Parte 3
Parte 3
Vamos Suki, mira el suelo y no caerás... Vamos Suki, mira el suelo y no caerás... ¡Bola de papel, esquivar! Vamos Suki, mira el suelo y cae-
Sentí unos pasos acelerados, no sabía exactamente en qué dirección venían así que miré hacia al frente. Un cuerpo bastante más grande que el mío se acercaba a toda velocidad . Notaba que algunas gotitas flotaban detrás de él y luego caían al piso.
-¡Aparta!- dijo furioso y muy malhumorado.
Me hice hacia la izquierda para dejarle pasar, pero él imitó mi acción. Ahora podía verle mejor, las gotitas que caían al piso eran de sangre y se estaba tapando la naríz. Al fijarme en que debía volver a moverme, me hice hacia la derecha, pero volvió a pasar lo mismo. Parecía que la persona estaba de un humor peor que antes, se puso muy rojo y sus orejas humeaban, respoló tan fuerte que llegué a asustarme. Del susto me hice con todo mi ser hacia la izquierda nuevamente, con tanta fuerza que sin querer me impacté contra la pared y volví a caer al piso.
No me fijé si es que esa persona seguía frente a mí, pero sentí que alguien se acercaba. Así que como acto reflejo me cubrí con la capucha de nuevo. Pero en vez de ver esa espantosa careta rabiosa, en frente mío vi una mano extendida. Recordé lo que había pasado hace unos 10 minutos atrás. Era otra persona ayudandome.
Su uniforme era de otro color que el mio, cosa que me llamó mucho la atención. Intenté abrir mi boca, pero me dí cuenta de que no podía moverme y que seguía con las manos aferradas a la capucha.
-Venga, levántate - la amable voz del chico hizo que recobrara fuerzas, y el rubor de mi cara... acepté su mano, aún con una aferrandome la capucha y de alguna manera me levanté muy rápidamente.
Intenté ordenar mis ideas por un minuto, pero aún no comprendía del todo lo que acababa de suceder. Miré a los ojos al muchacho, intenté sonreír lo menos nerviosa posible y le dí las gracias. Luego le pregunté por lo que había pasado, con cierta dificultad para expresarme, y cuando me dí cuenta ambos estabamos caminando por el mismo pasillo mientras le hablaba.
Supongo que debía postear esto aquí (?)
Vamos Suki, mira el suelo y no caerás... Vamos Suki, mira el suelo y no caerás... ¡Bola de papel, esquivar! Vamos Suki, mira el suelo y cae-
Sentí unos pasos acelerados, no sabía exactamente en qué dirección venían así que miré hacia al frente. Un cuerpo bastante más grande que el mío se acercaba a toda velocidad . Notaba que algunas gotitas flotaban detrás de él y luego caían al piso.
-¡Aparta!- dijo furioso y muy malhumorado.
Me hice hacia la izquierda para dejarle pasar, pero él imitó mi acción. Ahora podía verle mejor, las gotitas que caían al piso eran de sangre y se estaba tapando la naríz. Al fijarme en que debía volver a moverme, me hice hacia la derecha, pero volvió a pasar lo mismo. Parecía que la persona estaba de un humor peor que antes, se puso muy rojo y sus orejas humeaban, respoló tan fuerte que llegué a asustarme. Del susto me hice con todo mi ser hacia la izquierda nuevamente, con tanta fuerza que sin querer me impacté contra la pared y volví a caer al piso.
No me fijé si es que esa persona seguía frente a mí, pero sentí que alguien se acercaba. Así que como acto reflejo me cubrí con la capucha de nuevo. Pero en vez de ver esa espantosa careta rabiosa, en frente mío vi una mano extendida. Recordé lo que había pasado hace unos 10 minutos atrás. Era otra persona ayudandome.
Su uniforme era de otro color que el mio, cosa que me llamó mucho la atención. Intenté abrir mi boca, pero me dí cuenta de que no podía moverme y que seguía con las manos aferradas a la capucha.
-Venga, levántate - la amable voz del chico hizo que recobrara fuerzas, y el rubor de mi cara... acepté su mano, aún con una aferrandome la capucha y de alguna manera me levanté muy rápidamente.
Intenté ordenar mis ideas por un minuto, pero aún no comprendía del todo lo que acababa de suceder. Miré a los ojos al muchacho, intenté sonreír lo menos nerviosa posible y le dí las gracias. Luego le pregunté por lo que había pasado, con cierta dificultad para expresarme, y cuando me dí cuenta ambos estabamos caminando por el mismo pasillo mientras le hablaba.

















