Una aventura, un inicio. Al entregarme mi dos armas, una pistola un tanto simple y un cuchillo, me emocione bastante, con esto ya era mas seguro que iba a poder conseguir mi sueño, claro si me esforzaba por conseguirlo, seguramente tendré que tener un entrenamiento riguroso, varios de mis compañeros recibieron la misma arma que yo, lo que significa que son de la misma clase y del mismo instituto, nos comenzaron a explicar las reglas de los duelos sin embargo mi atención la roba el enorme arma de mi compañero, "Gram", se veía muy diferente a las demás espadas de los que seleccionaron la clase "Berserker", después todos pusimos atención a lo que Anastasia nos decía, cuando liberó su enorme Hoz no puede evitar sentirme impaciente, sentía un enorme instinto asesino emanando de ella, casi como si la misma arma quisera asesinarnos a todos, "Como es que puede liberar tantos instintos asesinos y tener esa bella sonrisa" era el pensamiento que recorría mi mente, pero si de algo estoy seguro es que la número uno de Kusunoki-ryū es realmente peligrosa, después de la larga explicación que nos dio Anastasia, ella nos propuso que tuvieramos un duelo de prueba para irnos familiarizando con los combates. Dos de mis compañeros parecen bastante ansiosos y tuvieron su combate juntos, al tener casi la misma velocidad, el que saliera victorioso sería el que jugará mejor sus cartas en el combate, después de la pelea intensa, la chica que había visto antes rodando en el pasto salió victoriosa, puede que parezca una completa idiota pero su velocidad es de temer, una chica impertinente igual tuvo el descaro de retar a Anastasia y ella al parecer gustosa acepto; solo pude notar como ella lamió su labios y dibujó una ligera sonrisa en su rostro, no tenia realmente intensiones de pelear con mis compañeros, realmente se que puedo destacar sobre ellos sin embargo la chica a la cual salude hace un momento parece que quiere pelear contra mi. — ¡Hey, tú! ... no me mires como un idiota, quiero tener una batalla contigo —. Esas fueron sus precisas palabras, parece tener una actitud confiada y eso me agrada. — ¡Vaya, vaya! para ser alguien tan callada pareces un poco temeraria, ¡Jajajajaajaja! de acuerdo tengamos nuestro duelo, pero debo avisarte que no me contendre solo porque eres una chica, así que ven con todo ¿quieres? —. Desenfundo mi arma y preparo mi ropa de combate desde mi DVM, mientras liberó una sonrisa llena de confianza. |



