@Lisacabot &
@Skov
Ese día no hubo clases, debido a las festividades, lo cual significaba que era día de tener que ir a socializar con gente solo para no quedar mal, además, bueno, quizá sería algo bueno intentar interactuar con las personas en su entorno, había pasado un rato en la biblioteca, buscando un libro de los legendarios de Unova, ¿Quizá porque seguían llamando su atención? Realmente todo eso de la historia de los ideales y la verdad, lo que representaba cada legendario, el "karma" que había en todo eso, le hacía sentir la necesidad de investigar más a fondo, quizá, en un futuro distante de momento, iría a esa región para llevar a cabo su investigación.
Después de su rato libre en la tarde que lo había desperdiciado en libros de Unova, se puso en marcha nuevamente al dormitorio de la división Gastly, fijándose ahora en que estuviera libre para simplemente tomar sus cosas, darse una ducha y arreglarse sintiendo la privacidad de la que por desgracia, había perdido desde el encuentro de sus roomies en la habitación, que... No fue tanto de su agrado, es decir, nunca le había tocado que alguien le coqueteara así como así. Se estiro y observó al pokémon que la había acompañado durante todo el tiempo que había perdido, la eevee se subió a la cama de su entrenadora, acomodándose, tal vez no sabía que habría planes para salir a hacer tan siquiera un par de amigos.-No te vayas a dormir, Muse.-acarició la cabecita del pokémon tipo normal y este asintió, aunque, seguía acostado.-Me bañaré, cuando salga, te pondré quizá un moño que combine y saldremos un rato.-avisó para tomar el kimono que había comprado el año pasado, que, de cierto modo, le hacía recordar con nostalgia a casa.
No era tiempo para pensar en cosas como esa, tomó lo necesario y se metió a la ducha, la cual fue una express, ya que sabía que la mejor comida en los puesto y demás siempre se acababa pronto, llenarse de cultura general abre el apetito. Cuando terminó, se colocó su ropa interior y encima el kimono, salió del baño con el cabello un poco húmedo, observó como su eevee movía su cola de un lado a otro, un tanto emocionada por ver a su "amiga" de esa manera, hizo un sonidito de aprobación. Lucina se acercó a Muse con un lazo azul en las manos, al poder al fin lograr que la eevee no se moviera, se lo colocó un poquito flojo para no lastimarla.-Te ves hermosa, quizá así te encuentres a otro eevee, ¿No?-se río por ese comentario, era algo ridículo, pero, podría llegar a pasar, no lo podía descartar.
Al ya estar listas tanto ella como Muse, se dio paso a donde se encontraba todo, los stands, los juegos y varias cosas así, trataba de eludir a la gente, a veces hasta evitaba los puestos concurridos, cuando al fin pudo librarse de un camino lleno de personas, observó unos puestos en donde solo habían pocas personas, se acercó, se suponía que tal vez podría manejar la situación si empezaba con un número reducido.-Vaya, si que esta muy lleno todo...-comento, estaba claro que ella no sabía como empezar una conversación de manera adecuada, Muse simplemente se mantenía al lado de su entrenadora.
Y de repente, un umbreon se acercó a ellas para olisquear a Muse, quien parece ser su entrenadora le persigue, y por si fuera poco, de la nada, se escuchó un grito que decía.-¿Tsuki pero a donde vas?
Y apenas había notado a Lucina, porque después de aquello, se dispuso a hablar.-Ah hola, perdona si mi Umbreon te ha molestado.
Se escuchó otra voz gritando.-¡EH LIZZY, NO ABANDONES AHORA, ESTABA PATEANDO TU TRASERO!
A lo que la chica cercana a Lucy contesta.-Ui que mentira.- mientras rueda los ojos.
La chica que estaba alejada de ambas se acercó, era una joven alta, con pelo corto y revuelto, ojos ambar y traía una escopeta apoyada en el hombro.-¿Y esta chica tan linda?-dijo la desconocida mientras un Pichu saltaba sobre Lucina para olisquearla y saludar, ofreciendo su manzana.
Observó que de a poco la gente venía e iba, su primer intento de socialización fue todo un fracaso, sin embargo, Muse había tenido éxito en encontrar a alguien, un umbreon, ¿Era momento de sentirse mal por tener suerte de perro? Quizá. De repente, una chica apareció, saludando, disculpándose por el pokémon tipo siniestro, iba a decirle que no era necesario que se disculpara hasta que sonó otra voz, que reclamaba a la chica por haberse ido, a lo mejor estaban jugando en un puesto y... Sentía como si estuviera entrometiéndose en algo.
-Oh, este... No te preocupes, usualmente Muse suele hacer lo mismo.-excusó al umbreon de la chica de kimono con detalles azules, luego, otra chica más apareció, ¿Podía controlar la situación con dos personas a la vez? ¡Debía intentarlo! Después de todo, solo eran... personas que seguramente eran agrada- ¿Qué? ¿Aquella chica con escopeta le estaba coqueteando? Los flashbacks del primer día regresaron a ella, desvío la mirada, sus mejillas alcanzaron a tomar un tono rojizo.-Ah, y-yo no... no soy linda...-murmuro lo del final, porque, su personalidad la obligaba a decir cosas como esa, de repente sintió un peso encima, siendo olisqueada por un pichu, lo cual, le parecía ciertamente una ironía.-No, gracias, puedes quedarte con la manzana.-le dijo con un tono de voz suave.
Aquella muchacha la miró con ojos muy abiertos antes de estallar en carcajadas.-Por Arceus es adorable-Dice pasándole un brazo por encima.-¡Vente con nosotras, quizás hasta te puedas llevar un peluche enorme!
-¿Que hacemos Lizzy, nos la quedamos?-dijo ella riendo a Lizzy antes de girarse a Lucina.-Cierto, no me he presentado. Aurora Skov y el insistente Pichu, es Daio.
Lizzy había inflado los mofletes por un segundo ante el comentario de Aurora, pero poniendo una cara de poker, se presentó.-Elizabeth Eriksen pero puedes llamarme Lizzy. Y eso será si ella quiere acompañarnos ¿No? ¿Vienes?
Su primer socialización no fue del todo un fiasco, ¿Eso era una buena señal, cierto? ¿Lo había dominado? ¡Si! Podía sentirse un poco mejor consigo misma al respecto. Muse de igual manera empezó a olisquear al umbreon, en modo de saludo, más que nada, ya que, solía ser un poco "peculiar" al momento de saludar a personas conocidas o pokémon, echándose encima de ellos con cierta emoción, definitivamente la eevee era muy contraria a su entrenadora.-No s-soy adorable.-sintió un escalofrío pasar por su espalda al tener el brazo de Aurora encima, ¿Tal vez un poco intimidada por su altura? Suspiro, tenía que encontrar su centro, calmarse y concentrarse.-No necesito un peluche, gracias, solo... Pasábamos a ver los puestos y comer algo.-escondió sus verdaderos motivos, solo porque lo veía necesario.
Cuando ambas se presentaron, sintió un poco de alivio, porque, estaba progresando bastante con eso de hacer amigos.-Oh, un placer, Lucina, Shepard y la eevee es Muse.-dio una pequeña presentación de ella y su pokémon, porque, bueno, nunca le había tocado armar una conversación tan larga, por Arceus.-¿En serio desean que yo..?-estaba un poco incrédula.
–¡Si mujer, vente con nosotras!-Aurora se da cuenta de que no veía a sus Pokémon, sacando el brazo de encima de Lucina.-¿Dónde carajo se han metido estos?-un Scrafty apareció de repente con el rostro algo lloroso y tapado por su capucha, aferrándose al pantalón de su entrenadora. Quien al verlo se rió, mientras un Greninja apareció sin avisar al lado de Lizzy.–¡Con que estaban aquí!-le da unas palmadas a la cabeza del Scrafty.-Perdona Trigun, no quise abandonarte. Además estabas con Frouen
Había una quilava que había estado tan tranquila al lado de Lizzy que casi no se le había visto bostezó haciéndose notar. Shupet por su parte se materializó entre esta y el Greninja, mirando a este último con mala cara. Lizzy se había agachado para coger en brazos a una pequeña Mawile que le daba tironcitos de la larga manga de su kimono negro y azul.-Estas son Luna, Mariette, y la umbreon a la que ya conoces se llama Tsuki. A Mawile todavía no le he puesto ningún nombre.
A Lucy le había impresionado de cierta forma que las contrarias tuvieran tantos pokémon consigo, ¿Podría decir que ya tenían como un equipo formado? Mientras que ella, bueno, solo se mantenía con Muse, su eevee, le hacía feliz, pero, tal vez había que pensar en su siguiente pokémon y el tipo, si quería un equipo balanceado... ¡Tenía que pensar en muchas cosas! ¡Por Arceus que eso era más complicado de lo que pensaba!
Trato de sonreír, en serio lo trató, pero lo único que había salido fue una mueca, estaba de cierta forma nerviosa con eso de la invitación de las contrarias, al parecer, le había ido mejor de lo que creía.-Impresionante, ustedes han de tener algo de tiempo por aquí, ¿No?-preguntó, esperaba que con el paso de la conversación, los nervios se fueran solos, era más que nada una pequeña meta a lograr.-Y respecto a la invitación... De acuerdo, les acompañaré.-decidió por aceptar solo para cumplir su meta de la noche, lograr hacer "amigos".