Bueno exactamente como ídolos no sé, pero estos fueron los que más marcaron mi infancia.
Maron Kusakabe
Protagonista del manga/anime (shōjo) titulado
Kamikaze Kaito Jeanne. Maron es una chica normal en apariencia... Pero la realidad es que convive con un ángel y es capaz de transformarse en Jeanne (la reencarnación de Jeanne d'Arc), una ladrona de guante blanco buscada por la policía. Su misión es impedir en nombre de Dios que el Rey de los demonios robe energía vital de los corazones humanos: cuando alguien compra un cuadro en el que se aloja un diablo, éste posee a la persona y roba su energía vital. Jeanne debe clavar una chincheta en el cuadro y, tras decir Jaque Mate, el demonio queda atrapado en una pieza de ajedrez blanca (peones blancos), volviendo así la persona a la normalidad.
Son Goku
Protagonísta del mítico manga/anime (shonen) Dragon Ball. Para quién no haya tenido infancia, explicaré brevemente de que va la trama: el argumento se centra en Son Goku que después de la muerte de su abuelo conoce a una chica llamada Bulma, quien lo invita a hacer una gran búsqueda de las legendarias Bolas de Dragón, un total de siete esferas que al ser reunidas dan lugar a la aparición del dragón sagrado que puede conceder cualquier deseo, pero solo uno. Los jóvenes encontrarán otros personajes que se les unirán con el paso de la historia; Son Goku se adentrará en la búsqueda de las bolas y desafiará a todo tipo de villanos para convertirse en el chico más fuerte del mundo.
Ash Ketchum, Misty y Brock
Sin duda, el mejor trío que ha podido haber en toda la historia de pokémon (recordemos que estoy hablando de la primera y segunda generación, cuando todavía no habían convertido a Ash en un inútil retrasado) me pasé toda mi maldita infancia levantandome de madrugada cada sábado y domingo para ver el capítulo que empezaba casi a las nueve, intentando no despertar a mis padres mientras mientras me emocionaba al ver el OP. Qué recuerdos, extraño mucho aquellos tiempos...