Foros de Centro Pokémon
Archivo histórico
Estás viendo el archivo de los foros de Centro Pokémon. Ya no se pueden crear temas, responder ni iniciar sesión.
#101
@Kate. misión una vez al mes ? me parece perfecto (?

Esa extraña figura me conocía y como estaba desde afuera no podía distinguirlo, la única persona que me hablaría así sería una persona y si me encontró significa que me llevaría con él, Master y Murkrow estaban tiesos como piedra, no tendría sentido intentar "descongelarlos" ya que no tendría efecto, me quede pensando un rato ignorando a esa "persona" tenía que hacer algo y rápido o si no la "persona" haría el primer paso, lo único que podía hacer era detener a la "persona" y evitar que entrar.

—Tu voz me resulta familia, ¿de verdad te conozco? —dije con sarcasmo.

—Señorita, ese tono no me gusta.

Mientras seguía hablando la "persona" intentaba entrar, yo al ver eso comencé a mover estantes, sillas y mesas para evitar que entrara, acto seguido comencé a buscar un desfibrilador para lograr levantar a Master, si no esta muerto eso lo despertaría en un 100% comencé a buscar en la enfermería, entre los estantes y bajos las camillas para ver donde estaba uno de esos, la "persona" aún intentaba entrar, gritaba que lo dejara pasar o si no pasaría cosas malas. Lo ignore completamente mientras buscaba el desfibrilador, luego de unos minutos encontré uno, lo preparé y lo use en Master.

Ibuki Mioda <3
#102
@Skov

Link de la batalla: http://replay.pokemonshowdown.com/pandora-academiapokmon-3507669

Mis pokemon dieron su mejor esfuerzo, incluso lograron vencer a algunos pokemon pero lamentablemente no pude hacer nada contra esos pokemon tan fuertes y mi equipo quedó derrotado. Caí de rodillas frente a mis pokemon heridos, les había fallado nuevamente.

Había sido... solo un accidente- les dije a los que me habían atacado- ¡Solo una accidente! ¡No había necesidad de hacer esto!- dije mostrandoles a mis pokemon heridos, sentía las lágrimas a punto de salir.

Claire se acercó a mi y me ayudó a levantarme. Simplemente nos fuimos tan rápido como pudimos camino a la enfermería.
Cuando llegamos una enfermera tomó a mis pokemon y se los llevó para curarlos, mientras tanto me sentaron en una camilla mientras me cambiaban el vendaje mojado y revisar mi tobillo.

Mientras me cambiaban las vendas escuché que alguien se acercaba, corrió la cortina y me encontré cara a cara con Atma

Hola... - fue todo lo que dijo
Ah... eres tu- dije con voz aún enojada- deberías decirle a tus amigos que no tienen por que ir atacando a los pokemon de los demás solo por un accidente
-Traté de impedirlo, pero esos tres no me escuchan...

En ese momento entró la enfermera con mis pokemon, estaban completamente recuperados y listos para cualquier cosa. Los tomé y me dirigí afuera de la enfermería junto con Claire y Atma, no podía seguir enojada para siempre y sabía que Atma no tenía la culpa.

Bueno... después de todo no fue tu culpa- dije con una sonrisa de disculpa por mi mal genio- ese fue un comienzo algo accidentado así que me presento de nuevo, mi nombre es Emma Blaire y esta es mi amiga Claire, lamento que mi piplup haya arruinado tu uniforme.
#103
50. De vuela a la escuela

El autobús nos dejo en la entrada y todos nos adentramos al edificio. Una vez en los pasillos Krico y yo decidimos que la primera parada indispensable era la enfermería, y allí nos dirigimos.
Las puertas estaban abiertas y ya habían algunos alumnos que reconocí del campamento con sus pokemon heridos. Krico y yo nos sentamos a esperar nuestros turnos. A el le atendieron primero y enseguida todos estuvieron saludables de nuevo, aunque ya parecían encontrarse bastante bien después de toda la noche durmiendo.
Mientras trataban a sus pokemon una enfermera quedó libre y revisó a mis pokemon.
- Tienen algunas heridas pero parecen estar bien - Dijo mientras les daba una pócima a todos ellos. Reaccionaron bastante rápido y en pocos minutos pude ver que estaban mucho mejor.
En ese momento me llegó un mensaje de mi madre al holomisor, por lo visto me habían mandado otro pokemon bastante especial, no pude evitar pensar que me sobre-protegían.
Despidiéndome de Krico salí en dirección a las habitaciones para ver de que se trataba.
@Rocasaurio_ Voy a hacer algunos post para que la subida de niveles y la evolución de mi eevee en la mascarada tenga sentido, en el último menciono a Krico, para que sepas cuando responderme ;) lo siento por tanto lío :D
Academia pokemon:




Odisea:




#104
@Rocasaurio_


(reps de pandora desabilitadas )

Después de que la extraña chica me destruyera corrí a la enfermería junto con Jhon y Ruby. Mis pokes estaban muy mal y yo también la pase mal por ellos pero esa pelea fue una vuelta a la realidad tenia que ser mas fuerte, necesitaba proteger a mis amigos y a mi mismo por lo cual mi entrenamiento tendría que ser mas fuerte tenia que hacerme mas fuerte.

Ruby, Jhon este es el adiós no sera para siempre pero no puedo permitirme que esto vuelva a pasar, solo fue una derrota pero cual era el caso de querer ser el mejor sin poder serlo-Dije con lagrimas en los ojos.

Ruby no me importa lo que hagas igual te seguiré algo me dice que tengo que hacerlo-dijo Ruby

Deja las estupideces, en la unión esta la fuerza solo fue una vez-Dijo Jhon

Hey se que esto sera un cambio rápido pero chicos los quiero, pero aunque este bastante mal la situación tengo que salir ya no se adonde pero saldré ya mismo-Dije.

Antes de salir otra vez primero vamos a comer que me estoy muriendo-Dijo Ruby

Te doy la razón vamos a comer-dijo Jhon

Esta bien solo perdonen mi aptitud-Dije.

Cuando salimos comencé a pensar: mi intento de salir solo fue fallido los lazos de la amistad son muy fuertes para romperlos. lo primero era comer y pensar, tenia que superar a esa chica misteriosa así que tenia que hacerme mas fuerte para proteger a los demás y a mi mismo, tenia que confiar mas en mi equipo.

Team::658: lv 36:059: lv 30 :547: lv 26:397: lv 19:277:lv22
Promedio:lv:27
Inventario
Cronología
#105
Ohichi Tsukino - @Nobuu

Esta vez la enfermera se había ahorrado el sermón, dándote sólo una mirada que decía todo. No habían rastros de Abuto por ningún lado, ¿habrá conseguido escapar de la niebla?

Era tarde y debías ir a los dormitorios o los miembros del comité disciplinario podrían sancionarte por estar tan tarde andando por los pasillos, aunque la situación de Abuto era algo preocupante.

¿Qué harás?
>Irás a buscar a Abuto al bosque.
>Irás a tu dormitorio esperando lo mejor.


Lo sé todo.
#106

Capítulo 22

Capítulo 22

@Cyndaquil~

Aun no se como, pero de alguna manera me las arreglé para llegar de vuelta a la academia. Abuto no se veía por los alrededores así que decidí volver a buscarle. Pero primero lo primero, tenía que volver a la enfermería.

La enfermera no me dijo ni una sola palabra cuando entré a su despacho, solo tomó mis pokeball y me dirigió una mirada fría mientras tensaba los labios formando una perfecta linea recta en su cara.

Una vez mis pokemon estuvieron listos, cambié la pokeball de Arukill por la de Honokat, mi Hoothoot con la que finalmente podré hacer frente a esos pokemon tipo planta.

Miré el reloj de pared de la Enfermería antes de salir. Era tarde, sí, pero no podré descansar tranquila hasta que sepa que Abuto se encuentra bien.


No sabés nada

Gracias +Nero n.n

#107

XI.- Chantaje.

XI.- Chantaje.

Finalmente en la enfermería sanamos a nuestros Pokémon, las enfermeras del lugar se turnaban para mantener el lugar abierto a toda hora, incluso por la noche. No tardaron mucho, hasta les sobró tiempo para darnos el típico sermón de las pociones, nada de lo que preocuparse.

Nos fuimos y comencé hablarle respecto al Dragonair que había destrozado la puerta de mi dormitorio, tenía la evidencia suficiente como para llevarlo dónde el director y que le aplicaran un severo castigo. Claro que eso no me beneficiaba en lo absoluto.

—Me gustaría ver que tan fuertes son tus otros Pokémon. Te reto a una batalla mañana temprano en el jardín. Espero que no sea tan difícil derrotarlos, de lo contrario el director podría enterarse de un par de cosas.

El Dragonair del tipo pudo haber hecho algo grave mientras estaba fuera de control, así que podía arriesgar muchas cosas si no hacía lo que decía. El estudiante no hizo más que retirarse a su habitación en silencio, yo hice lo mismo.

Mis compañeros dormían cuando volví, así que intenté acostarme sin hacer mucho ruido.
#108
eeeeee @Kappuccino

—¡No me importa qué quieras o qué desees respecto a mí! ¡Pero aléjate!—gritaste.
—No, no puedes deshacerte de mí así de fácil.—contestó el ente—SOY ALGO NECESARIO EN TU VIDA.
—¡No, no lo eres! ¿Ves el anillo qué tengo puesto? ¡Esto es mi vida! Un fragmento de ti está en él, sí, pero eso no quiere decir que debas de atormentarme, ¡vete, vete!—exclamaste mientras tratabas de "despertar" a Máster.

Un silencio misterioso se apoderó de la habitación. Pero, ¿lo bueno de todo? Esa aura de penumbra se había ido. Todo estaba volviendo a la normalidad. Murkrow se agitó y tú seguías tratando de que Máster cobrara la razón.




Finalmente, después de todos los intentos de Tania, despertaste. Ella te miraba con atención y sorpresa. No podía creer que había logrado volver a tenerte a su lado.

—¿Qué pasó?—preguntaste.
—Muchas cosas... Jack... pero, sabes, ¡debes de agradecerle mucho a Murkrow!—te contestó Tania mientras se secaba las lágrimas de los ojos.

Abrazaste a Tania con fuerza. Ella rompió a llorar de nuevo.

—Creí que no ibas a volver...
—Pues, heme aquí.

Su lindo y emocional momento se vio interrumpido por la entrada del director a la enfermería.

—Alumno Master...—dijo sorprendido mientras observaba a Tania estando completamente sana.—¡Señorita Blánchet! ¿¡Se encuentra bien?!
—Sí, señor director...—contestó Tania mientras te volteaba a ver algo sonrojada.
—Pues es hora de irnos.—contestó el director.

Entraste en shock. ¡¿Tania?! ¡¿Irse?!

Tania se volteó rápidamente y te abrazó fuerte de nuevo.
—Discúlpame en serio...—te susurró al oído mientras te abrazaba.

Te quedaste sin qué decir. Solo la viste irse acompañada por el profesor. Te asomaste por la puerta y viste que habían hombres vestidos de negro que esperaban por ella y la acompañaban junto con unas maletas.

El director volvió hacia la enfermería, se agachó un poco para estar de tu misma altura, sacó una pequeña insignia que tenía un logotipo similar al que poseía el anillo de Tania y la posicionó en tu camisa.

—Muchísimas gracias por cuidar de mi hija, pero... por su protección, debe de irse de aquí. Igualmente, siempre tendrás un lugar en mi corazón y en el de nuestra familia, gracias.—el director respiró hondo—También, espero confidencialidad de tu parte, alumno.

El director se despidió y corrió detrás de los hombres de negro para tomar a Tania de la mano.

—Nos veremos de nuevo, Tania...—susurraste y tomaste a Murkrow en tus brazos.

Tú opción:
> Ir a tu dormitorio y reflexionar un poco sobre lo sucedido. (POSTEA EN DORMITORIOS)

#109


@Rocasaurio_

El Absol de Atma corría a tu lado por los pasillos, fue quien llamó la atención de la enfermera y esta supo al momento que sucedía. Te llevó a una cama libre alejada del resto, corrió las cortinas y comenzó a examinarla una vez te apartaste. En cuanto el Wigglytuff de la enfermera se acercó, te mandaron fuera junto al Absol. El Pokémon de Atma se situó a una distancia prudente de ti, pero se veía a la legua que estaba preocupado por su entrenadora.

Minutos después, lo que pareció una eternidad, la enfermera salió con un suspiro y te dejó pasar.

- Se que no debería pedírtelo, pues seguro que no tienes una buena relación con ella, pero...¿Puedes quedarte a su lado? -la enfermera te miró suplicante-. Serian solo unas horas o al menos, hasta que le baje la fiebre...

Miraste a Atma, la joven estaba levemente mejor de aspecto, su pelo seguía enmarañado y sucio, pero su piel no tenia barro y parecía tener curadas las heridas, además de vendadas las más graves. Absol se situó al lado de la cama y posó la cabeza en un lateral, donde podía rozarse con la mano de su entrenadora.

¿Que harás?





Aurora Skov

Academia Pokémon

Cronología
& Inventario
Nyxeria Anubis

:131: Odisea Pokémon :131:

Índice y Datos



#110
@Helen

Abriste los ojos lentamente, te sentías un poco desorientada, no segura de donde te encontrabas. Lentamente intentaste mirar a tu alrededor, pero una punzada de dolor en la cabeza hizo que te volvieses a recostar. Cuando el dolor hubo pasado viste que te encontrabas en la enfermería y, poco a poco, recordaste los sucesos que te habían llevado hasta ahí.

Cuando Sandra recuperó el conocimiento emprendisteis el camino de vuelta a donde el profesor había levantado un pequeño campamento. Sin embargo a mitad de camino caíste inconsciente.

A partir de ese momento solo recordabas pequeños momentos de consciencia. Sandra corriendo para recuperar su tabla de snow. Sandra colocándote sobre ella y llevándote al campamento. Por lo visto habías perdido más sangre de lo que pensabas. El profesor y Sandra te subieron al autobús y rápidamente volvisteis a la academia. Lo poco que recordabas del trayecto era estar tumbada en los asientos traseros con la cabeza apoyada sobre las piernas de Sandra.

Ahora te encontrabas en la enfermería, por la ventana empezaba a entrar una luz rojiza, por lo que supusiste que habías pasado la noche ahí.

Lentamente el cansancio pudo contigo y volviste a caer dormida, pensando en que habría pasado con Sandra. Estuviste durmiendo durante varias horas en las que soñaste con Froslass, perdida en el laberinto que encontraste bajo la nieve de las montañas.

Te despertaste con un sobresalto, pero sintiéndote algo mejor, y miraste a tu alrededor. En la cama de al lado viste a Sandra, todavía durmiendo, con varias mantas sobre ella a pesar del calor del lugar. Suspiraste de alivio, al ver que ella estaba bien.

Poco a poco reconociste el lugar, estabais solas, en un cuarto a parte de la enfermería, habían algunas camas donde vuestros pokemon descansaban tranquilamente.

Lentamente te levantaste para ver el estado de tus amigos, Hinoarashi se despertó al sentir como te acercabas a ellos y con un bostezo se te quedó mirando, un poco adormecido.

Tras ver que tus pokemon estaban bien, fuiste a ver como estaba Sandra. Descansaba debajo de tres mantas y al tocar su cara notaste que seguía un poco fría, tal vez por haber estado tanto tiempo en la nieve.

Escuchaste la puerta abrirse, una enfermera un poco rellenita y de cara agradable, se acercó a ti con una sonrisa.

- ¿Como te encuentras jovencita? - Te preguntó haciéndote sentarte en la cama - Es bueno verte despierta, y parece que ya tienes un poco más de color, cuando llegaste estabas más pálida que un froslass.

La mención del fantasma hizo que te recorriese un escalofrío. La enfermera seguía parloteando mientras te quitaba las vendas de la cabeza. Escuchaste como la enfermera te decía que ya habías dejado de sangrar y no necesitabas más vendas en la lejanía, perdida en tus pensamientos como estabas.

Volviste a la realidad cuando viste que Sandra estaba despierta con la mirada fija en ti, y sonriendo ante las buenas noticias.

- Bueno, parece que las dos estáis mejor, deberíais ir a clase y no salir de la escuela por unos días, tomad mi palabra como la ley, como me volváis a venir en esas circunstancias os ato a la cama hasta que os recuperéis.

Parecía estar seriamente preocupada por vosotras pero en ese momento una Chansey apareció reclamando su atención y os dejó solas en el cuarto de nuevo.

La excursión ha acabado, y es un nuevo día, si no lo has hecho ya revisate las nuevas reglas para las clases y los premios por acudir a ellas. Eres libre de ir a donde quieras, pero la enfermera tendrá un ojo puesto sobre vosotras ;)
Academia pokemon:




Odisea:




#111

XXX. Monocromo.

XXX. Monocromo.

Parte 3/?. @Skov.


Historiador
Cita de Skov.
El Absol de Atma corría a tu lado por los pasillos, fue quien llamó la atención de la enfermera y esta supo al momento que sucedía. Te llevó a una cama libre alejada del resto, corrió las cortinas y comenzó a examinarla una vez te apartaste. En cuanto el Wigglytuff de la enfermera se acercó, te mandaron fuera junto al Absol. El Pokémon de Atma se situó a una distancia prudente de ti, pero se veía a la legua que estaba preocupado por su entrenadora.

Minutos después, lo que pareció una eternidad, la enfermera salió con un suspiro y te dejó pasar.

- Se que no debería pedírtelo, pues seguro que no tienes una buena relación con ella, pero...¿Puedes quedarte a su lado? -la enfermera te miró suplicante-. Serian solo unas horas o al menos, hasta que le baje la fiebre...

Miraste a Atma, la joven estaba levemente mejor de aspecto, su pelo seguía enmarañado y sucio, pero su piel no tenia barro y parecía tener curadas las heridas, además de vendadas las más graves. Absol se situó al lado de la cama y posó la cabeza en un lateral, donde podía rozarse con la mano de su entrenadora.

¿Que harás?

Entramos en el edificio repleto de personas; nadie notó que llevaba en los brazos a una joven inconsciente. Para todos ahí solo era un alguien cargando a un alguien hacia alguna parte. Animales. Nunca había visto tantos rostros huecos, tantas caras vacías, como esa tarde. El Absol de Atma se abrió paso entre los pasillos a paso veloz y yo detrás suya tan cerca como pude. Quizá podía ir más rápido, pero no quería causarle más molestias a la chica, no más de las que ya tenía. Subimos las escaleras y el pokémon siniestro entró a la enfermería y salió con la enfermera de turno quien, nada más vernos, nos llevó dentro.

Me dirigió hasta una cama libre, lejos de las demás, y me pidió que la recostara, corrió las cortinas que la rodeaban para, luego de bajar a Atma, me pedirme que le diera espacio. Un Wigglytuff entró donde estábamos y solicitaron que nos retiráramos.

Salimos del bloque, Absol y yo, para sentamos en una banca cercana. El pokémon parecía muy impaciente y preocupado…a quién engaño, yo lo estaba.

Una infinidad de tiempo más tarde la enfermera salió y nos llamó dentro. Nada más entrar, busqué a Atma con la mirada. Se veía mejor que cuando la encontré, cosa que no era muy difícil, seguía desarreglada, pero ya no estaba cubierta de barro y sus heridas habían parado de sangrar. Tenía unas cuantas vendas. Solo deseaba que estuviera mejor.

—Sé que no debería pedírtelo, pues seguro que no tienes una buena relación con ella, pero... ¿Puedes quedarte a su lado? —dijo la enfermera, mirándome con esos enormes ojos—. Serian solo unas horas o al menos, hasta que le baje la fiebre...

—Yo la cuidaré—respondí con tranquilidad—. Nosotros la cuidaremos—dije mirando a Absol—. No se preocupe. Pero, antes de irse, reconfórtenos, ¿se pondrá bien?.

Tras una mirada que intentaba tranquilizarme y solo causó que me preocupara aún más, la joven solo respondió —Se pondrá bien. Sean pacientes.


A saber qué vio la enfermera en mí que asumió que mi relación con Atma no era buena. Seguramente la chica era cliente frecuente, porque en cuanto el Absol entró por la puerta la chica lo reconoció enseguida. Quizá ya tenía su reputación bien formada, como dijo Demian. Sin importar lo que fuera, todos esos pensamientos fueron destellos de razón en mi desubicada cabeza. ¿Quién sería capaz de hacerle tanto daño a una persona? ¿qué clase de mundo es este? Tanto ruido…solo podía ver a Atma tirada en ese rincón como basura. Únicamente pensaba en la chica ahí, ‘descansando’ en una cama y respirando con trabajo. Su pokémon no se despegaba de ella y, cada tanto, me volteaba a ver con ojos de juez. ¿Yo? Yo me quedé en un pequeño asiento cercano, mirando a la maldita cortina, esperando que ella fuera la que me explicara qué mierda estaba pasando.

Cada ‘tictac’ del reloj que había sobre el mostrador, ese que vi al entrar, retorcía la falsa tranquilidad que emitía el lugar. El pokémon se rozaba con la mano de su entrenadora, deseando que ella despertara y lo mimara. Los segundos pasaron como horas y los minutos como eternidades completas. Lo que había empezado como una llovizna sin importancia desató una tormenta importante que, en una sinfonía de ráfagas de viento chocando contra las paredes y gotas de agua que, como kamikazes, se estampaban en las ventanas, machacaba el poco silencio que me quedaba.

Saqué de mi mochila mi cámara y comencé a limpiarla con el mismo pedazo de tela con el que le había el lodo del rostro a Atma. El poco rato no había más que limpiar, pero seguía puliendo el lente esperando que éste quedara aún más translucido…o quizá solo quería mantener mi cabeza ocupada mientras el tiempo pasaba.

Miré a la chica y a su pokémon a través del lente, no pude evitar tomarles un par de fotografías. Del rostro de la joven se escapó una sonrisa. Quizá por un sueño o incluso pudo sentir el calor proveniente del inconfundible pelaje de su amado compañero Absol. Me alegraba ver algo más que lodo y mugre en ese apagado rostro, pero mi preocupación no se iría hasta que ella despertara.
La Mansión Azul ✑ ♠Rol Activo
Academia Pokémon ✑ ♠Cronología — ♠Inventario

♠ ♠ pkmn-marshtomppkmn-espurrpkmn-mawile color-shinypkmn-arcaninepkmn-murkrowpkmn-nidorino ♠ ♠
#112


@Rocasaurio_

Las horas pasaban más lentas de lo que parecía en la enfermería. El viento y lluvia, azotaban con fuerza las ventanas. El temporal había empeorado, pero eso no le importaba a nadie de los que estaban allí. El Pokémon catástrofe suspiraba en la mano de su entrenadora, mientras tu limpiabas la cámara y Atma se revolvía de vez en cuando en la cama.

Deslizó un brazo desnudo y vendado fuera de las sabanas, claramente acalorada por la fiebre y su Pokémon la arropó, después te dirigió una mirada que dejaba en claro que no la tocaras.

En un momento de tranquilidad, optaste por hacer una foto. Entrenadora y su Pokémon hacían una bonita imagen, a pesar de la situación, además Atma sonreía en ese momento, así que la toma había salido perfecta.

- No creo que sea de educación, hacer fotos a gente con fiebre -la temblorosa y débil voz de Atma llegó a tus oídos y viste que tenia los ojos entre-abiertos -. ¿Que haces aquí, Roc? Pensé que te había ahuyentado...

¿Que harás?





Aurora Skov

Academia Pokémon

Cronología
& Inventario
Nyxeria Anubis

:131: Odisea Pokémon :131:

Índice y Datos



#113

XXX. Monocromo.

XXX. Monocromo.

Parte 4/?. @Skov.


Historiador
Cita de Skov.
Las horas pasaban más lentas de lo que parecía en la enfermería. El viento y lluvia, azotaban con fuerza las ventanas. El temporal había empeorado, pero eso no le importaba a nadie de los que estaban allí. El Pokémon catástrofe suspiraba en la mano de su entrenadora, mientras tu limpiabas la cámara y Atma se revolvía de vez en cuando en la cama.

Deslizó un brazo desnudo y vendado fuera de las sabanas, claramente acalorada por la fiebre y su Pokémon la arropó, después te dirigió una mirada que dejaba en claro que no la tocaras.

En un momento de tranquilidad, optaste por hacer una foto. Entrenadora y su Pokémon hacían una bonita imagen, a pesar de la situación, además Atma sonreía en ese momento, así que la toma había salido perfecta.

- No creo que sea de educación, hacer fotos a gente con fiebre -la temblorosa y débil voz de Atma llegó a tus oídos y viste que tenia los ojos entre-abiertos -. ¿Que haces aquí, Roc? Pensé que te había ahuyentado...

¿Que harás?

Estaba demasiado concentrado en la cámara, no noté que la chica tenía los ojos un poco abiertos. Al percatarme bajé el aparato de inmediato y crucé miradas con una Atma partida en dos, en comparación al primer día que la vi.

—No creo que sea de educación, hacer fotos a gente con fiebre —dijo una voz quebrada que se arrastraba de la boca de Atma—. ¿Qué haces aquí, Roc? Pensé que te había ahuyentado...


<¿¡En serio!?, ¿eso es lo que se le ocurrió decir luego de haberla levantado como si fuera un saco de basura?; que sepa que me debe una playera>, pensé al instante. Pero lo que salió de mi boca…bueno.

Si pudieras ver la fotografía pensarías diferente
—dije serio, intentando ocultar la euforia que me daba verla despierta—. Es excelente. Y por lo demás, supongo que es algo que tenemos en común, Atma. Es difícil que se deshagan de nosotros.

La chica soltó una sonrisa, sin abrir los ojos del todo—Muéstrame—dijo con voz baja.

—¿El qué?

—La foto, ¿qué más? —respondió estirando su mano en mi dirección.

Le pasé la cámara, no sin antes decirle—Con cuidado.

Ella inclinó la cabeza y me miró con una mueca de: “¿En serio?, cuidaaaado con la cámara asesina”. Vio la fotografía y me dijo con una sonrisa—Muy bien, te daré la razón esta vez. —le mostró la cámara al Absol y le comentó—. Mírate que guapo.

Ella me regresó el aparato y, tras un suspiro muy grande y un quejido, dijo—No has respondido mi pregunta, Roc. ¿Qué haces aquí?

Cuando dijo eso de nuevo me hirvió la sangre —Encontré a alguien tirado como un saco de desecho en un rincón olvidado de la mano de Arceus. Cubierto de mugre y fango. Decidí que, lo mismo, sería buena idea llevarlo a un sitio más cómodo; ya sabes, por aquello de los dolores lumbares.

Ella solo rio y le dijo a su Absol—Mira-lo, está enojadito.


Tras eso abrió un poco más los ojos y me miró, borró esa sonrisa arrogante de su rostro. Ya sabía lo que había pasado, pero ella se negaba a dar las gracias o hacer mención de lo sucedido; pero, muy en el fondo, eso era algo que ya no me importaba. Estaba despierta.

—¿Porque no duermes? Me caías mejor así —dije sonriendo.

—Y permitir que me sigan acosando con una cámara sin remuneración. Ja, ja, ja. No.


El denso aire de la habitación se hizo más ligero, a pesar del silencio que comenzó a envolver el lugar. Miré a la chica, acariciando al preocupado pokémon que había cambiado totalmente su semblante. Pensaba constantemente en interrogarla y cuestionarle qué había sucedido y quién la había lastimado. ¿Para qué? No lo sé.

—La enfermera volverá más tarde—dije—¿Quieres algo de tomar? Puedo traertelo de allá atrás.

—Oh, sí, salva a esta pobre alma torturada —contestó en tono sarcástico, poniéndose la mano en la frente. La miré fijamente y, tras unos segundos, completó— Veeenga, va, algo de tomar. Pero no le pongas nada al agua, sin escupir.

Me levanté del asiento y salí hacía la recepción de la enfermería, donde había una máquina de chucherías y refrescos. —No prometo nada—dije antes de cerrar la cortina.


Caminé a la máquina, saqué todo el cambio que tenía y regresé con una botella de agua y una bolsa de dulces de colores, de esos ácidos que, al parecer, solo me gustaban a mí en mi pueblo. Era curiosa la forma en la que parecía incapaz de gritarle todo lo que había meditado estos últimos días. Verla ahí, rota, me hacía sentir fatal por alguna razón. Era algo que nunca había sentido; como un niño idiota, deseaba haber estado ahí para salvar el mundo, igual a mi primer día en la Academia. Al mismo tiempo estaba feliz de haberla ayudado y encantado de que estuviera despierta y hablando. A veces desearía haber nacido piedra, ellas no tienen esta clase de tumultos en la cabeza, seguro.

Corrí la cortina y encontré a Atma revisando mi cámara. Le acerqué el agua, la tomó y me agradeció con un gesto…o eso creía yo. Me aplasté en el mismo lugar, a contemplar la ‘majestuosa’ cortina.

—No está mal, Roc. Tienes fotos muy buenas.

—Jo’, lo sé. Dime…¿cómo te sientes, Atma? —le solté mientras abría mis dulces, con una voz más suave que antes.


<¿Por qué abrí la boca?, seguro se lo toma a mal o me saca del sitio a patadas>, pensé por un momento. Atma parecía hermética, por alguna razón, pero ahí va Roc a querer colarse en la fila. Realmente deseaba que respondiera de buena gana, había algo en esa chica que, a pesar de las MULTIPLES advertencias, me llamaba la atención; quizá era todo lo que trataba de ocultar. Todo eso que SABÍA trataba de ocultar. La curiosidad mató al Meowstic…o eso dicen, nunca lo he visto. La gente dice muchas cosas; yo solo quería escuchar lo que ella tenía que decir...o morir en el intento.
La Mansión Azul ✑ ♠Rol Activo
Academia Pokémon ✑ ♠Cronología — ♠Inventario

♠ ♠ pkmn-marshtomppkmn-espurrpkmn-mawile color-shinypkmn-arcaninepkmn-murkrowpkmn-nidorino ♠ ♠
#114

@Rocasaurio_

El silencio cayó entre los dos. Atma dejó de mirar la cámara y miró al infinito antes de mirarte a ti. Quien seguía comiendo dulces.

- Aún tengo fiebre, pero supongo que estoy mejor... Esto... Gracias, Roc -la joven se sonrojó levemente y siguió mirando fotos-. Supongo que te debo una sudadera nueva, después de mancharla de barro.

La joven acarició a su Absol, quien se aproximó a ella buscando atención. Pero pocos minutos después, se tensó y se puso en guardia, todo su pelo como escarpias y su morro arrugado en un gruñido silencioso.

Atma se puso seria rápidamente y te devolvió la cámara, antes de agarrar una ball de su bolsillo y sacar un Meowstick macho.

- Meowstick, te necesito -le susurró a su Pokémon antes de mirarte-. Supongo que ya sabes que hacer. Roc, por favor, no hagas ningún movimiento brusco ni hables.

El Pokémon gato se sentó en el borde de la cama justo enfrente tuyo, sus patitas colgando y mirándote fijamente. Sus orejas se desplegaron y sentiste como sus poderes psíquicos te rodeaban a ti y al Pokémon, limitando tus movimientos.

Al momento, escuchaste como alguien de voz grave discutía con la enfermera. Minutos después, unos silenciosos pasos llegaron hasta donde estabas. Un hombre de rostro serio, vestido en traje abrió la cortina. Tenia facciones duras y rígidas, el pelo oscuro como la madera de ébano y ojos claros como la luna. No pudiste evitar a Atma, sus ojos como un ópalo blanco y su cabello oscuro. Estaba claro que eran familia, pero por la mirada que le dirigió el adulto a Atma, no tenían muy buena relación.

- Veo que sigues viva, Atma.

El Absol gruñó al hombre mientras Atma se incorporaba con dificultad y posaba una mano en el lomo del Pokémon. El hombre miró al Pokémon y compuso una sonrisa sarcástica.

- Una lastima que tus Pokémon no estuvieran contigo, cuando sucedió el ataque. Aunque viendo lo bien entrenados que los tienes, no habrían servido de mucho.

Viste como el Meowstick posaba un dedo en los labios, indicándote silencio y que no te movieras, mientras el Absol se irritaba más sin gruñir esta vez. Al parecer el adulto no os veía y el gato azul, te pedía que así siguiera.

- Agradecería que dejara de molestar a mi Pokémon, padre -Atma miró fijamente al hombre-. El es más leal que la familia de sangre.

El hombre cruzó la estancia rápidamente y agarró la cara a la joven, con tanta fuerza que casi debiste oír como se le partía la mandíbula. Absol y sus dientes estaban en la muñeca del hombre, no había hecho un destrozo únicamente por Atma quien lo retenía, pero claramente dejaría marca.

- Cuida tus palabras, niña, aún no tienes poder suficiente como para enfrentarte a mi -el padre de Atma miró al Absol-. Haz que tu criatura me suelte o se arrepentirá.

Atma miró a su padre y este aflojó el agarre, pudiendo separar su rostro de las manos de el y calmar a su Pokémon.

- Vigila tus espaldas, niña, el mercado negro necesita que se mantenga el orden y por lo tanto, el jefe necesita líderes dignos-el hombre se colocó bien el traje-. Si no puedes resistir o defenderte de lo de hoy, tendré que nombrar otro heredero.

Y tras el aviso, el hombre se fue. Atma se quedó completamente seria, sin mostrar ninguna emoción, hasta que el Meowstick, dejó de usar sus poderes y se acercó a ella. La joven abrazó a sus Pokémon y lloró en silencio.

El peligro había pasado.

¿Que harás?





Aurora Skov

Academia Pokémon

Cronología
& Inventario
Nyxeria Anubis

:131: Odisea Pokémon :131:

Índice y Datos



#115

XXX. Monocromo.

XXX. Monocromo.

Parte 5/?. @Skov. || 10/10. Love it! ; u ;


Historiador
Cita de Skovy.
El silencio cayó entre los dos. Atma dejó de mirar la cámara y miró al infinito antes de mirarte a ti. Quien seguía comiendo dulces.

- Aún tengo fiebre, pero supongo que estoy mejor... Esto... Gracias, Roc -la joven se sonrojó levemente y siguió mirando fotos-. Supongo que te debo una sudadera nueva, después de mancharla de barro.

La joven acarició a su Absol, quien se aproximó a ella buscando atención. Pero pocos minutos después, se tensó y se puso en guardia, todo su pelo como escarpias y su morro arrugado en un gruñido silencioso.

Atma se puso seria rápidamente y te devolvió la cámara, antes de agarrar una ball de su bolsillo y sacar un Meowstick macho.

- Meowstick, te necesito -le susurró a su Pokémon antes de mirarte-. Supongo que ya sabes que hacer. Roc, por favor, no hagas ningún movimiento brusco ni hables.

El Pokémon gato se sentó en el borde de la cama justo enfrente tuyo, sus patitas colgando y mirándote fijamente. Sus orejas se desplegaron y sentiste como sus poderes psíquicos te rodeaban a ti y al Pokémon, limitando tus movimientos.

Al momento, escuchaste como alguien de voz grave discutía con la enfermera. Minutos después, unos silenciosos pasos llegaron hasta donde estabas. Un hombre de rostro serio, vestido en traje abrió la cortina. Tenia facciones duras y rígidas, el pelo oscuro como la madera de ébano y ojos claros como la luna. No pudiste evitar a Atma, sus ojos como un ópalo blanco y su cabello oscuro. Estaba claro que eran familia, pero por la mirada que le dirigió el adulto a Atma, no tenían muy buena relación.

- Veo que sigues viva, Atma.

El Absol gruñó al hombre mientras Atma se incorporaba con dificultad y posaba una mano en el lomo del Pokémon. El hombre miró al Pokémon y compuso una sonrisa sarcástica.

- Una lastima que tus Pokémon no estuvieran contigo, cuando sucedió el ataque. Aunque viendo lo bien entrenados que los tienes, no habrían servido de mucho.

Viste como el Meowstick posaba un dedo en los labios, indicándote silencio y que no te movieras, mientras el Absol se irritaba más sin gruñir esta vez. Al parecer el adulto no os veía y el gato azul, te pedía que así siguiera.

- Agradecería que dejara de molestar a mi Pokémon, padre -Atma miró fijamente al hombre-. El es más leal que la familia de sangre.

El hombre cruzó la estancia rápidamente y agarró la cara a la joven, con tanta fuerza que casi debiste oír como se le partía la mandíbula. Absol y sus dientes estaban en la muñeca del hombre, no había hecho un destrozo únicamente por Atma quien lo retenía, pero claramente dejaría marca.

- Cuida tus palabras, niña, aún no tienes poder suficiente como para enfrentarte a mi -el padre de Atma miró al Absol-. Haz que tu criatura me suelte o se arrepentirá.

Atma miró a su padre y este aflojó el agarre, pudiendo separar su rostro de las manos de el y calmar a su Pokémon.

- Vigila tus espaldas, niña, el mercado negro necesita que se mantenga el orden y por lo tanto, el jefe necesita líderes dignos-el hombre se colocó bien el traje-. Si no puedes resistir o defenderte de lo de hoy, tendré que nombrar otro heredero.

Y tras el aviso, el hombre se fue. Atma se quedó completamente seria, sin mostrar ninguna emoción, hasta que el Meowstick, dejó de usar sus poderes y se acercó a ella. La joven abrazó a sus Pokémon y lloró en silencio.

El peligro había pasado.

¿Que harás?

El silencio inundó la habitación por un segundo luego de mi pregunta. Atma apartó la vista de la cámara y miró al frente antes que cruzar miradas conmigo.

—Aún tengo fiebre, pero supongo que estoy mejor... Esto... Gracias, Roc —la chica me miró de reojo y, como si de la peor idea de su vida se tratara, se ruborizó un poco para apartar sus ojos casi de inmediato—. Supongo que te debo una sudadera nueva, después de mancharla de barro.

—Para nada —respondí—, eso es lo de menos. Me alegra que te sientas mejor.


Atma acarició a su pokémon, quien era incapaz de despegarse de ella. Parecían muy unidos y se notaba que tenían una gran historia juntos. Se adoraban el uno al otro. Sin embargo, al poco tiempo, el Absol se tensó de repente, se puso en guardia, erizo su pelo y comenzó a gruñir. Atma se sentó en la cama y, con una mirada seria, me regresó mi cámara y sacó una pokéball de su bolsillo. La abrió y de ella salió un precioso Meowstic macho con su pelaje limpio y reluciente.

—Meowstic, te necesito —le dijo al pokémon y me miró—. Supongo que ya sabes que hacer. Roc, por favor, no hagas ningún movimiento brusco ni hables.


No entendía muy bien a cuento de qué venia el numerito, pero el pequeño pokémon se sentó en la cama, con sus patitas al aire y me miró con esa mirada penetrante digna de su especie. Sus orejas se levantaron y un aura invisible comenzó a rodearme. Es difícil de explicar la sensación, pero era como si mi cuerpo pesara miles de veces más, no podía moverme y me sentía incapaz de controlar mi cuerpo. Al otro lado de la habitación, proveniente de la recepción, se escuchó la voz de un hombre que discutía con la enfermera. Parecía muy molesto y, tras un par de gritos, se abrió paso hasta donde estábamos. Un hombre bien vestido, con un traje negro, corrió la cortina. Su aura seria y mirada rígida intimidarían hasta al más bravo…esos ojos…miré a Atma sentada en la cama, sabía que me resultaban familiares esos ojos claros como destellos, eran familiares, seguramente; pero la mirada de asco y desprecio de la chica me hizo dudar un poco.

—Veo que sigues viva, Atma—dijo el hombre con una voz grave y profunda.


El pokémon de Atma, entre gruñidos y estrés, miraba al hombre como si se tratara de la persona más cruel del universo. Atma se incorporó y acarició al Absol que parecía saltaría a la yugular del sujeto en cuanto tuviera la oportunidad. El adulto miró al pokémon tempestad y sonrió de una forma tan nefasta y asquerosa que, aunque no lo conociera, ya quería estar lo más lejos posible de él.

—Una lástima que tus Pokémon no estuvieran contigo, cuando sucedió el ataque—comentó e sujeto mirando al Absol—. Aunque viendo lo bien entrenados que los tienes, no habrían servido de mucho.


El Meowstic me miró, seguramente vio mi intolerancia hacia el hombre, porque llevó su mano a su boca, pidiéndome silencio. Hasta entonces este tipo no nos había visto, cosa que parecía obra del bonito pokémon gato.

—Agradecería que dejara de molestar a mi pokémon, padre—dijo Atma con mirada hiriente—. Él es más leal que la familia de sangre.


<Pues sí, son familia>, pensé; pero antes de poder pensar más en la forma como ambos de devoraban con la vista, el tipo caminó rápidamente hasta la cama donde Atma estaba y la tomó de la cara con fuerza innecesaria, casi podía escuchar como su mandíbula se partía en dos. En ese momento quería soltarme de poder del pokémon psíquico y saltarle al cuello al nefasto hombre, pero Meowstic hizo un gran trabajo conteniéndome mientras me miraba para que entrara en razón. El pokémon siniestro de Atma no se quedaría viendo como lastimaban a su compañera, así que clavó sus dientes en el brazo del hombre con mucha fuerza. Habría rebanado al hombre, pero Atma lo sostuvo para evitarlo.

—Cuida tus palabras, niña, aún no tienes poder suficiente como para enfrentarte a mí. —el padre de Atma lanzó una mirada oscura al Absol y dijo— Haz que tu criatura me suelte o se arrepentirá.


Atma llevó sus manos a las muñecas de su padre y se soltó de su agarre para luego tranquilizar a su Absol, quien soltó al padre. El hombre retrocedió, se acomodó el traje y dijo:

—Vigila tus espaldas, niña, el mercado negro necesita que se mantenga el orden y por lo tanto, el jefe necesita líderes dignos. Si no puedes resistir o defenderte de lo de hoy, tendré que nombrar otro heredero.


Tras la amenaza que en mi cabeza no cobraba demasiado sentido, el hombre salió en silencio y con calma. Atma se quedó con la cara blanca y seca. Meowstic me soltó y se acercó a ella. Atma abrazó al pokémon y sollozó. Me integré de nuevo, sentía una rara sensación en el cuerpo, como cuando las extremidades se adormecen, pero ese malestar recorría todo el cuerpo.

—Se te pasará—dijo Atma con la voz más tranquila.

—¿Y a ti? —pregunté buscando sus ojos, sin tener mucho éxito—¿te lastimó?

—Estoy bien. Tranquilo.

—Entonces, de que me invites a cenar a tu casa como agradecimiento ni hablamos, ¿no?

La chica me volteó a ver, primero con mala cara, pero al segundo cambió su rostro y sonrió—Si aún te quedan ganas, podemos arreglarlo.

—Sí…en el comedor sirven unos sándwiches decentes…me parece mejor plan.


Atma me miró y su rostro cambió por uno de tristeza. Un gesto sutil, pero luego de verla en tantas facetas, su cara hablaba más de lo que lo hacía su boca.

—¿Está todo bien?, Atma. ¿Qué fue todo eso? —dije sin soltar sus ojos—. ¿Hay algo en lo que pueda ayudarte? Sé que apenas nos conocemos, pero no sé si la próxima vez voy a encontrarte y no quiero esperar a averiguarlo.


La chica me miró con detenimiento. Entendía que sería difícil deshacerse de mí llegados a este punto, pero aun así parecía indecisa a abrirse conmigo. En parte lo entiendo, como se lo dije antes, no nos conocemos; tenemos suerte de saber nuestros nombres, incluso… Solo deseaba que ella entendiera que, de una forma u otra, ya teníamos más que ver, el uno con el otro, de lo que podría parecer a simple vista.
La Mansión Azul ✑ ♠Rol Activo
Academia Pokémon ✑ ♠Cronología — ♠Inventario

♠ ♠ pkmn-marshtomppkmn-espurrpkmn-mawile color-shinypkmn-arcaninepkmn-murkrowpkmn-nidorino ♠ ♠
#116


@Rocasaurio_

Atma respiró hondo y se tumbó, acariciando de manera ausente la cabeza del Absol. El Meowtisc levito hasta tu regazo y se sentó con un pequeño bostezo, quedándose adormilado apoyado contra ti.

- Eres muy amable, pero no creo que puedas ayudarme... De hecho, lo más probable es que te cause problemas estar conmigo, así que lo mejor será que cada uno siga su camino.

La enfermera entró y revisó a Atma, seguramente sufriendo de que se le hubiese saltado algún punto o que su padre le hubiese causado más daño. Esos minutos te dieron tiempo a pensar y decidir que hacer.

- Creo que lo ideal, seria que pasaras aquí la noche Atma -dijo la enfermera-. El lugar es seguro y Wigglytuff, podrá protegerte.

El Pokémon rosado asintió feliz, antes de irse con la enfermera. Otra vez solos, Atma miró el techo metida en sus pensamientos.

- Mi padre... Es uno de los principales secuaces del jefe de los que manejan el Mercado Negro -dijo con voz queda-. Soy una hija bastarda ¿Sabes? Mi padre tuvo una aventura con una mujer que era todo lo contrario a el. Era luz y amor. Se enamoró y la engaño, le dijo que no tenia familia, cuando estaba casado con mi Madrastra. Al poco tiempo, llegué yo. No he conseguido averiguar aun el motivo, pero me separaron de los brazos de mi madre, quien ya no estaba con mi padre...

Viste como los efectos de la fiebre comenzaban a aparecer en Atma. La visita de su padre la había debilitado y ahora se le cerraban los ojos, mientras deliraba por la fiebre.

- Solo se... que aun...que, soy la tercera hija...mi padre quiere que le suceda...pero, yo no quie...ro...

La joven al fin se había dormido, quizás lo mejor sería dejarla descansar.


¿Que harás?





Aurora Skov

Academia Pokémon

Cronología
& Inventario
Nyxeria Anubis

:131: Odisea Pokémon :131:

Índice y Datos



#117

XXX. Monocromo.

XXX. Monocromo.

Parte 6/6. @Skov













Dinoteam
:303:[5] :059:[10] :280:[5] :133:[5]
— Nivel Promedio: 6 —
[/size]

Historiador
Cita de Skovy.
Atma respiró hondo y se tumbó, acariciando de manera ausente la cabeza del Absol. El Meowtisc levito hasta tu regazo y se sentó con un pequeño bostezo, quedándose adormilado apoyado contra ti.

- Eres muy amable, pero no creo que puedas ayudarme... De hecho, lo más probable es que te cause problemas estar conmigo, así que lo mejor será que cada uno siga su camino.

La enfermera entró y revisó a Atma, seguramente sufriendo de que se le hubiese saltado algún punto o que su padre le hubiese causado más daño. Esos minutos te dieron tiempo a pensar y decidir que hacer.

- Creo que lo ideal, seria que pasaras aquí la noche Atma -dijo la enfermera-. El lugar es seguro y Wigglytuff, podrá protegerte.

El Pokémon rosado asintió feliz, antes de irse con la enfermera. Otra vez solos, Atma miró el techo metida en sus pensamientos.

- Mi padre... Es uno de los principales secuaces del jefe de los que manejan el Mercado Negro -dijo con voz queda-. Soy una hija bastarda ¿Sabes? Mi padre tuvo una aventura con una mujer que era todo lo contrario a el. Era luz y amor. Se enamoró y la engaño, le dijo que no tenia familia, cuando estaba casado con mi Madrastra. Al poco tiempo, llegué yo. No he conseguido averiguar aun el motivo, pero me separaron de los brazos de mi madre, quien ya no estaba con mi padre...

Viste como los efectos de la fiebre comenzaban a aparecer en Atma. La visita de su padre la había debilitado y ahora se le cerraban los ojos, mientras deliraba por la fiebre.

- Solo se... que aun...que, soy la tercera hija...mi padre quiere que le suceda...pero, yo no quie...ro...

La joven al fin se había dormido, quizás lo mejor sería dejarla descansar.


¿Que harás?

Atma se recostó en la cama y se quedó mirando al infinito. Su Meowstic se levantó a si mismo con sus poderes psíquicos, levantándose en el aire. Llegó hasta mí, se tumbó en mis piernas; tras un bostezo épico fantástico decidió que era un lugar cómodo para una siesta. El pokémon gato, a diferencia del Absol, parecía más tranquilo y amigable; amo a los Meowstic, así que comencé a acariciar el bonito pelaje del pokémon mientras el pequeño cerraba sus ojos.

—Eres muy amable, pero no creo que puedas ayudarme... De hecho, lo más probable es que te cause problemas estar conmigo, así que lo mejor será que cada uno siga su camino.


Antes de que pudiera decir algo, la enfermera entró y comenzó a examinar a Atma de pies a cabeza. No dijo nada mientras lo hacía, pero parecía preocupada por el sin razón que había causado el padre de la chica hace unos minutos. Al terminar, la enfermera se dirigió a Atma.

—Creo que lo ideal, sería que pasaras aquí la noche Atma. El lugar es seguro y Wigglytuff, podrá protegerte.


El Wigglytuff asintió con una sonrisa. Qué risa me dan esos pokémon, siempre tan felices y pachones; es difícil de creer que, según los libros que he leído, pueden ser fieros luchadores. La enfermera salió del bloque y nos dejó solos.

—Mi padre... Es uno de los principales secuaces del jefe de los que manejan el Mercado Negro. Soy una hija bastarda ¿Sabes? Mi padre tuvo una aventura con una mujer que era todo lo contrario a el. Era luz y amor. Se enamoró y la engaño, le dijo que no tenia familia, cuando estaba casado con mi Madrastra. Al poco tiempo, llegué yo. No he conseguido averiguar aun el motivo, pero me separaron de los brazos de mi madre, quien ya no estaba con mi padre...


La joven parecía muy cansada, su voz se quebraba cada vez más y su rostro se notaba decaído. Sin duda, la visita familiar le había afectado no solo anímicamente, sino también físicamente. Yo me quedé escuchando su desgarradora historia. ¿Cómo se puede ser tan cruel y hacerle tanto daño a tu propia sangre?

Atma volvió a hablar, pero esta vez casi por reflejo, como si no pensara al soltar palabra y entre cortada, como una radio con interferencia —Solo se... que aun...que, soy la tercera hija...mi padre quiere que le suceda...pero, yo no quie...ro...


La chica cayó dormida sin aviso previo. Finalmente ella podía descansar y me alegraba, luego de que su padre viniera, se lo merecía. Meowstic seguía adormilado en mis piernas. Pensé en la posición de Atma, era una chica encerrada en un rol que no deseaba, me parecía lamentable. No hay nada más cruel que obligar a alguien a hacer algo que no quiere. Me sentía mal por ella, pero ahí, en esa sala y frente a la 'maravillosa' cortina, me prometí a mi mismo que haría lo que estuviera en mis manos para ayudarla. <Lo mejor será que la deje descansar, seguro el rosadito sabrá cuidarla prudentemente>, pensé mientras levantaba al gato de mis piernas y lo ponía en la cama con su entrenadora. De inmediato buscó el calor de su entrenadora y en un tierno abrazo también cayo dormido. Quizá volví a sacar la cámara y tiré una fotografía sin autorización…quizá no…

Salí del segmento en silencio para no despertar a la chica. Me dirigí al mostrador, donde estaba la enfermera.

—Disculpe, señorita; ¿está bien si me paso por aquí mañana? Me interesa saber cómo progresa Atma.

—Es tu fin de semana, chico; si quieres pasarlo aquí para velar a la jovencita, tú sabrás. Solo te pido que evites alterarla. Y nada de visitas nocturnas o te meterás en problemas—respondió la enfermera con una sonrisa.


Me despedí de la enfermera, luego de un <Cuídela bien> totalmente innecesario. Ay Arceus Seguro pensará que soy un pesado. Estaba preocupado por Atma, pero al mismo tiempo aliviado de que no hubiera resultado en nada grave. Deseaba enormemente ayudarla y ser un apoyo para ella, pero en ese preciso instante solo sería un factor que podía impedir su descanso...

. . .


En fin, salí del lugar y crucé los pasillos; aún quedaban unas buenas horas del día y me apetecía ver en combate a la pequeña Iris o a Strike, quienes aún no habían tenido la oportunidad de combatir, así que pensé en buscar una pelea por ahí; sin embargo, el clima gris y con lluvia tendría desierto el Campo Deportivo; si a eso sumamos la hora que era, salir de la Academia podría ser peligroso…

Luego recordé el Invernadero junto al que encontré el ‘negocio’ de aquellos chicos. Desde ahí fuera se veían pokémon paseando dentro y juraría que vi a un entrenador combatiendo, así que sería bueno que me diera una vuelta.

Fui al dormitorio a cambiarme de ropa y salí en dirección al Invernadero. Seguía lloviendo, pero nada extraordinario. Crucé rápidamente el edificio y el jardín hasta llegar al lugar. Entré por la cristalina puerta y de inmediato noté el modificador climático que mantenía a gusto las plantas del sitio aquél. Era un pequeño bosque bajo techo, algo maravilloso, vaya. Recorrí un pequeño sendero hasta que me topé con una señora quien se acercó a mí con una enorme sonrisa.

—Hola, muchachito. No esperaba visitas con este clima, ¿necesitas algo?

—Buenas tardes, hace un tiempo pasé frente al edificio y me llamó mucho la atención. Tengo que decir que, solo por el agradable clima, valió la pena el viaje —reí.

—En eso tienes razón —dijo ella con una breve risa—. Mi nombre es Trianta. Aquí en el invernadero cultivamos bayas de muchos tipos con la ayuda de pokémon y algunos estudiantes. Es un trabajo tranquilo. Si te interesa, tenemos un sistema de canjeo de bayas por pokémon tipo planta. Las bayas te ayudan a ti y los pokémon a mi equipo y a mí. También eres libre de pelear con los pokémon del lugar—explicó—, con dos condiciones muy estrictas. La primera, NUNCA uses movimientos súper eficaces contra planta, puedes dañar la flora o causar daños graves a los pokémon; esto se liga a la segunda regla, trata a los pokémon ‘deportivamente’, dejamos que combatan aquí porque sirve de ejercicio para nuestros amiguitos, pero ser demasiado agresivos o crueles con ellos es algo grosero y perjudicial después de lo mucho que se esfuerzan por nosotros.

—Increíble. No se preocupe por eso, mis pokémon y yo, somos buenos chicos.

—Eso espero, no dudaré en sacarte a la lluvia si rompes las reglas, chico—dijo con una sonrisa enorme, pero imposible de no tomarse enserio.

—Sí…daré una vuelta, si le parece; si necesita ayuda en algo, no dude en pedírmela.

—Mucha suerte, recuerda lo que te dije. Si te interesa el sistema de canje, toma un folleto.


La encargada tendió su mano con un pequeño volante con tablas de colores y explicaciones sobre las bayas. Su origen, su reacción con los pokémon y su sabor. Quizá será interesante conseguir algunas para mis pokémon…o para aprovechar mi acercamiento a la cocina del comedor para preparar algo delicioso, quien sabe.

Caminé entre los arbustos y el césped. ¿Ya dije que el clima era agradable? Era delicioso, un calor muy agradable, sin caer en lo chocante. Paseaba viendo a los Bellsprout saltando de aquí para allá y a los Seedot marchando en los alrededores. Estos últimos siempre me han hecho mucha gracia, pareciera que llevaran un casco y sus piecitos me parecen muy tiernos…
La Mansión Azul ✑ ♠Rol Activo
Academia Pokémon ✑ ♠Cronología — ♠Inventario

♠ ♠ pkmn-marshtomppkmn-espurrpkmn-mawile color-shinypkmn-arcaninepkmn-murkrowpkmn-nidorino ♠ ♠
#118
@RafaSebas Recuerda que soy tu historiador hasta que Nax vuelva, así que etiquétalo también en las respuestas.
Nota: Yo también voy a salir xD, así que tal vez te esté dando respuesta mañana en la noche (Hora México)

Caminabas apresurado muy rápidamente para que tus Pokemon no sufrieran más de lo que ya estaban, así que una vez que llegaste (Cansado, pero llegaste) pudiste notar a Maura, que también sus Pokemon habían resultado gravemente dañado, le diste un saludo y ella te lo devolvió.

-Así que tu también diste todo en Campo Deportivo ~te decida con tono burlón~

Ambos rieron y dejaron todo en manos de la enfermera que se encontraba allí. Después de un tiempo charlando sobre que hicieron después de la larga Excursión, la enfermera les entrego sus respectivos Pokemon.

-Ando aburrida caminando sola ~te decía indirectamente~ ¿qué tal si caminamos los dos juntos?

Tus opciones:
>Aceptar caminar los dos (En ese caso, postea en algún lugar de tu interés)
>Ir individual (De igual manera, postea en algún lugar de interés)
#119

Una noche en el bosque

Una noche en el bosque

@Alegrin @RafaSebas ya es el final¡ D:

Spoiler
El chico sonrió porque los dos accedieron a dar a los Murkrow, así que fueron a los Jardines para contarles la información secreta que la tenía muy guardada entre sus dientes.

-¿Están listos para saberlo? ~les decía~ después de que se los diga no hay vuelta a atrás, y posiblemente estén en mucho peligro.
-Claro ~los dos accedieron, tenían demasiadas dudas que llevaban consigo, pero por algo habían trabajado toda la noche y habían logrado completar la misión, no harían todo eso en vano~

Como la Academia se encontraba a oscuras totales, el chico con la linterna apunto a su cara para que se viera más tétrico y darle énfasis y escenografía a lo que les iba a contar.

-Formo parte un clan secreto de la escuela ~los dos reaccionaron sorpresivos~ donde vendemos artículos no disponibles en algún otro lado, se le conoce como “Mercado Negro”, bien, ahora que les conté eso y me ayudaron con el favor, los acepto que compren ahí oficialmente, se puede comprar con un compañero que se encuentra muy escondido, podría estar en la Biblioteca o los Jardines, y díganle que vienen de mi parte, así serán aceptados enseguida ~se quedó pensando unos segundos~ ¡vaya cabeza la mía! Se me olvido comentarles que mi verdadero nombre es Leandro. ¡Nos vemos!

Y se metió entre las hojas, una vez quisieron buscarlo para hacerles más preguntas, este ya no se encontraba en ese lugar…. ¡Tienen acceso al Mercado Negro! (
Spoiler
Nota: Ahí las cosas son de P$ no de AP$)

Ya era muy tarde para que siguieran allí…así que sería la despedida….

¿Qué hacen?



Mercado negro… nueva información, habría que ver qué tipo de objetos se encontraban ahí, pero la información llegó con un triste momento

-Parece que será todo, no?

Rafa y yo caminamos por los pasillos y llegamos a un cruce.

-Mi dormitorio está por ahí y señale la derecha, el tuyo está en la otra dirección, no? Mañana tendremos que ir a ver a la enfermería, o la enfermera nos matará si llegamos ahora.

Extendí mi mano y estreché la de mi nuevo amigo.

-Espero vernos pronto¡ Te agradezco haberte escapado conmigo hoy, no creo haber podido salir de ese bosque sin ti. Si vuelves a tener una aventura de éste tipo, no dudes en llamarme.
#120

Música de ambiente



Capítulo 62: Parejas en la Enfermería.


@Skov

No podía dejar de pensar en todo lo que pasaba y si giraba en torno a ellos o a mí, no estaba seguro de mis decisiones y mucho menos de lo que estuviera por pasar. Además no podía creer que alguien pudiera tener un Gardevoir, uno de mis Pokemon favoritos, yo tenía un Ralts, pero de igual manera no era un Gardevoir. Al momento de mencionar lo de las parejas lo primero que se me vino a la mente fue:

(No me voy con ninguno de ellos) ~pensaba~ (Pero… la única que se ha hecho amable y amigable es Reyna…. ¡digo Regina! Aunque después tendría que preguntarlo cuál es su verdadero nombre)

-Oye ~le dije con un tono débil y un poco temeroso, mientras la volteaba a ver~ ¿tú y yo podemos ir juntos a….la Enfermería?
-Claro ~afirmo con mucha confianza~ no me gustaría ir con alguna de estas personas.

Una vez todos tenían parejas, decidieron a qué lugar ir cada uno, el cual para nuestra suerte la Enfermería no estaba ocupada aun, así que Regina/Reyna y yo nos dirigimos hacia ella.

Todos salían con cautela de la Biblioteca, mirando a todos los lados como locos para despejar y ver que el perímetro estaba vacío, nosotros no fuimos la excepción, ya que después de ver a los alrededores mil veces, nos dirigíamos a la Enfermeria.

Una vez dentro me recordó cuando Memma y yo nos habíamos quedados encerrados en ese lugar, viéndonos obligados a resolver problemas y acertijos, esperaba que los sucesos que habían ya pasado antes no se volvieran a repetir, pero de hacerlo esperaba tener la ayuda de Regina/Reyna.

-¿Alguna idea de donde estén? ~le dije un poco apenado~ los chicos hablaban tan alto que no me permitieron escuchar nada.
-Por lo que tengo entendido ~me decía~ algunos posibles lugares seria atrás de las estanterías de medicina, debajo de alguna baldosa o atrás del pizarrón.

Ambos nos pusimos en la búsqueda de alguna pista o algo que nos pudiera ayudar o insinuar la ubicación de los Pasadizos secretos. Yo me fije a las estanterías y ella a las baldosas del suelo, viéndolas una por una.

-¿Has encontrado algo? ~le decía por si acaso ya había encontrado algo y yo seguía empujando como tonto~
-No ~me decía~ el único lugar que nos queda es detrás del pizarrón.

Ambos retiramos el pizarrón con mucho cuidado de no romperlo o tirarlo para no hacer ruido y que este se escuchara a lo lejos de allí.

-¡Fantástico! ~escuche proveniente de Reyna/Regina, sorprendida por algo que había visto~ ¡creí que solo era un mito o algo así, pero aquí esta!

Era un pequeña rejilla, donde se podía acceder encogiéndote un poco, y se podía notar que muy al fondo se encontraba una luz de antorchas, lo cual los dos supimos que era los pasadizos. Ella se metió primero, seguidamente fui detrás de ella, pero antes de seguirla nos aseguramos que nada estuviera fuera de su lugar, e incluso pude darme media vuelta para tener que poner el pizarrón en su lugar, el cual me costó un poco de trabajo.

-¡Vamos a ver que hay por aquí! ~me decía mientras avanzaba ella primero~

¿Qué clase de cosas nos encontraremos por estos lugares?

Fin del Capitulo 62