Toda la vida.
Mi casa no será la casa de las luces, pero tenemos algunas. Ponemos un intento de árbol de luces en la ventana, luego en el balcón una línea para que se vea junto a las guirnaldas y las típicas del arbolito; por si fuera poco, también hay esferas doradas y rojas decorando el patio y también el techo del balcón. Descartando el árbol, a la mesa se le pone un mantel con motivos navideños, los candelabros también con esos adornitos de frutas/campanas azules que pegan con las fechas, están esos santas que bailan y cantan (aunque no más grandes que una botella de bebida) y uno que está de toda la vida que ya ni se mueve; está también la corona en la puerta de la casa, hasta esas cosas que se clavan en el jardín y que son como cartelitos de "Merry Christmas", sólo que con un santa con regalos de dibujo; tenemos unas letritas en el comedor de “Feliz Navidad” (no esas de papel aluminio de cumpleaños, sino que esas de tela con algún que otro adorno); bolitas de agua/nieve musicales y ya paro de contar. Ah, sí y un pesebre que casi parece de juguete, aunque se perdió la estrella que le improvisé hace años.
Nada más faltan los renos con luces y me llamarían viciada de la navidad muy justificadamente [?].
Admito que me gusta decorar, sobre todo ahora que los adornos van y se tiran en una sola caja, no como antes que se gastaba el día guardándolos a cada uno en su respectiva caja para luego acabar en otra más grande; ahora está más fácil la tarea.
Y al menos acá, por donde vivo, se tardaron un poco en decorar; pero entre más se acerca el 24, se aprecian cada vez más casas con luces. Sobre todo los condominios, a esos les ponen cada cosa en la entrada; y ni que hablar de los centros comerciales (Malls) que cada año sacan cada idea y no sé cómo diablos no explosiona la gente de tantas ideas. Pero nadie se deja cosas en la calle, por obvias y tristes razones.
— What are you doing?
— I'm walking like a skeleton.
— No, skeletons don't walk like that.
— That's how *you* walk.
— No, I don't.