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#1

Pokemon: "En Busca Del Maestro"

Hola a todos, soy nuevo por aqui. Esta vez voy a publicar el primer fic q escribi. Le he corregido errores y modificado un poco la historia. Puede que paresca un poco largo los capitulos o poco original, pero les aseguro q si le dan una oportunidad no los va a defraudar. Bueno grasias a todos y comenten :grin:




Introducción







Era una calurosa tarde de Diciembre, cuando un famoso científico pokemon de nombre Oak, terminaba con un duro y largo día de trabajo. El profesor Oak era un hombre de unos cincuenta años, de tez pálida, ojos cafés y cabello corto y canoso. Era muy respetado en lo que se trataba de pokemon, y nadie dudaba sobre su brillante cerebro.
Aquel día, el profesor se la había pasado estudiando e investigando sobre nuevas especies de ataques pokemon descubiertos en una alejada región. Había muchas cosas que él todavia no comprendía, pero era algo fascinante.
Mientras el sol se ocultaba tras las alejadas colinas de Pueblo Paleta, Oak repasaba una hoja. Fue entonces, cuando sucedió...
La puerta-ventana que daba al balcón estaba abierta, y las cortinas de un amarillo pálido ondeaban levemente. Entonces, de un momento a otro, una poderosa ráfaga de viento voló las anotaciones del científico de su escritorio. Oak giró la cabeza hacia el balcón y vio una extraña silueta escondida en la sombra, justo dentro de su habitación.
- ¿Quién eres?
No hubo respuesta. El profesor comenzó a sudar muy nervioso, y sus manos a temblabar. El hombre se llevó los puños a los ojos, y por debajo de sus cuadrados anteojos, se refregó. Volvió a observar. Eso, fuera lo que fuese, seguía ahí. Oak repitió la pregunta. Finalmente aquel ser dió un paso a delante, pero siguió oculto.
Esta vez el profesor lo identificó. Tenía el cuerpo de un humano muy robusto y fuerte, con unos grandes músculos. Pero tenía dos grandes alas y su cabeza en lugar de ser ovalada era alargada, emplumada y con pico. Seguramente aquel no era un ser humano, y por alguna razón no quería ser visto.
Finalmente aquel extraño ser habló, y lo hizo con una voz mística, aguda y con esperanza.
- "El fin del mundo se aproxima... Las bestias del agua y la tierra despertarán, y todo será caos y sufrimiento, y no habrá nada que los detenga. El mundo será destruido y los humanos y pokemon se irán con él. Pero hay una esperanza... El Elegido será el único que lleve la sangre y las agallas que podrán detener la catástrofe. Pero dudará, y si pierde el valor, ya no habrá nada que los salve. El Elegido será un simple novato y montando de su Charizard luchará por defender el mundo..."
Tras esas palabras Oak quedó más confundido que antes. ¿Acaso aquello era un sueño?. No podía ser verdad. Una extraña figura hablandole de la destrucción del mundo, del Elegido y de la paz mundial. El profesor no podía creer aquello, pero sin embargo se veía tan real...
- ¿Por qué me dices esto a mi? - preguntó el hombre sudando de los nervios. El extraño ser volvió hablar con aquella mística voz.
- Tu serás su mentor. Tu le enseñarás los valores, el respeto y amar a los pokemon
- Pero... ¿Por qué yo?
- Su padre no lo podrá cuidar. El niño sufrirá grandes pérdidas y desiluciones, y depende de tus enseñanza y de sus valores el futuro del planeta...
- ¿Cómo lo encontraré entre tantos niños del mundo?
- "El Elegido llegará al mundo al finalizar este año, en Pueblo Paleta"
Oak se quedó en silencio, mirandose la punta de los zapatos y pensando en silencio. Sobre él caía una gran responsabilidad, y más todavía sobre ese pequeño niño que aún no nacía. Pero no estaba seguro que aquello fuera verdad aún.
¡Zum!
Otra fugaz ráfaga de viento le alteró el cabello y dejó las cortinas del balcón flameando. Oak levantó la cabeza. El profeta ya no estaba allí, se había ido. El hombre se acercó corriendo al balcón y observó como una luz blanca atravesaba volando el ahora estrellado cielo.
Fue entonces, cuando Samuel Oak recordó que su mejor amigo estaba esperando un hijo para los ultimos días del año. No lo pensó dos veces y salió corriendo a toda velocidad hacia la casa de su amigo...
#2

Respuesta: Pokemon: "En Busca Del Maestro"


Muy bueno el Fic..
me encanta..
esta muy bien redactado.
Mucha descripcion.. muy bueno..
Para ser tu primer fic esta muy Bueno....
Salu2
Ragnarok > Pokemun.
#3

Respuesta: Pokemon: "En Busca Del Maestro"


muchas gracias por el comentario ^^ aqui el capi uno



Capitulo 1: Un nuevo comienzo








Habían pasado ya quince años del encuentro de Oak con aquel extraño ser, cuando un joven niño de quince años iba a comenzar su viaje pokemon. Ése era Koshi.
Koshi era un chico alto, flaco, con cabello castaño y muy desordenado, y poseía unos enormes, pero atractivos ojos color cafés.
Koshi era un joven inteligente, cariñoso y muy amante de los pokemon. Desde chico había tenido un pasado duro, pues su padre se había ido de viaje a Hoenn como líder de un gimnasio y él, su hermano y su madre habían quedado sólos en la región de Kanto. Más tarde, Koshi recibió la trágica noticia de que su hermano había muerto en uno de sus viajes pokemon por Hoenn, luego de que fuera campeon de la Liga Pokemon. Pero a falta de un hermano mayor y un padre que nunca estaba, Koshi lo tenía a su mentor: el profesor Oak. Desde que tenía memoria, el joven recordaba que Oak siempre le enseñaba cosas de la vida, de los pokemon, modales y muchas cosas más. Mucho de lo que era se lo debía a Oak, que nunca le había fallado.
El día en que iba a recibir a su primer pokemon, Koshi se despertó temprano...
- ¡Hijo, levantate que se te hará tarde! - gritó una mujer desde la planta baja.
Koshi se levantó de su cama. Su habitación siempre se encontraba desordenada, con ropa, juegos de video y libros sobre pokemon por todas partes. El chico por primera vez en muchos años acomodó todas las cosas en su lugar, y con nostalgia se dirigió al baño.
El día tan esperado al fin había llegado. Koshi se lavó la cara, intentó peinar su revolucionado cabello (pero no pudo) y finalmente bajó a desayunar. Su madre, que era alta, robusta y de cabellos rubios, le había preparado un café con leche y tostadas.
- Gracias mamá, pero no deseo comer...
- Nada de eso, tomás tu desayuno porque sino no tendrás energía para el viaje... - le reprochó la mujer, amenazando con el dedo índice en alto.
- Esta bien... - respondió Koshi de mala gana.
Tras quince largos minutos, Koshi terminó su comida y se dispuso a marchar. Tomó una gran mochila de acampar, cargada con toda clase de objetos y comida para dos semanas y luego le dió un gran abrazo a su madre.
- Haz que me sienta orgullosa de ti... - le dijo su madre entre sollozos.
- Quedate tranquila madre, lo haré.
Koshi atravesó la puerta de su casa, y con mucha pena abandonó su hogar. Era cierto que había esperado toda su vida para poder realizar aquel viaje, pero le costaba mucho trabajo dejar a su madre sóla en la casa, dejar su pueblo, sus amigos, sus cosas...
El niño comenzó a caminar hacia las afueras del Pueblo Paleta, por donde se encontraba el laboratorio del profesor Oak. Mientras atravesaba por el largo sendero de flores, Koshi recordaba todos sus buenos momentos en aquel magnífico lugar. Sus travesuras, sus amigos, todo quedaba atrás y era el momento de comenzar una nueva vida.
Distraido en sus pensamientos, Koshi tropezó, y cayó de cara al suelo. Cuando se reincorporó, observó que un maltrecho pokemon estorbaba el camino. Era una oruga bastante grande, de color verde y aspecto inocente. Sin lugar a dudas aquel era un Caterpie. Pero se encontraba lleno de heridas, seguramente había sido maltratado.
Koshi haciendo gala de su gran amor por los pokemon lo levantó del suelo y teniendolo entre sus brazos inspeccionó sus heridas. No eran tan graves, por lo que el joven metió la mano en su mochila y sacó una pocion.
El chico apretó el gatillo y el aerosol despidió un líquido que fue aplicado sobre las heridas de la oruga. Caterpie sonrió contento y en forma de agradecimiento. Pero en el momento en que Koshi lo iba a dejar sobre el suelo, una enorme bola de pelo lo atacó desde un costado.
Koshi salió despedido hacia un lado, y aterrizó muy bruscamente, con Caterpie todavía en manos. El joven se levantó enfadado, para identificar a su agresor. Era una manada de monos peludos y cascarrabias. Eran Mankey, y estaban dispuestos a luchar.
- ¡Vayanse, yo no les he hecho daño! - exclamó Koshi enfadado, mientras depositaba a Caterpie en el suelo.
Los monos aullaron furiosos y se avalanzaron sobre el pokemon bicho. Koshi se interpuso, y recibió una patada voladora directo en el estómago. Con mucho dolor, el chico cayó de rodillas al piso, perdiendo el aliento. Los Mankey lo miraron llenos de rabia. Koshi se incorporó adolorido.
- No dejaré que sigan lastimando a este pokemon... - dijo muy seguro de sí mismo. Luego se dirigió a Caterpie - Huye amigo, yo los detendré.
El insecto no lo dudó dos veces y se fue arrastrando lo más rápido posible, mientras Koshi se paraba preparado para luchar a golpes con una decena de pokemon luchador. Era seguro que no podría ganarles, pero al menos necesitaba un tiempo para poder huir él tambien.
- ¡Ataquen monos apestosos! - rugió sabiendo lo que eso significaría.
Los Mankey enloquecieron de furia y todos se lanzaron contra Koshi. En ese momento el joven sintió como un tremendo puñetazo en las costillas lo hacía caer al suelo. Lo que siguió despues fue lo más doloroso que había vivido hasta el momento. Decenas de pokemon lo atacaban, pateaban y mordían sin control. Los Mankey estaban fuera de sí, y Koshi perdía fuerzas, y el dolor iba en aumento. Tras unos minutos, el joven se encontraba debastado, con dolores por todo el cuerpo, llorando levemente, y con la vaga esperanza de que alguien lo pudiera rescatar. Pero ese alguien no llegaba...
- ¡Burbujas Manu! - gritó una voz muy familiar.
Luego de aquel grito, Koshi dejó de sentir las patadas de los Mankey. El joven abrió los ojos con cuidado y se levantó muy adolorido y haciendo muecas. Finalmente alguien lo había ayudado, estaba tan agradecido...
- Muchas gra...
Koshi no pudo dar las gracias debido a que la persona que tenía delante no era cualquiera. Delante de él se encontraba un joven de unos quince años de edad, de piel muy blanca, con cabello rubio y unos hermosos ojos celestes. El joven venía vestido muy elegante y por la marca de sus ropas se notaba que era de una familia rica.
- ¡¿Matt?! - exclamó Koshi sin poder creerlo. Tenía parado delante suyo al peor de sus rivales, el niño que siempre le había complicado la vida, y la persona que siempre lo superaba en todo, ya fuera videos, pokemon, deportes o lo que fuese. Lo peor de todo era su arrogancia.
- No, tu madre imbécil... - contestó sarcásticamente Matt.
- Cállate - exigió Koshi enfadado
- ¿No nos darás las gracias?
En ese momento fue cuando Koshi descubrió que Matt no estaba solo, sino que venía acompañado de un hermoso y poderoso pokemon: un Squirtle.
- ¿Cómo lo conseguiste? - preguntó Koshi fascinado, inspeccionando a la hermosa tortuga.
- Me lo dio el profesor... - respondió el rubio - Y si quieres uno será mejor que te apresures, pues sólo le queda uno y Manu y yo no podemos estar salvandote siempre...
- ¡Nunca te pedí que me salvaras, lo tenía todo bajo control!
- Sí, claro...
- ¡No me fastidies! - bramó Koshi. Una vez más, Matt le estaba haciendo perder la paciencia.
- Sabes... Hoy no tengo ganas de molestarte, necesito ir a Hoenn, pretendo ganar la liga y no debo perder más tiempo...
Y sin más palabras el joven se fue caminando lentamente en dirección a Pueblo Paleta. Koshi lo siguió con la mirada durante unos minutos, lleno de rabia. Pero entonces recordó las palabras de su rival: "si quieres uno será mejor que te apresures, pues sólo le queda uno".
Olvidando todos sus dolores y golpes, Koshi comenzó a correr colina arriba, en dirección al laboratorio del famoso profesor Oak. No tardó mucho en llegar hasta su establecimiento.
La casa de Oak era gigantesca. Al frente se encontraba la casa y un enorme hall para recibir visitas. Y a la vuelta, el laboratorio pokemon donde realizaba las investigaciones. Todo el terreno que sobraba eran miles de hectáreas ocupadas únicamente para el descanso de los pokemon de otros entrenadores.
Koshi golpeó la puerta del frente con mucho entusiasmo. Luego de unos cinco minutos apareció en ella un anciano bajito, algo jorobado y pelado, a exepción por las matas de pelos en sus costados. Era el profesor Oak, por sobre los sesenta años. Puede que su aspecto insinuara que estaba viejo, pero su brillante mente y sus habilidades como científico eran indiscutibles.
- ¡¿Profesor tiene mi pokemon?! - preguntó Koshi desesperado.
- Eh, Koshi... Será mejor que pases...
A pedido del hombre, Koshi ingresó al gran hall. Era un lugar muy amplio, lleno de estantes y libros, trofeos y algunas pokebolas de extraños colores. Oak lo condujo hacia el final de la sala, donde había una hoguera y dos sillones. Ambos se sentaron. Koshi estaba muy emosionado.
- Mira Koshi... No quiero que te desepciones, pero no me queda ningun pokemon...
Esas palabras fueron como un enorme puñal que se clavó en el centro del pecho del joven. El sueño de toda su vida, el momento más esperado del mundo... Arruinado.
- ¿Có-Cómo es eso? - preguntó Koshi conteniendo las lágrimas.
- Sólo traje dos pokemon, y el último se lo acaba de llevar Matt, a él tambien le había prometido uno...
- Pero... pero...
- Lo siento Koshi - Oak habló desde el fondo de su alma. Realmente lamentaba aquel momento, y más por lo que significaba Koshi para el mundo, y tambien para él.
Las lágrimas brotaron sobre los ojos del chico, y sin permiso se levantó del sillón y se dirigió a la puerta de salida, caminando con la cabeza agachada, arrastrando los pies y llorando en silencio. Aquella imagen dejó debastado al anciano, que se sintió más culpable que nunca. Oak intentaba pensar como diablos iba a compensar aquel percanse suyo. Fue en ese momento, cuando recordó una de las palabras de aquella vieja profecía.
- ¡Espera! - gritó Oak al momento en que Koshi ponía una mano sobre el picaporte - Todavía tengo un pokemon...
En ese mismo instante en la cara de Koshi se esfumaron las lágrimas y una gigantesca sonrisa se dibujó rápidamente. El joven corrió a toda velocidad y abrazó con fuerzas a su querido profesor. Oak, algo cohibido le dijo que lo siguiera a la sala siguiente. Al ingresar se encontró con un larguísimo pasillo lleno de pokebolas de todos los tipos y maquinarias muy extrañas.
- Mira Koshi... - comenzó el anciano - El pokemon que me queda no es un pokemon apropiado para los novatos y mucho menos para un principiante que comienza su viaje. Es un pokemon muy poderoso, orgulloso y temible que seguro te puede dar complicaciones...
- No se preocupe profe... yo puedo manejar cualquier cosa...
- De acuerdo... - contestó Oak. Al instante tomó una pokebola de un estante, y se la entregó a Koshi. El joven observó esa bola con detenimiento. Era diferente: la mitad roja y la mitad amarilla con una extraña flama dibujada en la parte superior. Seguramente era una bola fuego, usada para pokemones fuego poderosos o dificiles de conseguir. El profesor añadió: - El pokemon es Charmander...
- ¡¿Charmander es el pokemon poderoso, orgulloso y temible que seguro puede dar problemas?! - preguntó Koshi riendo sin comprender como ese amigable y tierno pokemon podía ser de esa manera.
Koshi y el profesor Oak caminaron hacia afuera del laboratorio, y una vez en la puerta de la casa el profesor lo alentó para que dejara salir al Charmander. En el momento en que salió de la pokebola, Charmander se cruzó de brazos y con una aterradora y fría mirada intimidó a Koshi. Realmente aquel Charmander no era como cualquier otro. Aquel era temible, amenazante, al parecer maligno y seguramente rebelde. Debido a la mirada asesina que le hechó el pokemon Koshi lo regresó a la pokebola algo asustado.
- Bueno Koshi... ¿Qué harás ahora? - preguntó el profesor que todavía dudaba que Koshi pudiera manejar aquel poderoso pokemon.
- Pretendo viajar y ganar la Liga Hoenn. Además me servirá para visitar a mi padre en el gimnasio y retar a Matt...
- Si deseas viajar a Hoenn deberás tomar un barco en Ciudad Carmín...
- Supongo que sí... - contestó el joven.
- Te recomiendo que tomes la ruta de Ciudad Verde, luego pases por el bosque, sigas hasta Ciudad Plateada, luego Ciudad Celeste y finalmente Ciudad Carmín...
- Creo que está bien...
- Pues de esa forma además podrás entrenar con los líderes de gimnasio de Kanto y ganar experiencia para llegar más fuerte a Hoenn. Pero recuerda que la Liga Kanto está suspendida por lo que éstos líderes no te darán medallas...
- Muchas gracias profesor. Haré eso...
Y sin más palabras y lleno de emosión Koshi comenzó a correr a gran velocidad hacia el este, con unas enormes ganas de triunfar, y llegar a ser el más grande maestro pokemon del mundo. Llegar a ser tan bueno como lo fue alguna vez su querido hermano...
- ¡¡Koshi, Ciudad Verde está hacia el otro lado!! - gritó el profesor Oak con toda sus fuerzas. Pero el joven ya no lo oía e iba tan entusiasmado con su viaje que no le prestó atención...
#4

Respuesta: Pokemon: "En Busca Del Maestro"


Pues... sere sincero... sabes hacer fics, describes las cosas y todo, pero solo tengo tres aclaraciones

1) Es la tipica historia del niño que empieza su viaje
2) Separa mas los textos porque me pierdo XD
3) ¿Desde cuando los monos aullan? ._.

jeje XD salu2..!!

#5

Respuesta: Pokemon: "En Busca Del Maestro"


eh que sueve fic
a ver si pronto pones el otro capitulo



Se Buscan Shiny!


Se busca Pokemons Shiny 4° Gen! Y Pokemon de Evento!

[/COLOR][/B]

/cambio pokemon de evento :3!
#6

Respuesta: Pokemon: "En Busca Del Maestro"


Tan bien chido tu fic XD,sabes hacerlos,describes muy bien los personajes y los lugares,aunque concuerdo un poco con richie,separa mas los textos porque me pierdo @_@....
#7

Respuesta: Pokemon: "En Busca Del Maestro"


muchas gracias a todos, me alegra que les agrade el fic. En cuanto a lo que dicen de la separacion de texto pueden que tengan razon jeje. Este cap ya lo tenia escrito por eso sigue igual, pero el siguiente separare los dialogos de la redaccion. Muchas gracias por opinar :smile:



Capitulo 2: Los Phanpy del desierto








Koshi llevaba horas y horas caminando bajo el fuerte sol. A medida que avanzaba, el joven se daba cuenta que el terreno se iba poniendo más y más árido. Finalmente pasado el mediodía se encontró perdido en medio de un enorme desierto. Hacía un terrible calor, estaba sudando, sediento y perdido.
Koshi pensó que aquel era un buen momento para entablar una amistad con su compañero pokemon: Charmander. El chico tomó la bola fuego y la lanzó al aire. De ésta salió la lagartija con su peculiar mirada fría y aterradora. El muchacho se sentó en la cálida arena y le pidió a su pokemon que también lo hiciera. De mala gana y mirando de reojo Charmander accedió.
- Hace mucho calor... ¿Verdad? - preguntó Koshi mientras hurgaba en su mochila buscando una cantimplora con agua. Su pokemon se limitó a mirar amenazadoramente. Finalmente el chico encontró lo que buscaba y bebió agua. Luego se dirigió a Charmander - ¿Quieres agu...? ¡AH!
En el momento en que Koshi le iba a alcanzar la cantimplora, el pokemon de fuego le dio un fuerte coletazo en el brazo, ocasionando que todo el líquido cayera a la arena.
- Perdón, olvide que no te gusta el agua... - se justificó el joven con una tímida sonrisa.
No era el momento adecuado para conversar. El calor era insoportable, Koshi estaba muy nervioso y Charmander era demasiado antipático como para intentar conversar como amigos. Entonces, el pokemon de fuego se paró de un salto e ignorando la presencia de Koshi se fue caminando lentamente como si tuviese un compromiso.
- ¿A donde vas? - preguntó Koshi sin comprender y caminando a la par de Charmander.
- Char... - gruñó la lagartija de fuego de mala gana. Koshi se paró delante de él intentando detenerlo, pero en ese momento... - ¡¡CHAR!!
El pokemon lanzó un gran puñado de flamas que casi queman los pies de Koshi. El joven, ya cansado de la poca disciplina de su pokemon se puso firme y con mala cara gritó:
- ¡¿Qué diablos te pasa?! ¡¡Yo soy tu entrenador y debes obedecerme!!
Charmander se enfadó, y dispuesto a lanzarle fuego a Koshi abrió su boca. Pero en ese mismo instante el suelo comenzó a temblar, lo que ocasionó que tanto el pokemon como el entrenador quedaran petrificados. ¿Acaso se acercaba un terremoto?. Koshi recorrió los alrededores con la mirada. Sobre el horizonte se veían muchas siluetas borrosas que se aproximaban a gran velocidad. Tras unos instantes, una decena de elefantes bebés azules los rodeaban a ambos. Eran sin lugar a dudas Phanpys.
- Wow, que hermosos que son... - exclamó Koshi mientras observaba por primera vez en su vida a un Phanpy en persona.
- Chaaar... - gruñó Charmander enfadado mientras amenazaba con una garra.
Los Phanpy comenzaron a rugir mientras levantaban sus trompas al cielo y hacían una especie de pisotadas en el lugar. Koshi, que todavía no comprendía el peligro en el que se encontraba, miraba fascinado a los pokemon de la famosa región de Jhoto.
De un momento a otro los Phanpy atacaron. Enrollándose en su cuerpo, comenzaron a girar vertiginosamente hacia adelante, con las intenciones de herir a los invasores de sus tierras.
El primer elefante se lanzó hacia Charmander, pero éste con una gran agilidad saltó y lo evadió. Pero Koshi no corrió la misma suerte, ya que el Phanpy lo golpeó en las costillas. El chico cayó de rodillas al suelo y sin poder respirar, mientras el siguiente pokemon lo arrollaba, y luego otro lo volvía a chocar.
Mostrando una gran estrategia e inteligencia los Phanpy se dividieron en dos grupos de cinco para atacar a los dos invasores. Charmander logró esquivar los primeros ataques, pero al recibir el primer golpe, no tuvo tiempo para recuperarse, pues los golpes caían uno tras otro.
Tanto Koshi como Charmander quedaron tirados en el suelo, exhaustos y sin energías. Ambos estaban muy golpeados y heridos, mientras que los elefantes estaban furiosos y energéticos. Koshi se levantó temblando del dolor, mientras Charmander (más furioso y malicioso que nunca) lo imitaba.
- Es la hora de atacar Charmander... - dijo Koshi con un hilo de voz. Los Phanpy volvieron a enrollarse y a girar, pero esta vez formando un círculo entre los visitantes. Koshi comenzó a pensar, recordando las enseñanzas del profesor Oak - Están usando el ataque rodada, de esa manera tienen mayor resistencia a ataques físicos y mayor velocidad que la natural. Lo mejor será lanzarle con fuego...
- Char... - dijo el pokemon negando con la cabeza y acto seguido se lanzó contra un Phanpy. Charmander intentó arañarlo, pero rebotó y cayó al suelo. Los elefantes aún no se lanzaban al ataque y seguían girando alrededor.
Charmander volvió a intentarlo, y se lanzó con una embestida hacia otro Phanpy, pero lo único que consiguió fue hacerse daño. Los Phanpy se cansaron de esperar y volvieron al ataque, pero esta vez, todos contra Charmander. El indefenso pokemon de fuego salió despedido por los aires, y antes de caer lo golpeó un Phanpy, luego otro y despues otro. Estaban tratando a Charmander como si fuera una pelota de volley.
Koshi preocupado e impotente intentó usar la cabeza. No había nada que hacer. La única esperanza era un tornado de fuego que ahuyentara a los pokemon, pero Charmander no tenía el nivel ni la fuerza para realizar uno.
- Charmander... ¡Ascuas! - gritó Koshi, pero Charmander intentó utilizar otro arañazo, fallando.
Charmander salió despedido luego de una última rodada, y cayó de cara al suelo, tragando arena. Los Phanpy se detuvieron y esperaron para ver como actuaría el pokemon. Koshi estaba desesperado, si no hacía algo rápido lo matarían. Entonces uno de los Phanpy dio un paso al frente. Seguramente era el jefe, porque era un poco más robusto y tenía una extraña bandita verde atada en su pierna delantera derecha.
Charmander se levantó tambaleándose y con la mirada perdida. Estaba en pésimas condiciones. En ese momento, el líder de los Phanpy comenzó con la rodada. Iba directo a Charmander, y seguramente lo liquidaría.
- ¡¡Charmander haz algo por favor!! - bramó Koshi mientras cerraba los ojos y unas pequeñas lágrimas se desprendían de sus ojos.
Entonces se oyó un terrible grito de dolor. Koshi abrió los ojos desesperado, y vio como el líder de los Phanpy estaba echado en el suelo lleno de quemaduras. Charmander, por otro lado, estaba de pie y una extraña cápsula de fuego lo rodeaba. Era lo más asombroso que Koshi había visto en su vida, era algo realmente fascinante.
Los demás Phanpy se lanzaron hacia Charmander con la rodada, pero todos rebotaron y se quemaron con esa cápsula que rodeaba a la lagartija. Al parecer aquel fuego le servía de barrera para protegerse, pero a su vez quemaba a los demás.
Koshi estaba muy feliz, pero también agotado. La vista se le nublaba y poco a poco se tambaleaba. No iba a aguantar mucho más con aquellas heridas y ese calor.
La cápsula de fuego se extinguió y los Phanpy se dispusieron a volver al ataque, pero estaban muy quemados para usar la rodada. Koshi con esperanzas dio una orden a su pokemon:
- ¡Por favor Charmander Ascuas!
Por primera vez en la vida, Charmander obedeció a su entrenador y comenzó a largar puñados de fuego. Cada uno de ellos fueron dañando a los Phanpy, y uno a uno fueron cayendo debilitados.
Cuando finalmente el líder cayó, Charmander se debilitó. Koshi muy dolido y agotado metió la mano en el bolsillo de su jean y sacó una de las pokebolas que le había regalado su padre cuando el era tan solo un bebé. Aquella bola tenía un gran valor moral, y Koshi había prometido que capturaría a su primer pokemon con ella. Y así fue, que el chico lanzó la pokebola al líder de los Phanpy, y éste fue atrapado al instante.
Muy feliz el joven se dio por vencido y cayó de cara a la arena. Sus ojos se cerraron, sus fuerzas se iban, al igual que sus sentidos. Pero lo último que alcanzó a percibir fue el suelo temblando de nuevo. Seguramente se acercaban más Phanpy...

Koshi abrió los ojos. Se encontraba en una acogedora habitación, recostado sobre una cama. Por alguna razón le costaba entender como había llegado hasta allí. Y entonces, la puerta de la habitación se abrió y por ella ingresó el famoso profesor Oak. En ese momento Koshi recordó todo.
- ¡Profesor... Mi Charmander, los Phanpy... El calor...! - A Koshi no le daba la lengua para explicar todo.
- Calma. Charmander ya está recuperado, tu Phanpy está bien, y estás en mi casa...
- Pero... ¿Cómo?
- Te fui a buscar. Sabía que le habías errado de camino y que te dirigías a la región de Jhoto, y allí no durarías mucho...
- Pero... Yo sentí que venían más Phanpy antes de desmayarme... - explicó el joven intentando recordar.
- No eran Phanpy, era mi camioneta andando a toda velocidad - explicó Oak y entonces esbozó una sonrisa - Y por cierto, no menciones esto, no tengo permitido conducir...
- De acuerdo profesor... - contestó Koshi aliviado.
- Por cierto, realmente me tienes sorprendido. Tu y Charmander lucharon con los Phanpy del Desierto y salieron victoriosos. Es un gran logro para un principiante.
- ¿Phanpy del desierto? - preguntó Koshi que no comprendía porque el profesor había recalcado aquella frase.
- Así es. Como sabrás, entre Jhoto y Kanto existe un desierto que los comunica. Los Phanpy que habitan en él son feroces, poderosos y muy inteligentes. No cualquiera les puede hacer pelea cuando están en grupo... ¿Cómo hiciste para vencerlos?
- ¡Es verdad! - exclamó Koshi recordando aquella cápsula de fuego - Profesor... Cuando estábamos en batalla, Charmander usó un extraño ataque y quedó rodeado de una cápsula de fuego que le servía como barrera ante los ataque de los Phanpy...
En ese momento Oak abrió muy grande sus ojos y retrocedió un paso. Al parecer lo que acababa de contar Koshi era algo impresionante incluso para alguien tan famoso y sabio como el profesor Oak. El anciano se calmó un poco y luego se sentó en la cama junto a Koshi.
- Mira Koshi... Tu Charmander uso el ataque "Barrera de Fuego" - explicó Oak - Es casi imposible que pokemones de Kanto aprendan ese ataque, pues sólo los pokemon de fuego criados en una alejada región lo pueden utilizar, aunque eso suele acabar con sus energías. Así es, y esto se debe a las condiciones climatológicas. Es algo realmente inexplicable...
- Pero entonces... ¿Cómo pudo mi Charmander usar ese ataque?
- Supongo que es porque tu Charmander no es uno de los simples Charmander de principiante que traigo yo... Ese es el hijo del Charizard de Ash y como tu sabras el Charizard de Ash visitó muchas regiones.
- ¡¿Ash Ketchum?! - preguntó Koshi impresionado.
- Así es...
- ¡¿El Ash líder del Alto Mando?!
- Así es...
- ¡¿El Ash...?!
- ¡¡Ya basta!!
- Perdón... - se disculpó Koshi algo avergonzado.
- Mira Koshi sé que admiras a Ash, pero tampoco para que me hagas un interrogatorio...
Luego de discutir un buen rato, Koshi se levantó y tomó sus dos pokebolas con sus dos nuevos pokemon. Más tarde el profesor Oak le obsequió seis pokebolas más (que estaban vacías), un pokedex y un mapa de Kanto para que no se perdiera. Koshi muy agradecido y feliz por su primera captura, partió (ahora por el camino correcto) rumbo a Ciudad Verde.
#8

Respuesta: Pokemon: "En Busca Del Maestro"


Simplemente exelente,estuvo genial,los phanpy de3l desierto,muy buen nombre.
Sabes redactar muy bien,sigue asi.......
Saludos.
#9

Respuesta: Pokemon: "En Busca Del Maestro"


Excelente capitulo, simplemente genial ^^ lo unico es que todos piensan que Ash fuera un dios TT.TT bueno el hecho de que a mi me caiga mal no quiere decir que le caiga mal a los demas XD

nah.. simplemente genial, te felicito ^^

salu2..!!

#10

Respuesta: Pokemon: "En Busca Del Maestro"


buen fic sigue asi
eh q bueno q pusite un poco de ash
sabes redactar bien sigue asi
me muero de ganas de leer el q sige



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#11

Respuesta: Pokemon: "En Busca Del Maestro"


jaja oie pues esta exelente tu fic jaja oie no manches para ser tu primer fic esta genial buenosimo pero q cres aaaaa tmb coinsido con mis amigos DRAW y RICHIE deves separar los dialogos pk si confunden y aveces te pierdes jeje weno ps esta muy chido sigue asi peroponle un poko mas de humor jojo byee cuidate saludos

#12

Respuesta: Pokemon: "En Busca Del Maestro"


muchas gracias por sus comentarios ^^ me pone muy contento que les guste mi fic. Queria aclarar una cosa: no es mi primer fic. En realidad es el primer fic que escribí, pero ahora lo estoy editando corrigiendo errores y demas. Gracias de nuevo y aquí el siguiente capitulo



Capitulo 3: El sabor de la derrota






La tarde estaba llegando a su fin, y Koshi caminaba muy contento rumbo a Ciudad Verde. La ruta por la cual transitaba era ideal para acampantes. Con sus interminables hectáreas de un verde reluciente, con los árboles haciendo sombra en los lugares adecuados y con los humanos y pokemon divirtiendose y teniendo batallas: la ruta Pueblo Paleta - Ciudad Verde era una de las mejores.
Koshi que se sentía muy animado con haber capturado a su primer pokemon, pensó que sería buena idea tomar un descanso antes de continuar. Estaba todavía agotado por los golpes de los Mankeys, Phanpys y la larga caminata, así que se sentó en la hierba y sacó de su mochila un par de sandwiches.
Realmente su primer día como entrenador pokemon lo había agotado. Era una vida dura, con riesgos y peligros... Pero valía la pena.
Cuando Koshi había terminado su segundo sandwich se puso a pensar la manera extraña en que se había comportado su Charmander. Era muy raro que un pokemon tierno y para principiantes se reuzara a obedecer a su entrenador. Pero despues de todo ese era el hijo del Charizard de Ash Ketchum, pero sin embargo...

- ¡Oye te estoy hablando a ti!

Koshi abandonó sus pensamientos y miró al joven que tenía de pie enfrente de él. Era un muchacho de su edad, alto, de pelo color paja y muy ancho de hombros. Ese mismo chico había retado tres veces a Koshi a una batalla, pero éste no lo había oido.

- Disculpa... ¿Qué decias?
- Que te reto a una batalla pokemon... ¿Qué estas sordo?

No necesitaba repetirlo de nuevo. Koshi se puso de pie de un salto muy emosionado y se sacudió su ropa. Era el momento de tener su primera batalla pokemon. Por más que sabía que sus pokemon eran muy novatos, tenía fé en sus habilidades y estaba seguro que si trabajaban en equipo vencerían. Pero... ¿Charmander trabajaría en equipo?.

- Que sea una batalla de dos pokemon... - le dijo el joven. Luego metió la mano en un bolsillo de su pantalón y arrojó una pokebola al cielo - Mi nombre es Richy y lucharé con mi Bulbasaur...
- Así que un pokemon hierba... - dijo Koshi a nadie en especial, mientras pensaba que haría. Al parecer optó por la ventaja de tipo y arrojó la bola de Charmander a la hierba, que ahora era el campo de batalla.
- Muy bien, Bulbasaur... ¡Latigo sepa! - ordenó el muchacho. De ambos lados de la planta que poseía el pokemon en su espalda surgieron dos lianas que salieron despedidas hacia Charmander.
- ¡Charmander esquiva! - ordenó Koshi, pero el pokemon fuego estaba cruzado de brazos y no parecía dispuesto a moverse.

Las lianas avanzaban como en cámara lenta, y Koshi veía desesperado que su pokemon no se movería. Pero entonces, un segundo antes de que lo alcanzara el látigo sepa, Charmander se afirmó a la tierra y con sus manos sujetó las lianas de Bulbasaur. Acto seguido tiró de ellas atrayendo al pokemon hierba hacia él, para luego propinarle un fuerte puñetazo en el rostro.
Bulbasaur retrocedió un paso enfurecido y adolorido, mientras Charmander se limitaba a mirarlo amenazadoramente. El entrenador de Bulbasaur no podía creer que un pokemon hubiera realizado semejante estrategia.

- Debo felicitarte... Entrenaste muy bien a ese Charmander...
- Eh... Gracias... - contestó Koshi mientras se sonrojaba de la vergüenza. Él sabía muy bien que la actitud de su pokemon había sido tan solo de rebelión.
- Pero basta de charlas y cumplidos... Bulbasaur: ¡Embestida!
- ¡Charmander: ascuas! - gritó el chico. Pero una vez más su pokemon lo desobedeció. Charmander esperó a que Bulbasaur se le acercase y luego con un gran giro a toda velocidad le metió un poderoso coletazo en la cara. El pokemon planta salió despedido hacia un lado.
- ¡No Bulbasaur!
- ¡Ahora Charmander! - bramó Koshi al ver caer a Bulbasaur al suelo. Al parecer el pokemon fuego tambien pensó que ese sería el momento correcto para atacar, porque comenzó a correr hacia su rival mientras disparaba puñados de flamas.

Las ascuas causaron un grave daño en Bulbasaur, que poco a poco intentaba ponerse de pie, pero para cuando lo consiguió Charmander había llegado corriendo y lo embistió con mucha fuerza. Sin duda fue demasiado para el pokemon que quedó debilitado al instante.

- Buena jugada... Pero haber como te las arreglas ahora... - dijo el chico con el cabello color paja, mientras su segundo pokemon aparecía en escena. Era una gran roca que levitaba, poseía dos brazos rocosos muy largos y parecía dispuesto a aniquilar a Charmander.
- Un Geodude no es rival para mi Charmander - dijo Koshi intentando insentivar a su pokemon, pero éste seguía igual de inexpresivo y frío que siempre.
- ¡Geodude golpe roca!

En ese momento la gran roca pokemon salió despedida a una gran velocidad, mientras su puño aumentaba de tamaño deformandose y quedando más rocoso que antes. Charmander no tenía previsto que Geodude fuera tan veloz por lo que recibió un terrible puñetazo en el estómago.
Charmander estaba tan furioso que parecía que sus ojos se le salían de órbita, pero podría deberse tambien al gran dolor de estómago.
El pokemon de fuego cerró su puño y golpeó a Geodude, pero lo único que consiguió fue hacerse daño.

- Charmander los ataques físicos no funcionaran con el cuerpo de piedra, usa un ataque de fuego...
- ¡Geodude lanza roca! - bramó Richy, mientras su pokemon lanzaba grandes rocas de sus manos que parecían desprenderse de las mismas.
- ¡¡Evadelo!!

Fue demasiado tarde, Charmander recibió todos los golpes y tras unos segundos quedó sepultado tras una montaña de rocas. Koshi desesperado corrió hacia allí y sacó a su pokemon de los escombros. Estaba inconsciente con leves cortes y moretones.
El joven le sonrió a su pokemon y lo regresó a la pokebola. A continuación se puso de pie y arrojó su segunda pokebola. Una bola vieja, sucia y con rasguidos. De ella salió un Phanpy de aspecto intimidante, con una banda verde sobre una de sus piernas delanteras.
Koshi miró a su pokemon y le sonrió. Para su sorpresa el elefante le devolvió una sonrisa y su rostro de pocos amigos dio paso a una cara de bebé muy feliz. Seguramente Phanpy no sería tan rebelde como Charmander.

- Phanpy es hora de nuestra primera batalla... - dijo el muchacho a su pokemon que asintió observando a su rival - ¡Comenzemos, Rodada!
- Geodude Puño roca - ordenó Richy. Su pokemon estiró el brazo hacia atrás listo para golpear, pero Phanpy se movió tan velozmente que no dió tiempo a Geodude a reaccionar, propinandole un fuerte golpe.
- ¡Ahora continúa con Golpe Cuerpo! - antes de que Geodude alcanzara a levantarse, Phanpy había pegado un gran salto para luego caer con el peso de todo su cuerpo sobre el pokemon de tipo roca. Phanpy y Koshi se entendían de maravillas.
- Diablos son buenos... Geodude: Lanza Rocas
- ¡Phanpy Fortaleza! - gritó Koshi. Tras éstas palabras su pokemon brilló de un color plataeado y luego quedó duro, como si estuviera congelado. Las rocas golpearon muy duro a Phanpy, que parecía no sentir los golpes, pues ni parpadeaba. Luego de unos segundos, al igual que Charmander quedó sepultado bajo las rocas. Pero apenas Geodude cesó su ataque Phanpy se libró de las rocas y apareció con solo unos pequeños golpes.
- Diablos, ese pokemon parece muy fuerte...
- Lo es... Phanpy: ¡Chirrido!
- ¡¡¡Faaaaaaaaaaaan!!! - gritó el elefante con una nota muy aguda. Tanto los entrenadores como Geodude se llevaron las manos a la cabeza aturdidos, mientras Phanpy aprovechaba la distracción para embestir con todas sus fuerzas al pokemon roca.

Geodude salió despedido hacia atrás y chocó ruidosamente con un árbol. Sin más fuerza, quedó fuera de combate. Koshi saltó de la emosión. Había ganado su primera batalla pokemon. Estaba eufórico, y corrió a abrazar a su pokemon, que parecía igual de contento.
Tras unos emotivos momentos Koshi pensó que nunca iba a olvidar aquella batalla, su primera batalla, ni tampoco su primer día como entrenador.
Para cuando Koshi regresó a su pokemon a la pokebola y prestó atención al terreno se dió cuenta que tanto la gente como los pokemones salvajes que merodeaban por allí, se habían alejado. La razón era la espantoza tormenta que se aproximaba.
El cielo estaba cubierto de nubes grises muy oscuras, ya sin rastros del sol. Un fuerte viento que arrastraba hojas y polvo empujaba a Koshi hacia atrás, pero el joven se apresuraba a correr, haciendose cortina con un brazo, rumbo a Ciudad Verde que debía estar a unos cuantos kilómetros.
Tras un cuarto de hora, la tormenta estalló. Comenzó a caer una lluvia constante de gotas muy finitas que golpeaban duro en el rostro. El cielo espantosamente oscuro quedaba iluminado cada tanto por unos fuertes y atronadores relampagos. Koshi un poco asustado pensó que sería mejor esperar que la tormenta cesara por lo que se refugió debajo de un árbol.
Había comenzado a hacer frío y los relampagos cada vez más potentes hacían que Koshi se arrepintiera de no haber regresado a Pueblo Paleta. Pero ahora estaba a mitad de camino y con una tormenta electrica sobre su cabeza no era muy aconsejable volver.

- Así que estabas aquí... - comentó una voz arrogante que Koshi se arrepintió de oír.
- ¡Matt! - contestó el joven con una mezcla de furia y alegría. Pues no quería estar solo - ¿Qué haces aquí?
- Sabía que estabas perdido, mojado, con miedo... Y vine a rescatarte por segunda vez en el día...
- ¡NO NECESITO TU AYUDA! - bramó Koshi totalmente sacado.
- Ya creo que si... - le dijo Matt - Estás mojado, asustado, agotado y no sabes como saldrás de aquí... ¿Acaso te crees que eres un entrenador pokemon con esas actitudes?

Koshi se puso de pie de un salto. Estaba realmente furioso con Matt, pero más que nada estaba furioso consigo mismo, pues sabía que lo que decía su peor enemigo era cierto, una dura y fea verdad. Pero a pesar de todo Koshi no podía permitirse ser humillado así con Matt. Metió la mano en su bolsillo y sacó la pokebola de Phanpy.

- Una batalla ¿Eh..?. Acepto...
- ¡Phanpy yo te elijo! - gritó Koshi imitando a su ídolo Ash, mientras arrojaba la pokebola. El elefante pisó la húmeda hierba, mientras la lluvia le golpeaba el rostro y se puso un poco temeroso.
- Manu luchara por mi... - se limitó a decir Matt. Su Squirtle apareció en escena muy feliz y cómodo con las condiciones climatológicas.
- Phanpy se que puedes... - lo alentó Koshi. Su pokemon hizo un ruido parecido al de una trompeta y se dispuso a luchar.
- Fanpy... Fan... - dijo muy contento el elefante azul preparado a recibir una orden.
- ¡Comienza con Rodada!
- Manu Refugio - dijo Matt tranquilamente. Al tiempo que Phanpy avanzaba girando sobre su cuerpo hacia Squirtle, éste se escondió en el interior de su caparazón. Al recibir el golpe del pokemon tipo tierra, la tortuga salió despedida por los cielos, para luego caer muy lejos del campo de batalla. Luego de un instante Manu salió de su caparazón sin un solo rasjuño.
- ¡Phanpy Rodada nuevamente!
- Manu Burbujas al suelo, justo delante de ti...

Squirtle comenzó a lanzar repetidas burbujas de agua al terreno que se iba ablandando poco a poco. Para cuando el elefante llegó allí, se empantanó en el barro y no pudo avanzar. La tortuga aprovechó la ventaja y por orden de Matt disparó un potentísimo Chorro de Agua, que incrementó su poder por el agua de la lluvia.
Phanpy recibió el ataque de lleno y cayó varios metros más atras muy herido y agotado. Koshi dudaba que pudiera seguir luchando, pero mostrando una gran lealtad y valor Phanpy se levantó para no desepcionar a su entrenador. Koshi comprendió que Matt era muy buen estratega y debería pensar como él para poder vencerlo.

- Phanpy Rodada - insistió el muchacho.
- No aprendes nunca... - dijo Matt meneando la cabeza - Refugio
- ¡Ahora detente, usa Chirrido y a continuación Golpe Cuerpo!

Tal cual como lo había ordenado Koshi, Phanpy se detuvo delante antes de golpear al caparazón de Squirtle. Luego pegó un agudo chirrido, ocasionando que el pokemon saliera de su refugio aturdido y mareado. Una vez cumplido los dos primeros pasos Phanpy pegó un gran salto y cayó con gran fuerza sobre Manu.
La tortuga quedó atontada, por lo que Phanpy sacó provecho embistiendola y dejandola muy herida.

- Sorprendente... - dijo Matt - Lo hiciste bien amigo...
- Yo no soy tu amigo... - dijo Koshi como un autómata.
- No importa... Manu: ¡Chorro de agua!

Squirtle se había puesto de pie y Koshi preocupado por llevarle la contra a Matt no se había dado cuenta, por lo que tampoco tuvo tiempo de prevenir a su pokemon del ataque. El Chorro de agua impactó fuertemente en Phanpy, que por más que lo intentó no pudo ponerse de pie.
Koshi comenzó a preocuparse. ¿Acaso podría Charmander vencer a dos pokemones muy estratégicos de Matt en plena lluvia?.

- Charmander... confío en ti - dijo Koshi aunque su rostro no estaba de acuerdo con sus palabras. Charmander apareció en el campo de batalla, dispuesto a atemorizar a su rival como de costumbre, pero sus piernas flaquearon por las heridas anteriores y la lluvia le extinguió la llama de la punta de su cola.
- Jaja mala elección... - desaprobó Matt - Manu Burbujas...
- Charmander esquívalo... - pero Charmander seguía herido y agotado. Las Burbujas golpearon repetidamente su rostro y el pokemon de fuego cayó de espaldas al suelo. Tras unos segundos se puso de pie.
- ¡Giro Rápido!
- ¡Nooo!

Squirtle se escondió en su caparazón y acto seguido comenzó a girar a toda velocidad, para luego lanzarse contra Charmander. La lagartija de fuego fue golpeado muy duramente y no se pudo levantar. Estaba tan herido que por más que su orgullo le decía que debía levantarse, él no podía.
Koshi corrió hacia su pokemon llorando. Una vez más había sido vencido por Matt. ¿Por qué diablos siempre lo derrotaba en todo? ¿Por qué siempre debía ser mejor y tan arrogante?.
Los sentimientos de Koshi no se podían describir. Estaba desepcionado consigo mismo. Su pokemon no lo respetaba, su peor rival lo insultaba y lo vencía en todo, y para peor pensaba que había desepcionado a su hermano, su madre y su padre.

- Patetico... - dijo Matt fríamente - Enviaste a luchar a tu pokemon herido, no lo supiste controlar e hiciste que se hiriera gravemente. Realmente eres patético, ¿acaso te crees que así serás un entrenador pokemon?...

Koshi tomó a Charmander en brazos y salió corriendo bajo la constante lluvia para sorpresa de Matt. El viento lo impulsaba hacia atrás, las gotas frías y chicas le africaban la cara, y el sentimiento de culpa y fracaso lo atormentaba.
El chico corría sin rumbo ni pensamientos, con su malherido pokemon en brazos, mientras los relámpagos iluminaban la noche.
Tras una larga hora de constante carrera, Koshi llegó a la entrada de Ciudad Verde. Una gran torre con un reloj sobre ella marcaba las doce de la noche. Ciudad Verde estaba completamente desierta por la tormenta y la alta hora. Koshi se sentía débil. Perdía fuerzas, pero no podía abandonar allí a su pokemon, pero sin embargo había sido un día tan duro, lleno de golpes, alegrías, tristezas...
Sin más fuerzas el joven cayó de cara sobre el frío suelo de piedra, con su pokemon bajo su cuerpo. No podía continuar, estaba completamente exausto. Pero de repente sintió que alguien los sujetaba de las piernas y lo comenzaba a arrastrar por las calles de la desierta ciudad. No sabía quien era ni que se proponía, pero no podía averiguarlo.
Sin más... se desmayó.
#13

Respuesta: Pokemon: "En Busca Del Maestro"


exelente otro capitulo
esta demasiado bien para que sea tu primer fic
je



Se Buscan Shiny!


Se busca Pokemons Shiny 4° Gen! Y Pokemon de Evento!

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/cambio pokemon de evento :3!
#14

Respuesta: Pokemon: "En Busca Del Maestro"


colodife muchas gracias por tu comentario y por los otros q no pudieron comentar pero lo leyeron tambien. ^^

Bueno, queria decirles que los que quieran salir en el fic pueden llenar este formulario. No seran protagonistas, porque ya los tengo escogidos, pero les hare lugar para aparecer en un par de capis...

Nombre:
Edad:
Pokemon: (que no sean tan fuertes a menos que quieran esperar un tiempo en aparecer.
Aspecto:

eso es todo. Muchas gracias y espero que les guste este capi




Capitulo 4: Yuri





Olía a jazmines muy fuerte. Sentía los rayos del sol calentarle el rostro cerrado, como tambien sentía que sus miembros pesaban tanto como si fueran de plomo. Se sentía tan agotado que no se creía capás de levantar los párpados. Poco a poco iba recordando lo que había sucedido el día anterior. Su primer pokemon... su primera batalla... su derrota... su desmayo en medio de la noche...

- ¡Charmander! - bramó Koshi incorporandose de golpe y abriendo finalmente los ojos.

Se encontraba en una bonita habitación. Las paredes eran de un amarillo pálido, que hacía juego con las cortinas con brillitos, que ahora se encontraban abiertas. Por la ventana entraban los rayos del sol muy intensamente. Koshi estaba sentado sobre una confortable cama y a su lado tenía una mesita de luz, sobre la cual reposaba una vieja y raída pokebola, junto con un florero con jazmines

- Calma, tu pokemon se encuentra en perfecto estado...

Entonces Koshi reparó en que había alguien más en la habitación. Era una joven muy apuesta, con el pelo rosa chillón y unos ojos claros. Su sonrisa dulce y bondadosa tranquilizó a Koshi.

- Disculpe... ¿Donde me encuentro? - preguntó Koshi muy amablemente.
- Estas en el Centro Pokemon de Ciudad Verde - le respondió la joven que vestía de enfermera - Anoche una entrenadora te encontró tirado en la entrada de la ciudad y te trajo hasta aquí.
- Ah ya veo...

Koshi tomó la pokebola que había sobre la mesita de luz. No necesitaba inspeccionarla para saber que era la bola de su Phanpy.

- ¿Y usted quién es?
- Yo soy la enfermera Joy y estoy acargo de este Centro, junto con mi amiga Chansey...
- Ah... - fueron las únicas palabras que salieron de la boca de Koshi. Pero en ese momento se dió cuenta que la bola fuego de Charmander no se encontraba allí - ¿Donde está mi Charmander?
- En la sala de descanso. Se encontraba gravemente herido, tuvimos que atenderlo toda la noche. Sufría una hipotermia causada por la disminución de la elevada temperatura de su cuerpo...
- Muchas gracias... ¿Cuanto me saldrá todo?
- ¡Los Centro Pokemon son gratuitos!
- ¡Genial! - exclamó Koshi emosionado - Ah, por cierto... ¿Podría conocer a quien me rescató?. Quisiera agradecerle...
- Por supuesto, ya la busco...

Luego la enfermera Joy salió de la habitación dejando a Koshi sólo. El joven se levantó y se puso las zapatillas que estaban al borde de su cama. Luego se colgó la mochila al hombro (que estaba junto a la mesita de luz) y se estaba preparando para salir, cuando la puerta se abrió y por ella ingresaron la enfermera Joy y una joven realmente hermosa.
La chica debía tener unos quince años, al igual que Koshi. Poseía una larga cabellera roja muy hermosa, atada con una colita, unos brillantes ojos color esmeralda y una delicada sonrisa. Era un poco más alta que Koshi y vestía con un jean azul apretado y una remerita rosa que dejaba visible la parte inferior de su panza. Sobre su cuello colgaba un bonito collar de oro puro. El collar tenía de dige una extraña luna (tambien de oro) que poseía una perlita, simulando ser los ojos de la luna.

- Hola - saludó amablemente la joven - Mi nombre es Yuri...

Koshi no podía articular una sola palabra. Estaba totalmente pasmado, apreciando cada centímetro del hermoso rostro de la joven. La chica se dió cuenta y se sonrojó. En ese instante Koshi tambien se sonrojó por su torpeza.

- Disculpa, mi nombre es Koshi y vengo de Pueblo Paleta...
- Es un placer Koshi... ¿Cómo se encuentra tu pokemon?. Tenía muy mal estado cuando los encontré...
- Eh... - Koshi miró a la enfermera buscando la respuesta.
- Síganme, los llevaré con Charmander...

Sin más palabras los dos jovenes salieron de la habitación detrás de la enfermera Joy. La enfermera los condujó por un extenso pasillo de paredes de madera, por las que había montones de puertas que debían conducir cada una a una habitación, pensó Koshi.
Una vez que salieron del pasillo llegaron a una amplia sala de estar. Al final se encontraba la puerta de entrada; a un lado de ésta, había confortables sillones de cuero para que los entrenadores y sus pokemon descansaran; al otro lado, una pequeña mesita, que debía llegarle a las rodillas a Koshi, junto con un par de sillas; a la izquierda de donde se encontraban estaba un gran mostrador, y detrás de éste, la sala de atención a los pokemon; del otro lado del mostrador una habitación más estaba dedicada a la comida.
La enfermera los condujo hacia el mostrador. Levantó la madera que separaba un lado del otro y condujo a los dos chicos hacia adentro de la sala de atención. Allí todo era tranquilo. Un extraño olor a medicamentos hacía que Koshi no se sintiera agusto.
La sala era muy extensa. A lo largo se extendían decenas de camas, piletines y colchones de hierba. Cada cama, piletin o colchón de hierba estaba dividido del otro por una cortina, que impedía que se viera al paciente. En aquel momento todas las camas estaban vacías. Todas menos una...

- Aquí está... - les dijo la enfermera cuando se detuvieron delante de una cama. En ella se encontraba Charmander durmiendo boca arriba, con su cola (ahora con abundante fuego en la punta) corrida hacia el costado, para impedir que incendiara algo. En aquel momento no parecía tan terrible ni rebelde. Al contrario parecía un lindo e inofencivo bebé.
- Charmander... Charmander... - susurró Koshi. Su pokemon bostezó y luego abrió los ojos. Su mirada pasó desde Koshi, hasta Yuri, para posarse finalmente en la enfermera. Luego, se sentó en la cama, se cruzó de brazos y con una mirada fría en indiferente se quedó allí.
- Hola Charmander, me alegro que te encuentres bien... - le comentó la enfermera.
- Chansy... Chan... - gritó un pokemon desde la puerta de entrada a la sala. Era rosa, tenía forma de huevo, y efectivamente llevaba un huevo en su estómago, sujeto como en una bolsa de Kanguro. Era un Chansey, que llamaba desesperada a la enfermera.

En ese instante, Joy les pidió disculpas y salió corriendo de la sala, dejandolos a los tres solos. Se produjo un inquientante silencio, solo roto por el zumbar del viento. Koshi miraba un poco asustado a su pokemon. Charmander observaba hacia la cama de al lado ceñudo y temible. Mientras tanto, Yuri pasaba su mirada de Koshi a Charmander, y luego a Koshi de nuevo. Los miraba fascinada, sonriente.

- ¿Cómo te sientes? - le preguntó la muchacha acercándose un poco más al Charmander.
- Yo no te recomendaria que... - pero para gran sorpresa de Koshi, su pokemon, que hasta hace un momento se encontraba frío y temerario, ahora tenía un rostro dulce y de placer, mientras Yuri le acariciaba debajo de la mandíbula. Realmente no parecía tan malvado en aquel momento.
- Y cuentame Koshi... ¿Hace mucho que eres entrenador?
- No, ayer recibí a mi Charmander...
- Ah que bien - susurró la muchacha sonriendo dulcemente.
- ¿Y tú?¿Eres entrenadora?...
- Exactamente. Entreno pokemon, pero sólo los de tipo fuego...
- ¿Ah sí?
- Sí - confirmó Yuri - Y por el nivel, el potencial y la fuerza de este pokemon diría que llegará a ser muy fuerte...
- Bueno, gracias...
- No hay de que. Y dime... ¿piensas entrar en algun torneo?
- Sí. Tengo pensado viajar a Hoenn y participar en esa liga.
- ¡Que casualidad! Yo tambien voy para participar de la Liga Hoenn...

Koshi estaba por comentar algo, cuando Joy ingresó sonriente. Al parecer el imprevisto que le había surgido ya estaba solucionado. Yuri aprovechó el momento para despedirce y luego se marchó caminando muy lentamente del Centro Pokemon. Koshi volvió a agradecer a Joy y salió tras ella, ahora con ambas pokebolas en su bolsillo.
Yuri caminaba por las ahora concurridas calles de Ciudad Verde, a una cuadra de distancia de Koshi. El joven no supo que fue lo que lo impulsó a hacerlo, pero siguió a Yuri hasta que la alcanzó sobre el final de la Ciudad Verde. La muchacha colgaba su mochila de un hombro y parecía agotada.

- ¡Yuri... Eh... Yuri! - la llamó Koshi. La aludida se dió vuelta sonriente.
- Koshi... ¿Necesitas algo?
- Eh... Bueno... - no estaba preparado para aquello. ¿Y ahora que diría?. Observó hacia el horizonte. Allí se podían ver miles de copas de árboles. Una idea se le vino a la cabeza - Dime... ¿Cómo puedo cruzar a Ciudad Plateada...?
- Fásil - respondió sin dejar de sonreir, mostrando su relucientes dientes blancos - Hay dos modos. Puedes seguir por este camino - señalo el largo sendero de pavimento que se extendía hasta el horizonte donde comenzaban los árboles - ...hasta el Bosque Verde. Es un lugar oscuro, muy engañozo y hay veces peligroso. Es una buena forma para entrenar a tus pokemon.
"O bien pudes dirigirte a la compañía de Globos Aerostáticos, para que te conduscan directo a la ciudad. Si no me equivoco el boleto sale cinco dólares...
- Muchas gracias...
- No es nada. Adiós, espero que algún día volvamos a vernos... - respondió, dió media vuelta y siguió caminando rumbo al Bosque Verde. Koshi intentó detenerla, seguir hablando, pero no supo que decir. ¿Por qué se comportaba de aquella forma con esa chica? ¿Qué le estaba pasando?
- Eso tenlo por seguro... - dijo finalmente cuando ya no podía oírlo.

Koshi se quedó unos momentos allí parado, observando a la muchacha alejarse más y más. Hasta que finalmente decidió regresar al Centro Pokemon. Estaba muy hambriento y necesitaba pegarse una ducha.
Tras una larga media hora estuvo listo para salir. Pensaba atravesar el Bosque Verde, con la esperanza de encontrarse con Yuri y tal vez si tenía tiempo atrapar a un pokemon...
"No" se dijo el muchacho "Tengo equivocadas mis prioridades". Y sin más, sacó la bola fuego de su Charmander, y lo liberó. El pokemon se cruzó de brazos y miro intimidante a su entrenador. Koshi tragó saliva y comenzó:

- Charmander... Sé que no te caigo bien, y puede que tu tampoco me caigas bien - hizo una pausa - Pero ambos tenemos un mismo objetivo. Llegar a ser los mejores. - Charmander asintió, pero siguió inflexible e intimidante - Pero si seguimos así, ninguno de los dos logrará su cometido. Si no me obedeces no estarás explotando tus cualidades, y si no explotas tus cualidades, yo estaré fracasando como entenador. Ahora te propongo algo: - hizo otra pausa - Seamos compañeros. Un equipo. No te pido que seamos amigos ni que ríamos juntos, ni compartamos momentos. Lo único que te pido es que trabajemos juntos para sacar provecho de ti. Seamos compañeros... pero no amigos...

Charmander se quedó en silencio un par de segundos, al parecer meditando las palabras de su entrenador. Koshi se mordía el labio inferior, impaciente y esperanzado. Finalmente Charmander asintió lentamente.

- ¡Genial! - bramó Koshi - ¡Pues no esperemos más, vamos al Bosque!

Y así, con un nuevo "compañero" Koshi comenzó a correr muy alegre rumbo al Bosque Verde...
#15

Respuesta: Pokemon: "En Busca Del Maestro"


:grin: jeje... de nada Charizard_shyni

esta muy bien este capitulo
cada vez se pone mejor este fic
sige asi , tal vez logre ser el mejor fic que hay en el foro , o q quien sabe

oye a mi me gustaria salir
Nombre: Colodife o Anigale (el que prefieras)
Edad: mmm....unos 15(igual q yo jeje...)
Pokemon: un mokey(con estraño frequillo y una actitud muy rara) , un Poochyena llamado puchy y un huevo amarillo con 3 manchas cafes (?)(si tu queres eso no los pongas)
Aspecto: mm...que tenga un chaleco azul , unos jeans y una camisa blanca m..... (?).. creo q nomas
a si que su ojos y pelo de cafe
y q su actitud sea un poco RARA



Se Buscan Shiny!


Se busca Pokemons Shiny 4° Gen! Y Pokemon de Evento!

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/cambio pokemon de evento :3!