Foros de Centro Pokémon
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#61







Capítulo XXXXXXII
pkmn-banette form-mega(41)pkmn-noivern(48)pkmn-swampert(40)pkmn-talonflame(40)pkmn-electabuzz(31/Rep. Exp.)pkmn-staravia color-shiny(22/Huevo Suerte)pkmn-honchkrow(16)pkmn-swablu(10)

— Promedio: 28 —

@Matthew Crown



La calma de aquella repentina merienda se vio interrumpida por estruendos provenientes del exterior. Alarmada por un posible ataque, la joven guardó sus Pokémon nuevamente y se dirigió camino a la gran puerta de salida esquivando los diferentes escombros y piedras macizas que cubrían ahora todo el suelo a causa del temblor. A medida que avanzaba por los pasillos podía notar la destrucción aumentada que esos cortos segundos de movimiento causaron; era mayor la luz que ingresaba desde arriba, dando a entender que los cimientos que sostenían el tejado ahora eran parte de los restos que sobre la superficie se amontonaban. Varias de las habitaciones a las que antes podía acceder ahora estaban cubiertas por grandes rocas que impedían el paso, acortando las posibles opciones de salida. Estaba atrapada en un lugar que poco a poco se desplomaba de forma misteriosa.

—Revisa si hay alguna salida disponible— Ordenó a su Banette que, incorpóreo, atravesó cada obstáculo como una sombra más. Permaneció de pie en la sala principal, esperando la información que había solicitado; con gran calma observó cada punto del lugar, cada modificación realizada tras el imprevisto hecho, cada espacio disponible. Si bien el paso del tiempo había causado cierto deterioro en aquel magnífico palacio, mantenía cierto esplendor aun siendo invadido por plantas inquietas. La destrucción había ocasionado nuevos imperfectos que rompían con cualquier posibilidad de considerarlo un espacio, dejando ahora pilas de roca sin sentido alguno.

Tras esperar en silencio algunos segundos, la joven comenzó a escuchar ruidos provenientes de una de las tantas salas. Oculto entre recientes escombros y con su ropa cubierta en granito se hallaba su compañero de expedición, Matthew. El muchacho había caído de arriba junto con lo que quedaba de techo allí, acabando en una gran pila de rocas y ramas. —Hm… Eso debe haber dolido, especialmente en tu estado— exclamó acercándose a él al tiempo que estiraba su mano para ayudarlo a levantarse.


#62
Matthew Crown


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— Nivel Promedio: 35 —








Caí sobre un duro colchón de rocas, llenándome de polvo y tierra el uniforme. Conté mis Pokeballs y confirmé que no había perdido ninguna en la caida, ya que prescindir de algún miembro de mi equipo podía costarme la vida, especialmente en una situación y un ambiente tan extraños y particulares como aquellos. Al intentar levantarme observé la mando tendida de Emmeline, pero un roce gélido fue suficiente para apartar mi mano y tratar de erguirme por mi cuenta, intentando ser lo más educado posible.

—Este lugar está habitado, y son agresivos —le dije sin rodeos, apenas terminé de ponerme de pie—. Pero no me intimidan en lo absoluto. ¿Has encontrado algún camino interesante que lleve a algún lado? ¿o será necesario tirar las paredes abajo?

Aquella idea no iba completamente en serio, ya que podían haber muchas cosas útles para descubrir o encontrar, pero admito que no me importaría hacerlo... ya lo había provocado con Golem en las Catacumbas, y esta vez no me interesaba que quienes allí habitaban salieran con vida.

—Por encima de estas ruinas solo hay vegetación, ¿habrá algo por debajo?




Gracias Eli <3
#63







Capítulo 63
Equipo
pkmn-banette form-mega(41)pkmn-noivern(48)pkmn-swampert(40)pkmn-talonflame(40)pkmn-electabuzz(31/Rep. Exp.)pkmn-herdier color-shiny(28/Huevo Suerte)
— Promedio: 38 —

Extras
pkmn-staravia color-shiny(22)pkmn-swellow(22/Vuelo)



— Podemos intentarlo; no hay nada de valor por aquí, más allá del asqueroso musgo — la joven respondió sacudiendo su ropa de cualquier desecho que hubiera quedado adherido en la exploración. Si había algo que odiaba era ensuciar sus prendas o manos innecesariamente, sea con trabajo forzoso o incluso esta clase de actividades. Tras acabar salió por la única abertura que aún quedaba disponible en aquel cuarto, esperando a que su Pokémon regresara con la información que había solicitado; tras algunos segundos el Banette volvió, atravesando el suelo repentinamente. — ¿Has hallado algo? — preguntó, mientras la criatura sonreía de emoción como respuesta.

Ambos permanecieron de pie en silencio algunos segundos, como si se comunicaran telepáticamente o de alguna otra forma que no requiriera de palabras. Al cabo de un rato la muchacha se acercó hasta su compañero; —Hay un hoyo en una de las habitaciones; se encuentra cubierto por una roca, pero creo que podremos moverla con algo de fuerza. Detrás de él se extiende un túnel que lleva algunos centímetros bajo tierra, finalizando en lo que parece ser una antecámara. — La situación era muy confusa, ¿había entendido todo aquello del Banette sin siquiera hablar? Una conexión muy extraña tenían.

Sin embargo, la exploración se vio interrumpida cuando un nuevo temblor, de una magnitud un tanto leve, movió nuevamente los cimientos que sostenían aquellas ruinas. Los jóvenes se pusieron en alerta, observando como algo o alguien interfería el recorrido que la luz realizaba para ingresar por el agujero formado en el tejado.

#64




Matthew Crown & Emmeline Finnigan
@Matthew Crown || @Smile

____________________________


La calma de las ruinas y el sonido del canto de las aves y pokemon silvestres se vio interrumpido por un leve temblor acompañado de un sonoro estruendo. El techo de las ruinas por donde cayo Matthew había resultado mas dañado de lo que pensaban y había cedido inexorablemente. Rápidamente se hicieron a un lado para esquivar los pedazos de escombros que al impactar con el dañado suelo se fragmentaban en pedazos que salían despedidos como esquirlas. Una densa capa de polvo se hizo presente y al disiparse reveló la figura de varios pokemon para nada amigables, al parecer su peso había provocado el derrumbe y ahora atacarían a todo lo que estuviera frente a ellos, o sea a ustedes.

Es momento de pelear o morir en el intento.










Smile

pkmn-parasect
Parasect || Nvl. 38
Hab. Efecto Espora
-Espora
-Cuchillada
-Corte Furia
-Chupavidas
Matthew

pkmn-parasect
Parasect || Nvl. 35
Hab. Efecto Espora
-Espora
-Cuchillada
-Corte Furia
-Chupavidas
pkmn-arbok
Arbok || Nvl. 38
Hab. Intimidación
-Reserva
-Escupir
-Tragar
-Triturar
pkmn-arbok
Arbok || Nvl. 35
Hab. Intimidación
-Reserva
-Escupir
-Tragar
-Triturar



  • Ya les han mandado casi de todo así que esto con lo que pelearan.
  • Sorry Smile, pero me gusta tu formato de respuestas. No te enojes conmigo. (?)



I am nobody, but nobody is perfect, therefore I am perfect.
#65







Capítulo 64
Equipo
pkmn-banette form-mega(41)pkmn-swampert(40)pkmn-talonflame(40)pkmn-electabuzz(35/Rep. Exp.)pkmn-stoutland color-shiny(36)pkmn-swellow(22/Huevo Suerte)

— Promedio: 35 —
Replay

Extras
pkmn-staravia color-shiny(22)pkmn-noivern(48)


— Superpoción usada en Electabuzz.
— Caramelo Raro x4 usados en Electabuzz.

[/SIZE]



Ante de que alguno de los dos pudiera tomar una decisión, un combate entre las criaturas salvajes que poco a poco ingresaban del enorme hueco formado y los dos forasteros se llevó a cabo en aquel pequeño salón arrasado por el tiempo.

La tensión se vio irrumpida cuando un teléfono comenzó a sonar, marcando a la joven que su compra había sido exitosa; ahora era dueña de un Herdier y Swellow, dos Pokémon que se unirían a sus filas. Con algunos botones oprimidos, Emmeline encargó que ambas criaturas fueran transportadas a su equipo, dejando marchar otras dos que había estado cargando. Tras acabar, su concentración volvió a la batalla que estaba a punto de comenzar, liberando al ahora evolucionado Electabuzz. La bestia amarilla apenas había alcanzado su nueva etapa, dejando ver que requería de más entrenamiento para alcanzar a sus compañeros, aun así dio todo lo que pudo antes de caer a causa de uno de los Parasect. Para Talonflame sin embargo no fue un desafío, derrotando al hongo con un simple ataque. Pero el interés de la muchacha no estaba en derrotar a los dos atacantes ni demostrar la fuerza que sus propios aliados poseían; con una gran curiosidad liberó al perro que hace unos segundos había adquirido. El Herdier, de singulares colores, tenía un temperamento muy especial; apenas sus patas tocaron el suelo comenzó a gruñir de una forma tan agresiva que el Arbok restante no pudo evitar sentir cierta intimidación.

El enfrentamiento no fue un gran desafío, a pesar de que su Electabuzz había caído. Su nueva adquisición era lo suficientemente fuerte, demostrándolo con un repentino acto de evolución. Sin embargo algo lo había causado, y no era la victoria reciente; el enorme Stoutland ahora gruñía con gran furia hacia Matthew, esperando a que este hiciera algún movimiento en falso. —Creo que te odia— exclamó la joven entre risas mientras devolvía el can a su Poké Ball, como si aquello fuese alguna broma.


#66
Matthew Crown


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— Nivel Promedio: 36 —








Liberé a Fletchinder, haciéndola destacar entre las paredes gastadas y oscuras debido a su brillante plumaje rojizo. Nidoking salió a su lado dispuesto a ayudarla, mientras golpeaba y sacudía el suelo con ambas piernas y azotaba las paredes con la cola, provocando pequeños temblores. Apunté con el índice, enfocándome en uno de los Parasect como objetivo. Mi ave se elevó hasta donde el desgastado techo se lo permitió, girando sobre si misma, para utilizar desde una altura considerable el movimiento Sofoco, Parasect intentó evadirlo, pero el gran rayo de calor se expandía cada vez más, hasta cubrir todo el pasillo y herir también al Arbok.

Observé que el Talonflame de Emmeline se había encargado de su Parasect enemigo con un simple movimiento... lo que deprimió un poco a Fletchinder. Intentaría que aquello le sirviera de motivación, pero a pesar de todo el entrenamiento que recibía, no lograba evolucionar. Por otro lado, su Electabuzz fallaba en muchos sentidos, no por falta de potencial propio o de la entrenadora, sino por una mala sincronización entre ambos.

Aquel Herdier... Algo se movió en mi estómago cuando lo vi... Tenía parte del pelaje chamuscado en la zona de la oreja, era muy parecido al que había capturado en el bosque junto a Sophie... No, era idéntico. Aquella misma mirada de odio y repulsión, los dientes amarillos y babeados mostrándose en señal de amenaza. Emmeline había conseguido al Herdier cuya familia habíamos quemado viva. Como si las cosas no estuvieran ya lo suficientemente mal, ese maldito huérfano evolucionó.

—Tiene razones.





Gracias Eli <3
#67







Capítulo 65
Equipo
pkmn-banette form-mega(41)pkmn-swampert(40)pkmn-talonflame(40)pkmn-electabuzz(35/Rep. Exp.)pkmn-stoutland color-shiny(36)pkmn-swellow(22/Huevo Suerte)

— Promedio: 35 —

Extras
pkmn-staravia color-shiny(22)pkmn-noivern(48)

[/SIZE]



Ambos se encontraban de pie frente a un extenso pasadizo hacia el interior de la antigua ciudad. Las escaleras de mármol afiligranado estaban llenas de manchas, completamente estropeadas pero aún intactas, capaces de aguantar el peso de sus cuerpos descendiendo por aquel estrecho camino. A sus lados se alzaban grandes paredes formadas por una mezcla de arcilla y raíces, sosteniendo las edificaciones ocultas bajo las ruinas del palacio. Era demasiada oscuridad para avanzar sin apoyo lumínico.

La joven tomó la rama más ancha del suelo, la cual encendió con los restos flamantes provenientes del ataque que el ave de su compañero había hecho. La antorcha iluminaba el espacio generando extrañas figuras con las sombras de los presentes. «Sostén esto» exclamó al tiempo que entregaba la ardiente fuente de luz a Matthew. Sus palabras acompañaban una suave risa siniestra que funcionaba como una advertencia. Decidida, tomó el primer paso por los deteriorados escalones, emitiendo ruidos de rocas agrietadas que resonaban entre el espeso silencio. El joven la siguió con unos pocos pasos de distancia, sosteniendo firmemente lo que le había sido encargado. Avanzaban cuidadosamente hacías las profundidades, observando detenidamente cada escalón que sus zapatos tocaban. Cada mármol relataba una historia diferente tallada con suma precisión y elegancia. Una llama azul danzaba en la oscuridad, generada por los finos y helados dedos del Banette. El pequeño pokémon se había adelantado lo suficiente para dejar un gran espacio no visible entre ambas partes.

«¿Conocemos sus motivos?» una extraña voz interrumpió en su mente. «No, aún no es de confiar. Solo un paso en falso…». Nunca había podido estar de acuerdo con ellas, sin embargo, no podía evitar sentir que esta vez sería la excepción. El joven era un completo desconocido; un extraño junto a ella en ese espacio reducido y sin salida. Imprevistamente, la muchacha volteó hacia su compañero, tomando a este de su cuello. «Dime, ¿cuales son tus verdaderas razones para estar aquí?» el tono interrogativo y amistoso de su pregunta no coincidía con el comportamiento adquirido; su mano cubría por completo la garganta del joven, apretando de una manera sobrehumana para alguien de su peso y estatura; «¿cómo se que puedo confiar en ti?». El cuerpo del muchacho se desplomó tras ser soltado, mientras ella permanecía frente a él de brazos cruzados, esperando respuesta. «Quien sabe lo que allí nos espera; ¿no crees que es mejor aclarar cualquier asunto ahora? Pregunta lo que quieras, siempre y cuando respondas con sinceridad».


#68
Matthew Crown


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— Nivel Promedio: 36 —








Tirado sobre aquellos escalones, me toqué el cuello con la mano, intentando calmar el dolor que el apretón de aquella muchacha me había dejado. La miré desde abajo y no pude evitar sonreír, no con amabilidad o simpatía, sino con una curiosidad morbosa que había estado creciendo desde hacía unas horas, solo que no había estado lo suficiente atento como para descubrirlo.

—¿Mis verdaderas razones? —le dije, poniendo la sonrisa más ancha que pude lograr. Mis dientes formaron una mueca que, de no ser por los caninos desiguales y torcidos, habrían creado una dentadura perfecta y simétrica—. Creo que son los mismos que los tuyos.

Mis ojos adquirieron un matiz violáceo y una sombra se extendió como un apéndice de mi pierna, dejando de ser una entidad incorpórea y tomando a Emmeline por el tobillo, dándole un tirón que la hizo caer al suelo. Mega-Gengar se despegó de mi piel y abandonó el puesto de simbionte que había estado ocupando... o más bien el de parásito, ya que no me estaba brindando ningún beneficio.

—Cuidado, no vayas a rodar por la escalera —le susurré con un tono de broma, tendiéndole la mano para ayudarla a levantarse—. ¿Qué es esta desconfianza tan repentina? Tanta paranoia... ¿acaso estás comenzando a tenerme miedo?

Gengar, entendiendo mi humor, extendió uno de sus brazos en un movimiento arqueado, imitando el recorrido de una garra amenazante sobre la cara de Emmeline. Ni él ni yo nos estabamos tomando aquello en serio... y quizá hacíamos mal.





Gracias Eli <3
#69







Capítulo 66

Equipo
pkmn-banette form-mega(41)pkmn-swampert(40)pkmn-talonflame(40)pkmn-electabuzz(35/Rep. Exp.)pkmn-stoutland color-shiny(36)pkmn-swellow(22/Huevo Suerte)

— Promedio: 35 —

Extras
pkmn-staravia color-shiny(22)pkmn-noivern(48)

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Estiró su brazo, alcanzando la mano de aquel ser sobrenatural. No podía evitar mostrar una sonrisa macabra en su rostro, con una mezcla de satisfacción y maldad inadecuada en un individuo racional. Ese espíritu perverso era la prueba irrefutable del infierno que en las inexploradas galerías subterráneas se extendía; no formaba parte de un sueño o ilusión vívida, dichos espectros habían ido tras ella. Tener constancia de su existencia era la satisfacción que buscaba. Cualquier persona de carácter lógico reaccionaría, por medio de impulsos primordiales, con temor ante la presencia de peligro provocada por una figura que cuestiona todo tipo de sensatez, pero su reacción era diferente, especial. —¿Miedo? —dijo, colocándose de pie frente al muchacho poseído, —no, desconfianza fundamentada lo llamaría… ¿no lo crees?

Ante el silencio abrumador que dominaba el estrecho lugar, un suspiro natural y profundo escapó de su pecho, manteniendo la mirada entre la danzante aura lívida que emanaba del cuerpo frente a ella. —Nunca he sabido reconocer los instintos básicos que el hombre posee. ¿Miedo? ¿alegría? ¿Tristeza? Ese inexplicable y estremecedor sentimiento que desborda en ciertas ocasiones —exclamó, con su perturbadora sonrisa escoltando las palabras que emitía—Y aun así supones irracionalmente que, en cierta forma, el intento generará una respuesta de esa clase.
Aproximó su rostro al espectro sonriente, ignorando por completo la presencia de su contenedor humano. Lo miró en silencio, llena de asombro ante tal aspecto temible, buscando la manera de continuar la conversación que había comenzado. Tras algunos segundos retomó nuevamente sus palabras —Acepto mi propia locura —respondió, recobrando la postura.

Dos largas garras atravesaron la espesa pared de tierra, cubriendo el rostro del muchacho. A pesar de lo etéreo de éstas, la luz proveniente de la antorcha sufría cierto deterioro al intentar atravesar, convirtiéndose en una tenue luz. El cuerpo incorpóreo del muñeco viviente atravesó al joven como una daga helada clavada en el corazón, colocándose junto a su dueña mientras soltaba una risa. Su forma no era a misma de antes; ante él se hallaba nuevo fantasma de mayor tamaño y diferentes características. El escalonado pasillo se alumbró con el rosa vivaz que emanaban sus garras y piernas, las cuales se asomaban desde los cierres abiertos que la desgastada tela a su cuerpo cubría. Ya no se trataba del típico Pokémon que acompañaba a la joven, sino una criatura evolucionada similar al espectro que recientemente había aparecido, manteniendo esa risa tétrica que durante toda la expedición portó. —Entonces… si compartimos intereses, significa que buscas al supuesto ente que habita por estos húmedos rincones. La bestia, causante de tanta desgracia en la isla, posee una astucia y fuerza singular a la que muchos hombres han temido… —su relato se interrumpió por un sonido áspero y hueco que podía escucharse a través de las paredes. Cesó en un corto período, irrumpiendo nuevamente un profundo silencio.
— Los pocos cobardes, que lograron escapar con vida pero sin dignidad, afirman que se trata de una criatura con feroz aspecto en su total apogeo —continuó —aunque puede ser considerado como el resultado de un intento por demostrar superioridad entre la especie, probablemente algo digno de enfrentar…

#70
Matthew Crown


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— Nivel Promedio: 36 —








La presencia de aquel Mega-Gengar se diluyó entre los túneles de sangre de mi cuerpo, volviendo a su letargo silencioso. Mis ojos y sonrisa regresaron a su estado habital mientras la niebla que cubría mi mente se despejaba y me permitía pensar con claridad. ¿Había estado siendo manipulado por la sombra de Gengar? ¿Cómo podía saber cuando lo estaba siendo y cuando no? Hasta ahora jamás me había dado cuenta de que mi cuerpo se había convertido en un simple canal para conectar el plano físico con el espiritual, solo era una intersección o quiza... una grieta.

—Si pensamos lo mismo, no perdamos tiempo.

Cuando Emmeline me contó sobre aquella criatura, realmente despertó mi interés. Jamás había oído de algo parecido y contrariamente mi presencia en la jungla tenía otros motivos, pero no iba a decirle aquello. Podría perder la confianza en lo que respecta a una posible futura batalla.

—Cada palabra solo me da más ganas de encontrarme con aquella entidad. Ser el primero... —apenas me di cuenta de mis palabras, me corregí sin demasiada sinceridad—. los primeros en derrotarlo. ¿Crees que exista para cumplir alguna función? El guardián de un tesoro, un protector elegido por los dioses para resguardar un lugar sagrado... o quizá solo una bestia con los genes necesarios para dominar e imponerse por encima del resto. He de decir que me sentiría algo identificado, ¿tú no?

Continuamos descendiendo por aquella escalera de cortos peldaños, aplastando los líquenes y pequeños insectos a nuestro paso, sin contener la ansiedad por descubrir lo que se ocultaba debajo nuestro.





Gracias Eli <3
#71







Capítulo 67

Equipo
pkmn-banette form-mega(41)pkmn-swampert(40)pkmn-talonflame(40)pkmn-electabuzz(35/Rep. Exp.)pkmn-stoutland color-shiny(36)pkmn-swellow(22/Huevo Suerte)

— Promedio: 35 —

Extras
pkmn-staravia color-shiny(22)pkmn-noivern(48)



Inmediatamente después de esas palabras, ambos jóvenes apartaron su atención a las profundidades al final del oscuro corredor, alertados por espeluznantes sonidos que irrumpían el silencio. Avanzaron lentamente, recorriendo con el haz de luz proveniente de la antorcha los escalones irregulares rodeados de húmedas paredes de lodo, asqueados por el olor nauseabundo que el encierro y la mezcla generaba. La impaciencia de la muchacha aumentaba con cada paso dado; aquel ajustado y largo camino constaba de una sola dirección hacia el abismo subterráneo. Cruzar ese pasaje exigía una gran paciencia o vigor, pues trastornaría a cualquier aventurero que se animase a soportar el horrible recorrido. Al cabo de un rato se detuvieron ante un tenue destello que asomaba a la distancia el fin del camino. La escalera se detenía frente a la entrada de una recámara sostenida por viejos arcos de pesada mampostería.

Se movieron por aquella habitación, atentos. El espacio se prolongaba varios metros hacia adelante, ocultando su final en la intensa oscuridad. Tanto las paredes como el suelo eran de tierra, cubiertos por musgo acumulado durante siglos. A cada lado se hallaban pequeñas celdas con verjas de hierro oxidado, de las cuales en el interior colgaban grandes cadenas o yacían inertes restos. El repugnante olor era más fuerte, producto del encierro y la putrefacción que el lugar sufrió durante varias décadas. Si el silencio reinaba lo suficiente, ambos podían escuchar lúgubres lamentos venir de los calabozos.

#72




Matthew Crown & Emmeline Finnigan
@Matthew Crown || @Smile

_________________________


Siguieron avanzando, atentos a cualquier sonido o indicio de movimiento, aunque la oscuridad imperante no ayudaba en nada a su labor. De pronto el sonido que escuchaban hace unos momentos se hizo mas fuerte, ya no parecían tanto a lamentos sino las bien a algo mas siniestro. De entre las sombras de los calabozos aparecieron varias criaturas erguidas en dos patas. A simple vista se veían amigables, pero que su aspecto apacible no los engañe, todos lo que se atrevieron a "jugar" con ellos no vivieron para contarlo. Las criaturas los miraron a ustedes y una sonrisa macabra se formó en sus rostros mientras imaginaban todas las formas en las que podrían "jugar" con ustedes. ¡Venzan a las criaturas antes de que descubran que clase de juegos quieren jugar!











Matthew

pkmn-simisear
Simisear || Nvl. 36 || No Capturable
Hab. Mar Llamas
-Maquinación
-Onda Ígnea
-Lengüetazo
-Golpes Furia
Smile

pkmn-simipour
Simipour || Nvl. 35 || No Capturable
Hab. Torrente
-Hidrobomba
-Maquinación
-Golpes Furia
-Lengüetazo


pkmn-simipour
Simipour || Nvl. 36 || No Capturable
Hab. Torrente
-Hidrobomba
-Maquinación
-Golpes Furia
-Lengüetazo


pkmn-simisage
Simisage || Nvl. 35 || No Capturable
Hab. Espesura
-Lluevehojas
-Maquinación
-Silbato
-Golpes Furia





  • ¡A pelear!



I am nobody, but nobody is perfect, therefore I am perfect.
#73







Capítulo 68
OCT 25 2016, 16:40 PM



Equipo
pkmn-banette form-mega(41)pkmn-swampert(40)pkmn-talonflame(40)pkmn-electabuzz(36/Rep. Exp.)pkmn-stoutland color-shiny(36)pkmn-swellow(22/Huevo Suerte)
— Promedio: 35 —

Extras
pkmn-staravia color-shiny(22)pkmn-noivern(48)

Log
Swellow +4 (22 > 26)
Stoutland +2 (36 > 38)
Electabuzz +1 (35 > 36)



Lo que aquellas espantosas criaturas se proponían a hacer era bastante claro a juzgar por el trágico destino que habían sufrido los anteriores intrusos. Sus pieles ásperas, casi callosas, estaban recubiertas por un frondoso pelaje de colores brillantes acordes a los respectivos tipos elementales. Sus bocas abiertas dejaban ver enormes dientes amarillentos por donde goteaban hilos de saliva y espuma. No eran simples simios salvajes; junto a ellos yacían amasijos de huesos humanos, deteriorados por las condiciones deplorables del lugar y las constantes mordeduras. El silencio se vio irrumpido por berridos de insensato horror, como si emitieran sílabas en sonidos primitivos para alertar de la reciente intromisión. Ambos permanecieron inmóviles durante algunos segundos, en espera de que las bestias se marcharan del lugar. Pero eso no era suficiente para apaciguar sus intereses, siento repentinamente alertados por los aullidos tortuosos de uno de los monos.

La bestia avanzó erguida en dirección los jóvenes, acercando su rostro hacia ellos. Podían sentir el gélido y hediondo aliento provenir de sus mandíbulas, soportando las náuseas y respiración en un intento de no quebrar el silencio. Por espacio de unos segundos, nadie se atrevió a mover un solo músculo, hasta que el simio, cansado de tanta calma, volvió a su encorvada postura, atacando sin piedad. Un alarido de dolor resonó entre las agrietadas paredes del calabozo; la muchacha había recibido el ataque de las afiladas garras, desgarrando parte de su brazo. A pesar del dolor, sus piernas no habían flaqueado, manteniendo aún su postura de defensa, sin embargo, su rostro jadeante exponía el incesante dolor que tal herida causaba. No cabía duda de que los hostiles seres pensaban llevarlos al mismo estado deteriorado que las pilas de huesos esparcidas en aquel calabozo; las furiosas miradas cayeron en las presas. La sangre goteaba sobre el suelo terroso, dejando un insignificante charco que poco a poco aumentaba; la joven sacó una de sus Poké Balls, ignorando la agonía que sufría, predispuesta a defenderse. Su rostro había cambiado, ahora mostraba su típica sonrisa despiadada.



El enfrentamiento no había sido un inconveniente. Como humanos no poseían la fuerza suficiente para defenderse, pero sus Pokémon eran las gigantes bestias que podían destrozar al enemigo. Los cuatro simios yacían exánimes sobre la tierra; el animal de agua había sido cubierto por una pila de rocas producto del leve terremoto causado, mientras su compañero cubierto de musgo y hierba sucumbía ante los afilados y flameantes dientes del enorme perro. Relajada pero aún con un dolor insoportable, la joven cortó parte de la tela que conformaba su falda, atando con presión y fuerza alrededor de su brazo. La sangre se había detenido.

Poco después la habitación comenzó a temblar. El ataque del Swampert había causado ciertas consecuencias en aquel deteriorado lugar, que parecía derrumbarse poco a poco. Las rocas comenzaron a caer con fuerza, creando obstáculos en el camino; el largo túnel por el que habían accedido ahora se encontraba cubierto por una gruesa capa de tierra, teniendo que, como única opción, avanzar hacia adelante.


#74
Matthew Crown


:006:[40]:059:[40]:034:[40]:018:[40]:663:[37]:003:[32]:282:[32]
— Nivel Promedio: 37 —
♦ Batalla
+4 Niveles a Fletchinder
Fletchinder → Talonflame









Aquellos saltos y expresiones burlonas me desesperaban. Los movimientos, junto con los gritos de su idioma subdesarrollado, me hacían sentir colérico sin saber bien por qué. Cerré mi puño alrededor de una de mis pokeball, haciendo palidecer mis nudillos y tensando los dedos, pero no logré arrojarla contra ellos. Uno de los simios, aquel que subía y bajaba sus manos de manera inquieta mientras balanceaba su cola de un lado a otro, se lanzó contra mí en un ataque arriesgado. Su figura cruzando el pasillo de un salto fue como ver una bengala siendo lanzada en un lugar cerrado, por lo que supuse rápidamente que poseía el tipo fuego.

Contuve un grito al sentir aquellos dientes disparejos hundirse en la carne de mi brazo corrupto, soporté el dolor y, aprovechando la cercanía de su cabeza, le di un puñetazo sobre la oreja a mi enemigo, atontándolo y dejándolo inmovilizado por unos segundos. Los suficientes para que el Talonflame de Emmeline cruzara el estrecho pasillo y atacara al simio con sus garras, de inmediato comenzó a atacarlo con su pico, arrancándole trozos de carne y pelo de las orejas. Aparté la mirada cuando se dedicó a los ojos, pero aun así los gritos seguían llegando a mis oídos.

Giré para ver cómo le estaba yendo a mi compañera y me di cuenta de que su Talonflame seguía junto a ella. No era posible, a menos que Fletchinder… ¿Había evolucionado? ¿En qué momento? Volví a prestar atención a la pelea y noté que Talonflame ya había acabado con su enemigo, dejándolo tirado en un charco de sangre casi imperceptible, ya que poseía las mismas tonalidades de su pelaje. Solo quedaba uno de los pokemon y no parecía muy animado a luchar luego de ver el destino de su compañero. Me le acerqué con un paso lento y ruidoso, haciendo que el sonido de mis pisadas se propagara por aquel túnel.

—¿Tienes miedo? —le dije mientras me agachaba y ponía mi mejor sonrisa.

Al final de la pelea, ya había dos nuevos cadáveres en aquel sendero, y no eran los nuestros. Miré a Emmeline con un gesto desganado y le pregunté si se tardaría mucho más. Los temblores posteriores a la pelea pueden haberse debido al tamaño de los Pokemon y la magnitud de sus ataques, o quizá simplemente a la antigüedad de aquel lugar, pero sea cual sea la razón, tuvimos que apresurarnos para evitar ser aplastados por las rocas.

Al avanzar sin ninguna otra distracción u obstáculo, llegamos a la entrada de una recámara. La puerta, de piedra y llena de símbolos y palabras escritas en un relieve dorado, no se veía demasiado resistente a una patada o una embestida de Nidoking, pero no fui tan estúpido como para entrar sin saber qué podía ocultarse dentro. Del otro lado llegaban sutiles murmullos humanos y la miel que se escurría por debajo de la entrada era el augurio perfecto de lo que nos esperaba.

—¿Estás preparada? —le pregunté a Emmeline, mientras apoyaba mi pie sobre la puerta y la invitaba a hacer lo mismo.





Gracias Eli <3
#75




Matthew Crown & Emmeline Finnigan
@Matthew Crown || @Smile

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La miel se escurría por debajo de la puerta y hacia que sus pies se sintieran pegajoso. Detrás de la puerta escuchaban un murmullo humano que se asemejaba mas a un lamento lastimero y si agudizaban mas sus sentidos podían notar un continuo zumbido.

Empujaron la puerta y lo que encontraron los dejó petrificados. Las paredes de la cámara estaban cubiertas de miel pegajosa y amarillenta que mas que dulce, parecía un ácido corrosivo. Un enorme panal se erguía imponente en el medio de la sala. En el techo había un enorme agujero, el cual servía de entrada para los insectos que habitaban el panal, pero lo mas sorprendente de todo fue ver la cantidad la gran cantidad de restos humanos con brutales picaduras y múltiples agujeros en el cuerpo.

Escucharon un quejido y percibieron movimiento de entre los cadáveres, alguien seguía vivo. Un hombre de alrededor de 40 años estaba recostado con una enorme perforación en el pecho por donde la sangre se escurría, el tenia sus manos en el lugar tratando de detener la hemorragia pero por el color casi blanco de su piel y el gran charco de sangre sobre el que yacía, podían intuir que no le quedaba mucho tiempo de vida.
El hombre fijó la mirada en ustedes e hizo su mayor esfuerzo por hablar, pero el agujero en su pecho le había perforado un pulmón por lo que apenas podía emitir algún sonido que llegara a ser inteligible.

Con mucho esfuerzo dijo una palabra antes de morir.

—Corran...

Después de eso, del agujero del techo descendieron las criaturas que vivían en tal lugar, al verlos alistaron sus aguijones listos para darles el mismo destino que a aquel pobre hombre


Abejas Africanas asesinas [?]













Matthew

pkmn-vespiquen
Vespiquen || Nvl. 40 || Esbirro
Datos a Criterio del HC
Smile

pkmn-vespiquen
Vespiquen || Nvl. 41 || Esbirro
Datos a Criterio del HC
pkmn-vespiquen
Vespiquen || Nvl. 40 || Esbirro
Datos a Criterio del HC
pkmn-vespiquen
Vespiquen || Nvl. 41 || Esbirro
Datos a Criterio del HC
pkmn-beedrill form-mega
Mega-Beedrill || Nvl. 45 || Dominate
Datos a Criterio del HC
pkmn-beedrill form-mega
Mega-Beedrill || Nvl. 43 || Dominante
Datos a Criterio del HC




  • El pokemon dominante estará repetido las veces necesarias en el simulador
  • Verdugo HC @Photolinkeeper., dado que es el único activo.
  • ¡A pelear! Y ¡Suerte!


Dato curioso: mientras escribia esta misión ocurrieron 2 temblores de magnitud leve, la madre naturaleza aprueba esta masacre [?]



I am nobody, but nobody is perfect, therefore I am perfect.
#76








Capítulo 69
OCT 25 2016, 18:00 PM



Equipo
pkmn-banette form-mega(41)pkmn-swampert(40)pkmn-talonflame(40)pkmn-electabuzz(36/Rep. Exp.)pkmn-stoutland color-shiny(36)pkmn-swellow(22/Huevo Suerte)
— Promedio: 35 —

Extras
pkmn-staravia color-shiny(22)pkmn-noivern(48)

Log
+ 6 Caramelo Raro
+1 Lodo
+1 Flecha
Stoutland debilitado.



La oscuridad cernía sobre aquella estrecha caverna. Solo la tenue luz de la linterna alcanzaba a abrirse paso entre las rocas, iluminando a distancia los arcos arcillosos labrados que adornaban la entrada y sostenían los cimientos del lugar, cuyos diseños asemejaban a lianas amarradas en troncos. Cada arco conducía a cámaras pequeñas, algunas completamente vacías y otras utilizadas como depósitos de miel. Su disposición era muy similar al de una colmena; cada cámara era una celdilla, repartidas de un modo que generaban mayor espacio y estabilidad. Pero lo que más captó su atención fue aquel lecho de horror que reposaba en el centro de la habitación. Ambos quedaron inquietados ante el pútrido espacio abarrotado por legiones de cadáveres envueltos en un líquido viscoso tan brillante como el ámbar. Quedaron de pie frente a la escena, sintiendo un gélido sudor recorrer por sus frentes. —Qué asco… —exclamó la joven, caminando entre los restos viscosos.
Se detuvo a unos pies de su compañero, permaneciendo en silencio. Frente a ella yacía un cuerpo mutilado y manchado de sangre coagulada, observándola fijamente con sus oscuros y grandes ojos. —…C... co…corran… —murmuró con sus agrietados labios en un intento de articular la palabra.

Matthew se acercó hasta el lugar, intrigado por el reciente descubrimiento. La persona había sido atravesada en el torso por un objeto, dejando al descubierto los órganos y huesos destruidos por el daño. Apenas podía mover su cuerpo demacrado, anegando sangre de su boca y exhalando débiles sonidos. La joven se inclinó hasta el hombre, ofreciéndole una cálida sonrisa mientras asentía con su cabeza. Instante seguido tomó uno de los puntiagudos restos humanos encontrados a su lado, hundiéndolo en la garganta del moribundo. Tras una corta respuesta, el hombre quedó inerte tendido sobre el suelo denso. Sus ojos continuaban abiertos, mirando fijamente a los dos jóvenes. —Puede que esto le haya ahorrado el insoportable sufrimiento.
Un agudísimo dolor recorrió su brazo. Tomó el lazo de la venda de tela improvisada, oprimiendo la herida con más fuerza en un intento de cesar el sufrimiento. —Deberíamos continuar —prosiguió.



Mientras avanzaban lentamente, ambos creyeron escuchar un sonido extraño, como si de un zumbido se tratase. Se detuvieron frente a una de las cámaras, intentando iluminar el interior en un intento de buscar el origen del ruido. Apenas habían acercado sus rostros hacia la negrura del interior cuando el zumbido subió de tono. Dos grandes bestias voladoras aparecieron frente a ellos, aleteando sus membranosas alas sin detenerse. Emmeline liberó a su Stoutland. A pesar de sus flameantes colmillos, el descomunal perro no pudo hacer frente los constantes ataques de las abejas, cayendo rendido al poco tiempo. Swampert entró a la contienda, aplastando uno de los seres con una gran roca, mientras el Charizard de Matthew incineraba al restante. Pero el peligro no había cesado. Sus rostros cambiaron al sentir el estrepitoso sonido provenir de la cámara. Frente a ellos se hallaba una abeja de mayor tamaño; de franjas negras y amarillas, frotaba sus dos afiladas agujas al ritmo de sus alas. La tierra tembló ante el movimiento terremoto del Swampert, dejando caer miles de pesadas rocas sobre el Mega Beedrill, quien esquivaba a gran velocidad aquellas que pudieran aplastarlo. Mientras tanto, el Pidgeot de Matthew contraatacaba a gran velocidad, desplegando sus alas entre el derrumbe. Los restos de las criaturas yacían sin vida en el suelo. Desde el interior de cada cámara un perturbador ruido comenzó a resonar.—Mejor marchémonos lo antes posible —exclamó Emmeline, en un intento por evitar cualquier posible encuentro.


#77
Matthew Crown


:006:[40]:059:[40]:034:[40]:018:[40]:663:[37]:003:[32]:282:[32]
— Nivel Promedio: 37 —
♦ Batalla
+6 Carmelos Raros
+3 Bayas Meloc
+1 Lodo Negro
+1 Flecha Venenosa
-2 Hiperpociones









Sentí un sutil zumbido por detrás de la oreja, pero estaba seguro que eran maquinaciones mías. Allí abajo no quedaba nada con vida. La recámara en la que nos encontrábamos tenía la apariencia de una habitación dedicada al descanso de los muertos, una cámara mortuoria comunal. Las paredes tenían una infinidad de huecos hexagonales, celdas profundas que se hundían en los muros de piedra y me daban la vaga idea de que allí encajarían a la perfección cierto tipo de ataúdes. Al observar con atención aquella estancia, en especial los huecos, pude notar la presencia de larvas y gusanos, especies que recordaba haber visto en el bosque durante mi primer año.

Intenté pensar en otras cosas, ignorando aquellas entidades rugosas de tejidos pegajosos y en descomposición. No iban a dañarme, al menos no físicamente, pero sus ojos, yo no podía quitar la mirada de esos ojos vacíos e inexpresivos. Me perturbaba la ausencia de un rostro definido, de una expresión que lo acercara a lo humano o terrenal, aun así hice un gran esfuerzo por continuar mi camino hacia la recámara siguiente.

Desearía no haberlo hecho.

El fluido anaranjado se escurría por casi todos los lados, excepto en aquellas esquinas donde la miel se había solidificado y el cristal mantenía atrapados a los cadáveres. Porque habían muchos. Había zonas de la habitación donde el tono de la miel era mucho más oscuro, incluso se diría que marrón, y eran justamente las partes donde la sangre se había diluido y endulzado. El centro de la habitación estaba vacío e iluminado por luz natural, ya que en el techo se encontraba un agujero por el que supuse entraba y salía la bestia, ya que tenía serias dudas de que semejante ser pudiera abrir puertas o tumbarlas. Los túneles de roca hexagonales no tenían el área suficiente para servir como camino a un Pokemon que había alcanzado tal nivel de desarrollo.

La sombra que coexistía en mi cuerpo mediante una simbiosis más que discutible tironeó de mi brazo y me obligó a agacharme, haciéndome recoger miel ensangrentada entre los dedos para luego morder el índice. Di un paso hacia atrás intentando controlar aquella actitud, pero la repentina aparición de la bestia me ahorró gran parte del trabajo.

Contuve a Gengar de salir al campo de batalla, pero sin importarme las condiciones en las que se encontraban Pidgeot y Charizard, los liberé en aquel reducido espacio y Emmeline hizo lo propio con dos de sus Pokemon más fuertes. Aquello no era un entrenamiento, sino un desafío del que dependían nuestras vidas. Si habías ido hasta allí en vano, preferiría morir antes de volver a la academia para hablar de la derrota.

El fuego se propagó por la recámara como lo hace una mala idea por los caminos de la mente, Charizard ni siquiera esperó una orden de mi parte, sino que comenzó a atacar con llamas todo lo que veía. Uno de los esbirros fue su primera víctima, y cayó sobre la miel anteriormente derretida, hundiéndose poco a poco debido al frágil y liviano cuerpo de la avispa, mientras un centenar de larvas se retorcían desesperadas por no morir ahogadas en aquel lecho de fluido ámbar.

De la abeja dominante podría decirse que nos encargamos ambos, haciendo ataques sincronizados e intentando planear una estrategia improvisada entre mi Nidoking y su Swampert. Todo acabó en desesperación y temblores, abriendo más aquel hueco en el techo y aplastando en tierra, roca y miel a aquella abeja furiosa. Subiendo por encima de trozos de piedra y extremidades dobladas, escalé hasta el techo y le ofrecí una mano a Emmeline, esperando que la miel no fuera un impedimento para que se aferrara y subiera. No planeaba quedarme ni un minuto más en ese dulce lugar.





Gracias Eli <3