7-Todo está bien

Cita de Helen
@Lisacabot

Helen se acercó sin mucha prisa a su cama, como si le extrañase disponer de una cama cómoda para descansar.

Se sentó sobre la cama y acarició las sábanas. Se fijó en una estantería que parecía estar reservada para que ella lo usase. Sacó sus tres Pokéball llenas y las colocó alineadas y con los pulsadores hacia adelante. Puso los brazos en jarra y sacó pecho mientras hablaba para sí misma.
-Parece que no se me dá del todo mal entenar Pokémon. Aunque aún me queda mucho camino hasta llegar al nivel de...
Helen se quedó en silencio y sintió una punzada en el pecho. Se tapó la cara con las manos e inspiró fuertemente, como si tratase de callar un grito proveniente de su más profundo interior.

Cuando sintió que se había calmado, se volvió a dirigir a su Equipo.
-Muy buen trabajo, chicos. Os habéis portado genial. Mañana serà un nuevo día y debéis estar despejados para lo que se nos cruce.

Helen cogió su macuto y sacó un par de mudas de ropa. Separó un pijama de manga larga que hacía juego con un pantaloncito un poco más corto que sus vaqueros. Se quitó la sudadera y la camiseta para cambiarse, pero justo en ese preciso instante Sandra apareció por detrás tras salir del baño. La frialdad de Helen desapareció al mostrarse nerviosa y torpe tratando de taparse con la camiseta su torso y sobre todo la espalda. Sandra no pretendía asustarla, pero en el brusco gesto realizado por Helen pudo vislumbrar bajo su larguísima melena rubia algo extraño, que imitaba un brillo como cristalino. Fue tan fugaz, que Sandra no supo lo que había visto. Cuando reaccionó, tartamudeó mientras trataba de disculparse.
-Yo... yo... yo... ¡Lo sie... lo siento...! ¡No quería... no pretendía... te he asustado... yo...
-No pasa nada.
Helen recuperó la compostura y se giró para no dar la espalda a Sandra. Con movimientos tranquilos, aprovechó la camiseta con la cual se había tapado de la mirada de Sandra y se la colocó por encima de la espalda, sin que le importase mostrar su bikini/sujetador. No parecía incómoda por ese gesto.

Ambas aparentaba ser de la misma estatura, pero en ese instante Helen aparentaba ser más alta pues tenía que agachar ligeramente la cabeza para mirar a los ojos de su compañera. Sandra mostró un sonrojo en su faz mientras que movía los ojos de lado a lado, turnándose entre lo el infinito al lado de Helen, el suelo, y el denso flequillo tras el cual debían de estar los ojos de Helen.

Sin esperar a que reaccionase, Helen se acercó a Sandra y suspiró un liviano suspiro. Agachó la cabeza y casi susurrando pasó por el lado de la inmóvil Sandra.
-Todo está bien, ¿de acuerdo?
-Pero...
Sandra quiso responder, pero no sabía qué decir. Sólo sintió cómo los nervios del susto y las pulsaciones iban despareciendo. Levantó ligeramente su mano más próxima a Helen y quiso tocarla para demostrar que todo estaba bien, pero sintió que le pesaba más que un Snorlax.
-De acuerdo.
Helen siguió mostrando su serio gesto. Pero esta vez Sandra notó, o intuyó, que su mirada debería de haber cambiado. No sabría explicarlo, pues no era capaz de ver lo que se escondía bajo el flequillo de Helen, pero lo pudo sentir.
-¿Has acabado ya en el baño? ¿Puedo entrar?
-¿Eh...? ¡Ah, sí, claro, perdona! ¡Todo tuyo!
-Gracias.
Helen giró la cabeza a la par de su cuerpo para ayudar a su melena a que le tapase la espalda. Cuando entró, cerró la puera y se pudo escuchar cóml echaba el pestillo. Sandra exhaló todo el aire que había retenido y se desplomó sobre la cama de Helen. Se echó las manos a la cara y trató de relajarse. Cuando abrió los ojos, giró ka cabeza y se fijó en las pertenencias de Helen. De las dos mudas que sacó, observó que eran muy parecidas; cómodos pantalones cortos y camisetas o sudaderas de manga largar. Era opuesto. También le llamó la atención una caja que parecía tener un cierre de huellas, para que sólo el propietario pudiera abrirlo.

Sandra estaba muy intrigada por su compañera. Su mera presencia llenaba la instancia donde estuviera, y su halo de misterio hacía que no pudiera pensar nada más que en ella.

Pocos minutos después, Helen salió del baño ya cambiada con el pijama. La parte de arriba no era precisamente bonita pero sí aparentaba ser cómoda y amplia, y le llegaba hasta las caderas. Helen se recogió el pelo con una gran goma y se sentó al lado de Sandra.
-Bueno, deberíamos de acostarnos. Para ser el primer día, ha sido completísimo. Mañana me gustaría no demorarme más y empezar las clases. ¿Te puedo pedir que me dejes ir contigo de nuevo?
El brillo de los ojos de Sandra cambió y arqueó una bonita sonrisa.
-¡Claro, por supuesto! ¡Me encantaría!
-Muy bien, pues mañana seguimos. Descansa, Sandra.
-¡Igualmente, Helen!.
Tratando de despedirse, Sandra se aproximó a Helen, pero al acercase a ella y al ver que se la quedó mirando, no supo que hacer. En un movimiento incosciente la plantó un sonoro beso en la mejilla y se levantó para irse a su cama, mientras que internamente se sentía como del protagonista del cuadro "El Grito".





A la mañana siguiente:

Helen empezó a moverse en la cama. No había oído el despertador, y temió que se hubiera quedado dormida. Por suerte, pudo comprobar que aún le quedaban varios minutos de remoloneo.
-¡Buenos días! ¿Has dormido bien?
Helen vió al fondo de la habitacion a Sandra ya despierta y vestida, y le acercó un par de bollos para que desayunase.
-Están hechos con leche de Miltank importada desde Johto. ¡Riquísima!
Helen miró a su alegre compañera, y quiso mostrar una pequeña mueca parecida a una sonrisita, pero no llegó a salir. Agradeció a Sandra que compartiese el desayuno con ella y se preparó para empezar el día.
-Sandra, necesitaría comprar una cuantas Pokéballs antes de empezar las clases, no vaya a quedarme corta. ¿te importa?


[OFFTOPIC:]Y después de esta parrafada escrita vía movil, te toca, Lisacabot^^





@Helen OMFG XD me encantan las parrafadas postea en la tienda y dale el dinero al vendedor, eso puedes hacerlo en cualquier momento sin necesidad de rolearlo, pero si quieres puedes describir tu paseo en busca de las pokeball :D yo ya te meto a clases como si ya hubieseis ido, recuerda mantener tu inventario actualizado.

Juntas os pasasteis por la tienda, para comprar pokeball y algunas pociones, por parte de Sandra, puesto que te había contado que hoy tocaba clase de excursiones. No sabíais a donde os iba a tocar ir, pero no ibais a tardar mucho en averiguarlo.
El profesor, que no podía pasar de los 30, pelirrojo y con una sonrisa en la cara, reunía a los alumnos Abra en la puerta del aula para darles información.
- A ver chicos ¡Chicos! Silencio, La excursión va a ser al Monte nevado, de modo que coger ropa calentita y aseguraos de tener suficientes pociones porque no volvemos hasta la noche, en el autobús habrá comida y yo y mi ayudante vamos a prender una hoguera para que podáis recuperar un poco el calor en las pausas.
¡Dirigios al autobús cuando estéis listos, tenéis media hora para coger lo que necesitéis! Escuchaste que gritaba entre el ruido de los alumnos, algunos gritando de alegría, otros quejándose por lo frío del clima elegido y otro que corrían hacia las habitaciones para coger lo necesario con cara de pánico.
- ¿Tienes algo de ropa para la nieve? - Te pregunta Sandra atrayendo tu atención - Te puedo dejar una de mis chaquetas impermeables si quieres. Me gusta la nieve, ¿Crees que se puede ir allí a esquiar? - Empezó a divagar mientras os dirigías rápidamente de nuevo a la habitación, parecía que la noche de sueño le había devuelto las ganas de hablar de cualquier cosa, aunque de vez en cuando te miraba de reojo, cuando ella creía que tu no mirabas.

Responde directamente en el monte nevado.



@Kappuccino

Helen llegó a la tienda, observó las Pokéballs y Pociones que tenían a la venta, pero cuando fue a echar mano de su cartera... se dió cuenta de que había gastado todo lo que tenía. Debía de reponerlo para seguir adelante, y tenía que hacerlo lo antes posible.

No estaba acostumbrada a requerir de dinero para comprar nada, pero las cosas han cambiado...






Equipo
:155:(11) :265:(7) :120:(10)

-Nivel Promedio: 9,33