Creo que en esta edición fue Latios por todas las vueltas que hizo dar el condenado por la región, que no fueron pocas, y el tiempo que tuve que dedicarme a perseguirlo, que no recuerdo cuánto fue, pero seguro que no fue poco. También Rayquaza me dio unos quebraderos de cabezas tremendos, pero al final pude hacerme con él *^*.
Luego, con respecto al tema encontrar-capturar, Feebas se lleva el premio gordo, porque lo que nos costó a mí y a un familiar encontrar sólo uno entre dos ediciones fue increíble; también diría que Chimecho, que fue el último que me faltaba para completar la Pokédex y ni siquiera sabía de su existencia hasta que lo busqué.
Luego, con respecto al tema encontrar-capturar, Feebas se lleva el premio gordo, porque lo que nos costó a mí y a un familiar encontrar sólo uno entre dos ediciones fue increíble; también diría que Chimecho, que fue el último que me faltaba para completar la Pokédex y ni siquiera sabía de su existencia hasta que lo busqué.






































