Grass Tribe Shots!!

Acá publicaremos los fics de los objetivos que nos propongan a la Tribu Ivysaur.

En esta oportunidad les traigo un one-shot que nos sitúa en la aún desconocida región Kalos, con un protagonista que tiene pésima suerte...


Bienvenido a Kalos

Spoiler
Acabo de graduarme de la escuela de entrenadores y gracias a mis calificaciones fui transferido a la extraña región con forma de estrella, Kalos. El viaje desde Kanto fue un tanto agotador, pero al llegar me sentí encantado con la gran cantidad de vegetación que se veía por todo el lugar, por lo que el lugar me dio una buena impresión desde el comienzo.

Al desembarcar, me hicieron escoger entre tres Pokémon para iniciar con mi aventura, pero como todos eran geniales, me costó demasiado decidirme por uno. Tras unos minutos, me decidí por llevar a Chespin conmigo, pensé en que sería útil tener un Pokémon tipo planta entre tantos bosques.

En la escuela jamás me enseñaron acerca de los Pokémon que habitan en Kalos, incluso el nombre del Pokémon que escogí lo aprendí de un folleto que me dieron al subir al barco. Otro problema que surgió, fue que no tenía la más mínima idea de cómo usar la Pokédex de Kalos, si supiera encenderla creo que sabría un poco más de mi Pokémon. Aprenderé sobre la marcha…

Luego del festín de bienvenida, descansé para iniciar mi aventura al día siguiente. Kalos era completamente desconocida para mí, lo peor era que había aprendido cada una de las rutas, ciudades y pueblos en Kanto para nada, aunque el hecho de poder estar con un Pokémon me alegraba. Partí según lo planeado, me adentré en un bosque y pronto no pude ver rastro de la ciudad en la que estaba o de algún viajero que pasara por el lugar, estaba perdido, así que decidí liberar a Chespin pensando que podría ayudarme a encontrar una ciudad o algo. Al cabo de un rato, huíamos de un gran Pokémon enojado gracias a que Chespin se había robado su comida, el cual no parecía dispuesto a aceptar disculpas. Presionando botones de la Pokédex de forma aleatoria (si es que se les puede llamar botones) logré averiguar el nombre de ese Pokémon cuadrúpedo, así que si nos mataba sabría que morimos en manos de un Gogoat. Los cuernos del Gogoat brillaron en un hermoso color verde, pude verlos solo unos instantes, ya que mediante una maniobra rápida logré salvarme, junto a Chespin, de ese peligroso ataque que echó un árbol al piso, que suerte que no fuimos nosotros. Rápidamente nos ocultamos en un arbusto, escapando de la ira del Gogoat, el cual se calmó y se fue después de ese fuerte remezón con el árbol.

Nuestra suerte no cambió mucho después de eso, fuimos electrocutados por un pequeño Pokémon amarillo de largas orejas que se nos cruzó en el camino, me parece que se enfadó porque Chespin le tiraba la cola, me parece que quería jugar con él, pero no fue esa la interpretación del Pokémon. De todas formas, yo no merecía ese castigo, sólo mi Chespin.

Seguimos nuestro camino cuando una extraña silueta se asomó en medio de unos árboles, tenía astas muy grandes, fácilmente podían ser confundidas con las ramas de un árbol, salvo que desprendían un brillo en los siete colores del arcoíris, incluso, yo diría que más. Intenté acercarme a ver que era, pero Chespin corrió hacia la silueta con aún más curiosidad que yo, causando que esta se alejara velozmente al detectarnos, sólo pude ver ese brillo alejarse hasta desaparecer por completo en el espeso bosque.

Después de esa extraña situación pensé en capturar algún Pokémon con las Pokéballs que me habían dado al llegar, por suerte no eran raras como la Pokédex, la cual juraría que tiene vida propia. No tuve una buena ocasión para capturar algo, primero un Pokémon similar a Teddiursa, pero con una hojita en su boca, miró a Chespin como si quisiera asustarlo, aunque este en lugar de atacarlo quiso trepar al árbol en que se encontraba. Más tarde apareció entre los árboles un Pokémon que tampoco había visto y que me parecía familiar, era rosa y parecía tener moños con lazos que brotaban de ellos, tenía uno en el cuello y otro en una oreja. Traté de hacer memoria hasta finalmente hallarle parecido a Eevee y sus evoluciones, debido a que caminaba sobre sus cuatro patas y, sobre todo, porque su cara tenía un aire a Eevee. En la escuela me enseñaron que Eevee tenía muchas evoluciones, pero yo sólo conocía unas cuatro, de las cuales sólo recuerdo a Umbreon que es del tipo siniestro. Le ordené a Chespin atacar cuando el Pokémon huyó a toda velocidad, hoy no era mi día de suerte.

Ya se podía divisar el atardecer cuando llegué al final de ese frondoso bosque, buscaría un Centro Pokémon en dónde pasar la noche en aquella ciudad que para mí era una completa salvación de aquel peligroso lugar al que llamamos bosque.

Un momento antes de entrar a la ciudad, pude ver un Pokémon parado en la copa de un árbol, parecía ser del tipo volador, su cabeza era rojiza y no era muy grande, por lo que creí pertinente compararlo con un dócil Pidgey de Kanto, esa era mi oportunidad de atrapar un Pokémon. Esta vez me aseguré de que Chespin me escuchara, pero apenas se acercó al enemigo, éste comenzó a arder en llamas y se lanzó en picada hacia Chespin; quizás se trataba de un Pokémon de fuego. Mi poca experiencia en batalla fue reflejada por el resultado, el “Pidgey de Kalos” acabó con Chespin en un instante, por fortuna fui más listo y le lancé una Pokéball mientras estaba distraído, había conseguido un… como sea, lo averiguaría más tarde. Estuve a punto de festejar mi primera captura cuando escuché una voz que se dirigía a mí.

—Veo que acabas de atrapar un Fletchling.
—Creo que sí, la verdad no sé cómo se llama.
—Tú no eres de este lugar, ¿o sí?
—No, y en realidad no sé mucho de Kalos.
—¿De qué región vienes? —preguntó aquella chica—. Por tu vestimenta pareces ser de Kanto.
—¿Cómo acertaste? —respondí con asombro.
—Ya te lo dije, fue por tu vestimenta y además por tu peinado —dijo soltando unas risitas.
—¿Qué tiene de malo mi cabello?
—Nada —dijo conteniendo su risa—. Si quieres puedo mostrarte la ciudad.
—Claro, ¿por qué no?
—Y cuando tus Pokémon estén sanos podremos tener una batalla.
—Está bien, te sigo.

Aún estaba algo avergonzado por lo de mi cabello, ¿de verdad pudo saber que era de Kanto con sólo mi apariencia? ¿O fue que tenía algo extraño en él? De cualquier forma, mi viaje apenas comenzaba y no dejaría que algo con tan poca importancia me distrajera de mis metas… ¡Ganaré esa batalla cueste lo que cueste!


Espero les haya gustado~