[RESEÑA] Bakuman
Uno de los aspectos más interesantes del anime, manga y videojuegos es su creación. Así mismo, conocer y aprender de las personas encargados de su producción también es algo de gran interés. Desde el gran maestro Shigeru Miyamoto, de parte de los videojuegos; como también Akira Toriyama, en el campo del manga; ambos son ejemplos de figuras públicas que han creado contenido para sus industrias. Aunque, poco se nos ha mostrado de su proceso creativo.

En los campos creativos existen posibilidades infinitas. Es posible contar una historia de acción como también un romance escolar. También es de decirse que el anime y manga en Japón suelen seguir un patrón. A causa de esto, y actualmente existe todavía, la originalidad y calidad del medio parece no subir. Aunque, siempre es posible encontrar joyas que resalten debido a la enorme semejanza entre trabajos contemporáneos.

Si tomamos las dos cosas mencionadas anteriormente, podemos hablar de una de las mejores creaciones de un mangaka; o mejor dicho, dos mangakas. Bakuman, un manga escrito por Tsugumi Ohba e ilustrado por Takeshi Obata, publicado originalmente el 11 de agosto de 2008, es un trabajo perfecto que ilustra y habla sobre la vida de un mangaka. Es importante decirse que fue realizado por las mismas personas que dieron vida a Death Note. A partir de este momento, me referiré únicamente al anime estrenado en 2010; sin embargo, tengo entendido que no difiere casi nada del contenido original.
La trama nos cuenta la historia de Mashiro Moritaka y de Takagi Akito, un par de estudiantes de noveno grado que deciden iniciarse en ser mangakas. El primer capítulo nos introduce a los personajes y pone el escenario donde el resto de la historia se desarrollará. A pesar que me gustaría explicar cada capítulo detalladamente, no podría. La serie sigue un esquema que incita más a la experiencia ajena.
Por ejemplo, los autores supieron cómo hacer sentir a la serie real. En todos los capítulos se siente un enorme dinamismo con los hechos. Nunca se estanca ni intenta atrasar la trama. Incluso, se suele recurrir a saltos temporales para evitar rellenos innecesarios. Es de esas pocas series donde el espectador se pierde entre los diálogos. No porque sean malos, sino que se sienten tan vivos que no parece algo escrito sino un producto espontáneo.
Cabe también destacar que Bakuman es una serie de género slice-of-life, comedia, drama y romance. Y tiene muchas razones para serlo, que explicaré detalladamente más tarde. Aunque, he de decir que ningún aspecto de la serie decae. Lo más sostenible que tiene es su arte y escritura. Nunca logra perderse ni sentirse repetitiva.
De hecho, el mejor exponente de su género slice-of-life es su cantidad de contenido. A pesar de tener tres temporadas, de 25 capítulos cada una, los capítulos pueden llegar a empatizar con la audiencia. Las situaciones que maneja son algo totalmente fácil de identificar y eso ayuda a la riqueza de sus personajes y de la trama. Sin duda, uno de sus puntos fuertes son las historias realistas y que no se restringen a ser sermones o enseñanzas. Bakuman no teme mostrar decepciones como tampoco logros.

Variados personajes ayudan al mismo punto. Es fácil entender a cada uno y sus puntos de vista. Son personajes tan bien hechos que es imposible no hallarle el gusto a cada uno; a pesar de que Bakuman cree personajes que son únicamente para odiar. Todos tienen vida y gracias a estos la trama de mueve; y no al revés, como el error típico de muchas otras series.
También he mencionado que la serie es cómica. Si bien no es su punto más fuerte, tampoco lo desaprovecha. Incluso, es interesante que las bromas dentro de la misma no alarguen a la historia ni interfieran en malos momentos. El querer contar chistes tiene un propósito claro en cada escena.
Lo mismo sucede con el drama, que, como mencioné antes, está excelentemente trabajada. Bakuman cuenta historias con finales tristes como también felices. Es casi imposible predecir cómo terminará algo debido a que puede pasar cualquier cosa. Es bastante común ver a Mashiro y Takagi fallar en algo, y eso está bien; de hecho, es el foco más importante en toda la serie. Verlos fallar y corregirse es un aspecto común en cualquier mangaka.
Y finalmente romance. Bakuman es realista, y bastante. Muchos personajes están basados en personas reales. Sin embargo, el romance de la serie parece ser algo más platónico. Personalmente, nunca sentí que fuera una situación con que la gente pudiera sentir empatía, y de cierto modo, rompía toda la atmósfera que el anime maneja. Aunque, seguramente sea para contar una historia atrapante y no algo simple, y debo decir que es la mejor decisión.

El estilo visual es casi perfecto. La animación combina muy bien el manga con las secuencias de anime. Puede que no sea lo más apantallante posible, pero yo creo que es de esas series que se ven bien ahora y se seguirán viendo excelentemente en diez años más. Al tratarse de la realidad, muchos diseños son algo adecuados al estilo. La única queja que tengo es la semejanza de muchas mujeres; es como si tuvieran el mismo rostro con distinto cabello.
Aunque, eso es debido a una tendencia que Bakuman suele tener. Le gusta expresar a un personaje con su apariencia. Por ejemplo, los que son hechos para que el espectador odie, tienen diseños de desagrado. Mientras que, por el contrario, los más empáticos están bien hechos. No me gusta principalmente esta táctica; sin embargo, es una buena forma de hacerlos apropiados a la historia.
La música, aunque no sea algo que pueda hablar mucho, es muy buena. Todas las piezas están adecuadas a cada momento y nunca lo sentí como un estorbo. Se aprovechó bastante de este recurso para enfatizar los mejores momentos, y eso es algo admirable.
Finalmente, y aunque sé que no hablé casi nada de su historia, recomiendo ver la serie sin conocerla. En mi opinión, no ayuda nada conocerla de antemano. Incluso viendo sólo el primer capítulo, Bakuman ya puede mostrarte todo y nunca bajar su calidad.
Es inspiradora, informativa y sobretodo, es una obra hecha con todos los elementos que presta. La historia de la gente que produce manga y anime siempre es interesante, y mostrarnos todo este proceso creativo es algo fascinante. A diferencia de muchas otras series que conozco, yo diría que Bakuman es recomendable para cualquier amante del anime y manga; tanto para novatos como los más veteranos.
Está llena de referencias al medio, que podrían incluso incitar a más gente para leer manga y ver anime. Y eso es bueno, pues recomienda series que valen la pena y clásicos de la animación japonesa. Sin contar de todo el drama que maneja y sus situaciones tanto cómicas como de romance.

Al ver Bakuman, es fácil sentir empatía por un personaje específico, y yo creo que de eso se trata un buen anime. Siempre es mejor que diez personas tengan una opinión distinta de algo que cien que opinan lo mismo. Bakuman trata de eso; crea personajes tan reales que todos, absolutamente todos, son populares e importantes en la trama.
Como ya dije, no se suelen rellenar el anime ni contar sucesos inútiles. Tiene un dinamismo tan alto, que siempre es fresca respecto a su premisa. No es perfecta, obviamente; pero casi lo es, y eso es decir mucho.
Romance, comedia, situaciones cotidianas y sobretodo, realismo; Bakuman es una joya dentro del medio que debería ser vista por cualquiera que guste del anime y manga.


