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#1

(OT) Warcraft Chronicles: Los exiliados

Haré estreno de mi primer fic propiamente dicho en este sitio.



Lamento que mi primer fic no sea propiamente de pokemon sino un OT (Off topic), sin embargo si el mini-fic mio correspondiente lo termino, prometo estrenarlo como un fan-fiction y publicarlo en la sección correspondiente.

Se trata de una de mis sagas de videjuegos favoritas por excelencia. Y pese a que quizás la idea la lleguen a considerar algo repetida espero que cuando lean mas adelante noten que no es así, he investigado y todavía no hay nada escrito antes que tenga una trama semejantemente similar.

Si no tienen ni idea de que va el mundo al que me refiero, no se preocupen, me encargaré de introducirlos sin que queden huecos en sus mentes.

Espero que se entretengan leyendo.

Fic aprobado para ser publicado por ser ganador del evento "Pokemon XY + Halloween". Banner probatorio en la firma.




Atención: World of Warcraft Universe, WoW Logo y todos sus personajes originales de World of Warcraft pertenecen a Blizzard Entertainment Inc. Esto resulta ser un simple Fan-Fiction que toma prestados algunas de sus invenciones con el fin de entretener al publico. Los personajes originales inventados por RioLuck son de su propia invención y pertenecen únicamente a él. Si tomas este texto y lo publicas en otro sitio sin el correspondiente permiso, Ner'Zhul se levantará de su tumba y devorará el alma de toda tu familia incluido tu perro. Advertido quedas...



Nota: Todo adentro del spoiler es pura literatura. Si no leíste el Quijote antes te recomiendo leerlo, te marcará un antes y un despues... Guarda que empieza!

Sinopsis: Cuando todo aquello que consideraban un simple juego se convierte en realidad, su nueva realidad, cientos de jóvenes, niños y adultos alrededor del mundo tendrán que hacer frente a su terrible destino. El mundo en el que viven ahora no les pertenece, no seria suyo jamás de ninguna manera. Solo les queda soñar y rogar por poder volver, es eso o encarar a aquel mundo lleno de sangre, muerte y oscuridad.


Prólogo: Los exiliados

La palabra "Draenei", que en nuestro idioma significa "exiliado", tal vez hubiera servido perfecto para definirlos al igual que nosotros debido a nuestros incesantes viajes por diversos mundos. Pero no. A diferencia de nosotros, ellos si desean volver al lugar del que provenían.

En ese entonces el hielo se resquebrajaba a sus pies, el viento helado del norte los acariciaba fuerte y sin descanso desde hace días. El grupo caminaba sin rumbo en silencio y temeroso de lo que pudiera pasarles. A cada paso se derramaban preciosas gotas de sus energías pero no podían darse el lujo de tomarse un respiro, incansable y pacientemente firme la muerte los seguía a sus espaldas.

Por accidente se toparon con la base de una colina, la ventisca les había impedido ver muy a los lejos. No la notaron hasta que literalmente se chocaron con ella. Uno de ellos, ansioso por conseguir una mejor referencia de lo que rodeaba subió con esmero por la colina tapada de nieve seguido por un par de sus compañeros. El resto se fue sumando en la escalada de uno en uno, temiendo por quedar solos en la inmensidad de la nada blanca. El primero llegó jadeando a la parte mas alta del terreno casi riendo esperando encontrar algo, lo que sea que pudiera distinguirse en la espesa nieve. Sus compañeros se le incorporaron hasta estar todos reunidos en la altura. Los vientos por unos momentos dejaron de soplar permitiendo que la escarcha se asentara. El frió bajo su intensidad en ese entonces, pero el corazón de cada uno se congeló mas haya del frió que conocemos del abismo.

Del otro lado del valle sobresalía la prisión bajo hielo de unos de los mas grandes demonios a servicio del rey de los muertos. La prisión estaba rota y en su superficie miraba el Rey Exánime a sus súbditos, cuyos gritos llenaban el valle de una penetrante aura mortífera. Todos eso seres inmundos aclamaban a su nuevo rey pidiendo por querer saciar su hambre de carne y sed de sangre, rogaban por devorar toda vida en el mundo.

Sapphiron, aquel demonio dragón azul ya liberado sobrevoló las cabezas de aquellos viajeros y se perdió en el horizonte. Al ver tal obra de arte homenaje al terror quisieron huir espantados, pero ya era demasiado tarde, la muerte comenzó a abrasarlos.

De ahí en adelante, sus destinos fueron forjados por nada mas que la suerte que les tocase. Unos se salvaron al perderse en las blancas llanuras, otros fueron capturados y nada se volvió a saber de ellos. Algunos tuvieron la buena suerte quizás de morir y no convertirse en esclavos del horror que habita aquellas tierras. Tierra que no les pertenecía como ninguna otra.

Aquella mañana eran veinticinco, cuando se ocultó el sol esa misma noche, apenas eran siete. Esos siete, envenenados de angustia, miedo y desesperación se convirtieron en los primeros de los que ahora conocemos como "Exiliados".

Profeta Velen, líder de los "Draenei".






Lista de capitulos:

- Prologo: Los Exiliados
- Capitulo 1: Siete almas congeladas
- Capitulo 2: La noche blanca
- Capitulo 3: Hielo negro
- Capitulo 4: El reino insectoide
- Capitulo 5: La Ciudadela (....)



Dentro de poco subiré los demás. Espero que empiece a gustarles (o no) y sus comentarios.





#2
Bueno, como prometí te anexo la evaluación por si la quieres.

Warcraft Chronicles: Los exiliados — RioLuck

1. El Tema del Fic – 16/20 puntos

No es malo de vez en cuando encontrar fics que no son de pokémon, sino sería muy aburrido. En mi caso nunca había leído algo de Warcraft y si bien no jugué el RPG online siempre me gustó mucho el videojuego. Tiene buena historia. Es original, sin embargo, me pareció un comienzo muy pobre y bastante simple… nada llamativo. Espero que el primer capítulo cambie la cosa.

2. La Trama del Fic – 15/20 puntos

Te lo has tomado con calma aunque con lo poco que has escrito hasta ahora no puedo darte mucho puntaje aquí. Se nota que es un inicio y no te has ido por las ramas al menos.

3. La Gramática, Ortografía y Estructura de la escritura – 18/20 puntos

He notado muy pocos errores, algunos acentos y comas mal puestas, nada grave.

4. La Narración del autor – 20/20 puntos

Es una narración apasionada y cautivante la tuya, sin dudas con las palabras puedes meter fácilmente al lector en la historia.

5. Las Descripciones del autor – 12/20 puntos

Bueno… hay algunas, muy aisladas. No terminé por saber si los que ascendieron la montaña eran humanos o qué especie… quizá no has querido ahogar sorpresas aún, en ese caso siento ponerte puntaje tan bajo, pero tengo que evaluar lo que veo.

6. Apoyo visual (Si es que lo tiene, es decir, opcional) – 2/5 puntos.

Puntaje total: 83/105 (Siendo 60 el mínimo)
Comentarios: No tengo mucho más por decir salvo que me dejó en vilo el principio y quiero leer más sobre todo ese tema de los exiliados xD A ver qué sigue en el próximo capi.


Gracias a todos por recordarme :) Sólo tengo buenos recuerdos de ustedes y de este agradable lugar también.
#3
Oki doki.

Demian
Muchas gracias por tu apoyo Dem. Y si, si hay algo en lo que se destacarme un poco es pensar mucho las palabras para la historia. En cuanto a los detalles soy de los que les gusta otorgar alguna sorpresa (parte por haber leido a George R.R Martin) y tengo también preferencias para describir las situaciones por sobre las personas (Leí mucho a S.D Perry) Sin embargo no me considero si quiera capaz de pisarle los talones a estos dos autores (Cosa que es buena por que me motiva a mejorar)
Espero que te guste el primer cap.

Edit: Creían que esta cosa se iba a quedar sin un opening?
Wow epic intro


Capitulo 1: Siete almas congeladas


INTRODUCCIÓN


La nieve blanca tenue se depositaba sobre el hierro que abrigaba a cada uno se acumulaba lentamente hasta crear una fino manto escarchado. El grito incesante de los monstruos allí abajo hubiera podido partir a la mitad una montaña. El sujeto del otro lado del valle miraba por encima del hombro a sus súbditos muertos vivientes mientras respiraba el aire helado del norte.
Spoiler


Su mirada helada desgarraba las almas allí presentes, la espada que portaba se unía al grito voraz de los demonios de abajo pidiendo por comida. Ese aullido incluso era audible para estos extranjeros. Quisieron dar la vuelta pero no podían dejar de prestarle atención a aquella sombra a lo lejos. Para cuando se percataron de la necesidad de irse y escapar ya era demasiado tarde, El Rey Exánime ya posó su mirada sobre ellos.

- Tráiganmelos. - Fue la primer palabra que susurró el Rey Lich y toda una oleada de no-muertos se abalanzó torpemente hacia los intrusos.

El grupo se giró espantado para correr colina abajo, algunos se lanzaron en picada sin esperar a los demás o empujando para apartarlos de su camino. El sentido de unión que tuvieron desde un principió se desvaneció por completo permitiendo salir desde el interior una bestia comparable con los males que los rodeaban. Presos del miedo corrieron por las blancas llanuras solo pensando en querer escapar.

- Esto tiene que ser una maldita pesadilla! - Gritó uno de los adultos mientras miraba hacia atrás.

- Quiero irme a casa! - Imploraba lloriqueando uno de los niños mientras se aferraba a la pierna de una joven. La chica lo tomó entre brazos y continuó corriendo.

Tras sus pasos brazos que no eran mas piel y huesos se levantaban desde el suelo presintiendo la carne fresca que surcaba la superficie. Cientos de cadáveres enterrados se levantaban buscando sus próximas presas y muchos la encontraron. Durante las corridas algunos fueron atrapados por los pies y enterrados en la nieve vivos para luego ser devorados, otros fueron rodeados por los muertos vivientes al separarse demasiado del grupo. Incluso un par se había dado por vencido debido al cansancio y el hambre y se dejaron atrapar por sus cazadores.

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ARK


Uno de los jóvenes se vio obligado a enfrentar a algunos de estos monstruos que le cortaban el paso. El esqueleto se había abierto camino a través de la nieve bajo de él y lo sujeto con fuerza por el tobillo. Debido al agarre y a las ropas metálicas que lo abrigaban perdió el equilibrio y cayo al suelo de frente. Otro brazo se sumó al forcejeo desde abajo y con la misma firmeza le sujeto la otra pierna para intentar hundir al joven en las arenas blancas. Asustado intentó quitarse las manos putrefactas de encima mientras también luchaba por mantener el contenido de su estomago adentro, el hedor era tan insoportable que si no moría congelado o devorado, podría morir por envenenamiento. Tomó una ultima bocanada de aire y aguantó la respiración lo mas que pudo mientras continuaba luchando. El monstruo logró sacar la mitad de su cuerpo y tuvo espació suficiente como para acercar su rostro hasta el abdomen del joven, abrió su boca para soltar un vomitivo aroma y apretó con fuerza sus dientes contra su cuerpo.

Su gritó de dolor hizo eco por todos lados alertando tanto a sus compañeros como a los muertos vivientes cercanos. El metal de su ropa se doblo con facilidad ante la feroz mordida apretando piel y órganos dentro suyo. La agonía provocó que sufriera unos leves segundos de frenesí en los que golpeo con su puño brutalmente el cráneo del gul que intentó comerlo. Tardó cinco o seis golpes, pero luego de eso la nieve se manchó de rojo y negro por la sangre coagulada y emputrecida del zombi. Antes de levantarse toco la parte derecha inferior de su tronco corporal por debajo de la placa de acero que lo cubría solo para comprobar que el dolor era real. Sintió como miles de agujas le penetraban en la piel hasta lo mas profundo, el dolor le impedía respirar con facilidad y el intentar levantarse era casi una tortura.

-Mier...kgh...grandisimo hijo de..uagh! - Se quejó mientras un nuevo dolor punzante lo atravesaba.

En ese entonces se acordó que sujetado a su cinturón estaba enfundada una espada delgada pero dura, nunca antes se atrevió a prestarle mucha atención pero la nueva situación lo obligó a reparar en lo contrario. Lentamente la desenfundó sentado y trató de clavarla con firmeza en el suelo resbaladizo hasta concluir que no se movería al apoyarse. Usando las dos mano logró ponerse de pie, pero apenas lo hizo escuchó otro grito tan desgarrador como el suyo.

- Ayuda!

- Ayúdenos por favor!

Los gritos de auxilio provenían de mas abajo en la colina. La nueva tormenta de nieve impedía ver muy a lo lejos pero unas tenues luces azules lograban atravesar la densa precipitación. Impulsado mas por la intriga de que le sucederían a los demás que por otra cosa camino tambaleante hacia aquella dirección. Esa luz azul lucia ser esperanzadora debido a una posible señal de ayuda, pero los incesantes gritos que pedían auxilio indicaban lo contrario. Mientras mas se acercaba mas podía notar de donde provenían las luces azules. Eran muertos, muertos vivientes que desprendía una brillante aura celeste desde sus ojos, bocas y heridas superficiales. Llevaban cotas de malla y algunos hasta caso portaban. En total eran seis monstruos que rodeaban a tres de sus compañeros mientras otros dos estaban comiendo sobre el cadáver del cuarto. Justo estaban terminando de engullir cuando se percataron de la nueva presencia a sus espaldas.

- Hey tu mocoso! Ayúdame a sacarnos de encima a estos bastardos! - Dijo aquel hombre barbudo que se interponía entre los no-muertos y la joven que abrazaba a un niño entre sus brazos. Portaba un bastón de madera entre manos y lo estaba utilizando para mantener a raya a los monstruos.

- Me hablas a mi? - Preguntó el joven que se encontraba estupefacto ante los huesos brillantes bañados en sangre de la victima que tenia adelante. Los monstruos se dividieron en dos grupos, ahora lo buscaban a él también.

- Tienes una maldita espada verdad!? Entonces úsala de una maldita vez! - Le gritó mientras atravesaba el cráneo de un zombi con la parte puntiaguda del bastón. La chica de atrás le tapó los ojos al niños para que no viera como los sesos se desparramaban en la nieve.

El joven se palpó una ultima vez el abdomen y concluyo que podría aguantar de tres a cuatro minutos antes de caer inconsciente si hacia algún esfuerzo constante. Podría haber huido pero eso, primero condenaría a aquellos tres a quien sabe horrores y segundo, no llegaría muy lejos solo con esas cosas pisandole los talones. Tragó saliva y como la ultima vez contuvo la respiración.

Nunca antes había blandido una espada ni tenia por que saber como hacerlo, pero si tenia presente que un golpe bien colocado podría ser normal. ¿La parte peligrosa es el filo después de todo no?. La levantó con sus dos manos y en un medio giro horizontal partió al medio a uno de esos muertos vivientes. Otro de ellos lo sorprendió por su costado izquierdo agitando una espada desgastada mientras gritaba en un gemido casi de animal. Su espada quedó en dirección contraria pero ya no le daba tiempo como para cubrirse con ella así que levantó asustado su brazo izquierdo esperando sentir dolor desgarrador de perder un miembro. Escuchó un golpe hueco y agudo de metales chocando, abrió sus ojos y observó que su brazo seguía intacto bajo la placa metálica reluciente. El muerto viviente había sufrido un retroceso y se quedó trastabillando unos segundos debido al temblor que acaparó sus huesos. El joven tomo impulso de unos metros y agitó la espada de abajo hacia arriba partiendo sin dificultad los huesos astillados de la criatura. Su sangre y órganos corroídos salpicaron el suelo por todos lados.

- Cuidado atrás tuyo! - Gritó la joven en medio de la nada. Ambos se giraron hacia la chica sin saber a quien iba dirigido pero quien tenia problemas a sus espaldas era el chico.

- Que? - Preguntó aquel hombre.

- Atrás de ti! - Le gritó el joven mientras corría hacia el grupo dando topetazos a los esqueletos frente a él.

Los zombis restantes se había abalanzado sobre el barbudo desde atrás tirándolo contra el piso mientras intentaban morderlo como si fueran pirañas. No poseía una armadura de placas metálicas al igual que aquel joven sino unos abrigos hechos con cueros y telas resistentes al frió, pero no a los dientes. Esas criaturas mordían, arrancaban con esfuerzo tratando de penetrar en las vestimentas mientras e joven luchaba por apartarlos usando su espada como palanca. El moribundo comenzó a gritar de dolor pidiendo que se los saquen de encima. La chica junto al pequeñin gritaron también bastante asustados.

Luego de unos segundos de forcejeos y puñetazos el cráneo de uno de esos monstruos salio estallando en llamas ante la sorpresa de todos. El puño de el hombre en el suelo estaba bañado en llamas, gritos continuaron un poco mas ahora debido al calor emanado entre sus dedos. Continuó luchando a pesar de sus heridas motivado por el miedo a la muerte, entre ambos consiguieron apartar al resto de los monstruos de encima. Sin embargo todavía tenían que hacerle frente a cuatro de esas cosas.

El chico se paró entre medio de los muertos y sus compañeros soñando que algo bueno estaría a punto de pasar, que quizás estaba a punto de despertarse en la seguridad de su cama y que todo lo que acababa de ver se trataba de una terrible pesadilla. Los segundos continuaron lentamente al igual que los pasos de los zombis en dirección a su comida. Se encontraba arrodillado con las manos sobre su espada clavada en la nieve, sentía como su estomago se encogía cada vez mas y el hambre lo trituraba desde adentro. Otra vez le faltaba el aire, se reprocho entre sollozos el haber calculado mal el tiempo que podría aguantar peleando. El aliento putrefacto de los zombis le llenaban los pulmones y sus gemidos ya se sentían a unos poco metros. Si no hubiera escuchado nada mas hasta su muerte habría perdido las esperanzas.

- ....Aaagh.... Apartate....agh...ahora..... - Era el barbudo del bastón. Estaba completamente parado y sujetaba con la mano izquierda una bolsa improvisada con pieles y tela llena de algún liquido. Su mano derecha tenia apariencia de restos de brasas aun ardiendo y sangraba por varias heridas de dientes en todo el cuerpo. Sin duda estaba yendo mas allá de sus limites.

- Qu-?

- Te he dicho... que te apartes.... Ug....Iaaagh! - El hombre arrojó la bolsa contra los monstruos y esta se abrió a mitad de camino manchandolos con un gelatinoso liquido rojo, era su propia sangre. Antes de que le preguntarán que intentaba hacer se arrancó un trozo de tela y con la mano carbonizada la prendió fuego para lanzarla a sus enemigos. La pelota de fuego improvisada impactó contra el mas cercano.

El cuerpo de aquel exánime comenzó a quemarse rapidamente, cuando las llamas alcanzaron su cráneo este estalló en llamas de igual manera que el primero. Las chispas salieron disparadas contra los demás prendiendo fuego la sangre que los manchaba. Las llamas siguieron esparciéndose y creciendo hasta consumir todo lo que quedase de esos muertos vivientes.

- Que demonios fue eso? - Preguntó el joven sin dejar de mirar las llamas. No recibió respuesta y volvió a preguntar. - Oye... como hiciste e... - Al voltearse vio el tirado en el suelo boca arriba al hombre de barba.

- No puede ser! - Exclamó la joven apartando al niño. - Dan..? Dan estas bien? - Se acercó al sujeto tirado para revisar sus heridas. - Ark no te quedes allí parado, está perdiendo mucha sangre...- Le ordenó al joven que la miraba estupefacto. Ark obedeció agachándose a un lado.

- Que se supone que tengo que hacer? - Él preguntó.

- Solo haz un poco de presión aquí, le haré un torniquete para detener el sangrado. - Le explicó mientras cortaba partes de sus ropas y las enredaba alrededor de las heridas tal cual una venda.

El se limitó a mirarla confuso por la rapidez con la que actuaba a pesar de su notable nerviosismo. A la chica le temblaban las manos por el frió y cada tanto les daba una bocanada de aire buscando no perder la sensibilidad en sus dedos. Ella miró hacia la mano derecha Dan buscando poder atenderla también pero se sorprendió al descubrir que sus quemaduras solo eran superficiales, que se encontraban en mejor estado que el resto del cuerpo incluso. Limpio con algo de nieve entre los dedos para sacarle la piel carbonizada y la vendó con restos del propio abrigo de Dan.

Ark no terminaba de comprender todo lo ocurrido hasta ahora, pero también sabia que no era momento para reflexionar. Los cuatro continuaban en medio de la llanura blanca infestada de muertos vivientes. Sea lo que sea que tuvieran que hacer debían hacerlo en ese mismo momento o seria demasiado tarde. Miraron al rededor como luces azules muy tenues casi imperceptibles se iban acercando desde todas direcciones. Tendrían cinco minutos como máximo hasta quedar completamente rodeados.

- Hay que llevarlo a un lugar seguro y aislado, podría morir de hipotermia antes que por el sangrado. - Sugirió en un tono implorativo la chica.

- Quieres que lo carguemos con esas cosas persiguiéndonos? Estas loca o algo!? Van a matarnos! - Contrapuso Ark.

- De verdad quieres verlo muerto? Je.- Ella se rió. - Deja de mentir y ayúdame a cargarlo.

- Es enserio, creo que en realidad desvariamos ocuparnos de nosotros mismos. Él ahora es un peso muerto.

- Peso muerto que aun respira y nos salvó la vida! - Interrumpió la joven. Ark no sabia que responder. - Ademas, sea cual sea la razón por la que te detuviste a ayudarnos la misma razón se aplica para que lo ayudes ahora a él. - Le dijo mientras con cuidado pasaba el brazo derecho de Dan detrás de su cuello e intentaba parase cargándolo.

- Y a donde crees que vas? - Preguntó Ark sin saber que otra cosa preguntar.

- A donde sea pero lejos de aquí. - Antes de terminar la frase trastabillo unos segundos por el peso de Dan y continuó levantándolo. - Puedes irte si quieres, ya hiciste suficiente sacándonos esas cosas de encima y no nos debes nada. Igh... - Ella suspiró. - Me encargaré del resto.

Antes de que la chica diera siquiera un paso Ark le quitó de encima el cuerpo de Dan y se lo cargó en su espalda. El dolor en el abdomen aumento y tuvo que respirar profundo un par de veces para soportarlo. Comenzó a caminar ante la mirada de sorpresa de la chica, ella no esperaba esa reacción de Ark. Dejó recaer el peso de Dan sobre él y para centrarse en el niño que cuidaba. Ya no estaba.

- Espera.... - Pidió ella mientras se dirigía al lugar exacto donde dejó al niño.

- Que espere que? - Preguntó Ark refunfuñando.

- No te das cuenta idiota? - Le regañó la joven. - Sunny desapareció! - Exclamó mientras miraba hacia todos lados buscando alguna señal.

- Sunny?... te refieres al pequeño llorón ese?

Ella no dijo nada, solo gruñó para indicarle que estaba muy molesta. - Demonios, estaba aquí mismo hace unos segundos. - Mencionó mientras tocaba el suelo el cual parecía intacto. No había alguna marca en el lugar donde se sentaron hace unos minutos.

- La tormenta ha vuelto a aumentar, quizás sus huellas fueron borradas. - Sugirió Ark mientras se acercaba cargando a Dan.

- Ark, él tan solo es un niño perdido y asustado y supones que se fue caminando y cantando? - Repuso la chica.

Él tan solo gruñó. - Pues no tengo idea. Solo quería ayudar sabes? - Dijo un tanto molesto.

Luego de eso solo hubo un incomodo silencio aveces cortado por los gemidos de los muertos vivientes que se estaban acercando. A donde sea que se haya ido Sunny tenían que seguirlo rápido. ¿Pero a donde podría irse un niño de 7 años en medio de una tormenta de nieve? Sin contar a los caminantes que rondan aquella tierra nevada.

__________________________________________________ ________________

SUNNY


Sunny había sido atrapado por uno de esos brazos que afloran a la superficie buscando alguna victima desprevenida. Sintió como otros brazos se iban sumando al tironeo, no podía hacer nada mas que intentar gritar. Intentar, se tuvo que conformar con el intento. La nieve entraba en su garganta llenando cada espació que encontrara. Era una nieve fina y delicada que al contacto con el cuerpo caliente de Sunny se derretía. La garganta comenzó a enfriarse y la nieve que se derretía iba a para a sus pulmones. El dolor de miles de agujas comenzó a hacerle insoportable por que penetraban desde adentro. El delirio le hizo creer que en cualquier momento explotaría su pecho. Los brazos continuaron tirando y tirando hacia abajo. La última imagen que generó su mente al estar enterrado fue la de Ellie, la chica quien cuidó de él desde que llegaron a ese mundo.

"No te preocupes, estarás bien". Sonaban esas hermosas palabras en su mente que buscaba reconfort ante tanto sufrimiento.

Sintió un temblor fuerte alrededor de su cuerpo, o en la nieve que lo rodeaba. Una de las manos duras que lo agarraban comenzó a luchar contras las otras. Esta mano era mas fuerte, se le sumó otra de igual fuerza que aparto al resto en un santiamén. La nieve seguía entrando por su boca. Quizas uno de esos monstruos era lo suficientemente egoísta como para pelear y querer quedarse para si mismo la comida. Continuaron tironeándolo de un lado para el otro pero esas dos manos eran mas fuerte, mucho mas fuertes. De tantas sacudidas perdió como las direcciones de arriba y abajo, sin embargo esas manos, frías al igual de cálidas que lo apretaban su brazo derecho con una fuerza brutal al igual de de gentil continuaron tirando de él. Ya eran las únicas manos que lo tironeaban.

"No, no quiero morir..." Lloriqueaba para sus adentros Sunny mientras esos dedos huesudos apretaban con mas fuerza.

"Por favor, no quiero que me coman" Rogaba sin poder pronunciar una palabra mientras tironeaban con mas fuerza.

"Ayúdenme!"

El viento helado golpeó su cara de una forma bastante extraña. Las manos lo jalaron a la superficie de un solo tirón sin embargo no podía respirar. A pesar de estar devuelta sobre la nieve la presión del pecho no disminuía.

"Ayúdenme..." Pensaba Sunny tirado en medio de la nada al ver ahora a otras tres figuras que caminaban a la distancia. Pero ninguna de ella lo había rescatado. Una de estas personas corrió hasta él pero antes de que su rostro pudiera verse entre la nieve que caía se detuvo.

- Oigan! Otro de esos... topos. - Dijo aquel hombre.

- Que dices? Donde!? - Preguntaron allá atrás.

- Por aquí, enfrente mió! - Ese hombre había dado un paso. Como queriendo ver mejor. - Maldición. Esa cosa atrapó al niño!

Los otros dos se asustaron y corrieron hasta aquel hombre para ver mejor. Una extraña figura esquelética y emputrecida de forma similar a todos esos muertos vivientes se puso entre Sunny y esas tres personas. Solo la primera parecia lo suficientemente confiada como para sacar su arma. Era una espada bastante corta e iba enfundada desde la espalda. Hizo una pose rara, como si estuviese dispuesto a luchar.

" Ayudenme... por favor..."

El monstruo se giró hacia Sunny ignorando por completo a los otros tres que tenia en frente y puso una mano en el pecho de Sonny mientras se arrodillaba. El hombre gritó algo y quiso abalanzarse sobre el monstruo pero entre los otros dos lo detuvieron. Lo hicieron debido a la actitud extraña de la criatura. No por que se viera realmente diferente a aquellas otras cosas que caminaban por los alrededores, sino mas por como actuaba. No se agachó desesperado por encestar una mordida voraz, no tironeó de sus extremidades para arrancarlas como si lo hacían los otros muertos vivientes.

- Espera... creo que... ¿Se está desintegrando?

Un poco incrédulos miraron lo que sucedía ante ellos. Apenas habian pasado unos treinta, tal vez cuarenta minutos desde que los muertos vivientes comenzaron a rodearlos pero sabian lo suficiente como para notar que aquella era una actitud extraña.

Los huesos de aquel monstruo se volvía polvo, la carne se desprendía y derretía al tocar la nieve del suelo. La luz celeste que emanaba desde sus heridas, pecho y ojos como si fuera luciérnagas iban dirigidas, recorriendo el camino de su brazo derecho hacia el pecho de Sunny.

Las agujas que lo apretaban desde adentro fueron desapareciendo, la nieve debajo de él empezó a sentirse tibia como si fuera agua de manantial. El polvo de los hueso del monstruo iba siendo arrastrado por el viento invernal hasta consumirlo completamente. Lo ultimó que se desprendió fue la mano que se apoyaba sobre el corazón del niño.

Sunny cerró los ojos y comenzó a toser duramente escupiendo una buena cantidad de agua. Se giró de lado y mirando hacia abajo intentó forzar algún vomito para sacarse la poca cantidad de agua que quedase en sus pulmones. Los tres se le acercaron corriendo queriendo comprobar que verdaderamente que Sunny estaba bien. Uno de ellos miró el agujero por el que salió, el cual de apoco iba siendo tapado por la nieve.

- No lo estaba enterrando, mas bien es como si lo hubiese sacado de la nieve. - Dijo quien Sunny identificó como Arya, una chica de edad aproximada a la de Ellie.

- Sunny, Sunny estas bien? Puedes oírme?

Sunny continuaba tosiendo, subió y bajo su cabeza dando a indicar que si lo escuchaba.

- Frank, a caso no debería estar junto a Ellie? - Dijo el otro hombre que se acercó por el otro lado.

- Debería, quizás se la comieron esos bastardos. - Respondió Frank.

- No puede ser... - Dijó Arya mientras se tapaba la boca para evitar vomitar todo su estomago.

- No! - Gritó Sunny terminando por escupir la ultima gota. - Ellie esta bien. Ellie esta bien por que Dan y el otro chico nos ayudaron. Asi que también tienen que estar ayudando a Ellie.

Frank sin sorprenderse y sin soltar a Sunny se giró hacia sus dos compañeros. - Fraze, Arya... si eso es verdad tenemos que encontrarlos de cualquier manera.

Fraze se rascó la cabeza un poco y luego preguntó. - Y como haremos eso?

- Piensa en algo entonces. - Sugirió Arya en tono muy imperativo mientras se agachaba para revisar el rostro de Sunny y darle una sonrisa tranquilizadora. Fraze suspiro incomodo y se ajusto el cuello del abrigo que llevaba puesto.

Frank tiritó unos segundos y exhaló una gran cantidad de vapor de su boca dando entender que hacia mucho frió.- De todas maneras si Sunny tiene razón solo quedamos siete. Y si no hacemos algo, algo bueno pronto... - Iba a decir "moriremos pronto" pero se tragó la lengua para no entristecer a Sunny.

-Vayámonos lejos entonces, a donde sea por que no quiero morir congelado. - Mencionó Fraze en tono de burla, seguido por las miradas de desaprovación de Frank y Arya.

Arya levantó a Sunny y delicadamente lo colocó sobre sus hombros. - Yo te cargaré a partir de ahora.

- Gracias señorita. - Dijó Sunny mientras se aferraba con sus manos al delicado peinado de Arya.

- Iremos en aquella dirección. - Señaló Frank apuntando al lado opuesto del que provenían esas luces azules. - Mientras pisemos con cuidado creo que estaremos bien.

- Muy bien. - Asintió Arya. - Sujetate bien Sunny. - Le pidió mientras comenzaba a marchar junto a sus dos compañeros.

Mientras caminaban, Sunny creyó oír algún gemido desde atrás. Era la muerte que los seguía lenta pero incansable, como lo hacia siempre. Pero mas atrás aun, el sol se ocultaba entre las colinas nevadas. A medida que oscurecía se iban sumando muchas otras luces azules que los seguían. El viento volvió a calmarse y la luz azul iluminaba mejor cada uno de los rostros de esas cosas. Para el terror de Sunny, pudo ver que algunos de esos rostros pertenecían a sus otros compañeros, los de los veinticinco que eran esa misma mañana. No quiso alarmarse y cerró los ojos esperando de que se tratase de un sueño, volvió a mirar hacia adelante y le pidió a Arya si podía caminar un poco mas rápido.

- Eh.. si, no te preocupes. - Contesto ella mientras apretaba su dificultoso paso en la nieve.

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ARTHAS


Desde algún lugar, muy lejos de allí, en el balcón de un castillo sombrío y rodeado por cientos de sus lacayos, el Rey Exánime observaba con uno de sus innumerables ojos. El niño Sunny lo llamó la atención. Se acercó el orbe que sostenía con su mano hacia su rostro para ver mejor. Los ojos del niño desprendía la misma luz celeste de los muertos vivientes a su servicio. No brillaba con la misma intensidad y ni siquiera hubiera podido verse fácilmente en la oscuridad.

- Un niño... ¿Caballero de la Muerte?

Tuvo que concentrarse un poco para notarla, usar una leve cuota de sus poderes. Luego apartó el orbe y lo rompió con facilidad apretándolo con su mano. Caminó hasta el borde del balcón y miró a sus sirvientes con serenidad.

-Quiero que me traigan al niño, vivo. Maten a los demás.

Los horrores allí abajo gritaron, mas bien aullaron de manera estremecedora. La mitad de esos monstruos bajo la mirada del rey Lich se pusieron en marcha.

La nieve que no era tocada por la mano de la muerte hacia gala de su luz brillante blanca. Aquella que no tenia la misma suerte era victima de una pudreumbre tan negra como el cielo detrás de las tormentas. La plaga ha despertado, y ya se ha comenzado a cobrar sus primeras victimas.







#4
Siempre hay que tener autores que nos marquen la tendencia… te sorprendería lo tontos que son algunos escritores, creo que era García Marques al cual le corregía los escritos la mujer porque tenía pésima ortografía. Por mucho que yo trate de ver si pones descripciones, si se narra bien o si gramaticalmente está correcto lo que siempre define una historia es la idea. O vas a decirme que libros como Harry Potter, con el éxito que tuvieron, están bien escritos… son cuentos para niños narrados casi sin descripciones.
Bueno, he visto bastantes errores notorios en el capítulo, en su mayoría omisiones o palabras de más que hacen que la frase no suene para nada bien. Te recomiendo que a cada capítulo que haces le des una revisada antes de postearlo…
A mí me gustó muchísimo el capítulo, con mucha acción para ser uno de los primeros y un pie para una historia impresionante como la de este chico Sunny. Creo que ha empezado muy bien, te felicito y espero que sigas haciendo capítulos tan buenos sin parar. ¡Suerte!


Gracias a todos por recordarme :) Sólo tengo buenos recuerdos de ustedes y de este agradable lugar también.
#5
Perdonen la tardanza, fue un mes.. raro para mi. No prometo nada pero trataré de publicar mas seguido.

Sin mas preámbulo, el capitulo!

Capitulo 2: La noche blanca


FRANK



Aquellas heladas tierras sin duda se trataban del continente de Rasganorte, el techo del mundo de Azeroth. Único lugar del mundo en el que se puede apreciar un "sol eterno" debido a que el sol puede atravesar largos periodos de tiempo sin ocultarse. "Igual que en casa" pensaron algunos de los extranjeros que caminaban sobre la nieve. Sus cuerpos de apoco iban sucumbiendo ante el cansancio acumulado, sus mentes cada vez mas débiles rogaban por un poco de sueño, pero aquel sol sobre el horizonte y la apestosa muerte tras ellos les decía que no.
Spoiler


Ademas de luchar contra zombis y esqueletos armados debían hacerle frente a un enemigo mucho mas letal. El frío empeoraba las cosas, haciendo cada paso una tortura. Miles de agujas penetrando en la piel lentamente que entumecían primero los dedos, y luego los pies y las manos.

A Frank se le pegaba la escarcha a su barba casi treintañiera y de varias semanas sin conocer la cuchilla. Él era el mayor de todos, tanto del grupo original como de estos últimos supervivientes. El cansancio y la nieve lo obligaban a verse con varias décadas de mas encima, gracias a su mente ágil correspondiente a su edad la gente a su alrededor evitó pensar que se encontraba en sus últimos dias. Cada tanto mientras caminaba alzaba la vista hacia donde planeaba el sol casi tocando el horizonte pero sin ocultarse. Al mirar el cielo casi naranja se preguntaba la razón por la cual no anochecía verdaderamente. "Estaremos muy al norte, supongo" se calmaba a si mismo. Pero... ¿Al norte de "que" exactamente?

-Maldición! ...hace dias que no duermo. A caso no hay ningún lugar que nos dé algo de sombra!? - Se quejaba Fraze para terminar soltando un largo bostezo.

A Frank le molestaba mucho la actitud de boca-suelta que su compañero tenia pero no podía negar que tenia razón. Nadie había dormido bien desde que llegaron y concretamente hace dias que ninguno se había detenido para descansar como uno debería.

-Continuemos un poco mas, hay que asegurarnos de que esas cosas no nos sigan. - Respondió Frank mirando hacia atras para asegurarse. Fraze iba en la delantera y Arya que cargaba a Sunny se encontraba entre el medio de ambos.

Arya oculta en su capucha luchaba por no trastabillar y así evitar ponerse en evidencia por su cansancio, llevaba a Sunny en sus hombros después de todo. Aun así Frank notó que algo le sucedía a Arya, mas por que en las ultimas horas estaba un tanto distante.

- Arya, deja que lo cargue por un tiempo.

- Eh? - Ella se giró confusa por la llamada de atención inesperada. Ya no podia evitar mostrarse friolenta y sumamente cansada. Unas oscuras bolsas flotaban bajo sus ojos y el poco cabello que sobresalía de la capucha de cuero estaba manchado de la escarcha que continuamente lo habia estado dañando. Frank prácticamente la doblaba en edad, por lo que los únicos sentimientos hacia él serian platonicos y así lo pensó siempre. No pudo evitar sentirse avergonzada por verse de tal manera frente a él.

- Te ves horrible...je. - Él bromeó para calmar algo sus nervios. - No te preocupes, puede que pronto te puedas relajar aguas termales o algo parecido. - Agregó. Este era el tipo de comentarios que lo dejaban en evidencia de su condición de inmadurez adolescente. Pese a esto, desde el principio también se caracterizó por mostrarse responsable de lo que sucede a su alrededor, muy a su manera pero responsable al fin. Pero tenia que serlo, después de todo resultaba ser el mayor allí presente. La responsabilidades de un adulto ejercían fuerza sobre él de gran manera.

-Yo... - Arya no sabia que decir, ella siempre fue muy tímida salvo con Ellie y otras pocas chicas con las que se encontró el primer día en aquellos paramos. De ves en cuando hablaba con Sunny por que Ellie le había agarrado cariño con su imagen de niño asustadizo. Arya pensaba que quizás tuviera un natural instinto materno dentro de ella y por eso se preocupó de Sunny y los demás niños del grupo, aquellos que desgraciadamente murieron hace unos instantes. Ella se sentia culpable de alguna manera por la tragedia de manera que no quería despegarse de Sunny, no otra vez. El miedo de quedarse sola la influenciaban bastante siendo ella ademas de bastante timida, introvertida un buen grado.

Frank no esperó a que ella respondiera, le arrancó a Sunny de los hombros y con agilidad lo colocó en los suyos.

- Vamos Sunny, Arya no puede cargarte todo el rato. Yo te cargaré por un tiempo.

- Esta bien, sujétame fuerte... y no tengas miedo de correr por que yo ya he montado a caballos muy rapidos! - Sunny no nunca antes habia hablado con Frank pero le daba igual. Él tenia mas facilidad para hablar con extraños que de alguna manera hicieron algo bueno por él, esa inocencia le permitía considerar a muchas personas como amigos apenas haberlos conocido.

- Jeje, enserio? Quisiera verlo. - Respondió Frank con algo de entusiasmo, de verdad no esperaba una respuesta similar a esa. Luego de intercambiar risas se fijó en Arya que por alguna razón estaba cabizbaja. Se acercó para tratar de ver mejor su rostro.

- Arya?

Ella no respondió.

- Arya, te encuentras bien?

Frank contuvo levemente la respiración. Ella se refregó la manga del abrigo por la cara y luego le soltó una leve sonrisa de lado a Frank.

- Descuida, estoy bien. - Rió un par de veces y continuó. - Creo...eh.. que te..tenias razón. Debo estar cansada.

Esto ultimo relajó a Frank que se había preocupado por ella durante unos segundos. Preocupado mas por obligación que por interes. Rápidamente intercaló su fase de adulto "responsable por todo" a su típica condición de adulto "inmaduro" soltando una risa burlona. - Menos mal, por que aquí ninguno tiene medicinas ni para un resfriado. La broma fue lo suficientemente graciosa como para que Arya sonriera apenas un poco mas, Sunny soltó una carcajada imaginando donde se escondería una farmacia en medio de la nieve.

El ambiente se había relajado un poco desde el ultimo incidente y a pesar de que la muerte seguía rondando por allí. Aquella broma les hizo olvidar por unos segundos que sus vidas corrían peligro.

Justo después de que las risas terminarán, muy adelante hacia donde caminaban se alzó un grito.

- Oigan! Rapido! Vengan a ver esto!

Era la voz de Fraze que por alguna razón estaba muy animado.

Frank y Arya se miraron confusos. Luego él alzo la voz hacia Fraze que se escondía entre la neblina blanca anaranjada, iluminada por el sol que flotaba sobre el horizonte.

- Que te sucede ahora Fraze? Encontraste a Rodolfo!? - Sunny rió debido a la interpretación literal que tuvo por la broma de Frank y no por el verdadero sentido del chiste.

- Nada de eso! Vengan a verlo ustedes mismos!

Frank suspiró molesto y luego se dirigió a Arya.

- Será mejor hacerle caso, quizás si sea interesante.

Arya se quedó sin aire, no sabia que responder exactamente. Su mente estaba en blanco.

- Vamos Arya! Puede que si se trate de Rodolfo.... O Santa en su trineo! - Repuso Sunny emocionado.

Ella volvió a respirar y miró a Sunny sonriendole. - Puede que tengas razón...

- Anda Frank! - Grito Sunny agitándo sus piernas como si estuviera sobre un caballo. - Arre! Hacia aquella dirección.

- Como digas mi jinete!

Dijo Frank mientras relinchaba como un equino. Luego de dar un leve salto, corrió como pudo sobre la espesa nieve hacia donde se encontraba Fraze. Arya en silencio los seguía por detrás.

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DANIEL






El cuerpo de Dan cargaba de peso muerto sobre la espalda de Ark. Su respiración apenas era audible y cada tanto perdía el conocimiento. La cantidad de sangre que había perdido por la mordidas de esos gules lo introdujo en un letargo inimaginable para él. Lo poco que podía pensar era para lamentarse de su actual condición, se lamentaba por haberse transformado literalmente en una carga. Daniel siempre fue orgulloso, decidido y un tanto egoísta. No encontraba problemas en ayudar a los demás pero no realmente apreciaba mover siquiera un dedo si no creyera que le beneficiaba en algo.

Y así es como actuó desde el comienzo, de su llegada a este mundo. Sabia concretamente que sólo en las interminables nieves no podría sobrevivir, por eso escogió permanecer cerca de aquella gente que estaba en la misma condición que él, desamparados en alguna parte.

Sus primeros días fueron extraños, escuchaba atentamente como todos lanzaban preguntas de donde se encontraban o como llegaron a ese lugar y como otros teorizaban sobre que les sucedió realmente. Él tan solo se limitaba a escuchar y observar, solo levantaba la voz para opinar sobre algo o para expresar su posición en alguna votación.

La primera decisión que tomaron el grupo original, cuando eran incluso mas que veinticinco personas, quizás cuarenta. Todos sabían que la comida era esencial al igual que el saber de como racionalizarla, pero habiendo cuarenta cabezas en ese lugar suponía todo un embrollo. SI se pudiera, habrían cuarenta opiniones distintas sobre el tema y lo mas probable es que la relación entre todos se volviera un caos. Hace unas semanas se había dado esa discucion y fue Daniel quien aparentemente había dado la solución mas viable.

- ...y como verán, de esta manera podremos dividirla sin mayores conflictos.

Daniel lucia sereno y tranquilo pese haber dicho algo que incomodo a la mayoria. Se habían reunido los "grandes" del grupo, la mitad no superaba los dieciséis años aunque solo los mayores de doce aproximadamente se atrevían a hablar. Sunny era el mas joven y habian otros ocho o nueve niños con casi su misma edad los cuales se escondian detrás de las piernas de algunas chicas que les brindaron algún tipo de protección maternal.

- Espera un momento. Si limitamos las raciones a nivel de grupos puede que corramos el peligro de que alguno quede sin comida. Acaso pretendes que algunos se queden mirando como los demás comen a gusto? - Había alegado otro joven aparentemente de la misma edad que Daniel. Esta intromisión despertó la duda de varios. Daniel con una sonrisa respondió.

- No creo que sea necesario preocuparnos por eso. De verdad lo creo, solo... mira a tu alrededor. Con cuantas madrigueras de animales pequeños nos hemos topado hasta ahora? Supongo que debe haber suficientes alimañas como para que comamos dos veces al dia.

Daniel levantó el dedo como para llamar mejor la atención.

- A lo que voy es que la idea que plantee es para dividirnos correctamente y de mejor manera la comida. Si almenos nos organizamos en cinco grupo de ocho personas, aquellos que cacemos nos sera mas facil dividir entre los miembros del grupo que entre cuarenta personas. Creanme, así será mas facil controlar y nadie comerá mas que nadie.

Parecía que hablaba por los niños pequeños alli presentes que apenas habian probado bocado gracias a las chicas que les cedían la poca comida que les llegaba a sus manos. Pero el verdadero plan de Daniel era asegurar que en su grupo, y por ende por lo menos a él, no le falte comida alguna y asi no dejarse vencer por el hambre. Daniel en realidad hablaba por si mismo, buscando que con una regla grupal nadie se atreviera a tocar lo que le correspondiera en alimentos. Después de todo él tenia intención de cazar animales. Si quisiera cazaría solo para él pero eso lo obligaría a alejarse del grupo y viajar solo en ese lugar no era una buena idea.

- Si nos empeñamos estoy seguro que no nos faltará nada en cuanto comida. Como ya les dije, por alguna razón este lugar desborda conejos, ratas y serpientes que soportan bien el frió.

- Pero estará bien comer las serpientes? - Quien habia hablado esta vez era Ellie, detras de ella tenia a Sunny y a otro niño mas. Todos la miraron intrigados por lo a que se debía esa pregunta. - Quiero decir, acaso no les parece algo... raro el hecho de que justo acá vivan serpientes?.... No era que por ser de sangre fría requieren vivir en lugares calientes? No tendrán algo... extraño que nos haga mal.

Dan respondió de forma tozuda y un poco abrupta.

- Creo que la palabra extraño esta de mas en esta situación. Yo diría "no les parece extraño que nos encontremos en este lugar desde un principio?". - Se dio cuenta de que sonó bastante ofensivo hacia ella por lo que bajo un poco la mirada y casi en voz baja agregó. - Oye, lo siento... no quise..

Otro joven de unos catorce o trece años interrumpió su disculpa al no oírla.

- A decir verdad, yo comí un par de esas serpientes ayer mismo. Incluso las compartí con algunos.

- Tiene razón, son algo duras pero comestibles a fin. - Agregó una chica que se encontraba a su lado.

Un par de personas mas agregaron el mismo comentario de que no había nada malo en ingerir esas serpientes, o almenos no producían nada "extraño" en sus cuerpos. Ellie buscando no quedar como una tonta o una exagerada decidió comentar.

- Entonces bien, si agregamos a las serpientes creo que habrá comida para todos.

- Y si nos organizamos como dije, la controlaremos mejor. Claro, si alguien quiere compartirle su carne con otra persona que no sea de su grupo, no tengo intención de oponerme. - Agregó Dan buscando una mayoritaria aprobación.

Luego de dudar unos instantes casi todos se pusieron de acuerdo a la propuesta de Dan. Habia logrado una importante victoria personal en ese instante, una forma de protegerse y proteger lo que era suyo podría él decirse. Sospecho que en su propio mundo hubiera tenido algún futuro decente como político de cargo casi sin importancia y podría haber vivido preocupándose por si mismo si tan solo no se hubiera despertado en ese lugar nefasto y congelado.

Gracias a los grupos reducidos de cacería y distribución de alimentos habria garantía de que él comiera a gusto siempre de lo que él cazara, y si volvía con las manos vacías seguro alguien de su grupo le daría la mínima porción que le correspondiera al ser mas sencillo el control. Si hubiera discusiones en otros grupos sobre comida desaparecida o glotonería, él no se metería. Tan solo se limitaria a concentrarse a los asuntos que le interesaban, y esos eran viajar con todo su contingente con la menor cantidad de problemas y la división de alimentos de su grupo. Ahora la amenaza de cuarenta personas enfrentadas por sobre algo esencial como la comida se había reducido a tan solo ocho. "Una buena división" así lo pensó. Y pese a que no se dio tal situación, él hubiera permitido que los demás grupos muriesen de hambre si eso evitaba que no le faltase comida en su boca. Podría haberlos dejado tirado a los demás si ya no representaban algun tipo de ayuda o beneficio. Si, viajaban los cuarenta juntos, pero él solo se limitaría preocuparse por él, y si sobra, por su grupo.

Y ahora se miraba a si mismo con repugnancia. Con una especie de odio y desprecio. Ark no lo conocía en nada, no intercambiaron palabras ni estaban en el mismo grupo, no significaba nada para él. Y esa misma persona carga con su cuerpo inmóvil en su espalda. Por primera vez en su vida, había sentido vergüenza de sus propios pensamientos.

De entre tanto, cuando estaba despierto se lamentaba por esto ultimo y luego por otras cosas sin importancia. Pero cuando no se lamentaba se encontraba dormido sobre la espalda de Ark, dormido a pesar del sol que rebotando sobre el horizonte iluminaba de naranja el cielo, a pesar de encontrase en medio de una larga noche blanca.

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ELLIE




Las chicas a cargo decidieron en que lo mejor seria distribuir a los niños en diferentes grupos al igual que ellas para no centralizar "la carga" a nadie. Los mas pequeños eran los mas vulnerables al ambiente y a las decisiones de los grandes después de todo. Ya casi autodefinidos los grupos basados en quienes tuvieran mayor afinidad hasta ese entonces o con quienes hubieran hablado mas, Ellie y Sunny habían quedados bastante aislados. Ella sentía bastante inquietud por la pronta segregación que habían sufrido. "Me hubiera cayado la boca" pensó a pesar de no haber dicho nada estúpido. "Bueno, él fue quien me dejó como una estúpida después de todo". Comenzó a sentir cierto rechazo hacia ese chico, el que propuso la idea de dividirse.

Ellie vagaba entre las personas tomando de la mano a Sunny, cada tanto le ofrecía una sonrisa tranquilizadora ocultando sus nervios. Se daba cuenta de que la mayoría de los grupos ya estaban formados, en cada uno ya estaba integrado por suficientes "mujeres y niños" como si de algún tipo de carga se tratase. La situación extrema que padecen terminó por sacar a la luz un rasgo de discriminación bastante importante del corazón de esas personas. Casi todos al notarla cerca miraban hacia otro lado, mas que nada aquellos que se ofrecieron como responsables principales de la obtención de la comida y de forma obvia, no se sentían cómodos de tener a cargo "mas bocas que alimentar". Si le hubieran dado la oportunidad ella hubiera podido explicarles que era capaz de de atrapar animales incluso para otros, ya lo había hecho hace unos días metiendo mano en una madriguera bajo la nieve y sacando un par de conejos pequeños los cuales abrió no muy a gusto con una daga que encontró entre sus ropas. Pero el hambre le podía mas, eran esos conejos o morir de hambre después de todo. A penas había probado bocado últimamente pero se encargó de que los órganos mas suaves le llegasen a los niños, y mientras estos desconocieran de donde provenía la carne, mejor.

Reflexionaba en silencio y contaba atentamente cuantos eran exactamente en total las personas allí presentes. ¿Eran realmente cuarenta, o quizás eran mas? ¿Entonces era posible que ellos dos sobrasen? Mientras mas lo pensaba mas se estremecía. Sintió como el frió de afuera penetraba entre sus ropas, la simple idea de que si fue tan sencillamente segregada en cuanto a la organización de la comida, en un futuro podría segregarla aun mas. Suspiraba con disgusto sentada mientras le daba a Sunny las ultimas porciones de los conejos que había capturado. Mientras lo miraba morder con todas sus fuerzas esos trocitos pensaba en su hermano menor, el cual tenia casi la misma edad que Sunny. Se preguntaba si alguna vez lo volvería a ver. Exhalo un aire lleno de tristeza cuando de repente por atrás, muy cerca, le hablaron.

- Perdona, eres Ellie verdad?

- Eh? Qu- Ellie se giró sorprendida por quien se trataba realmente. Dan se había acercado esta vez con una expresión y actitud algo diferentes a la de la reunión. Se había agachado al lado de Ellie mientras apartaba la mirada hacia la extensa nieve.

- Yo, quería disculparme por lo de hace rato. Supongo que fuí algo brusco.

Ellie le sonrió nerviosa debido a que justamente hace unos minutos justamente lo estaba fustigando en su mente.

- Ustedes no tienen grupo verdad?

- ....

- Pueden unirse al mio si lo desean. Tenemos suficientes cazadores como para un par mas.

Ellie sintió un extraño flechazo envenenado dentro suyo. La propuesta de Dan le traía algo de alegría por no sentirse discriminada totalmente por ser mujer, pero el modo en que uso sus palabras la irritaban. Como que tenían suficientes cazadores como para un par mas? De alguna forma se sentía tratada como estorbo. Y que hay con que se trata de SU grupo? Seguramente ese sujeto habría elegido a los mas hábiles para que lo acompañen, asegurándose no padecer de hambre o ayuda si así lo quisiera. Es mas, seguramente habría sentido lastima por esos dos solitarios y decidió ofrecerles unirse al grupo. Ellie sentía como la rabia la invadía a cada segundo y cada vez mas, desde un comienzo ya le había disgustado. Pero no podia rechazar la oferta, sabia perfectamente como cualquier otro que en aquel lugar permanecer sola y aislada tarde o temprano la llevarían a la muerte. Y probablemente también la muerte arrastraría a Sunny.

- Me parece bien - Respondió buscando sonar lo mas relajada posible, no queria mostrarse perturbada por toda esa situación. - Pero con una condición. - Ella agregó.

- Eh? Y cual es? - Dan no esperaba una respuesta similar a aquella. Parecían, casi ofensivas las palabras de Ellie.

- Yo tambien quiero cazar animales.

- Es eso nomas? Je... me parece bien.

Dan se levantó y extendió su mano hacia Ellie para ayudarla a levantarse. Ellie una vez de pie sujeto a Sunny y le explicó.

- Vamos Sunny, tendremos nuevos amigos.

- Vengan conmigo. - Dan ya había comenzado a alejarse. - Los demás estarán preparando trampas para conejos y otros roedores. Será mejor que se apuren.

Su voz volvía a ser su típica prepotente, autoritaria y de actitud de sabelotodo. Ellie tironeando un poco de Sunny al caminar suspiró como si de un dolor de cabeza se tratase. "En este lugar, mejor mal acompañado que solo".

- Ellie, te encuentras bien? - Preguntó Sunny que notó la extrañeza de su amiga/hermana/madre.

- Uh?.. eh yo? Si! No te preocupes, solo pensaba en que quizás esta noche si vamos a comer algo rico.

- Esta noche?

- Emm... - Ellie miró al cielo y noto la razón de esa pregunta. Literalmente no habían conocido la verdadera noche en ese mundo. Sabian aproximadamente que pasaba un día cuando el sol se posaba en un horizonte y rodaba hasta un otro extremo hasta volver a saltar a la otra punta.

- Digo, cuando el cielo se pinte de naranja oscuro.

- Si! Me gusta ese color Ellie.

- Enserio? A mi también!

Ellie y Sunny intercambiaron algunas risas. Ella cada tanto se quedaba mirandolo fijamente a Sunny para recordar a su hermano menor. Durante un segundo le pareció que en sus ojos relucía alguna luz celeste pese a que en realidad eran de color negros. "Debo de estar muy cansada, no he bien desde hace tiempo" . Ellie miró de nuevo y el brillo había desaparecido. "Si, debe de ser eso".

Ambos continuaron caminando hasta encontrarse con su grupo. De apoco se "terminaba el dia" y el cielo se tornaba anaranjado.






#6
Prologo:

Me encanto como introduciste Corona de Hielo de Rasganorte, ya se que se un fic, pero como Sapphiron sobrevolaba y definiste donde estaba el Lich King como "fortaleza de Hielo" supongo que esto se sitúa antes de que los esbirros de el construyeran la Ciudadela, genial!


Capitulo 1:

Sunny es un DK, esa no me la venia venir.
Te recomiendo que describas mas a cada personaje, por ejemplo, como es Sunny, me imagino a un niño de 10 medio pelado y rubio como el modelo de el juego.

Me gusto mucho la escena de la batalla, bien explicada, y ese mago fuego (?) me trajo curiosidad.


Capitulo 2:

Leyendo...