Los Nueve
LOS NUEVE
Notas del autor:
Esta historia no es totalmente fiel a los argumentos de los juegos o elanime de pokémon por lo que encontraran que algunos pokémon tienen habilidades un tanto extrañas, tal vez ataques que no existen o que algún pokémon u objeto cuyo origen es conocido, es parcial o totalmente diferente en esta historia. Por otro lado esta historia está destinada a un publico adolescente o mayor por los temas que se tratan en la misma, espero esto no ofenda a nadie y sin mas que decirles agradezco el tiempo que tomarán en leerla y espero que la disfruten tanto como yo al escribirla.
Capitulo 1: La noche de los Murkrow
En la noche mas estrellada que se había visto en años, los nueve Murkrow entregaron sus cartas a su destino. sin que nadie lo notara, sin la menor conmoción en el cielo, los nueve Murkrow volaron de regreso con una respuesta.
Una semana había pasado desde la noche de los Murkrow, el sol empezaba a ponerse en el horizonte cuando una sombra interrumpió su decadente brillo. El viejo Leets fijo su vista en la sombra, uso el catalejo que el profesor Richard creó. Se trataba de un hombre montado a lomos de un Camerupt acompañado de un Blaziken cuya marcha era lenta pero firme, solo unos minutos después, Rhike y sus pokémon llegaron a la entrada de la vieja torre quemada donde fueron recibidos por Leets y su fiel Skarmory -Me alegra que por fin estés aquí- dijo Leets con una voz que notaba un cansancio por su edad avanzada -Pasa, aún falta una persona por llegar, el resto están dentro
-Gracias viejo, te molesta si Camerupt se queda a pastar aquí afuera
-No hay ningún problema, atrás de la torre hay un corral algunos de los pokémon de los otros están ahí
-De acuerdo voy a meterlo al corral, en un momento subo- Rhike hizo lo que dijo y después subió con Blaziken a la torre.
Durante algunas horas nadie habló, el silencio era incomodo, nadie parecía conocerse, pero eso no era cierto algunos se conocían y su desprecio los unos por los otros era quizás lo que provocaba dicho silencio, todos se limitaban a comer las galletas y beber el té amargo que su anciano anfitrión les había ofrecido, pero a media noche el silencio se quebró cuando Ici la joven y bella maestra hielo que entonces estaba asomada por uno de los balcones de la torre, gritó -Algo se acerca
A lo lejos cobijada por la penumbra de la noche se acercaba a toda velocidad una figura humana cubierta por una parca tan negra como el cielo nocturno, a pesar de ser una persona la que se acercaba parecía flotar en lugar de caminar. Todos dentro de la torre se asomaron por el balcón y repentinamente la extraña figura escaló por el muro exterior de la torre, mas que escalar flotó a escasos dedos hasta llegar al balcón, entonces todos dentro se sorprendieron de ver que no solo era uno sino dos o mas bien una persona y un Dusknoir. La oscura figura se descubrió la cabeza dejando ver a una joven tan blanca y pálida como la leche con los ojos totalmente en blanco -Mi nombre es Tabita- Su voz era un susurro.
-Por fin estamos completos, ahora iniciará la reunión- dijo Leets irrumpiendo en la habitación donde sus nueve invitados habían quedado atónitos por el espectáculo de Tabita.
Ika Rus
Notas del autor:
Esta historia no es totalmente fiel a los argumentos de los juegos o elanime de pokémon por lo que encontraran que algunos pokémon tienen habilidades un tanto extrañas, tal vez ataques que no existen o que algún pokémon u objeto cuyo origen es conocido, es parcial o totalmente diferente en esta historia. Por otro lado esta historia está destinada a un publico adolescente o mayor por los temas que se tratan en la misma, espero esto no ofenda a nadie y sin mas que decirles agradezco el tiempo que tomarán en leerla y espero que la disfruten tanto como yo al escribirla.
Capitulo 1: La noche de los Murkrow
En la noche mas estrellada que se había visto en años, los nueve Murkrow entregaron sus cartas a su destino. sin que nadie lo notara, sin la menor conmoción en el cielo, los nueve Murkrow volaron de regreso con una respuesta.
Una semana había pasado desde la noche de los Murkrow, el sol empezaba a ponerse en el horizonte cuando una sombra interrumpió su decadente brillo. El viejo Leets fijo su vista en la sombra, uso el catalejo que el profesor Richard creó. Se trataba de un hombre montado a lomos de un Camerupt acompañado de un Blaziken cuya marcha era lenta pero firme, solo unos minutos después, Rhike y sus pokémon llegaron a la entrada de la vieja torre quemada donde fueron recibidos por Leets y su fiel Skarmory -Me alegra que por fin estés aquí- dijo Leets con una voz que notaba un cansancio por su edad avanzada -Pasa, aún falta una persona por llegar, el resto están dentro
-Gracias viejo, te molesta si Camerupt se queda a pastar aquí afuera
-No hay ningún problema, atrás de la torre hay un corral algunos de los pokémon de los otros están ahí
-De acuerdo voy a meterlo al corral, en un momento subo- Rhike hizo lo que dijo y después subió con Blaziken a la torre.
Durante algunas horas nadie habló, el silencio era incomodo, nadie parecía conocerse, pero eso no era cierto algunos se conocían y su desprecio los unos por los otros era quizás lo que provocaba dicho silencio, todos se limitaban a comer las galletas y beber el té amargo que su anciano anfitrión les había ofrecido, pero a media noche el silencio se quebró cuando Ici la joven y bella maestra hielo que entonces estaba asomada por uno de los balcones de la torre, gritó -Algo se acerca
A lo lejos cobijada por la penumbra de la noche se acercaba a toda velocidad una figura humana cubierta por una parca tan negra como el cielo nocturno, a pesar de ser una persona la que se acercaba parecía flotar en lugar de caminar. Todos dentro de la torre se asomaron por el balcón y repentinamente la extraña figura escaló por el muro exterior de la torre, mas que escalar flotó a escasos dedos hasta llegar al balcón, entonces todos dentro se sorprendieron de ver que no solo era uno sino dos o mas bien una persona y un Dusknoir. La oscura figura se descubrió la cabeza dejando ver a una joven tan blanca y pálida como la leche con los ojos totalmente en blanco -Mi nombre es Tabita- Su voz era un susurro.
-Por fin estamos completos, ahora iniciará la reunión- dijo Leets irrumpiendo en la habitación donde sus nueve invitados habían quedado atónitos por el espectáculo de Tabita.
Ika Rus




















