No era de la tormenta que se aproximaba de lo que el Pokémon huía, sino de tres niños pequeños que iban tras él como si su mayor tesoro estuviera en sus manos, aunque por la situación parecía que el Pikachu mismo era el tesoro que buscaban. Al notar la presencia de Silver, los chicos se reagruparon para planear su siguiente acción mientras el Pikachu de extraños colores los observaba desde ese escudo infalible que era un joven adulto para tres niños que bordaban los diez años de edad, pero finalmente uno de ellos se separó del resto y algo reacio caminó hacia el muchacho.
—Disculpe, señor, ¿nos podría dar a nuestro Pokémon? —preguntó el pequeño de pelo castaño.
—¡Primero discúlpate con él! Si se ha escapado, ha sido por tu culpa —insinuó el niño rubio con personalidad a pesar de no haber sido el primero en hablarle a Silver.
—¡N-no hice nada malo! Sólo le quería acariciar un poco sus mejillas —continuó el primer chico cuya voz se iba debilitando al terminar de hablar.
—Si huyó, por algo será... por favor, volvamos, o nos gritarán —dijo el último niño con un claro indicio de querer largarse del lugar.
Ante los ojos de esos niños, el extraño Pikachu con aún más extraños colores había caído en manos de un adulto que sabía mucho sobre la vida, al menos mucho más que ellos, por lo que no había forma en que recuperaran a ese Pikachu por las buenas y por las malas difícilmente lograrían algo. Con sus cabezas inclinadas hacia el suelo, estaban a punto de darse por vencidos.
—Aquí tienen —dijo Silver sorprendiendo a los niños.
Silver se encontraba un tanto inclinado con el Pikachu sujetado por el torso con sus dos manos, dispuesto a entregarles al Pokémon que claramente no les pertenecía, pero el novato entrenador no podía ver a través de las mentiras de unos críos que ni ellos creerían. Aprovechándose de la amabilidad e ingenuidad del chico, el niño de pelo castaño estiraba sus brazos para alcanzar al Pokémon.
—Graci- ¡AAAaaAaAaAAaaaAaA!
El único que no parecía de acuerdo era el Pokémon en cuestión, que lanzó uno de sus movimientos eléctricos causando que ambos bandos se alejaran de él, quien nuevamente se acercó a Silver para subir a su hombro.
—¿Qué le hicieron a este Pikachu para que actúe así? —preguntó Silver.
—Por eso les decía que volviéramos, ya hemos intentado de todo para atrapar a ese Pikachu —dijo el chico de cabello corto tapándose la boca al darse cuenta de lo que había dicho.
Perplejo, Silver se acercó a los chicos que parecían haber pasado muchas dificultades para dar con el Pikachu para intentar entregárselos nuevamente, pero antes de abrir la boca el rubio sacó pecho para desafiar al joven.
—Puede que no sea nuestro Pikachu, por eso te desafío a una batalla por él.
—¡Austin, es una locura!
—Descuiden, soy el más fuerte de los tres después de todo —dijo Austin arrogantemente apuntándose con el pulgar.
—Cierto, si alguno de nosotros puede, ese sin dudas es Austin.
—Está bien, pero antes me gustaría sanar a mi compañero… —interrumpió Silver.
El ambiente que los chicos habían generado por poco se iba abajo ante la incompetencia de su
enemigo final que no se encontraba en condiciones para pelear, pero ante ellos el Pikachu se ponía del lado de Silver creando el escenario perfecto para esa batalla final de los chicos, al menos así lo sentían ellos.
—Pikapi —volteó el Pokémon sacando chispas desde sus mejillas.
—Si… —le contestó Silver sin tener idea de lo que decía Pikachu.
—¡Aquí voy! —dijo Austin liberando de su Pokéball a un Bunnelby [Lv.10].
pkmn-pikachu color-shiny vs pkmn-bunnelby
—¡Quick Attack! —tomaba Austin la iniciativa.
El Bunnelby no tardó en moverse a gran velocidad hacia el Pikachu que se hizo a un lado por su cuenta tras no recibir ninguna orden de Silver.
—Usa ese ataque de hace un rato —dudó Silver.
—¡Eso no pasará! ¡Agility!
Aumentando su velocidad, el Bunnelby evadió los rayos que el Pikachu mandaba con facilidad hasta acercarse a una distancia en que lo podía atacar.
—Double Slap.
Sin darle tiempo de reacción, el Bunnelby comenzó a golpear al Pikachu con sus orejas sin detenerse, haciendo al anaranjado retroceder poco a poco.
—
Si esto sigue así perderemos, pero no conozco bien a ese Pikachu ni de lo que es capaz, eso sin contar la velocidad de Bunnelby, los ataques a distancia no funcionarán —Silver miró al Pikachu que no se daba por vencido a pesar de la desventaja en la que se encontraba—.
Esos ojos… aún no se ha rendido. ¡Thunder Shock!
A una distancia a la que no podía escapar del feroz rayo, Bunnelby se vio envuelto en el ataque cercano del Pikachu, deteniendo el Double Slap que golpeaba con fuerza y alejándose para evitar más daño.
—¡Bunnelby, finalicemos esto! ¡Quick Attack!
—
Los Pokémon eléctricos suelen ser veloces, con su cuerpo es probable que pueda… no, lo hará. ¡Pikachu! ¡Quick Attack!
En una fracción de segundo, los dos Pokémon se encontraban dejando una estela brillante que indicaba la velocidad a la que se movían, el impacto fue tal que ambos cayeron al suelo. El primero en ponerse de pie sería el ganador, era un final de fotografía el ver como Bunnelby y Pikachu trataban de levantarse a pesar de sus heridas como si la batalla fuera a continuar o como si estuviera por acabar en empate.
Y el Pikachu se puso de pie cubierto de polvo, alzando su brazo en señal de victoria como le haría un boxeador; las energías del Bunnelby llegaban hasta allí, cuando en su último aliento por levantarse se vio opacado por un peso que, aunque insignificante, bastó para llevarlo de nuevo al suelo, había comenzado a llover.
—¡No puedo creer que perdí! —exclamó Austin.
—Estuvo cerca, pero ahora debemos regresar o nos empaparemos —sugirió el tercero de los críos.
—Señor, si quiere puede venir con nosotros —dijo amablemente el de pelo castaño.
—Claro…
Partieron a toda velocidad antes de que la lluvia se hiciera más intensa; el agotado Pikachu se posó sobre los hombros de Silver como ya acostumbraba, aunque no era algo que le acomodara al muchacho. No tardaron en llegar a un pueblo que se alejaba un tanto del sendero hacia Ilusión, una vez se separaron para ir a sus respectivas casas, Silver continuó su camino con el chico de pelo castaño, ya que era quien le había ofrecido refugio, hasta que llegaron al hogar en dónde esperaba la madre del pequeño.
→ Silver obtiene a Pikachu oficialmente.
→ Pikachu obtiene 50% de experiencia.
→ Pikachu pierde 20% de HP.
→ Silver obtiene 1000 créditos por derrotar a Bunnelby.