Era un hermoso día soleado, el sol brillaba como ningún otro. Muy pocas nubes estaban presentes en el cielo y eso era favorable para que se llevara el encuentro que tenía en unas horas. El día anterior, el joven entrenador pokémon, Guido se había encontrado con un rufián del equipo Dark, el cual tenía a uno de los pokémon que le habían quitado un tiempo atrás. El aspecto de Hana no era el mejor, pero podía recuperarse.
A pesar que su mente estaba enfocada en la salud y el bienestar de su pokémon, hoy era un día especial. La líder del gimnasio que se encontraba en aquella isla, Akara, le había prometido que tendría una batalla por la medalla en su gimnasio. Estaba preocupado por Hana, pero ahora su mente tenía que estar en otro lado. Debía poder vencer a la rival que tendría adelante para poder avanzar y demostrar lo que realmente quería. Demostrarles a sus padres que realmente tenía lo que se necesitaba para ser un entrenador, demostrarles que no era el adolescente débil que le creían.
Estaba listo, solo tenía que salir del centro pokémon para poder enfrentarse a su oponente. Antes de hacer eso, mientras se preparaba tanto física como mentalmente, le pidió a su amiga que cuidara del pokémon y le avisara si algo llegaba a pasarle de alguna manera. La joven entrenadora entendió y aceptó con la cabeza sin decir nada más. Pasaron unos segundos antes de que saliera por la puerta principal del establecimiento donde trataban a los pokémon heridos.
El paisaje de la isla no había cambiado para nada, muy tropical y llena de arena. El pequeño lugar donde la gente vivía estaba hecho de chozas, algo conveniente para cuando había algún tipo de desastre natural, puesto que las hacía fáciles de trasladar de un lugar a otro de la isla. El centro pokémon era el único lugar que estaba sobre una pequeña colina, la cual siempre estaba segura de cambios bruscos en toda la zona.
Poco a poco, el joven de cabello castaño se fue acercando hasta su destino. Su travesía había comenzado hace tanto tiempo y aún hoy no había terminado. Ahora unas largas y empinadas escaleras le separaban a él, y a sus pokémon, de una batalla para obtener la sexta medalla. Escalón por escalón comenzó a subir por el volcán que tenía aquel paraíso tropical. En la sima del mismo, había un edificio que mostraba la insignia oficial de la liga Pokémon. Eso identificaba a todos los lugares donde los entrenadores podían luchar por una medalla, muchos seguramente llegaban hasta aquella isla para poder retar a la líder por una de sus medallas.
A pesar que no fueron más de 10 minutos subiendo la gran escalera, al joven entrenador le parecieron horas y estaba bastante fatigado por el esfuerzo que había hecho. No era fácil, después de todo subir un volcán a pie no era cosa fácil, pero las cosas eran más ligeras ya que había una escalera. A los pies del edificio donde se llevaban a cabo las batallas, Akara, la líder del gimnasio, se encontraba esperando por Guido para poder tener la batalla que le había prometido el día anterior. Al ver el rostro algo preocupado, descartando la parte cansada que podía observarse, pudo comprender que la pequeña Ivysaur no se había curado completamente.
Akara: Me alegro que hayas venido. Estoy anciosa por tener nuestra batalla n___n
Guido: Yo … yo también estoy … ancioso … lamento esto, pero me falta … un poco el aire.
Akara: Es normal, no todos pueden subir los 1000 escalones que tiene el volcán n___n
Guido: !!!
Akara: Bien, si quieres puedes tomar un descanso, de lo contrario podemos empezar con la batalla cuando gustes n___n
Guido: La batalla ahora estaría bien.
Akara: Perfecto, entonces sígueme por favor n___n
Ambos comenzaron a caminar adentro del gimnasio, el cual solo era una estructura por afuera. Dentro del mismo mostraba que no había ningún tipo de techo y prácticamente el suelo era un gran cráter lleno de lava. Un enorme bloque de piedra estaba donde pintada la arena de batalla. Guido miró algo extrañado a la gran masa de tierra, con miedo a caer en la roca fundida.
Akara: No tienes que preocuparte por esta piedra, nunca se derretirá de ninguna manera. La leyenda cuenta que esta roca fue congelada completamente por el permafrost de Articuno antes de que cualquier hombre pudiera llegar aquí. Durante generaciones mi familia estuvo sobre ella y nunca mostró señal de deterioro alguno n__n
Guido: Wow, eso si que es una historia, al menos ahora entiendo porque eres la líder, sabes del lugar y tu familia cuidó de la isla por generaciones. Realmente deben haber sido líderes de gimnasio tus ancestros.
Akara: Así es, de generación en generación fuimos pasando el liderazgo de este gimnasio, ahora podrás ver lo que tiene de fruto tanto tiempo de familia aquí n___n
En aquel momento una persona vestida de negro, que mantenía dos banderas en sus manos entró al lugar y se colocó en medio de la arena. Por su aspecto, además del logo oficial que traía en el pecho, más las banderas podía decirse que era el referí que estaba en ese gimnasio para poder dar por oficial la batalla del gimnasio por la medalla. Esa persona se tomó unos segundos para poder hablar.
Referí: La batalla entre el retador Guido y la líder del gimnasio Akara esta por empezar. Por favor escojan a sus pokémon. Debido a que la líder tiene ventaja de local deberá escoger primera su pokémon.
Akara: ¡Perfecto, entonces vamos a luchar Heatmor!
La adolescente de cabello castaño y ojos dorados tomó una de las capsulas, conocidas como pokébolas, para agrandarla y, luego de eso, lanzarla al aire. La misma se abrió de par en par y dejó salir un rayo blanco, el cual tomó la forma de un pokémon tipo fuego. El mismo se parecía a un oso hormiguero, pero con armadura y bastante enojado. No era el tipo de pokémon que uno esperaba encontrarse, en efecto el joven entrenador no pudo reconocerlo de ninguna manera.
Guido: ¡Muy bien, entonces yo elijo a Harinezumi!
Al igual que la líder, el joven entrenador tomó su propia pokebola y la lanzó al aire. Todos vieron como esta giró y se abrió antes de mostrar al pokémon que tenía dentro. El pequeño puercoespín miedoso estaba presente, listo para la batalla que tendrían en unos segundos.
Harinezumi: ¡Listo para la batalla!
Guido: Es bueno saber es compañero.
Referí: ¿Estan listos? ¡Comiencen!

vs

Akara: ¡Heatmor empecemos con Sunny day!
En aquel momento, el pokémon de fuego comenzó a hacer una pequeña danza. La misma empezó a hacer efecto casi instantáneamente cuando el sol empezó a brillar de manera más intensa que antes.
Guido: ¡Harinezumi usa Extreme Speed!
A la orden de su entrenador, el pequeño puercoespín cargó con toda su velocidad contra su oponente. Golpeándolo con gran fuerza, pero no parecía haberle afectado demasiado, ya que no mostró ninguna forma de dolor al recibir el impacto.
Akara: ¡Eso no es suficiente! ¡Stockpile!
Sin que Guido o Harinezumi pudieran hacer nada para impedirlo, el pokémon que parecía un oso hormiguero comenzó comer frutas que tenía en su poder. Esto hizo que su cuerpo se inflara de manera parcial.
Guido: ¿Que tipo de ataque es ese? No importa, ¡compañero vamos con Flamethrower!
Harinezumi respondió a lo que le habían pedido. Se tomó medio segundo para posicionarse y luego de eso abrió su pequeña boca, de la misma salió una gran llamarada que se dirigió hacia su oponente. El mismo recibió el golpe como si fuera un pequeño rasguño, no le prestó atención de ninguna manera. Esto dejó a Guido algo perplejo, como era que había recibido dos ataques seguidos sin que le hubieran hecho casi daño.
Akara: ¡Eso no va a derribarnos, usa otro stockpile!
Nuevamente, Heatmor comenzó a comer más de la fruta que traía consigo para poder aumentar aún más de tamaño. Estaba algo inflado y podía notarse, pero ni el pequeño puercoespín o su entrenador, podían entender lo que estaba sucediendo. Sin saber lo que estaba pasando continuaron con la pelea, pensando que estaban bien.
Guido: ¡Levántalo por el aire y lánzalo al suelo, usa Psychic!
Akara: Lindo movimiento, esta pelea va ser muy divertida. ¡Vamos con otro Stockpile!
Mientras Harinezumi comenzaba a brillar de color violeta y movía por el aire al Heatmor, este estaba comiendo todavía un poco más, se inflaba por cada fruta que comía, pero al mismo tiempo parecía hacer más que solo eso. Luego de que su pokémon impactara a su oponente contra el suelo le preguntó a su rival.
Guido: ¿Tres movimientos seguidos? ¿Qué hace esa técnica?
Akara: No te dejes engañar, puede parecer algo muy tonto de mi parte, pero Stockpile aumenta las defensas de mi pokémon al usarlo cada vez, ¡por lo que sus defensas ahora son 3 veces mayores!
Esto sorprendió bastante a Guido, quien empezó a ponerse nervioso. No sabía que hacer en ese momento. Harinezumi se encontraba de igual manera, sabía que ahora estaba en desventaja, por lo que también estaba empezando a perder confianza. Fue entonces cuando su entrenador decidió confiar en su habilidad.
Guido: Harinezumi, no pierdas el control, estas en desventaja. ¡Usa Psychic!
En aquel momento, con la confianza de su entrenador, el pequeño pokémon tipo fuego bicho decidió dar su mejor esfuerzo y utilizó todo su poder mental para tratar de dañar a su oponente. Para su desgracia, las grandes defesas que tenía el Heatmor impidieron que el ataque fuera de bastante eficacia.
Akara: ¡Encendamos esta batalla un poco, Flamethrower!
Guido: ¡Cuidado, usa Extreme Speed para evitar eso!
A la orden de Akara, Heatmor infló su pecho para poder sacar un torrente de fuego de su boca en dirección al puercoespín. Por suerte, Guido logró reaccionar a tiempo y le indicó que utilizara su gran velocidad para eludir esas llamas. Él, siendo pequeño y muy ágil, logró correr entre los pequeños rincones de aquella gran piedra. Era necesario eludir ese fuego, pero ahora había un pequeño problema. Al haber eludido la gran llamarada ahora se encontraba en un rincón de la arena, lo que le complicaba para poder volver a huir.
Akara: ¡Heatmor lanza otro gran Flamethrower!
Guido:¡Harinezumi usa tu Psychic para frenar esas llamas!
Ambos entrenadores dieron sus respectivas órdenes, ahora parecía que no había escape y mientras el oso hormiguero aprovechaba su ventaja, el pequeño puercoespín estaba en un aprieto. Los dos ataques colisionaron, las llamaradas se mantuvieron a cierta distancia, haciendo que Harinezumi se estuviera esforzando de gran manera para poder evitar que esas llamas le tocaran de alguna manera. Cuando las llamas cesaron se podía ver como el pokémon de Guido estaba cansado y prácticamente indefenso. Ahí fue cuando la líder aprovechó para atacar.
Akara: ¡Ahora es nuestra oportunidad Heatmor usa Spit up!
En aquel instante, el pokémon de fuego infló su cuerpo, apuntó y lanzó un gran projectil desde su boca hacía su oponente. El mismo tenía una gran potencia, podía verse a simple vista que era demasiado poderoso como para poder bloquearlo. Guido no llegó a darle una orden a su amigo, este recibió el impacto del golpe completamente.
Guido: ¡Harinezumi!
El grito del entrenador fue en vano. El ataque Spit up había sido tan poderoso que levantó al pequeño puercoespín por el aire y lo dejó en el suelo, estaba completamente fuera de combate. En aquel momento el referí observó eso y levantó una de sus banderas en dirección a Akara.
Referí: ¡El pokémon harinezumi no puede continuar, la ganadora de la primera ronda es Akara!
Guido sonrió mientras tomaba su pokébola y la dirigía hasta su amigo, lo regresó a la misma, dedicándole una sonrisa a la pequeña capsula. Estaba agradecido con lo que había hecho. Prometió darle una buena recompensa cuando todo terminara, pero ahora debía concentrarse en lo que tenía que hacer. Debía estar listo para la siguiente parte de la batalla.
Guido: ¡Reiko, ahora es tu turno!
Referí: Segunda Ronda, ¿Estan listos? ¡Comiencen!

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Akara: ¡Heatmor empecemos nuevamente con Stockpile!
Guido: Esta vez estamos preparados ¡Reiko usa Thunderpunch!
A las órdenes de sus entrenadores, la primera en moverse fue Reiko, quien se movió a gran velocidad hasta llegar a la espalda de su oponente. Ahí cargó una de sus patas delanteras con mucha electricidad y la impactó contra su oponente, haciendo bastante daño. Esto sacó una sonrisa en el rostro del chico. Luego de aquel ataque, el Heatmor comenzó a inflarse nuevamente, queriendo aumentar sus defensas.
Akara: ¡Heatmor Flamethrower!
Guido: ¡Reiko elude eso, Quick attack!
Al igual que había sucedido con Harinezumi, cuando Heatmor se dio vuelta para lanzar el torrente de fuego, Reiko utilizó su velocidad para evitar ser golpeado por las llamas y colocarse detrás de su oponente. Habían descubierto la debilidad de su oponente, era muy lento como para estar al ritmo de Reiko.
Guido: Excelente, ¡ahora otro Thunderpunch!
Akara: ¡Que no te dañe tanto, usa nuevamente Stockpile!
Nuevamente, mientras su oponente estaba aumentando sus defensas, la pequeña ratita eléctrica proporcionó un gran golpe eléctrico. Este volvió a hacer daño, pero no tanto como el anterior ya que ahora Heatmor tenía más defensas que antes. Este continuó aumentando sus defensas, era necesario aguantar la batalla y terminarla de un solo golpe. No podía darse el lujo de perder en aquel momento, teniendo a su entrenadora dependiendo de él.
Guido: ¡Reiko Usemos la lightball al máximo poder! ¡Thunder punch!
Akara: ¡Resiste un poco, otro Stockpile, cárgalo bien!
A la orden de Guido, Reiko, utilizó la Light Ball a máximo poder. La esferita brilló de color amarillo durante unos segundos antes de aumentar el poder del golpe en gran manera. Esta vez si que había hecho daño. Ahora el Heatmor se notaba el cansancio que tenía y no parecía aguantar mucho más, a pesar de tener las defensas tan altas como lo había dicho. La estrategia del joven entrenador estaba funcionando.
Akara: Ahora si Heatmor, dale un buen golpe, ¡Spit Up!
Guido: ¡Reiko, Double Team ahora!
Heatmor se infló un poquito antes de preparar su projectil de la muerte. Aun cuando sabía del poder del ataque, esta vez Guido estaba preparado. Sabía que a pesar de su poder, Heatmor era un pokémon lento. No podía comprar sus velocidad, Reiko era mucho más rápida en agilidad y podía hacer cosas que ese oso Hormiguero no podría. Fue entonces cuando dio su orden para que Reiko no saliera lastimada. Al momento que Heatmor lanzó su ataque, estaba rodeado de Pikachus, todas idénticas a Reiko. El ataque impactó brutalmente contra el suelo, pero no daño de ninguna manera a Reiko. Le había golpeado a una de las copias y eso logró darle algo de ventaja a la ratita eléctrica.
Guido: Genial Reiko, ¡Gana un poco de velocidad con Quick attack y golpéale con un Thunderpunch!
Aprovechando la velocidad que el ataque le estaba dando, Reiko utilizó el impulso para propinar un golpe terrible, que muchos tendrían miedo a recibir. Un Thunderpunch en velocidad, algo difícil de poder esquivar más aun para un pokémon que no era lo suficientemente veloz como para superar a Reiko. Antes de que Heatmor pudiera darse cuenta de lo que estaba sucediendo, recibió el impacto de la patita electrificada y lo mandó a rodar por el suelo. Unos segundos más tarde estaba fuera de combate, por lo que el árbitro decidió que era suficiente para aquella ronda, levantó la bandera en dirección al joven y proclamó.
Referí: ¡El pokémon Heatmor no puede continuar, el ganador de la segunda ronda es Guido!
Akara: Muchas gracias por tu esfuerzo Heatmor, descansa amigo.
Luego de haber dicho esas palabras, regresó al pokémon a su pokébola para que pudiera descansar luego de haber tenido semejante batalla. Se merecía el descanso que recibiría y Akara no podía estar más feliz de lo que había hecho su pokémon. Luego de eso tomó otra pokébola y la lanzó al aire, de la misma apreció un cuadrúpedo con melena y cola, cuerpo rojo y pelaje amarillo. El Flareon de Akara entraba a la arena, listo para una buena batalla. Luego de que el referí observara a ambos, esperando a ver si alguno hacía algo, decidió continuar con la batalla.
Referí: ¡Tercera ronda! ¿Listos? ¡Comiencen!

vs

Akara: ¡Flareon empecemos con ventaja. Usa Yawn!
Guido: ¡Reiko! ¡Golpeale duro usa Volt tackle!
Antes que Reiko pudiera hacer algo, el Flareon obedeció la orden que le habían dado y con un gran bostezo contagió a la Pikachu en menos de un segundo. Esta no se rindió y utilizo todo su cuerpo, mientras emanaba electricidad, para golpear con ferocidad a su oponente. Flareon quizo escapar del ataque, saltando hacia un costado, pero con un rápido movimiento de patas, Reiko, logró impactar a su oponente.
Akara: Ahora hará efecto el Yawn, por lo que solo tienes que resistir un ataque más.
Guido: ¡Reiko vamos a hacerles las cosas complicadas! ¡Double team!
En el momento en el que las cosas se veían mal, Reiko hizo caso a su entrenador y comenzó a crear copias de si misma, las cuales todas cayeron dormidas un segundo más tarde. Era algo para ganar tiempo y evitarse más daño del que podía recibir si solo era una, de esta manera tardarían algo de tiempo en saber cual de las Reikos era la original y podría despertar antes de recibir mucho daño.
Akara: ¿Uh? Miren cuantos Pikachus dormidos…
Guido: Ehm… dormidas…
Akara: ¿Ah?
Guido: Es Hembra, no le gusta que le confundan, créeme que no quieres que te escuche decir eso.
Akara: Bien, mientras esté dormida vamos a tratar de golpearle. ¡Flame Charge Flareon!
A la orden de Akara, el Flareon comenzó a golpear los diferens cuerpos de Pikachu que había por todo el lugar. Luego de varios segundos intentando dar con la original, pudieron encontrarla y esto sacó una gran sonrisa en Akara. La desesperación llenó el rostro de Guido, ya que habían encontrado y ahora podrían hacer más daño que antes. Era solo cuestión de tiempo para que pasara. Al segundo de que Flareon golpeara a Reiko, su velocidad comenzó a aumentar, esto intrigó un poco al joven entrenador, el cual podía ver bien lo que estaba pasando.
Guido: ¡Reiko! ¡Tienes que despertar!
Akara: Ahí le encontramos, ¡nuevamente usa Flame Charge!
Nuevamente, al no estar las copias de Reiko, el Flareon aprovechó para utilizar su ataque y golpear con fuerza a la pequeña Pikachu que estaba inconsciente. Al igual que en el anterior ataque, Flareon volvió a aumentar su velocidad lo que intrigó aún más a Guido. Tenía que preguntar que estaba pasando, era necesario que lo hiciera en aquel momento.
Guido: ¿Qué está pasando? ¿Por qué Flareon tiene cada vez más velocidad?
Akara: El ataque Flame Charge no hace mucho daño, sino que prioriza la velocidad del pokémon. Por lo que cada vez que sea utilizado de manera efectiva contra un oponente, el usuario gana velocidad. Es por eso que Flareon es más rápido que antes.
Guido: ¡Reiko! ¡Despierta ahora!
El grito del entrenador parcía haber funcionado ya que en aquel momento las orejas de Reiko se levantaron, algo adoloridas, pero lo hicieron. Aún algo dormida miró a su alrededor para saber lo que estaba pasando, no terminaba de entender o recordar lo que estaba sucediendo a su alrededor. Eso no era para nada bueno y seguramente la líder de gimnasio aprovecharía esa oportunidad para poder hacer las cosas como debían.
Reiko: Pi?
Guido: ¡Genial! ¡Pudiste despertar!
Akara: Es muy tarde, Flareon usa Will-O-Wisp
Aprovechando la pequeña distracción que se había generado por haber despertado recientemente, el Flareon se movió con gran agilidad para utilizar su ataque en dirección a su oponente. Las pequeñas llamas azules golpearon al cuerpo de Reiko, haciendo que recibiera el estado de “quemadura” lo que lastimaba constantemente a la Pikachu. Su entrenador se asustó y enseguida llamó por su nombre. Se notaba que le costaba estar de pie y aún así seguía luchando, no quería defraudar a su entrenador de ninguna manera.
Guido: ¡Reiko!
Akara: Flareon, termina con esto de una vez. ¡usa Overheat!
Sin que pudiera hacer mucho para defenderse, la pequeña Pikachu se quedó parada observando como el Flareon se acercaba brillando de rojo. Era un golpe certero que lastimaría a Reiko, un golpe muy fuerte considerando el daño que podía hacer en aquel momento. Al estar afectada por las quemaduras, no pudo hacer nada, vio como la bola de fuego se acercó hasta ella y le golpeó haciéndola rodar por el suelo. El referí levantó la bandera y comenzó a declarar la batalla cuando fue interrumpido.
Referí: El pokémon Reiko…
Guido: ¡No! ¡Aún no termina! Reiko sé que estas cansada, pero tienes que ser fuerte. ¡Vamos Lucha! ¡Nunca nos rendimos! ¡Empieza a prepararte, prepara el Rakurai
/Lightning Strike/!
A sorpresa de los otros dos presentes, Reiko comenzó a ponerse lentamente en dos patas, estaba esforzándose como nadie podría haberle visto. Temblaba y le costaba mucho mantenerse en pie de alguna manera, podía notarse que le fallarían las fuerzas en cualquier momento. Sin chistar, mostrando una increíble mirada de determinación, continuó con lo que le habían pedido. La pata derecha delantera comenzó a emitir electricidad, mostrando la característica del Thunderpunch, pero luego de esto la light ball y su cuerpo comenzaron a emanara aún más electricidad, la cual se fue juntando en la misma patita donde estaba la técnica. Aquella imagen visual de energía comenzó a tornarse de color azul y aumentar la velocidad a la que viajaba.
Akara: ¿Rakurai
/Lightning Strike/? ¿Qué es ese movimiento?
Guido: Los líderes no son los únicos que entrenan con fuerza. Nosotros también y por eso hicimos un nuevo combo. Reiko utiliza toda la electricidad del Volt Tackle concentrándola en el Thunderpunch. A eso vamos con Quick Attack y para darle el toque final el poder de la light ball
Akara: Así me gusta, ese es el espíritu. Flareon usa tu objeto y vuelve a utilizar Overheat.
Guido: Reiko. Vamos a poner todo en este último movimiento. ¡Reiko Rakurai
/Lightning Strike/ ahora!
Ambos pokémon aceptaron las órdenes que les habían dado. Flareon aprovechó para utilizar su ítem “White Herb” la cual le permitia curarse la fatiga de haber utilizado el movimiento Overheat. Mientras que Reiko se colocó en posición y preparó para atacar con la técnica. Ninguno de los dos contrincantes dudaron un solo segundo y ambos se lanzaron contra el otro. Flareon comenzó a brillar de rojo aumentando el calor corporal al máximo para poder lanzar su técnica más poderosa mientras que Reiko corría en dirección a flareon arrastrando la pata delantera. Ambos saltaron el uno contra el otro, Flareon abrió su boca y lanzó la gran bola de fuego, mientras que Reiko inclinó su cuerpo para golpear a su oponente. Los ataques colisionaron y generaron una explosión en el aire, lanzando a ambos en diferentes direcciones. Cuando el humo se fue, se pudo observar lo que había dejado la anterior batalla, el tramo en el cual Reiko había arrastrado la pata era ahora una gran grieta en la que podía entrar un pokémon de tamaño normal. Además de eso, los dos pokémon estaban completamente exhaustos, no podían moverse de ninguna manera. La persona con el uniforme oficial levantó las dos banderas hacia el medio antes de aclararse y decir la conclusión a la que llegó.
Referí: Ninguno de los dos pokémon puede continuar. La tercera ronda es un empate.
Guido se acercó corriendo hasta donde estaba Reiko y la levantó en brazos. Sin decir nada le dedicó una gran sonrisa antes de acariciarle un poco, felicitándola por lo que había hecho. Un gran esfuerzo de su parte no merecía ser ignorado de alguna manera. Mientras que Akara tomaba su pokebola y regresaba a su Flareon dentro de la misma.
Akara: Lo hiciste muy bien Flareon, gracias por todo el esfuerzo.
Guido: Me alegro que Reiko se enfrentara a Flareon, dudo mucho que se hubiera esforzado tanto si hubiera sido otro pokémon. Agradezco esa batalla y por favor dile a Flareon que es un gran pokémon.
Akara: Muchas gracias por el cumplido, Reiko tiene un gran futuro por delante. Solo tienen que esforzarse tanto como lo hicieron recién.
Luego de unas sonrisas, ambos se dedicaron a tomar la pokébola que seguiría con la batalla. Ambas cápsulas se abrieron al mismo tiempo y dejaron brillando dos cuerpos que parecían ser muy iguales en cierta forma. Cuando los respectivos brillos cesaron se pudo observar a dos pokémon prácticamente idénticos, con una pequeña excepción el color de uno. Dos Arcanines estaban parados orgullosos en el campo de batalla. Para la suerte del joven retador, su Arcanine emitía tal aura de superioridad que logró intimidar a su oponente.
Referí: ¡Cuarta Ronda! ¿Listos? ¡Comiencen!

vs
Akara: Así que tu Arcanine intimida… ¡Vamos con todo Arcanine, usa Extreme Speed!
Guido: ¡Flame Wheel!
El arcanine de Akara se mandó en gran velocidad para intentar golpear a su oponente, mientras que Guido, para tratar de evitar un daño mayor le ordenó a su pokémon que utilizara Flame Wheel. Eso fue un error ya que al chocar los pokémon. el Arcanine blanco recibió daño, pero el normal pareció aumentar su fuerza por lo que había pasado. El retador no entendía lo que estaba pasando hasta que recordó una de las habilidades de Arcanine: Flash Fire. La cual niega daño de fuego y aumenta su propio daño de fuego.
Akara: ¡Eso es un error! Aprovechemos el boost de poder que nos dio. ¡Usa Flare Blitz!
Guido: Así que tiene la habilidad Flash Fire… bien, ¡entonces vamos con Mordisco!
Ahora la balanza inclinaba en peso de la líder, ya que el ataque Flare Blitz fue a gran velocidad e impactó en el Arcanine que parecía albino. El daño fue mucho mayor de lo esperado, pero con gran fuerza de voluntad pudo resistir el golpe. Al momento que lo golpeó con fuerza utilizó sus colmillos para lastimar a su oponente, no tanto como el daño que él recibió, pero había logrado lastimar a su oponente.
Guido: Arcanine! Esto no esta bien, estamos en desventaja.
Akara: ¡Aprovecha Arcanine, usa Double kick!
Guido: ¡Salta en diagonal y usa Take down!
A la orden de Akane, utilizando unos saltos de agilidad, Arcanine se acercó hasta su idéntico, giró un segundo y trató de patear con las patas traseras. Mientras que gracias a su entrenador, el Arcanine de pelaje blanco pudo adivinar lo que iba a pasar y se alejó de un salto en diagonal a su oponente. Luego de eso embistió con fuerza utilizando su propio cuerpo como arma.
Akara: Vamos a ganar algo de ataque, ¡Usa Howl!
Guido: ¡Intenta con Mordisco!
Al escuchar las órdenes de sus entrenadores, ambos se movieron para hacer lo que les ordenaron. Gracias a la gran agilidad que ambos tenían, les costó bastante poder encontrarse. El Arcanine de Guido trató de morder a su oponente, pero este lo eludió en un elegante movimiento y lanzó un gran aullido, aumentando su fuerza para el combate.
Akara: ¡Esta batalla será nuestra. Flare Blitz!
Guido: ¡Arcanine, cuidado! Salta por las rocas, intenta evitar esa lava, pero también tienes que evitar los golpes, debes resistir de alguna manera.
Ahora el Arcanine de Akara estaba listo, tenía suficiente fuerza como para acabar con su oponente, envolvió su cuerpo en un gran calor para poder atacar a su oponente, pero el mismo obedeció las ordenes que le dieron y saltó entre rocas cerca de la lava. Era necesario para poder eludir el ataque, no quería caerse, pero debería aguantar si quería seguir en la batalla.
Akara: Esto no durará mucho, Howl y luego terminemos con Extreme Speed.
Guido: ¡Eso es! Arcanine usa Flame Wheel y Take Down contra la grieta que hizo Reiko.
Aprovechando que su oponente había hecho algo de distancia entre ellos el pokémon local aumento su fuerza gracias al aullido. Luego de eso arremetió con gran velocidad a su oponente, el cual pudo eludir saltando por arriba del mismo. Luego de eso el Arcanine retador se envolvió en llamas y utilizó todo su cuerpo para golpear a la grieta, la cual se agrandó bastante, permitiendo que entrara en la misma.
Akara: ¿Qué es lo que planeas?
Guido: Ya lo veras, será divertido y terminará en mi victoria.
Akara: Entonces terminaremos rápido, la victoria será mia. ¡Arcanine Extreme Speed ahora!
Guido: ¡A la Grieta Arcanine!
Gracias a la proximidad que tenía con la grieta, el Arcanine de Guido pudo entrar en la misma antes de que su oponente llegara para golpearlo. Esto hizo que tanto la líder como su pokémon quedaran desconcertadas por lo que había pasado, no era realmente normal que sucediera de alguna manera. Poco a poco el Arcanine local se acercó hasta la grieta para ver que pasaba, cuando se escuchó la voz de Guido.
Guido: Bien, es nuestro, Take Down y luego plántalo contra el suelo con Mordisco.
A las órdenes de su entrenador, cuando vió a Arcanine asomándose, arremetió contra el. Levantandolo por el aire junto consigo, luego de eso lo mordió con fuerza y giró su cuerpo, haciendo que su oponente también girara. Gracias a esto logró impactarlo contra el suelo.
Akara: ¡Arcanine!
Guido: Ahora si Arcanine, ¡Take Down!
Nuevamente, el pokémon albino utilizó su cuerpo para atacar a su oponente. Usando todo su peso y fuerza saltó sobre el pokémon local, el cual aún se recuperaba de lo anterior. Para suerte del joven entrenador, el Arcanine no pudo continuar la batalla. Al corroborar lo que había pasado, el referí levantó la bandera en dirección a Guido.
Referí: ¡Arcanine no puede continuar, la cuarta ronda es para Guido!
En ese momento Akara dejó salir una risa, parecía que estaba disfrutando la batalla que estaban teniendo hasta aquel momento. Se reía prácticamente sin parar, mientras trataba de recuperar parte del aire que había perdido en aquella risa. El joven entrenador no pudo evitar reír también ante la actitud de la líder.
Akara: Eso fue muy divertido, pero la verdadera diversión comienza ahora. Arcanine, regresa te mereces un descanso.
Utilizando la pokébola, regresó a su pokémon a la misma, en la cual le esperaba una gran siesta y seguramente una recompensa por el esfuerzo que había hecho en la batalla. Luego de eso tomó otra cápusla y la lanzó al aire, la misma se abrió y dejó salir un imponente pokémon al campo de batalla. El mismo era un Magmortar, la evolución de un Magmar, verlo en persona daba algo de miedo y eso fue lo que alertó al joven entrenador. El árbitro de la batalla miró a los dos entrenadores antes de poder continuar.
Referí: ¡Quinta ronda! ¿Listos? ¡Comiencen!

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Akara: ¡Magmortar vamos con Smoke Screen!
Guido: ¡Arcanine! ¡Trata de usar Take down en él!
Enseguida, al comando de la líder, el gran e imponente Magmortar dejó salir una gran cantidad de humo negro, el cual obscureció todo el lugar. Era imposible ver lo que estaba haciendo cualquiera de los pokémon. Arcanine trató de golpear a su oponente, buscándolo entre el humo, pero no logró nada en lo absoluto. Guido comenzó a entrar en pánico, ya que sabía que era una mala noticia, no era bueno lo que iba a pasar.
Akara: ¡Calentemos un poco las cosas, usa Sunny Day!
Guido: Arcanine, sé que es difícil, pero trata de encontrar a tu oponente entre el humo
Mientras Guido seguía de la misma manera, Arcanine trataba de hacer lo que le habían pedido. No podía encontrar a su oponente en ningún momento. Su sentido del olfato estaba totalmente bloqueado por el hollín que había en el aire. Era prácticamente imposible encontrar a alguien por el olfato en esas circunstancias. Mientras que el Magmortar bailó unos segundos, sin hacer ruido de ninguna manera, estaba invocando el brillo del sol nuevamente.
Akara: ¡Muy tarde! ¡Magmortar usa Fire Blast!
Antes que Guido pudiera decir algo la gran llamarada salió de los brazos de Magmortar. El fuego reaccionó con el humo y se intensificó aún más. Esto hizo que el humo desapareciera, pero también lo estaban las energías de Arcanine, el mismo estaba fuera de combate. El referí corroboró esto antes de levantar su bandera en dirección a la líder.
Referí: ¡Arcanine no puede continuar, la quinta ronda es para Akara!
Guido: Muy bien hecho viejo amigo, te mereces un buen descanso, regresa. Gracias por todo y ahora, vamos con todo. Demuestra lo que eres capaz, ¡Yoichi!
Luego de haber regresado a su pokémon a la pokébola, Guido decidió sacar otra y la abrió, luego de eso la lanzó al aire. La misma giró durante unos segundos antes de abrirse y dejar salir a una gran criatura de la misma. Color violeta y grandes cuernos por todo su cuerpo, era la estética de aquel pokémon. Imponente como pocos lo habían, un gran Nidoking estaba listo para luchar en la arena.
Referí: ¡Sexta ronda! ¿Listos? ¡Comiencen!

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Akara: ¡Wow, es un lindo Nidoking!
Guido: Gracias por el cumplido, es un gran amigo que me ayudo mucho. Si no fuera por el uno de mis pokémon seguiría con mucha ira.
Akara: Basta de charlas. Magmortar usa Fire Blast
Guido: ¡No te dejaremos, Yoichi usa Dig!
Las órdenes habían sido dadas para los pokémon. Al ver que una gran llamarada iba hacía él, Yoichi, utilizó sus dos brazos para cavar un gran agujero y meterse en el mismo, moviéndose bajo la tierra. Ambos pokémon habían logrado evitar daño de alguna manera, aunque esta vez era Akara la que no le gustaba la idea de lo que estaba pasando. Ahora, a pesar de estar en un lugar propenso para ella, las cosas podían salir mal.
Akara: Ten cuidado, podría salir por cualquier lugar.
Al momento que Mamortar escuchó la voz de Akara, sintió como el suelo bajo sus pies temblaba y era lanzado al aire, seguido de un Nidoking. Ambos estaban en el aire, Yoichi listo para golpear a la orden, mientras que Magmortar mostraba el dolor del golpe que había recibido.
Guido: Muy bien Yoichi, ahora Poison Jab
Akara: No será fácil. Dale duro, Solar Beam
Guido: ¡¿Cómo?!
Mientras estaban en el aire, Yoichi aprovechó y llevó a cabo su orden y golpeó con fuerza a su oponente utilizando su poder de veneno. Antes de que pudiera pasar algo más, el Magmortar apuntó sus brazos a Yoichi y le disparó un gran rayo con los poderes del sol. El joven entrenador se preguntaba como era que había pasado eso, pero recordaba que en Sunny Day el ataque Solar Beam era instantáneo.
Akara: Dale un poco de tu Smoke Screen, no dejes que vea nada.
Guido: Cuidado Yoichi, así fue como venció a Arcanine.
Nuevamente el campo de batalla se volvió negro. Algo que a Guido no le gustaba para nada, ahora ninguno de los dos podía ver donde estaba el oponente y como buscarlo de alguna manera.
Akara: ¡Vamos con otro Solar Beam!
Guido: ¡Yoichi a Tierra!
El Magmortar tenía la ventaja, por lo que decidió atacar con todo, utilizó su poder con la luz para dar un gran rayo, pero por suerte para el joven Guido, su Nidoking logró entrar a la tierra y evitarse daño.
Guido: Ahora si golpéalo con Dig
Akara: Te dije que no será fácil, el Smoke Screen no te permitió saber donde estaba Magmortar. Usa Fire Blast.
Yoichi salió de suelo, tratando de golpear a su enemigo, pero no estaba donde lo quiso buscar, se encontraba a unos metros del lugar donde realmente estaba Magmortar, por suerte para Yoichi, estaba fuera del humo y el ataque del pokémon tipo fuego no fue tan explosivo como le ocurrió a Arcanine. Aun así el daño lo recibió de todas maneras, lastimándolo bastante.
Guido: ¡Yoichi!
Akara: ¡Que la batalla sea más divertida, Smoke Screen!
Guido: Yoichi tienes que concentrarte.
Aprovechando que el Nidoking estaba distraído, el Magmortar uso su obscuro humo para negarle la visión a su oponente. Guido estaba entrando más en pánico, ahora las cosas se veían mal. La batalla podía terminar peor de lo que ya estaba. Sus temores se confirmaron cuando escuchó la voz de Akara.
Akara: ¡Usa Fire Blast!
Guido: Yoichi! ¡¿Estas bien?!
Nuevamente una pequeña explosión tuvo lugar en la arena. Todo se volvió invisble durante unos segundos y no podía verse nada alrededor. Cuando ese tiempo se pasó, el joven entrenador pudo ver el cuerpo del Nidoking entre el humo. Estaba en el suelo, pero casi enseguida se puso de pie para responderle a su entrenador.
Yoichi: ¡Nidoking!
Guido: Que bueno saberlo compañero. Ahora vamos, hay que concentrarnos. Los dos juntos como uno solo.
A pesar que el humo seguía, ahora los dos estaban empezando a trabajar como equipo. Los dos cerraron sus ojos. Poco a poco los dos empezaron a respirar como uno mismo. Ahora, estando sincronizados, pudieron escuchar por donde se movía su oponente. Ya no necesitaban sus ojos, ahora solo necesitaban escuchar su alrededor.
Akara: Terminemos esto de una vez, Fire Blast a toda potencia.
Guido: ¡No te dejaremos, Yoichi a tu izquierda usa Sucker Punch!
Akara: ¡¿Sucker Punch?!
La líder quedó atónita al ver que su ataque fue frustrado por un sorpresivo golpe de Yoichi. Este hizo que el Magmortar no pudiera utilizar su ataque, lo que le dio ventaja al Nidoking para seguir atacando como mejor lo sabía hacer.
Guido: Muy bien, ya lo tienes ahora vamos con Super Fang
Sin darle tiempo a que pudiera responder de alguna manera, el pokémon tipo tierra utilizó sus mandíbulas para realizar una buena cantidad de daño. Luego de escuchar el quejido que había hecho el pokémon de tipo fuego, lo soltó y ganó algo de distancia. Lo analizó con la mirada, a pesar que no podía verle por el humo negro que había en el lugar.
Akara: ¡Magmortar usa Solar Beam!
Guido: ¡Rápido, a tierra, usa Dig!
Akara le ordenó a su pokémon que volviera a tacar con fuerza, pero nuevamente el Nidoking pudo esconderse bajo al tierra, para evitarse un gran daño en su contra. El rayo golpeó contra el suelo, asustando a Guido, el cual solo esperaba que su pokémon estuviera bien luego de tanta batalla.
Guido: ¡Muy bien, ya sabes que hacer!
Akara: ¡Esto no termina aquí, vamos con esfuerzo! ¡Fire Blast!
Guido: ¡Yoichi, Dale con todo, Poison Jab!
En aquel momento Yoichi salio del suelo en dirección a Magmortar, el cual lanzó la gran llamarada y generó una gran bola de fuego por el humo combustible que había en el lugar. Yoichi siguió sin importarle demasiado y utilizó sus dos brazos para golpear con mucha fuerza a su opnente. Ambos brazos brillaban de violeta cuando lo hizo. El daño que recibió el Magmortar fue bastante.
Los dos grandes pokémon se miraban mutuamente, esperando a que el otro hiciera algo. Yoichi esperó unos segundos y luego sonrió. Los dos entrenadores se preguntaron que era lo que estaba pasando, cuando el gran pokémon de tipo fuego impactó contra el suelo, dejando en claro que estaba totalmente fuera de combate. En aquel momento el referí levantó la bandera y señalo al joven retador.
Referí: ¡Magmortar no puede continuar! ¡El ganador de la sexta Ronda y de la batalla es Guido!
Guido: ¡Sí! ¡Lo Logramos! ¡Chicos lo logramos!
El joven estaba feliz, podía vérsele en el rostro, se notaba mucho aun cuando fue a abrazar a su pokémon, junto con una Reiko algo recuperada en sus hombros. Estaba feliz de haber podido lograr. La joven líder de gimnasio se acercó lentamente a la persona que había venido a retarle por la medalla.
Akara: Buen trabajo, fue una gran pelea. Como recompensa tienes la medalla de este gimnasio.
Guido: Muchas gracias Akara, de verdad gracias.
Akara: No hay problema, ahora hay que descansar. Los chicos se lo merecen, mañana hablaremos sobre ese miembro del equipo dark. Veremos que podemos hacer, pero por ahora a disfrutar de un merecido descanso n___n
Guido: Claro que sí, muchas gracias y nos vemos mañana.
Sin más para decir, el joven entrenador y la líder del gimnasio partieron del lugar donde habían tenido su batalla. Charlando sobre lo que planeaban hacer para el futuro.