Pokémon XY (Anime) [RESEÑA]
El anime de Pokémon tuvo un estancamiento luego de sus primeras temporadas por culpa de su buena fama. Realmente, ni sus creadores tenían previsto un éxito tan grande; sin embargo, esto trajo una desgracia para sus animaciones. Hasta la temporada cuatro, la serie funcionaba bien. Pero, y debido a la enorme demanda por parte del público, el anime se extendió hasta lo que ahora son más de setecientos capítulos. Por esto, mucha gente dejó el anime y centró su atención únicamente en los videojuegos; y muy pocos, en el manga.

No fue hasta el inicio de quinta generación donde Pokémon se elevó de nuevo. Muchas personas que no veían la serie la retomaron. Hay muchas razones de esto, como una mejor dirección y coordinación, como también un uso más efectivo de los personajes. Pokémon volvía a ser un anime disfrutable para todos y esto continuó. Aunque, algo que yo considero la cúspide de su animación es lo que ahora conocemos como XY. Pero, ¿exactamente por qué?
Como ya mencioné, la revolución en Blanco y Negro fue completa: una animación más pulida, personajes trabajados, una mejor música, escenarios más vistosos y batallas muy interactivas. Y, con mucha suerte, esto se ha mantenido en la temporada de sexta generación: XY. Lo que se ha querido apuntar actualmente es contar historias memorables. Esto quizás para hacer resaltar a cada temporada como única y especial, y no como cincuenta capítulos más de lo mismo. Dicho así, he aquí mi reseña de Pokémon XY: la que considero la mejor temporada de Pokémon (según mi experiencia).
Cada vez que se empieza una nueva generación, el espectador debe tener en mente dos aspectos muy importantes: Satoshi/Ash jamás crecerá y sus Pokémon volverán a tener niveles bajos. Pokémon, el anime, es una serie que no tiene la intención de terminar jamás, pero esto no imposibilita ser vista. Muchos otros animes hacen esto, como Doraemon. Además, hacer que Pikachu sea muy fuerte haría perder sentido a los combates.
Los primeros capítulos son los que considero determinantes para engancharse. En éstos, el espectador apreciará lo mejor que puede ofrecerse. En un mundo tan extenso como el plasmado en Pokémon, es muy fácil aprovechar la cantidad de paisajes y personajes. Por esto, creo que para gozar de la serie se debe tener una empatía enorme por ellos. No hay ninguno realmente malo; aunque se consigue una dependencia grandísima.
Satoshi llega a la nueva región, Kalos, y conoce a sus nuevos compañeros de esta generación. Como siempre, éstos estarán unidos a él por razones que, realmente, nunca creí aceptables. Por ejemplo, Citron y Eureka se le unen porque tienen un respeto por Satoshi al conocerlo. Aunque, es lo de menos estas razones.
Su guion es algo flojo. Y está bien, su público es muy enfocado a menores pero eso lo hace indigerible. De hecho, es de las pocas veces que cuando Pokémon trata de hacer comedia, le funciona. Es muy sencillo, quizás demasiado; sin embargo, esto le facilita la comunicación al espectador. No es aburrido, aunque a veces resulte predecible.
A pesar de esto, tiene un punto que le favorece tremendamente: historias extendidas. En algunos capítulos, se toman de dos a cuatro para contar una trama más elaborado. Habitualmente, Pokémon tenía el cliché de conocer personajes que jamás volverían a ser nombrados; en XY no. Ahora se depuró la autonomía de cada uno y su relevancia. Por fin vemos a alguien importante en la serie siendo, valga la redundancia, importante.
Gracias a un guion mejor planteado, la ambientación trabaja mejor. La región de Kalos se ve totalmente distinta a las anteriores. Antes era bastante usual ver paisajes casi idénticos; pero la libertad de Kalos permite una mayor autonomía. Las ciudades están llenas de color y vida. Esto es algo que ayuda en el aspecto visual enormemente.

Su música es igual de excelente. Aunque, a una opinión muy personal, recomendaría ver el anime en japonés. Quizás sea porque ningún doblaje me ha convencido, pero considero que en su idioma original se cuida más este detalle. Además, se aprecia más de este modo. No es algo que arruine la experiencia, aunque sí lo creo relevante.
Un problema que el anime enfrenta desde sus inicios son los combates. A veces, por cuestiones de presupuesto, se reciclaban escenas; y ésta no es la excepción. Sin embargo, existe una casi ausencia de esto. Los combates se sienten muy dinámicos y llenos de animación. Incluso ver peleas entre Pokémon de niveles bajos es disfrutable.
La mejoría en su aspecto visual lo heredó de quinta generación. Lamentablemente, XY pierde algo muy importante: interés por los antagonistas. En Blanco y Negro, por ejemplo, el Team Rocket servía en el guion para llevar historias paralelas que más tarde se contarían. Ahora, en XY, el Team Rocket regresa a su tradición para hacerse con Pikachu. Sinceramente, esta decisión fue pésima: no sólo hace más odioso al Team Rocket, sino que también hace perder un potencial enorme.
Los protagonistas, afortunadamente, están mejor trabajados. A lo largo de Pokémon algo ha quedado claro hace mucho: lo que importa es el camino y no la meta. Muchas de los motivos de los personajes son algo superficiales y clichés. Aunque, sospecho que es por la razón que ya expliqué. El público infantil necesita arquetipos fáciles de entender.
Por ejemplo, Citron funciona como relajante. Siendo un inventor cuyos artefactos siempre terminan explotando, estoy seguro que consigue hacer reír a muchos niños. No es malo, pero lo hace predecible. Es un buen acompañante, ante todo. Muy fácil de tomarle cariño.
Luego tenemos a Serena. Ella es un caso más especial, ya que, al parecer, se dio lo que todos quisimos desde siempre: una interesada amorosamente por Satoshi. Su presencia es la cualquier otra acompañante femenina: seguir la aventura hasta el cambio de generación. Tampoco es un mal personaje, aunque ésta resulta más mezquina. Eso sí, muchos disfrutarán que por fin se dio un interés amoroso confirmado a la serie.
Finalmente, tenemos la que, en mi opinión, es el personaje mejor construido: Eureka. No es la primera vez en introducir a un niño en la aventura, pero Eureka corrige el problema de todo lo que han hecho. Eureka es tremendamente entendible y consigue un rol perfecto. Cuando se escribe sobre un niño o niña, lo más imprescindible es hacerlos actuar como tal. Y ésta es la ocasión: Eureka, con seguridad, es quien resulta ser más fácil para escribir, ya que se refleja un desarrollo en su personaje muy bien hecho.
Por último, quiero añadir algo sobre sus capítulos. Algo que hizo a Pokémon lo que fue en su primera temporada fue la extrañeza. La mayoría de capítulos que recuerda la gente no es porque sean meramente los que vieron, sino que son en sí memorables. El capítulo de Butterfree y la despedida de Pikachu son los mayores exponentes de esto. Pocos saben la razón de esto, pero en realidad es bastante simple.
Al escribir historias con un final feliz, es muy fácil dejar de sentir emociones intensas. Es cuando Pokémon narra tramas agridulces cuando reluce esto. Nunca había visto tomar la muerte como un tema real en Pokémon, y mucho menos la despedida eterna de un ser querido. Sin embargo, es de aplaudir esta decisión de contar historias con un final no malo, pero tampoco el final feliz. Sin duda, más de un capítulo de XY serán recordados.
Pokémon XY más que un renacer, es una mejoría grandísima. Toma todo lo que nos gustaba de Pokémon, primera temporada, y lo implementa al formato de Blanco y Negro. Sus personajes, los combates, la música y sobretodo: su trama. Nos guste o no, el universo de Pokémon es dulce y armonioso; pero a veces debe ser realista y enfrentar verdaderos problemas. La primera temporada fueron buenas historias; Blanco y Negro contó con una mejor presentación; y XY unió estos detalles y perfeccionó todo.
Una serie con trama genuinamente interesante. Con una presentación aceptable y muy llamativa. Música agradable y muy apta para el momento. Y finalmente, personajes que serán difíciles de olvidar con facilidad. Esto y más es Pokémon XY. Totalmente recomendada para fanáticos como gente que desconoce a la franquicia.
















