Spiritus
Capítulo 1-
Spoiler
"Solo somos humanos, y por ello nos creemos libres de controlar a los pequeños seres que cuidamos, los maltratamos y no es enfadamos pero por muchos males que les hagamos a estos seres, nunca estarán resentidos pues el amor que sienten hacia nosotros es algo inigualable... creemos que podemos influir en el curso de la madre naturaleza, y que somos la especie más avanzada y más grande, aún hay cosas que se escapan a nuestro alcance..."
— Muchas gracias Natura, —Dijo William— tú me importas mucho y, quisiera decirte que te amo... te amo con locura —
Tras esas palabras hubo un gran silencio, Natura estaba pensando que decir, y William algo nervioso...
— Yo, no sé como decírtelo pero... —Dijo Natura suspirando levemente— no puedo estar junto a tí, tu, no me correspondes y sé que aunque ahora me quieras... si sigues este camino nunca podrás ser feliz... —
— Bueno, —Dijo William friamente— ¿Te llevo a casa? —
— No... pero gracias, —Respondio Natura— tengo que ir a la universidad a, a buscar unos... unos papeles —
Después de eso, cada uno se fue a su lugar. Natura a la universidad y William a su casa.
— ¡Mamá, ya he llegado! —Gritó William— ¿Donde estás? —
Un silencio apoteosico inundó la casa...
— ¿Mamá? —Preguntaba William— Se habrá ido...
William entró a la cocina, donde encontró tirada en el suelo a su madre. Empezó a moverla pero no despertaba y decidió llamar a una ambulancia donde lo llevaron al hospital junto a su mamá...
— Lo siento chaval, —Dijo el doctor— tu madre ha sufrido un infarto al miocardio —
— ¿Se pondrá bien? —Preguntó William— Por favor, dímelo —
—Claro que sí, solo que... —Decía el doctor— no podrá sufrir sorpresas o alterarse mucho, de ser así podría sufrir otro infarto y... morir... —
Llamaron a un tal dóctor por megafonía, y la persona con quien William estaba hablando se fue corriendo. En eso, el salío al pasillo a esperar...
— Buah, ¡Qué asco de vida! —Decía William a lo bajini— Ahora que voy a hacer... —
— Tranquilo Willy, —Dijo Natura mientras se me acercaba— todo saldrá bien —
— Y tu que sabes —Respondía William con algo de rabia— A parte, ¿Tú qué haces aquí? —
— Y a tí que te importa —Replicaba Natura— ¡¿Qué pasa, el hospital es tuyo a caso?! —
Natura se fue corriendo por el comentario de William, y este la siguío...
— Joder, porque no puedo... no puedo estar con él —Decía Natura— yo no elegí ser así... —
En ese instante, ella empezó a llorar, y al caer sus lágrimas al suelo, empezaban a creecer brotes y flores algo que dejo asombrado a William, el cual se cayó haciendo que Natura se diese cuenta de su presencia.
— Sé que estas ahí, —Decía Natura secandose sus lágrimas— tranquilo, ya sé que piensas, que soy un monstruo —
— La verdad es que me da igual... pues ya sabes lo que siento por tí, —Dijo William— y sé lo tu sientes por mí pero, ¿Qué es lo que te impide amarme? —
— No creo que lo entiendas, pero de todas formas te lo diré, —Respondía Natura— yo nací con algo así como un don, pero la verdad este estaba envenenado. Cuando lloraba crecian cosas con mis lágrimas, cuando le daba un beso a mis muñecos, estos se llenaban de hierba y, me asustaba la verdad pero no sé que más puedo hacer y es algo que me importa mucho pues sé que con esto puedo hacer daño a la gente... —
— Pues a mí me da igual lo que tengas o el destino, porque yo quiero estar a tu lado Natura —Decía William seriamente— pero solo si tú permites mostrar tus sentimientos, harás lo que dicte tu corazón, sin importar las consecuencias... —
De repente, un extraño transeunte se iba acercando poco a poco mientras William y Natura seguían conversando. William se dio cuenta de este y no le importó mucho, rebuscó en un contenedor durante un rato y se fue. La noche siguío bien tranquila...
Mientras tanto, dentro del hospital los médicos intentaban hacer todo lo posible por su madre, la cual ya se encontraba moribunda y los doctóres la dejaron descansar por un rato.
— William... Wi, William... —Balbuceaba la madre dolorienta— cariño mío donde, donde estas... te necesito ahora...—
— No desespere puesto que su hijo aun no puede pasar penuría —Le decía una extraña enfermera— te pasaré mi mano y te desmayaras... solo buscando tu camino encontraras la salida, recuérdalo.... —
Al hacerle esto, William apareció corriendo, y vio como su madre se desmayaba en sus brazos, presa de la angustia y desesperación...
— Muchas gracias Natura, —Dijo William— tú me importas mucho y, quisiera decirte que te amo... te amo con locura —
Tras esas palabras hubo un gran silencio, Natura estaba pensando que decir, y William algo nervioso...
— Yo, no sé como decírtelo pero... —Dijo Natura suspirando levemente— no puedo estar junto a tí, tu, no me correspondes y sé que aunque ahora me quieras... si sigues este camino nunca podrás ser feliz... —
— Bueno, —Dijo William friamente— ¿Te llevo a casa? —
— No... pero gracias, —Respondio Natura— tengo que ir a la universidad a, a buscar unos... unos papeles —
Después de eso, cada uno se fue a su lugar. Natura a la universidad y William a su casa.
— ¡Mamá, ya he llegado! —Gritó William— ¿Donde estás? —
Un silencio apoteosico inundó la casa...
— ¿Mamá? —Preguntaba William— Se habrá ido...
William entró a la cocina, donde encontró tirada en el suelo a su madre. Empezó a moverla pero no despertaba y decidió llamar a una ambulancia donde lo llevaron al hospital junto a su mamá...
— Lo siento chaval, —Dijo el doctor— tu madre ha sufrido un infarto al miocardio —
— ¿Se pondrá bien? —Preguntó William— Por favor, dímelo —
—Claro que sí, solo que... —Decía el doctor— no podrá sufrir sorpresas o alterarse mucho, de ser así podría sufrir otro infarto y... morir... —
Llamaron a un tal dóctor por megafonía, y la persona con quien William estaba hablando se fue corriendo. En eso, el salío al pasillo a esperar...
— Buah, ¡Qué asco de vida! —Decía William a lo bajini— Ahora que voy a hacer... —
— Tranquilo Willy, —Dijo Natura mientras se me acercaba— todo saldrá bien —
— Y tu que sabes —Respondía William con algo de rabia— A parte, ¿Tú qué haces aquí? —
— Y a tí que te importa —Replicaba Natura— ¡¿Qué pasa, el hospital es tuyo a caso?! —
Natura se fue corriendo por el comentario de William, y este la siguío...
— Joder, porque no puedo... no puedo estar con él —Decía Natura— yo no elegí ser así... —
En ese instante, ella empezó a llorar, y al caer sus lágrimas al suelo, empezaban a creecer brotes y flores algo que dejo asombrado a William, el cual se cayó haciendo que Natura se diese cuenta de su presencia.
— Sé que estas ahí, —Decía Natura secandose sus lágrimas— tranquilo, ya sé que piensas, que soy un monstruo —
— La verdad es que me da igual... pues ya sabes lo que siento por tí, —Dijo William— y sé lo tu sientes por mí pero, ¿Qué es lo que te impide amarme? —
— No creo que lo entiendas, pero de todas formas te lo diré, —Respondía Natura— yo nací con algo así como un don, pero la verdad este estaba envenenado. Cuando lloraba crecian cosas con mis lágrimas, cuando le daba un beso a mis muñecos, estos se llenaban de hierba y, me asustaba la verdad pero no sé que más puedo hacer y es algo que me importa mucho pues sé que con esto puedo hacer daño a la gente... —
— Pues a mí me da igual lo que tengas o el destino, porque yo quiero estar a tu lado Natura —Decía William seriamente— pero solo si tú permites mostrar tus sentimientos, harás lo que dicte tu corazón, sin importar las consecuencias... —
De repente, un extraño transeunte se iba acercando poco a poco mientras William y Natura seguían conversando. William se dio cuenta de este y no le importó mucho, rebuscó en un contenedor durante un rato y se fue. La noche siguío bien tranquila...
Mientras tanto, dentro del hospital los médicos intentaban hacer todo lo posible por su madre, la cual ya se encontraba moribunda y los doctóres la dejaron descansar por un rato.
— William... Wi, William... —Balbuceaba la madre dolorienta— cariño mío donde, donde estas... te necesito ahora...—
— No desespere puesto que su hijo aun no puede pasar penuría —Le decía una extraña enfermera— te pasaré mi mano y te desmayaras... solo buscando tu camino encontraras la salida, recuérdalo.... —
Al hacerle esto, William apareció corriendo, y vio como su madre se desmayaba en sus brazos, presa de la angustia y desesperación...






