su pokéball, ya que entendía que si peleaba de nuevo sería su última batalla.

Poco a poco, el ejecutivo tomó fuerzas y se levantó con mucha dificultad y, apenas sosteniéndose en pie, fue hacia el grupo de chicos para seguir peleando. Rean se acercó a él y le dio un gran puñetazo en el estómago dejándolo tumbado en el suelo.

-Rean: Llama una ambulancia.- Le ordenó a Hideki, el cual obedeció con sus dudas en la mente, pero fue interrumpido por Fabri.
-Fabri: ¿Estás bromeando? Este tipo mató a cientos de pokémon, quizá miles, ¿y aún así quieres salvarle la vida? ¡No tiene corazón!-
-Hideki: Si fuera como dices, ¿se hubiera interpuesto entre el ataque de tu pokémon para salvar a el suyo?- Cuestionó el cadete dejando sin palabras a Fabri.
-Rean: Él es un viejo amigo mío, no se mueve a no ser que tenga una buena razón, en cuanto despierte lo interrogaremos.- Dijo mientras junto a Hideki intentaban levantar al corpulento caído, el cual era muy pesado para uno solo. Pero fueron interrumpidos por una luz roja que intentó golpearlos, la cual tomó la forma de un gigantezco Infernape de negro color.

Hideki iba a liberar a sus pokémon para acabarlo, pero Rean lo detuvo. Este hurgó en su bolsillo hasta sacar una pokéball, la cual agrando y arrojó provocando que un Absol ártico saliera de ésta. El cuadrúpedo miró a su entrenador a los ojos, sabiendo así que hacer. Se dirigió hacia el gran primate decidido, como si fuera al campo de batalla, mientras que Infernape adoptaba una pose de combate, preparándose para cualquier cosa.

-Rean: Nightmare, infórmalo.- Le dijo a su compañero. De inmediato, el Absol comenzó a hablarle al simio algo que solo ellos entendían y, luego de unos segundos, el Infernape bajó la guardia, se acercó a su compañero y lo levantó con facilidad sobre su hombro. Mientras el tipo siniestro volvía con su entrenador, Infernape llevaba al suyo hacia en centro pokémon más cercano con mucho esfuerzo, aún sabiendo que ese esfuerzo podría costarle su propia vida. Lentamente, paso a paso, avanzaba con demasiada dificultad mientras su vista se nublaba más y más. De pronto, sintió como el peso sobre su espalda disminuyó y, al girar la cabeza hacia la derecha, notó como un gran Staraptor de color miel estaba levantando al humano apoyándolo en el cuello.

El primate notó como iba subiendo de a poco y al mirar hacia abajo pudo ver como un Metagross de color plateado lo elevaba lentamente. Eran sus viejos compañeros, los cuales habían sido liberados por su propio bien por su entrenador, el cual no quería involucrarlos. Más atrás, se encontraban un gran Feraligatr haciendo guardia junto a un Floatzel de rojo color, cuyo flotador era de un tono que se asemejaba al mar y una preocupada Gardevoir corría detrás del gigante de metal preocupada por Zaru. Todos estaban ayudando a los caídos peleadores, mientras que los policías y compañía los observaban desde lejos asegurándose de que todo saliera bien.

Se adentraron en el bosque para seguir su camino, pero algo los detuvo. Un hombre con un esmoquin blanco y una máscara de igual color montando un gran pokémon de verde color. Este tenía unas líneas amarillas por todo su cuerpo, carecía de piernas y era extremadamente largo, de siete metros aproximadamente. Zaru lo había reconocido: era el jefe de los Níveo. Su identidad era completamente un misterio, todos lo conocían como Shiro. El misterioso humano era de una altura promedio, no más de un metro setenta. Aparentaba unos veinticinco años, su rubio y corto cabello hacían juego con su ropa mientras que el tono pálido de su piel hacía difícil saber donde terminaba el traje y comenzaba el hombre. Staraptor, Metagross, Gardevoir y sus pasajeros se fueron de allí a toda velocidad mientras Feraligatr y Floatzel se quedaron a entretener a sus oponentes. Desde lejos, los policías podían sentir que una gran batalla se avecinaba, por lo que fueron a ver que ocurría, liderados por Hideki, quien era el más curioso e iba más adelantado.

Poco a poco, Gouka iba recobrando la conciencia y, al notar la situación, le ordenó al gran ave que diera la vuelta, el cual obedeció. Voló a toda velocidad mientras el humano se sostenía como podía y evitaba caer, ya que sería su fin. Una vez que alcanzaron al grupo de Rean, el ejecutivo le dijo a Staraptor que baje en dirección a su viejo amigo.

-Gouka: No me queda mucho tiempo, ni a mis pokémon tampoco, así que escucha bien: el objetivo está más adelante, ya cumplí mi misión.- Dijo mientras volvía con sus amigos que estaban peleando contra el legendario de Hoenn. Rean tan solo sonrió, mientras que al mismo tiempo Gouka lanzaba negras pokéball hacia los pokémon que le habían brindado ayuda, indicando así que el trabajo ya estaba hecho, estos no se resistieron a la captura y Staraptor bajó para que su pasajero tomara ambas esferas.

-Hideki: ¿De qué estaba hablando?- Interrogó a su superior.
-Rean: De la razón por la cuál entró al equipo Níveo, para infiltrarse. Así como lo ven, él es un policía con casi el mismo rango que yo.- Dijo asombrando a todos.


Me despido de este gran fic colectivo con esto, espero les haya gustado ^ô^.
Faq, todo tuyo :3
Tienes hasta el 13/06/10 ^ô^
#52

Re: [FC] ~ Proyecto Sharing ~ [Cap. 18]


D:
¡Sugoi!
Me encanta la forma que ha tomado Sharing!! :P
Sinceramente los felicito, chicos!! ^^
Esperemos que Fuck escriba su cap y después terminaré el fic. :3
^^
Esop!!

-xªºz-

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