Desahogo Comico
Por motivos que sabrán si leen mi novela autopromoción asquerosa, no puedo meter comedia. Y derrocho comedia por mis poros. Disfruten de mis chistes históricos increíblemente malos.
Alfil
Un noble de bajo rango posee diversas formas de ascender en la compleja trama del poder. Algunos llegan por medios de naturaleza… dudosa por decirlo de alguna manera. Los asesinos no serán los primeros en quejarse en dichos casos. Otros nacen con suerte, y consiguen casarse con la hija “más desechable” de un superior. Claro está, el aceptar tener hijos con dichos esperpentos femeninos, dependerá únicamente de sus ansias por engendrar una descendencia legítima. En diversas ocasiones ha habido burgueses cuya riqueza les permitió colorear su sangre y los nobles no son muy distintos.
Pero, además de estos métodos-no excluyentes-de igual validez, hay uno que siempre se ha mantenido, un clásico al que cualquiera puede intentar entrar. Quizá sea el más riesgoso y no negaré que puede ser molesto en un comienzo tener que dejar los bailes de salón en pos de una marcha militar...¡Pero qué demonios! Dale a un niño un arma y hazlo luchar por su vida. Si vuelve será todo un hombre y si no… Bueno… Los buitres anhelan los cadáveres sean de quien sean.
Pero, además de estos métodos-no excluyentes-de igual validez, hay uno que siempre se ha mantenido, un clásico al que cualquiera puede intentar entrar. Quizá sea el más riesgoso y no negaré que puede ser molesto en un comienzo tener que dejar los bailes de salón en pos de una marcha militar...¡Pero qué demonios! Dale a un niño un arma y hazlo luchar por su vida. Si vuelve será todo un hombre y si no… Bueno… Los buitres anhelan los cadáveres sean de quien sean.



